Cuando ore a Dios, una sus dos manos; le recordaran Sus diez mandamientos




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¿QUE CREEMOS?


1) Creemos que hay un solo libro que posee absoluta e incontaminada inspiración Divina: el libro de Dios, que יהוה (el Creador y Juez del Universo) escribió con “su propio dedo”, sobre las dos tablas de piedra (los Diez Mandamientos).

2) Creemos que, a fin de aclarar la correcta interpretación (e implementación) de sus diez mandamientos, el Creador inspiro al profeta Moisés (con la posible ayuda del profeta Josué), quien escribió la profecía contenida en sus cinco libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, y Deuteronomio (la Torah).

3) La profecía de Moisés (la Torah), no fue escrita sobre piedra, sino sobre rollos de papiro (o sobre pieles de ovejas).

4) Si el libro de Dios (los diez mandamientos) fue escrito sobre piedra, mientras que la profecía de Moisés fue escrita sobre papiro (o sobre pieles de ovejas), fue solo para enseñarnos que, así como la piedra tiene mucho mayor peso que el papiro (o que las pieles); de ese mismo modo, creer en (obedecer) los diez mandamientos, tiene mucho mayor peso que creer en cualquier profecía (la futura restauración de Israel, la futura reconstrucción del templo, la futura manifestación del Mesías, etc)

5) A consecuencia de lo anterior, creemos que la obediencia a los diez mandamientos, hace que el hombre entre en el pacto de su Creador; que obtenga el favor Divino, y que se convierta en parte del pueblo santo (apartado del mal) prefigurado por la nación Hebrea. Como esta escrito: «Y Él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra» (Deut. 4:13)

6) Por tanto, creemos que, el libro escrito por Dios (los diez mandamientos), así como los cinco libros de Moisés (que contienen su profecía), son la totalidad de la revelación Divina que el creyente necesita. Cualquier otro libro, no puede ser considerado sino comentario opcional; pues, añadirlo al anterior canon, equivaldría a robarle a Dios una porción del terreno espiritual que, en el corazón (alma) del creyente, demarcan sus diez mandamientos. Es decir, utilizar alguna otra cosa (la restauración de Israel, la reconstrucción del templo, la venida del Mesías, etc) para disminuir (dividir o diluir) el celo que, por guardar los mandamientos del pacto, debe caracterizar al verdadero creyente. Como esta escrito: «No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis (sin la innecesaria distracción que surgiría de añadir libros adicionales) los mandamientos de Yah vuestro Dios, que yo os ordeno» (Deut. 4:2)

El Camino de Dios

El bienestar eterno del ser humano, esta contenido en la Escritura que dice: “Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre. Por que Yah ama la rectitud, y no desampara a sus Santos” (Salmo 37:27-28). Y, en cuanto al significado de “hacer el bien”, este se encuentra resumido en el siguiente verso: “Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno. Y, ¿que pide el Señor de ti? Solamente hacer Justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8).
Pero, alguien podría cuestionar esta interpretación, citando el verso que dice: “Hay camino que al hombre parece derecho, pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12). ¿Como podemos corroborar que “el camino” que agrada al Creador esta en hacer lo bueno (hacer el bien encarnado en sus diez mandamientos), y no en creer en este o aquel otro dogma religioso? La manera de hacerlo, es recordar la Escritura que dice : “Bienaventurados los perfectos de camino (¿Quienes son estos perfectos de camino?...); Los que andan en la Ley de Yah. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan; Pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos. Tú encargaste que sean muy guardados tus (diez) mandamientos. ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos, para guardar tus estatutos! Entonces no sería yo avergonzado (reprendido por Dios), cuando atendiese a todos tus mandamientos. Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprendiere tus justos juicios. Tus estatutos guardaré; No me dejes enteramente. ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti. Bendito tú, oh Yah; Enséñame tus estatutos. Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca. Me he gozado en el camino de tus testimonios, más que de toda riqueza. En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras” (Salmo 119:1-16).
Así, el camino que agrada al Creador, consiste en comprometernos con guardar los diez mandamientos de su Ley, que son el Pacto de Dios con la humanidad. Todo el que deja de observar esos mandamientos, abandona el buen camino; y, en su soberbia, se expone a caer bajo maldición, como esta escrito: “Reprendiste a los soberbios, los malditos que se desvían de tus Mandamientos” (Salmo 119:21). O, como también dijo el profeta Ezequiel: “Por tanto, así ha dicho Yah el Señor, vivo yo, que el juramento mio que menosprecio, y mi pacto que quebranto, lo traeré sobre su misma cabeza” (Ezequiel 17:19).
El verdadero creyente, anhela conocer el camino de Dios que constituyen sus mandamientos, como esta escrito: “Hazme entender el camino de tus mandamientos, para que medite en tus maravillas” (Salmo 119:27). Cuando el creyente comprende el camino Divino que son los mandamientos, su corazón se ensancha, y le impulsa a desear fervientemente transitar su jornada; Como esta escrito, “Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanches mi corazón” (Salmo 119:32). Pero, el corazón del impío, no es recto para con Dios (pues esta extraviado); el impío no aborrece la maldad; y, por ende, rehúsa comprometerse con el bien encarnado en los mandamientos. Como esta escrito: “Ha dejado de ser cuerdo, y de hacer el bien. Medita maldad sobre su cama; esta en camino no bueno (pues), el mal no aborrece” (Salmo 36:3-4).
En conclusión, "el camino de Yah", es hacer el bien encargado en sus diez mandamientos (su Ley). Por eso la Escritura dice que, los justos, son aquellos que tiene su corazón puesto en la Ley de Yah: “La boca del justo habla sabiduría, Y su lengua habla justicia. La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto, sus pies no resbalarán” (Salmo 37:30-31). ¿Por que no resbalaran sus pies? Pues porque están afirmados sobre la piedra (las tablas de piedra en las cuales fueron escritos los mandamientos). Y, quien esta cimentado sobre la piedra (quien construye su vida sobre ella), vive seguro, pues descansa sobre un fundamento inconmovible. Por esto, aun los escritos Cristianos citan a Jesús de Nazaret (la paz y la bendición de יהוה sean con el) diciendo: “... Mas si quieres entrar a la vida (eterna), guarda los mandamientos... No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 19:17-19).

«En nuestro Universo moral, existen tres grandes verdades. Y, toda otra verdad etica, esta directa o indirectamente sujeta a estas tres: (1) Yah (El Creador) es Uno solo: es decir, el Creador es único; pues, en toda su Creacion, no hay nada ni nadie con igual (o mayor) perfección ética que Yah. Por eso, solo Yah es digno de reinar, pues el suyo es un Reino Bendito (estando dirigido por el mas bueno y justo de todos los Reyes; uno en el cual no hay vicio ni defecto moral alguno). (2) En términos morales, Yah ha dado a los hombres un libre albedrío, a fin de que estos tengan la libertad de escoger su futuro; decidiendo si van a hacer lo bueno (sembrar el bien), o si van a hacer lo malo (sembrar el mal). (3) Yah no habrá de juzgar arbitrariamente a nadie; pues su Juicio siempre consistirá en permitir que cada uno “coseche” (reciba de vuelta con justicia) el mismo bien (o mal) que, con su vida, haya libremente y voluntariamente "sembrado" (dispensado a quienes le rodearon)»

El Hombre, Creado a Imagen de Dios

La Torah (Escritura Hebrea) enseña que, Adonai Yah (El Creador) lo hizo todo bueno. Pero también enseña que, luego de haber creado al hombre, Yah reconoció que "no era bueno que el hombre estuviese solo" (Gen 2:18). La realidad es que, si el hombre estaba solo, ¡el causante de ello no era otro sino El Creador! Es decir, el relato de la Creación muestra que (si nos atreviésemos a decir tal cosa) el Creador hizo "cosas buenas", pero tambien hizo cosas "no tan buenas". ¿Que hizo Yah con aquello que "no era tan bueno"? Pues que procedió a reconocerlo de inmediato (por iniciativa propia, y sin necesidad de que alguien tuviese que convencerlo). Entonces, luego de reconocer aquello que "no era tan bueno", el Creador procedió a "rectificarlo" (a, por así decirlo, "enderezar lo torcido"). En el caso de Adam, esa "rectificación" consistió en proveer al hombre de comunión y armonía con otro ser humano (con "Hava", o "Eva").
Como si lo anterior no fuese ya "difícil de tragar", la Torah tambien enseña que Yah (bendito sea) creo al hombre "a su imagen y semejanza" (Gen. 1:26). ¿Que significan estas palabras? Pues que, así como Dios hizo cosas buenas, y cosas no tan buenas, de ese mismo modo el hombre (creado a imagen y semejanza de su Dios) puede tambien escoger entre hacer "cosas buenas", y hacer "cosas no tan buenas". Pero tambien significa que, así como el Creador pudo reconocer (y enmendar) aquello que "no era tan bueno" (proveyendo al hombre comunión y armonía con su prójimo); de ese mismo modo el hombre puede reconocer y enmendar sus errores, entablando una relación de comunión y armonía con su prójimo.
El anterior relato tambien nos muestra que, si bien es loable hacer "solo lo bueno”, es aun mejor cuando, luego de haber hecho lo que "no es tan bueno", tenemos suficiente humildad como para (por iniciativa propia) reconocer nuestro error, y proceder a "enderezar" lo que hemos "torcido" (nuestra relación con el prójimo, sin importar si ese prójimo es el Creador, nuestros semejantes, o nosotros mismos).
La anterior verdad, esta confirmada en el siguiente Midrash Judío (Berachot 34b): “En el (sublime) lugar donde esta de pie el penitente (entiéndase, aquel que ha reconocido su error, y procedido a enmendarlo), no puede pararse ni siquiera el que es perfectamente justo”.
En resumen, si la Torah enseña que el hombre fue creado a imagen y semejanza de su Dios, es porque el Creador (bendito sea) anhela que el hombre obre de la misma forma que obro su Creador (durante el proceso de la creación del hombre): Es decir, que escoja hacer lo bueno; y que, cuando no lo haga, tenga la humildad y la honestidad de reconocerlo, confesando su error, y procediendo a rectificarlo. Esto es lo que al presente conocemos como «Teshuvah»; palabra Hebrea que significa "volver al camino recto" ("arrepentimiento sincero", o "confesión y conversión").

Refutacion De Un Falso Proverbio: Los hijos son responsables del pecado de sus Padres

"Vivo yo, dice Yah el Señor, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel. He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá. Y el hombre que fuere justo, e hiciere según el derecho y la justicia; que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni violare la mujer de su prójimo, ni se llegare a la mujer menstruosa, ni oprimiere a ninguno; que al deudor devolviere su prenda, que no cometiere robo, y que diere de su pan al hambriento y cubriere al desnudo con vestido, que no prestare a interés ni tomare usura; que de la maldad retrajere su mano, e hiciere juicio verdadero entre hombre y hombre, en mis ordenanzas caminare, y guardare mis decretos para hacer rectamente, éste es justo; éste vivirá, dice Yah el Señor"
(Ezequiel 18:3-9)


"El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él. Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos (mandamientos) e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá"
(Ezequiel 18:20-22)


Avinu Malkeinu (nuestro Padre y nuestro Rey), ten misericordia de nuestro extraviado pais; que vuelva a la obediencia de tus mandamientos, antes de que caiga por el precipicio al cual se encamina. Oramos confiados en la promesa (Deut. 28:1-14) que hiciste por medio de Moises, quien prometio que habrias de bendecir a todo aquel que guardase tus mandamientos. Es en el nombre de tu siervo Moises (creyendo en lo prometido por el), y no en nombre de nuestro propio capricho, que rogamos a ti, oh Señor Dios Omnipotente. Amen.


Adonai Yah (bendito sea) dice esto a todos los hombres: «¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen, y guardasen todos los días (de su vida) todos mis mandamientos; (¿Para que?) para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre (es decir, para que reciban bendicion en esta vida, asi como en la venidera)! -Deuteronomio 5:29. ¡Obedezca los Diez mandamientos de la Ley de Dios, y sera bendito para siempre!


Los Diez Mandamientos De La Torah (Ley) De Dios

  1. Creer en la Existencia y Soberania de Yah ( יהוה ), el Dios que liberto a Israel de la Esclavitud Egipcia
  2. No Adorar, No Orar, Ni tampoco Servir, a algo que tenga una imagen fisica; ni a dios alguno fuera de Yah
  3. No pronunciar el Nombre de Yah en Vano
  4. Observar el día de Shabbat
  5. Honrar a nuestros Padres
  6. No Asesinar
  7. No Fornicar, ni Cometer Adulterio
  8. No secuestrar
  9. No Difamar, ni Prestar Falso Testimonio
  10. No Intentar Traer dentro de la Posesión de Uno lo Que ya Pertenece a Otra persona

«Adonai Yah dijo a Salomon: “He aqui te he dado corazon sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tu, ni despues de ti se levantara otro como tu” (1 Reyes 3:12). El Creador (bendito sea) prometio a Salomon que, en lo porvenir, no naceria hombre alguno con mayor sabiduria que la suya (esto incluiria a todos los hombres, sin importar si son profetas, mensajeros, maestros, reyes, o mesias). Asi, luego de experimentar el bien y el mal; la fama, el poder, el sexo, y las riquezas, el hombre mas sabio de todos, resumio la esencia de la Sabiduria Divina, diciendo las siguientes palabras: “El discurso ha terminado. Ya todo ha sido dicho. Honra a Dios, y cumple sus (10) mandamientos, porque eso es el todo del hombre (todo lo demas es secundario). Dios habrá de pedirnos cuentas de todos nuestros actos, sean buenos o malos, y aunque los hayamos hecho en secreto” (Eclesiastes 12:13-14, Biblia "Dios Habla Hoy"). En resumen, la Sabiduria Divina, consiste en reconocer que, por cuanto el Juez Supremo habra de juzgar un dia nuestras obras, debemos por tanto abandonar la maldad, para comenzar a hacer el bien que nos ha encomendado hacer, por medio de sus mandamientos. Esto, es todo lo que el hombre necesita para entrar en El Olam Ha-ba (La Vida Eterna); todo lo demas, es secundario; solo comentario explicativo»



«Mira, yo he puesto delante de ti hoy la Vida y el bien, la Muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Yah tu Dios, que andes en sus caminos, y Guardes sus (10) Mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado...» (Deut. 30:15-16)



«Pesa exacta y justa tendrás; efa cabal y justo tendrás, para que tus días sean prolongados sobre la tierra que יהוה tu Dios te da. Porque abominación es a יהוה tu Dios cualquiera que hace esto, y cualquiera que hace injusticia» (Deut. 25:15-16)



«Nunca se apartará de tu boca este libro de La Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Yah tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas» (Josue 1:8-9)



«Obedece mis mandamientos, y vivirás (para siempre); Y, (guarda) mi Ley, como (a) las niñas de tus ojos»- Prov. 7:2.



«La lengua y el corazón son las partes mas dulces del hombre; cuando su alma es pura, estando limpia de la injusticia, la crueldad, y el orgullo. Pero, La lengua y el corazón son las partes mas amargas del hombre, cuando su alma es impura, estando contaminada con la injusticia, la crueldad, y la soberbia.»



«Sacrifica a Dios alabanza, Y paga tus votos al Altísimo; E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás» -Salmo 50:14-15



«Cuando el Dios de los menesterosos y quebrantados habite dentro de su corazon, sera usted como las estrellas del cielo; pues la luz de sus buenas obras alumbrara la oscuridad moral de la noche que es el presente siglo»

La Estrella de David, que forma parte del Logo de la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, esta compuesta por dos triángulos a manera de “puntas de flecha”. Estas dos “puntas de flecha” son exactamente iguales,pero una de ellas apunta hacia abajo, mientras que la otra apunta hacia arriba. ¿A que apuntan estas flechas? ¿Que significan? Significan que la Creación es reciproca: es decir, que tarde o temprano se nos dará lo mismo que hayamos dado; que cosecharemos el mismo bien o mal que hayamos sembrado. Pero, ¿por que forman la imagen de una estrella? Pues para recordarnos que, así como la luz de las estrellas es eterna e inmutable, así también esta verdad (la ley de “siembra y cosecha”, o “medida por medida”) es eterna e inmutable. ¿Y que significa el nombre Divino dentro de la estrella? ¿Porque aparenta ser la imagen de un hombre cuyo brazo y pierna derecha están dislocados (quebrantados)? ¿Por que esta su espalda encorvada, como quien lleva una pesada carga? La respuesta es que encontramos a Dios en el hombre cuyo brazo no es suficientemente fuerte como para permitirle ganar su propio sustento; encontramos a Dios en el hombre cuyas piernas no son suficientemente fuertes como para permitirle “subir la escalera del éxito”; encontramos al Creador en aquel que lleva sobre sus espaldas una pesada carga. En fin, encontramos a Dios al lado de aquel cuyo corazón esta quebrantado, como dice la Escritura: «Porque así dijo el Alto y Sublime, El que habita la Eternidad, y cuyo nombre es el Santo: YO HABITO en la altura y la santidad, y CON EL QUEBRANTADO Y HUMILDE DE ESPÍRITU»- Isaías 57:15. Note que el pasaje no dice que el Señor habita con los Judíos; con los Cristianos, o con los Musulmanes; dice que habita con "los quebrantados y humildes de espíritu" (sin importar si son Judíos, Cristianos, o Musulmanes). La Escritura confirma esto cuando dice: «Cercano está ADONAI YAH (El Señor) a los quebrantados de corazón; y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU»- Salmo 34:18.
Pero, ¿Por que la letra Hebrea “yud” ( י ) hace parecer que el hombre de la imagen se encuentra dirigiéndose (orando) hacia el cielo? La respuesta es que, en el Hebreo en que que se escribió la Escritura, no había una designación separada para los números, sino que las letras tenían en si mismas un valor numérico. Y, el valor numérico de la letra “yud” ( י ) era de precisamente “10” (numero que significa algo completo y perfecto, tal y como Dios había ordenado a Israel guardar Sus diez mandamientos, a su vez símbolos de Su completa y perfecta voluntad). Es decir, el hombre que quebranta y humilla su corazón, para dejar que la voluntad de Dios (obedecer Sus Diez mandamientos) sea su propia voluntad, es un hombre completo y perfecto, que teme al Creador. Y este hombre completo y perfecto, puede estar seguro de que Dios escuchara atentamente su oración, como esta escrito: «Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará» (Salmo 145:19). Y también promete en otro lugar diciendo: «Los ojos de Adonai Yah están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos» (Salmo 34:15).


«Donde hay Soberbia, alli habra ignorancia; mas, donde hay humildad, alli habra Sabiduria (Prov. 11:2)»



¿Quien es un creyente Hebreo?

Para comenzar, la palabra “Hebreo” significa “del otro lado”. Así, el mundo esta en un lado de la balanza, y el creyente Hebreo esta en el lado opuesto de esa balanza. Es decir, el mundo no creyente, vive según sus propios principios y leyes; vive para sacrificar sus valores al dios de su propio ego, que le demanda una insaciable cantidad de poder, riquezas, sexo, fama, y adulación. En cambio, el creyente Hebreo no vive para complacer su ego, sino al Dios de Israel. Este creyente pone los principios de la Ley de Dios por encima de los principios y las leyes de los hombres. En todo lo que este creyente hace, en todo lo que dice, y en todo lo que piensa, se pregunta a si mismo, “¿Agrada esto a Adonai (Yah)?, ¿Si muriese en este mismo instante, se agradaría Dios de lo que estoy haciendo, diciendo, o pensando? ¿Seria justo que el Creador recompensase mi aptitud, o seria justo que la castigase?
Así, nadie que elija a un líder inmoral, es un verdadero creyente Hebreo. Nadie que endose a un líder abiertamente mentiroso, injusto, u oportunista, es un verdadero creyente Hebreo. Nadie que de su endoso al fraude, al chantaje, a la usura, a la extorsión, o al oportunismo, es un verdadero creyente Hebreo.
En fin, el verdadero creyente Hebreo, es aquel que rige la totalidad de su vida por la Justicia moral, política, y social, que encarna la Ley de Dios: “Apártate del mal, y haz el bien, y tendrás una morada Eterna (tendrás una porcion en la Jerusalén Celestial)”- Salmo 37:27.



«Recuerde siempre que, a los ojos del Creador, somos lo que dicen nuestras acciones y nuestras aptitudes, no lo que dicen nuestras palabras. Vivamos de suerte que nuestras acciones y aptitudes testifiquen al mundo que somos parte del verdadero Israel; el pueblo que ha sido santificado (apartado del mal) para servir a Yah, el unico y verdadero Dios»



¿Donde esta Adonai Yah (bendito sea), el Dios de Israel?

Los seres humanos, tenemos una férrea creencia en un común pero imaginario concepto: creemos en algo llamado "la nada". La mayoría de nosotros, tenemos la firme (pero errada) convicción de que debe haber una infinidad de lugares en el universo, donde no hay absolutamente nada. De hecho, creemos tanto en este concepto, que hasta tenemos un refrán que dice: "¡Las cosas no salen de la nada!". El problema con esto, es que nunca hemos observado esa "nada". Es decir, no importa a donde enfoquemos nuestros telescopios, siempre detectamos "algo"; aun si solamente es tiempo/espacio, y "radiación de fondo". Es decir, si quisiéramos observar alguna "desgarradura" (o "discontinuidad") en la "tela" que comprende el tiempo/espacio del universo, tendríamos que alquilar alguna película de ciencia ficción pues, en la vida real, esa "nada absoluta" nunca ha sido observada.
Y este es precisamente el punto de encuentro entre la ciencia, y la religión judía. Vera, quienes seguimos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, creemos que יהוה (Adonai), el Dios al cual sirvieron Avraham y Moisés (así como todos los profetas), es la fuente y el Creador de TODAS las cosas. También creemos que NO HAY NADA QUE NO HALLA SIDO CREADO POR יהוה. Así, nuestra fe postula que יהוה "era" antes de que existiera nada en el Universo; antes de que existiesen las leyes físicas, antes que existiese el tiempo, el espacio, la materia, la energía, las dimensiones, las emociones, las ideas, o aun lo que conocemos como existencia misma. Pero, esa "nada" (o "falta de existencia") que estaba presente antes de que existiese “algo”, no es la "nada absoluta" en la cual siempre nos han querido hacer creer; no es un total vacío, sin capacidad para crear cosa alguna. Esa "nada" que precedió todo, es en realidad "algo"; un "algo" que excede al tiempo, al espacio, a la materia, a la energía, a las ideas, a las emociones, y aun a la existencia misma; un "algo" con capacidad para crearlo "todo". Ese “algo” es יהוה (bendito sea) el Creador, quien “contiene dentro de si mismo" todas las cosas. Esto es similar a lo que sucedió (en sentido opuesto) con el concepto de "el tiempo". Durante miles de años, la gente se convenció a si misma de que “el tiempo” en realidad no existía; que era un artificio imaginario, inventado por los hombres a fin de proveer un marco lógico a la secuencia de eventos que se observaban; al fenómeno de “causa y efecto”. La mayoría de las personas aceptaron esa idea, hasta que llego un judío llamado Albert Einstein, y demostró que “el tiempo” no era un concepto ficticio, ni imaginario; y que, aunque no contaba con una “masa” que pudiese ser pesada; con un “color” que pudiese ser distinguido; ni con alguna dimensión física que pudiese ser medida, el tiempo contaba en efecto con una existencia propia, cambiante, e independiente; y que podía “contraerse”, y “expandirse”(acelerarse, y des acelerarse). De ese mismo modo, se nos ha hecho creer durante siglos que, si pudiéramos "deshacernos de todo" (tiempo, espacio, energía, materia, ideas, emociones, etc.) quedaríamos con "nada"; es decir, un estado de "vacío absoluto", sin potencial de creación, de cambio, ni de crecimiento. En cambio, los judíos creemos que esa "nada" que quedaría (si pudiéramos “deshacernos de todo"), no es una "nada absoluta", sino que es יהוה, el Creador del Universo (bendito sea). Para nosotros, el Creador es algo remotamente similar a "El Cero Pitagórico". Es decir, aunque el "cero pitagórico" es "la nada", es a la misma vez "el todo"; pues, si sumáramos (uniéramos) todos los números existentes (positivos, negativos, reales, imaginarios, complejos, y en todas las posibles direcciones) encontraríamos que, la suma de ese "todo" que conforman esos números, resulta ser la "nada" que es el "cero".
Lo anterior nos lleva a concluir que, la "existencia" del Creador, no puede (por definición) ser medida ni detectada por aparato científico alguno, y cualquier "dios" que pueda ser corroborado por la ciencia (es decir, a través de mediciones físicas), seguramente no es יהוה, el Creador del Universo. Es que, el hecho de que יהוה estuviera ya "allí" (si es que realmente podemos aplicarle esa descripción), antes de que existiesen el tiempo y el espacio, implica que, en su naturaleza mas intima, יהוה se encuentra "fuera" del ámbito de tiempo y espacio que circunscribe lo que comúnmente entendemos ser nuestra existencia. En otras palabras, la ciencia no puede detectar la "existencia" de algo que esta mas allá de tiempo y espacio, por no decir mas allá de la existencia misma. Intentarlo, seria algo así como que el personaje de un vídeo juego, tratase de encontrar al creador del programa de vídeo juego; pero intentando localizarlo en algún "lugar" dentro del mismo vídeo juego. Esto es simplemente imposible, pues la existencia del creador del programa, excede al programa mismo. Aunque tiene absoluto control y conocimiento de todo lo que sucede dentro del programa, el programador "no existe" dentro del programa; de hecho, la realidad es que, todo el programa, existe dentro del programador (es decir, en su mente). Asi, aunque desde la perspectiva de los caracteres del vídeo juego, el programador no existe, su "inexistencia" no significa que el programador sea una "nada absoluta", sin capacidad para crear, para crecer, y para cambiar.
La anterior linea de pensamiento, dio lugar a que, uno de los nombres que los judíos utilizamos para referirnos a יהוה, es "Ha Makom"; un nombre que literalmente significa "el Lugar". ¿Cual lugar? El lugar que, si bien no esta en ninguna parte del universo (es "cero", o "nada"), es a su vez el lugar donde se encuentran todas las partes del universo (es el "infinito", o el "todo" del universo). Es por esto mismo que, cuando la Escritura dice que alguien "vio" a Dios, que alguien "hablo" con Dios, o que alguien "oyó" a Dios, obviamente no se esta refiriendo a la manifestación mas íntima de la esencia Divina, que excede a la existencia misma; sino a alguien (o algo) que habla en nombre del Creador; alguien que le representa; ya sea este un ángel, un mensajero Divino, una voz celestial, un sueño, o algún profeta. Como esta escrito: «יהוה dijo a Moisés: "Mira, yo te he constituido dios para Faraón..."»- Éxodo 7:1.
Así, el ser humano nunca ha visto realmente a Dios. Y, en esto, la tradición Cristiana concuerda con la Judía, pues los Escritos Cristianos cierran su teología con las palabras del apóstol Juan, quien es citado diciendo: "Nadie ha visto jamás a Dios"- 1ra Juan 4:12.



«No es verdadera Libertad, la que te conduce a hacer lo que se te antoje (destruyendote de ese modo a ti mismo); la verdadera Libertad, siempre te conducira a vivir sabiamente; siendo justo, misericordioso, y humilde»



¡La buena Teología, que no se traduce en hacer bien al prójimo, no es realmente buena!

El Rabino Hanina Ben Dosa solía decir: “Aquel cuyo temor del pecado tiene precedencia sobre su aprendizaje (su conducta ética le preocupa mas que su teología)-- Su conocimiento perdurara. Pero, aquel cuyo aprendizaje tiene precedencia sobre su temor del Cielo-- su aprendizaje no perdurara. Como esta escrito: «El Temor del Señor (de Su juicio por nuestros Pecados) es el principio de la Sabiduría» (Salmo 111:10).
La Tanak dice así: «Decid de los justos, cuando son buenos, que comerán el fruto de sus obras» (Isaías 3:10). Pero, ¿es concebible que exista un hombre justo que sea bueno, y otro hombre justo que no sea bueno? La respuesta es: “aquel que es bueno para con el Cielo, y bueno para con los hombres, es un hombre justo que es realmente bueno. Pero, si es bueno para con el Cielo, y no para con los hombres, entonces es un hombre justo, que no es realmente bueno”. Similarmente leemos: «Ay del hombre perverso que es malo; porque se le dará la recompensa de sus manos» (Isaías 3:11). Nuevamente, ¿es concebible que exista un hombre perverso que sea malo, y otro hombre perverso que no sea malo? La respuesta es: “aquel que es perverso para con el Cielo, y perverso para con los hombres, es un hombre perverso que es realmente malo. Y, quien es perverso para con el Cielo, pero no lo es para con los hombres, es un hombre perverso que no es realmente malo”. Así, es nuestro “fruto” (la conducta ética que mostremos a nuestro prójimo), lo que validara (o refutara) nuestra teología.



«Cuando el hombre abandona la Ley de Dios (los Diez mandamientos), termina aplaudiendo la inmoralidad, como esta escrito: "Los que se apartan de La Ley, aplauden a los malvados; pero, los que la obedecen, se oponen a ellos"- Prov. 28:4»



La Ley de Siembra y Cosecha

Haz tu mas honesto y sincero esfuerzo por no hacer a otros el mal que odiarías que otros te hicieran a ti mismo; por hacer a otros el bien que desearías que otros te hicieran a ti mismo; y por amar para los demás aquello que amarías para ti mismo. Si haces todo el bien que te sea posible, el Juez Justo (bendito sea) te recompensara, haciéndote todo el bien que le sea posible. ¡Y nadie puede ganarle a Dios, cuando de hacer bien a otros se trata!



¿Que significa ser un hombre Manso?

Un hombre manso, es aquel que es humilde; aquel que no se avergüenza de reconocer que ha obrado mal; el que puede reconocer sus errores, y decir "por favor, perdóname"; es aquel que no se hace a si mismo demasiado importante. Y, ¿Quien es un ejemplo de alguien que NO era manso? Pues el Rey Jeroboam, quien prefirió terminar en el infierno, antes que humillarse a reconocer que la casa de David (que adoraba al Dios verdadero, en el verdadero Templo de Jerusalén) era mas digna que la suya propia (que adoraba los falsos dioses que eran los becerros de Oro, en el falso santuario de Betel).¿Donde enseña esto el Judaísmo? Pues en el siguiente Midrash (Sanh.102a): «Con todo esto, no se apartó Jeroboam de su mal camino...» (1 Reyes 13:33). ¿A que hace alusión el pasaje, cuando dice “Con todo esto...”? Pues a que (como dijo el Rabino Abba) El Creador agarro a Jeroboam por sus vestidos, y le dijo: “ ¡Arrepiéntete, y Yo, Tu, y el hijo de Isaí (el rey David) caminaremos juntos en el Jardín del Edén!”. ¿Pero quien (pregunto Jeroboam) ira a la cabeza? A lo cual Dios contesto, “El hijo de Isaí estará a la cabeza”. Entonces Jeroboam replico diciendo, “Si es así (y no soy yo quien recibirá la gloria de ostentar el primer lugar), no quiero tener parte de ello (prefiero quedar excluido del Jardín del Edén)».
Así, la falta de mansedumbre de Jeroboam (su anhelo de ser el mas grande de todos) le impidió tener vida en el mundo que ha de venir. Y es por esto mismo que los maestros del Judaísmo Universal han enseñado que, aquel que quiera ser grande, tiene que anonadarse a si mismo (considerarse inferior a los demás, de suerte que no se le haga imposible servir a su prójimo).



«Un Midrash cita a Judah Ben Temah diciendo: Ama al Cielo, y ten también temor del Cielo; de modo que tanto el regocijo como el temblor estén contigo cuando obedezcas los mandamientos. Si haz cometido una leve falta contra tu prójimo, que parezca a tus ojos una seria ofensa (de modo que te sea difícil volverla a cometer); Si le haz hecho un grande bien, que sea a tus ojos como una pequeña nimiedad (de modo que evites creer que haz hecho algo realmente grande; y, sintiéndote satisfecho, no vuelvas a hacerlo). Por el otro lado, si tu prójimo te ha hecho un pequeño bien, consideralo como algo grande (así, darás gracias a tu prójimo; quien, sintiéndose honrado por ello, sentirá la motivación de volver a hacer otro bien). Pero, si te ha hecho un grande mal, consideralo una nimiedad (así, viendo que no ha logrado ofenderte con sus palabras, alentaras a tu prójimo a desistir de calumniarte)»



LA MENTALIDAD DEL JUDIO

Aunque parezca difícil de creer, ser Judío tiene muy poco que ver con la religión Judía, o con creer en esta o aquella otra interpretación teológica. De hecho, hay una inquietante cantidad de personas que, a la misma vez que se presentan a si mismos como la norma de lo que significa ser judio, en realidad no tiene la mas remota idea de lo que ello significa.
Es que, ser judío, es incorporar en nuestra psiquis un estado particular de conciencia. Y esta conciencia surge cuando internalizamos la noción de que la existencia no es algo sin propósito, no es irracional, no es fortuito, ni tampoco aleatorio. Todo es el producto de un orden lógico y racional que pernea todo el universo y es parte integral de la Creación.
El misticismo Judío describe este orden racional con el nombre de “Hokhmah” (o “Sabiduría”). Si bien es cierto que Hockmah no es el Dios único e infinito (Ein Sof), no es menos cierto que Hockmah es una emanación de aquel que es la corona (Keter) de todas las cosas. Así, Hockmah (La Sabiduría), es tradicionalmente descrita como “El Padre de todo lo Creado”. Curiosamente, los filósofos Griegos llegaron a similares conclusiones. Estos utilizaban la palabra griega “logos” para referirse a ese principio racional que entendían perneaba todas las cosas. Así, el Judío es la persona que, consciente o inconscientemente, adopta como norte de su vida ese principio racional (o sabiduría) que los místicos Judíos llamaban “Hockmah”, y los filósofos Griegos llamaban “logos”.
El Historiador Judío Flavio Josefo narra que, cuando la expedición militar de Alejandro el grande paso por la tierra de Israel, varios Judíos decidieron unirse a su ejercito. Entre aquellos, hubo un Judío llamado Mossolam. Este Judío era particularmente diestro, tanto con el arco, como con la cabalgadura. Flavio Josefo narra que, en un momento dado de la marcha, el ejercito Griego se detuvo. Cuando Mossolam pregunto por la causa del retraso, se le informo que estaban esperando por el augurio que daría un ave que allí se encontraba: Si el ave volaba hacia adelante, les prediciendo que debían continuar hacia adelante; pero, si el ave retrocedía, significaba que el ejercito debía retroceder. Mossolam medito un instante en el asunto, y luego pidió que le mostrasen donde se encontraba la susodicha ave. Cuando se le mostró el árbol donde esta estaba asentada, Mossolam saco su arco y, apuntando hacia el ave, procedió a traspasarla con una flecha. Viendo muerta al ave, la multitud comenzó a increpar y a maldecir al Judío que les había privado de la dirección Divina. Pero Mossolam les respondió diciendo: ¿Pero es que no entendéis lo que ha sucedido? ¿No veis que esta ave no podía predecir futuro alguno, pues de así haber sido, no habría llegado hasta aquí, sabiendo de antemano que Mossolam el Judío habría de matarla?
Note como, en la historia que acabamos de citar, resalta el hecho de que, la fe de aquellos Griegos estaba basaba en pura superstición; no en nada que resistiese el juicio racional de la lógica, ni del sentido común. A diferencia de los paganos, el creyente Judío cuestiona, analiza, y aplica una lógica rigurosa. No porque sea rebelde, o porque busque excusas para obedecer la voluntad Divina, sino porque esta es la verdadera naturaleza de la fe revelada por Dios a Israel. Es decir, la fe Judía nunca se fundamento en las emociones (que son momentáneas y variantes), sino en la certeza de la lógica y el sentido común; en esa Sabiduría (Hockmah) eterna que sostiene y pernea todo el universo.
Por esto es que, aun cuando las circunstancias externas sean suficientemente duras como para menoscabar el entusiasmo con el que el Judío ejerce su fe, esta permanece incólume, pues esta fundamentada en verdades lógicas y objetivas. Un buen ejemplo de esto lo provee la historia de Gedeón (Jueces 6): La Tanak dice que Gedeón se hallaba sacudiendo trigo, escondido de los enemigos Madianitas. De repente le aparece un mensajero de Dios, que le dice: “El Señor (Yah) esta contigo, varón esforzado y valiente” (Jueces 6:12). La contestación que da Gedeón al mensajero, fue la misma que dio Mossolam (así como la que daría todo buen creyente Israelita): analizarlo todo con objetividad, y con sabiduría. Gedeón reconoce que, desde una perspectiva puramente lógica, la historia confirma que el Creador había dado a Israel muestras incuestionables de su realidad. Pero, a la misma vez, reconoce que las presentes circunstancias aparentaban poner en entredicho esa innegable realidad histórica: “Ah, señor mío, si Yah está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Yah de Egipto? Y ahora Yah nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas” (Jueces 6:13).
Note como el mensajero de Dios no muestra molestia alguna con el racional análisis que acaba de hacer Gedeón, y mucho menos da muestra de estar molesto por “la incredulidad” de este creyente. De hecho, como el Creador sabia que el cuestionamiento de Gedeón había sido sincero y honesto, Yah procedió a fortalecer la debilitada fe de Gedeón, obrando un milagro personal: “Entonces el ángel de Dios le dijo: Toma la carne y los panes sin levadura, y ponlos sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo hizo así. Y extendiendo el ángel de Yah el báculo que tenía en su mano, tocó con la punta la carne y los panes sin levadura; y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel de Yah desapareció de su vista” (Jueces 6:20-21).
Algo similar sucedió con nuestro padre Avraham, el padre de todos los Judíos. La tradición oral dice que, cuando nació Avraham, los sabios del Rey Nimrod vieron salir en los cielos una nueva estrella. Como resultado, advirtieron al rey que había nacido uno que opacaría la gloria de Nimrod. Entonces, los padres de Avraham procedieron a esconderle en una cueva, durante los primeros tres años de su vida.
Una noche, Avraham salio de su cueva, y viendo las estrellas del cielo, exclamo: ¡Estas son el Creador! Entonces, procedió a adorarlas. Pero, cuando mas tarde vio salir la luna, que opacaba las estrellas, se corrigió a si mismo diciendo: ¡estaba equivocado, esta luna es el Creador!, Y procedió a adorarla. Pero, cuando en la mañana vio salir el sol, opacando así tanto a la luna como a las estrellas, se dijo a si mismo: No son la luna ni las estrellas, pues el Sol las opaca: ¡el Sol es el Creador! Pero, al final del día, cuando vio al sol menguar, se dijo a si mismo: “El Sol no puede ser el Creador, pues también declina y se apaga”. Entonces razono acerca de lo que había observado, y concluyo que debía adorar a aquel que había Creado el sol, la luna y las estrellas.
Ese fue el renacer del monoteísmo: un niño de tres años (que, con el pasar del tiempo, se convertiría en el padre espiritual, de todos los judíos) que descubrió a Dios de forma lógica y racional.
La tradición Judía narra que, muchos años después, Nimrod volvería enfrentarse con Avraham, a fin de intentar hacerle desistir de su fe en el Creador, para hacerle en cambio adorar lo creado: «Nimrod dijo a Terah, ¿Que castigo impondremos a tu hijo Avraham (que destruye mis ídolos)? ¡Ningún otro sino ser quemado! Entonces Nimrod se volvio a Avraham y dijo: “Inclinate ante el fuego, y seras salvo”. Pero Avraham respondió: “Quizás deba inclinarme ante el agua, pues esta apaga el fuego! A lo cual Nimrod respondió: “Muy bien, inclinate entonces ante el agua”. Pero Avraham riposto: “Si es así, quizás debería entonces inclinarme ante las nubes, pues estas cargan el agua (siendo así mas poderosas)”. Nimrod dijo: “Inclinate entonces ante las nubes”. Avraham riposto: “Quizás deba inclinarme ante el viento, pues este dispersa las nubes”. Nimrod dijo: “Inclinate entonces ante el viento”. Avraham riposto: “¿Por que entonces no inclinarme ante el ser humano, que puede retener el viento en sus pulmones? Si extendiésemos la linea de pensamiento de nuestro padre Avraham, tendríamos que añadir que la muerte es aun mas fuerte que el hombre (que es por naturaleza mortal); y que esta a su vez es conquistada por la vida; pues, aunque el hombre es perecedero, sus hijos y descendientes continúan propagándose. Asi, en el ultimo analisis, no debemos inclinarnos ante nada creado, sino solamente ante el Dios que da “Hai” (“vida”, o “existencia”) al Olam (“mundo”, o “universo”); como esta escrito, “Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por la Vida (Hai) del mundo (Olam)...” (Daniel 12:7).
En resumen, nadie que sea demasiado crédulo, puede ser un buen creyente Judío. Tampoco puede serlo nadie que acepte un dogma, una interpretación teológica, o un código moral, solo porque lo dijo este o aquel otro noble personaje (Moisés, Jesús, Pablo, Muhammad, Baal Shem Tov, etc). La fe del Judío, tiene que estar cimentada en la inmutabilidad de la sabiduría Divina, en el sentido común, y en la vida ética que el mismo Creador ha modelado en su Ley para quienes le sirven. Esta Celestial fe nunca parte de la ciega credulidad, de la efervescencia emocional, o de la superstición popular.





Cual Religion Debemos Seguir



«No hay otro Dios, ni hay otro Mesías Salvador, mas grande que יהוה (Adonai Yah, el Dios de Avraham); no hay otro Profeta (ni hay otro mensajero divino) mas grande que Moshe Ravenu (Moisés nuestro maestro); y no hay otra Escritura (ni otra revelación profética), mas Divinamente inspirada, que los Diez dichos (o "Diez Mandamientos"), escritos por יהוה sobre las dos tablas de Piedra»



¿Que es el Judaísmo Universal?

El Judaísmo Universal, es Judaísmo independiente ("Independent Minyan"): es volver a aquel antiguo Judaísmo que vivieron los profetas; un Judaísmo que rechazaba la mentira, la idolatría del hombre y sus instituciones, la usura, el ateísmo, la homosexualidad, y toda forma de inmoralidad; es abrazar el Honor, la Justicia, la Misericordia, la Humildad, y el Respeto que, en tiempos de nuestro maestro Moisés (paz y bendición sean con él), caracterizaron a la fe Hebrea. El Judaísmo Universal, es creer que, no importando la Religión que profese un individuo (Judaísmo, Cristianismo, Islam, Budismo, etc), este no tendrá una parte segura en el "Olam Haba" (el Mundo que ha de Venir), sino hasta el momento en que se arrepienta de su maldad, y proceda a comprometerse ante Dios y los hombres, con hacer su mas sincero esfuerzo por incorporar en su vida, el bien y la verdad que agradan al Creador, viviendo en obediencia a los Diez Mandamientos grabados por יהוה , sobre las dos Tablas de Piedra.





Moises Es La Manifestacion De Dios En La Tierra



Los Seis Pilares del Judaismo Universal

  1. Un Supremo Dios, Rey, Y Mesias: "יהוה" ("Adonai Yah", El Dios de Avraham)
  2. Un Supremo Profeta y Maestro- "Moshe Ravenu" (Moisés Nuestro Maestro)
  3. Una Suprema Ley Y Pacto- Los Diez Mandamientos, escritos por Adonai (no por el hombre) sobre "Las Dos Tablas de Piedra"
  4. Una Suprema Escritura Sagrada- "La Torah" (Los Cinco Libros de Moisés)
  5. Una Suprema Familia de Fe- "La Casa De Israel" (la familia universal de creyentes prefigurada por la Nación Hebrea)
  6. Una Suprema Teología- "Medida por Medida" (ley de Siembra y Cosecha); es decir, temer a Yah, quien un día habrá de juzgar a todos con justicia; devolviendo a cada uno el mismo bien (o mal) que durante su vida haya escogido libre y voluntariamente sembrar. Y, prepararnos para ese juicio, buscando a Yah en oración, con un corazón contrito y humillado; renunciando a toda especie de maldad; y comprometiéndonos con el bien encarnado en Sus Diez Mandamientos, según los exponen los estatutos, las ordenanzas, los Ritos, y las Alegorías de la Ley de Moisés





La Verdad Del Judaísmo Universal



Ser un verdadero Israelita Es hacer la jornada que hizo Avraham



Es falso que Yeshua (Jesús, paz sea con el) haya sido el Dios de Israel, pues nadie pudo haber visto al Dios de Israel, y vivir para contarlo

¿Como sabemos que Jesús no es Dios? Pues lo sabemos porque, la Escritura Hebrea, enseña que Dios no cabe en el universo. Y, si Dios no cabe en el universo, ¿cuanto menos podrá caber en el Planeta Tierra? Como esta escrito: «Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?»- 1 Reyes 8:27. Y, ¿como explicamos las veces en que Dios aparenta ser visto por hombres como Adán, como Avraham, como Jacob, como Moisés, y como Isaías? Pues, en estos casos, recordamos que la Escritura enseña que ningún hombre puede ver a Dios, y seguir con vida. Como esta escrito: «No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá [para contarlo]»- Éxodo 33:20. ¿Con quien peleo entonces Jacob? ¿Quien fue el que hablo a Moisés en la zarza, y saco a Israel de Egipto? Pues fueron ángeles (mensajeros de Dios). Como esta escrito: «el Ángel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes; y sea perpetuado en ellos mi nombre »- Gen. 48:16; Y también dice, «y clamamos a יהוה, el cual oyó nuestra voz, y envió un ángel, y nos sacó de Egipto»- Num. 20:16. Y esta es la explicación de todos los pasajes donde Dios aparenta manifestarse directamente a los hombres: Que la realidad es que nadie ha visto [ni puede ver] a Dios; y que Dios obra en cambio como un gran Rey, que señorea sobre un inmenso imperio. ¿Que hace tal Rey? Pues toma a sus siervos mas fieles y honestos (es decir, los mas “santos” de entre ellos), y les hace sus ministros y mensajeros. Entonces, otorga a estos mensajeros la autoridad para que vayan a las provincias mas apartadas, y ejerzan en su nombre el gobierno: vigilando la conducta de sus súbditos, a fin de que esta sea cónsona con la voluntad del Gran Rey. Como esta escrito: «La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna (por medio de estos “santos vigilantes”) el reino de los hombres» (Daniel 4:17)





El seguro camino a la Vida Eterna

El Mensaje dado por יהוה (el Dios de Avraham, bendito sea) a Moisés, es que la salvación de una persona, no llega cuando esta persona cree en la grandeza de Jesús, de Muhammad, o del mismo Moisés (paz sea con todos ellos); La Salvación, llega cuando esa persona se arrepiente de sus pecados, y abandona la maldad, para comenzar a hacer en cambio el bien ordenado por יהוה sobre las dos tablas de Piedra. Como enseña la Escritura Hebrea, cuando dice:

1) «Quizá oiga la casa de Judá, todo el mal que yo pienso hacerles, y se arrepienta cada uno de su mal camino, y yo perdonaré su maldad, y su pecado»- Jeremías 36:3;
2) «Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre» (Eclesiastés 12:13)
3) «Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre" (Salmo 37:27)
4) «Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido?» (Génesis 4:7)

Toda doctrina [o Escritura] que pretenda negar, refutar, o menoscabar esta suprema verdad, no proviene de Dios, sino de los hombres; de hombres perversos, que con astucia intentan complicar la sencilla verdad Divina, a fin de obtener provecho propio (fama, gloria, dinero, poder, etc); hombres al servicio de Satanás, que siempre se opone a la voluntad del Creador; hombres que, con sus aptitudes, encarnan el viejo adagio que dice: «Rio revuelto, ganancia de Pescadores». Si quiere usted ser salvo, todo lo que tiene que hacer, es decir lo siguiente: «¡Oh Dios de Avraham, reconozco que lo he hecho mal! ¡Ven por favor a mi vida, pues te necesito!”. En el momento en que diga sinceramente estas palabras, sus pecados le serán automáticamente perdonados, y tendrá acceso seguro a la vida eterna.





¿Que dice en realidad la Ley, los Salmos, y los Profetas (la “Tanak”), acerca de los grandes reclamos que hace la noble Teología Cristiana?

A pesar de que, los reclamos que hace la noble teología Cristiana, son tan grandes e imponentes como una montaña, la evidencia que de ellos provee la Tanak (la Ley, los Salmos, y los Profetas) es tan débil, tan frágil, y tan relativa, como un pelo de la barba. Es que, si interpretamos de forma literal las Escrituras, hallaremos que estas echan por tierra todos y cada uno de los grandes reclamos que hace el Cristianismo. Es que, la Escritura Hebrea (o "Tanak") muestra que Jesús (paz y bendicion sean con él) no podía ser la encarnación de la Deidad [pues Dios no es hombre, ni Hijo de hombre, según Números 23:19].
Así mismo, Jesús no fue “el Hijo de Dios”, y tampoco fue “el Siervo de Dios” [pues esos dos títulos pertenecen a Israel, según Éxodo 4:22, e Isaías 44:21]. Jesús tampoco es el Rey ungido [o "Mesías"] que un día habrá de reinar sobre Israel [pues, ese puesto, corresponde al Rey David, según Jeremías 30:8-9, y Ezequiel 37:24]. Jesús tampoco es el Salvador del Mundo [pues no hay otro Salvador fuera de יהוה , según Isaías 43:11]. De igual modo, la Tanak muestra que, el hombre llamado Jesús de Nazaret (paz sea con el), no vivió una vida libre de pecados [pues “no hay hombre que haga solo el bien, y nunca peque”, según Eclesiastés 7:20]. En adición, es falso que, la Vida Eterna, sea el producto de creer que Jesús haya sido el Mesías [pues en realidad es el producto de apartarse del mal, y comenzar a hacer el bien, según el Salmo 37:27]. Es falso también que Jesús sea "la Verdad" [pues, es "la Ley", y no el Nazareno, lo que realmente es "la Verdad", según Salmos 119:142].
En adición, es también falso que hayamos heredado la muerte espiritual, a consecuencia del pecado de nuestros Padres Adán y Eva [pues los hijos no han de morir por el pecado de sus padres, según Deuteronomio 24:16]. Y es también falso que Jesús sea igual o mayor que Moisés [pues nunca se levanto en Israel, un profeta como Moisés, según Deuteronomio 34:10]. De igual modo, es falso que, lo que pide Dios del Hombre, sea que crea en Jesús [pues, lo que Dios realmente pide, es que amemos obrar con justicia, con misericordia y con humildad, según Miqueas 6:8].
Así, el seguidor del Judaismo Universal [el hombre que sirve a יהוה , el Dios de Israel, bendito sea], respeta y admira la figura de Jesús de Nazaret (paz y bendicion sean con el); pero rechaza las cosas que, acerca de su persona, afirma la noble Teología Cristiana. ¿Por que las rechaza? Pues porque se oponen a lo que יהוה ha dicho llana y claramente por medio de la Ley, de los Salmos, y de los Profetas (la “Tanak”). Y, la palabra Hebrea que utiliza la Tanak para describir a alguien que se opone a Dios, es “Ha Satan”.





No Trates De Justificar Tu Rebeldia



¿Que dice la Ley de Dios acerca de “Justificar al impio”?

«¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y aceptaréis las personas de los impíos?» - Salmo 82:2. «Lejos está de los impíos la salvación, Porque no buscan [oh Dios] tus estatutos»- Salmo 119:155
El apóstol Pablo, fue el primero en articular la desquiciada idea de que, el hombre, no es justificado por hacer obras de bien, sino por creer en Jesús. Y, para justificar esta extraviada teología, Pablo utiliza el pasaje que dice: «Y creyó a יהוה, y le fue contado por justicia»-Génesis 15:6. ¿Donde falló Pablo?¿En que se extravió? Pues, el error de Pablo, fue un error interpretativo. Es que Pablo fallo en entender correctamente el mensaje del pasaje ya citado. En ese pasaje, la palabra Hebrea que Pablo traduce como “Justicia”, es la palabra “Tzedakah”. Y, si bien “Tzedakah” puede válidamente traducirse como “Justicia”, no es menos cierto que puede también traducirse como “Misericordia”, o “Caridad”. Y, es esta ultima traducción, la que provee la interpretación correcta del pasaje. Es que, en los versos anteriores, Dios prometía a Avraham darle una gran descendencia. Y, aunque quería que Avraham diese “crédito” a sus palabras, Dios no le dio garantía alguna de que haría bueno tal crédito. Así, cuando Avraham creyó lo prometido por Dios, actuó con la misma “Caridad” que actúa quien extiende “crédito” a un deudor dudoso. ¿Como podemos estar absolutamente seguros de que, el pasaje citado, habla de este tipo de “Tzedakah” (Caridad), y no de la “Tzedakah” que significa “Justicia”? ¡Pues de forma muy sencilla! Es que, si asumimos que el pasaje realmente significa que Avraham fue “Justificado” por “creer”[y no por “obrar”], tendríamos entonces que concluir que, esa “justificación por fe”, fue abolida por Dios 400 años mas tarde, cuando Finees fue “justificado” por “obrar” conforme a la Ley. Como esta escrito: «Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Dios con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos. Entonces SE LEVANTÓ FINEES E HIZO JUICIO [ES DECIR, OBRO CONFORMA A LA LEY, QUE ORDENABA LA MUERTE DEL ADULTERO], y se detuvo la plaga; Y LE FUE CONTADO POR JUSTICIA, DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN, PARA SIEMPRE» - Salmo 106:20-31. El hecho de que Pablo haya errado al concluir que Avraham fue justificado por fe, es también corroborado por los mismos escritos Cristianos, que dicen: «¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre?»- Santiago 2:21 Finalmente, aun si los Escritos Cristianos no refutasen la falsedad de la teología que justifica al impío, la Torah la refuta de forma aplastante. Es que, si es cierto que Jesús (paz sea con el) justifica la impío (“mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”- Romanos 4:5), entonce Jesús es abominable a los ojos de יהוה (el Dios de Israel, bendito sea). ¿Por que? Pues porque la palabra de יהוה dice: «EL QUE JUSTIFICA AL IMPÍO, Y EL QUE CONDENA AL JUSTO, AMBOS SON IGUALMENTE ABOMINACIÓN A יהוה»- Proverbios 17:15





Todo lo que el Dios de Israel hace con sus criaturas, lo hace por medio de sus ángeles (mensajeros)

¿Con quien “hablaba” Dios, cuando dijo “Hagamos al hombre” (Génesis 1:26)? Pues hablaba con sus ángeles. ¿Por que? Pues porque, siendo infinito, Dios “no cabe” en el Universo (1 Reyes 8:27). Así, siempre que Dios “trata” (o “interactúa”) con el hombre, lo hace por medio de sus ángeles (es decir, sus “santos”, o “vigilantes”); quienes, a pesar de ser inmortales, son criaturas finitas. Y es por esto que la Escritura dice: «La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna (por medio de ellos) el reino de los hombres» (Daniel 4:17)





La Fe Hebrea Es La unica que esta basada en lo Escrito Por El Dedo De Dios



La blasfemia de la alegada Divinidad del Nazareno

«Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón;
Pesándolos a todos igualmente en la balanza, Serán menos que nada» (Salmo 62:9)


¿Por que insisten Satanás y sus seguidores [aquellos que se oponen a la Ley de Dios], en afirmar que el Creador es un "hijo de hombre"? Pues porque, de ese modo, blasfeman a יהוה [el Dios de Israel, bendito sea]. Es que, si יהוה afirma que, "los hijos de hombre", son "menos que nada" (Salmo 62:9); pero viene luego, y se hace a si mismo "un hijo de hombre", entonces יהוה aparenta confirmar con sus acciones que, no solamente es menos que nada [basura], sino que tambien es medio idiota. Y es por esto que, los verdaderos Hebreos, no aceptan la mentira cristiana que dice que, el Nazareno, es el hijo literal de Dios [siendo asi igual al Creador]. Es que, tal blasfemia, solo podria surgir de los demonios. Como confirma el N.T., cuando dice: «También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: tú eres el hijo de Dios» (Lucas 4:41).





Deben Los Judios Seguir a Los Gentiles?



Los Diez Mandamientos

Un joven preguntó a un sabio anciano: «¿Por que se le llaman "los Diez mandamientos”? ¿Y por que fueron escritos en Dos tablas de piedra?» El sabio contestó diciendo: «Fueron escritos en Dos tablas de piedra, porque Dos son las manos del hombre. Y, fueron llamados Diez, porque Diez son los dedos de esas Dos manos. Es que, así como nuestra vida en este mundo, depende del uso práctico que demos a los Diez dedos de las Dos manos que nos fueron dadas, de ese mismo modo, nuestra vida en el mundo que ha de venir, depende del uso práctico que demos a los Diez mandamientos de las Dos tablas de piedra que nos fueron dadas». El joven replicó diciendo: «Pero, ¿no es cierto que nuestros Dos pies tienen también Diez dedos?» A lo cual el anciano respondió: «Es correcto. Y significa que, quien "afirma sus Dos pies" (es decir, quien "fundamenta su vida") sobre la piedra de los Diez mandamientos, es como quien “construye” sobre la piedra: como quien se sostiene de una verdad tan sólida como la piedra; sobre un fundamento que es inconmovible, y eterno»





Paso Ya La Ley O Aun No Ha Pasado



La Revelación Divina Dada A Moisés

El Dios de Israel (Adonai Yah, bendito sea), mostró a Moisés nuestro maestro (paz sea sobre el), la Ley que rige Su creación. Esta Ley, conocida como “Ley de Medida, por Medida”, es a menudo también conocida como “Ley de Causa y Efecto”, o “Ley de Siembra y Cosecha”. Y, esta es la razón para que, la Escritura Hebrea, diga lo siguiente: «PORQUE ÉL (יהוה) PAGARÁ AL HOMBRE SEGÚN SU OBRA, Y LE RETRIBUIRÁ CONFORME A SU CAMINO» (Job 34:11). Y también: «Porque TÚ (יהוה) PAGAS A CADA UNO CONFORME A SU OBRA» (Salmo 62:12). Y mas adelante: «El que mira por tu alma (יהוה), Él lo conocerá, Y DARÁ AL HOMBRE SEGÚN SUS OBRAS» (Proverbios 24:12). El profeta Isaías tambien lo confirma, cuando dice: «... MIS ESCOGIDOS DISFRUTARÁN LA OBRA DE SUS MANOS» (Isaías 65:22). Finalmente, lo resume todo diciendo: «Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos. ¡Ay del impío! Mal le irá; porque, según las obras de sus manos, le será pagado» (Isaías 3:10-11).
Así, el hombre que desee que se le muestre misericordia, debe primero mostrar misericordia; El hombre que desee ser tratado con justicia [por su prójimo], debe primero tratar con justicia [a su prójimo]; el hombre que quiera ser amado por sus semejantes, debe primero amar a sus semejantes; el hombre que desee ser perdonado, debe primero perdonar; el padre que desee la honra y consideración de sus hijos, debe primero honrar y considerar a sus [propios] padres; el hombre que anhela que se le muestre amistad, debe primero mostrar amistad; el que desee “recibir” felicidad, debe primero “dar” felicidad; el que desee ser bendecido por el Creador, debe primero bendecir al Creador.
Finalmente, el hombre que desea que יהוה le honre, dándole vida [eterna], debe primero honrar a יהוה , dándole su propia vida; es decir, viviendo para obedecer los mandamientos de יהוה (no robes, no mates, no mientas, no forniques, no adulteres, etc) y confiando en su Palabra [no en la vana opinión de hombres arrogantes e inmorales], como esta escrito: «Así ha dicho יהוה: MALDITO EL VARÓN QUE CONFÍA [CIEGAMENTE] EN [LA OPINIÓN DE] EL HOMBRE, Y PONE CARNE [PERECEDERA] POR SU BRAZO [POR SU FORTALEZA Y CONFIANZA], y su corazón se aparta de [la completa confianza en] יהוה. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el mal, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. [Pero] BENDITO EL VARÓN QUE CONFÍA EN יהוה (YAH), Y CUYA CONFIANZA ES יהוה. PORQUE SERÁ COMO EL ÁRBOL PLANTADO JUNTO A LAS AGUAS, QUE JUNTO A LA CORRIENTE ECHARÁ SUS RAÍCES, Y NO VERÁ CUANDO VIENE EL CALOR, SINO QUE SU HOJA ESTARÁ VERDE; Y, EN EL AÑO DE SEQUÍA, NO SE FATIGARÁ, NI DEJARÁ DE DAR FRUTO. Engañoso es el corazón [del hombre que no confía en Yah], mas que todas las cosas, y perverso; ¿quien lo conocerá? YO יהוה , que escudriño la mente, QUE PRUEBO EL CORAZÓN, PARA DAR A CADA UNO SEGÚN SU CAMINO, SEGÚN EL FRUTO DE SUS OBRAS» (Jeremías 17:5-9)





¿Miente la Ley, o Miente el Evangelio? ¿Murio Jesus Por Los Pecados O No Murio?



La salvación, es mas sencilla que lo que le han hecho creer

No se preste usted para promover la ignorancia, la gimnasia mental, los sofismos, ni los malabares teológicos. ¡El Creador no es un Dios sádico, que se preste para el juego cruel de esconderse de quienes le buscan, a fin de hacerse el difícil de encontrar! La Salvación del hombre, no puede depender de conocer un lenguaje extranjero, ni tampoco alguna compleja, elitista, o rebuscada teología. Es que, la Justicia Divina, demanda que la Salvacion sea algo tan auto-evidente y sencillo, que aun el mas antiguo, aislado, e ignorante pagano, pueda hallarla facil de encontrar [¡aun si ni siquiera supo lo que era una Biblia!]. Como esta escrito: “y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; EL QUE ANDUVIERE EN ESTE CAMINO, POR TORPE QUE SEA, NO SE EXTRAVIARÁ” (Isaías 35:8).
¿Cual es ese "Camino" (o "Verdad") que todos entendemos naturalmente? ¡Pues la Ley de "Siembra y cosecha" [o ley de "medida por medida"]! Es decir, la verdad que muestra que, todos los hombres, cosechan lo mismo que han sembrado; Que, si el hombre siembra un buen fruto, siega eventualmente ese mismo buen fruto; y que lo mismo sucede, si el hombre escoge sembrar un mal fruto; pues tarde o temprano tendra que segar el mismo fruto defectuoso, que un dia escogio sembrar. Así, el hombre que desee poder cosechar el bien en lo porvenir, tiene que comenzar a sembrar ese mismo Bien en este tiempo presente. Y, es en este "Sembrar el Bien que queremos para nosotros mismos", que se encuentra la salvación del Hombre. Y, es por esto mismo que la Escritura resume el plan de salvación, en palabras que, aun el mas torpe de los hombres, puede entender con facilidad: «APÁRTATE DEL MAL, Y HAZ EL BIEN, Y VIVIRÁS PARA SIEMPRE» (Salmo 37:27)





El Perdon No Viene Por La Fe Sino Por El Arrepentimiento



¿De que “Salva” Dios a los Hombres?

La Escritura Hebrea, advierte a los malos diciendo: «El que sembrare iniquidad, iniquidad segará» (Proverbios 22:8). Pero, a los buenos, la Escritura promete diciendo: «Decid al Justo, que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos ...» (Isaías 3:10). Finalmente, la Escritura advierte a todos diciendo: «... como yo hice, así me ha pagado Dios ...» (Jueces 1:7).
¿Que intenta enseñarnos con esto la Escritura Hebrea? Pues intenta enseñarnos una Suprema y Eterna Verdad: que, todo hombre, tendrá que “cosechar” el mismo bien [o mal] que, con sus obras, haya “sembrado”. Y, esta verdad Eterna, es tan innegable, que hasta los Escritos Cristianos la confirman, cuando dicen: «No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará» (Gálatas 6:7).
Así, cuando יהוה (el Creador, bendito sea) “salva” a un hombre, en realidad lo salva de si mismo; es decir, de su propia maldad; de continuar sembrando el mal que, un día, sera amargamente forzado a segar. Y es debido a esto mismo que יהוה (bendito sea), ha ordenado a los hombres hacer el bien prescrito en sus mandamientos (honra a tus padres, no mientas a nadie, no robes a nadie, no mates a nadie, no tomes la mujer de nadie, etc). Como esta escrito: «... Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre ...» (Eclesiastés 12:13). Es que, forzando al creyente a hacer el bien encarnado en Sus mandamientos, el Creador se asegura de que el creyente hace lo bueno, a fin de que sea a la postre enaltecido, segando con gozo el preciado fruto con el que se ocupo en sembrar. Y es precisamente por esto que, el primer mensaje dado por Dios a Caín [el primer hombre nacido de un padre y una madre terrenal], fue la promesa de que, si se enseñoreaba de su pecaminoso impulso, y escogía en cambio hacer lo bueno, podría vivir confiado, sabiendo que, a la postre, seria exaltado. Como esta escrito: «Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él» (Génesis 4:7)





La Ira De Dios, Es El Producto De Las Malas Obras



Lo que escribe el dedo de יהוה, lo escribe el dedo de Moisés; Y, lo que dice la voz de Moisés, lo dice la voz de יהוה

El Creador (bendito sea) escribió con sus propios dedos, y sobre las dos tablas de piedra, lo que era su clara, manifiesta, y perfecta voluntad. Y, luego de escribir su Palabra, sobre las dos tablas piedras, las puso en manos de Moisés; quien procedió [eventualmente] a romperlas. ¿Como responde el Altísimo a las acciones de Moisés? ¿Se enoja Dios contra Moisés? ¿Acaso le castiga por “el pecado” de tratar irreverentemente su Palabra? Pues, la realidad, es que sucede todo lo contrario. Es decir, el Creador no solamente permite que Moisés labre sus propias tablas de piedra, sino que le permite escribir sobre ellas [con su propio dedo] lo mismo que el dedo del Creador había escrito sobre las tablas originales.
¿Que significa todo esto? Pues significa que, el Creador, ha dado a dado a Moisés el “Copyright” (los derechos de autor) de su Palabra; Significa que, lo que escribe el dedo de Moisés, y lo que escribe el dedo de Dios, son una misma cosa; significa que, el que obedece lo ordenado por Moisés, esta obedeciendo lo ordenado por el mismo Creador; que, el que oye la voz de Moisés, oye la voz de Dios; que, quienes siguen a Moisés, no son como los que siguen a algún "intermediario" [entre Dios y los Hombres], sino como los que siguen directamente a Dios [sin temor a que, el intermediario, cometa “algún error de traducción”].





Jesus No Puede Ser Dios



Moisés, el único hombre cuya oración יהוה siempre contestó

Nuestros hermanos que siguen al Galileo (paz sea con él), afirman que el Nazareno fue mucho mayor que Moisés; pues, según ellos, el Nazareno nunca pecó, mientras que, Moisés, pecó en al menos dos ocasiones [cuando mato al egipcio, y cuando golpeó la roca]. Pero, si Moisés pecó al matar al Egipcio, ¿como es posible que Dios le librase luego de la ira de Faraón [evitando así su captura en Madián]? ¿Si Moisés pecó al matar al Egipcio, ¿como es posible que Dios “recompensara” luego su pecado, apareciéndole en la zarza, haciendo de Moisés el indisputable libertador de Israel, y concediéndole hacer todo tipo de milagros y maravillas?
Finalmente, si Moisés pecó al golpear la roca, ¿como es posible que Dios contestase luego su oración, permitiéndole subir a la cumbre del Pisga (Deut. 34:1), para ver desde allí toda la Tierra de Canaán? ¿Como es posible que Dios honrase tanto a Moisés, como para encargarse personalmente de sacarle de este mundo (Deut. 34:5-6)? ¿No dicen los Nazarenos que “Dios no oye a los pecadores” (Juan 9:31); y que no contesta la oración de los malos? Si esto es así, ¿porque honró Dios tanto a Moisés? ¿No dice la Escritura que Dios honra a aquellos que le honran (1 Samuel 2:30)? ¿Fue acaso el pecado de Moisés, la razón por la cual el Creador le exaltó hasta lo sumo (Deut. 34:10)? ¿Fue acaso el pecado de Moisés, la excusa para que Dios siempre contestase sus oraciones? ¿O fue en cambio la perfecta obediencia de Moisés a aquel que los Nazarenos describen diciendo: «si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése [oye [Dios]» - Juan 9:31?





Alguien Ha Visto A Dios? O Nadie Le Ha Visto?



Los Netsaritas no cualifican como creyentes Hebreos

El grado mas fundamental de la fe Hebrea, es obedecer los diez “dichos”, o “mandamientos” del Creador. Y, el mas fundamental de esos diez mandamientos, es el que prohíbe que los creyentes Hebreos sirvan [o adoren] a un Dios que tenga un nombre distinto al de יהוה. Como esta escrito: «A יהוה tu Dios temerás, y a Él solo servirás»- Deut. 6:13. Y es por esto que, ni los Cristianos, ni los Netsaritas, ni los Mesiánicos, cualifican como verdaderos creyentes Hebreos; pues, sirviendo y adorando a Yeshua Ha Notseri (Jesús de Nazaret), rehúsan obedecer el precepto fundamental de la fe Hebrea: no servir ni adorar a algún dios cuyo nombre personal sea distinto a יהוה .





Si Los Cristianos Se Cuentan Por Cientos De Millones Entonces Hay Un Problema Con El Cristianismo



Jesús también es una victima del robo de identidad

Mucha gente odia a los Judíos; y una de las grandes causas de ese odio, es el prominente papel que, durante siglos, han jugado los Judíos en el comercio, asi como en la banca mundial. De hecho, muchos piensan que, todos los judíos, son sumamente ricos; y que, esa riqueza, invariablemente viene como producto de la explotación y la usura. Pero pocos tienen la valentía intelectual para examinar el como, el cuando, y el por que, de todo esto. De entrada, tendríamos que preguntarnos, ¿como pudo alcanzar prosperidad económica alguna, un pueblo que estaba exiliado, marginalizado, y desprovisto de derechos tan fundamentales como lo eran el derecho a la educación, al empleo, y a la propiedad? La realidad histórica, es que, no teniendo otra forma de ganarse la vida, la única opción que a menudo tenia el Judío, era prestar a interés. En adición, el desprecio que hacia los Judíos siempre ha existido en el mundo cristiano, era muy conveniente para sus monarcas; quienes, a fin de evitar la antipatía popular que naturalmente surge de la recolección anual de impuestos, ponían esta ultima función en manos de prominentes lideres Judíos. Esto ultimo, no solo libraba al monarca del resentimiento popular, sino que reforzaba la imagen negativa que, de los Judíos, tenia el pueblo; que ahora le veía como crueles oportunistas; como los explotadores que estaban detrás de todos los males sociales. Así, a pesar de que un reducido numero de lideres Judíos obtenían algún beneficio de esta dolorosa condición (del mismo modo que algunos lideres Judíos enriquecieron durante la dolorosa esclavitud Egipcia), la mayoría de los judíos, solo sufrían mayor desprecio y vejación; mayores prejuicios y calumnias de parte de sus vecinos Cristianos. Esta situación, se extendió durante varios siglos, e hizo que varias familias Judías se hiciesen sumamente diestras en este tipo de negocios. Pero, el Judío promedio, no tuvo parte de ello, sino que fue la inocente victima de un injusto juego propagandístico de poder.
Algo similar ocurrió con la figura del Jesús De Nazaret (la paz de יהוה sea con el); un maestro Judío que enseño las grandes verdades éticas y morales de la Ley. Pero, este Rabino Judío, cuyas enseñanzas seguían la orientación de la escuela Judía de Hillel, cometió el grave error de no dejar un registro escrito (en su propio puño y letra), que detallase y preservase la integridad de sus enseñanzas. Y, esta omisión, es la causa de que el Cristianismo moderno cuente con literalmente miles de sectas, cada una de las cuales reclama ser la única y verdadera encarnación del mensaje original del Nazareno. En cambio Moisés (Siervo de Dios, y el mayor de todos los profetas) dejo un registro preciso de tanto su profecía como de sus enseñanzas (escritos en su propio puño y letra), de suerte que, 35 siglos mas tarde, el numero de sectas Judías podrían fácilmente contarse con los dedos de las manos (¡y aun sobrarían dedos!). Esta desventajosa condición, fue explotada por elementos antagónicos al pueblo Judío. ¿Como se hizo? Pues "contaminando" la predica Judía del Nazareno (aquellos dichos y hechos que concuerdan con la Ley de Moisés); quitando y añadiendo dichos y sucesos, a fin de lograr malignizar al pueblo Judío; adscribiendo a Jesús el decir que, no eran los imperialistas Romanos, sino los Judíos, quienes eran Hijos del Diablo (Juan 8:44); diciendo que, no eran los corruptos y opresivos lideres Romanos, quienes terminarían en el infierno, sino los lideres Judíos (Mateo 23:15). ¿Y por que eran los Judios hijos del Diablo? Pues por (alegadamente) rehusar creer el llamado que hacia Jesús, cuando les decía que, si Roma les golpeaba en una mejilla, debían tambien "poner la otra". ¿Por que eran hijos del infierno? Pues por rehusar creer en el llamado que (alegadamente) hizo Jesús, a que "vendiesen todo lo que tenían, y lo diesen a los pobres" (Mateo 19:21, Marcos 10:21, Lucas 18:22). ¡Que coincidencia tan afortunada, el que las enseñanzas adscritas a Jesús, fuesen tan políticamente favorables al Imperio Romano! ¿Que imperio no sueña con súbditos que crean que "el ser despojados y abofeteados, es una forma de agradar al Creador"? ¿Se imagina usted a los Macabeos tomando esta aptitud ante Antíoco Epifanías? ¿Avraham tomando esa aptitud ante aquellos Reyes que habían capturado a su sobrino Lot? ¿Moisés ante Og y Sehon? ¿Josué ante los Reyes Amorreos (Josué 10:7-14)? ¿Sansón ante los filisteos? ¿David ante Goliat?
En realidad, es imposible que Jesús (paz y bendición sean con el) haya sido el predicador de la ética Judía que los Evangelios pretenden mostrarnos, y a la misma vez haya dicho muchas de las cosas que se le adscriben decir; cosas como, "Yo soy el Camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mi", "Yo y el Padre uno somos", "El que no honra al hijo, no honra al Padre", "El que me ha visto a mi ha visto al Padre", etc. Es que, no hace sentido que, el Rabino Judío al cual se le adscribe haber dicho, "aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón..." (Mateo 11:29), violase de forma tan flagrante el mandamiento bíblico que dice, "Alábete el extraño, y no tu propia boca; el ajeno, y no los labios tuyos" (Proverbios 27:2). Pero, todo esto, haría perfecto sentido si admitiésemos la probabilidad de que, estos dichos y hechos, fuesen adscritos a Jesús con el ulterior propósito de asegurar que, el lector los aceptase como palabra de Dios; verdades absolutas, que estaban fuera de todo cuestionamiento; así, quien creía en el mensaje adscrito al Nazareno, no tenia otra opción que tambien malignizar a los Judíos; pues, como reza el dicho popular: "el enemigo de mi amigo, es tambien mi enemigo". Curiosamente, si bien el Evangelio pone a Jesús (paz y bendición sean con el) demandando que los Judíos den todo lo que tienen, y pongan la otra mejilla; no nos menciona un solo caso donde algún tribuno, algún centurión, algún Gobernador, o algún Cesar Romano hiciese nada de esto (sospechosamente intimando que estas "verdades" eran para los súbditos Romanos, no para la clase gobernante).
En resumen, al igual que sucedió durante la edad media con el Judío promedio (que fue victima de un cruel juego propagandístico de poder), de ese mismo modo la figura del Judío llamado Jesús de Nazaret (paz y bendición sean con el), cayo victima de un similar juego propagandistico de poder, pues su negativa imagen (la imagen del enemigo acérrimo del pueblo Judío) fue en realidad el producto de lo que otros le forzaron "a hacer, y a decir" (adscribiéndole falsamente dichos y hechos realmente nunca ejecuto). ¡Aun los estudiante de la literatura Talmúdica, encuentra que, el Jesús descrito en los Midrashim, no concuerda en narrativa, tiempo, ni Geografía, con el Jesús descrito en los Evangelios! La realidad es que, el esquema propagandístico de los enemigos de Israel, fue tan ingenioso, que logro engañar no solamente al mundo Romano (haciendo que el Romano promedio "venteara" su frustración odiando inconscientemente a los Judíos, en vez de al liderato Romano), sino que tambien engaño a los mismos Judíos. ¿Como logro engañar a los Judíos? Pues haciendo que estos ultimos mostrasen a uno de los suyos (Jesús de Nazaret, un prominente maestro de la Ética Judía) el mismo desprecio que los Romanos mostraban hacia los Judíos. Esto era inaudito en la historia del pueblo Hebreo, que siempre rehusó mostrar odio colectivo hacia ninguno de sus apostatas, sin importar cuanta sangre, o cuanto daño, hubiesen hecho al pueblo de Israel (Coré, el Rey Saúl, Jeroboam, Acab, Elisha Ben Abuyah, los lideres zelotes, Bar Koziba, etc). ¿Por que es el desprecio a Jesús, un triunfo de los enemigos de Israel? Pues porque, cuando un Judío habla despectivamente del Judío llamado Jesús, esta dando lugar a que el gentil diga: "Si es aceptable que los Judíos se odian entre si (es decir, que un judío odie a otro Judío), ¿por que no debe ser aceptable que un gentil odie a un Judío? ¡Los Judíos no ganan nada con que los gentiles dejemos de odiarles; pues, si nosotros no les odiásemos, ellos de todos modos se odiarían entre si!".





Las Mentiras No Son Faciles De Desalojar



¿Por que los nombres “Moisés”, “Jesús”, “Muhammad”, y “Satanás”, no aparecen en el Decálogo ? ¿Acaso no espera Dios que creamos en al menos alguno de estos personajes?

Ni el nombre de “Ha Satan” (Satanás), ni el nombre de "Yeshua” (Jesús), aparecen siquiera una sola vez en el único documento que, siendo escrito por el dedo mismo de יהוה, es 100% inspirado. ¿Cual es ese documento? ¡Pues los diez Mandamientos!; aquellos diez “dichos” dados por Dios a Moisés, sobre las dos tablas de Piedra. ¿Por que no incluye este decálogo de mandamientos, los nombres de Satanás y de Jesús? ¿Será acaso que a יהוה (el Dios omnisciente) se le olvidan las cosas importantes? ¿O sera en cambio que desea mostrarnos una gran verdad: que, creer en Jesús [o en Satanás], no compara en importancia con el abstenernos del robo, de la mentira, del adulterio, de la codicia, de la idolatría, y de deshonrar a nuestros padres? ¿No sera que el Creador intenta enseñarnos que, si hacemos el bien ordenado en las dos tablas de piedra, ningún Satanás podrá privarnos del favor y la bendición de יהוה ; pero que, si vivimos en rebeldía a lo ordenado en las dos piedras, ningún Jesús podrá conferirnos el favor y la bendición de יהוה?





Es Duro Creer En La Verdad



El significado ético del Shabbat (el Día de Reposo Judío)

La Ley de Dios, dice de la siguiente manera: «Al día siguiente salió y vio a dos hebreos que reñían; entonces dijo al que maltrataba al otro: ¿Por qué golpeas a tu prójimo?» (Éxodo 2:13)... «Ellas respondieron: Un varón egipcio nos defendió de mano de los pastores, y también nos sacó el agua, y dio de beber a las ovejas» (Éxodo 2:19).
¿Por que dice la Escritura que, lo ultimo que hizo Moisés, antes de huir de Egipto, fue salvar a un Hebreo que estaba siendo oprimido y maltratado? ¿Y por que es que, lo primero que hizo Moisés, luego de salir de Egipto, fue salvar a siete mujeres [Gentiles] que estaban siendo oprimidas y maltratadas? Pues para demostrarnos que, Moisés, seria tanto el salvador de Israel, como el de las Naciones Gentiles. Y por eso dice la Escritura que, no solo Israel fue liberado de su esclavitud, sino también otra inmensa multitud. Como esta escrito: «También subió con ellos grande multitud de toda clase de gentes» (Éxodo 12:38). ¿Y como sabemos que Moisés no es solo el salvador de algunas Naciones gentiles, sino de todas las naciones gentiles del Mundo? Lo sabemos porque, el pasaje en Éxodo 2:19, dice que, el numero de gentiles que fueron rescatadas por Moisés, fue un total de “siete”; y, el primer uso que da la Torah, al concepto del numero séptimo, es para indicar la completacion de la obra creadora; es decir, la creación de un Mundo nuevo, y completo. Como esta escrito: «Y acabó Dios en el día Séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo» (Génesis 2:2).
Y es por esto que, no importando si un hombre es Hebreo, o Gentil; en el momento en que ese hombre acepta seguir a Moisés [viviendo según lo ordenado en las dos tablas de Piedra], ese hombre ha sido Salvado por Moisés. Y, como ya ha alcanzado la Salvación, puede comenzar a “reposar” [guardar el Shabbat] tranquilo; sabiendo que, toda la obra que Dios tuvo la intención de hacer en su vida [crear un nuevo mundo en su interior], ha sido completada. Es que, guardar los [diez] mandamientos, es el todo del hombre. Como esta escrito: “Teme a Dios, y guarda sus mandamientos, PORQUE ESTO ES EL TODO del Hombre” (Eclesiastés 12:13). Así, el hombre que acepta seguir a Moisés [guardando los mandamientos Divinos], ya ha sido salvado, pues ha alcanzado el todo de sus existencia.





¿Era Jesús de Nazaret (paz sea con él) hijo de David?

El Evangelio, presenta a Jesús corrigiendo un [supuesto] error de los Fariseos. Como esta escrito: «Pues si David llama [al Mesías] Señor, ¿cómo es su hijo?»- Mateo 22:45. Es que, los Fariseos, afirmaban que el Mesías seria un descendiente directo [o “un hijo”] de David. ¿Que razón tendría Jesús para oponerse a esa idea? Pues, la razón, era lógica y sencilla: es que, la Ley, contaba la genealogía de los Israelitas, a partir de la genealogía paternal [y nunca la genealogía maternal]. Es decir, para que Jesús pudiese haber sido “hijo de David”, su padre tenia que haber sido un descendiente biológico de David. Pero, esto ultimo, descalificaba a Jesús de ser ningún Mesías, pues Jesús reclamaba ser hijo directo de Dios [y no de José, ni de ningún otro Israelita]. Y, ya que Jesús no tuvo un padre Israelita, no solamente estaba descalificado de ser hijo de David, sino que nunca podría reinar sobre Israel, pues no era “hermano” [biológico] de los Israelitas. Es que, la Ley, ordenaba diciendo: «de entre tus hermanos [biológicos] pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano»- Deuteronomio 17:15.
Como si esto fuera poco, la genealogía de Jesús descrita el pasaje de Mateo 1:11-12, enseña que Jesús era descendiente del Rey Jeconías; un Rey maldito, de quien se profetizó que, ninguno de sus descendientes, seria digno de sentarse en el Trono de David su Padre. Como esta escrito: «¿Es ESTE HOMBRE CONÍAS [EL REY JECONIAS] una vasija despreciada y quebrada? ¿Es un trasto que nadie estima? ¿Por qué fueron arrojados él y su generación, y echados a tierra que no habían conocido? ¡Tierra, tierra, tierra! oye palabra de יהוה. ASÍ HA DICHO יהוה: ESCRIBID LO QUE SUCEDERÁ A ESTE HOMBRE privado de descendencia, hombre a quien nada próspero sucederá en todos los días de su vida; porque NINGUNO DE SU DESCENDENCIA LOGRARÁ SENTARSE SOBRE EL TRONO DE DAVID, NI REINAR SOBRE JUDÁ»- Jeremías 22:28-30.





El extravío de alegar que, el que María fuese descendiente de David, garantizaba que Jesús pudiese ser contado como descendiente de David

El Cristianismo alega que, aunque Jesús no era el hijo biológico de ningún Israelita, Jesús era “hijo de David”; pues, su madre María, era descendiente directa de este rey. ¿Cual es el problema con este reclamo? Pues que no es sino “wishful thinking” (pensar caprichosamente). Es que, la descendencia Israelita, no se determinaba por la genealogía de la madre, sino del padre.
¿Cual era la razón para que, la Ley de Dios, validase la ciudadanía de los Israelitas, solo en base a la genealogía del padre [y nunca la de la madre]? Pues la razón era muy sencilla: evitar la vergonzosa situación donde, un gentil, violaba a una mujer Judía; entonces, esa mujer engendraba un hijo, que a su vez se casaba con la hija de un Levita; de suerte que, el nieto del violador, tuviese la oportunidad de terminar asumiendo el puesto de Sumo Sacerdote. Es que, esta triste situación, daría pie a que, los enemigos de Israel, pudiesen blasfemar al Dios de los Hebreos, alegando [con justicia] que, su mas sagrado representante, no era sino el hijo de un bastardo.





Si Jesús era literalmente Dios, entonces los creyentes Hebreos son literalmente dioses

Si fuese cierto que un hombre puede ser literalmente Dios, entonces La única seguridad con la que cuentan los seres humanos, está en hacerse parte de Israel [convirtiéndose a si mismos en creyentes Hebreo]. ¿Por que? Pues porque, una interpretacion literal de la Escritura, muestra que los creyentes Hebreos no solamente son dioses; sino que son también el primogénito hijo de Dios [es decir, el siervo por medio del cual Dios se glorifica]. Como está escrito: «Yo dije: “Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo”»- Salmo 82:6; Y también dice: «יהוה ha dicho así: “Israel es mi hijo, mi primogénito”»- Éxodo 4:22; Y finalmente dice: «Mi siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré»- Isaías 49:3.





El que es de יהוה (el Dios de Israel, bendito sea), las palabras de יהוה oye; por esto no la pueden oír muchas sectas Cristianas y Mesiánicas, porque no son de יהוה

¿Hay en la Ley de יהוה [la Escritura Hebrea], algo que sea mentira? La realidad es que, solo los enemigos de יהוה (el Dios de Israel, bendito sea) piensan que no podemos confiar en todo lo que יהוה dice en su Palabra. Y, la Ley de יהוה, dice así: «Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre»- Salmo 37:27. Es decir, el Creador promete al hombre que, si se aparta del mal [por medio del arrepentimiento], y comienza a hacer el bien, vivirá para siempre. Pero, ¿no mueren también los justos? ¿No dice la Escritura en otro lugar: «Los muertos nada saben»- Eclesiastés 9:5. De nuevo, la Ley de יהוה, no contiene nada que sea falso o incierto. Es decir, si descubrimos que la Ley presenta dos verdades que aparentan ser contradictorias, es porque, cada una de esas verdades, es parte de una verdad mucho mas abarcadora [que las incluye a ambas]. En nuestro caso, el pasaje de Eclesiastés 9:5, habla del cuerpo físico; y enseña que, el cuerpo físico [y mortal] en el que habitan ahora los justos, habrá de morir, y dejará de ser [pues, lo justos, nunca volverán a caminar sobre la Tierra dentro de ese mismo cuerpo mortal]. En cambio, el pasaje del Salmo 37:27, habla del alma, y enseña que, el alma del justo [el hombre que se arrepiente], ya obtiene la vida eterna [es decir, que aunque su cuerpo mortal habrá de morir, su alma continuará viviendo eternamente]. De nuevo, Satanás siempre desea oponerse y menoscabar la Palabra de יהוה. Y es por esto que utiliza las distintas sectas y cultos (Adventistas, Mormones, Testigos, Netsaritas, etc) para poner en entredicho la Palabra. ¿Como? Pues alegando que, este o aquel otro pasaje, no es de confiar; pues contradice lo dicho por algún tercer pasaje. En nuestro caso, las sectas niegan la promesa de vida eterna hecha por יהוה el Salmo 37:27; alegando en cambio que, es falso que el alma de los justos tenga vida eterna, pues el alma no sobrevive la muerte del cuerpo.
¿Nota usted el engaño satánico? Pretendiendo estar comprometidos con someterse a toda la verdad de יהוה, las sectas convencen a los hombres de que, no todo lo que dice יהוה, es verdad absoluta; que, la palabra de יהוה, no es suficientemente confiable, como para que el hombre pueda apoyarse solamente en ella. Les convencen de que, “la ultima palabra”, no esta en lo que sale de la boca de יהוה, sino en lo que al respecto sale de la boca de Pablo, de Elena G. De White, de Charles Taze Russell, o de José Smith (paz sea con todos ellos). Y, esto ultimo, hace que los hombres terminen idolatrando a estos grandes lideres, poniendo en la palabra de ellos una mayor fe y esperanza, que la que ponen en la palabra el unico y verdadero Dios [trayendo de ese modo sobre sus personas, la maldicion del pasaje que dice, "Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de יהוה"- Jeremias 17:5).
Y es por esto que, esta aptitud de contradecir y menoscabar la credibilidad de la Ley de יהוה, es siempre la postura que distingue a los enemigos de יהוה. ¿Por que? Pues porque, el que es de יהוה, escucha las palabras de יהוה (es decir, cree y obedece las palabras de la Ley). Pero, el que no es de יהוה [sino que es en cambio de Jesús, de Allah, de Elena G. De White, de Charles Taze Russell, o de José Smith], no puede escuchar las palabras de יהוה, pues no es de Él.





El error de creer que, el Dios de Israel, esperaba la obediencia perfecta de la Ley

¿Es pecado cumplir el propósito para el cual fuimos creados? ¿No hizo יהוה la mujer [Eva], para que fuese la madre de todos los vivientes? ¿Por que entonces demandaba la Ley que, toda parturienta, trajese una ofrenda por su pecado (“Cuando los días de su purificación fueren cumplidos, por hijo o por hija, traerá un cordero de un año para holocausto, y un palomino o una tórtola para expiación, a la puerta del tabernáculo de reunión, al sacerdote “- Levítico 12:6)? Pues la razón para que se demandase una ofrenda expiatoria, era que, a diferencia de lo que mas tarde postularía la noble fe Cristiana, el Dios de Israel, nunca esperó la obediencia perfecta de sus hijos.
Es decir, el Creador sabia de antemano que, en medio de los dolores del alumbramiento, la mujer podría verse tentada a jurar que jamás volvería a someterse al deseo sexual de su marido [un juramente que luego violaría]. Así que יהוה decidió de antemano proveer un remedio para el falso testimonio de la parturienta, pidiendo que trajese una ofrenda por su pecado.
De nuevo, este rito tenia el propósito de disipar la futura herejía que postularía que, el Creador, no acepta nada menos que el cumplimiento perfecto de su Ley. Es que, para poder cumplir perfectamente la Ley, la parturienta tenia que cumplir el manda miento que le ordenaba traer una ofrenda. Pero, para traer esa ofrenda, tenia primero que desobedecer el mandamiento que le impedía levantar un falso testimonio [como mostrando que, es literalmente imposible cumplir con todos y cada uno de los mandamientos, sin tener que violar alguno de esos mismos mandamientos]





El Nazareno, fue un gran maestro de la ética Judía; pero nunca fue igual al Creador, y ni siquiera fue mayor que Moisés

La noble fe Cristiana, afirma que, siendo la encarnación de Dios, Yeshua (Jesús) era mucho mayor que Moisés. Como esta escrito: «considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús; el cual es fiel al que le constituyó, como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios. Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste»- Hebreos 3:1-3.
Pero, a pesar de lo emocionante que pueda parecer el reclamo evangélico, la realidad es que, la Ley, muestra que Moisés nunca necesitó de la fe de ningún Israelita, a fin de poder realizar los milagros y las maravillas que se le atribuyen (convertir su vara en serpiente, tornar las aguas en sangre, la muerte de los primogénitos egipcios, el partimiento del mar rubio, obtener agua de la peña, el mana del cielo, etc). Por otro lado, el Evangelio muestra que Jesús era en efecto incapaz de hacer lo mismo que hizo Moisés; pues, su capacidad de hacer milagros, estaba limitada a la fe de los Israelitas. Como esta escrito: «Y no pudo [Jesús] hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos» (Marcos 6:5-6).





Los Evangelios, enseñan que Jesús no era Dios

El Evangelio, revela una verdad tan obvia y fundamental, que ni siquiera los seguidores del Nazareno, son capaces de aceptarla. ¿Cual es esa verdad? Pues que, siendo un hombre de carne y hueso, Jesús no era Dios. Es que, los Evangelios, dicen que ...

1) Jesús es el engendrado, no el engendrador (Mateo 1:20)
2) Jesús es el primogénito, no el Padre (Heb. 1:6)
3) Jesús es la vid, no el Labrador (Juan 15:1)
4) Jesús es el camino, no el destino (Juan 14:6)
5) Jesús es la imagen de aquel que es invisible, pero no es el invisible (Colosenses 1:15)
6) Jesús es el hijo que tiene que aprender a obedecer, no el Padre que le enseña obediencia (Heb. 5:8)
7) Jesús es la criatura que sube a su Dios, y no el Dios al cual suben las criaturas (Juan 20:17)






Si, como alega el Cristianismo, Jesús estaba prefigurado en la serpiente de Moisés, entonces el Cristianismo tiene un serio problema

El evangelio dice que, en su reclamo de ser el Mesías de Israel, Jesús (paz sea con el) se comparó a si mismo con la serpiente de Moisés. Como esta escrito: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”- Juan 3:14. Pero, ¿que terminó sucediendo con la serpiente de Moisés? Pues que tuvo que ser destruida. ¿Por que? Pues porque [al igual que sucedió con Jesús] sus seguidores terminaron idolatrándola. Como esta escrito: “hizo [el Rey Ezequías] pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y la llamó “Nehustán” [es decir, una cosa impura]”- 2 Reyes 18:4





La Teología Cristiana, no es sino Satánico Ecumenismo

La teología cristiana, intenta hacer una “mezcolanza ecuménica” de las enseñanzas de la Ley y del Evangelio. Pero, siendo un Ecumenismo satánico, termina finalmente negando y oponiéndose a todo lo ordenado en la Torah (la Ley) por el Dios de Israel:

1) Si la Torah presenta a Dios “descansando” en EL ULTIMO DÍA DE LA SEMANA (el Shabbat), entonces viene el Evangelio, e induce al hombre a descansar en EL PRIMER DÍA DE LA SEMANA (el Domingo);
2) Si en la Torah, Dios enseña al hombre (Adán) que EL CREADOR PREMIA LA OBEDIENCIA (no comer del árbol), PERO CASTIGA LA DESOBEDIENCIA (comer de el); entonces viene el Evangelio, y enseña al hombre que EL CREADOR CASTIGA LA OBEDIENCIA (a los mandamientos Divinos), PERO PREMIA LA DESOBEDIENCIA (del hombre que cree en “la salvación por fe”, sin necesidad de obedecer mandamiento alguno);
3) Si la Torah pone en boca de Moisés el decir al diabólico Faraón: “... ISRAEL ES MI HIJO (EL HIJO DE DIOS), mi primogénito”; entonces viene el Evangelio y pone en la boca del (alegado) primogénito de Dios, el decir que Israel es hijo del Faraón de los demonios (Satanás): “VOSOTROS (LOS ISRAELITAS) SOIS DE VUESTRO PADRE EL DIABLO...”- Juan 8:44;
4) Si la Torah enseña (Salmo 4:3) que DIOS HA ESCOGIDO AL PIADOSO (sin importar si es o no Cristiano), entonces viene el Evangelio y enseña que Dios ha escogido al Cristiano (sin importar si es o no piadoso).
5) Si la Torah adscribe a Yehoshua (Josué) el haber dicho a Israel: "Nunca se apartara de tu boca este libro de la Ley..." - Josué 1:8 (Es decir, "la Ley es para siempre"); entonces viene el Evangelio, y adscribe a Yeshua (Jesús) el haber dicho a Israel: "La Ley (y los profetas) era hasta Juan ..." - Lucas 16:16 (es decir, "que la Ley ya caducó").
6) Si la Torah enseña que, el Padre Celestial (Dios), "no es hombre, para que mienta..." (Num. 23:19); y que, "mayor es Dios que el hombre" (Job 33:18); entonces viene e, Evangelio y enseña que Dios en efecto Si es un hombre (Jesús): "aguardando .... la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo" (Tito 2:13); y que, este hombre, no es inferior a Dios, sino igual a El, de modo que, quien vio a este hombre, vio también a Dios ("el que me ha visto a mi, ha visto al Padre..."- Juan 14:9).
7) Si la Torah dice en Isaías 35:8 que, el camino de Santidad (“Apártate del mal, y haz el bien...”- Salmo 37:27) es tan sencillo que, el que ande por él, por torpe que fuere no se extraviara; entonces viene el Evangelio, y dice que, la Santidad que agrada a Dios, consiste en creer una extraña y compleja teología; una teología tan complicada que, ni aquellos que se esfuerzan sinceramente por entenderla, logran hacerlo (insinuando con esto que Dios es cruel y sádico, pues “juega a esconderse” de aquellos que le buscan con sinceridad); Y que, esta teología, no solamente es compleja, sino contradictoria, pues postula que Dios ha dado al hombre “un libre albedrío” (“...escoge pues la vida, para que vivas...”- Deut. 30:19), pero que a la misma vez ha predestinado a aquellos que han de ser salvos (“Y A LOS QUE PREDESTINO, a estos también llamo; y a los que llamo, A ESTOS TAMBIÉN JUSTIFICO; y a los que justifico, A ESTOS TAMBIÉN GLORIFICO”- Romanos 8:29). O, como dice también en otro lugar: “según NOS ESCOGIÓ EN EL ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO... HABIÉNDONOS PREDESTINADO PARA SER ADOPTADOS HIJOS SUYOS...”- Efesios 1:4-5). Esta compleja teología, dice que Jesús (paz sea con el) es 100% hombre, a la misma vez que 100% Dios; Que, como Dios, Jesús sabia todas las cosas (“Ahora entendemos que SABES TODAS LAS COSAS...”- Juan 16:30), pero que, como hombre, no sabia todas las cosas (“Pero de aquel día y DE LA HORA NADIE SABE, ni aun los ángeles que están en el cielo; NI EL HIJO, sino el Padre”- Marcos 13:32); Que no podemos salvarnos por tener buenas obras (tener Santidad), pues “no es por obras, para que nadie se glorié” (Efesios 2:9), pero que en efecto es posible que nos perdamos por falta de buenas obras, pues dice, “... SANTIDAD, SIN LA CUAL NADIE VERA AL SEÑOR”- Hebreos 12:14; Que Dios es Uno Solo (“OYE, ISRAEL: el Señor nuestro Dios, EL SEÑOR UNO ES”- Deut. 6:4), pero que a la misma vez es tres personas distintas (“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno”- 1 Juan 5:7).
8) Finalmente, si el Dios Inmortal (quien es el mas sublime de todos los seres, siendo así el único que en justicia tiene derecho a ser orgulloso) renuncia a su propia exaltación [manifestándose en una humilde zarza, y supliendo (o “sirviendo”) las necesidades que de pan, de agua, de luz, y de sombra tenían los menospreciables esclavos Hebreos]; entonces viene el Evangelio, e induce a sus seguidores a hacer lo opuesto: a que el hombre mortal (que es menospreciable, pues fue creado solamente después de los gusanos y las sabandijas) reclame un orgullo al cual jamas ha tenido derecho; a que se exalte a si mismo, no humillándose en servir a nadie, sino demandando el servicio, el reconocimiento, la pleitesía, y la adulación de quienes le rodean (¡y a veces hasta del mismo Creador!). Por esto, no es extraño encontrar sectas cristianas cuya perspectiva de Dios es la de un grande y bueno “Papa Noel”: un anciano y poderoso ser que habita en un lugar remoto, y cuya función es satisfacer los caprichos de quienes le reconocen (regalarle la mejor y mas grande casa; el mas lujoso y deportivo automóvil; la mas jugosa cuenta de banco; la mas hermosa y sensual esposa; el mejor y mas remunerado empleo, etc).

Quiera el Señor (bendito sea) abrir los ojos de nuestro entendimiento, para que logremos finalmente comprender que, si el Creador (el mas grande de todos) nos dio su ejemplo personal de humildad y servicio, fue para enseñarnos que, de esa misma manera, el mas grande de todos los hombres (¡el que mas se asemeja a su Creador!), es el hombre humilde, que sirve a su prójimo.




Moises Es Bueno O No Lo Es?



El Evangelio, afirma que es la religión de los Niños

Según el Nazareno (paz sea con el), el "Brit Hadasha" [o "el Nuevo Pacto"], es la religión de quienes piensan como niños; y no de las personas sabias y entendidas. Como esta escrito: «Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: 'Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ESCONDISTE ESTAS COSAS DE LOS SABIOS Y ENTENDIDOS, Y LAS HAS REVELADO A LOS NIÑOS'» (Lucas 10:21). Pero, a pesar de lo efervescente que pueda ser este reclamo evangélico, la realidad es que, el Creador, advirtió a Israel que debía alejarse de tal aptitud. Como esta escrito: «ADQUIERE SABIDURÍA, ADQUIERE INTELIGENCIA... SABIDURÍA ANTE TODO; ADQUIERE SABIDURÍA... DI A LA SABIDURÍA: TÚ ERES MI HERMANA, Y A LA INTELIGENCIA LLAMA PARIENTA» (Proverbios 4:5, 4:7, & 7:4).





La Teologia Cristiana Es De Satanas



Los Evangelios adscriben a Yeshua (Jesús) todos los beneficios, pero sin ninguna de las responsabilidades

El "Nuevo Testamento", asocia a Jesús (paz sea con el) con Adán, con Melquisedec, y con Moisés. Pero, a diferencia de Adán, Jesús no tuvo la suficiente responsabilidad como para tener una esposa, y engendrar hijos; a diferencia de Melquisedec, Jesús no vivió una vida lo suficientemente humilde, como para que los Hebreos le diesen [voluntariamente] sus diezmos; y, a diferencia de Moisés, Jesús no contó con suficiente respaldo Divino, como para poder enfrentar al "Faraón" de su época (el Cesar Romano), liberando asi a Israel de su opresión. Es que, los autores Evangélicos, adscribieron a Jesús todos los grandes beneficios, y toda la grande gloria, que correspondía a Adán, a Melquisedec, y a Moisés; pero olvidaron [convenientemente] adscribirle las correspondientes responsabilidades. De hecho, los autores evangélicos, ni siquiera adscribieron a Jesús las pequeñas responsabilidades; pues el Nazareno no aparece siquiera una sola vez cumpliendo con el mandamiento Divino de dar sus diezmos a los sacerdotes.





El Extravio De Anhelar Un Rey (Mesias) De Carne Y Hueso

Tanto el concepto del Mesías Cristiano, como el del Mesías del Judaísmo Ortodoxo, son la manifestación de una perversión que surgió en medio del pueblo Hebreo, durante la época del profeta Samuel. En aquel tiempo, nuestros ancestros perdieron la fe, y se alejaron de Dios, buscando seguridad en actuar como las naciones paganas que les rodeaban, que seguían a un hombre de carne y hueso (un rey Humano). Adonai Yah se enojo contra nuestros ancestros, por haberle rechazado de esta manera, queriendo ser “salvados” (de sus enemigos) por un hombre de carne y hueso, en vez de por el Creador: «Y dijo Adonai Yah a Samuel: oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que (yo) no reine sobre ellos. Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí, y sirviendo a dioses ajenos (a un Mesias humano), así hacen también contigo»- 1 Samuel 8:7-8. Aquel Rey ungido [y la palabra Hebrea para “ungido” es “Mashiach” (o "Mesías")] no fue otro sino Saúl, el benjamita. Así, el querer seguir a un Rey Mesías (Rey ungido), fue un grave pecado de parte de Israel. De hecho, Dios les advirtió a nuestros ancestros acerca de las funestas consecuencias de insistir en seguir a su deseado Rey Mesías. Les dijo que ese Mesías les oprimiría tanto, que al final clamarían al Dios que habían rechazado, para que les librase del Mesías que habían escogido; pero que, en es momento, Dios no los escucharía: «así hará el rey que reinará sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro; y nombrará para sí jefes de miles y jefes de cincuentenas; los pondrá asimismo a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros. Tomará también a vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras y amasadoras. Asimismo tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus siervos. diezmará vuestro grano y vuestras viñas, para dar a sus oficiales y a sus siervos. tomará vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras. diezmará también vuestros rebaños, y seréis sus siervos. y clamaréis aquel día a causa de vuestro Rey (Mesias humano) que os habréis elegido, mas Adonai Yah no os responderá en aquel día» - 1 Samuel 8:11-18.
Note que Dios se refiere a ese Rey Mesías como “Vuestro Rey que os habréis elegido...”; Como intimando que, el concepto de seguir a un Mesías humano, que ha de salvar al pueblo de Israel, es una idea y un invento de los hombres, no del Creador (Para el verdadero creyente Hebreo, el único y suficiente salvador es Adonai, bendito sea). Desafortunadamente, las consecuencias de seguir a un Mesías humano, fueron peores de lo que nuestros ancestros imaginaron, pues Saúl no solo oprimió a los inocentes (incluyendo a David, su futuro sucesor), sino que mato sin causa a todos los sacerdotes de Nob. En el pasado, muchos han reclamado ser el supremo Rey Mesías (el salvador nacional) que nuestros padres anhelaron, Y el resultado de seguir a estos Mesías humanos, siempre fue el desastre advertido por Dios: opresión, injusticia, y muerte. Un buen ejemplo lo fue “Bar Koziva”, a quien el Rabino Akiva proclamo como el Mesías esperado. ¿Cual fue el resultado de seguir a este Mesías humano? La muerte de cerca de 500,000 Judíos, en la rebelión contra Roma, acaecida en el 134 E.C. Así, quien pone su confianza en el Hombre Jesús, en Bar Koziva, en Jacob Frank, en Shabbetai Zevi, en Schneerson, o en algún futuro Mesías, invoca sobre si mismo las calamidades enumeradas en 1 Samuel 8. ¿Significa esto que todo lo que dijeron estos hombres fue falso? ¿Significa acaso que no podemos utilizar sus palabras como parte de nuestras meditaciones devocionales? ¡En ninguna manera! El sentido común dicta que, si estos hombres lograron tal prominencia, no fue porque fuesen personas comunes ni ordinarias; fue porque hicieron y dijeron cosas extraordinarias. No hay absolutamente nada malo en que utilicemos las palabras de Akiva, de Jesús, de Shabbetai Zevi o de Schneerson (paz y bendicion sea sobre todos ellos) como fuentes de inspiración devocional. El pecado surge cuando ponemos nuestra fidelidad a la figura o las palabras de estos hombres, por encima de nuestra fidelidad a la palabra y el mandato de Adonai. Cuando tal hacemos, hemos hecho de ese Mesías humano, un ídolo abominable. Esto ultimo no es conjetura, ni opinión privada; es historia verificable. Cuando el Mesías Judio del siglo XVII (Shabbetai Zevi) fue forzado por el Sultán Turco a convertirse al Islam, muchos de sus seguidores se encontraron a si mismos tan esclavizados a la figura de Shabbetai, que abandonaron el Judaísmo, para seguir a su Mesías, dentro de la fe Islámica. Así, el poner su fe en un hombre de carne y hueso (en vez de ponerla en el Creador), condujo a estos Judíos a apostatar completamente de la fe Hebrea. Y, a esto es a lo que hace referencia el pasaje en 1 Samuel 8:8, cuando intima que, quien abandona a Dios, para seguir a un Mesías (Rey ungido) de carne y hueso, termina sirviendo a dioses ajenos: «Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos...» (ibid).





El Extravío de “la Salvación Por Fe”

El Cristianismo alega [falsamente] que, el "creer" de Abraham, le fue "contado por Justicia", de modo que "su Salvación" no dependía mas de "sus obras". Pero, si esto es así, entonces tendríamos que concluir que "la salvación por fe", fue mas tarde abolida por el Creador; pues la Escritura dice: “Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Dios con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos. Entonces SE LEVANTÓ FINEES E HIZO JUICIO, y se detuvo la plaga; Y LE FUE CONTADO POR JUSTICIA, DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN, PARA SIEMPRE”- Salmo 106:20-31. Este pasaje, afirma que Dios se agrado tanto de Finees, que su “obrar de acuerdo a lo ordenado en la Ley" [que demandaba la muerte del adultero], le fue contado por Justicia [tal y como había sucedido con Abraham]. Es decir, si “el creer” de Abraham, le fue contado por justicia, ahora Dios remplaza ese “creer de Abraham”, por "el obrar de Finees”





Tanto el Cristianismo como el Islam, inducen a sus adeptos a cometer “suicidio intelectual"

Aunque contienen nobles y grandes verdades, tanto el Cristianismo, como el Islam, fuerzan a sus adeptos a cometer lo que podría catalogarse como un tipo de "suicidio intelectual"; es decir, les fuerza a analizar la fe, desde una perspectiva que renuncia voluntariamente a la lógica, así como al sentido común. ¿Como podemos corroborar la veracidad de esta premisa? Pues de forma muy sencilla. Es que, la tradición Islámica, dice que, teniendo ya 53 años de edad, el profeta Muhammad [el "sello de todos los profetas"] se caso con Aisha, una niña de tan solo 6 años de edad. Pero, si usted va y le dice a algún grupo de Musulmanes, que la lógica y el sentido común dictan que esto es un claro caso de pedofilia [que descalifica a Muhammad de ser el sello de nada], se arriesga usted a que los Musulmanes le den una paliza.
De igual modo, aunque el Evangelio muestra que Jesús comía y bebía [y tenia por tanto que orinar y defecar], si usted va y dice a algún grupo de Cristianos que, la lógica y el sentido común, dictan que Jesús no podía ser Dios [pues, si tenia que defecar, era porque estaba lleno de excremento; y es imposible que el Creador este lleno de excremento], se arriesga usted a que los Cristianos le den una paliza. ¿Cual seria la causa común de las palizas recibidas tanto de parte de los Cristianos, como de los Musulmanes? Pues la ofensa de demandar a ambos grupos, que juzguen la verdad Divina sin renunciar a la lógica, y al sentido común.





El Evangelio Es Falso Pues Adora A Jesus Un Hombre Que Tenia Que Defecar



El Paganismo de creer en la existencia de algun "hombre-dios"

El creyente pagano de la antigüedad, tenia la extraviada [pero persistente] idea de que, su dios [Zeus, Júpiter, Apolo, etc], eran tan increíblemente poderoso, que podía hacer lo que le viniese en gana. Y, una de las cosas que su dios podia hacer, era engendrar un hijo inmortal, a partir de su interacción con una mujer mortal. Así, el pagano creía que, el producto de la unión entre su dios, y una mujer mortal, era un poderoso individuo; un hombre-dios, que poseía tanto atributos humanos, como atributos Divinos. Y, siguiendo esa misma linea de pensamiento, el pagano concluía que, tal “hombre-dios”, debía ser honrado y adorado. Y esta es la razón por la cual era comun que, los grandes y poderosos hombres de la antigüedad (Faraón, Hércules, Nabucodonosor, Antioco Epifames, el Cesar, etc) reclamasen la honra y la pleitesía que corresponde a la deidad.
Pero, ¿que solución proveyó el Creador (bendito sea), ante la amenaza de que, esta pagana y perniciosa idea, infectase la psiquis de su Pueblo Hebreo? Pues, la solución Divina, fue en realidad muy sencilla: El Creador, simplemente ordeno a Israel diciendo: «No entrará bastardo en la congregación de יהוה; ni hasta la décima generación no entrarán en la congregación de יהוה» (Deut. 23:2). Es decir, Dios ordenó al creyente Hebreo, que se abstuviera de asociarse con nadie que no fuese el producto biológico del matrimonio legal entre un hombre, y su mujer. Y, era en este contexto, que el Hebreo estaba impedido de creer en la divinidad de Faraón, de Hércules, de Nabucodonosor, o aun de Jesús de Nazaret (paz sea con todos ellos). Es que, si Jesús no fue el hijo biológico de su padre legal (José), entonces [según la norma establecida por יהוה en su Santa Ley] Jesús era un bastardo. Y, si la Ley no le permitía al bastardo ser parte de la congregación de Israel, ¿por cuanto menos le habría permitido hacer el papel de Sumo Sacerdote, a fin de poder ofrecer sacrificio expiatorio alguno por Israel?
Como si lo anterior no fuese suficiente, el Creador ordenó también a los Hebreos, que no aceptaran el Señorío de ningún ser humano, que no fuese también un Israelita. Como esta escrito: «de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano» (Deuteronomio 17:15). Pero, como la Ley contaba la genealogía del Israelita, solo por el lado del Padre bilogico [y nunca por el lado de la madre], el anterior verso implicaba que, nadie que no fuese el hijo biológico de un Israelita, podía reinar sobre los Hebreos. Y, siendo que el Evangelio asegura que, el padre biológico de Jesús, no fue un Israelita [sino el Espíritu Santo], entonces la Ley no le permite a Jesús reinar sobre los Israelitas, ni tampoco permite a los Israelitas el aceptar que Jesús sea su rey y señor.
¿Y que si el Cristiano rechaza todas las citas que hasta aquí hemos dado? ¿Que problema habría si, el Cristiano, reclama que, en lo que toca al Mesianismo de Jesús, la Ley no es digna de fiar? Pues el problema es que, cuando un Cristiano alega que, la Ley, no es digna de fiar, esta con ello “disparándose en los pies” [es decir, destruyendo su propio fundamento]; pues es precisamente la Ley, la que establece el puesto de Sumo sacerdote [puesto que, para Jesús, reclama el Cristianismo]; es precisamente la Ley, la que establece el gran día de la expiación [que Jesús alega haber efectuado]; y es precisamente la Ley, la que utiliza el Cristianismo para alegar que, era la sangre del cordero, lo que traia expiación de pecados [sangre que Jesús reclama haber sido la suya propia]. Así que, si la Ley no es de fiar para lo uno [la identidad del Mesías], tampoco puede ser de fiar para lo otro [la función y existencia del Mesías].





Adorar A Jesus Es Indicio De Posesion Demoniaca



El Camino Estrecho, y el Camino Ancho

¿Por que es errado decir que, la alegada redención realizada por Jesús, estaba prefigurada en el sacrificio del cordero pascual que ofrecieron en Egipto los Israelitas? Pues porque, aquel cordero, no trajo expiación alguna a los hijos de Israel. ¿Y como lo sabemos? Pues porque, luego de que salen de Egipto, Moisés hace un censo del pueblo (Números 1:1-3). Y Dios ordena a Moisés que, como parte de ese censo, haga que cada persona pague cierta cantidad de dinero, a fin de efectuar su propia expiación. Como esta escrito: «Todo el que sea contado, de veinte años arriba, dará la ofrenda a יהוה . Ni el rico aumentará, ni el pobre disminuirá del MEDIO SICLO, cuando dieren la ofrenda a יהוה PARA HACER EXPIACIÓN POR VUESTRAS PERSONAS. Y tomarás de los hijos de Israel EL DINERO DE LAS EXPIACIONES, y lo darás para el servicio del tabernáculo de reunión; y será por memorial a los hijos de Israel delante de יהוה, PARA HACER EXPIACIÓN POR VUESTRAS PERSONAS» (Éxodo 30:14-16).
¿Que significado tiene el que Dios demande que cada persona “pague” por su expiación? Pues que, para que el hombre pueda ser “contado” entre los hijos de Dios, debe estar dispuesto a “pagar” un precio; es decir, dispuesto a disminuirse, sacrificando algo de si mismo [y, ¿que mejor sacrificio que un corazón arrepentido? Como esta escrito: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios ”- Salmo 51:17]; Significa que, no hay tal cosa como “salvación gratuita” [o “salvación sin obras”]; y significa también que, a los ojos de יהוה, es extraviado el que algún Israelita diga- “Fulano de Tal (Moisés, Jesús, Muhammad ,etc), ha pagado el precio de mi salvación”. Y esta es la razón para que la Escritura cite a David diciendo: «No, sino [que] por precio te lo compraré; porque NO OFRECERÉ A יהוה MI DIOS HOLOCAUSTOS QUE NO ME CUESTEN NADA» (2 Samuel 24:24)





¿Miente la Ley, o Miente el Evangelio? ¿Resucito Jesus O No Resucito?




No Le Temas A La Verdad



Si asumiéramos como cierto, todo lo que la Torah, el Evangelio, y el Corán ordenan, ¿que religión deberíamos seguir?

Asumamos por un momento que, todo lo escrito por el dedo de Moisés [en los cinco libros de la Ley], es cierto; Asumamos que, todo lo escrito por el dedo de Jesús [en los Evangelios], es cierto; Asumamos que, todo lo escrito por el dedo de Muhammad [en el Corán], es cierto; Finalmente, asumamos que, todo lo escrito por el dedo de יהוה [el Creador], en las dos tablas de Piedra, es también cierto.
Ahora, asumamos que, cada uno de estos cuatro personajes [Moisés, Jesús, Muhammad, y יהוה] ordena algo distinto: que Moisés ordena que sigamos la Ley que encarnan los 613 mandamientos de su Torah; que Jesús ordena que sigamos la Gracia que encarna su Evangelio; que Muhammad ordena que sigamos la ley Sharia que encarna su Corán; y que, el Creador, espera que sigamos los diez mandamientos, que encarnan sus dos tablas de piedras. ¿Como resolvería un ser racional este serio dilema? ¿Que decisión esperaría יהוה (el Creador) de nuestra parte? ¿Sería prudente obedecer lo ordenado por Moisés, por Jesús, o por Muhammad; arriesgándonos así a sufrir la ira de יהוה (el Creador), a consecuencia de haberle desobedecido? ¿O sería mas sabio y prudente obedecer lo ordenado por יהוה, aun si con ello nos arriesgaramos a sufrir la ira de Moisés, de Jesús, y de Muhammad?
De hecho, ni Jesús ni Muhammad podrían redargüirnos por rehusar obedecer lo que ambos escribieron con sus propios dedos. ¿Por que? Pues porque “el dedo de Jesús”, no escribió ni una sola letra del Evangelio [pues este fue escrito por Mateo, por Marcos, por Lucas, y por Juan]. Del mismo modo, “el dedo de Muhammad”, no escribió ni una sola letra del Corán [pues Muhammad era analfabeta]. Por el otro lado, Moisés no podría redargüirnos de poner nuestra obediencia en יהוה, antes que nuestra obediencia a los 613 mandamientos de la Ley Mosaica. ¿Por que? Pues porque, si Moisés ordenó que guardásemos 613 mandamientos, fue precisamente porque tenia la intención de hacer que, esos 613 mandamientos, “apuntasen de vuelta” a los 10 Mandamientos Divinos [613 = 6 + 1 + 3 = 10]. Es decir, los 613 mandamientos de la Ley Mosaica, solo son una aplicación particular [es decir, a nivel nacional] de los 10 mandamientos de יהוה. De modo que, quien obedece lo ordenado por Moisés, esta [indirectamente] obedeciendo lo ordenado por יהוה.




Si su dios hace “lo que le da la gana”, usted tiene un serio problema



Si su dios hace “lo que le da la gana”, usted tiene un serio problema

Si su Dios “hace lo que se le antoja", le tenemos malas noticias: ¡usted adora a un falso Dios! Es que, el Dios que adoramos los Hebreos, es moralmente perfecto; y, por ende, no puede actuar de forma torcida (cuestionable), ni tampoco puede obrar de modo inicuo, injusto, o manchado. Como esta escrito:

«El es la Roca, cuya obra es Perfecta, Porque todos sus caminos son Rectitud; Dios de Verdad, y sin ninguna Iniquidad en Él; Es Justo y Recto. La corrupción no es suya; de sus hijos es la Mancha, generación torcida y perversa» (Deuteronomio 32:4-5)

¡Abandone su dios pagano, y vuélvase al perfecto Dios de Israel!





AbandoneLaMentiraDeLaSalvacionPorFe



Los cultos sectarios, hacen que sus seguidores abandonen la Ley de Dios, para escuchar en cambio a espíritus de Hechicería

Los cultos sectarios, conducen a sus adeptos a ser "poseídos" por espíritus de hechicería; espíritus inmundos, que les convencen de que, lo importante, no es obedecer los mandamientos de la Ley Divina, sino tener algún conocimiento esotérico, secreto, o exclusivo. Es que, los Demonios, se regocijan de "tener a Dios en el pecho, pero al Diablo en los hechos". Es decir, se gozan en sugerir que, la palabra de Dios, es vana e impotente; pues, aunque conocen sus secretos mas íntimos, esta es incapaz de cambiar su diabólica naturaleza. Y esto explica el hecho de que, algunos de los mayores teólogos del mundo, sean ateos y homosexuales; o que los demonios aparenten saber el secreto que [alegadamente] conduce a la vida eterna [la identidad del Mesías]; pero sin nunca dejar de ser demonios. Como esta escrito: «Y LOS ESPÍRITUS INMUNDOS, al verle, se postraban delante de él, y DABAN VOCES, DICIENDO: "TÚ ERES EL HIJO DE DIOS"» (Marcos 3:11)





Todo Lo Que Satanas Dice Es Mentira



La Teología Cristiana, es una dulce [pero Satánica] mentira

La Escritura Hebrea, enseña que Ha Satán (Satanás) mintió a Adán y a Eva; tal y como, la moderna teología Cristiana, miente a toda la humanidad. ¿Como lo hace? ¡Pues repitiendo la misma mentira que dijo Ha Satan! Es que, la Serpiente vendió a Adán a Y a Eva, la mentira de que, la manera de ser igual a Dios [es decir, de vivir para siempre] era adquirir un conocimiento oculto; una “privilegiada” pieza de información, que obraria el prodigio de proveer milagrosamente vida eterna, a aquellos que la poseyeran. Y, ¿cual alegaba Satanás que era esa información? ¡Pues el conocimiento del bien y del mal! Pero, la realidad, es que todo lo que Satanás dice al hombre, es siempre una mentira; pues, la supuesta “privilegiada pieza de información”, solo trajo a Adán y Eva, muerte y privación. Es que, ningún conocimiento oculto o esotérico, podía darles vida eterna. Si realmente querían vivir para siempre, todo lo que Adán y Eva debían hacer, era mantenerse en obediencia al simple mandamiento ordenado por el Creador: “abstenerse de comer del fruto prohibido”. Del mismo modo, el Cristianismo moderno engaña a los hombres, vendiéndole la misma mentira que vendió Satan a Adam y a Eva: la mentira de que, el único modo de adquirir vida eterna, es obteniendo una oculta y privilegiada pieza de información. ¿Cual alega el Cristianismo que es esa exclusiva pieza de información? ¡Pues la identidad del Mesías!
Así, al igual que Satanás, el Cristianismo postula la mentira de que, la vida eterna, esta en “conocer” [y no en “obedecer”]; en saber que Jesús de Nazaret [paz sea con el] es el alegado Mesías de Israel.
De nuevo, esto no es sino la misma baja y sucia mentira urdida por Satanás, allá en el huerto del Edén. Es que, al igual que sucedió con Adam y Eva, si el hombre quiere vivir para siempre, todo lo que debe hacer, es mantener su compromiso con guardar el mandato Divino, que le ordena apartarse del mal, para hacer en cambio el bien. Como dice la Escritura Hebrea: «Apártate del mal [de la idolatría, del robo, de la mentira, del asesinato, del adulterio, del deshonrar a tus padres, etc], y haz el bien, y Vivirás para siempre»- Salmo 37:27; Y también dice el Sabio Salomon: «Teme a Dios, y guarda sus [diez] mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta; sea buena, o sea mala»- Eclesiastés 12:13-14.
De hecho, el que la vida eterna esta en seguir los mandamientos, es una verdad tan grande e innegable, que hasta el mismo Jesús tuvo que reconocerla, cuando se le cita diciendo: «Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos»- Mateo 19:17.
Renuncie hoy mismo a la mentira de que hay vida eterna fuera de la obediencia a lo ordenado por Dios. Si comienza a obedecer los mandamientos Divinos, comenzara a experimentar vida y paz, como esta escrito: «Los mandamientos de יהוה son rectos, que alegran el corazón»- Salmo 19:8. Pero, si rehúsa someter su cuello al gozoso yugo de los mandamientos, vivirá en depresión, y sin poder hallar paz, pues el Creador advierte diciendo: «No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos»- Isaías 57:21.
Diga esta oración: “Oh Adonai, Dios de Israel, confieso que he hecho mal, al aceptar la mentira de que hay salvación para quien insiste en dar la espalda a tus mandamientos. Me arrepiento de corazón, y te pido que me perdones. Ven a mi vida, pues te necesito. Ayúdame a caminar de hoy en adelante por la senda de los justos; la senda demarcada por tus mandamientos. Y, si fallase en algún momento; y, al igual que el Sirio Naaman, me viese obligado a inclinarme ante el falso Dios Rimon, perdona en esto a tu siervo”. Amen.





Según el Galileo, “La Salvación por Fe”, llevara a sus seguidores al Fuego Eterno, preparado para Satán y sus ángeles

La Ley de Dios, ordena diciendo: «Bienaventurado el que piensa en el pobre (el que le alimenta, le viste, y le visita en su enfermedad); En el día malo (el día de su Juicio Final) lo librará יהוה»(Salmo 41:1).

Jesús de Nazaret (paz sea con el), fue un creyente Hebreo, pues nació, vivió, y murió guardando la Ley Divina. ¿Que pensaría Jesús acerca de la teología Cristiana que postula “la Salvación por fe”, y sin necesidad de hacer las obras que ordena la ley? Pues veamos lo que dice el mismo Jesús: «Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna» (Mateo 25:41-46).





El extravió de creer que Jesús (paz sea con el) haya sido el “Emanuel” (“Dios con Nosotros”) aludido en Isaías 7:14

En los días de Acaz, rey de Judah, dos reyes se confabularon para venir contra Judah. Estos dos reyes, fueron Rezín [rey de Siria], y Peka, hijo de Remalías [rey de Israel]. Acaz tuvo gran temor de ellos, pero el profeta Isaías le garantizo que Dios se encargaría de asolar en breve la tierra de esos dos Reyes. ¿Cuan en “breve” seria esa liberación? Pues tan breve como el tiempo que toma un niño recién nacido para dejar atrás la miel y la mantequilla, y comenzar en cambio a consumir alimento solido. Como esta escrito: «Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre “Emanuel” (Dios con nosotros). Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo, y escoger lo bueno. Porque, antes que el niño sepa desechar lo malo, y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes (Rezín rey de Siria y Peka hijo de Remalías, rey de Israel ), será abandonada» (Isaías 7:14-16, Biblia Cristiana, Versión Reina Valera, 1960).
En el anterior pasaje, el traductor cristiano ha traducido la palabra Hebrea “almá”, como el equivalente de la palabra Castellana “Virgen”. Pero esto es un error, pues los eruditos concuerdan en que, la palabra que la Escritura Hebrea utiliza consistentemente para designar a una virgen, es “Betulá”; mientras que, “Almá” es consistentemente utilizada para designar a un simple “joven” (o “doncella”). ¿Cuando se cumplió la pronta liberación prometida en Isaías 7:14? ¿Se cumplió 800 años mas tarde, con la llegada del Nazareno? ¿Fue Jesús llamado Emanuel (Dios con nosotros), por alguno de sus parientes o familiares? ¿Que dice al respecto la Tanak (la Escritura Hebrea)?
Pues, la respuesta a la anterior interrogante, resulta ser mas sencilla que lo que la mayoría de los teólogos cristianos están dispuestos a admitir. Es que [para sorpresa de ningún creyente Hebreo], la profecía hecha en el capitulo siete del libro de Isaías, se cumplió tan pronto como en el capitulo ocho de Isaías.
Allí, se nos informa que Isaías tomo a una joven profetiza, la cual concibió un niño, a quien sus padres llamaron “Maher-salal-hasbaz”, pero a quien el Creador luego llamó “Emanuel”. Y, obviamente, Dios prometió que, antes de que Emanuel pudiera aprender a decir “Papa y Mama”, la tierra de los dos reyes aludidos en el capitulo siete [el rey de Siria, y el rey de Israel] seria despojada. Como esta escrito: «Y ME LLEGUÉ A LA (JOVEN) PROFETISA, LA CUAL CONCIBIÓ, Y DIO A LUZ UN HIJO. Y me dijo יהוה: Ponle por nombre Maher-salal-hasbaz. Porque ANTES QUE EL NIÑO SEPA DECIR: PADRE MÍO, Y MADRE MÍA, SERÁ QUITADA LA RIQUEZA DE DAMASCO Y LOS DESPOJOS DE SAMARIA DELANTE DEL REY DE ASIRIA... y, extendiendo sus alas, llenará la anchura de tu tierra, OH EMANUEL» (Isaías 8:3-4, & 8).
En resumen, decir que Jesús fue el “Emanuel” (Dios con nosotros) aludido por el profeta Isaías, es un reclamo que es tanto hermoso, como emocionalmente subyugante. Pero, la realidad, es que no pasa de ser “wishful thinking” (pensar de forma arbitraria y caprichosa); siendo el equivalente teológico de lo que los anglosajones llaman “Monday morning quarterbacking”; es decir, tomar a nuestro antojo algún texto de aquí y de allá, para justificar la interpretación que, “a priori” (de antemano), ya hemos seleccionado. Y, esto ultimo, es el peor de todos los fraudes: engañarnos a nosotros mismos. Es que, cuando descendemos a tal grado de degeneración, el resto de los pecados (idolatría, inmoralidad, derramamiento de sangre, etc), son fáciles de justificar.





¿Donde en la Ley se enseña que hay tal cosa como un “Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”? ¡Pues en ninguna parte!

¿Donde en la Ley se encuentra aquel único y exclusivo “Cordero”, que expiaba el pecado de todos y cada uno de los Israelitas? ¡Pues en ninguna parte! ¿Por que? Pues porque, la Ley, no proveía una única ofrenda para expiar los pecados del Israelita. Es decir, las ofrendas para expiar los diversos tipos de pecados [no todos los pecados eran iguales], iban desde Becerros y cabras, hasta palomas y flor de Harina. De hecho, si estudiamos detenidamente lo que la Ley nos muestra ser las ofrendas por el pecado, encontraremos que, para cada individuo (la Comunidad, el Sumo Sacerdote, los Lideres del Pueblo, la gente común, etc), había una ofrenda distinta. Y, curiosamente, ninguna de esas ofrendas era un cordero macho. De hecho, aun en los casos donde un cordero era aceptado, se nos dice que no podía ser macho, sino hembra (es decir, que en vez de ponderar la idea de un “cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”, tendríamos que ponderar la idea de una “cordera de Dios, que quita el pecado del Mundo”).
Los correspondientes versos del libro de Levítico, dicen así: «Cuando alguna persona pecare por yerro en alguno de los mandamientos de יהוה … si el sacerdote ungido pecare según el pecado del pueblo, ofrecerá a יהוה, por su pecado que habrá cometido, UN BECERRO sin defecto para expiación… Si toda la congregación de Israel hubiere errado, y el yerro estuviere oculto a los ojos del pueblo, y hubieren hecho algo contra alguno de los mandamientos de יהוה en cosas que no se han de hacer, y fueren culpables… la congregación ofrecerá UN BECERRO por expiación … Cuando pecare un Jefe, e hiciere por yerro algo contra alguno de todos los mandamientos de יהוה su Dios sobre cosas que no se han de hacer, y pecare … presentará por su ofrenda UN MACHO CABRÍO … Si alguna persona del pueblo pecare por yerro, haciendo algo contra alguno de los mandamientos de יהוה en cosas que no se han de hacer … traerá por su ofrenda UNA CABRA … Si alguno pecare por haber sido llamado a testificar … Asimismo la persona que hubiere tocado cualquiera cosa inmunda … O si tocare inmundicia de hombre, cualquiera inmundicia … O si alguno jurare a la ligera con sus labios hacer mal o hacer bien … Cuando pecare en alguna de estas cosas, confesará aquello en que pecó; y, para su expiación, traerá a יהוה por su pecado que cometió, una hembra de los rebaños, UNA CORDERA, o una cabra como ofrenda de expiación … Y si no tuviere lo suficiente para un cordero, traerá … DOS TÓRTOLAS, O DOS PALOMINOS … Mas si no tuviere lo suficiente para dos tórtolas, o dos palominos, el que pecó traerá como ofrenda la décima parte de UN EFA DE FLOR DE HARINA para expiación … Cuando alguna persona cometiere falta, y pecare por yerro en las cosas santas de יהוה, traerá por su culpa a יהוה UN CARNERO sin defecto de los rebaños … Y pagará lo que hubiere defraudado de las cosas santas, y añadirá a ello la quinta parte … Finalmente, si una persona pecare, o hiciere alguna de todas aquellas cosas que por mandamiento de יהוה no se han de hacer … Traerá, pues, al sacerdote para expiación … UN CARNERO sin defecto de los rebaños; y el sacerdote le hará expiación por el yerro que cometió por ignorancia, y será perdonado» (Levítico 4:1-35 & 5:1-18)
La realidad es que la Ley enseñaba que, para propósitos de expiación, el cordero, la cordera, y el carnero, eran cosas distintas y separadas (Números 6:14). En adición, la Ley enseñaba que, los casos en los que se mencionaba un cordero, eran aquellos donde la persona ya estaba consagrada a Dios, o estaba libre de pecados voluntarios. ¿Cuales eran algunos de estos casos? Pues el caso donde la persona se había consagrado a Dios por medio del voto de Nazareo [Números 6:13]; el caso donde la persona estaba libre de culpa [como podrían ser los sacrificios de Paz, según Levítico 3:6-7]; el caso donde se trataba de la redención del primogénito [Éxodo 13:13]; y el caso de los holocaustos y las ofrendas, comúnmente asociadas a los ritos y las purificaciones del Templo [Levítico 14:12].
Pero, ¿por que se abstuvo la Ley de presentar al cordero como el paradigma universal de la expiación por los pecados? Pues porque, la Ley, es también una profecía; la profecía de Moisés. Y, nuestro maestro Moisés, previo por el Espíritu Divino, que llegaría el día cuando los paganos, tratarían de utilizar el concepto de un “cordero de Dios”, con el fin de abrogar la obediencia a la Ley. Así, Moisés se aseguro de que, el mensaje de su profecía, fuese escrito de forma tal que desmintiese tan grande blasfemia.





El mismo Evangelio, obliga al creyente Hebreo a rechazar sus reclamos

¿Que significa el verso Cristiano que dice: «Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: ¡Tú eres el Hijo de Dios!» (Marcos 3:11)? Pues el verso significa que, al menos en un sentido alegórico [pero no por ello menos real], el Cristiano nunca estará en condición de batallar apropiadamente contra los espíritus inmundos (es decir, de vivir un vida completamente alejada de los impíos, y de su impureza moral). ¿Por que? Pues porque, en el ultimo análisis, los espíritus inmundos, son “sus hermanos en la fe”. Es decir, al igual que cualquier otro creyente cristiano, los espíritus inmundos se postran [en adoración] ante Jesús, y le confiesan como “el Hijo de Dios” [lo cual es el requisito indispensable para ser parte de la Iglesia de Cristo, según Mateo 16:16-18]. Y, esta es una de las cientos de razones por las cuales, los Hebreos, no podemos aceptar el Evangelio; pues, con su validación del consejo de los [impíos] espíritus inmundos, obliga al creyente a alejarse de él; en obediencia a la Escritura que dice: «El consejo de los impíos, lejos esté de mí» (Job 21:16); Y también del verso que dice: «Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos» (Salmo 1:1)





Yah Te Herira Con Turbacion De Espiritu



Las incoherencias de la noble teologia Cristiana: ¿Son de Dios los demonios? ¿O no lo son? Y, si lo son, ¿Por que entonces castigarlos?

¿Cuando miente el Evangelio? ¿Miente cuando dice que, todo espíritu que confiese a Jesús, agrada al Creador («Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios»- 1 Juan 4:2)? ¿O miente cuando dice que, los espíritus inmundos, confiesan a Jesús, y agradan por tanto al Creador («Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios»- Marcos 3:11)?. ¿Como puede el Creador, cometer la injusticia de castigar en el fuego a estos ángeles de Satanás, que le agradan confesando a su Hijo («al Fuego terno, preparado para el Diablo y sus Ángeles»- Mateo 25:41)?





El "Nuevo Testamento", es una sarta de incoherencias y contradicciones, asi como de malabares teológicos

Aunque, desde un punto de vista practico, el Cristianismo es un camino perfectamente valido para llegar al Creador, desde una perspectiva puramente teológica, no estaría lejos de la verdad decir que, el "Nuevo Testamento", es poco mas que una glorificada sarta de contradicciones, así como de malabares teológicos. Es que, mientras el Evangelio afirma por un lado que Jesús no vino a abrogar la Ley (Mateo 5:17), por otro lado afirma que, la Ley y los profetas, eran solo hasta Juan (Lucas 16:16); Mientras por un lado afirma que, el que ha visto a Jesús, ha visto a Dios (Juan 14:9), por otro lado afirma que nadie ha visto jamas a Dios (1 Juan 4:12); Mientras en un lugar afirma que, la resurrección del Nazareno, era indispensable para que el mundo alcanzase arrepentimiento (obteniendo así la vida eterna, según Romanos 10:9), en otro lugar afirma que, nadie tenía que resucitar de los muertos, a fin de que pudiésemos proceder al arrepentimiento (Lucas 16:30-31).
De igual modo, mientras el N.T. afirma por un lado que, la salvación es por fe, y no por obrar según lo ordena la Ley (Efesios 2:8-9), por otro lado afirma que, quien quiera entrar a la vida (eterna), debe obrar según lo ordenado en los mandamientos de la Ley (Mateo 19:17); Mientras en un lugar afirma que Dios es Uno (Marcos 12:29), en otro lugar afirma que Dios es tres (1 Juan 5:7); Mientras, por un lado, se goza de que los nuevos creyentes no tengan que guardar la Ley (Romanos 6:14), por otro lado se goza de que, los nuevos creyentes, sean celosos en guardar la Ley (Hechos 21:20); Mientras en un lugar afirma que Dios no puede ser tentado por el Mal (Santiago 1:13), en otro lugar afirma que, Jesús (la alegada encarnación de Dios), fue en efecto tentado por el Mal (Lucas 4:2); Mientras por un lado nos prohíbe servir a otro "Señor" fuera de Dios (Mateo 6:24), por otro lado nos exhorta a servir [en adición] al "Señor" Jesús (Romanos 14:18 & Colosenses 3:24); Mientras por un lado asegura que Jesús es el Hijo de David, [o “el Mesías prometido”, según Mateo 21:9]; por otro lugar asegura que Jesús no es el Hijo de David (Marcos 12:35-37)
Mientras, por un lado, el Evangelio alienta a los creyente a pensar que el Galileo ha de volver pronto ("Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que NO ACABARÉIS DE RECORRER TODAS LAS CIUDADES DE ISRAEL, ANTES QUE VENGA EL HIJO DEL HOMBRE”- Mateo 10:23); por otro lado, les desalienta de pensar en su venida (“porque EL HIJO DEL HOMBRE VENDRÁ A LA HORA QUE NO PENSÁIS [es decir, que el haber acabado de recorrer todas las aldeas de Israel, no aseguraba absolutamente nada]- Mateo 24:44). Mientras, por un lado, el evangelio presenta al Galileo comprometiéndose con volver dentro de un corto y limitado periodo de tiempo (“El que da testimonio de estas cosas dice: CIERTAMENTE [YO JESUS] VENGO EN BREVE”- Apocalipsis 22:20); por otro lado, le presenta rechazando el compromiso de volver en un periodo literalmente breve de tiempo (“No ignoréis esto: que PARA CON EL SEÑOR UN DÍA ES COMO MIL AÑOS, Y MIL AÑOS COMO UN DÍA [o sea, que la venida de Jesús puede ser tan “en breve” como tres días, o tan “en breve” como tres mil años!]”- 2 Pedro 3:8); Mientras en un lugar nos dice que, los Escribas y los Fariseos, son hijos del Diablo (Juan 8:44), en otro lugar nos dice que debemos obedecer a esos mismos Escribas y Fariseos (Mateo 23:2-3); Mientras por un lado intima que, los que resucitan para vida eterna, resucitan en un cuerpo espiritual (1 Corintios 15:44), por otro lado intima que, no se resucita en un cuerpo espiritual, sino en uno de carne y hueso (Lucas 24:39); Y, mientras por un lado nos exhorta a no creer en tonterías, sino a pensar como gente sensata y madura (1 Corintios 14:20), por otro lado nos exhorta a creer en "la locura" de la predica del Evangelio (1 Corintios 1:21)
La “deliciosa ironía" de todo esto, es que los Escritos Cristianos afirman que, no hay en ellos incertidumbre alguna. Como esta escrito: «Pero la sabiduría que es de lo alto (la Teologia Cristiana) es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, SIN INCERTIDUMBRE NI HIPOCRESIA» (Santiago 3:17). En fin, que la noble teología Cristiana, es tan clara y concisa, como el programa de gobierno de un sagaz y taimado candidato presidencial; uno que, prometiéndolo todo, termina no comprometiéndose con nada, a fin de poder justificar mas tarde, cualquier postura que decida finalmente tomar.
Pero la realidad es que, como ya hemos demostrado, la noble fe Cristiana, es como un inmenso desierto; uno donde el creyente divaga de un lugar a otro (de una postura teológica a otra), tal y como lo hizo Israel, luego de salir de Egipto. Y, ya que la Escritura Cristiana dice “Si” y “No” (simultáneamente) a cada una de las posturas teológicas previamente esbozadas en la Ley (una Ley que solo contiene la verdad), no es exagerado afirmar que, la palabra de Dios que pudiese haber contenido el Evangelio, ha sido de algún modo contaminada con “la palabra del hombre” (es decir, contiene errores de juicio); pues, es imposible argumentar (simultáneamente) a favor de dos posturas extremas (y auto-excluyentes), sin que al menos uno de nuestros dos argumentos este errado. ¡Dios tenga misericordia de Israel, así como del mundo entero!






Dios No Puede Hacerse Un Hombre


La Turbación de espíritu, que se manifiesta en los nobles Escritos Cristianos

Las contradicciones del Nuevo testamento, son tan serias e innegables, que requieren que, el creyente cristiano, cometa un tipo de “suicidio intelectual”. Pero, aun este suicidio, no resuelve el problema del cristiano, pues el N.T. afirma que, los homicidas, no tienen vida Eterna, como esta escrito: «y sabéis que, ningún homicida, tiene vida eterna» (1 Juan 3:15). ¿A que tipo de contradicciones nos referimos. Pues, un buen ejemplo de ellas, es que, el N.T., alega que “creer en Cristo”, es “la bebida espiritual” de la que participan todos los creyentes, como esta escrito: «y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo» (1 Corintios 10:4). ¿Cual es el problema con este inspirador pasaje? Pues que, si “creer en Jesús”, es la bebida espiritual de los cristianos, entonces los demonios, beben de la misma bebida espiritual, pues el Evangelio dice: «Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: “¡Tú eres el Hijo de Dios”!» (Marcos 3:11). En otras palabras, los espíritus inmundos, también creen en Jesús [participando asi de la misma “mesa”, o "bebida espiritual de la que participan los cristianos]. Pero esto es a su vez imposible; pues el "Nuevo Testamento" dice que los creyentes no pueden participar de la misma "comida y bebida" que los demonios, como esta escrito: «No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios» (1 Corintios 10:21).
De esta forma, cuando el cristiano cree en Jesús, esta haciendo lo malo, pues viola el pasaje que le ordena no beber de la misma bebida que beben los demonios [es decir, no hacer lo mismo que hacen los demonios]. Por el otro lado, si no cree en Jesús, también esta haciendo lo malo, pues viola el mandamiento que le ordena creer en Jesús, como esta escrito: «Pero éstas se han escrito, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios»- Juan 20:31.
Así, vemos que, “el Nuevo Testamento”, es un documento bi-polar [pues ordena cosas que son auto-excluyentes, y contradictorias]. Y, esta “bipolaridad teológica”, le impide al Cristiano sentir la absoluta paz de saber que hace la perfecta voluntad de Dios. Pero ¿por que permite Dios esta triste situación? Pues la respuesta es que, la falta de paz que experimenta el Cristiano, es el cumplimiento de la Ley Divina, que advierte de la maldición, y de la falta de paz, que vendrán sobre aquellos que abandonen los mandamientos, como esta escrito: «Reprendiste a los soberbios, los Malditos, que se desvían de tus mandamientos» (Salmo 119:21); Y también dice, «No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos» (Isaías 57:21).
Es que, la Ley, advertía acerca de “la turbación de espíritu” que sobrecogería a quienes abandonasen sus mandamientos, como esta escrito: «Pero acontecerá, si no oyeres la voz de יהוה tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... יהוה te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu...» (Levítico 28:15, 28, & 29). Es que, la turbación de espíritu, impide al Hombre tener una postura firme y clara ante los asuntos Divinos, y le hace divagar entre posturas que a menudo son contradictorias, y auto-excluyentes. Y es por eso que, la teología Cristiana, esta seriamente turbada; pues, abogando por “la Salvación por fe”, ha abandonado la Ley, haciendo de este modo que las maldiciones de falta de paz, y de turbación de espíritu, caigan sobre sus seguidores. Que el Dios de Israel tenga misericordia de nuestros hermanos cristianos, y les devuelva la paz que ya experimentan aquellos que guardan sus mandamientos, como esta escrito: «Mucha paz tienen los que aman tu Ley, Y no hay para ellos tropiezo» (Salmo 119:165)





La triste disonancia cognitiva que padecen los Evangelios

En el campo de la psicología, el concepto de “disonancia cognitiva”, hace referencia al desorden mental que se manifiesta en la tensión (o “desbalance interno”) que experimenta la persona que trata de mantener [al mismo tiempo], dos conceptos [ideas, creencias, emociones, etc] que son contradictorias, o que están en conflicto la una con la otra. Es decir, el término hace referencia a la incompatibilidad entre dos cogniciones simultáneas, que pueden impactar negativamente la actitud de una persona.
En este sentido, la aplicación de este fenómeno a nuestra lectura del Evangelio [también conocido como “Brit Hadasha”], nos ayuda a descubrir que, este ultimo, contienen tantas contradicciones de principios, que es altamente posible que, al menos algunos de sus autores, hayan padecido de esta misma “disonancia cognitiva” [o de algún otro tipo de trastorno mental, como bien podría ser la bipolaridad]. NOTA: Recordemos que, la diferencia entre una persona genial, y una persona desquiciada, puede a menudo parecer imperceptible.
Examinemos un caso particular: el Evangelio, cita al Nazareno enseñando que Satanás no puede hacerse guerra a si mismo [es decir, que los demonios no pueden actuar contra sus propios intereses, desalojándose unos a los otros del corazón de los pecadores]. Y esto es confirmado por el evangelista Marcos, cuando dice: «¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. Y, si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin»- Marcos 3:23-26.
Pero, a pesar de que Marcos dice que los espíritus no hacen nada que resulte en que Satanás salga de los corazones, encontramos por otra a Lucas, diciendo lo contrario: que, los espíritus inmundos, en efecto hacen cosas que inducen al hombre a desalojar a Satanás de su vida. ¿Cuales cosas? Pues cosas como anunciar a los pecadores el camino de Salvación. Como esta escrito: «Aconteció que, mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación ... Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: “Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación”»- Hechos 26:16-17.
Así, la bipolaridad Cristiana, se manifiesta en la tensión de hacer que sus adeptos tengan que creer [simultáneamente] dos conceptos que son opuestos entre si: 1) Que, los espíritus inmundos, no pueden hacer nada que redunde en la disminución de su domino y autoridad sobre los pecadores 2) Que, los espíritus inmundos, pueden hacer cosas que disminuyen su dominio y autoridad sobre los pecadores [predicar “el Camino de Salvación”].
Y, es esta disonancia cognitiva, lo que impacta negativamente la psiquis de todo cristiano, afectando negativamente su salud psicológica.





La Tanak (Escritura Hebrea) profetizó los eventos que, siglos mas tarde, atribuirían al Nazareno los Evangelios

La narrativa que, acerca de Jesús (paz y bendición sean sobre el), articulan los Evangelios, fue predicha por el profeta Ezequiel, allá en el capitulo 28, y los versos 6 al 10, de su correspondiente Libro. A continuación, un breve análisis de lo que, al respecto, detallan los citados versos:

6. “POR TANTO, ASÍ HA DICHO יהוה EL SEÑOR: POR CUANTO PUSISTE TU CORAZÓN COMO CORAZÓN DE DIOS”

7. “POR TANTO, HE AQUÍ YO TRAIGO SOBRE TI EXTRANJEROS, LOS FUERTES DE LAS NACIONES; QUE DESENVAINARÁN SUS ESPADAS CONTRA LA HERMOSURA DE TU SABIDURÍA, Y MANCHARÁN TU ESPLENDOR”
... En estos dos versos, se hace referencia a Jesús de Nazaret. Y, el primero de los versos, profetiza que Jesús se enaltecería a si mismo, reclamando “tener el corazón de Dios” (es decir, alegando “llevar al Creador” dentro de si mismo). Como esta escrito: «Las palabras que yo os hablo (lo que hay en mi corazón), no las hablo por mi propia cuenta, sino que, el Padre que mora en mí, él hace las obras»- Juan 14:10. El segundo verso, profetizaba que, “los extranjeros” (es decir, los Romanos), se harían “los fuertes de las Naciones” (es decir, serian tan fuertes, que lograrían sojuzgar la Tierra de Israel; aun cuando, el hombre que alegaba encarnar al Creador, moraba en medio de esa Tierra). El pasaje también profetizaba que, uno de aquellos “poderosos extranjeros” (Poncio Pilatos), “desenvainaría su espada” (es decir, “mataría”) la sublime sabiduría del Nazareno; ¿Cuando se cumplió esta profecía? Pues cuando Pilatos “mató” la sabiduría del Galileo, silenciandole con una simple pregunta: «Le dijo Pilatos: ¿Qué es la verdad?»- Juan 18:38. Finalmente, el verso profetizaba que, los extranjeros Romanos, “mancharían el esplendor” del Nazareno. ¿Y cuando se cumplió esta profecía? Pues cuando los soldados Romanos golpearon a Jesús, y le escupieron en la cabeza. Como esta escrito: «Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían”- Marcos 15:19». Es que, si un Judío se acercaba a un gentil, corría el riesgo de hacerse ritualmente impuro, como dice el evangelio: «Era de mañana, y ellos (el Sumo sacerdote, y los Judíos) no entraron en el pretorio, para no contaminarse, y así poder comer la Pascua»- Juan 18:28. Y, esta casi demás decir que, si acercarse a un gentil, contaminaba al Sacerdote Judío, ¿cuanto mayor mancha no habría sido ser escupido por ese mismo gentil?

8. AL SEPULCRO TE HARÁN DESCENDER, Y MORIRÁS CON LA MUERTE DE LOS QUE MUEREN EN MEDIO DE LOS MARES...
Cuando alguien “muere en los mares” es porque “se lleno de agua” (es decir, por que trago demasiada). Y, cuando un ahogado es traído a tierra seca, la gente puede ver como, el exceso de agua, sale de su cuerpo. Esta profecía, se cumplió en el Nazareno; pues, cuando los Romanos le traspasaron con la lanza, no solo salio sangre de su cuerpo (que cual es lo que normalmente esperaríamos), sino que salio también una notable cantidad de agua. Como esta escrito: «Pero, uno de los soldados, le abrió el costado con una lanza, y al instante salio sangre, y agua»- Juan 19:34

9. ¿HABLARÁS DELANTE DEL QUE TE MATE, DICIENDO: “YO SOY DIOS”? TÚ, HOMBRE ERES, Y NO DIOS, EN LA MANO DE TU MATADOR...
Este pasaje, profetizaba dos cosas peculiares, que habrían de cumplirse en el Nazareno: La primera de ellas, era que Jesús no se atrevería a reclamar ser Dios, una vez estuviese delante de su matador (Poncio Pilatos). Y esto sucedió exactamente así, pues Jesús no se atrevió a ir mas allá de sugerir que, solo era un Rey. Y que, aun como Rey, su reinado era uno solamente simbólico [es decir, sin poder alguno para retar al imperio Romano]. Como esta escrito: «Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los Judíos; pero mi reino no es de aquí»- Juan 18:36. La segunda cosa que profetizaba el pasaje, era que, el reclamo de Divinidad hecho por el Nazareno, seria refutado por su matador, quien diría que Jesús era simplemente un Hombre. Esto se cumplió al pie de la letra, cuando [luego de interrogar al Nazareno], Pilatos dijo a todo el Pueblo que Jesús no era ningún Dios, sino solamente un hombre. Como esta escrito: «Y salió Jesús, llevando la corona de espinas, y el manto de púrpura. Y Pilatos les dijo: ¡He aquí el hombre!»- Juan 19:5.

10. DE MUERTE DE INCIRCUNCISOS MORIRÁS POR MANO DE EXTRANJEROS; PORQUE YO HE HABLADO, DICE יהוה EL SEÑOR.
Este ultimo verso, profetizaba que Jesús habría de morir a manos de “extranjeros”, y que moriría “una muerte de incircuncisos”. Y esto se cumplió cuando Jesús murió a manos de los soldados Romanos [que eran “extranjeros” al pueblo de Israel]; así como cuando estos le ejecutaron por el método de crucifixión [un tipo de muerte que, no estando prescrito en la Ley, y siendo ajeno a la jurisprudencia Judía, era considerado una “muerte de incircuncisos”].





Los creyentes Hebreos, no necesitan al dios cristiano llamado "Jesus de Nazaret” (p.s.c.e.)

¿Por que los Hebreos no necesitan a Jesús [paz sea con el]; un hombre que podía morir, pero que reclamaba ser tanto dios, como hijo de Dios? Pues porque nadie necesita, lo que ya posee. Es decir, aquellos hombres que ya son dioses, que ya son mortales, y que ya son hijos del Altísimo, no necesitan de ningún otro hombre que sea dios, que sea mortal, y que sea hijo del Altísimo. ¿Y como sabemos que los creyentes Hebreos son todas estas cosas? Pues porque así lo afirma el Creador [quien no puede mentir], cuando dice: «Yo dije: Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo; Pero como hombres moriréis» (Salmo 82:6-7)





Cuando Aprendas Torah Te Avergonzaras De Haber Sido Cristiano



¿Hay alguna forma de verificar si la Fe Hebrea es en efecto Verdadera?

Si hubiese tal cosa como "única religión verdadera", probablemente seria la religión Hebrea. ¿Por que? Pues porque, a diferencia del Cristianismo y del Islam [que fueron revelaciones privadas, hechas por hombres de carne y hueso], la fe de los Hebreos, fue el producto de una revelación publica y nacional; una revelación hecha a un pueblo que aun existe [como dando testimonio de la veracidad histórica de tal revelación]. Y, a diferencia del Cristianismo y del Islam, la revelación dada a Israel, no fue el producto de las obras [ni de las palabras] de ningún hombre de carne y hueso; ni el producto de la predica de algún hombre que reclamase el reconocimiento y la pleitesía de las masas. La Fe Hebrea, fue el producto de las obras y las palabras de un ser sobrenatural; un ser que, no teniendo un cuerpo de carne y sangre, apareció primeramente a Moisés, como el pequeño fuego que ardía en la zarza; y apareció mas tarde de forma publica y simultanea a toda la Nación de Israel, quien le vio manifestarse como el fuego abrasador que ardía sobre la cumbre del Sinaí [de modo que todos pudiesen verlo]. Este ser, que no tenia un cuerpo de carne y hueso, no solo hablo directa y simultáneamente a cada Israelita, sino que hizo cosas tangibles y corroborables por todos: abrió el mar Rojo ante la mirada atónita de los Hebreos; iba en la noche delante de ellos como una columna de fuego, y como columna de nube durante el día; les daba diariamente el mana del cielo; sacaba agua de la peña para ellos; dividía las aguas del Jordán, y les daba la victoria sobre sus mucho mayores adversarios.
En otras palabras, a diferencia del Islam y del Cristianismo, la fe de Israel no fue una que necesitase convencer a los Israelitas de la veracidad de la existencia del Dios al cual adoraban [יהוה , bendito sea], ni de la legitimidad del reclamo profético de su mensajero [nuestro maestro Moisés, paz y bendición sean siempre sobre el]. Es que, cuando de creer en su religión se trataba, los antiguos Israelitas encarnaban el viejo adagio que dice “¡Lo que se ve, no se pregunta!”. Y, como si lo anterior no hubiese sido suficiente, el Dios de Israel proveyó un medio para que, las futuras generaciones, pudiesen corroborar la veracidad de la Fe Hebrea que habían heredado. ¿Cual era ese medio? Pues la verdad que se descubre en los hechos objetivos. Es decir, יהוה mostró a los Hebreos que, de en el futuro necesitar corroborar la veracidad de su Ley, solo tenían que ponerla a prueba. ¿Como? ¡Pues viviendola con intensidad! Es decir, si el creyente vivía por los mandamientos, y estos traían paz y bendición a su vida, el creyente sabría que su fe era verdadera; Pero, si traían en cambio ruina y desasosiego, sabría que su fe era mentira. Así, seria el fruto tangible de su fe, lo que determinaría si esta era cierta, o si era en cambio falsa. Como esta escrito:

«Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de יהוה tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también יהוה tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de יהוה tu Dios.... Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar... יהוה derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti... Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de יהוה es invocado sobre ti, y te temerán... Te pondrá יהוה por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de יהוה tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy... Pero acontecerá, si no oyeres la voz de יהוה tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.... יהוה te herirá con locura, ceguera, y turbación de espíritu... El extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo. El te prestará a ti, y tú no le prestarás a él; él será por cabeza, y tú serás por cola. Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz de יהוה tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó» (Deuteronomio 28).





El Cristianismo Es 2 Por Ciento Verdad



El Extravío de Creer que, la Ley, fue dada solamente a Israel

¿Quien recibió la Ley al pie del monte Sinaí? ¿Fueron solo Israelitas? ¿O fueron tanto Israelitas como gentiles?

«Partieron los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños. TAMBIÉN SUBIÓ CON ELLOS GRANDE MULTITUD DE TODA CLASE DE GENTES, y ovejas, y muchísimo ganado»- Éxodo 12:37-38

Y, ¿Por que entrego Dios la Ley en el desierto [un lugar publico, y accesible al publico en general]? Pues para mostrarnos que, los mandamientos de la Ley, no son propiedad exclusiva de nadie, sino que, todo el que quiera, puede venir y hacerlos suyos, viviendo por sus normas y decretos





El Mensaje De La Escritura Hebrea No Es La Nacion De Israel


Como vivir la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, asi como de Moisés y los profetas

La fe Hebrea de nuestro padre Avraham, es una fe clara, sencilla, y concisa. Esta fe, trae paz y sosiego al hombre que, con un corazón sincero, desea retornar a su Creador; pero se siente agobiado y confundido por la infinidad de voces (sectas, cultos y religiones) que reclaman ser el único camino a Dios. A pesar de haber sido el mas sabio de todos los hombres, el Rey Salomón tuvo también que buscar contestación a este mismo dilema. Y, después de mucha búsqueda y estudio, la respuesta que recibió del “Ruaj Ha Kodesh” (el Espíritu Santo) fue la siguiente: «El fin de todo el discurso oído (el propósito de toda predica, todo mensaje Divinamente inspirado, de todo Libro y Escritura Sagrada) es este: “Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre”» -Eclesiastés 12:13-14. En adición, se le dijo que: «El que encubre sus pecados, no prosperará; Mas el que los confiesa, y se aparta, alcanzará misericordia» - Prov. 28:13. Finalmente, el Ruaj Ha Kodesh lo resumió todo diciendo: «Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre» -Salmo 37:27.

1) Creer en la existencia de Adonai (יהוה), Creador del universo, y Juez de toda la tierra; el Dios del pacto de circuncisión hecho con Avraham, con Isaac, con Jacob, y con toda la casa de Israel.
2) No tener otro Dios fuera de Adonai; Entender que, si bien tenemos el deber de honrar y respetar a quienes han hablado en nombre de Dios (Moisés, Jesús, Muhammad, El Dalai Lama, etc.), nadie fuera de Adonai, es digno de absoluta obediencia y pleitesía, pues fuera de Adonai, no hay nadie perfectamente bueno. Entender que, el hombre que demanda la absoluta obediencia y pleitesía de su prójimo, se exalta exageradamente a si mismo, y “roba” una gloria y una honra que solo pertenecen a Adonai. Con esta aptitud, ese hombre comete el pecado de idolatría, pues demanda absoluta pleitesía para quien no es el verdadero Dios.
3) No hacer con nuestras manos (ni con nuestra mente) ninguna imagen física de Adonai; no rendir pleitesía a ninguna figura o imagen, pues esto conduce a la falsa idea de que Dios esta solamente allí donde se encuentra aquella imagen.
4) No postrarnos en oración ante ningún otro ser, fuera de Adonai; no dar a ningún otro ser la suprema pleitesía y obediencia que se nos ha ordenado dar solamente a Adonai.
5) No Tomar el Nombre de Dios en Vano; Reverenciar el significado oculto de su nombre (יהוה), pronunciándolo como "Adonai" (el Señor, el nombre por medio del cual reina sobre toda su Creación), Elohim (el nombre por medio del cual juzga al Universo), "Ha Shem" (palabras que literalmente significan “El Nombre”), "El Shaddai" (el Omnipotente Proveedor), "El Padre Celestial", "El Eterno", “El Creador”, “El Dios de Avraham”, “El Escudo de Israel”, “Yah”, etc.
6) Santificar el Shabbat (día Sábado), no invirtiéndolo en obtener beneficio material alguno, sino purificando con agua nuestras vidas; mostrando misericordia hacia los que sufren; compartiendo nuestra comida y nuestra bebida; absteniéndonos de toda contienda y disensión; y estudiando juntos los mandamientos y leyes de Adonai.
7) Honrar y respetar a nuestros Padres (los padres físicos, los espirituales, y los nacionales), a fin de aprender a respetar y honrar a todos los hombres (tratándolos de “usted”); siempre poniendo primero la honra y el respeto debidos a Adonai.
8) Obedecer el orden moral establecido por Adonai: Abstenerse del adulterio, de la fornicación, y de la homosexualidad. Abstenerse de las practicas que promueven esa inmoralidad: la ropa corta, ajustada y provocativa; el lenguaje profano, y el doble sentido; respetar la debida separación de los sexos, tanto en la adoración publica, como en la vida privada. Que el hombre deje crecer su barba, y cubra su cabeza. Así mismo, que la mujer cubra su cabeza, y vista ropa larga y holgada
9) No robar los bienes de nadie; no robar (por medio de la calumnia o la difamación) el honor de ningún hombre piadoso; no tomar ventaja de la bondad de nuestro prójimo, ni hacer al prójimo (ya sea con nuestros hechos, o con nuestras aptitudes) aquellas cosas que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros mismos. Abstenerse del fraude, y la Usura.
10) No mentir; No decir algo que, si bien podría ser cierto, no busca en realidad glorificar a Dios, promoviendo la justicia, la misericordia, y la humildad; sino el que la gente nos rinda pleitesía, adulación, o sometimiento. No decir una cosa con la boca, pero otra con el corazón. Hablar lo menos posible, y nunca asentir externamente con nada que nuestra conciencia dicte ser desagradable a Adonai.
11) No codiciar las propiedades físicas, la posición social; ni el orden natural que ha dado Dios al prójimo: Que el que tiene ojos negros, no codicie tener ojos azules; Que el que es de piel oscura, no codicie ser de piel blanca; Que la que tiene el rol de mujer, no codicie el rol del hombre; ni el que es hombre, codicie el rol de la mujer; Que el que es corto de estatura, no codicie ser alto de estatura; Que el que es descendiente de judíos Españoles, no codicie ser descendiente de judíos Alemanes. Estar satisfecho con lo que Adonai nos ha dado; sabiendo que, el único tesoro realmente duradero, es la recompensa que nos dará el Creador por todo el bien que hagamos durante nuestro peregrinaje en este mundo. Entender que el aprender, el vivir, y el enseñar a otros los diez mandamientos, son el único tesoro que Dios anhela que todos codiciemos.
12) Nunca aceptar como inspirado ningún libro, ninguna doctrina, ni ningún mensajero que niegue (o ponga en tela de juicio) la vigencia del mandato Divino que nos ordena guardar los (diez) Mandamientos, y meditar en ellos día y noche: «Nunca se apartara de tu boca este libro de La Ley, sino que de día y de noche meditaras en el, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en el esta escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien» -Josué 1:8. Nunca dejar de alimentarnos espiritualmente del Creador, postrándonos ante Él en oración tres veces al día, escudriñando su Torah, y rogando que su "Ruaj Ha Kodesh" (Espíritu Santo) repose sobre nuestras vidas, tal y como lo hizo sobre su siervo Moisés.






«Si quiere "Ver" a Dios, tiene que buscarle en Moisés
No trate de "Ver" al Creador, buscándole en alguna otra parte, pues usted no puede "Ver" directamente a Dios
¡Es Moisés!
fije su vista solo en Moisés, y no necesitará voltear su mirada a ninguna otra parte
¡Solo mire a Moisés!
(es decir, guarde los Diez Mandamientos de la Ley Divina)»




La Verdadera Religión

La religión de los hombres, demanda la pleitesía de sus respectivos fundadores, promoviendo de ese modo la competencia, la contienda, la envidia, y el odio. Pero, la religión de Dios, promueve la paz y la armonía, pues no demanda la exaltación de ningún hombre de carne y hueso, sino el que, todo hombre, se humille a si mismo, exaltando en cambio los valores que agradan al Creador; la Justicia, la Misericordia, y la Humildad. Como esta escrito,

«Oh hombre, El (Dios) te ha declarado lo que es bueno, ¿y qué pide Dios de ti? ¡solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios»" - Miqueas 6:8.

¿Por que “pide” el Creador estas cosas? ¿Tiene acaso Dios defectos, para que necesite algo de nosotros? ¡En lo absoluto! Si Dios aparenta “pedir” algo de nosotros, no es para su beneficio, sino para el nuestro. Es que, el Creador, diseñó el Universo con una Ley que se llama "ley de medida por medida" (tambien conocida como “ley de siembra y cosecha", "ley de acción, y reacción", o "ley de causa, y efecto"). Asi, cada hombre acaba siempre segando el mismo bien [o mal] que ha sembrado. Y es por esto que Dios “pide” que hagamos el bien; para que nos vaya bien; para que finalmente disfrutar de la gozosa siega de aquel mismo bien que hemos sembrado.





El Gehinnom (Infierno) que intima la Torah

La Torah dice que Korah (Coré) y sus seguidores, rechazaron el liderato de Moisés [es decir, rehusaron obedecer lo ordenado sobre las dos tablas de piedra]. Y, como castigo por su rebelión, Dios consumió con fuego a los seguidores de Coré (Libro de Numeros, capitulo 16). Y, aun la misma Tierra, se abrió bajo los pies de Coré, para hacerle descender al mundo subterráneo (un lugar que, debido a las frecuentes erupciones volcánicas, los antiguos Israelitas asociaban con un fuego perpetuo). Todo esto, no es sino una alegoría; y significa que, todos aquellos que, al igual que Coré, se obstinen en rechazar a Moisés [es decir, en dejar los Diez mandamientos de "la Ley"], habrán de descender al mundo subterráneo (ultratumba), donde serán castigados con el fuego Divino; un fuego que, a diferencia del fuego físico, no puede ser apagado, pues es el "fuego" de una conciencia que nos atormenta dia y noche sin cesar.





El Cristianismo Es Una Ilusion Optica



¿Por que la fe Hebrea, y no la noble fe Cristiana?

La noble tradición Cristiana, postula que, a diferencia de lo que a diario corroboran nuestros sentidos, por medio de la Ley de siembra y cosecha (es decir, que el sembrador recoge el mismo fruto que ha sembrado), cuando se trata de la justificación del alma, el bien o el mal que podamos haber “sembrado” es totalmente irrelevante; pues el Creador no justifica (es decir, no declara limpio de pecados) a nadie que no guarde perfectamente la Ley; y que no posea absoluta perfección ética y moral. Y, según el Cristianismo, esa perfección moral, solo puede ser alcanzarse creyendo en el sacrificio expiatorio de Jesús (la paz y la bendición de יהוה sean con el). En otras palabras, cuando un hombre cree en el sacrificio expiatorio del Nazareno, la justicia de la vida alegadamente perfecta del Galileo, le es imputada a tal individuo, de suerte que Dios ahora le ve como moralmente perfecto. Para justificar esta idea, el Cristianismo cita un pasaje de la Ley, donde se intima que Abraham fue justificado con tan solo creer en la promesa hecha por Dios. Como esta escrito: "Y creyó a יהוה, y le fue contado por justicia" - Gen. 15:6.
¿Valida la Escritura Hebrea esta interpretación? ¿Que problema hay con la anterior teología? Pues el problema es que, aunque a primera vista aparenta ser una idea seductora y atractiva, cuando se analiza en detalle, se encuentra que es una forma sutil de hechicería (es decir, la noción de que, diciendo estas o aquellas otras palabras; o creyendo en este o aquel otro conjuro, lograremos el bien que anhelamos, sin importar la moralidad de nuestro estilo de vida). Pero la realidad es que, esta teología, es falsa y abominable, pues niega el fundamento mismo de lo enseñado por Dios a Israel, cuando ordeno diciendo: "Por tanto, GUARDARÉIS MIS ESTATUTOS Y MIS ORDENANZAS; LOS CUALES, HACIENDO EL HOMBRE, VIVIRÁ. Yo יהוה"- Es decir, la Ley prometía vida y bendición, para todo el que obedeciese sus (diez) mandamientos; pero muerte y destrucción, para quienes rehusasen obedecerlos. Como esta escrito: "CUIDATE DE NO OLVIDARTE DE יהוה TU DIOS, PARA CUMPLIR SUS MANDAMIENTOS, sus decretos, y sus estatutos que yo te ordeno hoy... MAS SI LLEGARES A OLVIDARTE DE יהוה TU DIOS, Y ANDUVIERES EN POS DE DIOSES AJENOS, Y LES SIRVIERES, Y A ELLOS TE INCLINARES, YO LO AFIRMO HOY CONTRA VOSOTROS, QUE DE CIERTO PERECERÉIS. Como las naciones que יהוה destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de יהוה vuestro Dios" - Deut. 8:11,19&20.
¡Aun mas! La teología Cristiana no solamente viola lo enseñado por Dios al pueblo de Israel, sino que también viola lo que (según los evangelios) el mismo Jesús enseñó a sus discípulos. Es que, nadie puede dar a otros, una perfeccion que no posee. Y, nadie puede ser moralmente “perfecto”, si ni siquiera puede ser “bueno”. Y, en este respecto, Jesús dejo meridianamente claro que, el adjetivo de “bueno”, era uno que no le correspondía. Como esta escrito: "Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? ¡Ninguno hay bueno, sino sólo Dios!"- Lucas 18:19. De hecho, si como alega el Cristianismo, Jesús (p.s.c.e.) fue el único hombre capaz de obedecer perfectamente la Ley, podríamos en justicia afirmar que, entre los nacidos de mujer, no habria otro mayor que Jesús; Pero esto, solo seria “wishful thinking” (creer que, nuestra falsa ilusión, corresponde a la realidad de los hecho), pues Jesús mismo es citado afirmando lo contrario. Como esta escrito: “De cierto os digo: ENTRE LOS QUE NACEN DE MUJER NO SE HA LEVANTADO OTRO MAYOR QUE JUAN EL BAUTISTA...”-Mateo 11:11. Así, el Evangelio muestra que, Jesús no solamente estaba descalificado para la perfección, sino que (al menos en términos morales) aun Juan el Bautista era mayor que él.
¿Podemos corroborar estas cosas? ¿Provee el Evangelio algún ejemplo donde se manifieste alguna imperfección moral en el Nazareno? Definitivamente; vera, los Escritos Cristianos, enseñan que Dios no hace acepción de personas; es decir que, para Dios, no hay Israelita, Griego, ni Escita; no hay hombre, ni hay mujer; no hay siervo, ni hay libre; no hay nacional, ni hay extranjero; pues todos somos iguales a sus ojos (Colosenses 3:11). Pero el evangelio cita a Jesús (paz y bendición sean con el), haciendo acepción de personas, cuando se refiere a uno de los leprosos que había sanado, con el epíteto de “extranjero”. El pasaje dice así, “Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios, sino ESTE EXTRANJERO?” - Lucas 17:17-18. O, como cuando cita a Jesús equiparando a la mujer Siro-fenicia con una perra. Como esta escrito: “Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque NO ESTÁ BIEN TOMAR EL PAN DE LOS HIJOS Y ECHARLO A LOS PERRILLOS”- Marcos 7:27.
Otro ejemplo ilustrativo, podría ser el que surge (por inferencia lógica), a partir de la experiencia vivida por el apóstol Pablo (paz sea con el). Es que, el evangelio presenta a Pablo confesando que había violado lo ordenado por la Ley de Dios; al referirse al Sumo Sacerdote Judío, con el epíteto de “Pared Blanqueada”. El pasaje dice así: “Entonces Pablo le dijo: ¡Dios te golpeará a ti, pared blanqueada! ¿Estás tú sentado para juzgarme conforme a la Ley, y quebrantando la Ley me mandas golpear? Los que estaban presentes dijeron: ¿Al Sumo Sacerdote de Dios injurias? Pablo dijo: No sabía, hermanos, que era el Sumo Sacerdote; pues escrito está: No maldecirás a un Príncipe de tu pueblo”- Hechos 23:3-5.
Note como, en el anterior pasaje, Pablo confiesa que ha pecado, violando la Ley que, en Éxodo 22:28, ordena no maldecir a los lideres de Israel. El pasaje dice así: “No injuriarás a los jueces, ni maldecirás al Príncipe de tu pueblo”. Note en adicion que, si fue un pecado que Pablo se refiriese públicamente al liderato Judío con el relativamente inocuo epíteto de “pared blanqueada” (las paredes podían o no ser impuras), ¿cuanto mas pecaminoso no habria sido el que Jesús (paz sea con el) se refiriese públicamente a ese mismo liderato, con el mas fuerte epíteto de “sepulcros blanqueados”? (¡en el Judaísmo los cadáveres y los sepulcros SIEMPRE ERAN IMPUROS!); Como dice el Evangelio, “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque SOIS SEMEJANTES A SEPULCROS BLANQUEADOS, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas POR DENTRO ESTÁN LLENOS DE HUESOS DE MUERTOS Y DE TODA INMUNDICIA”- Mateo 23:27. La realidad es que, quienes oyeron y caminaron inicialmente con Jesús (paz sea con el), entendieron claramente que el Galileo no fue sino un poderoso profeta (un hombre ungido por Dios, para exhortar al pueblo a volver al Creador en sincero arrepentimiento); como aclara el mismo Nazareno, cuando es citado diciendo: “Pero ahora procuráis matarme A MÍ, HOMBRE QUE OS HE HABLADO LA VERDAD, LA CUAL HE OÍDO DE DIOS...”- Juan 8:40. Los discípulos del Galileo dieron este mismo testimonio, cuando fueron citados diciendo: “Y ellos le dijeron: De JESÚS NAZARENO, QUE FUE VARÓN PROFETA, PODEROSO EN OBRA Y EN PALABRA DELANTE DE DIOS Y DE TODO EL PUEBLO...” - Lucas 24:19.
El hecho de que Jesús (la paz y la bendición de יהוה sean con el) no fue “el hombre perfecto” que alega el Cristianismo (y mucho menos la encarnación del Creador) es adicionalmente corroborado por el siguiente pasaje, donde Pablo se dirige a los creyentes de la recién inaugurada iglesia de Corinto: “Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas (O Pedro); y yo de Cristo” - 1 Corintios 1:11-12. Note lo asombroso de este pasaje, que echa por tierra los reclamos acerca de la Deidad y la perfección moral del Nazareno (paz y bendición sean con el). Estos primeros discípulos (que conocían de primera mano la realidad histórica del naciente movimiento Cristiano), se habían dividido a si mismos en cuatro bandos; y, cada bando, seguía a quien entendía ser el mejor modelo de lo que significa ser un verdadero creyente. Así, unos seguían a Pablo; otros seguían a Apolos; otros a Pedro; y, los últimos, seguían a Jesús. ¿Entiende usted las implicaciones lógicas de este pasaje? Si Jesús era moralmente perfecto (a diferencia de Pablo, de Apolos, y de Cefas), ¿como era posible que, a algunos de estos creyentes, se les ocurriese no seguir el moralmente perfecto modelo que era Jesús, para seguir en cambio a los imperfectos modelos que eran Pablo, Apolos, y Cefas? Y, si creían que Jesús era en efecto el Dios Omnipotente, ¿como era posible que, en vez de seguir a ese Dios Omnipotente, se les ocurriese seguir en cambio a hombres finitos y mortales como lo eran Pablo, Apolos, y Cefas? ¡La comparación, ya de por si es blasfema! De hecho, no solo se ponía a Jesús compitiendo en una misma lista contra hombres mortales e imperfectos, como Pablo, Apolos, y Cefas, ¡sino que hasta se le ponía al final de esa lista! (... soy de Pablo...de Apolos... de Cefas... de Cristo).
¿A quien se le ocurriría reducir al Creador al nivel de sus criaturas? ¿Puede usted imaginar a los antiguos Hebreos, divididos entre “seguidores de Avraham”, seguidores de Moisés”, “seguidores de Isaías”, y “seguidores de יהוה? ¿No habría insinuado esto, la blasfema idea de que יהוה no era sino otro hombre mortal, tal y como lo eran Avraham, Moisés, e Isaías? La explicación lógica de esta aberrante situación, era que, si lo anterior sucedía en Corinto, era solo porque (como ya hemos explicado) estos primeros Cristianos no creían que Jesús fuese el hombre perfecto (ni mucho menos la encarnación de la Deidad) que luego postularía la teología Cristiana. Para ellos, Jesús había sido un poderoso profeta; un hombre de Dios, tal y como lo eran Pablo, Apolos, y Cefas; De hecho, habiendo sido Pablo y Cefas, autores de la mayoría de las cartas consideradas como Divinamente inspiradas, estos creyentes no veían nada malo en seguir a esos hombres de Dios. Tengamos presente que, a diferencia de Pablo y Cefas, Jesús no escribió personalmente nada; y tampoco dejo por escrito ninguna instrucción acerca de como habrían de vivir los creyentes, la nueva fe que había venido a revelarles. En este aspecto, los Corintios dependían exclusivamente del consejo y la revelación de los apostoles; hombres como Pablo, Apolos, y Cefas. De paso, note en esto la superioridad de la revelación dada por Dios a Moisés: es que, a diferencia de los evangelios, la Ley Mosaica detallaba la forma precisa en que cada Israelita debía vivir su fe en el Dios de Israel.
Tratemos ahora el aspecto de la justificación por la fe en la expiación que (alegadamente), proveyó el sacrificio vicario de la vida perfecta de Jesús. Según la teología Cristiana, la validez de este sacrificio, descansa sobre el fundamento de que Jesús guardó perfectamente la Ley; y que, esa perfección, le es imputada al Cristiano. Pero, como ya hemos demostrado, el Nazareno no cumplió perfectamente esa Ley; De paso, quizás fue esa misma incapacidad de cumplir perfectamente lo ordenado en la Ley, lo que motivo al Galileo a participar del bautismo de Juan; un bautismo para arrepentimiento. Es decir, si Jesús hubiese sido perfectamente obediente a la Ley, ¿de que habría tenido que arrepentirse? El correspondiente pasaje dice así: “Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento, para perdón de pecados”- Marcos 1:4.
¿No era la Ley Moisés, suficiente revelación Divina como para inducir al hombre al arrepentimiento, de modo que evitase terminar en Gehinnom (el infierno)? ¿Había necesidad de que algun hombre (como Jesús) muriese y resucitase de entre los muertos, a fin de que los hombres pudiesen ser persuadidos a arrepentirse? ¿Que contestación habría dado a esta pregunta, el hombre que [alegadamente] fue “justificado por la fe” (Avraham)? Curiosamente, el relato Cristiano, en efecto presenta a Avraham dándonos la respuesta, como esta escrito: “... porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y AVRAHAM LE DIJO: A MOISÉS Y A LOS PROFETAS TIENEN; ÓIGANLOS. Él entonces dijo: NO, PADRE AVRAHAM; PERO SI ALGUNO FUERE A ELLOS DE ENTRE LOS MUERTOS, SE ARREPENTIRÁN. Mas AVRAHAM LE DIJO: SI NO OYEN A MOISÉS Y A LOS PROFETAS, TAMPOCO SE PERSUADIRÁN, AUNQUE ALGUNO SE LEVANTARE DE LOS MUERTOS”- Lucas 16:28-31. Es decir, Avraham afirmaba que, aun si alguien se levantase de los muertos (como alegan los Cristianos que sucedió con Jesús), esto no seria en realidad necesario, pues los hombres tienen en Moisés, y en los profetas, toda la exhortación que necesitan para persuadirse de proceder al arrepentimiento (evitando así acabar en el mismo tormento en el cual acabo el rico).
En resumen, realmente nunca ha existido tal cosa como un sacrificio vicario, donde un hombre perfecto ofrende literalmente su alma, en remplazo por la imperfecta humanidad. Ese hombre perfecto (sin pecado) no existe, ni existirá jamas, pues la Escritura dice: “Ciertamente NO HAY HOMBRE JUSTO EN LA TIERRA, QUE HAGA EL BIEN Y NUNCA PEQUE”- Eclesiastés 7:20. De hecho, el peligro con la idea de un sacrificio vicario, es que pudo haber sido la base, para que tanto Israelitas como paganos, practicasen antiguamente el sacrificio de seres humanos (niños). Es que, si la muerte de un inocente, pudiese hacer expiación por el pecado de alguien que fuese culpable, entonces un padre perverso podria verse tentado a buscar expiación para sus pecados, ofreciendo la sangre de uno de sus inocentes ñiños (como lo podría ser su hijo primogénito). Y es quizás por esto que, el profeta Miqueas, se sintió compelido a denunciar lo extraviado de esta teología, cuando es citado diciendo: "¿Con que me presentare ante יהוה , y adorare al Altísimo?... ¿DARÉ MI PRIMOGÉNITO POR MI REBELIÓN, EL FRUTO DE MIS ENTRAÑAS POR EL PECADO DE MI ALMA? (Miqueas 6:6-7). ¿Que respuesta da el profeta? ¿Como puede el hombre obtener el favor Divino?: «Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno, ¿Y QUE PIDE יהוה DE TI?: SOLAMENTE HACER JUSTICIA, Y AMAR MISERICORDIA, Y HUMILLARTE ANTE TU DIOS» - Miqueas 6:8.
Por medio del profeta Oseas, el Creador (bendito sea) confirma su aceptación del hombre que tiene misericordia de su prójimo, como esta escrito: «Porque misericordia quiero, y no sacrificio; y conocimiento de Dios, mas que holocaustos» - Oseas 6:6. ¿Y que es conocimiento de Dios? Pues hacer justicia, y misericordia, como tambien esta escrito: «... ¿No comió y bebió tu padre, e HIZO JUSTICIA Y JUICIO, Y ENTONCES LE FUE BIEN? EL JUZGO LA CAUSA DEL AFLIGIDO Y DEL MENESTEROSO, y entonces estuvo bien. ¿NO ES ESTO CONOCERME A MI, DICE יהוה?» - Jeremías 22:15-16.
Por otro lado, la teología Cristiana utiliza el texto en Génesis 15:6, para aducir que la salvación es por la fe, y no por obras (“Y creyó a Dios, y le fue contado por Justicia”); pero, si fuésemos a utilizar el mismo criterio, para la revelación dada a Moisés (400 años mas tarde), tendríamos que concluir que "la salvación por fe" (sin necesidad de obras), fue ya abrogada por el Creador, para ser sustituida por "la salvación por obras" (es decir, por la obediencia a las obras ordenadas en la Ley). ¿De donde obtenemos esta conclusion? Pues del hecho de que la Torah dice asi: “Y he aquí un varón de los hijos de Israel vino y trajo una madianita a sus hermanos, a ojos de Moisés y de toda la congregación de los hijos de Israel, mientras lloraban ellos a la puerta del tabernáculo de reunión. Y lo vio Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, y se levantó de en medio de la congregación, y tomó una lanza en su mano; y fue tras el varón de Israel a la tienda, y los alanceó a ambos, al varón de Israel, y a la mujer por su vientre. Y cesó la mortandad de los hijos de Israel...”- Num. 25:6-8. El anterior pasaje, muestra que Finees tomo la iniciativa de actuar de acuerdo a lo ordenado en la Ley de Moisés; pues, esta Ley, decía lo siguiente: “Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos”- Levítico 20:10. En el pasaje e Numeros, se nos indica que Dios estaba airado con Israel, a causa de su abierto adulterio, y fornicacion. ¿Como podría ser Israel justificado? ¿Teniendo fe en un Mesías que vendría a redimirle? ¿O volviendo a Dios en obediencia a lo ordenado en la Ley Divina? Finees decidió que, la manera correcta de obtener la reconciliacion Divina, era obedecer lo ordenado en los mandamientos; así que, administro el castigo que la Ley ordenaba para los adúlteros, condenando así al pecado. ¿Como respondio el Creador a las acciones de Finees? ¿Le condeno por tratar de agradar a Dios por medio de las obras de la Ley? Veamos lo que a esto responde la Escritura: “Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Dios con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos. Entonces SE LEVANTÓ FINEES E HIZO JUICIO, y se detuvo la plaga; Y LE FUE CONTADO POR JUSTICIA, DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN, PARA SIEMPRE”- Salmo 106:20-31.
El anterior pasaje, afirma que Dios se agrado tanto de Finees, que su “obrar de acuerdo a lo ordenado en la Ley", le fue contado por Justicia (tal y como había sucedido con Avraham). Es decir, si “el creer”, le fue contado a Avraham por justicia, ahora ese “creer”, estaba siendo remplazado por el “obrar” (según la Ley). No solo eso, si no que, a diferencia de la justificación dada a Abraham (que no incluía garantía alguna de permanencia), la justificación dada a Finees, conllevo promesa de inmutabilidad. Es decir, la justificación que recibe quien (al igual que Finees) guarda la Ley, es “DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN, PARA SIEMPRE”. Y, quizas sea esta, la razón por la cual, la justificación dada a Abraham, no incluía promesa de permanencia alguna, pues Moisés anticipo que, “la salvacion por fe”, seria mas tarde remplazada por “la salvacion por la obediencia” [a los mandamientos de la Ley]. ¿Quien es mejor súbdito de un Rey? ¿Aquel que cree en el Rey, o aquel que obedece las leyes del Rey? Es que, Avraham, no sabia de los 613 mandamientos de la Ley; y, por tanto, no podía ser justificado por la obediencia a unos mandamientos que aun no conocía; solo podía ser justificado, por su fe en lo prometido por Dios para sus descendientes; que Dios los sacaría con brazo fuerte y extendido del cautiverio, para ser su Dios y Rey (haciendo que siguiesen sus leyes). Pero, una vez manifestada la Ley Divina, ya no había justificación para no obedecer lo que en ella esta ordenado. Es decir, si Abraham hubiese vivido hasta el tiempo de Moisés, no habría utilizado la promesa de “justificación por fe”, como excusa para no guardar la Ley, sino que habría exhortado a todos a oírla (obedecerla). Y esto quizas explique el que, aun los Evangelios, citen a Avraham diciendo las palabras que ya hemos citado: “A MOISÉS Y A LOS PROFETAS TIENEN; ÓIGANLOS (¡obedézcanlos!)”- Lucas 16:29.
Por esto, tampoco sorprende a ningún Judío (que sea conocedor de la Torah), el descubrir que los Evangelios citan al Galileo diciendo que, nadie puede ser grande (a los ojos del Creador), si no guarda lo ordenado en la Ley de Moisés, como esta escrito: “De manera que, CUALQUIERA QUE QUEBRANTE UNO DE ESTOS MANDAMIENTOS MUY PEQUEÑOS, Y ASÍ ENSEÑE A LOS HOMBRES, MUY PEQUEÑO SERÁ LLAMADO EN EL REINO DE LOS CIELOS; MAS CUALQUIERA QUE LOS HAGA Y LOS ENSEÑE, ÉSTE SERÁ LLAMADO GRANDE EN EL REINO DE LOS CIELOS”- Mateo 5:19.
Tampoco sorprende leer a Jesús diciendo: “... MAS SI QUIERES ENTRAR EN LA VIDA, GUARDA LOS MANDAMIENTOS”- Mateo 19:17. Todo esto, concuerda con la predica que esperaríamos oír de un buen maestro (o “Rabino”) que predique la ética de la Ley Divina. Es interesante notar que, hay cierto paralelismo entre lo sucedido con Finees, y la conducta que los evangelios adscriben a Juan el Bautista. Es decir, mientras Moisés (paz sea con el) calla ante el adulterio de Israel, Finees decide mostrar su incuestionable fidelidad a la Ley (algo por lo cual Moisés tuvo luego que reconocerle). De la misma manera, mientras Jesús calla ante el adulterio del rey de los Judíos (Herodes), Juan decide mostrar su incuestionable fidelidad a la Ley (¡una fidelidad por la cual estuvo dispuesto no solamente a ir a la cárcel, sino a ser decapitado!). Y, por esto, Jesús se ve mas tarde obligado a reconocer la superioridad moral de Juan, diciendo que, "entre los que nacen de mujer (esto incluye obviamente al mismo Jesús), no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista" (Mateo 11:11).
En resumen, la moderna teología Cristiana, es totalmente errada; y ni siquiera corresponde a lo enseñado por el Maestro de Galilea. Quien realmente quiera "creer en Jesús", tiene que comenzar a practicar la fe Hebrea que Jesús mismo practico, renunciando a la mentira de “la salvación por fe” (sin necesidad de obedecer los mandamientos de la Ley Divina). De igual modo, debe renunciar al extravió de creer que Jesús fue la encarnación de la Deidad; o el hombre perfecto que garantizo el perdón de los pecados de la humanidad. Es que, si el hombre siembra maldad, ninguna cantidad de fe en el Nazareno, lograra evitar que el hombre coseche la misma maldad que ha sembrado. Como enseño el Galileo (paz sea con el), cuando dijo: “Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”- Mateo 6:15. Es decir, si el hombre no hace bien a su prójimo (no le perdona, no tiene misericordia de el, ni provee para su sustento), tampoco puede esperar recibir de Dios perdón, misericordia, ni sustento alguno, independientemente de su fe en Jesús. Es que Jesús vino a exhortarnos a volver al verdadero espíritu de la Ley (a hacer a los demás el mismo bien que desearíamos que se nos hiciese a nosotros mismos), no a “liberarnos del yugo de la Ley”. De hecho, Jesús es citado exhortando a sus discípulos a imitarle, tomando sobre si ese mismo yugo (¡recuerde que Jesús guardaba la Ley de Moisés!): “LLEVAD MI YUGO SOBRE VOSOTROS, Y APRENDED DE MÍ, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas...”- Mateo 11:29. ¿A que yugo hacia referencia el Nazareno? Jesús hacia referencia al pasaje que dice: “Tu maldad te castigará, y TUS REBELDÍAS TE CONDENARÁN; sabe, pues, y ve CUÁN MALO Y AMARGO ES EL HABER DEJADO TÚ A יהוה TU DIOS, Y FALTAR MI TEMOR EN TI, dice el Señor, יהוה de los ejércitos. Porque DESDE MUY ATRÁS ROMPISTE TU YUGO y tus ataduras, Y DIJISTE: NO SERVIRÉ...”- Jer. 2:19-20.
En otras palabras, el yugo al cual Jesús hacia referencia, era la vida de obediencia (servicio) a Dios, por medio de la obediencia a los mandamientos; cuyo espíritu es, “hacer justicia, amar misericordia, y andar humildemente con Dios” (Miqueas 6:8). Es que, así como nadie puede verdaderamente “temer” a una poderosa autoridad humana, si primero no esta dispuesto a obedecer los mandamientos que emite esa autoridad humana; de ese mismo modo, nadie puede tener verdadero “temor de Dios” (temor de la autoridad Divina), si primero no esta dispuesto a obedecer los mandamientos emitidos por esa Autoridad Divina. En fin, creer en Jesús, es creer la buena nueva de que, El Creador (bendito sea), justifica al hombre y a la mujer que se arrepienten, y comienzan a obedecer lo ordenado en los diez mandamientos de su Ley; viviendo la vida ética y moral que no solamente pretendió modelar el Nazareno, sino Moisés, Avraham, y todos los profetas (la paz del Creador sea sobre todos ellos); Como esta escrito: “Lavaos y limpiaos (vosotros mismos); QUITAD LA INIQUIDAD DE VUESTRAS OBRAS DE DELANTE DE MIS OJOS; ¡DEJAD DE HACER LO MALO!; APRENDED A HACER EL BIEN; BUSCAD EL JUICIO, RESTITUID AL AGRAVIADO, HACED JUSTICIA AL HUÉRFANO, AMPARAD A LA VIUDA. VENID LUEGO, DICE יהוה , Y ESTEMOS A CUENTA: SI VUESTROS PECADOS FUEREN COMO LA GRANA, COMO LA NIEVE SERÁN EMBLANQUECIDOS; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” - Isaías 1:16-18.
Alguien podría argumentar que, lo hasta aquí expuesto, no puede ser correcto; pues, sin creer en ninguna de estas cosas, en algún momento ha experimentado ya la milagrosa intervención de Dios en su vida. Esto, es un grave error, pues la Escritura enseña que, los milagros y las intervenciones Divinas que experimentamos, son una manifestación de la Misericordia de יהוה ; y no una confirmación de la veracidad de nuestra teología. Por ejemplo, el capitulo once del libro de los Jueces, narra que Israel estaba siendo oprimido por sus enemigos Amonitas (símbolo y figura de la opresión que sufre el creyente a manos de la inmoralidad de nuestra época, de las pruebas, las enfermedades, la necesidad económica, y los sinsabores de la vida). Entonces, un hombre llamado Jefté, pidió a Dios que le utilizara como instrumento para obrar el milagro de liberar a Israel. Pero, la teología de Jefté, era extraviada, pues este ultimo creía que, el favor Divino, podía ser comprado con el sacrificio de seres humanos. Así, Jefté hizo un voto a Adonai, prometiendo ofrecer en sacrificio a Adonai, lo primero que saliese a recibirle, cuando retornase victorioso de la batalla (Jueces 11:30). ¡Este fue un voto extraviado! ¿Se imagina usted lo que habría sucedido si lo que hubiese salido a recibirle fuese un perro, o un cerdo (animales inmundos, según la Ley)?
Al final de la historia, la misericordia Divina dio a Jefté el triunfo que deseaba. Y, cuando regresa de la batalla, no es nadie sino su propia hija, quien sale a recibirle. Así, Jefté termina sacrificando a su unica hija. ¿Significó el milagro obrado en Jefté (el triunfo militar), que el Creador se agradaba de la teología de Jefté (del sacrificio de seres humanos)? ¡Absolutamente no! ES que, ningún milagro tiene valor alguno, si nos conduce a obrar maldad (es decir, a violar alguno de los diez mandamientos). La Ley Divina, prohibía explícitamente el asesinato (privar de la vida a una persona inocente). Así que, si el milagro hecho en Jefté, le condujo a obrar impíamente (asesinando a su inocente hija), tanto su conducta, como su teología, deben ser enérgicamente rechazadas.
La realidad es que, cualquier creyente que conoce la Torah, sabe que los milagros NO SON confirmación de la aprobación Divina de la conducta (ni de la teología) esbozada por quien recibe [o ejecuta] el milagro. Es que Faraón y sus magos hicieron milagros, ¡pero Dios termino exterminándolos en el mar Rojo! Por eso, no es de sorprender que, el mismo Jesús, sea citado advirtiendo a todos acerca de esta misma verdad: que una persona puede obrar y recibir milagros (como podría ser el caso con adivinos, astrólogos, y hechiceros), y ni siquiera conocer a Dios. Como esta escrito: «Muchos me dirán en aquel día: Señor, SEÑOR, ¿NO PROFETIZAMOS EN TU NOMBRE, Y EN TU NOMBRE ECHAMOS FUERA DEMONIOS, Y EN TU NOMBRE HICIMOS MUCHOS MILAGROS? Y ENTONCES LES DECLARARE: NUNCA OS CONOCÍ; ¡APARTAOS DE MI, HACEDORES DE MALDAD!» (Mateo 7:22-23).
¿Quiere usted obtener el descanso y la alegría de corazón a los cuales hacia referencia el Galileo? Pues comience a vivir por los mandamientos Divinos; renuncie a la mentira de creer que la Ley es muerte y maldición; pues la verdad es que el Creador ha prometido alegrar el corazón a aquellos que guardan sus mandamientos. Como esta escrito: "LOS MANDAMIENTOS DE יהוה SON RECTOS, QUE ALEGRAN EL CORAZÓN" - Salmo 19:8.





La noble teología Cristiana, es poco mas que piadoso terrorismo religioso

El concepto de “Salvación por Fe” que tanto enfatizan nuestros amados hermanos Cristianos, no es sino un sagaz eufemismo (es decir, “un nombre bonito”), para lo que en realidad es “la esclavitud psicológica” que sufre el hombre que se somete voluntariamente a la dictadura ideológica del Cristianismo- una teología que aterroriza a sus adeptos, así como a todo aquel que pretenda retar el poder de su imperio religioso.
Es que, el Evangelio, prefigura a Jesús [un hombre de carne y hueso], como un dios tiránico, altanero, y orgulloso; un dios que tiene las “agallas” de sugerir a sus adeptos la siguiente idea: “te amo y te quiero tanto, que estuve dispuesto a morir por ti en la cruz del Calvario; pero, si no aceptas incondicionalmente [y sin cuestionamiento alguno] todas y cada una de las contradicciones e incoherencias contenidas en mi Evangelio, haré que ardas para siempre en el infierno”.
En cambio, el Dios de los Hebreos condena esta altanera y orgullosa aptitud; pues su Palabra enseña que, los orgullosos [aquellos que pretenden decir que sus palabras son finales y absolutas], no serán quienes hereden el mundo que ha de venir; sino que serán los mansos. Como esta escrito: «Pero los mansos heredarán la tierra»- Salmo 37:11; y también dice la Escritura: «He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá [es decir, vivirá por su fe en que, los mansos, habrán de heredar la Tierra]»- Habacuc 2:4.
Es que יהוה [el Dios de Israel, bendito sea], no se agrada de ningún hombre de carne y hueso que tenga la osadía de demandar ciega obediencia a lo que ha salido de su boca. ¿Porque? Pues porque, tal aptitud, es el colmo del orgullo, así como de la altanería; la vanidad del hombre finito, que tiene la desfachatez de demandar que otros tengan en su persona una fe que, ni siquiera el Dios infinito, demandó jamás de sus seguidores [como si, la fe en la palabra de un hombre finito y mortal, fuese mejor que la fe en la palabra de un Dios infinito, e inmortal]. Y, ¿como sabemos que, el Dios infinito, no aterroriza a su pueblo, demandando [so pena de castigo eterno] que este crea ciegamente [y sin cuestionamiento] en lo que ha salido de su boca? Pues porque así lo muestra la Torah. ¿Donde? Pues en el relato de los tres ángeles que hablaron con Avraham [donde el Patriarca porfía exitosamente con Dios, según Génesis 18:32]; en el relato de los hombres que se vieron impedidos de participar en la primera Pascua, celebrada en el desierto [donde estos últimos porfían exitosamente con Dios, logrando que se les permitiese celebrar una segunda pascua, un mes mas tarde, según Números 9:6-11]; y en el relato de las hijas de Zelofehad [quienes porfiaron exitosamente con Dios, logrando que se cambiase lo dicho por Dios acerca de las herencias, de modo que estas pudiesen heredar de su padre, según Números 27:1-7].
Lo mismo sucedió con Ezequías, quien lucho con el Creador en oración, logrando que, este ultimo, anulase el decreto de muerte que pesaba contra su persona, según 2da de Reyes 20:1-6. De igual modo, la Escritura muestra que, cuando el Creador ordeno a Gedeón marchar contra los Madianitas, Gedeón no creyó ciegamente en la palabra dicha por Dios. ¿Se molesto Dios con Gedeón? ¿Le castigo por dudar de su palabra? ¿Por ser incrédulo, en vez de creyente? ¡Absolutamente no! Es, que el Dios de Israel, no cree en la abdicación del intelecto; no espera que cometamos “suicidio intelectual”, ni tampoco demanda que abdiquemos del intelecto. En otras palabras, como las dudas de Gedeón eran sinceras y honestas, Dios no solo le dió las [tres] pruebas que pidió, sino que hasta le dió una [cuarta] adicional. Como esta escrito:

17. Y él respondió: Yo te ruego que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú has hablado conmigo.
21. Y extendiendo el ángel de יהוה el báculo que tenía en su mano, tocó con la punta la carne y los panes sin levadura; y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel de יהוה desapareció de su vista.
36. Y Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho,
37. he aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho.
38. Y aconteció así, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua.
39. Mas Gedeón dijo a Dios: No se encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco, y el rocío sobre la tierra.
40. Y aquella noche lo hizo Dios así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.
9. Aconteció que aquella noche יהוה le dijo: Levántate, y desciende al campamento; porque yo lo he entregado en tus manos.
10. Y si tienes temor de descender, baja tú con Fura tu criado al campamento,
11. y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán

--Jueces 6:17, 21, 36-40; & 7:9-11





Moises Vuelve Pronto



Nuestro maestro Moisés, es la manifestación de la Gloria Divina, entre los Hombres

«Y aconteció que, descendiendo Moisés del monte Sinaí, con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios... Y, al mirar los hijos de Israel el rostro de Moisés, veían que la piel de su rostro era resplandeciente» (Éxodo 34:29 & 35)
¿Cual es la razón para que, la Luz Divina, brillase continuamente sobre el rostro de Moisés; pero no así sobre el rostro de Jesús, de Muhammad, ni de Bahá'u'lláh? Pues que, estos últimos, encarnaron al líder que anda en tinieblas; pues exhorta a sus respectivos seguidores, a alejarse de la Ley de Dios; la única y Verdadera Luz, que alumbra al Mundo entero. En cambio Moisés, encarnaba al hombre que refleja la Luz de Dios; al hombre que “tienen en su mano” los Diez mandamientos; el hombre para quien, obedecer los mandamientos Divinos, es el norte que guía sus acciones, así como su conducta. Y, es este compromiso con “abrazar las Tablas de la Ley”, la Luz que brillaba permanentemente sobre el rostro de Moisés.
¿Como sabemos que la Torah (“la Ley de Dios”, o “la Instrucción”), es la Luz Divina? Pues porque el Salmista dice: «El mandamiento es Lampara, y la Torah (“instrucción”) es Luz» (Prov. 6:23). Y, esta casi demás decir que, el pueblo que sabe aclamar a Dios, seguirá la Luz de la Torah; aquella Luz que brilló sobre el rostro de Moisés. Como esta escrito: «Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; Andará, oh יהוה, a la luz de tu rostro» (Salmo 89:15).
Pero, ¿como puede el rostro de Moisés, ser el mismo rostro de Dios? ¿Tiene acaso Dios algún rostro físico? La respuesta es que, en su infinita sabiduría, el Creador (bendito sea), ha decidido hacer de Moisés, su Suprema manifestación [y representante] en la Tierra; de suerte que, quien quiera escuchar la palabra Dios, y obedecer su perfecta voluntad, tiene que escuchar las palabras de Moisés; y obedecer lo que este ultimo ordena. Así, cuando Faraón escuchaba la voz de Moisés, escuchaba la voz de Dios; cuando Moisés ordenaba a Faraón dejar libres a los Israelitas, era Dios quien le ordenaba dejar libres a los Israelitas. Y por eso dice la Escritura: «Mira, yo te he constituido “Elohim” [el nombre dado al Creador en el Libro de Génesis] para Faraón”» (Éxodo 7:1)
Y es por esto que, cuando la Escritura aparenta adscribir alguna acción física al Creador, esta en realidad haciendo referencia a Moisés [o a alguien que encarna el espíritu de Moisés]. Un ejemplo de esto, podría ser el verso que aparenta intimar que, el Creador mismo, sera quien salve a sus ovejas: «Porque así ha dicho el Señor: 'He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas'» (Ezequiel 34:11). ¿Como sabemos que, así como Moisés fue la manifestación de Dios que salvó una vez a Israel, Moisés será también la manifestación de Dios que, un día, habrá de salvar al Mundo entero? Pues, en primer lugar, lo sabemos porque, el pasaje en Éxodo 7:1, hace de Moisés la manifestación de Dios en la Tierra. Y, en segundo lugar, lo sabemos porque, en el Hebreo de la Escritura, cuando dos ideas eran distintas, pero compartían la misma raíz etimológica, significaba que, estas dos ideas, eran equivalentes y complementarias. Por ejemplo; la palabra que utilizaba la Escritura para nombrar la idea de “la Tierra”, era “Adamah”; la palabra que utilizaba para la idea de “un Hombre”, era “Adam”; y, la palabra que utilizaba para, el color “Rojo”, era “Edom”. Así, el creyente Hebreo, entendía que, “el Hombre” [Adam], era en realidad un pedazo Rojo [Edom] de Tierra [Adamah], al cual Dios había dado forma humana.
En el caso que nos atañe, la palabra que utilizaba la Escritura para designar las aguas, era “Maim” [ מים ]; la palabra que utilizaba para designar a Moisés, era “Mosheh” [ משה ] la palabra que utilizaba para designar a un Salvador [uno que salva], era “Moshia” [ מושיע ]. Así, el creyente Hebreo, entendía que, “Moisés” [Mosheh], era como el “Agua” [Maim]; uno que podía Salvar [Moshia] a todos de Morir [tal y como, el agua que sacaba Moisés de la piedra, salvaba a todo Israel de morir de sed en el desierto]





No Tienes Problema Alguno Con Que Tu Dios Mienta?



La pedantería religiosa de la noble Fe Cristiana

El apóstol Pablo (paz sea con el) dijo que, cuando Abraham engendró a Isaac, su cuerpo estaba “como muerto”, siendo de casi cien años de edad. Como esta escrito: “Y no se debilitó en la fe, al considerar su cuerpo, que estaba ya COMO MUERTO (siendo de casi cien años…)”- Romanos 4:19. Para el creyente Cristiano, el anterior pasaje es la infalible e incuestionable palabra de Dios. Pero, para el creyente Hebreo, es prueba de que hay cosas en los Evangelios que, aunque aparentar ser la infalible Palabra de Dios, no son sino la glorificada pedantería de sus algunos de sus autores. Es que, la Ley, desmiente lo dicho por Pablo. ¿Cual mostraba la Ley ser la verdadera condición del cuerpo de Abraham? ¿Es cierto que su cuerpo estaba “como muerto”? Para contestar esta pregunta, examinemos primeramente los siguientes detalles:

1) La Escritura dice que Abraham era diez años mayor que Sara: “¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?”- Génesis 17:17.
2) La Escritura dice que Sara murió a los 127 años: “Fue la vida de Sara, 127 años”- Génesis 23:1
3) Finalmente, la Escritura dice que, después de la muerte de Sara, Abraham volvio a casarse con otra mujer, llamada Cetura, con la cual engendro seis hijos: “Abraham tomo otra mujer, cuyo nombre era Cetura, la cual le dio a luz a Zimram, Jocsán, Medán, Madián, Isbac, y Súa”- Génesis 25:1-2.

Note que, si Abraham era diez años mayor que Sara, entonces tenia 137 años al momento de la muerte de esta ultima. Y, si luego Abraham tuvo seis hijos con Cetura, significa que el cuerpo de Abraham tenia suficiente vida y virilidad, como para continuar engendrando hijos hasta los 143 años. Pero, ¿no dijo Pablo que, el cuerpo de Abraham, estaba “como muerto”? ¿Como puede un cuerpo que ya estaba "como muerto" a los cien años, engendrar seis hijos a los 143 años de edad? ¿Cual de los dos miente? ¿Miente la Ley? ¿O Miente el Evangelio? Obviamente, si la Escritura Hebrea dice una cosa, y el Evangelio dice otra, entonces es el Evangelio el que miente; pues, aun el mismo Jesús, reconoce que, la Escritura Hebrea, no puede ser quebrantada (“y la Escritura no puede ser quebrantada” – Juan 10:35





Nadie adora correctamente a יהוה (el Dios de Israel, bendito sea), si en adicion adora como Dios a algo (o a alguien) distinto a יהוה (Moises, Jesus, Muhammad, los Derechos humanos, la Democracia, etc)

La Ley de יהוה, prohíbe que el creyente adore a nada [ni a nadie] fuera de יהוה. como esta escrito: “A יהוה tu Dios temerás, y a Él solo servirás” (Deuteronomio 6:13). Es que, cuando el creyente adora alguna otra cosa [o alguna otra persona] fuera de יהוה, este creyente deja de interesarse en hacer lo que la Ley divina muestra ser la voluntad de יהוה (una voluntad que solo conduce a la paz, a la bendición, y a la vida eterna, según Deuteronomio 28:1-14), para comenzar en cambio a hacer la voluntad de esa otra cosa [o persona] que adora. Pero, si la voluntad de esa otra cosa que adora (Moisés, Jesús, Muhammad, Elena G. de White, José Smith, la Democracia, los Derechos Humanos, la Política, la Ciencia, la Economia, el Sexo, el Ego Personal, etc), es distinta a la voluntad de יהוה, entonces el creyente termina contradiciendo [“oponiéndose a”] la voluntad de יהוה; algo que solo conduce al desasosiego, a la maldición, y al tormento, según advierte la Escritura en Deuteronomio 28:15-68.
Curiosamente, la palabra hebrea que la misma Ley Divina utiliza para describir a todo aquel que se opone a la voluntad de יהוה, es “Ha Satan”; una palabra que traducimos al Castellano como “Satanás”. Así, quien adora cualquier otra cosa, o cualquier otra persona, fuera de יהוה, tarde o temprano termina convirtiendose en un “Satanás” [es decir, en un enemigo de יהוה]; y, al igual que todos los enemigos de יהוה [los Egipcios, los Amalecitas, los Cananeos, los Sodomitas, etc], solo le espera el tormento, y la destrucción. ¡Que el Dios de Israel, tenga misericordia de su pueblo, así como del mundo entero!





El Evangelio  Hace Reclamos  Tan  Grandes Como Montes



¿Y que de aquellos que abogan por la validez de honrar al “Dios Padre”, a la misma vez que honran al “Dios Hijo” (El Nazareno)?

Los gentiles que deseen realmente saber, como deben servir al Dios de los Hebreos, necesitan conocer las siguientes seis grandes verdades, reveladas por Dios en su Palabra:

1) Adonai Yah (El Señor Yah), el Dios a quien la Torah identifica con el nombra de "יהוה", es Único; pues no hay nada ni nadie que sea igual o mas grande que Él. Como esta escrito: «... ASÍ DICE יהוה, Rey de Israel... “Yo soy el primero (porque no tengo padre), y yo soy el postrero (porque no tengo hijo), y FUERA DE MÍ, NO HAY DIOS (porque no tengo hermano)»- Isaías 44:6. Y, «Ved ahora que YO, YO SOY, Y NO HAY DIOSES CONMIGO (es decir, no hay nadie que sea un “Co-Dios” conmigo)...» (Deut. 32:39)

2) Moshe ravenu (Moisés nuestro maestro) es Único, pues no hay otro profeta, ni hay otro mensajero Divino (Yeshua, Shaul, Muhammad, Elena G, De White, etc)] mayor y mas confiable que él. Como esta escrito: «Y NUNCA MÁS SE LEVANTÓ PROFETA EN ISRAEL COMO MOSHE, a quien haya conocido יהוה (Adonai Yah) cara a cara» (Deut. 34:10)

3) La Torah (la Ley de Dios) es Única, pues es la verdadera Palabra de Dios (y no el “Brit Hadasha”, ni tampoco el Qur'an). Como esta escrito: «Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando [en esta Ley]; NO AÑADIRÁS A ELLO, NI DE ELLO QUITARÁS» (Deut. 12:32)

4) La nación de Israel es única, pues ninguna otra nación le remplazará, ni será contada junto a ella [como siendo su equivalente]. Como esta escrito: «SOLAMENTE DE TUS PADRES SE AGRADÓ יהוה PARA AMARLOS, Y ESCOGIÓ SU DESCENDENCIA DESPUÉS DE ELLOS, A VOSOTROS, DE ENTRE TODOS LOS PUEBLOS, como en este día» (Deut. 10:15)

5) Los gentiles que deseen ser salvos de su extravio, pueden hacerse a si mismos, creyentes Hebreos (Judios). Como esta escrito: «los Judíos tuvieron alegría y gozo, banquete y día de placer. Y MUCHOS DE ENTRE LOS PUEBLOS DE LA TIERRA SE HACÍAN [A SI MISMOS] JUDÍOS » (Ester 8:17)

6) Los gentiles que deseen hacerse creyentes Hebreos, tienen que primero abandonar la idolatría por sus falsos dioses (Jesús, Allah, Ahura Mazda, etc); y tienen que abandonar sus falsas biblias (Brit Ha Dashah, Qur'an, libro de Mormon, etc), para seguir en cambio a Moisés, y su Torah. Quien pretenda adorar a estos falsos dioses, a la misma vez que adora a יהוה, se engaña a si mismo, pues con su aptitud confiesa que no es realmente Hebreo, sino Samaritano. Como esta escrito: «TEMÍAN A יהוה, Y HONRABAN A SUS DIOSES, SEGÚN LA COSTUMBRE DE LAS NACIONES DE DONDE HABÍAN SIDO TRASLADADOS» (2 Reyes 17:33)





Si aceptas de la Palabra de Dios, solamente aquello que consideras ser "Politicamente correcto", y rechazas lo que no te conviene, entonces en realidad no crees en la Palabra de Dios [ni en el Dios que la reveló a su Pueblo], sino en ti mismo

A Dios no se le puede creer parcialmente, ni se le puede obedecer parcialmente; o creemos y obedecemos el criterio de Dios, o creemos y obedecemos nuestro propio criterio. No hay puntos intermedios. Dios le ordenó a Saúl destruir a Amalek, incluyendo a todas las personas, así como a todos los animales. Pero Saúl decidió establecer su propio criterio, y re-interpretar la orden Divina, como significando que destruyese solo aquello que no podría ser ofrecido a Dios en holocausto. Así que, Saúl, perdono a Agag, rey de Amalek, así como a lo mejor del ganado. Pero, esta rebeldía y obstinación, termino costándole a Saúl el reino; como esta escrito: «Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de יהוה, él también te ha desechado para que no seas rey» (1 Samuel 15:23). ¿Que significa todo esto? Pues significa que, todo aquel que deseche lo dicho y ordenado por Dios [en su Torah], para seguir en cambio su vano criterio, sufrirá el mismo castigo que Saúl, siendo reprendido por Dios, y “desechado del Reino” [prototipo de la exclusión de su parte en “el Reino de Dios”, o “el Reino de Los Cielos”]





La Teología Nazarena, puede enfermar la mente de sus seguidores

La Teología Nazarena, puede tener un efecto detrimental en la mente de sus adeptos. ¿Por que? Pues porque les obliga a aceptar ciegamente [es decir, a “idolatrar”] todo lo que [alegadamente] dijo e hizo el Nazareno. ¿Cual es el problema con esto? Pues que, no podemos idolatrar un discurso y una conducta bipolar, sin que terminemos padeciendo de esa misma bipolaridad. Es que, el Nazareno, es descrito como padeciendo de un cierto tipo “desorden de personalidad” [split personality disorder?]. ¿Por que? Pues porque, aunque es citado diciendo: «Yo y el Padre uno somos [haciéndose de este modo idéntico al Señor Dios de Israel, según Juan 10:30]», por otro lado es citado diciendo: «Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás [haciéndose de ese modo distinto al Señor Dios de Israel, según Lucas 4:8]»
La Torah es en cambio un mensaje de cordura, que trae paz y claridad mental a sus seguidores. Como esta escrito: «Escucharé lo que hablará יהוה Dios; Porque hablará paz a su Pueblo, y a sus Santos, Para que no se vuelvan a la Locura» - Salmo 85:8.





El grave error de "Los Testigos" [los seguidores de Charles Taze Russell, paz sea con el)

El verso que dice, "Vosotros sois mis Testigos" (Isaías 43:10), no pudo haber hecho referencia a los modernos seguidores de Charles Taze Russell, pues el pasaje continua diciendo: "Yo, yo Yah; y, fuera de mí, no hay quien salve"- Isaías 43:11. Es decir, la gente a la cual el profeta dirige su mensaje, es la gente que cree que, solamente Yah (y no Jesús, ni mucho menos Muhammad) puede salvarlos. ¿Quienes son esta gente? ¡Pues el Pueblo de Israel!; como claramente enseña el pasaje que dice, «Y Josué respondió al Pueblo: VOSOTROS SOIS TESTIGOS... de que habéis elegido [solamente] a Yah para servirle. Y ELLOS RESPONDIERON: TESTIGOS SOMOS» (Josué 24:22)





Cuando יהוה recoja nuevamente a Israel de entre todas las naciones, hará que volvamos a guardar la Ley dada a nuestro maestro Moisés

"Di, por tanto: Así ha dicho יהוה el Señor: Yo os recogeré de los pueblos, y os congregaré de las tierras en las cuales estáis esparcidos, y os daré la tierra de Israel. Y volverán allá, y quitarán de ella todas sus idolatrías y todas sus abominaciones. Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios" (Ezequiel 11:17-20)





¿Se Salva El Circunciso O No Se Salva?



No hay Salvación para los enemigos de Israel, el Hijo de Dios

1) Israel es el Primogénito Hijo de Dios, así como su Siervo: «יהוה ha dicho así: Israel es mi Hijo, mi Primogénito» (Éxodo 4:22, RVR 1960); «Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi Siervo eres. Yo te formé, Siervo mio eres tu ...» (Isaías 44:21)
2) El que maldice a Israel, esta bajo la maldición Divina: «Bendeciré a los que te bendijeren; y, a los que te maldijeren, maldeciré» (Génesis 12:3, RVR 1960); «¡Benditos sean los que te bendigan! ¡Malditos sean los que te maldigan!» (Números 24:9, RVR 1960)
3) Dios quiere que alabemos a Israel, y que nos hagamos sus amigos: «Alabad, naciones [gentiles], a su Pueblo, porque Él vengará la sangre de sus siervos, Y tomará venganza de sus enemigos [es decir, de los enemigos de Israel]» (Deut. 32:43, RVR 1960)
4) Dios esta enojado con el que no honra a Israel [su Hijo]; y rehúsa en él confiar: «Honrad al Hijo [Israel], para que no se enoje [su Padre Dios], y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían» (Salmo 2:12, RVR 1960).
5) Un día, las naciones gentiles reconocerán lo absurdo de sus religiones, las cuales malignizan a Israel, así como a la Ley de Dios: «desde los confines de la tierra vendrán a ti las naciones [gentiles], y dirán: “Sólo mentira heredaron nuestros antepasados; heredaron lo absurdo, lo que no sirve para nada”» (Jeremías 16:19, Biblia NBD)
6) Cuando el gentil reconozca finalmente lo absurdo y vano de su tradición religiosa, propondrá volverse al Dios de los Judíos, y buscar en el Judaísmo la Verdad que tanto necesita: «Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de יהוה, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas» (Isaías 2:3, RVR 1960)
7) Entonces, el gentil echara mano del Judío, para hacerle su líder y guía: «En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua, tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros» (Zacarías 8:23, RVR 1960)
8) Así, aquel gentil que en el pasado fue enemigo de Israel, terminará haciendo la paz con los Israelitas, pues comenzará a practicar la misma fe que ellos practican; observando el Shabbat (Sábado Judío), así como las otras fiestas Judías: «Y de mes en mes, y de Shabbat en Shabbat, vendrán todos [judíos y gentiles] a adorar delante de mí, dijo יהוה» (Isaías 66:23, RVR 1960); «Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a יהוה de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los Tabernáculos» (Zacarías 24:16, RVR 1960).
9) Dios castigará a las naciones gentiles que insistan en tratar de servirle, pero sin tener que “subir a Jerusalén”; es decir, sin reconocer la superioridad de la Fe [la Ley] de los Judíos: «Y acontecerá que, los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalén, para adorar al Rey [יהוה de los ejércitos], no vendrá sobre ellos lluvia. Y, si la familia de Egipto no subiere, y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que יהוה herirá las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Esta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no subieren para celebrar la fiesta de los tabernáculos. (Zacarías 14:17-19, RVR 1960); «Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre» (Isaías 66:24, RVR 1960); «No hubo ciudad que hiciese paz con los hijos de Israel... todo lo tomaron en guerra. Porque esto vino de יהוה, que endurecía [o “fortalecía”] el corazón de ellos, para que resistiesen con guerra a Israel [logrando así lo que realmente deseaban], para destruirlos, y que no les fuese hecha misericordia, sino que fuesen desarraigados...» (Josué 11:19-20, RVR 1960).
10) Pero, los gentiles que abandonen su rebeldía, para actuar en cambio con mansedumbre [haciendo al paz con יהוה, y con su Hijo Israel], serán dichosos, pues heredaran la Tierra, y vivirán en gloriosa paz: «Pero los mansos heredarán la Tierra, Y se recrearán con abundancia de paz» (Salmo 37:11); «Considera al íntegro, y mira al justo; Porque hay un final dichoso para el hombre de Paz» (Salmo 37:37); «Apártate del Mal, y haz el Bien, y vivirás para siempre»





Ama a Israel, pero no consientas el Pecado

«Los que amáis a יהוה, aborreced el Mal [la mentira, la inmoralidad, la injusticia, la crueldad, y el orgullo]» (Salmo 97:10)

Los creyentes Hebreos, tenemos el deber de amar a Israel; de amar a todo hombre [o mujer] que, sin importar su raza, o su nacionalidad, haya escogido hacerse a si mismo "hijo de Avraham": creyendo en el mismo Dios que creyó Avraham [el Dios que, siglos mas tarde, daría a Moisés las dos Tablas de la Ley]; circuncidándose, tal y como se circuncido Avraham; y "dejando su tierra y su parentela" [es decir, abandonando su paganismo cultural y religioso], tal y como lo dejo Avraham. Pero, nuestro amor por Israel, no puede competir con nuestro obediencia a los Mandamientos Divinos; pues, es en esto ultimo, que descansa nuestra seguridad Eterna (Salmo 37:27). Así, el creyente Hebreo, debe aborrecer el mal que encarnan la usura, y el ateísmo, sin importar si se lleva a cabo en Teheran, o en Tel Aviv. De igual modo, debe aborrecer las paradas de orgullo homosexual, sin importar si se llevan a cabo en Yakarta, o si se llevan a cabo en Yerushalaim (Ezequiel 3:21).





Judios, Cristianos, corderos, y el Viejo Oeste Americano

Aunque sea duro de admitir, hay que reconocer que, la noble teología Cristiana, no es sino la sagaz aplicación de una lógica arbitraria y caprichosa. ¿Como podríamos ilustrar la naturaleza de esa lógica? La siguiente historia, quizás podria ayudarnos a entenderla: Se cuenta de una familia Hebrea, que se dedicaba a la ganaderia, y que vivía en un remoto asentamiento del Oeste Americano, a mediados del siglo 19. Y se cuenta que, el Padre de aquella familia, guardaba celosamente en su cofre, la copia de su ultimo testamento, el cual habia escrito muchos años atras. Entonces, cuando sintio que ya estaba cercano el momento de su partida, el padre reunio a su familia, y les leyo aquel viejo testamento, donde dejaba la mitad de sus corderos a su hijo mayor; la tercera parte de ellos, los dejaba al hijo del medio; y, la novena parte de todo, la dejaba al hijo menor. Después su fallecimiento, los hijos hallaron que, su padre, había dejado un total de 17 corderos. Pero, a pesar de querer cumplir con lo ordenado en aquel viejo testamento, aquellos Hebreos no hallaron la forma de poder cumplirlo, de modo que obedeciese perfectamente lo ordenado por el Padre.
Así las cosas, y no habiendo en el pueblo ningun Rabino que atendiese al funeral, apareció en la escena el Predicador del pueblo. Este último, tan pronto supo acerca de “el problema interpretativo” de aquellos Hebreos, decidió tomar cartas en el asunto, prometiendo darles lo que aseguraba ser la correcta interpretación de la voluntad del padre. ¿Que hizo entonces el sagaz predicador? Pues, ya que tenía un cordero propio, decidió arbitrariamente añadirlo a los 17 corderos dejados en herencia, haciendo así un total de 18 corderos. Entonces, dio la mitad (9) de los corderos, al hijo mayor; luego, dio la tercera parte (6) de ellos al hijo del medio; y, finalmente, dio la novena parte (2) de ellos al hijo menor. Pero, como 9 + 6 + 2 = 17, se encontró que habia un cordero de mas, el cual el predicador [astutamente] tomo para si mismo. Asi, una vez resuelto el dilema de aquellos Judios, marcho feliz el predicador, de vuelta a su fogosa iglesia. ¿Que predicó aquella noche el predicador? Pues "la Buena nueva" de que, encarnaba en su propia persona, la prueba de que, es el viejo y sabio predicador cristiano, el unico que realmente conoce la interpretacion correcta del "Viejo testamento"; que es el predicador cristiano, el unico que realmente entiende cual es la perfecta voluntad del Padre; y que, recibiendo al "Cordero", el predicador cristiano se hace "co-heredero" de las mismas bendiciones dejadas por el Padre, para sus hijos Hebreos …





Hay Mucho Que El Evangelio Ignora


La Falsa Certeza de la Noble Teología Cristiana

Si habla usted con algún seguidor del Evangelio, descubrirá que, el creyente promedio, tiene una certeza absoluta de que, el Mensaje de la Ley, de los Salmos, y de los Profetas [así como de toda la Escritura Hebrea], no es otro sino que, la Humanidad entera, esta forzada a creer que Jesús (paz sea con el) es el Mesías. Y, que, solo aceptándole como Salvador y Mesías, puede el hombre salvarse del tormento eterno. El problema es que, cuando le pide usted a ese fogoso creyente, que confirme su reclamo citando un par de versos [de la Biblia Hebrea] donde se afirme [sin lugar a dudas, ni ambigüedades] que, el que no crea en Jesús, no tiene vida eterna, el creyente responde con el silencio. ¿Por que? ¡Pues porque tales textos no existen! ¿Por que no existen? Simplemente porque, el mensaje de la Biblia, no es que la Salvación esta en Jesús. El Mensaje de la Biblia, es que la Salvación esta en apartarnos del mal que hemos estado haciendo, para comenzar en cambio a hacer lo bueno. ¿Que es hacer lo bueno? Pues es guardar los Diez mandamientos; Es no robar [ni practicar la usura]; es no mentir [tener palabra de Honor, y abstenerse del fraude y el oportunismo]; es no adulterar [ni practicar la inmoralidad sexual]; es no deshonrar a nuestros padres, trayendo sobre ellos vergüenza con nuestra conducta [y Dios es el primer Padre de todos]; es guardar el Sábado [no impedir el descanso de aquellos que se fatigan trabajando durante la semana]; y es no codiciar lo que, en derecho, no nos pertenece [pues no hemos trabajado para ganarlo].
Y es debido a lo anterior que, si bien es cierto que la Escritura Hebrea no dice [explícitamente] en ninguna parte que, el que rehúse creer en el Mesianismo de Jesús, no tendrá parte en la vida eterna, no es menos cierto que la Escritura ciertamente dice [sin lugar a dudas ni ambigüedades] que, el que se aparta del Mal, y comienza a hacer el Bien, tendrá parte en la Vida Eterna. Como esta escrito: “APÁRTATE DEL MAL, Y HAZ EL BIEN, Y VIVIRÁS PARA SIEMPRE” (Salmo 37:27). ¡Escape hoy mismo por su Vida! Deje la maldad (la injusticia, la inmoralidad sexual, y la arrogancia), y comience a guardar los Mandamientos; así, le sera dada amplia y generosa entrada a la Vida Eterna; pues Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que cambie de opinión, o para que deje de cumplir lo que ha prometido en su Torah.





El Evangelio, es un llamado a “Creer”; Pero, la Torah, es un llamado a “Razonar”

El Evangelio, es un llamado a “Creer”; aun si, aquello que se nos pide que creamos, parece ser irrazonable. Como esta escrito: «Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación» - 1 Corintios 1:21.
La Torah (la Ley de Dios), es en cambio un llamado a que el creyente razone, y a que se aparte de la locura. Como esta escrito: «Razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado» - Levítico 19:17; Y, «Escucharé lo que hablará יהוה Dios; Porque hablará paz a su Pueblo y a sus Santos, Para que no se vuelvan a la Locura» - Salmo 85:8. Así, el Evangelio y la Torah, son mutuamente excluyentes; pues un fiel seguidor de la Torah, no puede ser un fiel seguidor del Evangelio; ni un fiel seguidor del Evangelio, puede ser un fiel seguidor de la Torah





Dios Quiere Que Nos Alejemos De La Locura



Jesús De Nazaret (p.s.c.e.), y el [alegado] Mesías de Isaías 53

Jesús de Nazaret (paz sea con el), fue un gran maestro de la ética Judía. Pero, tanto la Escritura Hebrea, como el sentido común, impiden que Jesús pueda haber sido el cumplimiento literal de lo escrito en el capitulo 53 del Libro del profeta Isaías. Este último profeta, dijo lo siguiente: “He aquí que mi Siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer ... Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas … mas יהוה cargó en él el pecado de todos nosotros... como cordero fue llevado al matadero... Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca”- Isaías 52:13-14, & 53:4-9.
Con respecto al anterior pasaje, la noble fe Cristiana postula que este hace referencia a un hombre en particular. Y que, ese hombre particular, no es otro sino Jesús de Nazaret. ¿Cual es el problema con esta interpretación? Pues en primer lugar, que el pasaje habla acerca de el “Siervo” de Dios. Y, el profeta Isaías, había aclarado con anterioridad quien era ese “Siervo” de Dios. Como esta escrito: “Mi Siervo eres, oh Israel, porque en ti me gloriaré” - Isaías 49:3. Y también: “Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi Siervo eres. Yo te formé, Siervo mío eres tú; Israel, no me olvides”- Isaías 44:21.
Así, la Escritura Hebrea muestra con claridad meridiana que, el “Siervo” de Dios, no es otro sino Israel [es decir, el conjunto de todos los Israelitas que “no se olvidan de Dios”]. Una segunda razón por la cual el pasaje no puede hacer referencia al hombre llamado Jesús, es que el verso dice que “nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca”. Pero, como Jesús era un solo hombre, era imposible que pudiese cumplir con ese requisito, pues la Escritura advertía que, ningún hombre individual, podía hacer solamente el bien, sin nunca pecar. Como esta escrito: “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque”- Eclesiastés 7:20. En otras palabras, un solo hombre [un Israelita piadoso], nunca podría cumplir con todos los mandamientos de la Ley; pero, una comunidad entera de hombres piadosos, si podría hacerlo; pues, los mandamientos que alguno de ellos no pudiese cumplir, podrían ser cumplidos por algún otro miembro de la comunidad [y vice versa].
Finalmente, la razón por la cual el pasaje no podía referirse literalmente a Jesús, es que Isaías profetizo diciendo: “y su generación, ¿quién la contará?”. En otras palabras, el “Siervo” de Dios, debía haber tenido tantos hijos, que ni siquiera podrían ser contados. Pero, Jesús, no solo nunca tuvo hijos, ¡sino que ni siquiera se caso! Por el otro lado, la Escritura enseña explícitamente que, los Hijos de Avraham (los creyentes piadosos) serian tan numerosos, que su descendencia no podría ser contada. Como esta escrito: «Y lo llevó fuera, y le dijo: “Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar”. Y le dijo: “Así será tu descendencia”»- Génesis 15:5.





Judas Seria Maldito O No Lo Seria



La grave contradicción de la Noble fe Cristiana: Predicar a un Jesús en el cual no cree

El problema con la noble fe Cristiana, es que no cree en las palabras que sus propios Evangelios adscriben al Nazareno. Es decir, el Cristiano afirma que Jesús (paz y bendición sean con el) era “bueno”, siendo el único hombre que jamas ha pecado. Pero esto niega lo que dicen los mismos Evangelios, que atribuyen a Jesús haber dicho que no era “bueno”. Como esta escrito: "¿Por que me llamas bueno? ¡Ninguno hay bueno, sino solo uno: Dios!" (Mateo19:17). De igual modo, el Cristiano afirma que, nadie entra a la vida eterna, por el hecho de guardar los mandamientos, sino por creer que Jesús es el Mesías. De nuevo, el problema con esto, es que contradice lo dicho por Jesús en el mismo Evangelio, que le cita diciendo que, la entrada a la vida eterna, esta en guardar los mandamientos. Como esta escrito: "Mas si quieres entrar en la vida, guardad los mandamientos" (ibid). Del mismo modo, el Cristiano afirma que Jesús es Dios. Nuevamente, el problema con esto, es que niega lo dicho en el Evangelio, que cita a Jesús diciendo que, al igual que cualquier otro hombre, él también tenía un Dios; y que, ese Dios, era el mismo Dios de sus discípulos. Como esta escrito: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios” (Juan 20:17).
Así, el problema con el Cristianismo, es que sus seguidores realmente no creen en el Evangelio, y tampoco creen en las palabras que estos adscriben al Nazareno. ¿Por que no las creen? Pues porque Jesús no solamente trato de vivir en obediencia a la Ley de Moisés, sino que reconoció que era mas fácil que pasaran el cielo y la tierra, a que se abrogara una jota o una tilde de la Ley. Como esta escrito: “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5:18). ¿Han pasado ya el cielo y la tierra? ¿No? ¡Pues, según las palabras del Galileo, debemos continuar guardando la Ley! Así, es este “legalismo” de Jesús, lo que el cristianismo rechaza tajantemente. Es que, el Cristianismo moderno, no consiste en ser fiel a la obediencia a la Ley, que tanto predicó Jesús; sino en la fidelidad a "la Gracia" (es decir, el abandono y la desobediencia a la Ley) que tanto predicó el apóstol Pablo. Y, es en este sentido, que no esta lejos de la verdad el decir que, no fue Jesús [sino el apóstol Pablo], el verdadero fundador del Cristianismo.





El Mensaje De Toda La Escritura Hebrea



27 Preguntas para los hermanos Cristianos que insisten en afirmar que Jesús y יהוה (Dios) son la misma persona

Si Jesús es Dios, entonces …

1) ¿Por qué se le llama “el primogénito de toda la Creación”? (Col. 1:15; Rev. 3:14)
2) ¿Porqué él dijo “tampoco he venido por mi propia iniciativa, no, sino que Aquel me ha enviado”? (Juan 8:42; 1 Juan 4:9)
3) ¿Por qué Jesús dijo que él no sabía ni el día ni la hora de la gran tribulación, sino solo el Padre? (Mateo 24:36)
4) ¿A quién oró Jesús?
5) ¿Ante quién entró Jesús, “en el cielo mismo, para comparecer ahora delante de la persona de Dios, a favor de nosotros”? (Heb. 9:24)
6) ¿Por qué dijo Jesús “el Padre es mayor que yo”? (Juan 14:28; Fili. 2:5, 6)
7) ¿Quién habló desde el cielo en el bautismo de Jesús, diciendo “este es mi Hijo”? (Mateo 3:17)
8) ¿Cómo pudo ser levantado Jesús a una posición más alta? (Fili. 2:9, 10)
9) ¿Cómo puede Jesús ser un “mediador entre Dios y los hombres”? (1 Tim. 2:5)
10) ¿Por qué el apóstol Pablo dice que “Dios es el cabeza de Cristo”? (1 Cor. 11:3)
11) ¿Por qué Jesús dijo que “él entrega el reino a su Dios” y “el Hijo mismo también se sujetará a Aquel que le sujetó todas las cosas”? (1 Cor. 15:24, 28)
12) ¿A quién se refería al decir “… a mi Dios, y Dios de ustedes”? (Juan 20:17)
13) ¿Cómo iba a sentarse a la diestra de Dios? (Salmo 109:1; Heb. 10:12, 13)
14) ¿Por qué Juan dice “A Dios nadie lo ha visto jamás”? (Juan 1:18)
15) ¿Por qué la gente no murió cuando vieron a Jesús? (Éxodo 20:30)
16) ¿Cómo pudo Jesús estar muerto, y todavía Dios seguir vivo? (Hech. 2:24)
17) ¿Por qué necesitaba a alguien que pudiera salvarlo? (Heb. 5:7)
18) ¿De quién se habla proféticamente en Proverbios 8:22-31?
19) ¿Por qué Jesús dijo “todo poder me ha sido dado en el cielo y en la tierra”? ¿Quién le dio ese poder? (Mateo 28:18; Daniel 7:13, 14)
20) ¿Por qué sentía temor ante Dios? (Heb. 5:7)
21) ¿Cómo podía aprender a obedecer y ser perfecto? (Heb. 5:8, 9)
22) ¿Cómo podía fortalecerlo un ángel, si él mismo era Dios? (Lucas 22:43; Mateo 4:11)
23) ¿Por qué Satanás trató de tentarlo, si conocía que Jesús era Dios? (Mateo 4:1-11)
24) Cuando Jesús fue enviado a la tierra, fue hecho “un poco inferior a los ángeles” (Heb. 2:7) ¿Cómo podría cualquier parte de la Deidad ser inferior a los ángeles?
25) Si Jesús era el mismo Dios, ¿contra quién Satanás lo tentó a rebelarse? ¿Puede Dios ser tentado a rebelarse contra sí mismo? (Mateo 4:1)
26) Antes del final de su vida terrenal, Jesús exclamó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado”? (Mateo 24:46) ¿Puede Dios abandonarse u olvidarse a sí mismo?
27) Hebreos 5:8 dice que Jesús aprendió la obediencia. ¿Por qué tuvo que aprender la obediencia, si él era Dios?





¿Miente la Ley, o Miente el Evangelio? ¿Se Cansa Dios O No Se Cansa?


El “B'rit Ha-dasha” (el Evangelio) es valido, pero su teología es “wishful thinking” (pensar caprichosamente)

El creyente Hebreo, reconoce en Jesús (paz sea con el) y en el Cristianismo, un camino perfectamente valido para agradar al Creador. Pero, a la misma vez, reconoce que el Cristianismo esboza una teología distinta a la suya; y que, esa teología, simplemente no corresponde a lo dicho y enseñado por יהוה al pueblo Hebreo, según revelado en la Ley de Moisés. Por ejemplo, el Cristianismo postula que Dios vino personalmente a la Tierra, y habito en “la casa terrenal” (es decir, el cuerpo físico) de Jesús de Nazaret. Pero, a pesar de lo hermoso que es este reclamo, simplemente no corresponde a lo enseñado a Israel en la Escritura Hebrea. Es que, si es cierta la Escritura Hebrea [y esta es la misma Escritura que utiliza la Cristiandad para justificar tanto la Deidad como el Mesianismo del Galileo], entonces es imposible que יהוה (bendito sea), haya venido a la Tierra, y haya habitado en el cuerpo de Jesús.
¿Por que? Pues porque, en primer lugar, el Dios de Israel es omnipresente. Y, siendo omnipresente, nunca ha abandonado la Tierra. De hecho, la Ley de Dios muestra que, aun si quisieramos alejarnos de la presencia Divina, nos seria fisicamente imposible. Como esta escrito: «¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba, Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz» (Salmo 139:7-12).
En segundo lugar, Dios no pudo haber "venido" fisicamente a la Tierra, en el cuerpo del Nazareno, porque el Creador es absolutamenteb puro. Y, siendo absolutamente puro, no puede contaminarse con la impureza del sudor, de la orina, y de las heces fecales que caracterizan a un cuerpo humano (incluyendo al cuerpo del Nazareno). Finalmente, la razon por la cual el Creador no pudo haber venido [fisicamente] al mundo, en la persona del Nazareno, es que la Ley enseñaba que el Creador es infinito. Y, siendo infinito, ni siquiera los Cielos y la Tierra, pueden contenerlo. Y, si los Cielos y la Tierra no pueden contener al Creador, ¿Cuanto menos podrá haberlo contenido la "casa terrenal" (es decir, "el cuerpo de carne y sangre") donde habitó el Nazareno? Como esta escrito: «Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la Tierra? ¡He aquí que los cielos, los Cielos de los Cielos, no te pueden contener!; ¿Cuánto menos esta casa que yo he edificado?» (1 Reyes 8:27)





¿Miente la Ley, o Miente el Evangelio? ¿Hay Que Honrar A Los Padres O No Hay Que Honrarlos?




No puede haber Trinidad alguna en el Creador

«Los caminos de Dios son Eternos [es decir, infinitos]» (Habacuc 3:6). El anterior verso, implica que Dios es infinito [pues solo un ser infinito, podría hacer cosas infinitas]. Y, siendo que el Creador es infinito, contiene dentro de si mismo todas las cosas. Así que, no puede existir Trinidad alguna en el Creador, pues eso negaría la existencia de un infinito que contenga dentro de si mismo todas las cosas. Es que, ninguna de las “tres personas” de la Trinidad, contiene dentro de si mismo a las otras dos “personas” [de hecho, el Evangelios intima que las tres personas ni siquiera son iguales entre si, pues “el Padre” es mayor que “el Hijo”, según Juan 14:28). Y, esto ultimo, demuestra a su vez que, ninguna de las tres personas, es infinita. Y, si ninguna de las tres personas [el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo] es infinita, entonces ninguna de ellas puede ser el Dios infinito que adoraban los Hebreos, como erradamente postula la teología Cristiana.
Y la Torah resume todo esto cuando dice que יהוה es el único Dios. Como esta escrito: «... ASÍ DICE יהוה, Rey de Israel... “Yo soy el primero (porque no tengo padre), y yo soy el postrero (porque no tengo hijo), y FUERA DE MÍ, NO HAY DIOS (porque no tengo hermano)»- Isaías 44:6. Y, «Ved ahora que YO, YO SOY, Y NO HAY DIOSES CONMIGO (no hay nadie que sea un “Co-Dios” conmigo)...» - Deut. 32:39





Jesus Y Ya Son Dos Dioses Distintos



¿No es Mesías el Salvador? ¿Por que entonces necesita “ser salvado”?

La Escritura Hebrea, dice asi: «Ahora conozco que יהוה (Yah) salva a “Meshijo” (su Mesías)...» (Salmo 20:6)
¿No es Mesías el Salvador? ¿Por que entonces necesita “ser salvado”? Pues porque, ningún Mesías humano (es decir, ningún ser de carne y hueso), es יהוה. Y, siendo que יהוה es el Creador y el sustentador de todas las cosas, יהוה es el único ser que jamás necesitará ser salvado de alguien mas (pues no hay nada ni nadie mas poderoso que Él). Así que, si bien es cierto que hubo muchos “Mesías” (hombres ungidos, que fueron instrumentos de Dios para hacer la voluntad Divina, así como para librar a Israel de sus enemigos), hay un Mesías (Salvador) Supremo: יהוה (bendito sea), ¡El Mesías de los mesías!





¿Miente la Ley, o Miente el Evangelio? ¿SonJesus Y El Padre Iguales O Son Distintos?



¡Decir que Jesús (p.s.c.e.) es Dios (siendo parte de la Trinidad), es justificar todo el Paganismo del Mundo!

Decir que Jesús es Dios, es justificar toda la idolatría y el paganismo que ha existido en el mundo. Es que, si Dios pudo "venir al mundo" en la persona de Jesus, ¿porque no pudo haber venido [con anterioridad] en la persona del Buddah? Y, si el Espiritu Santo [que el Cristianismo afirma ser parte de la Divina Trinidad] pudo manifestarse en forma corporal [como una paloma, segun Lucas 3:22], ¿porque no pudo haberse manifestado anteriormente en la forma de un aguila, de un cordero, de un leon, o de un cocodrilo? ¿No dice el Cristianismo que no hay nada imposible para Dios? Y, si Dios pudo haberse manifestado en la forma de cualquiera de estos animales, ¿quien puede asegurar que, cuando los Egipcios adoraban a un becerro, no estaban [correctamente] adorando una previa manifestacion de Dios?





El Creyente Tiene Que Evitar La Mentira



La Pobre imagen que, de Pablo y de Jesús (paz y bendición sean con ellos), Presentan los Escritos Cristianos

El problema con el noble relato Evangélico, es que, aunque su narrativa es hermosa y conmovedora, sus personajes principales (Jesús y Pablo, paz sea con ellos) dan la impresión de ser individuos que codician una pleitesía y una prominencia que en justicia no corresponde a sus respectivas ejecutorias. Es decir, a pesar de que Jesús no liberó a Israel de la opresión extranjera; a pesar de que no trajo la esperada Paz universal; a pesar de que no reunió a los Judíos dispersos por todo el mundo; a pesar de que no deshizo la maldición que pesaba sobre la Naturaleza; y a pesar de que no efectuó una resurrección general de los muertos; aun así, Jesús reclama la pleitesía debida a aquel Mesías que los Judios esperaban que habría de hacer todas estas cosas. Del mismo modo, a pesar de que Pablo nunca camino con Jesús; a pesar de que nunca le vio [mientras Jesús estuvo físicamente en la Tierra]; a pesar de que nunca comió con Jesús; y a pesar de que nunca escucho publicamente el mensaje ni las palabras del Nazareno; con todo y eso, Pablo reclama la prominencia de aquel que alega tener un conocimiento perfecto de lo que significaba creer y actuar como Jesús lo hizo. Y, todo esto, llego a tal punto, que Pablo tuvo la osadia de demandar (en al menos dos ocasiones), lo que ningún otro apóstol jamás demandó: que se le imitase como si realmente fuese un modelo perfecto. Como esta escrito: "Sed imitadores de mi..." (1 Corintios 11:1, y Filipenses 3:17)





AyDeLosQueALoMaloLlamanBueno



El Cristianismo, es como un Kindergarden espiritual

La noble teología cristiana, es como un “kindergarden” espiritual; un lugar donde se educa a aquellos niños espirituales que, en un futuro, habrán de convertirse en creyentes maduros. Se cuenta de una maestra que, al finalizar el receso de verano, recibió de vuelta a los párvulos de su salón. Entonces, uno de ellos le dijo con tono excitado: “¡Maestra! Maestra!”; a lo cual la Maestra respondió: “Dime, Pablito”; “¡Maestra!, ¡mi papa me llevo a un sitio donde descubrí un nuevo Océano!”; “¡Wow! Por favor Pablito, dime como se llama ese nuevo océano”; “Maestra, el océano se llama 'el Sahara'”; “Pero, Pablito, ¿como llegas a tal conclusión?”; “Pues muy sencillo Maestra. Vera, el año pasado, mi Papa me llevo a Miami Beach. Allí, me mostró por primera vez lo que era el Oceano Atlantico; y me dijo que, dondequiera que hay un Océano, hay también mucha arena. Así que, cuando me llevo mas tarde a ver el Sahara, supe de inmediato que era también un océano; pues, ni siquiera en el atlántico, he vi tanta arena como en el Sahara”.
Aunque jocoso, el anterior relato ilustra una importante verdad. Es que, a pesar de no haber visto una sola gota de agua, el niño de nuestra historia, estaba plenamente convencido de que, el Sahara, era también un océano, y que, aunque no la habia visto por ninguna parte, el agua debia estar escondida en algun lugar. ¿Por que pensaba de este modo? Pues porque así lo dictaba la prueba [es decir, la arena] que tenia ante sus ojos. El pobre niño, simplemente carecia de la madurez requerida para distinguir entre, lo que son "los hechos objetivos" [e incuestionables], lo que solo es prueba circunstancial, y lo que meramente es el vano producto de un errado prejuicio, así como de una fantasiosa imaginación.
De ese mismo modo; aunque, el nombre “Jesús de Nazaret”, no aparece ni una sola vez en toda la Torah (la Escritura Hebrea), el cristiano esta absolutamente seguro de que, la figura del Nazareno, es como "el agua del océano", que inunda las arenas de la "playa espiritual" que es la Torah. ¿Por que? Pues porque la Torah dice que Israel debía “sacrificar un cordero”, porque la Torah habla de un “Hijo de Dios”, la Torah habla de un “Salvador”, habla de un “Hijo” que seria dado; Habla de un “Rey de Reyes”, y habla de un “Príncipe de Paz”. Y, el Cristiano promedio, no puede evitar concluir que, si la Torah habla de todas estas cosas (de toda esta "arena espiritual"), no puede estar hablando de otra cosa que no sea "el oceano de agua espiritual" que considera ser el Nazareno. Es decir, el cristiano es incapaz de distinguir entre, lo que son los hechos objetivos [e incuestionables], lo que solo es prueba circunstancial, y lo que meramente es el producto de la vana conjetura, asi como de la viva imaginación].





Cual Es El Mensaje De La Ley



La peligrosa locura del Apóstol Pablo (p.s.c.e.): creer que יהוה espera la obediencia perfecta de la Ley

Las cosas no son locura, porque carezcan de lógica; son locura, porque están desconectadas de la realidad histórica y verificable. Por ejemplo, si alguien dice que quiere cubrirse el cabello, para protegerlo de la lluvia, dice algo perfectamente lógico. Pero, si lo dice mientras viaja dentro de un avión que va 35,000 pies de altura, en un vuelo entre Nueva York y París, su lógica es un síntoma de locura.
De ese mismo modo, el Apóstol Pablo (paz sea con el) dijo cosas que eran perfectamente lógicas; solo que daban visos de locura. Es que, la Ley Judía, consistía de 613 mandamientos. Y, postular [como lo hizo Pablo] que Dios esperaba que el Israelita común obedeciese perfectamente todos y cada uno de esos 613 mandamientos, es singular locura. ¿Por que? Pues porque, docenas de esos mandamientos, ni siquiera aplicaban al Israelita común; Es decir, eran mandamientos dirigidos al Rey de Israel, a los miembros de la corte Judía, o a los miembros de la familia Sacerdotal. Eran mandamientos acerca del rollo de Torah que debía escribir el Rey; mandamientos acerca de destruir a las naciones de Canaán; mandamientos acerca de desterrar al que cometiese un homicidio involuntario; mandamientos acerca de como oficiar durante el sacrificio de Yom Kippur; mandamientos acerca de los alimentos accesibles a la familia del Sumo Sacerdote; y mandamientos acerca de la intercalación de los meses del año Judío. Solo una persona desquiciada [o seriamente ignorante de la Ley] podría haberse atrevido a postular que, el Israelita común, estaba forzado a oficiar los sacrificios y ritos que oficiaba el Sumo sacerdote; a condenar o liberar criminales [como hacían los miembros de la Corte Judía]; o a sentarse en el trono del Rey, para escribir allí una copia del Libro de la Ley. ¡La necedad de Intentar obedecer cualquiera de estas cosas, podría haberle causado la muerte!





El Cristianismo Es Una Dulce Ilusion




Si la Ley dice que no hay Salvación en el Hijo del hombre, el caso queda entonces cerrado

Si Jesús (paz sea con el) dice que es un "Hijo de hombre" (Mateo 20:18), y la Ley (la Escritura Hebrea) dice que, no hay Salvación en ningún "Hijo de hombre" (Salmo 146:3), entonces la disputa queda adjudicada; el caso ha sido cerrado, y no queda nada por discutir. ¿Por que? Pues porque, las verdades Divinas reveladas en la Escritura Hebrea, son finales e irrevocables [pues la Ley no puede ser abrogada, ni mucho menos quebrantada, según Deuteronomio 4:2]. Y, con esto, tambien concuerdan los Evangelios, cuando citan a Jesús diciendo: «la Escritura [la Ley], no puede ser quebrantada» (Juan 10:35)





No Hay Hombre Que Nunca Peque



El Evangelio confirma que Jesús (paz sea con él) no guardó perfectamente la Ley

Jesús (paz sea con el) fue un gran maestro de la ética y la moral Hebrea; un profeta de su tiempo. Como está escrito: “De JESÚS NAZARENO, QUE FUE VARÓN PROFETA, PODEROSO EN OBRA Y EN PALABRA delante de Dios y de todo el pueblo” (Lucas 24:19). Pero, la realidad es que, el Galileo, no pudo haber muerto para expiar los pecados de nadie. ¿Por que? ¡Pues porque, Jesús mismo, era también pecador! Es decir, al igual que cualquier otro Israelita, Jesús también pecó (desobedeciendo la Ley de Moisés). Y esto es consistente con lo que enseña la Escritura, que muestra que no hay hombre que nunca peque, y que solo haga el Bien; Como está escrito- “Ciertamente no hay hombre justo en la Tierra, que haga el bien y nunca peque” (Eclesiastés 7:20). Así que, es falso que Jesús haya guardado perfectamente la Ley (ya sea la Ley de los 10 mandamientos, o la Ley de los 613 mandamientos), como intima el Apóstol Pablo, cuando dice “Al que no conoció pecado” (2 Corintios 5:21, y Hebreos 4:15). ¿Como sabemos que Jesús fallo en cumplir estas dos Leyes? ¡Pues porque lo muestran los Evangelios! En primer lugar, Jesús violó la Ley de los 10 mandamientos, cuando levantó un falso testimonio, diciendo que era imposible que un profeta muriese fuera de Jerusalén (Lucas 13:33); algo completamente falso, pues tanto Moisés, como Daniel, Ezequiel, y el profeta de 1 Reyes 13, murieron fuera de Jerusalén.
En segundo lugar, Jesús violó la Ley de los 613, cuando rehusó obedecer el mandamiento que ordenaba jurar por Yah; como está escrito: “A יהוה (Yah) tu Dios temerás, a él solo servirás, a él seguirás, y POR SU NOMBRE JURARÁS” (Deuteronomio 10:20). Y, Jesús no solamente desobedeció este mandamiento, sino que alentó a otros a desobedecerlo, cuando dijo: “Pero yo os digo: NO JURÉIS EN NINGUNA MANERA” (Mateo 5:34).
En adición, la Ley de los 613 mandamientos, prohibía hacer falsas profecías (Deuteronomio 18:20). Pero Jesús violó este mandamiento, cuando [en Juan 1:51] profetizó que sus discípulos verían el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subiendo y descendiendo sobre el hijo del Hombre [algo completamente falso, pues en ninguna parte de los Evangelios, se menciona que los apóstoles hubiesen visto ángeles subiendo o descendiendo sobre Jesús].
Otro de los 613 mandamientos, ordenaba que todo hombre debía engendrar hijos (“Fructificad y multiplicaos”- Génesis 1:28); Pero Jesús no obedeció este mandamiento, pues nunca engendró hijos.
Otro de los 613 mandamientos, prohibía dañar ningún árbol frutal; Pero Jesús violó este mandamiento, pues el Evangelio le muestra maldiciendo una higuera, de suerte que esta termina secándose (Mateo 21:19).
Finalmente, la Ley de Moisés ordenaba que, todo aquel que tocase muerto, leproso, o persona con flujo, fuese declarado inmundo hasta la noche (Levítico 15:19-21), y tuviese que someterse al proceso de purificación ritual [sumergiéndose en agua]. Y, esto último, es algo que los evangelios nunca muestran a Jesús haciendo, en los casos donde tocó a los leprosos que alegadamente sanó, a los muertos que alegadamente resucitó, y a la mujer con flujo de sangre que alegadamente curó [recuerde que Jesús no escribió absolutamente nada; y, todo lo que de él sabemos, es conocimiento “de oído”, pues proviene de segundas y terceras personas].
En resumen, los evangelios confirman que Jesús en efecto fue desobediente a la Ley de Dios; pero que, al final, aprendió a obedecerla [algo que sus seguidores deben también aprender]. Como estó escrito: “por lo que padeció APRENDIÓ LA OBEDIENCIA” (Hebreos 5:8)





Para Una Hormiga Medio Coco Lleno De Agua Es Un Mar



Los Reclamos que, acerca de Jesús (p.s.c.e.), acerca de Israel, acerca de los Gentiles, y acerca de la Salvacion, hace la noble Teología Cristiana, no solo son presuntuosos, sino totalmente irrelevantes; pues, el alegado sacrificio del Nazareno, no cumplió con lo ordenado en la ley Divina (Demostrando asi que el Evangelio no es la segura y confiable palabra de Dios)

Los grandes y caprichosos reclamos que, acerca de Jesús, hacen tanto los evangelios, como los seguidores del nazareno (que Jesús era el siervo sufriente de Isaías 53, que Jesús era “el Hijo” que habría de nacer de una virgen, que Jesús seria llamado “Dios con nosotros”, que Jesús seria “el Mesías” que habría de reinar sobre Israel, etc), no solamente son vanidosos, sino totalmente irrelevantes. ¿Por que? Pues porque, los mismos Evangelios, confirman que, no importando quien [o que] haya sido el Nazareno, este último no cumplió con los claros e inalterables requisitos de la Ley; es decir, con los requisitos que el mismo Creador había establecido como regla para medir la validez de cualquier sacrificio. Es que la Ley decia que, el sacrificio del gran día de la expiación nacional (Yom Kippur), tenia que ser ofrecido por un sacerdote que fuese descendiente de Aarón. En adición, el sacrificio no podía hacerse sobre ningún monte, sino solo dentro del Templo de Jerusalén. No solo eso, sino que el sacrificio tenia que efectuarse por el metodo de degollamiento; finalmente, el animal sacrificado, no podía tener enfermedad ni magulladura alguna.
Así, por cuanto Jesús no fue sacrificado por degollamiento (sino por crucifixión); por cuanto Jesús no fue sacrificado dentro del Templo de Jerusalén (sino sobre el monte Calvario); por cuanto Jesús no fue sacrificado por un sacerdote Judío que fuese descendiente de Aarón (pues ni Jesús ni los Romanos eran descendientes de Aarón); y por cuanto Jesús no cumplió el requisito de no tener magulladura alguna (pues había sido “molido” por los palos, los latigazos, los puños, y las bofetadas recibidas en el pretorio); Por tanto, el alegado sacrificio expiatorio de Jesús, violo lo prescrito en la Ley de Dios; y, como toda violación a la Ley, fue un sacrificio pecaminoso. Por tanto, el alegato de la validez del sacrificio del Nazareno, no es sino una pecaminosa presunción, que obviamente no puede ser aceptada por el Creador; quien, siendo completamente Santo, no patrocina el pecado, la mentira, ni la violación de su Ley.





Jesus Dijo Que Las Cosas Tenian Que Ser Si O No



Tanto el Cristianismo, como el Mesianismo Nazareno, son teología para Niños, y no para personas Sabias y Adultas

¿Por que no damos a un niño La responsabilidad de manejar una poderosa arma? Pues porque, careciendo de la sabiduría del adulto, corre el riesgo de hacerse daño. Y eso mismo sucede con el Cristianismo; pues, siendo una religión de niños (Mateo 11:25), sus autores carecieron de la sabiduría necesaria para evitar que, su poderosa teología, les dañara a ellos mismos. Es decir, a menudo encontramos que el Cristianismo hace grandes y poderosos reclamos; pero, a la vez que exaltan su Fe, estos mismos reclamos laceran y menoscaban su credibilidad. Por ejemplo, el Cristianismo dice que, como los sacrificios no limpiaron el pecado de nadie, el Creador decidió remplazarlos por el sacrificio de Cristo. Como esta escrito: «Porque la Ley... nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. De otra manera, cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado. Pero, en estos sacrificios cada año, se hace memoria de los pecados» (Hebreos 10:1-3).
Así, el Cristianismo hace un poderosos reclamo: que, la prueba de que los sacrificios de la Ley no limpian los pecados, es que, los que los reciben, siguen teniendo conciencia de pecados [es decir, siguen recordándolos]. ¿Cual es el problema con este grande y poderoso reclamo? Pues que, aunque [por un lado] exalta al Cristianismo, [por el otro lado] lacera y menoscaba la credibilidad de esta noble fe. Es que, si aplicáramos este mismo criterio al sacrificio de Cristo, tendríamos que concluir que su sacrificio tampoco limpia el pecado; pues, quienes lo reciben, continúan teniendo conciencia de pecados [es decir, continúan recordándolos].





Moises Y La Torah Nos Guian A La Verdad



Nadie fue jamás condenado, por no seguir a Jesús; pero todos fueron siempre condenados, por no seguir a Moisés

La Escritura Hebrea, no registra a ninguna persona [ni a ninguna nación] que haya sido castigada por no haber creído en la venida de un futuro Mesías llamado Jesús de Nazaret. Tampoco registra la Escritura Hebrea, el caso de alguna persona [o nación] que se haya “perdido”, por haber obedecido los [Diez] mandamientos de la Ley de Moisés. En cambio, lo que la Escritura en efecto dejó grabado, fue una pléyade de casos donde, todo aquel que rehusó obedecer lo ordenado por Moisés [en las dos tablas de piedra], fue finalmente castigado. Es decir, cuando (según Génesis 20:3) Abimelec estuvo a punto de tener intimidad con Sarah (violando así el mandamiento que prohíbe el adulterio), Dios apareció en sueños a Abimelec, para advertirle de la destrucción que tal desobediencia conllevaria. Del mismo modo, cuando (según Éxodo 1:22) Faraón violo el mandamiento que prohíbe matar (ahogando en el Nilo a los inocentes niños Hebreos), Dios castigo a Faraón, haciendo que este se ahogase en el Mar Rojo (Éxodo 14:26-31).
Por el otro lado, cuando (según Levítico 24:10-16) el hijo de un Egipcio blasfemo a יהוה (tomando así el nombre de Dios en vano), el Creador ordeno que se ejecutara al blasfemo. Cuando (según Éxodo 32:7-8) Israel hizo un becerro de oro, y lo adoro [violando así el mandamiento que prohíbe postrarnos ante la imagen de ningún Dios fuera de Yah], el Creador castigo a Israel, haciendo que muriesen 3000 Israelitas (Éxodo 32:28). Cuando (según Números 15:32) un hombre (¿Zelofehad?) fue hallado recogiendo leña durante el día de reposo (violando así el mandamiento que ordena reposar durante el Shabbat), Dios ordeno que el violador del Shabbat fuese ejecutado (Números 15:36). Cuando (según Josué 7:1) Acán tomo ilícitamente la plata, el lingote de oro, y el manto Babilónico que pertenecían al anatema (violando así el mandamiento que prohíbe codiciar y robar lo que no nos pertenece), Dios ordeno que Acán fuese quemado (Josué 7:15). Cuando Israel estuvo en las llanuras de Moab (Números 25:1), y desobedeció el mandamiento que prohíbe fornicar, יהוה (Yah) castigo a Israel, haciendo que una plaga exterminara a 24,000 Israelitas (Números 25:9). Cuando (segun Jeremías 28:10-11) el profeta Hananías trajo a Judah una falsa profecía (violando así el mandamiento que prohíbe levantar un falso testimonio), Dios hizo a morir a Hananías (Jeremías 28:15-17).
Finalmente, cuando (según Números 16:1-3) Korah (Coré), Datan, y Abiram, rehusaron obedecer a Moisés [rechazando así seguir lo ordenado en las dos tablas de piedra], el Creador hizo que la Tierra se abriera bajo sus pies, a fin de que descendiesen inmediatamente al infierno (Números 16:32-33). En adición, fuego de Dios salio del Santuario, y consumió a 250 príncipes de Israel (Números 16:35). Como si fuera poco, cuando el pueblo se obstino en imitar el mal ejemplo de Korah (para no seguir a Moisés), el Creador le castigo, haciendo que perecieran 14,700 Israelitas (Números 16:49).
¿Que pretende decirnos con todo esto la Escritura? Pues mostrarnos que, no importando la religión que profese un individuo, el Creador castigara con fuego, muerte, y destrucción eterna, a todo aquel que rehúse seguir a Moisés, violando lo explícitamente ordenado en las dos Tablas de Piedra (los Diez Mandamientos).
Pida perdón a Dios, por haber vivido en rebeldía a sus mandamientos, comience a seguir a Moisés, y usted también experimentara la Paz y la Salvación que experimento Israel, cuando vivió en obediencia a los mandamientos Divinos.





El Espiritu Santo No Contradice La Ley



¿Prometía el profeta Zacarías, que Dios habría de venir personalmente a la Tierra?

El profeta Zacarías, dijo así: «... y mirarán a mí, a quien traspasaron...» (Zacarías 12:10). ¿Significa el anterior pasaje, que Dios habría de venir literalmente a la Tierra [como reclama la noble fe Cristiana]? La respuesta a esta pregunta, es que, el anterior pasaje, es parte de una mayor profecía; una cuyo protagonista principal, es la Nación de Israel; como esta escrito, «Profecía de la palabra de יהוה, acerca de Israel» (Zacarías 12:1). Esta profecía, promete que, el pueblo de Israel [que es el primogénito Hijo de Dios, según Éxodo 4:22], sera “traspasado” (atacado) por las naciones Gentiles: «todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella» (Zac. 12:3). Pero, cuando Israel sea atacado, Dios le defenderá: «Y, en aquel día, yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra Jerusalén» (Zac. 12:9). Dios dará tanto poder a su Pueblo, que las Naciones gentiles tendrán que reconocer que, no están luchando contra lo que [falsamente] consideraron ser un Pueblo maldito, sino contra el mismo ángel de יהוה: «el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el ángel de יהוה» (Zac. 12:8).
Así, luego de que las Naciones sean derrotados por el Creador, Dios dará gracia a la Nación de Israel [a los ojos de todas las naciones del Mundo], pues los gentiles finalmente reconocerán [con lagrimas en su ojos] que, todo el mal que, durante siglos, hicieron [en su ignorancia] a Israel, lo hicieron realmente a Dios, causándole dolor y sufrimiento, a aquella nación que era nada menos que el primogénito [y unigénito] Hijo de Dios: «y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito» (Zac. 12:10)





El Evangelio Es Predicado Por Los Demonios



El Evangelio, es la fe que predican los Demonios

Una cosa es asentir con una verdad; y otra cosa muy distinta, es proclamar publicamente, y a viva voz, esa misma verdad. Es que, quien hace esto ultimo, no solo esta asintiendo con tal verdad, sino que la esta predicando a otros. Asi, el Evangelio muestra que, los demonios, predican el Evangelio. Pero, si los demonios predican el Evangelio, proclamando a viva voz que Jesús (paz sea con el) es "el hijo de Dios" (Marcos 3:11, y Lucas 4:41); y, en adición un espíritu de adivinación proclama a todos que el Evangelio es "el camino de Salvación" (Hechos 16:16-17); entonces, el verdadero hijo de Dios, tiene el deber de no creer que Jesús sea el hijo de Dios, ni tampoco creer que el Cristianismo sea el camino de Salvación. ¿Por que? Pues porque el creyente no puede "hacerle el Coro a Ha Satan". Es que, no puede haber compañerismo alguno entre entre la luz, y las tinieblas; entre la justicia, y la injusticia; entre el consejo de los justos, y el consejo de los impíos. Como esta escrito: “El consejo de los impíos, lejos esté de mí” (Job 21:16). Y también: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos” (Salmo 1:1). Y también dice en otro lugar: “Mas los consejos de los impíos, [son] engaño” (Prov. 12:5). Y, esta casi de mas decir que, nadie es mas malo e impio, que un espiritu inmundo, o un Demonio.





Ha Satan (el Diablo) desea que los hombres abandonen la Ley de Dios

La Ley, es la Verdad. Como esta escrito: «Tu justicia es justicia eterna; Y, tu Ley, la Verdad» (Salmo 119:142). Pero, como Satanás odia tanto la Verdad, siempre ha intentado hacer que los hombres abandonen la Ley: pues, abandonando la Ley, el hombre abandona la verdad; y, una vez que ha abandonado la verdad, es cuestión de tiempo el que termina abrazando la mentira; Pero, el hombre que abraza la mentira, abraza a Satanás, quien es amo y señor de toda mentira. Por eso, el Diablo (que el Creador lo reprenda) siempre estará dispuesto a patrocinar con entusiasmo, todo dogma y toda teología que promueva el abandono y el menoscabo de la Ley Divina; como seria el caso con la teología Cristiana, que postula que Jesús es el Hijo de Dios, y que Jesús obedeció perfectamente la Ley, a fin de que los hombres no tengan que seguir cumpliéndola (este dogma, es llamado “Salvación por fe, sin necesidad de obedecer los mandamientos de la Ley"). Y, esto último, explica el bizarro fenómeno que observamos en el relato Evangélico: el hecho de que, a diferencia de la revelación Mosaica, el Evangelio presentan tanto a espíritus inmundos, como a demonios mentirosos, dando fe de la santidad y la veracidad del Evangelio; demonios que proclaman a los cuatro vientos, que Jesús es el Hijo de Dios, y que, el Evangelio (el abandono de la Ley), es seguro camino a la Salvación (Marcos 1:23-24, Marcos 3:11, Lucas 4:41, & Hechos 16:16-17).





¿Miente la Torah? ¿O miente el Evangelio? ¿Es honrado por los suyos el profeta, o no es honrado?

Si la Torah dice que, el pueblo de Israel, honró al profeta Moisés, creyendo en el, y en sus palabras ("y creyeron a יהוה, y a Moisés su Siervo”- Éxodo 14:31); Y viene luego el Evangelio pretendiendo abrogar la Torah, alegando que, ningún profeta es honrado por su propio pueblo (“No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra, y entre sus parientes”- Marcos 6:4); Entonces, la disputa entre Cristianos y Judíos, queda finalmente adjudicada; el caso ha sido cerrado, y no queda nada relevante por discutir. ¿Por que? Pues porque, las Verdades reveladas por יהוה en la Torah (la Escritura Hebrea), son finales e irrevocables; pues la Ley no puede ser alterada ni quebrantada, según Deuteronomio 4:2. Y, con esto, también concuerdan los Evangelios, cuando citan a Jesús diciendo: «la Escritura [la Ley], no puede ser quebrantada» (Juan 10:35)





El verdadero creyente, no puede exaltar como dios a Jesús, ni mucho menos a Muhammad (paz sea sobre ellos)

La Torah ordena al creyente proclamar y engrandecer solamente el Nombre de יהוה (Adonai Yah, bendito sea); y no el nombre de Jesús, de Pablo, de Muhammad, de José Smith, o de Elena G. De White. Como esta escrito: «PORQUE EL NOMBRE DE יהוה PROCLAMARÉ; ENGRANDECED A NUESTRO DIOS»- DEUT. 32:3. Y tambien dice la Escritura: «EXALTAD AL QUE CABALGA SOBRE LOS CIELOS. “YAH” ES SU NOMBRE»- SALMO 68:4
Es que יהוה no nos permite que compartamos con nadie, la gloria que debemos a su Santo nombre; pues, tal cosa, equivaldría a robar una parte de algo que pertenece única y exclusivamente a יהוה. Asi, Adonai nos ha ordenado que ni siquiera salga de nuestras bocas el nombre de nada [ni nadie] que, llamándose a si mismo dios, tenga un nombre distinto al de יהוה . Como esta escrito: «YO יהוה ; ESTE ES MI NOMBRE; Y A OTRO NO DARÉ MI GLORIA»- ISAÍAS 42:8. Y también dice en otro lugar: «Y NOMBRE DE OTROS DIOSES [FUERA DE יהוה ] NO MENTARÉIS, NI SE OIRÁ DE VUESTRA BOCA»- ÉXODO 23:13





Si Yeshua (Jesús) hubiese sido el Mesías, habría acabado "la Torre" que comenzó a construir

Los Escritos Cristianos, citan al Nazareno (la paz de יהוה sea con el), enseñando la siguiente verdad: «¿Quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: “Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar”» (Lucas 14:28-30).
En otras palabras, Yeshua enseño que, no debemos confiar demasiado en un hombre que reclama ser el arquitecto de un gran proyecto, si este hombre deja tal proyecto a medio completar. ¿Porque? Pues porque no es justo atribuirse la gloria de completar una sublime obra, que realmente nunca se completó [pues, esto ultimo, es una forma solapada de mentir y robar]. En adición, el no completar la obra por la cual se deseaba obtener la gloria y la honra, es indicativo de que tal persona no fue suficientemente sabia [ni prudente]; y, una persona que no es sabia, ni prudente, no merece la misma gloria que merece el sabio y prudente.
Así, Yeshua (Jesús de Nazaret) no pudo haber sido el Mesías que esperaba el Judaísmo Ortodoxo de su época. ¿Por que? Pues porque, aquel Mesías, debía haber construido "una gran Torre": ¿Que era esa “Gran Torre”? Pues "La Torre" de la redención y la restauración de la Humanidad. Es decir, el Mesías debía haber reunido a los Israelitas exiliados, debía haber libertado a Israel de la opresión Romana, debía haber traído paz mundial, y debía haber hecho que la humanidad entera sirviese y conociese a Dios (Isaías 11:11-12, Jeremías 23:8, Oseas 3:4-5; Isaías 2:2-4, 11:10, & 42:1; Jeremías 33:15-18, Sofonias 3:13). Todo esto, era en efecto “una gran Torre”; y, según Jesús, cualquiera que hubiese comenzado a construir esa “gran Torre”, y la dejase “a medio concluir”, seria digno de que la gente se riese de él [tal y como los Judíos ortodoxos se ríen, cuando algún Cristiano Mesiánico afirma categóricamente que, Yeshua, fue sin duda el Mesías que edifico “la Torre” de la Salvación del mundo].





El Cristianismo Es Suicidio Intelectual



El Rey no esta vestido con un traje transparente, ¡Esta desnudo!

Si te dicen que el Rey viene a visitar a sus súbditos; y, después que llega, todos pueden ver su cuerpo desnudo, no es porque el Rey este vestido con un "traje invisible"; es porque esta realmente desnudo, y solo se trata de un inmoral plebeyo, pretendiendo falsamente ser el Rey. De igual modo, si te dicen que, el Dios Omnipotente, viene a visitar sus criaturas; y, después que llega, todos pueden ver que se cansa, que le da hambre, que le da sed, que duerme, que no sabe todas las cosas, que suda, que orina, y que defeca, no es porque el Omnipotente este vestido con un “traje de humanidad"; es porque en realidad es un hombre, y solo se trata de un arrogante ser humano, pretendiendo falsamente ser el Omnipotente.





Es Falso Que Solo Jesus Conozca Al Padre



¡No puedes "chocar" contra todos, y despues alegar que, en realidad es la gente, la que no sabe conducir!

No puedes chocar tu auto, contra el de todos y cada uno de los empleados de la fabrica Toyota [cuya vida es construir vehículos], y luego justificarlo diciendo que, ninguno de ellos, sabe manejar confiablemente su vehículo. De igual modo, el mensaje del Evangelio, no puede “chocar” contra el mensaje de todos y cada uno de los libros de la Biblia Hebrea [mensajes que concuerdan todos entre si], y luego alegar que, la razón para ello, es que ninguno de los libros Hebreos, tiene un mensaje tan claro y confiable como el del Evangelio.





Contra Quien Es Tentado A Pecar El Creador


El Evangelio (o “Brit Hadasha”) ofrece una falsa certeza, pues su fundamento es la conjetura, y la especulación

La mayoría de las cosas que los Evangelios afirman de modo contundente y categórico, no son sino osadas y grandilocuentes conjeturas [pues, el nombre “Jesús de Nazaret”, no aparece literalmente ni siquiera una sola vez, en toda la Escritura Hebrea]. De hecho, las grandes y atrevidas conjeturas del Cristianismo; son el equivalente religioso de lo que los Anglosajones llaman “Monday morning quarterbacking” [un fenómeno donde, el espectador, pretende ser un experto dirigente, pero solo después que ha visto el resultado del partido]. Así, el Cristiano busca en la Ley, algún oscuro y ambivalente pasaje, que pueda justificar algo de lo que el Evangelio atribuye al Nazareno [el haber descendido con sus padres a Egipto, el haber vivido en Nazaret, el haber sido crucificado, etc]; o busca en los profetas, algún oscuro o incierto personaje que pueda caprichosamente interpretarse como prediciendo claramente al Galileo [alegando que Jesús seria el Hijo que “nacería de una Virgen”; que Jesús seria aquel a quien llamarían “Dios con nosotros”; que seria “el Hijo de David”; que seria aquel que “llevaría el pecado de todos nosotros”, etc].
¿Cual es el problema con todo esta conjetura y especulación? Pues que, desafortunadamente, יהוה prohíbe que el creyente base algo tan importante como su destino eterno, en meras conjeturas y especulaciones. ¿Donde prohíbe esto יהוה? Pues en la Ley, que prohíbe terminantemente que "afirmemos" nada que sea incierto o dudoso [es decir, nada que pueda ser mentira]. Y, esto ultimo, sin importar si la mentira es directa, o indirectamente. Como esta escrito: "No dirás falso testimonio" (Deuteronomio 5:20 & Éxodo 20:16); “Vanidad y palabra mentirosa, aparta de mí” (Proverbios 30:8); “Aparta de mí el camino de la mentira” (Salmo 119:29); Y también dice la Ley: “Porque, la boca de los que hablan mentira, sera cerrada” (Salmo 63:11)





Los Que Dejan A Moises, No entraran a la Jerusalen Celestial



El “Nuevo Pacto”, que alega representar el Cristianismo, es una hermosa [pero falsa] ilusión

El Dios de Israel (bendito sea) prometió hacer un nuevo pacto, como esta escrito: «He aquí que vienen días, dice Yah, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá... Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días... Daré mi Ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo (Yah) seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Yah; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande» (Jeremías 31:32-34).
Pero la realidad es que, el “Nuevo Pacto” que alega representar el Cristianismo, no es sino una linda [pero falsa] ilusión. ¿Por que? Pues porque el pasaje en Jeremías 31:32-34, enseña que el verdadero Pacto era un pacto entre Dios, y la casa de Israel [no entre Dios, y el mundo gentil]. En adición, el pacto debía hacer que Israel pusiese la Ley de Dios en su mente, y en su corazón, de modo que NUNCA dejase de obedecerla [a diferencia del total abandono de la Ley que postula el Cristianismo]. Otro requisito del pacto, era que Israel debía aceptar a יהוה [¡no a Jesús!] como su Dios. Finalmente, el pacto haría que TODA la casa de Israel conociese a יהוה, de modo que no habría necesidad de exhortar a ningún Israelita a servirle [es decir, si el Evangelio hubiese sido el verdadero nuevo pacto, no habría necesidad de organizaciones como “Jews for Jesus”, ni de ningún esfuerzo evangelístico para alcanzar a los Israelitas]





El Cristiano que cuestiona lo enseñado en la Ley, cuestiona [indirectamente] lo enseñado en el Evangelio

El concepto del "Mesías", surge de lo revelado por יהוה (Dios) en la Torah (la Biblia Hebrea). Es decir, cuando un seguidor del Nazareno (paz sea con el) afirma que Yeshua (Jesús) es el Mesías, lo que implica con ello, es que la Torah es verdad; y que, Jesús, es el cumplimiento de tal verdad. Así las cosas, solo una mente desquiciada, podría justificar el que, alguien que se ufana de creer que Yeshua es el Mesías, pueda cuestionar la validez de alguna porción de la Torah. Es que, si la Torah pudo estar equivocada en algo de lo que dijo, o en algo de lo que prometió, ¿como podemos estar seguros de que no se equivoco también en algo de lo que dijo y prometió acerca de quien [y que] sería el Mesías? Y, si la Torah ya ha estado equivocada en una ocasión, ¿por que no podría equivocarse nuevamente?





Mintio Jesus O Mintio Satanas



¡Renuncie a la esclavitud intelectual de tener que justificar todo lo que hizo, y todo lo que dijo, el Nazareno!

Si tienes que mentir [utilizando ingeniosos juegos de palabras, atrevidos sofismo, o descarados malabares teológicos] para justificar las cosas que dijo, o hizo, tu dios [Jesús, Allah, Khrishna, etc], entonces adoras a un falso dios; pues, el verdadero Dios [aquel que se manifestó públicamente a Israel, allá en el monte Sinaí] ha ordenado a los suyos alejarse de toda clase de mentira, así como de todo tipo de engaño. Como esta escrito: "No dirás falso testimonio" (Deuteronomio 5:20 & Éxodo 20:16); “Vanidad y palabra mentirosa, aparta de mí” (Proverbios 30:8); “Aparta de mí el camino de la mentira” (Salmo 119:29); Y también, “Porque, la boca de los que hablan mentira, sera cerrada” (Salmo 63:11)





La Trinidad Es Paganismo Griego


Antes de poder “Aprender la Torah”, tiene que “Desaprender el Evangelio”

Las narrativas Mesiánicas, Cristianas, y Netsaritas, están tan plagadas con los errores teologicos del apostol Pablo (paz sea con el), así como con los errores del mal llamado “Brit Hadasha” ("Nuevo Testamento"); que, para todos los fines prácticos, es mas fácil “comenzar desde cero”, que “tratar de enderezar lo torcido”. Es decir, el Mesiánico que quiera aprender lo que realmente dice la Torah, tiene que primero “des-aprender” su mesianismo. ¿Como? Pues renunciando en su psiquis, a la subyugacion ideológica de todo todo lo que, los escritos Cristianos, ponen en boca de Jesús, de Pablo, y de sus seguidores; y renunciando a toda teologia que pretende “aclarar” lo que dice la Torah acerca de Dios, acerca de su voluntad para con nuestras vidas, acerca del alma, acerca de la Salvación, acerca del Mesías, y acerca del mundo que ha de venir. Hasta que el creyente no este dispuesto a dar este primer paso, ningún maestro de la Torah estará dispuesto en invertir en el, ningún tiempo significativo; pues, su renuencia a abandonar todo esto, significa que aun no esta preparado para la fe Hebrea.





El Paganismo oculto dentro de La Noble fe Cristiana

La Teología Cristiana, tiene un fundamento Pagano. Es que, tanto Griegos como Romanos, concebían a sus dioses como hombres de carne y hueso que, a pesar de ser omnipotentes, comían, bebían, podían morir, y tenían caprichos y pasiones como cualquier otro ser humano; de suerte que, incluso codiciaban la gloria, la pleitesía, y el reconocimiento de los hombres. De ese mismo modo, el Cristianismo concibe a Dios como un Hombre de carne y hueso (Jesús de Nazaret, paz sea con el) que, a pesar de [alegadamente] ser omnipotente, comía, bebía, podía morir, y tenia caprichos y pasiones como cualquier otro ser humano, de suerte que, incluso codiciaba obtener toda la gloria, toda la pleitesía, y todo el reconocimiento de los hombres. Como esta escrito: «Palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo» (Lucas 24:39). Y también, «para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió» (Juan 5:23).
De nuevo, esta perspectiva es puramente Pagana, pues la fe den Israel siempre promulgó que [a diferencia de sus voceros] el Creador no es un hombre, y no esta por tanto sujeto a las pasiones, los caprichos, y las incertidumbres de la carne. Como esta escrito: «el que es la Gloria de Israel, no mentirá, ni se arrepentirá; porque no es Hombre, para que se arrepienta» (1 Samuel 15:29); Y también dice en otro lugar, «¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso?» (Job 11:7); Y finalmente, «El es la Roca, cuya obra es Perfecta, Porque todos sus caminos son Rectitud; Dios de Verdad, y sin ninguna Iniquidad en Él; Es Justo y Recto. La corrupción no es suya; de sus hijos es la Mancha, generación torcida y perversa» (Deut. 32:4-5)





La Teología Cristiana acerca de "La Trinidad": Cuando se acaba el Sentido comun

Si es usted un ciudadano Cubano, y decide visitar la República Mejicana, descubrirá que, el Castellano que utilizan los mejicanos, incluye frases y expresiones como: esto o aquello esta “muy Padre”; el nombre de tal persona es “Pato”; O, tal o cual propiedad pertenece a “Mejicana de Minas”. La realidad es que, las anteriores expresiones, no tienen absolutamente nada que ver con “Padres” [biológicos], con “Patos” [es decir, gente que exhibe una conducta patológica], ni con “Mejicanas” [o mujeres de alguna otra etnia nacional]. Todas las anteriores expresiones, no son sino simples abreviaciones para expresiones comunes, que son de conocimiento publico. Es decir, cuando el Mejicano promedio (que por lo general practica el Cristianismo Católico), observa algo asombroso, es normal que responda diciendo “¡Padre Santo!”. Y es por esto que, cuando hace referencia a algo asombroso, el Mejicano lo resuma diciendo: “¡eso esta muy Padre!”. Del mismo modo, el nombre “Patricio”, es muy común entre los Mejicanos, así que el Mejicano acorta este nombre, pronunciándolo en cambio como “Pato”. Finalmente, el nombre formal de las compañías Mejicanas, tiende a ser extremadamente largo. Un ejemplo de ello es la industria de minas, cuyo nombre completo es algo así como “Compañía Mejicana de Minas, S. A. de C.V.”. Así, el mejicano promedio abrevia este largo nombre, pronunciándolo en cambio como “Mejicana de Minas”.
¿Que tiene que ver nada de esto con la Ley de Moisés? Pues que, cuando el gentil promedio (que desconoce tanto el trasfondo cultural, como el entorno lingüístico de la Escritura Hebrea) estudia la Ley de Dios, encuentra que esta describe al Creador con términos como “Elohim”. Y, como “Elohim” significa literalmente “Poderes” (o “Jueces”), el gentil concluye erradamente que la Escritura enseña que Dios es una pluralidad (“Padre”, “Hijo”, y “Espíritu Santo”). Pero la realidad, es que el Termino “Poderes” solamente es una abreviación. Vera, en los tiempos antiguos, las naciones paganas creían que había un dios (“o un “Poder”) que gobernaba sobre cada cosa, y sobre cada fenómeno: estas naciones, creian que había un poder que regia sobre las lluvias y cosechas (el dios Baal); otro poder que regia sobre la guerra (el dios Marte); otro poder que regia sobre el mar (el dios Neptuno); otro poder que regia sobre el amor (la diosa Afrodita), y así sucesivamente. Pero los Israelitas tenían un concepto mas refinado del Creador; pues creían que, aun si tales poderes ( o dioses) fuesen reales, el Dios de Israel ( יהוה , bendito sea ) era mas poderoso que todos ellos, de suerte que se referían a יהוה como “el Poder de todos los Poderes”. Así las cosas, los autores de la Escritura Hebrea, decidieron abreviar la expresión “El Poder de los Poderes”, pronunciandola en cambio como “Poderes” (Elohim).
Y esto explica el hecho de que, aunque la Escritura se refiere a Dios como “Elohim” (una expresión plural), los verbos que le asocia, son siempre en singular. Por ejemplo, el pasaje ene Génesis 1:1 dice: “Be reshit bara Elohim et ha shamaim…” (En principio creó Elohim los cielos...). Note que, a pesar de que “Elohim” es un nombre plural, el verbo que describe la acción de “Elohim” (“bara”, o “creó”) es un verbo singular. ¿Por que? Pues porque, como ya hemos explicado, “Elohim” (un nombre plural) no tiene nada que ver con una pluralidad, sino que es la abreviación de una expresión mas larga, que describe a un Poder que es singular, pero que es mayor que todos los demás poderes: יהוה , “El Poder de Los Poderes”.





Jesus (paz sea con el) no puede salvar a Nadie, pues solo Yah puede salvar




La diferencia entre la Torah (Escritura Hebrea), y todas las otras Escrituras

Tanto el Buddha, como Jesús y Muhammad [paz sea con todos ellos], recibieron lo que podría ser considerado como “una revelación privada”. Es decir, estos grandes lideres espirituales, recibieron una revelación divina cuya precisión y veracidad solo ellos mismos (o su reducido grupo de seguidores), podían corroborar.
En cambio, la revelación dada a Moisés fue algo totalmente distinto. Es que, la revelación Mosaica [la Torah], fue una revelación publica y nacional; una donde Moisés no tuvo necesidad de convencer a nadie de que era el custodio de la Palabra Divina, pues toda la Nación Hebrea (los casi tres millones de Israelitas que se hallaban al pie del Sinaí] vio la gloria de Dios, y oyó como el Creador hablaba con Moisés, y como Moisés le respondía. Como esta escrito: «Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Dios; y se detuvieron al pie del monte. Todo el monte Sinaí humeaba, porque יהוה había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera. El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; MOISÉS HABLABA, Y DIOS LE RESPONDÍA CON VOZ TRONANTE» (Éxodo 19:17-19).
¿Significa lo hasta aquí dicho que la Torah es perfecta [es decir, que ni una sola letra ha sido alterada o malinterpretada]? No. Lo que significa es que, debido a su contundente realidad histórica, la revelación Mosaica esta a un nivel muy superior a cualquier otra revelación religiosa. Y quizás esto explique el por que ninguna otra nación haya siquiera intentado hacer un similar reclamo.
¿Hace diferencia alguna el que el texto de la Torah de Moisés no sea perfecto? En realidad no. Es que, los grandes hombres de Dios [Enoc, Noé, Avraham, etc] no necesitaron “una Torah escrita” para saber cual era la voluntad de Dios para sus vidas. Estos hombres sabían que, la Suprema palabra de Dios, no estaba limitada a las tabletas de arcilla, o al papiro [cosas que el hombre puede alterar y/o destruir].
Aquellos gigantes de la fe, sabían que la Suprema e inalterable Palabra de Dios, esta inscrita en los Cielos; es decir, en el orden de la Naturaleza- en el fuego del sol, que se pasea entre las nubes de agua, sin que el agua aniquile el fuego, y sin que el fuego aniquile el agua; en la ley de Siembra y cosecha [y la verdad ética que esta encarna]; en la bendicion [“multiplicación” o “incremento”] que surge de la intimidad entre sexos opuestos, y la maldición [esterilidad] que surge entre miembros del mismo sexo; el contraste entre el día y la noche; en la dicotomía de la vida, y la muerte; en la luz [que nos facilita andar], y en las tinieblas [que nos hacen caer y tropezar]; y en el contraste moral que existe entre el animal de rapiña [que persigue y devora a los demás], y el animal domesticable [que vive sin hacer daño a nadie].
Así, nada de lo que diga la Torah escrita [una Torah que esta sujeta a cambios y alteraciones], puede negar las verdades éticas y morales escritas en el inalterable Libro Divino que es la Creación.





Nadie Llega A Canaan Sin Parar Primero En El Sinai



La Naturaleza Eterna de la Torah

La Torah de nuestro maestro Moisés (paz y bendicion sean con el), no es un conjunto de fantasiosas y complicadas Leyes e historias, que cada hombre tiene la opcion de creer o rechazar; y a las cuales, nuestra opcional creencia, conferirían una realidad y validez que de otro modo adolecerían.
La realidad, es completamente opuesta: la Torah, es algo que posee una vida propia; una vida infinita, que es totalmente independiente de lo que podamos creer, pensar, o siquiera hacer respecto a ella.
Es que, quien ha estudiado profundamente la Torah, y ha vivido una vida lo suficientemente larga como para “ver como se cierra el circulo de la vida”, logra percibir que la Torah no es en realidad una narrativa, sino un paradigma existencial; un tipo de “Profecía Suprema”, que contiene y desbanca toda otra profecía; una profecía tan infinitamente abarcadora, que predice el inexorable destino moral de toda la raza humana.
En otras palabras, cuando la Torah enseña que Dios libro de la opresión a los esclavos Hebreos, y destruyo al rebelde y orgulloso Faraón, la Torah no pretende darnos un dato histórico, cuya veracidad y exactitud podríamos cuestionar; lo que la Torah pretende hacer, es revelar una Eterna e inexorable profecía: que un día el Creador (bendito sea) habrá de librar a todos los que son injustamente oprimidos, y destruirá a sus rebeldes y orgullosos opresores.
Cuando la Torah dice que Dios envió dos ángeles, que terminaron destruyendo a los Sodomitas, la Torah no pretende convencernos de tomar una postura moral acerca de la abierta Sodomía; lo que hace, es revelarnos una Eterna e inexorable profecía: que, sea de un modo, o de otro, Dios terminara acabando con quienes insisten en practicar la abierta inmoralidad.
Cuando la Torah relata que, el sincero arrepentimiento de los Ninivitas, logro anular el decreto de destrucción que se cernía sobre ellos, la Torah no intenta con esto convencernos de creer que Jonas en efecto estuvo tres días en el vientre de un gran pez; lo que la Torah pretende hacer con este relato, es revelar una Eterna e inexorable profecía: que, no importando si el hombre es Hebreo o gentil [Judío, o no Judío], su sincero arrepentimiento, hará que Dios anule el decreto de muerte y destrucción que se cernía sobre tal hombre.
Finalmente, cuando la Torah promete que Israel habrá de heredar la Tierra que fluye leche y miel: lo que pretende la Torah hacer con ese relato, no es convencernos de que Israel es espiritualmente superior a todos los otros pueblos de la Tierra; lo que pretende hacer, es profetizar la Eterna e inexorable realidad de que, todo aquel que escoja encarnar en su propia vida, el paradigma representado por Israel (guardando los mandamientos Divinos), recibirá una recompensa tan grande, que puede ser descrita como “Heredar la Tierra Prometida”.





Lo que profetiza la Torah acerca del Cristianismo (Edom), así como del Judaísmo (Jacob)

La teología que surge de los Evangelios (Cristianismo) esta prefigurado en la Torah, por medio de la persona de Edom (Esaú). De igual modo, el Judaísmo, esta prefigurado en la persona de Jacob. Es que, del mismo modo que Edom era hermano de Jacob, de ese mismo modo el Cristianismo es Hermano del Judaísmo [es decir, surgen de un tronco común]; del mismo modo que Edom era cazador, pero Jacob no lo era, de ese mismo modo el Cristianismo es una fe “cazadora” (misionera), mientras que el Judaísmo no lo es; Del mismo modo que Edom reclamaba la preeminencia debida al mayor de los hijos, de ese mismo modo el Cristianismo reclama la preeminencia debida al mayor de los hijos (pues reclama que antecede a la fe Judía, siendo la fe originalmente practicada por Abraham); Del mismo modo que Edom creyó poder obtener la bendición y el favor de su padre, ofreciéndole un agradable cabrito, de ese mismo modo El cristianismo cree poder obtener la bendición y el favor de su Padre Celestial, ofreciéndole un agradable corderito [Jesús, quien alegan ser “el cordero de Dios, que quita el pecado del Mundo]; Del mismo modo que se dijo que Edom “viviría por su espada [es decir, por el derramamiento de sangre]”, de ese mismo modo el Cristianismo dice que vive por la sangre derramada en el Calvario; Del mismo modo que Edom planeo eliminar a su hermano Jacob, de ese mismo modo el Cristianismo planeo [por medio de la Inquisición] eliminar al Judaísmo; Del mismo modo que Edom obtuvo poder y grandeza en este mundo, pero Jacob lo obtuvo en lo porvenir, de ese mismo modo el Cristianismo obtuvo poder y grandeza durante los mil años que duro la Edad Media, pero Israel lo obtendrá en lo porvenir [en el milenio, cuando Israel sera hecho cabeza de las Naciones].





¿Como saber lo que proviene de Dios, y lo que no proviene de Dios?

Todo lo que afirme y corrobore lo escrito por el dedo de Dios, sobre las dos Tablas de Piedra dadas a Moisés (las Tablas de la Ley), proviene del Creador; sin importar si se le atribuye a Moisés, a Jesús, a Muhammad, o a Francisco de Asís (paz y bendición sean con todos ellos). Y, todo lo que niegue, abrogue, o menoscabe lo escrito por Dios sobre las dos tablas de piedra, no proviene del Creador, sin importar si se le adscribe a Moisés, a Jesús, a Muhammad, o a Francisco de Asís (paz y bendición sean con todos ellos). ¿Cual es el mensaje implícito contenido en las dos Tablas de Piedra? Pues sembrar el bien, y desarraigar el mal; amar a nuestros semejantes, haciendo bien a todos [a nuestro Creador, a nuestro prójimo, a nuestros familiares, a nosotros mismos], y aborrecer la maldad.





La falsedad de los Evangelios, y la Restauración de la Fe

El Evangelio cita a Jesús diciendo: “No juzguéis, para que no seáis juzgados...” (Mateo 7:1). Y también dice en otro lugar: “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer, no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista ...”- Mateo 11:11.
Pero, por el otro lado, el Evangelio cita a Juan el Bautista, juzgando y condenando a Herodes, diciéndole: “¡... No te es lícito tener la mujer de tu hermano! (es decir, tener la mujer de su hermano Felipe)” - Marcos 6:18.
¿En que quedamos? ¿Como pudo Juan juzgar a Herodes (desobedeciendo así a Jesús, quien prohibió que juzgásemos a nadie), y a la misma vez ser el mayor de entre los que nacen de mujer? ¿No dice el Evangelio que, solo aquel que este “libre de pecados” puede tirar la piedra?: “... El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en arrojar la piedra…”- Juan 8:7. ¿Como es posible que, siendo Jesús el Mesías, y habiendo nacido de una mujer, sea Juan (y no Jesús) el mayor de los que nacen de mujer? De hecho, si Jesús era en efecto mayor que Juan, ¿por que fue Juan (un hombre pecador, e imperfecto) el que sintió que estaba suficientemente libre de pecados, como para “tirar la piedra a Herodes”? ¿Por que no lo hizo Jesús? ¿No dice el Evangelio que Jesús estaba libre de pecados? Como esta escrito: “¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?” - Juan 8:46.
¿Que significan todas estas contradicciones? Pues significan que, el Evangelio, es un ingenioso ardid; una ingeniosa [y bien sazonada] “ensalada religiosa”, que combina con astucia y sagacidad lo que en efecto es la Palabra de Dios (la Ley), con lo que no es sino la palabra del hombre. Las anteriores contradicciones (entre muchas otras) significan que la Torah tenia razón, al afirmar que, es la Ley (y no ningún libro futuro), la que es perfecta. Como esta escrito: “La Ley (Torah) de יהוה es Perfecta...”. Y, ya que la Ley es perfecta (y lo que es perfecto no puede ser anulado ni sustituido por algo mejor), concluimos que el Evangelio es irrelevante [es decir, no tiene mayor valor teológico, que el que podría tener el Talmud, o cualquier otro comentario Bíblico].
¿Que debe entonces hacer el creyente? Pues volver a la Ley de Dios, y comenzar a practicar el mandato Divino que le ordena diciendo: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”- Josué 1:8. Medite día y noche en la Ley de Dios; ponga especial énfasis en el Libro de los Salmos, y יהוה (bendito sea) no fallara en bendecir su vida, en ennoblecerla, y en darle un maravilloso propósito y sentido.





¿Miente la Ley, o Miente el Evangelio: Tiene Dios Imagen, o no la tiene?


Jesús de Nazaret (paz sea con el) admitió personalmente que no era “el Hijo de David” (el Mesías)

Los Escritos cristianos, citan a Jesús admitiendo que, le era imposible ser “Señor” (Dios), y a la misma vez ser el Hijo de David (Mesías). Como esta escrito: : «¿Qué pensáis del Cristo? ¿De quién es hijo? Le dijeron: De David. El les dijo: ¿Pues cómo David, en el Espíritu, le llama Señor, diciendo: Dijo el Señor a mi Señor: “Siéntate a mi derecha, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”? Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su hijo?» Mateo 22:42-45.
Es decir, Jesús aclara que, si era “Hijo de David” (el Mesías), entonces no podia ser el Señor (Dios) de David; pues estaría mal que un hijo “Señoree” sobre su Padre. Pero, si Jesús no era el “Hijo de David”, entonces tampoco podia ser el Mesías (la "Rama de Isaí") descrito en Isaías 11:1-10. Y, si Jesús no era el Mesías de Isaías 11, entonces el andamiaje de la teologia Cristiana, descansa sobre una falsedad: que Jesús (p.s.c.e.), es el Hijo de David (el Mesías que restauraría al mundo, según Isaías 11), lo cual Jesús mismo admite no ser correcto.





¿Miente la Ley, o Miente el Evangelio? ¿No Hay Quien Haga Lo Bueno O Si Lo Hay?



Judaismo Universal : El Claro y Seguro Camino a la Salvación

Decir que la salvación esta en Jesús, en Moisés, o en Muhammad (paz y bendición sean con todos ellos), es proferir una Mentira Satánica, pues conlleva negar lo claramente expresado por el Creador, en la revelación dada a Israel (la “Tanak”, o “la Escritura Hebrea”). Si dijese usted que יהוה (Yah, Ha Shem, Adonai, Elohim, El Shaddai, etc) salva, entonces estaría diciendo la verdad revelada por יהוה (Yah) en la Tanak; Pero, adscribiendo usted salvación a alguien con un nombre distinto al de Yah, esta negando la Palabra de Dios, y adorando a un dios ajeno [cometiendo así el pecado de la idolatría]. Es que, la Escritura Hebrea, enseña que no hay salvador alguno fuera de Yah. Como esta escrito: “Yo Yah; y, fuera de mi, no hay quien salve” (Isaías 43:11).
En adición, la Tanak enseña que no hay salvación alguna en nadie que haya sido "un hijo de hombre” (como fue el caso con Moisés, con Jesús, y con Muhammad, paz y bendición sean con todos ellos); como esta escrito, “NO CONFIÉIS EN LOS PRÍNCIPES, NI EN HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN” (Salmo 146:3).
¿Cual enseña la Tanak ser el medio que utiliza Dios para dar "Salvación" (perdón de pecados) al hombre? Pues el arrepentimiento sincero, y la conversión que tal arrepentimiento conlleva. Como dijo el Rey David- “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; AL CORAZÓN CONTRITO Y HUMILLADO, NO DESPRECIARÁS TÚ, OH DIOS” (Salmo 51:17); Y también: “Cercano está YAH a los quebrantados de corazón; y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU” (Salmo 34:18). También el profeta Isaías lo confirmo, cuando dijo: “Lavaos y limpiaos; QUITAD LA INIQUIDAD DE VUESTRAS OBRAS DE DELANTE DE MIS OJOS; DEJAD DE HACER LO MALO; APRENDED A HACER EL BIEN; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. VENID LUEGO, DICE YAH, Y ESTEMOS A CUENTA: SI VUESTROS PECADOS FUEREN COMO LA GRANA, COMO LA NIEVE SERÁN EMBLANQUECIDOS;
SI FUEREN ROJOS COMO EL CARMESÍ, VENDRÁN A SER COMO BLANCA LANA (Isaías 1:16-18).
Finalmente, el profeta Jeremías también confirmo que Yah ha prometido perdonar a todo aquel que se arrepiente (sin importar si cree o no en el Mesianismo de Jesús, en el reclamo profético de Moisés, o en la finalidad de Muhammad). Como esta escrito: “Quizá oiga la casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles, Y SE ARREPIENTA CADA UNO DE SU MAL CAMINO, Y YO PERDONARÉ SU MALDAD Y SU PECADO” (Jeremías 36:3).
Y esto también queda confirmado en el libro de Crónicas, donde el perdón de pecados es resumido de la siguiente manera: “SI SE HUMILLARE MI PUEBLO, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, Y SE CONVIRTIEREN DE SUS MALOS CAMINOS; ENTONCES YO oiré desde los cielos, y PERDONARÉ SUS PECADOS, y sanaré su tierra” (2 Crónicas 7:14).
Es que, el mensaje revelado por Dios en la Escritura Hebrea, no es una orden para que toda la humanidad rinda pleitesía y adulación a algún hombre de carne y hueso (es decir, creyendo en la grandeza del mesianismo de Jesús, o en la grandeza de los ministerio proféticos de Moisés, de Muhammad, o de algun otro ser de carne y hueso); como esta escrito, “Oh hombre, Él (Yah) te ha declarado lo que es bueno, ¿Y QUÉ PIDE YAH DE TI? ¡SOLAMENTE HACER JUSTICIA, Y AMAR MISERICORDIA, Y HUMILLARTE ANTE TU DIOS! (Miqueas 6:8).
En fin, el mensaje de la Escritura Hebrea, no es Moisés, Jesús, ni Muhammad: es que el hombre se arrepienta, y abandone la maldad (la usura, la mentira, el orgullo, la vanidad, la homosexualidad, etc.) para comenzar en cambio a hacer lo bueno [pues así obtendrá de Yah, tanto el perdón de sus pecados, como la vida eterna]; Como esta escrito, “APARTATE DEL MAL, Y HAZ EL BIEN, Y VIVIRAS PARA SIEMPRE” (Salmo 37:27).
¿Por que no acepta en este día la Salvación que da el Creador a todo aquel que se arrepiente? ¡Su religión no podrá salvarle! Solo el sincero arrepentimiento, y la sincera conversión, podrán hacerlo. Si desea ser salvo, haga en alta voz la siguiente oración, en presencia de un par de testigos:
Oh Adonai, tu que eres el Único y verdadero Dios, por favor escúchame: Dios de Israel, confieso que he vivido alejado de ti, y en desobediencia a tus mandamientos. Confieso que he seguido y adorado falsos dioses; dioses de carne y hueso, que no pueden salvarme. Perdona mis pecados, mis mentiras, y mis inmoralidades. Te recibo como mi Salvador, como mi Rey, y como mi único y exclusivo Dios. ¡Dios mio, ven a mi, que te necesito! Gracias Padre Celestial, porque me haz oido, me haz perdonado, y me haz hecho en esta dia parte de tu pueblo Santo. En parte del pueblo de Dios que prefigurado la Nación de Israel; «Shema Yisrael, Adonai elojeinu, Adonai Ejad. Baruj Shem Kevod Maljuto le olam va ed. Ve ajavta lareija Kamoja. Ani Adonai» [Escucha Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno solo es (¡en todo el Universo, no hay nada ni nadie igual a Adonai!). Bendita sea la gloria majestuosa de su reino, desde ahora y para siempre. Y amaras a tu prójimo como a ti mismo. Yo el Señor (lo ordeno)]. Amen.





¿Miente la Ley, o Miente el Evangelio? ¿Es la Pascua De Yah, o la de los Judios?



«¿Andaran dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?» (Amos 3:2)

Usted no sentirá plena certeza de que anda con Dios, sino hasta el momento en que esté dispuesto a llamar “rebelión y desobediencia”, todo aquello que יהוה (El Creador) llama “rebelión y desobediencia”; a llamar “abominación”, todo aquello que יהוה llama “abominación”; a llamar “pecado”, todo aquello que יהוה llama “pecado”; y a llamar “virtud”, todo aquello que יהוה llama “virtud”.





Dios Ha Escogido Solo A Israel





¿Como sabemos que “la salvación” es el producto de hacer el Bien, y no el producto de creer en una particular teología mesiánica?

La Escritura Hebrea, dice de la siguiente manera:

«NO ENTRARÁ AMONITA NI MOABITA EN LA CONGREGACIÓN DE יהוה (es decir, no se les permitirá ser parte del Pueblo de Dios)... NO ENTRARÁN EN LA CONGREGACIÓN DE יהוה PARA SIEMPRE , [Y, ¿por que no entraran en la congregación de יהוה?], POR CUANTO NO OS SALIERON A RECIBIR CON PAN Y AGUA AL CAMINO, cuando salisteis de Egipto, Y PORQUE ALQUILARON CONTRA TI A BALAAM... PARA MALDECIRTE»
– Deut. 23:3-4

En otras palabras, si los Amonitas y los Moabitas se hubiesen abstenido de serles de maldición, y hubiesen dado pan y agua a los hambrientos y sedientos forasteros Israelitas, se les habría dado a esas naciones entrada en la congregación de יהוה.
Esta verdad, enseñada por la Escritura Hebrea, fue confirmada siglos mas tarde tanto por los escritos Islámicos, como por los Escritos Cristianos. El Corán la enseña, en el pasaje que dice: «LOS CREYENTES, LOS JUDIOS, LOS CRISTIANOS, LOS SABEOS, QUIENES CREEN EN ALÁ (DIOS) y en el ultimo día (el día del Juicio), Y OBRAN EL BIEN; ESOS TIENEN SU RECOMPENSA JUNTO A SU SEÑOR. NO TIENEN QUE TEMER [NINGUN MAL], Y NO ESTARAN TRISTES» (Sura Al Bacara, 2:62).

Por su parte, el Evangelio enseña la misma verdad, cuando adscriben al Nazareno (paz sea con el) haber dicho las siguientes palabras:
«Entonces el Rey dirá a los de su derecha: VENID, BENDITOS DE MI PADRE, HEREDAD EL REINO PREPARADO PARA VOSOTROS desde la fundación del mundo. PORQUE TUVE HAMBRE, Y ME DISTEIS DE COMER; TUVE SED, Y ME DISTEIS DE BEBER; FUI FORASTERO [AL IGUAL QUE LOS ISRAELITAS QUE SALIERON DE EGIPTO], Y ME RECOGISTEIS...»
– Mateo 25:34-35

Y lo anterior explica el hecho de que, los creyentes piadosos de entre los Judíos, los Cristianos, y los Musulmanes, experimenten una similar bendición Divina; a pesar de que, cada uno de ellos, esboza teologías distinta [¡y a menudo contradictorias!]. Es que, independientemente de la teología que profese, el creyente que hace el bien, agrada a su Creador; Y, las buenas obras de este creyente, le dan entrada automática a “La congregación de יהוה" (o, “El Reino de los Cielos”), de suerte que recibe toda la bendición, la protección, y el Favor Divino prometido a la congregación de los Justos.





Yo tambien soy un conejo



¿Quien es un verdadero creyente Hebreo?

El Judío, sabe instintivamente quien es [y quien no es] un creyente Hebreo. Es que, la tradición Judía, resume la Fe en estas sencillas palabras: “Aquello que seria odioso para ti (aquello que no te gustaría que te hicieran a ti mismo), no lo hagas tu a tu prójimo. Esto es toda la Torah (la Ley, los Salmos, y los Escritos); el resto, es solo comentario. Ve ahora, y aprende el comentario”- Talmud Babilónico, Shabbat 31a. Así, el verdadero creyente Hebreo, pone su énfasis en “hacer”. En cambio, el Gentil [que no esta dispuesto a aceptar los postulados de la fe Hebrea], pone su énfasis en el “creer”.
Y es por esto que, cuando un Judío encuentra a alguien que, a la vez que reclama ser Judio, pone todo su énfasis en “tener la teología correcta” (en conocer con absoluta certeza si es cierto o no que el alma subsiste a la muerte; si existe o no tal cosa como predestinacion; si hay o no un infierno; si vendrá o no un supremo Mesías humano; si los gentiles pueden o no convertirse al Judaísmo, etc), el creyente sabe de inmediato que esta frente a un estafador; frente a una "serpiente" que piensa que, poniéndose “dos orejitas de conejo”, lograra que “los conejos” la acepten entre ellos.





«El problema con nuestra época, es que nos hemos hecho “tan sabios”, que hemos perdido la capacidad de distinguir entre la sabiduría, y la necedad; entre lo moral, y lo inmoral; entre los derechos humanos, y lo que nos lleva derecho a deshumanizarnos. La abierta homosexualidad, es un excelente ejemplo de ello: nos la han vendido como un “derecho humano”; un estilo de vida que debemos defender sin cuestionamiento. El problema es que nadie parece entender que la homosexualidad es una conducta tan deshumanizante, que si todos nos hiciésemos homosexuales, acabaríamos con la humanidad [pues dejaríamos de reproducirnos]. ¿Puede haber algo mas deshumanizante que acabar con la humanidad?»




Odiar No Es Malo, Si lo Que Se Odia Es La Maldad



«En la geografia Biblica, Sodoma y Gomorra estaban localizadas en el punto mas bajo de la tierra de Canaan (las inmediaciones del mar muerto). ¿Por que? Pues para enseñarnos que, tanto la Sodomia publica, como el libertinaje sexual, son el punto mas bajo al cual puede descender la conducta de un creyente [uno que, por asi decirlo, ha desarrollado una moralidad que "esta cercana a la muerte"]. Es que, el hombre que da rienda suelta a sus pasiones (acercandose a la Sodomia), termina devorando su propia carne (cometiendo incesto), como ilustra la historia de Lot y sus dos hijas»




Si los jóvenes te dicen: “¡Construyamos el Templo! (los derechos humanos, la Democracia, la Globalización, el Capitalismo, la igualdad de sexos, etc)”- no los escuches. Pero, si los ancianos te dicen “¡Destruyamos el Templo!”- escúchalos. Es que, el “construir” de los jóvenes, a menudo conlleva destrucción; mientras que, el “destruir” de los ancianos, a menudo conlleva construcción.



«El hecho de que la Torah funciona, ya es de por si suficiente buena prueba...»


¿Por que creemos en la fe Hebrea?
Pues porque fue la fe enseñada por Moisés; y, porque treinta y cinco siglos de experiencia, confirman su efectividad
¿Y que hacemos con la opinión de los ateos, de los antropólogos, y de los expertos modernos?
Pues que, al igual que Moisés, la escriban en un Libro, y esperen treinta y cinco siglos;
Entonces, luego que haya pasado la prueba del tiempo y la experiencia, podremos compararla con la de Moisés




NOTA: Para descargar una copia del libro que describe tanto la fe como la practica del conjunto de ideas y valores conocidas como "Judaismo Universal", por favor teclee en el encabezado de esta pagina, sobre el eslabón que dice "El Libro de La Verdad".




El Pecado imperdonable

«Y sirvieron a sus ídolos, Los cuales fueron causa de su ruina; Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los Demonios» - Salmo 106:37.

En el idioma Hebreo en que se escribió el Sagrado libro de los Salmos, la palabra Hebrea que el anterior verso traduce como “Demonios”, es “Sedim”. Y, la palabra Hebrea que ese mismo Libro traduce como “Sodoma” , es “Sedom”. Pero, como el Hebreo de los Salmos, no contenía vocales, las dos palabras tenían la misma raíz etimológica. Así, el anterior pasaje, puede válidamente traducirse como que, la causa de “la Ruina” (la Perdición) del Pueblo de Dios, fue que “sacrificaron sus Hijos a Sodoma”; es decir, terminaron practicando la demoníaca idolatría moral en la cual la persona esta dispuesta a privar de la vida a aquellos que, de otro modo, habrian sido sus hijos e hijas (en otras palabras, terminaron practicando la abierta Sodomía, que no produce hijos ni hijas).
Y esta es la razón por la cual el Judaismo Universal enseña que, el pecado que no tiene perdón, es la promoción de los matrimonios del mismo sexo (y la homosexualidad que da lugar a tales matrimonios). Es que, la Justicia Divina dicta que, el "Padre" terrenal que, con su abierta Homosexualidad, priva a sus hijos de la Vida, merece a su vez que su "Padre" celestial le prive a el de la Vida [eterna] . ¡Que el Creador tenga misericordia de su Pueblo!





Mentiras, Homosexualidad, Y Perros

La mentalidad Occidental, a menudo acostumbra al hombre a mentir. Y, cuando el hombre se acostumbra a mentir, se hace un revisionista histórico. Para el revisionista histórico, la verdad es irrelevante; y, los hechos objetivos, son inconvenientes que deben ser vigorosamente refutados. Este extraviado ser, termina haciendo un dios de si mismo; Y, a sus ojos, lo importante no es cuales fueron los hechos, sino cuales debieron haber sido los hechos; lo importante no es como sucedieron las cosas, sino como debieron haber sucedido. Cual es la verdad objetiva, no es importante; lo importante es cual deberia ser esa verdad. Es que, como este necio ha decidido hacerse la referencia de todas las cosas (es decir, ha pretendido jugar el papel de dios), también pretende tener el poder de cambiar la realidad histórica (¡algo que ni siquiera el Creador reclama!), a fin de adular su vano y caprichoso ego (pretendiendo ser mas sabio e inteligente que el Creador). Si la realidad es que Dios hizo al hombre y a la mujer físicamente distintos, este falso dios pretende corregir al Creador, afirmando que TANTO AL HOMBRE COMO LA MUJER SON IGUALES (pues esta "debería" ser la realidad). Si el verdadero Dios afirma que la Homosexualidad publica es inmoral, y fue la causa de que el juicio Divino cayese sobre los antiguos Sodomitas, este necio alega que esto no es así; y que el relato Bíblico no es sino un mito, pues Dios no debería estar en contra de la Homosexualidad.
La Escritura asocia la mentira que encarna la homosexualidad publica, con la conducta de los perros. Como esta escrito: «No haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel. No traerás la paga de una ramera, ni el precio de un perro, a la casa de יהוה tu Dios por ningún voto; porque abominación es a יהוה tu Dios tanto lo uno como lo otro» - Deut. 23:17-18. ¿Por que tan fuerte comparación? Pues para imprimir en nuestras mentes una poderosa imagen. Vera, la Escritura Hebrea presenta a los perros como alimentándose de muerte (carroña), y de sangre: «... Así ha dicho יהוה : En el mismo lugar donde lamieron los perros la sangre de Nabot, los perros lamerán también tu sangre, tu misma sangre» -1 Reyes 21:19. ¿Que mensaje ético pretende darnos con esto la Escritura? ¿Cual es la enseñanza detrás del hecho de que los perros se alimenten de sangre? La contestación quizás pueda ilustrarse con la manera en que los esquimales solían cazar a los lobos: Se dice que el esquimal tomaba un puñal, y empapaba la hoja de metal con una capa de sangre. Entonces, esperaba a que la sangre se congelara, y continuaba añadiendo capas adicionales. Cuando la sangre ya había ocultado completamente el filo de la navaja, el esquimal enterraba la empuñadura firmemente en la nieve, exponiendo verticalmente la hoja. Al caer la noche, el lobo captaba el olor de la sangre, y se acercaba a lamerla. El calor de su lengua, hacia que la sangre se derritiera, de suerte que mientras mas vigorosamente lamia, mas sangre aparecía para lamer. En su frenesí, el lobo no captaba cuando la hoja ya estaba expuesta, y la sangre que ahora lamia, era la suya propia. Cuando el esquimal retornaba en la mañana, encontraba que el lobo se había desangrado, y yacía muerto sobre la nieve.
Esa es la lección que pretende darnos la Torah: Que aquel que, siendo reprendido, insiste en seguir sus bajos y animales instintos (en vez de la ética y moral a la que nos llama la Escritura), es como el perro (un animal impuro, según la Ley), pues su alimento es la muerte, ya que bebe su propia sangre.





En los asuntos de יהוה, las cosas no son “Todo, o Nada”

La Tanak dice que el rey Yehoshafat (Josafat) camino en la senda de su Padre David; es decir, fue un hombre temeroso de Dios (2 Cronicas17:3). Pero, una vez obtuvo riquezas y honor, Yehoshafat cometió el grave error de asociarse (emparentar ) con el Rey Ajav (Acab). Este ultimo, había dado la espalda a la Ley de Dios, para adorar en cambio a Baal y a Asherah. A consecuencia de esta asociación, Yehoshafat termino haciendo causa común con el perverso rey de Israel, peleando las mismas batallas de Ajav y de su esposa Yizevel (Jezabel), de acuerdo al capitulo 18 del segundo libro de las Crónicas. Esto desagrado a Adonai, quien no quiere que los justo fortalezcan las manos de los impíos que son “fuertes para hacer lo malo, pero débiles para hacer lo bueno y arrepentirse”. Así, Yah envió un profeta a Yehoshafat. ESTE PROFETA REPRENDIÓ AL REY, COMO ESTA ESCRITO: «Y SALIÓLE AL ENCUENTRO YEHU (JEHÚ) EL VIDENTE, HIJO DE HANANI, Y DIJO AL REY YEHOSHAFAT: ¿AL IMPÍO DAS AYUDA, Y AMAS A LOS QUE ABORRECEN A YAH? Pues la ira de la presencia de Yah será sobre ti por ello. EMPERO SE HAN HALLADO EN TI BUENAS COSAS, PORQUE CORTASTE DE LA TIERRA LOS BOSQUES, Y HAS APERCIBIDO TU CORAZÓN A BUSCAR A DIOS» (2 Crónicas 19:2-3).
Note que, a pesar de que la Escritura indica que Yehoshafat era acepto al Creador, su conducta (y muy probablemente su teología) no eran completamente correctas. Sin embargo, Yah no escogió basar la totalidad de su trato con Yehoshafat en lo incorrecto de sus obras (o de su teología). Y esto es una realidad eterna: que la totalidad del trato de Dios para con el creyente, no esta exclusivamente determinada por lo incorrecta que pueda ser su conducta (o su teología); sino que, el bien que ha hecho el creyente, juega un papel protagónico es este respecto. Así, tanto los creyentes Hebreos, como los Cristianos y Musulmanes, pueden descansar confiados en que, aun si sus conductas y/o su teología no son perfectas, Dios se encargara de dar amplia recompensa a todo el bien que hayan hecho.





Por Que Jesus No Continua En El Infierno



El Cristianismo es válido; pero su teología es falsa

La verdad siempre esta en el sano y ponderado balance: Jesús (paz sea con él), no era Dios [como reclama la teología Cristiana], ni tampoco era un simple bastardo, sediento de adulación y reconocimiento [como reclaman muchos Judíos]. La realidad esta en el medio: A pesar de su humilde y cuestionable origen, Jesús se levantó para llegar a ser un increíble reformador, que vino a recordar al Mundo gentil de su época, cual era el significado ético de la Torah [hazle a tu prójimo, aquel mismo bien que desearías para ti mismo]. Y, este predicador, cautivo de tal modo el corazón de su audiencia gentil, que estos últimos terminaron haciéndole Dios. Pero Jesús no tiene culpa de nada de esto, pues nadie le puede acusar de haber dejado evidencia escrita de ninguna de las virtudes que le atribuyen los Cristianos, ni de las faltas que le atribuyen los Judíos.
La realidad es que, lo único que queda claro de todo lo que los Evangelios atribuyen al Galileo (p.s.c.e.), es que Jesús fue un rabino Judío, que aclaro que no había sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel; de suerte que, los gentiles que quisiesen seguirle, tuviesen que abrazar la fe Hebrea. Jesús enseñó a todos que hay que hacer el bien (guardar los diez mandamientos de la Ley de Moisés). Pero, tanto la imagen, como las enseñanzas del Nazareno, fueron secuestradas [y tergiversadas] por los enemigos de Israel, a fin de revestir con un manto de sanción Divina, lo que en efecto es una abierta rebelión contra los mandamientos Divinos, así como contra el Pueblo escogido. ¿Quiere usted seguir a Jesús? ¡Pues haga lo que Jesús mismo hizo! Circuncídese, comience a vivir en obediencia a los Diez mandamientos de la Ley de Moises, celebre la Pascua, visite una sinagoga Judía durante el día Sábado, e identifíquese con el pueblo de Israel (aprenda el idioma Hebreo, así como sus tradiciones y costumbres)





El mensaje de la Torah (la Escritura Hebrea), no es Moisés, Jesús, ni Muhammad

El mensaje de la Torah (la Escritura Hebrea), no es Moisés, Jesús, ni Muhammad; es "La Ley de Medida Por Medida” (o Ley de siembra y cosecha). Esta Ley, dice que debemos dejar de hacer lo malo, y comenzar a hacer lo bueno, pues un día seremos juzgados con perfecta justicia, y se nos devolverá el mismo bien o mal que, en vida, hallamos sembrado. como esta escrito: «¡LEJOS ESTE DE DIOS LA IMPIEDAD, y del Omnipotente la iniquidad! PORQUE ÉL PAGARÁ AL HOMBRE SEGÚN SU OBRA, Y LE RETRIBUIRÁ CONFORME A SU CAMINO. Si, por cierto, DIOS NO HARÁ INJUSTICIA, y el Omnipotente no pervertirá el derecho» (Job 34:10-12). Y también dice en otro lugar: «Porque TÚ PAGAS A CADA UNO CONFORME A SU OBRA» (Salmo 62:12). Y mas adelante dice: «El que mira por tu alma, Él lo conocerá, Y DARÁ AL HOMBRE SEGÚN SUS OBRAS» (Proverbios 24:12). Y también dice el profeta: «... MIS ESCOGIDOS DISFRUTARÁN LA OBRA DE SUS MANOS» (Isaías 65:22). Finalmente dice la Escritura: «Y YO LES PAGARÉ CONFORME A SUS HECHOS, Y CONFORME A LA OBRA DE SUS MANOS» (Jeremías 25:14)






¿Porque rechazan los hombres la simple religión de Dios?

La “Religión de Dios”, es sencilla, y auto-evidente: “Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre” (Salmo 37:27). pero, una religión tan sencilla y evidente, no es propicia para quien percibe en la religión un medio para obtener fama, poder, riquezas, o libertinaje sexual; para aquel que ve en la religión el medio perfecto para crear su propia “tribu”, y erigirse a si mismo como “Rey” [o “Cacique”] de ella. Y, es por esto que [por medio de forzadas y estrambóticas teologías], los hombres aman complicar la sencilla y auto-evidente religión de Dios, haciéndola casi ininteligible. ¿Por que? Pues porque “El río revuelto, es ganancia de pescadores”. Es decir, mientras mas complique un maestro la simple y auto-evidente verdad Divina, mas importante y necesario se hará ese maestro para sus discípulos. Y, mientras mas necesiten al hombre que les guía, mas gloria, honra, y poder, lograra obtener ese hombre de ellos. De hecho, la necesidad sicológica de tal hombre, podría llegar a ser tan grande, que podrían necesitarle tanto como al Creador, y por ende comenzar a creer que, ese hombre, es en efecto la manifestación de Dios en la Tierra.






El suicidio intelectual de muchos de nuestros hermanos Cristianos

La noble teología Cristiana, es un tipo de “cheerleading religioso”; uno donde el creyente repite constantemente el “mantra”que son los grandes y altisonantes reclamos que, acerca del Nazareno, hacen los Evangelios. El problema con esto es que, en su sincero deseo de creer, a menudo el Cristiano cae victima de sus emociones, cometiendo el error de validar por medio de ellas, lo que debería ser el producto de la razón, y la objetividad. ¿Como hace esto el Cristiano? Pues induciendo en si mismo, un bendito estado de “estupor religioso”; una dichosa euforia, que atribuye a su inquebrantable fe en los Pomposos reclamos Evangélicos. Así, el creyente usa su bendito (pero auto-inducido) estado de euforia, como prueba absoluta de la veracidad de tales reclamos (“self fulfilled prophecy”). Y, una vez se convence a si mismo de su absoluta veracidad, comete un tipo de “suicidio intelectual”; pues se cierra tanto a la razón, como al sentido común. ¿Como? Pues asumiendo de antemano que, todo lo que contradiga la verdad que reclaman los Evangelios, tiene que por fuerza ser errado; que, si los hechos [o la lógica], no confirman los reclamos evangélicos, es porque “los hechos” están siendo mal interpretados; o porque “la lógica” esta siendo “ilógicamente” utilizada. Y es por esto que, la mayoría de los Judíos, evitan discutir la Escritura con la mayoría de los Cristianos; pues, tener una discusión lógica y objetiva, es casi imposible.





La locura teológica de creer que Jesús (paz sea con él) es “la simiente” de Abram

El apóstol Pablo (paz sea con el), era una de esas personas capaces de decir cosas que, a primera vista, parecían ser perfectamente lógicas; pero que, cuando se examinaban a fondo, resultaban ser singular locura. Un buen ejemplo de esto, podría ser el análisis que hacia Pablo del texto que se encuentra en Génesis 22:18. Allí, la Escritura dice lo siguiente: “En TU SIMIENTE serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz”. Escribiendo en la carta a los Hebreos (cuyo autor el Cristianismo asume ser Pablo) el apóstol aduce que, en el anterior pasaje, la palabra “Simiente” representa a un individuo en particular (Jesús); lo cual no seria el caso, si la palabra utilizada hubiese sido “simientes” [pues entonces habría hecho referencia a los Israelitas]. Este razonamiento de Pablo, es perfectamente lógico. El único problema, es que es un tipo de locura; pues esta completamente desconectado de la realidad. Es que, la palabra Hebrea que el pasaje traduce como “simiente”, es “zera” (זרע); y, en el Hebreo de la Escritura, el plural de esta palabra, simplemente no existía; Es decir, la palabra “Simientes”, no aparece en ninguna parte de la Escritura Hebrea.
¿Como explicamos este fenómeno? ¡Pues de forma muy sencilla! Es que, originalmente, la palabra “zera”, no intentaba evocar la idea de “la semilla” de algún árbol [o planta], sino la de “la Semilla” [“el Semen”] del hombre. Es decir, del mismo modo que siempre decimos “Semen” (una palabra singular), y nunca decimos “Semenes” (una palabra plural); de ese mismo modo la Escritura Hebrea siempre se refería a “la Simiente” de una persona, y nunca a “sus Simientes”.
¿Podemos confirmar objetivamente estas cosas? ¡Pues claro que si! Vera, en Génesis 13:14-16, la Escritura dice lo siguiente: «Y יהוה (Yah) dijo a Abram... “Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al Oriente y al Occidente. Porque TODA LA TIERRA QUE VES, LA DARÉ A TI Y A TU DESCENDENCIA para siempre. Y HARÉ TU DESCENDENCIA COMO EL POLVO DE LA TIERRA; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada”». En el anterior pasaje, la palabra Hebrea traducida como “DESCENDENCIA”, también es “zera” (זרע), la misma palabra que Génesis 22:18 traduce como “Simiente”. Pero, ¿Cual fue la “zera” que se hizo tan numerosa como el polvo de la tierra? ¿Cual fue la “zera” (simiente) de Abram que heredo la Tierra prometida? Obviamente, fueron los Israelitas, y no Jesús de Nazaret.
Así que, el pasaje en Génesis 22:18, que promete hacer de la “zera” de Abram una bendicion para todo el mundo, hace en realidad referencia al Pueblo de Israel, y no Jesús de Nazaret. ¿Por que seria Israel de bendicion para el resto del mundo? Pues porque [a diferencia del Cristianismo, del Islam, y de todas las demás naciones del Mundo], Israel seria el único pueblo que nunca olvidaría por completo la Ley de Dios. Y, ya que la bendicion del mundo esta en guardar esa Ley (Deut. 28:1-14), el ejemplo de Israel iluminaria al mundo entero. Como esta escrito: «Mirad, YO OS HE ENSEÑADO ESTATUTOS Y DECRETOS, como יהוה mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. GUARDADLOS, PUES, y ponedlos por obra; PORQUE ESTA ES VUESTRA SABIDURÍA Y VUESTRA INTELIGENCIA ANTE LOS OJOS DE LOS PUEBLOS, LOS CUALES OIRÁN TODOS ESTOS ESTATUTOS, Y DIRÁN: CIERTAMENTE PUEBLO SABIO Y ENTENDIDO, NACIÓN GRANDE ES ESTA» (Deuteronomio 4:5-6)




Si sigue usted con fidelidad lo ordenado por Moshe ravenu (no idolatres a nada ni a nadie fuera de יהוה, no robes, no mates, no adulteres, no levantes falso testimonio, honra a tus padres, Guarda el día de Shabbat, etc), le aseguramos que [al igual que sucedió con Israel] Moshe le conducirá hasta la Tierra Prometida (Figura del Mundo que pronto ha de venir). Pero, si actúa usted como Korah (Coré); rechazando lo dicho y ordenado en las dos tablas de Piedra por Moisés, hay una gran posibilidad de que acabe igual que como acabo Korah; quien fue gravemente castigado, siendo forzado a descender al centro de la Tierra (un sitio que aun los antiguos sabían que ardía con fuego)





La razón por la cual los creyentes Hebreos no podemos creer en la Totalidad de las Revelaciones Cristianas Y Musulmanas

la Torah siempre ordenó que guardásemos la Ley de Dios (los diez mandamientos). Y, uno de esos mandamientos, nos prohíbe dar falso testimonio. En otras palabras, el creyente no puede afirmar nada que sea falso, que este en entredicho, que sea cuestionable, o que no demuestre ser algo mas que una mera conjetura. ¿Por que? Pues porque, el creyente que tal hace, se arriesga a dar un falso testimonio (rebelándose así contra lo ordenado por su Creador). Y esto, es un grave pecado, pues la Ley advierte diciendo: “Porque LA BOCA DE LOS QUE HABLAN MENTIRA, SERA CERRADA” (Salmo 63:11).
Y, es en este sentido que, ni el mensaje del Evangelio, ni el mensaje del Corán, pueden ser aceptados como totalmente inspirados, por aquellos que creemos en la Torah. ¿Por que? Pues porque, aunque tanto el Evangelio como el Corán contienen grandes verdades, ambos mensajes contienen elementos que son altamente cuestionables (es decir, cuya veracidad esta en entredicho). ¿A que nos referimos? Pues a que niegan y contradicen el claro mensaje de la Torah. Es que, mientras por un lado la Torah nos exhorta a guardar la Ley, diciendo: “El principio de la sabiduría es el temor de Yah; BUEN ENTENDIMIENTO TIENEN TODOS LOS QUE PRACTICAN SUS MANDAMIENTOS (no robes, no mates, no mientas, no adulteres, etc)”- Salmo 111:10; Por otro lado, el Evangelio nos exhorta a que abandonemos la Ley de Dios [para seguir en cambio “la Ley de la Gracia”]. Como enseñan los siguientes pasajes Cristianos:

-- “CRISTO NOS REDIMIÓ DE LA MALDICIÓN DE LA LEY” (Gálatas 3:13);
-- “LA LEY Y LOS PROFETAS ERAN HASTA JUAN” (Lucas 16:16);
-- “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; PUES NO ESTÁIS BAJO LA LEY, SINO BAJO LA GRACIA” (Romanos 6:14);
-- “Pero YO NO CONOCÍ EL PECADO SINO POR LA LEY; PORQUE TAMPOCO CONOCIERA LA CODICIA, SI LA LEY NO DIJERA: NO CODICIARÁS. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; PORQUE, SIN LA LEY, EL PECADO ESTÁ MUERTO” (Romanos 7:7-8)

De igual modo, el Corán nos exhorta a abandonar la Ley de Dios, para seguir en cambio la “Ley Sharia”; Como esta escrito: “Si pues, recibís de mi una dirección (Sharia), QUIEN SIGA MI DIRECCIÓN NO SE EXTRAVIARA, Y NO SERA DESGRACIADO. PERO, QUIEN NO SIGA MI AMONESTACIÓN, LLEVARA UNA EXISTENCIA MISERABLE...” (Quran 20:123-124, y 5:38).
De nuevo, tanto el mensaje del Evangelio, como el del Corán, niegan la revelación Divina contenida en la Torah [¡cuya veracidad nunca ha estado en entredicho!]. Es que, el mensaje de la Torah, condena al hombre que abandona la Ley (los diez mandamientos), y enseña que, quien tal hace, es soberbio y maldito; como esta escrito: “Reprendiste a LOS SOBERBIOS, LOS MALDITOS, QUE SE DESVÍAN DE TUS MANDAMIENTOS” (Salmo 119:21); Y también: “APARTAOS DE MI MALIGNOS, PUES YO GUARDARE LOS MANDAMIENTOS DE MI DIOS” (Salmo 119:115).
ASÍ, EL QUE LOS EVANGELIOS RECLAMEN QUE JESÚS (PAZ SE ACON ÉL) ES EL MESÍAS; O EL QUE EL CORÁN RECLAME QUE MUHAMMAD (PAZ SEA CON ÉL) ES EL SELLO DE TODOS LOS PROFETAS, ES IRRELEVANTE; pues ningún creyente puede afirmar las cosas que enseñan estos dos libros (el completo abandono de la Ley de Dios) con completa certeza de que no esta diciendo algo que podría ser falso, o que podría ser abierta rebelión contra lo ordenado por el Dios que dijo: “DIOS NO ES HOMBRE, PARA QUE MIENTA, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. ÉL DIJO, ¿Y NO HARÁ? Habló, ¿y no lo ejecutará?” (Números 23:19).
Por el otro lado, aun si fuesen ciertos los reclamos hechos por el Evangelio y el Corán, la revelación Divina dada por Dios en la Torah, nunca ordenó [explícitamente] a los creyentes a creer en un Mesías (un Rey “Ungido”) llamado Jesús; ¡pero si a creer en un Rey ungido (Mesías) llamado David!; como esta escrito: «He puesto el socorro sobre UNO QUE ES PODEROSO; He exaltado a un escogido de mi pueblo. Hallé a DAVID MI SIERVO; LO UNGÍ CON MI SANTA UNCIÓN. MI MANO ESTARÁ SIEMPRE CON ÉL, MI BRAZO TAMBIÉN LO FORTALECERÁ» (Salmo 89:19-21).
De igual modo, la revelación Divina dada por Dios en la Torah, nunca ordeno al creyente seguir a un profeta llamado Muhammad; ¡pero si a seguir un profeta llamado Moisés! (el profeta que recibió las dos tablas de piedra, con los Diez mandamientos de la Ley Divina), como esta escrito: “ENVIÓ A SU SIERVO MOISÉS, Y a Aarón, AL CUAL ESCOGIÓ” (Salmo 105:26); “CONDUJISTE A TU PUEBLO como ovejas POR MANO DE MOISÉS y de Aarón. (Salmo 77:20); “SUS CAMINOS NOTIFICÓ A MOISÉS, Y a los hijos de Israel sus obras” (Salmo 103:7); “Y trató de destruirlos, de no haberse interpuesto MOISÉS SU ESCOGIDO delante de Él...” (Salmo 106:23).
En resumen, el que Jesús sea un ungido de Dios (Mesías), o el que Muhammad sea el sello de todos los profetas, no hace diferencia alguna para quien rige su vida por la Torah, pues la revelación dada por Dios a Israel, ya incluía todo lo que el creyente necesitaba para conocer (y hacer) la voluntad de su Dios (que no es otra sino vivir en paz y armonía con el prójimo, haciendo el bien encarnado en los diez mandamientos); como esta escrito: «CONFÍA EN יהוה (NO EN JESÚS, NI EN MUHAMMAD), Y HAZ EL BIEN [ORDENADO EN LOS MANDAMIENTOS], Y HABITARÁS EN LA TIERRA [PROMETIDA], y te apacentarás de la verdad [viviendo seguro de que no sigues mentira ni falsedad alguna]» (Salmo 36:3).
En adición, Jesús y Muhammad eran “hijos de hombre” (es decir, hombres mortales); como esta escrito: “Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y EL HIJO DEL HOMBRE será entregado para ser crucificado” (Mateo 26:2). Pero, la Torah advierte que no podemos poner nuestra esperanza en ningún “Hijo de hombre”, pues no hay en él salvación alguna; y David lo confirma por el Espíritu Santo, cuando dice: «NO CONFIÉIS en los príncipes, ni EN HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN» (Salmo 146:3).
La realidad es que, la confianza de quien vive por la Torah, esta puesta en יהוה (el Dios de Paz), un Salvador mucho mas seguro, grande, y poderoso, que tanto Jesús, como Muhammad (la paz sea con ambos); como esta escrito: «יהוה (YAH, EL DIOS DE PAZ) ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN; ¿DE QUIÉN TEMERÉ? יהוה ES LA FORTALEZA DE MI VIDA; ¿DE QUIÉN HE DE ATEMORIZARME?» (Salmo 27:1); «PORQUE GRANDE ES יהוה , y digno de suprema alabanza; TEMIBLE SOBRE TODOS LOS DIOSES» (Salmo 96:4); «BIENAVENTURADO EL HOMBRE QUE PUSO EN יהוה (NO EN JESUS NI EN MOHAMED) SU CONFIANZA» (Salmo 40:4); «Porque ¿QUIÉN ES DIOS, SINO SÓLO יהוה (YAH, EL DIOS DE LA PAZ)? ¿Y QUÉ ROCA HAY FUERA DE NUESTRO DIOS?» (Salmo 18:31); Y, finalmente: «Mas YO EN TI CONFIO OH יהוה ; DIGO “¡TÚ ERES MI DIOS!” (Salmo 31:14).
Quien sigue la Ley de Yah [el Dios de Israel], y pone en Él su fe y su esperanza, es un hombre dichoso, pues pone su futuro en manos de un Dios que encarna la bondad, la misericordia, y la justicia; como afirma la Torah, cuando dice: “BUENO Y RECTO ES YAH”- Salmo 25:8; “GUSTAD, Y VED QUE ES BUENO YAH; DICHOSO EL HOMBRE QUE CONFÍA EN ÉL”- Salmo 34:8; “CIERTAMENTE ES BUENO DIOS PARA CON ISRAEL”- Salmo 73:1; “PORQUE TÚ, SEÑOR, ERES BUENO Y PERDONADOR, Y GRANDE EN MISERICORDIA”- Salmo 86:5; “Porque YAH ES BUENO; PARA SIEMPRE ES SU MISERICORDIA, Y SU VERDAD POR TODAS LAS GENERACIONES”- Salmo 100:5; Y, “TU JUSTICIA ES JUSTICIA ETERNA, Y TU LEY LA VERDAD”- Salmo 119:142.
En cambio, quien pone toda su fe y su esperanza en Jesús (paz sea con el), la pone sobre alguien que confesó abiertamente no ser bueno; como esta escrito: “Jesús le dijo: ¿POR QUÉ ME LLAMAS BUENO? ¡NINGUNO HAY BUENO, SINO SÓLO DIOS!”- Lucas 18:19. Del mismo modo, quien pone toda su fe y su esperanza en Muhammad (paz sea con el), la pone sobre alguien que confeso abiertamente practicar el terror; como esta escrito: “VOY A SEMBRAR EL TERROR EN LOS CORAZONES DE LOS INFIELES: ¡CORTADLES EL CUELLO, pegadles en todos los dedos!"- Corán 8:12.





La Corrupción en Los Escritos Cristianos

¿Por que la literatura Cristiana denunciaba con tanta vehemencia a “aquellos que se decían ser Judíos y no lo eran, sino que eran sinagoga de Satanás”? (Apocalipsis 2:9, & 3:9). ¿Por que no malignizaba también a quienes se decían ser Cristianos, y no lo eran? La razón por la cual los Evangelios no maligniza con la misma vehemencia a los falsos Cristianos, es la misma por la que nunca habla mal de los gobernantes Romanos (El Cesar, los Senadores, Los Gobernadores, Los Procuradores, los Tribunos, los Centuriones, etc): Porque, siendo la Religión oficial del Imperio, el Nuevo Testamento no podía ser totalmente objetivo; ni podía tampoco decir ninguna verdad que no fuese inconveniente o desfavorable al poder Romano. Por eso, aun las doctrinas cristianas, favorecen el “Status Quo” del gobierno Romano: Es decir, el Evangelio enseña que, el dinero de todos, pertenecía al Cesar (Mateo 22:19-21, Marcos 12:14-17, y Lucas 20:22-25); enseñaba que, si los Romanos era malos, el creyente no debía resistirlo (Mateo 5:39); que, si (los Romanos) te abofeteaban en una mejilla, debías ponerle también la otra (Lucas 6:29); que, si (los Romanos) te quitaban la capa, debías entregarles también tu túnica (ibid); si (los Romanos) te obligaban a llevar una carga durante una milla, debías ir con ellos dos; que no debías oponerte a la autoridad (Romana), pues nadie tiene autoridad alguna, a menos que le haya sido dada “de arriba” (Juan 19:11); que el creyente no podía oponerse a las autoridades Romanas, porque no había autoridad alguna fuera de Dios, y las autoridades que había (las Romanas), por Dios habían sido constituidas, de suerte que, quien se oponía a la Autoridad Romana, se oponía al mismo Dios (Romanos 13:1-2).
En fin que, los Escritos Cristianos, fueron alterados por las autoridades Romanas de la época, a fin de auto-perpetuar su poder, y hacer de los Judíos (así como del Judaísmo) un conveniente chivo expiatorio; uno que llevase el peso de todos los pecados Imperiales. Es decir, la responsabilidad por las faltas e injusticias de un mundo que estaba siendo gobernado y oprimido por Roma, no recayó sobre las autoridades Romanas (los opresores), sino sobre los Judíos (Los oprimidos); aquellos seres satánicos que habían rechazado y asesinado al Creador, impidiendo así que este ultimo pudiese redimir al mundo, resolviendo así los problemas de toda la humanidad.
La realidad es que, aun si todo lo que la Torah adscribe a Moisés estuviese alterado; todo lo que el evangelio adscribe a Jesús estuviese alterado; y todo lo que el Korán adscribe a Muhammad estuviese alterado; a partir de un libro tan sencillo como el Libro de los Salmos, podríamos encontrar suficiente luz como para arribar a las misma verdades Divinas. Es que los Salmos enseñan las siguientes verdades:

1) El nombre del Dios de Israel ( יהוה ), es “Yah” (Salmo 68:4); Yah, es un Dios bueno (Salmo 25:8, 34:8, 73:1, 100:5, 106:1, 107:1, 118:1&29); Él es Dios de dioses; el mas poderoso de entre todos los poderosos, y convoca a toda la Tierra a su servicio- Salmo 50:1
2) El Dios de Israel, quiere que nos apartemos del mal, y que hagamos el bien, a fin de que obtengamos de ese modo la vida eterna- Salmo 37:27; & 37:3,8,&29. Esto significa andar en integridad, y hacer justicia; significa hablar la verdad en nuestro corazón; significa no calumniar injustamente a nadie; significa no hacer mal al prójimo (no hacerle a otros el mal que no nos gustaría que nos hiciesen a nosotros mismos); significa no admitir reproche alguno contra nuestro vecino; significa tener en poco a quienes se enorgullecen de su vileza, pero honrar a quienes temen a יהוה ; significa tener palabra de honor; significa no prestarse para la usura; ni dejarse sobornar para hacer daño al inocente (Salmo 15).
3) Cuando los hombres viven juntos, y en armonía con sus hermanos, Yah envía sobre ellos su Bendición, y la Vida Eterna (Salmo 133).
4) Yah mostrara su Salvación a todo hombre y a toda mujer que le ofrende sacrificio de alabanza, y que proceda a “limpiar su camino”- Salmo 50:23
5) El joven (el nuevo creyente) limpia su camino, guardando (obedeciendo) los mandamientos de Dios- Salmo 119:1-10.
6) El mandamiento de Dios (su orden de que hagamos lo bueno, y desechemos lo malo), no tienen como propósito el condenarnos (mostrándonos cuan imperfectos y pecaminosos somos), sino el salvarnos (mostrándonos que, no importando cuan pequeño sea el bien que produzca nuestra imperfecta obediencia, Dios sera siempre fiel en recompensarla)- Salmo 71:3
7) Yah no es un Dios caprichoso, sino que juzga al mundo con equidad (Salmo 67:4), y con Justicia (Salmo 72:2), dándonos a cada uno el mismo bien o mal que hayamos hecho (Salmo 62:12)
8) El sacrificio que Dios nunca desprecia, no es el de un cordero expiatorio, ni es el sacrificio físico de algún ser humano: Es el de un corazón contrito y Humillado (un corazón arrepentido). A este corazón quebrantado, Dios nunca le negara su petición (el perdón de sus pecados)- Salmo 51:17.
9) Así como la distancia entre el oriente y el occidente, es un cambio de dirección (un giro de 180 grados), de ese mismo modo Dios pone “distancia” entre el hombre y sus pecados, cuando este ultimo da a su vida un giro de 180 grados, para comenzar a alejarse de la maldad, y acercarse al bien- Salmo 103:12
10) Yah ( יהוה ), es como un espejo; el espejo en si mismo nunca cambia, pero todo el que mire en el espejo, vera algo distinto- el hombre severo, impositivo, y Tirano, vera a Dios como un Tirano religioso; un severo e impositivo dictador, que amenaza diciendo: “¡Es a mi manera, o es la carretera!” (O crees y obedeces ciegamente todo lo que te ordeno, o te “cocino” en las llamas del infierno). En cambio, el hombre que tiene un corazón limpio (sin vanidad ni orgullo), vera en el Creador a un Dios de limpieza ética y moral; un Dios que nunca obra con arrogancia, ni de forma injusta, o caprichosa. Finalmente, el hombre que es misericordioso, vera en el Creador a un Dios de misericordia; a un Padre paciente y compasivo, que siempre esta dispuesto a perdonar las faltas y las flaquezas de sus hijos, a fin de restaurarlos a la comunión con su Padre- Salmo 18:25-27.
11) Aunque tenemos el deber de mostrar respeto y deferencia a todos los “príncipes” de Dios; así como a hombres de la estatura de Moisés, David, Jesús, Muhammad, y El Dalai Lama (paz y bendicion sean con todos ellos), es mejor (y mucho mas seguro) confiar en יהוה , el Dios de la Paz (Salmo 118:9, 40:4, & 39:5)
12) Al final de los tiempos, יהוה reinara sobre toda la Tierra, haciendo que todos los hombres (tanto los que aun estén con vida, como los que ya hayan muerto) se vuelvan a Dios, y le sirvan para siempre (Salmo 22:26-31). Y, esta redención universal, sera prefigurada en la redención de Israel; cuando El Creador muestre su misericordia al pueblo Hebreo, haciendo que su Luz brille sobre Jerusalén, y sobre sus moradores. Este milagro, hará que todas las Naciones del mundo deseen ser también ser “pastoreadas” por el Dios de Israel, haciéndole de este modo su Rey Eterno. Como esta escrito: «Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; Selah. Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las naciones tu salvación. Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben. Alégrense y gócense las naciones, Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra. Selah. Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben. La Tierra dará su fruto (la resurrección de los muertos); Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro. Bendíganos Dios, Y témanlo todos los términos de la Tierra» (Salmo 67).





Las incoherencias del Evangelio: ¿Era Jesús (p.s.c.e.) un falso mensajero?

Aquel mensajero que busca la gloria del que le envío, es veraz, y tiene un mensaje verdadero [pues no ha adulterado su mensaje, tratando de robar gloria para si mismo]. Y esto es confirmado por los escritos cristianos, cuando dicen: “PERO, EL QUE BUSCA LA GLORIA DEL QUE LE ENVIÓ, ÉSTE ES VERDADERO, Y NO HAY EN ÉL INJUSTICIA” (Juan 7:18).
En esta linea, el Evangelio enseña que, “el Padre” envío a su hijo [Jesús], para que fuese el mensajero de una doctrina en particular, como esta escrito: “Jesús les respondió y dijo: MI DOCTRINA NO ES MÍA, SINO DE AQUEL QUE ME ENVIÓ” (Juan 7:16). Esa doctrina, era que Jesús moriría por los pecados del mundo, a fin de dar comienzo a un nuevo pacto [que sustituiría el pacto de la Ley], como esta escrito: “Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque ESTO ES MI SANGRE DEL NUEVO PACTO, QUE POR MUCHOS ES DERRAMADA PARA REMISIÓN DE LOS PECADOS” (Mateo 26:26-28).
¿Cual es el problema con todo esto? ¡Pues que es contradictorio y ambiguo! Y esto a su vez, arroja serias dudas sobre su veracidad. Es que, si Jesús (paz sea con el) era un mensajero verídico, no podía buscar su propia gloria, sino que en todo momento debia dar la gloria y la honra a aquel que le envió [el Padre].
Pero la realidad es que, el Evangelio, esta lleno de ejemplos que muestran a Jesús glorificandose a si mismo. Veamos un par de ejemplos: El relato evangelico adscribe al Nazareno haber dicho lo siguiente: “Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga” (Juan 8:50). A pesar de estas palabras, el verso que sigue inmediatamente al anteriormente citado, atribuye a Jesús haber dicho lo siguiente: “De cierto, de cierto os digo que, el que guarda mi palabra, nunca verá muerte” (Juan 8:51).
¿Percibe usted la contradicción que existe entre estos dos versículos? Lo que Jesús esta diciendo es «Miren, en realidad no busco auto-glorificarme... ¡pero tengan presente que soy tan increíblemente grande, que el que guarde mi palabra, nunca habrá de morir!» (algo que ni siquiera el Creador prometió jamas a ninguno de sus profetas). [De paso, ¿cuantos de aquellos que escucharon estas palabras [y las guardaron], permanecen aun entre nosotros, sin jamas haber visto muerte?] Justo después de haber [supuestamente] dicho las anteriores palabras, Jesús es nuevamente citado diciendo: “Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es” (Juan 8:54). De nuevo, el Galileo afirma que no desea auto-glorificarse; Pero entonces procede a decir: «De cierto, de cierto os digo: “Antes que Abraham fuese, Yo soy”» (Juan 8:58). Note nuevamente la contradicción ética y moral- «¡Esta mal que me alabe a mi mismo!... Pero, ¿saben que? ¡Soy como Dios! ¡Inmortal!».
La realidad es que, el tiempo no nos daría, si fuésemos a enumerar todas y cada una de la ocasiones en las que el Evangelio cita Jesús (p.s.c.e.) actuando como si fuese “un falso mensajero” [es decir, glorificándose a si mismo, y no a aquel le envío]. Las siguientes, son solo algunas de esas ocasiones: “Yo soy el camino, la Verdad, y la Vida” (Juan 14:16); “Yo soy la resurrección y la vida” (Juan 11:25); “Yo soy el buen pastor” (Juan 10:11); “Yo soy el pan vivo que descendió del cielo” (Juan 6:51); “Yo soy la vid...” (Juan 15:1); “Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin” (Apocalipsis 21:6); “Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que [Yo] tuve contigo antes que el mundo fuese” (Juan 17:5), etc.





«LA TORAH DICE QUE יהוה (EL DIOS DE ISRAEL), TENIA PROFETAS. ASÍ QUE, SI JESÚS HUBIESE SIDO EL DIOS DE ISRAEL, HABRÍA TENIDO PROFETAS [Y NO APÓSTOLES]. DE HECHO, JESÚS NO TUVO NI UN SOLO PROFETA; MIENTRAS QUE, MOISÉS, TUVO EN EFECTO UN PROFETA (AARÓN). ¿QUE SIGNIFICA? SIGNIFICA QUE JESÚS NO SOLAMENTE NO ERA TAN GRANDE COMO יהוה, ¡SINO QUE NI SIQUIERA ERA TAN GRANDE COMO MOISÉS!»




No heredamos la culpa del pecado de nuestros padres

Moisés enseño que, siendo יהוה un Dios justo, no permite que los hijos hereden el castigo por el pecado moral de sus padres (Deut. 24:16). Así, el verso que, siglos mas tarde, pondría a David diciendo “En pecado me concibió mi madre” (Salmo 51:5), no significa que David creyese que había heredado de su madre “un pecado original” (Salmo 18:20-24). Lo que significa, es que, a pesar de la grandeza prometida (2da de Samuel 7:16) al linaje Davídico (que reinaría para siempre), David nunca olvido el humilde origen de tal linaje [la prostituta Rahab, quien fue la matriarca de tal linaje]





Hijo mio eres tu, yo te he engendrado hoy

El verso que dice "Hijo mio eres tu, yo te he engendrado hoy" (Salmo 2:7), no fue dicho a Jesús de Nazaret (p.s.c.e.), como extraviadamente reclama el autor de la Carta Cristiana a los Hebreos. Es que, el anterior verso, fue dicho al Rey David, como esta escrito: «Halle a David mi Siervo; lo ungí con mi santa unción. Mi mano estará siempre con el, mi brazo también lo fortalecerá.... El me clamara: “¡Mi Padre eres tu!, Mi Dios, y la Roca de mi Salvación”. Yo también le pondrá por Primogénito, el mas excelso de los reyes de la Tierra» (Salmo 89:20-27). ¿Por que fue dicho este verso a David? Pues porque, siendo Rey de Israel, personificaba a la Nación de Israel, de la cual Dios ha dicho: “Israel es mi Hijo, mi Primogénito” (Éxodo 4:22); David representaba al pueblo que tiene la promesa de que reinara sobre todos los otros pueblos de la Tierra: “Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Yah, como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones” (Isaías 2:2). Y: “En aquel tiempo llamarán a Jerusalén: Trono de יהוה , y todas las naciones vendrán a ella en el nombre de יהוה en Jerusalén; ni andarán más tras la dureza de su malvado corazón” (Jeremías 3:17)





«No es de sabios creer ciegamente en todo lo que segundas y terceras personas escribieron acerca del Nazareno. Recuerde que, "el papel aguanta todo lo que le escriben". Si la vida y las palabras del Nazareno, hubiesen sido tan criticas e importantes, Jesús las habría grabado personalmente [a fin de que no quedase duda alguna acerca de su veracidad]. Pero, la realidad es Jesús no escribió personalmente nada; como intimando que, lo ya contenido en las Escrituras Hebreas, era mas que suficiente para alcanzar la Salvación; como confirma el mismo relato evangélico, cuando dice: «A Moisés y a los Profetas tienen; óiganlos» (Lucas 16:29).»




La obediencia perfecta de los mandamientos

La Ley dice asi:«EL QUE HACE ESTAS COSAS, no resbalará jamás» (Salmo 15:5). Si, el anterior pasaje, fuese a ser interpretado como enseñando que, para que un hombre sea justificado ante Dios, tiene que obedecer TODO LO ORDENADO EN LA LEY (es decir, guardar perfectamente la Ley), también tendríamos que interpretar que, para que un hombre pueda ser corrompido (y pueda por tanto "ser echado de la presencia Divina"), tiene que desobedecer TODO LO ORDENADO EN LA LEY (es decir, tiene que desobedecer perfectamente la Ley); pues la Escritura dice:«... EN TODAS ESTAS COSAS, se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros» (Levítico 18:24)





¡Te han mentido amigo Cristiano!

Te han hecho abrazar la maldición decretada para los que se apartan de la Ley (Salmo 119:21). ¿Como lo hicieron? ¡Pues blasfemando la Ley!; Diciéndote que la Ley es una maldición (Gálatas 3:13); que la Ley es un yugo que nadie ha podido sobrellevar (Hechos 15:10). Pero, esto es una mentira de Ha Satan, quien quiere que termines en Gehinnom (el infierno). Es que la Ley no es imposible de guardar. De hecho, guardar la Ley, es lo único que hace perfecto sentido; lo único que garantiza completa paz y bendicion para tu vida. Es que, toda la Ley, se resume en no hacer a otros el mal que no quisiéramos que se nos hiciese a nosotros mismos; en hacer al prójimo, el mismo bien que desearíamos para nosotros mismos. Como enseñó también el Nazareno, cuando es citado diciendo: «Así que, TODAS LAS COSAS QUE QUERÁIS QUE LOS HOMBRES HAGAN CON VOSOTROS, ASÍ TAMBIÉN HACED VOSOTROS CON ELLOS; PORQUE ESTO ES LA LEY Y LOS PROFETAS» (Mateo 7:12).
¿Quieres el bien para tu vida? ¡Pues guarda la Ley, haciendo a otros ese mismo bien que deseas para ti mismo! ¿Porque debería esto ser algo imposible de obedecer? ¿Porque el Cristianismo afirma que la Ley es imposible de guardar? (Romanos 3:19-20&23). Pero, si eso fuese cierto, ¿por que habría dicho el Creador (bendito sea) que, obedecer sus mandamientos, no era algo difícil? Como esta escrito: «Cuando obedecieres a la voz de יהוה tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la Ley; cuando te convirtieres a יהוה tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma. PORQUE ESTE MANDAMIENTO QUE YO TE ORDENO HOY NO ES DEMASIADO DIFÍCIL PARA TI, ni está lejos» (Deut. 30:10-11)





«En un Mundo que ha dado la espalda a la luz de la verdad, para abrazar las tinieblas de la mentira, decir la verdad, es considerado un crimen de odio»




¿Resucitó realmente Jesús (paz y bendición sean con él)?

Las resurrecciones efectuadas por los profetas de la Tanak [la Escritura hebrea] fueron claras, publicas, e indubitables. En cambio, el relato Evangélico acerca de la resurrección del Galileo (p.s.c.e.) es incierto y dudoso. Es que, ningún seguidor de Jesús, le vio resucitar de su tumba. Y, quienes [alegadamente] le vieron luego de resucitar, a menudo no vieron la misma persona que antes habían conocido [¡de modo que no tenían certeza absoluta de la veracidad de la resurrección!]. Como esta escrito: “Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿TÚ, QUIÉN ERES?” (Juan 21:12). Y también dice: “Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. MAS LOS OJOS DE ELLOS ESTABAN VELADOS, PARA QUE NO LE CONOCIESEN” (Lucas 24:15-16). Y finalmente: “Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. Y cuando le vieron, le adoraron; pero ALGUNOS DUDABAN” (Mateo 28:16-17)





La locura teológica de postular que la Salvación “no [es] por obras, para que nadie se gloríe”

Los escritos Cristianos, dicen así: “Porque por gracia sois salvos, por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9). Y esto ha dado lugar a que el cristianismo abandone el compromiso con hacer las buena obras que ha ordenado יהוה en Su Ley. ¿Cual es el problema con esta teología? Pues que, aunque bien intencionada, es un tipo de “locura teológica”; desconectarse de la realidad de la Palabra de Dios (la Escritura hebrea), para crear una ilusoria y artificial realidad. Es que la Escritura nunca condeno ni fustigó a nadie por sentirse orgulloso de hacer la voluntad de Dios, ni por vivir la vida de Justicia que agrada al Creador. Como ejemplifico el rey David, cuando dijo: «יהוה me ha premiado conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado» (2 Samuel 22:21); O como ejemplifico Job, cuando dijo: «Péseme Dios en balanzas de justicia, Y conocerá mi integridad» (Job 31:6); como también dice el Salmo: «Júzgame, oh יהוה, conforme a mi justicia, Y conforme a mi integridad» (Salmo 7:8); Y también: «Juicio y justicia he hecho; No me abandones a mis opresores» (Salmo 119:121); o como ejemplifico el rey Ezequías, cuando dijo: «Oh יהוה, te ruego que te acuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos» (Isaías 38:3)





La idolatría de una figura humana (Jesus, Muhammad, etc), nos enemista con el Dios de Israel, y destruye nuestras almas

La salvación de todos los hombres, consiste en alejarse del mal, y comenzar a hacer el bien (Salmo 37:27). Dios garantiza que esto produce vida eterna. Pero el Cristiano no acepta esta palabra de Dios, pues de antemano ha decidido que, la figura de Jesús (paz sea con el), es tan increíblemente grande, que es imposible que el propósito de la Escritura Hebrea no sea exaltar la figura del hombre llamado Jesús de Nazaret. Para el Cristiano, el hecho de que la Ley advierta que no hay salvación en ningún "hijo del hombre" (Salmo 146:3), es irrelevante, pues si la Ley de Dios no justifica la adoración del Galileo, entonces hay que descartarla, olvidándose de ella.
¿Como ve el Dios de Israel esta soberbia aptitud? ¿Que piensa Dios de quienes pretenden saber mas que Él? ¿De los que pretenden dictarle quien debe [y quien no debe] ser exaltado? Pues el Creador dice lo siguiente: «REPRENDISTE A LOS SOBERBIOS, LOS MALDITOS QUE SE DESVÍAN DE TUS MANDAMIENTOS [de tu Ley]» (Salmo 119:21, Versión Reina Valera). Y también dice en otro lugar: «AMASTE EL MAL, MÁS QUE EL BIEN; LA MENTIRA MÁS QUE HABLAR JUSTICIA. HAS AMADO TODA SUERTE DE PALABRAS PERNICIOSAS, ENGAÑOSA LENGUA. POR TANTO, DIOS TE DERRIBARÁ PARA SIEMPRE: TE ASOLARÁ, Y TE ARRANCARÁ DE TU MORADA, Y TE DESARRAIGARÁ DE LA TIERRA DE LOS VIVIENTES. Y verán los justos, y temerán; Y reiránse de él, diciendo: ¡He aquí el hombre que no puso a Elohim por su fortaleza!» (Salmo 52:3-7)





«Cúidate de no creer en absurdas Mentiras. Es que, quien logre convencerte para que creas lo absurdo, tarde o temprano logrará convencerte para que hagas lo atroz (es decir, para que actúes en base a el absurdo que ya haz aceptado)»




Es el creyente Cristiano, quien tiene que justificar su Fe

Los Diez mandamientos, fueron escritos por el dedo de יהוה ; En cambio, los Evangelios no fueron escritos por el dedo de יהוה. Así que, son los hermanos Cristianos [y no los creyentes Hebreos], quienes tienen que dar cuenta de su fe, y justificar la razón por la cual rehúsan obedecer lo escrito por el dedo de יהוה [los Diez mandamientos], para obedecer en cambio lo que no fue escrito por el dedo de יהוה [los Evangelios, que niegan la necesidad de comprometerse con la obediencia a los mandamientos]





Dios ha escogido solamente a Israel

La Torah dice asi: «Solamente de tus padres se agradó יהוה (Yah) para amarlos, y escogió su descendencia después de ellos, a vosotros [oh Israel], de entre todos los pueblos...» (Deut. 10:15). ASI QUE, EL QUE QUIERA SALVARSE, TIENE QUE HACERSE PARTE DEL PUEBLO DE ISRAEL...





No hay bendición para el que rehúsa honrar al Hijo de Dios

La Palabra de Dios (la Escritura Hebrea) ordena diciendo así: «Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en Él confían» (Salmo 2:12). En otras palabras, si no queremos tener que enfrentar la ira de Dios, tenemos que confiar en lo que nos ordena: honrar al “Hijo” (el Hijo de Dios). Pero, ¿quien es ese Hijo de Dios? Pues el pueblo de Dios (Israel), como esta escrito: «Y dirás a Faraón: יהוה (Yah) ha dicho así: “Israel es mi Hijo, mi Primogénito”». Y esto explica la razón por la cual, hablando acerca de la descendencia de Avraham (es decir, el pueblo de Israel) el Creador advierte lo siguiente: «Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré» (Génesis 12:2-3). Es decir, el Creador prometió bendecir a quienes bendijeren (honrasen) a Israel; pero también prometió maldecir a todos aquellos que maldijesen (deshonrasen) a Israel.
¿Por que querría Yah que todos honrasen a Israel? Pues porque, ese honrar a Israel (el Hijo de Dios) haría que todos quisieran identificarse con la religión de Israel, de suerte que aprendan la Ley de Moisés. Y, cuando una persona comienza a identificarse con la Ley de Moisés, de suerte que comienza a hacerla parte de su vida, es imposible que esa persona no comience a experimentar la bendicion que prometió el Creador; a experimentar la bendicion que produce hacer el bien ordenado en los diez mandamientos de la Ley.





La cura para tu Depresión

La teología Cristiana, a menudo conduce a sus seguidores a la depresión, a la bipolaridad, y al odio. ¿Quiere usted salir de su depresión? Pues comience a meditar día y noche en la Ley de יהוה, agarrándose de la Escritura que dice: «Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley (Torah), sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien» (Josué 1:8). Durante varias décadas, nosotros también practicamos el Cristiano, y también experimentamos la severa depresión que usted ahora experimenta. Pero, podemos dar fe de que, si obedece usted lo ordenado por Josué, y comienza a estudiar seriamente la Torah, poco a poco la depresión irá desapareciendo. Es que, según vaya usted estudiando Torah, ira descubriendo verdades maravillosas, que causaran en usted un sublime estado de fascinación; y, el desasosiego de la depresión, será naturalmente cancelado por ese maravilloso estado de fascinación. ¡No tenga temor, pues el Dios de Israel (יהוה), ha puesto en su Torah toda la Luz que usted necesita para que se disipen las tinieblas de su depresión!





Solo un Rey Necio, esperaría la perfecta obediencia de sus súbditos

Solo un Rey necio, esperaría que sus súbditos cumpliesen perfectamente todas la leyes de su Reino. Pero, ¿por que imponer esas Leyes, si de antemano sabe que no serán cumplidas? Pues porque, el Rey sabio, no espera que sus súbditos sean perfectos; sino que caminen hacia la perfección [aun sabiendo que nunca la alcanzarán]. Y es por eso que, la Ley de Dios, no imponía castigos sobre los pecados privados, sino solo sobre aquellos que fuesen cometidos en publico, ante la vista de al menos dos testigos. Es que, mientras las acciones de un individuo, demuestren que aun reconoce cual es el bien que debe perseguir, y cual es el mal que debe evitar, ese individuo continua transitando la senda de los justos.
Historia de un joven creyente, que vino ante su rabino, para decirle: “Rabino, tengo un serio problema” El rabino respondió: “¿Cual?”; El Joven: “Cada vez que veo a la mujer de mi vecino, me vienen pensamientos de fornicación y adulterio, y esto me avergüenza mucho, y me hace dudar de mi fe. ¿Estará Dios enojado conmigo?”. El rabino contestó diciendo: “No hijo mio, Dios no está enojado contigo. ¿Te avergüenzan realmente tus pensamientos?”; “Si, rabino, me avergüenzan mucho”, respondió el joven; A lo que el Rabino contestó diciendo: “Mientras el adulterio y la fornicación te avergüenzen, continuaras siendo un creyente. En cambio, el día en que dejes de avergonzarte de ello [de modo que no te importe pecar en público], habrás dejado de serlo”.





Si la escritura Hebrea es verdadera, entonces el Evangelio tiene que ser falso

La veracidad de la escritura Hebrea (Torah), no depende de la veracidad del evangelio; pero, la veracidad del Evangelio, depende totalmente de la veracidad de la Torah. ¿Por que? Pues porque la Torah no alega ser el cumplimiento del Evangelio, sino que es el Evangelio, el que alega ser el cumplimiento de la Torah. Así que, siempre que el Evangelio difiera o contradiga lo dicho o prometido en la Torah, no tenemos otro remedio que asumir que, es el Evangelio [y no la Torah] el que esta equivocado. ¿Por que? Pues porque, si el Evangelio “no cumple” lo dicho y prometido en la Torah, entonces sería ridículo reclamar que el Evangelio es “el cumplimiento” de la Torah. En otras palabras, si la Torah dice que “Dios no es hombre, ni hijo de hombre” (Números 23:19); y viene después El evangelio, y reclama que Dios es en efecto aquel “hijo del hombre” que vendrá un día a juzgar al mundo (Mateo 16:27), entonces no nos queda otro remedio que asumir que la torah esta correcta, y que el evangelio se equivoca; pues, su reclamo “no cumple” lo dicho y prometido en la torah (que es el alegato sobre el cual se fundamenta la veracidad del Cristianismo).





¿Es Jesús el príncipe de paz mencionado en Isaías 9:6?

Tanto el Islam, como el Cristianismo, son teologías perfectamente validas ante el Padre Celestial. Y, son tan aceptables para su hijos espirituales, como lo seria para un padre terrenal el que, sus hijos terrenales, creyesen en la realidad de Santa Claus [o de la lucha libre]; o el que sus hijas creyesen en la Cenicienta. Es decir, son aceptables para los que todavía son “niños” en la Escritura Hebrea; aquellos que nunca la han estudiado con profundidad. Pero, para el creyente maduro [aquel que conoce a fondo la Escritura], estas teologías no son aceptables; y, el Padre Celestial, no se agrada de que, sus hijos adultos, asientan con ellas. Veamos un ejemplo: la Escritura Hebrea dice así: «Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz» (Isaías 9:6).
La Teología Cristiana, postula que, el anterior pasaje, era una profecía acerca de la encarnación de Dios en la persona de un hombre llamado Jesús de Nazaret (paz sea con el). Pero, para el creyente Hebreo, es obvio que el pasaje no es literal, y mucho menos puede interpretarse como una profecía acerca de la futura llegada de Jesús de Nazaret. ¿Por que? Pues porque, los sabios de Israel, jamas habrían incluido el Libro de Isaías en el Canon Hebreo, si hubiesen creído que ese libro profetizaba que el Padre Eterno [Dios] un día se haría un hombre. ¿Y por que? Pues porque esto habría violado lo enseñado en la Torah, que dice: «DIOS NO ES HOMBRE, para que mienta, NI HIJO DE HOMBRE para que se arrepienta» (Números 23:19). En adición, los Evangelios nunca muestran a nadie llamando a Jesús “Padre Eterno”; no le llamaron así sus familiares, no le llamaron así sus amigos, y ni siquiera sus apóstoles. De hecho, el mismo Jesús, aclaró que tenia un Dios (el Padre Eterno); y que, ese Dios, era una persona distinta a él [y por ende capaz de abandonarle]. Como esta escrito: “DIOS MÍO, Dios mío, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO? (Mateo 27:46). También habría que recordar que Jesús enseño que, el Padre, era superior a él [y por ende, era una persona distinta, pues nadie puede ser superior a si mismo], como esta escrito: «Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; PORQUE EL PADRE MAYOR ES QUE YO» (Juan 14:28).
Finalmente, y según los Evangelios, el hombre llamado Jesús de Nazaret [a quien el Cristianismo describe como “el príncipe de Paz”] a menudo se refirió a si mismo con el epíteto de “el Hijo del Hombre” (Mateo 10:23, 12:32, y 9:6, entre muchos otros); pero, la Escritura Hebrea prevenía a Israel, a fin de que estuviese apercibido contra cualquier “Príncipe de Paz”, o “Hijo de Hombre” que pretendiese ser el Salvador espiritual del pueblo Hebreo. ¿Donde advierte esto la Ley? Pues en el pasaje que lee: “NO CONFIÉIS EN LOS PRÍNCIPES, NI EN HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN” (Salmo 146:3, Versión Reina-Valera).





Jesus Es Finito, Pero Dios Es Infinito



¿Por que aborrece יהוה (el Dios de Israel) la idolatría?

La Escritura Hebrea (Torah) postula que, en su mas intima esencia, יהוה (el Dios de Israel) no solamente es infinito, sino que es moralmente perfecto, y no posee ninguna limitación humana. Por eso, el Creador nos ordena adorarle solo a el, y no a nada que sea finito, o que posea limitaciones humanas (hombres, animales, fenómenos naturales, la luna, algún planeta, las estrella, las constelaciones, etc). Es que, cuando damos incondicional pleitesía (idolatramos) a algo que sea limitado, o que posea defectos humanos, tarde o temprano alguien nos echara en cara las limitaciones y debilidades de nuestro ídolo. Y, ante tal situación, nos veremos forzados a mentir, a fin de negar que nuestro ídolo tenga las limitaciones y defectos que se le atribuyen. Y, cuando mentimos, y pretendemos creer nuestras propias mentiras, corrompemos nuestras almas, pues violamos el mandamiento Divino que dice: “¡No dirás falso testimonio!” (Deut. 5:20). Entonces, la frecuente violación de este mandamiento, logra insensibilizarnos, de suerte que terminamos violando todos y cada uno de los mandamientos, y viviendo una vida de inmoralidad [de mentira, de robo, de adulterio, de deshonrando a nuestros padres, etc]. Y, es por esto que, el Dios de Israel, abomina la idolatría de todo aquello que pueda representarse por medio de una imagen física [pues ello implica que es algo limitado]. Es que, la idolatría de cualquier cosa, fuera del perfecto e infinito Dios de Israel (יהוה), conduce siempre a la inmoralidad.






¡Nunca crea en nada de lo que le diga ha Satan!

La Escritura solo muestra un caso donde ha Satan (que יהוה le reprenda) haya hablado directamente a la raza humana (Génesis 3). Y, en ese caso, los seres de carne y hueso que escucharon a Ha Satan, no solamente creyeron en sus palabras, sino que terminaron actuando en base a ellas. Obviamente, el resultado de haberle creído a Ha Satan (un termino Hebreo que literalmente significa “el que se opone” a Dios), fue maldición y sufrimiento. Es que, como muestra la historia de Job, Ha Satan nunca hará ni dirá nada que redunde en nuestro beneficio, pues su función no es otra sino tentarnos a desobedecer lo ordenado por el Creador, llevándonos a la blasfemia, la idolatría, la mentira, el robo, el adulterio, la codicia, el asesinato, etc.
De hecho, cuando la Tanak presenta a Ha Satan diciendo algo que aparenta ser verdad [por ejemplo, “[Vengo] De rodear la tierra, y de andar por ella”- Job 1:7), es porque lo dice “en los Cielos”; es decir, mientras se dirige al Creador del Universo [bendito sea], a quien es imposible engañar. Pero, cuando habla “en la Tierra” [es decir, a seres de carne y hueso] podemos con seguridad asumir que, todo lo que el Maligno dice, es una falsedad, cuyo propósito no es otro sino inducirnos a rebelarnos contra la voluntad de יהוה.




El Evangelio Cristianos, presenta a Ha Satan y a sus demonios, afirmando que Jesús (paz sea con el) es “el Hijo de Dios” (Marcos 3:11, y Lucas 4:41, entre otros). Así que, los creyentes Hebreos, no podemos creer que Jesús sea el Hijo de Dios, pues eso seria darle la razón a Ha Satan, y llamar mentiroso a יהוה , quien claramente dijo que “su Hijo” no es otro sino Israel; Como esta escrito, "Israel es mi Hijo, mi Primogénito" (Éxodo 4:22). En adición, solo un Am ha-aretz” (una persona ignorante de las Escrituras) podría pensar que יהוה (bendito sea) se enojaría contra el creyente que se negase a creer lo que afirma Ha Satan, el padre de todas las mentiras del mundo.



"Y LE FUE CONTADO POR JUSTICIA, DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN, PARA SIEMPRE”- Salmo 106:20-31.... Finees recibió la Justificación Divina, como resultado de haber obedecido la Ley (los Diez Mandamientos), que prohibía [y castigaba] el adulterio [y la fornicación]. Así, todo aquel que, al igual que Finees, obedezca la Ley, obtendrá también la misma Justificación Divina. Como confirmó el Galileo (paz y bendicion sean con el), cuando dijo: «Cualquiera que quebrante uno de ESTOS MANDAMIENTOS muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el Reino de los Cielos; mas CUALQUIERA QUE LOS HAGA Y LOS ENSEÑE, ÉSTE SERÁ LLAMADO GRANDE EN EL REINO DE LOS CIELOS» (Mateo 5:19).





Desconfíe de cualquier hombre que se alabe demasiado a si mismo (sin importar si ese hombre es Moisés, Jesús, Pablo, o Muhammad)

«Cuando las cosas son realmente grandes (el mar, la luna, el Sol, etc), no tienen que pedirle a nadie que las reconozcan; pues es imposible no reconocerlas. Pero, cuando son pequeñas, y quieren aparentar ser grandes, tienen que demandar a todos el reconocimiento»

Desconfíe de todo aquel que, reclamando ser un gran hombre (o mujer) de Dios, se alaba, dándose méritos y títulos a si mismo. Es que, el verdadero hombre de Dios, no necesita dar testimonio de si mismo, pues Dios mismo da testimonio de él; como sucedió con Avraham, de quien el Creador dio testimonio, diciendo a [el Rey] Abimelec: “Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido (Avraham); PORQUE ES PROFETA”- Génesis 20:7. Oh como sucedió con Moisés, cuando יהוה dio testimonio publico de él, diciendo a Aarón y Miriam: «¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra MI SIERVO MOISÉS? O como sucedió con el profeta Eliseo, de quien Dios dio testimonio a la mujer Sunamita de que era un Santo Varón de Dios. Como esta escrito: “Y ella dijo a su marido: He aquí ahora, yo entiendo que ÉSTE QUE SIEMPRE PASA POR NUESTRA CASA (ELISEO), ES VARÓN SANTO DE DIOS» (2 Reyes 4:9).





La errada teología Cristiana del apóstol Pablo (paz sea con el)

En el momento histórico en que brilla la figura del Galileo, la cultura que domina el mundo conocido, era la cultura Griega. Esta, influenciaba y caracterizaba toda la esfera del pensamiento intelectual, teológico, y filosófico de su época. Primordial en la filosofía griega, era el concepto del "Logos". En el mundo filosófico de principios de la época Cristiana, la confluencia del platonismo medio, modificado por el pensamiento estoico, hacia que se postulara que, el mundo de las ideas, era una realidad en si misma, independiente del mundo físico. Para Platón, la verdadera realidad, eran las ideas que yacían tras la percepción que, del mundo visible, hacen nuestros sentidos. Los objetos físicos que observamos, son solo copias (o “imágenes borrosas”) de "la verdadera realidad", que existe solamente en el mundo de las ideas. Por ejemplo, cuando observamos a un caballo, la idea misma que de éste nos hacemos, es en si la verdadera realidad, una realidad mucho más verdadera que cualquier caballo en particular que podamos tocar con nuestras manos, o ver con nuestros ojos. La idea que del caballo nos hacemos, es el "prototipo perfecto". Cualquier caballo en particular, no es sino una copia imperfecta del verdadero caballo, aquel que podemos conocemos solo a través de nuestra mente.
El estoicismo iba más allá, para decir que, entre el nivel de existencia de aquel que trasciende todas las cosas (Dios), y nuestro mundo físico, hay un nivel que corresponde al razonamiento puro, también conocido como "Logos". Los filósofos postulaban que Dios había creado primeramente un mundo intangible (el ámbito de las ideas, o “Logos”); y que, a través de este ámbito, era que Dios había creado mas tarde el Universo. Así, el Logos era visto como el instrumento utilizado por Dios para crear y sustentar todas las cosas. Según esta línea filosófica, Dios es la idea, el prototipo máximo del cual el “Logos” es una imagen o sombra; y, el mundo físico, es a su vez una sombra del Logos. En este sentido, el Logos podía ser visto como el “puente” entre Dios y el mundo físico, o "el puente entre Dios y los hombres", "la imagen del Dios invisible". Note que, desde esta perspectiva filosófica, si bien el "Logos" no era considerado Dios, tampoco era creado de la misma forma que el resto del universo. En este sentido, podía alegóricamente decirse que el Logos era “el unigénito hijo de Dios”. Por otro lado, es interesante notar que el Logos no era necesariamente una persona, sino mas bien un ámbito intelectual, la suma de las ideas, los valores y las aptitudes que reflejaban la perfección del Dios Omnipotente. Fueron estas perspectivas filosóficas, las que nutrieron inicialmente la religión Cristiana. Y fueron precisamente estas imágenes, las que utilizaron los autores Neo Testamentarios, para referirse a Jesús con descripciones tales como: “El era antes de todas las cosas”; O, “El es la imagen visible, del Dios invisible”. Aunque estas ideas formaron las bases filosóficas y religiosas del cristianismo original, no fueron en modo alguno exclusivas a esa fe.
De hecho, la evidencia escrita corrobora que, eminentes filósofos judíos como Aristóbulo (Siglo II antes de la era cristiana) y Philo De Alejandría (20 A.E.C - 47 E.C.), compartían nociones similares, pero dentro del contexto judío. La diferencia es que, los filósofos judíos, no "tropezaron" en los mismos errores. Philo, por ejemplo, escribió acerca de como muchos erróneamente confundían al Logos, con la Deidad, como producto de la popular interpretación que prefiguraba al Logos como "gobernador" y "representante" de la Divinidad. Decía que, aquellos “sin sabiduría”, no podían comprender a Dios, sin tener que atribuirle tanto un cuerpo físico, como atributos humanos. Explicaba Philo que estos solo podían entender al Creador, por medio de un "mensajero", y caían en el error de confundir a Dios con ese mensajero. Así, vemos que, aunque Philo no era Cristiano, su acerbo interpretativo le permitía tener una visión clara, que traspasaba fronteras ideológicas, permitiéndole reconocer verdades eternas, sin necesidad de comprometer su identidad judía.
Contemporáneo y paralelo al concepto griego del “Logos”, fue el concepto judío desarrollado alrededor de la “Sabiduría”. En el libro de Proverbios, se describe a la sabiduría, con estos atributos: “Yo soy la inteligencia, mío es el poder”-Prov. 8:14; “El Señor ya me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras. Eternamente tuve el principado, desde el principio, Antes de la tierra. Antes de los abismos fui engendrada. Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.”- Prov. 8:22-24; Y, “Con Él (o sea, con Dios) estaba yo ordenándolo todo…”- Prov. 8:30. En estos versículos, se nos informa que la sabiduría fue engendrada (o creada) antes que todas las cosas (visibles), y no solamente formo parte activa del proceso creador, sino que ya al principio de la creación, la sabiduría tenia el principado (es decir, en el principio, la Sabiduría ya era el principio). Cuando los judíos combinaban este verso, con el primer verso de Génesis, la interpretación resultante se hacia aun mas contundente: “En principio creo Dios los cielos…”. En el original Hebreo, este verso lee: “Be reshit bara Elohim et ha shamaim…”. Pero, “Be reshit” puede traducirse no solo como “en principio”, sino también como, “con principio”. El texto podría entonces leerse como: “Con principio, creo Dios los cielos y la tierra” ¿De que “principio” se habla? Obviamente, de la Sabiduría.
Bajo la luz de esta realidad histórica, es que podemos interpretar al apóstol Juan, cuando dice en su evangelio: “En el principio, era el “Logos”, y el “Logos” estaba con Dios, y el Logos era dios”. Juan estaba refiriéndose al Logos Griego, o sea, al ámbito donde habitan todos los modelos perfectos, sombras de la naturaleza moral del Creador del universo. Lo que Juan intentaba decir era: “Miren, he aquí el prototipo perfecto, he aquí el modelo a seguir”. Como vimos con anterioridad, en el arrepentimiento, ya Dios había dado a judíos y a gentiles, la formula universal para el perdón de los pecados (“Al corazón contrito y humillado no despreciaras tú o Señor”- Sal 51:17).
El propósito ulterior de Jesús, no era cambiar ese patrón, sino ampliarlo, utilizando la mentalidad filosófica de su época, para proyectarse como un ejemplo del “Logos”; un paradigma (modelo idóneo) para el hombre que, por medio del arrepentimiento, decide retornar a su Creador. Pablo (que no fue en sí mismo testigo presencial de la vida, ni del ministerio de Jesús) malinterpreta al Nazareno, cuando dice que la salvación viene por la fe en Jesús, y no por las obras. Jesús mismo le refuta, cuando es citado diciendo:
"Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonara también vuestro Padre Celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonara vuestras ofensas" (Mateo 6:14). ¿No esta aquí Jesús condicionando el perdón de los pecados a una obra especifica, llamada “perdonar al prójimo”? Y, ¿Por que da Jesús tanta importancia al perdón? ¿Por que enseña Jesús que sus seguidores no podrían recibir perdón, si primero no perdonaban? La respuesta puede ser entendida, solo si tenemos presente que Jesús aspiraba a ser el “Logos”, o prototipo perfecto (de conducta), para sus seguidores. Lo que Jesús intima, es que, si él mismo (que pretendía ser el prototipo perfecto) habría de perdonar a aquellos que le habrían de ofender (como esta escrito- “Y Jesús decía: Padre, perdónalos, por que no saben lo que hacen”- Luc. 23:24), ¿por cuanto mas no tendrían que hacer lo mismo sus seguidores, validando con ello su confesión de fe? Lo que Jesús intentaba enseñar, era que Dios no tolera la incongruencia de valores, que pretende verbalmente reclamar fe en un prototipo perfecto, y a la misma vez negar la necesidad de copiar la conducta de ese prototipo. Como nota al calce, note la mentalidad profundamente judía que reflejan las palabras del Nazareno:
Primero, los maestros de Israel enseñaban que, si bien Dios perdona las ofensas cometidas en su contra, esto no nos releva de la responsabilidad de reconciliarnos con el prójimo que hemos ofendido; Segundo, la tradición talmúdica, enseñaba que el judío que escogiese seguir, ya fuese la escuela interpretativa de Hillel, o la de Shammai, debía aspirar a adherirse tanto a todas las restricciones, como a todas las licencias que correspondiesen a la escuela de su elección. Es decir, la integridad de cualquiera que tratara de observar, a la misma vez, los privilegios permitidos por ambas escuelas, era severamente cuestionada. Es en esta tradición que, en Mateo 16:24, Jesús dice a sus discípulos: “Si alguno quiere venir en pos de mi (para ser mi discípulo, e imitarme), niéguese a si mismo, y tome su cruz (justo como yo la he de tomar) y sígame. Es en su rol de “Logos”, o modelo perfecto, que Jesús hace cosas que son incongruentes con la interpretación Cristiana que lo prefigura como la encarnación de la Divinidad; Cosas como decir, ¿Por que me llamas bueno? Ninguna hay bueno, sino solo Dios” (Lucas 18:19); Cosas como bautizarse para el “perdón” de pecados (Mat. 3:13); O como decir, “Al Señor tu Dios adoraras y a el solo servirás (Mat. 4:10); O como decir, “El hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir, y a dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45). No es hasta que se comienza a ver a Jesús desde la perspectiva filosófica presentada por el apóstol Juan (o sea, como el “Logos”, el prototipo o modelo perfecto a seguir), que se aclaran las dudas que originan todas estas incongruencias: lo que Jesús intentaba enseñar, era que el primer paso del hombre que quiere ser perfecto ante su Dios, debe ser el reconocerse imperfecto (o sea, falto de suficiente merito). Una vez ha dado este paso, el próximo paso es el arrepentimiento (tipificado por el bautismo en aguas). El resultado de este arrepentimiento, será primeramente el servicio a Dios, y luego al prójimo; finalmente, se debe entregar la vida misma (de ser necesario) en aras de ese compromiso con servir a Dios y al prójimo.
La vejación, la necesidad, el rechazo, la traición y la muerte que los Evangelios alegan haber experimentado Jesús, no tuvieron otro propósito que modelar la experiencia que han de vivir la mayoría de los hombres piadosos (y cuyo modelo mas universal es el mismo pueblo de Israel); quienes, por regla general, nunca reciben en este mundo la recompensa correspondiente a sus méritos. La pregunta que salta ante nuestros ojos es: ¿Por qué tenia que Jesús ser humanamente “derrotado?; Es decir, ¿por que tenia que ser traicionado, para mas tarde morir en la cruz? Una posible contestación, es que, si Jesús no hubiese muerto, no habría sido posible articular un relato de resurrección. Hagamos primero un pequeño paréntesis, a fin de subrayar que las Escritos Cristianas, son totalmente ambiguos en el tema de la realidad histórica de la resurrección del Nazareno. Es decir, si prestamos atención a la doctrina cristiana que, con respecto a la resurrección de los muertos, articula el apóstol Pablo tanto en 1ra Corintios 15:44, como en 1ra Corintios 15:50, tendríamos que cuestionar la veracidad de la resurrección del Nazareno (la paz de Yah sea con el). ¿Por que?, Pues por que, la definición que de esta hace Pablo, choca con la descripción que, de la resurrección de Jesús, hacen los evangelios. Los versos ya citados dicen lo siguiente: “Se siembra cuerpo animal, resucitara cuerpo espiritual..” y, “..la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios...”. Es decir, según Pablo, cuando una persona muere, lo que resucita es un cuerpo espiritual, y no un cuerpo de “carne y hueso”. Pero, en contradicción a esta doctrina, los evangelios citan a un Jesús que, luego de resucitar, dice a sus discípulos : “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved; por que UN ESPÍRITU NO TIENE CARNE NI HUESO, COMO VEIS QUE YO TENGO” (Lucas 24:39).
Antes de continuar, debemos aclarar otro punto, sin el cual es imposible entender con precisión la diferencia básica entre el judaísmo y el cristianismo. El punto es que, si bien los judíos creemos que hemos heredado las consecuencias físicas del pecado de Adán, nunca hemos creído que heredamos las consecuencias espirituales de ese pecado. En otras palabras, el judío nunca ha creído que heredamos un “pecado original”, que nos hace automáticamente incapaces de agradar a Dios. Mientras el Cristianismo dice : “Así que, como por la transgresión de uno (Adán) vino la condenación de todos los hombres....” (Romanos 5:18), el judaísmo dice: “... el alma que pecare, esa morirá; EL HIJO NO LLEVARA EL PECADO DEL PADRE NI EL PADRE LLEVARA EL PECADO DEL HIJO...” (Ezequiel 18:20). Mientras que el cristianismo dice : “No hay Justo, ni aun uno” (Romanos 3:10), el judaísmo dice: “... Noé, VARÓN JUSTO, ERA PERFECTO en sus generaciones; con Dios camino Noé” (Génesis 6:9). Siendo así las cosas, los judíos que creyeron inicialmente en Jesús, no tenían necesidad teológica alguna de que el Mesías muriese y resucitase de entre los muertos, a fin de redimirles de sus pecados. En este contexto, podemos explicar la razón por la cual, luego que Jesús menciona su futuro martirio, Pedro le reconviene, diciendo: “Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca” (Mateo 16:22).
La importancia del relato de la resurrección, no estriba tanto en su literalidad histórica, como en el significado que, tanto judíos como gentiles, adscribirían a ese evento. En cuanto al pueblo judío, recordemos que el liderato estaba en manos de los sacerdotes, quienes en su mayoría eran Saduceos (es decir, no creían en la resurrección); y, por tanto, menospreciaban la vida austera del hombre piadoso, no reconociéndole merito especial alguno, ni esperanza alguna de recompensa. En cambio, los maestros de entre los fariseos, enseñaban que la resurrección de los muertos era el fundamento sobre el cual descansaban el juicio y la justicia divina. Como el fariseo que fue, la obra y el ejemplo de Jesús, habrían quedado incompletos, si su ministerio no hubiese incluido un relato de resurrección. No por que la creencia en la resurrección de Jesús fuese un articulo de fe, pues Jesús mismo dio testimonio de que Avraham, Moisés, y los profetas ya habían alcanzado el galardón eterno (o sea, que habían obtenido la salvación, antes de la alegada muerte y resurrección del Nazareno). De lo que se trata, es de que la resurrección fue entendida (en su aspecto mas general) como el sello de aprobación Divina al modelo de vida encarnado por el Galileo. En otras palabras, la resurrección era la garantía de que todo el que viviese el mismo estilo de vida ético y moral que vivió Jesús, experimentaría la misma resurrección que este ultimo experimento.
Para resumir: la creencia en Jesús, no era un fin en si mismo (“También los demonios creen, y tiemblan…”- Santiago 2:19). La teología Paulina, que sugiere que hay merito en una creencia intelectual en Jesús, pero sin necesidad de arrepentimiento ni obra alguna, niega la teología Judía de Jesús, quien es citado diciendo: “Muchos me dirán en aquel día, Señor, Señor, ¿No profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declarare: Nunca os conocí, apartaos de mi HACEDORES DE MALDAD”- Mat. 7:22. Los primeros seguidores judíos de Jesús, entendían que no eran tales por confesar a Jesús con sus bocas, sino con sus acciones; como reza uno de los evangelios: «... pero, ¿que os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo el, dijo: No quiero, pero después ARREPENTIDO, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y, respondiendo el, dijo; Si, Señor, voy. Y NO FUE. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su Padre?» (Mat. 21:28-30). ¿Cual de ambos hijos agrado al Padre (figura del Padre Celestial)? ¡Por supuesto, el que no dijo, pero hizo! ¿Por que? Pues porque, la confesión que agrada a Dios, no es la que hacemos con nuestras bocas, sino con nuestras obras (con nuestro estilo de vida). Por eso, aun los mismos Escritos Cristianos dicen: “... Y FUERON JUZGADOS cada uno, SEGÚN SUS OBRAS” (Apocalipsis 20:13).
Podemos apreciar el hecho de que Pablo, al igual que cualquier creyente que vive una experiencia transformadora, sienta la obligación de honrar y exaltar a aquel (o aquello) que ha transformado su vida. Pero, sin control alguno, ese celo por honrar y exaltar al instrumento que Dios ha utilizado, puede hacer que la persona pierda la perspectiva. De hecho, este fue el caso de Pablo, cuando todavía era Judío. En su celo por honrar a Moisés, y defender lo que entendía ser la Ley Divina, Pablo hizo cosas que en efecto negaban su fe en los postulados básicos de la Ley (a saber, amar a Dios, y al prójimo). Es algo así como lo que les ocurrió a los doce apóstoles, cuando los habitantes de una aldea Samaritana rehusaron recibir a Jesús: En su celo por su amado maestro, los apóstoles estaban listos a hacer que descendiese fuego del cielo, a fin de atormentar a aquellos incrédulos gentiles.¡Como se atrevían a rehusar recibir al Mesías! Pero, como todo buen maestro judío, Jesús les corrige, diciendo: “¡Vosotros no sabéis de que espíritu sois! Porque el Hijo del hombre no ha venido a perder las almas de los hombres, sino a salvarlas”- Lucas. 9:55.
Este mismo fue el caso del apóstol Pablo. Si bien era un hombre temeroso de Dios, como anterior seguidor de la dura escuela de Shammai (y, en su celo por su amado maestro), Pablo escribe palabras que están listas para condenar al fuego Divino a todo el que (al igual que los Samaritanos), rehúse “recibir al Galileo”. Pablo ciertamente tiene celo por Dios, pero su celo no es conforme a ciencia (es decir, no se ajusta a la sabiduría Divina, revelada a través de la Ley). Si Pablo hubiese caminado con Jesús, como hicieron los doce apóstoles, muy probablemente habría sido también reprendido, y se le habría dicho: “¡Pablo, no sabes de que espíritu eres! ¡Jesús no vino a perder las almas, sino a salvarlas!” Es decir, ¡Dios no esta en el negocio de cerrarle a sus criaturas las opciones de salvación, esta en el negocio de darle todas las opciones que sean posible! Esta perspectiva que de Jesús postulamos, no es una nueva interpretación. De hecho, fue la teología Judía originalmente esbozada tanto por Jesús como por sus seguidores. Recordemos que, aparte del dilema de su alegado reclamo mesiánico, tanto Jesús como sus doce discípulos, nacieron, vivieron, y murieron guardando los ritos y las ordenanzas de la Ley (es decir, practicando la fe Judía). Desafortunadamente, y con el correr de los siglos, el Cristianismo perdió la identidad y perspectiva judía de sus fundadores.




El hombre que pretende ser "Liberado" de Dios, a menudo termina "Esclavizado" de los Hombres [como han demostrado los ateos y totalitarios regímenes comunistas]. Es que, la Ley de siembra y cosecha, dicta que el Hombre no tenga asegurado su bien ni su libertad, sino hasta que se haga esclavo del bien y la libertad a la que le obliga la obediencia a los [diez] mandamientos Divinos.




La Sabiduria oculta en Los Cielos

La Suprema y absoluta Palabra de Dios, no esta limitada a algún libro escrito por la mano del hombre, sino que esta contenida en el libro escrito por la mano misma del Creador. Ese libro, no es otro que los Cielos. Por eso dice la Escritura: «Para siempre, oh Yah, PERMANECE TU PALABRA EN LOS CIELOS» (Salmo 119:89). ¿Y cual es el mensaje Divino contenido en los Cielos? Pues el que nos enseña Moisés, a partir del mismo primer verso de la Torah: «En principio creó Dios los cielos…» (Gen. 1:1). En el original Hebreo, el anterior verso lee así: “Be reshit bara Elohim et ha shamaim…”. Pero, “Be reshit” no solamente puede traducirse como “en principio”, sino también como, “con principio”. Es decir, el texto podría también leerse del siguiente modo: “Con principio, creó Dios los shamaim...” ¿De que “principio” se habla? Pues del principio [o "sabiduría"] que se esconde en "shamaim" (los cielos). Es que, la palabra Hebrea "Shamaim" (cielos) esta formada por dos raíces Hebreas: la raíz "esh" (fuego), y la raíz "maim" (agua). Recuerde que el Hebreo no contenía vocales; así que, la palabra "shamaim", y la palabra "esh-maim" (fuego-agua) tenían las mismas letras [consonantes]. ¿Que pretende intimar con esto la Escritura? Pues que, así como el fuego (el sol) y el agua (las nubes) pueden morar en los cielos en armonía [sin consumirse uno al otro, a pesar de ser enemigos naturales], de ese mismo modo, todo aquel que logre morar en armonía con su prójimo [a pesar de ser su enemigo natural] tendrá también una morada en los Cielos. En resumen, la Palabra de Dios escrita en los Cielos, es que los Cielos son el lugar reservado como morada para aquellos que viven en paz, sin hacer mal ni daño a su prójimo; como confirma el salmista cuando dice: «Mirad CUAN BUENO y cuan delicioso ES HABITAR LOS HERMANOS JUNTOS EN ARMONÍA.... PORQUE ALLI ENVIA DIOS BENDICION, Y [LA] VIDA ETERNA» (Salmo 133).





El hombre es un árbol, plantado por Dios en el Jardín de la Vida

Hace mucho tiempo atrás, un hombre planto en su jardín un árbol de manzanas. Luego, el hombre invirtió varios años regando, abonando, y podando el árbol que había plantado. Finalmente, el árbol comenzó a dar fruto. Interesantemente, aunque el sembrador era un ingeniero de profesión, nunca espero que su árbol aprendiera nada de matemáticas, de filosofía, ni de ingeniería; todo lo que esperaba, era que el árbol diera “un buen fruto”.
Algo similar, ocurre con la vida del ser humano, pues la Escritura Hebrea postula que el hombre es como un árbol. Vera, el libro del profeta Daniel, narra que el Rey Nabucodonosor soñó con un gran árbol; y que Daniel le explico el sueño diciéndole: “... EL ÁRBOL QUE VISTE, que crecía y se hacia fuerte.... TU MISMO ERES!”- Daniel 4:20-22. De igual modo, el profeta Jeremías habla del eunuco que se ve a si mismo como “un árbol seco”: “Y el extranjero que sigue a Yah, no hable diciendo: me apartará totalmente Yah de su pueblo. NI DIGA EL EUNUCO: HE AQUÍ YO SOY ÁRBOL SECO”- Jeremías 56:3.
Así, la Tanak (Escritura Hebrea) insinúa que cada hombre es un árbol, plantado por Dios en el huerto de este mundo; como también intima la Escritura que dice: “Y YAH DIOS PLANTO UN HUERTO.... Y PUSO ALLÍ AL HOMBRE....”- Génesis 2:8. De hecho, la Escritura va mas allá, para intimar que, el alma del hombre, es la contra-parte espiritual del huerto del Edén. Con respecto al alma del hombre, se dice lo siguiente: “... y su alma será como huerto de riego...”- Jeremías 31:12; mientras que, del huerto del Edén se dice: “ y salia de edén un río para regar al huerto...”- Gen. 2:10. ¡Hay mas! La Escritura intima que “el árbol de la vida” no es sino una alegoría para describir las obras del hombre justo, como esta escrito: “EL FRUTO DEL JUSTO (JUSTICIA, MISERICORDIA, Y HUMILDAD) ES ÁRBOL DE VIDA ...”- Proverbios 11:30.
Todo esto es confirmado por el profeta Isaías, cuando dice: “... Y SERÁN LLAMADOS (LOS JUSTOS) ARBOLES DE JUSTICIA, PLANTÍO DEL SEÑOR, PARA GLORIA SUYA”- Isaías 61:3.
Cuando el fruto del árbol es bueno, el Sembrador (Dios) lo considera un buen árbol [sin importar si el árbol es Judío, Cristiano, o Musulmán]. Pero, si el fruto es malo, El Creador le considera un mal árbol [sin importar tampoco si es un árbol Judío, Cristiano, o Musulmán]. Es que el árbol se conoce por su fruto; como también afirma la hermana tradición Cristiana: "Por sus frutos los conoceréis"- Mateo 7:16. Este “buen fruto”, no es sino las buenas obras que realizamos durante nuestra estadía en este mundo. Si nuestro fruto es bueno, recibiremos galardón; pero, si es malo, sufriremos pérdida, como también enseño un gran maestro del Judaísmo Universal: "todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego; así que, por sus frutos los conoceréis"- Mateo 7:19-20.





La Ley De Dios Es perfecta, Y Lo Perfecto, no necesita ser mejorado, sustituido, ni anulado


Doctrinas satánicas, que propician la bi-polaridad, la depresión, y el suicidio

1) Creer que “Dios hace lo que quiere” (sin importar si es algo justo, o injusto, cruel o misericordioso, humilde o arrogante);
Creer que Dios es un Dios Sádico- un injusto, arbitrario, y Tiránico dictador religioso, que ordena diciendo- “It’s My way, or it’s the Highway!” [¡o lo haces a mi manera, o te arrojo a la carretera!];
Creer que Dios ha predestinado quienes son las personas que habrán de gozar de la recompensa del Cielo, y quienes son las que habrán de sufrir los castigos del infierno [sin importar el bien o el mal que tales personas hayan cometido];
Creer que Dios espera la perfecta y absoluta obediencia del hombre, de suerte que el Creador tenga una excusa para castigar el mas pequeño mal que hayamos realizado, sin tener que recompensar el mas pequeño bien que hayamos realizado (y sin importar tampoco quienes hayamos sido, o cual haya sido nuestra teología).

2) Creer que todos (justos e injustos, ateos y creyentes, homosexuales y heterosexuales, etc) somos “iguales” a los ojos de Dios [de suerte que dé lo mismo si hacemos el bien o el mal, si obras moral o inmoralmente, o si actuamos con justicia o con injusticia].

3) Creer que el alma humana (nuestra conciencia) deja de existir completamente en el momento de nuestra muerte [de suerte que, el suicidio, se haga un fácil escape del dolor que pueda estar produciendo nuestro pecaminoso estilo de vida].

4) Creer que “este mundo”, es “todo lo que existe”, y que no hay “otro mundo”; de suerte que no tengamos esperanza de un futuro infinitamente mejor- de experimentar un mundo [un ámbito de existencia] donde ya no sufriremos las limitaciones que implica vivir en un cuerpo físico: donde no sufriremos la muerte, la vejez, el dolor, la tentación, la lujuria, la lascivia, los celos, la injusticia, las luchas de poder, la debilidad, la fatiga, la enfermedad, el temor, la duda, la ansiedad, ni la incertidumbre.

5) Creer que Dios literalmente sufre de las mismas debilidades y limitaciones que sufrimos los seres humanos: que Dios tiene una imagen [o un cuerpo] que existe en algún lugar dentro de la Creación; y que, por tanto, esta sujeto al poder y a los efectos del tiempo, del espacio, y de la materia; creer que Dios cambia, que Dios se retracta; que Dios se cansa; que Dios se arrepiente de haber hecho algo errado; que Dios padece de celos; que Dios se enoja; que Dios pierde la paciencia; que Dios tiene deseos o caprichos arbitrarios; que el Creador tiene necesidad de alguna cosa (fama, poder, placer, adulación, pleitesía, etc)





La Tanak (Escritura Hebrea), expone la vanidad de la teología Cristiana

El “Nuevo Testamento” dice de la siguiente manera: “El que creyere [en Jesús, paz sea con el], y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (Marcos 16:16). Este pasaje, es pura fantasía; falsa e ilusoria idolatría Cristiana, disfrazada de grandilocuente reclamo profético. ¿Por que? Pues porque el pasaje añade un elemento superfluo a la completa y perfecta revelacion Divina dada por Dios a Israel (como esta escrito “la Ley de Yah es perfecta...”- Salmo 19:7); y, añadir a lo que ya es perfecto, es una forma de adulteración, algo prohibido por los diez mandamientos. Es que, La Escritura Original (la Escritura Hebrea), no registra ni un solo caso donde algún pueblo, algún Rey, o algún individuo, haya sido “salvado” como producto de creer que Jesús fuese el Mesías que habría de venir. En otras palabras, la salvación del Dios de Israel, nunca dependió de que nadie creyese en Jesús (paz sea con el), o que fuese bautizado en su nombre. La Escritura Hebrea, enseña clara y contundentemente que, todo lo que necesita una persona para obtener el perdón de sus pecados, es confesar su rebelión, y convertirse de su mal camino [abandonar la vida de pecado, para comenzar a obedecer los diez mandamientos de la Ley de Dios]. Como prometió el Dios de Israel, cuando dijo: «Y apareció Yah a Salomón de noche, y le dijo... SI SE HUMILLARE MI PUEBLO, SOBRE EL CUAL MI NOMBRE ES INVOCADO, Y ORAREN, Y BUSCAREN MI ROSTRO, Y SE CONVIRTIEREN DE SUS MALOS CAMINOS; ENTONCES YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARÉ SUS PECADOS, y sanaré su tierra» (2 Crónicas 7:14). Y como también dice en otro lugar: “EL QUE ENCUBRE SUS PECADOS NO PROSPERARÁ; MAS EL QUE LOS CONFIESA (reconociendo así lo extraviado de su sendero), Y SE APARTA (para comenzar a caminar en la dirección opuesta) ALCANZARA MISERICORDIA (es decir, recibirá el perdón de sus pecados)”- Proverbios 28:13. Y también dice en otro lugar: “QUIZÁ OIGA LA CASA DE JUDÁ todo el mal que yo pienso hacerles, Y SE ARREPIENTA CADA UNO DE SU MAL CAMINO, Y YO PERDONARÉ SU MALDAD Y SU PECADO” (Jeremías 36:3); Y finalmente: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; AL CORAZÓN CONTRITO Y HUMILLADO NO DESPRECIARÁS TÚ, OH DIOS” (Salmo 51:17).




¡EL “NUEVO TESTAMENTO”, NO PUEDE SER CONSIDERADO LA MANIFESTACION DE LA VOLUNTAD DE יהוה [ADONAI YAH, EL DIOS DE ISRAEL]! ES QUE, DE LOS 39 LIBROS QUE CONFORMAN LA TANAK [LA PRESENTE ESCRITURA HEBREA], SOLO EN UNO DE ELLOS [EL LIBRO DE ESTER] NO SE MENCIONA EL NOMBRE DE יהוה . EN CAMBIO, ENTRE LOS 27 LIBROS QUE CONFORMAN EL N.T., NI UNO SOLO DE ELLOS MENCIONA EL NOMBRE DE יהוה. ¿CUAL ES LA RAZON? PUES QUE, EL PROPOSITO DE LOS LIBROS CRISTIANOS, NO ES GLORIFICAR A יהוה , EL DIOS DE ISRAEL; SINO GLORIFICAR A JESUS, EL DIOS DE ROMA Y DE GRECIA. ALGO SIMILAR OCURRE CON EL SAGRADO CORAN, QUE NO MENCIONA EL NOMBRE DE יהוה NI SIQUIERA UNA SOLA VEZ; PUES TAMPOCO TIENE LA INTENCION DE GLORIFICAR A יהוה , EL DIOS DE ISRAEL, SINO DE GLORIFICAR A ALLAH, EL DIOS DE ISHMAEL.


El Mensaje De La Torah Es La Ley De Siembra Y la Cosecha


Matrimonios del mismo sexo: el Sello de la Maldición Divina

Se le pregunto en una ocasión al Rabino Joshua Ben Hananiah (paz y bendicion sean con el), ¿Que debe hacer un hombre para [tener la bendicion de] engendrar hijos varones? A lo cual el Rabino contesto diciendo: “Debe casarse con una esposa que sea digna de él; y, durante el acto matrimonial, debe disponer su mente a la santidad”. Ellos protestaron diciendo: “Pero muchos hicieron eso mismo, y no les ayudo en nada”. Joshua les respondió- «En tal caso, que pidan misericordia a Aquel a quien pertenecen los hijos, pues se ha dicho: “He aquí los hijos son una herencia del Señor, el fruto del vientre es una recompensa”- Salmo 127:3. (Nid 70b-71a)
La Torah enseña que, quien dio la vida al primer ser humano (Adam), no fue otro sino El Creador. Pero, siendo que el hombre fue creado “a imagen y semejanza de su Dios”, es de esperar que, al igual que su Creador, el hombre tenga la capacidad de dar vida a otros seres humanos (es decir, a sus propios hijos). Y es por esto que, tan pronto se le da la vida, Dios ordena a Adam multiplicarse, y llenar la Tierra con su descendencia, como esta escrito: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra...” (Gen. 1:27-28)
Nuestro padre Avraham (paz y bendicion sean siempre sobre el), entendía con claridad meridiana que, engendrar hijos, era un muestra tangible de la intangible bendicion Divina; y que, quien no tiene hijos, no tiene realmente nada. No importando cuanto honor, cuantos bienes, cuantas posesiones, o cuantos placeres disfrute un hombre, hasta que no cuenta con hijos propios, no cuenta con nada. Por eso dice la Escritura: “Y respondió Abram: Señor Yah, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa (mi heredero) es ese damasceno Eliezer? Génesis 15:2.
De hecho, la Torah enseña que, cuando se pedía mucha bendicion, se pedían muchos hijos, pues ninguna bendicion estaba completa sin ellos. Como esta escrito: “Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Hermana nuestra, sé madre de millares de millares, y posean tus descendientes la puerta de sus enemigos. Gen. 24:60
Tener descendencia, era tan importante para los patriarcas y matriarcas, que algunos de ellos preferían morir, antes que vivir sin hijos. Como dice la Escritura: “Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero”- Génesis 30:1
Siendo que tener hijos era muestra de la bendicion Divina, el Creador prometió a Israel que, la obediencia a Sus [diez] mandamientos, seria recompensada con un vientre fructífero: “Mas a Yah vuestro Dios serviréis, y Él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti. No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra”- Éxodo 23:26. Pero la desobediencia a la Ley, traería maldición a los vientres: “Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Yah tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... Maldito el fruto de tu vientre... Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Yah tu Dios te dio... Y quedaréis pocos en número, en lugar de haber sido como las estrellas del cielo en multitud, por cuanto no obedecisteis a la voz de Yah tu Dios”- Deut. 28:15, 18, 53&62
Así, la Escritura intima que, no tener hijos (o escoger un estilo de vida que nos impida engendrarlos), es una señal de maldición, así como una causa de angustia, aflicción mental, y depresión. Por eso Ana oró a Dios de la siguiente manera: «Ella con amargura de alma oró a Yah, y lloró abundantemente. E hizo voto, diciendo: Yah de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Yah todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza» (1 Samuel 1:10-11).
Por otro lado, la Escritura muestra que, cuando alguien cometía un pecado excesivamente degenerado, Dios castigaba a tal persona privándole de su mas preciado tesoro: sus hijos y sus descendientes. Esto fue lo que sucedió con la generación de Noé, con los Sodomitas, con Faraón, con los moradores de Jericó, y con los moradores de la tierra Canaán. Pero el castigo por la degeneración, no se limita a las naciones gentiles. La Justicia Divina también administro este castigo a varios de los reyes de Israel. Como esta escrito: “Por tanto, he aquí que yo traigo mal sobre la casa de Jeroboam, y destruiré de Jeroboam todo varón, así el siervo como el libre en Israel; y barreré la posteridad de la casa de Jeroboam como se barre el estiércol, hasta que sea acabada”- 1 Reyes 14:10. También dice en otro lugar la Escritura: “He aquí yo barreré la posteridad de Baasa, y la posteridad de su casa; y pondré su casa como la casa de Jeroboam hijo de Nabat”- 1 Reyes 16:3. Y también mas adelante: “He aquí yo traigo mal sobre ti, y barreré tu posteridad y destruiré hasta el último varón de la casa de Acab, tanto el siervo como el libre en Israel”- 1 Reyes 21:21
Finalmente, la Escritura revela en el libro de Ezequiel que, el “hambre” de aquellos que viven una vida “abominable”, hace que tales personas “coman” a sus hijos. Como esta escrito: «Y haré en ti lo que nunca hice, ni jamás haré cosa semejante, a causa de todas tus abominaciones. Por eso los padres comerán a los hijos en medio de ti, y los hijos comerán a sus padres; y haré en ti juicios, y esparciré a todos los vientos todo lo que quedare de ti. Por tanto, vivo yo, dice Yah el Señor, ciertamente por haber profanado mi santuario con todas tus abominaciones, te quebrantaré yo también; mi ojo no perdonará, ni tampoco tendré yo misericordia» - Ezequiel 5:9-11. ¿Cuales es la abominación mencionada en el anterior pasaje? Pues la [abierta] homosexualidad (es decir, los matrimonios del mismo sexo), que la Escritura describe como “Abominación”: “No te echarás con varón como con mujer; es abominación” (Lev. 18:22). Pero, ¿No tilda la Torah de abominables otras practicas que nada tiene que ver con la homosexualidad? ¿Por que esta abominación, y no cualquiera de las otras? Pues porque esta abominación es la que hace que los padres “coman” a sus hijos. Es decir, la satisfacción del “hambre” por la homosexualidad, hace que el hombre cometa el grave pecado de “comerse” a sus hijos; saciando sus impulsos sexuales a cuenta de la vida de aquellos que de otro modo habría engendrado [si hubiese escogido una relación heterosexual]. Y, esta condición de elegir una relación que, por definición, es incapaz de engendrar hijos propios, es muestra de la maldición que pesa sobre las parejas del mismo sexo.





Si lo examinas a fondo, descubriremos la basura moral que resulta ser el ateísmo homosexual

La lógica del Ateo, es que no hay un Creador, a quien debamos nuestra existencia; sino que somos el producto de la evolución. Y, esa evolución, no sabe de ética, ni de moral; no sabe de virtudes, ni de pecados; solo sabe de supervivencia- de recompensar a aquellos que mejor estén capacitados para contribuir al proceso evolutivo. Así, la homosexualidad no es nada nada malo, ni nada inmoral; sino solo una tendencia con la cual la persona nace; una realidad natural, que debe ser aceptada con entusiasmo.
¿Cual es el problema con esta lógica? El problema es que, si somos consistentes, tendremos que aceptar que, para que la evolución continúe, tenemos que reproducirnos, pues ese es el medio en que las mutaciones genéticas logran establecerse permanentemente en la raza humana. Es decir, la evolución es inmisericordemente selectiva; deshaciéndose de las características genéticas de aquellos que no se reproducen, en aras de reforzar las de aquellos que si se reproducen. Así, ya que los homosexuales no se reproducen, tarde o temprano la evolución se encargará de eliminarlos [y esto es perfectamente aceptable, pues la evolución no sabe de moral, ni de valores]. Y, si la sociedad decidiese ejecutar a todos los homosexuales, eso seria perfectamente aceptable, pues solo estaría acelerando el proceso evolutivo [deshaciéndose en un corto tiempo, de un elemento que la evolución tardaría mucho en eliminar]. Así que, si lo que afirman los homosexuales es cierto, y no hay Dios fuera de la evolución, entonces habría que considerar seriamente deshacernos de todos los homosexuales. Y, ya que los Musulmanes muestran un alto índice de reproducción, promover el Islam seria el complemento perfecto para adelantar el proceso evolutivo.
Claro, son estas mismas implicaciones éticas, las que ponen de relieve la basura moral que resultan ser las ideologías ateas y homosexuales.




Logo Del Judaismo Universal

La Estrella de David, que forma parte del logo del Judaísmo Universal, esta compuesta por dos triángulos a manera de “puntas de flecha”. Estas dos “puntas de flecha” son exactamente iguales, pero una de ellas apunta hacia abajo, mientras que la otra apunta hacia arriba. ¿A que apuntan estas flechas? ¿Que significan? Significan que la Creación es reciproca: que el universo esta regido por la ley de "causa, y efecto", o "accion, y reaccion". Las flechas opuestas significan que todo lo que baja, tarde o temprano ascenderá; que eventualmente se nos dará de vuelta lo mismo que hayamos dado; que cosecharemos el mismo bien, o mal, que hayamos sembrado. Pero, ¿por que forman la imagen de una estrella? Pues para recordarnos que, así como la luz de las estrellas es eterna e inmutable, así también esta verdad (la ley de “siembra y cosecha”, o “medida por medida”) es eterna e inmutable. ¿Y que significa el nombre Divino inscrito dentro de la estrella? ¿Porque aparenta este sagrado nombre ser la imagen de un hombre cuyo brazo y pierna derecha aparentan están dislocados (quebrantados)? ¿Por que esta su espalda encorvada, como quien lleva una pesada carga? Pues porque, si queremos “ver” a Dios, tenemos que “mirar” al hombre cuyo corazón ha sido quebrantado: a aquel cuyo brazo no es suficientemente fuerte como para permitirle "ganar su propio sustento"; aquel cuyas piernas no son lo suficientemente fuertes como para permitirle “subir la escalera del éxito”; encontraremos al Creador, en el hombre que lleva sobre sus espaldas una pesada carga. En fin, encontramos a Dios, en la cercanía del hombre cuyo corazón esta roto, como dice la Escritura: «CERCANO ESTA ADONAI YAH A LOS QUEBRANTADOS DE CORAZON; y salva a los contritos de espíritu»- Salmo 34:18. Y también dice en otro lugar la Escritura: «Porque así dijo el Alto y Sublime, El que habita la Eternidad, y cuyo nombre es el Santo: YO HABITO en la altura y la santidad, y CON EL QUEBRANTADO y humilde de espíritu»- Isaías 57:15. Note que el pasaje no dice que el Señor habita con los Judíos; con los Cristianos, o con los Musulmanes; Dice que habita con "los quebrantados y humildes de espíritu" (sin importar si son Judíos, Cristianos, o Musulmanes).
Pero, ¿Por que la letra Hebrea “Yud” ( י ) hace parecer que el hombre de la imagen se encuentra dirigiéndose (orando) hacia el cielo? La respuesta es que, en el Hebreo en que se escribió la Escritura, no había una designación separada para los números, sino que las letras tenían en si mismas un valor numérico. Y, el valor numérico de la letra “yud” ( י ) era precisamente “10” (numero que significa algo completo y perfecto, tal y como Dios había ordenado a Israel guardar Sus diez mandamientos, a su vez símbolos de Su completa y perfecta voluntad). Es decir, el hombre que quebranta y humilla su corazón, para dejar que la voluntad de Dios (obedecer Sus Diez mandamientos), sea su propia voluntad, es un hombre completo y perfecto, que teme al Creador. Y este hombre completo y perfecto, puede estar seguro de que Dios escuchara atentamente su oración, como esta escrito: «CUMPLIRA EL DESEO DE LOS QUE LE TEMEN; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará» (Salmo 145:19). Y también promete en otro lugar diciendo: «LOS OJOS DE ADONAI YAH ESTAN SOBRE LOS JUSTOS, Y atentos sus oídos al clamor de ellos» (Salmo 34:15).





¿Por que seguir a Moisés, y no a Jesús, a Muhammad, o algún otro mensajero?

¿Por que seguir a Moisés, y no a Jesús, a Muhammad, o algún otro mensajero? Pues porque Moisés derroto a todos sus enemigos. Y esto, es algo que ningún otro hombre ha logrado hacer jamás. Es que Moisés derrotó al Emperador de su tiempo [venciendo al Faraón]; Moisés derrotó la Naturaleza de su tiempo [abriendo el Mar Rubio, y trayendo plagas sobre Egipto, pero no sobre Gosén]; Moisés derrotó la esclavitud y la opresión de su tiempo [libertando a los esclavos Israelitas]; Moisés derrotó a las legiones Romanas de su tiempo [ahogando en el mar al ejercito Egipcio]; Moisés derrotó a los Escribas y a Fariseos de su tiempo [venciendo a los Sacerdotes y consejeros de Faraón]; Moisés derrotó a los incrédulos de su tiempo [venciendo a los diez espías, así como a todos los que les siguieron]; Moisés derrotó a los antagonistas líderes Judíos de su tiempo [venciendo a Datan, Abiram, Korah, y los 250 príncipes de Israel]; Moisés derrotó la idolatría de su tiempo [destruyendo el becerro de oro erigido por Israel]; Moisés derrotó las maldiciones de los enemigos religiosos y hechiceros de su tiempo [venciendo a Balak y a Balaam]; Moisés derrotó la inmoralidad de su tiempo [sacando a Israel con vida de las fornicaciones de las llanuras de Moab]; Moisés derrotó el hambre y la sed de su tiempo [proveyendo agua de la piedra y mana, durante 40 años]; Moisés derroto la muerte de su tiempo [cuando vivificó su seca y muerta vara]; Moisés derrotó a las naciones enemigas de su tiempo [venciendo a Amalec, a Madian, a Og, y a Sehon]; Moisés derrotó el orgullo de su tiempo [no proclamándose a si mismo Dios, ni ufanándose de ser un gran profeta del Altísimo]; Moisés venció las vanas promesas que hacían los lideres religiosos de su tiempo [cumpliendo su promesa de llevar a Israel al Monte Horeb, donde observarían personalmente la gloria del Altísimo]; y Moisés derroto a la vejez y a la enfermedad de su tiempo [no habiendo perdido jamás su fuerza, ni su visión]. Un día, Moisés volverá, para finalmente llevar a “la Tierra Prometida”, a aquellos que, en su propio tiempo, fueron excluidos de “la Canaán Celestial”, quedando tendidos en el Desierto.




Fuera De Yah No Hay Salvador


«Las Escrituras originales (las Hebreas) dicen: "La Salvación es de יהוה (Yah)...” (Salmo 3:8). Note que la Ley enseña que, La Salvación, es de Yah; no es de Moisés, de Jesús, de Muhammad, ni de Baal Shem Tov (paz y la bendición del Creador sea con todos y cada uno ellos); no es del Rabino Ortodoxo, del Hasídico, ni del Breslev; no del Pastor Evangélico, del líder Noáhida, ni del Rabino Mesiánico; No es del Sacerdote Católico, ni tampoco es del Imán Musulmán; Como esta escrito: “NO CONFIÉIS en los príncipes, Ni EN HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN” (Salmo 146:3). Y, ya que la antigua Escritura enseña que LA SALVACIÓN ES EXCLUSIVAMENTE DE YAH, no debe sorprendernos que Yah (bendito sea) haya decidido de antemano a quien habría de concedérsela; como esta escrito: “Cercano está Yah a LOS QUEBRANTADOS DE CORAZÓN; y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU” (Salmo 34:18). En otras palabras, Yah escogió de antemano Salvar a las personas que tienen un corazón quebrantado (arrepentido), y un espíritu contrito (un espíritu que, no teniendo orgullo alguno, es sumiso a la voluntad de su Creador); sin importar si estas personas son Judíos Ortodoxos, Cristianos Evangélicos, o Musulmanes Sunitas; Pero, el Creador ha decidido enviar a Gehinnom (el infierno) a toda aquella persona que, al igual que Korah (Coré), tiene un corazón soberbio (“rebelde”, o “no arrepentido”), y un espíritu altanero (es decir, tiene la aptitud de aquel que cree bastarse a si mismo, sin necesidad de su prójimo, ni de obedecer los mandamientos Divinos). Y, esta condenación, es independiente de si esas personas son Judíos Ortodoxos, Cristianos Evangélicos, o Musulmanes Sunitas. Como esta escrito: “REPRENDISTE A LOS SOBERBIOS, LOS MALDITOS, QUE SE DESVÍAN DE TUS MANDAMIENTOS” (Salmo 119:21). Es que Enoc no era Judío, Cristiano, Ni Musulmán; pero Dios lo guardo de la muerte. Lo mismo sucedió con Ishmael, con Job, con Noé, y con Nabucodonosor; Cada vez que alguno de estos hombres busco a Dios con un corazón quebrantado y humilde, Dios escuchó atentamente su clamor»»





La Torah dice así: «Pero acontecerá, SI NO OYERES LA VOZ DE יהוה (YAH) TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS... que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... MALDITO SERÁS TÚ... y no serás sino oprimido y robado todos los días, Y NO HABRÁ QUIEN TE SALVE» (Deut. 28: 15&29). En el anterior pasaje, la palabra Hebrea que se ha traducido como “quien te salve”, es “Moshia”; una palabra que tambien traducimos como “Mesías”. ¿Que significa entonces el pasaje? Pues significa que, no hay Mesías, ni tampoco hay Salvación, para el hombre que rehúsa guardar los [Diez] mandamientos de Yah. Este hombre rebelde, que rehúsa someter su cuello al yugo de los mandamientos, estará bajo maldición, pues será oprimido [batallará contra la depresión] y robado [de su paz], todos los días de su vida.



Si no puede ser un politico, y mantener sus valores, mantenga sus valores, aunque no pueda ser un politico



Con respecto a la inmortalidad del alma, la fe Hebrea, siempre ha postulado que, cuando morimos, somos "reunidos con nuestros Padres". Esto significa que, si eres temeroso de Dios, entonces eres hijo de Avraham; y, una vez mueras, seras recogido en el seno de Avraham [comenzaras a participar de las bendiciones prometidas a la descendencia del Patriarca]. Por otro lado, si te rebelas contra Moisés [es decir, si eres rebelde a los diez mandamientos Divinos], entonces eres hijo de Coré; y, una vez mueras, seras reunido con tu padre Coré [es decir, seras reunido con él, para experimentar el mismo castigo que él participo].





La Necesidad Ética de la inmortalidad del Alma

La Ley de Dios (Torah) enseña que, ni la recompensa de los Justos (la recompensa en el paraíso), ni la recompensa de los impíos (el castigo en Gehinnom), pueden esperar hasta que tanto justos como impíos pasen la alegada “noche de la muerte”, para despertar al “nuevo día del mundo que ha de venir”. Es que, el Dios de Israel, es perfectamente Justo (Génesis 18:25); y, esa perfección, le impide ordenar a sus siervos sujetarse a un código ético y moral que Él mismo no obedecería. Y, con respecto a la recompensa (salario) de un obrero, el Creador ordenó diciendo: “No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. NO RETENDRÁS EL SALARIO DEL JORNALERO EN TU CASA HASTA LA MAÑANA” (Levítico 19:13).
En otras palabras, si yo era un Rey poderoso, que tenia hombres trabajando en mi obra, tan pronto estos hombre concluyesen su jornada, yo estaba obligado a darles inmediatamente su recompensa. No me estaba permitido dilatar el pago, diciéndoles: “vete, pasa la noche en tu casa, y cuando vuelvas a despertar en la mañana, te daré tu recompensa”. Es que, desde la perspectiva de el Dios de Israel (un Dios de perfecta justicia), tal aptitud equivalía a robar y oprimir al jornalero. Y es por eso que el hombre y la mujer que han trabajado en la obra del Dios de Israel, reciben su recompensa tan pronto acaban su jornada en este mundo; y no cuando despiertan del sueño de la muerte, miles de años mas tarde. Es que el Dios de Israel no roba a nadie, ni dilata la recompensa debida a los que le aman.





Jesús (p.s.c.e.) no pudo haber sido el cordero que expiase los pecados de Israel

Jesús no pudo haber sido el sacrificio que expiase el pecado de nadie. ¿Por que? Pues porque la Ley detallaba cuales eran los prerequisitos para que tal sacrificio, fuese acepto ante el Creador. Es decir, el sacrificio tenía que ser un animal en particular, tenia que ser ofrecido en un lugar en particular, de un modo particular, y por una persona en particular; En otras palabras, el sacrificio tenia que ser ofrecido dentro del Templo de Jerusalén [y no en ningún lugar fuera de allí]. Y, no solamente tenía que ser ofrecido dentro del Templo de Jerusalen, sino del modo prescrito en la Ley (el degollamiento). En adición, el sacrificio no podía tener defecto alguno; pues, si el cordero estaba herido, magullado, o perniquebrado, el sacrificio no era válido. Finalmente, el cordero tenia que ser sacrificado por un sacerdote que fuese descendiente de la tribu de Leví.
Y, estas son las razones por las cuales, el sacrificio expiatorio de Jesús (paz sea con el), no era ritualmente válido, pues no cumplió lo ordenado por Dios en su Ley. Es decir, el sacrificio del Nazareno, se llevo a cabo en un lugar (monte) fuera del Templo; el sacrificio no fue hecho como prescribia la Ley (por degollamiento, y no por crucifixión); el sacrifico estaba magullado y estropeado [pues Jesús había sido de antemano desfigurado, herido, abofeteado, y azotado]; y el sacrificio no fue ofrecido por ningún sacerdote de la tribu de Levi (pues ni Jesus, ni los Romanos que le crucificaron, pertenecian a la tribu de Levi)





¡Las locuras teológicas del apóstol Pablo (paz sea con el)!

El hombre que abandona la Ley (los diez mandamientos), sera castigado con locura (siendo desconectado de la realidad), como esta escrito: «Pero acontecerá, SI NO OYERES LA VOZ DE יהוה TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS Y SUS ESTATUTOS que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... יהוה TE HERIRÁ CON LOCURA, ceguera, Y TURBACIÓN DE ESPÍRITU... Y ENLOQUECERÁS a causa de lo que verás con tus ojos... Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán HASTA QUE PEREZCAS; POR CUANTO NO HABRÁS ATENDIDO A LA VOZ DE יהוה TU DIOS, PARA GUARDAR SUS (DIEZ) MANDAMIENTOS, Y SUS ESTATUTOS, que Él te mandó»- Deut. 28.
Si la anterior maldición es cierta, entonces el apóstol Pablo (paz sea con el) debió haber enloquecido en algún momento, pues este enseñó a sus seguidores que Cristo les había librado de “la maldición de la Ley”. ¿Confirma el “Nuevo testamento” que Pablo halla enloqueció en algún momento? ¡Claro que si! Y, sorprendentemente, no es otro sino el mismo apóstol Pablo, quien da fe de ello, cuando dice: “HE SIDO LOCO (en gloriarme de mi mismo); vosotros me constreñisteis; pues yo había de ser alabado de vosotros...”- 2 Corintios 12:11. Y también dice en otro lugar: “¡OJALA ME TOLERASEIS UN POCO DE LOCURA! Si, toleradle...”- 2 Corintios 11:1; Y mas adelante: “LO QUE HABLO, NO LO HABLO SEGÚN EL SEÑOR, SINO COMO EN LOCURA...” - 2 Corintios 11:17; y también: “Pero en lo que otro tenga osadía (HABLO CON LOCURA), yo también tengo osadía”- 2 Corintios 11:21
Así, cuando el Cristiano repite como autómata la teología Paulina que postula que Cristo (paz sea con el) ha Salvado a los creyentes, a fin de que estos no tengan que seguir “esclavizados” a la obediencia a los Diez mandamientos, este creyente esta contagiándose con la misma locura [desconexión de la realidad] con la que el Creador predijo que serian malditos aquellos que abandonasen la Ley.





la Escritura Hebrea predijo de antemano la perfidia de Saulo (el apóstol Pablo, paz sea con el)

Pablo (Saulo de Tarso) es prefigurado en la Escritura Hebrea por medio de Saúl; un gran líder de la tribu de Benjamín, a quien su deseo de prominencia haría blanco de un espíritu maligno (que le atormentaría); llevándole a hablar (y a actuar) locamente, y conduciéndole finalmente a inducir a un Edomita (un ancestro de los Romanos) a atentar contra los Sacerdotes de Nob, así como contra su Ciudad (es decir, a atentar contra los responsables de hacer que la Ley fuese observada).
Al igual que Saúl, Saulo de Tarso (p.s.c.e.) era un Benjamita. Y, al igual que Saúl, Saulo estaba obsesionado con la prominencia, y con la auto-exaltación; Como se desprende de lo que él mismo escribe, cuando se alaba a si mismo diciendo: «Circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, DE LA TRIBU DE BENJAMÍN, HEBREO DE HEBREOS; en cuanto a la Ley, fariseo... EN CUANTO A LA JUSTICIA QUE ES EN LA LEY, IRREPRENSIBLE» (Filipenses 3:5-6).
Y es este deseo de auto-exaltarse lo que hizo que Saulo experimentase los mismos tormentos que experimentó el el altivo Saúl (paz sea con el). Es decir, así como Dios dejo a Saúl sin hijos (pues murieron a manos de los Filisteos), también dejo a Saulo sin hijos (pues nunca engendro a ninguno). Y, del mismo modo que Dios permitió que un espíritu malo atormentase a Saúl, permitió también que un espíritu malo atormentase a Saulo.
¿Donde aparece que un espíritu malo hubiese atormentado a Saulo? Pues en 2da Corintios 12:7, donde Saulo dice: « me fue dado un aguijón en mi carne, UN MENSAJERO DE SATANÁS QUE ME ABOFETEE, para que no me enaltezca sobremanera». ¿Y donde aparece Saulo hablando como un loco (tal y como lo hizo Saúl)? Pues en 2da Corintios 11:17, donde dice: «Lo que hablo, NO LO HABLO SEGÚN EL SEÑOR, SINO COMO EN LOCURA».
Finalmente, ¿donde aparece Saulo induciendo a un Edomita (un Romano) a que “atente” contra la Ley (haciéndola “morir”, o “deshaciéndose” de ella)? Pues en Romanos 3:28, donde Saulo dice: “Concluimos pues (oh Romanos), que EL HOMBRE ES JUSTIFICADO POR FE, SIN LAS OBRAS DE LA LEY”. En otras palabras, Saulo dice a los ciudadanos de Roma (entre los que estaba Tito, el futuro emperador Romano) que no habría mal alguno en destruir a los Sacerdotes, al Templo, y a la Santa Ciudad (Como sucedió durante la destrucción de Jerusalén, en el año 70 de la era Cristiana), pues nada de eso era ya necesario para la Salvación del Mundo.





«Mira, yo he puesto delante de ti hoy la Vida y el bien, la Muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Yah tu Dios, que andes en sus caminos, y Guardes sus (10) Mandamientos, sus estatutos y sus decretos, PARA QUE VIVAS, Y SEAS MULTIPLICADO...» (Deut. 30:15-16).

¿Como es que el hombre "vive", y es "multiplicado"? ¡Pues teniendo hijos! Así, el pasaje intima que, cuando el hombre deja de cumplir todos y cada uno de los mandamientos, "deja de multiplicarse" (es decir, se hace homosexual). Y, ¿que significa que "deja de vivir"? Pues que pone en peligro (con la promoción de su abierta homosexualidad), la "vida" (continuidad) de la raza humana.





Dios desea que cada hombre se sienta responsable por sus acciones, y no crea que puede obrar con impunidad, esperando que otro hombre sufra el castigo por sus crimenes (pecados). Y es por esto que la Torah dice que, quien derrama sangre, tiene que responder con su propia sangre; como esta escrito: “... y la Tierra no sera expiada de la sangre que fue derramada en ella, sino por la sangre del (hombre) que la derramo” (Num. 35:33).





Jesús no puede ser Dios, ya que Jesús tuvo que dormir y comer. Y, la primera de estas dos cosas, implica que Jesús se levantaba con mal aliento; mientras que la segunda implica que Jesús tuvo que orinar y defecar. En adición, Jesús mostró cansancio, lo que significa que Jesús sudaba, y por tanto apestaba a sudor [pues el desodorante todavía no se había inventado]. Y es imposible que Dios apeste, y mucho menos que Dios orine y defeque, pues un cuerpo humano que orina y defeca, es poco mas que una bolsa de cuero, llena de excremento. Y, solo Ha Satan (que el Creador le reprenda), seria tan blasfemo como para insinuar que el Dios Altísimo ha sido jamas una bolsa de cuero, llena de orina, y hediondo excremento.





El Dios de los Judíos (יהוה), no es un ladrón

El ladrón, no ve nada malo en su conducta; y, por eso, no duda de que Dios pueda también ser un ladrón. Es que, "el ladrón, juzga por su condición". Y esto explica el hecho de que, muchos cristianos, no vean absolutamente nada malo con su Teología; la cual postula que, a menos que el hombre haga perfectamente el bien [es decir, a menos que cumpla con todos y cada uno de los 613 mandamientos de la Ley], Dios no le dará la buena paga que le corresponde, por todas y cada una de las buenas obras que realizó. Pero la realidad, es que יהוה no tiene absolutamente nada de ladrón, ni tampoco "se queda con nada de nadie"; sino que devuelve a cada hombre, la justa recompensa que ameritan todas y cada una de sus obras. Como esta escrito: «PORQUE ÉL (יהוה) PAGARÁ AL HOMBRE SEGÚN SU OBRA, Y LE RETRIBUIRÁ CONFORME A SU CAMINO (ES DECIR, NO SOLAMENTE RECOMPENSARA LA OBRA DE CADA UNO, SINO TAMBIEN SU INTENCION» (Job 34:11)/
Y también dice: «Porque TÚ (YAH) PAGAS A CADA UNO CONFORME A SU OBRA [note que el verso no dice, "conforme a sus obras", sino "conforme a su obra"; intimando así que, cada obra, es recompensada individualmente]» (Salmo 62:12)





La Mentira de “La Salvación sin obras”

El verdadero creyente no puede consentir la mentira. Y, no hay mayor mentira, que creerle al Maligno, cuando insinúa que El Creador es mentiroso. Es que, el relato de la creación, muestra que fue la serpiente (Ha Satan) quien primero levantó la calumnia de insinuar que el Creador (bendito sea) era un mentiroso; como esta escrito: “Y la mujer respondió a la serpiente... del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis (¡LO QUE DICE DIOS ES MENTIRA!)...” (Gen. 3:2-4). Así, la Torah no solamente enseña que Satanás (el Creador le reprenda) es padre de la mentira (pues fue el primero en mentir); sino que no hay mentira mas Satánica que insinuar que el Creador es un mentiroso [o que no podemos confiar en lo que el Creador ha prometido].
Por ejemplo, en el Libro de Los Salmos, el Creador prometió dar vida eterna y bendicion a todo aquel que haga bien al pobre; como esta escrito: “BIENAVENTURADO EL QUE PIENSA EN EL POBRE; EN EL DÍA MALO (el Día de su juicio) LO LIBRARÁ YAH [de condenación]. YAH LO GUARDARÁ, Y LE DARÁ VIDA [eterna]; SERÁ BIENAVENTURADO EN LA TIERRA...” (Salmo 41:1-2). Pero, a pesar de esta clara y publica promesa, muchos siglos después, vinieron los autores Cristianos, e insinuaron que no era cierto lo dicho por Dios en el libro de los Salmos; pues nadie obtiene la salvación, el favor Divino, ni el Espíritu Santo, como resultado de guardar lo ordenado en la Ley (de la cual los Salmos eran parte integral, según Juan 10:34).
¿Que razón dan los Evangelios para reclamar como falso lo prometido por Dios en la Ley (el Salmo 41)? Pues, según los autores cristianos, la razón es que “si por la Ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo” (Gálatas 2:21); según ellos, la razón es que “nadie puede justificarse ante Dios por la Ley, sino que todos los que dependen de las obras de la Ley, están bajo maldición” (Gálatas 3:10-11); la razón es que, los Cristianos no recibieron el Espíritu Santo por hacer las obras ordenadas en la Ley [que incluye los Salmos], sino por “oír con fe” (Gálatas 3:2).
¿Percibe usted el engaño con que Satan pretende seducirle? Lo que el Diablo (que Yah lo reprenda) intenta hacer, es convencerle de que, si la Palabra de Dios (la Ley), no valida la interpretación de los grandes lideres cristianos, entonces la Palabra de Dios (la Ley) no es digna de fiar [¡el criterio de estos hombres, estaba por encima del criterio de Dios!]; Satan quiere convencerle de que, el criterio de Dios, esta sometido al criterio de los hombres [¡y no el de los hombres al de Dios!]; quiere convencerle de que, la humana, privada, emocional, y subjetiva experiencia de “recibir el Espíritu Santo”, le otorga a usted el poder para cuestionar la veracidad de aquello que fue dicho de forma clara, publica, y objetiva por el Creador.
Pero la realidad es que, un verdadero creyente, no puede aceptar ninguna de estas cosas; pues, irrespectivamente de lo importante que haya sido Jesús; o de cuan genuino haya sido el espíritu que recibieron los Cristianos, el resultado de esta teología, sigue siendo el mismo: insinuar que Dios es mentiroso, poniendo en entredicho las palabras del Creador, cuando prometió bendecir y salvar a todo aquel que piense [haga bien] al pobre. Y, como ya hemos demostrado, esta es la mayor y mas Satánica de todas las mentiras; aquella que causó toda la muerte, y todo el dolor, que ha experimentado la raza humana.




«Ningún seguidor de Jesús (paz sea con él) estuvo al lado de su tumba, para presenciar la realidad de su [alegada] resurrección. En cambio, ningún seguidor de Moisés (paz sea con él), estuvo al lado de su tumba, para presenciar la realidad de su [alegada] muerte....»


¿Quiere usted inducir a los creyentes Hebreos a que adoren y teman a Jesús? ¿Quiere convencerlos, para que sigan ciegamente al Nazareno? Si es así, tenemos que decirle, “¡Apártese de nosotros, Satanás!; pues escrito está: «A יהוה tu Dios adorarás, a יהוה solo servirás, a יהוה seguirás, y por Su nombre jurarás» (Deuteronomio 10:20). Note que, a quien la escritura ordena adorar, servir, y seguir, es a יהוה, no a Jesús, no a Krishna (la octava encarnación del dios Vishnu), no a Ahura Mazda (el dios de Zoroastro), ni a “Ilāh hag-Gabal” (el dios cuya piedra se veneraba en la ciudad Siria de Emesa). Y note que, el Dios por el cual se nos ha ordenado jurar, es יהוה (no Jesús, no Krishna, ni tampoco Ilāh). ¿Por que debemos jurar solamente por יהוה (Yah)? Pues porque, de ese modo, exaltamos el nombre de יהוה por encima del nombre de Jesús, así como de toda otra deidad.



Cuando tomamos la Gloria del Creador, y se la atribuimos a una de sus criaturas, estamos violando el mandamiento que nos prohibe levantar un falso Testimonio

En el Hebreo en que se escribió la Tanak (Escritura hebrea), el valor numérico de la palabra “Mesías” era de 358. Y el valor numérico de la palabra “Serpiente” era también de 358. ¿Por que? Pues para recordarnos que, así como la serpiente (de bronce) levantada por Moisés en el desierto, fue primero de bendición para el pueblo (trayéndole sanidad, según Números 21:9), pero mas tarde se convertiría en maldición (pues el pueblo la comenzaría a venerar, según 2da Reyes 18:4); de ese mismo modo, el concepto de un Mesías, seria primero de bendición para el pueblo (trayéndoles la esperanza de una futura liberación), pero luego se convertiría en maldición (pues se le daría una preeminencia y veneración que rivalizarían con aquellas debidas a יהוה, el único y supremo Salvador).
La Tanak enseña claramente que יהוה no comparte su gloria con nadie; No la comparte con ninguna escultura, con ningún hombre, con ningún profeta, con ningún ángel, ni con ningún Mesías: «Yo יהוה; ESTE ES MI NOMBRE; y A OTRO NO DARÉ MI GLORIA, ni mi alabanza a esculturas»- Isaías 42:8.
Así, todo la pleitesía, la veneración, y la gloria tiene que ser para יהוה. Es decir, si bien tenemos el deber de honrar y respetar a Avraham, a Moisés, a Jesús, y a Muhammad (paz sea sobre todos ellos), así como a todos los profetas y mensajeros de Dios, no podemos tomar una porción de la gloria (o la reverencia) debida a יהוה, para dársela a ninguno de ellos, pues tal aptitud reduciría al Creador al nivel de hombres perecederos; hombres con defectos y limitaciones. Y esto no solo seria robar a Dios la gloria que en justicia solo le corresponde a El, sino seria también mentir, pues levanta contra Dios un falso testimonio (una difamación). La Tanak muestra que, quienes en el pasado han cometido la falta de adscribirle limitaciones o defectos a Dios, no han quedado sin castigo. Como narra la Escritura: «Y los siervos del rey de Siria le dijeron: Sus dioses (los de Israel) son dioses de los montes, por eso nos han vencido; mas si peleáremos con ellos en la llanura, se verá si no los vencemos. Haz, pues, así: Saca a los reyes cada uno de su puesto, y pon capitanes en lugar de ellos. Y tú fórmate otro ejército como el ejército que perdiste, caballo por caballo, y carro por carro; luego pelearemos con ellos en campo raso, y veremos si no los vencemos. Y él les dio oído, y lo hizo así ... Vino entonces el varón de Dios al rey de Israel, y le habló diciendo: Así dijo יהוה: Por cuanto los Sirios han dicho: יהוה es Dios de los montes, y no Dios de los valles, yo entregaré toda esta gran multitud en tu mano, para que conozcáis que yo soy יהוה (que no tengo limitación ni defecto alguno)»- 1ra Reyes 20:23-28



El Dios de los Judíos ( יהוה) es el único y verdadero Dios. Por el otro lado, Jesús (paz sea con el) fue un grande y noble maestro de la etica Hebrea, pero no era יהוה (el Dios de Israel). Y, aun si Jesús hubiese sido un dios, habría tenido que ser un dios distinto al Dios de Israel. ¿Por que? Pues porque el Dios de Israel se complace en que le llamen “Bueno” [pues en realidad lo es], como esta escrito: “Alabad a יהוה (Yah), porque ÉL ES BUENO” (Salmo 118:1). Pero, con respecto a Jesús, a este no le gustaba que le llamasen “Bueno” [porque en realidad no lo era], como esta escrito: “Jesús le dijo: ¿POR QUÉ ME LLAMAS BUENO?... ¡Ninguno hay bueno, sino sólo Dios!” (Lucas 18:19)



La influencia pagana en la teología cristiana

La moral revelada en los Evangelios (“todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos”- Mateo 7:12), es perfectamente aceptable ante el Creador, pues refleja la moral revelada por Dios a su siervo Moisés. Pero, desafortunadamente, el N.T. esta contaminado con ideas paganas; ideas ajenas a la revelación Mosaica. Estas ideas, no solamente hacen que el hombre quite su mirada de יהוה (el Dios de Israel), sino que en adición descuide su obediencia a lo ordenado en Su Ley (es decir, en los Diez Mandamientos).
[Como dato curioso, note que, a diferencia de la Biblia Hebrea, el nombre de Dios (יהוה) no aparece escrito en el Nuevo Testamento. El mismo fenómeno, ocurre también en el Corán].
Una de estas ideas paganas [posiblemente tomada de la mitología de la religión de la India], es que Jesús fue engendrado por el mismo Creador, de suerte que, siendo “El Hijo de Dios”, no heredó pecado alguno. Esto último, alegadamente capacitó al Nazareno para ser el sacrificio expiatorio por toda la humanidad; Y, siendo Jesús el Santo Hijo de Dios, que habría de redimir al mundo con su sangre, entonces Jesús merece toda la gloria y el honor, siendo la fe en su condición de “Hijo de Dios”, el fundamento mismo de la teología cristiana. Como esta escrito: “Respondiendo Simón Pedro, dijo: TÚ ERES el Cristo, EL HIJO DEL DIOS VIVIENTE... Y yo [Jesús] también te digo... SOBRE ESTA ROCA [LA CONFESION DE QUE JESUS ES EL HIJO DE DIOS] EDIFICARÉ MI IGLESIA” (Mateo 16:16-18).
¿Cual es el problema con postular que Jesús es el Santo; el Hijo de Dios que trae Salvación al Mundo? Pues que la idea es tan extraviada, que tanto los espíritus inmundos como los demonios se prestan de voluntarios, a fin de proclamarla a los cuatro vientos. Como esta escrito:

---“Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con ESPÍRITU INMUNDO, QUE DIÓ VOCES (gritó), diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? SÉ QUIÉN ERES, EL SANTO DE DIOS” (Marcos 1:23-24); ---“Y LOS ESPÍRITUS INMUNDOS, al verle, se postraban delante de él, y DABAN VOCES (gritaban), diciendo: TÚ ERES EL HIJO DE DIOS” (Marcos 3:11);
---“Y CLAMANDO A GRAN VOZ (gritando), DIJO [EL ESPIRITU INMUNDO] ¿Qué tienes conmigo, JESÚS, HIJO DEL DIOS ALTÍSIMO?” (Marcos 5:7);
---“También SALÍAN DEMONIOS DE MUCHOS, DANDO VOCES (gritando) Y DICIENDO: TÚ ERES EL HIJO DE DIOS” (Lucas 4:41);
---“Aconteció que mientras íbamos a la oración, NOS SALIÓ AL ENCUENTRO UNA MUCHACHA QUE TENÍA ESPÍRITU DE ADIVINACIÓN, LA CUAL daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, DABA VOCES (gritaba), DICIENDO: ESTOS HOMBRES SON SIERVOS DEL DIOS ALTÍSIMO, QUIENES OS ANUNCIAN EL CAMINO DE SALVACIÓN” (Hechos 16:16-17).

Así, vemos que el N.T. confirma que tanto los espíritus inmundos como los demonios apoyan la teología Cristiana que postula que Jesús es el Santo, el Hijo de Dios que trae Salvación al mundo. Pero, si esto es así, entonces tenemos que concluir que la teología Cristiana es falsa, pues Jesús es citado diciendo que no había verdad alguna en Satanás y sus secuaces. Como esta escrito: “El (Satanás y sus secuaces) ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque NO HAY VERDAD EN ÉL” (Juan 8:44).

Por el otro lado, si lo que los demonios decían acerca de Jesús, era en efecto cierto [y Jesus era en realidad el Hijo de Dios], entonces Jesús mintió al decir que "NO HABÍA VERDAD EN SATANÁS". Pero, si Jesús mintió, entonces Jesús no pudo haber sido Dios, pues "DIOS NO ES HOMBRE, PARA QUE MIENTA" (Números 23:19). Y, si Jesús no era Dios, entonces la teología Cristiana es mentira, pues alega que “Jesús y el Padre Uno son” (Juan 10:30). Pero, si la teología Cristiana es mentira, entonces es de Satanás, pues [según el mismo Jesús] SATANÁS ES EL PADRE DE TODA MENTIRA (Juan 8:44).
En adición, si Jesús mintió, entonces significa que Jesús tenia defecto. Pero, si Jesús tenia defecto, entonces no cualificaba para ser el sacrificio expiatorio por los pecados del mundo, pues este sacrificio tenia que ser sin defecto. Como esta escrito: “PARA QUE SEA ACEPTADO, OFRECERÉIS MACHO SIN DEFECTO de entre el ganado vacuno, DE ENTRE LOS CORDEROS, o de entre las cabras” (Levítico 22:19)





El peligro de creer en un Mesías humano

Independientemente de quien la practique (Judíos, Cristianos, o Musulmanes), la ciega pleitesia a un Redentor humano (sin importar si nos referimos a la redención política, socio- económica, o espiritual) conduce invariablemente a la inmoralidad de la idolatría; es decir, el culto a la personalidad de la criatura, en vez de a la del Creador. Es que, la idea de un Mesías humano, puede inducirnos al grave error de poner nuestra fe y nuestra esperanza en el hombre (un ser mortal, y finito), en vez de en el Creador (un ser inmortal, e infinito). La realidad es que, ningún ser humano, puede dar redención, pues SOLO EL CREADOR REDIME; como esta escrito: «No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; YO SOY TU SOCORRO, DICE ‫ ;יהוה‬EL SANTO DE ISRAEL ES TU REDENTOR» - Isaías 41:14. Y, como también dice en otro lugar: «... y conocerá todo hombre que YO ‫ יהוה‬SOY SALVADOR TUYO Y REDENTOR TUYO, el Fuerte de Jacob» - Isaías 49:26.
Si bien es cierto que Dios puede utilizar a alguna criatura para hacernos un llamado a volver a Dios en penitencia (un Rey Judío, un profeta gentil, la mula de Balaam, Moisés, Jesús, Muhammad, etc); en el ultimo análisis, ningún ser creado puede realmente salvarnos, pues NO HAY SALVADOR FUERA DEL CREADOR. Como esta escrito: «Yo, YO ‫ ,יהוה‬y FUERA DE MÍ NO HAY QUIEN SALVE» - Isaías 43:11.
Esta misma enseñanza, se nos muestra en varios pasajes de la Escritura; pero, prominente entre esos pasajes, es el relato acerca de Gedeón. Según narra el capitulo seis del libro de los Jueces, en un momento histórico donde Israel estaba siendo oprimido por los Madianitas, Dios escoge a un hombre llamado Gedeón, a fin de traer redención a Israel. Como resultado, unos 30,000 hombres se unen al ejercito de este general Israelita, a fin de pelear contra un ejercito que era inmensamente superior. Pero el Creador advierte a Gedeón que, con esta situación desea dar una enseñanza a Israel: que su salvación y su liberación no dependían de la carne ni de la sangre: no dependían de la fuerza, la sabiduría, ni el poder de Gedeón, o de su ejercito; La Salvación de Israel dependía única y exclusivamente del Creador- del Dios de quien se dijo: «... pues no es difícil para ‫ יהוה‬salvar con muchos o con pocos» – 1 Samuel 14:6.
Así, Dios hace que Gedeón se deshaga de sus 30,000 soldados, a fin de que Israel no cometa la grave ofensa de creer que su salvación estaba en manos de algún “hombre ungido” (o “Mesías”), de carne y hueso: «Y ‫ יהוה‬dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho, para que yo entregue a los madianitas en su mano, NO SEA QUE SE ALABE ISRAEL CONTRA MÍ, DICIENDO: MI MANO ME HA SALVADO» - Jueces 7:2. Al final, Dios reduce el ejercito de Gedeón a tan solo 300 hombres. Entonces, le informa que sera el mismo Creador (y no los restantes 300 hombres), quien salvara a Israel:
«Entonces ‫ יהוה‬dijo a Gedeón: CON ESTOS TRESCIENTOS HOMBRES que lamieron el agua OS SALVARÉ (YO ‫ יהוה‬OS SALVARE, NO EL HOMBRE), y entregaré a los madianitas en tus manos...» - Jueces 7:7.
Alguien podría decir: Pero, ¿No es cierto que, aunque Dios mismo salvo a Israel, siempre “necesito” de los 300 hombres de Gedeón? La respuesta es un rotundo ¡NO!; pues, en realidad, DIOS NO NECESITA DE NINGÚN SER HUMANO PARA SALVAR A SU PUEBLO. ¿Como estamos seguros de esto? ¡Pues porque lo enseña la Escritura! Esta dice que, en tiempos del Rey Ezequías (II Reyes 18:17), Senaquerib trajo un gigantesco ejercito contra Jerusalén. Israel no tenían fuerza alguna para siquiera intentar combatir tan grande multitud. ¿Donde estaba el hombre que Dios necesitaría para salvar a su pueblo? ¿Donde estaba el Mesías Salvador? La respuesta es que, el Mesías que habría de salvar tanto al pueblo como al liderato Israelita, no estaba fuera de ellos mismos; estaba en sus bocas, y en sus corazones: ese Mesías serian las palabras de confesión («Entonces Ezequías rey de Judah envío a decir al Rey de Asiria que estaba en Laquis: “YO HE PECADO”...» - 2 Reyes 18:14). El Mesías seria acudir a Dios con un corazón rasgado, contrito, y humillado: «Cuando el rey Ezequías lo oyó, rasgó sus vestidos, y se cubrió de cilicio, y entró en la casa de Yah» ‬II Reyes 19:1.
El Mesías, seria clamar directamente a Dios, reconociendo que no hay poder alguno en el Hombre, sino solo en el Creador: «Y oró Ezequías delante de ‫, יהוה‬ diciendo: ‫ יהוה‬Dios de Israel, que moras entre los querubines, sólo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú hiciste el cielo y la tierra... Ahora, pues, oh ‫ יהוה‬Dios nuestro, sálvanos, te ruego, de su mano, PARA QUE SEPAN TODOS LOS REINOS DE LA TIERRA QUE SÓLO TÚ, ‫ ,יהוה‬ERES DIOS (y no hay poder alguno fuera de ti)» - II Reyes 19:15&19. ¿Cual fue el resultado de la confesión y la humillación de Ezequías y de su pueblo? Pues que, esa misma noche (mientras el pueblo descansaba) Dios intervino personalmente, obrando una milagrosa y sobrenatural Salvación: «Y aconteció que aquella misma noche salió el ángel de ‫ ,יהוה‬y mató en el campamento de los Asirios a ciento ochenta y cinco mil; y cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todo era cuerpos de muertos» - 2 Reyes 19:35.
Así, sin necesidad de hombre, Rey, o Mesías humano alguno, el Creador salvo a Israel. Y lo hizo por medio del único y verdadero Mesías: las palabras de arrepentimiento, de confesión, y de humillación. Como esta escrito: «Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: YO HABITO en la altura y la santidad, y CON EL QUEBRANTADO Y HUMILDE DE ESPÍRITU, PARA HACER VIVIR EL ESPÍRITU DE LOS HUMILDES, Y PARA VIVIFICAR EL CORAZÓN DE LOS QUEBRANTADOS» - Isaías 57:15. Y, enseñando que las palabras de confesión y arrepentimiento son mejores que la expiación hecha por medio del sacrificio de becerros, dice literalmente el profeta Oseas: «Vuelve, oh Israel, a ‫ יהוה‬tu Dios. En verdad, tu pecado ha sido la causa de tu caída. Toma contigo palabras (de arrepentimiento) y vuelve a ‫ יהוה‬tu Dios. Decidle, “Perdona todos nuestros pecados, y recibenos misericordiosamente, para que podamos ofrecer los becerros de nuestros labios”» - Oseas 14: 1-2.
Es decir, el estado caído de Israel, no es debido a alguna causa física, o externa; y por esto es que, su solución, tampoco es una física, ni externa (como lo seria un humano Rey “Mesías”). El estado caído de nuestro pueblo Israel (el Tabernáculo de David) es el producto directo de nuestro pecado; y, su Salvación, no esta en nada ni nadie fuera de traer a Dios palabras de arrepentimiento; venir a Dios con un corazón contrito, para confesar y abandonar nuestro pecado. Como esta escrito: «SI SE HUMILLARE MI PUEBLO, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, Y BUSCAREN MI ROSTRO, Y SE CONVIRTIEREN DE SUS MALOS CAMINOS; entonces YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARÉ SUS PECADOS, Y SANARÉ SU TIERRA» - II Crónicas 7:14.




La Demagogia, es travestismo moral; es vestir las cosas menores, con las palabras mayores



¿Cual es mayor Verdad?: ¿La Torah?, ¿el Evangelio?, ¿o el Korán?

Quien tiene la obligación de probar su valía, no es el monarca, sino el contendiente. Y, el monarca, tiene el derecho de mantener su corona, hasta el momento en que el retador logre demostrar (en buena lid) que es realmente superior al monarca. En otras palabras, el recién llegado [que pretende retar lo que todos aceptan ya como el modelo perfecto de nobleza, de santidad, y de verdad], es quien tiene la responsabilidad de probar que, lo que trae entre manos, es mas noble, mas santo, y mas verdadero que lo ya existente.
En este sentido, es una realidad histórica que la revelación dada en la Torah (la Ley de Moisés) antecede tanto al Islam como al Cristianismo por mas de mil años. En otras palabras, cuando llegaron el Evangelio y el Korán, la Torah llevaba siglos siendo aceptada como la noble, santa, y verdadera Palabra de Dios. Por tanto, eran los Cristianos y Los Musulmanes, quienes tenían la responsabilidad de demostrar que sus mensajes eran mas nobles, mas santos y mas verdaderos que el mensaje de la Torah.
De nuevo, no era la Torah la que tenia que demostrar que era la infalible palabra de Dios; ni era la Torah la que debía demostrar que no había sido alterada ni malinterpretada por los hombres; eran el Evangelio y el Korán, los que tenían que demostrar (fuera de toda duda razonable) que no eran un plagio de la Torah; eran el Evangelio y el Korán, los que tenían que demostrar que no eran una innovación religiosa, alegando [falsamente] querer “corregir" y/o "completar” el mensaje Divino (¡como si Dios fuese un ser debilucho, que no puede impedir que simples mortales alteren su palabra; o fuese un tonto, que olvido dejar en claro aquello que era tan importante para nuestra salvacion, que esta ultima dependeria de ello!); eran el Evangelio y el Korán, los que tenían que demostrar que no eran ingeniosos subterfugios religiosos, sagazmente utilizados por sus respectivos fundadores, a fin de obtener la gloria, la pleitesía, y el reconocimiento de las masas (como en efecto ha sucedido).
¿Y por que los reclamos del Evangelio y del Korán tienen que ser probados fuera de toda duda razonable? Pues porque la Torah siempre ordenó que guardásemos la Ley de Dios (los Diez mandamientos). Y, uno de esos mandamientos, nos prohíbe dar falso testimonio. En otras palabras, el creyente no puede afirmar nada que sea falso, que este en entredicho, que sea cuestionable, o que no demuestre ser algo mas que una mera conjetura. ¿Por que? Pues porque, el creyente que tal hace, se arriesga a dar un falso testimonio (rebelándose así contra lo ordenado por su Creador). Y esto, es un grave pecado, pues la Ley advierte diciendo: “Porque LA BOCA DE LOS QUE HABLAN MENTIRA, SERA CERRADA” (Salmo 63:11); Y tambien: "AMASTE el mal más que el bien, LA MENTIRA MAS QUE LA VERDAD. Has amado toda suerte de palabras perniciosas, Engañosa lengua. POR TANTO, DIOS TE DESTRUIRA PARA SIEMPRE"- Salmo 52:3-5. Es en este sentido que, ni el mensaje del Evangelio, ni el mensaje del Korán, pueden ser aceptados por quienes creemos en la Torah; pues, ambos mensajes, son altamente cuestionables (es decir, su veracidad esta en entredicho). ¿Por que? Pues porque niegan y contradicen el claro e inequivoco mensaje de la Torah. Es que, mientras por un lado la Torah nos exhorta a guardar la Ley, diciendo: “El principio de la sabiduría es el temor de Yah; BUEN ENTENDIMIENTO TIENEN TODOS LOS QUE PRACTICAN SUS MANDAMIENTOS (no robes, no mates, no mientas, no adulteres, etc)”- Salmo 111:10; por otro lado, el Evangelio nos exhorta a que abandonemos la Ley de Dios [para seguir en cambio “la Ley de la Gracia”]. Como enseñan los siguientes pasajes Cristianos:

-- “CRISTO NOS REDIMIÓ DE LA MALDICIÓN DE LA LEY” (Gálatas 3:13);
-- “LA LEY Y LOS PROFETAS ERAN HASTA JUAN” (Lucas 16:16);
-- “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; PUES NO ESTÁIS BAJO LA LEY, SINO BAJO LA GRACIA” (Romanos 6:14);
-- “Pero YO NO CONOCÍ EL PECADO SINO POR LA LEY; PORQUE TAMPOCO CONOCIERA LA CODICIA, SI LA LEY NO DIJERA: NO CODICIARÁS. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; PORQUE, SIN LA LEY, EL PECADO ESTÁ MUERTO” (Romanos 7:7-8)

De igual modo, el Korán nos exhorta a abandonar la Ley de Dios, para seguir en cambio la “Ley Sharia”; Como esta escrito: “Si pues, recibís de mi una dirección (Sharia), QUIEN SIGA MI DIRECCIÓN NO SE EXTRAVIARA, Y NO SERA DESGRACIADO. PERO, QUIEN NO SIGA MI AMONESTACIÓN, LLEVARA UNA EXISTENCIA MISERABLE...” (Quran 20:123-124, y 5:38).
De nuevo, tanto el mensaje del Evangelio, como el del Korán, niegan la revelación Divina contenida en la Torah [¡cuya veracidad nunca estuvo en entredicho!]. Es que, el mensaje de la Torah, condena al hombre que abandona la Ley (los diez mandamientos), y enseña que, quien tal hace, es soberbio y maldito; como esta escrito: “Reprendiste a LOS SOBERBIOS, LOS MALDITOS, QUE SE DESVÍAN DE TUS MANDAMIENTOS” (Salmo 119:21); Y también: “APARTAOS DE MI MALIGNOS, PUES YO GUARDARE LOS MANDAMIENTOS DE MI DIOS” (Salmo 119:115).
ASÍ, EL QUE LOS EVANGELIOS RECLAMEN QUE JESÚS ES EL MESÍAS; O EL QUE EL KORÁN RECLAME QUE MUHAMMAD ES EL SELLO DE TODOS LOS PROFETAS, ES IRRELEVANTE; pues ningún creyente puede afirmar las cosas que enseñan estos dos libros (el abandono de la Ley de Dios) con la completa certeza de que no esta diciendo algo falso, o algo que incita a rebelarnos contra lo ordenado por el Dios que dijo: “DIOS NO ES HOMBRE, PARA QUE MIENTA, NI HIJO DE HOMBRE, PARA QUE SE ARREPIENTA. ÉL DIJO, ¿Y NO HARÁ? Habló, ¿y no lo ejecutará?” (Números 23:19).
Por el otro lado, aun si fuesen ciertos los reclamos hechos por el Evangelio y el Korán, la revelación Divina dada por Dios en la Torah, nunca ordenó [explícitamente] a los creyentes que creyesen a su vez en un Mesías (un Rey “Ungido”) llamado Jesús; ¡pero si a creer en un Rey ungido (Mesías) llamado David!; como esta escrito: «He puesto el socorro sobre UNO QUE ES PODEROSO; He exaltado a un escogido de mi pueblo. Hallé a DAVID MI SIERVO; LO UNGÍ CON MI SANTA UNCIÓN. MI MANO ESTARÁ SIEMPRE CON ÉL, MI BRAZO TAMBIÉN LO FORTALECERÁ» (Salmo 89:19-21).
De igual modo, la revelación Divina dada por Dios en la Torah, nunca ordeno al creyente seguir a un profeta llamado Muhammad; ¡pero si a seguir un profeta llamado Moisés! (el profeta que recibió las dos tablas de piedra, con los Diez mandamientos de la Ley Divina), como esta escrito: “ENVIÓ A SU SIERVO MOISÉS, Y a Aarón, AL CUAL ESCOGIÓ” (Salmo 105:26); “CONDUJISTE A TU PUEBLO como ovejas POR MANO DE MOISÉS y de Aarón. (Salmo 77:20); “SUS CAMINOS NOTIFICÓ A MOISÉS, Y a los hijos de Israel sus obras” (Salmo 103:7); “Y trató de destruirlos, de no haberse interpuesto MOISÉS SU ESCOGIDO delante de Él...” (Salmo 106:23).
En resumen, el que Jesús sea un ungido de Dios (Mesías), o el que Muhammad sea el sello de todos los profetas, no hace diferencia alguna para quien rige su vida por la Torah, pues la revelación dada por Dios a Israel, ya incluía todo lo que el creyente necesitaba para conocer (y hacer) la voluntad de su Dios (que no es otra sino vivir en paz y armonía con el prójimo, haciendo el bien encarnado en los diez mandamientos); como esta escrito: «CONFÍA EN יהוה (NO EN JESÚS, NI EN MUHAMMAD), Y HAZ EL BIEN [ORDENADO EN LOS MANDAMIENTOS], Y HABITARÁS EN LA TIERRA [PROMETIDA], y te apacentarás de la verdad [viviendo seguro de que no sigues mentira ni falsedad alguna]» (Salmo 36:3).
En adición, Jesús y Muhammad eran “hijos de hombre” (es decir, hombres mortales); como esta escrito: “Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y EL HIJO DEL HOMBRE será entregado para ser crucificado” (Mateo 26:2). Pero, la Torah advierte que no podemos poner nuestra esperanza en el hijo de hombre, pues no hay en él salvación alguna; como esta escrito: «NO CONFIÉIS en los príncipes, ni EN HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN» (Salmo 146:3).
La realidad es que, la confianza de quien vive por la Torah, esta puesta en יהוה (Yah), un Salvador mucho mas seguro, grande, y poderoso que tanto Jesús, como Muhammad (la paz de Dios sea con ellos); como esta escrito: «יהוה (Yah) ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN; ¿DE QUIÉN TEMERÉ? יהוה ES LA FORTALEZA DE MI VIDA; ¿DE QUIÉN HE DE ATEMORIZARME?» (Salmo 27:1); «PORQUE GRANDE ES יהוה , y digno de suprema alabanza; TEMIBLE SOBRE TODOS LOS DIOSES» (Salmo 96:4); «BIENAVENTURADO EL HOMBRE QUE PUSO EN יהוה (NO EN JESUS NI EN MOHAMED) SU CONFIANZA» (Salmo 40:4); «Porque ¿QUIÉN ES DIOS, SINO SÓLO יהוה (Yah)? ¿Y QUÉ ROCA HAY FUERA DE NUESTRO DIOS?» (Salmo 18:31); Y, finalmente: «Mas YO EN TI CONFIO OH יהוה ; DIGO “¡TÚ ERES MI DIOS!” (Salmo 31:14).
Quien sigue la Ley de Yah [el Dios de Israel], y pone en Él su fe y su esperanza, es un hombre dichoso, pues pone su futuro en manos de un Dios que encarna la bondad, la misericordia, y la justicia; como afirma la Torah, cuando dice: “BUENO Y RECTO ES YAH”- Salmo 25:8; “GUSTAD, Y VED QUE ES BUENO YAH; DICHOSO EL HOMBRE QUE CONFÍA EN ÉL”- Salmo 34:8; “CIERTAMENTE ES BUENO DIOS PARA CON ISRAEL”- Salmo 73:1; “PORQUE TÚ, SEÑOR, ERES BUENO Y PERDONADOR, Y GRANDE EN MISERICORDIA”- Salmo 86:5; “Porque YAH ES BUENO; PARA SIEMPRE ES SU MISERICORDIA, Y SU VERDAD POR TODAS LAS GENERACIONES”- Salmo 100:5; Y, “TU JUSTICIA ES JUSTICIA ETERNA, Y TU LEY LA VERDAD”- Salmo 119:142.
En cambio, quien pone toda su fe y su esperanza en Jesus (paz sea con el), la pone en alguien que confesó abiertamente no ser bueno; como esta escrito: “Jesús le dijo: ¿POR QUÉ ME LLAMAS BUENO? NINGUNO HAY BUENO, SINO SÓLO DIOS”- Lucas 18:19. Del mismo modo, quien pone toda su fe y su esperanza en Muhammad (paz sea con el), la pone sobre alguien que confeso abiertamente practicar el terror; como esta escrito: “VOY A SEMBRAR EL TERROR EN LOS CORAZONES DE LOS INFIELES: ¡CORTADLES EL CUELLO, pegadles en todos los dedos!"- Korán 8:12.
Si desea usted tener en su vida seguridad de Salvación, tiene que hacer dos cosas: Primero, tiene que hacer la paz, con el Dios de Paz; Segundo, tiene que hacer la paz, con los hombres.
¿Como se hace la Paz con Dios? Pues confesando sus pecados a יהוה (Yah), como dicen los Salmos: «Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: CONFESARÉ MIS TRANSGRESIONES A יהוה; Y TÚ PERDONASTE LA MALDAD DE MI PECADO» (Salmo 32:5). Y también, «“CERCANO ESTÁ יהוה A LOS QUEBRANTADOS DE CORAZÓN; Y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU» (Salmo 34:18). Pida a Dios perdón, con un corazón sincero y arrepentido; y acepte el Perdón y la salvación que Dios ha prometido darle.
¿Y como hacemos la paz con los hombres? Pues comprometiéndonos con guardar los diez mandamientos. Comience con el mandamiento mas importante de todos- el que nos ordena honrar a nuestros padres, abandonando todo estilo de vida que traiga dolor y vergüenza sobre ellos (abandone el lenguaje profano, las drogas, el robo, la mentira, la homosexualidad, la fornicación, el adulterio, y cualquier otro estilo de vida violento, inmoral, o ilegal).
Tenga paciencia, y deje que Dios vaya poco a poco transformando su vida. Manténgase alabándole, y confíe en יהוה, pues Él ha prometido no dejarle, ni abandonarle; como esta escrito: «AUNQUE MI PADRE Y MI MADRE ME DEJARAN, CON TODO, יהוה (YAH, EL DIOS DE PAZ) ME RECOGERÁ» (Salmo 27:10); Y también dice, «Aguarda a יהוה; ESFUÉRZATE, Y ALIÉNTESE TU CORAZÓN; SÍ, ESPERA A יהוה» (Salmo 27:14).
Que el Espíritu del Dios de Paz, les guíe a Su verdad, a Su perdón, a Su Paz, y a la Vida Eterna. Amén.




La Torah dice en el Salmo 37:27 que, el Creador (bendito sea), dará vida eterna a todo Israelita que se aleje del mal, y comience a hacer el bien (no mientas, no robes, no mates, no mientas, no forniques, no adulteres, honra a tus padres, etc). Desafortunadamente, la mayoría de los gentiles no toleran este compromiso moral, y escogen el camino fácil de racionalizar su rebeldía, alegando que nadie puede guardar perfectamente la Ley de Dios; y, por ende, lo que importa no es obedecerla, sino creer que (por medio de Jesús o de Muhammad) ya no tenemos que hacerlo. Oremos para que, a los jefes de las familias mafiosas, nunca se les ocurra aplicar esa misma lógica, a la Ley de los hombres.



El Aire acondicionado, debe adaptarse al auto; no el auto, al Aire acondicionado

La fe Hebrea, es como un antiguo Toyota Camry; uno que, sin poseer mucha pompa ni fanfarria (power steering, power windows, aire acondicionado, etc), logro llevar a los Israelitas, de forma segura y confiable, hasta la Tierra prometida. En cambio, el Cristianismo es similar a tomar ese viejo y confiable Camry, para rediseñarlo [poniendo todo el énfasis en los accesorios, y no en la confiabilidad del vehículo], de suerte que, si se le daña ahora uno de los accesorios (por ejemplo, el acondicionador de aire), el auto no funciona, y ya no puede llevar al Israelita a ninguna parte.
El Camry sin pompa ni fanfarria, es la fe Hebrea, que se basaba en la obediencia a diez sencillos y confiables mandamientos (que se resumen en amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a uno mismo); como esta escrito, "!Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre!"- Deut. 5:29. Por el otro lado, el Camry rediseñado, es la fe Cristiana, cuyo énfasis no esta en la obediencia a los mandamientos, sino en los “accesorios adicionales”, que no son otra cosa que su doctrina y su teología. Es decir, creer en el mesianismo de Jesús, en el bautismo del Espíritu Santo, en hablar en otras lenguas, en profetizar, en sanar enfermos, en echar fuera demonios, en el arrebatamiento de la Iglesia, en la gran tribulación, en la venida del anticristo, en el infierno eterno, etc. Como enseñan los escritos cristianos, cuando dicen: «Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo» (2 Juan 1:9)




Quien rehúsa seguir a Moisés [obedeciendo los Diez Mandamientos], no tiene la Vida, sino que la Ira de Dios está sobre él; como esta escrito: “Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Yah tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos... que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán..."

-- Deut. 28:15



Proverbios 28:4




¿Somos todos iguales?

En el libro de Génesis, Satan aparece tentando a Eva con las siguientes palabras [parafraseadas]: "¿Que esta mal desobedecer a Dios? ¡Mentira! ¡Es que DIOS NO QUIERE QUE SEÁIS IGUALES A ÉL!". Así, vemos que la primera [y la mayor] de todas las tentaciones de Ha Satan, es convencernos de que "todos debemos ser iguales"; ¿Por que? Pues porque, si todos somos iguales, entonces "nadie es mayor que nadie", y no hay por tanto “Un Poder Supremo” [un Dios] al cual todos debemos sometimiento y obediencia. En otras palabras, ¡cada uno puede hacer lo que le venga en gana! Cual es el problema con esto? Pues que, si bien es cierto que el hombre cuenta con un libre albedrío, y tiene por tanto la libertad de "hacer lo que le venga en gana", no es menos cierto que no puede escoger rehuir las consecuencias de sus elecciones éticas y morales. Es decir, usted puede [de así desearlo] escoger vivir la aberración de la vida de prostitucion, o de la vida abiertamente homosexual, pero no puede escoger el no contagiarse nunca con el virus de inmunodeficiencia adquirida, o con el virus del Papiloma humano [enfermedades que terminaran acabando con su vida].
De hecho, aun si fuese afortunado, y lograse evitar contagiarse con alguno de estas enfermedades, no podrá impedir que la memoria de su pasada vida de inmoralidad, termine atormentándole en su vejez, cuando el pasado revive con una claridad pasmosa, y la memoria de nuestras pasadas maldades nos atormentan sin misericordia. Así que, el hombre sabio, es aquel que reconoce que no es el poder Supremo que gobierna al Universo; aquel que un día habrá de juzgar a cada hombre con justicia, recompensando al que hizo lo bueno, y castigando al que hizo lo malo.





Si Dios Fuese Hombre, Habria Sido Moises


Homosexualidad- El Infierno de Los Ateos

La publica homosexualidad, es síntoma de un alma y una mente corrompidas por el orgullo y la soberbia. Es que, tanto la homosexualidad, como el ateísmo, son la manifestación de una arrogante y voluntaria desconexión de la realidad. Es decir, el hombre que, luego de observar la grandeza de la Naturaleza, procede a decir: "¡Esta Naturaleza no prueba en si misma que pertenezca a un Dios!" (proclamándose de este modo ateo), se desconecta a si mismo tanto de la realidad, que termina observando sus órganos masculinos para decir: "Estos genitales no prueban en si mismos que pertenezcan a un hombre" (proclamándose de este modo homosexual).
Así, el ateo que termina haciendose homosexual, es en si mismo el mejor ejemplo del juicio Divino: un juicio donde se hace que cada hombre coseche el mismo bien o mal que haya sembrado.
En el caso que nos atañe, la justicia Divina permite que el homosexual construya su propio infierno; uno que escoge y defiende a brazo partido; uno donde permite voluntariamente que otros (al igual que harían demonios infernales) "coman" y "consuman" su carne. ¿Cuando saldrá el homosexual de ese infierno? El día en que, arrepentido, eleve sus ojos al cielo para decir: "¡Dios mio! ¡Perdona mi extravío! ¡Renuncio a mi vano orgullo! ¡Ven a mi vida, que te necesito!





El Creyente Inmoral, blasfema a Dios con su conducta

La Religión de Dios (Salmo 37:27), no consiste es tener la teología correcta; sino en tener la conducta correcta. Por eso, el pecado que Dios no tolera, es la inmoralidad. Dios aborrece tanto la inmoralidad, que ordenó personalmente [escribiendo sobre dos tablas de piedra] lo siguiente: "no forniques, no adulteres, no robes, no mientas, no insultes a tus padres... etc”. Así, todo el que escoja vivir una vida de inmoralidad, sera atormentado, sufriendo la maldición Divina. ¿Por que la maldición Divina? Pues porque, con su inmoral conducta, indujo a otros a maldecir a Dios. Es que, cuando un hombre alega conocer al Creador, y después va y practica abiertamente la homosexualidad, los impíos maldicen diciendo: “Este hombre dice que sirve y conoce a Dios, pero es Homosexual; ¿sera porque su Dios también es homosexual?”; cuando va y practica abiertamente el robo, los impíos maldicen a Dios, diciendo: “este conoce a Dios, pero es ladrón. Si a Dios no le molestan los ladrones, quizás sea porque Él también es ladrón”; cuando va y miente públicamente, los impíos maldicen a Dios, diciendo: “este sirve y conoce a Dios, pero es mentiroso, ¿sera porque Dios es también mentiroso?”; cuando va y asesina a otros seres humanos, los impíos maldicen a Dios, diciendo: “este conoce a Dios, pero es un asesino. ¿Sera porque Dios es también un asesino?. Así, el creyente que actúa de forma inmoral, terminará cosechando la misma maldición con que hizo que los impíos maldijesen a Dios.
Esto mismo, fue lo que experimento el Rey David, luego que asesino al inocente Urias, haciendo que los impíos blasfemasen a Dios. Y, como castigo por ello, David tuvo que sufrir la muerte de su inocente hijo; como esta escrito: “Mas por cuanto, con este asunto, hiciste blasfemar a los enemigos de Yah, el hijo que te ha nacido, ciertamente morirá” (2 Samuel 12:14).





Rio Revuelto, es ganancia de Pescadores



«Exterminando a 6 millones de Judíos, y causando la muerte de 60 millones de soldados, Adolfo Hitler no trajo al mundo tanta maldición, como la que puede traer un hombre que, siendo poderoso (gozando de la admiración publica), se declara abiertamente homosexual. Es que, el hombre (o la mujer) que tal hace, esta bajo la ira Divina, y el Juicio de Dios caerá repentinamente sobre el, tal y como cayo repentinamente sobre los Sodomitas. Así, el creyente sabio, siente fobia de aquellos que son abiertamente homosexuales. Y, esta fobia, hace que se aparte de ellos, tal y como se aparto Lot de los Sodomitas, salvando así su vida»




La religión de Dios (La Verdadera Religión) es esta: “Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre (tendrás vida eterna)” -Salmo 37:27. Por tanto, todo credo, dogma, o religión, que me aliente a apartarme de lo malo (a abstenerme de chantajear, de sobornar, de extorsionar, de robar, de mentir, de matar, de fornicar, de adulterar, de deshonrar a mis padres, etc), y a hacer lo bueno (a obrar con justicia, con misericordia, y con humildad), proviene de Dios. Pero cualquier religión, credo, dogma, o doctrina que me permita, me aliente, o me facilite hacer lo malo, proviene de Satanás.





«Si usted conociese lo que nosotros ya conocemos, lloraria un poco, pero también reiria mucho»


Ser Bondadoso Es Mas Importante Que Tener La Razon


Pero, ¿a que tanto derramamiento de lágrimas, peleándonos y destruyéndonos los unos a los otros? ¡Esto es cosa de risa!; Lograr formar tan grande y larga garata, por el simple hecho de creer exactamente lo mismo, solo que describirlo desde dos ángulos opuestos [el ángulo Judío, versus el ángulo Musulmán/Cristiano]



Leyendas del Judaísmo Universal: "HaEmet" (La Verdad)

Antes de que el mundo fuese creado, las almas de tres grandes hombres (Moshe, Yeshua, y Ahmad- paz sea con ellos) vinieron a presentarse ante el Creador [bendito sea], pidiendo ser un día padres de una misma criatura. Cuando el Creador pregunto cual habría de ser el nombre de esa criatura, los tres estuvieron de acuerdo en que su nombre debia ser “HaEmet” (la Verdad). Pero, como no lograban ponerse de acuerdo en cuanto a quien de ellos debía ser el padre de HaEmet, el Creador emitió sentencia diciendo: «El primero de ustedes dice, “HaEmet debe ser mi hija”; pero el segundo dice, “No, sino que HaEmet debe ser mi hija”; por otro lado, el tercero dice, “Los reclamos de ambos son errados, pues HaEmet debe ser mi hija”. Así que, haré lo siguiente: tomare una espada llamada “DebarHaShem” (la Palabra de Dios), y cortare a HaEmet (la Verdad) en tres pedazos. Entonces, llamare al primer pedazo “Quran”, y lo daré a Ahmad; luego llamare al segundo pedazo “Evangelion”, y lo daré a Yeshua; finalmente, llamare al tercer pedazo “Torah”, y lo daré a Moshe (note como Moshe fue puesto al final)». Con el corazón lleno de alegría ante la Salomónica decisión, tanto Ahmad como Yeshua exclamaron diciendo: «Haz juzgado justamente, oh Amo del Universo, pues ‘lo que es igual, no es ventaja’». Pero Moshe se entristeció mucho con la sentencia, y protesto diciendo: “Amo del Universo, ¿por que deberían nuestros caprichos ser la causa de que HaEmet (la Verdad) sufra, siendo reducida y menoscabada? Entonces el Creador respondió diciendo: “Moshe, el decreto de partir a HaEmet en tres pedazos, ya ha sido sellado [y no puede por tanto anularse]; mas, por cuanto pusiste el bienestar y la exaltación de HaEmet (la Verdad), primero que tu propio bienestar y exaltación, seras seras su primer padre; y, tu pedazo de ella, nunca sera reducido ni menoscabado; pues, los otros dos pedazos, surgirán a partir del tuyo [de modo que tu pedazo de HaEmet nunca tenga que experimentar disminución alguna, sino un continuo e infinito acrecentamiento]. Al oir la Divina respuesta, tanto Moshe, como Ahmad y Yeshua, respondieron con gozo en sus corazones: "No a nosotros, oh Señor, no a nosotros, Sino a tu nombre da gloria, Por tu misericordia, [y] por tu verdad"- Salmo 115:1.





En este moderno mundo en que vivimos, cada cual elige donde hallar la verdad. Y quizás ese sea precisamente el problema; asumir que la verdad es algo alejado y escondido de nosotros mismos. Algo que solo un gran profeta, un ser iluminado, un mesías, o un hijo de Dios puede mostrarnos. Tristemente, no nos damos cuenta que toda la verdad que necesitamos, esta delante de nuestro propios ojos; que la mas profunda sabiduría, se halla escrita en el libro de Dios que son los cielos y la tierra; escrita sin letras ni palabras en aquel libro sagrado que nunca podrá ser alterado, pues no es otro sino “El Libro de la Creación”





Dios es perfecto, es inmutable, y no necesita absolutamente nada

Dios es por definicion perfecto, e inmutable. En adición, el Creador esta completo. Esto significa que no hay defecto moral, ni necesidad alguna en el Creador; y que, nada de lo que podamos hacer, decir, o pensar, disminuirá (o aumentara) en nada su gloria. En resumen, Dios no necesita nada de su creación: no necesita la sumisión del ser humano, ni tampoco su fidelidad. El Creador no necesita que creamos en su palabra, no necesita que le amemos, ni mucho menos que le adulemos. Si el Creador aparenta “pedir”, “demandar”, o “necesitar” que hagamos lo bueno, no es porque lo necesite, ni porque gane (o “pierda”) nada con ello; es porque sabe que nosotros lo necesitamos. Y la razón de esto ultimo, es que Dios ha sujetado a todo el universo bajo la Justicia Divina que encarna la Ley de “causa, y efecto” (también llamada “ley de acción, y reacción”, o “ley de la siembra, y de la cosecha”).
Esta Ley dice que, si hacemos lo malo, recibiremos el mismo mal que hallamos hecho; y que, si hacemos el bien, recibiremos el mismo bien que hallamos realizado. De este modo, Dios actúa como un Padre amoroso; y, por medio de sus mandamientos, nos exhorta a alejarnos de toda especie de maldad, a fin de que nos acerquemos a todo aquello que es bueno, noble y justo. ¿Por que? Pues porque de ese modo “cosecharemos” el mismo bien que hayamos “sembrado”. Por ejemplo, si queremos ser amados por nuestro prójimo, tenemos que primero amar a ese prójimo.
Y esta es la razón para que Dios prohíba que hagamos imagen alguna; pues sabe que, una imagen de Dios, podría conducirnos a creer que Dios necesita de nuestro amor, y que el amar al prójimo es menos importante que el amor al Creador. Pero esto es falso; pues, como ya hemos dicho, Dios no necesita nuestro amor; Somos nosotros los que necesitamos el amor de los seres humanos. Así, la única forma de cosechar ese amor, es sembrándolo nosotros primero. Y es por eso que la Escritura dice que Dios creo al ser humano “a su imagen y semejanza”; de modo que, quien desee amar a Dios, solo pueda hacerlo indirectamente (amando a su prójimo, a fin de que, tarde o temprano, coseche de vuelta ese mismo amor).
Lo anterior, explica a su vez la razon para que, las tradiciones Abrahamicas, enseñan que el mayor de todos los mandamiento, es amar a Dios (algo que solo puede hacerse amando al prójimo. En conclusión, quien obedece al Creador, lo hace para su propio beneficio (un beneficio que alegra al Creador); y, quien le desobedece, lo hace para su propio perjuicio (un perjuicio del cual el Creador se duele)





¿Salvos por nuestra fe? ¿O salvos por nuestras obras?

Con respecto a la salvación del alma, la Escritura Hebrea enseña que esta se encuentra reservada para quienes se comprometen con hacer lo bueno, de modo que se cumpla en ellos la ley de "medida por medida" [o "siembra y cosecha"]; Como esta escrito: «Yah, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Yah. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. EL QUE HACE ESTAS COSAS, NO RESBALARÁ JAMÁS» (Salmo 15:1-5).
Y, en este sentido, aun la noble fe Cristiana confirma lo enseñado por la fe Hebrea; pues, en el pasaje Cristiano que describe “el Juicio de las Naciones” [Mateo 25:34-46], Jesús (paz sea con el) no condena a nadie por no haber aceptado su reclamo Mesiánico, ni tampoco condena a ninguna persona por haber rehusado creer en la doctrina Cristiana de “la salvación por fe” [es decir, sin necesidad de obedecer los diez mandamientos de la Ley]. En el referido pasaje, Jesús afirma que la gente que ha de ser salva, serán aquellos que hacen lo bueno: el hombre [o la mujer] que da de comer al hambriento; que da de beber al sediento; que viste al desnudo; que recoge al errante; y que visita al que esta preso, o enfermo. Por el otro lado, el pasaje afirma que la gente que sera enviada al infierno, serán aquellos que se abstuvieron de hacer estas obras de salvación; es decir, aquellos que se abstuvieron de alimentar al hambriento, de dar de beber al sediento, de vestir al desnudo, de acoger al errante, y de visitar al preso y al enfermo. Así, vemos que el Nazareno personalmente sabia que el Musulmán [o el Judío] que hace lo bueno, tendrá parte en el Mundo que ha de venir, sin importar que ese Musulmán [o Judío] halla rehusado creer en el reclamo Mesianico de Jesús, o en la doctrina de “la salvación por fe”. Como esta escrito:
"Entonces el Rey dirá a los de su derecha: venid, benditos de mi Padre, HEREDAD EL REINO PREPARADO PARA VOSOTROS desde la fundación del mundo. PORQUE TUVE HAMBRE, Y ME DISTEIS DE COMER; TUVE SED, Y ME DISTEIS DE BEBER; FUI FORASTERO, Y ME RECOGISTEIS; ESTUVE DESNUDO, Y ME VESTISTEIS; ENFERMO, Y ME VISITASTEIS; EN LA CÁRCEL, Y FUISTEIS A VERME. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el rey, les dirá: de cierto os digo que, en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. ENTONCES DIRÁ TAMBIÉN a los de la izquierda: APARTAOS DE MÍ, MALDITOS, AL FUEGO ETERNO PREPARADO PARA EL DIABLO Y SUS ÁNGELES; PORQUE TUVE HAMBRE, Y NO ME DISTEIS DE COMER; TUVE SED, Y NO ME DISTEIS DE BEBER; FUI FORASTERO, Y NO ME RECOGISTEIS; ESTUVE DESNUDO, Y NO ME CUBRISTEIS; ENFERMO, Y EN LA CÁRCEL, Y NO ME VISITASTEIS. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: de cierto os digo que, en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E IRÁN ÉSTOS AL CASTIGO ETERNO, Y LOS JUSTOS A LA VIDA ETERNA"- Mateo 25:34-46





Una fe que no obedece los mandamientos de Dios, no agrada a Dios

Dios ordena a Moisés hablar a la piedra, a fin de que esta produzca el milagro de que brote agua de su interior (Num. 20:8). Moisés tiene fe en la Palabra de Dios (en lo que ha dicho el Creador), y el milagro se realiza. Pero Moisés es castigado, y se le impide entrar a la Tierra prometida. ¿Como es posible? ¿No tuvo fe Moisés? Si, Moisés tuvo en efecto fe, pero Dios se desagrado tanto de esa fe, que la contó como incredulidad; como esta escrito: “Y Yah dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado” (Num. 20:12).
Es que, la fe que mostró en este caso Moisés, no pasó de ser una abstracción teológica; una idea que fallo en traducirse en obediencia al concreto y especifico mandamiento Divino. Dios había ordeno a Moisés hablar a la piedra, pero Moisés simplemente no obedeció el mandamiento, sino que prefirió en cambio golpearla [con su vara]. Lo que la Torah intenta enseñarnos con este episodio, es que, la obediencia a los mandatos Divinos, se cuenta como fe; pero, la fe que no incluye obediencia a los mandamientos, se cuenta como incredulidad.
Si Dios castigo la desobediencia de un hombre tan santo, tan consagrado, y con tanta fe como Moisés, ¿cuanto mas no castigare nuestra desobediencia? Al igual que a Moisés, Dios ha ordenado al creyente no robar, no mentir, no matar, no fornicar, no adulterar, y no deshonrar a sus padres. Y, si nuestra fe no incluye la obediencia a estas ordenes Divinas, también nosotros seremos excluidos de la Tierra Prometida (prototipo de la vida en el mundo que ha de venir).





¿Como perdona El Creador nuestras Rebeliones (pecados)?

La Tanak (Escritura Hebrea) muestra que, en su infinita misericordia, Dios ha provisto desde el principio mismo de su Creación un remedio para resarcir el pecado de sus criaturas. ¿Cuál es ese remedio? EL ARREPENTIMIENTO SINCERO. De hecho, los maestros de la escuela de Hillel (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham), enseñaban que, cuando el hombre pecaba, no tenia que sentirse irremediablemente perdido, pues יהוה (Adonai el Creador) había provisto en el arrepentimiento un acceso a la misericordia Divina, que haría que esta "triunfase sobre el juicio". La Escritura dice así: “Como están lejos el oriente del Occidente, así hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones (o transgresiones)” (Ki-rechok mizra hirehik mi-maarav mi-menu et peshaeinu)- Salmo 103:12. ¿Qué importancia hay en el orden de las palabras? ¿Por qué primero el Oriente, y solo despues el Occidente? Es que se esta aludiendo al recorrido del Sol. Es decir, los antiguos Judíos, creían que el lugar de tormento (Gehinnom) se encontraba en el Oriente. Y esto explicaba el tono rojizo de los amaneceres; pues teorizaban que, cuando el sol se levantaba en el Oriente (en la mañana), reflejaba el color de la sangre de aquellos que ya se hallaban en Gehinnom. Por el otro lado, el que mas tarde el Sol se “pusiese” (o “se inclinara”) en el Occidente, insinuaba que la Presencia Divina moraba en aquella dirección; y esto explicaba el hecho de que el Sol se “inclinara” en el Occidente (rindiendo asi pleitesía a su Creador). Pero, ¿Cómo esta lejos el Oriente del Occidente? ¿Hay una distancia fija entre ellos? La respuesta es en la negativa, pues no hay una distancia específica entre estos dos puntos. De hecho, el Oriente y el Occidente no son ningún lugar en particular; son direcciones opuestas (relativas), hacia las cuales escogemos dirigirnos. En otras palabras, la distancia entre el Oriente y el Occidente, son un cambio de dirección: un giro de 180 grados. La imagen que se quiere mostrar, es la de un hombre que va caminando hacia el Oriente (alejándose de su Creador, en dirección a Gehinnom). En un momento dado, ese hombre se detiene y, razonando consigo mismo, reconoce que esta llevando su vida en la dirección equivocada, camino a la destrucción. Entonces, decide no caminar mas en esa dirección (en direccion a la maldad que "El Oriente" prefigura); y, dando un giro de 180 grados (es decir, dándole la espalda a la maldad), comienza a caminar en la dirección opuesta, dirigiendose a la presencia de Dios que "El Occidente" prefigura. Así como este giro de 180 grados ha "Salvado" la distancia que existe entre Oriente y Occidente, de ese mismo modo Dios "Salva" (aleja las rebeliones de) la humanidad; pues en el momento en que el hombre reconoce lo errado de su camino, para convertirse (dar un giro de 180 grados) de su maldad, y comenzar a acercarse a su Creador, en ese mismo instante sus faltas le son perdonadas. Y es por esto que el Creador dice: “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa (reconociendo así lo extraviado de su sendero), y se aparta (para comenzar a caminar en la dirección opuesta) alcanzara misericordia (es decir, recibirá el perdón de sus pecados)”- Proverbios 28:13.




«Hay un solo camino para llegar a Dios. Y es el siguiente: «Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre» (Salmo 37:27). Y tanto el Judaísmo, como el Cristianismo y el Islam, no son sino distintos “autobuses” que el Creador (bendito sea) nos permite tomar, a fin de transitar ese único camino; Un camino que nos lleva finalmente al Creador»




Que el Creador (bendito sea) borre nuestro nombre de su Libro, si lo siguiente no es una verdad que puede salvar su alma: "Al igual que el hombre rico del relato evangelico, la persona que cree en la salvacion por fe, sin necesidad de obedecer los Diez mandamientos, sera atormentada hasta el dia en que reconozca el extravio de su maldad. En cambio, la persona que renuncia al pecado, y se compromete con hacer el bien encarnado en los diez mandamientos, tiene un lugar asegurado entre los santificados de Dios". Que el Creador juzgue sin misericordia nuestras vidas, si hay mentira alguna en lo que acabamos de proclamar





El Anti Semitismo De Los Evangelios Cristianos

La imagen que a menudo proyectan los Evangelios, es una capaz de inducir en la psiquis de millones de lectores (gentiles), la idea de que los Judíos somos gente maligna y perversa; gente satánica, capaz de realizar la mayor de todas las abominaciones- crucificar al Creador del Universo; quien, según el evangelio, se encarno en la persona de Jesús de Nazaret (paz sea con el). Como el evangelio presenta a su héroe (Jesús) antagonizando contra todo lo que tenga que ver con los Judíos, el lector se ve emocionalmente forzado a rechazar todo aquello que pueda identificarle con estos villanos: la Ley que los Judíos guardaban, las fiestas sagradas (Yom Kippur, Pascua, Tabernáculos, etc) que los Judíos guardaban, y los mandamientos que los Judíos guardaban.
Por eso, los evangelios citan a Jesús diciendo, “Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero (es decir, en vuestra Ley, no en mi Ley)...” - Juan 8:1. Esto ultimo es afirmado en el pasaje de Juan 10:34, donde se cita a Jesús diciendo: “Respondióles Jesús: ¿No está escrito en vuestra ley...” (de nuevo, no en mi Ley, sino en vuestra Ley). Del mismo modo, el Evangelio dice: “Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los Judíos (es decir, no una fiesta de Dios, ni de Jesús y sus seguidores, sino de los Judíos)” - Juan 6:4. Y, también dice en otro lugar: “Estaba cerca la fiesta de los Judíos; la de los Tabernáculos ... (de nuevo, no la fiesta de Jesús y de sus seguidores, sino la de sus enemigos Judíos). De igual modo, los Evangelios distinguen entre, los mandamientos de Jesús (el héroe de la historia), y los mandamientos de los Judíos (los villanos de la narrativa). Acerca de Jesús, el Evangelio dice: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre...” - Juan 14:21; Mientras que de los Judíos dice: “Mas en vano me honran, Enseñando doctrinas y mandamientos de hombres (de los Judíos)” - Mateo 15:9.
De este modo, el Evangelio hace de Jesús (paz y bendición sean con el) el paradigma de todo lo que es bueno y noble; un hombre a quien aun los espíritus inmundos admiran y reconocen (“Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: ¡Tú eres el Hijo de Dios!”- Marcos 3:11). Pero, este mismo Evangelio, hace de los Judíos algo peor que espíritus inmundos (¡los espíritus inmundos tenían al menos suficiente “bondad” como para postrarse ante Jesús!). El Evangelio presenta a los Judíos como hijos de Satanás; gente maligna y perversa; demonios asesinos y mentirosos, siempre dispuestos a hacer la voluntad de su padre el diablo. Como esta escrito:
“Vosotros (es decir vosotros los Judíos, con los cuales yo no tengo nada que ver) sois de vuestro padre el Diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”- Juan 8:44. Así, el Evangelio implanta en el subconsciente de sus lectores (el mundo gentil), la idea de que los Judíos son hijos del Diablo; que todo lo que los Judíos predican, practican, y creen, esta bajo maldición Divina; no siendo otra cosa que el vano producto del engaño y la mentira de aquellos que, en su dureza de corazón, rehúsan doblegarse ante el Dios encarnado en la persona de Jesús.
Irónicamente, esta mentalidad es en si misma la mayor de todas las vanidades; pues, en su inocente (pero extraviado) deseo de distanciarse de todo lo que evoque a los villanos de la narrativa, el gentil termina menospreciando la Ley de los Judíos (que no es en realidad la Ley de los Judíos, sino la Ley de Yah; quien, luego de entregarla a los Judíos, les ordeno guardarla); termina menospreciando las fiestas de los Judíos (que no son en realidad las fiestas de los Judíos, sino las fiestas de Yah, quien ordeno a los Judíos guardarlas); termina menospreciando los mandamientos de los Judíos (que, de nuevo, no son en realidad los mandamientos de los Judíos, sino los mandamientos de Yah; quien luego de escribirlos en dos tablas de piedra, ordeno a los Judíos guardarlos); y termina finalmente menospreciando a Yah, el dios de los Judíos (quien no es el dios de los Judíos, sino el Único y Verdadero Dios, quien entrego a Israel la Ley, las Fiestas, y los Mandamientos), para ensalzar en cambio a Jesús (el dios-hombre que, según los evangelios, no reconoció como suyas la Ley, las Fiestas, ni los mandamientos dados por Adonai Yah a Israel).





¿Cual fe es mas ennoblecedora? ¿La Cristiana? ¿O la Hebrea?

El mensaje [implícito] de la noble Fe Cristiana, es que el Creador posee un ego de proporciones gigantescas. Y, este inmenso ego, le hace ser sumamente caprichoso, pues espera que todos le rindamos ciega pleitesía y adulación; y que respondamos servilmente, diciendo “Si”, a todo lo que ese Dios diga y ordene, sin importar si lo que alegadamente dice [u ordena] no hace sentido, es injusto, o es arbitrario. Pero, el mensaje implícito de la Fe Hebrea, es un poco mas ennoblecedor, pues postula que, el verdadero Dios, no necesita absolutamente nada, y es moralmente perfecto; no teniendo caprichos ni deseos que necesiten ser satisfechos pues [nuevamente], no necesita absolutamente nada de los seres humanos [es decir, no necesita que creamos en el, no necesita que le amemos, que le adoremos, ni que le obedezcamos].
Como resultado de esto, el juicio de Dios no esta basado en ningún capricho que el Creador pueda poseer [en nada que podamos haberle "dado", o dejado de dar], sino en la justicia que se manifiesta en conceder a cada individuo el mismo bien o mal que, con sus obras, haya libre y voluntariamente escogido. Como confirma la Escritura Hebrea cuando dice: «¡LEJOS ESTE DE DIOS LA IMPIEDAD, y del Omnipotente la iniquidad! PORQUE ÉL PAGARÁ AL HOMBRE SEGÚN SU OBRA, Y LE RETRIBUIRÁ CONFORME A SU CAMINO. Si, por cierto, DIOS NO HARÁ INJUSTICIA, y el Omnipotente no pervertirá el derecho» (Job 34:10-12). Y también dice en otro lugar: «Porque TÚ PAGAS A CADA UNO CONFORME A SU OBRA» (Salmo 62:12). Y mas adelante dice: «El que mira por tu alma, Él lo conocerá, Y DARÁ AL HOMBRE SEGÚN SUS OBRAS» (Proverbios 24:12). Y también dice el profeta: «... MIS ESCOGIDOS DISFRUTARÁN LA OBRA DE SUS MANOS» (Isaías 65:22).
Y fue precisamente esa justicia Divina (la ley de la siembra y la cosecha) el motivo para que el Rey Adoni-bezec [quien había cortado los pulgares de muchos reyes] mereciese que sus pulgares fuesen también cortados. Como dice la Escritura: «Y subió Judá, y Yah entregó en sus manos al cananeo y al ferezeo; e hirieron de ellos en Bezec a diez mil hombres. Y hallaron a Adoni-bezec en Bezec, y pelearon contra él; y derrotaron al cananeo y al ferezeo. MAS ADONI-BEZEC HUYÓ; y le siguieron y le prendieron, Y LE CORTARON LOS PULGARES DE LAS MANOS Y DE LOS PIES. ENTONCES DIJO ADONI-BEZEC: SETENTA REYES, CORTADOS LOS PULGARES DE SUS MANOS Y DE SUS PIES, RECOGÍAN LAS MIGAJAS DEBAJO DE MI MESA; COMO YO HICE, ASÍ ME HA PAGADO DIOS» (Josué 1:4-7).
Fue esa misma justicia Divina, la que condeno al Rey Agag a morir por la espada; pues, con su espada, había dado muerte a muchos inocentes. Como esta escrito: «COMO TU ESPADA DEJÓ A LAS MUJERES SIN HIJOS, ASÍ TU MADRE SERÁ SIN HIJO entre las mujeres. Entonces Samuel cortó [con su espada] en pedazos a Agag delante de Yah en Gilgal» (1 Samuel 15:33) Finalmente, el justo Juicio Divino que se manifiesta en la Ley de “medida por medida” (siembra y cosecha), hizo que el malvado Aman acabase ahorcado en la misma horca en la que había escogió acabar con Mardoqueo: «Así COLGARON A AMÁN EN LA HORCA QUE ÉL HABÍA HECHO PREPARAR PARA MARDOQUEO» (Ester 7:10)





¿Cual es el "verdadero" nombre de Dios?

Técnicamente hablando, la traduccion mas "correcta" del nombre propio del Creador ( יהוה ), seria la palabra "Yahuh" (o "Yahoo", en el idioma Ingles). Es que, la letra hebrea "Vav" [ ו ], no solamente podía traducirse antiguamente como "v", sino también como "u". Por eso es que, el nombre bíblico de "Esaú", también puede válidamente traducirse como "Esav". Y es también por esto que, el nombre Hebreo del profeta "Elías", era "Eli-Yahu", que significa "mi Dios- Yahu" (o "Mi Dios es Yahu). De hecho, la anterior terminación (-yahu) era bastante común entre los profetas y hombres de Dios Hebreos. Por ejemplo, el nombre Hebreo de Isaías, era “Yesha-yahu”; Y, el de Jeremías, era “Yirmi-yahu”. Aun así, tanto este nombre, como aquellos que a menudo utilizamos para referirnos al Creador (Yah, Elohim, Adonai, El Shaddai, Ha Shem, etc), solo reflejan diversos y particulares aspecto de “El Todo Supremo” que es la Divinidad. Pero, cuando llegue la perfección [cuando los hombres logremos finalmente entender la voluntad de Dios para nuestras vidas], comenzaremos a utilizar el verdadero y ultimo nombre de Dios. ¿Cual es ese nombre? Pues “¡Ejad!”. ¿Que es “Ejad”? Pues un termino Hebreo que literalmente significa “Uno” [o “Único”]. Y esto pretende intimar que el Creador es “el Único” [pues no existe nada ni nadie igual a El]; Dios es el “Único” conocimiento, y la “Única” verdad [pues es la verdad que abarca toda otra verdad]; Dios es el “Único” que existe [pues toda otra existencia esta supeditada a la Suya]; El Creador es el “Único” poder [pues todos los otros poderes del universo, están sujetos a Su Poder]; El Creador es el “Único” que posee perfecta justicia, misericordia, y humildad; el “Único” que es moralmente perfecto; el “Único” que merece la suprema gloria, alabanza, sujeción, e imitación de todos. Como esta escrito: «Y Yah será Rey sobre toda la Tierra. En aquel día, Yah será Único, ¿Y su nombre? ¡Único!» (Zacarías 14:9)





El Fatal Error de la Noble Fe Cristiana

La Escritura ordena amar con amor supremo, solamente a aquel Dios que es UNO solo; el Creador del Universo. Como esta escrito: “Oye, Israel: El Señor nuestro Dios, El Señor Uno es. Y amarás a El Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”- Deuteronomio 6:4-5. Es cierto que la teología Cristiana alega que Jesús era uno con el Padre, pero el texto evangélico pone en entredicho esta idea, pues describe a Jesús reconociendo su separación de Dios. El pasaje dice así: “Hacia esa hora, Jesús gritó con fuerza: Elí, Elí, ¿lamá sabaqtaní?, es decir: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”(Mateo 27:46, y Salmo 22:1). Así, si Jesús hubiese sido Dios, tendríamos que admitir que, en la cruz, Dios se abandono a si mismo, dejando de ser UNO solo, para convertirse en DOS separados. Pero esto es imposible, pues el verso en Deuteronomio dice “El Señor UNO es...”. No solo esto, sino que el mismo Jesús, quien nació de una mujer (María), reconoce que no es el mayor de los que nacen de mujer. Y, si Jesús no es el mayor de los que nacen de mujer, ¿cuanto menos podrá ser igual al Dios que es el mas grande de todos los que NO nacen de mujer? El texto dice así: “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista...”- Mateo 11:11. Así, el anterior análisis demuestra fuera de toda duda, que Jesús No es Dios, y por tanto NO puede ser el objeto del supremo amor, ni la adoración de ningún creyente. De hecho, aun si admitiéramos la posibilidad de que el hombre que colgaba en la cruz fuera Señor, y que el Dios que le había abandonado fuera también Señor, estaríamos hablando de dos Señores (pues, según el clamor de Jesús, estaban separados el uno del otro). Pero Jesús mismo aclaro que, no podemos servir a dos Señores. El verso dice así: “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro”- Mateo 6:24. No podemos servir al Padre y a la misma vez servir al Hijo; No podemos servir a el Adonai de la Torah, y a la misma vez servir al Jesús de los Escritos Cristianos; No podemos obedecer al Señor que dijo, “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley....” (Josué 1:8) y a la misma vez servir al Señor que dijo, “La ley y los profetas eran hasta Juan...”(Lucas 16:16). Si obedecemos a uno, estaremos desobedeciendo al otro; y si amamos con amor supremo a uno, entonces ya no estaremos amando con amor supremo al otro.





¿Es Yah (bendito sea) rebelde, o mentiroso?

Si, como afirman los escritos cristianos, Jesús de Nazaret (paz y bendicion sean con el) era la encarnacion de Dios, entonces tendriamos que concluir que el Creador (bendito sea) era un hijo imperfecto, pues necesito ser castigado, a fin de aprender “obediencia” [algo que un Dios omnisciente deberia haber conocido]. Como esta escrito: "Y aunque era Hijo, por lo que padeció, APRENDIÓ LA OBEDIENCIA..." (Heb. 5:8). Y, si Jesús (paz sea con el) era Dios (bendito sea), entonces [si nos atreviesemos a decir tal cosa] Dios es medio mentiroso, pues Jesús es citado diciendo: «porque NO ES POSIBLE QUE UN PROFETA MUERA FUERA DE JERUSALEM» (Lucas 13:33). Mientras que, con respecto a la muerte de Moisés (el mas grande de todos los profetas), el Creador afirma que no murió en Jerusalén, sino en la tierra de Moab. Como esta escrito: «Y MURIO ALLI MOISES SIERVO DE YAH, EN LA TIERRA DE MOAB» (Deut. 34:5).





La Forma Sutil en la Que El Cristianismo niega al Dios de Israel

El Dios de Israel, se llama יהוה (Yah). Este Dios, revelo a Israel que no hay ningún otro Dios fuera de Él, como esta escrito: «¿Quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino YO יהוה (Yah)? Y NO HAY MÁS DIOS QUE YO; Dios justo y Salvador; NINGÚN OTRO FUERA DE MÍ». (Isaías 45:21). Note que Yah dice claramente que El es el único Dios. Pero, como Ha Satan (el opositor) siempre niega la palabra de Dios, pues se las ingenio para que el Cristianismo alegara que Yah no es el único Dios, sino la cabeza de un Dios mas grande; un Dios “Trino” compuesto por Yah, por Jesús, y por el Espíritu Santo. Note la sutileza con la que Satán se opone a la palabra de Dios: A la misma vez que alega “creer” en el Dios de Israel, LA TEOLOGÍA CRISTIANA INSINÚA QUE YAH NO ES EL UNICO Y VERDADERO DIOS; SINO QUE, EL VERDADERO DIOS, ES EN REALIDAD ALGO MUCHO MAYOR [Y MÁS PODEROSO] QUE YAH; UNA SUPUESTA “TRINIDAD”, DE LA CUAL YAH ES SOLAMENTE UNA FRACCION. Y, es por esto, que los Judíos nunca pueden aceptar la teología Cristiana, pues esa teología niega [directa o indirectamente] todas y cada una de las verdades reveladas por Dios a Israel, a través de Moisés y de los profetas.





¿Teología De Ingenuidad?

La noble fe Cristiana, es un camino perfectamente valido para acercarse al Creador. Pero, para creer en el Cristianismo, es conveniente ser un poco crédulo, e ingenuo. Es decir, hay que tener un estado de conciencia que nos permita mirar la teología Cristiana desde la crédula e ilusoria perspectiva que caracterizaría a los niños. Y es por eso que los evangelios enseñan diciendo: “De cierto os digo, que EL QUE NO RECIBA EL REINO DE DIOS COMO UN NIÑO, NO ENTRARÁ EN ÉL” (Marcos 10:15).
De hecho, el Evangelio afirma que, tener una mente sabia y entendida (es decir, poseer un razonamiento maduro y analítico) es un impedimento para entender a Dios. Como esta escrito: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, PORQUE ESCONDISTE ESTAS COSAS DE LOS SABIOS Y DE LOS ENTENDIDOS, y las revelaste a los niños” (Mateo 11:25). No solamente la teología cristiana promueve un estado de ingenua insensatez, sino que incluso le alaba, presentándole entre los creyentes como el glorioso y espiritual cumplimiento de las Escrituras. Como esta escrito: “Yo os provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo; CON PUEBLO INSENSATO OS PROVOCARÉ a ira” (Romanos 10:19). Y también dice: “Pero el hombre natural NO PERCIBE LAS COSAS QUE SON DEL ESPÍRITU DE DIOS, PORQUE PARA ÉL SON LOCURA, y no las puede entender, PORQUE SE HAN DE DISCERNIR ESPIRITUALMENTE” (1 Corintios 2:14).
De hecho, la teología cristiana hace de la locura de su insensatez, algo infinitamente mayor que cualquier sabiduría humana [¡como si el sentido común, y el correcto conocimiento de Dios, fuesen auto-excluyentes!]; presentándola como el mas grande poder. Como esta escrito: “Pues ya que en la sabiduría de Dios, EL MUNDO NO CONOCIÓ A DIOS MEDIANTE LA SABIDURÍA, AGRADÓ A DIOS SALVAR A LOS CREYENTES POR LA LOCURA DE LA PREDICACIÓN” (1 Corintios 1:21). Y en otro lado: “Porque LA PALABRA DE LA CRUZ ES LOCURA a los que se pierden; PERO A los que se salvan, esto es, a NOSOTROS, ES PODER DE DIOS” (1 Corintios 1:18).
La realidad es que el Cristianismo fue tan exitoso en engrandecer y anquilosar la insensatez y la credulidad, que [como dice un refrán] “se le fue la mano”. Es decir, tuvo finalmente que intentar “deshacer” lo que se había excedido en hacer. Y este es el motivo para que encontremos al apóstol Pablo (paz sea con el), reprendiendo a los creyentes de la iglesia de Corinto, a causa de su inmaduro y fantasioso modo de pensar: «Hermanos, NO SEÁIS NIÑOS EN EL MODO DE PENSAR, SINO SED niños en la malicia, pero MADUROS EN EL MODO DE PENSAR» (1 Corintios 14:20).
¿Cual es el problema con todo esto? Pues que, al igual que sucede con toda doctrina o ideología Satánica, su finalidad no es otra sino el que actuemos como lo hace Ha Satan (el “Opositor”), rebelándonos contra lo expresamente ordenado por Yah. Es decir, la locura e insensatez de la teología Cristiana, conduce al creyente a aceptar como razonable, cualquier postura cristiana que niegue o se oponga directa [o indirectamente] a lo dicho por Yah en su Torah. Por ejemplo, si el Creador dijo que había un solo Dios (Deut. 6:4), el Cristiano se opone a ello, y lo contradice diciendo (1 Juan 5:7) que Dios no es Uno, sino Tres [Padre, Hijo, y Espíritu Santo]; Si el Creador dice que no desea que adoremos imágenes de nada de lo que esta en los cielos (Deut. 5:8-9), el Cristiano lo contradice, diciendo (Colosenses 1:15) que Dios en efecto desea que adoremos una imagen celestial [a Jesús, quien es “la imagen” del Dios invisible]; Si Yah dijo que debíamos observar (descansar) el Día Sábado (Deut. 5:12-15), el Cristiano lo rebate diciendo que, la importancia del Sabado, pertenece ahora al Domingo (Hechos 20:7, y Marcos 16:9); Si Dios ordenó que amáramos a nuestros padres (Deut. 5:16), viene el Cristianismo y cita a Jesús diciendo: “Si alguno viene a mi, y no aborrece a su padre y madre.... no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:26); Si Yah dijo que no debíamos robar [es decir, no podíamos prohibir que los pobres, y los que no tenian con qué alimentarse, comiesen de las esquinas de nuestros cultivos, según Levitico 23:22], viene el Cristiano y lo contradice diciendo “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma” (2 Tesalonicenses 3:10); Si Yah dijo que no podíamos comer cerdo, ratones, ni lagartos (Deut. 14:8, y Lev. 11:29-30), viene el Cristiano y lo contradice, citando el verso que dice: “De todo lo que se vende en la carnicería, comed...” (1 Corintios 10:25); Si Yah dijo que nunca debemos apartarnos de la Ley (Josue 1:8), el Cristiano lo contradice citando el pasaje que dice: “La Ley y los profetas eran hasta Juan” (Lucas 16:16); si Dios dice que los hijos no moriran por el pecados de sus padres (Deut. 24:16), el cristiano le desmiente, alegando que, si morimos, es debido al pecado de nuestros padres Adan y Eva (1 Corintios 15:21-22, y Romanos 5:12-19); si Dios dijo que, si le amamos y guardamos sus mandamientos, Él tendra misericordia de nosotros (Deut. 5:10), el cristiano viene y le contradice, alegando que nadie puede obtener la misericordia Divina (la salvacion) por medio de la obediencia a los mandamientos (Gálatas 2:6, Efesios 2:9, y Gálatas 2:21).
Esta rebelde aptitud cristiana, se manifestó por primera vez en el rey Shaul (un nombre Hebreo que, traducido al Castellano es “Saulo”). Es que el profeta Samuel increpaba a Shaul, diciéndole que había desobedecido lo ordenado por Yah [matar a todos los animales, así como a todas las personas de Amalec]. Pero Shaul tomo la aptitud del hombre soberbio, y orgulloso, que se dice así mismo: “¡Nadie me dice lo que tengo que hacer, o lo que tengo que creer!”. A pesar de que los hechos demostraban su clara desobediencia, Shaul insistía en racionalizar su rebeldia, afirmando que en efecto estaba obedeciendo al Creador, y que era Samuel quien estaba equivocado, no entendiendo en realidad lo que sucedia. Como esta escrito: “y Saúl le dijo: Bendito seas tú de Yah; YO HE CUMPLIDO LA PALABRA DE YAH. Samuel entonces dijo: ¿PUES QUÉ BALIDO DE OVEJAS Y BRAMIDO DE VACAS ES ESTE QUE YO OIGO CON MIS OÍDOS?” (1 Samuel 15: 13-14)... “¿POR QUÉ, PUES, NO HAS OÍDO LA VOZ DE YAH, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Yah? Y SAÚL RESPONDIÓ A SAMUEL: ANTES BIEN HE OBEDECIDO LA VOZ DE YAH...” (1 Samuel 15:19-20). ¿Que pensaba Dios acerca de la aptitud de Shaul (Saulo)? Veamos lo que dice la Escritura: “ME PESA HABER PUESTO POR REY A SAÚL, PORQUE se ha vuelto de en pos de mí, y NO HA CUMPLIDO MIS PALABRAS” (1 Samuel 15:11). Y mas adelante dice: “PORQUE COMO PECADO DE ADIVINACIÓN, ES LA REBELIÓN; Y COMO ÍDOLOS E IDOLATRÍA, LA OBSTINACIÓN” (1 Samuel 15:23).
¿Cual es el destino de quienes se obstinan en desechar (desobedecer) la ordenado por Yah? Pues, en armonía con la Ley de "medida por medida" (siembra y cosecha), estas personas serán tambien desechadas por Yah. Como esta escrito: “POR CUANTO TÚ DESECHASTE LA PALABRA DE YAH, ÉL TAMBIÉN TE HA DESECHADO...” (Ibid).
La rebelde consciencia que entre sus seguidores promueve la perspectiva cristiana, quizás de explicación al hecho de que ningún demonio [o espíritu impuro] haya jamas predicado Torah a los hombres [pues esta obliga a sus seguidores a obedecer los mandamientos del Creador]; mientras que los escritos cristianos afirman que los espíritus inmundos en efecto han predicado Cristianismo a los hombres [pues, como ya hemos demostrado, el Cristianismo induce a sus adeptos a rebelarse contra lo ordenado por Yah]. Como esta escrito: «Nos salió al encuentro UNA MUCHACHA QUE TENÍA ESPÍRITU DE ADIVINACIÓN, LA CUAL daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, DABA VOCES, DICIENDO: ESTOS HOMBRES SON SIERVOS DEL DIOS ALTÍSIMO, QUIENES OS ANUNCIAN EL CAMINO DE SALVACIÓN” (Hechos 16:16-17). Roguemos al Creador por nuestros amados hermanos Cristianos; quienes, en aras de perseguir lo que aparenta ser una hermosa y glamurosa ilusión, renuncian a la obediencia, a la sabiduría y al conocimiento de Yah [el único y verdadero Dios], quien advierte a los suyos diciendo: “ABORREZCO A LOS QUE ESPERAN EN VANIDADES ILUSORIAS; Mas yo en Yah he esperado” (Salmo 31:6). Y también en otro lugar: “LOS QUE SIGUEN VANIDADES ILUSORIAS, SU MISERICORDIA ABANDONAN. Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; Pagaré lo que prometí. LA SALVACIÓN ES DE YAH [¡y no de nadie que haya habitado en un cuerpo de carne y sangre!]” (Jonás 2:8-9)





¿Quien es Yeshua (Paz Sea Con El) para los seguidores del Judaísmo Universal

Los Evangelios Cristianos indican que, los Judios que escucharon hablar al maestro de Galilea (la paz y la bendicion de Yah sean con el), entendieron claramente que Jesus no era sino un profeta; un poderoso reformador, que llamaba al pueblo a volver a Dios en sincero arrepentimiento; Como esta escrito: “Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente”- Lucas 13:2-4. Por esto, tambien dicen los evangelios: “Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste? Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea”- Mateo 21:10-11. O, como tambien dice en otro lugar: “Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos. Pero al buscar cómo echarle mano, temían al pueblo, porque éste le tenía por profeta” - Mateo 21:45-46. Aun los mismos seguidores del Galileo, entendian que este no era sino un poderoso profeta de Dios, como esta escrito: “Aquellos hombres (sus discipulos) entonces, viendo la señal que Jesus habia hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que habia de venir al mundo” (Juan 6:14). Y tambien dice en otro lugar: “He aquí, dos de ellos (dos discipulos de Jesus) iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido. Sucedió que, mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen. Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios, y de todo el pueblo” - Lucas 24:13-19.
Yeshua (la paz y la bendición del Creador sean con el) fue un poderoso expositor del Judaismo Universal; Un poderoso paradigma de lo que significaba vivir el Judaísmo que articulaba la escuela Judía de Hillel. En terminos eticos y morales, el Nazareno ciertamente fue un modelo digno de admirar. Pero Yeshua (Jesus) no era Dios, era solo un ser humano. Yeshua (paz sea con el) no era perfecto, pues tenia necesidades que requerían ser satisfechas. Por eso, cuando se cansaba, tenia que dormir; cuando le daba hambre, tenia que comer; cuando se enojaba, volcaba las mesas de los cambistas; y cuando estaba inseguro de si la higuera tenia o no higos, tenia que ir a verificarlo. No solo fue la conducta de Jesús imperfecta, sino que, en ciertos aspectos, no seriamos sabios siguiendo su ejemplo. Un caso particular de esto, es que los Escritos Cristianos nunca mencionan a Jesús riéndose. Y, no es buen indicio el que un hombre no ria, pues la promesa Divina es que "Cuando Adonai hiciere volver la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa ...." (Salmo 126:1-2). Otro buen ejemplo, podría ser el hecho de que no se nos dice que Jesús (paz sea con el) haya jamas contraído matrimonio, ni engendrado hijo alguno. Y esta casi demás decir que, si todos fuésemos a seguir ese ejemplo, la humanidad pronto dejaría de existir.
En cuanto a que Jesús fue el mas grande de todos los profetas, habría que decir que el mismo Jesús diferiría de esta idea, pues se le adscribe haber dicho que, entre los que nacían de mujer, nadie era mayor que Juan el Bautista (Mateo 11:11). Y, siendo que Jesús también nació de una mujer (María), no nos queda otro remedio que concluir que, lo que Jesús implicaba era que Juan era mayor profeta que el. Pero este no es el único caso; Si bien se le adscriben a Jesús (paz sea con el) milagros extraordinarios, hubo profetas que obraron milagros mucho mayores que los que se le adscriben a Jesús. El profeta Eliseo es un buen ejemplo de esto. Vera, la tradición Judía dice que, el mas poderoso de entre todos los poderosos, es aquel que puede convertir en amigos a los que antes eran sus enemigos. Aunque se nos dice que Jesús (ssce) triunfo sobre la muerte, nunca logro triunfar sobre aquellos enemigos que deseaban su mal. Es decir, nunca logro hacerlos sus amigos. Pero, de Eliseo, se nos dice que, en un momento dado, se vio a si mismo rodeado por un ejercito enemigo (el ejercito Sirio); pero, al final, se obro en Eliseo un milagro tan grande, que aquellos soldados enemigos no solo se marcharon sin dañar a nadie, sino que se hicieron amigos de Eliseo, y lo demostraron por medio de nunca mas venir contra el profeta. El pasaje lee así: “Entonces se les preparó una gran comida; y cuando habían comido y bebido, los envió, y ellos se volvieron a su señor. Y NUNCA MÁS VINIERON BANDAS ARMADAS DE SIRIA A LA TIERRA DE ISRAEL" (2da Reyes 6:23). De igual modo, a pesar de que se nos dice que, después de resucitar de entre los muertos, Jesús multiplico los peces (Juan 21:6), de Eliseo se nos dice que obro un milagro aun mayor; pues, sin haber resucitado, sus huesos inanimados poseían aun suficiente poder como para resucitar el cadáver de otro hombre. El pasaje dice así: “Y aconteció que al sepultar unos a un hombre, súbitamente vieron una banda armada, y arrojaron el cadáver en el sepulcro de Eliseo; y CUANDO LLEGÓ A TOCAR EL MUERTO LOS HUESOS DE ELISEO, REVIVIÓ, Y SE LEVANTÓ SOBRE SUS PIES” (2da Reyes 13:21).
En resumen, aunque el Judaísmo Universal reconoce en Yeshua (Jesús) a un ungido de Dios, así como a un poderoso maestro de esta escuela judía de pensamiento, no entiende que halla justificación alguna para hacer de su persona un objeto de culto. De igual modo, no entiende que sus palabras o sus enseñanzas hallan sido suficientemente completas (o exhaustivas) como para abrogar (y mucho menos remplazar) la Torah dada a Yisrael por medio de Moshe ravenu. Y, en este ultimo punto, hasta la tradición Cristiana nos da la razón pues, si la palabras y las acciones atribuidas al Nazareno (ssce) hubiesen sido suficientemente claras y concisas, no habría necesidad de haberse escrito 23 libros adicionales, para explicar y aclarar el mensaje de tan solo cuatro libros (Evangelios). De hecho, no habría habido tampoco necesidad de que el evangelista Lucas dijera que se habían hecho varios intentos (¿infructuosos?) para poner en orden (correcto) los sucesos asociados con las palabras y las acciones del Nazareno (ssce). El pasaje lee así: “Puesto que ya MUCHOS HAN TRATADO DE PONER EN ORDEN LA HISTORIA DE LAS COSAS que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo” (Lucas 1:1-3). Así, el seguidor del Judaismo Universal, reconoce (y endosa) el merito del mensaje etico que Jesús mismo predico; el arrepentimiento que se traduce en una vida comprometida con hacer el bien, no haciendo al prójimo aquel mal que no quisiéramos para nosotros mismos (Mateo 7:12). Pero, en el ultimo análisis, la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, no es Cristianismo, sino una forma universal de Judaísmo; es decir, al igual que cualquier otra forma de Judaísmo, el Judaísmo Universal rechaza cualquier interpretación que niegue el mensaje básico de la Torah; cualquier teología (Divinidad de Jesús, Infalibilidad de los Escritos Cristianos, Trinidad, Salvación solo por la fe, abrogación de la Ley, etc.) que proponga que la salvación del hombre depende de otra cosa fuera del arrepentimiento sincero, y del compromiso con hacer el bien, tal y como lo prefigura la Ley de Moisés.




La Torah dice así: «Pero acontecerá, SI NO OYERES LA VOZ DE יהוה (YAH) TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS... que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... MALDITO SERÁS TÚ... y no serás sino oprimido y robado todos los días, Y NO HABRÁ QUIEN TE SALVE» (Deut. 28: 15&29). En el anterior pasaje, la palabra Hebrea que se ha traducido como “quien te salve”, es “Moshia”; una palabra que traducimos al Castellano como “Mesías”. ¿Que significa entonces el pasaje? Pues significa que, no hay Salvador, ni tampoco hay Salvación, para el hombre que rehúsa guardar los [Diez] mandamientos de Yah. Este hombre rebelde, que rehúsa someter su cuello al yugo de los mandamientos, estará bajo maldición, pues será oprimido [batallará contra la depresión] y robado [de su paz], todos los días de su vida.




Life isn’t “All or Nothing”

If you live long enough [and hard enough], you’ll reach the point where you finally realize that life isn't "all, or nothing". You’ll come to understand that, each of the three mayor monotheistic traditions (Islam, Judaism and Christianity), makes a positive contribution to the whole religious experience. In the case of Christianity, it’s the emotional part of their tradition, which manifest itself in great worship music; in the case of Islam, it’s their commitment with honor, respect, chastity, and submission to God’s will. In the case of Judaism, it is their legends, as well as the deeper philosophical explanation of the Scriptures. What shall a believer do? Submit himself to the short-sighted “all or nothing” criterion? Choose one tradition, and reject the good contributions made by all others? The answer Universal Judaism gives to this issue, is to take the best of each tradition. That's why it is no surprise to find Hebrew believers who dress like Middle Eastern Muslims (Yemenite Jews); sing to God like Christians, and expose Torah like Orthodox Jews (according to the weekly Parasha).
In addition, Universal Judaism recognizes that God has sent many prophets to the world: Noah, to the generation of the flood, Job to the people of Uz, Moses to Israel, Jesus to the Greeks and the Romans, and Muhammad to the Arab World (peace be upon them all). Why? So that each individual has the option of following the prophet who best represents the cultural background each person identifies with.
In short, as long as the believer recognizes that there’s only one Creator (the God Avraham served), who will one day judge the whole world, rewarding those who do good, and punishing those who do evil, it doesn’t matter if that person follows Islam, Christianity, or Judaism; he can rest assured that he will be granted a place in Olam Ha-ba (the World to come, or Paradise).





¡Los mitzvot (mandamientos) fueron dados para el beneficio de los seres humanos!

La tradición Judía enseña que, la recompensa por honrar a los padres, es una larga vida en el “Olam habá” (es decir, en el Mundo que ha de venir). Si bien la principal recompensa por esta mitzvá (mandamiento) está reservada para el mundo venidero, es una de los mitzvot (mandamientos) de los cuales una persona también recibe beneficio en este mundo. Cuando los Reyes de las naciones oyeron el Primer Mandamiento de Hashem (El Creador, bendito sea), no fueron impresionados, pues Arguyeron diciendo: "¿Qué soberano desea ser negado? Hashem, al igual que cualquier otro rey, ordena que El sea reconocido." Cuando escucharon acerca del Segundo Mandamiento, similarmente observaron: "¿Existe algún soberano que tolere alguna otra autoridad? Hashem, al igual que todos los reyes, quiere ser adorado Él solo. ¡Ese es el por qué decretó que nadie sirviese a otros dioses!". Tampoco se conmovieron por el Tercer Mandamiento, comentando: "¿Qué rey querría que sus súbditos juraran falsamente en su nombre? Hashem tampoco lo quiere". Acerca del Shabat, dijeron: "¡Desde luego, todos los reyes gustan que su día especial sea celebrado!" Pero cuando escucharon acerca de la mitzvá de honrar a los padres, todos los reyes se levantaron de sus tronos, y alabaron a Hashem, admitiendo: "Si alguien en nuestros círculos es elevado a un noble rango, inmediatamente niega a sus [plebeyos] padres. Hashem actúa diferente, ¡El ordenó que todos honren a sus padres!".
Así, los reyes de la Tierra “admitieron” (que estaban equivocados), y entendieron retro-activamente que las mitzvot de Hashem no fueron dadas [como originalmente imaginaron] con el fin de honrar a Hashem. ¡Las mitzvot fueron dadas para el beneficio de los seres humanos! Con respecto a esta “admisión” de los reyes de la tierra, la antigua traducción Hebrea del Salmo 138:4 dice de la siguiente manera: “Todos los Reyes de la Tierra, oh Señor, admitieron (que estaban equivocados), después que oyeron las palabras (entiéndase, los mandamientos) de tu boca”.





Moisés es El Camino; Nadie viene a Dios, si no es por medio de Moisés

Tanto Jesús como Muhammad (paz sea con ellos), fueron grandes estrellas, que brillaron con fuerza en el universo moral de nuestro Creador. Acerca del Galileo, el Evangelio reclama lo siguiente: «Jesús le dijo: YO SOY EL CAMINO, Y LA VERDAD, Y LA VIDA; NADIE VIENE AL PADRE, SINO POR MÍ» (Juan 14:6). Y, acerca de Muhammad, el Hadith (Muslim 193) dice así: «SE ME DIRÁ, “OH MUHAMMAD, LEVANTA TU CABEZA. HABLA, Y SERAS OÍDO; PIDE, Y SE TE DARÁ; INTERCEDE, Y TU INTERCESIÓN SERA ACEPTADA”. YO DIRÉ, “OH SEÑOR, ¡MI UMMAH! (MIS SEGUIDORES), ¡MI UMMAH! (MIS SEGUIDORES)”. Y SE ME DIRÁ, “VE, Y A TODO EL QUE TENGA EN SU CORAZÓN LA FE [EN TI] DEL PESO DE UN GRANO DE MOSTAZA, SÁCALO [DEL FUEGO DEL INFIERNO]”. Así que iré, y haré eso, para luego volver a mi Señor, y adorarle con aquellas palabras».
De este modo, vemos que tanto Jesús como Muhammad (paz sea con ellos) prometieron salvar a su seguidores. Es decir, estas dos grandes luminarias religiosas, hicieron la promesa de que, la confianza en sus personas [en la veracidad de sus respectivo mensajes], garantizaría a sus seguidores la salvación de sus almas [permitiendoles llegar a Dios, y ser aceptos ante Él].
Pero, si bien las promesas hechas por estos grandes mensajeros fueron poderosamente seductoras, la realidad verificable, es que la Escritura muestra solo al profeta Moisés dando pruebas indubitables de la veracidad de tal promesa. Es decir, solo Moisés demostró tener suficiente aprobación Divina como para [literalmente] llevar a sus [millones] de seguidores ante el Santo de Israel. Y la Escritura confirma que, quienes siguieron al maestro Moisés, no solamente llegaron salvos y sanos ante Dios, sino que se les concedió verle con sus propios ojos, y regocijarse con serenidad (paz), comiendo ante su santa presencia.
¿Donde confirma la Torah que Moisés haya logrado llevar ante Dios a sus seguidores, a fin de que pudiesen ver A Dios, así como comer y beber ante su presencia? Pues en el pasaje que dice: «Y TOMÓ (MOISÉS) EL LIBRO DEL PACTO (DE LA LEY DE DIOS) Y LO LEYÓ A OÍDOS DEL PUEBLO, el cual dijo: “HAREMOS TODAS LAS COSAS QUE YAH HA DICHO, Y OBEDECEREMOS”... Y SUBIERON MOISÉS Y AARÓN, NADAB Y ABIÚ, Y SETENTA DE LOS ANCIANOS DE ISRAEL; Y VIERON AL DIOS DE ISRAEL; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, SEMEJANTE AL CIELO CUANDO ESTÁ SERENO. Mas no extendió su mano sobre los príncipes de los hijos de Israel; Y VIERON A DIOS, Y COMIERON Y BEBIERON» (Éxodo 24:7-11).
De este modo, si bien es cierto que muchos han “dicho” ser “El Camino a Dios”, el Creador (bendito sea) ha revelado en su Palabra que, solo los seguidores de Moisés [las personas que, sin importar su nacionalidad, se comprometen públicamente con obedecer los diez mandamientos], tienen la certeza de que, el “dicho”, se habrá de convertir en el “hecho” [¡como corroboró Dios que sucedió con los anteriores seguidores de Moisés!]. ¿A quien debe usted creer? ¿Al que dice? ¿O al que hace? Decir es fácil; en cambio, cumplir es difícil. Es que, como dice un sabio refrán, «Del “dicho”, al “hecho”, ¡hay un gran trecho!».
Siga a Moisés, y tendrá garantía segura de que tendrá una parte en “la cena de los Justos”, que se celebrará en la presencia del Creador (bendito sea), en aquel gran Día Final.




La vida de todo hombre termina en una gran tribulación, y en un consecuente “arrebatamiento”. La "gran tribulación", es el dolor que causa el proceso de la muerte; y, "el arrebatamiento", es el de su alma [la cual, en un "abrir y cerrar de ojos", arrebata la muerte de su cuerpo]



Que Escritura sagrada debe el creyente seguir? ¿El Korán? ¿El Evangelio? ¿O la Torah?

Nuestros amados hermanos Musulmanes, reconocen que Allah (Dios, bendito sea) no escribió el Korán. Tampoco lo escribió el profeta Muhammad (paz sea con el); sino una tercera persona (quizás algún escribano). Igual sucedió tanto con la Torah, como con los Evangelios: fueron todos escritos por la mano del hombre. En cambio, tanto judíos, como cristianos y musulmanes, concordamos en que, los Diez Mandamientos, no fueron escritos por la mano de hombre alguno, sino por el dedo mismo de Dios [esto es, sobre las dos tablas de piedra].
Esto implica que, en el momento en que una persona decide despreciar lo escrito directamente por el dedo de Dios [no obedeciendo los diez mandamientos], para poner en cambio su confianza en lo escrito por el dedo de algún hombre [El Korán o El Evangelio], comete lo que entre los Musulmanes es conocido como el grave pecado de “Shirk” (politeísmo); es decir, hacer a la criatura igual [o mayor] que su Creador.
Esta extraviada aptitud, solo traerá maldición sobre esa persona; pues, despreciando lo ordenado por su Creador, se arriesga a que se cumpla en su vida lo profetizado por el profeta Jeremías, cuando advierte diciendo: «Yah [El Señor] dice: “Maldito aquel que aparta de mí su corazón, que pone su confianza en los hombres y en ellos busca apoyo. Será como la zarza del desierto, que nunca recibe cuidados: que crece entre las piedras, en tierras de sal, donde nadie vive. Pero bendito el hombre que confía en mí, que pone en mí su esperanza. Será como un árbol plantado a la orilla de un río, que extiende sus raíces hacia la corriente y no teme cuando llegan los calores, pues su follaje está siempre frondoso. En tiempo de sequía no se inquieta, y nunca deja de dar fruto”» (Jeremías 17:7-8, Versión “Dios Habla Hoy”).

Los que servimos al Creador ("Yah", bendito sea), hemos puesto nuestra esperanza en lo que nuestro Dios ha escrito con su propio dedo. ¿En quien ha puesto usted su suprema confianza? ¿En lo escrito por Dios, o en lo escrito por el hombre? ¿Guarda usted el Sábado [como ordenó directamente Dios en las tablas de piedra]? ¿O guarda el Viernes [o el Domingo]? ¿Cree usted que el nombre original de Dios es יהוה [“Yah”, como el mismo Creador lo escribió en las dos tablas de piedra]? ¿O cree que el nombre original es Allah [como dice el sagrado Korán], o Jesús [como dicen los santos Evangelios]? ¿Dará mas crédito a lo escrito por el dedo de Dios, o a lo escrito por el dedo del hombre?





¿Quien es el Mesías que reinara sobre Israel?

Nuestros amados hermanos Cristianos tienen una concepción literal acerca de la idea de un Mesías. Y, esta perspectiva, les conduce a pensar que el Mesías es una persona especifica, que habrá de reinar sobre Israel (así como sobre el mundo entero) durante la época Mesiánica. Obviamente, el Cristianismo postula que esta persona no sera otra sino el Maestro de Galilea (paz y bendición sean con el). Pero, ¿que decía la Escritura Hebrea al respecto? ¿Quien dice la Tanak que habrá de reinar sobre Israel? La Escritura dice así: «¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado. En aquel día, dice Yah de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, sino que servirán a Yah su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré (resucitare de entre los muertos). Tú, pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Yah, ni te atemorices, Israel; porque he aquí que yo soy el que te salvo de lejos a ti y a tu descendencia de la tierra de cautividad; y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante» (Jeremías 30:-10). Y también dice en otro lugar la Escritura: «.. Y les dirás: Así ha dicho Yah el Señor: He aquí, yo tomo a los hijos de Israel de entre las naciones a las cuales fueron, y los recogeré de todas partes, y los traeré a su tierra; y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un Rey será a todos ellos por Rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos. Ni se contaminarán ya más con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeliones; y los salvaré de todas sus rebeliones con las cuales pecaron, y los limpiaré; y me serán por pueblo, y yo a ellos por Dios. Mi siervo David será Rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra» (Ezequiel 3:21-24).
Así, la interpretación literal de la Escritura Hebrea, muestra de forma inequívoca que, si algún Mesías humano (la palabra Mesías literalmente significa “ungido”) habrá de reinar sobre Israel, este Mesías no puede ser otro sino el antiguo Rey David (paz sea con el), quien literalmente fue “ungido” por el profeta Samuel. Pero, los hermanos Cristianos podrían alegar que los anteriores pasajes no son literales; es decir, que el nombre “David” no es sino una forma alegórica de referirse a “Jesús”. ¿Cual es el problema con esta ultima linea de razonamiento? Pues que contradice la porción del pasaje que dice: «... y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra». Es decir, el Mesías que reinara sobre Israel, obligara a Israel a guardar tanto los preceptos como los estatutos de Yah. ¿A cuales preceptos y estatutos se hace referencia? Pues a los preceptos y estatutos de la Ley, como esta escrito: «Guarda los preceptos de Yah tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas» (1 Reyes 2:3). Y también confirma otro pasaje diciendo: «En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo» (Nehemías 1:7).
Así, de acuerdo a la teología Cristiana (que postula que el Nazareno cumplió perfectamente la Ley, a fin de que nadie se viese obligado a seguir cumpliéndola), Jesús no puede ser el Mesías que describe el profeta Ezequiel, pues el Mesías de Ezequiel hará que Israel vuelva a la obediencia a la Ley.
El punto es que, si asumimos que los anteriores pasajes son figurados; y que, en vez de hablar de David (paz y bendición sean siempre sobre el), en realidad hablan de Jesús, entonces los “pilares” del edificio de nuestra fe estarían descansando sobre lo que, en términos teológicos, es poco mas que “arena movediza”. Es decir, así como cabe la remota posibilidad de que el “David” de la Biblia Hebrea fuese realmente el “Jesús” de la Biblia Griega; de ese mismo modo cabe la remota posibilidad de que, el “Jesús” de la Biblia Griega, en realidad sea el “David” de la Biblia Hebrea. En otras palabras, que “Jesús” no haya sido una manifestación de “Jesús”, sino una manifestación de “David”; tal y como (según los escritos Cristianos) Juan el Bautista fue una manifestación de Elías, pero Elías no fue una manifestación de Juan el Bautista. Esta ultima idea hace perfecto sentido, cuando recordamos que Dios prometió a David tanto un Reino como un Trono eterno, como esta escrito: «Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente» (2 Samuel 7:16). En el anterior pasaje, Dios prometió a David (no a ninguno de sus descendientes, ni tampoco a Jesús) un reino y un trono eterno. Pero la historia muestra que esa promesa aun no se ha cumplido, pues ni David, ni ninguno de sus descendientes reina al presente sobre Israel. ¿Cuando recibirá entonces David el trono eterno prometido? ¡Pues en la Eternidad (la era mesiánica), donde sera resucitado (para nunca mas morir) y reinar así eternamente!
¿Significa esto que el Cristianismo es mentira, y que los Cristianos no tendrán parte del reino milenial? ¡En lo absoluto! Todos los justos de entre las comunidades Cristianas y Musulmanas tendrán en efecto parte en el mundo que ha de venir, según intima la Escritura, cuando dice: “Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz”- Salmo 37:11. Pero la Escritura intima también que, la recompensa que habrá de recibir cada justo, es distinta; pues esta diseñada para satisfacer el deseo del corazón de cada justo en particular, como dice la Tanak: «Deléitate asimismo en Yah, y Él te concederá las peticiones de tu corazón» - Salmo 37:4.
Así, el Olam Ha-ba que experimentaran los hermanos Cristianos, es distinto al que experimentaran los creyentes Hebreos. Es decir, los hermanos Cristianos experimentaran “un Olam Ha-ba Cristiano”; uno donde Jesús (paz sea sobre el) reinara sobre ellos (cumpliendo así el deseo de sus corazones). Pero, el Olam Ha-ba que experimentaran los que siguen la fe de Avraham, sera uno “Hebreo”; es decir, uno donde David (paz sea con el) reinara sobre ellos (cumpliendo así no solamente el deseo de sus corazones, sino lo prometido en las Escrituras Hebreas). Lo mismo podríamos decir acerca de los hermanos Musulmanes: quienes experimentaran un Olam Ha-ba “Musulmán”, es decir, uno donde no serán David ni Jesús quienes presidan sobre ellos, sino el profeta Muhammad (paz sea con el).
Alguien podría preguntar: ¿Entonces, que diferencia hace el creer una cosa o la otra? ¿No da todo igual? La respuesta es que, en efecto da igual, pero solo para quienes no conocen la verdad que revelan las Escrituras. Pero, para quienes la han conocido, hace toda la diferencia del mundo. Una cruda analogía, podría ser la persona que necesita un arma para su defensa personal. Quien solo ha conocido las armas blancas (cuchillos), se siente feliz y seguro con ellas. Pero quien ha conocido las armas de fuego no se sentirá feliz con nada menos que una. Otro crudo ejemplo, podría ser la persona que pasa su vida alimentándose de comida chatarra (hamburguesas, perros calientes, papas fritas, y bebidas gaseosas). Si esta es la comida que regularmente ingiere, la persona se siente perfectamente feliz con ella. Pero, si la persona se ha educado, y ha experimentado la diferencia que hace comer alimentos integrales y orgánicos (libres de pesticidas, aditivos, y preservativos), ya no sera feliz con nada menos que esta ultima alternativa.




La Mayor mentira de Satan: Alegar que no podemos confiar en la Palabra de Dios

"USTEDES [LOS JUDÍOS] EXAMINAN LAS ESCRITURAS, PORQUE PIENSAN [FALSAMENTE] TENER EN ELLAS LA VIDA ETERNA. ¡Y SON ELLAS LAS QUE DAN TESTIMONIO DE MÍ! PERO USTEDES NO QUIEREN VENIR A MÍ, PARA QUE TENGAN ESA VIDA [ETERNA]." (Juan 5:39-40)

La mayor mentira de Satan, es insinuar que, poner toda nuestra confianza en la palabra de יהוה (la Escritura Hebrea), es una perdida de tiempo. Y que, no hay seguridad alguna en creer y obedecer los mandamientos de יהוה. Esta fue la misma mentira con la que Satan tentó a Eva, diciéndole; "¡olvidate de lo que Dios ha ordenado, sigue el deseo de tu corazón, y haz lo que te conviene!" [en otras palabras, come de lo que Dios te ha prohibido comer].
En adición, la Escritura advierte contra quienes se exaltan a si mismos [alegando ser el glorioso cumplimiento de esta o aquella otra profecía], cuando dice: "Deja que sean otros los que te alaben; no está bien que te alabes tú mismo" (Prov. 27:2, versión Dios habla Hoy). Finalmente, la Ley prevenía a Israel, a fin de que estuviese apercibido contra cualquier [auto proclamado] “Príncipe de Paz”, o “Hijo de Hombre” que pretendiese ser el Salvador espiritual del pueblo de יהוה. ¿Donde advierte esto la Ley? Pues en el pasaje que lee: “NO CONFIÉIS EN LOS PRÍNCIPES, NI EN HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN” (Salmo 146:3, Versión Reina-Valera).





Lo que dice el dios de los Griego, versus lo que dice el Dios de Israel

--LO QUE DICE JESUS, EL DIOS DE GRIEGOS Y ROMANOS:

1) “Porque el HIJO DEL HOMBRE VINO a buscar y A SALVAR LO QUE SE HABÍA PERDIDO”- Lucas 19:10

--LO QUE DICE יהוה, EL DIOS DE ISRAEL:

“NO CONFIÉIS EN los príncipes, ni en HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN” (Salmo 146:3)

NO PODEMOS SERVIR A DOS DIOSES, SIN TERMINAR SIENDOLE INFIEL A UNO DE ELLOS. ¿A CUAL DE ESTOS DOS DIOSES CREERA USTED? ¿AL DIOS DE LOS GRIEGOS? ¿O AL DIOS DE ISRAEL?





Si el Mesías es en efecto una persona en particular, ¿Quien podría ser?; Y, ¿que relación podría tener con el Galileo?

El Libro de los Salmos, enseña que David es el futuro Rey Mesías. Y, la palabra “Mesías”, es la traducción al Castellano de una palabra Hebrea que literalmente significa “ungido” (con aceite), algo reservado para Reyes y Sacerdotes. Este Rey Mesías, que no es otro sino David, reinara un día sobre toda la Tierra. Como esta escrito: «Masquil de Etán Ezraíta: 19 Entonces hablaste en visión a tu santo, Y dijiste: HE PUESTO EL SOCORRO SOBRE UNO QUE ES PODEROSO; HE EXALTADO A UN ESCOGIDO DE MI PUEBLO. 20 HALLÉ A DAVID MI SIERVO; LO UNGÍ CON MI SANTA UNCIÓN (EN ESTE VERSO, LA PALABRA HEBREA QUE ES TRADUCIDA COMO “LO UNGI”, LITERALMENTE SIGNIFICAS “LO HICE MESIAS”). 21 Mi mano estará siempre con él, Mi brazo también lo fortalecerá. 22 No lo sorprenderá el enemigo, Ni hijo de iniquidad lo quebrantará; 23 Sino que quebrantaré delante de él a sus enemigos, Y heriré a los que le aborrecen. 24 Mi verdad y mi misericordia estarán con él, Y en mi nombre será exaltado su poder. 25 Asimismo pondré su mano sobre el mar, Y sobre los ríos su diestra. 26 EL ME CLAMARÁ: MI PADRE ERES TÚ, MI DIOS, y la roca de mi salvación. 27 YO TAMBIÉN LE PONDRÉ POR PRIMOGÉNITO, EL MÁS EXCELSO DE LOS REYES DE LA TIERRA. 28 Para siempre le conservaré mi misericordia, Y MI PACTO SERÁ FIRME CON ÉL. 29 Pondré su descendencia para siempre, Y SU TRONO COMO LOS DÍAS DE LOS CIELOS. 30 Si dejaren sus hijos mi ley, Y no anduvieren en mis juicios, 31 Si profanaren mis estatutos, Y no guardaren mis mandamientos, 32 Entonces castigaré con vara su rebelión, Y con azotes sus iniquidades. 33 Mas no quitaré de él mi misericordia, Ni falsearé mi verdad. 34 No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios. 35 UNA VEZ HE JURADO POR MI SANTIDAD, Y NO MENTIRÉ A DAVID. 36 Su descendencia será para siempre, y SU TRONO (SERA ETERNO) COMO EL SOL DELANTE DE MÍ. 37 COMO LA LUNA SERÁ FIRME PARA SIEMPRE, Y como un testigo fiel en el cielo. Selah» (Salmo 89:19-37).

El que David habrá de ser el Rey Ungido que reinara sobre Israel (así como sobre todos los pueblos de la Tierra) al final de los tiempos, es también enseñado por el profeta Jeremías, cuando dice: «7 ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado. En aquel día, dice יהוה de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, 9 SINO QUE SERVIRAN A יהוה su Dios, y a DAVID SU REY, A QUIEN YO LES LEVANTARE (de entre los muertos)» (Jeremías 30:7-9).
El profeta Ezequiel confirmo esto mismo, cuando dijo: «... Y les dirás: Así ha dicho יהוה el Señor: HE AQUÍ, YO TOMO A LOS HIJOS DE ISRAEL DE ENTRE LAS NACIONES a las cuales fueron, y los recogeré de todas partes, y los traeré a su tierra; y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, Y UN REY SERÁ A TODOS ELLOS POR REY; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos. Ni se contaminarán ya más con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeliones; y los salvaré de todas sus rebeliones con las cuales pecaron, Y LOS LIMPIARÉ; Y ME SERÁN POR PUEBLO, y yo a ellos por Dios. MI SIERVO DAVID SERÁ REY SOBRE ELLOS, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, Y MIS ESTATUTOS GUARDARÁN, y los pondrán por obra» (Ezequiel 3:21-24).
En adicion, el mas sabio de todos los hombres (el rey Salomón), intimo también esta misma verdad, cuando dijo: “NADA HAY NUEVO DEBAJO DEL SOL (NO HAY NADA NUEVO EN ESTE MUNDO)”- Eclesiastés 1:9. Es decir, si en el futuro habría de venir algún Rey Mesías, no podía ser un nuevo Rey Mesías, sino uno que hubiese reinado antes (o durante) la época de Salomón. Pero, como solo dos reyes (Saúl Y David) fueron “ungidos” antes de Salomón, ese Rey "ungido" (Mesías) tendría que, por eliminación, ser el Rey David [ya que fue el único de los dos que murió contando con el claro favor Divino].
¿Donde deja esta interpretación a los billones de Cristianos que aseguran que Jesús fue el Mesías? La contestación es la siguiente: La Escritura dice claramente que David es el Mesías; así que, cualquier otro posible Mesías, no puede ser otra cosa que una manifestación del espíritu de David. Es decir, así como el Cristianismo reclama que Juan el Bautista fue una manifestación del espíritu de Elías; de ese mismo modo el Galileo pudo haber sido una manifestación del espíritu de David. Y esto explica el hecho de que, cuando Herodes toma (ilícitamente) por mujer a la esposa de su hermano Felipe (una grave violación de la Ley de Dios) fuese Juan el Bautista (¡y no Jesús!) quien tuviese el valor y la fe de confrontarle (Marcos 6:14-18).
¿Como es posible que Juan el Bautista (un mero pecador) pudiese mostrar mayor celo por los mandamientos Divinos, que aquel que era supuestamente el Mesías? ¡Pues muy sencillo! Era que, el espíritu de David (que se manifestaba en el Galileo), sabia instintivamente que, en su anterior vida, había sido culpable de cometer el mismo pecado que ahora cometía Herodes: tomar (ilícitamente) por mujer a Betsabé, la esposa de su “hermano” Israelita (Urías Heteo). Así, el espíritu de David [que se manifestaba en Jesús], le impedía “sacar la paja del ojo del Rey Herodes”, sabiendo que, en su anterior vida (como el Rey David), había tenido en su propio ojo “una viga mucho mas grande”.
Al final de los tiempos, el Rey David (es decir, su espíritu) volverá a manifestarse en medio de Israel, exhortando a los justos de entre el pueblo a que vuelvan a la obediencia nacional y colectiva de la Ley de Dios. Muchos en Israel seguirán su llamado, pero las naciones gentiles le aborrecerán, tildándole de “Anticristo”. Entonces, guiados por un gran Engañador, traerán sus ejércitos a la Tierra Santa, para hacerles guerra, como esta escrito: «¿Por qué se amotinan las naciones gentiles? ¿Por qué hacen planes vanos? LOS REYES Y GOBERNANTES DE LA TIERRA SE REBELAN, Y JUNTOS CONSPIRAN CONTRA EL SEÑOR Y SU REY UNGIDO (Su Mesías David). Y gritan: “¡Vamos a quitarnos sus cadenas! ¡Vamos a librarnos de sus ataduras! (las cadenas y las ataduras de la Ley de Dios)”» (Salmo 2:1-3, Biblia “Dios Habla Hoy”).
Pero, cuando hagan la guerra, Dios intervendrá, dando a David y a Israel, una aplastante y sobrenatural victoria. Esto hará que los gentiles entiendan lo errado que estuvieron con respecto a Israel [a quien siempre habían considerado “enemigo de Dios”], así como lo errado de las creencias surgidas tanto del antiguo Monte Calvario, como del antiguo Monte donde esta la cueva de Hira [es decir, lo errado de las teologías Mesiánicas heredadas por sus padres]. Como esta escrito: «desde los confines de la Tierra VENDRÁN A TI (EN ISRAEL) LAS NACIONES GENTILES, Y DIRÁN: “SÓLO MENTIRA HEREDARON NUESTROS ANTEPASADOS; HEREDARON LO ABSURDO, LO QUE NO SIRVE PARA NADA”» (Jer. 16:19).
Y esto también dará cumplimiento a la profecía que dice: «DELANTE DE SU ROSTRO IBA MORTANDAD, Y A SUS PIES SALÍAN CARBONES ENCENDIDOS. Se levantó, y midió la tierra; Miró, e hizo temblar las gentes; LOS MONTES ANTIGUOS (El Calvario y el Hira) FUERON DESMENUZADOS» (Habacuc 3:5-6).




La naturaleza del Dios de Israel

La Torah dice: «NO HARÁS PARA TI ESCULTURA, NI IMAGEN ALGUNA DE COSA QUE ESTÁ ARRIBA EN LOS CIELOS, NI ABAJO EN LA TIERRA, NI EN LAS AGUAS DEBAJO DE LA TIERRA. No te inclinarás a ellas ni las servirás; porque yo soy יהוה tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen» (Deut. 5:8-9). Y también dice en otro lugar, «OYE, ISRAEL: יהוה NUESTRO DIOS, יהוה ES “EJAD”» (Deut. 6:4).
En el anterior verso, la palabra hebrea “ejad” puede válidamente traducirse como “uno”, “único”, o “solo”. Y esto significa que todos estos atributos aplican a יהוה (Yah, el Dios de Israel). En otras palabras, Dios esta “solo” (en el sentido de que no hay nadie con quien comparta el titulo de Dios); Dios es único (en el sentido de que, en toda la Creación, no hay nadie que posea su misma naturaleza); y Dios es “uno”. Pero, ¿Que significa que Dios sea “uno”? ¿Por que no puede alguien decir: “Muy bien, Dios es uno... ¡y yo soy dos!”? O, mejor aun, ¿por que no puede decir: “Yo soy uno, Dios es dos, y el planeta Saturno es tres”?
La razón por la cual nunca podremos hacer [con verdad] tal aseveración, es porque implica decir que “nosotros estamos aquí, Dios esta allá, y el planeta Saturno esta en algún tercer lugar”; Y eso seria asumir que hay alguna cosa que posee una existencia independiente y separada de Dios. Pero esto es falso, pues el Creador dice así: «Y respondió יהוה a Moisés: YO SOY EL QUE SOY» (Éxodo 3:14). En otras palabras, solo el Creador existe; pues nada ni nadie tiene una existencia independiente (o “separada” de Él). ¿Por que? Pues porque todo lo creado (la materia, la energía, el tiempo, el espacio, el mundo, la existencia misma, etc) esta “dentro” de Él.
En otras palabras, la Torah enseña que Dios contiene dentro de si mismo todas las cosa, y que todas las cosas existen “dentro de Él” [es decir, como parte de su única y absoluta existencia]. ASI, PODREMOS EN PROPIEDAD DECIR QUE DIOS ES EL INFINITO QUE TODO LO CONTIENE. Y SIENDO QUE TODO LO CONTIENE, ES EL PRINCIPIO Y EL FINAL DE TODO; EL SER DENTRO DEL CUAL EXISTIMOS Y SOMOS. Y esto nos permite entender la razón para que, durante el primer siglo de la era Cristiana, el historiador Judío Flavio Josefo escribiese lo siguiente: «El primer mandamiento, tiene que ver con Dios. Y afirma que DIOS CONTIENE [DENTRO DE SI MISMO] TODAS LAS COSAS, Y ES UN SER EN TODAS FORMAS PERFECTO Y FELIZ; AUTO SUFICIENTE, Y PROVEEDOR DE TODOS LOS OTROS SERES; EL PRINCIPIO, EL MEDIO Y EL FINAL DE TODAS LAS COSAS» (Flavio Josefo contra Apion, Par. #190).
También explica las palabras que por ese mismo tiempo expuso a su audiencia Pablo (paz sea con el), cuando es citado diciendo: «para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en Él vivimos, y nos movemos, y somos» (Hechos 17:27-28).
Así, Dios no esta “contenido” (sub-editado) dentro de ningún hombre, dentro de ningún lugar, dentro de ningún tiempo, dentro de ningún espacio, ni dentro de ninguna otra cosa (por ejemplo, dentro de una “Trinidad”), pues todas las cosas están “dentro de Él”, pero Él no esta “dentro” (sub-editado) de ninguna cosa.
Y esto a su vez explica la razón por la cual Moises nos ha prohibido tratar de hacer alguna imagen de Dios, pues seria imposible que una imagen finita pudiese representar con veracidad aquello que es infinito [pues tendría que ser una imagen de todo lo que existe (tanto como de lo que no existe)]. No solo esto, sino que, una imagen finita, equivaldría a dar un falso testimonio acerca de Dios, pues la imagen esta limitada en tiempo, espacio, dimensión, y existencia; mientras que el Dios infinito no esta constreñido en tiempo, espacio, dimensiones, o siquiera existencia.
De este modo, vemos que el Dios de Israel es de tal naturaleza, que hace irrelevantes las grandes preguntas filosoficas que a menudo nos agobian. Preguntas como, “¿Donde esta Dios?”, “¿Cuan viejo es el Creador?”, “¿Puede Dios hacer esta, o aquella otra cosa?”, o “¿Existe Dios?”. Es que estas preguntas no hacen sentido, cuando tratamos de aplicarlas a algo que por definición es el infinito que contiene dentro de si mismo “todas las cosas”; todas las posibilidades, y todas las imposibilidades; Todos los universos posibles, todos los tiempos posibles; todas las posibles leyes de física; todas las posibles formas de existencia, así como las de no existencia.
Y esta es la razón para que, uno de los nombres que dieron a Dios los sabios de Israel, fuese “Ha Makon”; una frase Hebrea que literalmente significa “El Lugar”. ¿Cual lugar? Pues aquel que es la fuente absoluta de todas las cosas; el lugar que, si bien contiene dentro de si mismo todas las cosas, no esta contenido dentro de ninguna otra cosa [fuera de si].




«El Creador aborrece al hombre Altivo, sin importar si ese hombre es Judío, Cristiano o Musulmán; como esta escrito, “ABOMINACIÓN ES AL SEÑOR TODO ALTIVO DE CORAZÓN; ciertamente no quedará impune” (Proverbios. 16:5). Pero Dios exalta al Hombre que es humilde, sin importar tampoco si ese hombre es Judío, Cristiano, o Musulmán; Como esta escrito, “YAH EXALTA A LOS HUMILDES” (Salmo 147:6)»



«You will never go wrong, by doing what is Right»



«Para el creyente Hebreo, hay dos opiniones supremas- En los Cielos, la de Dios; y en la Tierra, la de Moisés»



Redención de pecados, y derramamiento de Sangre

Si es realmente cierto que, “sin derramamiento de sangre, no hay remisión de pecados” (como enseña la noble tradición Cristiana), tendríamos que hacernos la siguiente pregunta: ¿No pecaron los hermanos de José? ¿No trataron de matarle? ¿No le vendieron [injustamente] como esclavo? ¿No es cierto que, a pesar de que ser culpables de tan grave pecado, José no demando la muerte de ninguno de ellos como medio para expiar su pecado?
José sabia muy bien que sus hermanos habían reconocido ya su pecado, pues les había oído confesarlo. Como esta escrito: “Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia”- Gen. 42:21.
Para el sabio y experimentado hombre de Dios que era José, esta confesión de pecados era todo la expiación requerida para perdonar la maldad de sus hermanos. Pero, desafortunadamente, estos últimos no poseían la misma sabiduría que su hermano; pues rehusaban creer que su sincero arrepentimiento pudiese proveer suficiente expiación para sus faltas. ¿Por que? Pues porque insistían en “interpretar” el perdón de José, en base a su propia concepción del perdón: Es decir, si hubiesen sido ellos los agraviados, no habrían aceptado el arrepentimiento de José como suficiente reparación para la falta. Así que no lograban creer que José fuese capaz de un mayor perdón- de pasar por alto la falta contra él cometida, sin demandar algún tipo de tortura o derramamiento de sangre. Y es por esto que la Escritura les cita diciendo: «Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago [la muerte o la tortura] de todo el mal que le hicimos. Y enviaron a decir a José... ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró mientras hablaban... Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo...”» (Gen. 50:15-21).
¿Estaba José en lugar de Dios? ¿Estaba en un lugar de suprema autoridad sobre la vida y el bienestar de sus hermanos? ¡Ciertamente lo estaba! Y no había sido otro sino el mismo Creador quien le había puesto en tal lugar. Pero entonces, ¿por que llora José? Llora porque entiende la alegoría moral que, tanto él como sus hermanos, se encuentran protagonizando. Llora porque, en su puesto de “salvador” de su pueblo, siente que refleja el puesto del ultimo y supremo Salvador (Yah, el Dios de Israel). Y llora porque el Ruaj Ha Kodesh (Espíritu Santo) le hace entender que Yah llora también cuando su pueblo rehúsa creer que el Salvador de Israel sea lo suficientemente noble como para demandar solo el arrepentimiento sincero [y no la muerte ni la tortura física del transgresor] como suficiente reparación por el pecado.
José llora porque, siendo profeta, prevé que, en un futuro distante, mucho pueblo se corrompería con ese mismo extravío: Con el extravío de postular que, el Dios omnipotente, es incapaz de perdonar pecados tan solo con el arrepentimiento del pecador, pues “sin derramamiento de sangre, no se hace remisión [por los pecados]” (Hebreos 9:22).




«Huya de la homosexualidad; pues, sin siquiera darse cuenta, el hombre que se auto valoriza en términos de lo que entra en sus asentaderas [el abiertamente homosexual], humilla su propia persona, adscribiéndose a si mismo el valor de lo que sale de sus asentaderas»



Ciencia Versus Religión

La diferencia entre la Ciencia y la Religión, es mucho menor de lo que se nos ha querido hacer creer. Es que, en el ámbito religioso, se postula que la materia que al presente se encuentra “muerta” (pero que en el pasado estuvo “viva”, pues mucha de ella conformó el cuerpo de billones de seres humanos), un día habrá de cobrar vida (a este ultimo proceso, le conocemos con el nombre de "resurrección"). Por el otro lado, la Ciencia postula que, la materia que una vez estuvo muerta (rocas, minerales, compuestos, etc), ya ha cobrado vida (a este ultimo proceso, le conocemos con el nombre de "evolución").
Así, tanto la Ciencia como la religión postulan basicamente lo mismo: que la materia que ha estado muerta, puede cobrar vida. La única diferencia, es que la Ciencia atribuye este poder a la materia; alegando que, la materia muerta, puede por si misma cobrar vida (es decir, que “la vida puede surgir de la muerte”); mientras que la Religión alega que, la materia muerta, no puede cobrar vida por si misma, sino que necesita adquirirla de una fuente externa [una fuente de vida que, residiendo "fuera de la materia", tiene un atributo de Divinidad]. Asi, vemos que "creer en la ciencia", o "creer en la religion", en realidad depende de nuestro grado de fe; de si creemos que la vida esta presente en la materia muerta (inerte), o si creemos que no esta presente. Si usted cree que "las cosas muertas" alcanzan vida por si mismas, su fe se inclina hacia la ciencia. Si es usted esceptico, y no cree que las cosas muertas puedan cobrar vida por si mismas, entonces su fe se inclina hacia la religion.
De hecho, si lo que postula la ciencia es correcto [y la vida surge espontaneamente de la materia muerta], deberiamos esperar que el proceso evolutivo fuese reproducible (repetible). Es decir, deberiamos esperar que la vida volviese a surgir [espontaneamente] de la materia muerta. El problema con esto es que, ni siquiera aquellos que postulan la evolucion, creen una cosa como esa. Es decir, si usted o yo nos presentamos ante algun laboratorio, reclamando que hemos descubierto una nueva bacteria [o un nuevo virus], que ha surgido espontaneamente de la materia muerta [por ejemplo, de algun yacimiento mineral], ningun cientifico estaria dispuesto a creernos. ¿Por que? ¡Pues porque ni siquiera los cientificos tienen tanta fe en la evolucion!





Si abraza usted el Ateismo, los poderes seculares podran someterle con mayor facilidad

Mientras el liderato secular (el gobierno, los grupos de derechos humanos, las organizaciones no gubernamentales, los activistas LGBT, etc) perciba que su primera fidelidad es para con los valores, las costumbres y las prioridades dictaminadas por la Ley de Moisés (o por algún otro código de fe), y no para con lo que ellos dictaminan, trataran de forzarle a creer que no hay Dios, y que Moisés (Jesús, Muhammad, etc) no es sino una fantasía. ¿Por que? Pues porque, ningún líder que pretenda alcanzar poder absoluto sobre las masas (a fin de utilizarlas como instrumento para adelantar su propia agenda), lograra jamas su meta, mientras tenga que competir con algún otro líder por la fidelidad de esas mismas masas.
Así, siendo fiel a lo ordenado por su religión, se rebela usted contra ese liderato secular, impidiéndole alcanzar sobre su persona el poder absoluto que tanto codicia. Esta aptitud, no solamente es correcta, sino saludable; pues, demasiado poder, podría corromper hasta al mejor de los hombres; un hombre que, luego de intoxicarse a si mismo de poder, se veria tentado a actuar como si fuese un dios (de forma impune, y tiránica).



«¡Qué aflicción [esta deparada] para los que arrastran sus pecados con sogas hechas de mentiras, que arrastran detrás de sí la maldad como si fuera una carreta! Hasta se burlan de Dios, diciendo: “¡Apresúrate, haz algo! Queremos ver lo que puedes hacer. Que el Santo de Israel lleve a cabo su plan, porque queremos saber qué es”. ¡Qué aflicción para los que dicen que lo malo es bueno y lo bueno es malo, que la oscuridad es luz y la luz es oscuridad, que lo amargo es dulce y lo dulce es amargo! ¡Qué aflicción para los que se creen sabios en su propia opinión y se consideran muy inteligentes! ¡Qué aflicción para los que son campeones a la hora de beber vino, y se jactan de la cantidad de alcohol que pueden tomar! Aceptan sobornos para dejar en libertad a los perversos, y castigan a los inocentes. Por lo tanto, así como las lenguas de fuego consumen los rastrojos, y la hierba seca se marchita y cae en medio de la llama, así las raíces de ellos se pudrirán y sus flores se marchitarán. Pues han rechazado la ley del Señor de los Ejércitos Celestiales; han despreciado la palabra del Santo de Israel. Por eso el enojo del Señor arde contra su pueblo, y ha levantado el puño para aplastarlo»
-- Isaías 5:18-25



¿Que hacemos cuando deseamos “obtener vida” (alimentarnos) de un duro pedazo de carne? ¡Pues la ablandamos! ¿Como lo hacemos? ¿Teniendo fe en algún [otro] pedazo de carne, ya ablandado? ¡No! Lo hacemos tomando el pedazo duro de carne, y trabajándolo en el fuego [hasta que finalmente se ablande]




Dios no se agrada de la idea de que el hombre crea poder "salvarse" sin esfuerzo alguno

La Escritura Hebrea utiliza el pan como una alegoría; una que intenta prefigurar aquel alimento por medio del cual el hombre puede sostenerse a si mismo (obtener vida). Y, es por esto que, el maná que sostenía con vida a Israel (en su jornada a través del desierto), descendía directamente de los cielos; como intimando que, así como el pan terrenal puede dar vida a los hombres, de ese mismo modo el pan celestial (la palabra de Yah) puede dar vida a los hombres. Note que el pan no es algo que surge espontáneamente; no crece por si mismo en las espigas. El pan, requiere del trabajo y el esfuerzo de aquel que desea consumirlo; esta persona, tiene que hacer el esfuerzo de recoger la harina, amasarla con agua, fermentarla, y finalmente cocerla.
En otras palabras, la Escritura intima que, no podemos “obtener vida” (alimentarnos), si no estamos dispuesto a hacer el esfuerzo que ello demanda. De hecho, note que, aun los Israelitas que recibían el maná del cielo, tenían que hacer el esfuerzo de salir a recogerlo, molerlo, y prepararlo. Como esta escrito: “El pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía en molinos, o lo majaba en morteros y lo cocía en caldera, o hacía de él tortas” (Num. 11:8)
¿Que significan estas cosas? Significan que Yah (bendito sea) no aprueba que, aquel pecador que desea obtener la vida [eterna], piense que puede hacerlo sin esfuerzo alguno de su parte. Es decir, Dios no se agrada del concepto de la “salvación sin obras”, donde el hombre cree poder obtener el pan (la vida eterna) sin esfuerzo alguno de su parte, y solamente confiando en el “trabajo” hecho por alguna otra persona (Moisés, Jesús, Muhammad, etc).
¿Confirman estas cosas las Escrituras Hebreas? ¡Ciertamente! La Torah enseña que, luego de que Adam rompiese su comunión con el Creador, este le dice que, de ese momento en adelante (es decir, ahora que Adam se encontraba espiritualmente lejos del Creador), Adam tendría que ganar el pan (obtener la vida) con el sudor de su frente. Como esta escrito, «Por cuanto comiste del árbol de que te mande diciendo “no comerás de el”; maldita sera la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella... Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra... pues polvo eres » (Gen. 3:17&19).
De este modo, Dios intimo a Adam que, la manera en que “obtendría la vida”, seria “trabajando la tierra con el sudor de su frente” (es decir, con su propio esfuerzo). Pero, surge una interesante pregunta: ¿no era en si mismo Adam, un pedazo de tierra? ¿Cual de las dos “tierras” tenia que Adam trabajar? ¿La que conformaba su propio cuerpo? ¿O la tierra externa a su cuerpo?
Esto ultimo, era precisamente lo que el Creador deseaba ilustrar: que así como Adam tendría que trabajar aquella tierra que era externa a su cuerpo, a fin de obtener el pan (la vida material); de ese mismo modo tendría que trabajar la tierra conformada por su propio cuerpo (disciplinando sus pasiones y deseos, sujetándolas a la voluntad Divina), a fin de obtener la vida del alma.
La Torah dice: «He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre... Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida» (Gen. 3:22&24).
¿Por que impidió Dios que Adam comiese del árbol de la vida? Pues porque esto habría equivalido a “salvación sin obras”; es decir, a tratar de obtener vida eterna, en base al “trabajo” (merito) de alguna otra persona. Es que, el “trabajo” (merito) de haber sembrado el árbol de la vida, le pertenecía al Creador, y no a Adam. Si Adam deseaba obtener vida [eterna], no podía seguir el camino fácil que era sostenerse eternamente del merito de algún otro; tenia que seguir el camino largo y estrecho ordenado por Yah- Ganarse el pan (la vida eterna) con el “sudor de su frente”, es decir, por el merito su propio esfuerzo, y no por el merito de ningún otro ser [¡ni siquiera el del Creador!]





El Mensaje De La Torah (Escritura Hebrea)

La Tanak (Escritura Hebrea) no tiene como finalidad el presentarnos una batería de verdades y mensajes que, analizados subjetivamente, podrían justificar la exclusividad de casi cualquier postura teológica y/o dogmática (Inocencia, Ley, Gracia, Judaísmo, Cristianismo, Islam, Mormonismo, etc). Tampoco es la finalidad de la Escritura el desconcertarnos con la abrumadora carga sicológica que implica la necesidad de decidir por nosotros mismos cual de todas esas verdades y/o mensajes debemos abrazar. Es que EL CREADOR NO ES UN DIOS DESPOTA, NI SADICO; Y MUCHO MENOS ESTA JUGANDO A ESCONDERSE DE SUS CRIATURAS.
El propósito de la Escritura Hebrea tampoco es revelar una multitud de mensajes, que en ocasiones podrían parecer contradictorios, y auto-excluyentes (Ley vs. Gracia/ Judíos vs. Gentiles/ Cuerpo vs. Alma/ Vida en este mundo vs. Vida en el mundo que ha de venir/ etc). La realidad, es que la Escritura Hebrea contiene un solo mensaje: que repite sin cesar, utilizando los recursos imaginativos de cada uno de sus compiladores; Profecías, metáforas, alegorías, salmos, cánticos, proverbios, etc. Lógicamente, este mensaje tiene que haber sido revelado en el mismo primer verso de la Escritura. Génesis 1:1 dice de la siguiente manera: “En principio creo Dios los cielos…”. En el original Hebreo, este primer verso de la Escritura dice así: “Be reshit bara Elohim et ha shamaim…”. Pero, en el idioma Hebreo, “Be reshit” no solo se traduce como “EN PRINCIPIO”, sino también como, “CON PRINCIPIO”. Es decir, el texto también significa: “Con principio, creo Dios los cielos...” ¿De que “principio” se nos esta hablando? Pues de la sabiduría que nuestros ancestros observaban en la Creación de los cielos. Es que aquellos esclavos Judíos que recibieron los Libros de la Ley (Génesis, Éxodo, Números, etc), no sabían que el Sol se hallaba a 93 millones de millas de la Tierra. Cuando aquellos esclavos miraban a los Cielos, solo veían una bola de fuego (el Sol) moviéndose tranquilamente entre las nubes cargadas de agua. Para ellos, esto era un gran misterio, pues se preguntaban como podría ser posible que dos cosas antagónicas entre si (el fuego y el agua) pudiesen convivir en armonía, sin exterminarse una a la otra. Y, la Sabiduría que finalmente adquirieron de esta observación, fue que la armonía que observaban se debía a que el Sol y las nubes moraban ya en el Cielo. Es decir, que “el Cielo” es el lugar deparado para aquellos que, siendo por naturaleza enemigos, viven en armonía el uno con el otro. Y esa es la historia de la humanidad: el que todos los hombres competimos los unos contra los otros por obtener fama, poder, y reconocimiento; y esta competencia nos hace enemigos naturales. Pero, el hombre que abandona este proceder, y se compromete a vivir en armonía con su prójimo (no haciéndole aquel mal que no desearía para si mismo), ya esta listo para morar en los Cielos; como esta escrito- “¡MIRAD CUÁN BUENO Y CUÁN DELICIOSO ES HABITAR LOS HERMANOS JUNTOS EN ARMONÍA! ... PORQUE ALLÍ ENVÍA YAH BENDICIÓN, Y VIDA ETERNA” - Salmo 133.
En base a lo hasta aquí expuesto, deducimos que, el mensaje de la Torah, es que el hombre que hace bien al prójimo, recibirá el mismo bien que ha sembrado; pues, comportandose como lo hacen aquellos que ya moran en los Cielos, gana el merito de recibir como recompensara el poder tambien “morar en los Cielos”. Pero, el hombre que hace mal al prójimo, niega la Sabiduria que prefiguran los Cielos, y sera por tanto privado de tener parte alguna entre los moradores del Cielo (su castigo sera excluirse a si mismo de la Vida Eterna). Los sabios de Israel se referían a esta verdad utilizando el termino “Medida por Medida” (ley de siembra y cosecha); y se refería al hecho de que cada hombre segaría el mismo bien que, durante su vida terrenal, haya libre y voluntariamente sembrado; Y que, del mismo modo, segara todo el mal que haya sembrado, y del cual nunca se haya arrepentido.
En resumen, el hombre debe hacer bien a todos, no causando a otros aquel mal que no desearía sufrir en si mismo. Por ejemplo: quizás el dolor mas grande que pueda experimentar algún ser humano, sea ver como matan a una de sus inocentes criaturas. De este modo, si jamas desearíamos sufrir este mal, la Torah también nos prohíbe causarlo a otras personas. Y, no solo a otras personas, sino que, ¡ni siquiera a los animales! Por eso, Moisés ordeno que, si me da hambre (mientras voy de viaje por un campo), y lo único que encuentro para comer son los pollos de una mama pájara (que esta echada con ellos en el nido), debo primero espantar a la pájara, antes de tomar sus polluelos (a fin de evitar que vea la destrucción de sus criaturas). Por eso, también la Torah prohíbe cocer al cabrito, en la leche de su mama. De hecho, la orden es tan enfática, que la Ley la repite en tres ocasiones (Éxodo 23:19, Éxodo 34:26, y Deuteronomio 14:21). ¿Por que viola esta conducta la Torah? Pues porque va contra su mismo espíritu, ya que equivale a la conducta del criminal que pretende forzar a una mama a participar de la destrucción de su criatura (es decir, muestra un total desprecio por el dolor ajeno). De hecho, en Levítico 22:28, la Torah prohíbe matar en un mismo día a la madre y a su cría. ¿Porque? Pues porque es inmoral (cruel) el tener que sufrir en la mañana la perdida de la vida de una de nuestras criaturas, para en la tarde sufrir la perdida de nuestra propia vida. Esta Torah se manifestaba en la noble conducta de los miembros del Sanhedrim, quienes ayunaban el día en que se veían forzados a ejecutar algún reo. Con esta aptitud, estos hombres piadosos mostraban su interpretación del mandamiento que prohibía "mezclar la carne con la sangre”; como intimando que, la verdadera intención del mandamiento, era un llamado a no ser indiferentes al dolor ajeno. Aunque la Ley tiene al menos cuatro niveles interpretativos (PaRDeS), este “mostrar a otros el mismo bien que desearíamos para nosotros mismos”, es la finalidad ultima de la Torah; la única interpretación por la cual el Creador (sea su nombre bendito) nos hará personalmente responsables. Así, cualquier Rabino (sin importar si es Sefardita o Askenazi), cualquier teólogo Judío, cualquier líder Reformado, cualquier político Israelita, cualquier Pastor, cualquier Imam, o cualquier otro líder religioso que pretenda decir que el mensaje de la Torah es algo distinto a lo que hasta aquí hemos expuesto, esta faltando a la verdad, y se expone a si mismo (al igual que a sus seguidores) a sufrir la misma suerte que Korah (Coré), cuyo castigo fue descender a Gehinnom (el lugar de tormento).




La Ley Eterna

La Ley de Moisés (paz y bendición sean con el) ordenaba santificar el día de Shabbat (reposo), como esta escrito: “Guardaras el día de reposo para santificarlo, como Yah tu Dios te ha mandado” (Deut. 5:12). Pero la Escritura enseña que, desde el principio mismo de la Creación, Adonai Yah (bendito sea) afirmo el mandamiento que ordenaba santificar el día de Shabbat. ¿Y como afirmo Yah este mandamiento? ¡Pues observandolo personalmente!, como esta escrito: “Y acabo Dios en el séptimo día la obra que hizo; y reposo el día séptimo... Y bendijo Dios el día septimo, y lo santifico...” (Gen. 2:2-3). Es como si la Escritura dijese: “Si Yah (el Creador) santifica el Shabbat, ¿por cuanto mas no deben hacerlo ustedes sus criaturas? Pero, si esto es asi, ¿por que hubo necesidad de promulgar nuevamente el mandamiento, durante la generacion de Moises (Exodo 20:8)? Pues para enseñarnos que, los Diez mandamientos, no comenzaron en el monte Sinai (con la entrega de las tablas de la Ley); sino que, desde el comienzo del mundo, han sido parte implicita de la Creacion (siempre han estado alli para que los hombres los observen y cumplan). Es decir, el pecado de Adam y Hava, no fue desobedecer una orden directa del Creador; su trasgresion fue que, teniendo un claro conociendo de los diez mandamientos, violaron aquel que ordenaba diciendo: “Honra a tu Padre ... para que tus dias se alarguen en la tierra ...” (Exodo 20:12). Asi, cuando Adam y Hava deshonran a su Padre (el Creador), en efecto violan el mandamiento que garantizaba el alargamiento indefinido de sus dias. Es decir, con aquella violacion, trajeron sobre si mismos la maldicion implicita en el mandamiento: el acortamiento de sus dias (la muerte). Es que, la Ley de “Medida por Medida” (siembra y cosecha) dicta que, quien no honra a aquel que le confirio la vida, no recibira la honra de que se le confiera a su vez la vida.
Lo que la Torah pretende enseñarnos con el anterior relato, es que aceptar (obedecer) los Diez Mandamientos, produce bienestar, y vida sin limite; Pero, el rechazarlos, produce muerte y sufrimiento.
Adonai dijo a Moises: “Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraon todas las maravillas que he puesto en tu mano...” (Exodo 4:21). ¿Y que tenia Moises en su mano? Pues una vara (Exodo 4:2). Como cualquier otra vara, la de Moises habia procedido de un arbol; Pero esta, no era una vara cualquiera, pues tenia el poder de cambiar la muerte por vida (transformandose de una muerta vara, en una viva serpiente). En otras palabras, ¡la vara de Moises era tipo del Arbol del cual surge la vida!. ¿Y cual es ese arbol? ¡Pues la Ley de Dios (los diez mandamientos)!, como esta escrito: “Hijo mío, no te olvides de mi Ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán... Largura de días está en su mano derecha (tal y como la vara estaba en la mano de Moises); En su izquierda, riquezas y honra. Sus caminos son caminos deleitosos, Y todas sus veredas paz. Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, Y bienaventurados son los que la retienen” (Prov. 3: 1-2 & 16-17). Lo que Yah ordenaba a Moises, era que ofreciese a Faraon (y por ende a todos los Egipcios) la “vara” de los mandamientos; aquellos diez mandamientos, que producen vida y bendicion a quienes los aceptan, pero muerte y destruccion a quienes los rechazan. Curiosamente, un Midrash dice que, la vara con la cual Moises vino ante Faraon, tenia diez letras inscritas sobre ella misma. ¿Que significado tendrian aquellas diez letras? La respuesta es que, si Faraon humillaba su corazon, y aceptaba obedecer al Creador, las diez letras significarian cada uno de los diez mandamientos, cuyo producto es vida, y paz. Pero, si Faraon insistia en la dureza de su corazon (rehusando obedecer al Creador), las diez letras significarian diez edictos de muerte y destruccion (diez “plagas”).
En otras palabras, cuando Moises se presenta ante Faraon, no lo hace con una aptitud desafiante, amenazadora, o impositiva; lo hace como un padre que instruye, exhorta, y aconseja. Moises invito a Faraon (como representante del pueblo Egipcio) a “asirse” de la misma vara (los diez mandamientos) de la que (como representante del pueblo israelita) se asia Moises. Es que si Faraon (Egipto) hubiese aceptado someterse en obediencia a aquellos mismos mandamientos, habria en efecto abrazado la fe de Israel. Y, como hermanos en la fe, el trato que habria dispensado a los Israelitas habria sido tan considerado, que no habria habido necesidad alguna de la esclavitud, o de que aconteciesen las plagas, o la destruccion de Faraon y su ejercito. Con esta aptitud, Moises modelaria la supremacia moral del Dios de Israel, quien instruiria a su pueblo diciendo: “Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, le intimarás la paz (es decir, le ofreceras la oportunidad de hacerse proselitos, abrazando la fe Hebrea)”- Deut. 20:10.
En resumen, al final del Exodo de Egipto, vemos que Moises, el hombre que insiste en “agarrar en su mano”, o “aferrarse a la obediencia de” los diez mandamientos, termina siendo exaltado y honrado, permitiendosele ascender a la cumbre del Sinai, para gozar alli de la vida, la luz, y la bendicion que emanan de los mandamientos; Pero Faraon, el hombre que persiste en rechazar esos diez mandamientos, termina siendo abatido y humillado, descendiendo a lo profundo de un turbulento mar, para perecer alli en las densas tinieblas.




La Frontera entre el Bien y el Mal

En la antigüedad, las fronteras (o “limites”) de las Naciones eran demarcadas por medio de cosas inamovibles (Montes, Piedras, Rios, etc). Fue precisamente por esto, que los mandamientos fueron dados en un monte (El Sinaí), y en Piedras (las Dos Tablas): como para intimar que, lo allí ordenado, constituía la demarcación entre el bien y el mal; entre la verdad y la mentira; entre el judío, y el gentil; entre el creyente, y el no creyente. Aquel cuya vida esta “demarcada” por los mandamientos dados en el monte Sinaí (en las dos tablas de piedra), vive dentro de la frontera del bien (la Canaán espiritual); tiene la verdad, y es un verdadero creyente Israelita. Pero, aquel cuya vida no esta demarcada por aquellos mandamientos, vive (moralmente hablando) en el territorio de la maldad (simbolizado por las naciones paganas), sigue una mentira; y, aun si hubiese nacido físicamente de un Israelita, necesita dejar que su corazón sea circuncidado por el “pedernal” de los mandamientos: «Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo (¡el hijo de Moisés!)...» - Éxodo 4:25.
Es por lo arriba expuesto, que Dios ordeno a Israel que, tan pronto cruzara el Jordán, lo primero que debía hacer era definir la frontera de la Tierra prometida. Y esto se haría levantando grandes piedras, y revocándolas con cal. Entonces, escribirían sobre ellas la Ley de Moisés; como para intimar al forastero que mas tarde habría de venir, que la frontera (o “muralla”) que circunvalaba la tierra Prometida (y por ende al verdadero pueblo de Dios) era la Ley dada a Moisés (las dos Tablas de Piedra); y que, nadie que no estuviese dispuesto a vivir dentro de las murallas de la Ley (es decir, obedeciendo los diez mandamientos) podría morar en la Canaán Celestial (Es que, si la Ley fue dada en Piedra, fue para simbolizar que su vigencia seria Eterna, pues la piedra era imposible de disolver): «Y EL DÍA QUE PASES EL JORDÁN A LA TIERRA QUE יהוה TU DIOS TE DA, LEVANTARÁS PIEDRAS GRANDES, Y LAS REVOCARÁS CON CAL; Y ESCRIBIRÁS EN ELLAS TODAS LAS PALABRAS DE ESTA LEY, CUANDO HAYAS PASADO PARA ENTRAR EN LA TIERRA QUE יהוה TU DIOS TE DA, tierra que fluye leche y miel, como יהוה el Dios de tus padres te ha dicho. Cuando, pues, hayas pasado el Jordán, levantarás estas piedras que yo os mando hoy, en el monte Ebal, y las revocarás con cal; y edificarás allí un altar a יהוה tu Dios, altar de piedras; no alzarás sobre ellas instrumento de hierro. De piedras enteras edificarás el altar de יהוה tu Dios, y ofrecerás sobre él holocausto a יהוה tu Dios; y sacrificarás ofrendas de paz, y comerás allí, y te alegrarás delante de יהוה tu Dios. Y ESCRIBIRÁS MUY CLARAMENTE EN LAS PIEDRAS TODAS LAS PALABRAS DE ESTA LEY» - Deut. 27:2-8.




Los que siguen a Moises

Para los profetas Hebreos, “el mar” era una alegoría de la tumba (es decir, el Sheol). Y esto se debia a que, cuando moria una persona, era comun que su muerte estuviese acompañada de “un mar de lagrimas”. Y esto explica a su vez el que, luego de haber sido lanzado a la mar, el profeta Jonas orase a Yah diciendo: “Desde el seno del Sheol clame, y mi voz oíste... La tierra echo sus cerrojos sobre mi para siempre; mas tu sacaste mi vida de la Sepultura, oh Yah, Dios mio” (Jonas 2:2&6). En Adicion, la Torah narra que, los hombres que seguían a nuestro maestro Moisés (paz y bendición sean con el), también entraron en las aguas del mar (el mar Rubio). Y, no solamente entraron ellos, sino también los hombres que se oponian a Moises (aquellos que seguían al perverso Faraón). Pero, ¡sucedio algo maravilloso!: a quienes seguían a Moisés, se les concedió salir con vida de la mar; mientras que, a quienes se oponian a el, no se les concedió salir con vida. ¿Que significa esta alegoria? Significa que, tanto los que siguen la Ley de Moisés (los Judíos), como los que no la siguen (los gentiles) entraran en la tumba (el Sheol); Pero, solo aquellos que hayan entrado “siguiendo a Moisés” (es decir, comprometidos con la obediencia a lo ordenado en las tablas de piedra) saldrán de allí para vida. El resto, no saldra para vida, sino para muerte y vergüenza, como esta escrito: “Así salvo Yah aquel día a Israel de mano de los Egipcios; e Israel vio a los Egipcios muertos a la orilla del Mar” (Éxodo 14:30). ¿Quiere usted salir con vida de la mar (experimentar la buena vida en el mundo que ha de venir)? ¡Pues comience a seguir a Moisés!





Los Que Niegan A Moisés

Datan, Abiram, On, y Korach (Coré): Cuatro grandes lideres, que se levantaron contra los mensajeros (“malachim”, o “ángeles”) de Dios que eran Moisés y Aarón. Curiosamente, el nombre “Coré” (Korach) significa “necesidad”, o “imperativo”; Mientras que el nombre “On” significa “fuerza” o “poder”. El mensaje de los rebeldes era el siguiente: “¡Basta ya de vosotros!”- Números 16:3. En otras palabras, “¡basta ya de Moisés! (símbolo de las ordenanzas de la Ley); y, ¡basta ya de Aarón! (símbolo de los sacrificios de la Ley)”. Los hombres de Coré reclamaron que Moisés (la Ley), y Aarón (los sacrificios) habían fracasado en darles la bendición que habían prometido; y que Moisés (la Ley) se enseñoreaba de ellos imperiosamente. Como esta escrito: “Ni tampoco nos has metido tu en tierra que fluya leche y miel (la tierra de Canaán), ni nos has dado heredades de tierras y viñas” (Num. 16:14); Y, “¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?” (Num. 16:13). Hay que entender que, en la simbología de las Escrituras, “entrar a la tierra de Canaán” era un prototipo de “llegar a la Canaán Celestial”; es decir, entrar a la vida eterna (“olam ha-ba”). Así, lo que tanto Coré como sus seguidores afirman, equivale a reclamar que la Ley (Moisés) y los Sacrificios (Aarón) fallaron en “salvar” a Israel; y que, dado que Moisés y Aarón (la Ley y los sacrificios) no pudieron introducir a los Israelitas a la Canaán que tipifica la vida eterna, había un imperativo (“Korach”) de cambiar la Ley y el sacerdocio. Y, este cambio, implicaría obviamente un nuevo sacerdocio (un nuevo sacerdote, que sustituyese el sacerdocio de Aarón), así como “una nueva Ley” (el establecimiento de “un nuevo pacto”).
Así, delante de los hombres (de Israel), Korach y su seguidores rechazaron tanto a Moisés como a Aarón; negando de ese modo la Ley y los sacrificios. Pero, ¿cual fue la consecuencia de esa ideología? ¿Que respuesta dio el Creador al rechazo publico de aquellos dos gigantes espirituales? Dos hombres tan grandes, que el Creador les encomendó respectivamente hacer las veces de Dios y su profeta, a los ojos de Faraón; como esta escrito: «Yah dijo a Moisés: “Mira, yo te he constituido “Elohim” (Dios) para Faraón, y tu hermano Aarón sera tu profeta”» (Éxodo 7:1). ¿Como respondió Dios al rechazo de aquellos hombres que representaban a Dios y a su profecía? La respuesta esta en el siguiente pasaje: «... entonces la gloria de Yah apareció a toda la congregación. Y Yah hablo a Moisés y Aarón, diciendo : “Apartaos de entre esta congregación, y los consumiré en un momento... Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Datan, y Abiram” ... Y aconteció que, cuando ceso él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. Abrió la Tierra su boca, y los trago a ellos, a sus casa, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol» (Números 16:19, 24, 31, 32, & 33).
¡Dios estaba tan molesto con Korach y sus seguidores, que no pudo espera a que estos muriesen, antes de enviarles al castigo en Gehinnom! ¿Que significa todo esto? Significa que Dios negara a todos aquellos que nieguen a Moisés (negando la vigencia de los mandamientos de la Ley). Y que, el castigo que habrán de recibir quienes nieguen a Moisés y los mandamientos, sera comenzar a sufrir en esta vida el castigo deparado para ellos en Gehinnom. ¿Como experimentaran este tormento? Pues “sintiendo que la tierra se abre debajo de ellos”; es decir, hundiéndose en una continua y severa depresión; un estado anímico caracterizado por una angustia, una ansiedad, una desesperación, y un desasosiego que les consume, y para el cual no hay una explicación medica ni fisiológica.
Curiosamente, la Escritura se abstiene de indicar que “On” fuese destruido junto con Datan, Abiram y Korach. ¿Por que? Pues porque “On” (“fuerza”, o “poder”), tuvo la suficiente “fuerza” como para “poder” reconocer su error; escuchando el sabio consejo de su esposa, quien le mostró cuan extraviado seria revelarse contra Moisés (la Ley y los mandamientos).
En conclusión, si se le ha dicho que los mandamientos de la Ley no son sino una pesada carga; una imperiosa maldición de la cual necesitamos ser librados, sepa usted que ha sido defraudado. Si se le ha dicho que alguna otra persona, fuera de Moisés y Aarón, es una mejor representación del Dios que liberto a Israel de la esclavitud egipcia; o una mejor representación de la profecía Divina, sepa que ha sido timado. Finalmente, si ha sido inducido a rebelarse contra Moisés, creyendo que la Ley y los mandamientos no son el camino a la Canaán celestial (la vida eterna), sepa que ha sido engañado, y que se expone al mismo destino de Korach y sus seguidores. ¡Escape por su vida! No espere comenzar a sentir el mismo tormento que sufrieron ellos, antes de imitar la sabia conducta de “On” (fuerza), quien amaso la suficiente “fuerza” como para “poder” retractarse de su extraviada rebelión, salvando así su vida.





¡No deje que le coma el León!

La Tanak dice (1 Reyes 13) que Dios hablo en una ocasión a cierto profeta, y no solamente le ordeno denunciar el paganismo del Rey de Israel (Jeroboam), sino abstenerse de comer o beber en el lugar de idolatría en que se había convertido Beth-El (la casa de Dios). Entonces, el profeta procede a obedecer con fidelidad aquello que le había sido ordenado, de suerte que recibe la bendicion Divina, pues Yah le prospera en su encomienda. Pero, mientras se encuentra cumpliendo con lo ordenado, aparece un segundo [y supuestamente mayor] profeta. Y este segundo profeta reclama tener una nueva [y mayor] revelación; una que excede la primera, de suerte que no hay que obedecer lo previamente ordenado, pues lo que Dios había antes prohibido (comer y beber), ahora supuestamente lo permitía.
Ante tal dilema, el primer profeta decide abrazar la nueva revelación, sin recordar que la Escritura dice: «Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?» (Números 23:19). Es decir, que la Torah enseñaba que, el Dios de Israel, no cambia su palabra de forma caprichosa o arbitraria. ¿Cual termina siendo el final del profeta? Pues que pierde su vida, siendo víctima del León. La anterior historia, no es sino una alegoría profética; una donde “el primer profeta” simboliza a Moisés; y, la orden de “no comer o beber cierta cosas en ciertos lugares”, representa los mandamientos dados por Dios a Moisés [que incluyen prohibiciones acerca de comida y bebida]. Por el otro lado, el “segundo” [y supuestamente mayor profeta] es el fundador del Cristianismo, y la nueva [y alegadamente mayor] revelación Divina (aquella que anula y cancela la obediencia a la primera) es “la Salvación por fe, sin necesidad de continuar obedeciendo lo previamente ordenado a Moisés”. Y, el profeta que pierde su vida siendo víctima del León, simboliza al creyente Hebreo que “pierde su vida” (pierde su entrada al Olam Ha-ba), siendo víctima del León [es decir, siendo víctima de la fe en aquel a quien la noble tradición Cristiana describe como “el León de la tribu de Judah”].





El Creyente tiene que Juzgar con Justicia; no con Parcialidad

La Torah ordena diciendo: «No perviertan la Justicia; no hagan ninguna diferencia entre unas personas y otras, ni se dejen sobornar, pues el soborno ciega los ojos de los sabios y pervierte las palabras de las personas justas. La justicia, y sólo la justicia, es lo que ustedes deben seguir, para que vivan y posean el país que el Señor su Dios les da» (Deut. 16:19-20, Versión “Dios Habla Hoy”). En el anterior pasaje, el Creador ordena que, aquellos que le invocan, tienen que perseguir (activamente) la Justicia. Es decir, cuando un creyente se ve en la disyuntiva de juzgar entre dos personas, que a su vez esbozan causas opuestas, el creyente debe evitar todo tipo de parcialidad, y todo conflicto de intereses. Es que, el soborno (los regalos y beneficios que ofrece a quien juzga una de las partes), hace que el juez se incline a favor de la parte que da la dádiva, comprometiendo de ese modo la imparcialidad y justicia de su veredicto. ¿Por que es esto inmoral? Pues porque conduce a que la justicia funcione solo para quienes pueden dar la dádiva (los ricos y poderosos), pero la hace escarnio para los pobres, los débiles, y los perseguidos (los huérfanos, las viudas, los ancianos, las minorías étnicas, los enfermos, etc). Y la palabra de Dios advierte diciendo: «Con arrogancia el malo persigue al pobre; Será atrapado en los artificios que ha ideado» (Salmo 10:2).Y tambien dice en otro lugar: «Yah será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia» (Salmo 9:9). Así, la Escritura enseña que, quien oprime al pobre, afrenta a su Creador, como esta escrito: «El que oprime al pobre, afrenta a su Hacedor; Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra» (Prov. 14:31).
La Ley de Dios exigía tal grado de Justicia, que ningún Israelita podía ser condenado a la muerte como resultado de alguna evidencia circunstancial. Es decir, supongamos que usted veía a dos hombres riñendo; y uno de ellos comenzaba a perseguir al otro hasta adentrarse en un edificio arruinado. Ahora, supongamos que usted seguía a los hombres hasta las ruinas; y, al llegar allí, encontraba al perseguido muerto en el piso; y, al perseguidor, sosteniendo en su mano una espada ensangrentada. Aunque usted podría verse tentado a asumir que el perseguidor ha dado muerte al perseguidor, la corte judía no consideraría esto sino como una conjetura, pues en realidad usted nunca vio al perseguidor enterrando la espada en el cuerpo del perseguido. ¡Aun mas! Ya que usted fue el único testigo presencial de estos hechos, la Ley no le permitiría levantar una acusación contra el perseguidor, pues la Justicia Divina demandaba al menos dos testigos presenciales.
¿Cual podría ser un ejemplo de la parcialidad en el Juicio que podría producir el soborno? Pues, un buen ejemplo de ello, podría serlo la persona que tiene que juzgar entre lo que dice el creyente Cristiano, y lo que dice su contra-parte Judía. El Cristiano, afirma que Jesús (paz y bendición sean con el) es el único y exclusivo Mesías; y que, la Vida Eterna, esta reservada solo para aquellos que creen que la muerte y resurrección de Jesús expían el pecado del Mundo, trayendo así a quien lo cree una gratuita salvación (una salvación que no demanda del creyente el compromiso con la vida ética y moral que implica la obediencia a los diez mandamientos de la Ley Divina). Por el otro lado, el creyente Hebreo dice que la Salvación del mundo esta disponible para todos ("todos los justos de entre las naciones, tendrán parte en el "Olam Ha-ba"), pues la salvación no depende de creer que Jesús sea literalmente el Mesías; y ni siquiera de creer en la religión Judía; Depende de que la persona reconozca su maldad, y se comprometa con hacer el bien que encarnan los mandamientos, no haciendo a otros el mal que no desearía para si mismo (no robar, no matar, no mentir, no adulterar, no deshonrar a sus padres, etc).
Así, vemos que, sin siquiera darse cuenta, el litigante Cristiano pretende "sobornar ideológicamente" a quien juzga entre la postura Judía, y la postura Cristiana. ¿Como? Pues insinuándole que, si "inclina la balanza" hacia el litigante Cristiano, recibirá un gratuito beneficio personal; ¿Cual? Pues "el regalo" (soborno) de la salvación. En otras palabras, la postura Cristiana coloca al gentil (que tiene que juzgar entre los reclamos teológicos de tanto Judíos como Cristianos) en el conflicto moral que implica ser juez, y a la misma vez acusado.
Esto es similar al caso donde un juez tiene que decidir si es correcto o no que la Ley provea una jugosa y vitalicia pensión para cada juez, independientemente de si cumple o no con su deber ministerial. En un caso como este, el Juez no tiene otra opción que abstenerse de decidir entre las partes, pues la naturaleza del caso le impide juzgar con justicia (con la imparcialidad que surge cuando el resultado del juicio no afecta personalmente al juez que adjudica). Y esto precisamente es lo que da peso a la postura Judía: el que, haciendo que la salvación dependa solo del compromiso con hacer lo bueno (y no de la aceptación teológica del Judaísmo), el Judaísmo evita el anterior conflicto de interés (proveyendo así el trasfondo que demanda el Creador, para que el hombre pueda juzgar a su prójimo con imparcialidad y justicia); pues, a diferencia de lo que ocurre con la postura Cristiana, el que el juez juzgue a favor de la postura Judía, no implica que este habrá de engrosar las filas del Judaísmo (por ejemplo, podría dar la razón al Judaísmo, y a la misma vez escoger el Budismo como su fe personal).




El Evangelio Me Convirtio Al Judaísmo Universal

La interpretación de los escritos de la noble fe Cristiana [evangélica], nos condujo a cuestionar seriamente la interpretación que, tanto de las enseñanzas del Maestro de Galilea (paz sea con el), como de la Biblia Hebrea, articularon los compiladores de los Escritos Cristianos. A continuación mostraremos algunas de las contradicciones que nos condujeron a abrazar las ideas del Judaísmo Universal, la ancestral fe practicada [directa o indirectamente] por todos los profetas de Dios:

1) En el evangelio de Juan, capitulo 1, y verso 21, los escribas y fariseos preguntan a Juan el bautista , si este era Elias, y Juan les contesta categóricamente que no lo es. El texto dice así: “Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No”. Pero a pesar de lo que dice el anterior texto, el verso en Mateo 11:14 cita a Jesús (paz y bendición sean con el) diciendo lo contrario, dando a entender que, en efecto, Juan era Elias. El texto dice así: “Y si queréis recibirlo, el es aquel Elias que había de venir”.
2) En Juan 14:9, Jesús es citado diciendo: “El que me ha visto a mi, ha visto al Padre”. Pero, a pesar de estas palabras atribuidas al mismo Jesús, casi 60 años mas tarde encontramos al apóstol Juan afirmando lo contrario. 1ra Juan 4:12 dice así: “Nadie ha visto Jamas a Dios”.
3) En Gálatas 5:2, el apóstol Pablo (que Dios se agrade de el) es citado diciendo que quien se circuncida ya no obtiene provecho de Cristo. El texto dice: “He aquí, yo Pablo os digo que, si os circuncidáis, de nada os aprovechara Cristo”. Pero a la vez que se cita al apóstol diciendo esto, se nos dice en Hechos 16:3 que el mismo Pablo procedió a circuncidar a Timoteo, a fin de que este pudiera acompañarle en sus viajes misioneros. El verso dice: “Este quiso Pablo que fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los Judíos que estaban en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era Griego”.
4) En Romanos 3:10-11 Pablo es citado diciendo que no hay ningún hombre que sea justo- “...No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, No hay quien busque a Dios”. Pero este postulado contradice la escritura que por 1,500 años había sido aceptada (aun por el mismo Jesús de Nazaret) como la incuestionable Palabra de Dios; y es que Génesis 6:9 nos informa que Noé era justo. El texto dice así : "...Noé, varón JUSTO, era perfecto en sus generaciones; con Dios camino Noé". No solo esto, sino que las palabras de Pablo contradicen el texto en 2da Pedro 2:7, que aclara que Lot también era justo. El texto dice así: “..y libro al JUSTO Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados”. Las palabras de Pablo también contradicen los Evangelios, pues en Mateo 1:19 se nos dice lo siguiente: “José su marido, como era JUSTO y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente”. También contradicen las palabras en Lucas 1:6, donde se nos informa que Zacarias y Elisabeth eran ambos justos. El texto dice así: “Y eran ambos (entiéndase, Zacarias y Elisabeth) justos delante de Dios, andando sin reprensión en todos los mandamientos y estatutos del Señor”.
5) Con respecto a la resurrección de los muertos, Pablo dice que el cuerpo que ha de resucitar no es uno carnal, sino espiritual pues, según el apóstol, la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios. 1ra Corintios 15:44 dice así: “Se siembra cuerpo animal, resucitara cuerpo espiritual....”. También nos informa el apóstol, en 1ra Corintios 15:20, que Cristo fue la primicia (el primero en resucitar) de entre los que durmieron (entiéndase, de los que murieron). El texto dice así: “Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos, primicias de los que durmieron es hecho”. Pero el anterior texto contradice el evangelio, que dice que Cristo resucito en un cuerpo de carne y huesos. En Lucas 24:39 se cita a Jesús diciendo las siguientes palabras: “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo”.
6) En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo enseña que sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados, y por ende, tampoco hay entrada en la vida eterna. Hebreos 9:22 dice así: “...Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre, y sin derramamiento de sangre, no se hace remisión” . Es decir, Pablo enseña que para obtener el perdón de los pecados requiere de un sacrificio literal, donde alguien derrame su sangre por nosotros. Pero la realidad era que en el contexto ritual de la Ley Judía, casi todo se purificaba con agua, no con sangre. Es decir, cuando algo se había contaminado, haciéndose por ello impuro para el servicio divino, se hacia purificación sumergiéndolo en agua. Aun las personas que habían sido declaradas impuras obtenían la purificación por medio de la inmersión en agua. Un buen ejemplo de esto lo eran las mujeres, quienes, luego de su periodo de impureza, eran purificadas sumergiéndose en un baño ritual, o “mikveh”. No solo esto, sino que las palabras de Hebreos 9:22 contradecían el espíritu de la Ley que encarnaba este rito de purificación en agua. Es que el agua era símbolo de las lágrimas. Dios quería intimar por medio de la purificación en agua que la verdadera purificación del pecado es el agua de las lágrimas de arrepentimiento, y esta verdad ética estaba confirmada en el texto del Salmo 51:17, que reza así: "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciaras tu, oh Dios" . Durante siglos, las Escrituras Hebreas habían enseñado que la manera en que el hombre obtenía el perdón de sus pecados era humillándose ante Dios, y convirtiéndose de su mal camino; en otras palabras, arrepintiéndose de corazón. Un claro ejemplo de esto era 2da Crónicas 7:14. Allí se nos dice lo siguiente: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado , y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos, entonces YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARE SUS PECADOS, y sanare su tierra". De igual manera, Jeremías 36:3 enseñaba que Dios perdona el pecado del corazón arrepentido, sin necesidad de sacrificio alguno. El texto dice así: “Quizá oirá la casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles, para volverse cada uno de su mal camino, y yo perdonaré su maldad, y su pecado”.
7) El Nuevo Testamento enseña que la entrada a la vida eterna no se obtiene por medio de hacer obra alguna, sino por confesar que Jesús es el Señor Dios, que resucito de los muertos. Romanos 10:9 dice así: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, seras salvo". Pero este texto contradice las palabras del Galileo, quien en Mateo 7:21 dijo que lo que anhelaba no era que se refirieran a El como “Señor”, sino que se obedeciera a Dios. El texto reza así: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrara en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que esta en los cielos”. Y con respecto a cual es la voluntad del Padre celestial, Lucas 10:25-28 aclara que es amar a Dios y al prójimo, es decir, vivir una vida de arrepentimiento. El texto dice así: “..Maestro, ¿haciendo que cosa heredare la vida eterna? El le dijo, ¿Que esta escrito en la Ley?¿Como lees? Aquel, respondiendo, dijo: amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo (Jesús): Bien haz respondido; HAZ ESTO Y VIVIRÁS”.
8) El escritor del evangelio de Juan, capitulo 5, verso 18, nos dice que, al decir Jesús que Dios era su Padre, Jesús se estaba haciendo a si mismo igual a Dios. El texto dice así: “Por esto los judíos aun mas procuraban matarle, porque no solo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios”. Pero el problema con el texto que acabamos de leer es que contradice otros textos del mismo Nuevo Testamento, donde otras personas son llamadas “hijos de Dios”, sin necesariamente implicar que estas fuesen iguales a Dios. Uno de estos pasajes es Mateo 5:9, donde se dice que todo hombre pacificador, es un hijo de Dios. El texto dice así: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos eran llamados “HIJOS DE DIOS”. Otro de estos pasajes es Lucas 3:38, donde nos dice que Adán era hijo de Dios. El texto termina diciendo así:”... Hijo de Enos, hijo de Set, hijo de Adán, HIJO DE DIOS”.
9) Otro ejemplo en el cual el Nuevo testamento contradice las Escrituras es que en el libro de Hechos, capitulo 7, y verso 14, se nos dice que el numero de personas que subieron a Egipto con Jacob fue setenta y cinco. Pero Génesis 46:27 dice que fueron setenta. Hechos 7:14 dice así: “Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas”. Pero Gen. 46:27 dice otra cosa. El texto dice así: “Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, eran dos: todas las personas de la casa de Jacob que vinieron a Egipto, eran setenta”.
10) Otra seria contradicción es que en 1ra De Corintios 11:14, el Nuevo testamento nos enseña que al hombre le es deshonroso dejarse crecer el cabello. El texto dice así: “La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?”. Pero Jueces 13:5 nos dice que cuando el ángel le dijo a la mama de Sansón como debía criar a su hijo, le ordeno que este debía dejarse crecer el cabello. El texto dice así: “Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos”. No solo esto, sino que la presencia de Dios se aparto de Sansón el mismo día en que su pelo fue cortado. El texto en Jueces 16:19-20 dice así: “Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas, y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza.......... Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que El Señor ya se había apartado de él”.
11) Finalmente, quizás la mas seria contradicción del Nuevo Testamento es el hecho de que enseña que Jesús, el Padre, y el Espíritu Santo, son una misma persona. Por ejemplo, 1ra Juan 5:7 dice así- “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno”.
El anterior texto desafía la lógica y el sentido común. Veamos un ejemplo- Supongamos que usted entra en un cuarto solitario, y allí haya a un joven de unos 30 años, que se encuentra solo, pero hablando en alta voz. Usted le pregunta que esta haciendo, y el joven le contesta que solo esta hablando consigo mismo; ¿No sospecharía usted que este joven tiene problemas mentales? Ahora bien, si Jesús y Dios son una misma persona, ¿con quien hablaba Jesús cuando oraba? ¿Hablaba consigo mismo? ¿Tenia Jesús (la paz y la bendición sean con el) problemas mentales? ¿O es que Dios no conoce sus propios pensamientos?
Otra contradicción lógica seria la siguiente: Si Jesús y el Padre son una misma persona, entonces se deduce que Jesús es Dios, y si Jesús es Dios, entonces no necesita Dios alguno fuera de si mismo. Pero la realidad es que, luego de resucitar, encontramos a Jesús confesando que su Dios es el mismo Dios de sus hermanos judíos. El texto esta en Juan 20:17, y dice de la siguiente manera: "... mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre Padre y a vuestro Padre, A MI DIOS Y A VUESTRO DIOS".
De igual modo el texto en 1ra Juan 5:7 contradice flagrantemente el texto en Efesios 1:3, que reza de la siguiente manera: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo....”. Este ultimo texto nuevamente muestra con claridad meridiana que Jesús tenia un Dios, y este Dios era el mismo Dios que adoraban los Judíos. Quizás esto explique el por que, en Mateo 19:17, Jesús rehúsa que le llamen “bueno”, señalando que el único “bueno” era Dios. El texto en Mateo reza así- “El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios....”.
Otro texto que contradice el concepto de la Trinidad que se menciona en 1ra Juan 5:7 se encuentra en Lucas 24:18-19. Allí se narra el testimonio que de Jesús dan dos de sus seguidores presenciales. El texto dice así: “...Eres tu el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? Entonces El les dijo:Que cosas? Y ellos le dijeron: de Jesús Nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo...” ¿Pensaban estos discípulos que Jesús y Dios eran una sola persona? Absolutamente No. Ellos veían a Jesús como un profeta, un hombre ungido por Dios para obrar en su viña. Ellos tenían claro que Jesús y el Padre eran dos personas distintas, pues hacia solo unos pocos días le habían oído expresar personalmente su posición de inferioridad con respecto al Padre. Esta palabras se encuentran en Juan 14:28. El texto dice así: “... Si me amarais, os habríais regocijado porque he dicho que voy al Padre; PORQUE EL PADRE MAYOR ES QUE YO”.
Hay también varios otros pasajes donde podemos ver que, con su misma conducta, Jesús intima que adolece de los atributos de la Deidad. Un buen ejemplo se encuentra en Lucas 24:41. Allí se nos dice lo siguiente: “Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Note que en este pasaje se nos dice que Jesús ya había resucitado; Pero Jesús tuvo que preguntar a sus discípulos si tenian algo de comer. ¿No se deduce por fuerza mayor que, si el Jesús resucitado fuese uno con el Padre, sabría todas las cosas?, ¿por que tendría Jesús que preguntarles si tenían algo de comer? ¿Por que no simplemente decirles- dadme de lo que tenéis para comer?
Para que no quede duda alguna de lo errado y contradictorio que es afirmar que Dios y Jesús son una misma persona, examinemos el texto en Juan 18:16-18. El texto reza así: “Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre”. Note que Jesús indica que el Padre y el son dos personas distintas de acuerdo a la Ley. ¿A que Ley se refería? Se refería a que, en cualquier caso legal donde un hecho tuviese que ser establecido, la Ley decía que el testimonio de un solo hombre no era suficiente; se necesitaban al menos dos hombres distintos, que pudiesen atestiguar sobre la veracidad de un hecho particular. La única excepción a esta regla, era el caso de la muerte de un esposo, donde la mujer podía obtener el divorcio en base al testimonio de un solo hombre, que hubiese presenciado la muerte de su marido. Note que la Ley no aceptaba el testimonio de una misma persona, con dos nombres distintos; Tampoco aceptaba el testimonio de un siamés (es decir, dos hombres unidos por medio de un mismo cuerpo); tenían que ser dos personas distintas y separadas. Al hacer referencia a esta Ley, lo que Jesús estaba afirmando de modo categórico, era que el Padre y el eran dos personas distintas, con conciencias separadas, tal como seria el caso de dos Israelitas comunes.
¿Significa, lo que hasta aquí hemos expuesto, que debe usted abandonar completamente los escritos Neo Testamentarios? Absolutamente No. ¿Significa que debe dejar de creer en la figura del Nazareno? ¡Jamas! Lo que significa, es que la evidencia interna apunta al hecho de que los compiladores Neo Testamentarios a menudo esbozaron teologías que diferían drásticamente de las palabras y enseñanzas atribuidas al Nazareno. Es que Jesús fue circuncidado al 8vo día (Lucas 2:21); acostumbraba asistir el día Sábado a la sinagoga judía (Lucas 4:16); hizo la peregrinación anual al templo de Jerusalén (Lucas 2:42-43); dijo el Shema- “Escucha Israel, el Señor tu Dios, el Señor uno solo es..." (Marcos 12:30); celebro la Pascua judía (Lucas 22:15); y dijo una bendición sobre el pan y el vino (Lucas 22:17&19). Desde cualquier ángulo que lo consideremos, tendremos que aceptar el hecho de que Jesús nació, vivió y murió como Judío. En otras palabras, la religion que Jesus practico, no fue la religion Cristiana, sino la Judía. Pero, si Jesús no vino a traer una nueva religión, ¿Cual fue entonces su misión? Su misión fue sencillamente diseminar la buena nueva de que El Creador siempre estaría dispuesto a perdonar al pecador que se arrepiente, según prometido en 2da de Crónicas 7:14, en Jeremías 36:3, y en Ezequiel 33:14-16. Su misión fue modelar al mundo lo que era la vida de arrepentimiento a la que debe aspirar todo hombre o mujer que ha sido “ungido” por Dios para, como se cita a Jesús diciendo, “trabajar en su viña”. La palabra Hebrea para “ungido” es “Mashiach”, o “Mesías”. Y la traducción al Griego de la palabra Mesías, es “Cristo”. Al igual que enseñaron tanto Moisés como los profetas, Jesús enseño que la vida de un ungido, o un "Mesías", es una donde nuestro servicio a Dios (por medio de nuestro servicio al prójimo), nos conduce a identificarnos con el dolor del que sufre. Antes de la llegada de Jesús, el privilegio de ser ungidos (o Mesías) de Dios, había recaído en su abrumadora mayoria sobre la comunidad judia. Por ejemplo, en 1ra Crónicas 16:22, y refiriéndose a los Israelitas que habrían de entrar a la tierra prometida, la Escritura dice asi: “No toquéis dijo a mis ungidos (entiéndase, Mesías), ni hagáis mal a mis profetas”.
Pero la realidad es que esta gracia no tiene que excluir al gentil. Es decir, habiendo Jesús practicado la etica y la religión judía, todo el que sigue sus enseñanzas judías esta implícitamente invitado a ser parte de ese mismo pueblo; para también convertirse en ungido (o Mesías) y profeta de Dios, tal como lo fueron los antiguos Israelitas. Quizás fue por eso que, sabiendo de antemano que muchos creerían su ejemplo de lo que es vivir la vida de un Mesías, Jesús es citado diciendo las siguientes palabras: “De cierto, de cierto os digo, El que en mi cree, las obras que yo hago, el las hará también , y aun mayores hará, porque yo voy al Padre”(Juan 14:12).
Todos estamos llamados a vivir la vida del Mesías que Abraham, Moisés, Jesús, y los profetas modelaron. La escuela judía de Hillel definía esa vida con la siguiente expresión: “Lo que es odioso para ti, no se lo hagas tu a los demás”. Jesús lo parafraseo diciendo: “Asi que, todas las cosas que querais que los hombres hagan con vosotros, asi tambien haced vosotros con ellos, porque esto es la Ley y los Profetas” (Mateo 7:12). En otras palabras, Jesús decía que la Ley se resumía en hacer bien al prójimo; y Hillel decía que la Ley se resumía en No hacer mal al prójimo- ¡Dos caras de una misma moneda!

Cuando Jesús es citado diciendo, “... yo soy el camino, y la verdad, y la vida, nadie viene al Padre sino por mi” (Juan 14:6), no estaba literalmente diciendo que era algun tipo de intermediario entre Dios y los hombres; o que antes de poder clamar a Dios, había que clamar a Jesús (esto quedaba claro del texto en Jeremías 33:3, que enseñaba que siempre podemos clamar directamente a Dios, sin necesidad de intermediario alguno: “Clama á mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes”). Lo que Jesus quería intimar era que, si queremos llegar a Dios (si queremos conocer la Verdad Divina, si realmente anhelamos conocer el estilo de vida que Dios desea que vivan sus ungidos), tenemos que ir al que sufre. Fue por esto que Jesús se identifico a si mismo con los oprimidos tanto por el liderato politico, como por el religioso; se identifico con los pobres, con los marginados, con los enfermos, con la viuda, con el huérfano, con el preso, y con quien sufría una muerte injusta. ¿Que significa todo esto? Significa que, no podemos conocer a Dios, ni saber la vida que espera de nosotros, sin que, al igual que hicieron todos los profetas, estemos dispuestos a negarnos a nosotros mismos; es decir, renunciar a nuestro propio zona de “confort”, para identificarnos con el dolor de nuestro prójimo, y asi “llevar nuestra propia cruz”. Como enseño el Galileo en Lucas 19:23: “Y decia todos: si alguno quiere venir en pos de mi, nieguese a si mismo, tome su cruz cada dia, y sigame”.
De modo semejante, y como ya hemos aclarado, cuando Jesús es citado diciendo: “Yo y el Padre uno somos” no esta en realidad implicando que literalmente era uno con el Padre. Lo que Jesús pretendía hacer, era llamar la atención a su ejemplo vivencial: que si Dios pudiese encarnarse, no seria el hombre poderoso, que impone a la fuerza su voluntad, y a quien todos temen y adulan; ¡No!, si Dios pudiera hacerse hombre, no seria el rico a quien todos respetan y exaltan; ¡No!, si Dios pudiera hacerse hombre, seria la persona humilde y desposeída; seria el pobre, el enfermo a quien nadie visita, seria el hombre despreciado por el liderato político y religioso, seria el soñador en quien nadie cree, y del cual todos se burlan; seria la viuda; seria el huérfano; seria el preso; seria el que hace bien, y tiene misericordia del prójimo, aun cuando este no pueda pagarle el favor; seria el hombre que hace lo correcto, porque es correcto hacer lo correcto, no porque recibira beneficio alguno por ello. Si Dios fuese hombre, seria aquel que da la vida por sus amigos, seria aquel que perdona a quienes le hieren y humillan, seria aquel que paga con bien a aquellos que le hacen mal. El mensaje del Judaismo ético de Jesús, era que "el Mesías" es la manifestación de Dios en el Mundo; y que, esta manifestacion, se hara una realidad el día en que, al igual que hicieron Avraham, Moises, Jesús, y todos los profetas, escojamos ser el hombre que el Creador mismo escogeria ser, si pudiese encarnarse en un cuerpo humano. Esta es la esencia del Judaísmo Universal, la fe que vivieron y predicaron todos los sabios de Israel.




La Verdad, Y El Jugo De China

La verdad, es como el jugo de china: tan natural y evidente, que va usted al árbol de chinas, toma algunas de ellas, las exprime dentro de un vaso, y ya tiene el jugo de china. Pero entonces, vienen los dueños de Jugos Tropicana (quienes han creado un imperio, monopolizando el jugo de China), y le convencen de que, lo que tiene usted en la mano, no es verdadero jugo de china, sino una sustancia peligrosa, que no ha sido apropiadamente empacada; no ha sido apropiadamente pasteurizada (un proceso ya de por si muy complejo); no esta apropiadamente diluida; no contiene el requerido contenido de endulzante (High Fructose corn syrop y/o Sucralosa), ni de preservativo; y tampoco ha sido aprobada como segura para consumo humano por el USDA (Departamento de Agricultura Norte Americano), ni por la FDA (Food and Drugs Administration). Así, estos especialistas de la complicación, el engaño, y el oportunismo, le convencen de echar a la basura (desechar) el puro y verdadero jugo de china que el Creador le ha regalado directamente del árbol, para en cambio terminar en un supermercado, pagando un alto precio por el pobre sustituto que ellos le ofrecen.
En el anterior relato, el árbol es la Torah (la Escritura Sagrada); su fruto (la china) es la verdad; y, si lo exprime (si la examina diligentemente) le dará su néctar (la pura y suprema Verdad). Hallara que, la verdad de Dios, es simple y natural: “Apartate del mal, haz el bien (guarda los Mandamientos), y vivirás para siempre” (Salmo 37:27). Pero, cuando ha hallado usted esta pura, simple, e inalterada verdad, llegan los lideres de algún imperio religioso (que han creado un monopolio con la Verdad de las Escrituras), y le convencen de que, lo que tiene usted en sus manos, no es realmente La Verdad Divina, sino una idea radical, y peligrosa; una idea que ninguna persona de reputación alguna ha aceptado jamas; una idea que no ha sido sujeta al “peer review” (analisis conjunto) de expertos en teología (Doctores en Divinidad, Rabinos, Pastores, Imanes, Sacerdotes, etc); una idea que no ha sido endosado jamas por ninguna institución académica, ni ninguna Universidad de prestigio.
Así, al final del día, usted termina echando al zafacon la pura, gratuita, e inalterada verdad de Dios, para terminar sentado en un templo, donde algún falso líder religioso le hará pagar con creces por aprender la glamorosa (pero adulterada) verdad con la que las instituciones humanas han diluido la Verdad Divina. Y, si no es usted cuidadoso, no solamente estará dispuesto a pagar por esa farsa, ¡sino que prestara su ayuda para diseminarla! Dios tenga misericordia de nosotros, y del mundo entero.




La verdad es dura y amarga; pero, al igual que la medicina, puede sanar nuestra alma

La Escritura Cristiana, esta llena de indicios que apuntan al hecho de que, la teología que de ella surge, es Satánica. Es que, en términos históricos, el cristianismo ha reconocido a Pedro como el primer Papa de la Iglesia, así como “la piedra” sobre la cual seria fundado. Como esta escrito: “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, EL HIJO DE EL DIOS viviente... Y yo también te digo, que TÚ ERES PEDRO, Y SOBRE ESTA ROCA EDIFICARÉ MI IGLESIA...” (Mateo 16:16-18). Pero, inmediatamente después de hacer de Pedro, y de su confesión de fe (que Jesús es el Hijo de Dios), la piedra fundamental del Cristianismo, oímos a Jesús decir a ese mismo Pedro: “¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres” (Mateo 16:23).
Note que los anteriores versos parecen insinuar que, si Pedro fue en efecto el primer papa cristiano (el primer gran líder del Cristianismo), y Jesús llamo a Pedro Satanás, entonces Satanás (el Creador lo reprenda) fue en efecto el primer gran líder del Cristianismo. Y, si Satanás fue el primer gran líder del Cristianismo, entonces sus demonios debieron haber sido de los primeros en predicar la teología Cristiana. ¿Es esto confirmado por el Nuevo testamento? ¡Definitivamente!... pues Los escritos cristianos dicen así: “Y LOS ESPÍRITUS INMUNDOS, al verle, se postraban delante de él, y DABAN VOCES, DICIENDO: TÚ ERES EL HIJO DE DIOS (es decir, proclamaban a todos el fundamento de la fe Cristiana- que Jesús es el Hijo de Dios)” - Marcos 3:11. Del mismo modo, dice en otro lugar: “También SALÍAN DEMONIOS DE MUCHOS, dando voces y DICIENDO: TÚ ERES EL HIJO DE DIOS (de nuevo, proclamando a viva voz el testimonio de Pedro)”- Lucas 4:41. Y lo confirma también otro pasaje que dice: “Aconteció que, mientras íbamos a la oración, NOS SALIÓ AL ENCUENTRO UNA MUCHACHA QUE TENÍA ESPÍRITU DE ADIVINACIÓN, LA CUAL daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, DABA VOCES, DICIENDO: ESTOS HOMBRES SON SIERVOS DEL DIOS ALTÍSIMO, QUIENES OS ANUNCIAN EL CAMINO DE SALVACIÓN (de nuevo, proclamando a todos que, a los espíritus inmundos, les gusta predicar la teología Cristiana- ¿¿Por que sera??)- Hechos 16:16-17.
Note que se nos dice en tres ocasiones que los demonios y los espíritus inmundos testifican la veracidad de la fe Cristiana. Y el que algo se repita tres veces, significa que es firme (o sea, que Dios quiere que le prestemos atencion) ¿Cree usted que seria sabio escuchar el consejo teologico de Satanas? ¿Que les paso a Adán y a Eva cuando siguieron la teología de la serpiente? ¿Habremos de repetir el mismo error, volviendo a asentir con el Diablo?





Algunos detalles acerca de Moisés y de Jesús (paz y bendicion sean sobre ellos)

1) A pesar de ser un anciano de 80 años, Moisés ayunó durante 40 días, y esto en dos ocasiones distintas (Éxodo 24:18, y 34:28); mientras que, a pesar de ser un joven de solo 30 años, Jesús pudo ayunar 40 días solo en una ocasión
2) A los ochenta años de edad, Moisés tolero el desierto durante 40 años adicionales; mientras que a los 30 años de edad, Jesús pudo tolerarlo solamente 40 días
3) Cada vez que Moisés hablaba con Dios, Israel veía su rostro brillar con la gloria Divina (Éxodo 34:34-35); mientras que el rostro de Jesús brillo en una sola ocasión (en el monte de la transfiguración), y solo fue visto por un puñado de discípulos
4) Moisés pudo contender exitosamente con el liderato Judío de su época [así con toda la nación de Israel] durante 40 años consecutivos; mientras que Jesús apenas pudo contender 3 años y medio con ese mismo liderato [sin poder hacerlo con toda la nación, pues esta se hallaba en su gran mayoría aun exiliada fuera de Palestina]
5) Moises proveyó pan del Cielo para toda la nación de Israel, e hizo esto durante 40 años consecutivos; mientras que Jesús solo alimento a sus seguidores cercanos (con la multiplicación de los panes), y apenas en un par de ocasiones
6) Moisés pudo liberar a Israel de la opresión Egipcia; mientras que Jesús no pudo liberar a Israel de la opresión Romana
7) Moisés proveyó salud [física] a toda la nación de Israel (Salmo 105:37); mientras que Jesús proveyó salud física solo a aquellos por los cuales pudo orar [y en adición poseían suficiente fe como para que se efectuase el milagro]
8) Moisés dio de beber a todo Israel del agua viva que salia de la Roca, y esto lo hizo durante cuarenta años. Pero Jesús no pudo sino prometer dar un equivalente de esa agua; un agua espiritual, y solo a aquellos que creyesen en el
9) Moisés dio a Israel una Ley justa, precisa, y Divina, por medio de la cual Israel podría regirse a si mismo, y servir de ejemplo al resto de las naciones de la Tierra (Deut. 4:6). Pero Jesús no dejo ninguna Ley equivalente, de suerte que sus seguidores no tenían otra opción sino recurrir a la Ley pagana (Romana), cada vez que necesitasen resolver sus disputas legales.
10) Durante los 120 años que duro su vida, Moisés gozo de perfecta salud, pues nunca perdió su vista, ni su vigor (Deut. 34:7); mientras que la [posiblemente] perfecta salud de Jesús, no pudo haber durado mas de 33 años (el largo total de su vida)
11) Moisés logro que tanto su propia persona, así como todo Israel, pudiesen conquistar el Mar Rojo (cruzándolo a pie); mientras que Jesús solo pudo conquistar un lago (el “mar” de Galilea), y no pudo hacer que nadie mas lo lograse (Pedro intento caminar sobre el agua del lago, pero termino fracasando)
12) Moisés derroto a todos sus enemigos (Faraón, Coré, Balaam, Og, los Amalecitas, los diez espías, etc); mientras que Jesús fue derrotado por todos sus enemigos [Judas, los Romanos, los Fariseos, los Saduceos, etc]
13) Jesús reclamo ser la vid espiritual; y sus seguidores, las ramas que no podrían dar frutos mientras estuviesen separados de el (Juan 15:5). Mientras que Moisés no hizo tales reclamos alegóricos, sino que en efecto los realizo, pues hizo que la vara de Aarón reverdeciese y diese frutos (Números 17:7-8).
14) Dios hablo personalmente a Moisés, y a nadie le quedo la menor duda de ello (Éxodo 33:8-11). Pero, cuando Dios hablo con Jesús, aquellos que oyeron su voz, no estuvieron seguros de si habían oído la voz de Dios, o si solo oyeron un trueno (Juan 12:29).
15) Moisés escribió personalmente tanto sus enseñanzas como sus profecías, de suerte que pudiésemos conocerlas con certeza; pero Jesús no escribió en persona nada, de suerte que no hay certeza de que en realidad haya dicho, hecho, o enseñado, las cosas que le atribuyen los evangelios
16) La Torah de Moisés nunca cita el testimonio de ningún demonio (o espíritu impuro) como testigo de la veracidad de su inspiracion Divina, o de sus enseñanzas. Pero los Escritos Cristianos citan tanto a demonios como a espíritus inmundos dando testimonio de Jesús, y proclamándole hijo de Dios (Marcos 3:11, Lucas 4:41, y Hechos 16:16-17).
17) La Torah de Moisés nunca le cita exaltándose a si mismo, o demandando ser honrado o adorado por los Judíos [¡Aun cuando el mismo Creador le hizo Dios para Faraón!]; en cambio, los evangelios describen a Jesús demandando ser honrado y exaltado, como “uno con El Padre”, siendo “el Camino, la Verdad, y la Vida” (Juan 14:6).
18) Jesús [alegadamente] devolvió la vida a un hombre que había ya fallecido, y devolvió la vista a un hombre que había nacido ciego. Pero, con respecto a Moisés, la Torah dice que dio vida a una muerta vara de madera [convirtiéndola en una serpiente], dándole de ese modo vista a algo que no solo había nacido sin ojos (un árbol), sino que no tenia posibilidad alguna de ver.
19) En tan solo 40 años, Moisés fue capaz de cumplir la promesa hecha a sus seguidores: “Llevarlos a la Tierra Prometida”. Pero, con respecto a Jesús, 2,000 años no han sido suficientes para cumplir la mucho mas sencilla promesa hecha a sus seguidores: “Volver otra vez”. Como esta escrito, «El que da testimonio de estas cosas dice: “ciertamente vengo en breve”. Amen, si ven Señor Jesús» (Apocalipsis 22:20)
20) Los evangelios reclaman que Jesús conquisto la muerte, ¡pero ninguno de sus seguidores estuvo en la tumba al momento de su resurrección, de suerte que pudiese servir como testigo presencial del evento! Por el otro lado, se nos dice que Moisés fue vencido por la muerte, pero ninguno de sus seguidores estuvo allí con el, a fin de servir de testigo presencial del evento! (Deut. 34:5-6).
21) En cuanto a Moisés, el Creador le constituyo Dios, como esta escrito: “He aquí yo te he constituido Dios para Faraón, y tu hermano Aarón sera tu profeta” (Éxodo 7:1). Y también en otro lugar: “El [Aarón] sera tu profeta, y tu [Moisés] seras Dios para el” (Éxodo 4:16). Pero, en cuanto a Jesús, este se hizo Dios a si mismo, como esta escrito: “Yo y el Padre Uno somos” (Juan 10:30). Y también en otro lugar: “El que me ha visto a mi, ha visto al Padre” (Juan 14:9)

Si el Evangelio es correcto, y es un fiel y verdadero recuento de las enseñanzas del Galileo, entonces los seguidores de Jesús tienen el deber de convertirse a la fe Hebrea, de modo que puedan hacerse formalmente parte de la casa de Israel. ¿Por que? Pues porque Jesús no solamente ordeno a sus discípulos que se sujetasen a lo ordenado por los que “se sentaban en la silla de Moisés” (los escribas y los fariseos), sino que es también citado dando testimonio de que “no había sido enviado sino a la casa de Israel”. Como esta escrito: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mateo 15:24).
¿Es usted parte de la casa de Israel [en la forma aludida por Jesús]? ¿No? ¡Entonces tiene que convertirse a la fe Hebrea! ¿Que ofrece esta tradición religiosa que otras tantas tradiciones no puedan igualmente ofrecer? ¡Pues las enseñanzas de Moisés, el mayor de todos los profetas!
Quizás usted aun dude, y crea que Jesús es en efecto el mayor de todos los profetas. Pero, ¿no hemos demostrado ya lo contrario? ¿Sera acaso su duda el producto de pensar que Jesús fue el único profeta que ha logrado conquistar la muerte? ¿Que haría usted si descubriese que Moisés conquisto la muerte mucho antes que el Nazareno? ¿No probaría esto que las enseñanzas de Moisés cuentan con mayor aprobación Divina que las del Nazareno?
De nuevo, si los evangelios son ciertos y confiables, entonces Moisés esta aun con vida, y conquisto por ende la muerte 1,500 años que lo que lo hiciese el Nazareno. ¿Como sabemos estas cosas? Pues porque el Evangelio cita a Jesús haciendo la siguiente afirmación: “Aun así, debo continuar mi camino hoy, y mañana, y el próximo día, PUES NO ES POSIBLE QUE UN PROFETA MUERA FUERA DE JERUSALEN” - Lucas 13:33.
Pero, ¿No era Moisés profeta? (Deut. 34:10). ¿No dice claramente la Escritura que Moisés murió fuera de Jerusalén, en la tierra de Moab (Deut. 34:5)? ¿Como podrían ser ciertas las palabras de Jesús, sin implicar con ello que el Galileo creyese que Moisés permanecía aun con vida (conquistando de este modo la muerte)?
Así, el Evangelio intima que, la muerte de Moisés [tal y como se describe en Deut. 34:5], fue solamente alegórica, pues Moisés en efecto conquisto la muerte [es decir, que Moisés “murió” solamente a su generación].
De paso, esto seria consistente con el hecho de que Lucas 9:30-31 indica que Moisés apareció [vivo] a Jesús, a fin de aconsejarle acerca de “su partida”, que habría de acontecer en Jerusalén. Asi, el relato evangélico obliga a hacernos la siguiente pregunta: ¿Quien necesita el consejo de quien? ¿El menor del mayor? ¿O el mayor del menor? ¿Necesitaba acaso el vivo y mayor profeta [Jesús] del consejo del menor [y muerto] profeta Moisés? ¿No dice la Escritura que si los vivos consultan con los muertos, es porque no les ha amanecido? (Isaias 8:18-20)
De este modo, concluimos que, de ser cierto el Evangelio, el seguidor de Jesús (paz sea con el) debe abrazar la fe Hebrea, y seguir lo ordenado a Moisés [paz sea con el], pues este ultimo no solamente realizo milagros mucho mayores que los del Nazareno, sino que conquisto la muerte muchos antes que el [siendo así en todo aspecto superior al Galileo]. Por otro lado, si el relato Evangélico es falso [y Moises en efecto murio fuera de Jerusalen], entonces el "Nuevo Testamento" en realidad no es palabra de Dios. Pero, sino es palabra de Dios, ¿Que es? Pues, en el mejor de los casos, es un comentario acerca de la historia y la Teología de la noble fe Cristiana. Y este comentario, es de origen puramente humano, si bien esta salpicado aquí y allá con la palabra de Dios que a menudo cita directamente de las Escrituras Hebreas.
En el peor de los casos, el relato Evangélico no es sino una ensalada de arrogantes pretensiones, así como vanos reclamos (“wishful thinking”). Y, estos últimos, han adquirido vida propia en base a la fuerza que sus emocionantes relatos ejercen sobre aquellos cuyo pobre conocimiento de la Escrituras hace de sus emociones [y no de su intelecto] el norte que guia sus vidas.
En conclusión, el creyente Hebreo no niega la porción de verdad que podría estar contenida en los escritos sagrados de las otras tradiciones religiosas. Solo que este creyente pone su final confianza en la autoridad de las palabras del maestro Moisés (que Yah continué exaltándole hasta el final de los siglos por sobre todo otro profeta).




"Entonces Yah dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre"
(Exodo 19:9)



El Cristiano que dice que Jesus es Dios, hace a Jesus (paz sea con el) un Mentiroso

El cristiano que dice que Jesús es Dios, no entiende que, haciendo tal aseveración, hace a Jesus un mentiroso [o implica que no cree en las palabras que los Evangelios adscriben al Nazareno (p.s.c.e.)]. ¿Por que? pues porque, aunque también nacido de mujer (María), el Galileo admite que, "entre los nacidos de mujer", no había otro mayor que Juan el Bautista. Como esta escrito: «De cierto os digo: ENTRE LOS QUE NACEN DE MUJER NO SE HA LEVANTADO OTRO MAYOR QUE JUAN EL BAUTISTA» (Mateo 11:11). ¿Entiende usted lo que esto significa? Aunque tanto Juan como Jesús en efecto habían nacido de mujer, Jesús admite que, entre Juan y el, Juan era el mayor de los dos (de suerte que Jesús no podría ser Dios, ¡pues ello implicaría que Juan era mayor que Dios!). Para que no quedase duda alguna acerca de que Jesús NO era Dios, el mismo Nazareno (paz sea con el) afirma que sirve y adora al mismo Dios que adoraban sus discípulos Judíos. Como esta escrito: “ve a mis hermanos (Hebreos), y diles: SUBO a mi Padre, y a vuestro Padre, A MI DIOS (יהוה), Y A VUESTRO DIOS”» - Juan 20:17. O, como también dice en otro lugar: «BENDITO SEA (יהוה) EL DIOS y Padre DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO» - Efesios 1:3.
En fin, que el dilema que enfrenta el Cristiano [que rehusa creer en las palabras adscritas a Jesus], es que, si siendo cristiano, no puede creer en los dichos del Nazareno, ¿como espera que los no cristianos los crean?





¿Porque los Hebreos no aceptan a Jesus?

Hay diversa razones por las cuales los creyentes Hebreos no aceptan lo que acerca de Jesus (paz sea con el) postula la noble fe Cristiana. Una de las mas importantes, es que ello implicaria que Dios no tiene palabra (es decir, que no se puede confiar en lo que ha salido de la boca del Creador, pues este cambia constantemente de opinion). Y, esto ultimo, es para los Judios un tipo de "suicidio intelectual"; algo totalmente inaceptable. Veamos un ejemplo: La Escritura Hebrea dice que los días del hombre son 70 años. Y, como máximo, es de 80. Como esta escrito: «LOS DÍAS DE NUESTRA EDAD SON SETENTA AÑOS...» (Salmo 90:10). Pero los inicuos adulan y engañan a las masas, violando el pacto de Dios, y rehusando guardar los diez mandamientos de la Ley. La Escritura Hebrea advierte que estos inicuos no llegaran a la mitad de sus días (es decir, no llegaran a cumplir los 40 años de edad). En adición, dice que serán forzados a descender al Hades (el pozo de la destrucción), como esta escrito: «EXTENDIÓ EL INICUO SUS MANOS... VIOLÓ SU PACTO. LOS DICHOS DE SU BOCA SON MÁS BLANDOS QUE MANTEQUILLA, PERO GUERRA HAY EN SU CORAZÓN; suaviza sus palabras más que el aceite, mas ellas son espadas desnudas... MAS TÚ, OH DIOS, HARÁS DESCENDER AQUÉLLOS [INICUOS] AL POZO DE PERDICIÓN. LOS HOMBRES sanguinarios y ENGAÑADORES, NO LLEGARÁN A LA MITAD DE SUS DÍAS...» (Salmo 55:20-23)
¿Son verdaderas las enseñanzas que a Jesús (paz sea con el) atribuyen los Escritos Cristianos? ¿O son el producto de la iniquidad? Y, ¿Como saberlo? ¡Muy sencillo! El Salmo 55 advierte que, si sus enseñanzas eran el producto de la adulación y el engaño, tenían que presentar a Jesús incitandonos a violar “SU PACTO” (el pacto de la Ley de Dios). En adición, tenían que presentar a Jesús trayendo GUERRA; presentarlo MURIENDO ANTES DE 35 AÑOS (o como máximo antes de los 40 años); y, finalmente, tenían que presentar a JESUS DESCENDIENDO AL HADES.
Según los escritos cristianos, ¿a que nos incita Jesús? ¿A guardar el pacto de la Ley? ¿O a rebelarnos contra ella?: «La Ley y los profetas eran hasta Juan...[en otras palabras, ¡pueden olvidarse de ella!]» (Lucas 16:16). ¿Que dicen los Escritos cristianos que trajeron las blandas y suaves palabras del Galileo? ¿Paz? ¿O Guerra?: «¿Pensáis que he venido para dar Paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión (¡Guerra!). Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres» (Lucas 12:51-52).
¿A que edad dice el Cristianismo que Murió Jesús? ¿Antes de los 40? La respuesta es que, aunque los escritos cristianos no lo indican de forma explicita, se puede inferir que tenia unos 33 años de edad. ¿De donde lo inferimos? Pues combinando el hecho de que comenzó su ministerio a los 30 años de edad (Lucas 3:23), con el hecho de que, el numero de fiestas en las cuales participo [según mencionadas en los evangelios], intiman que su ministerio duro cerca de 3 años y medio.
Finalmente, confirman los escritos cristianos que Jesús hubiese descendido al pozo de destrucción (Hades)?: «Varones hermanos, se os puede decir libremente DEL PATRIARCA DAVID, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y SABIENDO QUE con juramento DIOS le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, LEVANTARÍA AL CRISTO para que se sentase en su trono, viéndolo antes, HABLÓ DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO, QUE SU ALMA NO FUE DEJADA EN EL HADES (es decir, que Jesús fue en efecto forzado a descender al Hades, solo que no fue dejado allí permanentemente)» (Hechos 2:29-31).
Así, los creyentes Hebreos opinamos que, tanto la Escritura Hebrea, como los Escritos cristianos, son contundentes en demostrar la naturaleza [oculta] de los dichos y las enseñanzas que la teologia Cristiana intenta atribuir al Maestro de Galilea (paz y bendicion sean con el).





¿Que hace a Moises mayor que Jesus, Muhammad, o cualquier otro mensajero (paz y bendición sean con todos ellos)

¿Que hace de Moshe Ravenu (paz sea con el) un mayor profeta que Avraham, Isaías, Jonás, Miqueas, Daniel, Jesús, Muhammad, José Smith, o cualquier otro de los grandes mensajeros de Dios (paz y bendicion sean sobre todos ellos)? Pues el hecho de que, aunque solo era un ser humano, Moisés era una clase aparte en si mismo; un tipo de profeta como la humanidad nunca ha vuelto (y quizás nunca mas vuelva) a experimentar. Es que la comunicación entre Dios y Moisés no fue privada; no fue algo que diese lugar a cuestionar la veracidad, la certeza o la realidad de esa revelación. Como esta escrito: "Todo el monte Sinaí humeaba, porque Yah había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera. El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz tronante. Y descendió Yah sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte; y llamó Yah a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió" (Exodo 19:18-19).
En otras palabras, Dios hablo publica y audiblemente a Moisés, y lo hizo en presencia de las cerca de 3 millones de personas que conformaban el pueblo de Israel. Y, aquel pueblo, no solamente escucho a Dios hablar directamente con Moisés (corroborando de ese modo tanto la veracidad del Dios al cual servían, como la del ministerio profético de Moisés), sino que la experiencia fue tan real y estremecedora, que dijeron a Moisés que había sido suficiente; que no necesitaban ninguna prueba adicional, y que preferían que (en lo sucesivo) Moisés hablase privadamente con Dios, pues ellos obedecerían todo lo que se les ordenase: «He aquí Adonai Yah nuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz de en medio del fuego; hoy hemos visto que Adonai Yah habla al hombre (a Moisés su Siervo), y éste aún vive. Ahora, pues, ¿por qué vamos a morir? Porque este gran fuego nos consumirá; si oyéremos otra vez la voz de Adonai Yah nuestro Dios, moriremos. Porque ¿qué es el hombre (el Israelita promedio), para que oiga la voz del Dios viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva? ACÉRCATE TÚ, Y OYE TODAS LAS COSAS QUE DIJERE ADONAI YAH NUESTRO DIOS; Y TÚ NOS DIRÁS TODO LO QUE ADONAI NUESTRO DIOS TE DIJERE, Y NOSOTROS OIREMOS Y HAREMOS» (Deut. 5:24-27).
Así, a diferencia del Cristianismo, del Islam, y de cualquier otra tradición monoteísta, la fe de Israel no es el producto de una revelación privada; donde un hombre reclama ser (o tener) la ultima revelación Divina, pero necesita invertir el resto de su vida tratando de convencer a su audiencia de la veracidad de su reclamo. La fe de Israel es distinta, pues es el producto de una revelación publica (Nacional), donde millones de personas fueron testigos objetivos (y simultáneos) de la veracidad del Dios de Israel (Adonai Yah), así como de la comunicación entre ese Dios y su profeta (Moisés). De este modo, Moisés fue el único profeta que nunca tuvo que convencer a nadie de que, la palabra que hablaba (y que escribía), era la fiel palabra del Dios Vivo. Por otro lado, y a pesar de los grandes y dramáticos reclamos que, acerca de Jesús y de Muhammad (paz sea con ellos) hacen tanto el Cristianismo como el Islam, estas ultimas fueron revelaciones privadas; es decir, no contaron con la clara, objetiva, e incuestionable validación que provee la revelación Nacional de la fe Mosaica. ¡Peor que eso!, si bien podemos tener certeza absoluta de la veracidad (así como de la inspiración Divina) de las palabras y hechos que escribió Moisés en la Torah con su propio puño y letra, no podemos tener certeza alguna de la veracidad ni la inspiración Divina de los dichos ni los hechos de Jesús ni de Muhammad (paz sea con ellos), pues ninguno de estos mensajeros escribió personalmente nada.
Aun así, lo que acabamos de exponer no es tan demoledor como el hecho de que, cuando alguien rehusó creer en Jesús, en Muhammad, en José Smith, o en algún otro profeta (paz sea con todos ellos), estos últimos no tuvieron otro remedio que intentar convencer a sus oyentes (a menudo con la amenaza de un castigo Divino) de la veracidad de sus reclamos; Y, aunque muchos insistieron en no creer, a menudo tales amenazas nunca se materializaron. Pero, con respecto a Moisés, fue totalmente distinto; Cuando alguien (Faraón, los diez espías, Datan, Abiram, Korah y sus seguidores, etc) rehusó creer la palabra que hablo Dios por medio de Moisés, o rehusó obedecer lo que Dios ordeno por medio de Moisés, el Creador mismo se encargo personalmente de reivindicar a su profeta. De hecho, cuando toda la nación de Israel se reunió para oponerse a Moisés y Aarón, Dios decidió hacer acto de presencia (visible), a fin de darles una lección personal: que El Creador (bendito sea) no toleraría que dudasen de lo que Moisés decía y ordenaba: «El día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Adonai Yah. Y aconteció que cuando se juntó la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo de reunión, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Adonai Yah. Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo de reunión. Y Adonai Yah habló a Moisés, diciendo: "Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento". Y ellos se postraron sobre sus rostros. Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Adonai Yah; la mortandad ha comenzado. Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e hizo expiación por el pueblo, y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad. Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos, sin los muertos por la rebelión de Coré» (Números 16:41-49).
¿Que intenta enseñarnos la Torah en el anterior relato? ¿Acaso no vendrían luego varios profetas y mensajeros que, al igual que Moisés, hablarían también palabra de Dios? Lo que el Creador intenta enseñarnos, es que la fe en esos posteriores mensajeros, seria opcional; es decir, estaría sujeta a nuestra discreción personal. Pero, el mensaje dado por Dios a Moisés (los diez mandamientos que le fueron entregados en la cumbre del Sinaí) no es opcional, pues es el único mensaje que el Creador ha decidido personalmente defender, y preservar (por eso fue escrito en piedra, porque perduraría para siempre). En otras palabras, el creyente Hebreo tiene la opción de creer que Jesús (paz sea con el) fue el Mesías humano que esperaba la antigua secta de los Fariseos; y, esta creencia en Jesús, no necesariamente le impide a ese creyente ser acepto al Creador (es decir, el hombre puede ser un admirador del Maestro de Galilea, siempre y cuando no le honre como a Dios, ni le haga mayor que Moisés). De igual modo, el creyente Hebreo tiene la opción de creer que Muhammad (paz sea con el) fue el ultimo mensajero de Dios, y esto no necesariamente le impide a ese creyente ser acepto al Creador (es decir, el hombre puede ser un admirador de Muhammad, siempre y cuando no le haga mayor que Moisés, ni le de el respeto y la pleitesía que corresponden solo al Creador). Pero, el hombre no tiene la opción de rehusar creer en Moisés; ni de creer que ya no esta obligado a obedecer los diez mandamientos de la Ley Divina. Es que, el rechazo a lo ordenado por medio de Moisés (y la conducta que ese rechazo implica) le impide al hombre ser acepto ante su Creador, pues Adonai Yah no tolera esa rebelde conducta. ¿Por que? Pues porque la obediencia a los mandamientos nos conduce al estilo de vida ético (justo, misericordioso, y humilde) que garantiza nuestra Vida y bendición (tanto en este mundo, como en el venidero). Por el otro lado, la incredulidad (desobediencia) a esos mandamientos, solo acarrea muerte y destrucción, como esta escrito: «PERO ACONTECERÁ, SI NO OYERES LA VOZ DE ADONAI YAH TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS Y SUS ESTATUTOS QUE YO TE INTIMO HOY, QUE VENDRÁN SOBRE TI TODAS ESTAS MALDICIONES, Y TE ALCANZARÁN... Y VENDRÁN SOBRE TI TODAS ESTAS MALDICIONES, Y TE PERSEGUIRÁN, Y TE ALCANZARÁN HASTA QUE PEREZCAS; POR CUANTO NO HABRÁS ATENDIDO A LA VOZ DE ADONAI YAH TU DIOS, PARA GUARDAR SUS MANDAMIENTOS Y SUS ESTATUTOS, QUE ÉL TE MANDÓ...» (Deut. 28:45).
En resumen, el creyente Hebreo que quiera garantizar su entrada a Gan Edén (El Paraíso Celestial) tiene que creer en Moisés, y hacer de la obediencia a su Torah (los diez mandamientos), el supremo fundamento de su fe, de su conducta, de su conversación, de su teología, y de su esperanza. Por eso advierte la Escritura diciendo: "NUNCA SE APARTARA DE TU BOCA ESTE LIBRO DE LA LEY, SINO QUE DE DÍA Y DE NOCHE MEDITARAS EN EL, PARA QUE GUARDES Y HAGAS CONFORME A TODO LO QUE EN EL ESTA ESCRITO; PORQUE ENTONCES HARÁS PROSPERAR TU CAMINO, Y TODO TE SALDRÁ BIEN"- Josué 1:8. Esto, y no la opcional creencia en el posterior reclamo profético de este o aquel otro mensajero divino, es el único fundamento seguro; el único apoyo que, al igual que la piedra en la que fue dado, es inmutable, inconmovible, e indestructible; como dijo un gran Maestro del Judaísmo Universal: "Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la Ley" (Lucas 16:17). Quien edifica sobre la Piedra (de los diez mandamientos), es como quien edifica su casa sobre la Roca; Y, si edificar sobre la Roca es seguro, ¿cuanto mas seguro no sera edificar sobre la Roca que El Creador personalmente defiende y protege?



En todas las cosas, siga la verdad revelada por Dios en la Ley de Moisés. Huya de toda forma de mentira; pues, cuando acepta voluntariamente una mentira, comete usted suicidio mental (es decir, del intelecto). Pero, suficiente suicidio mental, conduce tarde o temprano al suicidio del alma (de su ética y de su moral). Y, suficiente suicidio del alma, conduce eventualmente al suicidio del cuerpo (físico)



«La tradición Judía tenia una forma peculiar de mostrar que, la confesión de pecados, era el remedio infalible para obtener entrada al Olam Ha-ba (El Mundo que ha de venir). La manera en que lo hacia, era narrando que, cuando un hombre era culpable de una trasgresión, cuyo castigo era morir bajo el peso de la piedra (morir apedreado), se le llevaba al lugar de ejecución. Entonces, cuando estaba a solo diez "cubits" del lugar, se le decía lo siguiente: "Confiesa, pues confesar es el proceder (correcto) de aquellos condenados a la muerte". Cualquiera que confiesa sus pecados, tendrá una porción en el mundo que ha de venir, pues encontramos que así sucedió con Acan, a quien Josué dijo: "Hijo mio, te ruego que des gloria al Señor, Dios de Israel, y que hagas confesión ante El. Y Acan contesto a Josué y dijo, en verdad he pecado contra el Señor, Dios de Israel, y he hecho así" (Josué 7:19). ¿Como sabemos que su confesión hizo expiación por sus pecados? Pues del hecho que el pasaje continua diciendo, "Y Josué dijo, ¿Por que nos has traído desgracia? Yah traerá desgracia sobre ti en este día" (ibid. 25)- Es decir, EN ESTE DIA traerá Yah desgracia sobre ti, pero Yah no traerá desgracia sobre ti en el dia de mañana, cuando estaras en la Vida Eterna. Si el reo no sabia como confesar, se le instruía a decir: "Que mi muerte sea una expiación por todos mis pecados". Esta tradición demuestra que, los primeros creyentes Judíos (aquellos Israelitas que, al igual que Josué, escucharon la Torah directo de la boca del Altísimo), entendían claramente que, la sincera confesión de sus pecados, y no su ciega adherencia a este o aquel otro dogma o rito religioso, era el camino seguro para que, aun el mas vil pecador (aquel que merecia la muerte), obtuviese el perdón de sus pecados, así como entrada al Mundo que ha de venir»





Si Te Dicen...

Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de una zarza (la zarza ardiente), creelo; pero, si te dicen que una zarza es El Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de la Justicia (de las plagas que vinieron sobre Faraón y su pueblo), creelo; pero, si te dicen que la Justicia es el Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó en un monte (el Sinaí), creelo; pero, si te dicen que un monte es el Creador, no lo creas. Si te dicen que el Creador se manifestó por medio de la tempestad y el relámpago (cuando entrego la Ley a Israel), creelo; pero, si te dicen que la tempestad (o el relámpago) son El Creador, no lo creas. Si te dicen que Dios se manifestó por medio de una nube (la nube de gloria que guiaba de día a Israel), creelo; pero, si te dicen que una nube es El Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio del fuego (la columna de fuego, que guiaba de noche a Israel), creelo; pero, si te dicen que el fuego es el Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de un pez (la ballena que trago a Jonás), creelo; pero, si te dicen que un pez es el Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de un pájaro (los pájaros que trajeron alimento para el profeta Elías), creelo; pero, si te dicen que un pájaro (una paloma, un cuervo, un águila, etc), es El Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de un hombre (Moisés, cuyo rostro resplandecía con la gloria Divina), creelo; pero si te dicen que un hombre [Moisés, Jesús, Shimon Bar Yohai (paz y bendición sea con todos ellos)] es El Creador, no lo creas”.





Josué, el profeta que habría de venir

Moisés dijo que, después que acabase su ministerio, Dios levantaría (designaría) otro profeta: «Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que Yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta» (Deuteronomio 18:18-19). Note que la promesa era que el profeta seria “como Moisés”. Esto significa que ese profeta haría las mismas cosas que hizo Moisés. ¿Cuales fueron esas cosas? Veamos,

1) Moisés dividió las aguas (en el mar Rojo)
2) Moisés venció a los enemigos de Israel (Faraón y su ejercito)
3) Moisés fue el supremo caudillo, y líder de los Israelitas (designando el lugar de cada tribu, con respecto al arca, durante su marcha por el desierto)
4) Dios castigo públicamente a quienes desobedecieron a Moisés (por ejemplo, a Coré)
5) Moisés escribió en el Libro de la Ley, mandamientos y ordenanzas para Israel.

Ese profeta que habría de suceder a Moisés, no era otro sino Josué, el hijo de Nun. ¿Como estar absolutamente seguros? ¿Hizo Josué las mismas cosas que hizo Moisés? ¡Por supuesto que si! Analicemoslas una por una:

1) Josué dividió las aguas (del río Jordán)- Josué 3:7, & 14-16
2) Josué venció a los enemigos de Israel (conquistando tanto a Jericó, como a las naciones Cananeas)- Josué 6:24
3) Josué fue el supremo caudillo y líder de los Israelitas (al punto de ser quien le distribuyo a cada tribu la tierra que habrían de habitar) - Josué 23:4
4) Dios castigo públicamente a quienes desobedecieron a Josué (Acán y su familia)- Josué 7:19-26
5) Josué escribió mandamientos y ordenanzas en el libro de la Ley- Josué 24:25-26

Así, Josué fue el profeta prometido por Dios; y, al igual que sucedió con Moisés, el libro que acompaño el ministerio profético de Josué, fue el libro de la Ley (cuyo fundamento son los diez mandamientos).





«Haz la mentira grande, hazla sencilla, y continua repitiéndola; eventualmente, la gente la creerá»
---Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolfo Hitler---


La noble tradición Cristiana, postula que la santidad que el Creador espera de sus criaturas, consiste en ser perfectos; es decir, en obedecer a perfección todos y cada uno de los mandamientos de la Ley. Y por cuanto nadie ha podido vivir esa vida de perfección, todos los hombres somos pecadores, y estamos por ende bajo la ira y la maldición Divina (en otras palabras, destinados al infierno).
¿Cual es el problema con esta sencilla interpretación? Pues que es una gran mentira, pues niega toda la verdad Divina, segun revelada en la Escritura Hebrea. Es decir, si el Creador hablo a Avraham [prometiendo darle una tierra, y hacerle padre de muchas naciones] fue porque Avraham contaba con el favor de Dios, no porque estuviese bajo la ira ni la maldición Divina; si Dios permitió que Sara diese a luz en su avanzada ancianidad, fue porque el Creador se agradaba de Sara; Si Dios detuvo la mano de Avraham, a fin de evitar que sacrificase a su hijo Isaac, fue porque Dios se agradaba de Isaac; Si Dios permitió que Jacob luchase con el ángel que finalmente habría de bendecirle, fue porque Jacob contaba con el favor de Dios; Si el Creador saco a José de la cárcel, y le exalto para que reinase junto a Faraón, fue porque Dios se agradaba de José. ¿Y que diremos de Moisés, de David, de Elías, de Eliseo, de Daniel, y de los tres jóvenes Hebreos, a quienes Dios favoreció permitiéndoles abrir el mar, vencer Gigantes, resucitar muertos, vencer el ejercito enemigo, conquistar los leones, y escapar del horno de fuego?
Como si lo anterior no fuese ya suficiente, la anterior teología contradice las palabras adscritas al mismo Jesús de Nazaret (paz sea con el), pues este es citado diciendo lo siguiente:
«Oísteis que fue dicho, “Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: “AMAD A VUESTROS ENEMIGOS, BENDECID A LOS QUE OS MALDICEN, HACED BIEN A LOS QUE OS ABORRECEN, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; PARA QUE SEÁIS HIJOS DE VUESTRO PADRE QUE ESTÁ EN LOS CIELOS, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? SED, PUES, VOSOTROS PERFECTOS, COMO VUESTRO PADRE QUE ESTÁ EN LOS CIELOS ES PERFECTO» (Mateo 5:43-48).
Según el anterior pasaje, ¿Cual entendía Jesús que era la “perfección” que esperaba Dios de sus criaturas? ¿Guardar perfectamente todos y cada uno de los mandamientos? ¿O imitar el carácter Divino, amando a nuestro prójimo? Ciertamente, el que ama a su prójimo, ya cuenta con la aprobación Divina. Y, decir lo contrario [alegando que Dios no acepta nada menos que el cumplimiento perfecto de sus mandamientos] hace mofa al Creador, pues le dibuja como un Dios sádico; uno que, cual tirano religioso, demanda con severidad e intransigencia [so pena de grave castigo] nuestro cumplimiento de cosas que de antemano sabe nos seran imposibles de alcanzar. Y todo ello para que [segun alega el Cristianismo], toda la gloria y toda la honra sean solo para El; ¡Como si, encima de tirano, el Creador (bendito sea) pecase también de narcisista!





«La persona orgullosa, que pretende exaltarse a si misma por encima de todos, termina enloqueciendo [como muestran las historias de Saúl y de Nabucodonosor], pues solo una desquiciada criatura, podría creerse digna de asumir una postura que, en justicia, solo el Creador amerita. Como esta escrito: “¿Tienes tu brazo como el de Dios? ¿Y truenas con voz como la suya? ... Mira a todo altivo, y abátelo; mira a todo soberbio, y humíllalo; y quebranta a los impíos en su sitio. Encúbrelos a todos en el polvo, encierra sus rostros en oscuridad; y yo también te confesaré que podrá salvarte tu diestra”- Job 40:9-14»





Moses, a far greater prophet than Jesus (peace and blessings be upon them both)

The Christian gospel teaches that Jesus (p.b.u.h.) was a prophet. As it has been written: "The things concerning JESUS, THE NAZARENE, WHO WAS A PROPHET MIGHTY IN DEED AND WORD BEFORE GOD AND ALL THE PEOPLE" (Luke 24:19). And also in another place: "And the multitude said, THIS IS JESUS THE PROPHET OF NAZARETH of Galilee" (Matthew 21:11). And a third time: "Then those men, when they had seen the miracle that Jesus did, said, THIS IS OF A TRUTH THAT PROPHET THAT SHOULD COME INTO THE WORLD" (John 6:14).
Jesus wasn't God, but only a great man, chosen to be a prophet. Why? Simply because no finite man can ever be the infinite God. Not only that, but Jesus himself bore witness of the fact that he was just a man who had heard from God. As it has been written: "But now ye seek to kill ME, A MAN THAT HATH TOLD YOU THE TRUTH, WHICH I HAVE HEARD FROM GOD" (John 8:40).
Not only did Jesus recognized he wasn't God, but he even considered Himself a servant of the same God [and Heavenly Father] worshipped by the rest of the Israelites. As it has been written: "Jesus saith unto her... go to my brethren, and say unto them, I ASCEND UNTO MY FATHER, AND YOUR FATHER; AND TO MY GOD, AND YOUR GOD" (John 20:17). This explains why the Christain writings also state the following: "Blessed be THE GOD AND FATHER OF OUR LORD JESUS CHRIST" (Ephesians 1:3).
Why did the Israelites refer to Yah (God) as their "Father"? Becauses Moses Law taught them that the whole nation of Israel was God's firstborn son. As it has been written: "This is what יהוה (Yah) says- ISRAEL IS MY SON, EVEN MY FIRSTBORN" (Exodus 4:22).
Although Jesus was a prophet, he wasn't as great as Moses. Why? Simply because the Hebrew Scripture predicted that no prophet equal to Moses (let alone greater) would ever arise: "And there arose not a prophet since in Israel like unto Moses, whom the Lord knew face to face" (Deut. 34:10).
The gospels comfirm that Jesus was indeed a lesser prophet than Moses, as they state that Jesus could do no miracle of his own. On the other hand, the Torah teaches that Moses could indeed do miracles of his own. In other words, when Jesus worked wonders, it was Israel's Father who performed the works. As it has been written: "THE FATHER THAT DWELLETH IN ME, HE DOETH THE WORKS" (John 14:10). And also in another place: "I must work THE WORKS OF HIM (the Father) THAT SENT ME..." (John 9:4).
But as for Moses, Israel's Father (Yah) was so exceedingly pleased with him, that He gave him the virtue to perform miracles of his own will. As it has been written: "And הוה (Yah) said unto Moses, When thou goest to return into Egypt, see that thou do (Moses would do them, not God) all those wonders before Pharaoh, which I have put in thine hand (in Moses hand, not in God's hand)" (Exodus 4:21).
Notice that the Scripture we have just quoted states that Moses miracles were performed by Moses himself [not by God]. Thus, Yah (blessed be He) empowered Moses to perform miracles at his own will, and without the need of anybody else's faith [or obedience]. This is why, when the Jewish leaders asked Moses to demonstrate (by means of a miracle) that he was God's chosen messenger, he was able to perform the miracle at once [even before the leaders had any faith in him]. As it has been written: "AND MOSES and Aaron WENT AND GATHERED TOGETHER ALL THE ELDERS OF THE CHILDREN OF ISRAEL. And Aaron spake all the words which the Lord had spoken unto Moses, AND DID THE SIGNS IN THE SIGHT OF THE PEOPLE. AND THE PEOPLE BELIEVED... then they bowed their heads and worshipped" (Exodus 4:29-31).
But as for Jesus, when the Jewish people asked him to demonstrate (by means of a miracle) that he was indeed God's messenger, he couldn't do anything, aside from answering them with a play of words. As it has been written: "They said therefore unto him, WHAT SIGN SHEWEST THOU THEN, THAT WE MAY SEE, AND BELIEVE THEE? WHAT DOST THOU WORK? Our fathers did eat manna in the desert; as it is written, 'He (Moses) gave them bread from heaven to eat'. THEN JESUS SAID UNTO THEM, VERILY, VERILY, I SAY UNTO YOU, MOSES GAVE YOU NOT THAT BREAD FROM EARTH; BUT MY FATHER IN HEAVEN GIVETH YOU THE TRUE BREAD FROM HEAVEN" (John 6:30-32).
Unlike Moses, who could perform all sort of miracles without the need of Israel's faith (turning the staff into a living serpent, making the ten plagues come down upon Egypt, opening the Red sea, bringing down the Manna, getting water from the rock, opening the earth under the tents of Dathan and Abiram's family, making Aaron's staff to blosson, etc), Jesus found himself unable to perform miracles [without the faith of those who would receive them]. That's why the gospel says: "Jesus left that place and came to his hometown... On the Sabbath, he began to teach in the synagogue. Many who heard him were surprised...Isn’t this the carpenter? Isn’t he Mary’s son and the brother of James, Joses, Judas, and Simon? Aren’t his sisters here with us?... Jesus said to them, 'Prophets are honored everywhere except in their own hometowns, among their relatives, and in their own households'. HE WAS UNABLE TO DO ANY MIRACLES THERE, EXCEPT THAT HE PLACED HIS HANDS ON A FEW SICK PEOPLE AND HEALED THEM. HE WAS APPALLED BY THEIR DISBELIEF" (Mark 6:1-6)

In short, Moses was given a gift that neither Jesus nor any other prophet ever had: the power to do at will any miracle he wanted [and as many times as he wished]. In fact, Yah elevated Moses to a place no other prophet ever had; making him so much like Yah, that Moses could in turn have his own prophet (Aaron). As it is written: "And YAH SAID UNTO MOSES, SEE, I HAVE MADE THEE ELOHIM (GOD) TO PHARAOH; AND AARON THY BROTHER SHALL BE THY PROPHET" (Exodus 7:1). And also in another place: "AND HE (AARON) SHALL BE THY SPOKESMAN UNTO THE PEOPLE: and he shall be, even he shall be to thee instead of a mouth, AND THOU SHALT BE TO HIM INSTEAD OF ELOHIM (GOD)" (Exodus 4:16).
Why did Yah elevate Moses above all other men? In order to teach us [without any shadow of a doubt] that he who obeys Moses [following his Ten Commandments], isn't obeying Moses, but rather Elohim (The Creator). And that this obedience will lead Moses followers into the Heavenly Canaan.





«Los niños hacen “lo que les da la gana” [sin pensar en las consecuencias]. En cambio, la gente adulta hace lo que racionalmente redunda [al menos a largo plazo] en el bienestar de la mayoria...»





Los Diez pasos para obtener La Salvación prometida por Dios a los que siguen a Moisés

La Escritura Hebrea enseña que nunca ha existido un hombre mayor que Moisés; un hombre a quien Dios capacitó para que encarnase las palabras y el carácter de la Divinidad que habría de presenciar no solo Faraón, sino todo Egipto, Israel, Amalek, y el resto de las naciones del mundo. Como esta escrito: «Yah dijo a Moisés: "Mira, Yo te he constituido Dios para Faraón, y tu hermano Aarón sera tu profeta"»- Éxodo 7:1. Y es por esto que Moisés nunca pudo ser derrotado por ser humano alguno, pues ningún hombre es mas fuerte [o mas astuto] que el Creador. De niño, Faraón trato de ahogar a Moisés en el río Nilo, pero termino fracasando; luego, ya de adulto [cuando dio Moisés muerte al Egipcio que golpeaba al esclavo Israelita], Faraón trató nuevamente de matarlo, pero volvió a fracasar; Después, Faraón y su ejercito trataron de derrotar a Moisés [a orillas del mar Rubio], pero fracasaron nuevamente; Los diez espías se rebelaron infructuosamente contra el mandato de Moisés [quien les ordenaba entrar a poseer la tierra de Canaán], pero perecieron en el intento; Datan, Abiram, y Korah fallaron en su intento de usurpar la autoridad de Moisés [negando el origen Divino de su "Torah", o "instrucción"], y esto les costo sus vidas; la nación de Amalek hizo guerra contra Moisés, pero los brazos levantados [en oración] de Moisés, le derrotaron; El mismo pueblo de Israel [que había salido de Egipto], trató infructuosamente de levantarse en rebelión contra Moisés [luego de la muerte de Datan y Abiram], pero fue derrotado, reprendido, y castigado; Balaam contendió en palabras con Moisés, pero no pudo prevalecer, pues Dios convirtió su maldición en bendicion; los reyes Og y Sehon hicieron guerra contra Moisés, pero fracasaron miserablemente; Y, aun la misma muerte, fue incapaz de dañar a Moisés, pues la Torah no menciona que Moisés hubiese jamas enfermado, envejecido, o perdido su virilidad, como esta escrito: «Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió, sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor» (Deut. 34:7). De hecho, la muerte [que para cualquier otro mortal conllevaría tristeza, angustia, y dolor], fue para el maestro Moisés un evento placentero; pues, según la versión Hebrea de Deut. 34:5, nuestro maestro murió "por boca de Dios (al pi Yah)" [es decir, por un beso del Creador]. ¿Que meta ulterior podría haber tenido en mente Yah (bendito sea), al dejarnos saber que Moisés obtuvo la victoria sobre todos sus enemigos (sobre Faraones, Reyes, Profetas, lideres comunitarios, individuos particulares, la nación de Israel, las naciones gentiles, el mar Rubio, el hambre, la sed, y hasta la misma muerte)? Pues inducir a todo ser humano a decirse a si mismo: "¡Yo quiero esa misma victoria! Voy por tanto a creer y a vivir como enseña y modela [el Maestro] Moisés".
A continuación, enumeramos diez verdades básicas que le harán alcanzar la Victoria y la Salvación prometida por Yah a todos aquellos que, abandonando su rebeldía y oposición a Moisés, optan por comenzar a seguirle:

1. El Dios a quien la Torah (la Ley de Dios) identifica con el nombre de יהוה (“Yah”), es el único y verdadero Dios. Como esta escrito: «... ASÍ DICE יהוה, Rey de Israel... “Yo soy el primero (porque no tengo padre), y yo soy el postrero (porque no tengo hijo), y FUERA DE MÍ, NO HAY DIOS (porque no tengo hermano)»- Isaías 44:6. Y, «Ved ahora que YO, YO SOY, Y NO HAY DIOSES CONMIGO (no hay nadie que sea un “Co-Dios” conmigo)...» - Deut. 32:39

2. Moisés es el vocero de Yah, así como el intermediario entre Dios y Su pueblo: «YO [Moisés] ESTABA ENTONCES ENTRE YAH Y VOSOTROS, PARA DECLARAROS LA PALABRA DE YAH» - Deut. 5:5. Así, el pueblo de Dios debe oír y obedecer a Moisés: «Acércate tu [Moisés], y oye todas las cosas que dijere Yah nuestro Dios; y TU NOS DIRAS TODO LO QUE YAH NUESTRO DIOS TE DIJERE, Y NOSOTROS OIREMOS Y HAREMOS [todo lo que nos ordenes]» - Deut. 5:27. Yah se agrada de que su pueblo obedezca a Moisés, pues esto asegura que todo habrá de irnos bien: «... Y me dijo Yah: He oído la voz de las palabras de este pueblo, que ellos te han hablado; BIEN ESTÁ TODO LO QUE HAN DICHO. ¡QUIÉN DIERA QUE TUVIESEN TAL CORAZÓN, QUE ME TEMIESEN Y GUARDASEN TODOS LOS DÍAS TODOS MIS MANDAMIENTOS [QUE LES DOY POR MEDIO DE TI], PARA QUE A ELLOS Y A SUS HIJOS LES FUESE BIEN PARA SIEMPRE!» - Deut. 5:28-29.

3. Por medio de Moisés, Yah hizo pacto con Israel, para ser su Rey, y para que ellos fuesen Su pueblo. Y, este pacto, consiste en obedecer los diez mandamientos de la Ley de Moisés: «Y ÉL OS ANUNCIÓ SU PACTO, EL CUAL OS MANDÓ PONER POR OBRA; LOS DIEZ MANDAMIENTOS...» - Deut. 4:13.

4. El Pacto hecho por Yah con Su pueblo, es Eterno [y por tanto no puede ser cancelado, ni alterado]: «He entendido que TODO LO QUE DIOS HACE SERA PERPETUO; SOBRE AQUELLO NO SE AÑADIRA, NI DE ELLO SE DISMINUIRA...» - Eclesiastés 3:14

5. Independientemente de cual sea su religión, el hombre que rehúsa seguir a Moisés (dejando de obedecer los mandamientos del Pacto de su Ley), es un hombre soberbio y maldito: «REPRENDISTE A LOS SOBERBIOS; LOS MALDITOS QUE SE DESVÍAN DE TUS MANDAMIENTOS. Y, dejar los mandamientos de la Ley de Moisés, hace a su vez que el hombre se haga un impío, y que los alabe: «LOS QUE DEJAN LA LEY, ALABAN A LOS IMPÍOS...» - Prov. 28:4.

6. Al igual que sucede con todo delincuente que aun no se ha arrepentido, El impío que vive en rebelión a la Ley de Dios, no siente verdadera paz en su alma: «NO HAY PAZ, dijo mi Dios, PARA LOS IMPÍOS» - Isaías 57:21

7. Pero Yah no quiere que el impío sea maldito, ni que viva sin hallar la paz, sino que haga el bien ordenado en los mandamientos del Pacto, y se aleje del mal (es decir, de la desobediencia a los mandamientos). ¿Por que? Pues porque así obtendrá la paz que trae la promesa de Vida Eterna: «APÁRTATE DEL MAL, Y HAZ EL BIEN, Y VIVIRÁS PARA SIEMPRE» - Salmo 37:27. Es por esto que, la obediencia a los mandamientos del Pacto, es el todo del hombre- el supremo motivo de su existencia: «... TEME A DIOS, Y GUARDA SUS MANDAMIENTOS; PORQUE ESTO ES EL TODO DEL HOMBRE...» - Eclesiastés 12:13.

8. Nadie, fuera de Yah, puede dar Salvación al hombre, pues escrito esta: «... YO יהוה, Y FUERA DE MÍ, NO HAY QUIEN SALVE»- Isaías 43:11. Y también esta escrito en otro lugar, «PORQUE YO יהוה, Dios tuyo, el Santo de Israel, SOY TU SALVADOR...» - Isaías 43:3

9. Si el impío se arrepiente, y se convierte de su maldad (abandonando su desobediencia a los mandamientos del Pacto), puede rogar directamente a Dios, quien ha prometido perdonarle: «SI SE HUMILLARE MI PUEBLO, sobre el cual mi nombre es invocado, Y ORAREN, y buscaren mi rostro, Y SE CONVIRTIEREN DE SUS MALOS CAMINOS; entonces YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARÉ SUS PECADOS, y sanaré su tierra” - 2 Crónicas 7:14.

10. Reconcíliese hoy mismo con el Dios de Israel, haciendo la siguiente oración: “Oh Señor Yah, confieso que eres el único y verdadero Dios; que Moisés es tu siervo; que tu Ley es la Suprema y Eterna Verdad; que no hay otro Salvador fuera de ti; que Tu recompensas a los que obedecen tus mandamientos, y perdonas al que se convierte de su maldad [confesando sus pecados]. Perdona el pecado que he cometido, viviendo una vida de abierta rebelión a los mandamientos de tu Pacto. Te pido que vengas a mi vida, y te sientes en el trono de mi corazón, a fin de que seas mi Rey, y yo parte del Israel que te sirve. Ayúdame a escuchar y a obedecer los mandamientos que diste a tu siervo Moisés. Te ruego que me guíes, y me fortalezcas con tu santo espíritu, de modo que, al igual que el resto de Israel, pueda yo también transitar por el desierto de esta vida, haciendo tu voluntad, y no la mía. Te alabo, te glorifico, y te engrandezco, porque me has permitido hacerme parte de tu pueblo; y, al igual que hiciste con ellos, me guardaras hasta que llegue a la Canaán Celestial. Amen".





Why it is impossible to alter God’s Word?

Jewish Torah teaches us that the Creator personally wrote His Law upon the stone (the two stone tablets). What does it means? It means God's Law cannot be altered. It also means that the purest Divine revelation isn't the one written upon goat skins, nor even upon papyrus (both of which can be altered and/or destroyed); Why? Because The Creator chosed to write His Law upon Nature, and no man had a share in this process. Thus, the day mankind can alter the law of “Cause and Effect”, it will finally be able to alter Torah. The day mankind is able to alter the Law of “sowing and reaping”, it will be able to alter Torah. The day mankind can remove both the clouds and the moon from heavens, men will be able to alter Torah. The day mankind becomes capable of preventing the Sun from shining and rising in the horizon, they’ll be able to alter Torah. The day mankind can prevent light from conquering darkness, it would have annulled Torah. Why is this so? Simply because the totality of God’s revelation, can be understood by looking at the skies, and pausing to consider both the Laws as well as the order of Nature. How do we know that doing good will bring us good? By observing the law of sowing and reaping; if a man sows goodness, he will reap goodnes (he will be exalted), but if he sows evil, he will reap evil (he will stumble).
And how do we know evil is darkness, while goodness is light? Because a man cannot see with clarity (and threrefore stumbles), when surrounded by darkness, and this makes him anxious. But when surrounded by light, the man is at ease, since the light enables him to see with clarity, and without fear of stumbling. Therefore, the Torah of Nature teaches us that mankind must avoid the darkness of evil, and seek the light of goodness. How do we know that it is evil for man to “devour” (harm) his fellow man? Because the Torah written in Nature teaches that, even the wild (irrational) beasts, devour one another only for want of food (and not out of greed, power, or envy). Thus, it is unbecoming for human beings (which are superior to irrational beasts) to harm one another for vain and selfish reasons.
And how do we know that thanking God and singing His praises should have the priority on our daily living? Because the first thing birds (the most “elevated” of all irrational creatures) do in the morning, is to sing praises to their Creator. If irrational beings behave this way, how can rational human beings do any less?
How do we know that the best way to bring “life” unto the rest of the world is by “yielding good fruit” (doing what is good)? We know it from the trees, for they don’t go on missionary trips, neither do they go on preaching campaigns; They simply yield good fruit, and he who is hungry, and starving to death, can simply come and eat of it’s fruit, thereby receiving life.
In short, God chosed to personally write His will and Law in a Torah that can’t be altered, or cancelled, by any human being. This pure and unmarred Torah is the Law of Nature that the Universe displays. It is true that there have been other books (Torah of the Jews, Torah of the Gospels, Torah of the Quran, etc) written by men of God. These other books aspire to be a reflection of God’s personal Torah. But, any part of these books which denies, contradicts, or tries to supersede God’s own Torah, must be discarded [or be hold as no more than human commentary]. And any part of these books which is in full agreement with God’s Torah [as written in Nature] must likewise be considered the Word of the living God (blessed be Him).





El Dios de Israel, no espera que tengamos la teología correcta, sino la aptitud correcta

Si agradar a Dios dependiese de tener la teología correcta, cada individuo tendría que aprender personalmente todas y cada una de las sectas y religiones del mundo, antes de poder juzgarlas con objetividad. Tendría que aprender acerca de Sunni Islam, Sufi Islam, Ahmadiyyah Islam, Alevi Islam, Shia Islam, Cristianismo Católico, Cristianismo Copto, Griego, Ruso Ortodoxo, Evangélico Luterano, Evangélico Adventista, Metodista, Cientología, Cristianismo Presbiteriano, Pentecostés, Menonita, Bautistas, Discípulos de Cristo, Mita, El Mensaje de La Hora, Testigos de ,יהוהMormones, Judaísmo Ortodoxo, Judaísmo Reformado, Judaísmo Conservador, Chabad Lubavitch, Haredi, Karaita, Breslev, Kaballah, Samaritano, Mesiánicos, Netsaritas, Dos Casas, Israelitas Hebreos, Budistas, Hinduismo, Shintoísmo, etc, etc, etc. De nuevo, esta seria la única forma de evaluar la precisión teológica de todas y cada una de estas sectas y religiones. Desafortunadamente, la vida de ningún ser humano es lo suficientemente larga como para alcanzar tan ambiciosa meta. Y, esta casi demás, decir que el Creador del universo (bendito sea) no pudo haber pasado por alto un detalle tan importante. De así haber sido, no seria realmente el Creador (el Dios omnisciente), sino la invención de algún ser humano, tal y como lo son Zeus, Baal, Anubis, Atenas, o Vulcano.
Tampoco es posible que el Creador proceda de la manera anteriormente descrita, pues equivaldría a decir que un hombre puede "volver su rostro hacia Dios" (buscándolo con sinceridad de corazón), y no vivir lo suficiente como para lograr hallarlo (encontrando la correcta teología Divina). De hecho, esto seria insinuar que Dios se presta a un tipo de juego cruel, donde el Creador “se esconde” de aquellos que sinceramente le buscan, para después “avergonzarles” (condenarles) por no haberle encontrado. Esto es una idea mezquina y Satánica; pues niega la palabra de Dios, que dice: «Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón»- Jeremías 29:13. Y también dice en otro lugar: «Así ha dicho יהוה de los ejércitos: Volveos a mí, dice יהוהde los ejércitos, y yo me volveré a vosotros...» - Zacarías 1:3.
Así, agradar a Dios, no puede consistir en descubrir la teología correcta; tiene que ser algo que no este escondido de nosotros mismos; algo tan auto-evidente, que esta a los ojos de todo ser racional. Esto, que es evidente a todo ser pensante, es el deseo innato de recibir el bien; el deseo de ser respetados, honrados, y dignificados; el deseo de ser tratados con justicia, con misericordia, y con humildad. Cuando no se nos trata de esa manera, o cuando vemos que alguien no es tratado de esa manera, algo dentro de nosotros mismos nos dice que se esta haciendo algo malo, que estamos "errando al blanco", y que debemos rechazar esa extraviada conducta (los creyentes Hebreos llamamos a esto, "el yetzer ha-tov", o "impulso a hacer lo bueno"). Y esa aptitud de rechazar la mala conducta (resistir nuestro "yetzer ha-ra", o impulso a hacer lo malo), y querer en cambio someternos a la buena conducta (el yetzer ha-tov, o impulso a hacer lo bueno), es precisamente la verdad que agrada y complace al Creador.
Esa buena conducta a la cual nos alientan tanto la Torah como nuestro "yetzer ha- tov", esta sintetizada en los mandamientos, y se resume en renunciar a la maldad, para comprometernos con hacer el bien para el cual vinimos a este mundo: Reconocer, y ser agradecidos de nuestro Creador, no matar, no robar, no mentir, no calumniar, no adulterar, no fornicar, no codiciar lo que pertenece al prójimo, honrar a quienes nos dieron al vida, permitir un día de descanso para quienes nos sirven, etc. Así, quien se aparta (arrepiente) del mal, y se compromete con hacer lo bueno (guardando los mandamientos), goza de la misericordia Divina, y ha encontrado la verdad; como esta escrito: «... MUESTRO MISERICORDIA a millares, A LOS QUE me aman y GUARDAN MIS MANDAMIENTOS»- Éxodo 20:6. Y en otro lugar: «Tu justicia es justicia eterna, Y TU LEY (los mandamientos) ES (LA) VERDAD»- Salmo 119:142





The Infinite God of the Hebrew believers

The Torah says: «You are not to make for yourselves a carved image, or any kind of representation of anything in heaven above, on the earth beneath, or in the water below the shoreline. You are not to bow down to them or serve them; for I, יהוה your God, am a jealous God...» (Deut. 5:8-9). And then goes on to say: «Hear, Isra’el! יהוה our God, יהוה is One» (Deut. 6:4).
Why is this so important? Why can’t somebody say: “O.k., God is One, and I am Two!” Or, even better, “I am One, and God is Two!”? It can’t be said simply because it goes against the very heart of what the verse is trying to teach: That God’s esence is of such nature, that the former statements cannot ever be told truthfully. In other words, nobody can claim to be “outside” of God; nor to exist “outside” of God. God is everything there is, was, or will ever be. And Everyone [and everything] is contained “within” Him- Time, space, energy, matter, dimensions, life, death, mind, soul, ideas, good, evil, heaven, hell, existence, non existence, the past, the present, the future, etc.
And this explains why we can never properly make an image of God: because it would be impossible for a finite image to truthfully portray the infinite (it would have to be an image of everything there is [and isn’t] in all the universes!). Not only that, but a limited image would be tantamount to bear false witness against God, as a physical image is limited in time, space, dimension and existence, while the infinite God isn’t constrained by the law of cause and effect (time), space, dimensions, or even existance.
In fact, questions like, “Where is the Creator?”, “How old is the Creator?” “Can the Creator do this or that?” Or, “Does the Creator exist this way or that other way?” are meaningless, when applied to the infinite which contains within itself all the possibilities, and all the impossibilities; all possible universes, all possible time, all possible laws of physics; all possible forms of existence, as well as non existence.
And this is why one of the names given to God by the ancient Jewish sages was, “Ha Makom” (The Place). What place? That which is the ultimate source of everything; the place which, while containing everything, is contained nowhere else but within itself.





Todo esta en Dios

Todo esta “dentro” de Dios: la existencia, y la inexistencia; lo material, y lo espiritual; la vida, y la muerte; el gozo, y el sufrimiento; el cielo, y el infierno; la verdad, y la mentira; la justicia, y la injusticia; el bien, y el mal.
Hace sentido decir que hay bien en Dios. ¿Pero como explicamos el que exista mal en Dios? Lo explicamos aclarando que Dios utiliza el mal, como instrumento para el bien; y, lo que no es, como instrumento para lo que es. Por ejemplo, la Torah dice que, al principio, no había nada; pero Dios utilizo esto como excusa para hacerlo todo (“Creo Dios los cielos y la tierra”- Gen 1:1); dice que la Tierra estaba desordenada, y cubierta de oscuridad; pero Dios utilizo esto para llenarla de luz (“Y dijo Dios, sea la luz”- Gen. 1:3), y llenarla de orden (“Y separo Dios la luz de las tinieblas... E hizo Dios la expansión, y separo Dios las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión”- Gen 1:4&7).
La Torah dice que la Tierra estaba vacía, pero Dios utilizo esto para llenarla de vida (“Produzca la tierra hierba verde...”- Gen. 1:12. Y “Produzcan las aguas seres vivientes, y aves...”- Gen. 1:20). La Torah dice que no había hombre que labrase la Tierra (Gen. 2:5), pero Dios utilizo esto como excusa para formar al hombre (“Entonces Yah Dios formo al hombre del polvo de la Tierra...”- Gen. 2:7.
La Torah dice que era malo que el hombre estuviese solo (Gen 2:18), pero Dios utilizo ese mal, para darle una compañera (“Y de la costilla que Yah Dios tomo del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre”- Gen. 2:22).
En conclusión, la Torah enseña que, no importando cuanto mal pueda manifestarse en el Universo, al final Dios siempre utilizara ese mal (o aquello que falta) como una excusa para proveer el bien, así como para suplir la necesidad que corresponda. En otras palabras, si los hombres han creado un mundo de dolor e injusticia, es porque Dios habrá de utilizar eso como excusa para crear un mundo de paz y justicia; si hay enfermedad en el mundo, es porque Dios la utilizara para crear un mundo de salud; si hay falta de unidad, es porque Dios la utilizara para crear unión; y, si todos los hombres mueren, es porque Dios hará de esto la excusa para hacer que todos ellos resuciten.





¿Como saber cual es la voluntad de Dios para nuestras vidas?

La Torah (la Ley de Moises) contiene todo lo que el creyente necesita saber, a fin de comprender (a grandes rasgos) como guardar los mandamientos del Pacto, y cual es la voluntad de Yah para su vida. Así, cuando comienza a estudiar Torah, el creyente encuentra que, algunas cosas son evidentemente licitas (celebrar la pascua judía, dejar las esquinas de su cosecha para el bien de los pobres, honrar a sus padres, guardar el Shabbat, etc); mientras que otras son evidentemente ilícitas (no robar, no mentir, no practicar la usura, no fornicar, no ser altanero, no poner tropiezo ante el ciego, no maldecir al sordo, etc). Y, entre estos dos extremos, hay cosas que son dudosas; acerca de las cuales los sabios de Israel aun no llegan al total acuerdo. Algunas de estas cosas son: ¿Cual es la pronunciación exacta del Shem Ha Meforash (el Tetragramaton)? ¿Cuanto durara la era Mesiánica?, ¿Cuanto durara el castigo en Gehinnom?, ¿Quien (o que) es el Mesías?, ¿Volverán las diez tribus perdidas?, Etc.
El creyente maduro, pone a un lado lo que es dudoso, para poner su énfasis en cumplir aquello que es evidentemente licito (encarnando en si mismo el refrán que dice, “mas vale un pájaro en la mano, que ciento volando”). Pero, el creyente inmaduro, deja de lado aquello que la Torah hace claramente licito, para enfocarse en cambio en aquello que ha dejado incierto y dudoso (encarnado en si mismo el refrán que prohíbe “colar el mosquito, pero tragar el camello”). Es que, para el hombre que entiende el mensaje implícito de la Torah (no hagas mal a nadie, y haz lo bueno, pues un día Dios habrá de juzgarte, devolviéndote el mismo bien o mal que hayas obrado), resulta obvio que, seguir lo que la Torah ha hecho evidente, tiene prioridad sobre seguir aquello que ha dejado dudoso. Es decir, el honrar a nuestros padres, el tener misericordia del hambriento, el abstenernos de la mentira, de la usura, de la inmoralidad, y del oportunismo (cosas cuya recompensa la Torah garantiza que recibirán tanto Hebreos como gentiles, como muestra la historia de Job), es a los ojos de Yah (bendito sea) mucho mas importante que creer que fulano de tal es descendiente de una de las tribus perdidas de Israel; que fulano de tal (Jesús, Bar Koziva, Schneerson, etc) es el Mesías prometido; que el Shabbat podría a veces caer en un día distinto al día Sábado; o que el Tetragramaton debe pronunciarse de esta o aquella otra manera (Cosas cuya subjetiva naturaleza nos impide la certeza de saber si serán o no recompensadas).
La realidad es que, cuidar de las cosas que la Torah ha dejado dudosas, a cuenta de descuidar aquellas que ha dejado claramente evidentes, es como pretender “vencer a aquellos que corren a caballo, sin primero haber logrado vencer a los que corren a pie”. Es decir, si no podemos digerir (hacer nuestro) la pequeña idea de ser fieles a la verdad que es claramente evidente (como ordena el mandamiento, diciendo “no levantaras falso testimonio”), ¿como podemos proclamarnos custodios de aquellas verdades que ni siquiera son evidentes? Esto no es sino auto engaño, y soberbia; cosas por la cuales la ira de Dios viene sobre los hombres.
En resumen, si usted vive obedeciendo los diez mandamientos de la Ley (algo evidentemente licito); y aparece alguien ordenándole (en nombre de Dios) hacer algo que la Torah ha dejado dudoso (creer esta o aquella otra cosa; ir a este o aquel otro lugar; creer esta o aquella otra interpretación teológica; seguir este o a aquel otro personaje; o creer en este o aquel otro libro), sepa que Elohim no espera su ciega obediencia. A menos que sea usted un increíble profeta (a quien el Creador habla de forma clara y directa), vaya y consulte primero con los sabios de Israel, según ordena Dios en Deut. 17:8-11. Luego, haga lo que esos sabios (que son temerosos de Dios) le hayan aconsejado (siempre y cuando no menoscabe ni contradiga lo que la Ley hace claramente licito e ilícito).




Redención Paulatina

Un verso en la Escritura dice: "Migdol- la Salvación (Yeshuot) es de su Rey..." 2 Samuel 22:51, mientras que otro texto dice: "Magdil- la Salvación (Yeshuot) es de su Rey..." (Salmo 18:50). Tanto la palabra "migdol", como la palabra "magdil" vienen de la raíz Hebrea que significa "grande", o "agrandar", mientras que "Yeshuot" viene de la raíz Hebrea que significa "Salvación" (Yeshua). Al respecto, comenta el Rabino Yudan: Esto significa que la Salvación (Yeshua) no vendrá al pueblo de golpe, sino paulatinamente. ¿Y que significa el que este precedida por "magdil" (agrandar)? Pues que va creciendo lentamente ante el pueblo. Ahora ellos están inmersos en enormes sufrimientos, y cuando la Redención aparezca, si lo hiciese de golpe, no podrían soportarla. Por eso sucederá paulatinamente, creciendo de poco a poco. Es por esto que también se asimila a la aurora, como esta escrito: "Entonces tu luz se abrirá como la Aurora" (Isaías 58:8). ¿Y por que se asemeja a la Aurora? Pues porque no hay hora mas oscura que la que ocurre justo antes de que despunte la Aurora. Y si la luz del Sol resplandeciese repentinamente, los ojos de la gente no podrían tolerarlo. Por eso la Aurora surge y va iluminando lentamente, para luego aparecer la luz del Sol, de modo que nadie es dañado. Y esto es lo que significa el verso que dice: "Y el camino de los justos es como la luz de la Aurora"- Proverbios 4:18.





El Templo de Dios, y el Mesías

El Templo Hebreo de Jerusalén, era tipo y figura del corazón del hombre; el verdadero Templo de la Deidad: Siendo el Creador un Dios Santo (apartado de toda maldad), no puede morar en un Templo impuro- un corazón manchado por la inmundicia de la injusticia, la crueldad, y la arrogancia. ¿Como se purifica el Templo de Dios? Pues se purifica con agua- con el agua sagrada que son las lágrimas del arrepentimiento, y el quebranto. Y se mantiene puro con el frecuente uso de esa santa agua. En la antigüedad, tanto reyes como sacerdotes eran “ungidos” para su cargo por medio del aceite. Y, una vez hecho esto, se le adscribía a tal persona el titulo de “Mashiah” (palabra Hebrea que literalmente significa “ungido”). ¿Por que aceite? Pues porque el aceite no solo era de agradable consumo, sino que también era usado para curar las heridas, y para prevenir el mal olor (es decir, como desodorante).
Así, el propósito del aceite, era intimar que la persona ungida estaba ya sana; estaba libre de la inmundicia de los olores ofensivos; y estaba lista para ser de provecho a sus semejantes. Pero, esta limpieza y purificación externa [realizada con aceite], era solo un prototipo de una mas profunda y espiritual limpieza: la del corazón que es lavado con el agua pura del sincero arrepentimiento. No en balde narra la tradición Judía (Yoma 77b & 78a) que, una fina y pequeña fuente de agua, brotaba de la piedra que se hallaba en el lugar Santísimo del Templo [como intimando el agua que sale del corazón de piedra, una vez ha sido quebrantado]. Por eso dijo el profeta: “Y ESPARCIRÉ SOBRE VOSOTROS AGUA LIMPIA, Y SERÉIS LIMPIADOS de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; Y QUITARÉ DE VUESTRA CARNE EL CORAZÓN DE PIEDRA, Y OS DARÉ CORAZÓN DE CARNE» (Ezequiel 36:25-26).
De igual modo, el profeta predijo que, el río que sale del lugar Santísimo, dará vida [eterna] y sanidad [del pecado] a las naciones. Como esta escrito: «Y HE AQUÍ AGUAS QUE SALÍAN DE DEBAJO DEL UMBRAL DE LA CASA [DE DIOS] hacia el oriente, porque la fachada de la Casa estaba al Oriente. y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al mediodía del altar... Y díjome: ¿Has visto, hijo del hombre? Después me llevó, e hízome tornar por la ribera del arroyo. Y tornando yo, he aquí en la ribera del arroyo había árboles muy muchos de la una parte y de la otra. Y díjome: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán a la llanura, y entrarán en la mar: y entradas en la mar, recibirán sanidad las aguas. Y SERÁ QUE TODA ALMA VIVIENTE QUE NADARE POR DONDE QUIERA QUE ENTRAREN ESTOS DOS ARROYOS (dos arroyos, como intimando las lagrimas que brotan de nuestros dos ojos), VIVIRÁ: Y HABRÁ MUY MUCHOS PECES POR HABER ENTRADO ALLÁ ESTAS AGUAS, Y RECIBIRÁN SANIDAD; Y VIVIRÁ TODO LO QUE ENTRARE EN ESTE ARROYO» (Ezequiel 47:1, 6-9).
Es por esto que, cuando un hombre [o una mujer] derrama lágrimas de contrición y arrepentimiento [por su maldad], ya ha hayado la salvación, ha hayado al Mesías, y este ha entrado el Templo de su corazón; para purificarlo, y re-construirlo.





Judaísmo Universal, Pluralismo religioso, y Cristianismo

Un amigo Cristiano hizo en una ocasión el siguiente comentario: "El Judaísmo Universal, es algo muy bonito; pero, en lo que a fe concierne, Jesucristo es una figura demasiado grande como para descartarlo del modo que hace el Judaismo Universal. Aparte de eso, no creo que puedan garantizar por completo que la salvación no sea, tal y como dice el apóstol Pablo, el producto de confesar que Jesús es El Señor, y creer que El Padre le levanto de los muertos".
¿Que contestación da el Judaísmo Universal a este tipo de comentario? Nuestra contestación a este amigo cristiano, es que sea fiel a su conciencia. Si esta le dicta que la interpretación Cristiana de la Fe, es la correcta, debe seguir esa fe; si su conciencia le dicta que la salvación solo esta en creer que Jesús (shalom sea con el) es el Dios omnipotente, que vino al mundo para encarnarse y morir por los pecados de la raza humana; pues debe ser fiel a la fe Cristiana. Si es sincero y honesto, Dios sabrá recompensar su compromiso con lo que entiende ser la verdad.
Lo mismo aconsejamos a nuestros amigos musulmanes: si sus conciencias les dictan que la única forma de ser salvos es creer que no hay otro Dios fuera de Allah, y que Muhammad (shalom sea con el) es su profeta, deben entonces creerlo, y ser fieles a sus conciencias. El Creador sabrá recompensar su honestidad en seguir el sincero y honesto dictamen de sus conciencias. Lo mismo sucede con nosotros los Hebreos: habiendo invertido mas siglos que nadie estudiando la Torah, y teniendo el conocimiento mas intimo y preciso de la cultura, el idioma y la idiosincrasia de sus autores, tenemos el deber ético de seguir lo que nuestras conciencias dictan ser el producto de esos siglos de sincera y profunda investigación. Y esto no es otra cosa sino reconocer que la Torah no menciona a ninguna persona (sea judía o gentil) que halla incurrido en la ira Divina por rehusarse a creer en una particular interpretación dogmática.
Un buen ejemplo de esto es el relato acerca del rey Abimelec. La Torah dice que Avraham avinu fue a la tierra de Gerar, una tierra gobernada por el Rey Abimelec. Esta tierra era descrita en la Torah como “no habiendo temor de Dios en ella”. Para complicar las cosas, Abimelec decide tomar para si a Sarah, la esposa de Avraham. Entonces, Dios aparece a Abimelec en sueños, y le dice: “¡muerto eres!” ¿Por que incurre Abimelec en la ira Divina? ¿Seria acaso porque no tenia la teología correcta? ¿O seria quizás porque no creyó que habría de venir un gran Mesías (o profeta) que traería salvación al mundo? ¿Seria tal vez porque Abimelec practicaba una falsa religión? ¿O seria acaso porque no creía en el mismo Dios que creía Avraham?
La respuesta es ¡No! Dios no se molesto contra Abimelec por ninguna de estas causas. Si se airó contra el, fue solo porque Abimelec estaba a punto de hacer algo malo: acostarse con la mujer de su prójimo. Lo que desagrado realmente al Creador, no fue que Abimelec no creyera en la religión o en la teología de Avraham; fue que no viviera lo que es la expresa voluntad de Dios para el hombre: que haga solo el bien; que no adultere; que no oprima a nadie; que no tome lo que no le pertenece; que no mate; que no mienta; que no deshonre a sus padres; que no sea orgulloso. Esa fue la verdad Divina revelada a Israel; una verdad que transpira en todos y cada uno de los relatos, tanto de la Ley como de los Profetas.
Otro magnifico ejemplo de esto lo fue Faraón. Dios no se airó contra Faraón porque estuviese enojado contra la idolatría egipcia. Tampoco fue por que Faraón rehusara aceptar la religión o el Dios de los Israelitas. Lo que causo la ira del Creador, no fueron la teología ni la religión de Faraón; ¡fue su maldad! Fue que rehusó dejar en libertad a los esclavos Israelitas; negándose con ello a poner fin a siglos de injusta y despiadada opresión. Lo que enojo al Creador, fue que, en el proceso de exaltarse a si mismo, Faraón no solo estuvo dispuesto a ahogar a los infantes judíos, sino a pisotear la dignidad y el honor de millones de vidas humanas, hechas a imagen y semejanza del Creador. Cada vez que Faraón oprimía a algún esclavo, estaba indirectamente oprimiendo a Dios. Cada vez que atentaba contra la vida y el bienestar de algún esclavo, estaba simbólicamente atentando contra la vida y el bienestar de su Creador. Fue debido a estas obras de maldad, y no debido a alguna errada teología, que Faraón perdió progresivamente todo lo que poseía; hasta que, al final, perdió su propia vida.
¿Y que diríamos de Nabucodonosor y de su hijo? ¿Castigo Dios a Nabucodonosor por haberse negado a creer en la religión (o en la teología) de los cautivos Israelitas? ¡Absolutamente no! Si Nabucodonosor fue humillado, fue solo porque exalto su propia persona, haciendo una estatua de si mismo, y amenazo con quemar en el fuego a quien no la adorara. ¡Que ironía! En este relato, la Tanak nos muestra que fue Nabucodonosor (un rey pagano con ínfulas de grandeza) quien invento la idea de que, si no rendimos pleitesía a este o aquel otro hombre, terminaremos ardiendo en el fuego. En su sed de auto-exaltación, este extraviado rey estaba dispuesto a destruir a cualquier ser humano que no le rindiese la veneración y la pleitesía que codiciaba.
Y fue precisamente esta injusticia, y no su pobre teología, lo que le hizo incurrir en la ira divina. Por eso, cuando llega el momento de amonestarle, el profeta Daniel no exhorta al rey a convertirse al judaísmo, ni a creer en algún futuro profeta, o Mesías. No; lo que le aconseja es humillarse a si mismo, haciendo bien a aquellos que no estaban en una condición tan exaltada como la suya. ¿Por que? Pues porque Daniel sabia bien que, la manera de obtener el favor divino, no es creyendo en esta o aquella otra interpretación teológica; es haciendo bien al prójimo, y renunciando a todo tipo de orgullo y auto-exaltación. El verso dice así: “Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades haciendo misericordias para con los oprimidos, pues tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad”- Daniel 4:27.
Lo mismo sucedió con Belsasar, el “hijo” (nieto) del rey Nabucodonosor. Este rey se ensoberbeció a si mismo, tomando lo que era sagrado, y utilizándolo para honrar y enaltecer a quienes vivían una vida de inmoralidad (simbolizadas por sus concubinas) y de opresión (simbolizada por sus príncipes). Fue esta aptitud de orgullo e injusticia (y no ninguna falsa religión o teología) lo que encendió la ira de Dios contra Belsasar. El pasaje dice así: "El Altísimo Dios, oh Rey, dio a Nabucodonosor tu padre el reino y la grandeza, la gloria y la majestad. Y por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban y temían delante de él. A quien quería mataba, y a quien quería daba vida; engrandecía a quien quería, y a quien quería humillaba. Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en su orgullo, fue depuesto del trono de su reino, y despojado de su gloria. Y fue echado de entre los hijos de los hombres, y su mente se hizo semejante a la de las bestias, y con los asnos monteses fue su morada. Hierba le hicieron comer como a buey, y su cuerpo fue mojado con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place. Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto; sino que contra el Señor del cielo te has ensoberbecido, e hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus grandes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos; además de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste”- Daniel 5:18-23.
Curiosamente, el Maestro de Galilea (paz sea sea con el) predico esta misma verdad. En el evangelio de Lucas, capitulo diez y verso 25 al 28, se narra de un hombre que vino a Jesús para preguntarle de que forma podría ganar la vida Eterna. La respuesta que dio el Galileo, fue una sencilla, y directa. El pasaje dice así: “Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Él le dijo: ¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees? Aquél, respondiendo, dijo: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás”. Jesús le mostró a este hombre que la vida eterna se obtiene haciendo el bien prescrito en la Ley. Es decir, amando a Dios y a nuestro prójimo. Y esta casi demás decir que, el que ama a su prójimo, lo demuestra tratándole con justicia, con misericordia, y con humildad.
Quien ama a su prójimo, se abstiene de robarle, de matarle, de mentirle, de adulterar con su mujer, de oprimirle, de hacerle sufrir, de deshonrarle, o de hacerle mal. En fin, quien ama a su prójimo, le trata con la misma deferencia que desearía para si mismo. Por eso Jesús resumió la Ley diciendo: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la Ley y los Profetas”- Mateo 7:12. Es precisamente debido a este llamado Divino a comprometernos con hacer el bien, que Jesús postulo que, aquel hombre rico, que no tuvo misericordia del enfermo Lázaro, termino siendo enviado al tormento del Hades. El verso dice así: “.... y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Avraham, y a Lázaro en su seno”- Lucas 16:22-23.
¿Se perdió aquel hombre rico por no haber tenido la teología correcta? ¿Se perdió por no haber creído que Jesús era el Mesías? ¿Se perdió por no creer en el profeta que habría de venir? ¡No! Si el rico “se perdió”, fue porque hizo lo malo; porque no tuvo misericordia de aquel prójimo que sufría; se perdió porque no dio de comer a su prójimo hambriento, ni dio de beber a su hermano sediento; se perdió porque se exalto a si mismo, procurando solamente su propio bienestar.
Por esto es que, describiendo a aquellos que habrán de heredar la vida eterna, Jesús aclaro que no serán aquellos que saben quien es el Mesías, ni aquellos que siguen la religión (o la teología) correcta; no serán quienes siguen al profeta correcto, o siguen la Escritura correcta; serán aquellos que hicieron bien a su prójimo, y fueron humildes; serán aquellos que dieron de comer al hambriento, que dieron de beber al sediento; que cubrieron al desnudo; que visitaron al enfermo, que vinieron al preso.
El verso dice así: “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que, en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”- Mateo 25:34-40.
Así, no es que el Judaísmo Universal no otorgue a Jesús (paz y bendicion sean con el) la importancia que, como figura histórica y religiosa merece; Es que entiende que Jesús fue un creyente Hebreo, y que lo que en realidad predico, no fue lo que al presente conocemos como “Cristianismo”. La predica de Jesús, fue la ética de la antigua religión Hebrea. Esta postulaba que, lo que Dios pide del hombre, no es que crea en un dogma teológico particular, sino que abrace el estilo de vida ético y moral que espera Dios de sus Criaturas. Este es uno de compromiso con hacer el bien, y con renunciar a toda forma de orgullo y auto-exaltación. Esta es, en la conciencia del creyente Hebreo, la única y verdadera religión. El resto, es solo comentario.





What is God?

Hebrew understanding of God is a little more complicated than what most Christians, Muslims, or even atheist imagine. In a nutshell, God is described as “Ein Sof”, a word loosely translated as “the Limitless” (Infinite). Also, God is called “Ha Makom”, a word translated as “The Place”; what Place? the place inside which our whole Universe is located. Thus, Hebrew religion compares God to an infinite man; a man so incredibly huge, that our own universe (and everything contained in it) is just a subatomic particle, contained within one of God's atoms, contained within one of God's molecules, contained within one of God's cells, contained within one of God's organs, contained within God's "body". And, just like the subatomic particles of our own body spontaneously come into and out of existence (without affecting the well being of the whole body), even if we humans were capable of the worst kind of evil (destroying our whole universe), it wouldn’t affect God’s existence in the slightest amount. Also, being so infinitely large, God would encompass our whole universe (which is only one of the subatomic particles of His "body"), without actually being in our universe (or even existing inside of it!). There’s more! God wouldn’t be that infinitely large (physical) body, but rather the non physical “thing” (or “soul”) that lies beyond that body, and powers it.
Again, the Hebrew sages knew the former was only a crude comparison; God is much more! In other words, God isn’t just "a Big glorified human”; He’s infinitely more! God doesn’t have a limited form, nor does He shares our physical limitations within time and space, as time and space are also "inside" of Him. One example of this might be that a human being isn’t aware, and cannot control, what’s going on inside his cells (let alone inside his subatomic particles!). But, although infinite, God knows exactly what’s going on everywhere, and has final control of everything. That’s why Hebrew believers praise their God, because He is indeed an Awesome thing.
Still, why is this view despised by the general population? Well because, it implies we human beings are so infinitely small that, compared to the Creator, both our existence as well as our realm of existence, amounts to little more than nothing. And, it goes without saying that, our so called “science”, amounts to even less. But man loves to fancy himself of being a great thing!; he considers himself great enough to be the measuring standard for all kind of perfection; so great as to be certain that his so called "science" qualifies to be the absolute standard of truth and morality. Man’s arrogance conveniently makes him forget that, in the final analysis, he is little more than a talking and walking leather bag, full of excrement, and urine. He forgets that his great “science” can’t yet cure aging, death, or even a common cold. He forgets that the squid (a dumb beast) can become invisible within it's sea environment; thus displaying a far more advanced technology than what we humans have (yet the humble squid knows of no pride, nor arrogance!).
So, God's existence isn’t humanity's real problem; it's humanity's unwillingness to come to terms with it’s true place in life; a place where kindness springs from the humility of recognizing we are not the infinite God, but rather a small, finite, and insignificant part of the Universe. You claim there’s no such fantastic thing as a God??? Well, if we pause, and consider the reality of the fantastic scale of the Cosmos, we would be forced to conclude that, only the fantastic, is likely to be real.





El Milagro de la obediencia a los mandamientos

Cuando un hombre cree en los mandamientos de Yah, y somete su alma a la obediencia de ellos, se obra en ese hombre un milagro tan grande como el de la creación del alma de Adam. ¿Y la prueba de ello? Pues Naamán, quien creyó lo ordenado por Dios, y procedió a sumergirse siete veces en el Jordán. Y, ¿Por que siete? Pues porque el siete tipifica el acto de completar una nueva creación, como esta escrito: “Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo...”- Génesis 2:2. Es decir, cuando Naamán sometió su alma a la obediencia de lo ordenado por el Creador (sumergiéndose siete veces en el Jordán), una nueva vida fue creada dentro de el, tal y como sucedió durante la creación de Adam; En otras palabras, ¡Naamán volvió a nacer! Por eso dice la Escritura: “... entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño (recién nacido), y quedó limpio” - 2 Reyes 5:14.



«Si vives suficiente tiempo en el fango, dejaras de percibir las manchas; y si vives suficiente tiempo entre la basura, dejara de apestarte lo podrido; Es que ya no veras las cosas como son, sino como ahora eres. Así, debes alejarte tanto del fango, como de la basura (la chabacanería y la inmoralidad), y acercarte a la perfumería (aquellos lugares donde realmente se enseña a imitar el ejemplo de nobleza, limpieza, justicia, misericordia, y humildad que para sus criaturas modela el Creador)»




Dios permite que el Hombre escoja [con sus obras] tanto su castigo, como su recompensa

Hay en la Torah (la Escritura Hebrea) una verdad que resalta por su sabiduría y justicia. ¿Cual verdad? Pues que el Creador no habrá de juzgar arbitrariamente a nadie. Es decir, no enviara personalmente a nadie al cielo, ni tampoco al infierno. En cambio, la manera en que lleva a cabo su Juicio, es hacer que el Universo (que no es sino uno de sus muchos sirvientes) cumpla la Ley Divina que le obliga devolver a cada uno el mismo "cielo" (o el mismo "infierno") que con sus obras haya escogido (ley de siembra y cosecha). Como dice la Escritura que sucedió con el rey Agag, cuyo “infierno” fue ser destruido por la espada: "Como tu espada ha matado a los hijos de muchas madres, ahora tu madre se quedará sin hijos. Y Samuel cortó (con su espada) a Agag en pedazos, delante del Señor (cumpliendo así el juicio Divino) en Gilgal" - 1 Samuel 15:33. Lo mismo dice la Escritura que sucedió con Adoni-bezec, quien fue castigado con el mismo mal que escogió hacer a su prójimo, como esta escrito: «Y hallaron a Adoni-bezec en Bezec, y pelearon contra él; y derrotaron al cananeo y al ferezeo. Mas Adoni-bezec huyó; y le siguieron y le prendieron, y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies. Entonces dijo Adoni-bezec: Setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, recogían las migajas debajo de mi mesa; como yo hice, así me ha pagado Dios. Y le llevaron a Jerusalén, donde murió» (Jueces 1:5-7). De igual modo se dijo de Babilonia, que seria recompensada de acuerdo a sus obras: "Haced juntar contra Babilonia flecheros, a todos los que entesan arco; acampad contra ella alrededor; no escape de ella ninguno; pagadle según su obra; conforme a todo lo que ella hizo, haced con ella; porque contra Yah se ensoberbeció, contra el Santo de Israel" - Jeremias 50:29.
Es por esta razón que, todo hombre sabio, debe comprometerse con "sembrar" el bien ordenado por El Creador en las dos tablas de piedra (los diez Mandamientos), asegurando así su bienestar futuro.



¿Espera Dios la obediencia perfecta de su Ley?

La noble fe Cristiana, postula que la “recompensa” prometida para los que cumplen la Ley (los mandamientos), solo se obtiene si el hombre es capaz de guardar todos los mandamientos. Y, citan como justificacion el texto que dice: «Y les di mis estatutos, y les hice conocer mis decretos, por los cuales el hombre que los cumpliere vivirá» -Ezequiel 20:11. También aducen que, el hombre que viola tan solo uno de los mandamientos, ya se hace culpable de violarlos todos, como esta escrito: «Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la Ley» -Santiago 2:11. Finalmente, el Cristianismo reclama que, como la Biblia dice que no hay hombre que nunca peque («Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque»- Eclesiastés 7:20), podemos concluir con seguridad que nadie puede “obtener la vida (eterna)” confiando en el merito de su perfecta obediencia a la Ley; pues, en la practica, nadie es capaz de lograrlo. Así, nuestros hermanos cristianos concluyen que Dios se vio forzado a proveer a la raza humana un camino alterno de salvación; a saber, la gracia de creer en la redención efectuada por el derramamiento de la sangre del Nazareno (la paz y la bendición de‫ יהוה‬ sean con el). ¿Cual es el problema con esto? Pues que, aunque aparenta ser una hermosa y sencilla verdad, no es sino una ilusión; una fantasía ingeniosa; una que, al igual que el famoso arte callejero (street art), pretende incluir en nuestro panorama una dimension que, cuando se examina desde otro angulo, resulta ser inexistente.

El siguiente relato aclara lo que intentamos decir: Durante el primer siglo de la era Cristiana, hubo entre los Judíos un venerado rabino, llamado Rabban Gamaliel (posiblemente, el maestro de Saulo de Tarso). Se cuenta que, cada vez que Rabban Gamaliel leía el texto del Salmo 15:5, procedía a romper en lágrimas. El pasaje dice así: «... el que hace estas cosas, no resbalará jamás». ¿Por que lloraba el Rabino Gamaliel? Pues porque creía que el Salmo implicaba que, la promesa de seguridad eterna (no resbalar jamas), era solo para quienes obedecieran todos los mandamientos listados en el Salmo (no para aquellos que fallaran en cumplir alguno de ellos). Un día, oyendo la interpretación que hacia Rabban Gamaliel, el Rabino Akiva le cito el original Hebreo del pasaje que se encuentra en Levítico 18:24. Akiva le dijo: «De acuerdo a tu lógica, el pasaje que dice: “... no os amancillaréis en todas estas cosas...”, tendría que interpretarse como que, para que un hombre se amancille, tendría que cometer todos los pecados allí enumerados. Pero que, si tan solo comete uno de aquellos pecados, no se amancillaría. Sin embargo, la realidad es que, en ese pasaje, la expresión “en todas estas cosas” significa que, si el hombre comete una sola de las desobediencias allí nombradas, es como si las hubiera cometido todas. Así también en el Salmo 15:5, la expresión “todas estas cosas” significa que, si el hombre obedece uno de los mandamientos allí enumerados, es como si los hubiese obedecido todos».

La Escritura Hebrea confirma la anterior enseñanza, pues postula que el favor que extiende Dios a sus siervos, no esta basado en pasadas acciones y aptitudes; sino en sus aptitudes y obras presentes. Es decir, si el hombre que obedece los mandamientos, decide un día rebelarse y violarlos, su pasada obediencia y sumisión no le cualifican para continuar gozando del favor Divino. Por otro lado, si el hombre vive en rebeldía y desobediencia, pero decide tomar una aptitud de arrepentimiento y obediencia, su pasada desobediencia a los mandamientos no le impide alcanzar de nuevo el favor de Dios. Como esta escrito: “Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. TODAS LAS TRANSGRESIONES QUE COMETIÓ, NO LE SERÁN RECORDADAS; en su justicia que hizo vivirá...”- Ezequiel 18:21-22. Y en otro lugar: “Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo según el derecho y la justicia, hará vivir su alma. Porque miró y se apartó de todas sus transgresiones que había cometido, de cierto vivirá; no morirá...CONVERTÍOS, Y APARTAOS DE TODAS VUESTRAS TRANSGRESIONES, Y NO OS SERÁ LA (PASADA) INIQUIDAD CAUSA DE RUINA”- Ezequiel 18:27-28&30. Y también mas adelante: “cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; si él se convirtiere de su pecado, e hiciere según el derecho y la justicia, si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá. NO SE LE RECORDARÁ NINGUNO DE SUS PECADOS QUE HABÍA COMETIDO; hizo según el derecho y la justicia; vivirá ciertamente” - Ezequiel 33:14-16




Por cuanto, el que acostumbra hacer lo bueno, es bueno; Y, el que acostumbra hacer lo malo, es malo...
Por cuanto, el que acostumbra actuar de forma inmoral, es inmoral; Y, el que acostumbra actuar de forma moral, es moral...
Por cuanto, el bueno y moral, representa a Israel [los hijos de Dios]; mientras que el malo e inmoral, representa a las Naciones de Canaan [los hijos de Ha Satan]...
Por cuanto, Dios ordeno a Israel pelear contra las Naciones de Canaan, a fin de someterlas...
Por tanto, los hijos de Dios no deben someterse a los hijos de Satan, sino que [al igual que hicieron los Macabeos] deben luchar por someterlos



No podemos servir a mas de un Creador

Si bien es cierto que (según los escritos Cristianos) Jesús de Nazaret (la paz y la bendición de ‫ יהוה‬sean siempre con el) nació, vivió, y murió como judío, no es menos cierto que, el contenido de su mensaje, fue uno de naturaleza universal. Este mensaje, no es otra cosa sino la verdad implícita de la fe Hebrea de nuestro padre Avraham: el que, en un sentido espiritual, todos llevamos dentro de nosotros un Caín, y un Abel; un Faraón, y un Moisés; un Ha Satan, y un Mesías; un impulso a hacer lo malo, y un impulso a hacer lo bueno; un Judío, y un gentil. Y que, cuando nos arrepentimos de nuestra infracción a los mandamientos Divinos, nuestro impulso a hacer lo bueno vence a nuestro impulso a hacer lo malo; y, nuestro Judío interior, vence a nuestro gentil interior, liberándonos así del exilio espiritual en el cual se hallaba nuestra alma. Jesús enseño que, cuando nos afanamos mas por las necesidades temporeras, que por las necesidades eternas, nuestro gentil interno ha vencido a nuestro Judío interno, como esta escrito: “No os afanéis, pues, diciendo ¿Que comeremos, o que beberemos, o que vestiremos? PORQUE LOS GENTILES (QUE MORAN DENTRO DE VOSOTROS) BUSCAN TODAS ESTAS COSAS; PERO VUESTRO PADRE CELESTIAL (EL PADRE DEL PUEBLO JUDÍO QUE LLEVAIS EN VUESTRO INTERIOR) SABE QUE TENEIS NECESIDAD DE TODAS ESTAS COSAS. Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia (¡no os dejéis vencer por vuestro gentil interno!), y todas estas cosas os serán añadidas” - Mateo 6:31-33. De la misma manera, Jesús enseño que, cuando rehusamos hacer la paz con nuestros semejantes, esa conducta hace que el gentil que mora en nosotros lleve cautivo (o “venza”) a nuestro Judío interno. Como esta escrito: “POR TANTO, SI TU HERMANO PECA CONTRA TI, VE Y REPRÉNDELE ESTANDO TÚ Y ÉL SOLOS; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere (es decir, si rehusare reconciliarse contigo), toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la congregación; Y SI NO OYERE A LA CONGREGACIÓN, TENLE POR GENTIL Y PUBLICANO (es decir, asume que el Judío que mora en el interior de ese hermano, esta cautivo por los gentiles que en el habitan)” - Mateo 18:15-17.
Así, todo hombre que procede al sincero arrepentimiento, comprometiéndose con hacer a otros el bien prefigurado en los Diez mandamientos, no solo se hace espiritualmente Judío, sino que recibe la esencia misma de la Ley, así como el perdón de sus pecados, y el favor de su Creador. Esta es la razón por la cual es Galileo es citado diciendo: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque ESTO ES (LA TOTALIDAD DEL MENSAJE DE) LA LEY Y LOS PROFETAS”- Mateo 7:12.
Desafortunadamente, en la noble fe Cristiana, este mensaje ha quedado oculto detrás de docenas de cartas y epístolas que, tratando de "aclarar" (para beneficio de los gentiles) el Judaísmo Universal de Jesús, terminan finalmente negándolo, al postular que: «... si por la Ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo»- Gálatas 2:21. La realidad es que, si fuésemos a juzgar con justicia, tendríamos que admitir la validez del argumento contrario: "Si por la gracia (y no por las buenas obras) fuese la justicia, entonces por demás sufrió Job la perdida de sus hijos; por demás dejo Avraham su tierra y su parentela; por demás murió Urías Heteo; por demás murió Nabot de Jezreel; por demás sufrió David la persecución de Saúl; por demás murieron los sacerdotes de Nob; por demás fue echado Daniel en el foso de los Leones; por demás predico Jonás arrepentimiento a los Ninivitas...". En su ceguera espiritual, nuestros amados hermanos Cristianos no logran ver lo que esta claramente expuesto ante sus propios ojos: que, si la vida de obediencia a los mandamientos Divinos que caracterizo al Nazareno, le permitió alcanzar la resurrección de entre los muertos, fue para demostrar que, todo aquel que muestre ese mismo compromiso con los mandamientos, gozara algún día de una similar resurrección. ¡Pero no!, el liderato Cristiano no puede aceptar esta verdad, pues implicaría que es posible obtener la misma victoria que obtuvo el Nazareno (siendo así semejantes a el), sin tener que vernos forzados a abandonar la fe Judía que profesaron nuestros ancestros; Y, esto, simplemente no puede ser aceptado, pues restaría gloria y merito a la figura del hombre que el Cristianismo adora como supremo Dios. Fue por este motivo que el Cristianismo comenzó a postular la extraviada idea de que, para que nuestra obediencia a los mandamientos fuese agradable al Creador, esta tenia que ser absolutamente perfecta; pues de otro modo no serviría de nada, ya que no proveería garantía alguna de recompensa (salvación). Esta postura teológica, sirve bien al propósito de exaltar la figura del Nazareno, pues permite a nuestros hermanos Cristianos reclamar que solo Jesús pudo guardar perfectamente la Ley; algo que, según alegan, ningún otro hombre podrá jamas lograr.
¿Entiende usted el problema con todo esto? En su sincero (pero extraviado) deseo de atribuir méritos (dar pleitesía) a la figura del Nazareno, el Cristianismo termina adscribiéndole faltas (blasfemando) al Creador. Tratemos de explicarlo con un sencillo ejemplo: Imagine que usted trabaja en una fabrica , donde construye sillas para personas impedidas. Suponga en adición que su trabajo demanda que permanezca en pie doce horas diarias, a fin de cumplir su tarea mensual de producir 613 sillas. Un día, cuando pasa usted a recoger su salario mensual, encuentra que su jefe rehúsa pagarle salario alguno. Cuando pide una explicación, su jefe le informa que usted fallo en cumplir perfectamente lo que se le había ordeno, pues echo a perder 2 de las 613 sillas . Usted pide al jefe que sea justo, procediendo a pagarle el dinero correspondiente a la labor por las 611 sillas que en efecto fueron correctamente construidas; pero su jefe insiste en decirle que, el error cometido en la construcción de las dos sillas defectuosas, anula completamente cualquier recompensa por las sillas que fueron correctamente construidas. ¿Que pensaría usted de ese jefe? ¿Lo consideraría usted un jefe noble, justo, y compasivo? ¿O pensaría usted que es un jefe injusto, cruel, y ladrón? ¿Que si ese jefe fuese Dios? Imagine usted que pasa cuarenta años de sus vida haciendo bien a su prójimo: no le roba, no le mata, no le miente, no adultera con su mujer, no codicia nada de su prójimo. Usted es un hijo que honra a Dios y a sus padres; una persona humilde, y de integridad; que se compadece de los que sufren; que alimenta al hambriento, que da de beber al sediento, que cubre al desnudo, y que perdona a quienes le ofenden. Entonces, usted muere; y, cuando se encuentra ante su Creador, este rehúsa darle recompensa alguna por el bien que realizo durante su vida. Cuando pregunta cual es la razón de tan injusto trato, el Creador le informa que usted fallo en cumplir perfectamente sus mandamientos: que no siempre dijo toda la verdad, que en alguna ocasión se enojo con su mujer; que en algún momento no escucho el consejo de sus padres, o que en algún momento admiro la belleza de una mujer distintas a la suya. ¿Que pensaría usted de ese Creador? ¿Lo consideraría usted un dios de perfecta justicia, misericordia, y compasión? ¿O le consideraría un dios injusto, sin misericordia, y cuya ética y moralidad son cuestionables? ¿Entiende ahora cual es el problema? El problema es que, en su ciego anhelo de hacer que las masas rindan pleitesía al Galileo (un hombre de carne y hueso) el Cristianismo esta dispuesto a (sucintamente) adscribir faltas éticas y morales a Yah El Creador (bendito sea). Y, esta aptitud, no es otra cosa sino inmoral idolatría. Por eso, quienes predicamos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, enfatizamos que, no importando cuan grande creamos haber sido esta o aquella otra persona (Moisés, Jesús, Shimon Bar Yohai, Muhammad, Maimónides, Baal Shem Tov, Breslev, Schneerson, la madre Teresa de Calcuta, etc), nadie fuera de Yah ‬merece ser servido y temido, pues la Escritura dice: “A יהוה tu Dios temerás, y a El solo servirás...” - Deut. 6:13. ¿A quien dice el pasaje que debemos temer y servir? ¿A Avraham? ¿A Moisés? ¿A Jesús? ¿A Muhammad? ¿A Elena G. De White? ¡No! La Escritura ordena que adoremos solamente a aquel Dios cuyo nombre es Yah ( יהוה ), el Dios que libro a Israel de la esclavitud egipcia. En el momento en que pensamos que alguien (o algo) fuera de ‫ יהוה‬es digno de recibir la misma pleitesía que Yah, hemos caído en el pecado de idolatría, pues no podemos servir a dos señores, sin terminar siendo infieles a uno de ellos: «Yo ‫ ;יהוה‬este es mi (único) nombre; y a otro no daré mi gloria...»- Isaías 42:8




«No importando si es Judio, o Gentil; Cristiano, o Musulman; a los ojos de Dios, el hombre que rehusa guardar los (diez) mandamientos, es un hombre soberbio y maldito. Como esta escrito:

"Reprendiste a los Soberbios, los Malditos que se desvían de tus mandamientos"
(Salmo 119:21)»



Ningun Hombre puede ser El Creador

La noble tradición Cristiana, afirma que Jesus de Nazaret (la paz de Yah sea con el) es el Creador del Universo; el Dios de Avraham; aquel Dios que entrego la Ley a Israel, por mano de Moisés su siervo, allá en la cima del monte Sinaí, Como enseñan los siguientes textos Cristianos: “YO (JESÚS) Y EL PADRE UNO SOMOS”- Juan 10:30; “Entonces Tomás respondió y le dijo (a Jesús): ¡Señor mío, y DIOS MÍO!”- Juan 20:28; “Mas del Hijo (es decir, de Jesús) dice: TU TRONO, OH DIOS, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino”- Hebreos 1:8; “Y TODOS EN MOISÉS fueron bautizados en la nube y en el mar... y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque BEBÍAN DE LA ROCA ESPIRITUAL QUE LOS SEGUÍA, Y LA ROCA ERA CRISTO”- 1 Cor. 10:2-4 (segun Genesis 49:24, la Roca de Israel no era otro sino el mismo Yah, bendito sea)
En adicion a afirmar la Divinida de Jesus, la noble tradición Cristiana afirma que el Nazareno (p.s.c.e.) es la imagen visible del Dios invisible, como esta escrito: "Cristo es la imagen visible del Dios invisible"- Colosenses 1:15. Tambien reclama que, "toda la plenitud de la Deidad" (todos los atributos Divinos), habitaron en el Nazareno, como esta escrito: “Porque EN ÉL (JESÚS) HABITA CORPORALMENTE TODA LA PLENITUD DE LA DEIDAD”- Colosenses 2:9.
De este modo, si el Creador posee una imagen fisica, esa imagen tiene que por fuerza ser la imagen de Jesus; y si tiene un cuerpo fisico, tiene que por fuerza ser el cuerpo de Jesus. Pero, ¿como dicen los Evangelios que era el cuerpo del Nazareno? ¿Cual era su naturaleza? Pues, para sorpresa nuestra, el relato Cristiano afirma que, tanto antes como despues de su resurreccion, el cuerpo del Nazareno fue un cuerpo fisico- un cuerpo compuesto de carne y hueso, como esta escrito: “Mirad mis manos y mis pies (el lugar en donde estuvieron los clavos), que yo mismo soy; palpad, y ved; porque UN ESPÍRITU NO TIENE CARNE NI HUESOS, COMO VEIS QUE YO TENGO”- Lucas 24:39.
Finalmente, el relato evangelico indica que, luego de resucitar, el Dios que poseia la imagen de un hombre, asi como un cuerpo de carne y hueso, subió al cielo, para sentarse en el trono de la Deidad. Como esta escrito: “Y mire, y VI QUE EN MEDIO DEL TRONO, y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, ESTABA en pie UN CORDERO COMO INMOLADO...”- Apoc. 5:6. Y también dice en otro lugar: "... EL CUAL, SIENDO el resplandor de su gloria, y LA IMAGEN MISMA DE SU SUSTANCIA, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, HABIENDO EFECTUADO (EN LA CRUZ) LA PURIFICACIÓN DE NUESTROS PECADOS por medio de sí mismo, SE SENTÓ A LA DIESTRA DE LA MAJESTAD EN LAS ALTURAS”- Hebreos 1:3.
En resumen, el Cristianismo postula que El Creador es un hombre (cuyo nombre es Jesús). Y, siendo un hombre, el Creador posee una imagen física, así como un cuerpo de carne y hueso. Esta imagen, o cuerpo Divino, esta sentado en un trono localizado en los cielos. Así, cuando el cristiano se inclina (para adorar a Jesus), esta en efecto inclinándose ante la imagen de un hombre de carne y hueso; una imagen puesta en un trono, que esta a su vez en los cielos.
Pero, el creyente judío, no puede aceptar nada de esto, pues implicaria que el hombre no esta hecho a imagen y semejanza del Creador; sino que, es el Creador, quien esta hecho a imagen y semejanza del hombre; como si el hombre (¡y no El Creador!) fuese la medida de todas las otras cosas. En adición, esta repugnante idea, niega lo enseñado por el Dios de Israel (el único y verdadero Dios). Es que, habiendo creado (de la nada) todas las cosas, ninguna cosa puede en justicia representar al Creador; Y, el pretender así hacerlo, seria levantar un falso testimonio. ¿Cual seria ese falso testimonio? Pues que, esa cosa que utilizamos para representar al Creador (una estrella, un becerro, una paloma, un trono, una roca, un hombre, una mujer, un cuerpo físico, un pedazo de carne, una cantidad de huesos, una cantidad de espacio, una cantidad de tiempo, etc), es también eterna (es decir, es también una Divinidad); y, esto, es inaceptable, pues seria negar el monoteísmo enseñado en la Ley, el cual postula que hay una sola cosa que nunca tuvo un principio: יהוה El Creador.
Es que, si es cierto que el Dios de Israel siempre ha existido en la forma de un hombre como lo fue el Nazareno [un hombre que ve, que oye, que habla, y que posee un cuerpo físico (un cuerpo de materia, que a su vez existe en tiempo y espacio)], entonces el sentido común no deja otra opción que no sea concluir que el Dios de Israel no es realmente el Creador de todas las cosas; pues obviamente no creo la forma, la visión, la audición, el habla, el tiempo, el espacio, ni tampoco la materia [ya que todas estas cosas han co-existido eternamente con El].
La anterior, es precisamente la teología que Moisés quería que los Israelitas despreciaran; la teología de paganos como el Griego Aristóteles, que postulaban que el Universo es Eterno; es decir, que la materia, el tiempo, y el espacio, no requieren de un Dios Creador, pues han existido eternamente; y, este atributo de eternidad, hace que el Universo (y la materia contenida dentro de el) sea en si mismo una deidad. Desafortunadamente, esta burda y pagana teología, conduce inevitablemente al culto de las criaturas (con sus vicios y defectos morales), en vez de al Creador, que es moralmente perfecto y sublime. Y, es por esto que, no importando cuantos milagros y prodigios se le adscriban al maestro de Galilea (la paz y la bendición de יהוה sean con el), el judío que conoce a fondo la Ley, no tiene otro remedio que rechazar el dogma Cristiano que le proclama ser el Creador.
Lo hasta aquí dicho, también explica la razón por la cual el primer mandamiento dado por Dios a los Israelitas, fue que creyesen en la existencia de una sola deidad (es decir, de una sola cosa que nunca tuvo principio- יהוה el Creador); y tambien fue la causa de que, el segundo mandamiento, fuese que se abstuviesen de representar a יהוה por medio de imagen alguna, y se abstuvieran de inclinarse ante tal imagen: “Yo soy יהוה tu Dios, que te saque de tierra de Egipto, de casa de servidumbre (del servicio a Faraón, un hombre extraviado e inmoral, que reclamaba ser Dios). No tendrás dioses ajenos delante de (o, “en adición a”) mi. No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que esta arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinaras a ellas, ni les servirás; por que yo (y no esa imagen) soy יהוה tu Dios; fuerte (pues no tengo necesidad de nada, ni de nadie); celoso (pues no comparto mi gloria con nada, ni con nadie)...” - Deut. 5:6-9.
Es también por esto que la Tanak (Escritura Hebrea) afirma de modo categórico que Dios no es un hombre; como enseño Moisés nuestro maestro, cuando dijo: “Dios no es hombre, para que mienta (reclamando para si mismo la pleitesía del Gran Rey, cuando esa pleitesía en realidad esta destinada a pasar a su hijo heredero); ni hijo de hombre, para que se arrepienta (es decir, para que, como “Dios hijo” tenga una voluntad distinta a la del “Dios Padre”, viéndose así obligado a arrepentirse de diferir con su Padre Dios)”- Números 23:19. O, como también dice en otro lugar: “... EL QUE ES LA GLORIA DE ISRAEL no mentirá, ni se arrepentirá, porque NO ES HOMBRE para que se arrepienta...”- 1 Samuel 15:29.
La realidad es que יהוה (El Rey del Universo) no tiene literalmente un hijo, con el cual tenga que compartir su gloria (la pleitesía de sus criaturas); ni tampoco tiene un Padre, al cual tenga que rendir sumisión y pleitesía; como predica el Cristianismo acerca del Nazareno, cuando alega que, al final, Jesús (el “Dios hijo”) se sujetara al “Dios Padre”: «Pero, luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el (Dios) Hijo mismo se sujetara al que le sujeto a El todas las cosas, para que Dios (Padre) sea todo en todos»- 1 Cor. 15:28.
La Escritura Hebrea anticipo esta extraviada teología, y advirtió a los Israelitas acerca de ella, cuando dijo: «... ASÍ DICE יהוה, Rey de Israel... “YO SOY EL PRIMERO (porque no tengo padre), Y YO SOY EL POSTRERO (porque no tengo hijo), y FUERA DE MÍ, NO HAY DIOS (porque no tengo hermano)»- Isaías 44:6. Y, «Ved ahora que YO, YO SOY, Y NO HAY DIOSES CONMIGO (no hay nadie que sea un “co-Dios” conmigo)...» - Deut. 32:39.
En conclusión, Jesús de Nazaret (la paz de יהוה sea con el) fue un gran maestro de la fe Hebrea, que predico las verdades del Judaísmo Universal. Pero su predica aparenta haber sido secuestrada (y/o torcida) por elementos que la harian herramienta del "malabarismo teologico" que seria utilizar el Judaismo Universal de Jesus, para sancionar la inmoralidad (y falta de etica) de la idolatría Greco-Romana; es decir, para seducir al pueblo Judio, a endiosar al hombre Jesus, tal y como los Griegos endiosaban a Hercules, y los Romanos endiosaban al Cesar. Por esto, no es de sorprender que tantas sectas Cristianas pongan el énfasis en "creer en Jesus"; y no en obedecer los diez mandamientos de la Ley Divina (que conducen a la vida etica y moral que agrada al Creador). Es que, la idolatría, conduce inevitablemente a la inmoralidad, como consistentemente demuestra la Escritura Hebrea.




Who is the Messiah?

The New Testaments says that Jesus (the peace and blessing of Yah be upon Him) is the Saviour (the Hebrew word for this concept is “Moshia”, meaning “Annointed one”, or “one Saving”). But, what does the Tanak says? Who does the Tanak identifies as the Moshia (Saviuor)- " I -- I [am] Yah; And, besides Me, there is no Saviour" (Isaiah 43:11). In the former passage, the Hebrew word translated as “Saviour” is “Moshia”. Thus, the Hebrew Scriptures clearly states that it’s Yah ( יהוה ), and not Jesus, the true and ultimate Moshia (Messiah). And what does Yah demands from His followers? Repentance: “The sacrifices of God [are] a broken spirit, A heart broken and bruised (by repentance), O God, Thou dost not despise (will not refuse to forgive)”- Psalm 51:17.
This explains why were the people of Niniveh saved from destruction, even though Jonah never asked them to believe in any future Moshia. Why were they saved? Because they repented, and vowed to change their ways, living the life that pleases God: “And God seeth their works, that they have turned back from their evil way, and God repenteth of the evil that He spake of doing to them, and he hath not done [it]”- Jonah 3:10. This also explains the counsel prophet Daniel gave to king Nebuchadnezzar: “thy sins by righteousness break off, and thy perversity by pitying the poor, lo, it is a lengthening of thine ease” - Daniel 4:27. Notice how Daniel makes no mention of Salvation from God’s judgement through faith in a future Moshia. In fact, Nebuchadnezzar was restored without any need to humble himself before any Moshia other than Yah: “And at the end of the days I, Nebuchadnezzar, lifted up mine eyes unto heaven (in humility), and mine understanding returned unto me, and I blessed the Most High, and I praised and honored him that liveth for ever”- Daniel 4:34-35.




El testimonio que, acerca de Jesús, ofrece el Nuevo Testamento

Antiguamente había entre los judíos una costumbre que no existe al día de hoy. Y era que, cuando moría una persona, se hacia una elegía donde, por lo general, se colmaba al difunto de méritos que, a menudo, incluían dichos y obras singulares. Pero, quienes oían la elegía, entendían claramente que el difunto en realidad nunca hizo ni dijo las cosas que se le atribuían, sino que todo era un acto de “generosidad”, de parte de los que le amaron; quienes deseaban que el difunto fuera recordado con admiración, respeto y reverencia. Esto era particularmente cierto si el difunto había sido una persona santa y piadosa, que había enseñado Torah a las multitudes. Esto podría quizás explicar las contradicciones que se encuentran dentro del relato Evangélico, que a menudo adscriben a Jesús (ssce) dichos que, aunque a primera vista aparentan ser grandiosos, en la practica ningún maestro del Judaismo Universal habría jamas proferido. Esto incluye pasajes que pretenden que el lector acepte como correcto el que Jesús (alegadamente) se exaltara y glorificara a si mismo; o que demandara exclusiva pleitesía y fidelidad. El siguiente es uno de esos pasajes: “Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero....”. El pasaje concluye diciendo: “Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie. Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Y en vuestra ley está escrito que EL TESTIMONIO DE DOS HOMBRES es verdadero. YO soy el que doy testimonio de mí mismo, Y EL PADRE que me envió, da testimonio de mí”- Juan 8:12-18. Note como se le adscribe a Jesús el derecho de exaltarse a si mismo, y luego se le adscribe haberlo justificado diciendo que, tanto Jesús como el Padre Celestial son dos hombres distintos. Y, como el testimonio de dos hombres distintos, debía aceptarse como verdadero, por tanto Jesús tenia derecho a exaltarse a si mismo. ¡Ningún maestro de la Torah (ni mucho menos un maestro del Judaismo Universal, como lo fue el Nazareno), habría jamas dicho una barbaridad como ésta! ¡Ningún profeta habría osado jamas afirmar que Dios es un hombre, como cualquier otro Israelita. De hecho, aun el mismo Balaam, con todo y ser un profeta pagano, sabia que DIOS NO ES UN HOMBRE. El texto dice así: “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta”- Números 23:19. Mas tarde, el profeta Samuel confirmaría que ésta, era también la perspectiva de los profetas de Israel, cuando dijo: “... EL QUE ES LA GLORIA DE ISRAEL no mentirá, ni se arrepentirá; porque NO ES HOMBRE, para que se arrepienta”- 1 Samuel 15:29. Hay en el pasaje de Juan 8, algo aún mas perturbador; y es que, se presenta a Jesús, afirmando que los milagros deben ser interpretados como una confirmación de la inspiración Divina de las palabras y las obras del hombre que los realiza. Esto es desmentido, aun por los escritos cristianos, que presentan a Pedro (y a los seguidores de Jesús) realizando grandes milagros, a pesar de tener la equivocada idea de que el mensaje cristiano era solo para judíos.
La Torah enseñaba claramente que los milagros no eran confirmación alguna de la aprobación Divina, pues los magos de Egipto, realizaron milagros y prodigios, pero ello nunca implico que Dios estuviese dando testimonio de ellos. De hecho, Ha Shem advirtió a los Israelitas, que probaría su fe, permitiendo que se levantasen en medio de ellos hombres que harían milagros y prodigios, pero que les incitarían a servir a otro Dios. El verso dice así: “Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque El Señor vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a El Señor vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Adonai vuestro Dios andaréis; a Él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a Él serviréis, y a Él seguiréis”- Deuteronomio13:1-4.
Quizás el ejemplo mas claro de la anterior verdad, esta en el relato que se encuentra en Números 20. Allí, se nos dice que Adonai ordeno a Moisés hablar a la peña, a fin de que el Creador hiciera brotar agua de ella. Pero Moisés procede a cometer el pecado de adjudicarse a si mismo el milagro que esta por suceder. En adición, desobedece al Creador, pues en vez de hablarle a la piedra (tal y como se le había ordenado), procede a golpearla. Finalmente, juzga a Israel de una rebeldía de la cual, con sus acciones, el mismo se hacia tambien culpable. El verso dice así: “Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias”- Números 20:10-11. Así, al final del relato, el milagro se ejecuta, pero lejos de ser un testimonio Divino a favor de las palabras de Moisés, se convierte en una sentencia: Moisés no entrara a la tierra prometida.
Otro pasaje particularmente perturbador, y posiblemente indicativo de la artificial introducción de dichos y hechos en el relato evangélico, lo es el pasaje donde se adscribe a Jesús el haber dicho que, quien no odiara a su padre y a su madre, no podría ser su discípulo. El pasaje lee así: “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo”- Lucas 14:26. ¿Porque es perturbador este pasaje ? ¡Pues porque la Ley, claramente enseñaba que honrar a los padres era tan importante, que no hacerlo conllevaba la pena de muerte! Y esta casi de mas decir que, la peor forma de deshonrar a nuestros padres, es odiándolos. El pasaje es perturbador, aun si interpretamos el termino “odiar” de forma alegórica; es decir, si asumimos que lo que se nos intenta decir es que, el amor a los padres, debe parecer “odio”, comparado con el amor a Jesús. Y es que, aun si asumimos esta ultima perspectiva, el pasaje es blasfemo, pues implica darle a Jesús (un hombre noble y justo, pero al final de cuentas un hombre de carne y hueso) la adoración y pleitesía que solo corresponden al Creador.
Así, la interpretación que de Jesús (Shalom sea con el) hace la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, es que fue “una estrella que brillo con singular fuerza”; un gran maestro del Judaismo Universal; un poderoso profeta, enviado por Dios para recordar a nuestros ancestros el verdadero espíritu de la Torah (la instrucción Divina); su sentido ético mas profundo. Pero Jesús, definitivamente no era Dios encarnado; no era la manifestación exclusiva de algún Mesías humano; y, desafortunadamente, mucho de lo que se le adscribe haber dicho y hecho, no es sino el producto del bien intencionado (pero a menudo exagerado) deseo que sentían sus seguidores por exaltar su figura, sus enseñanzas, y su ministerio. Aun así, como ya hemos dicho, la figura del Nazareno sigue brillando como ejemplo de lo que es ser un hombre ungido (Mashiach) de Ha Shem; una meta a la que todo creyente judío esta llamado a aspirar.





«Ningun Judio, Cristiano, o Musulman que no haya sido circuncidado, entrara a la Jerusalen Celestial (el mundo que ha de venir), como esta escrito: "¡Despierta, despierta, vístete de poder, Sión! ¡Vístete tu ropa hermosa, Jerusalén, ciudad santa, porque nunca más vendrá [entrará] a ti incircunciso, ni inmundo!"»- Isaias 52:1




Adonai Yah, el Unico y Verdadero Mesías De Israel

La idolatría siempre conduce a la inmoralidad (mentir, robar, fornicar, deshonrar a Dios y a los padres, matar, etc); esta inmoralidad, siempre termina destruyendo a quienes la practican. Y, no hay peor idolatría, que la que se manifiesta cuando idolatramos a algún ser humano; independientemente de cuan sabio, cuan santo, o cuan ungido aparente haber sido esa persona. Es que, quien idolatra al hombre, es como quien cree poder alcanzar la perfección moral, imitando un "estándar" que por naturaleza es moralmente imperfecto (“Ciertamente no hay en la tierra hombre tan justo, que haga el bien y nunca peque”- Eclesiastés 7:20).
En cambio, quien adora e imita a Adonai (יהוה), no esta imitando a nadie ni a nada tangible; nada con la posibilidad de padecer algún tipo de imperfección física, ética, o moral. Quien adora a יהוה (bendito sea) imita la sabiduría, la justicia, la misericordia, y la humildad de יהוה ; tal y como esta prefigurada en cada rito de la Torah, en cada relato, en cada mandamiento, y en cada ordenanza.
Así, quien idolatra y sigue a un hombre (Jesús, Shimon Bar Yohai, Muhammad, Rav M. Schneerson, o el Mesías humano que espera el Judaísmo Ortodoxo) tarde o temprano terminara cayendo en el mismo "hoyo” de defectos morales e imperfecciones éticas (prejuicios raciales, orgullo, auto-exaltación, etc) que padeció (o habrá de padecer) el hombre al cual adora. Quienes seguimos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, sentimos un profundo respeto por la guianza que, en medio la noche moral de este mundo, proveen las grandes “estrellas” de las tres tradiciones monoteístas: Moisés, Jesús, y Muhammad (la paz y la bendición de Ha Shem sea sobre todos ellos); Pero, en el ultimo análisis, reconocemos que todos estos fueron simplemente eso, “brillantes estrellas”; es decir, pequeñas luminarias, que fulguraron en un “cielo” cuyo Astro Soberano no es otro sino El Sol De Justicia ( יהוה , el Dios de Israel). Por eso la Escritura dice: «Yo יהוה ; y, fuera de mi, no hay “Moshia” (quien salve)» - Isaías 43:11. En otras palabras, la suprema esperanza del verdadero creyente, no puede estar puesta en ninguno de esos hombres; ni en nadie que haya habitado en un cuerpo de carne y hueso. La esperanza del creyente debe estar puesta única y exclusivamente en יהוה, el Dios que vitalizó el casi muerto cuerpo de Avraham, a fin de que pudiera engendrar a Isaac (y, por medio de el, a toda la nación de Israel); יהוה , el Dios que revelo su nombre a Moisés, de en medio de la zarza; יהוה , el Dios que liberto a Israel de la esclavitud Egipcia; el Dios que abrió el mar Rojo, a fin de derrotar a los enemigos de su pueblo; el Dios que condujo a Israel hasta traerles a la tierra prometida. Ese Dios, es nuestra roca inconmovible. יהוה (bendito sea), es nuestro único y verdadero Padre; nuestro único y verdadero Rey (no ningún hombre que halla venido, o este por venir); y nuestro único y verdadero Salvador.
Quienes practicamos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, no necesitamos de nadie fuera de יהוה , a fin de alcanzar todo lo bueno que El ha prometido a quienes le sirven; solo tenemos que adorarle, y obedecer sus mandamientos. Como prometió El Creador cuando dijo: “Te confirmará יהוה por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de יהוה tu Dios, y anduvieres en sus caminos. Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de יהוה es invocado sobre ti, y te temerán”- Deut. 28:9-10. [Note que el pasaje enseña que, es la obediencia a los mandamientos de יהוה (y no la fe en Moisés, Jesús o Muhammad), lo que hará que los pueblos de la Tierra (los no creyentes) vean que el nombre de Dios es invocado sobre nosotros].
Por boca de Jeremías, יהוה (bendito sea) nos concedió un privilegio que nadie, fuera de El mismo, puede quitarnos (y, como dice la Escritura, “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta”- Num. 23:19). Este privilegio consiste en que, nuestra relación con יהוה , puede ser una directa, personal, y exclusiva. יהוה nos prometió que podíamos ir a El, sin necesidad de intermediario alguno; nos mostró que no necesitamos de algún Mesías humano; y que, nuestro acceso a El Creador, no esta sujeto a la mediación de algún profeta, algún apóstol, algún rabino, o algún otro ser humano. Nuestro acceso a יהוה depende única y exclusivamente de nuestro deseo de volvernos a El, con un corazón sincero y arrepentido, como dijo el profeta Jeremías: “Clama a mí (no a algún ángel, Mesías, o profeta), y Yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”- Jeremías 33:3. ¿Cuales son las “cosas grandes” que nos promete Dios en el anterior verso? Pues la profecía, los milagros, y las obras que se le permiten hacer a quien goza del favor Divino; como intima el verso que dice: “... Te ruego que me cuentes todas las “grandes cosas” que ha hecho Eliseo”- 2da Reyes 8:4. ¿Y cuales son las “cosas ocultas” que nos promete el pasaje en Jeremías? Pues la vida en el mundo que ha de venir (el Edén Celestial), como intima el verso que dice: “Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en El espera”- Isaías 64:4. En este ultimo verso, Isaías hace referencia al Edén celestial, sobre el cual no se ha posado jamas el ojo de ningún ser humano (Ser. 34b).
En resumen, יהוה nos ha garantizado (de forma irrevocable) tanto sus bendiciones, como la vida en el mundo que ha de venir. Y lo ha hecho precisamente a aquellos que confían en el Dios que les ha permitido acceso directo a su presencia; el Dios que es suficientemente poderoso como para no necesitar la mediación ni la ayuda de ángel, Mesías, profeta, o mensajero alguno (de hecho, esta es la forma en la que el creyente confirma su fe en la autosuficiencia del Creador que, a pesar de enviar profetas y mensajeros, en realidad no necesita de nada ni nadie fuera de si mismo, a fin de cumplir sus propósitos). ¿Que es entonces el Mesías? El Mesías es un prototipo, tal y como las naciones gentiles (que hicieron guerra contra Israel) fueron prototipos de los pecados que hacen guerra contra nuestra alma. El Mesías es un prototipo del espíritu de arrepentimiento que envía El Creador, para que "toque a la puerta del corazón de cada ser humano", a fin de inducirle a retornar a Dios, clamando por perdón y misericordia. Por eso, la contestación a la pregunta de, ¿Cuando vendrá el Mesías?, es: “Hoy... si oyeres su voz, y no endurecieres vuestro corazón..." (Salmo 95:7). Es decir, cuando oímos la voz de ese espíritu que nos llama al arrepentimiento, el Mesías llega a nuestras vidas; pues, no solo prometió Dios (por medio del profeta Jeremías) responder a nuestro clamor, sino que también dice la Escritura: “Al corazón contrito y humillado (arrepentido) no despreciarás tú, oh Dios”- Salmo 51:17. Es decir, יהוה ha prometido contestar nuestro clamor, dándonos su bendición, y perdonando las faltas (dando vida eterna) a quien pida perdón con un corazón contrito y humillado (“SI SE HUMILLARE MI PUEBLO, sobre el cual mi nombre es invocado, Y ORAREN, y buscaren mi rostro, Y SE CONVIRTIEREN DE SUS MALOS CAMINOS; entonces YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARÉ SUS PECADOS, y sanaré su tierra”- 2da Crónicas 7:14). Cuando la vida eterna llega a una persona, el mundo de esa persona es finalmente redimido; es finalmente restaurado. Y, como nos muestra el relato de lo sucedido en el Jardín del Edén, ningún mundo físico sera jamas lo suficientemente perfecto, hasta que nuestro mundo interior no este en paz con El Creador.
En base a lo anteriormente dicho, inferimos que, si el Mesías es el espíritu que nos llama a volver a Dios en arrepentimiento, entonces todo hombre y toda mujer que llama al arrepentimiento, es también una manifestación de ese mismo espíritu. Y, es en este sentido, que la fe Hebrea de nuestro padre Avraham postula que Avraham, Moisés, Aarón, Jeremías, Daniel, Jesús, Muhammad, Baal Shem Tov, Mahatma Gandhi, El Dalai lama, la madre Teresa de Calcuta, y todo aquel cuyo mensaje llame a volver a Dios en arrepentimiento, es también una manifestación del Mesías.
La tradición Judía confirma consistentemente que יהוה (bendito sea) es el Final y Supremo Mesías de Israel. Y lo hace por medio del siguiente relato (Midrash Tehillim 31:2): «El profeta dijo: ‘Oh Israel, tu serás salvado por el Señor con Salvación Eterna; no serás avergonzado ni confundido’- Isaías 45:17. ¿Por que dice Isaías estas palabras? Pues por que los hijos de Israel dicen al Santo (bendito sea), ‘¿No nos redimiste hace mucho tiempo atrás, por medio de las Manos de Moisés, y por medio de las manos de Josué, así como por las manos de Jueces y Reyes? (todos ellos “ungidos” o “Mesías” del Señor). Y, a pesar de ello, somos nuevamente esclavizados y despreciados, como si nunca hubiéramos sido redimidos’. Pero, el Santo de Israel contesta, ‘porque vuestra redención fue efectuada por medio de criaturas de carne y sangre, y porque vuestros lideres fueron hombres mortales (hoy aquí, y mañana en la tumba), vuestra redención fue temporera. Pero, en el tiempo que vendrá, Yo mismo os redimiré; Yo que vivo y permanezco para siempre, os redimiré con una salvación que durara para siempre, como esta escrito: “ Oh Israel, tu serás salvado por el Señor con Salvación Eterna”(Isa. 45:17). Por tanto, “no serás avergonzado ni confundido, mundo sin fin” (ibid)»




Ciro, un prototipo del Mesías de Israel

La Escritura Hebrea dice así: “Koh amar יהוה le Meshicho, le Choresh....”- Isaías 45:1. La correcta traducción del anterior verso es como sigue: “Así dice יהוה a su Mesías, a Ciro...”. ¿Por que dice La Escritura que Ciro (un rey pagano) era el Mesías de Dios? Pues porque este rey pagano se comprometió con la tarea de restaurar el Santo templo de Jerusalén, según indicado en Esdras 1:2. ¿Que mensaje ético intenta enseñarnos con esto el profeta Isaías? El mensaje es que, si el compromiso de Ciro con levantar el arruinado templo de piedra en el que se rendía servicio al Creador, le convirtió en el Mesías de Dios, ¿Por cuanto mas no sera también Mesías de Dios, todo hombre y toda mujer que, por medio del sincero arrepentimiento, se compromete a levantar y reconstruir el arruinado templo de su vida? ¿No es el hombre (creado a imagen y semejanza de Dios), un mayor y mas excelente templo que el de Jerusalén? ¿No enseñan esto mismo aun los Escritos Cristianos, cuando citan al Galileo diciendo: “Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré... Mas ÉL HABLABA DEL TEMPLO DE SU CUERPO (es decir, de su propia vida) ”- Juan 2:19-21?
Así, el supremo y verdadero Mesías, es el Espíritu de Arrepentimiento; aquel Santo Espíritu que lleva al hombre a reparar su vida, convirtiéndola en un templo vivo, donde se rinde servicio al Dios de Israel; Como mas tarde confirmaría también el profeta Isaías, al decir las siguientes palabras: "El Redentor vendrá a Sión, a aquellos en Jacob que se arrepienten de sus pecados, dice Dios"- Isaías 59:20. En otras palabras, el Mesías de Jacob (Israel) llegara el día en que nos arrepintamos de nuestros pecados. ¿Y, por que se le llama Mesías? Pues porque, al igual que los Mesías humanos, este verdadero Mesías esta también ungido, solo que no con aceite, sino con una mas pura y santa substancia: las lágrimas del corazón arrepentido.




«Estando en Babilonia, Abbaye dijo: Tenemos una tradicion que enseña que, solamente es pobre, aquel que no tiene conocimiento (de la Torah). En el Oeste (Palestina) hay un proverbio que dice-- El que tiene este conocimiento (la Torah), lo tiene todo; pero, quien no lo tiene, no tiene nada» (Nedarim 41a)





¿No dijo el Nazareno, "Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mi"?

Esta cita, que pretende demostrar la supremacia de Jesus (paz sea con el) en lo que atañe a la salvacion de la Humanidad, es una muy común entre la mayoría de nuestros amados hermanos Cristianos. Aunque bien intencionada (pues intenta honrar la memoria y las enseñanzas de un gran maestro del Judaismo Universal), su interpretacion es totalmente errada. Es algo así como la apócrifa leyenda de lo que ocurrió en una isla de la Polinesia francesa, allá para finales del siglo 19. Se cuenta que, un nativo de estas islas, oyó el rumor de que, cuando las noches eran muy oscuras, a menudo aparecía en la playa de su isla, un extraño personaje. Una noche particularmente tenebrosa, el osado nativo decidió investigar por cuenta propia la veracidad del relato. Habiendo llegado a la playa, casi al filo de la de la media noche, encontró para su sorpresa a este extraño individuo, de pie sobre la arena de la playa, justo donde rompían las olas. Acercándose con cautela, el nativo le saludo diciendo: «¡Bienvenido extraño! ¿Podría decirme quien es usted, y de donde viene?» Con un grave y majestuoso tono de voz, el extraño contesto diciendo: «Yo soy Jesús, Hijo de David». Entonces el aborigen respondió con un: «Bienvenido, Jesús, Hijo de TAVID». A lo cual el extraño contesto: «Jesús, hijo de David, con “de” de “Dinamarca”». Acto seguido, el extraño desapareció en la oscuridad de la noche.
A la mañana siguiente, el aborigen reunió a toda su tribu. Una vez congregados, procedió a decirles: «¡El extraño es real!»- ¿Como lo sabes?- Preguntaron los nativos; «¡Pues porque anoche hable personalmente con el!»; ¿Como se llama?- «¡Se llama Jesús!»; ¿Quien es su padre?- «Su padre, es un tal “David”»; ¿Que vino a hacer a esta isla?- «¡Vino ser nuestro Rey!»; ¿Como lo sabes?- «¡Pues porque me dijo que pertenecía a la nobleza!»; ¿Estas seguro de eso? ¿Cuales fueron sus palabras exactas?- «¡Sin lugar a duda! Sus palabras exactas fueron: “Yo soy Jesús, hijo de David, conde de Dinamarca”...».
Algo similar, ocurre cuando un creyente Cristiano afirma que no hay salvación para nadie que no acepte a Jesús (paz sea con el) como su Rey, y no le considere ser la ultima y absoluta verdad. En Juan 14:6, se le adscribe a Jesús haber dicho las siguientes palabras: «YO SOY el camino, y LA VERDAD, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí». Pero, estas palabras, deben ser interpretadas a la luz de las palabras que, 5 versos mas tarde, se le adscriben también a Jesús, cuando afirma lo siguiente: «De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre»- Juan 14:12. ¿Cuantos seguidores de Jesús hay al presente en el mundo? ¿1.5 billones? ¿2.0 billones? ¿Cuantos de esos billones caminan sobre el agua? ¿Cuantos multiplican panes y peces? ¿Cuantos convierten agua en vino? ¿Cuantos resucitan muertos de cuatro días? ¿Cuantos resucitan luego de haber sido crucificados? ¿Cuantos suben al cielo, en presencia de cientos de testigos?
Obviamente, las palabras de Jesús, nunca tuvieron la intención de ser entendidas de forma literal. De hecho, si insistiéramos en interpretarlas de forma literal, nos veríamos forzados a concluir que la palabra de Dios es mentira, y no es digna de fiar, pues el salmo 119:142 dice así: «Tu justicia es siempre justa, y TU TORAH (LEY) ES LA VERDAD». En otras palabras, si Jesús es la verdad, y no la Ley de Dios, entonces el Salmo 119: 142 es mentira. ¡Pero esto no hace sentido, pues Jesús mismo dio testimonio de que, la Palabra de Dios, es verdad!, como esta escrito: «Santifícalos en tu verdad; TU PALABRA ES VERDAD»- Juan 17:17. Concluimos que, si Jesús creía que el Salmo 119:142 era verdad, entonces la única forma en que pudo haber emitido las palabras que se le adscriben en Juan 14:6, es asumiendo que sus oyentes tendrían suficiente claridad de juicio como para entender que, tanto estas palabras, como las palabras emitidas en el pasaje de Juan 14:12, no tenían un sentido literal, pues de otro modo estarían “quebrantando” la Escritura; algo que Jesús había con anterioridad declarado completamente inaceptable: «Jesús les respondió: ¿No está escrito en VUESTRA LEY: “Yo dije, dioses sois”? Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y LA ESCRITURA NO PUEDE SER QUEBRANTADA), ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?» - (Salmo 82:6). Note que, tal y como siempre ha enseñado el Judaísmo, “la Ley” no solo son los cinco libros de Moisés, sino que incluye los Salmos (y los profetas). Jesús dijo que, ESA LEY (QUE COMPRENDEN LOS LIBROS DE MOISÉS, ASÍ COMO LOS PROFETAS, Y LOS SALMOS, O “ESCRITOS”) ES LA ESCRITURA QUE NO PUEDE JAMAS SER QUEBRANTADA (anulada, descartada, contradicha). Es por esta razón que la fe Hebrea de nuestro padre Avraham promulga que, la verdadera religión, es renunciar a la maldad, y comenzar a vivir haciendo el bien; es decir, guardando (obedeciendo) los mandamientos de la Ley Divina (de la Torah). ¿Por que? Pues porque esto es lo que la Ley misma ordena, cuando dice: «El fin de todo el discurso oído es este: TEME A DIOS, Y GUARDA SUS MANDAMIENTOS; PORQUE ESTO ES EL TODO DEL HOMBRE»- Eclesiastés 12:13. Note que, si la ley hubiera acabado con este ultimo pasaje (es decir, si no se hubiese escrito nada mas, después de este pasaje en Eclesiastés) habría sido mas que suficiente, pues Salomón afirma que “esto es el todo del hombre”; en otras palabras, fuera de temer a Dios, guardando los mandamientos, nada mas realmente importa. Es que la Ley no esta sujeta a “caducar”; ni tampoco esta sujeta a ser “quebrantada”, pues es eterna. Como dice el salmista : «Guardaré TU LEY siempre, PARA SIEMPRE Y ETERNAMENTE»- Salmo 119:44. De esta verdad da testimonio el Nazareno, cuando se le adscribe haber dicho las siguientes palabras: «Porque de cierto os digo que, HASTA QUE PASEN EL CIELO Y LA TIERRA, NI UNA JOTA NI UNA TILDE PASARÁ DE LA LEY, hasta que todo se haya cumplido»- Mateo 5:18. ¿Han pasado el cielo y la tierra? ¿Todavía no? ¡Pues entonces hay que seguir cumpliendo cada jota y cada tilde de la Ley! (hay que obedecer meticulosamente los diez mandamientos).
Finalmente, si bien Jesús (paz y bendición sean con el) es como la zarza (una antorcha cuyo fuego rehúsa apagarse, y cuya luz alumbra a quienes están en tinieblas), la zarza en si misma alumbra solo mientras arde con el fuego Divino que se manifestó sobre la cumbre del monte Sinaí; es decir, solo mientras este fundamentada en la observancia de Ley (los diez mandamientos) dada por Dios a Moisés. Jesús enseño esto a sus discípulos, de un modo alegórico, cuando les prometió no morir sin primero “ver” (entender) el reino de Dios. ¿Que sucedió inmediatamente? Pues que, ocho días después, les llevo a la cumbre de un monte (tal y como Moisés y Elías habían llevado al pueblo de Israel a la cima de un respectivo monte, para tornarlos a la Ley). Allí, sus vestiduras se hicieron resplandecientes (como el fuego), y se le aparecieron Moisés y Elías. ¿Que significan los ocho días? Los ocho días que todo recién nacido debe esperar, a fin de poder entrar al pacto de la Ley (la circuncisión). Y, ¿Que representan Moisés y Elías? ¡Pues el Fuego Divino que descendió del cielo! ¿Por que? Pues porque, el ministerio de Moisés, comenzó cuando el fuego de Dios descendió sobre la zarza, allá en la cumbre del monte Horeb; y, el ministerio de Elías, concluyo cuando el fuego Divino descendió sobre la cumbre del monte Carmelo. Pero, ¿que es ese fuego Divino? ¡Pues la Ley! ( o, como Jesús la llamo, “la Escritura que no puede ser quebrantada”); como esta escrito: «¿No es mi palabra como fuego, dice יהוה, y como martillo que quebranta la piedra?» Y, ¿Para que quiere Dios que recibamos ese martillo que es la Escritura (la Ley)? Pues para permitirle que quebrante la piedra de nuestro corazón, como esta escrito: «y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra... »- Ezequiel 36:26.
En resumen, Jesús vivió y predico la fe del Judaísmo Universal (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham), enseñándole a sus discípulos que, el reino de Dios, consiste en un llamado a abandonar la maldad (arrepentirse), para proceder a abrazar la Ley (guardar los mandamientos); y que, el comienzo y el final de todo gran ministerio profético, es recibir ese fuego divino (La Torah, o "Los Mandamientos") que descendió sobre la cumbre del monte que humeaba (el Sinaí). Jesús enseño a sus discípulos que la Ley (la Torah) es un fuego purificador, pues quebranta los corazones de piedra. Y enseño de forma explicita que, la puerta a la vida eterna, esta en guardar los mandamientos. Como esta escrito: «... Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos»- Mateo 19:17. Solo en la medida en que el creyente Cristiano abrace esta verdad, podrá decir (de modo alegórico) que Jesús (sus enseñanzas) son el camino, la verdad, y la vida.




«Riquezas en abundancia- malo; en moderacion- bueno» (Gittin 70a)





El Padre y yo, Uno somos

En la Escritura, la mano (con la cual ejecutamos aquello que nos hemos propuesto) era percibida como el instrumento para la manifestación de nuestra voluntad. Pero el hombre, tiene en realidad dos manos; como intimando que, en su vida, existen dos voluntades: la voluntad humana (yetzer ha-ra), que le induce a hacer lo malo (revelándose así contra su Creador); y la voluntad Divina, que le induce a someterse a la justicia, la misericordia y la humildad que agradan a Dios (yetzer ha-tov). Por eso es que, cuando el creyente ora, une sus dos manos; como intimando que anhela que la voluntad del Creador (una de sus manos), y la suya propia (la mano restante), sean una sola. Y, así como esa unión consiste de diez dedos que resaltan de entre sus manos, de ese mismo modo la unión de su voluntad con la voluntad Divina, consiste de diez mandamientos que resaltan de entre sus manos (de entre todo lo que ejecuta). En resumen, cuando la voluntad de un creyente (las cosas que ejecuta) concuerda con la voluntad de su Padre Celestial (que no es otra sino que ejecute sus diez mandamientos), ese creyente puede alegóricamente decir: “El Padre y yo, uno somos".




La Certeza de la fe Hebrea, contra la Incertidumbre de la Fe Cristiana

La teología Hebrea es clara y solida como la piedra, pues provee al creyente la absoluta certeza de que, si se compromete con vivir por los mandamientos (no tengas Dios fuera de Yah; no hagas imágenes de hombres, aves, peces, ni bestias; no asesines; no robes; no adulteres, no calumnies; honra a tus padres, guarda el Shabbat, etc.), sera exaltado por el Creador. Como esta escrito: «Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Yah tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy , también Yah tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra» (Deut. 28:1). De igual modo, la teología Hebrea provee al creyente la claridad de saber que, si decide darle la espalda a los mandamientos, le alcanzara la maldición. Como esta escrito: «Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Yah tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán» (Deut. 28:15).
A diferencia de la claridad, sencillez, y pureza que ofrece la teología Hebrea, la teología de la hermana fe Cristiana esta plagada de incertidumbre. Es que, si examinamos la Escritos de esta noble tradición, hallaremos que, mientras por un lado proveen argumentos para validar una postura teológica, por otro lado proveen argumentos para descartarla. Así, no es de extrañar que el creyente Cristiano sienta que, “el templo de su fe” va de aquí para allá, como quien deambula por el desierto. Es decir, mientras en un lugar el Evangelio afirma que Jesús no vino a abrogar la Ley (Mateo 5:17), en otro lugar afirma que, la Ley y los profetas, eran solo hasta Juan (Lucas 16:16). Mientras afirma en un lugar que, el que ha visto a Jesús, ha visto al Padre (Juan 14:9), en otro lugar afirma que nadie ha visto jamas a Dios (1 Juan 4:12). Mientras afirma en un lugar que la resurrección del Nazareno era indispensable para que el mundo alcanzase arrepentimiento, obteniendo así la vida eterna (Romanos 10:9), por otro lado afirma que nadie tiene que resucitar de los muertos, a fin de que podamos proceder al arrepentimiento (Lucas 16:30-31). Mientras afirma en un lugar que la salvación es por fe, y no por obras (Efesios 2:8-9), en otro lado afirma que, quien quiera entrar a la vida (eterna), debe guardar los mandamientos de la Ley (Mateo 19:17). Mientras por un lado afirma que Dios es Uno (Marcos 12:29), por otro lado afirma que Dios es tres (1 Juan 5:7). Mientras, por un lado, se goza de que los nuevos creyentes no tengan que guardar la Ley (Romanos 6:14), por otro se goza de que los nuevos creyentes sean celosos de la Ley (Hechos 21:20).
Irónicamente, los Escritos Cristianos afirman que no hay en ellos mismos incertidumbre alguna. Como esta escrito: «Pero la sabiduría que es de lo alto (la fe Cristiana) es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía» (Santiago 3:17). Pero la realidad, es que la teología de esta noble fe es como un desierto, donde el creyente divaga de un lugar a otro (de una postura teológica a otra), tal y como lo hizo Israel, luego de haber salido de Egipto. Y, ya que la Escritura Cristiana dice “Si” y “No” (simultáneamente) a cada una de las posturas teológicas previamente esbozadas en la Ley (una Ley que contiene solamente la verdad), no es exagerado afirmar que, la palabra de Dios que pueda contener el Evangelio, esta contaminada con la palabra del hombre (es decir, contiene errores), pues es imposible argumentar simultáneamente (y en terminos absolutos) a favor de dos posturas extremas (y auto-excluyentes), sin que uno de nuestros dos argumentos este equivocado.
¿Con que analogía podríamos ilustrar este fenómeno? Pues quizás con la del agua que Moisés hizo brotar de la peña, a fin de calmar la sed del pueblo. En esta alegoría, “la peña” son los diez mandamientos de la Ley; “el agua”, es la verdad que surge de esos mandamientos; y, “la sed del pueblo”, es la necesidad que de esta verdad tienen quienes buscan la vida (eterna).
El creyente Hebreo bebe el agua pura, que mana directamente de la peña (de los 10 mandamientos). Por otro lado, el creyente Cristiano también bebe de esa agua; pero, como se encuentra “lejos de la peña” (pues piensa que la obediencia a la Ley no es ya obligatoria), el Cristiano no bebe del agua que sale directamente de la piedra, sino de aquella agua que, para llegar a él, ha tenido que recorrer un largo tramo. Y, a lo largo de ese tramo, esa agua (que inicialmente era pura) ha adquirido ya impurezas (arena, polvo, paja, sedimentos, etc).
¿Significa esto que no podemos tomar ya mas de esta agua? ¡En lo absoluto! De hecho, si se encuentra usted en medio de algún desierto espiritual, y esta es la única agua disponible, no dude en tomarla; pues, a pesar de sus impurezas, podría salvarle la vida. Pero, si desea tomar el agua pura y clara, debe subir al Sinaí, y tomarla directamente de la piedra.
La Torah enseña que, en su deambular por el desierto, Dios concedió a los Israelitas construir un templo: un Tabernáculo (de madera y de pieles). Este centro de culto no era fijo, sino movible. En otras palabras, el tabernáculo deambulaba "de aquí para allá", tal y como los Israelitas deambulaban "de aquí para". De este modo, aunque adoraban al Creador, el culto de aquellos Israelitas tenia un aspecto de incertidumbre, pues nunca sabían donde se hallaría la próxima ocasión. Pero, cuando los Israelitas llegaron finalmente a la Tierra prometida (la tierra de seguridad y bendición), su culto dejo de ser ambulante, pues eventualmente construyeron un Templo de piedra (un templo solido y estable) en la ciudad de Jerusalén (es decir, en un lugar fijo).
Lo anterior, no es sino una alegoría; pues, al igual que aquel tabernáculo movible, "el templo" de la fe Cristiana (su culto y su adoración), esta construido con madera. ¿Cual? Pues "la madera de la cruz". Del mismo modo, el Cristiano que ya ha abandonado el pecado, esta prefigurado en el Israelita que había salido de Egipto. En otras palabras, así como aquel Israelita divagaba en el desierto, de ese mismo modo el creyente Cristiano divaga en su corazón, pues no conoce con certeza cual es el camino (las enseñanzas) de Yah. Como esta escrito, "... Y dije, pueblo es que divaga de corazón, y no han conocido mis caminos" (Salmo 95:10).
Aunque libre del pecado, este Cristiano siente que divaga en el desierto de su fe, y de sus Escritura; deambulando de una postura teológica a la otra. Y esto quizás explique el que literalmente existan miles de sectas cristianas; cada una de ellas reclamando ser la interpretación correcta de las mismas Escrituras. ¡Pero esto no tiene que ser de esta manera! Al igual que los antiguos Israelitas, el Cristiano puede "llegar a Canaán" (abrazar la fe Hebrea que surge de la Ley), y sustituir su ambulatorio culto, por un culto permanente; un culto basado en un templo (una forma de culto y de adoración) de piedra (es decir basado en premisas claras, fijas, y solidas). Esta "piedra", no es otra cosa sino “la piedra” de los diez mandamientos.
Cuando esto sucede, este Cristiano entiende finalmente el significado de la cita que dice: «Vosotros (los gentiles) adoráis lo que no sabéis; nosotros (los Hebreos) adoramos lo que sabemos; porque la salvación (la certeza y la seguridad de que habrá de recibir bendición) viene de (la fe que practican) los Judíos» (Juan 4:22)




Cábala, Y Judaísmo Universal

En el idioma Hebreo en que se escribió originalmente la Tanak (la Ley, Los Salmos Y Los Profetas), la palabra Mesías (Mashiach) significaba “ungido”. Esta palabra se escribía de la siguiente manera: “‫ .”משיח‬Pero, podríamos preguntarnos, ¿para que se ungía a un Mashiach? La respuesta es que se ungía para “hacer la obra de Adonai (El Señor Dios)”. La Tanak (o Biblia Hebrea) utiliza el termino Mashiach para referirse (entre otros) tanto a los reyes de Israel, como a los sumos sacerdotes. En algunos pasajes, como por ejemplo 1ra Crónicas 16:21-22, Dios se refiere a los Israelitas como a sus profetas y ungidos (Mesías): "No permitió que nadie los oprimiese; Antes por amor de ellos castigó a los reyes. No toquéis dijo, a mis ungidos (‫ ,(ב משיח‬Ni hagáis mal a mis profetas". De hecho, la Tanak intima que no había que ser judío, o siquiera Israelita, para poder ser un ungido (o Mashiach) de Dios. Isaías 45:1 dice lo siguiente: “Así dice el Señor a su ungido, a Ciro ....”. Ciro era un rey persa pero, como iba a ser el instrumento utilizado por Dios para la re-edificación del templo, el profeta se refiere a Ciro con el epíteto de “ungido” (O Mesías) de Dios. La porción que en el pasaje anterior se traduce como “su ungido” es: “ ‫ .”ל-משיח-ו‬Note como la raíz de la frase anterior es la misma palabra Hebrea para “Mashiach” (‫.(משיח
El pasaje que se encuentra en Génesis 3:15 es quizás la primera referencia Bíblica a la idea de un Mashiach. El pasaje dice: “Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”. ¿Como sabemos que este pasaje hace referencia a la idea de un Mashiach? Pues por que hace referencia al conflicto con una serpiente. Es que, en Hebreo, la manera en que se expresaban los números, era por medio de las letras del alfabeto; es decir, cada letra tenia un valor numérico especifico. La palabra Hebrea para serpiente era “Nachash”. Como en el Hebreo en que se escribieron originalmente las Escrituras, no se incluían las vocales, la manera en que Moshe ravenu (Moisés, nuestro maestro) escribió la palabra para serpiente, fue la siguiente: “N-Ch- Sh” ( נחש )
‬En el caso de la palabra Nachash (serpiente), el valor numérico de cada letra es como se muestra a continuación:


50 = ‫נ‬
8= ‫ח‬
300 = ‫ש‬

Si sumamos las cantidades anteriores, veremos que nos darán un total numérico de “358”. Por el otro lado, y como hemos dicho con anterioridad, la palabra Hebrea que La Escrituras utilizan para “Mesías” es “M-Sh-I-Ch”, que en Hebreo se escribe como:”‫ . "משיח‬El valor numérico de cada una de estas letras es como sigue:


40 = ‫מ‬
300 = ‫ש‬
10 = ‫י‬
8=‫ח‬

Como se puede ver, el valor numérico de la palabra Mashiach también totaliza “358”. ¿Que significa todo esto? Significa que la serpiente y el Mesías son conceptos equivalentes. Es decir, en su aspecto mas intimo, estos dos conceptos son las dos caras de una misma realidad.
Volviendo al texto en Génesis 3:15, vemos que allí se nos predice que habrá dos simientes: una sera la simiente de la mujer, y la otra sera la simiente de la serpiente (o Mashiach). El verso nos dice que la simiente (o descendencia) de la serpiente, herirá a la simiente de la mujer; ¿donde le ha de herir? En el talón (o calcañar). La pregunta que salta ante nosotros es ¿Quien, o que, es la simiente de la mujer? Para encontrar la respuesta, tenemos que ir al original hebreo de este pasaje: “...Hu Yeshufecha Rosh v'atah tshufenu akov”


‫הוא ישופך ראש‬ ‫
ואתה תשופנו עקב ‬

Esto ultimo se traduce literalmente como, “El aplastara cabeza, y tu herirás a “akov”). Note que la palabra Hebrea para talón es “akov”; pero como el texto original no incluía vocales, la palabra también podía válidamente traducirse como “akev”. Note también que, curiosamente, esta palabra es la misma palabra que conforma la parte final del nombre de aquel personaje que, con el pasar del tiempo, vendría a representar al pueblo de Israel; es decir, al patriarca “Ya-akov” (o “Jacob”). ¿De donde surge esto? Pues precisamente del hecho de que, en el momento en que nace, Yaakov viene agarrado del talón (akov) de su hermano Esaú. Génesis 25:25-26 dice así: “Y salió el primero rubio, y todo él velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. Y después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú: y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los parió”.
Como ya hemos dicho, la palabra Hebrea que aquí se traduce como “Jacob” es en realidad “Ya-akov”, lo cual significa “agarrar el talón” (figurativamente; “engañar”). Es decir, el texto intima que Yaakov (Israel) es la simiente de la mujer a la que se alude en Génesis 3:15.
Recuerde que nuestro análisis numérico ha mostrado que, aunque opuestos, la serpiente y el Mesías son conceptos gemelos. Quizás seria apropiado hacer aquí una pausa para reseñar que, así como la tradición judía dice que Caín y Abel eran gemelos, así también la Torah dice que Yaakov y Esaú eran gemelos. Pero, a pesar de que eran gemelos (similares), en ambos casos vemos que uno de ellos escogió la muerte, mientras que el otro escogió la vida. En el caso de Caín, este escogió matar a su hermano, trayendo así sufrimiento a su Padre Adán. En el caso de Esaú, este se propuso matar a su hermano Yaakov (Gen 27:41), inclinándose así a cumplir los temores de su Padre Yitzchak (Isaac), quien había previsto que Esaú “viviría por la espada” (Gen. 27:40).
¿Como podemos hacer sentido de la idea de que la serpiente (símbolo de la muerte y el mal) y el Mesías (símbolo de la vida y el bien) sean conceptos gemelos (equivalentes)? ¿Apoyan las Escrituras una interpretación tal radical? ¡Definitivamente! A tono con lo ya expuesto, el capitulo 21 del libro de Números narra que, en su peregrinar por el desierto, los hijos de Israel se revelaron contra Dios, y desearon volver a la esclavitud de Egipto. Entonces, su aptitud fue prefigurada por Dios con serpientes ardientes que les herían (¿en el talón?) y les mataban. Viendo esto, los Israelitas proceden a arrepentirse, y a confesar su pecado. Este arrepentimiento les da salvación de la muerte y, para prefigurarlo, Moisés construye una serpiente de bronce; la cual salvaría a todo aquel que dirigiese a ella su mirada. Note como este pasaje utiliza la imagen de la serpiente para simbolizar el pecado y el juicio divino; pero, a la misma vez, la utiliza para simbolizar la salvación que viene como producto del sincero arrepentimiento.
Es decir, la narrativa intenta mostrarnos que, la serpiente y el Mesías, no son personajes físicos, y mucho menos son personajes humanos. Lo que se nos muestra es que son dos aptitudes gemelas (pero antagónicas) que batallan en medio de Israel, en medio del corazón de aquellos llamados a ser pueblo de Dios. En la tradición judía, la primera de esas aptitudes es conocida como el “yetzer ha-ra”, y simboliza nuestro impulso a hacer lo malo; la segunda aptitud es conocida como el “yetzer ha-tov”, y tipifica nuestro impulso a hacer el bien. ¡El Yaakov que vive en nuestro corazón tiene que aplastar la cabeza del Esaú que convive con el, y que intenta matarle, hiriéndole el calcañar!
Si enfrentamos una realidad particular con el “yetzer ha-tov”, es decir, con un corazón arrepentido y humilde, esa aptitud de corazón sera el Mashiach que nos dará Salvación y vida. En cambio, si enfrentamos exactamente la misma realidad, pero con el “yetzer ha-ra” (con un corazón rebelde y no arrepentido), lo que de otro modo hubiese sido un instrumento de bendición y vida, se convertirá en un instrumento de condenación y muerte. ¿Validan las Escrituras esta interpretación? ¡Absolutamente! Vera, con el paso de los siglos, la serpiente que en tiempos de Moisés había tipificado la salvación del Mesías, vino a convertirse en algo abominable, un objeto de idolatría que tuvo que ser destruido por mano del rey Ezequías (2da Reyes 18:4): “El quitó los altos, y quebró las imágenes, y taló los bosques, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban perfumes los hijos de Israel; y llamóle por nombre Nehustán (abominable)”.
Entendemos entonces que, a lo largo de la historia, Dios ha ungido como prototipos del Mashiach a varios pueblos, Reyes, Sacerdotes, y Profetas. Estos ungidos tenían la labor de representar el servicio a Dios que se hace por medio del “yetzer ha-tov”. Este yetzer ha-tov no es otra cosa sino el impulso a hacer lo bueno, a vivir la vida de justicia, misericordia y humildad que caracteriza al corazón arrepentido. Yeshua (Jesús de Nazaret- la paz sea sobre el) fue uno de esos prototipos del ungido (Mashiach) de Dios. Pero, como nos mostrado nuestro anterior análisis, al igual que con Jacob y Esaú, el Mashiach y la Serpiente son conceptos “gemelos” (o “hermanos”); Es decir, no puede existir el uno, sin la cercana coexistencia del otro.
Esto significa que no hay un Mashiach absoluto; que es nuestra aptitud personal lo que validará que (o quien) es el Mashiach, y que (o quien) es la Serpiente. Tomemos de nuevo el caso de Yeshua (Jesús). Si, como resultado de oír la predica adscrita al Nazareno, un gentil procede al arrepentimiento sincero, entonces ese gentil ha respondido apropiadamente, pues su “yetzer ha-tov” ha prevalecido. En otras palabras, su respuesta al mensaje de Jesús, convirtió a Jesús en su Mashiach personal. Por el otro lado, si la respuesta a la predica de Jesús, lleva a ese mismo gentil a hacer de Yeshua un ídolo con el cual remplazar al Dios de Israel, o le conduce a hostigar y condenar a su prójimo, entonces ese gentil ha respondido con su yetzer ha-ra, y Yeshua se ha convertido para él en la maligna serpiente que, hiriéndole en el calcañar, le destruye.
En resumen, el Mesías es el instrumento ungido por Dios para conducirnos al servicio Divino. Y este Mesías se manifiesta a través del yetzer ha-tov, el arrepentimiento sincero que nos conduce a la justicia, a la misericordia, y a la humildad; mientras que la serpiente es el yetzer ha-ra, la rebelión contra Dios; que nos conduce a la injusticia, la crueldad, y la arrogancia. Para asegurarse de que entendiésemos claramente este mensaje, nuestro maestro Moisés (paz y bendición sean siempre con el) apareó el concepto del Mashiach, con el concepto de la serpiente. ¿Por que? Pues porque, si bien es cierto que la serpiente nos recuerda la muerte tipificada en el veneno que lleva en su interior (su lengua), no es menos cierto que, con la periódica renovación de su piel, también nos recuerda que Dios anhela que experimentemos el cambio de vida que viene como producto del arrepentimiento.
El Mashiach que se prefigura en la serpiente, esta también prefigurado en las Escrituras como el pacto hecho por Dios con Avraham (el pacto de la circuncisión). Es que, el despojarnos de la piel de nuestro prepucio, emula a la serpiente que, como acabamos de decir, se renueva a si misma, deshaciéndose de su vieja piel. Esto significa que Dios quiere que nos renovemos a nosotros mismos, deshaciéndonos de nuestro "yetzer ha-ra", pisando así la cabeza de la serpiente que se ha enrollado en el árbol de nuestra vida.
Tanto el Midrash, como el Avot d'Rabbi Natan, se refieren al yetzer ha-ra como al “Viejo y Tonto Rey”; en cambio, se refieren al yetzer ha tov como al “joven pobre y sabio” (Eclesiastés 4:13). ¿Porque se le llama “viejo” al yetzer ha-ra? Pues porque la tradición judía dice que adquirimos el yetzer ha-ra al momento de nacer (“... el pecado esta a la puerta (del vientre)"- Génesis 4:7); pero el yetzer ha-tov no lo adquirimos sino hasta que alcanzamos los trece años de edad, y nos hacemos hijos de los mandamientos (bar mitzvah). En ese sentido, el yetzer ha-ra es al menos trece años mayor que el yetzer ha tov.
Si deseamos ser parte de la descendencia de Avraham (si queremos ser parte del pueblo del pacto), tenemos que circuncidar nuestro prepucio. Pero, ¡ojo! Como ya hemos aclarado, la circuncisión es en realidad la manifestación física (o sombra) de una realidad ética mas profunda; es símbolo de un corazón arrepentido. Moshe (Moisés) nos enseño esto, cuando en Deuteronomio 10:16 dijo las siguientes palabras: “Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón...”. Esta circuncisión de corazón, sera el Mashiach que restaurara todas las cosas, disipando las tinieblas de nuestra vida, y llevándonos finalmente a ese plano superior de existencia prefigurado por los cielos (shamaim). ¿Como lo sabemos? Pues porque Moisés lo enseño en la Torah. ¿Donde? Pues en el pasaje que se encuentra en Deuteronomio 30:12. Allí Moisés escribió (en Hebreo) la siguiente pregunta:


‫מי יעלה לנו השמימה‬

La anterior oración, se traduce como “¿Quién subirá por nosotros al cielo? Note que, si tomamos las primeras letras de la anterior pregunta (recuerde que el hebreo se lee de derecha a izquierda), encontraremos que forman las letras de la palabra Hebrea MILAH (‫ ,(מילה‬la cual significa “circuncisión”. Ahora, si tomamos las ultimas letras de la pregunta, encontraremos que estas forman la palabra " יהוה " la cual es el nombre propio de Dios. ¿Que significa esto? Significa que la contestación a la pregunta de “¿Quien ira por nosotros al cielo?”, esta contenida dentro de la misma pregunta. La contestación es que, los que han experimentado la circuncisión (símbolo del arrepentimiento sincero), ellos irán a יהוה (Dios).
El anterior mensaje, es el “espíritu que se mueve sobre la faz de las aguas (las aguas vivas de la Torah)”, y es también “la luz” (del Mesías) que alumbra a todo el Universo: que hay salvación y vida eterna para todo aquel que, entendiendo que fue creado para hacer solamente lo bueno, procede al arrepentimiento sincero, y se compromete a hacer su mejor esfuerzo para vivir la vida que agrada a Dios, haciendo lo que es justo, teniendo misericordia de los que sufren, y mostrando humildad; según lo declarado por el profeta Miqueas, cuando dijo: “Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, y ¿qué pide Dios de ti? solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8).
Por medio del profeta Isaías, el Dios de Israel prometió el perdón para todo aquel que proceda a convertirse de su mal camino. Isaías 1:16-19 dice así: “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice el Señor, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”.
¿Por que no abraza usted esta fe a la que nos exhortan las Escrituras? Esta es la fe universal que complace al Creador; la fe del Mesías que encontramos en el arrepentimiento sincero, en la justicia, en el amor al prójimo, y en el compromiso con hacer el bien; esta es la fe que vivieron Avraham, Moisés, Daniel, Jesús y todos los hombres ungidos por Dios (paz y bendición sean sobre todos ellos).





Alzheimer Y Teologia

En una ocasión, una dedicada hija iba junto a su anciana madre, camino al hogar. De repente, la hija notó que la madre sacaba de su cartera una pequeña mantilla, y procedía a cubrirse con ella el cabello. Entonces la hija pregunto: “Mami, ¿que haces?” La mama respondió: “Me cubro el cabello de la cabeza”; “¿Por que?”; “¡Pues porque va a llover!... Toma esta otra mantilla, y cúbrete tu también el cabello”; “No mami, gracias, pero no quiero...”; “¡Eres una hija rebelde y desobediente”, ripostó la mamá.
¿Cual de estas dos mujeres tiene la razón? ¿La lógica y prevenida madre?, ¿o la rebelde y desobediente hija? La percepción y la aptitud de la sabia madre, harían perfecto sentido... si no fuese por el hecho de que, no solo viajaban ambas dentro de auto con las ventanas cerradas, y el acondicionador de aire encendido, sino que en adición no había una sola nube en el cielo.
La realidad es que la anciana madre padecía de Alzheimer, una enfermedad cerebral que causa perdida de memoria, así como una gradual desconexión de la realidad. En otras palabras, el paciente de Alzheimer puede decir cosas que son perfectamente lógicas, pero que simplemente no corresponden a la realidad. De un modo similar, el creyente Hebreo que examina a fondo muchos de los grandes postulados de la noble fe Cristiana, percibe a menudo trazas de lo que podría con humildad describirse como “Alzheimer bíblico”; es decir, argumentos cuya lógica parece a primera vista ser perfecta, si no fuese por el hecho de que están simplemente desconectados del entorno ético, histórico, y teológico del pueblo Hebreo. Examinemos un par de ejemplos:

1) El evangelio de Juan, adscribe al maestro de Galilea (la paz y la bendicion de Yah sean sobre él) haber dicho las siguientes palabras: “Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga” (Juan 8:50). En el anterior pasaje, Jesús afirma que no tiene interés alguno en auto-glorificarse. Pero, en el siguiente verso, se le atribuye decir: “De cierto, de cierto os digo que, el que guarda mi palabra, nunca verá muerte” (Juan 8:51). ¿Percibe usted la desconexión? “Miren, en realidad no busco auto-glorificarme... ¡pero tengan presente que soy tan increíblemente grande, que el que guarde mi palabra nunca habrá de morir! (algo que ni siquiera el Creador prometió a ninguno de sus profetas). De paso, ¿cuantos de aquellos que escucharon estas palabras de Jesús, y la guardaron, permanecen aun entre nosotros sin jamas haber visto muerte?
Justo después de haber [supuestamente] dicho las anteriores palabras, Jesús es nuevamente citado diciendo: “Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es” (Juan 8:54). De nuevo, el Galileo afirma que no desea auto-glorificarse. Pero entonces procede a decir: “De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, Yo soy” (Juan 8:58). Note nuevamente la desconexión: “Esta mal que me alabe a mi mismo... ¿saben que? ¡Soy como Dios, inmortal!”

2) La teología Cristiana afirma que Dios dejo su trono de gloria en los Cielos, para venir a morar entre los hombres [en la persona del maestro de Galilea] aquí en la Tierra. A primera vista, esta aparenta ser una lógica y hermosa idea... ¡si no fuese porque durante siglos la Escritura Hebrea enseño que Dios nunca ha abandonado la Tierra! Como esta escrito: “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba, Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz” (Salmo 139:7-12).

3) Jesús es citado diciendo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). De nuevo, la anterior es una lógica y hermosa idea, con un subyugante contenido emocional; ¿Quien no se ha sentido en algún momento lejos de Dios, y necesitado de alguien que posea este grado absoluto de certeza y seguridad? De nuevo, el problema es que, aunque lógica y hermosa, la anterior idea esta simplemente desconectada de la realidad de la Escritura Hebrea. Vera, el hombre necesita “utilizar un camino”, solo cuando anhela alcanzar algún lejano destino. Pero la realidad es que, como hemos ya demostrado, el Padre Celestial (Dios) esta en todas partes. Y, siendo que esta en todas partes, esta siempre cercano a los que le invocan. Como dicen las Escrituras: “Cercano está Yah a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu” (Salmo 34:18); “Cercano estás tú, oh Yah, Y todos tus mandamientos son verdad” (Salmo 119:151); “Cercano está Yah a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras” (Salmo 145:118); “Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Yah nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?” (Deut. 4:7); “El ha exaltado el poderío de su pueblo; Alábenle todos sus santos, los hijos de Israel, El pueblo a él cercano. Aleluya” (Salmo 148:14).

4) Los evangelios narran que Jesús sano a un ciego de nacimiento. Y se alega que esto no deja lugar a dudas acerca del origen Divino de su ministerio, así como de la necesidad de suscribirse a él. El verso dice así: “Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? El les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos? Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos. Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ése, no sabemos de dónde sea. Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos. Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye. Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer. ” (Juan 9:26-33).
De nuevo, note cuan emocionalmente subyugante, así como perfectamente lógico, es el anterior pasaje: Dios no oye a los pecadores; y, si alguien obra un milagro que nadie ha jamas realizado, es seguro indicio de que tal individuo cuenta con la aprobación Divina. ¿Cual es el problema con esta lógica? ¡Pues que no corresponde a la realidad! Vera, Moisés no solamente dio ojos y vista a quien la había perdido de nacimiento, ¡sino a quien nunca la tuvo! (su vara, la cual Moisés convirtió en una serpiente, con ojos que veían). Como esta escrito: “Habló Yah a Moisés y a Aarón, diciendo: Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra. Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Yah lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra” (Éxodo 7:8-10).
De hecho, el milagro de convertir la vara en serpiente, es mayor que el milagro de la [alegada] resurrección del Galileo (paz sea con el). Es que, resucitar un cadáver, solo implica dar vida a un cuerpo inerte, sin cambiar necesariamente su naturaleza; es decir, lo que era un cuerpo humano, sigue siendo un cuerpo humano- mientras que, convertir la vara en serpiente, no solo implica dar vida a un cuerpo muerto, sino cambiar su naturaleza (de cuerpo vegetal, a cuerpo animal).
De paso, note que no solamente es falso que nadie hubiese realizado con anterioridad un milagro tan grande como dar vista a alguien (o algo) que hubiese nacido ciego, sino que es también falso que esto constituya prueba de la aprobación Divina. ¿Por que? Pues porque los hechiceros de Faraón convirtieron también sus varas en serpientes, y Dios estaba obviamente opuesto a todos ellos: “Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos; pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos. Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Yah lo había dicho” (Éxodo 7:11-13).
¿Significa lo hasta aquí dicho que la fe Cristiana no es un camino valido para acercarse a Dios? ¿Significa acaso que la fe Hebrea es superior a la Cristiana? ¡Absolutamente no! Lo que significa es que, las percepciones (mentalidades) Cristianas y Hebreas, son intrínsecamente distintas. Por un lado, el creyente Cristiano es como la persona que fija su mirada en un árbol, y procede a analizar el árbol dentro del contexto del propio árbol. Por otro lado, el creyente Hebreo es como quien fija su mirada en ese mismo árbol, pero no se limita a analizarlo dentro del contexto del propio árbol, sino dentro del contexto del bosque que circunscribe a tal árbol, así como de la montaña que contiene a tal bosque.



La Fe Del Hombre Mas Sabio De Todos

Dios prometió que nunca se levantaría sobre la Tierra, un hombre mas sabio y entendido que el rey Salomón, como esta escrito: “... He aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tu, ni después de ti se levantara otro como tu” (1 Reyes 3:12).
Siendo que Salomón fue dotado con mas entendimiento que el resto de todos los seres humanos, seria prudente beneficiarnos de su sabiduría. ¿Como? ¡Pues imitando su fe! Pero, ¿Cual fue esa fe? ¿que teología abrazo aquel rey que encarnaba en su propia persona el atributo de la Sabiduría Divina? Dejemos que sea el mismo Salomón quien lo aclare: “Honra a Dios (reconócele), y cumple sus [diez] mandamientos (obedécele), porque eso es el todo del hombre [el unico fundamento religioso que cada hombre necesita].[¿Por que?, pues porque ] Dios habrá de pedirnos cuentas de todos nuestros actos, sean buenos o malos, y aunque los hayamos hecho en secreto [es decir, un día Dios juzgara todas nuestras obras, recompensando las que hayan sido buenas, y castigando las que hayan sido malas]- Eclesiastés 12:13-14, Versión Dios Habla Hoy




Christianity is a great religion, but it’s open denial of God’s original revelation, can prevent many of it’s followers from entering into the Heavenly Jerusalem (the Kingdom of God)

The New Testament states that the believer’s sumission to God’s Law (with it’s system of prescribed moral and social behaviour, it’s code of ethics, and it’s rewards and punishments) ended with John the Baptist (“The law and the prophets were until John”- Luke 16:16). But the fact is that the New Testament doesn’t provide a functional replacemente for God’s Law; no clear and objective system of settling civil or criminal disputes arising between Christian believers. So, for all practical purposes, Christianity replaced submission to God’s Holy Law, with submission to Roman (Pagan) law. And that’s why, during Paul’s time, many believers had no option but to let heathens settle Christian disputes (“Dare any of you, having a matter against another, go to law before the unjust, and not before the saints?... brother goeth to law with brother, and that before the unbelievers”- 1 Corinthians 6:1&6).
The New Testament teaches that it is the Devil who rules over the earthly kingdoms, and can therefore give them to whomever he pleases: “And the devil, taking him up into an high mountain, shewed unto him all THE KINGDOMS OF THE WORLD in a moment of time. And THE DEVIL SAID UNTO HIM, ALL THIS POWER WILL I GIVE THEE, AND THE GLORY OF THEM: FOR THAT IS DELIVERED UNTO ME; AND TO WHOMSOEVER I WILL I GIVE IT. If thou therefore wilt worship me, all shall be thine” (Luke 4:5-7). But these verses contradict the Holy Scripture, which states that it is God who rules over the earthly kingdoms, and gives them to whosoever He pleases: “This matter is by the decree of the watchers, and the demand by the word of the holy ones; to the intent THAT THE LIVING MAY KNOW THAT THE MOST HIGH RULETH IN THE KINGDOM OF MEN, AND GIVETH IT TO WHOMSOEVER HE WILL, and setteth up over it the basest of men” (Daniel 4:17).
The New Testament states that there’s no righteous man, as all have fallen (sinned at least once) and are thus under God’s curse: “... As it is written, THERE IS NONE RIGHTEOUS, NO, NOT ONE; There is none that understandeth, There is none that seeketh after God; They have all turned aside, they are together become unprofitable; There is none that doeth good, no, not, so much as one” (Romans 3:10-12). But these verses contradicts the Scripture, that teaches though the righteous may fall, if he repents (“riseth up again”), he’ll still be considered righteous- “For A RIGHTEOUS MAN FALLETH SEVEN TIMES, AND RISETH UP AGAIN” (Proverbs 24:16).
The New Testament states that he who gets circuncised (in order to obey the Law) has fallen from the faith, and cannot therefore be saved- “... IF YE RECEIVE CIRCUMCISION, CHRIST WILL PROFIT YOU NOTHING. Yea, I testify again to every man that receiveth circumcision, that he is a debtor to do the whole law. Ye are severed from Christ, ye would be justified by the Law; YE ARE FALLEN AWAY FROM GRACE” (Galations 5:3-4). But these verses contradict the Scripture, that states it’s precisely the uncircumcised who'll be prevented from entering into the Heavenly Jerusalem (the kingdom of God)- “O Zion; put on thy beautiful garments, O JERUSALEM, THE HOLY CITY: FOR HENCEFORTH THERE SHALL NO MORE COME INTO THEE THE UNCIRCUMCISED and the unclean” (Isaiah 52:1).
The New Testament states that God’s favor (and His forgiveness), isn’t achieved by doing good, but rather by faith- “FOR BY GRACE YOU HAVE BEEN SAVED, THROUGH FAITH, and that not of yourselves; it is the gift of God, NOT BY WORKS, lest anyone should boast” (Ephesians 2:8-9). But this passage contradicts the Scripture, that teaches the Lord not only is pleased with those who do good and abandom evil, but will even grant them forgiveness: “PUT AWAY THE EVIL OF YOUR DOINGS from before My eyes. CEASE TO DO EVIL, LEARN TO DO GOOD; seek justice, rebuke the oppressor; defend the fatherless, plead for the widow. Come now, and let us reason together, says the Lord, THOUGH YOUR SINS ARE LIKE SCARLET, THEY SHALL BE WHITE AS SNOW; Though they are red like crimson, They shall be as wool. IF YOU ARE WILLING AND OBEDIENT (TO THIS COMMAND) YOU SHALL EAT THE GOOD OF THE LAND; but if you refuse and rebel, You shall be devoured by the sword” (Isaiah 1:16-20)
Abandom all kind of falsehood! Enter the Kingdom of God, by saying the following prayer: “Oh God, I repent from my sins. I acknowledge you want me to stop doing evil, and start doing that good which pleases You. You want me to fear You, by obeying your (Ten) commandments (Ecclesiastes 12:13-14). I’m weak, oh Lord!, please grant me the strength I need, in order to live the life that pleases you; a life of justice, mercy, and meakness (Micah 6:8); a life of obedience to your commandments (Leviticus 18:5). Thank you God, ‘cause I know that, if I do my part, you’ll do Your part, thus completing what I’m missing, and letting me into your Holy City (the Kingdom of God). Thank you, for what you have done in my life, and for the victory you’ll show me in the end (Jeremiah 29:11). Amen





El único y Verdadero Nuevo Pacto: Volver al Espíritu Original de la Ley

La Torah dice que Moisés hablo a los hijos de Israel en el desierto, advirtiéndoles que debían prepararse, pues en tres días el Creador se manifestaría a sus vidas (Éxodo 19:10-11). Pero, al llegar el día señalado, los Israelitas vieron formarse solo una gran tempestad. Oscuridad de nubes cubrían la cima del monte Sinaí, en cuya falda habían tomado refugio. Entonces, comenzó a tronar y relampaguear. La tierra empezó a temblar, y comenzó a oírse el sonido de una bocina que iba en aumento; como el clamor de angustia del pueblo que va a la batalla. Inmediatamente, la gloria de Dios descendió a la cúspide del monte, y su apariencia era como la de un fuego abrasador.
Moisés había dicho que los Israelitas verían a Dios, pero lo que se les apareció no fue sino oscuridad, tormenta, temblor, clamor, y fuego. Solo después de todo esto, pudieron finalmente escuchar las palabras del Creador. ¿Por que? Pues porque el hombre no busca a Dios cuando se encuentra en prosperidad y abundancia: no tiene un oído receptivo mientras brilla el sol, o mientras esta tranquilo y confiado; sabiendo que nada amenaza la estabilidad que le rodea. Solo aquel cuya vida se ha convertido en un desierto esta listo para escuchar; aquel cuya existencia ha sido oscurecida por las tormentas de la vida; el hombre que tiembla, pues siente que su seguridad ha sido conmovida y trastocada; el hombre que clama, y alza su voz al cielo, en respuesta al fuego abrasador de la adversidad que le consume; ante un cáncer terminal; ante una severa depresión; ante el embate de un inmisericorde adversario; ante la soledad de la vejez; ante el hijo o la hija que se suicida. En resumen, solo esta listo para escuchar la voz de su Dios el hombre cuyo corazón ha sido quebrantado.
El Creador ilustro esto a su pueblo por medio de una hermosa alegoría. Vera, Cuando la Ley fue dada a Israel, Dios la escribió en tablas de piedra. Estas no eran piedras comunes; pues no fueron talladas por mortal alguno, sino por la mano del Creador (Éxodo 31:18). Luego de ser entregadas, Moisés desciende del monte con ellas, para presentarlas a Israel. Pero, ante la indignación por el pecado de los Israelitas (que se habían dado a adorar un becerro de Oro), Moisés procedió a romper las tablas (Éxodo 32:19). Entonces, Dios le ordena labrar un segundo conjunto de piedras, sobre las cuales Moisés escribiría la Ley (Éxodo 34:27). Curiosamente, la tradición judía dice que el segundo conjunto de tablas fue escrito el día de la expiación, o “Yom Kippur”. En adición, el Creador ordeno mas tarde a Moisés, tomar los pedazos de las tablas originales, y ponerlos dentro del arca, junto a las tablas de la Ley escritas y labradas por Moisés ¿Que significa esto? Significa que, si bien hay una sola Ley (la que Moisés escribió en las segundas tablas de piedra) hay otra Ley aun mas importante, pues fue la Ley original, escrita no por el dedo del hombre, sino por el dedo de Dios. Esa genuina y verdadera Ley consiste de tablas de piedra que deben, tarde o temprano, ser también quebrantadas. Pero no son tablas como las que labro Moisés, o algún otro hombre. Son tablas que solo Dios puede labrar, pues son las tablas del corazón humano, como dice la Escritura: “(Hijo mio) Guarda mis mandamientos y vivirás, Y mi Ley como las niñas de tus ojos. Lígalos a tus dedos; ESCRÍBELOS EN LA TABLA DE TU CORAZÓN”- Proverbios 7:2-3.
Así, la Ley que escribe el hombre (Moisés), esta escrita en un lugar externo; en un pedazo de piedra, en un pedazo de papel, o en la memoria de Israel. Pero, la genuina y verdadera Ley, solo puede escribirse en el corazón. Y, al igual que con las tablas originales, Dios quiere que (por medio del arrepentimiento) la tabla de piedra que es nuestro corazón, sea también quebrantada. Así, cuando el hombre se arrepiente, abraza un nuevo pacto; pues vuelve al pacto original; a la Ley escrita en el corazón quebrantado.
De esto da testimonio la Escritura, cuando dice: “He aquí que vienen días, dice YHVH, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá ... Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice YHVH: DARÉ MI LEY en su mente, y LA ESCRIBIRÉ EN SU CORAZÓN... “- Jeremías 31:31-33 De esto también da testimonio Ezequiel, cuando dice: “... Y QUITARÉ (QUEBRANTARE) DE VUESTRA CARNE EL CORAZÓN DE PIEDRA, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”- Ezequiel 36:26-28.
Cuando el hombre guarda los mandamientos, sigue el pacto de Moisés. Pero cuando quebranta su alma, vuelve al pacto originalmente hecho por Dios, aquel pacto que nunca sera anulado. Como esta escrito: “Y haré con ellos PACTO ETERNO, que no me volveré atrás de hacerles bien, y PONDRÉ MI TEMOR EN EL CORAZÓN DE ELLOS, para que no se aparten de mí”- Jeremías 32:40. Note que Jeremías aclara que este pacto no es un pacto externo; no es una nueva Torah (instrucción, doctrina, o teología). Es la aptitud de un corazón temeroso de Dios- la aptitud que corresponde a un corazón humilde y quebrantado. El profeta Ezequiel confirma lo anterior, cuando dice: “Y sabrán las naciones que yo YHVH santifico a Israel, ESTANDO MI SANTUARIO EN MEDIO DE ELLOS para siempre”- Ezequiel 37:28. En el anterior pasaje, la frase Hebrea traducidas como “en medio de ellos” es “be-tojem”, que literalmente significa “en el interior de ellos”; Es decir, en sus corazones. Así, cuando el hombre se arrepiente, su corazón se convierte en el arca y el santuario que prefiguraban el santuario y el arca físicos descritos en la Torah que escribió el hombre.
¿Como sabemos esto? Pues por la descripción que se nos da. Es que se nos dice que era una pequeña urna de madera de acacia, cubierta con oro por dentro y por fuera. Sobre esta urna, había un propiciatorio de oro, con la semejanza de dos querubines (ángeles), también de oro. Estos ángeles estaban situados uno frente al otro, sobre los dos extremos del arca. En adición, los querubines tenían sus alas extendidas entre si, como simulando a dos personas que se acercan, para unirse en un fraternal abrazo. Y, curiosamente, era sobre el arca sagrada, y de entre las alas de estos dos querubines, que Dios prometió hablar con Moisés (Éxodo 25:22). Es decir, la Shekhinah (o presencia visible de la Gloria Divina) se manifestaba entre las alas de los querubines.
¿Que significa? Significa que no hemos experimentado la vida eterna (la inmortalidad representada por el oro), hasta que, al igual que aquellos seres celestiales, no extendemos nuestras manos al prójimo que nos necesita; que la gloria de Dios se dejara ver en medio nuestro, solo cuando podamos vivir en armonía con nuestro vecino; que la luz de Dios alumbrara nuestras vidas, solo cuando podamos ver en nuestro prójimo, el rostro de un amigo; que cuando miramos a nuestro prójimo, en un sentido muy real, estamos también mirando la gloria de Dios, pues ese prójimo fue hecho a imagen y semejanza del Creador.




El significado de Sukkot (La fiesta Judia de las cabañas), asi como de todas Las Fiestas Judias

El significado de la fiesta Judía de Sukkot, así como el de toda la Escritura Hebrea, es uno y el mismo. Es decir, la Escritura no es un juego de distintos mensajes, de entre los cuales tenemos que escoger cual sea el mas vigente, o el mas relevante. No es como dice la noble tradición Cristiana, que alega que el mensaje de Dios cambia: primero, fue la Inocencia; luego, la Ley; y, mas tarde, la Gracia. ¡No! Dios no decidió “jugar a esconderse”; ni tampoco fallo en prever que, un mensaje cambiante, condenaría a los creyentes a vivir en un perpetuo estado de incertidumbre, donde nunca sabrian con certeza si siguen o no el ultimo mensaje; o si el ultimo mensaje es el de Jesús, el de Muhammad, o el de José Smith. ¡No! La Escritura tiene un solo mensaje. Y, ese mensaje, tiene muy poco que ver con teología, pues es uno de naturaleza ética, y moral. Este mensaje, esta prefigurado en todos los mandamientos; en todos los ritos; en todas las figuras, en todos los relatos, y en todas las ordenanzas de la Ley. Y las fiestas anteriores y posteriores a Sukkot (la fiesta judía de los tabernáculos) son un maravilloso ejemplo de todo esto. Vera, este periodo de fiestas comienza con “Rosh ha Shanah”, es decir, el año nuevo Judío. La tradición Judía dice que, en Rosh Ha Shanah, Dios juzga al mundo entero, y decide quien ha de morir, y quien ha de vivir; quien ha de enfermar, y quien ha de sanar; quien ha de enriquecer, y quien ha de empobrecer. Y esto significa que todo hombre debe reconocer que hay un Juez, y un juicio, en el Universo. Entonces, luego de Rosh Ha Shanah, se concede un periodo de diez días de gracia, hasta que llega la fiesta de “Yom Kippur”. Yom Kippur, es el día de la expiación. Durante los diez días que trascurren entre Rosh Ha Shanah y Yom Kippur, Dios da a cada persona la oportunidad de buscar el perdón Divino; y mostrar su sincera contrición y arrepentimiento. Así, durante estos diez días, los creyentes Hebreos tratan de hacer todo el bien posible; de alimentar al hambriento, de mostrar misericordia al que sufre, y de hacer la paz con sus enemigos. En Yom Kippur (el día del juicio) el decreto se sella. Es decir, si se había escrito algún decreto negativo, o alguna condena contra esa persona, el arrepentimiento que mostró durante esos diez días, borra y anula ese mal decreto.
Pero, inmediatamente después de Yom Kippur (es decir, inmediatamente después de este “juicio final”), viene la fiesta de”Sukkot”. Y, en Sukkot, los Judíos hacemos una pequeña cabaña; una frágil y humilde vivienda portátil. De hecho, el techo de esta humilde vivienda debe estar “quebrado”. Es decir, debe estar suficientemente incompleto como para que, a través de el, podamos ver las estrellas. Durante los próximos siete días, el Judío debe abandonar la comodidad de lo que, hasta esa época, fue su cómodo y permanente hogar; para morar en esa humilde y quebradiza vivienda temporera, que es la Sukkah. La Sukkah tiene la intención de recordarnos la jornada que realizaron nuestros ancestros en el desierto. Pero, esa jornada en el desierto, es en realidad un prototipo de nuestra jornada en este mundo. Es que, esta vida, no es sino la “jornada externa” que nos provee el Creador; una realidad circunstancial externa, cuyo proposito es darnos la oportunidad de realizar una “jornada interna”; una jornada que ni siquiera el Creador puede realizar por nosotros, pues tenemos que realizarla nosotros mismos. Y, esa jornada interna, esta prefigurada en estas fiestas.
Es que, como acabamos de decir, Sukkot conlleva abandonar la comodidad de nuestra vivienda principal, el lugar donde hemos habitado la mayor parte de nuestra vida, para ahora morar en una humilde, frágil, quebrantada, y transitoria habitación. Y significa que, la jornada que tiene que realizar cada hombre (tipificada en la jornada que hicieron nuestros padres en el desierto) es la siguiente: reconocer primeramente que hay un Juez, y un Juicio, en el Universo; Que hay un Dios que habra de juzgar nuestras obras y nuestra vida. Y que, entendiendo esto, debemos proceder al arrepentimiento; procurando el perdón de ese Dios; de ese Juez que un día habra de juzgarnos. Y, cuando ese juicio se efectúa, y nos hemos reconocido faltos ante el Juez, el próximo paso es demostrar la sinceridad de ese arrepentimiento, por medio de la “Sukkah”; es decir, haciendo que nuestras vidas se conviertan en una Sukkah: viviendo una vida humilde, y haciendo que nuestro corazón de piedra, que no reconoce a Dios, y vive de espaldas al Creador (sin reconocer sus mandamientos, ni su voluntad) sea quebrantado.
Ese quebrantamiento (el encontrarnos “incompletos”, o “faltos”) nos hace “mirar las estrellas”. Es decir, volvernos al cielo (al Creador). La Escritura dice que, cuando Ha Shem dio la Torah (o Ley) a Moisés, la escribió en Tablas de piedra. Pero, ante la indignación del pecado de Israel, Moisés procedio a romper esas piedras. ¡Eso es lo que quiere Dios del ser humano!; que, ante la indignación por el pecado en su vida, el hombre quebrante su corazón de piedra. Y, que el producto de ese corazón quebrantado, sea un cambio de vida; abandonar el “confort” (la comodidad) de la vida alejada de Dios, para vivir una vida de humildad; una vida que demuestre un corazón quebrantado y arrepentido. ¡Esa es la Sukkah!: la vida de arrepentimiento.
Luego de la fiesta de Sukkot, viene inmediatamente otra fiesta, que se conoce como “Simja Torah”; esta frase significa, “el gozo de haber recibido la Torah”. Y de eso es de lo que se tratan las fiestas: cuando el hombre ha reconocido que hay un juez; ha reconocido que hay un juicio que se avecina; ha procedido al arrepentimiento; y ese arrepentimiento ha producido a su vez un cambio de vida, ese hombre puede entonces gozarse de que ha recibido la Torah; porque, esta, es la verdadera Torah. El verdadero mensaje de la Escritura no es un mensaje teológico, ni dogmático; es un mensaje ético y moral- es un llamado a abandonar la maldad, a darle la espalda al mal, para comenzar a vivir la vida de humildad, de sencillez, de quebrantamiento de corazón, que agrada al Creador. Esa es toda la Torah. Una vez un gentil vino al sabio Hillel, y le dijo: “me convertiré al Judaísmo, si puedes enseñarme toda la Torah (la Ley) en el corto tiempo que puedo permanecer de pie sobre una sola pierna”. Y Hillel le contesto diciendo: “Aquello que es odioso para ti (aquello que no te gustaría que te hicieran a ti mismo), no lo hagas tu a tu prójimo. Esta es toda la Torah (es todo lo que hay que saber acerca de ella); el resto, es solo comentario. Ahora puedes ir, y aprender el comentario”.
Y es precisamente de esto que se tratan las fiestas Judías. Aquí en este mundo, los Judíos tenemos “yeshivot” (escuelas) donde se estudia la Torah, el Talmud; los “Midrashim”; los mandamientos; la tradición Judía. Y, al final, se le confiere al estudiante un titulo de rabino- ese es un titulo conferido por los hombres. Pero, la tradición Judía dice que hay un titulo de Rabino que lo confiere directamente el Creador. Se nos cuenta de un Rabino (que en realidad nunca ejercio como Rabino) llamado “Eliezer Ben Dordia”. La historia cuenta que no hubo una prostituta en el mundo que Eliezer Ben Dordia no hubiese patrocinado. Un día, oyendo que en una ciudad cercana al mar, había una hermosa prostituta que demandaba por su servicio una bolsa llena de denares, Eliezer echo mano de una de esas bolsas, y salio a visitarla; cruzando para ello siete caudalosos ríos (como intimando que estaba dispuesto a exponerse a los riegos que fuesen necesarios, con tal de satisfacer sus apetitos). Cuando finalmente llego al lugar, y ya se encontraba en la cama con la meretriz, esta repentinamente “eruto”, y procedió a decir a Eliezer: “así como este aire nunca volverá al lugar de donde ha salido, así mismo tu arrepentimiento nunca sera aceptado”. Esta palabras calaron tan profundo en el corazón de Eliezer Ben Dordia, que fue y se sentó entre dos montes y collados. Entonces dijo: “Montes y collados, pidan misericordia por mi”. Pero los montes y los collados le contestaron diciendo: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “Porque los montes se moverán, y los collados temblarán...”- Isaías 54:10. Entonces dijo a los cielos y a la tierra: “¡Pidan misericordia por mi!”. Pero estos le contestaron: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “porque los cielos serán desechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir”- Isaías 51:6. Entonces Eliezer pidió al Sol y a la Luna que intercedieran por el, pero estos le contestaron: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “La luna se avergonzará, y el Sol se confundirá..”- Isaías 24:23. Entonces dijo: ¡Estrellas y planetas, pidan misericordia por mi! pero estos le contestaron: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “Y todo el ejercito de los cielos se disolverá”- Isaías 34:4. Finalmente, Eliezer entendió que su perdón dependía de si mismo; de su propio arrepentimiento. Así que, poniendo la cabeza entre sus rodillas, comenzó a llorar delante de Dios; a llorar en alta voz, y a quebrantar su corazón por causa de su maldad y su pecado, de suerte que comenzó a temblar. Y continuo llorando, hasta que su alma salio de el. Entonces, una “bat kol” (una voz celestial) se oyó decir: “¡El Rabino Eliezer Ben Dordia ha sido destinado a tener vida en el mundo que ha de venir!”. Cuando mas tarde el Rabino Judah Ha Nasi (el Patriarca Judío de su época) oyo todo esto, lloro amargamente; Y dijo: “¡Dios mio! ¿Como es posible que algunos logremos la vida eterna solo después de largos años de arduo estudio y trabajo, de aprendizaje, de oración y de meditación; mientras que otros la ganan en solo una hora? Entonces añadió: “¡Y no solo se perdona a quien se arrepiente, sino que hasta se le otorga el titulo de Rabino!
¿Podrá haber algo mas maravilloso que esto? ¡Que el mismo Creador halla llamado a Eliezer Ben Dordia “Rabino”, confiriéndole así el honor de llevar ese titulo? ¿Y por que? Pues porque Eliezer Ben Dordia aprendió todo lo que había que saber acerca de la Torah: que el propósito de todos los mandamientos; de la Escritura; y de todas las leyes, es que el hombre proceda al arrepentimiento; a abandonar la maldad; a no hacer al prójimo el mal que no desearia para si mismo. De eso es que se trata la Torah: de que el hombre reconozca que hay un Juez, y hay un Juicio en el Universo (¡eso es Rosh Ha Shanah!); que hay un día de juicio (Yom Kippur); que tiene que cambiar su estilo de vida (¡eso es Sukkot!); y que, cuando hace esa jornada en su alma, en su interior, ya puede regocijarse (Simja Torah) de que ha recibido la Torah; de que ha entendido de que se trata el Judaísmo; de que se trata la Torah; y de que, al igual que Eliezer Ben Dordia, el Cielo le concede el titulo de Rabino; pues ya conoce todo lo que hay que saber acerca de la Torah, y ya puede enseñar a otros. Por esto es que la Torah no puede ser corrompida, como reclaman nuestros hermanos musulmanes, que alegan que los antiguos Judíos tergiversaron el mensaje de la Torah. Es que, el mensaje de la Torah, no puede ser tergiversado alterando, esta o aquella otra palabra, pues su mensaje no tiene nada que ver con teología, ya que no es un mensaje de naturaleza dogmática. El mensaje de La Torah (así como el de toda La Escritura), es un mensaje ético y moral; y cada una de sus enseñanzas, cada uno de sus ritos, y cada una de sus imágenes, tiene el propósito de darnos ese mismo mensaje, no importa cuan extraño parezca ser.
Un buen ejemplo de ello lo era que la Torah ordenaba que, cuando una mujer daba a luz un niño, era inmunda durante cuarenta días. Y todo lo que esa mujer tocaba, era también inmundo. Pero alguien podría preguntarse, ¿por que era inmundo el parto?; Y, ¿que culpa tenia la mujer de dar dar a luz, si para eso mismo fue creada? La respuesta esta en que, ese mandamiento, no tenia en realidad nada que ver con inmundicia ritual, ni tampoco dogmática. El mandamiento tenia el propósito de proveer a la parturienta, un respiro de todas sus responsabilidades domesticas. Es decir, como todo lo que tocaba era inmundo, no se le podía exigir que lavara la ropa, que fregara los platos, que barriera el piso, que cocinara la comida, que tuviera que mover nada, que cargara a ninguno de sus niños, ni que hiciera labor manual alguna . En fin, la mujer permanecía en la cama durante cuarenta días (el numero cuarenta tipifica el conocimiento profundo del verdadero espiritu de la Torah, pues Moises tuvo que permanecer 40 dias en el Sinai, para poder recibirla). Durante todo este tiempo, sus familiares y amigos realizaban por ella las labores del hogar. Y esto daba a la mujer, la oportunidad de recuperarse de su difícil parto. Recordemos que, en la antigüedad, no había hospitales; no había anestesia, y tampoco existía la opción de parto por Cesárea. El parto era un proceso sumamente doloroso, y a menudo la mujer no lograba sobrevivirlo.
Así, vemos como un mandamiento que, a primera vista, aparenta no tener nada que ver con hacer lo bueno, o con la ética y la moral, es en realidad eso mismo: un llamado a hacer lo bueno. Es decir, haciendo inmunda a la mujer parturienta, la Ley “forzaba” a sus familiares y amigos a tratarla con la misma deferencia y consideración que desearían para ellos mismos, si estuviesen en la misma situación.
Y esto es el Judaísmo Universal: entender que el mensaje de la Ley de Moisés es un llamado a tratar al prójimo (a Dios, a nuestros semejantes, y a nosotros mismos) con la misma deferencia y consideración que desearíamos para nosotros mismos. La anterior máxima, encarna la vida de arrepentimiento y servicio que agrada al Creador. Es que, no podemos amar directamente al Creador; no podemos besarle, ni podemos abrazarle, no le podemos dar de comer, ni le podemos dar de beber. Pero, cuando amamos al prójimo (que esta hecho a imagen y semejanza de Dios), estamos “matando dos pájaros con una sola pedrada”, pues no solo amamos al prójimo, sino también amamos (indirectamente) al Creador.




El Camino de Santidad que agrada a Elohim (la Autoridad o Poder Supremo)

La fe Hebrea de nuestro padre Avraham, postula que El Creador (bendito sea) es un Juez de perfecta y absoluta Justicia. Y la consecuencia lógica de esta premisa es que, el camino que conduce a la salvación de hombre, tiene que ser tan sencillo y auto-evidente, que nadie pueda reclamar que ha sido injustamente juzgado, por no haber obrado en base a una verdad a la cual nunca tuvo acceso, o una que estuvo fuera de su alcance o comprensión. Por esto dice la Escritura: “... y sera llamado Camino de Santidad; no pasara inmundo por él, sino que El mismo (Dios) estará con ellos; el que anduviere en este camino (de Santidad) por torpe que sea, no se extraviara. No habrá allí león, ni fiera subirá por el...”- Isaías 35:8.
Cuando un hombre carece de todo sentido, decimos que ese hombre “es mas torpe que una burra (asna)”. En otras palabras, el Camino de Santidad que describe la Escritura, debe ser tan auto-evidente, que hasta una torpe asna (que carece de todo raciocinio) podría entenderlo. Pero, ¿como hacemos “entender” a un asna? ¿Como logramos que haga lo correcto? ¡Muy sencillo! Simplemente utilizamos “un palo”. Es decir, le mostramos (por asociación) que, si hace lo malo, sera castigada (con el palo). De este modo, modificamos su conducta, y la hacemos comprender que su bienestar futuro depende de que no haga mal alguno (según lo determinado por su amo).
¿Confirma esto la Escritura? ¡Definitivamente! Vera, a pesar de ser una bestia irracional, el asna de Balaam entendía que su amo le llevaba por un camino de maldad, pues (en su codicia por las riquezas), se dirigía a maldecir al pueblo judío; un pueblo que no había hecho mal alguno a Balaam, ni tampoco a su asna. Así, la bestia decide detenerse, y echarse debajo de Balaam. Entonces, este procede a castigarla con un palo. Pero la realidad era que, el que merecía ser castigado, era Balaam; y no su inocente asna. Es que Balaam seguía el camino de la maldad (se comportaba como lo hacen el león y las fieras, que hacen daño a aquellos que no les han hecho daño alguno), mientras que la torpe asna seguía el Camino de Santidad (que consiste en no hacer daño a nadie, particularmente a aquellos que no nos han hecho daño alguno). Era la sabia asna, la que encarnaba el camino de los redimidos, que la Escritura describe diciendo: “... no afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte...”- Isaías 65:25. Por eso el asna reprende a Balaam, recordándole que, aunque este había cabalgado sobre ella durante tanto tiempo, esta nunca le había pagado con mal. Y es por esto que también el ángel reprende a Balaam, mostrándole que, a diferencia del justo proceder de su asna (que tuvo temor de Dios, y se aparto del mal camino), su camino era perverso; como esta escrito: “... he aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mi”. El asna me ha visto (ha entendido mis caminos), y se ha apartado (del mal)... y si no se hubiese apartado, yo también ahora te mataría a ti (que insistes en hacer mal a tu prójimo israelita), y a ella (que rehúsa hacer daño a nadie) dejaría viva”- Num. 22:32-33.
En resumen, el Camino de Santidad que complace al Creador (bendito sea), consiste en no hacer daño a nadie- no hacer daño a nuestros padres; no hacer daño a nuestro prójimo; no hacer daño a nuestro Dios; y ni siquiera hacernos daño a nosotros mismos. Es por esto que la tradición judía cita al sabio Hillel (paz sea y bendición sean sobre el) resumiendo la fe Hebrea con el siguiente enunciado: “Aquello que seria odioso para ti (aquello que no te gustaría que te hiciesen a ti mismo) no lo hagas tu a tu prójimo. Esto es toda la Torah. El resto, es solo comentario; ve ahora y aprendelo”- Shabbat 31a. Esto también explica la razón para que la Escritura resuma todo la fe diciendo: “Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre”- Salmo 37:27.





Como recibir el Ruaj Ha Kodesh (Espiritu Santo), y entrar asi en el Olam Ha-ba

La Tanak (Escritura Hebrea) enseña que el Olam Ha-ba (la vida eterna) es el producto de recibir el Ruaj Ha Kodesh (Espíritu Santo), como esta escrito: “Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis...” (Ezequiel 37:14). Pero, ¿hay algún camino seguro para recibir el Espíritu Santo? La Torah afirma que en efecto lo hay, y que ese camino esta en la humildad que produce el anonadarnos a nosotros mismos. ¿Donde enseña esto la Torah? Pues en el pasaje que dice: «Entonces Yah dijo a Moisés: reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tu sabes que son ancianos del pueblo, y sus principales; y tráelos a la puerta del Tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo. Y yo descenderé y hablare allí contigo , y tomare del Ruaj (Espíritu) que esta en ti, y pondré en ellos; y llevaran contigo la carga del pueblo, y no la llevaras tu solo... Entonces Yah descendió en la nube, y le hablo (a Moisés); y tomo del Ruaj (Espíritu) que estaba en el, y lo puso en los setenta varones ancianos. Y habían quedado en el campamento dos varones, llamado el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposo el Ruaj (Espíritu Santo); estaban estos anotados (en la lista de ancianos que habrían de asistir a Moisés) pero no habían ido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento» (Números 11:26). En el anterior pasaje, Adonai (bendito sea) ha pedido a Moisés que escoja a setenta ancianos de entre las doce tribus de Israel. Estos setenta compartirán con Moisés la tarea (y el honor) de dirigir al pueblo. Pero surgió un inconveniente: si se escogían cinco ancianos por tribu, el total sumaria sesenta. Por otro lado, si se escogían seis ancianos por tribu, el total sumaria setenta y dos. Finalmente, se decide escoger seis por cada tribu (para un total de setenta y dos ancianos listados), y dejar que Dios mismo eliminase un par de ellos, una vez estuviesen todos reunidos frente al Tabernáculo. Pero, mientras aun se hallaban en el campamento, dos de estos ancianos (Eldad y Medad) tomaron la ennoblecedora aptitud de no actuar pensando solamente en su propio bienestar. Es decir, a fin de que nadie fuese avergonzado (siendo públicamente rechazado), Eldad y Medad se abstuvieron de presentarse ante el tabernáculo (perdiendo así la oportunidad de obtener el honor de ser parte del liderato político de Israel). Y, la humilde aptitud de estos dos hombres, agrado tanto al Creador, que este decidió conferirles una honra especial. ¿Cual? Pues el que recibiesen el Espíritu Santo directamente del Creador. Es que, si bien es cierto que los setenta que fueron al Tabernáculo recibieron el Espíritu Santo, Dios les concedió esta gracia utilizando a Moisés como intermediario (Es decir, utilizando el merito de Moisés como justificación para hacerlo); Pero Eldad y Medad lo recibieron directamente de Dios, y sin necesidad de la mediación de Moisés. Lo que el Creador quería intimar con esto es que, así como la humildad de Moisés (“Y aquel varón Moisés era muy humilde...”- Números 12:3) le confirió la honra de recibir el Espíritu directamente de Dios (“... a la honra precede la humildad”- Proverbios 15:33), de ese mismo modo la humildad de Eldad y Medad les confirió la honra de recibir el Espíritu directamente de Dios. Y, recibiendo el Espíritu, recibieron la esperanza de resucitar de entre los muertos, pues la tarea del Espíritu no es otra sino exaltar a los humildes; como esta escrito, "El Espíritu de Yah el Señor está sobre mí... me ha enviado a predicar buenas nuevas a los humildes"- Isaías 61:1. Y, esta casi demás decir que, nadie es mas humilde, que un justo a quien la muerte ha reducido ya al polvo y a las cenizas.





Un testimonio de conversión a la Fe Hebrea (Por T. Rav Joshua Ben Levi)

Nací en el año de 1960, en Patillas, un pequeño pueblo en la parte sur de la isla de Puerto Rico. El nuestro fue un hogar donde, día y noche reinaban tanto la discordia, como el lenguaje profano. Éramos extremadamente pobres, no solo en el aspecto económico sino, aún mas, en el aspecto emocional y espiritual. El hogar consistía de cinco hijas y tres varones. La hija mayor, que de paso había sido producto de una violación, tenia ya cinco años de casada, cuando nació el hijo menor de la familia. con este trasfondo, no debe sorprender el hecho de que, el resto de los hijos que luego vendríamos, fuésemos procreados por padres distintos, los cuales nunca pudieron ejercer su responsabilidad de criarnos, ya que, al momento de engendrarnos, la mayoría de ellos eran ya hombres casados.
Fue muy duro para mi mamá el tener que levantar sola nuestra familia. Necesidad y privación fueron mis amigas de la niñez; Nunca hubo plan medico, nunca hubo automóvil, ni siquiera hubo teléfono. Desde niño, note cosas extrañas en mi hogar. Por ejemplo, aunque nuestros vecinos vivían a solo pies de distancia, mi mama no les dirigía la palabra, ni nunca les solicitaba ayuda alguna. Por otro lado, y como regla general, mama nunca asistía a iglesia alguna, ni practicaba formalmente ninguna religión. Aun así, hubo una época en nuestra temprana niñez cuando, antes de acostarnos, nos obligaba a "rezar". También me parecía extraño, dada las circunstancias, el que insistiera en que le honráramos sin cuestionamiento alguno. Todo esto, lo entendería finalmente muchos años después. Cuando tuve alrededor de nueve anos, descubrí (para mi horror), que aquellos vecinos a los cuales mama nunca les hablaba, no eran nada mas ni nada menos que mis propios tíos, o sea los hermanos de mama. Aparentemente, en el pasado habían tenido una discusión tan amarga, que llevaban años sin dirigirse la palabra. Me sorprende como el orgullo nos divide y hace sufrir, no solo a nosotros, sino también a aquellos que nos rodean.
Cuando tuve ya alrededor de doce años, encontré una vieja Biblia, tirada en una esquina de la casa. Como era el único libro que teníamos, esta despertó mi curiosidad. Como es natural, comencé por el principio; o sea, con el "Viejo Testamento". Eventualmente, me di cuenta que, cada vez que se relataba algo acerca de Israel, sentía que yo también estaba incluido en la narrativa; que se referían también a mi. Por ejemplo, cuando leía que los judíos vagaban por el desierto, sentía que yo también vagaba con ellos. Cuando, un par de meses después, termine mi lectura del “Antiguo Testamento”, comencé a leer el "Nuevo Testamento". Como dije con anterioridad, en mi casa no se hablaba de religión. Todo lo que estaba leyendo era nuevo para mi; o sea, que mi percepción no estaba prejuiciada a favor de ninguna interpretación particular.
Cuando comencé a leer el Nuevo Testamento, me impacto el hecho de que, a diferencia del Dios iracundo que aparentaba proyectar el Antiguo Testamento, el del Nuevo Testamento era presentado como un Dios de amor y misericordia. ¿Como podían ambos testamento referirse al mismo Dios? ¿Que estaba yo pasando por alto? Para mi, que parecían dos dioses totalmente distintos. Obviamente, encontraba al dios de amor y de misericordia, mucho mas atractivo.
Cuando llegue a la escuela superior, tuve que armarme de mucho valor. La situación económica era tan precaria que, la única comida que tenia asegurada, era la que se dispensaba gratuitamente en el merendero escolar. ¡Pase los tres años de Escuela Superior vistiendo los mismos dos pantalones! Durante esta época, tuve un maestro que, en una ocasión, me hablo de Jesús de Nazaret. Me dijo que era pecador, y que estaba perdido; pero que, si quería salvarme, solo tenia que aceptar a Jesús como mi redentor personal. Para entonces tenia solo diez y seis años de edad. Y, como la mayoría de los jóvenes en esa época, estaba muy desorientado. Si bien no respondí al llamado en ese mismo momento, fue una grata sorpresa el saber que, al fin, uno de los complejos problemas de mi vida, tenia una sencilla solución. El próximo día, asistí a la iglesia evangélica de mi maestro y, al final el servicio, pase al frente para recibir la oración de fe. Así fue que me convertí en el primer miembro de mi familia en abrazar la fe evangélica. Pasarían varios años antes que algún otro miembro de mi familia siguiera mis pisadas. La realidad fue que, a partir de aquel momento, mi vida cambio. Sentí que, no solo le había abierto a Dios la puerta de mi corazón, sino que Él había entrado.
Como mi hogar era muy pobre, sabia que no habría dinero para costear mi educación en una universidad privada. Así que trabaje duro para obtener buenas calificaciones, a fin de ser admitido en la universidad del estado. Mis esfuerzos fueron premiados y, como resultado de ello, fui aceptado en la escuela de ingeniería de la universidad de Puerto Rico. Los años universitarios fueron muy difíciles. Casi nunca tenia suficiente para costear mi transportación a la Universidad. Fueron muchas las veces que no me quedo mas remedio que viajar “pidiendo pon” como dicen en Puerto Rico. En una ocasión, hasta estuve a punto de ser asaltado. Pero, en realidad, lo mas difícil de todo fue la falta de educación básica que, debido a la ausencia de mi padre, nunca tuve. Viniendo de un hogar completamente disfuncional, nunca había tenido quien me guiara, o aconsejara, en cuanto a lo que a relaciones humanas se trataba. ¡Perdí la cuenta de en cuantos lugares llegue a hospedarme! Era realmente pobre, en lo que a relaciones interpersonal se trataba, pues mi hogar no había provisto el ejemplo funcional que ahora necesitaba con urgencia. De hecho, cada vez que asistía a la iglesia, me frustraba oír al pastor diciendo que, los que habíamos recibido a Jesús como nuestro Salvador, teníamos la verdad absoluta. No que yo no creyese eso mismo, sino que me preguntaba: ¿si Dios nos revelo lo que era la verdad mas importante de la vida, por que, de paso, no nos revelo también lo concerniente a las cosas de menor importancia? Si el Nuevo Testamento nos pedía que fuéramos santos en toda nuestra manera de vivir, ¿por que no decirnos mas precisamente en que consistía esa santa manera de vivir? ¿Por que no elaboraba mas detalladamente acerca de las cosas que componen la vida misma? ¿Por que se decía tan poco acerca de la vida domestica, el matrimonio, las relaciones paterno -filiares, las relaciones sociales, la crianza de los hijos, la dieta, y la amistad, por mencionar solo algunas áreas?
Por este tiempo, tuve un profesor que, en medio de una clase, me pregunto si creía que Dios era omnipotente. Cuando le conteste en la afirmativa, me pregunto si Dios podía hacer una piedra tan grande, que Él mismo no pudiera levantarla. Frustrado y enojado, esquive la pregunta. Creo que, en esa etapa de mi vida, era mas simple verlo todo en términos absolutos. En otra ocasión, un profesor de ingenieria increpo mi inflexibilidad de criterio, diciéndome que, si una persona insistía en caminar demasiado tiempo por el mismo sendero, este terminaría convirtiéndose en un hoyo del que cual luego no podría escapar.
Por aquel tiempo, estudiaba sin cesar. Normalmente, acababa a eso de las 2:00 de la mañana, y ya a las 6:00 am estaba de nuevo en pie. El poco descanso, la incertidumbre económica, y el aislamiento social, me condujeron a una aguda depresión. Desafortunadamente, en aquel tiempo la depresión no tenia tratamiento especifico. Un tiempo después, tome una clase con un estudiante de origen Palestino. Aun cuando sabia que yo había nacido en Puerto Rico, un día (en medio de una acalorada discusión), este Palestino se refirió a mi con el epíteto de "maldito judío”. Aquellas palabras me desconcertaron. Me preguntaba a mi mismo cual habría sido la razón para referirse a mi de tal manera.
Meses después, mi depresión llego a tal punto, que estuve casi una semana entera sin dormir. Tampoco podía ingerir alimentos, pues rechazaba todo lo que comía. Mis manos temblaban tanto, que casi no podía llevar la cuchara a la boca. Un fin de semana, me encontraba solo en mi cuarto, ubicado en el segundo piso de la casa donde me hospedaba. Eran como las tres de la madrugada, y no podía conciliar el sueño. Estaba completamente exhausto, tanto física como emocionalmente. Sentía que, literalmente, había llegado al final del camino. El suicidio había cruzado mi mente. Desesperado, me arrodille al borde de la cama, y comencé a clamar a Dios. Mientras oraba, las lágrimas brotaban profusamente de mis ojos. Las sabanas se empaparon literalmente de lagrimas. Me dirigí a Dios en una oración cual nunca en la vida había hecho. Ore con un corazón totalmente desnudo ante el Creador. Le dije: “Señor, tu sabes lo que estoy pasando, siento que ya no hay esperanza para mi, y mis fuerzas me han abandonado. Si verdaderamente estas ahí, necesito que me ayudes ahora mismo, por que, de otro modo, voy a perecer. ¡Oh Dios, necesito que me muestres tu gloria!” La oración fue en realidad corta, no creo que durase mas de unos pocos minutos. Cuando termine de orar, en mi desasosiego, tendí mi cuerpo sobre la cama; pero solo mi torso estaba sobre ella ya que mis piernas y mis pies estaban sobre el piso. Sabia que no podría dormir. Cerré mis ojos, y de repente sentí que una presencia sobrenatural entraba en mi cuarto. A la misma vez que comencé a sentir un gozo sobrenatural, escuche como un silbido apacible que decía “Dios esta aquí”. El temor de la presencia Divina se apodero de mi de tal forma que, subiendo los pies a la cama, me arrope con una sabana, cubriéndome de pies a cabeza. Entonces, comencé a verme a mi mismo fuera del cuerpo. Me veía en un lugar elevado, como a unos mil pies de altura, sobre lo que parecía ser una antigua ciudad. Cuando mire con detenimiento, note que se trataba de Jerusalén. Me preguntaba el por que estaba viendo yo todo eso. De repente, me vi dentro de lo que parecía ser un templo, inmenso y majestuoso; pero, para mi sorpresa, no había allí imagen alguna, sino que de las paredes, parecía salir la voz de un coro celestial que sin cesar cantaba : “a Dios sea la gloria, a Dios sea la gloria, a Dios sea la gloria, por lo que hizo en mi”. Aunque temía perder el control de mis emociones, sabia que Dios estaba contestando mi oración. Todo esto duro solo unos breves minutos; y termino cuando, como una luz que brilla en medio de las tinieblas, vino a mi mente la siguiente oración : “Porque las aflicciones del tiempo presente, no son comparables con la gloria venidera que en vosotros habrá de manifestarse”. Si bien mi depresión no desapareció de inmediato, aquella experiencia me dio la suficiente fe como para entender que nunca estaría completamente solo; que Dios siempre estaría conmigo.
Dos o tres años después, termine mis estudios universitarios, y me case con una joven cristiana, que había conocido durante mis días universitarios. Trabaje de ingeniero en varios lugares, pero las cosas no cambiaron mucho hasta cuatro o cinco años después de mi graduación. Por aquel tiempo, comencé a trabajar en una empresa dedicada a la venta de bombas centrifugas y válvulas de control. Esto requería un amplio conocimiento de la teoría de la mecánica de los fluidos. Aparte de ser un tema abstracto, esta era una de esas áreas del saber donde mi conocimiento era particularmente pobre. Sin mas remedio, me dedique, por cuenta propia, a aprender la teoría pertinente. Cuando puse manos a la obra, me sorprendí a mi mismo descubriendo que, mientras mas profundamente envolvía mi mente en ese abstracto tema, en esa misma medida desaparecían los síntomas de mi antigua depresión. Así fue que hice de la lectura de temas abstractos mi pasatiempo habitual; y esto a su vez fue la manera en que la depresión desapareció para siempre de mi vida.
No fue sino natural el que mi nueva ansia por temas abstractos comenzara a pernear todos los aspectos de mi vida. Esto fue particularmente cierto en el ámbito religioso. Hasta ese entonces, se me había enseñado que la fe estaba "reñida" con la razón. O sea, que “el mucho estudio" es fatiga de la carne; que “Dios había escogido a los necios de este mundo, para avergonzar a los sabios”; que “Dios había escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las había revelado a los niños”; y que, “no se debía ser incrédulo, sino creyente”. En fin, que para agradar a Dios, había que asumir lo que podría llamarse “suicidio intelectual”. Con mi trasfondo vivencial, esto para mi ya no era una opción aceptable. Aun así, no tome ninguna decisión drástica, si no que continué en la fe evangélica con la que había comenzado mi jornada. En el año de 1991, comencé a hacer negocios por cuenta propia. Ya para esa época tenia dos niños pequeños.
Tres años mas tarde (1994), salí para Anaheim California, a participar de una gran convención, donde esperaba hacer un buen contacto con algún manufacturero de equipos industriales. Un día, mientras me encontraba ojeando un libro en el centro de convenciones de Anaheim, alguien se dirigió a mi diciéndome “ese que tienes en tus manos es un buen libro”. Cuando me voltee, encontré que el caballero que me hablaba era un tal “David”, un residente de Rochester, estado de NY, al cual nunca antes en la vida había conocido. Con todo ello, luego de una amena charla, encontré que estaba casado con una mujer hispana, de la misma ciudad donde residía yo en Puerto Rico. Esa tarde, cenamos juntos, y descubrí para mi sorpresa que la suya era una familia judía. Un par de días mas tarde, y allí mismo en Anaheim, conocí al vice presidente de una compañía con la cual eventualmente tendría una fructífera relación comercial. Para mi sorpresa, el dueño de este negocio era también judío. De hecho, no era cualquier judío, sino un judío ortodoxo que, si bien nunca había perdido un vuelo de avión, el día que lo hizo, el avión que perdió cayo a tierra, pereciendo así todos sus tripulantes.
Poco antes de todo esto, yo había tratado de contactar (por medio del internet), a los descendientes de un rama de mi familia paterna que, con casi cien años de anterioridad, habían emigrado desde el oeste de Puerto Rico, hacia la costa este de los Estados Unidos. Y tuve de hecho éxito en contactar a varios de sus descendientes; pero, de nuevo, para mi gran sorpresa, encontré que casi todos practicaban la fe judía.
Como a la mayoría de los cristianos, se me había inculcado que el pueblo judío estaba bajo la maldición Divina. ¡Cuantas veces había oído al pastor predicar sobre el verso del Evangelio que dice: “... El que tiene al Hijo (de Dios) tiene la vida, pero el que no tiene al hijo, no tiene la vida, sino que la ira de Dios esta sobre el”! A pesar de ello, y como producto del honesto y profundo racionalismo al cual debía la cura de mi depresión, ya no encontraba satisfacción en el análisis literalista y superficial que de las Escrituras hacían mis maestros en la fe Cristiana. La manera de manejar la situación fue que, sin abandonar la fe de mi juventud, procure hallar foros mas progresistas dentro de mi propia tradición religiosa.
Un par de años después, un amigo italiano me invito a pasar un par de semanas con el, en la ciudad de Tampa, Florida, ayudándole a vender cierto equipo de control. Mientras me encontraba allí, escuche acerca de algo llamado “Judaísmo Mesiánico”. Alegadamente, se trataba de judíos que, a la misma vez que creían en Jesús (y en el Nuevo Testamento), guardaban la tradición judía. Cuando llego el primer fin de semana, mi amigo italiano me invito a la iglesia presbiteriana a la cual pertenecía. Cuando le pregunte acerca de este movimiento, me dijo que, en varias millas a la redonda no había nada que siquiera tuviese que ver con el Judaísmo. Unos minutos mas tarde, partí hacia la iglesia presbiteriana y, para mi gran sorpresa, la clase dominical estaba siendo dada por una visitante; ¡la esposa de un rabino mesiánico! Al año siguiente, volví a visitar a mi amigo de Tampa, pero esta vez me dijo que había encontrado, a solo pasos de su residencia, una sinagoga mesiánica. Me pidió de favor que visitara (yo solo primero) este lugar, y le dejase luego saber si permitirían la visita de un católico italiano como el.
Cuando visite mas tarde el lugar, lo primero que hice fue sentarme a escuchar las oraciones que cantaba en Hebreo la congregación. Mientras lo hacia, tuve la impresión de que algo en la parte posterior de mi cabeza "cayo en su sitio". No entendía el por que, pero sentía que era importante que aprendiese el lenguaje Hebreo que estaba escuchando.
Un tiempo después, me encontré en la Biblioteca de Saint Petersburg (al otro lado de la bahía de Tampa), y halle que tenían disponible una copia de un viejo curso de Hebreo. Tome prestado el curso, y tres o cuatro meses mas tarde, ya podía leer el idioma Hebreo con relativa facilidad. Unos meses después, tenia yo un vagón de viaje (travel trailer) estacionada en un parque para vehículos recreacionales localizado en la parte norte de la bahía de Tampa. Mientras me encontraba allí, un día apareció un amigo cubano que practicaba el judaísmo Conservador . Este insistia en invitarme a un estudio bíblico que daría en una sinagoga cercana el rabino de su comunidad. Ante su insistencia, decidí acompañarle. Cuando llegamos al lugar, el rabino (un hombre inquisitivo, de sobre 70 años de edad), detuvo el estudio para, de forma directa, preguntarme que hacia yo en una sinagoga judía. Le conteste diciendo que tenia la sospecha de que algo de sangre judía corría por mis venas. A esto, el rabino respondió mirando a su alrededor; entonces, tomando un libro, procedió a dármelo, a la vez que me pedía que le leyera en alta voz. Cuando observe el libro, note que todo estaba escrito en Hebreo, y no había nada en Ingles ni en Castellano. Sin amilanarme, comencé a leer en alta voz: “Baruch ata Adonai, Eloheinu melek ha olam, asher bahar banu mikol ha amin, v'natan lanu et torahto.......”. En este punto, el rabino me pidió que me detuviera, y me sentara a su lado, pues de ese día en adelante quería que fuese su discípulo. A pesar de esto, continué visitando la congregación mesiánica durante casi un año mas, pues tenia la esperanza de encontrar allí respuesta a las muchas preguntas que ahora tenia acerca de la teología Cristiana en la que me había formado. Algunas de estas eran las siguientes:

1) Si, con su muerte, Jesús había borrado ya nuestro pecado original, ¿Por que aun tenemos que luchar a diario con nuestro pecado? ¿por que no se cumple el texto en Hebreos 10:1-2 que promete borrar hasta la misma conciencia de la existencia del pecado?
2) Si el hombre estaba condenado a permanecer en el infierno por toda la eternidad, y Jesús se ofreció a ser nuestro sustituto, ¿como se explicaba el que Jesús no tuviese que permanecer en el infierno por toda la eternidad, tal y como nos correspondía a nosotros?
3) Si el Antiguo pacto, que habría de ser sustituido por el nuevo, fue dado clara y públicamente a Israel, desde la cumbre del monte Sinaí, ¿por que no fue el Nuevo pacto dado en una forma aun mas clara y publica, de suerte que no quedasen dudas en la mente de nadie?
4) En Mateo 23:2, Jesús mando a sus discípulos a creer lo que enseñaban los fariseos, pero no a imitar sus acciones. ¿No pone el cristianismo a Jesús, a la par con los fariseos, cuando nos manda a creer en Jesús, pero a no imitar sus acciones (que fueron guardar la Ley)? ¿Es que somos mejores que Jesús? ¿No dijo Jesús que el discípulo no puede ser mayor que su Maestro?
5) Si Jesús era mayor profeta que Moisés, ¿Por que no realizo milagros mucho mayores que los que realizo este ultimo? Es cierto que Jesús camino sobre el agua, pero Moisés dividió el mar rojo, a fin de que 3 millones de personas caminaran por el mar, sin anegarse; Es verdad que, con tan solo cinco panes y dos peces, Jesús alimento a 5,000 personas; Pero, con el mana del cielo, Moisés alimento a tres millones de personas, y esto durante casi cuarenta años; Es verdad que Jesús dio vida al difunto Lázaro, pero Moisés dio vida a una vara inanimada; Es cierto que Jesús sanó a muchos, pero Moisés, con una serpiente de bronce, sano a decenas de miles; Es verdad que, a diferencia de Jesús, no se nos dice que Moisés hubiese resucitado; pero, por otro lado, Jesús no liberto al pueblo judío de la opresión Romana, mientras que Moisés en efecto liberto al pueblo Judío de la opresión Egipcia.
6) Mis maestros cristianos me habían enseñado que Jesús era el único camino a Dios, pero casi 600 años antes del nacimiento de Jesús, Dios mismo había dicho al profeta Jeremías, “clama a mi, y Yo te responderé.....”(Jeremías 33:3). Es decir, si ya había un camino directo entre Dios y los hombres, ¿por había que complicarlo, poniendo a Jesús de intermediario?
7) Se me había enseñado que la fe cristiana se basaba en la enseñanza Paulina de que no hay hombre justo, ni siquiera uno; y, en consecuencia, todos estamos destituidos de la gloria de Dios; a menos que aceptemos el sacrificio expiatorio de Jesús. Pero, si esto es así, ¿como se explica el que, con anterioridad a Pablo, las Escrituras declarasen justos tanto a hombres como a mujeres? Por ejemplo: Génesis 6:9 dice que Noé era varón justo. Del mismo modo, Job 1:1 dice que Job era perfecto y recto. Ezequiel 14:14 también confirma que tanto Daniel, como Noé y Job eran hombres justos. En adición, Mateo 1:19 dice que José (el esposo de María) era un hombre justo. Del mismo modo, Lucas 23:50 dice que José de Arimatea era un hombre justo; Y, Lucas 1:6, dice que Zacarías y su esposa Elisabet, también eran justos ante Dios.
8) Si el Cristianismo era la verdad absoluta, ¿por que había tantos cristianos deprimidos?
9) Si los judíos estaban bajo la ira de Dios, ¿Como se explicaba que prosperasen tanto?
10) Se me había enseñado que, el rechazo de Jesús, convirtió a la iglesia en el nuevo Israel de Dios. Pero, si un hombre noble puede permanecer fiel al pacto matrimonial que hizo con su esposa, aun cuando esta se torne rebelde o infiel, ¿No debería Dios actuar igual o mas noblemente con Israel? ¿que merito tendría el Eterno, si le fuese fiel solo a aquellos que le son fieles? ¿no hacen lo mismo los pecadores?
11) Se me había dicho que, la única manera de ser salvo, era creer que Jesús era a su vez el Mesías, que había muerto por mis pecados. Pero, si creer que Jesús era el Mesías era tan crucialmente importante, ¿Por que el Viejo Testamento no decía específicamente que el nombre del Mesías que habría de venir seria Jesús de Nazaret? (tal y como lo hizo en el caso del Rey Ciro, y del Rey Josías). Es cierto que había un texto que decía que vendría un niño llamado “Emanuel” (Dios con nosotros), pero no conocía ninguna parte del Nuevo Testamento donde se mencionase que los padres de Jesús le hubiesen puesto ese nombre, o siquiera se hubiesen referido a el utilizando tal apelativo.
12) Si Jesús (el hombre), era también Dios; ¿como se explica el texto en Oseas 11:9, que dice: “..porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti...”.

En vano esperé encontrar en la sinagoga mesiánica la respuesta a estas, y muchas otras interrogantes. Eventualmente, no me quedo otro remedio que reconocer que el liderato mesiánico no podría dar respuesta a mis interrogantes. Si quería encontrar esas respuestas, tendría que buscarlas en otro lugar; tendría que asistir a una sinagoga judía tradicional. Así fue que decidí hacerme miembro del centro comunitario Judío localizado en Port Richey, Florida. Allí aprendería lo que es el Judaísmo Conservador.
Port Richey queda localizado en el condado de Pasco. La concentración de ancianos es tal, que el apodo del condado es “God's waiting room” (el salón de espera de Dios). Aunque la edad promedio del miembro típico de aquella congregación era de al menos 75 años, la congregación era una que rebosaba vida. A menudo, me preguntaba como era posible que aquella partida de ancianos pudiesen lograr tanto. La energía, la salud emocional, la salud física, y la salud espiritual de estas personas, era increíble. Si el Evangelio decía que los Judíos estaban bajo maldición Divina, tenia que definitivamente estar hablando acerca de otros Judíos pues, después de meses de asistencia, no me quedaba mas remedio que admitir que estos destilaban un sentimiento de bienestar que solo podía explicarse como el producto del favor Divino.
Por este tiempo, asistí a un cine junto a mi esposa, para ver una película protagonizada por Robin Williams. El titulo de la película era “Jakob the Liar”, o “Jakob el Mentiroso”. Jakob era un judío que habitaba el guetto de Varsovia, durante la ocupación nazi de la segunda guerra mundial. En aquella época, el desasosiego reinaba sobre la devastada comunidad Judía. Desprovisto de toda esperanza, cada judío esperaba solamente el momento en que abordaría el tren que le conduciría al campo de exterminio. En su angustia, muchos recurrían a consultar a los muertos; Otros, optaban por el suicidio. En un giro del destino, se comienza a rumorar que Jakob posee un radio; el único contacto disponible con el mundo exterior. Poco a poco, todos acuden a Jakob, anhelando oír una noticia alentadora; algún triunfo Aliado, o alguna derrota infringida al maligno imperio Alemán.
Ante la inmensa necesidad psíquica y emocional de su gente, Jakov opta por mentir. Es que se siente responsable de devolver a los suyos la fe que han perdido. Entonces, comienza a inventar toda suerte de noticias auspiciosas; a reportar que, a través de la radio, ha escuchado decir que las tropas aliadas están derrotando al enemigo; que en cualquier momento llegaría la liberación deseada. Así es que cambia dramáticamente la perspectiva general de la comunidad. Hay ahora esperanza en el mañana. Jakob ha salvado a los suyos. Desafortunadamente, la noticia llega a manos de los Alemanes ; quienes torturan despiadadamente a nuestro héroe, tratando de forzarle a confesar el paradero del misterioso radio. Dadas las circunstancias, Jakov prefiere ser ejecutado (de un disparo en la cabeza), antes que confesar su mentira, pues sabia que esto habría destruido por completo la fe de su pueblo. Casi inmediatamente, la comunidad entera es puesta a bordo de un tren, a fin de conducirla al campo de exterminio. Pero, ¡algo maravilloso acontece! No bien ha salido el tren de Varsovia, se encuentra con un ejercito aliado que le ocupa, salvando así del seguro exterminio a toda la comunidad.
Esta película, me forzó a ponderar una seria pregunta filosófica: Si bien uno de los diez mandamientos nos prohíbe mentir, ¿cuando es correcto hacerlo? Parecía aparente que, bajo ciertas circunstancias, hacerlo no era solo aconsejable, sino absolutamente necesario. El libro de éxodo narra como Dios honro a ciertas parteras judías, que mintieron al Faraón, a fin de salvar la vida de los bebes judíos de su tiempo. Por otro lado, cuando Dios manda al profeta Samuel a ungir al Rey David, el primero expone a Dios su temor de ser asesinado por Saúl; a lo que Dios responde autorizándole a decir "la media verdad" de que el propósito de su visita era ofrecer sacrificio a Dios. Así, era aparente que, tanto para Dios, como para los hombres, el salvaguardar la vida humana, tenia precedencia sobre el mandamiento que nos ordena decir la verdad. Si bien percibía el valor de esta lección, no comprendería sus consecuencias mas profundas, hasta que no viera otra película, cuyo titulo seria “Jesús de Montreal”.
Alrededor de un año después de esto, el rabino de la sinagoga conservadora, me invito a asistir con el a un servicio en la sinagoga del Judaísmo Liberal. Ésta se encontraba localizada a unas veinte millas al norte de mi hogar. La noche que asistimos, quede grandemente impresionado con el estilo y la liturgia de la sinagoga, que también se conocía como "de Reforma". No mucho tiempo después, luego de la renuncia del rabino de la sinagoga Conservadora, mi esposa y yo comenzamos a asistir mas a menudo a la sinagoga de Reforma. Como en la mayoría de todas las sinagogas de la Florida, el rabino de esta ultima era un anciano con mas de cuarenta años de experiencia. En adición a haber sido capellán del ejercito Norteamericano, tenia un doctorado en Divinidad. Su profundidad como ser humano, y su conocimiento escritural, llegaron como la respuesta a mis oraciones. Por fin escuchaba a un sabio de Israel que, como el patriarca Jacob, no sentía reparo alguno en entablar la “pelea teológica” cuya recompensa es el cambio de identidad que viene como resultado de haber recibido la bendición Divina.
El tema que aun quedaba sin esclarecer en mi mente, era el papel que, bajo esta nueva luz, jugaría Jesús de Nazaret. Por este mismo tiempo, fue que cayó en mis manos una película en lengua francesa, de origen Canadiense. Su titulo era “Jesús de Montreal”. Sentí gran curiosidad de ver esta película. El tema era simple : la parroquia católica de Montreal, pide a un pequeño grupo de estudiantes, dirigido por un tal Jesús, que elaboren una nueva obra teatral. Esta debía poder presentar una perspectiva mas moderna de la persona del Mesías Cristiano. El producto de los esfuerzos de estos jóvenes, termina cayendo como un balde de agua fría, sobre el liderato religioso de la parroquia. En su primera presentación, la obra muestra al publico un evangelio que tipifica a Jesús como el producto de una violación por parte de un soldado Romano; un Jesús despojado de toda Divinidad; un Jesús que nos exhorta a salvarnos a nosotros mismos, sacrificándonos en el servicio al prójimo. Para el liderato religioso, la obra era simplemente escandalosa. Pero, ¡algo maravilloso ocurre! Si bien la autoridad religiosa rechaza tajantemente esta nueva interpretación, los jóvenes actores se identifican a tal grado con ella que, sin darse cuenta, comienzan a ser transformados. Surge en ellos un sincero deseo de luchar por lo que es justo, de interceder a favor del oprimido y marginado; un deseo de, con sus vidas, dar vida a otros. Se encuentran así luchando contra la censura impuesta por un liderato religioso, anquilosado y opresivo, que resiste violentamente toda amenaza de cambio. Esta lucha, toma tal magnitud que, finalmente, demanda el sacrificio supremo.
Durante una ejecución de la obra , nuestro Jesús sufre un grave accidente. En un irónico giro del destino, solo un hospital Judío valoriza suficientemente la vida del humilde actor, como para admitirlo a su sala de emergencia. En su agonía, el joven pierde la noción de la realidad. Su personalidad, y la del Jesús que acostumbraba interpretar, ahora se funden en una sola. Pero, en este momento, la realidad objetiva pierde ya su relevancia; ahora nuestro actor es en si mismo un Mesías. Y, su muerte, revela el potencial transformador de cada ser humano; su sufrimiento salva a mas vidas de los que podría jamas imaginar: a sus compañeros de obra, que entienden ahora que la vida es mucho mas que sexo, poder, y dinero; a su compañera de obra, la ex actriz pornográfica que, habiendo perdido su autoestima, se creía a si misma destinada a ese obsceno mundo; al niño ciego, que ahora recobra su vista, gracias a los ojos que dona nuestro Mesías ; a la anciana que, literalmente, recibe una nueva vida, aceptando el trasplante del corazón de nuestro héroe; al hombre que recibe su hígado; al que recibe sus riñones; a multitudes de niños que pueden ahora recibir educación, gracias a la fundación que propulsa la muerte de nuestro mesías.
Puede que nuestro Jesús de Montreal no haya sido el verdadero Mesías; pero, como había ya aprendido con “Jakob el Mentiroso”, las cosas no tenían que ser “ciertas”, para ser “verdaderas”. Sin literalmente ser el mesías, nuestro Jesús de Montreal había salvado a muchos.
La perspectiva que sugería esta película, era una de carácter revolucionario. Sugería que, en el último análisis, el propósito del relato Mesiánico no era presentar un recuento que fuese histórica, o teológicamente preciso; sino el forzarnos a dar una respuesta moral que, traduciéndose en amor y servicio al prójimo, haga del ideal Mesiánico una realidad existencial.
Desde una perspectiva aun mas abarcadora, esto equivalía a postular que la validez del Cristianismo (por no decir de toda otra tradición religiosa) no esta en el andamiaje religioso que le comprende, sino en la aptitud que hacia Dios y el prójimo inspirara en cada individuo. Ahora comprendía finalmente las palabras de mi amigo, el rabino conservador; quien afirmaba no creer en la realidad histórica del libro de Job, pero si en el mensaje moral del libro de Job. También podía ahora entender la contradicción que personalmente experimentaba cuando, por un lado me sentía incomodo con la imprecisión teológica del Cristianismo, pero por el otro lado, me sentía cómodo practicándolo. Todo esto hacia más sentido cuando considere que, lejos de ser anti-Cristiana, esta nueva perspectiva estaba en completo acuerdo con el mensaje atribuido al Maestro de Galileo. Recordé que Lucas 8:4 decía: “juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola: el sembrador salio a sembrar su semilla, y mientras sembraba, una parte cayo junto al camino,y fue hollada, y las aves del cielo la comieron. Otra parte cayo sobre la piedra; y nacida, se seco, porque no tenia humedad. Otra parte cayo entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. Y otra parte cayo en buena tierra, y nació y llevo fruto a ciento por uno”.
Jesús procedió a explicar que, en la anterior parábola, la semilla simbolizaba lo que percibimos como “la palabra de Dios”. Los distintos tipos de tierra, eran las distintas respuestas que, ante esta palabra, tenemos la opción de asumir. La meta del proceso era lograr que se produjera en nosotros un “buen fruto”. Esto es, una fe que transpire en un inquebrantable compromiso con el bien. Como dice el profeta Micaías: “Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, ¿Y que pide el Señor de ti? Solamente hacer justicia , y amar misericordia, y andar humildemente con tu Dios"- Miqueas 6:8. Así, finalmente entendí que el verdadero dilema no era si el Cristianismo era o no la religión correcta, o si lo era el Islam, o el Judaísmo. El verdadero dilema era si, como seguidor de cualquiera de estas tradiciones religiosas, estaría yo dispuesto a ofrendar a Dios el tesoro de mi alma, abrazando jubilosamente la luz moral que me había iluminado. Sin ser judía, la anterior película había abierto mi conciencia a fronteras interpretativas nunca antes sospechadas. Luego, encontré que esta misma había sido la experiencia que siglos antes habían vivido los maestros Judíos responsables de compilar el Talmud (la tradición oral Judía).
Fue en este momento que entendí la ignorancia del reduccionismo religioso, que pretende definirlo todo en términos absolutos; clasificándolo como cierto o falso; bueno o malo; blanco o negro. Como diría posteriormente mi hijo (Abba Samuel): “mi cascaron, comenzaba finalmente a romperse".
Luego de esta época, comencé a empaparme de la tradición judía, pero especialmente la concerniente al área conocida como “Ha-Aggadah”, o leyendas y parábolas. Esta sintetiza las enseñanzas éticas y morales comprendidas en la Torah. Descubrí que, cuando fue destruido el segundo templo, los sabios judíos tuvieron que enfrentar el mismo reto existencial que había yo experimentado. Ante la perdida de los sacrificios, tuvieron que cuestionarse la validez interpretativa que, durante siglos, había de ellos hecho el Judaísmo.
El texto en Oseas 6:6 parecía haber sido de especial relevancia; Este reza así: “Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios, mas que holocaustos”. Tras una profunda ponderación del anterior texto, los sabios de Israel lograron articular una perspectiva religiosa mas abarcadora: el que los sacrificios nunca tuvieron la intención de ser una finalidad en si mismos; su propósito ulterior, había sido motivar una respuesta especifica en la vida de cada Judío; a saber, el que vivieran una vida de misericordia hacia su prójimo. De ese punto en adelante, el judío comenzaría a ofrecer los verdaderos sacrificios: el abrir la puerta al hambriento, el cubrir al desnudo, el amparar al huérfano, y a la viuda. En adición a lo anterior, y para mi sorpresa, encontré que el Talmud mencionaba específicamente el apellido de mi familia paterna. También aprendí una curiosa leyenda, que explicaba el por qué el haber escuchado por primera vez el Idioma Hebreo, había causado en mi tal impresión.
Sin ya necesitarlo, fui así mismo encontrando la respuesta a todas y cada una de mis viejas interrogantes; encontré que el carácter combativo del hogar donde me había criado era normal, entre personas con ascendencia Judía; que los pleitos que duran años, y a veces hasta generaciones, tampoco eran nada extraño entre ellos; y, quizás mas importante que nada, encontré que los Judíos adscribían una importancia suprema al mandamiento que les ordena honrar al padre y a la madre. ¡Ahora entendía el por qué de mi niñez! De hecho, no solo llegaron las respuestas a las preguntas que tenia, ¡sino hasta las de las preguntas que había olvidado que tenia! ¿Si podía Dios hacer una piedra tan grande, que luego el mismo Dios no pudiese levantarla? ... ¡Pues también encontré la respuesta a esta pregunta!
Mi jornada interior, había sido similar a la luz de la aurora; que va en aumento, hasta que el día es perfecto. Fue como nacer nuevamente. Sentía que, no solo mi alma, sino hasta mi propia mente, habían sido finalmente liberadas. Era la libertad gloriosa de los hijos de Dios; la experiencia del verdadero Israel, que ha peleado con Dios, y con los hombres, para finalmente vencer. Sentía que se había cumplido en mi la promesa que había hecho El Eterno a su pueblo Israel, por boca del profeta: “Porque yo se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Señor יהוה , pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11). En esta etapa, ya no me sentía como alguien que miraba al judaísmo "desde afuera". Sin haber sido aun circuncidado, mi transformación me había convertido en un Judío. Aunque todos los judíos del mundo fuesen exterminados, mientras yo viviese, Israel viviría en mi.
Para este tiempo, mi jornada en este mundo había sido poco mas de cuarenta años. Curiosamente, la jornada de nuestros padres en el desierto también había durado cerca de cuarenta años; ¿Por que? ¿Acaso una coincidencia? Deuteronomio 29:3 dice de la siguiente manera: “Pero el Señor no te ha dado un corazón para entender .......hasta este día”. Ya que Moisés estuvo con Israel cuarenta años en el desierto, el Talmud citaba al Rabino Rabbah diciendo que, del anterior verso, se puede inferir que puede tomarle a un hombre hasta cuarenta años entender con claridad la mente de su Maestro (de su Dios). En esta etapa, mi familia y yo nos mudamos de la Florida, para volver a Puerto Rico. Lo que había salido a buscar en el territorio continental norteamericano, ya lo había encontrado, y lo traía de vuelta conmigo. Al final, encontré que lo que tanto buscaba, no estaba físicamente en América, en Canadá, ni en ninguna otra parte: ¡estuvo siempre dentro de mi mismo! Ya de vuelta en Puerto Rico, comencé a asistir a una sinagoga. Y, cinco años mas tarde, me senté frente al "beit din" (tribunal Judío que examina y juzga al candidato a conversión), para luego recibir la circuncisión. Un par de días mas tarde, nuestro rabino ashkenazi ofició el ritual de “tevilah” (palabra Hebrea que en Español se traduce como “bautismo”).

¿Me convertí acaso por que pensara que el Judaísmo (o la comunidad judía) fuese mejor que el Cristianismo, o que el Islam? ¡En ninguna manera! De hecho, durante mis años como visitante, corroboré que, a pesar de que la comunidad judía tiende a ser marcadamente mas intelectual que el resto de la población, esta intelectualidad no necesariamente significa que, solo por poner un ejemplo, el judío promedio conozca mas de la fe musulmana, que lo que el musulmán promedio conoce de la fe judía. Tampoco significa que el judío promedio sea mas o menos piadoso que su contra-parte cristiana, o musulmana. ¿Por qué, entonces, me convertí? Pues porque el judaísmo no solo articulaba mejor mis creencias, sino también la jornada transformadora que había experimentado. Durante esa jornada, al igual que sucede con el resto de los judíos del mundo, mi conciencia había adquirido una "vida propia". Como todo lo que esta realmente vivo, esta crecía, se transformaba y multiplicaba. Este crecimiento me conducía invariablemente al mismo lugar al que conduce a todos los judíos del mundo; a uno donde las personas son mas importantes que las instituciones; donde, la vida que vivimos, es mas importante que la teología que profesamos. Al igual que nuestro maestro Moisés, había llegado a la cúspide de aquel monte situado en la frontera con Canaán. A un lugar que, aunque muy alto, estaba dentro de mi mismo. Desde allí, mis ojos podían ahora divisar la Tierra Prometida; aquel lugar dentro del corazón humano donde fluye leche y miel; la Tierra Prometida, donde morarán finalmente la justicia universal, la libertad, y la paz.





El Increíble y Maravilloso Plan de Dios para toda la Raza Humana

Dios es algo tan increíblemente avanzado a nuestra realidad física y moral, que el lenguaje laico carece de los elementos necesarios para conjugar la suma de todo lo que habría que describirse. Una ilustración que podríamos utilizar es la de una fabula acerca de tres animales; un oso polar, un águila y una lagartija tropical. Estos fueron llevados a un cuarto oscuro y cerrado. El techo del cuarto consistía de tres ventanas de vidrio. Todas las ventanas estaban cubiertas. El vidrio de la primera ventana era blanco, el segundo azul y el tercero verde. Una vez descubiertas las ventanas, se le pidió a cada animal que identificara a través de cual de ellas entraba la luz verdadera. El oso polar contesto que la verdadera luz era la que entraba por la ventana blanca. Su razón era muy sencilla: el blanco era, no solo el color de su propia piel, sino el color de todo el ámbito helado en que vivía. El águila contesto que la verdadera luz era la azul, pues era el color tanto del cielo como de los mares que surcaba. Para la lagartija, la verdadera luz era la verde, pues tanto su cuerpo, como el color del bosque donde vivía, eran de este color. Cuando el dueño de la casa les pregunta si quieren ver la luz verdadera, todos asienten al unísono. Entonces, apuntando hacia la puerta, les dice: "La verdadera Luz esta afuera". La moraleja de la historia, es que todos percibimos la porción de la luz divina a la que nuestra realidad existencial nos suscribe; pero la Divinidad en si misma, conjuga y excede nuestra percepción, surcando los lindes y fronteras teológicas, culturales, y nacionales que producen nuestra inhabilidad de comprender a Dios como un todo unificador.
Las Escrituras Sagradas de los diversas tradiciones religiosas, sirven como apuntadores a una concepción de Dios que no puede en si misma ser restringida por la revelación. La razón para ello es que esta ultima no podía explícitamente exceder la capacidad cognoscitiva, ni la limitación existencial, del receptor. Por poner un ejemplo, en las escrituras, Dios no nos habla de ciencias físicas, no por que no quiera que nos interesáramos en esa materia, sino porque los antiguos no tenían la capacidad de comprender tal grado de revelación.
Si Moisés hubiese hablado explícitamente en su Torah acerca de micro organismos bacteriológicos, o de la creación del tiempo, sus enseñanzas habrían sido consideradas por sus contemporáneos como el producto de una mente desquiciada. Siendo así las cosas, encontramos a Dios revelando estas cosas solo de forma sucinta e indirecta, usando argumentos como el mandamiento ceremonial del lavado de manos, y el relato edénico, donde se utilizan la designación "día y noche" (términos usamos para designar el tiempo mismo), antes de mencionar la creación del sol y la luna (por cuyos ciclos medimos el paso del tiempo). Este es el gran misterio que parece estar velado para el mundo religioso moderno: Dios es mas que lo que los escritos sagrados aparentar revelar; es mas noble, justo, y misericordioso que lo que el Texto Sagrado aparenta mostrar. Y, su plan con los seres humanos, es infinitamente mayor que lo que la mente sencilla puede discernir.
Dios crea un planeta entero, para luego ponerlo en manos del primer hombre, a fin de que este señorease sobre el planeta. Es decir, ese primer hombre vino a ser “un pequeño dios”; el embajador de Dios (o “su representante”), en este mundo. Pero, a diferencia del Creador, el reino de Adán estaba limitado. Este reino no incluía entes morales, pues reinar sobre entes morales requería un conocimiento que, hasta ese momento, solo Dios poseía: el conocimiento del bien y el mal. Cuando Dios crea a Adam, estampó sobre él su imagen, la imagen de aquel que es Infinito. Esa esencia del Infinito, le impide al hombre hallar satisfacción hasta que su vida no asume, espontaneamente, esa aptitud que le compele a extenderse hacia ese infinito que, instintivamente, reconoce como parte de su propia naturaleza. De ahí el que los seres humanos necesitemos pertenecer a algo mas grande que nosotros mismos. De ahí la necesidad de vivir siempre persiguiendo una meta mas alta.
Es que fuimos creados para extendernos hacia ese Infinito que, en el ultimo análisis, es en si mismo el Creador. El relato Edénico dice que, inicialmente, Dios moldeó a Adán del polvo de la tierra; pero luego Dios espiritualiza esta “tierra” que es nuestra humanidad, dándole eternidad por medio del acto de poner dentro del hombre algo de lo que inicialmente estaba dentro del Creador. Esto no fue otra cosa que “el aliento de vida”; la verdadera vida- No la vida que corresponde a nuestro finito cuerpo animal, sino la vida infinita de Dios: una vida sin fin.
Ese impulso de extenderse hacia el infinito que puso Dios dentro del hombre, hace que este ultimo anhele ser igual a su Creador. En si mismo, este impulso no es malo; de hecho, en un sentido muy real, estaba en armonía tanto con el propósito como con las circunstancias de la creación de la raza humana. Pero, para llegar a ser igual al Creador, el hombre primero tenía que adquirir un conocimiento que solo el Creador poseía: el conocimiento del bien y el mal.
El Creador tiene una existencia propia e independiente, es decir, fuera de tiempo y espacio. Pero el hombre existe, y esta circunscrito, a tiempo y espacio. Es decir, el hombre esta sujeto a "causa y efecto". Esta limitación se traduce en que, para realmente conocer las implicaciones del bien y el mal, este hombre creado por Dios tenía que vivir (o sea, experimentar en carne propia), ese mal que le impedía extenderse hacia ese infinito que anhelaba alcanzar. Así las cosas, Dios no intercede para impedir la caída de Adán. Al igual que en la historia de José y de sus hermanos, el Eterno decide utilizar lo que a primera vista podría parecer una tragedia humana, para llevar a cabo un plan mucho mas abarcador. Adán quiere ser como Dios, y para llegar a esta meta, decide utilizar el camino de la desobediencia, de la separación del Creador. En el camino de este plan que llevara a cabo el Creador, este le enseñará al hombre como alcanzar su preciada meta. Pero, en la gracia Divina, no solo cumplirá el deseo de Adán, sino que incluirá en ese deseo a toda su descendencia, toda la raza humana.
Al final, los seres humanos comprenderemos que, no nos hacemos divinos, constituyéndonos en nuestros propios modelos de divinidad; nuestro propio estándar, separados y opuestos al Creador. Por definición misma, nada creado podrá ser jamas mejor norma que su Creador. Dios hizo del tropiezo de Adán, un trasfondo para proveernos una experiencia existencial donde se nos ayudará a entrar en el camino correcto a la divinidad- es decir, Siendo uno con Dios; el ser, tal como el Creador mismo, luz en medio de las tinieblas; el dejar que los atributos de la Divinidad (justicia, amor y misericordia) se conviertan en parte de nuestra propia naturaleza, en fin, en nuestros propios atributos. Las Escrituras han descrito a Dios como “La Vida del Universo”. Alguien ha dicho que, cada ser humano es, en si mismo, un micro universo. Es en ese sentido que nuestro espíritu puede verse como “el dios de nuestro propio universo”. Pero, como Dios es amor, justicia, y misericordia, no podemos ser iguales a El, hasta que nuestro micro universo también esté lleno de estos atributos. Es solo hasta este momento, que habremos propiamente logrado ser “uno con Dios”, estando así preparados para reinar con El sobre el resto del universo, alcanzando la esperanza ultima de redención mesiánica.
Cuando lleguemos a la Eternidad, miraremos hacia atras (al pasado), y comprenderemos que, el sufrimiento que experimentamos durante nuestra vida terrenal, fue absolutamente necesario; pues fue la mejor de entender claramente las funestas implicaciones de la maldad.
Es que, no podemos “ascender” a nuestra próxima etapa de existencia; ni se nos puede dar inmortalidad; o poder sobrenatural para reinar sobre otros mundos (y sobre otros seres morales), sin que primero hayamos aprendido a aborrecer la maldad. Y, esto ultimo, no como producto de un conocimiento de segunda mano (como el que podriamos adquirir de alguien que intentase el sufrimiento que invariablemente produce la maldad, sino por la experiencia de haberlo experimentado en carne propia, y haber sufrido sus consecuencias.
Es por esto que, en la Fe Hebrea, la salvación viene por el arrepentimiento. Es decir, el propósito ultimo para el cual Dios nos trajo a esta existencia, no se cumplira en nosotros sino hasta que, voluntariamente, demos la espalda al mal, y abracemos el bien. Cuando llega ese momento, ya estamos listos para partir hacia la eternidad; a un plano superior de existencia.
Son muchos los textos Sagrados que aluden a esta interpretación del propósito de la vida. Incluso el Talmud judío hace claras referencias a este tema. Pero, como toda interpretación demasiado radical para la mente comun, a menudo fue expuesto de manera sucinta, e indirecta. Por ejemplo, el libro de bereshit (Génesis 1:26) menciona a Dios diciendo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza....." implicando asi que Dios hace a sus “mensajeros” copartícipes de la administración de su creación. Luego, cuando los tres ángeles aparecen a Avraham (Gen 18:22), uno de ellos habla y actúa como si fuese el mismo Dios. Claro, a diferencia de la noble fe Cristiana, la tradicion Hebrea prefigura al Creador como existiendo fuera de tiempo y espacio; así que, cada vez que se le adscribia deidad a un "malach" (angel o mensajero), o a cualquier otra manifestacion fisica, el judio inmediatamente entendia que se trataba de un representante divino, y no en si de la Divinidad.
Por ejemplo, la Torah dice en Éxodo 23:20-21: "He aquí yo envío mi ángel delante de ti, para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que Yo he preparado. Guardate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; por que él no perdonara vuestra rebelión, porque mi nombre esta en él". Y el verso 23 del mismo capitulo, dice: "Por que mi ángel ira delante de ti y te llevara a la tierra del amorreo....". En la literatura talmúdica, a este ángel se le da el nombre de "Metatron", o "El Precursor". También es conocido como el "Ángel de la Presencia". Este ángel, representa con tanta fidelidad al Creador, que se dice que "el nombre de Dios esta en él".
Desde la perspectiva Hebrea Talmúdica, se entendía que a cada nación se le asignaba un ángel en particular. Por ejemplo, el ángel puesto sobre Egipto, era llamado “Mizraim”; mientras que, el ángel sobre Babilonia, era llamado "Kal". Desde esta perspectiva, se reconocía una jerarquía de dignidad que seguía una cadena que llegaba hasta cada individuo. Por citar un ejemplo; un Midrash dice que, a cada individuo, se le asignaban dos ángeles para le acompañasen durante toda su vida. En el otro extremo de la Jerarquía, la tradición decía que, aun los elementos (aire, tierra, fuego, agua. etc.) estaban bajo la asignación de un ángel particular. Por ejemplo, un midrash relata que el ángel a cargo del fuego, es llamado "Gabriel"; mientras que el ángel puesto a cargo del granizo, es llamado "Yurkami".
El que las Escrituras postulen que a cada justo se le habrá de asignar al menos un mundo propio (sobre el cual reinar), esta claramente expresado en el siguiente midrash talmúdico (AZ 3:1, 42c; Exod. R. 52:3; Yalkut, Prov., 890):
Se cuenta que, en una ocasión, cuando el Rabino Simeon Ben Halafta retornaba a su casa un viernes en la tarde, encontró que no tenía dinero para comprar lo necesario para la cena del Shabat (Sábado). Así descorazonado, salio solo fuera de la ciudad, y oro a Dios por su necesidad. De inmediato, una piedra preciosa le fue dada desde el Cielo. Fue entonces a los cambiadores de dinero, y vendió la piedra. Con lo que obtuvo, procedió a comprar comida para el Sábado. Sin embargo, su esposa le pregunto: "¿De donde viene toda esta comida?" El contesto: "De lo que ha provisto el Santo de Israel". Ella le dijo: "Si no me dices de donde vino verdaderamente todo esto, no tocare ni un bocado". Así que él procedió a contar todo lo que había sucedido, para concluir diciéndole: "Oré a Dios y, desde el Cielo, Él me proveyó la piedra preciosa". Ella dijo en incredulidad: "No voy a tocar ni un bocado hasta que me prometas que, al finalizar el Shabat, devolverás la piedra preciosa". Él pregunto: "¿Y por que habría de hacerlo?" Ella contestó: “¿Quieres que tu mesa (en el Cielo) este falta de recompensas, mientras que la de tus colegas este llena de ellas?” Ante tales palabras, Simeon fue y contó lo ocurrido al Rabino Judah I (el Patriarca), quien le contestó diciendo: "Vuelve y di a tu esposa que, lo que falte en tu mesa celestial, yo lo completare de la mía".
Cuando volvió, y relato estas palabras a su esposa, esta le tomo de la mano, y le dijo: "Ven y volvamos a aquel que te enseño esa Torah". Cuando llegaron de vuelta, ella le dijo al Rabino Judah: «Maestro, en el Mundo que ha de venir, ¿podrá un hombre ver a su colega? ¿No tendrá cada justo un mundo para si mismo? Por que la Escritura dice en Eclesiastés 12:5, "El hombre va a su propio mundo (o sea, su casa en la eternidad)"». Tan pronto como el Rabino Simeon Ben Halafta oyó lo que su esposa dijo, se apresuró a tornarse y devolver al Cielo la piedra preciosa. Los sabios de Israel dijeron: “El segundo milagro, fue aun mas grande que el primero”, por que, tan pronto como el Rabino Simeon extendió su mano para devolver la piedra al Cielo, un ángel descendió para tomarla de su mano (y una tradición dice que el Cielo da, pero no toma de vuelta).
Quizás aun mas contundente que el anterior, sea el siguiente relato talmúdico: El Rabino Joshua Ben Levi dijo: En el mundo que vendrá, el Santo de Israel (sea su nombre bendito) hará que cada justo herede trescientos diez mundos, como se intima en el verso en Proverbios 8:21-"Para otorgarles "yesh" a aquellos que me aman...". Si bien el significado de la palabra "yesh" (que a veces se traduce como "sustancia" o "riqueza") es incierto, el valor numérico de la palabra original, es de trescientos diez: la letra "yod" [que tiene un valor numérico de diez], seguida por la letra "shin" [cuyo valor numérico es de trescientos.
Otra cita donde se intima que el propósito de la existencia humana es prepararnos para ser [en una esfera mas alta de existencia], algo similar a lo que es el ángel Metatron a esta existencia, se encuentra en Proverbios 82:6- El texto dice: " Yo dije, vosotros sois dioses, y todos vosotros hijos del Altísimo". Otra inferencia adicional, se encuentra en el texto en Éxodo 4:16, que dice: "Y el (entiéndase Aaron) hablara por ti al pueblo, y el sera tu portavoz, y tu jugarás el papel de Dios para él".
Para resumir: hay una jerarquía de autoridad, que comienza con nuestra realidad física mas elemental, y se extiende hacia el Infinito [es decir, en dirección a la Infinita y Suprema Autoridad que no es otra cosa sino el mismo Creador]. En esa escala infinita de jerarquía, se le asignará a cada ser humano un puesto directamente proporcional al grado de “Divinidad moral” (Nobleza) que tal ser humano haya sido capaz de alcanzar. En terminos eticos, esto significa que, mientras mas nos hayamos acercado al perfecto paradigma moral que era aquel Dios que intentabamos emular, en esa misma medida sera la honrosa posición que se nos habrá de asignar.
Tanto la Torah como el Talmud Hebreo muestran de modo alegórico estas mismas verdades. ¿Como?, pues enseñando que, la cena que disfruta el creyente, una vez ha llegado el dia de Shabat, consiste de lo que preparado con anterioridad [durante la víspera del Shabat]. Esto surgía del hecho de que estaba prohibido encender un fuego [y por ende cocinar], durante el dia de Shabat.
Asi, en la anterior alegoría, la víspera del Shabat representa la vida presente; mientras, que el dia de Shabat no es otra cosa sino el Mundo que ha de venir (la Eternidad); La cena del Shabat es la recompensa deparada para nosotros en el mundo que ha de venir; y lo que preparamos la víspera del Shabat, representa el bien que “cocinamos” (realizamos) durante el tiempo que estuvimos en este mundo.
Independientemente de la exactitud teológica de lo hasta aqui expuesto, si el mensaje de la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, logra fortalecer la fe del creyente, de modo que este ultimo deje de percibir la imitacion de los valores Divinos (la obediencia a los diez mandamientos) como una pesada e impositiva carga; sino que los perciba en cambio como la maravillosa oportunidad que le provee Dios de ser co-participe del plan Divino [y a la vez arquitecto de su propio futuro], sentiremos que el nombre de Elohim (bendito sea) ha sido de ese modo apropiadamente glorificado.





Jews And Cultural Marxism

As an institution, Judaism was hijacked many centuries ago. By whom? Well, by some quite powerful "White" (Ashkenazim) converts to the Hebrew faith. Nowadays, if you would like to know how original Hebrews used to look alike, you would need to do a search for "Yemenite Jews". Why these particular Jews? Because it's generally accepted that these Jews have constantly lived in the Yemenite country for the past 1500 years, and haven't racially mixed with their Muslim neighbors. If you study these Jews, you'll discover that, neither their physical appearance, cultural outlook, nor psychological profile, matches what we would now call "Western (White) Culture". In other words, the original (average) Jew, was a non-white poor and humble person, featuring dark skin, dark hair, and dark eyes (their features ranged somewhere between those of modern day Ethiopians, and 19th century Native Americans). These Yemenite Jews dressed much like Middle Eastern Muslims currently do. Not only that, but they were Torah abiding people [and the observance of Torah commands would have prevented them from ever promoting things like moral relativism, atheism, homosexuality, gender equality, or cultural Marxism].

Being in charge of many Western Media outlets, White Jews (with Supremacist tendencies) could easily be blamed for Western's constant promotion of the formerly mentioned vices. And this might help explain why so many people mistakenly think real Jews are behind these toxic ideas and values. Truth is that only a fake Jew would promote this godless lifestyle. It's indeed true that Torah points to the fact that the easiest way to destroy your enemy, is by making him embrace an immoral (godless) lifestyle; and that the easiest way to manipulate a heathen (gentile) society, is to use their own lower passions (lewdness) against themselves; but no true Jewish believer would ever do this, as it would entail a direct violation of God's explicit commandment; for Torah says, "Thou shalt not... put a stumblingblock before the "blind" (a person who lacks instruction), but shalt fear thy God" - Lev. 19:14. Not only this, but by openly violating the former command, a "White Jew" would be renouncing to his faith, which makes harming another person, tantamount to breaking faith with God: "WHEN A MAN or woman COMMITS ANY SIN that men commit BY BREAKING FAITH WITH THE LORD, and that person is guilty, Then he shall confess the sin which he has committed, and HE SHALL MAKE RESTITUTION for his wrong in full, and add a fifth to it, and give it TO HIM WHOM HE HAS WRONGED"- Numbers 5:5-7. [Notice that the text implies that, by wronging another person, we break faith with our Lord!].
And this is the reason why Hillel (one of the greatest Jewish sages) summarized Judaism using the following formula: "What is hateful to thee, do not unto thy fellow man: this is the whole Law; the rest is mere commentary" (Shab. 31a)





1) “la verdad”, no es “La Verdad”; “La Verdad”, es lo que hacemos con “la verdad”.
2) Cuando hacemos el bien, con la poca o mucha "verdad" que tenemos a la mano, ya hemos encontrado “La Verdad”.
3) “una gran verdad”, que nos hace orgullosos, injustos, o crueles, es peor que “una gran mentira”.




¿Porque devora el lobo (que es fuerte y astuto) a la oveja (que es debil e ingenua)? Sera porque esa es la forma correcta en que los fuertes y astutos deben interactuar con aquellos que son debiles e ingenuos? La realidad es que, si el fuerte y astuto lobo, asedia y destruye a la debil e ingenua oveja, es solo porque no es sino una bruta bestia. En otras palabras, es incapaz de tomar las decisiones eticas y morales que podrian librarle de sus bajos y destructivos instintos. De ese mismo modo, cuando el hombre que es rico, sagaz, y poderoso, oprime y arruina al que es debil e ignorante, se rebaja a si mismo al nivel de las brutas bestias; rehusando escoger el estilo de vida etico y moral que podria librarle de sus bajos y mezquinos impulsos. En fin, el hombre que renuncia al estilo de vida etico y moral, se convierte a si mismo en poco mas que "una bestia parlante".





Why do “White” (Western) Nations so actively promote the Atheist and Homosexual agenda?

White Nations use of the Atheist and Homosexual agenda can be allegorically described as “White noise”. In other words, “White” nations ideas, being actively promoted by "White" (Western) nations, using “White” nations “noise” generators (Western’s mass media). Why does anybody listens to white noise? In order to relax and soon fall asleep. Thus, homosexual atheism is the Western Nations “noise” that will soon “put to sleep” the rest of the nations. This means to disconnect them to such extend from “right and wrong” morality, that in the end they become paralyzed, no longer being able to tell if they are being oppressed by the White Nations, or are being delivered by them.
The former, resembles the way a shrewd criminal behaves. For example, when a predator wants to rape a young [virgin] girl, he will pretend to be nice, and offer her free alcoholic beverages. The young girl is naive, so she accepts the drinks, never knowing a drug has been mixed within. When the drug kicks in, she feels “relaxed”, and agrees to have intercourse with the guy.
Later, as the girl walks away from the event (never knowing she had been drugged), she feels paralyzed, as she can’t tell if the guy just “delivered” her from her “sexual repression” [and therefore she should be grateful to him], or whether he sexually opressed (rape) her [and therefore she should inmediately report him to the authorities]. And this is the reason why (as demonstrated by former marxist republics) government promoted atheism, as well as government sponsored homosexuality, are clear signs of a goverment well into the process of becoming an oppressive and totalitarian regime.





La autoridad que sobre la mujer debe ejercer el hombre

«Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos» (Salmo 19:1). El universo, así como todo lo que esta bajo el domo conformado por los cielos, es la mayor y mas clara escritura sagrada, habiendo sido escrita por el dedo de Dios, y no por el de ningún hombre. Así, nada ni nadie esta autorizado a ir en contra del libro Divino que es la Naturaleza.
¿Que dice ese libro acerca de la relación entre el hombre y la mujer? ¿Entre esposo y esposa? El libro de la naturaleza dice que la mujer añora la intimidad sexual con su marido, y el marido añora la intimidad con su mujer. Pero, esta relación no puede ocurrir apropiadamente, si el miembro viril del esposo no logra hacerse semejante a una “vara” (o “palo recio”), con la cual pueda [por así decirlo] “castigar” a su esposa.
Pero esto no es en realmente un castigo, pues la esposa no se siente satisfecha hasta que esto sucede; hasta que no es de este modo “castigada” por su marido.
Y esto no es sino la forma en que el Creador enseña de forma alegórica que, si no se sujeta a “la vara” (autoridad) de su marido, la mujer no podrá sentirse física ni sicológicamente satisfecha. ¿Por que? Pues porque este es el orden Divino (el orden creado por Yah). Y, por mucho que lo intentemos, jamas lograremos añadir ni quitar a lo que ha hecho Dios, como esta escrito: «He entendido que TODO LO QUE DIOS HACE SERA PERPETUO; SOBRE AQUELLO NO SE AÑADIRA, NI DE ELLO SE DISMINUIRA...» - Eclesiastés 3:14.
No solamente esto, sino que, oponiéndonos al orden Divino, nos oponemos a su Creador. Y la Escritura Hebrea designa a quienes se oponen al Creador, con el epíteto de “Ha-Satan”; una palabra Hebrea que al Castellano se traduce como “Satanás” (“el Opositor”).





Bar Kappara dijo: Tanto el espíritu del hombre, como la Torah, son comparados con una lampara. Con respecto al espíritu, la Escritura dice: «Lampara de Yah, es el espíritu del hombre» (Prov. 20:27). ; Y, con respecto a la Torah, dice: «El mandamiento es lampara, y la instrucción (“Torah”) es luz» (Prov. 6:23). Este es el modo en que el Santo (bendito sea) dice al hombre: «Mi lampara esta en tu mano, y tu lampara esta en mi mano. Mi lampara (la Torah) esta en tu mano; y tu lampara (el espíritu de vida) esta en mi mano. Si mantienes mi lampara encendida (guardando mis mandamientos), yo mantendré tu lampara encendida (dando a tu espíritu vida eterna). Pero, si extingues mi lampara, yo también extinguiré la tuya. (Deut R. 4:4)





Nuestros maestros enseñaron: ¿Como inscribieron la Torah los Israelitas? De acuerdo al Rabino Judah, las inscribieron en piedras, como esta escrito: “Y escribirás muy claramente en las piedras todas las palabras de esta Ley”, etc - Deut. 27:8. Según Deut. 27:2, estas piedras debían ser recubiertas con cal. El Rabino Simeon pregunto: Pero, si tu reclamo es cierto, ¿como podrían haber aprendido Torah las Naciones Cananeas de aquel tiempo? El Rabino Judah contesto diciendo: “El Santo (bendito sea) les doto con excepcional inteligencia, de suerte que enviaron escribas para que removiesen la cal, y retornasen con una copia de las palabras inscritas en las piedras”. Es por esto que fue sellado el decreto para que aquellas naciones descendiesen al pozo de la destrucción: porque, pudiendo aprender aquellas palabras, no lo hicieron. El Rabino Simeon dijo: Los Israelitas inscribieron las palabras de la Torah sobre la cal; y en la linea de mas abajo escribieron, “Sino que los destruirás completamente... no sea que os enseñen a hacer según todas las abominaciones que ellos han hecho...” (Deut. 20:18). De aquí podemos inferir que, si los Cananeos y las otras naciones, hubiesen vuelto (a Dios) en arrepentimiento, habrían sido recibidos (perdonados); es decir, no se habría llevado a cabo contra ellos el mandamiento que ordenaba diciendo: “los destruirás completamente”. (Sot 35b)





«Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta» (Deut. 18:18-19). Note que el profeta seria como Moisés, ¡pero no mayor a el! Es decir, La Escritura enseña que, entre los hijos de Israel, nunca se levantaría un profeta mas grande que Moisés. Y, ¿cual es la identidad de ese profeta como Moisés? Pues Josué, el hijo de Nun; Y esta es la razón por la cual su libro ocupa el primer puesto en la sección de la Tanak denominada como “Nevi’im” (profetas). ¿En que sentido seria Josué como Moisés? Pues en que Yah dividiría para el (Josué 3:14-17) las aguas (del Jordán), tal y como había divido las aguas (del mar Rubio) para Moisés (Josue 4:23). ¿Y quien seria castigado por no escuchar las palabras del profeta Josué? Pues Acán, quien no obedeció sus palabras respecto al anatema de los despojos de Jericó (Josué 6:17-19 & 7:1), trayendo muerte y derrota sobre si mismo, así como sobre todo Israel (Josue 7:11-12)»





«Y le dijeron aquellos hombres: Nosotros estamos inmundos por causa de muerto; ¿por qué seremos impedidos de ofrecer ofrenda a Yah a su tiempo, entre los hijos de Israel? Y Moisés les respondió: Esperad, y oiré lo que ordena Yah acerca de vosotros» (Números 9:7-8). ¡Cuidado con el hombre (o la mujer) que se ufana de tener toda la verdad (la respuesta a todas las preguntas)! Es que, a pesar de haber sido el mayor de todos los profeta, y de tener el privilegio de poder hablar cara a cara con Dios (“Y hablaba Yah a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero”- Éxodo 33:11), Moisés no tuvo respuesta para el pedido de aquellos hombres, y tuvo que ir a preguntar a Dios. Si, el mayor profeta de todos, no tenia la respuesta a todas las preguntas, ¿quienes somos nosotros para soñar con que en efecto las tenemos?





«No tendrán, pues (los sacerdotes y levitas), heredad entre sus hermanos; Yah es su heredad, como Él les ha dicho. Y este sera el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey o cordero: darán al sacerdote la espaldilla, las quijadas, y el cuajar...” (Deut. 18:2-3). ¿Como sabemos que Yah nunca espero que Israel guardase perfectamente la Ley? Pues en que ordeno que los sacerdotes y Levitas (millares de personas) derivasen su sustento de los sacrificios ofrecidos por el pueblo. ¡Si el pueblo hubiese guardado perfectamente la Ley, la mayoría de estos sacerdotes y levitas habrían muerto de hambre (debido al reducido numero de sacrificios)!





El Hombre

Independientemente de si un hombre es Judío, Cristiano, Musulmán, o Ateo; en el ultimo análisis, el hombre no es sino una bolsa de cuero, llena de excremento y orina. Pero, esa bolsa de cuero, ha sido insuflada de una cualidad divina: el poder de escoger entre el bien, y el mal; entre lo justo, y lo injusto; entre la misericordia, y la crueldad; entre la humildad, y la arrogancia; entre lo limpio, y lo sucio. Asi, cuando esa bolsa de excremento y orina habla y actúa en emulación a aquel Poder Supremo (Dios) que tipifica la perfecta Justicia, la misericordia, y la humildad, entonces la bolsa se convierte en algo noble, y digno de exaltación; Pero, si la bolsa rehúsa hacer esa emulación, y tanto sus palabras como su conducta emulan en cambio la injusticia, la crueldad, la arrogancia, y la inmoralidad, su hediondez e inmundicia incrementan, de suerte que ya no merece ser exaltada, sino descartada en la letrina.





Los Animales no pueden reconocer al Creador

“Te ruego que me muestres tu gloria.... [y Yah le contesto] “No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá”- Éxodo 33:18&20. La Torah enseña que nadie puede “ver” el rostro de Dios. De hecho, Dios es Espíritu (es decir, no tiene una presencia física, no tiene una imagen, no tiene ojos, oídos, ni voz). Pero, si esto es así, ¿porque principia la Torah con el relato de la creación, donde se dice que los seres humanos (Adán y Eva) “conversaban” con su Creador (reconociendo su presencia, y hablando con el)?; como esta escrito, “Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar , en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra (Gen. 1:28). Y también dice en otro lugar, «Y él (Adán) respondió, “oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo, y me escondí (de tu presencia)» (Gen. 3:10). Curiosamente, el relato de la Creación no presenta a ningún animal o bestia “conversando” con el Creador; ¡ni siquiera a la astuta serpiente!
¿Cual es el significado de todo esto? Significa que, el Hombre y la mujer son verdaderamente humanos, cuando tienen la capacidad de “ver” (reconocer) a su Creador; es decir, cuando tienen la suficiente humildad (y el sentido común) como para reconocer que solo son Criaturas, y no la causa de todas las cosas (el Creador).
Se nos intenta enseñar que, el hombre es verdaderamente humano, cuando “conversa”con su Creador; es decir, cuando ora a su Dios, cuando le alaba, y cuando escucha lo que este le intenta decir por medio de Su creación.
Pero también se pretende enseñar que, cuando el hombre rehúsa “reconocer” y “conversar” con su Creador, se reduce al nivel de los animales (cuya falta de sentido les impide comprender que exista un Creador, o que sea posible tener una relación personal con Él); Nos muestra que, el hombre que se convierte en enemigo del Creador (es decir, se hace a si mismo un "Satan"- palabra Hebrea que significa "opositor"), es similar a proverbial serpiente: poco mas que una bestia parlante.





«El mayor de todos los fraudes (la mayor de todas las mentiras), es engañarse a uno mismo. Después que llegamos a este grado de auto-degeneracion, todos los demás pecados son fáciles de racionalizar»




Paul’s Christian theology

The apostle Paul (peace be upon him) was a man of God; a good man. In fact, he was a sincere believer, and God was certainly pleased with his sincerity. Unfortunately, Paul was sincerely mistaken, Why? Because he thought the meaning of Torah’s rites, sacrifices, and commandments, was to teach humanity the idea of salvation through “the blood of the lamb” (Moshia). What a beautiful idea!!! What a noble interpretation!!! But, does the Hebrew Scripture validates this interpretation??
What did Yah (blessed be He) expect us to think was the meaning of the Law? Here is what GOD HIMSELFS says- «In the future, your children will ask you, “What is the meaning of the laws, the regulations, and the case laws that יהוה (Yah) our God commanded you?” [You shall] tell them: "We were Pharaoh’s slaves in Egypt. But יהוה (Yah) brought us out of Egypt with a mighty hand. Before our own eyes, יהוה (Yah) performed great and awesome deeds of power against Egypt, Pharaoh, and his entire dynasty. But יהוה (Yah) brought us out from there so that he could bring us in, giving us the land that he swore to our ancestors. Then יהוה (YAH) COMMANDED US TO PERFORM ALL THESE REGULATIONS, REVERING יהוה (YAH) OUR GOD, SO THAT THINGS GO WELL FOR US ALWAYS and so we continue to live, as we’re doing right now. WHAT’S MORE, WE WILL BE CONSIDERED RIGHTEOUS IF WE ARE CAREFUL TO DO ALL THIS COMMANDMENT BEFORE יהוה (YAH) OUR GOD, just as He commanded us"» (Deut. 6:20-25, Common English Bible).
Does God’s opinion regarding the meaning of The Law’s (the Christain “Old Testament”) validates Paul’s interpretation of it (Blessings and Deliverance only by faith in the blood of the Moshia)? Or does it validates wise King Solomon’s interpretation (blessings and deliverance by the obedience of God’s commandments), as it’s written- “WORSHIP GOD AND KEEP GOD’S COMMANDMENTS BECAUSE THIS IS WHAT EVERYONE MUST DO; [because] God will definitely bring every deed to judgment, including every hidden thing, whether good or bad” (Ecclesiastes 12:13-14, Common English Bible)?
Does this means Christianity is a totally false religion? Not at all!! It only means Christian theology is seriously misguided; but Christianity’s call to sincere repentance isn’t misguided, as it can lead Christian believers into the “Olam Ha-ba” (life everlasting), making the heavenly angels rejoice, as taught by the New Testament: “Likewise, I say unto you, THERE IS JOY IN THE PRESENCE OF THE ANGELS OF GOD OVER ONE SINNER THAT REPENTETH” (Luke 15:10, KJV Bible).





La Salvacion, segun el Profeta Oseas

«La Tanak (Escritura Hebrea) dice: “Oíd palabra de Yah, hijos de Israel, porque Yah contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra” (Oseas 4:1). ¿En que consistía la falta de verdad y de conocimiento de Dios? ¿En no seguir detalladamente los ritos del Templo? ¿En no celebrar las fiestas sagradas, o no guardar correctamente el Shabbat? ¿En no conocer la Cábala? ¿En no saber la pronunciación correcta del nombre Divino? ¿En no creer en la redención del Mesías, o en ignorar su correcta identidad? ¡No! Si no había verdad, no era porque Israel rehusase esbozar alguna intrincada o incierta teología; era porque rehusaban obedecer aquello que era tan claro y solido (seguro, estable y confiable) como la piedra en la que había sido escrito: ¡Los Diez mandamientos! (la Ley de Dios). Por eso el verso continua diciendo: “Perjurar, mentir, matar, hurtar, y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden” (Oseas 4:2). ¿Y que termina diciendo el pasaje?: «... Mi pueblo fue destruido, porque le falto conocimiento... y porque olvidaste la Ley de tu Dios (dejando de obedecer sus diez mandamientos), también Yo me olvidare de tus hijos...” (Oseas 4:6)»




El Judaísmo Universal Oculto en el "Alefato" (Alfabeto) Hebreo

Los sabios dijeron al Rabino Joshua Ben Levi: hoy unos niños jóvenes vinieron a la casa de estudio, y dijeron cosas que no se han dicho ni en los días de Josué, hijo de Nun”:

Alef bet significa “aprende sabiduria” (alef binah)”.

Gimmel dalet significa “se bondadoso con los pobres” (gemol dallim).

¿Por que esta el pie de gimmel estirado hacia la base de dalet?- Pues porque el camino de los benevolentes es correr tras los pobres (para ayudarlos). ¿Y por que esta el pie de dalet estirado hacia gimmel? Pues porque los pobres deben hacerse a si mismos disponibles para los benevolentes.

¿Y por que esta “la cara” de dalet “apartada” de gimmel? Pues por que la ayuda debe ser dada en secreto, de modo que el pobre no se sienta humillado por la presencia del dador.

He y vav son dos letras que forman parte del nombre inefable del que es Santo (bendito sea).

Zayin, het, tet, yod, kaf, lamed: Si actúas de este modo (como se te ha ordenado), el Santo te sostendrá (zan), sera cortés (han) contigo, te mostrara bondad (metiv), te dará una herencia (yerushah), y sellara una corona (keter) sobre tu cabeza en el mundo que ha de venir (le-olam ha-ba).

La mem abierta, y la mem cerrada (al final) significa que, un pronunciamiento (de la Escritura) puede estar abierto, y otro puede estar cerrado (ser esotérico).

La nun encorvada, y la nun enderezada (al final de la palabra), significan que, aquel que es fiel (ne-eman) cuando se encuentra encorvado con sufrimientos (en este mundo), sera enderezado (en el mundo que ha de venir).

Samek y ayin representan “Sostén al pobre” (semokh aniyyim). [Otros dicen que representan “Haz (aseh) nemónicos (simmanim)” para la Escritura, y apréndela así de memoria].

La pe encorvada, y la pe abierta (al final de la palabra), significan que hay veces cuando la boca (peh) debe estar abierta, y hay veces en que debe permanecer cerrada.

La tzade encorvada, y la tzade erecta (al final de la palabra), significan que, mientras que en este mundo el justo (tzaddik) esta encorvado, en el mundo que vendrá se le permitirá estar en posición erecta.

Kof significa “Santo (Kadosh)”. Resh significa “Malvado (rasha)”.

¿Y por que esta la cara de kof apartada de resh? Pues porque el Santo de Israel dice: “No tolero mirar al malvado”. ¿Y por que esta la punta superior en la corona sobre kof volteada hacia resh? Pues porque el Santo de Israel dice así: Si el malvado (rasha) se arrepiente, sellare una corona sobre su cabeza, como la corona que esta sobre kof. ¿Y por que esta la pierna de kof desprendida de su parte superior? Para mostrar que, cuando el malvado se arrepiente, puede entrar por la apertura entre las dos partes de kof.

Shin representa “Falsedad (sheker)”, mientras que tav representa “Verdad (emet)”.
¿Por que las letras de sheker están cercanas unas de las otras (en el alfabeto Hebreo), mientras que las de emet están lejanas entre si? (la alef esta al comienzo del alfabeto, la mem esta en el medio, y la tav al final). Pues porque las falsedades se suceden entre si en cortos intervalos (ya que las falsedades abundan), mientras que las verdades se encuentra en intervalos distantes el uno del otro (pues las verdades escasean).

¿Y por que sheker (falsedad) se sostiene sobre una pierna (el largo “rabo” de kof, la segunda letra de sheker, se extiende bajo la linea de escritura, haciendo parecer que toda la palabra se sostiene sobre una sola pierna), mientras que emet (verdad) esta conformada por las letras alef, mem, y tav, que tiene bases solidas como un ladrillo (tanto la alef como la tav descansan sobre sus dos “piernas”, mientras que mem tiene en su base una barra horizontal)? La razón es que la Verdad se sostiene con firmeza, pero no así la falsedad.

-- Shab. 104A




La Imagen de Dios

"Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí era bueno en gran manera”...” (Génesis 1:31). El relato de la Creación, no adscribe una apariencia física al Creador; en cambio, pone todo su énfasis en describir su apariencia ética y moral. Esta imagen moral, se resume en el siguiente enunciado: “Todo lo que Dios hace, es bueno”. Y, este impulso a hacer lo bueno (el “yetzer ha-tov, o la capacidad que tiene el hombre para escoger hacer lo bueno), es la “imagen de Dios” que ha sido implantada en cada ser humano. Por esto, el relato de la Creación se abstiene de decirnos que los animales fueron creados a imagen y semejanza de Dios; pues, a diferencia de los seres humanos, los animales no pueden escoger hacer el bien; solo pueden seguir sus instintos. Así, cuando el hombre rehúsa obedecer los diez mandamientos (que le prohíben asesinar, mentir, robar o hacer daño alguno a sus semejantes) la imagen de Dios desaparece de su vida. Es que, en el mundo creado por Yah, solo es inútil aquel que ha perdido la capacidad de aligerar un poco de la carga de sus semejantes.




La Salvacion, segun el profeta Daniel

«Un mensajero Divino descendió de los Cielos, para mostrar al Gentil rey Nabucodonosor el Juicio que pesaba sobre su vida: “Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre el siete tiempos... para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres...” (Daniel 4:16-17). ¿Que hacer cuando nos hallamos bajo el Juicio Divino? ¿Aceptar esta o aquella otra teología? ¿Creer en algún Mesías humano, que habrá de venir a salvarnos? ¿Abrazar los misterios de la Cabala? ¿Reconstruir el Templo de Jerusalén, de suerte que podamos ofrecer algún sacrificio expiatorio? Si contásemos con la orientación de algún gran profeta; uno del cual no se escapase misterio alguno (Ezequiel 28:3), ¿que salvadora verdad nos mostraría? Afortunadamente, Nabucodonosor contaba en efecto con tal profeta. Pero, curiosamente, el consejo que de el recibio, no fue el que esperaríamos oir de parte de la mayoría de los lideres religiosos de nuestra época- “... Oh Rey, acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades, haciendo misericordias para con los oprimidos...” (Daniel 4:27). En otras palabras, lo que Daniel aconsejo al Rey hacer, no fue cambiar de religión, ni abrazar esta o aquella otra teología; fue humillarse ante Dios, confesando la injusticia, y la opresión; fue reconocer y abandonar su maldad, para empezar a vivir la vida de humildad que agrada a Dios; reconociendo que, ya que el Creador tiene nuestra vida en sus manos, es El (y no nosotros mismos), quien tiene el derecho a reinar sobre nuestra vida. Por esto, el profeta Miqueas resumió la fe del Judaísmo Universal (la fe de tanto Hebreos como Gentiles) con las siguientes palabras: “Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno, ¿y que pide Dios de ti? Solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8)»




La Salvación, según el libro de Bereshit (Génesis)

El Judaísmo que existe al tiempo presente, es en su gran mayoría el producto de 20 siglos de evolución político-religiosa. Vera, hace 2000 años, no existía tal cosa como “un Judío Ashkenazi”; el lenguaje “Yiddish”no había sido aun inventado; no se había escrito aun el Talmud; nadie sabia lo que era “un judío Sefardita”; nadie había escuchado hablar jamas acerca de un tal Moisés De León (ni de su famoso libro cabalístico llamado “El Zohar”); nadie conocía que era el “Shuljam Aruj” (o guía de la practica diaria del Judaísmo) y nadie tenia idea de lo que era un “Yarmulke”. En fin, el Judaísmo que practicaron tanto nuestros padres como los profetas, no fue el mismo Judaísmo que al presente conocemos. La realidad, es que nuestros ancestros practicaron una forma de Judaísmo que la Escritura describe simplemente como “Temor de Dios”, como reza el verso en Génesis 20:11- “Y Avraham respondió: Porque dije para mí: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer”. Esta fe, que en el pasado también ha sido descrita con el nombre de “monoteísmo ético”, es al presente conocida como “Judaísmo Universal”.
Siendo la fe primordial de toda la raza humana, no debe sorprendernos que podamos encontrar trazas de esta ancestral fe, dispersas entre los escritos de casi todas las religiones del mundo. Es dentro de este contexto histórico, que citamos los escritos de otras tradiciones religiosas; como quien reconoce que “la verdad (del Judaísmo Universal) es la verdad, sin importar donde este, o quien la diga”. Esto es similar a lo que sucede con la Tanak, cuando cita las palabras y los escritos de personajes que no pertenecieron al pueblo de Israel, como fue el caso con Jetro, Balaam, Nabucodonosor, y Job. Como ya hemos mencionado, el Judaísmo Universal fue la religión inicialmente revelada a toda la raza humana. Esta fe es una "causal", de naturaleza ética y moral. La razón para que se le describa como una fe "causal", es que se basa en la abstracta (pero poderosa) idea que se manifiesta en el fenómeno de "acción y reacción", de “medida por medida” (siembra y cosecha). Es decir, esta fe siempre ha enseñado que "cosechamos lo mismo que sembramos"; que recogeremos el mismo bien (o mal) que hemos dispensado; que si perdono, seré perdonado; que si otorgo misericordia, recibiré también misericordia; que si dispenso justicia, recibiré de vuelta justicia. Esta Fe esta prefigurada en el libro de Génesis, donde se nos dice que Yah encomendó a Adán que labrase y guardase el huerto de Edén. El verso dice así: “Tomo pues YHVH ELOHIM al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase” .
Note que, si se toma en sentido literal, el anterior pasaje no hace sentido alguno. Es decir, ¿Por que tenia Adán que labrar el huerto? ¿Acaso lo que el mundo ya de por si mismo producía no era suficiente para alimentarlo? Y, ¿de quien había que guardar el huerto? ¿Es que estaban los arboles en peligro de ser físicamente destruidos, o robados por algún otro ser humano? ¿Que significa todo esto? La respuesta se encuentra, de forma implícita, en el original Hebreo del pasaje. La traducción (palabra por palabra) dice así: “Va-Yikaj YHVH ELOHIM et ha-Adam vaiyanijehu v’gan eden le-AVODAH u-le-sham’rah”. La tradición Judía, dice que el nombre YHVH representa la misericordia (o bondad) Divina, mientras que el nombre Elohim significa el Juicio (o severidad) Divina. El hecho de que ambos nombres aparezcan juntos en el anterior pasaje, indica que El Creador muestra bondad y misericordia, pero muestra también severidad, y juicio. Como dice el salmo: “Con el misericordioso te mostrarás misericordioso..... Y severo serás para con el perverso”- Salmo 18:25-26. Note como la palabra que el anterior verso traduce como “labrar” es “avodah”. Esta palabra se utiliza en la escritura Hebrea para denotar “adoración”. De hecho, el termino hebreo “avodah zarah” se traduce como “adoración extraña” (o idolatría). Así, cuando Dios ordena a Adán labrar el huerto del Edén, no esta en realidad hablándole de trabajo físico, sino de adoración. Lo que el Creador trata de intimar, es que la adoración que agrada al Creador, se basa en “la siembra y la cosecha”; que Dios mostrara su atributo de bondad y misericordia, a aquellos que siembran bondad y misericordia; pero mostrara severidad y juicio, a aquellos que sean severos y perversos. La Escritura confirma esta verdad en cada una de las historias que hace, en la predica de cada profeta, y en cada alegoría que nos presenta. El profeta Isaías entendió muy bien el significado de Génesis 2:15, y lo expuso magistralmente, cuando dijo: “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice el Señor, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quisiéreis y oyereis, comeréis el bien de la tierra"- Isaías 1:16-19. ¿A que tierra se refiere Isaías? ¡Pues a la tierra que Adán, en un sentido alegórico, fue mandado a labrar! La centralidad del mensaje del Judaísmo Universal, fue también expuesta por el profeta Jeremías, quien dijo: “...¿No comió y bebió tu padre, e hizo juicio y justicia, y entonces le fue bien? El juzgó la causa del afligido y del menesteroso, y entonces estuvo bien. ¿No es esto conocerme a mi? dice el Señor”- Jeremías 22:15-16. El profeta Miqueas, resumió la ancestral fe que él mismo practicaba, diciendo lo siguiente: “Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, ¿y qué pide Dios de ti?: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”- Miqueas 6:8.
En resumen, el verso en Génesis 2:15, resume todo lo que hay que saber acerca del Judaísmo Universal, la fe inicialmente revelada por Dios a toda la raza humana: El verso intima que hay un Dios Creador, y que este Dios hizo del hombre un pequeño huerto, en medio de su grande y extenso mundo. ¿Para que? ¡Pues para que el hombre pueda honrar a su Creador (su “Padre Celestial”)! ¿Como? Obedeciendo la encomienda Divina de labrar “la tierra” que es su propio cuerpo; es decir, utilizar su cuerpo físico (su vida) para “sembrar bien”. Ese mismo Dios, sera bueno con el hombre que siembra lo bueno; pero juzgara severamente al hombre que siembra lo malo. Así, cuando las palabras del Talmud, del Korán, o del Evangelio, confirman esta fe universal, están diciendo la verdad Divina.




¿Son los Escritos Cristianos literalmente ciertos?

“Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo del Hombre”- Mateo 10:23. Jesús (paz sea sobre el) prometió a sus apóstoles que, cuando fuesen perseguidos en alguna ciudad de Israel, debían huir a otra; con la esperanza de que, antes de que las recorriesen todas, Jesús volvería a la Tierra. Los apóstoles en efecto fueron perseguidos, y huyeron a otras ciudades de Israel, tal y como Jesús les había ordenado; ¡Pero el Nazareno nunca regreso! De igual modo, Jesús es citado diciendo al Sanedrín Judío: “y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre... viniendo en las nubes del cielo”- Mateo 26:64. Pero aquellos hombres no solo no vieron a Jesús viniendo en las nubes del cielo en aquel momento, sino que murieron sin jamas verlo. De la misma forma, Jesús prometió que sus seguidores harían obras mayores que las que él mismo hizo: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará”- Juan 14:12. ¿Caminan sobre el agua todos los creyentes en Jesús? ¿Pueden todos ellos multiplicar los panes y los peces? ¿Devuelven la vida a gente que ha estado muerta cuatro días? ¿Resucitan al tercer día todos los creyentes en Jesús? ¿Que significa todo esto? Significa que, cuando interpretan de forma literal las palabras y los hechos que el evangelio atribuye al Nazareno, nuestros hermanos Cristianos cometen un serio y grave error. Jesús no escribió personalmente nada; y, si alguna tercera persona le atribuye hechos y dichos falsos, el Nazareno no puede ser responsabilizado por ello, pues la Escritura advierte a todos que la esperanza de salvación tiene que estar en Yah, y no en ningún hombre de carne y hueso: “Yo, Yo Yah, y fuera de mi no hay Salvador” (Isa. 43:11); Y, “Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo” (Jer. 17:5)





Is it correct to fear anyone besides Yah?

The Christian Scripture says: “But whosoever shall deny me before men, him will I also deny before my Father who is in heaven” (Matthew 10:33). This verse convinces every Christian believer of his (or her) absolute need to publicly acknowledge Jesus as the awaited Jewish Messiah. Obviously, the verse implies that God won’t allow into heaven anyone whom Jesus denies. And this should instill in every human being a fear of Jesus (Peace be upon him)- a fear of failing to obtaining Jesus approval (and thereby ethernal salvation). When viewed solely within the context of the Christian Scriptures, this line of reasoning makes perfect sense. The problem is that it blatantly denies Yah’s revelation to Israel, as Yah warned them not to fear anybody else besides Him: “Thou shalt fear Yah thy God; and Him shalt thou serve”- Deut. 6:13. Why? Because no being (no matter how powerful he might seem) can damage those whom have obtained Yah’s blessing (by keeping His commandments). And, no being can bless those whom God have cursed (for refusing to obey His commandments).
Balaam was a very powerful prophet (“Come now therefore, I pray thee, curse me this people... for I know that he whom thou blessest is blessed, and he whom thou cursest is cursed”- Numbers 22:6); But, as long as the Israelites obeyed Yah’s commandments, they had no need of fearing Balaam, as Yah’s blessing was upon them (“thou shalt not curse the people; for they are blessed”- Numbers 22:12). What made them loose Yah’s blessing? Disobedience to His commandments! In other words, as soon as the Israelites stopped obeying Yah’s commandments (fornicating with the Moabite women), they lost His blessing, and the punishment for their rebellion came crashing upon them, so that thousands perished (“And Israel abode in Shittim; and the people began to play the harlot with the daughters of Moab... and the anger of Yah was kindled against Israel... And those that died by the plague were twenty and four thousand”- Numbers 25:1, 3&9.

Thus Scripture teaches we shouldn’t fear any man (or god) besides Yah, as our obedience to His commandments will keep us safe from everybody else.




"¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? ¡Más esperanza hay del necio, que de él!"

-- Prov. 26:12



¿Un Hombre Mas Sabio que Salomón?

“La reina del Sur se levantará en el juicio con los hombres de esta generación, y los condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar”- Lucas 11:31. Si estudiamos la teología de la noble tradición Cristiana, descubriremos que posee una coherencia casi perfecta... ¡siempre y cuando no le demandemos corroborar las verdades reveladas por Dios en la Ley, en Los Profetas, Y en los Escritos (La Tanak)! Es que, aunque a primera vista el Cristianismo reclama ser el cumplimiento de las promesas y profecías hechas en la Tanak, un análisis profundo de su teología, revela que es exactamente lo opuesto. Es decir, la teología Cristiana niega todas y cada una de las verdades reveladas por Dios a Israel. En el caso del anterior texto, el pasaje de Lucas 11:31 muestra que, aunque Salomón era un hombre muy sabio, el hombre que el Cristianismo identifica como Jesús de Nazaret (la paz de Yah sea sobre el), era aun mas sabio que Salomón. Y, dentro del marco de la teología Cristiana, lo anterior hace perfecto sentido, pues el Cristianismo postula que Jesús era un hombre, pero a la misma vez era Dios. En otras palabras, el Cristianismo postula que Jesús podía ser hombre (tener un conocimiento limitado, sin saber todas las cosas) y a la misma vez ser Dios (tener un conocimiento ilimitado, sabiendo así mucho mas que Salomón). ¿Se veía a si mismo Jesús como un hombre? ¡Claro que si! ¿Como lo sabemos? Pues porque los escritos cristianos lo citan reconociéndolo. De hecho, Jesús reconoce su condición de hombre, cuando es citado diciendo: “Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios” - Juan 8:40.
Pero, ¿Que dice al respecto Yah, el Dios de los Hebreos? La respuesta, la hallamos en el libro de los Reyes: “... He aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tu, ni después de ti se levantara otro [tan sabio] como tu” (1 Reyes 3:12). De este modo, el Creador mostró a Israel que nunca se levantaría un hombre mas sabio que Salomón. Y que, de levantarse algún hombre reclamando ser mas sabio que Salomón, estaría contradiciendo lo explicitamente revelado por el Dios de Israel.
El anterior, es solo uno de muchos ejemplos que podrian esbozarse para explicar la razón por la cual el creyente Hebreo no puede aceptar la inspiración Divina de las enseñanzas contenidas en los nobles Escritos Cristianos.





El Mérito de La Inteligencia Moral

Como regla general, nuestras decisiones éticas producen dos tipos de escenarios: el primero de ellos, es uno donde, a corto plazo, nuestra elección moral produce una ganancia; pero, a largo plazo, produce una perdida. El segundo escenario, es uno donde, a corto plazo, nuestra elección moral produce una perdidas; pero, a largo plazo, produce una ganancia.
Un ejemplo de esto, podría ser el hombre que decide comenzar a fumar en una temprana etapa de su vida. A corto plazo, el uso del cigarrillo tiene un efecto calmante (una ganancia); pero, a largo plazo, aumenta dramáticamente las posibilidades de padecer de un cáncer de pulmón y/o traquea (una perdida). De modo similar, la adolescente que decide llegar señorita al matrimonio, tiene que (a corto plazo) luchar contra la presión de grupo, así como contra sus impulsos naturales (una perdida); pero, a largo plazo, si llega señorita a su boda, hará que su marido la admire y respete tanto, que le sera casi imposible divorciarse de ella (una ganancia).
A través de lo sucedido en Egipto a nuestro padre José, la Torah ilustra la importancia que, para cada creyente, reviste poseer inteligencia moral: Es que, de forma alegórica, José había acabado de salir del “hoyo” en cual se había encontrado (el pozo Cananeo dentro del cual le habían echado a morir sus hermanos). Ahora, José estaba en la cima, pues era un guapo joven, viviendo en una prospera metrópolis (Egipto), y ostentando el alto puesto de administrador de la hacienda y los bienes de Potifar, un rico funcionario del gobierno. Pero, en un momento dado, toda la prosperidad de José, se vio amenaza por los caprichos de la seductora esposa de su jefe. ¿Que decisión tomar? ¿Adulterar con ella, a fin de [a corto plazo] asegurar su propio bienestar material? ¿O permanecer fiel a los valores de su fe [lo cual, a largo plazo, le daría una limpia conciencia], a pesar de la perdida que [a corto plazo] pudiese sufrir?
Afortunadamente, José poseía suficiente inteligencia emocional como para entender que, hacer lo bueno, siempre producirá [a largo plazo] un mayor beneficio que cualquier perdida que [a corto plazo] podamos sufrir. En el caso de José, su compromiso con hacer lo bueno, le llevo a perder [a corto plazo] su estabilidad económica, su puesto de administrador de la hacienda de Potifar, y hasta su propia libertad. Pero, a largo plazo, permitió que El Creador (bendito sea) le pusiese en el lugar correcto, con la gente correcta, y en el momento correcto; de suerte que, su puesto de administrador personal, fue sustituido por el de primer ministro de Egipto.
Y todo esto sucedió como ejemplo de conducta para los creyentes, a fin de que tengamos siempre presente que, aunque la sociedad pueda olvidar y menospreciar el merito de la inteligencia moral, el Creador (bendito sea) nunca olvidará ni menospreciará el bien que hagamos; sino que [a largo plazo] se asegurará que este sea recompensado con creces. Como experimento también el salmista, cuando dijo: «En cuanto a mi, casi se deslizaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos [por poco tomo la elección moral incorrecta]. Porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad [a corto plazo] de los impíos... Cuando pensé para saber esto, fue duro trabajo para mi; Hasta que, entrando en el Santuario de Dios, comprendí el fin de ellos [es decir, su perdida a largo plazo]. Ciertamente los has puesto en deslizaderos [comenzarán ahora muy alto; pero, al final, acabaran muy abajo]; En asolamientos los harás caer. ¡Como han sido asolados de repente! Perecieron, se consumieron de terrores. Como sueño del que despierta, Así, Señor, cuando despertares, menospreciaras su apariencia» (Salmo 73:2-3, & 16-20)



El Mal que hagamos a nuestro Projimo inocente, Se nos hará tambien a nosotros mismos

Se cuenta que, cuando Trajano (o posiblemente “Seron”, un comandante del ejercito Sirio, en los días de Judas Macabeo) estaba a punto de ejecutar a Lilianus y a Pappus, en la ciudad de Laodicia [Lidia], les dijo: “Si sois del pueblo de Hananiah, Mishael, y Azariah, que venga Dios y os libre de mi mano, así como libro a Hananiah, Mishael, y Azariah de la mano de Nebuchadnezzar (Nabucodonosor)”. Estos últimos respondieron: “Hananiah, Mishael, y Azariah eran hombres completamente justos, y ameritaban que un milagro se efectuase para el bienestar de ellos. En adición, Nebuchadnezzar era un rey digno, y ameritaba que, por medio de el, se efectuase un milagro. Pero, en cuanto a ti, tu eres un hombre perverso, y sin razón- no mereces que ningún milagro se efectúe por medio de ti. En cuanto a nosotros, sin duda hemos sido condenados a muerte por Aquel que esta en todas partes (bendito sea). Así, aun si no nos ejecutas, Aquel que esta en todas partes tiene muchos verdugos; muchos osos, muchos leones, y muchos leopardos que pueden atacarnos, y matarnos. La única razón por la cual el Santo (bendito sea) nos ha entregado en tus manos, es que se ha propuesto castigarte, vengando en ti nuestra sangre”.
Como tuvieron la osadía de hablar de este modo, [Trajano] ordeno que fuesen inmediatamente asesinados. Se informa que, apenas se había movido de allí con su séquito, cuando dos oficiales arribaron desde Roma, y le abrieron a palos el cráneo.
-- (Ta 18b)





"A man who won’t believe in God will [in the end] believe in anything"
... G.K. Chesterton

The man who, after observing the greatness of Nature, proceeds to say: “This Nature is no proof that it belongs to a God!” (thereby becoming an atheist), disconnects himself so much from reality, that in the end will observe his own sexual organs, and proceed to say: “These genitals are no proof that they belong to a man!” (thereby becoming a homosexual).
Thus, the atheist who ends up as a homosexual, is the best example of the nature of the Divine judgement: one in which each man harvest the same good [or evil] he has sowed. In the case of the homosexual atheist, God lets him build his own hell; a hell he chooses and defends with all is might; one in which he willingly let other people treat him like demons (eating and consuming his flesh). When will he get out of this inferno? The day he renounces to his vain pride and arrogance; the day he calls upon God with a broken heart, saying: "Oh Creator of the Universe, come to my life... I need you!!!"





The absurdity of claiming to have the only true and precise interpretation of the Scriptures

Christian religion claims to have the only correct and precise interpretation of the Hebrew Scriptures (the nature of God, the nature of the soul, the nature of the Messiah, the rebuilding of the temple, the world wide gathering of the exiles, the time of redemption, etc). But such claim would make sense only if most of the Hebrew Scriptures were written in a precise language (French, Latin, Greek, English, Spanish, etc). Unfortunately, The Scripture was composed in Hebrew. And the one thing we can be sure about the Hebrew language is that, lacking any distinctive symbols for vowels and numbers, it is anything but precise.
In fact, almost any Hebrew word has two or three valid translations. Did God make a mistake? Did He choose the wrong language? Not at all! Actually, if He chosed the Hebrew language was in order to teach us a very important lesson: that the way to please the Creator is not to be found in having the only true and accurate theology; rather it is to be found in having the right aptitude of the heart. As it has been written: “He has showed you, O man, what is good. And what does יהוה (The Lord) require of you, but to do justly, and to love kindness and mercy, and to humble yourself and walk humbly with your God?- Micah 6:8 (Amplified Bible)





«Everyone who curses his father or mother shall surely be put to death; he has cursed his father or mother; his bloodguilt is upon him (Lev. 20:9)... And if a man lie with mankind, as he lieth with a woman, both of them have committed an abomination: they shall certainly be put to death; their blood is upon them (Lev. 20:13)»

Never give an open homosexual, or an atheist [who despises God's moral commandments], a reason to rejoice of his evil. Remind him of the pain, suffering and horror that will soon come upon him, with no possible way of escaping. Keep torturing his mind, remembering him that, just as his homosexual lifestyle is preventing his "would be children" from coming into the world (and thus enjoy their own life), so will he [in the end] be prevented from enjoying his own life. Terrorize his mind, remembering him that, just as he is tearing apart his parents innards [with his openly homosexual lifestyle] so in the end will his own innards be torn apart. Do not be afraid to mentally terrorize the openly gay, as well as the atheist. Bear in mind that, doing what is good, often means having to choose between the lesser of two evils. In this case, terrorizing atheists and homosexuals is the lesser of those evils. In fact, terrorizing them can be a good thing, as long as it leads them into feeling terrorized of doing their abominable evil.





La Perspectiva Hebrea del Infierno

En el Judaísmo Universal, el infierno (Gehinnom) no es un estado fisico, pues el alma no es realmente fisica (y por ende, no hace sentido dar un castigo fisico a algo que no es fisico). El infierno (Gehinnom) es un estado de conciencia que cada alma (conciencia) experimenta de forma individual, y personalizada. Y, este estado, es distinto para cada individuo. Para entender este concepto, hay que primero saber que, la finalidad de la Torah (la Escritura Hebrea), no es otra sino enseñarnos que, tarde o temprano, cada hombre (y cada mujer) cosechara el mismo bien que durante su vida terrenal haya libre y voluntariamente sembrado.
De igual modo, cosechara el mal que haya sembrado, y del cual nunca se haya arrepentido. La tradición Judía cita al Rabino Shimon Bar Yohai (paz sea con el) narrando una historia acerca de un hombre que trabajaba solo, en su propio taller. Un día, llego al taller otro hombre; y, en el curso de la conversación, ambos hombres terminaron “quemándose uno al otro” en el fuego de la pasión homosexual. Después de algún tiempo, ambos hombres murieron, sin haberse arrepentido de su maldad. ¿Que sucedió con estos hombres? ¿Que infierno experimentaron? Pues uno donde, el atributo de la Justicia Divina, hizo que ambos cosecharan el mismo mal que, durante sus vidas, habían sembrado. Es decir, cada uno fue obligado a asistir a un mismo taller (es decir, ejercer una misma tarea diaria) que consistía en cortar leña. ¿Para que? Pues para que el primero de ellos hiciese una hoguera en la cual "quemase" al segundo (tal y como en vida había “quemado” a su prójimo, con el fuego de la pasión homosexual). ¿Y por que tenia que quemarle con un “leño”? Pues porque había sido precisamente con su “leño” (su miembro viril) con lo que había “quemado” a su prójimo. Entonces, luego que el primero acababa de torturar (en su hoguera) al segundo; este ultimo hacia otra hoguera, donde procedía a torturar al primero. Este tormento continuaria repitiéndose día y noche, hasta el día en que finalmente saliese de ellos un vástago (un “pregonero”, o “una voz”) que proclamase diciendo: “¡Bendito sea el nombre del Señor!”; Es decir, hasta que reconociesen (aunque solo fuese de forma indirecta) que el Juez de toda la Tierra (bendito sea) les habia juzgado justa e imparcialmente, dándole a cada uno lo que en justicia ameritaba la conducta que libre y voluntariamente habian escogido.
Por esto es importante que el hombre que hace lo malo, reconozca lo errado de su conducta; y que, tarde o temprano, sera justa e imparcialmente juzgada por el Juez de toda la tierra, quien dara a cada uno el castigo (o la recompensa) que ameritan sus obras. Pero, ¿que debe hacer el hombre (o la mujer) que no tiene la voluntad (ni la energía) para dejar de hacer lo malo? Este hombre debe avergonzarse de su conducta, y confesarla como malvada, aun si volviese (secretamente) a repetirla. Mientras este creyente reconozca la maldad de su proceder, estará libre del Juicio Divino (Dios considerara el dolor de su sincero arrepentimiento, una justa y suficiente retribución por su mal proceder). Pero, el día en que deje de avergonzarse (es decir, deje de “juzgarse a si mismo”), y comience públicamente a pecar, ha dejado ya de ser un creyente, y se expone a sufrir el Juicio Divino, experimentando un infierno que corresponda al mal que ha abrazado (tal y como ya hemos ilustrado en el anterior Midrash). La Escritura dice que los marineros del barco que llevaba al profeta Jonas, no tuvieron mas remedio que pecar (echando a Jonas al embravecido mar, condenándole así a una muerte segura). Pero, estos hombres quedaron inocentes ante el Creador, pues a la misma vez que efectuaban su pecado (violando el mandamiento que prohibía matar), reconocieron como malo su proceder, y confesaron que, de las circunstancias haberlo permitido, no habrían obrado de esa forma: «Entonces clamaron a Adonai Yah y dijeron: Te rogamos ahora, Adonai Yah, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Adonai Yah, has hecho como has querido. Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor. Y temieron aquellos hombres a Adonai Yah con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Adonai Yah, e hicieron votos»- Jonas 1:14-16. Que el Juez Justo (sea su nombre bendito para siempre) tenga misericordia de Israel, así como del mundo entero. Amen.




«La esclavitud, es la hija de las tinieblas (de la injusticia, la crueldad, y la arrogancia); un pueblo ignorante, es un instrumento ciego de su propia destruccion»




Sabado, Circuncision, y Pascua: Tres pactos eternos

Si bien un creyente Hebreo puede creer en la Etica Judia del Galileo (paz sea con el), el creyente encuentra imposible creer en el Cristianismo. La razon para ello es que, el andamiaje teologico de la noble fe Cristiana, contradice los postulados mas fundamentales de la Escritura Hebrea (La Torah). Es que el Cristianismo postula que la circuncision, el dia de Sabado, y los ritos de La Ley (que incluyen la Pascua Judia), han sido abrogadas por Jesus (paz y bendicion sean sobre el). A pesar de que, antes de la llegada del Nazareno, muchos y grandes profetas ministraron a Israel, ninguno de ellos ordeno jamas abandonar la Ley Mosaica. De hecho, ningun genuino profeta habria sido tan insolente como para atreverse a contradecir lo que Dios habia revelado claramente en su Palabra: que la circuncision, el Sabado, y la Pascua, serian pactos perpetuos entre Dios y su pueblo. Veamos algunos pasajes:

1) "Guardarán, pues, el sábado los hijos de Israel: celebrándolo por sus edades por PACTO PERPETUO: Señal es PARA SIEMPRE entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Dios los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó, y reposó"- Exodo 31:16-17.
2) "Y de edad de ocho días SERA CIRCUNCIDADO TODO VARON ENTRE VOSOTROS POR VUESTRAS GENERACIONES; el nacido en casa, y el comprado por dinero a cualquier extranjero, que no fuere de tu linaje. Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; Y ESTARA MI PACTO EN VUESTRA CARNE POR PACTO PERPETUO. Y el varón incircunciso, EL QUE NO HUBIERE CIRCUNCIDADO LA CARNE DE SU PREPUCIO, AQUELLA PERSONA SERA CORTADA DE SU PUEBLO; HA VIOLADO MI PACTO"- Genesis 17:12-14.
3)"Y este día (de la Pascua Judia) os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para El Señor durante vuestras generaciones; POR ESTATUTO PERPETUO LO CELEBRAREIS. Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel. El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer. Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, GUARDAREIS ESTE MANDAMIENTO EN VUESTRAS GENERACIONES POR COSTUMBRE PERPETUA"- Genesis 12:14-17.

Es cierto que la teologia Cristiana cita a Jeremias 31:31-34 para reclamar que Jesus (paz y bendicion sean sobre el) trajo el nuevo pacto alli prometido, pero esto no hace sentido. Examinemos los versos:

"He aquí que vienen días, dice El Señor, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice El Señor. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice El Señor: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice El Señor; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado"- Jeremias 31:31-34.

Note que el cumplimiento literal de esta promesa requiere que todo Israel conozca a Dios, y obedezca sus leyes, de modo que nadie tenga que enseñar a su projimo. ¿Es esta la realidad que han producido veinte siglos de Cristianismo? ¿Son todos los Judios obedientes a la Ley? ¿Tiene todos la Ley en sus corazones? Alguien podria argumentar que la promesa no se ha cumplido porque Israel no ha creido y, por haber hecho esto, ha sido rechazado por Dios, y sustituido por la Iglesia; un pueblo que si da cumplimiento a lo prometido en el pasaje. Pero esto choca de frente con el contenido del pasaje, donde un par de versos mas tarde, Dios promete jamas desechar la descendencia de Israel, a causa del mal que puedan hacer:

"Así ha dicho El Señor: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Señor"- Jeremias 31:37.

La realidad es que, siendo Jesus uno de los mas grandes expositores de la etica judia (Judaismo Universal), tuvo cuidado de esbozar una perspectiva de la Ley que fuese imposible de rechazar. El Nazareno logro esto, cuando enseño que la Ley se resume en tratar a los demas como nos gustaria ser nosotros mismos tratados. El verso dice: "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; PORQUE ESTO ES LA LEY Y LOS PROFETAS"- Mateo 7:12. Jesus sabia que ningun hombre esta tan moralmente corrupto, ni tan intelectualmente enajenado, como para aceptar la idea de que es correcto abusar de su persona, y tratarle como nadie desearia ser tratado. Es por todo lo anterior que, decir que la Ley ha perdido su vigencia, no tiene cabida en la mente ni en el corazon del creyente Hebreo que conoce cual es el verdadero mensaje de la Torah.




The Rock of Israel’s Salvation

A young man asked a wise sage: «Why were they called the “TEN” commandments? (Why not “Three”, “Seven”, or even “Thirteen”?) And why were they written precisely upon “TWO” stone tablets?»
The wise man replied: «They were written upon “TWO” stone tablets, because “TWO” is the number of our hands. And they were called the “TEN” commandments, because “TEN” are the fingers on our hands... Just as our life in this world depends on our exercising (putting to good use) the “TEN” fingers of our "TWO" hands, so does our life in the world to come depends on our exercising the “TEN” commandments of the “TWO” stone tablets».
«But (replied the young man), don’t we also have “TEN” fingers on our “TWO” feet?» To which the wise man replied: «Certainly! And it means that, he who holds fast to what’s written upon the stone tablets, is like one standing upon the rock: An unshakeable foundation!!»
«But, why stone? Why couldn’t they be written upon paper, or lamb skin?»
«Because, back in Moses time, if any King wanted his commands to last forever (never to be changed nor erased), he would have carved them upon stone. Thus, since the King of Heavens wanted his Ten commandments to be obeyed until the stones dissolve (until the end of time), He engraved them upon stones»





Is there anything wrong with the Christian Writings?

Truth is that there's nothing wrong with the Christian gospels, aside from the fact that some of it's ideas are outright dangerous! Take for example the case of the Gospel saying that, while undergoing his baptism, the Holy Spirit literally descended upon Jesus (in a physical form of a dove). What's wrong with this teaching? The problem with this idea, is that it opens a "Pandora's box". In other words, if The Holy Spirit (the third person of the Trinity, according to Christianity) could come unto the world as a dove, who is to say that He can't return again as a sheep, or as a goat? How can we rule out that He won't come back as a Bull? How then can we condemn those who (like ancient Egyptians) still worship animals? How can we rule out that the Puerto Rican women (Juanita Garcia), who claimed to be the bodily incarnation of the Holy Spirit, isn't right? Same goes with Jesus (Peace and Blessings of יהוה be upon him): if God could manifest himself in Jesus, how can we rule out that He didn't manifest Himself in someone else? How can we rule out that Vissarion (the modern Russian Messiah) isn't God manifesting in the flesh again? How can we rule out that Alan John Miller (the Australian Jesus), Sun Myung Moon (the Korean Jesus), or Jose Luis De Jesus Miranda (the Puerto Rican Jesus) aren't God manifesting Himself in the flesh again? And, where does it stops??? How can we ever have any certainty as to who is, and who isn't, God manifesting Himself in the flesh again? As we can see, this idea of God manifesting Himself in a physical body, is a road that leads to nowhere; an idea that only generates uncertainty, anxiety, frustration, anger, and depression.
Interestingly enough, this “confusion of spirit” is one of the curses prescribed for those who would refuse to obey God’s commandments (salvation only by faith?): “BUT IF YOU won’t listen to the voice of the Eternal your God, if you don’t CAREFULLY OBEY THE COMMANDS and regulations I’m giving you today, then YOU’LL EXPERIENCE all of -- in fact, they’ll come after you!... THE ETERNAL WILL AFFLICT YOU WITH MADNESS AND BLINDNESS AND CONFUSION. As you try to figure out which way to go in life, you’ll be groping around the way a blind person gropes in the darkness, even in the middle of the day” (Deut. 28:15, 28&29 – the VOICE Bible version).
God commandments forbid us from making (either with our hands or with our mind) any graven image (or “picture”) of Him: “YOU ARE NOT TO MAKE ANY idol or image of other gods. In fact, you are not to make an IMAGE OF ANYTHING IN THE HEAVENS ABOVE, ON THE EARTH BELOW, OR IN THE WATERS BENEATH. YOU ARE NOT TO BOW DOWN AND SERVE ANY IMAGE, for I, the Eternal your God, am a jealous God” (Exodus 20:4-5, the VOICE Bible version).
Therefore, If we “picture” God as a dove, we are violating God’s commandment; if we “picture” God as a man (like Jesus) we are violating God’s commandment; if we picture God as a mountain, as a cloud, as fire, as an angel, as a bull, as a lamb, or as anything else we can see (or perceive) with our human eyes, we are violating God’s Law, and are thus liable to the consequences. That's why Universal Judaism teaches that God has chosen never to manifest Himself in flesh and blood, in order to prevent us from ever falling under the aforementioned curses.
But, what should a believer in Jesus (peace be upon him) do? Should he abandom his faith in the Nazarene? Not at all! Instead, he should recognize that Jesus wasn’t a Christian believer, but rather a Jewish one- “Ye worship that which ye know not: WE WORSHIP THAT WHICH WE KNOW: for SALVATION IS OF THE JEWS (therefore Jesus must have been a Jew!)”- John 4:22, Geneva Bible. The Christian believer should start acknowledging that Jesus himself recognized that he wasn’t God: “... but go to my brethren, and say unto them, I ascend unto my Father, and your Father; and TO MY GOD, AND YOUR GOD”- John 20:17.
In truth, Jesus wasn’t God, but only a mortal man, who heard a [prophetic] message from the one true God- “But now ye go about to kill ME, A MAN that have told you the truth, which I HAVE HEARD OF GOD” (John 8:40, Geneva Bible). The Christian believer must start acknowledging that Salvation isn’t the product of blind faith, but rather of sincere repentance [“I tell you, Nay: but, EXCEPT YE REPENT, YE SHALL ALL LIKEWISE PERISH”- Luke 13:3, King James Bible). He should also recognize that salvation isn’t the reward for those who believe Jesus is the Messiah, but rather for those who follow Moses (keeping God’s ten commandments): “But IF THOU WILT ENTER INTO LIFE, KEEP THE COMMANDMENTS. He said unto him, Which? And Jesus said, These, THOU SHALT NOT KILL: THOU SHALT NOT COMMIT ADULTERY: THOU SHALT NOT STEAL: THOU SHALT NOT BEAR FALSE WITNESS. HONOR THY FATHER, AND MOTHER: AND, THOU SHALT LOVE THY NEIGHBOR AS THYSELF” - Matthew 19:17-19, Geneva Bible.




Todos estamos llamados a ser el Mesías

La noble religión Cristiana, es un camino perfectamente valido para acercarse a יהוה (Adonai Yah, El Señor del Universo). Pero, desafortunadamente, esta noble tradición ha heredado del antiguo Judaísmo fariseo, la errada noción de que el Mesías seria un hombre particular, y exclusivo. Nuestros hermanos Cristianos identifican a ese hombre con la figura de Jes