Cuando ore a Dios, una sus dos manos; le recordaran Sus diez mandamientos




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¿QUE CREEMOS?

1) Creemos que hay un solo libro que posee absoluta e incontaminada inspiración Divina: el libro de Dios, que יהוה (el Creador y Juez del Universo) escribió con “su propio dedo”, sobre las dos tablas de piedra (los Diez Mandamientos).

2) Creemos que, a fin de aclarar la correcta interpretación (e implementación) de sus diez mandamientos, el Creador inspiro al profeta Moisés (con la posible ayuda del profeta Josué), quien escribió la profecía contenida en sus cinco libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, y Deuteronomio (la Torah).

3) La profecía de Moisés (la Torah), no fue escrita sobre piedra, sino sobre rollos de papiro (o sobre pieles de ovejas).

4) Si el libro de Dios (los diez mandamientos) fue escrito sobre piedra, mientras que la profecía de Moisés fue escrita sobre papiro (o sobre pieles de ovejas), fue solo para enseñarnos que, así como la piedra tiene mucho mayor peso que el papiro (o que las pieles); de ese mismo modo, creer en (obedecer) los diez mandamientos, tiene mucho mayor peso que creer en cualquier profecía (la futura restauración de Israel, la futura reconstrucción del templo, la futura manifestación del Mesías, etc)

5) A consecuencia de lo anterior, creemos que la obediencia a los diez mandamientos, hace que el hombre entre en el pacto de su Creador; que obtenga el favor Divino, y que se convierta en parte del pueblo santo (apartado del mal) prefigurado por la nación Hebrea. Como esta escrito: «Y Él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra» (Deut. 4:13)

6) Por tanto, creemos que, el libro escrito por Dios (los diez mandamientos), así como los cinco libros de Moisés (que contienen su profecía), son la totalidad de la revelación Divina que el creyente necesita. Cualquier otro libro, no puede ser considerado sino comentario opcional; pues, añadirlo al anterior canon, equivaldría a robarle a Dios una porción del terreno espiritual que, en el corazón (alma) del creyente, demarcan sus diez mandamientos. Es decir, utilizar alguna otra cosa (la restauración de Israel, la reconstrucción del templo, la venida del Mesías, etc) para disminuir (dividir o diluir) el celo que, por guardar los mandamientos del pacto, debe caracterizar al verdadero creyente. Como esta escrito: «No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis (sin la innecesaria distracción que surgiría de añadir libros adicionales) los mandamientos de Yah vuestro Dios, que yo os ordeno» (Deut. 4:2)

El Camino de Dios

El bienestar eterno del ser humano, esta contenido en la Escritura que dice: “Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre. Por que Yah ama la rectitud, y no desampara a sus Santos” (Salmo 37:27-28). Y, en cuanto al significado de “hacer el bien”, este se encuentra resumido en el siguiente verso: “Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno. Y, ¿que pide el Señor de ti? Solamente hacer Justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8).
Pero, alguien podría cuestionar esta interpretación, citando el verso que dice: “Hay camino que al hombre parece derecho, pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12). ¿Como podemos corroborar que “el camino” que agrada al Creador esta en hacer lo bueno (hacer el bien encarnado en sus diez mandamientos), y no en creer en este o aquel otro dogma religioso? La manera de hacerlo, es recordar la Escritura que dice : “Bienaventurados los perfectos de camino (¿Quienes son estos perfectos de camino?...); Los que andan en la Ley de Yah. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan; Pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos. Tú encargaste que sean muy guardados tus (diez) mandamientos. ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos, para guardar tus estatutos! Entonces no sería yo avergonzado (reprendido por Dios), cuando atendiese a todos tus mandamientos. Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprendiere tus justos juicios. Tus estatutos guardaré; No me dejes enteramente. ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti. Bendito tú, oh Yah; Enséñame tus estatutos. Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca. Me he gozado en el camino de tus testimonios, más que de toda riqueza. En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras” (Salmo 119:1-16).
Así, el camino que agrada al Creador, consiste en comprometernos con guardar los diez mandamientos de su Ley, que son el Pacto de Dios con la humanidad. Todo el que deja de observar esos mandamientos, abandona el buen camino; y, en su soberbia, se expone a caer bajo maldición, como esta escrito: “Reprendiste a los soberbios, los malditos que se desvían de tus Mandamientos” (Salmo 119:21). O, como también dijo el profeta Ezequiel: “Por tanto, así ha dicho Yah el Señor, vivo yo, que el juramento mio que menosprecio, y mi pacto que quebranto, lo traeré sobre su misma cabeza” (Ezequiel 17:19).
El verdadero creyente, anhela conocer el camino de Dios que constituyen sus mandamientos, como esta escrito: “Hazme entender el camino de tus mandamientos, para que medite en tus maravillas” (Salmo 119:27). Cuando el creyente comprende el camino Divino que son los mandamientos, su corazón se ensancha, y le impulsa a desear fervientemente transitar su jornada; Como esta escrito, “Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanches mi corazón” (Salmo 119:32). Pero, el corazón del impío, no es recto para con Dios (pues esta extraviado); el impío no aborrece la maldad; y, por ende, rehúsa comprometerse con el bien encarnado en los mandamientos. Como esta escrito: “Ha dejado de ser cuerdo, y de hacer el bien. Medita maldad sobre su cama; esta en camino no bueno (pues), el mal no aborrece” (Salmo 36:3-4).
En conclusión, "el camino de Yah", es hacer el bien encargado en sus diez mandamientos (su Ley). Por eso la Escritura dice que, los justos, son aquellos que tiene su corazón puesto en la Ley de Yah: “La boca del justo habla sabiduría, Y su lengua habla justicia. La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto, sus pies no resbalarán” (Salmo 37:30-31). ¿Por que no resbalaran sus pies? Pues porque están afirmados sobre la piedra (las tablas de piedra en las cuales fueron escritos los mandamientos). Y, quien esta cimentado sobre la piedra (quien construye su vida sobre ella), vive seguro, pues descansa sobre un fundamento inconmovible. Por esto, aun los escritos Cristianos citan a Jesús de Nazaret (la paz y la bendición de יהוה sean con el) diciendo: “... Mas si quieres entrar a la vida (eterna), guarda los mandamientos... No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 19:17-19).

«En nuestro Universo moral, existen tres grandes verdades. Y, toda otra verdad etica, esta directa o indirectamente sujeta a estas tres: (1) Yah (El Creador) es Uno solo: es decir, el Creador es único; pues, en toda su Creacion, no hay nada ni nadie con igual (o mayor) perfección ética que Yah. Por eso, solo Yah es digno de reinar, pues el suyo es un Reino Bendito (estando dirigido por el mas bueno y justo de todos los Reyes; uno en el cual no hay vicio ni defecto moral alguno). (2) En términos morales, Yah ha dado a los hombres un libre albedrío, a fin de que estos tengan la libertad de escoger su futuro; decidiendo si van a hacer lo bueno (sembrar el bien), o si van a hacer lo malo (sembrar el mal). (3) Yah no habrá de juzgar arbitrariamente a nadie; pues su Juicio siempre consistirá en permitir que cada uno “coseche” (reciba de vuelta con justicia) el mismo bien (o mal) que, con su vida, haya libremente y voluntariamente "sembrado" (dispensado a quienes le rodearon)»

El Hombre, Creado a Imagen de Dios

La Torah (Escritura Hebrea) enseña que, Adonai Yah (El Creador) lo hizo todo bueno. Pero también enseña que, luego de haber creado al hombre, Yah reconoció que "no era bueno que el hombre estuviese solo" (Gen 2:18). La realidad es que, si el hombre estaba solo, ¡el causante de ello no era otro sino El Creador! Es decir, el relato de la Creación muestra que (si nos atreviésemos a decir tal cosa) el Creador hizo "cosas buenas", pero tambien hizo cosas "no tan buenas". ¿Que hizo Yah con aquello que "no era tan bueno"? Pues que procedió a reconocerlo de inmediato (por iniciativa propia, y sin necesidad de que alguien tuviese que convencerlo). Entonces, luego de reconocer aquello que "no era tan bueno", el Creador procedió a "rectificarlo" (a, por así decirlo, "enderezar lo torcido"). En el caso de Adam, esa "rectificación" consistió en proveer al hombre de comunión y armonía con otro ser humano (con "Hava", o "Eva").
Como si lo anterior no fuese ya "difícil de tragar", la Torah tambien enseña que Yah (bendito sea) creo al hombre "a su imagen y semejanza" (Gen. 1:26). ¿Que significan estas palabras? Pues que, así como Dios hizo cosas buenas, y cosas no tan buenas, de ese mismo modo el hombre (creado a imagen y semejanza de su Dios) puede tambien escoger entre hacer "cosas buenas", y hacer "cosas no tan buenas". Pero tambien significa que, así como el Creador pudo reconocer (y enmendar) aquello que "no era tan bueno" (proveyendo al hombre comunión y armonía con su prójimo); de ese mismo modo el hombre puede reconocer y enmendar sus errores, entablando una relación de comunión y armonía con su prójimo.
El anterior relato tambien nos muestra que, si bien es loable hacer "solo lo bueno”, es aun mejor cuando, luego de haber hecho lo que "no es tan bueno", tenemos suficiente humildad como para (por iniciativa propia) reconocer nuestro error, y proceder a "enderezar" lo que hemos "torcido" (nuestra relación con el prójimo, sin importar si ese prójimo es el Creador, nuestros semejantes, o nosotros mismos).
La anterior verdad, esta confirmada en el siguiente Midrash Judío (Berachot 34b): “En el (sublime) lugar donde esta de pie el penitente (entiéndase, aquel que ha reconocido su error, y procedido a enmendarlo), no puede pararse ni siquiera el que es perfectamente justo”.
En resumen, si la Torah enseña que el hombre fue creado a imagen y semejanza de su Dios, es porque el Creador (bendito sea) anhela que el hombre obre de la misma forma que obro su Creador (durante el proceso de la creación del hombre): Es decir, que escoja hacer lo bueno; y que, cuando no lo haga, tenga la humildad y la honestidad de reconocerlo, confesando su error, y procediendo a rectificarlo. Esto es lo que al presente conocemos como «Teshuvah»; palabra Hebrea que significa "volver al camino recto" ("arrepentimiento sincero", o "confesión y conversión").

Refutacion De Un Falso Proverbio: Los hijos son responsables del pecado de sus Padres

"Vivo yo, dice Yah el Señor, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel. He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá. Y el hombre que fuere justo, e hiciere según el derecho y la justicia; que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni violare la mujer de su prójimo, ni se llegare a la mujer menstruosa, ni oprimiere a ninguno; que al deudor devolviere su prenda, que no cometiere robo, y que diere de su pan al hambriento y cubriere al desnudo con vestido, que no prestare a interés ni tomare usura; que de la maldad retrajere su mano, e hiciere juicio verdadero entre hombre y hombre, en mis ordenanzas caminare, y guardare mis decretos para hacer rectamente, éste es justo; éste vivirá, dice Yah el Señor"
(Ezequiel 18:3-9)


"El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él. Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos (mandamientos) e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá"
(Ezequiel 18:20-22)


Avinu Malkeinu (nuestro Padre y nuestro Rey), ten misericordia de nuestro extraviado pais; que vuelva a la obediencia de tus mandamientos, antes de que caiga por el precipicio al cual se encamina. Oramos confiados en la promesa (Deut. 28:1-14) que hiciste por medio de Moises, quien prometio que habrias de bendecir a todo aquel que guardase tus mandamientos. Es en el nombre de tu siervo Moises (creyendo en lo prometido por el), y no en nombre de nuestro propio capricho, que rogamos a ti, oh Señor Dios Omnipotente. Amen.


Adonai Yah (bendito sea) dice esto a todos los hombres: «¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen, y guardasen todos los días (de su vida) todos mis mandamientos; (¿Para que?) para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre (es decir, para que reciban bendicion en esta vida, asi como en la venidera)! -Deuteronomio 5:29. ¡Obedezca los Diez mandamientos de la Ley de Dios, y sera bendito para siempre!


Los Diez Mandamientos De La Torah (Ley) De Dios

  1. Creer en la Existencia y Soberania de Yah ( יהוה ), el Dios que liberto a Israel de la Esclavitud Egipcia
  2. No Adorar, No Orar, Ni tampoco Servir, a algo que tenga una imagen fisica; ni a dios alguno fuera de Yah
  3. No pronunciar el Nombre de Yah en Vano
  4. Observar el día de Shabbat
  5. Honrar a nuestros Padres
  6. No Asesinar
  7. No Fornicar, ni Cometer Adulterio
  8. No secuestrar
  9. No Difamar, ni Prestar Falso Testimonio
  10. No Intentar Traer dentro de la Posesión de Uno lo Que ya Pertenece a Otra persona

«Adonai Yah dijo a Salomon: “He aqui te he dado corazon sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tu, ni despues de ti se levantara otro como tu” (1 Reyes 3:12). El Creador (bendito sea) prometio a Salomon que, en lo porvenir, no naceria hombre alguno con mayor sabiduria que la suya (esto incluiria a todos los hombres, sin importar si son profetas, mensajeros, maestros, reyes, o mesias). Asi, luego de experimentar el bien y el mal; la fama, el poder, el sexo, y las riquezas, el hombre mas sabio de todos, resumio la esencia de la Sabiduria Divina, diciendo las siguientes palabras: “El discurso ha terminado. Ya todo ha sido dicho. Honra a Dios, y cumple sus (10) mandamientos, porque eso es el todo del hombre (todo lo demas es secundario). Dios habrá de pedirnos cuentas de todos nuestros actos, sean buenos o malos, y aunque los hayamos hecho en secreto” (Eclesiastes 12:13-14, Biblia "Dios Habla Hoy"). En resumen, la Sabiduria Divina, consiste en reconocer que, por cuanto el Juez Supremo habra de juzgar un dia nuestras obras, debemos por tanto abandonar la maldad, para comenzar a hacer el bien que nos ha encomendado hacer, por medio de sus mandamientos. Esto, es todo lo que el hombre necesita para entrar en El Olam Ha-ba (La Vida Eterna); todo lo demas, es secundario; solo comentario explicativo»



«Mira, yo he puesto delante de ti hoy la Vida y el bien, la Muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Yah tu Dios, que andes en sus caminos, y Guardes sus (10) Mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado...» (Deut. 30:15-16)



«Pesa exacta y justa tendrás; efa cabal y justo tendrás, para que tus días sean prolongados sobre la tierra que יהוה tu Dios te da. Porque abominación es a יהוה tu Dios cualquiera que hace esto, y cualquiera que hace injusticia» (Deut. 25:15-16)



«Nunca se apartará de tu boca este libro de La Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Yah tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas» (Josue 1:8-9)



«Obedece mis mandamientos, y vivirás (para siempre); Y, (guarda) mi Ley, como (a) las niñas de tus ojos»- Prov. 7:2.



«La lengua y el corazón son las partes mas dulces del hombre; cuando su alma es pura, estando limpia de la injusticia, la crueldad, y el orgullo. Pero, La lengua y el corazón son las partes mas amargas del hombre, cuando su alma es impura, estando contaminada con la injusticia, la crueldad, y la soberbia.»



«Sacrifica a Dios alabanza, Y paga tus votos al Altísimo; E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás» -Salmo 50:14-15



«Cuando el Dios de los menesterosos y quebrantados habite dentro de su corazon, sera usted como las estrellas del cielo; pues la luz de sus buenas obras alumbrara la oscuridad moral de la noche que es el presente siglo»

La Estrella de David, que forma parte del Logo de la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, esta compuesta por dos triángulos a manera de “puntas de flecha”. Estas dos “puntas de flecha” son exactamente iguales,pero una de ellas apunta hacia abajo, mientras que la otra apunta hacia arriba. ¿A que apuntan estas flechas? ¿Que significan? Significan que la Creación es reciproca: es decir, que tarde o temprano se nos dará lo mismo que hayamos dado; que cosecharemos el mismo bien o mal que hayamos sembrado. Pero, ¿por que forman la imagen de una estrella? Pues para recordarnos que, así como la luz de las estrellas es eterna e inmutable, así también esta verdad (la ley de “siembra y cosecha”, o “medida por medida”) es eterna e inmutable. ¿Y que significa el nombre Divino dentro de la estrella? ¿Porque aparenta ser la imagen de un hombre cuyo brazo y pierna derecha están dislocados (quebrantados)? ¿Por que esta su espalda encorvada, como quien lleva una pesada carga? La respuesta es que encontramos a Dios en el hombre cuyo brazo no es suficientemente fuerte como para permitirle ganar su propio sustento; encontramos a Dios en el hombre cuyas piernas no son suficientemente fuertes como para permitirle “subir la escalera del éxito”; encontramos al Creador en aquel que lleva sobre sus espaldas una pesada carga. En fin, encontramos a Dios al lado de aquel cuyo corazón esta quebrantado, como dice la Escritura: «Porque así dijo el Alto y Sublime, El que habita la Eternidad, y cuyo nombre es el Santo: YO HABITO en la altura y la santidad, y CON EL QUEBRANTADO Y HUMILDE DE ESPÍRITU»- Isaías 57:15. Note que el pasaje no dice que el Señor habita con los Judíos; con los Cristianos, o con los Musulmanes; dice que habita con "los quebrantados y humildes de espíritu" (sin importar si son Judíos, Cristianos, o Musulmanes). La Escritura confirma esto cuando dice: «Cercano está ADONAI YAH (El Señor) a los quebrantados de corazón; y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU»- Salmo 34:18.
Pero, ¿Por que la letra Hebrea “yud” ( י ) hace parecer que el hombre de la imagen se encuentra dirigiéndose (orando) hacia el cielo? La respuesta es que, en el Hebreo en que que se escribió la Escritura, no había una designación separada para los números, sino que las letras tenían en si mismas un valor numérico. Y, el valor numérico de la letra “yud” ( י ) era de precisamente “10” (numero que significa algo completo y perfecto, tal y como Dios había ordenado a Israel guardar Sus diez mandamientos, a su vez símbolos de Su completa y perfecta voluntad). Es decir, el hombre que quebranta y humilla su corazón, para dejar que la voluntad de Dios (obedecer Sus Diez mandamientos) sea su propia voluntad, es un hombre completo y perfecto, que teme al Creador. Y este hombre completo y perfecto, puede estar seguro de que Dios escuchara atentamente su oración, como esta escrito: «Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará» (Salmo 145:19). Y también promete en otro lugar diciendo: «Los ojos de Adonai Yah están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos» (Salmo 34:15).


«Donde hay Soberbia, alli habra ignorancia; mas, donde hay humildad, alli habra Sabiduria (Prov. 11:2)»



¿Quien es un creyente Hebreo?

Para comenzar, la palabra “Hebreo” significa “del otro lado”. Así, el mundo esta en un lado de la balanza, y el creyente Hebreo esta en el lado opuesto de esa balanza. Es decir, el mundo no creyente, vive según sus propios principios y leyes; vive para sacrificar sus valores al dios de su propio ego, que le demanda una insaciable cantidad de poder, riquezas, sexo, fama, y adulación. En cambio, el creyente Hebreo no vive para complacer su ego, sino al Dios de Israel. Este creyente pone los principios de la Ley de Dios por encima de los principios y las leyes de los hombres. En todo lo que este creyente hace, en todo lo que dice, y en todo lo que piensa, se pregunta a si mismo, “¿Agrada esto a Adonai (Yah)?, ¿Si muriese en este mismo instante, se agradaría Dios de lo que estoy haciendo, diciendo, o pensando? ¿Seria justo que el Creador recompensase mi aptitud, o seria justo que la castigase?
Así, nadie que elija a un líder inmoral, es un verdadero creyente Hebreo. Nadie que endose a un líder abiertamente mentiroso, injusto, u oportunista, es un verdadero creyente Hebreo. Nadie que de su endoso al fraude, al chantaje, a la usura, a la extorsión, o al oportunismo, es un verdadero creyente Hebreo.
En fin, el verdadero creyente Hebreo, es aquel que rige la totalidad de su vida por la Justicia moral, política, y social, que encarna la Ley de Dios: “Apártate del mal, y haz el bien, y tendrás una morada Eterna (tendrás una porcion en la Jerusalén Celestial)”- Salmo 37:27.



«Recuerde siempre que, a los ojos del Creador, somos lo que dicen nuestras acciones y nuestras aptitudes, no lo que dicen nuestras palabras. Vivamos de suerte que nuestras acciones y aptitudes testifiquen al mundo que somos parte del verdadero Israel; el pueblo que ha sido santificado (apartado del mal) para servir a Yah, el unico y verdadero Dios»



¿Donde esta Adonai Yah (bendito sea), el Dios de Israel?

Los seres humanos, tenemos una férrea creencia en un común pero imaginario concepto: creemos en algo llamado "la nada". La mayoría de nosotros, tenemos la firme (pero errada) convicción de que debe haber una infinidad de lugares en el universo, donde no hay absolutamente nada. De hecho, creemos tanto en este concepto, que hasta tenemos un refrán que dice: "¡Las cosas no salen de la nada!". El problema con esto, es que nunca hemos observado esa "nada". Es decir, no importa a donde enfoquemos nuestros telescopios, siempre detectamos "algo"; aun si solamente es tiempo/espacio, y "radiación de fondo". Es decir, si quisiéramos observar alguna "desgarradura" (o "discontinuidad") en la "tela" que comprende el tiempo/espacio del universo, tendríamos que alquilar alguna película de ciencia ficción pues, en la vida real, esa "nada absoluta" nunca ha sido observada.
Y este es precisamente el punto de encuentro entre la ciencia, y la religión judía. Vera, quienes seguimos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, creemos que יהוה (Adonai), el Dios al cual sirvieron Avraham y Moisés (así como todos los profetas), es la fuente y el Creador de TODAS las cosas. También creemos que NO HAY NADA QUE NO HALLA SIDO CREADO POR יהוה. Así, nuestra fe postula que יהוה "era" antes de que existiera nada en el Universo; antes de que existiesen las leyes físicas, antes que existiese el tiempo, el espacio, la materia, la energía, las dimensiones, las emociones, las ideas, o aun lo que conocemos como existencia misma. Pero, esa "nada" (o "falta de existencia") que estaba presente antes de que existiese “algo”, no es la "nada absoluta" en la cual siempre nos han querido hacer creer; no es un total vacío, sin capacidad para crear cosa alguna. Esa "nada" que precedió todo, es en realidad "algo"; un "algo" que excede al tiempo, al espacio, a la materia, a la energía, a las ideas, a las emociones, y aun a la existencia misma; un "algo" con capacidad para crearlo "todo". Ese “algo” es יהוה (bendito sea) el Creador, quien “contiene dentro de si mismo" todas las cosas. Esto es similar a lo que sucedió (en sentido opuesto) con el concepto de "el tiempo". Durante miles de años, la gente se convenció a si misma de que “el tiempo” en realidad no existía; que era un artificio imaginario, inventado por los hombres a fin de proveer un marco lógico a la secuencia de eventos que se observaban; al fenómeno de “causa y efecto”. La mayoría de las personas aceptaron esa idea, hasta que llego un judío llamado Albert Einstein, y demostró que “el tiempo” no era un concepto ficticio, ni imaginario; y que, aunque no contaba con una “masa” que pudiese ser pesada; con un “color” que pudiese ser distinguido; ni con alguna dimensión física que pudiese ser medida, el tiempo contaba en efecto con una existencia propia, cambiante, e independiente; y que podía “contraerse”, y “expandirse”(acelerarse, y des acelerarse). De ese mismo modo, se nos ha hecho creer durante siglos que, si pudiéramos "deshacernos de todo" (tiempo, espacio, energía, materia, ideas, emociones, etc.) quedaríamos con "nada"; es decir, un estado de "vacío absoluto", sin potencial de creación, de cambio, ni de crecimiento. En cambio, los judíos creemos que esa "nada" que quedaría (si pudiéramos “deshacernos de todo"), no es una "nada absoluta", sino que es יהוה, el Creador del Universo (bendito sea). Para nosotros, el Creador es algo remotamente similar a "El Cero Pitagórico". Es decir, aunque el "cero pitagórico" es "la nada", es a la misma vez "el todo"; pues, si sumáramos (uniéramos) todos los números existentes (positivos, negativos, reales, imaginarios, complejos, y en todas las posibles direcciones) encontraríamos que, la suma de ese "todo" que conforman esos números, resulta ser la "nada" que es el "cero".
Lo anterior nos lleva a concluir que, la "existencia" del Creador, no puede (por definición) ser medida ni detectada por aparato científico alguno, y cualquier "dios" que pueda ser corroborado por la ciencia (es decir, a través de mediciones físicas), seguramente no es יהוה, el Creador del Universo. Es que, el hecho de que יהוה estuviera ya "allí" (si es que realmente podemos aplicarle esa descripción), antes de que existiesen el tiempo y el espacio, implica que, en su naturaleza mas intima, יהוה se encuentra "fuera" del ámbito de tiempo y espacio que circunscribe lo que comúnmente entendemos ser nuestra existencia. En otras palabras, la ciencia no puede detectar la "existencia" de algo que esta mas allá de tiempo y espacio, por no decir mas allá de la existencia misma. Intentarlo, seria algo así como que el personaje de un vídeo juego, tratase de encontrar al creador del programa de vídeo juego; pero intentando localizarlo en algún "lugar" dentro del mismo vídeo juego. Esto es simplemente imposible, pues la existencia del creador del programa, excede al programa mismo. Aunque tiene absoluto control y conocimiento de todo lo que sucede dentro del programa, el programador "no existe" dentro del programa; de hecho, la realidad es que, todo el programa, existe dentro del programador (es decir, en su mente). Asi, aunque desde la perspectiva de los caracteres del vídeo juego, el programador no existe, su "inexistencia" no significa que el programador sea una "nada absoluta", sin capacidad para crear, para crecer, y para cambiar.
La anterior linea de pensamiento, dio lugar a que, uno de los nombres que los judíos utilizamos para referirnos a יהוה, es "Ha Makom"; un nombre que literalmente significa "el Lugar". ¿Cual lugar? El lugar que, si bien no esta en ninguna parte del universo (es "cero", o "nada"), es a su vez el lugar donde se encuentran todas las partes del universo (es el "infinito", o el "todo" del universo). Es por esto mismo que, cuando la Escritura dice que alguien "vio" a Dios, que alguien "hablo" con Dios, o que alguien "oyó" a Dios, obviamente no se esta refiriendo a la manifestación mas íntima de la esencia Divina, que excede a la existencia misma; sino a alguien (o algo) que habla en nombre del Creador; alguien que le representa; ya sea este un ángel, un mensajero Divino, una voz celestial, un sueño, o algún profeta. Como esta escrito: «יהוה dijo a Moisés: "Mira, yo te he constituido dios para Faraón..."»- Éxodo 7:1.
Así, el ser humano nunca ha visto realmente a Dios. Y, en esto, la tradición Cristiana concuerda con la Judía, pues los Escritos Cristianos cierran su teología con las palabras del apóstol Juan, quien es citado diciendo: "Nadie ha visto jamás a Dios"- 1ra Juan 4:12.



«No es verdadera Libertad, la que te conduce a hacer lo que se te antoje (destruyendote de ese modo a ti mismo); la verdadera Libertad, siempre te conducira a vivir sabiamente; siendo justo, misericordioso, y humilde»



¡La buena Teología, que no se traduce en hacer bien al prójimo, no es realmente buena!

El Rabino Hanina Ben Dosa solía decir: “Aquel cuyo temor del pecado tiene precedencia sobre su aprendizaje (su conducta ética le preocupa mas que su teología)-- Su conocimiento perdurara. Pero, aquel cuyo aprendizaje tiene precedencia sobre su temor del Cielo-- su aprendizaje no perdurara. Como esta escrito: «El Temor del Señor (de Su juicio por nuestros Pecados) es el principio de la Sabiduría» (Salmo 111:10).
La Tanak dice así: «Decid de los justos, cuando son buenos, que comerán el fruto de sus obras» (Isaías 3:10). Pero, ¿es concebible que exista un hombre justo que sea bueno, y otro hombre justo que no sea bueno? La respuesta es: “aquel que es bueno para con el Cielo, y bueno para con los hombres, es un hombre justo que es realmente bueno. Pero, si es bueno para con el Cielo, y no para con los hombres, entonces es un hombre justo, que no es realmente bueno”. Similarmente leemos: «Ay del hombre perverso que es malo; porque se le dará la recompensa de sus manos» (Isaías 3:11). Nuevamente, ¿es concebible que exista un hombre perverso que sea malo, y otro hombre perverso que no sea malo? La respuesta es: “aquel que es perverso para con el Cielo, y perverso para con los hombres, es un hombre perverso que es realmente malo. Y, quien es perverso para con el Cielo, pero no lo es para con los hombres, es un hombre perverso que no es realmente malo”. Así, es nuestro “fruto” (la conducta ética que mostremos a nuestro prójimo), lo que validara (o refutara) nuestra teología.



«Cuando el hombre abandona la Ley de Dios (los Diez mandamientos), termina aplaudiendo la inmoralidad, como esta escrito: "Los que se apartan de La Ley, aplauden a los malvados; pero, los que la obedecen, se oponen a ellos"- Prov. 28:4»



La Ley de Siembra y Cosecha

Haz tu mas honesto y sincero esfuerzo por no hacer a otros el mal que odiarías que otros te hicieran a ti mismo; por hacer a otros el bien que desearías que otros te hicieran a ti mismo; y por amar para los demás aquello que amarías para ti mismo. Si haces todo el bien que te sea posible, el Juez Justo (bendito sea) te recompensara, haciéndote todo el bien que le sea posible. ¡Y nadie puede ganarle a Dios, cuando de hacer bien a otros se trata!



¿Que significa ser un hombre Manso?

Un hombre manso, es aquel que es humilde; aquel que no se avergüenza de reconocer que ha obrado mal; el que puede reconocer sus errores, y decir "por favor, perdóname"; es aquel que no se hace a si mismo demasiado importante. Y, ¿Quien es un ejemplo de alguien que NO era manso? Pues el Rey Jeroboam, quien prefirió terminar en el infierno, antes que humillarse a reconocer que la casa de David (que adoraba al Dios verdadero, en el verdadero Templo de Jerusalén) era mas digna que la suya propia (que adoraba los falsos dioses que eran los becerros de Oro, en el falso santuario de Betel).¿Donde enseña esto el Judaísmo? Pues en el siguiente Midrash (Sanh.102a): «Con todo esto, no se apartó Jeroboam de su mal camino...» (1 Reyes 13:33). ¿A que hace alusión el pasaje, cuando dice “Con todo esto...”? Pues a que (como dijo el Rabino Abba) El Creador agarro a Jeroboam por sus vestidos, y le dijo: “ ¡Arrepiéntete, y Yo, Tu, y el hijo de Isaí (el rey David) caminaremos juntos en el Jardín del Edén!”. ¿Pero quien (pregunto Jeroboam) ira a la cabeza? A lo cual Dios contesto, “El hijo de Isaí estará a la cabeza”. Entonces Jeroboam replico diciendo, “Si es así (y no soy yo quien recibirá la gloria de ostentar el primer lugar), no quiero tener parte de ello (prefiero quedar excluido del Jardín del Edén)».
Así, la falta de mansedumbre de Jeroboam (su anhelo de ser el mas grande de todos) le impidió tener vida en el mundo que ha de venir. Y es por esto mismo que los maestros del Judaísmo Universal han enseñado que, aquel que quiera ser grande, tiene que anonadarse a si mismo (considerarse inferior a los demás, de suerte que no se le haga imposible servir a su prójimo).



«Un Midrash cita a Judah Ben Temah diciendo: Ama al Cielo, y ten también temor del Cielo; de modo que tanto el regocijo como el temblor estén contigo cuando obedezcas los mandamientos. Si haz cometido una leve falta contra tu prójimo, que parezca a tus ojos una seria ofensa (de modo que te sea difícil volverla a cometer); Si le haz hecho un grande bien, que sea a tus ojos como una pequeña nimiedad (de modo que evites creer que haz hecho algo realmente grande; y, sintiéndote satisfecho, no vuelvas a hacerlo). Por el otro lado, si tu prójimo te ha hecho un pequeño bien, consideralo como algo grande (así, darás gracias a tu prójimo; quien, sintiéndose honrado por ello, sentirá la motivación de volver a hacer otro bien). Pero, si te ha hecho un grande mal, consideralo una nimiedad (así, viendo que no ha logrado ofenderte con sus palabras, alentaras a tu prójimo a desistir de calumniarte)»



LA MENTALIDAD DEL JUDIO

Aunque parezca difícil de creer, ser Judío tiene muy poco que ver con la religión Judía, o con creer en esta o aquella otra interpretación teológica. De hecho, hay una inquietante cantidad de personas que, a la misma vez que se presentan a si mismos como la norma de lo que significa ser judio, en realidad no tiene la mas remota idea de lo que ello significa.
Es que, ser judío, es incorporar en nuestra psiquis un estado particular de conciencia. Y esta conciencia surge cuando internalizamos la noción de que la existencia no es algo sin propósito, no es irracional, no es fortuito, ni tampoco aleatorio. Todo es el producto de un orden lógico y racional que pernea todo el universo y es parte integral de la Creación.
El misticismo Judío describe este orden racional con el nombre de “Hokhmah” (o “Sabiduría”). Si bien es cierto que Hockmah no es el Dios único e infinito (Ein Sof), no es menos cierto que Hockmah es una emanación de aquel que es la corona (Keter) de todas las cosas. Así, Hockmah (La Sabiduría), es tradicionalmente descrita como “El Padre de todo lo Creado”. Curiosamente, los filósofos Griegos llegaron a similares conclusiones. Estos utilizaban la palabra griega “logos” para referirse a ese principio racional que entendían perneaba todas las cosas. Así, el Judío es la persona que, consciente o inconscientemente, adopta como norte de su vida ese principio racional (o sabiduría) que los místicos Judíos llamaban “Hockmah”, y los filósofos Griegos llamaban “logos”.
El Historiador Judío Flavio Josefo narra que, cuando la expedición militar de Alejandro el grande paso por la tierra de Israel, varios Judíos decidieron unirse a su ejercito. Entre aquellos, hubo un Judío llamado Mossolam. Este Judío era particularmente diestro, tanto con el arco, como con la cabalgadura. Flavio Josefo narra que, en un momento dado de la marcha, el ejercito Griego se detuvo. Cuando Mossolam pregunto por la causa del retraso, se le informo que estaban esperando por el augurio que daría un ave que allí se encontraba: Si el ave volaba hacia adelante, les prediciendo que debían continuar hacia adelante; pero, si el ave retrocedía, significaba que el ejercito debía retroceder. Mossolam medito un instante en el asunto, y luego pidió que le mostrasen donde se encontraba la susodicha ave. Cuando se le mostró el árbol donde esta estaba asentada, Mossolam saco su arco y, apuntando hacia el ave, procedió a traspasarla con una flecha. Viendo muerta al ave, la multitud comenzó a increpar y a maldecir al Judío que les había privado de la dirección Divina. Pero Mossolam les respondió diciendo: ¿Pero es que no entendéis lo que ha sucedido? ¿No veis que esta ave no podía predecir futuro alguno, pues de así haber sido, no habría llegado hasta aquí, sabiendo de antemano que Mossolam el Judío habría de matarla?
Note como, en la historia que acabamos de citar, resalta el hecho de que, la fe de aquellos Griegos estaba basaba en pura superstición; no en nada que resistiese el juicio racional de la lógica, ni del sentido común. A diferencia de los paganos, el creyente Judío cuestiona, analiza, y aplica una lógica rigurosa. No porque sea rebelde, o porque busque excusas para obedecer la voluntad Divina, sino porque esta es la verdadera naturaleza de la fe revelada por Dios a Israel. Es decir, la fe Judía nunca se fundamento en las emociones (que son momentáneas y variantes), sino en la certeza de la lógica y el sentido común; en esa Sabiduría (Hockmah) eterna que sostiene y pernea todo el universo.
Por esto es que, aun cuando las circunstancias externas sean suficientemente duras como para menoscabar el entusiasmo con el que el Judío ejerce su fe, esta permanece incólume, pues esta fundamentada en verdades lógicas y objetivas. Un buen ejemplo de esto lo provee la historia de Gedeón (Jueces 6): La Tanak dice que Gedeón se hallaba sacudiendo trigo, escondido de los enemigos Madianitas. De repente le aparece un mensajero de Dios, que le dice: “El Señor (Yah) esta contigo, varón esforzado y valiente” (Jueces 6:12). La contestación que da Gedeón al mensajero, fue la misma que dio Mossolam (así como la que daría todo buen creyente Israelita): analizarlo todo con objetividad, y con sabiduría. Gedeón reconoce que, desde una perspectiva puramente lógica, la historia confirma que el Creador había dado a Israel muestras incuestionables de su realidad. Pero, a la misma vez, reconoce que las presentes circunstancias aparentaban poner en entredicho esa innegable realidad histórica: “Ah, señor mío, si Yah está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Yah de Egipto? Y ahora Yah nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas” (Jueces 6:13).
Note como el mensajero de Dios no muestra molestia alguna con el racional análisis que acaba de hacer Gedeón, y mucho menos da muestra de estar molesto por “la incredulidad” de este creyente. De hecho, como el Creador sabia que el cuestionamiento de Gedeón había sido sincero y honesto, Yah procedió a fortalecer la debilitada fe de Gedeón, obrando un milagro personal: “Entonces el ángel de Dios le dijo: Toma la carne y los panes sin levadura, y ponlos sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo hizo así. Y extendiendo el ángel de Yah el báculo que tenía en su mano, tocó con la punta la carne y los panes sin levadura; y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel de Yah desapareció de su vista” (Jueces 6:20-21).
Algo similar sucedió con nuestro padre Avraham, el padre de todos los Judíos. La tradición oral dice que, cuando nació Avraham, los sabios del Rey Nimrod vieron salir en los cielos una nueva estrella. Como resultado, advirtieron al rey que había nacido uno que opacaría la gloria de Nimrod. Entonces, los padres de Avraham procedieron a esconderle en una cueva, durante los primeros tres años de su vida.
Una noche, Avraham salio de su cueva, y viendo las estrellas del cielo, exclamo: ¡Estas son el Creador! Entonces, procedió a adorarlas. Pero, cuando mas tarde vio salir la luna, que opacaba las estrellas, se corrigió a si mismo diciendo: ¡estaba equivocado, esta luna es el Creador!, Y procedió a adorarla. Pero, cuando en la mañana vio salir el sol, opacando así tanto a la luna como a las estrellas, se dijo a si mismo: No son la luna ni las estrellas, pues el Sol las opaca: ¡el Sol es el Creador! Pero, al final del día, cuando vio al sol menguar, se dijo a si mismo: “El Sol no puede ser el Creador, pues también declina y se apaga”. Entonces razono acerca de lo que había observado, y concluyo que debía adorar a aquel que había Creado el sol, la luna y las estrellas.
Ese fue el renacer del monoteísmo: un niño de tres años (que, con el pasar del tiempo, se convertiría en el padre espiritual, de todos los judíos) que descubrió a Dios de forma lógica y racional.
La tradición Judía narra que, muchos años después, Nimrod volvería enfrentarse con Avraham, a fin de intentar hacerle desistir de su fe en el Creador, para hacerle en cambio adorar lo creado: «Nimrod dijo a Terah, ¿Que castigo impondremos a tu hijo Avraham (que destruye mis ídolos)? ¡Ningún otro sino ser quemado! Entonces Nimrod se volvio a Avraham y dijo: “Inclinate ante el fuego, y seras salvo”. Pero Avraham respondió: “Quizás deba inclinarme ante el agua, pues esta apaga el fuego! A lo cual Nimrod respondió: “Muy bien, inclinate entonces ante el agua”. Pero Avraham riposto: “Si es así, quizás debería entonces inclinarme ante las nubes, pues estas cargan el agua (siendo así mas poderosas)”. Nimrod dijo: “Inclinate entonces ante las nubes”. Avraham riposto: “Quizás deba inclinarme ante el viento, pues este dispersa las nubes”. Nimrod dijo: “Inclinate entonces ante el viento”. Avraham riposto: “¿Por que entonces no inclinarme ante el ser humano, que puede retener el viento en sus pulmones? Si extendiésemos la linea de pensamiento de nuestro padre Avraham, tendríamos que añadir que la muerte es aun mas fuerte que el hombre (que es por naturaleza mortal); y que esta a su vez es conquistada por la vida; pues, aunque el hombre es perecedero, sus hijos y descendientes continúan propagándose. Asi, en el ultimo analisis, no debemos inclinarnos ante nada creado, sino solamente ante el Dios que da “Hai” (“vida”, o “existencia”) al Olam (“mundo”, o “universo”); como esta escrito, “Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por la Vida (Hai) del mundo (Olam)...” (Daniel 12:7).
En resumen, nadie que sea demasiado crédulo, puede ser un buen creyente Judío. Tampoco puede serlo nadie que acepte un dogma, una interpretación teológica, o un código moral, solo porque lo dijo este o aquel otro noble personaje (Moisés, Jesús, Pablo, Muhammad, Baal Shem Tov, etc). La fe del Judío, tiene que estar cimentada en la inmutabilidad de la sabiduría Divina, en el sentido común, y en la vida ética que el mismo Creador ha modelado en su Ley para quienes le sirven. Esta Celestial fe nunca parte de la ciega credulidad, de la efervescencia emocional, o de la superstición popular.





Toda gran verdad, experimenta un minimo de tres etapas de desarrollo

Toda gran verdad [es decir, todo aquello que pueda echar por tierra alguna grande y antigua mentira], experimenta al menos tres etapas de desarrollo:

1) Primero, la ridiculizamos
2) Segundo, la resistimos con violencia
3) Tercero, descubrimos que era una verdad tan grande, que su veracidad debio siempre haber sido auto-evidente; entonces, procedemos a avergonzamos de la idiotez que fue el no poder percibir lo que cualquier otro tonto pudo haber percibido

¿Y cuales son algunos ejemplos de estas grandes y antiguas mentiras? Pues una de ellas podría ser el alegar que, el hombre y la mujer, son literalmente iguales [a pesar de que sus órganos reproductivos son completamente distintos, y a pesar de que la mujer da a luz hijos, y tiene periodos menstruales, algo que el hombre no tiene]. Otra vieja y grande mentira, podría ser el alegar que la Naturaleza no muestra indicio alguno de diseño Inteligente; a pesar de que, el cerebro humano [que es parte integral de la Naturaleza] exhibe una consciente inteligencia que ni siquiera la mas avanzada computadora puede igualar. Y, un ultimo ejemplo de lo que podría ser catalogado como una vieja y grande mentira, es la idea de que, la sociedad que acepta la Homosexualidad y el ateísmo, esta moviéndose hacia el futuro [a pesar de que la homosexualidad era común en la antigua sociedad Griega, así como en la Sodoma de hace 4,000 años; y a pesar tambien de que, el libro de los Salmos, registra ateos en el tiempo del Rey David- hace 3,000 años].





El Mensaje de la Torah (la Ley Divina)

El fundamento de la Escritura Hebrea, es que cada hombre ha de segar el fruto de sus obras. Como esta escrito: “PORQUE TÚ PAGAS A CADA UNO CONFORME A SU OBRA”- Salmo 62:12. Y, ya que el hombre ha de segar el mismo bien [o mal] que haya sembrado, el bienestar del hombre esta en arrepentirse de sus iniquidades [abandonando la maldad], para comenzar en cambio a hacer el bien que agrada al Creador (obedeciendo los mandamientos Divinos). Como esta escrito: "APARTATE DEL MAL, Y HAZ EL BIEN, Y VIVIRAS PARA SIEMPRE"- Salmo 37:27 (Biblia Reina Valera, Revisión 1960). Y, esto ultimo, es también confirmado por los Escritos Cristianos, cuando dicen: “Pero por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, EL CUAL PAGARÁ A CADA UNO CONFORME A SUS OBRAS: VIDA ETERNA A LOS QUE, PERSEVERANDO EN BIEN HACER, BUSCAN GLORIA Y HONRA E INMORTALIDAD... TRIBULACIÓN Y ANGUSTIA SOBRE TODO SER HUMANO QUE HACE LO MALO, EL JUDÍO PRIMERAMENTE Y TAMBIÉN EL GRIEGO, PERO GLORIA Y HONRA Y PAZ A TODO EL QUE HACE LO BUENO, AL JUDÍO PRIMERAMENTE Y TAMBIÉN AL GRIEGO”- Romanos 2:5-7, & 9-10.
Así las cosas, cuando alguna persona [o alguna cosa], logra hacer que nos volvamos de nuestra iniquidad [para comenzar en cambio a obedecer los mandamientos], tal persona [o tal cosa] se ha convertido en el Mesías que viene a redimirnos. Como esta escrito: “Y VENDRÁ EL REDENTOR... A LOS QUE SE VOLVIEREN DE LA INIQUIDAD EN JACOB”- Isaías 59:20. Y, el que la vida eterna esta en hacer el bien ordenado en los mandamientos, es una verdad tan grande e innegable, que hasta los escritos Cristianos la confirman, cuando ponen en boca del Nazareno (paz sea con el) las siguientes palabras: “MAS SI QUIERES ENTRAR EN LA VIDA [ETERNA] GUARDA LOS MANDAMIENTOS... NO MATARÁS, NO ADULTERARÁS, NO HURTARÁS, NO DIRÁS FALSO TESTIMONIO, HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE; Y, AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO”- Mateo 19:17-19.





Las incoherencias de la noble teologia Cristiana

Aunque, desde un punto de vista práctico, el Cristianismo es un camino perfectamente válido para allegarse al Creador, desde una perspectiva puramente bíblica, hay una fuerte evidencia para alegar que, la teología cristiana, da visos de ser una ingeniosa [y políticamente astuta] colección de incoherencias, de contradicciones, y de malabares teológicos. Es decir, mientras el Evangelio afirma por un lado que Jesús (paz sea con el) no vino a abrogar la Ley (“NO PENSÉIS QUE HE VENIDO PARA ABROGAR LA LEY o los profetas...”- Mateo 5:17), por otro lado afirma que en efecto la Ley y los profetas eran solo hasta Juan (“LA LEY Y LOS PROFETAS ERAN HASTA JUAN”- Lucas 16:16). Mientras afirma en un lugar que, el que ha visto a Jesús, ha visto al Padre (“Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? EL QUE ME HA VISTO A MÍ, HA VISTO AL PADRE...”- Juan 14:9), en otro lugar afirma que, nadie ha visto jamás a Dios (“Nadie ha visto jamás a Dios”- 1 Juan 4:12).
Mientras afirma en un lugar que, la resurrección del Nazareno, era indispensable para que el mundo alcanzase arrepentimiento, obteniendo así la vida eterna (que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, Y CREYERES EN TU CORAZÓN QUE DIOS LE LEVANTÓ DE LOS MUERTOS, SERÁS SALVO - Romanos 10:9), por otro lado afirma que nadie tenía que resucitar de los muertos, a fin de que pudiésemos proceder al arrepentimiento (“Él entonces dijo: No, padre Abraham; PERO SI ALGUNO FUERE A ELLOS DE ENTRE LOS MUERTOS, SE ARREPENTIRÁN. Mas Abraham le dijo: SI NO OYEN A MOISÉS Y A LOS PROFETAS, TAMPOCO SE PERSUADIRÁN [PARA ARREPENTIRSE], AUNQUE ALGUNO SE LEVANTARE DE LOS MUERTOS”- Lucas 16:30-31).
Mientras los Escritos Cristianos afirman por un lado que la salvación es por fe, y no por obrar según lo escrito en la Ley (“PORQUE POR GRACIA SOIS SALVOS, POR MEDIO DE LA FE; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; NO POR OBRAS, PARA QUE NADIE SE GLORÍE”- Efesios 2:8-9), por otro lado afirma que, quien quiera obtener la Vida eterna (salvando así su alma), debe guardar lo escrito en la Ley, y guardar sus mandamientos («Maestro, ¿HACIENDO QUÉ COSA HEREDARÉ LA VIDA ETERNA? Él (Jesús) le dijo: ¿QUÉ ESTÁ ESCRITO EN LA LEY? ¿CÓMO LEES? Aquél, respondiendo, dijo: “AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZÓN, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODAS TUS FUERZAS, Y CON TODA TU MENTE; Y A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO”. Y le dijo: “Bien has respondido; HAZ ESTO [QUE ORDENA LA LEY], y vivirás”»- Lucas 10:25-28; “¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. MAS, SI QUIERES ENTRAR EN LA VIDA, GUARDA LOS MANDAMIENTOS [DE LA LEY]”- Mateo 19:17).
Mientras los Escritos Cristianos afirman por un lado que Dios es Uno (“Oye, Israel; EL SEÑOR NUESTRO DIOS, EL SEÑOR UNO ES”- Marcos 12:29), por otro lado afirma que Dios es tres (“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: EL PADRE, EL VERBO Y EL ESPÍRITU SANTO; Y ESTOS TRES SON UNO”- 1 Juan 5:7). Mientras, por un lado, se goza de que los creyentes desestimen la Ley (no teniendo ya que guardarla) (“PUES NO ESTÁIS BAJO LA LEY, SINO BAJO LA GRACIA”- Romanos 6:14), por otro se goza de que los creyentes sean celosos por la Ley (“Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído; Y TODOS SON CELOSOS POR LA LEY”- Hechos 21:20). Mientras por un lado afirma que Dios no puede ser tentado por el Mal (“Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; PORQUE DIOS NO PUEDE SER TENTADO POR EL MAL, ni él tienta a nadie”- Santiago 1:13), por otro lado afirma que Jesús (la alegada encarnación de Dios), fue en efecto tentado por el Mal (“Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, Y ERA TENTADO POR EL DIABLO”- Lucas 4:1-2).
Mientras por un lado nos prohíbe servir a un segundo "Señor" fuera de Dios (“NINGUNO PUEDE SERVIR A DOS SEÑORES; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. NO PODÉIS SERVIR A DIOS Y A LAS RIQUEZAS”- Mateo 6:24), por otro lado nos exhorta a servir en adición al "Señor" Jesús (“PORQUE EL QUE EN ESTO SIRVE A CRISTO, AGRADA A DIOS”- Romanos 14:18 & “... PORQUE A CRISTO EL SEÑOR SERVÍS”- Colosenses 3:24).
Mientras, hablando acerca de su retorno, el evangelio pone al Galileo prometiendo que su retorno estaba condicionado al tiempo que transcurriría antes de sus discípulos acabasen de recorrer todas las aldeas de Israel (“Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que NO ACABARÉIS DE RECORRER TODAS LAS CIUDADES DE ISRAEL, ANTES QUE VENGA EL HIJO DEL HOMBRE”- Mateo 10:23); por otro lado el Evangelio lo pone diciendo que, el haber recorrido las aldeas de Israel, no significa nada; pues nadie tendrá en realidad idea del tiempo de su retorno (“porque EL HIJO DEL HOMBRE VENDRÁ A LA HORA QUE NO PENSÁIS”- Mateo 24:44).
Y, mientras por un lado dice que Jesús ciertamente volverá en breve (“El que da testimonio de estas cosas dice: CIERTAMENTE [YO JESÚS] VENGO EN BREVE”- Apocalipsis 22:20); por otro lado dice que, para Dios, el concepto de “brevedad” no significa absolutamente nada; ya que, para Él, un día es como mil años, y mil años son como un solo día (“No ignoréis esto: que PARA CON EL SEÑOR UN DÍA ES COMO MIL AÑOS, Y MIL AÑOS COMO UN DÍA”- 2 Pedro 3:8). Es decir, ¡que la venida de Jesús puede ser tan “en breve” como tres días literales, o tan “en breve” como tres mil años!
La “deliciosa” ironía de todo esto, es que los Escritos Cristianos afirman que no hay en ellos incertidumbre alguna. Como está escrito: «Pero LA SABIDURÍA QUE ES DE LO ALTO (LA FE CRISTIANA) ES PRIMERAMENTE PURA, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, SIN INCERTIDUMBRE NI HIPOCRESÍA» (Santiago 3:17). En fin, que la noble teología Cristiana, es tan clara y concisa como el programa de gobierno de un político profesional; uno que utiliza su sagacidad humana para prometer todas las cosas a todos sus constituyentes; ¿Y por que hace esto? Pues porque sabe que, una vez haya ganado la carrera, este artificio le librara de tener que cumplir con nada de lo que prometido [pues siempre podrá alegar que, en algún otro momento de la campaña, prometió hacer algo distinto a lo que se le demanda, de suerte que no es cierto que no cumpla sus promesas, sino que sus promesas fueron simplemente malentendidas].
La realidad es que, la noble teología Cristiana, es como un grande y árido desierto; uno donde el cristiano divaga de un lugar a otro (es decir, de una postura teológica a otra), tal y como lo hizo Israel, luego salir de Egipto. Y, ya que la Escritura Cristiana dice “Si” y “No” (simultáneamente) a todas y cada una de las posturas teológicas previamente esbozadas en la Ley (una Ley que contiene solo la verdad), no es exagerado afirmar que, la palabra de Dios que alguna vez pudo haber contenido el Evangelio, ha sido de algún modo contaminada con “la palabra del hombre” (es decir, contiene errores de juicio); pues es imposible argumentar (simultáneamente) a favor de dos posturas extremas (y auto-excluyentes), sin que al menos uno de nuestros dos argumentos este errado. ¡Dios tenga misericordia de nuestros amados hermanos Cristianos!





Bible, Consciousness, and Parallel universes

The Hebrew Bible intimates the idea that “the tangible” universe we presently experience is the result of a higher “non tangible” universe. And the allegorical way to portray this idea, is to state that both the Heavens and the Earth (representing dimensions and matter) were created by God's word (where “God's word”, or “Breath” represents a primordial non tangible universe).
But, since articulated words are the natural expression of a conscious mind, what Scripture really means to say is that our seemingly infinite universe is in fact the physical manifestation of a non physical consciousness; that time, space, matter, energy, and dimensions are all the manifestation of thought; In fact, that the whole Universe is ultimately living thoughts.
Thus, it makes perfect sense that the Hebrew Scriptures state that, after we die [and thus leave our physical universe], we will experience a sort of “personalized heaven” (or personalized hell); an automatically built universe, created by our own consciousness. If we have had a just and merciful conscience, we will experience a universe where justice and mercy will be meted to us [this will be our "heaven", or "personal paradise"]. But, if we were stern and evil, we will experience a universe where stern evil will be meted out to us [and this will be our "Gehinnom", or "Hellfire"]. As it has been stated: “Therefore THE LORD HATH RECOMPENSED ME ACCORDING TO MY RIGHTEOUSNESS; ACCORDING TO MY CLEANNESS in his eye sight. WITH THE MERCIFUL, THOU WILT SHEW THYSELF MERCIFUL; AND WITH THE UPRIGHT MAN, THOU WILT SHEW THYSELF UPRIGHT. WITH THE PURE, THOU WILT SHEW THYSELF PURE; AND WITH THE FROWARD, THOU WILT SHEW THYSELF UNSAVOURY”- 2 Samuel 22:25-27.
By the way, One of Universal Judaism main tenets is that Creation itself happens to be God's first and foremost Holy Scripture [and that the words written by latter prophets were just a commentary to this primordial Word of God]. Therefore, Nature must be able to reproduce a phenomenon that intimates [and resembles] the fact that, once our bodies lie still in the darkness of our death beds (our tombs), our consciousness automatically starts to create a sort of "personalized universe"; a parallel reality that, although arising from our own consciousness, from our perspective seems to be completely real. And what is that phenomenon? Simply the process of sleeping!; a process in which, during the darkness of the night, we lie still on our beds, while our conscience creates a dream world we personally experience; a unique world, based on the thoughts and concerns experienced during the daylight.
Curiously, the Hebrew Scripture constantly alludes to the parallelism of these two processes, When it states that the various men of God where gathered to their people [or "slept" with their fathers]. The following, are just a few of those Bible verses: "Then Abraham gave up the ghost, and died in a good old age, an old man, and full of years; AND WAS GATHERED TO HIS PEOPLE"- Genesis 25:8; “And Isaac gave up the ghost, and died, AND WAS GATHERED UNTO HIS PEOPLE”- Genesis 35:29; “And when Jacob had made an end of commanding his sons, he gathered up his feet into the bed, and yielded up the ghost, AND WAS GATHERED UNTO HIS PEOPLE”- Genesis 49:33; “And [you Moses] die in the mount whither thou goest up, and BE GATHERED UNTO THY PEOPLE; as Aaron thy brother died in mount Hor, and WAS GATHERED UNTO HIS PEOPLE”- Deut. 32:50; “So David SLEPT WITH HIS FATHERS, and was buried in the city of David”- 1 Kings 2:10; “And Solomon SLEPT WITH HIS FATHERS, and was buried in the city of David his father”- 2 Kings 11:43; “And Asa SLEPT WITH HIS FATHERS, and was buried with his fathers in the city of David his father”- 1 Kings 15:24; “And Hezekiah SLEPT WITH HIS FATHERS: and Manasseh his son reigned in his stead”- 2 Kings 20:21; “And Jehoshaphat SLEPT WITH HIS FATHERS, and was buried with his fathers in the city of David his father”- 1 Kings 22:50.
What is the truth behind the former verses? Well, they are meant to teach us that, once a righteous person dies, his conscience creates an alternate reality; a parallel universe where he can live in intimate communion with his moral and spiritual fathers (those after whom he fashioned his moral life). And who is a righteous person? He who possess a clear conscience. And the Scripture comfirms this view point when it goes on to say: “Delight thyself also in the Lord (rejoicing in performing the good He has commanded); and He shall give thee the desires of thine heart (to be among those you would like to honor and admire)”- Psalm 37:4.
But, what about evil people (those with a tainted conscience)? Won't they also get what they want? Won't they too be “gathered to their people, in order to “sleep with their fathers”? Well, the Scripture actually teaches that, even the wicked ones, will get their desire. In other words, upon death, their conscience will create a world where they'll be given over to the evil people they used to imitate and admire. As an example, consider the following verse: “AND JEROBOAM SLEPT WITH HIS FATHERS, EVEN WITH THE KINGS OF ISRAEL; and Zachariah his son reigned in his stead”- 2 Kings 14:29. Notice that Israel kings were notoriously evil. And, since Jeroboam was their spiritual son (being exceedingly wicked), he was gathered with them in the afterlife. But, is this a sort of blessing for the wicked? Of course not! In fact only a wicked and ignorant person would ever think that, living in world populated only by wicked and perverted people can be anything but a living Hell.
In short, the Holy Scripture not only hints at the reality of parallel universes, but goes on to suggest that, the number of these universes keep constantly growing, as the non physical consciousness of every dieying person automatically creates a new [and uniquely personalized] universe for itself. May our conscience be pure enough to be worthy of a paradise universe! Amen.





El Dios de Israel (bendito sea) quiere que el Hombre reconozca la verdad, y que la confiese con su boca, así como con su corazón. Y el Creador quiere que cada Hombre reconozca siempre lo que es verdadero y justo; aún cuando, el así hacerlo, redunde en el incremento del mérito de sus adversarios, y en la disminución de su propio mérito. ¿Y donde confirma esto la Escritura? Pues en el verso que cita al Creador (bendito sea) reconociendo con su boca que, las hijas de Zelofehad, “tenían la razón” [cuando alegaban que, la Ley de las herencias, les era adversa, y fallaba en hacerles plena justicia]. Como esta escrito: «Y יהוה respondió a Moisés, diciendo: “BIEN DICEN LAS HIJAS DE ZELOFEHAD... (EN OTRAS PALABRAS, ¡LAS HIJAS DE ZELOFEHAD TIENEN RAZÓN!)”»- Números 27:6-7.





The moral scourge of Homosexual activism

The homosexual lifestyle promoted by the modern Gay activists is similar to that of the arctic wolf. You see, when the eskimo wants to hunt a wolf, he takes a knife blade [soaked with blood] and places it firmly standing [upright] in the snow.... in the darkness of night, the wolf smells the blood, and comes to lick it... But, since the weather is cold, and the night is dark, the wolf doesn't notice that, after licking the blade for a little while, the original blood has finally disappeared, and the warm blood he's now licking is the one coming out of his own tongue... So, in the darkness of night, his insatiable lust for blood leads the unsuspecting wolf to bleed himself to death ... And this is exactly what happens to the person who gives up himself to the moral darkness of the Homosexual lifestyle: sooner or later, he will be consumed by his own lust. May the Creator bring forgiveness and deliverance to those who have fallen prey to this moral filth!





God, and the Gay lifestyle

The Torah (or “Law of Moses”) shows that יהוה (the God of Israel, blessed be He) is slow to chastise any fault, save immorality; He is slow to chastise any immorality, save sexual immorality; He is slow to chastise any sexual immorality, save public sexual immorality; and He is slow to chastise any public sexual immorality, save the openly gay immorality. Why does God hates this kind of behavior? Because it represents the vilest of all evils, as the person who practices the openly gay lifestyle violates all of God’s commandments. In other words, he dishonors his parents (... putting them to shame with his gay conduct); he steals (... by robbing his parents share of grandchildren); he bears false testimony (... saying "I’m not the man my parents made me"); he murders (... the souls of his children who, as a result of his gay lifestyle, will not come into the world); he blasphemes his Creator (... by intimating that God isn't perfect, as He assigned him the wrong sex); he covets what doesn’t belong to him (... the role of the woman, which was given to her by God, as an exclusive property); he sets up an idol to blindly serve and worship (... the lust of his own body); he violates Shabbat (... with the extraneous fire of his passions). In fact, there’s no sin the homosexual lifestyle doesn’t violate.
That’s why, even when Adonai (the Lord God) was angry with many cities (Nineveh, Tyre, Sidon, Babylon, etc), He allowed them centuries to repent. But as for Sodom and Gomorrah, He sent them 3 angels (disguised as Arabs, according to Hebrew tradition) in order to exterminated them at once (again, as if to imply that He is slow to judge any sin, save open homosexuality). And this also explains why God allows radical Islam to thrive everywhere; as one day He will make the Arab people to be again the executioners of God's wrath against the Sodomite Nations.





There cannot be a Land of Palestine, without the Palestinian people

Many sincere believers try to use the Bible in order to claim that, the land of Palestine, belongs [exclusively] to the Israeli people, and that Palestinians are better off moving out of the land. But, using the Bible to claim that Palestine belongs to modern day Israelites, is a little bit tricky. Why? Well, to begin with, modern day Israel doesn't even resemble what the Bible used to describe as the Holy Nation of Israel. In other words, when mainstream Israel observed the lifestyle prescribed by Moses, they were indeed the true Israel, and thus had a valid claim to the land. But, when Israeli people turned themselves to immorality, and to oppressing their poor foreign citizens, God no longer considered them Israel, but rather Sodom and Gomorrah (thus canceling their right to live upon the Land). As it is written: “Hear the word of the Lord, YOU RULERS OF SODOM! Give ear to the teaching of our God, YOU PEOPLE OF GOMORRAH!”- Isaiah 1:10-11; and also in another place: “And the Lord said, “Call his name Not My People, FOR YOU [ISRAELITES] ARE NOT MY PEOPLE, and I am not your God”- Hosea 1:9; “THE PEOPLE OF THE LAND HAVE USED OPPRESSION, and exercised robbery, and have vexed the poor and needy: YEA, THEY HAVE OPPRESSED THE STRANGER WRONGFULLY”- Ezekiel 22:29; And elsewhere: “YOU SHALL THEREFORE KEEP ALL MY STATUTES and all my rules and do them, THAT THE LAND WHERE I AM BRINGING YOU TO LIVE MAY NOT VOMIT YOU OUT”- Leviticus 20:22. And the former line of reason is confirmed by the ancient Jewish tradition (Babylonian Talmud, Yoma 9b), when it states that, the causes for the destruction of both Jewish Temples (and Israel's corresponding exile from the land) were idolatry, immorality, bloodshed, and hatred without rightful cause.
On the other hand, and according to the Hebrew Scriptures, the Palestinians were the land's original inhabitants, as the Bible refers to them by their specific name, stating that the Land where Avraham (the ancestor of all Hebrew people) abode belonged to the "Pelishtim" (“And Abraham sojourned in THE “PELISHTIM” LAND many days”- Genesis 21:34). And “Pelishtim” is the Hebrew word from which we derive our modern word “Palestine” (as well as the ancient word "Philistines").
On the other hand, many Israelites often argue that Jerusalem is like a woman that cannot be shared [with Palestinian men]; but the Bible refutes this argument when it tells us (Judges 16:1) that one of Israel's first great leaders (Samson) went to Gaza (a Palestinian city) in order to sleep with a Palestinian prostitute (thus sharing his woman with the Palestinian men).
Finally, the Scripture promises that, although initially hostile to the Hebrew people, “Ishmael” (the Arab world) will in the end earn the merit to dwell in the midst of his Hebrew brothers, as it has been written- "And he [Ishmael] will be [in the beginning] a wild man; [next] his hand will be against every man, and every man's hand against him; AND [FINALLY] HE SHALL DWELL IN THE PRESENCE OF ALL HIS [HEBREW] BRETHREN"- Genesis 16:12, King James Bible. May Hashem (The God of Israel, blessed be He) bring everlasting peace between Avraham's first two children (Ishmael and Yitzhak). Amen.





Paradas de Orgullo Homosexual: la abominación que hará que Israel sea expulsado de su Tierra

Con su activo apoyo a las paradas de orgullo homosexual, el gobierno secular de Israel escupe en el Santo rostro de Adonai Yah, el Dios de Avraham, de Yitzhak, de Yaakov, de Moshe, y de todos los profetas de Israel; el Dios que advirtió a los Israelitas que debían alejarse de toda abominación sexual, so pena de ser vomitados por la Tierra [de Canaán], tal y como la Tierra habia vomitado a sus antiguos moradores. Como esta escrito: “NO TE ECHARÁS CON VARÓN como con mujer; ES ABOMINACIÓN”- Levítico 18:22; “Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y NO HAGÁIS NINGUNA DE ESTAS ABOMINACIONES, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros (PORQUE TODAS ESTAS ABOMINACIONES HICIERON LOS HOMBRES DE AQUELLA TIERRA QUE FUERON ANTES DE VOSOTROS, y la tierra fue contaminada); NO SEA QUE LA TIERRA OS VOMITE, POR HABERLA CONTAMINADO, COMO VOMITÓ A LA NACIÓN QUE LA HABITÓ ANTES DE VOSOTROS”- Levítico 18:26-28.
Y esta es la razón por la cual, si el moderno estado de Israel se obstina tercamente en promover las paradas de orgullo homosexual, todas sus alianzas, asi como su poderio militar, serán completamente inutiles, pues el Creador hara que la Tierra les vomite. ¿Como? Pues tal y como lo ha hecho en el pasado; es decir, entregándole en manos de sus antiguos enemigos Babilonios, Medo-Persas, y Romanos.¡Que Adonai Yah (bendito sea) tenga misericordia de su Pueblo!





¿Cual “Verdad” espera el Creador que sigamos?

Un sabio y antiguo refrán dice que, «Lo que hacemos con “la Verdad”, es mas importante que “La Verdad”». Y este sabio refrán es hoy mas relevante que nunca; pues, el énfasis que pone nuestra moderna sociedad en que el hombre se suscriba solamente a aquellas “verdades” que pueden resistir el riguroso escrutinio científico, hace que los seres humanos a menudo carezcamos de una perspectiva balanceada de la vida. Es que, lo que hacemos con algo que entendemos ser “verdadero”, es mas importante que si tal cosa es o no verdadera. Por ejemplo, el que las antiguas leyendas hablen acerca de valerosos príncipes que luchan contra grandes y feroces dragones, no significa que, las leyendas de dragones, deban ser descartadas. ¿Por que? Pues porque, aunque no sean literalmente ciertas, no es menos cierto que tales leyendas revelan una grande y valiosa verdad: que, “los dragones”, pueden en efecto ser conquistados; que, no importando lo terrible y formidable que aparente ser la adversidad que nos agobia [vivir en un país diezmado por la guerra civil, sufrir de pobreza extrema, padecer de una enfermedad terminal o catastrófica, experimentar la depresión, la soledad, el desempleo, etc], si nos armamos del suficiente valor, del suficiente coraje, y de la suficiente fe, podremos en efecto vencer a tal gigante.
Y, algo similar, podría decirse tanto de la noble religión Islámica, así como de la igualmente noble tradición Cristiana: que, lo importante de sus narrativas, no es si son o no ciertas; lo realmente importante, es la respuesta que a tales narrativas provean sus fieles seguidores.
Es decir, la veracidad del reclamo Cristiano que postula que, con la muerte del Nazareno, Dios proveyó al hombre del perdón gratuito de sus pecados, es realmente irrelevante. ¿Por que? Pues porque, lo realmente importante de la narrativa Cristiana, es que el Cristiano provea una respuesta santa y ennoblecedora a aquello que considera ser la verdad Divina. Lo importante, es que el Cristiano entienda que, si Dios tuvo misericordia de él, y perdonó sus faltas y pecados, entonces este cristiano tiene que hacer lo mismo, teniendo misericordia de su prójimo, y perdonando las faltas y pecados que contra su persona haya cometido.
Y esta verdad es tan grande e innegable, que los mismos Escritos Cristianos la confirman, cuando narran una parábola donde se nos dice que, a cierto hombre, le fue perdonada una enorme deuda (10,000 talentos). Pero, luego que se le hubo perdonado tan enorme deuda, ese mismo hombre no estuvo dispuesto a perdonar a su prójimo una deuda muy pequeña. ¿Que hizo el Rey con tal hombre? Pues, ya que no tuvo misericordia, y rehusó perdonar a su prójimo, también se le revocó la misericordia y el perdón que se le habían mostrado [intimando de este modo que, la Verdad suprema, es que El Rey del Universo hará que cada hombre coseche el mismo bien o mal que haya sembrado]. Como confirma el Evangelio que dice: «EL SEÑOR DE AQUEL SIERVO, MOVIDO A MISERICORDIA, LE SOLTÓ Y LE PERDONÓ LA DEUDA. PERO, SALIENDO AQUEL SIERVO, HALLÓ A UNO DE SUS CONSIERVOS QUE LE DEBÍA CIEN DENARIOS; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. ENTONCES SU CONSIERVO, POSTRÁNDOSE A SUS PIES, LE ROGABA DICIENDO: TEN PACIENCIA CONMIGO, Y YO TE LO PAGARÉ TODO. MAS ÉL NO QUISO, SINO FUE Y LE ECHÓ EN LA CÁRCEL, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. Entonces, llamándole su señor, le dijo: SIERVO MALVADO, TODA AQUELLA [GRANDE] DEUDA TE PERDONÉ, PORQUE ME ROGASTE. ¿NO DEBÍAS TÚ TAMBIÉN TENER MISERICORDIA DE TU CONSIERVO, COMO YO TUVE MISERICORDIA DE TI? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. ASÍ TAMBIÉN MI PADRE CELESTIAL HARÁ CON VOSOTROS SI NO PERDONÁIS DE TODO CORAZÓN CADA UNO A SU HERMANO SUS OFENSAS»- Mateo 18:27-35.
Concluimos que, lo importante, no es que el hombre crea que Jesús perdonó sus pecados; lo importante es que, el hombre que cree que Jesús perdonó sus pecados, proceda a su vez a perdonar al prójimo que ha pecado contra su persona. Es que, hacer el bien que agrada al Creador, utilizando aquella “verdad” que tenemos en la mano (Judaísmo, Cristianismo, Islam, etc), es mas importante que saber si, lo que tenemos en la mano (Judaísmo, Cristianismo, Islam, etc), es realmente la verdad.
Que la gracia de aquel que habitó en la zarza, sea con todos vosotros. Amén.





Sameer Y Muhammad


El Espíritu de La Sagrada Fe Del Judaísmo Universal

La foto de arriba, fue tomada en la ciudad de Damasco (Siria) en el año de 1889. El hombre que esta siendo llevado, es un cristiano llamado “Sameer el enano”. Quien le lleva a cuestas, es Muhammad, un musulmán ciego. Sameer el enano, dependía de Muhammad para el transporte a través de las concurridas calles de Damasco. Muhammad, dependía a su vez de Sameer, para que le ayudase y guiase en su caminar, evitando así los obstáculos. Sólo uno de ellos era capaz de caminar; y sólo uno de ellos era capaz de ver. Ambos eran huérfanos, y vivían juntos en la misma habitación. Sameer y Muhammad siempre estaban juntos.
Cuando murió Muhammad, Sameer se quedó en su habitación, llorando durante toda una semana. Sameer había perdido “su otra mitad”; y, como resultado, termino muriendo de tristeza. Esta historia, que encarna el espíritu del Judaísmo Universal, debe servir de ejemplo tanto a Judíos, como a Cristianos y Musulmanes. Es que, en el ultimo análisis, todos somos “huérfanos” [es decir, compartimos los mismos sufrimientos de la vida]. Y, cada uno de nosotros, tiene una aportación única que realizar. Por eso, debemos hacer nuestro mas grande esfuerzo por vivir juntos, trabajando en armonía para lograr el bienestar mutuo. Obrando de este modo, podremos transitar con mayor facilidad las sendas angostas de nuestra vida terrenal. Y es así que lograremos ser realmente fuertes: cuando el amor fraternal, y la solidaridad, sean tan grandes que ya no podamos vivir los unos sin los otros.





El creyente Hebreo no puede asociar al Creador ningún tipo de imágenes

La Escritura Hebrea muestra que יהוה (Adonai Yah, el Dios de Israel), no quiere que su Pueblo le asocie imagen alguna, y mucho menos si tal imagen es la imagen de algún ser humano. Es que, las imágenes, son finitas; pero Adonai Yah es infinito (“GRANDE ES EL SEÑOR NUESTRO... Y SU ENTENDIMIENTO ES INFINITO- Salmo 147:5); las imágenes representan al hombre y a la Creación, pero Adonai Yah no ha sido creado, ni tampoco es un Hombre (“PORQUE DIOS SOY, Y NO HOMBRE”- Oseas 11:9).
Y, ya que Adonai Yah es un ser infinito, es imposible que logremos crear una imagen que le haga justicia; pues, lo finito, nunca podrá ser una fiel representación de lo infinito. Como esta escrito: “¿A QUÉ, PUES, HARÉIS SEMEJANTE A DIOS [INFINITO], O QUÉ IMAGEN [FINITA] LE COMPONDRÉIS?”- Isaías 40:18.
Y es por esto que, cuando Adonai reveló su Ley [a Israel] en el monte Sinaí, no mostró imagen ni figura alguna. Como esta escrito: “Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues NINGUNA FIGURA VISTEIS EL DÍA QUE ADONAI YAH HABLÓ CON VOSOTROS DE EN MEDIO DEL FUEGO”- Deut. 4:15.
Y, lo anterior, explica la razón por la cual la Escritura enseña que, atribuir a Dios la imagen de alguna persona (Moisés, Jesús, Muhammad, María, etc), y proceder luego a adorar a tal persona, es una forma de corromper nuestras almas, pues equivale a adorar a un falso dios [es decir, a un dios humano y finito]. Como esta escrito: “PARA QUE NO OS CORROMPAIS, Y HAGAIS PARA VOSOTROS ESCULTURA; IMAGEN DE FIGURA ALGUNA, EFIGIE DE VARON O DE HEMBRA”- Deut. 4:16.
Pero, ¿por que insiste Dios en que evitemos pensar de Él como algún tipo de “hombre glorificado” (o como “hombre super poderoso”)? ¿Acaso no dice la Escritura que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios [intimado con ello que Dios también es un hombre, solo que infinitamente mayor]? Y, si Dios es un ser infinito, que no habita en tiempo ni espacio [y por tanto “no siente ni padece”], ¿como espera el Creador que cumplamos con el mandamiento que nos ordena amarle? (“AMARÁS, PUES, A ADONAI YAH TU DIOS...”- Deut. 11:1)? ¿Como es posible amar a un ser al cual no podemos atribuir imagen alguna [y por ende no podemos siquiera imaginar]; un ser a quien no podemos ver, no podemos besar, no podemos abrazar, y ni siquiera podemos invitar a comer o beber? Pues la respuesta es que, Adonai, en realidad no necesita de nuestro amor. De hecho, Adonai no necesita absolutamente nada de lo que los hombres podamos darle.
Si el Creador pide que le amemos, es porque sabe que no podemos hacerlo directamente; es decir, sabe que la única forma de amarle, es amando a aquellos que han sido creados a su imagen y semejanza.
Y es por esto que, si bien la Escritura pone la prioridad en que honremos y amemos al Creador [“Y AMARÁS A ADONAI YAH TU DIOS DE TODO TU CORAZÓN, Y DE TODA TU ALMA, Y CON TODAS TUS FUERZAS”- Deut. 6:5], esa misma Escritura procede a explicar que, tal amor, se manifiesta en nuestro amor al prójimo que nos necesita; un prójimo a quien, por amor a Dios, nos abstenemos de matar, de robar, de mentir, y de deshonrar [“SINO AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. YO ADONAI YAH (ASI LO ORDENO)”- Lev. 19:8].
Así, la teología que prohíbe que asociemos una imagen física al Creador, tiene como finalidad el perfeccionamiento moral del creyente; el conducirle al estilo de vida ético y moral que el Creador anhela que caracterice a sus hijos; uno donde, estos últimos, glorifican al Creador haciendo que su amor por Dios se traduzca en amor al prójimo que les necesita.
NOTA: Como dato curioso, note que la Escritura Hebrea muestra que, Adonai, no desea que su Pueblo piense que Dios es un hombre que habita en algún lugar de los Cielos (o que es un ser finito, que habita dentro de tiempo y espacio, en algún lugar del universo). Y, esto último, implica que, cuando un ateo alega no creer en “el Hombre Anciano que habita en los Cielos” (the old man in the sky), esta con ello intimando que es “un ateo Cristiano” (o “un ateo Islámico”). ¿Por que? Pues porque alude a una concepción antropomórfica de la Deidad. Una concepción que, si bien es ajena a la fe Hebrea, es muy común entre los adeptos (y ex-adeptos) tanto de la noble fe Cristiana, como de la noble fe Islámica.





Los Israelitas que, en medio de sus sufrimientos, buscan con ahínco a su Dios, son el paradigma terrenal de lo que significa ser “El Hijo de Dios”

Si el Creador afirma en su Ley que, los millones de Israelitas que sufrían la esclavitud Egipcia, son su Hijo Primogénito («Y dirás a Faraón: Yah ha dicho así- "ISRAEL ES MI HIJO, MI PRIMOGÉNITO"- Éxodo 4:22»); Y luego vienen los espíritus inmundos, y afirman [en el Evangelio] que es falso que los Israelitas hayan sido el Hijo de Dios, pues no hay otro Hijo de Dios fuera de Jesús de Nazaret («Y LOS ESPÍRITUS INMUNDOS, AL VERLE, SE POSTRABAN DELANTE DE ÉL, Y DABAN VOCES, DICIENDO: “¡TÚ ERES EL HIJO DE DIOS!”- Marcos 3:11»); Entonces, la disputa entre los creyentes Cristianos, y los creyentes Hebreos, queda finalmente adjudicada; el caso ha sido cerrado, y no resta nada por discutir. ¿Por que? Pues porque, las Verdades reveladas en la Ley de Dios [la Escritura Hebrea], son finales, e irrevocables [pues la Ley no puede ser abrogada, ni tampoco quebrantada, según Deuteronomio 4:2]. Y, con esta verdad, concuerdan también los Evangelios, cuando citan a Jesús (paz sea con el) diciendo: «la Escritura [la Ley], no puede ser quebrantada» (Juan 10:35).





Can Science prove that there's no God?

I often hear the comment, "Science has proved there is no God". Don't ever be bullied by such a statement. Science is completely incapable of proving such a thing.
I'm not saying that because I don't like science, but rather because I know a little about how science works (I used to be a registered electrical engineer!). Science operates on induction. The inductive method entails searching out things in the world and drawing generalized conclusions about those things based on observation. Scientists can only draw conclusions on what they find, not on what they can't find.
For example, can science prove there are no unicorns? Absolutely not. How could science ever prove that unicorns don't exist? All science can do is say that scientists may have been looking for unicorns for a long time and never found any. They might therefore conclude that no one is justified in believing that unicorns exist. They might show how certain facts considered to be evidence for unicorns in the past can be explained adequately by other things. They may invoke Occam's Razor to favor a simpler explanation for the facts than that unicorns exist. But scientists can never prove unicorns themselves don't exist. Since science, by its very nature, is never capable of proving the non-existence of anything, one can never accurately claim that science has proven God doesn't exist. That's a misuse of the discipline. Such a claim would require omniscience. The only way one can say a thing does not exist is not by using the inductive method, but by using a deductive method, by showing that there's something about the concept itself that is contradictory.
I can confidently say for sure that no square circles exist. Why? Not because I've searched the entire universe to make sure that there aren't any square circles hiding behind a star somewhere. No, I don't need to search the world to answer that question.
The concept of square circles entails a contradictory notion, and therefore can't be real. A thing cannot be a square and be circular (i.e., not a square) at the same time. A thing cannot be a circle and squared (i.e., not a circle) at the same time. Therefore, square circles cannot exist. The laws of rationality (specifically, the law of non-contradiction) exclude the possibility of their existence. This means, by the way, that all inductive knowledge is contingent. One cannot know anything inductively with absolute certainty. The inductive method gives us knowledge that is only probably true. Science, therefore, cannot be certain about anything in an absolute sense. It can provide a high degree of confidence based on evidence that strongly justifies scientific conclusions, but its method never allows certainty.
If you want to know something for certain, with no possibility of error--what's called apodictic certainty in philosophy--you must employ the deductive method.
There have been attempts to use the deductive method to show that certain ways of thinking about God are contradictory. The deductive problem of evil is like that. If God were all good, the argument goes, He would want to get rid of evil. If God were all powerful, He'd be able to get rid of evil. Since we still have evil, then God either is not good or not powerful, or neither, but He can't be both.
If this argument is sustained, then religion is defeated, because contradictory things (the belief that God is both good and powerful in the face of evil) cannot be true at the same time. The job of the Hebrew believer at this point is to show there isn't a necessary contradiction in their view of God, that genuine love does not require that there be no evil or suffering [as suffering often serves to improve our flawed humanity, not only giving us a better life perspective, but also a wise, merciful and humble heart].
So don't be cowed or bullied by any comments that science has proven there is no God. Science can't do that because it uses the inductive method, not the deductive method. When you hear someone make that claim, don't contradict them. Simply ask this question: "How can science prove that someone like God doesn't exist? Explain to me how science can do that. Spell it out".
You can even choose something you have no good reason to believe actually does exist--unicorns, or leprechauns, for that matter. Make that person show you, in principle, how science is capable of proving that any particular thing does not exist. He won't be able to. All he'll be able to show you is that science has proven certain things do exist, not that they don't exist. There's a difference. Some take the position that if science doesn't give us reason to believe in something, then no good reason exists. That's simply the false assumption scientism. Don't ever concede the idea that science is the only method available to learn things about the world.
Remember the line in the movie “Contact”? Ellie Arroway claimed she loved her father, but she couldn't prove it scientifically. Does that mean she didn't really love him? No scientific test known to man could ever prove such a thing. Ellie knew her own love for her father directly and immediately. She didn't have to learn it from some scientific test.
There are things we know to be true that we don't know through empirical testing--the five senses-- but we do know through other ways. Science seems to give us true, or approximately true, information about the world, and it uses a technique that seems to be reliable, by and large. (Even this, though, is debated among philosophers of science.) However, science is not the only means of giving us true information about the world; its methodology limits it significantly.
One thing science cannot do, even in principle, is disprove the existence of anything. So when people try to use science to disprove the existence of God, they're using science illegitimately. They're misusing it, and this just makes science look bad.
The way many try to show God doesn't exist is simply by asserting it, but that's not proof. It isn't even evidence. Scientists sometimes get away with this by requiring that scientific law--natural law--must explain everything. If it can't explain a supernatural act or a supernatural Being then neither can exist. This is cheating, though.
Scientists haven't proven God doesn't exist; they've merely assumed it in many cases. They've foisted this truism on the public, and then operated from that point of view. They act as if they've really said something profound, when all they've done is given you an unjustified opinion.





¿Judíos abiertamente ateos? ¡La necedad que implica el abierto ateísmo!

La Escritura Hebrea enseña que, la pertenencia al pueblo Hebreo, esta condicionada a la obediencia y sumisión a lo ordenado por el Dios de Israel. Como esta escrito: «SI ANDUVIEREIS EN MIS DECRETOS, Y GUARDAREIS MIS MANDAMIENTOS, Y LOS PUSIEREIS POR OBRA, yo daré vuestra lluvia a su tiempo, y la Tierra rendirá sus productos.... y andaré entre vosotros, y YO SERÉ VUESTRO DIOS»- Levítico 26:3-4, &12.
Y, ya que la pertenencia al Pueblo de Israel esta inextricablemente conectada con la obediencia a los mandamientos Divinos (no mates, mientas, no hurtes, no adulteres, etc), solo un creyente desajustado podría esperar recibir respeto alguno de la comunidad Hebrea, luego de haberse ufanado [públicamente] de ser ateo [y no creer por tanto que tenga que obedecer el mandato Divino que le prohíbe mentir, matar, robar, codiciar lo ajeno, tomar la mujer del prójimo, deshonrar a sus padres, etc]. Es que, nadie que este en sus cabales, emplearía a alguien que no percibe mal alguno en robar el dinero de su patrono; nadie tomaría como compañero a alguien que no percibe maldad alguna en tomar la mujer de su prójimo; y nadie desearía tener de vecino a un hombre que no ve nada malo en el asesinato.
Y es por esto que, la Ley Divina, describe a aquel que es abiertamente ateo como necio, corrupto, y abominable. Como esta escrito: «DICE EL NECIO en su corazón: “NO HAY DIOS”. SE HAN CORROMPIDO; HACEN OBRAS ABOMINABLES (ES DECIR, ROBAN, MATAN, MIENTEN, Y PRACTICAN TODO TIPO DE INMORALIDAD)- Salmo 14:1. Y También dice en otro lugar: «DICE EL NECIO en su corazón: “NO HAY DIOS”. SE HAN CORROMPIDO; E HICIERON ABOMINABLE MALDAD (APROBANDO DESVIACIONES SEXUALES TALES COMO EL BESTIALISMO, EL LESBIANISMO, Y LA HOMOSEXUALIDAD MASCULINA)»- Salmo 54:1.





Hacer el Bien que ordena la Escritura Hebrea, es muy fuerte; es mas fácil jugar a la religión

El mensaje de la Torah [la Escritura Hebrea], no es Abraham, no es Israel, No es Moisés, no es Jesús, ni tampoco es Muhammad (paz sea con todos ellos). El mensaje de la Torah, no es la Tierra de Israel, no son las Naciones gentiles, no es el Noahismo, no es el Judaísmo, no es el Cristianismo, no es el Islam, y tampoco es el Judaismo Universal. El mensaje de la Torah, es que el Creador (bendito sea), desea que el hombre vuelva la espalda a la maldad, y comience en cambio a hacer el bien; pues, cuando el hombre siembra el bien, esta con ello asegurándose de que tendrá una buena cosecha [es decir, que habrá de recoger en un futuro, ese mismo bien que ha sembrado].
¿Donde enseña estas cosas la Escritura Hebrea? ¡Pues en todas partes! Es decir, esta enseñado [explicita o implícitamente] en cada relato, en cada mandamiento, en cada estatuto, en cada rito, en cada narrativa histórica, y en cada alegoría. Los siguientes, son solo una pequeña muestra de ello:

1) «Apártate del mal, y haz el bien, Y vivirás para siempre»- Salmo 37:27
2) «Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido?- Génesis 4:7
3) «Decid al Justo, que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos»- Isaías 3:10
4) «El que sembrare iniquidad, iniquidad segará»- Proverbios 22:8
5) «¡Ay del impío! Mal le irá, porque, según las obras de sus manos, le será pagado»- Isaías 3:11
6) «Así colgaron a Amán en la horca que él había hecho preparar para Mardoqueo» - Ester 7:10
7) «Mas Adoni-bezec huyó; y le siguieron y le prendieron, y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies. Entonces dijo Adoni-bezec: Setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, recogían las migajas debajo de mi mesa; Como yo hice, así me ha pagado Dios» (Jueces 1:6-7)
8) «Oh hombre, El (Dios) te ha declarado lo que es bueno, ¿y qué pide Dios de ti? ¡solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios!» - Miqueas 6:8
9) «Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz» - Zacarías 8:16
10) «No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo» - Levítico 19:15
11) «¡Lejos este de Dios la impiedad, y del omnipotente la iniquidad! Porque Él pagará al hombre según su obra, y le retribuirá conforme a su camino. si, por cierto, Dios no hará injusticia, y el omnipotente no pervertirá el derecho» - Job 34:10-12
12) «Porque tu [oh Dios] pagas a cada uno, conforme a su obra» (Salmo 62:12)
13) «El que mira por tu alma, Él lo conocerá, y dará al hombre según sus obras» - Proverbios 24:12
14) «... Mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos» - Isaías 65:22)
15) «Y yo [el Creador] les pagaré conforme a sus hechos, y conforme a la obra de sus manos» (Jeremías 25:14).

Pero, a pesar de lo claro y contundente que es el llamado ético y moral que hace la Escritura Hebrea, tanto el liderato del Judaísmo tradicional, como el liderato Cristiano e Islámico, se obstinan en negarlo. ¿Por que? Pues porque lo encuentran demasiado fuerte. Es que, abandonar la maldad, no solamente implica abandonar la usura, la mentira, el oportunismo, el fraude, el adulterio, el robo, la vanidad, y la homosexualidad; sino que también implica renunciar a la idolatría del hombre. Y, no se puede llegar a ser líder de ningún gran establecimiento religioso, sin primero idolatrar a los hombres que fundaron tal establecimiento [así como a las instituciones que le representan]. Es decir, no se puede ser un gran líder del Judaísmo Ortodoxo, sin primero “venderle” el alma [la conciencia] a Maimónides, a Rashi, a Baal Shem Tov, al Rabino Nachman, y al Rabino Shneerson. Del mismo modo, nadie puede ser un gran líder Cristiano, si primero no idolatra [rindiendo ciega pleitesía] a la figura del apóstol Pablo. Y nadie puede ser un gran líder Islámico, si primeramente idolatrar a Muhammad [creyendo ciega e incondicionalmente en sus palabras].
Y, esta idolatría del hombre, es lo que mantiene con vida a las grandes instituciones religiosas, que prefieren negar el mensaje de la Torah, antes que renunciar a su propia existencia, así como a la gloria, y al poder que han alcanzado.
En conclusión, tanto los pecadores de entre todos los pueblos del mundo, como el liderato religioso de Judíos, Cristianos, y Musulmanes, prefieren pervertir el mensaje Divino, negando que sea un llamado a vivir una vida ética y moral, y haciéndolo en cambio un llamado a “tener la teología correcta”. De este modo, ponen en segundo plano la demanda ética y moral hecha por la Torah, para ensalzar en cambio una falsa y artificialmente creada demanda intelectual; un área en la cual pueden adquirir prominencia, gloria, y poder; pero sin verse obligados a renunciar completamente al pecado, al orgullo, a la idolatría, y a la inmoralidad. Y esto explica el común fenómeno que a diario observamos; donde vemos una innumerable cantidad de Judíos, de Cristianos, y de Musulmanes que, a pesar de ser excelentes teólogos, exhiben una vida de inmoralidad; que son ateos confesos; o que practican la abierta homosexualidad [todo esto, sin darse cuenta de que Dios no puede ser engañado; y que, tarde o temprano, serán forzados a sufrir el castigo de arder en la misma hoguera que han encendido]. ¡Que el Creador tenga misericordia de su Pueblo!





El pecado imperdonable: los Matrimonios del mismo sexo

El idioma en el cual se escribieron las Escrituras Hebreas (la “Tanak”), era uno donde las palabras carecían de vocales. En adición, ya que los números eran representados con las mismas letras del alfabeto Hebreo [y no con otro conjunto separado de símbolos, como sucede en el idioma Castellano], cada palabra Hebrea tenia asociado con ella misma un valor numérico particular (por ejemplo, la palabra Hebrea para “vino” tenia un valor numérico de “70”). Y, lo hasta aquí expuesto, significa que cada palabra de la Escritura podía tener múltiples [y simultáneamente validos] significados. Por ejemplo, dos palabras con el mismo valor numérico, intimaban al lector que, esas dos palabras, estaban asociadas a una misma idea. En el caso del “vino”, se postulaba que, como el valor numérico de la palabra Hebrea para el vino (“Yayin”) tenia el mismo valor que el de la palabra para Hebrea para el misterio (Sod), entonces era valido postular el que la Escritura intima que , cuando el vino entra en el hombre, salen los secretos del Hombre [es decir, el hombre divulga sus intimidades].
Para hacer las cosas mas interesantes, la mayoría de las palabras hebreas podían calificarse como derivaciones de alguna otra palabra de tres letras que hacia las veces de “raíz etimológica”. Así las cosas, y reconociendo que lo hasta aquí dicho significa que, cada oración de la Escritura Hebrea, tiene el potencial de convertirse en una mina de posibilidades interpretativas, los sabios de Israel postularon que, cada verso de la Escritura Hebrea, tiene al menos cuatro niveles interpretativos: el literal; el alegórico, el deductivo, y el esotérico.
Examinemos un ejemplo: La palabra Hebrea para “Sodoma” podía válidamente leerse como “Sedom”, o como “Shedom”. Y, la palabra Hebrea para “Demonios”, podía válidamente leerse como “Shedim”, o como “Sedim”. En adición, note que ambas palabras comparten una misma raíz etimológica (S-D-M). Con este transfondo, tratemos de interpretar el siguiente pasaje de la Escritura: «Y SIRVIERON A SUS ÍDOLOS, Los cuales fueron causa de su ruina; SACRIFICARON SUS HIJOS Y SUS HIJAS A LOS DEMONIOS»- Salmo 106:37. En el anterior pasaje, la palabra Hebrea que se traduce como “Demonios”, es “Shedim”. Pero, como ya hemos dicho, “Shedim” y “Sedom” comparten una misma raíz etimológica [como intimando que, en el fondo, ambas cosas comparten un mismo origen].
Así, una interpretación alegórica del verso, podría ser que “los Demonios” (Shedim) a los cuales los Israelitas sacrificaron sus hijos, fueron “Sodoma” (Sedom). Es decir, que “la Ruina” (o “la Perdición”) del Pueblo de Dios, fue “sacrificar sus Hijos a la Sodomía”. ¿Como se explica esto? Pues recordando que, las parejas homosexuales, gastan su tiempo y energía en una auto-gratificación estéril [una sexualidad que no produce hijos]. Es que, el hombre que se entrega a la homosexualidad, priva con ello de la vida a aquellos que, de otro modo, habrían sido sus hijos e hijas [por no mencionar a las miles de personas que podrían haber venido al mundo por medio de esos hijos e hijas].
Y esta es la razón por la cual el Judaísmo Universal enseña que, el pecado que no tiene perdón, es la promoción de los matrimonios del mismo sexo (y la homosexualidad que promueve tales matrimonios). Es que, la perfecta Justicia Divina [“medida por medida”, o “siembra y cosecha”] dicta que, el "padre" terrenal que, con su abierta Homosexualidad, priva a sus hijos de la Vida en este mundo, merece a su vez que su "Padre" celestial le prive a él de la Vida en el Mundo que ha de venir. ¡Que el Creador tenga misericordia de su Pueblo!





El Cristianismo es bueno, pero su teología es la locura de la cual el Creador quiere que su Pueblo se aleje

Si el "B'rit Hadasha" (el Evangelio Cristiano) dice por un lado que su predica es locura (“Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, AGRADÓ A DIOS SALVAR A LOS CREYENTES POR LA LOCURA DE LA PREDICACIÓN”- 1 Corintios 1:21), y la Escritura Hebrea advierte por otro lado que el creyente debe alejarse de la locura (“ESCUCHARÉ LO QUE HABLARÁ יהוה DIOS; PORQUE HABLARÁ PAZ A SU PUEBLO, y a sus Santos, PARA QUE NO SE VUELVAN A LA LOCURA”- Salmo 85:8), entonces el diferendo entre Hebreos y Cristianos queda finalmente adjudicado, y no queda ya nada importante que discutir. ¿Por que? Pues porque, las Verdades reveladas en la Escritura Hebrea, son finales e irrevocables [pues la Ley no puede ser abrogada, ni mucho menos quebrantada, según Deuteronomio 4:2]. Y, con esto, también concuerdan los Evangelios, cuando citan a Yeshua (Jesús de Nazaret) diciendo: «LA ESCRITURA [LA LEY], NO PUEDE SER QUEBRANTADA» (Juan 10:35).
Así las cosas, detalles tales como si Yeshua fue o no el Mesías; si el “B'rit Hadasha” es o no Divinamente inspirado; si el Nazareno fue o no la encarnación de Elohim (Dios); o si el Galileo murió o no por los pecados de la Humanidad, se han hecho completamente irrelevantes; pues, siendo todos estos detalles parte integral de la “predica” a la que alude el “B'rit Hadasha”, se convierten automáticamente en parte de la misma "locura" de la cual el Creador ha ordenado a los creyentes Hebreos alejarse.





La Ley Predice Que Nadie Habria De Morir Por El Pecado Ajeno


El culto a la personalidad del Nazareno, hace que el hombre abandone voluntariamente la misericordia y el perdón Divino

La Escritura Hebrea muestra que, el Creador, es un Dios justo y compasivo; Un Dios cuya misericordia se manifiesta en el hecho de que perdona gratuitamente a todo aquel que viene ante su presencia con un corazón contrito, y un espíritu humillado. Como esta escrito: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; AL CORAZÓN CONTRITO Y HUMILLADO NO DESPRECIARÁS TÚ, OH DIOS”- Salmo 51:17. Y como también dice en otro lugar: “Y vio Dios lo que hicieron, que SE CONVIRTIERON DE SU MAL CAMINO; Y SE ARREPINTIÓ [DIOS] DEL MAL QUE HABÍA DICHO QUE LES HARÍA, Y NO LO HIZO”- Jonás 3:10.
Pero, cuando un individuo cae preso de alguna de las muchas sectas que pretenden endiosar a su gran líder [haciendo que las palabras y los hechos de tal líder sean en la practica igual o mayores que las palabras y los hechos del Creador], entonces el individuo deja de creer en la misericordia Divina (es decir, en el gratuito perdón que ofrece Dios al pecador arrepentido), y comienza en cambio a alegar que no hay perdón para quien rehúse creer y obedecer a su gran líder.
Y es por esto que, la noble fe Islámica, postula que no hay perdón alguno para el penitente, a menos que este último reconozca que Muhammad (paz sea con él) es el último y mayor de todos los profetas. Del mismo modo, la noble fe Nazarena postula que no hay perdón ni misericordia alguna para el hombre arrepentido, a menos que este último reconozca primeramente el Mesianismo y la Divinidad del Galileo (paz sea con él).
Y, el extravío de abandonar la misericordia del perdón Divino, para seguir en cambio la vanidad de exaltar hasta lo sumo a nuestro gran líder humano, estaba ya advertido en el verso de la Escritura que dice: “LOS QUE SIGUEN VANIDADES ILUSORIAS, SU MISERICORDIA ABANDONAN”- Jonás 2:8.
En este punto, quizás sea prudente aclarar que, lo hasta aquí expuesto [es decir, la idolatría de la personalidad de algún líder humano], sucede de forma sucinta [es decir, en el inconsciente de nuestros amados hermanos Cristianos y Musulmanes]. En otras palabras, sucede de forma tan sutil, que ellos mismos no pueden percibirlo [y son por ende incapaces de corregirlo].
Veamos un sencillo ejemplo: La Ley de Dios muestra que, obedecer los [Diez] mandamientos dados por יהוה a Moisés, es el todo del hombre [es decir, lo único que realmente importa]. ¿Y porque? Pues porque, al final de nuestras vidas, Dios habrá de escudriñar nuestras obras, a fin de corroborar si cumplieron [o no] con lo ordenado en las dos Tablas Piedras. Como esta escrito: “El fin de todo el discurso oído es este: TEME A DIOS, Y GUARDA SUS MANDAMIENTOS; PORQUE ESTO ES EL TODO DEL HOMBRE. PORQUE DIOS TRAERÁ TODA OBRA A JUICIO, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”- Eclesiastés 12:13-14.
Note que, en el anterior pasaje, el termino Hebreo traducido como “Dios” es la palabra “Elohim” (un termino que también significa “el Juez de los Jueces”, o “la Autoridad Suprema”). Y, el termino “Elohim”, es el mismo termino utilizado por el Creador para describir el “status” de Moisés. ¿Donde? Pues en el pasaje que dice: “יהוה DIJO A MOISÉS: MIRA, YO TE HE CONSTITUIDO “ELOHIM” (DIOS) PARA FARAÓN....”- Éxodo 7:1.
Así las cosas, la Escritura Hebrea intima que, lo que realmente importa en la Vida, es que el Hombre obedezca los mandamientos dados por Dios a través de su siervo Moisés [no honrar a ningún Dios fuera de יהוה , no rendir pleitesía a nada que tenga una imagen física o limitada, no robar, no mentir, no asesinar, no adulterar, no codiciar lo ajeno, no deshonrar a nuestros padres, y no negar descanso al projimo]. Es que, en lo que concierne al destino eterno del ser humano, Dios ha mostrado que, Moisés, es “La Autoridad Suprema” (¡Elohim!). ¿Porque? Pues porque, como se indica en el pasaje ya citado del libro de Eclesiastés, nuestra obediencia a lo ordenado por Moisés [en las dos Tablas De Piedra], es la regla por la cual [al final de nuestros días] habrán de ser juzgadas nuestras obras.
Pero, a pesar de lo claro y contundente que es el anterior mensaje, el Evangelio cristiano insiste en negarlo; alegando que, lo que realmente importa en la vida del hombre, no es que obedezca los mandamientos Divinos (obteniendo así el favor de יהוה), sino que obtenga el beneplácito del Nazareno. ¿Y por que? Pues porque el Evangelio intima que “La Autoridad Suprema”, no es realmente יהוה , sino que lo es en cambio el Galileo. ¿Y por que es la Autoridad Suprema? Pues porque [según el Evangelio] el Galileo tiene “la ultima palabra” en lo que a la salvación del Hombre respecta. Es que el Evangelio es categórico en afirmar que יהוה no puede confesar (con beneplácito) el nombre de ningún hombre que el Nazareno no haya primeramente confesado. Como esta escrito: “A cualquiera pues que me confiese delante de los hombres, yo también le confesare delante de mi Padre que esta en los Cielos. Y A CUALQUIERA QUE ME NIEGUE DELANTE DE LOS HOMBRES, YO TAMBIEN LE NEGARE DELANTE DE MI PADRE QUE ESTA EN LOS CIELOS”- Mateo 10:32-33.
Y, de este modo, el Evangelio siembra en el subconsciente del Cristiano la falsa idea de que Jesús (un hombre mortal y finito) es mas grande y poderoso que יהוה (un ser inmortal e infinito); pues no es Jesús quien se sujeta a la voluntad de יהוה, sino que es יהוה quien se sujeta a la voluntad de Jesús. Y, el resultado práctico de este postulado, es disuadir al hombre de seguir la encomienda de obedecer los Mandamientos Divino. ¿Por que? Pues porque, la implicación lógica de lo que dice el Evangelio es que la Escritura Hebrea se equivoca; pues no importando cuan fielmente haya seguido un hombre los mandamientos de יהוה , este ultimo no aprobara la conducta de tal hombre, a menos que ese hombre no haya primeramente honrado al Galileo [reconociéndole como su Dios y Salvador]. Y el Evangelio insiste en implantar este engaño en la psiquis de sus adeptos, cuando dice: “para que todos honren al Hijo (el Nazareno) como honran al Padre. EL QUE NO HONRA AL HIJO, NO HONRA AL PADRE QUE LE ENVIÓ”- Juan 5:23.
En resumen, vemos que, a pesar de que la Ley revela la verdad eterna de que יהוה es la “Autoridad Suprema”, y de que “el todo del hombre” se encuentra en obedecer los mandamientos dados por יהוה a Moisés, el Evangelio niega estas dos verdades, implantando en la psiquis del Cristiano la mentira de que, la verdadera “autoridad Suprema”, no es יהוה, sino Jesús; y que, lo que ha de definir el futuro eterno del Hombre, no es la obediencia a lo ordenado por יהוה a Moisés [sobre las dos Tablas de Piedra], sino la pleitesía y la adulación que pueda rendir a la imagen del Maestro de Galilea.
¡Que יהוה (Adonai Yah) tenga misericordia de nuestros amados hermanos Nazarenos, y libre a todos los creyentes Hebreos de seguir el mismo rebelde extravío!





Los Diez Mandamientos

Un joven preguntó a un sabio anciano: «¿Por que se le llaman "los Diez mandamientos”? ¿Y por que fueron escritos en Dos tablas de piedra?» El sabio contestó diciendo: «Fueron escritos en Dos tablas de piedra, porque Dos son las manos del hombre. Y, fueron llamados Diez, porque Diez son los dedos de esas Dos manos. Es que, así como nuestra vida en este mundo, depende del uso práctico que demos a los Diez dedos de las Dos manos que nos fueron dadas, de ese mismo modo, nuestra vida en el mundo que ha de venir, depende del uso práctico que demos a los Diez mandamientos de las Dos tablas de piedra que nos fueron dadas». El joven replicó diciendo: «Pero, ¿no es cierto que nuestros Dos pies tienen también Diez dedos?» A lo cual el anciano respondió: «Es correcto. Y significa que, quien "afirma sus Dos pies" (es decir, quien "fundamenta su vida") sobre la piedra de los Diez mandamientos, es como quien “construye” sobre la piedra: como quien se sostiene de una verdad tan sólida como la piedra; sobre un fundamento que es inconmovible, y eterno»





Christianity is a beautiful religion, as it aims to draw men near to God. But Christian theology is wrong, as the Hebrew Scripture teaches that no man can die for the sins of any other man. As it has been written: "The fathers shall not be put to death for the children, neither shall the children be put to death for the fathers: EVERY MAN SHALL BE PUT TO DEATH FOR HIS OWN SIN"- Deut. 24:16. And it also says in another place: "In those days they shall say no more, The fathers have eaten a sour grape, and the children's teeth are set on edge. BUT EVERY ONE SHALL DIE FOR HIS OWN INIQUITY"- Jeremiah 31:29-30




¿Que es el Judaísmo Universal?

El Judaísmo universal, es volver a los valores y a los principios originalmente prescritos en la Ley de Dios para todos los Hijos de Israel; es decir, un tipo de Judaísmo independiente (Independent Minyan), cuyo fundamento es la luz que nace en el alma del creyente que hace suyo el esperanzador mensaje de la Ley Moisés. Y, este glorioso mensaje, no es otro sino que, el Juicio Divino, será hacer que cada individuo reciba [de un modo u otro] el mismo bien [o mal] que haya sembrado, sin importar cual halla sido su raza, o cual halla sido su credo religioso; como está escrito- «Porque cercano está el día [del juicio] de יהוה sobre todas las naciones; [y, el juicio de יהוה, se resume en la siguiente sentencia:] “COMO TÚ HICISTE, SE HARÁ [TAMBIÉN] CONTIGO; TU RECOMPENSA VOLVERÁ SOBRE TU [PROPIA] CABEZA”»- Abdías 1:15.
Y esta ley de “medida por medida” (o “siembra y cosecha”) es confirmada en el pasaje que dice: «PERO SERÁN CONSUMIDOS TODOS LOS QUE TE CONSUMEN... HOLLADOS SERÁN LOS QUE TE HOLLARON, Y A TODOS LOS QUE HICIERON PRESA DE TI, DARÉ EN PRESA»- Jeremías 30:16; Y, el que Dios mostrará su misericordia (o su severidad) a cada hombre, de acuerdo a la conducta que tal hombre halla practicado, es ilustrado en el pasaje que dice: «CON EL MISERICORDIOSO, TE MOSTRARÁS MISERICORDIOSO; Y RECTO, PARA CON EL HOMBRE RECTO; LIMPIO TE MOSTRARÁS PARA CON EL LIMPIO; Y SEVERO SERÁS PARA CON EL SEVERO (PERVERSO)»- Salmo 18:25-26.
Pero, ¿por que es tan alentador este mensaje? Pues porque provee una poderosa e inmutable esperanza. ¿Cual esperanza? Pues la esperanza de que, a pesar de nuestra muchas [y graves] faltas, aun así tenemos la posibilidad de ganar el favor Divino; pues el Creador no fallará en hacer buena su promesa de obrar con la justicia que le distingue («El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?»- Génesis 18:25). ¿Como mostrará Dios esa justicia? Pues devolviéndonos el mismo bien que hayamos "sembrado", sin importar cuan pequeño, o cuan insignificante, pueda haber parecido. Así, el hombre que desee ser perdonado por el Creador, solo tiene que perdonar a su prójimo; el hombre que desee recibir la gracia y la misericordia de Dios, solamente tiene que dar gracia y misericordia a su prójimo; y, el hombre que desee ser honrado por su Padre celestial, solo tiene que honrar a su padre terrenal.
La anterior verdad [que a menudo es conocida como “ley de medida por medida”, “ley de siembra y cosecha”, o “ley de ojo por ojo, y diente por diente”, según Éxodo 21:23-25], esta ilustrada en la historia de Faraón, así como de los Egipcios, quienes ahogaron a los Israelitas [en las aguas del Nilo], y por tanto fueron ellos mismos ahogados [en las aguas del mar Rubio], según Éxodo 15:4-5. También es ilustrada en la historia de Nadab y Abiú, quienes pecaron con fuego; y fueron por tanto castigados con Fuego (Levítico 10:1-2). De igual modo, es ilustrada en la historia de Korah (Coré) y sus seguidores, quienes trataron de “hundir” a Moisés ante los ojos del pueblo de la Tierra (según Números 16:1-3); y por tanto fueron ellos mismos hundidos en la Tierra, ante los ojos del Pueblo (Números 17:32-34).
Esta verdad es también ilustrada en la historia de Amán, quien hizo una horca para ejecutar a Mardoqueo, y terminó siendo ejecutado en la misma horca que había preparado para su prójimo [según Ester 7:10]. En adición, es ilustrada en la historia del Rey Agag, cuya espada había dejado sin hijo a las madres, y por tanto una espada dejó sin hijo a su propia madre (1 Samuel 15:33). Otro ejemplo, lo hallamos en la historia del Rey Adoni-bezec, quien cortó los pulgares de muchos Reyes; y por tanto sus propios pulgares le fueron cortados (Jueces 1:5-7). Y lo mismo sucedió con Sansón, cuya esposa fue quemada por los filisteos, y por tanto Sansón les hizo a ellos lo mismo (Jueces 15:11).
De hecho, quizás el pasaje que con mayor claridad ilustra la universalidad [e inmutabilidad] del justo juicio Divino, es aquel donde el Creador dice lo siguiente: «A ninguna viuda ni huérfano afligiréis. Porque, SI TÚ LLEGAS A AFLIGIRLES, Y ELLOS CLAMAREN A MÍ, CIERTAMENTE OIRÉ YO SU CLAMOR; Y MI FUROR SE ENCENDERÁ, Y OS MATARÉ A ESPADA, Y VUESTRAS MUJERES SERÁN VIUDAS, Y HUÉRFANOS VUESTROS HIJOS»- Éxodo 22:22-24. Note como, en el anterior texto, el Creador advierte solemnemente que, si algún hombre llegare a abusar de una viuda, o de un huérfano, Dios hará que tal hombre muera, de modo que su mujer se convierta en viuda, y su hijo en huérfano, a fin de que algún hombre pueda a su vez abusar de ellos.
Y, todo lo que hasta aquí hemos ilustrado, fue inicialmente intimado en el libro de Bereshit (Génesis), donde se informa que, cuando יהוה (el Dios de Israel, bendito sea) formó al padre de toda la raza humana (Adán), lo primero que hizo fue crear un Jardín, a fin de que el hombre se ocupase en sembrarlo [labrándolo]. Como está escrito: «ENTONCES יהוה DIOS FORMÓ AL HOMBRE DEL POLVO DE LA TIERRA, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. Y יהוה DIOS PLANTÓ UN HUERTO EN EDÉN, AL ORIENTE; y puso allí al hombre que había formado... TOMÓ, PUES, יהוה DIOS AL HOMBRE, Y LO PUSO EN EL HUERTO DE EDÉN, PARA QUE LO LABRARA y lo guardase»- Génesis 2:7-15.
¿Que significa este relato? Pues es una alegoria que intenta decirnos que, este Mundo presente, es como un Jardín plantado por el Creador; intima que, el hombre, ha sido creado para que se ocupe en labrar (o “plantar”) el Jardín Divino; y significa que, si bien el Jardín de este Mundo contiene árboles de bien, y árboles de mal, el hombre está llamado a alejarse "del árbol de la maldad" [así como de su fruto], para ocuparse en cambio con sembrar "árboles de bien". Y, este “sembrar el bien”, hará que el hombre “se gane la vida” [segando el mismo bien que ha sembrado]. Y es por esto que la Escritura exhorta al hombre a persistir en sembrar el bien [siendo integro, honesto, justo, misericordioso, y humilde]. Como esta escrito: «יהוה, ¿QUIÉN HABITARÁ EN TU TABERNÁCULO? ¿Quién morará en tu monte santo? EL QUE ANDA EN INTEGRIDAD Y HACE JUSTICIA, Y HABLA VERDAD EN SU CORAZÓN. EL QUE NO CALUMNIA CON SU LENGUA, NI HACE MAL A SU PRÓJIMO, NI ADMITE REPROCHE ALGUNO CONTRA SU VECINO. AQUEL A CUYOS OJOS EL VIL ES MENOSPRECIADO, PERO HONRA A LOS QUE TEMEN A יהוה. EL QUE, AUN JURANDO EN DAÑO SUYO, NO POR ESO CAMBIA; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. EL QUE HACE ESTAS COSAS, NO RESBALARÁ JAMÁS»- Salmo 15. Y también confirma lo mismo la Escritura que dice: «¿Con qué me presentaré ante יהוה, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? ¿Se agradará יהוה de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? OH HOMBRE, ÉL TE HA DECLARADO LO QUE ES BUENO, Y QUÉ PIDE יהוה DE TI: SOLAMENTE HACER JUSTICIA, Y AMAR MISERICORDIA, Y HUMILLARTE ANTE TU DIOS»- Miqueas 6:6-8.
En conclusión, el Creador ha ordenado [por medio de Moisés] que el hombre se abstenga de sembrar el mal, para sembrar en cambio el bien; de modo que, al final de sus días, pueda el hombre “comer” del mismo bien que haya sembrado [obteniendo así Vida eterna]. Como está escrito: «APÁRTATE DEL MAL, Y HAZ EL BIEN, Y [COMO RESULTADO DE ESTA CONDUCTA] TENDRÁS MORADA PARA SIEMPRE (VIDA SIN FIN)»- Salmo 37:27; Y también dice la Escritura: «APÁRTATE DEL MAL, Y HAZ EL BIEN; BUSCA LA PAZ, Y SÍGUELA [pues así cosecharás, al final de tus días, la misma Paz que sembraste]»- Salmo 34:14; Y también dice en otro lugar: «No seas sabio en tu propia opinión [pues, la vida eterna, no esta en creer en una abstracta teología, sino en hacer el bien, y abandonar todo tipo de maldad e inmoralidad]; TEME [POR TANTO] A יהוה, Y APÁRTATE DEL MAL»- Proverbios 3:7.
¿Y como tememos a יהוה? Pues siguiendo el camino de los 10 dichos [o "Mandamientos"] ordenados por Dios a Moisés, como esta escrito: «Y ÉL OS ANUNCIÓ SU PACTO, EL CUAL OS MANDÓ PONER POR OBRA; LOS DIEZ MANDAMIENTOS, y los escribió en Dos tablas de Piedra»- Deuteronomio 4:13; «ESTAS [DIEZ] PALABRAS HABLÓ יהוה A TODA VUESTRA CONGREGACIÓN EN EL MONTE, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz; Y NO AÑADIÓ MÁS. Y las escribió en dos Tablas de Piedra, las cuales me dio a mí»- Deuteronomio 5:22; «GUARDARÁS, PUES, LOS [DIEZ] MANDAMIENTOS DE יהוה TU DIOS, andando en sus caminos, y temiéndole»- Deuteronomio 8:6. ¿Y que continua diciendo el verso que será la recompensa deparada para quienes guardan los Mandamientos Divinos? ¡Pues la vida eterna! [que prefigura la entrada de Israel a la Tierra Prometida] Como esta escrito: «... PORQUE יהוה TU DIOS TE INTRODUCE EN LA BUENA TIERRA [es decir, a la Tierra Prometida]...»- Deut. 8:7.


Cual Religion Debemos Seguir





¿Donde está Adonai Yah (bendito sea), el Dios de los Hebreos?

Los seres humanos, tenemos una férrea creencia en un común pero imaginario concepto: creemos en algo llamado "la nada". La mayoría de nosotros, tenemos la firme (pero errada) convicción de que debe haber una infinidad de lugares en el universo, donde no hay absolutamente nada. De hecho, creemos tanto en este concepto, que hasta tenemos un refrán que dice: "¡Las cosas no salen de la nada!". El problema con esto, es que nunca hemos observado esa "nada". Es decir, no importa a donde enfoquemos nuestros telescopios, siempre detectamos "algo"; aún si solamente es tiempo/espacio, y "radiación de fondo". Es decir, si quisiéramos observar alguna "desgarradura" (o "discontinuidad") en la "tela" que comprende el tiempo/espacio del universo, tendríamos que alquilar alguna película de ciencia ficción pues, en la vida real, esa "nada absoluta" nunca ha sido observada.
Y este es precisamente el punto de encuentro entre la ciencia, y la religión Hebrea. Vera, quienes seguimos la fe del Judaísmo Universal, creemos que יהוה (Adonai), el Dios al cual sirvieron Avraham y Moisés (así como todos los profetas), es la fuente y el Creador de TODAS las cosas. También creemos que NO HAY NADA QUE NO haya SIDO CREADO POR יהוה. Así, nuestra fe postula que יהוה "era" antes de que existiera nada en el Universo; antes de que existiesen las leyes físicas, antes que existiese el tiempo, el espacio, la materia, la energía, las dimensiones, las emociones, las ideas, o aún lo que conocemos como existencia misma. Pero, esa "nada" (o "falta de existencia") que estaba presente antes de que existiese “algo”, no es la "nada absoluta" en la cual siempre nos han querido hacer creer; no es un total vacío, sin capacidad para crear cosa alguna. Esa "nada" que precedió todo, es en realidad "algo"; un "algo" que excede al tiempo, al espacio, a la materia, a la energía, a las ideas, a las emociones, y aún a la existencia misma; un "algo" con capacidad para crearlo "todo". Ese “algo” es יהוה (bendito sea) el Creador, quien “contiene dentro de si mismo" todas las cosas.
Esto es similar a lo que sucedió (en sentido opuesto) con el concepto de "el tiempo". Durante miles de años, la gente se convenció a si misma de que “el tiempo” en realidad no existía; que era un artificio imaginario, inventado por los hombres a fin de proveer un marco lógico a la secuencia de eventos que se observaban; al fenómeno de “causa y efecto”. La mayoría de las personas aceptaron esa idea, hasta que llego un Hebreo llamado Albert Einstein, y demostró que “el tiempo” no era un concepto ficticio, ni imaginario; y que, aunque no contaba con una “masa” que pudiese ser pesada; con un “color” que pudiese ser distinguido; ni con alguna dimensión física que pudiese ser medida, el tiempo contaba en efecto con una existencia propia, cambiante, e independiente; y que podía “contraerse”, y “expandirse”(acelerarse, y des acelerarse).
De ese mismo modo, se nos ha hecho creer durante siglos que, si pudiéramos "deshacernos de todo" (tiempo, espacio, energía, materia, ideas, emociones, etc.) quedaríamos con "nada"; es decir, un estado de "vacío absoluto", sin potencial de creación, de cambio, ni de crecimiento. En cambio, los Hebreos creemos que esa "nada" que quedaría (si pudiéramos “deshacernos de todo"), no es una "nada absoluta", sino que es יהוה, el Creador del Universo (bendito sea). Para nosotros, el Creador es algo remotamente similar a "El Cero Pitagórico". Es decir, aunque el "cero pitagórico" es "la nada", es a la misma vez "el todo"; pues, si sumáramos (uniéramos) todos los números existentes (positivos, negativos, reales, imaginarios, complejos, y en todas las posibles direcciones) encontraríamos que, la suma de ese "todo" que conforman esos números, resulta ser la "nada" que es el "cero".
Lo anterior nos lleva a concluir que, la "existencia" del Creador, no puede (por definición) ser medida ni detectada por aparato científico alguno, y cualquier "dios" que pueda ser corroborado por la ciencia (es decir, a través de mediciones físicas), seguramente no es יהוה, el Creador del Universo. Es que, el hecho de que יהוה estuviera ya "allí" (si es que realmente podemos aplicarle esa descripción), antes de que existiesen el tiempo y el espacio, implica que, en su naturaleza mas intima, יהוה se encuentra "fuera" del ámbito de tiempo y espacio que circunscribe lo que comúnmente entendemos ser nuestra existencia.
En otras palabras, la ciencia no puede detectar la "existencia" de algo que está mas allá de tiempo y espacio, por no decir mas allá de la existencia misma. Intentarlo, sería algo así como que el personaje de un vídeo juego, tratase de encontrar al creador del programa de vídeo; pero buscándole en algún "lugar" dentro del mismo vídeo juego. Esto es simplemente imposible, pues la existencia del creador del programa, excede al programa mismo. Aunque tiene absoluto control y conocimiento de todo lo que sucede dentro del programa, el programador "no existe" dentro del programa; de hecho, la realidad es que, todo el programa, existe dentro del programador (es decir, en su mente). Así, aunque desde la perspectiva de los caracteres del vídeo juego, el programador no existe, su "inexistencia" no significa que el programador sea una "nada absoluta", sin capacidad para crear, para crecer, y para cambiar. La anterior linea de pensamiento, dio lugar a que, uno de los nombres que los Hebreos utilizamos para referirnos a יהוה, es "Ha Makom"; un nombre que literalmente significa "el Lugar". ¿Cual lugar? El lugar que, si bien no está en ninguna parte del universo (es "cero", o "nada"), es a su vez el lugar donde se encuentran todas las partes del universo (es el "infinito", o el "todo" del universo).
Es por esto mismo que, cuando la Escritura dice que alguien "vio" a Dios, que alguien "hablo" con Dios, o que alguien "oyó" a Dios, obviamente no se está refiriendo a la manifestación mas íntima de la esencia Divina, que excede a la existencia misma; sino a alguien (o algo) que habla en nombre del Creador; alguien que le representa; ya sea este un mensajero Divino, un fenomeno natural, un ser extraterrestre, una voz celestial, un sueño, o algún profeta. Y esto mismo fue lo que hizo Adonai Yah con Moises, a quien confirió el excelso honor de representarle. Como está escrito: «יהוה dijo a Moisés: "Mira, yo te he constituido Dios para Faraón..."»- Éxodo 7:1.
Así, el ser humano nunca ha visto realmente a Dios. Y, en esto, la tradición Cristiana concuerda con la Hebrea, pues los Escritos Cristianos cierran su teología con las palabras del apóstol Juan, quien es citado diciendo: "Nadie ha visto jamás a Dios"- 1ra Juan 4:12.





La Verdad Del Judaísmo Universal





El Cristianismo es bueno, pero su teología es errada, pues nadie puede morir por el pecado de alguna otra persona

En un sentido estrictamente literal, Yeshua (Jesús de Nazaret, paz y bendición sean con él) no pudo haber salvado a nadie de sus pecados, pues יהוה (Adonai Yah, bendito sea) ha dicho en la Escritura Hebrea que, fuera de Él, no hay Salvador alguno. Como esta escrito: «Yo יהוה (Adonai Yah); Y, FUERA DE MI, NO HAY QUIEN SALVE” (Isaías 43:11). En adición, la Escritura enseña que no hay Salvación en ningún "Hijo de hombre”, como esta escrito: “NO CONFIÉIS en los príncipes, ni EN HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN” (Salmo 146:3). Y, Jesús era en efecto “Hijo de hombre”, pues así lo confiesa cuando dice: «Es necesario que el HIJO DE HOMBRE sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día» (Lucas 24:7).
En adición, Jesús no pudo haber muerto por los pecados de nadie; pues la Escritura Hebrea promete que cada cual habrá de morir por su propia maldad [y no por la maldad de sus padres o hijos]. Como esta escrito: «sino que CADA CUAL MORIRÁ POR SU PROPIA MALDAD»- Jeremías 31:30; «Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; CADA UNO MORIRÁ POR SU [PROPIO] PECADO»- Deuteronomio 24:16. De hecho, aun si hubiese querido morir por los pecados del Mundo, Yeshua no podría haberlo hecho; pues, siendo un hombre de carne y hueso, tenia pecados propios. Como esta escrito: “Ciertamente NO HAY HOMBRE JUSTO EN LA TIERRA, QUE HAGA [SOLAMENTE] EL BIEN, Y NUNCA PEQUE”- Eclesiastés 7:20. Y los Escritos cristianos confirman esta verdad, cuando dicen que Yeshua tuvo que aprender obediencia [hacia el Creador]; como esta escrito: "Y aunque era Hijo, POR LO QUE PADECIÓ, APRENDIÓ LA OBEDIENCIA"- Hebreos 5:8. Y esta casi demás decir que, la única razón para que un hombre necesite aprender obediencia, es su previa desobediencia.
Finalmente, note que las palabras adscritas al Nazareno, no pueden ser tomadas en sentido literal sin que caigamos en graves y serias contradicciones. Es decir, si es cierto que Yeshua fue engendrado directamente por Dios, y no por hombre alguno, ¿no estaría en cierto modo Yeshua mintiendo, al describirse a si mismo como el “Hijo del Hombre”? ¿No debió haber usado exclusivamente el término “Hijo de Dios”?
¿Y que hacemos con el pasaje donde Yeshua afirma en términos absolutos que no hay verdad alguna en Satanás y sus demonios (“El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque NO HAY VERDAD EN ÉL”- Juan 8:44)? Si, como sugiere Yeshua, todo lo que Satanás y sus demonios dicen es mentira, ¿que hacemos con las palabras de los demonios, cuando afirman en términos absolutos que, Yeshua, es el Hijo de Dios (“También SALÍAN DEMONIOS de muchos, dando voces y DICIENDO: TÚ ERES EL HIJO DE DIOS”- Lucas 4:41 & Marcos 3:11)? ¿Cual de los dos miente? ¿Miente Yeshua, cuando afirma que los demonios nunca dicen la verdad? ¿O mienten los demonios, cuando afirman que Jesús es el Hijo de Dios?





La peligrosa [y contagiosa] locura del Apóstol Pablo (paz sea con el): creer que יהוה esperaba la perfecta obediencia de la Ley

Las cosas no son locura, porque carezcan de lógica; son locura, porque están desconectadas de la realidad. Por ejemplo, si alguien dice que quiere cubrirse el cabello, para protegerlo de la lluvia, dice algo perfectamente lógico. Pero, si lo dice mientras viaja dentro de un avión que va 35,000 pies de altura, en un vuelo comercial entre Nueva York y París, su lógica es un síntoma de locura.
De ese mismo modo, el Apóstol Pablo (paz sea con el) dijo cosas que eran perfectamente lógicas; solo que daban visos de locura. Es que, la Ley Judía, consistía de 613 mandamientos. Y, postular [como lo hizo Pablo] que Dios esperaba que el Israelita común obedeciese perfectamente todos y cada uno de esos 613 mandamientos, es singular locura. ¿Por que? Pues porque, docenas de esos mandamientos, ni siquiera aplicaban al Israelita común; Es decir, eran mandamientos dirigidos al Rey de Israel, a los miembros de la corte Judía, o a los miembros de la familia Sacerdotal. Eran mandamientos acerca del rollo de Torah que debía escribir el Rey; mandamientos acerca de destruir a las naciones de Canaán; mandamientos acerca de desterrar al que cometiese un homicidio involuntario; mandamientos acerca de como oficiar durante el sacrificio de Yom Kippur; mandamientos acerca de los alimentos accesibles a la familia del Sumo Sacerdote; o mandamientos acerca de la intercalación de los meses del año Judío [entre muchos otros].
En fin que, solamente alguien completamente desquiciado [o seriamente ignorante de la Ley] habría sido tan atrevido como para postular que, el Israelita común, estaba forzado a oficiar los sacrificios y ritos que oficiaba el Sumo sacerdote; a condenar o liberar criminales [como hacían los miembros de la Corte Judía]; o a sentarse en el trono del Rey, para escribir allí una copia del Libro de la Ley. Es que, la necedad de intentar obedecer cualquiera de esas ordenanzas, podría haberle costado la vida.





¿Por que razón Yeshua (Jesús de Nazaret, paz sea con él) no pudo haber sido el cumplimiento de la promesa hecha en Deuteronomio 18:18 (“Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare”)? Pues porque, la promesa hecha a Israel, era que tal profeta habría de ser “como Moisés”; es decir, que sería el producto biológico de dos seres humanos (un padre y una madre Israelitas). Pero, el Evangelio, reclama que Yeshua no cumplió con este requisito; pues [alegadamente] no fue engendrado por un padre humano, sino por el Espíritu Santo.





Los Seis Pilares del Judaismo Universal

  1. Un Supremo Dios, Rey, Y Mesias: "יהוה" ("Adonai Yah", El Dios de Avraham)
  2. Un Supremo Profeta y Maestro- "Moshe Ravenu" (Moisés Nuestro Maestro)
  3. Una Suprema Ley Y Pacto- Los Diez Mandamientos, escritos por Adonai (no por el hombre) sobre "Las Dos Tablas de Piedra"
  4. Una Suprema Escritura Sagrada- "La Torah" (Los Cinco Libros de Moisés)
  5. Una Suprema Familia de Fe- "La Casa De Israel" (la familia universal de creyentes prefigurada por la Nación Hebrea)
  6. Una Suprema Teología- "Medida por Medida" (ley de Siembra y Cosecha); es decir, temer a Yah, quien un día habrá de juzgar a todos con justicia; devolviendo a cada uno el mismo bien (o mal) que durante su vida haya escogido libre y voluntariamente sembrar. Y, prepararnos para ese juicio, buscando a Yah en oración, con un corazón contrito y humillado; renunciando a toda especie de maldad; y comprometiéndonos con el bien encarnado en Sus Diez Mandamientos, según los exponen los estatutos, las ordenanzas, los Ritos, y las Alegorías de la Ley de Moisés









La Fe Nazarena es válida; pero el “B'rit Hadasha” es teológicamente errado, pues menoscaba, niega, y contradice las grandes verdades Divinas, previamente reveladas por Dios a Moisés, así como a su Pueblo Israel

Tanto la noble religión Islamica, asi como la igualmente noble fe Nazarena, son vias perfectamente válidas para agradar al Creador, pues ambas alienta a sus adeptos a volver a Dios en sincero arrepentimiento. Pero, a pesar de sus muchas [y grandes] virtudes, los postulados teológicos esbozados por la noble tradición Cristiana, niegan y contradicen todo lo revelado por Dios al pueblo Hebreo. Y es por esto que, la persona que ha conocido el mensaje de la Ley Divina [que no es otro sino tratar a todos con la misma bondad, justicia, y humildad con que desearíamos ser nosotros mismos tratados], no puede asentir con la teología Nazarena; pues, afirmando como cierto, algo que niega la verdad Divina, comete un tipo de “suicidio intelectual”; y viola el mandato Divino que le ordena alejarse de toda falsedad (Éxodo 23:7). ¿Y por que debe el creyente alejarse de la falsedad? ¡Pues porque, la mentira, es como la arena movediza; donde, cada movimiento que hacemos, nos hunde mas en ella! Es decir, por cada nueva mentira que decimos, nos vemos forzados a urdir una mentira adicional [a fin de poder justificar nuestra anterior mentira]. Y es por eso que, el Dios de Israel, odia a los mentirosos, y ha prometido cerrarles la boca (Proverbios 13:5, & Salmo 63:11).
La realidad es que, aunque los reclamos que hace la teología Nazarena, parecen ser tan grandes como una montaña, la evidencia que de ellos provee la Tanak (la Ley, los Profetas, y los Escritos), es tan pequeña, que parece ser un cabello de la barba [de suerte que, la poderosa montaña de reclamos, termina colgando de un débil cabello de evidencia). Es que, si interpretamos literalmente la Biblia Hebrea (o "Tanak"), descubriremos que, esta última, echa por tierra todos y cada uno de los grandes reclamos teológicos esbozados por nuestros hermanos Edomitas (Nazarenos). Por ejemplo:

1) Es falso el que Dios quiera que los creyentes Hebreos sigan a los creyentes Nazarenos; pues la Ley muestra que, al final de los tiempos, todas las naciones subirán a Jerusalén, a fin de celebrar la fiesta Hebrea de los Tabernáculos, la fiesta de la Luna Nueva, y la fiesta del Sábado Judío (Zacarías 14:16, & Isaías 66:23). En adición, la Ley dice que 10 hombres [gentiles] echarán mano de un creyente Hebreo, para acompañarle a Jerusalén, pues reconocerán que Dios esta de parte de los Hebreos (Zacarías 8:23). Finalmente, será la Ley de los Hebreos [y no la Gracia de los Nazarenos] la que saldrá de Sion (Jerusalén), hacia el resto de las naciones del Mundo, a fin de que todos puedan aprenderla (Isaías 2:3). ¿Y que harán las naciones gentiles, que se obstinaron en desobedecer la Ley? Pues que vendrán, y confesaran el extravío de sus tradiciones religiosas; como esta escrito- «... A ti vendrán Naciones [gentiles] desde los extremos de la Tierra, y dirán: “Ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos provecho”» (Jeremías 16:19).
2) Es falso que el Creador haya hecho de “Yeshua” (paz y bendición sean con él) “la imagen visible del Dios invisible”; pues es inconcebible que, el Dios que catalogó de corrupto, el que su Pueblo adorase la imagen de algún hombre (Deut. 4:23, & Deut. 4:15-16), venga luego y asuma la imagen del hombre llamado Yeshua, [¡un hombre que demandaba ser adorado!]. Y es desquiciado creer que, el Padre Celestial, que dijo que “los hijos de los hombres” son vanidad, son mentira, y son menos que nada (Salmo 62:9 ), venga luego y se convierta a si mismo en un hijo de hombre (Juan 10:30, & Juan 14:10), haciéndose de ese modo vanidad, mentira, y menos que nada. Finalmente, Dios es un Espíritu (Salmo 139:7); pero Yeshua admitió en cambio ser un hombre de carne y hueso (Lucas 24:39).
3) Es falso que Yeshua haya sido la encarnación de la Deidad [pues Dios no es hombre, ni Hijo de hombre, según Números 23:19, & 1 Samuel 15:29].
4) Es falso que Yeshua haya sido el Creador, que vino [literalmente] a la Tierra; pues el Creador es demasiado grande como para morar [literalmente] en la Tierra, según 1 Reyes 8:27.
5) Es falso que Yeshua sea parte de una Trinidad con el Dios de Israel, pues no hay otros dioses con el Creador [es decir, no hay nadie que sea un “co-Dios” con el Creador], según Deuteronomio 32:39.
6) Es falso que la Ley fuese una “barrera de separación”, que mantuviese a los Gentiles alejados del Pueblo de Dios; pues, la Ley, siempre alentó a los gentiles a convertirse a la Fe Hebrea, según Isaías 56:6-7.
7) Es falso que el Creador haya decidido salvar al mundo por medio de “la locura de la prédica” [del Evangelio]; pues Dios prohíbe a su Pueblo volverse a la locura (Salmo 85:8).
8) Es falso que el creyente deba a Yeshua, la misma gloria que debe al Dios de Israel; pues, este último, no comparte su gloria con nadie, y no desea que sus hijos mencionen el nombre de otros dioses (Yeshua, Allah, Krishna, etc), según Isaías 42:8 & Éxodo 23:13. Y Yeshua también lo confirma, cuando rehúsa aceptar la gloria que le ofrecen los hombres (Juan 5:41).
9) Es falso que el hombre no pueda escoger abandonar la maldad, para hacer en cambio lo bueno; pues “aunque el pecado esta a la puerta, el hombre puede enseñorearse de él” (Génesis 4:7).
10) Es falso que Dios espere que el hombre obedezca perfectamente la Ley, a fin de obtener el beneplácito Divino. ¿Por que? Pues porque, el Creador, dio testimonio de haberse agradado del Rey David, a pesar de que David no obedeció perfectamente la Ley (1 Reyes 14:8). En adición, Dios juzgó que, la conducta de Job, era perfecta; a pesar de que Job era un hombre imperfecto (Job 1:8 , & 2:3).
11) Es falso que la Ley haya sido abrogada, para ser en cambio sustituida por la Gracia. ¿Por que? Pues porque no podemos quebrantar la Ley (quitándole ni añadiéndole nada), según Deuteronomio 12:32; porque, quienes rehúsan obedecer la Ley, terminan siendo cola, en vez de cabeza (Deut. 28:44); porque, quienes abandonan la Ley, son castigados con ceguera, locura, y turbación de espíritu (Deut. 28:15&28); porque, la locura de abandonar la Ley, conduce al hombre a alabar a los impíos (Prov. 28:4); y porque, la Ley, es perfecta [y, lo que ya es perfecto, nunca tendrá necesidad de ser mejorado, sustituido, ni abrogado por ninguna otra cosa, según el Salmo 19:7].
12) Es también falso que los mandamientos sean una maldición; pues los mandamientos alegran el corazón (Salmo 19:8), y son la sabiduría y la inteligencia del Pueblo Santo (Deut. 4:6).
13) Es falso que el creyente no tenga que seguir obedeciendo los 10 Mandamientos. ¿Por que? Pues porque, el hecho de que fueron escritos en Piedra (Deut. 4:13), significa que los Mandamientos son para siempre, habiendo sido afirmados eternamente (Salmo 111:7-8); porque, guardar los mandamientos, son el todo del hombre (Eclesiastés 12:13); porque, los que dejan los mandamientos, son gente soberbia y maldita (Salmo 119:21); porque, Dios no escucha la oración del que no hace caso de la Ley (Prov. 28:9); y porque, el Creador, ha ordenado que meditemos día y noche en la Ley, a fin de obedecer lo que en ella se nos ordena [si es que deseamos obtener la bendición y la prosperidad Divina, según Josué 1:8].
14) Es falso que, el “B'rit Hadasha” [que predica “el abandono de la Ley”], sea el cumplimiento del “Nuevo pacto” aludido en Jeremías 31:31; pues, cuando llegue ese nuevo pacto, Israel no abandonará la Ley, sino que la tendrá en lo mas profundo de su mente, y de su corazón (Jeremías 31:33); Cuando llegue ese nuevo pacto, todo Israel conocerá a Dios (Jeremías 31:34); y, cuando llegue ese nuevo pacto, el Creador hará solamente bien a Israel, no teniendo que reprocharle sus pecados, ni su incredulidad (Jer. 32:38-42).
15) Es falso que Yeshua sea “la roca” a la cual deben mirar los creyentes Hebreos [pues la Escritura muestra que esa roca es Abraham, según Isaías 51:1-2].
16) Es falso que Yeshua haya sido tanto “el Hijo de Dios”, como “el Siervo de Dios” [pues, estos dos títulos, pertenecen a Israel, según Éxodo 4:22 & Isaías 44:21].
17) Es falso que Yeshua haya sido el “Rey ungido” [o "Rey Mesías"] que habrá de reinar un día sobre Israel [pues, este puesto, corresponde al Rey David, según Jeremías 30:8-9, y Ezequiel 37:24].
18) Es falso que Yeshua haya sido el alegado Mesías de Isaías 53:1-7; pues, el personaje allí descrito, engendraría tantos hijos biológicos, que “su generación” [es decir, sus descendientes] no podría ser contada (Isaías 53:8). Pero en cambio Yeshua, no engendro ni siquiera un solo hijo [pues nunca se casó].
19) Es falso que Yeshua haya sido “el Hijo” [o “renuevo”] de David, descrito en Isaías 11:1-5. ¿Por que? Pues porque, según la Ley, la descendencia sigue la linea del Padre biológico de la criatura (Génesis 5:1-32); y, como el B'rit Hadasha afirma que Yeshua no tuvo un padre biológico [pues alegadamente fue engendrado por el Espíritu Santo], entonces Jesús no era un descendiente biológico de David. En adición, Isaías dice que, la manera en que sabremos que el personaje descrito en su libro, finalmente ha llegado, es que veremos una transformación milagrosa en la naturaleza; pues el león dejará de comerse al becerro, y comerá en cambio paja; el lobo no comerá mas al cordero, ni el leopardo comerá al cabrito; la serpiente no morderá a ninguna persona; y un niño podrá pastorear [confiadamente] una manada de fieras salvajes (Isaías 11:6-9).
20) Es falso que Yeshua haya sido el sacrificio expiatorio por los pecados del mundo, pues nadie puede morir por la maldad de alguna otra persona, sino que “cada cual morirá por su propia maldad” (Jer. 31:30, Ezeq. 18:20-22, & Deut. 24:16). En adición, las ofrendas por el pecado, tenían que ser sin defecto (Lev. 22:19); Pero, desafortunadamente, Yeshua tenia defectos; pues, siendo un hombre de carne y hueso, es imposible que haya hecho solamente el bien, sin nunca haber pecado (Eclesiastés 7:20). De hecho, en Mateo 19:17, el B'rit Hadasha admite que Yeshua no era “bueno”; y esto es prueba adicional de que, Yeshua, no era el Dios de Israel, quien es absolutamente bueno (Salmo 106:1). En adición, Lucas 7:28 admite que, Juan el Bautista, era mayor que Yeshua; pues, a diferencia de este último, estuvo dispuesto a ser decapitado (Lucas 3:19-20, & Marcos 6:27), obedeciendo el mandamiento que ordena al verdadero profeta, amonestar al impío (Ezequiel 3:18).
21) Yeshua tampoco pudo haber sido el Sumo sacerdote que oficiase el sacrificio expiatorio por los pecados de todo Israel; pues, según Éxodo 28:1, & Núm. 18:7, ese Sumo Sacerdote tenía que ser un descendiente de la tribu de Leví, y Yeshua no cumplía con ese requisito; pues, su familia biológica, pertenecía a la tribu de Judá (Lucas 3:33-34).
22) Es falso que María (paz sea con ella) haya sido “la virgen” de Isaías 7:14; pues, esa “virgen”, es en realidad una personificación alegórica de la comunidad compuesta por las casas, las ciudades y las tribus de Israel, según Isaías 37:22, Amos 5:2-3, & Jeremías 18:13.
23) Es falso que Yeshua haya sido el “Emanuel” que habría de ser engendrado por la Virgen de Isaías 7:14; pues, como el nombre “Emanuel” literalmente significa “Dios (está) con nosotros”, es obvio que “Emanuel” no es una persona, sino una pluralidad [o “comunidad”] de individuos. Esta comunidad, seria testigo de una liberación tan grande, que no tendría otro remedio que proclamar que Dios estaba con ellos [¡Emanuel!]. ¿Cual sería esa comunidad? Pues la de los creyentes que verían como, la Tierra de Rezín y de Peka [los reyes de Siria e Israel que se habían levantado contra Judá, según Isaías 7:1-2], sería arrasada por el rey de Babilonia; como está escrito- «he aquí, por tanto, que el Señor hace subir sobre ellos (Peka y Rezín) aguas de ríos, impetuosas y muchas, esto es, al rey de Asiria, con todo su poder; el cual subirá sobre todos sus ríos, y pasará sobre todas sus riberas... y extendiendo sus alas, llenará la anchura de tu tierra, oh Emanuel»- Isaías 8:7-8. ¿Y que proclamaría esta comunidad, luego de ver esta gran liberación? Pues proclamarían: «Tomad consejo, y será anulado; proferid palabra, y no será firme, porque ¡Dios está con nosotros! [¡Emanuel!]»- Isaías 8:10.
24) Es falso que Yeshua haya sido el cordero pascual, cuyo sacrificio cargaría con los pecados de toda la nación Israelita; pues, los pecados de Israel, no eran expiados por nada de lo que acaecía en la fiesta de la Pascua, sino por lo acaecido en la fiesta de Yom Kippur (es decir, en la gran fiesta de la Expiación), según Levítico 16:19. Y, el animal que cargaba con el pecado de Israel [durante esta fiesta de Yom Kippur], no era un cordero, sino un macho cabrío. No solamente esto, sino que, ese macho cabrío [que se llevaba los pecados de toda la Nación], no era sacrificado por el Sumo sacerdote, ni tampoco era su sangre derramada [como se alega que sucedió con Yeshua], sino que era en cambio enviado [vivo] al desierto (Lev. 16:20-22). En adición, los pecados individuales no eran expiados por un cordero, sino por una cabra (Levítico 4:27-28).
25) Es falso que, el perdón de pecados, demande el derramamiento de sangre inocente. ¿Por que? Pues porque, el sacrificio de animales, es solo sombra y figura del verdadero sacrificio que agrada al Creador; que no es otro sino el corazón contrito y humillado (Salmo 51:17); y porque, el Creador, ha prometido perdonar el pecado de todo aquel que se humilla, invocando Su Nombre, y convirtiéndose de su maldad (2 Cron. 7:14, Prov. 28:13, Jer. 36:3, Isaías 1:16-18, & Isaías 55:7). Y, estas promesas de perdón, no demandan sangre alguna, fuera de la que sube al sonrojado rostro del pecador, que se avergüenza de su pecado, y que abandona su vida de maldad.
26) Es falso que Yeshua haya sido el Salvador del Mundo [pues no hay otro Salvador fuera de יהוה , según Isaías 43:11, & 43:3]. En adición, Yeshua reconoció ser un “hijo del Hombre” (Mateo 18:11); Y, la Tanak, enseña que no hay salvación alguna en el Hijo del Hombre (Salmo 146:3). No solo eso, sino que, la palabra Hebrea que traducimos como “Mesías”, literalmente significa “Ungido”; un titulo que nunca tuvo la intención de aplicarse a una persona exclusiva; pues, tanto Aarón, como Saúl, David, y el Rey [pagano] Ciro [entre muchos otros], fueron llamados “Mesías” (o “Ungido”), según Levítico 4:3&5, 1 Samuel 2:35, 1 Sam. 12:5, 15:17, 24:6, 2 Sam. 22:51, & Isaías 45:1. Y la Tanak enseña que, aun el hombre que ha sido hecho un “Ungido” de Dios (o “Mesías” de Dios), necesita en si mismo ser salvado [por יהוה ]; como esta escrito- «Ahora conozco que יהוה salva a su “Ungido” (o “Mesías”)»- Salmo 20:6. Y el B'rit Hadasha también lo confirma, cuando dice que Yeshua necesitó ser “salvado” [o “librado”] de la muerte (Hebreos 5:7).
27) Es falso que Yeshua haya vivido una vida libre de pecados; pues “todos los hombres son concebidos en pecado” [por sus respectivas madres], según el Salmo 51:5; y porque, “no hay hombre que haga solo el bien, y nunca peque”, según Eclesiastés 7:20.
28) Es falso que Yeshua haya sido el único hombre justo que jamás haya existido [pues tanto Noé, como Lot, fueron justos ante Dios, según Gén. 6:9, Y Gén. 18:23].
29) Es falso que, fuera de Yeshua, no exista hombre que haya hecho lo bueno; pues tanto Asa, como Ezequías, fueron hombres que hicieron lo bueno (2 Cron. 14:2, & 2 Cron. 31:20).
30) Es falso que Yeshua haya hecho mayores milagros que cualquier otro profeta [pues nadie hizo mayores milagros que Moisés, según Gen. 34:11].
31) Es falso que, la Vida Eterna, sea el producto de creer que Yeshua haya sido el Mesías; pues, la Vida Eterna, en realidad es el producto de apartarse del mal, para hacer en cambio el bien (Salmos 37:27).
32) Es falso que Yeshua haya sido "la Verdad"; pues, es "la Ley", y no el Nazareno, lo que realmente es "la Verdad" (Salmos 119:142).
33) Es falso que Yeshua haya sido “el Camino”; pues, “el Camino” que Dios ha dispuesto para los creyentes, es la obediencia a los 10 mandamientos de la Ley, según Salmo 119:27&32, Jueces 2:17, Deut. 5:29-33, y Deut. 11:22-23.
34) Es falso que Yeshua haya sido “la Vida” [pues, “la Vida”, es cumplir todas las palabras de la Ley de Dios, según Deut. 32:46-47].
35) Es falso que hayamos heredado la muerte espiritual, a consecuencia del pecado de nuestros Padres [Adán y Eva]; pues, los hijos, no han de morir por el pecado de sus padres (Deut. 24:16).
36) Es falso que, Yeshua, haya sido mayor que Moisés; pues, cuando Moisés hablaba con el Padre Celestial, la conversación era tan real y certera, que nadie en la multitud dudaba de su autenticidad (Éxodo 33:11, Éxodo 19:17-19, & Deut. 5:22-27); pero, cuando Yeshua hablaba con el Padre Celestial, la conversación era tan confusa y dudosa, que la multitud dudaba que hubiese realmente ocurrido (Juan 12:28-29). En adición, la Ley dice que, nunca se levantó en Israel, otro profeta mayor que Moisés (Deut. 34:10).
37) Es falso que, lo que Dios pide del Hombre, es que crea en Yeshua; pues, lo que Dios realmente pide, es que amemos “obrar con justicia, con misericordia, y con humildad” (Miqueas 6:8).
38) Es falso que, “la Gracia”, viniese por medio de Yeshua; pues Noé halló “gracia” ante los ojos de Dios (Gen. 6:8); y Moisés invocó sobre Israel “la gracia del que habitó en la zarza” (Deut. 33:16).
39) Es falso que Dios espere que los creyentes Hebreos acepten “el presente” [o “regalo”], de “la Salvación gratuita”; pues, los regalos, impiden juzgar con claridad, pervierten la Justicia divina, y corrompen el corazón (Éxodo 23:8, & Eclesiastés 7:7).
40) Es falso que Yeshua justifique al impío [es decir, al hombre que rehúsa arrepentirse, y comenzar a obedecer los mandamientos]; pues, si fuese cierto que Yeshua justifica la impío, entonce Yeshua sería abominable ante יהוה , según Prov. 17:15.
41) Es falso que la Justicia se alcance solo por la Fe, y no por obrar según lo ordenado en la Ley. ¿Por que? Pues porque, Finees, obró según lo ordenado en la Ley [dando muerte a los dos adúlteros, según Lev. 20:10]; y, su obrar según la Ley, le fue contado por Justicia (Salmo 106:29-31).
42) Es falso que, nuestro bienestar eterno, dependa de aceptar la religión [o teología] correcta; pues, en realidad, depende de que conozcamos a Dios, dando “buen fruto”, y haciendo [con nuestras propias manos] el bien y la justicia que encarnan los mandamientos dados por יהוה a Moisés [según grabados sobre las dos Tablas de Piedra]. ¿Por que? Pues porque, la Ley, muestra que cada persona recibirá el mismo bien [o mal] que haya sembrado (Jeremías 22:15-16, Génesis 4:6-7, Prov. 22:8, Jueces 1:7, Isaías 58:7-12, Isaías 3:10-11).
43) Es falso que, el hombre que escribió casi la mitad de las epístolas que conforman el B'rit Hadasha [el apóstol Pablo, paz sea con el], haya sido una fuente confiable de sabiduría y conocimiento de la Fe Hebrea [¡pues ni siquiera sabia quien era el Sumo sacerdote Judío, según Hechos 23:3-5!].

Finalmente, si la Ley dice una cosa, y el B'rit Hadasha dice otra cosa [o algo contrario], entonces es el B'rit Hadasha [y no la Ley], el que está equivocado. ¿Por que? Pues porque sería extraviado creer que, las enseñanzas de Yeshua, son “el cumplimiento de la Ley” (Mateo 5:17), si tales enseñanzas “no cumplen” con lo que la Ley enseña y ordena. En adición, las verdades Divinas reveladas en la Escritura Hebrea, son finales e irrevocables; pues, la Ley, no puede ser abrogada, ni mucho menos quebrantada, según Deut. 4:2. Y, el B'rit Hadasha, confirma esta misma verdad, cuando cita a Yeshua diciendo: «la Escritura [es decir, la Ley], no puede ser quebrantada» (Juan 10:35).
Y, las anteriores, son algunas de las razones por las cuales, los “Benei Elyon”, respetan y admiran la figura de Yeshua (paz sea con él), pero rechazan tajantemente las cosas que, acerca de Yeshua, afirma la noble Teología Nazarena. ¿Quien es un “Benei Elyon”? Pues es todo hombre y toda mujer que cree en hacer el bien que ordena la Ley: en no juzgar injustamente a nadie, en no aceptar [o “aprobar”] la conducta de los impíos, en defender al débil y al huérfano, en hacer justicia [dando caridad] al afligido y al menesteroso, y en librar a los afligidos y necesitados de mano de los impíos. Estos creyentes, son aquellos a los cuales alude la Escritura Hebrea, cuando dice: “Vosotros sois dioses, y todos vosotros [sois] “Benei Elyon” (hijos del Altísimo)- Salmo 82:6. ¿Por que rechazan los Benei Elyon las cosas que, acerca de Yeshua, postula la noble teología Nazarena? Pues porque, como hemos demostrado, cada una de ellas niega y contradice lo claramente revelado por יהוה en la Ley, en los Profetas, y en los Escritos (la Tanak). Y, la palabra Hebrea que la Tanak utiliza para designar a quien se opone a la dicho y ordenado por el Creador, es “Ha Satan”; un termino Hebreo que literalmente significa “El Satanás”.
¿Que debe hacer entonces el Hombre que desea abandonar las mentiras en las cuales ha sido instruido, para volver en cambio a la senda antigua de la pura, clara, y sencilla fe en la Ley de Dios? Pues debe renunciar al engaño y la maldad; jurando fidelidad y obediencia a יהוה (Adonai Yah, el Dios de Israel, bendito sea); y haciendo la siguiente confesión pública- «Oh יהוה (Adonai Yah), Señor Dios de Abraham, Confieso que No hay otro Dios, ni hay otro Salvador, tan grande como Tu; Confieso que no hay otro profeta, tan grande como Moisés; ni hay otra Ley, tan grande como Tus Diez Mandamientos. Confieso que no hay otra Escritura, tan grande como Tu Torah; ni hay otro pueblo, tan grande como Israel. Y confieso que no hay otra teología tan grande, verdadera, y justa, como la de "Medida por Medida" (o "Siembra y Cosecha"): recompensar a cada uno, con el mismo bien que, con sus obras, haya voluntariamente sembrado; y castigar a cada uno con el mismo mal que, con sus obras, haya voluntariamente sembrado (sin nunca haberse arrepentido). Gracias, porque has escuchado mi oración, y has perdonado [como prometiste] mis pecados. Y gracias por haberme hecho en este día, miembro integral de tu Pueblo Santo; el Pueblo de Dios que esta prefigurado en la Nación de Israel. Amén».





La religión predicada por nuestro maestro Moisés, no era un mandamiento a hacernos Judíos, Cristianos, Musulmanes, ni Noáhidas; era una exhortación a hacernos “Hijos de Israel” (es decir, a convertirnos a los mandamientos Divinos)

Cuenta la leyenda que, en un remoto país, luego de que los jóvenes terminaban su enseñanza primaria, se espera que todos ellos que procediesen a convertirse en estudiantes de ingeniería, sometiéndose a la tutela de sus sabios profesores universitarios. El problema era que, a diferencia de lo que sucedía en otros países, en este país no se esperaba que los jóvenes concluyesen jamás sus estudios [y mucho menos que practicasen de forma independiente la ingeniería]. De hecho, cuando un estudiante dejaba de asistir a sus clases, y comenzaba a ejercer independiente la ingeniería, el claustro dejaba de reconocerle como ingeniero.
Algo similar ocurre hoy en día con el “Judaísmo Normativo”; donde se espera que, después de que la persona se hace “Judía”, se suscriba a una comunidad, así como a la autoridad de algún Rabino (un maestro de religión) que le instruya durante el resto de sus días.
El problema con esto último es que, si por ejemplo la comunidad decidiese cambiar de localización (como podría ser el caso si quisieran emigrar a Israel), este converso no podría permanecer atrás, practicando [de forma independiente] su fe Judía; pues la comunidad podría no continuar reconociéndole como Judío, y hasta podrían revocársele sus papeles de conversión).
En otras palabras [y a diferencia de lo que sucedía en la época de Moisés], la persona que se convierte hoy en día a la religión Judía, en realidad no se convierte a la Fe predicada por Moisés [es decir, al pacto de vivir comprometido con las verdades éticas y morales plasmadas por el dedo Divino, sobre las dos Tablas de Piedra, según Deut. 4:13]; sino que experimenta el equivalente religioso de obtener la membresía en un fino y exclusivo "club campestre" [o el permiso para utilizar el nombre de una famosa y reconocida franquicia comercial]; es decir, la versión religiosa de obtener entrada a un selecto grupo socio-político, cuyo poder de seducción emana de su reclamo de ser dueño, custodio, y poseedor absoluto de la fe y las promesas hechas por Dios a los antiguos Hijos de Israel.
¿Y como sabemos que es falso su reclamo? Pues porque, las promesas de la Ley Mosaica, no fueron hechas a los “Judíos”, sino a “los Hijos de Israel”. De hecho, el termino “Judío”, es un termino tardío; que aparece siglos después de la entrega de la Ley, y solo como producto de la desaparición (o exilio forzoso) de 10 de las 12 tribus de Israel. Es que, “los Hijos de Israel” que salieron de la esclavitud Egipcia, no eran exclusivamente miembros de la tribu de Judá, sino un conglomerado multi-étnico, que no consistía solamente de las doce tribus de Israel, sino de una inmensa cantidad de gentes de muchos pueblos y razas. Como esta escrito: «Partieron los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños. TAMBIÉN SUBIÓ CON ELLOS GRANDE MULTITUD DE TODA CLASE DE GENTES, y ovejas, y muchísimo ganado»- Éxodo 12:37-38.
En otras palabras, “los Judíos” (es decir, los miembros de la tribu de Judá), solo eran una diminuta porción de un ente mucho más grande, así como más inclusivo; un ente que Moisés identifica con el nombre de “los Hijos de Israel”.
De hecho, la tradición Judía, condena la idea de que la Ley y las promesas Divinas (es decir, la religión Hebrea) sean propiedad exclusiva de la Nación Israelita, o de cualquier otro grupo étnico [o nacional]. Es que la tradición dice que, si el Creador otorgó la Ley en el desierto, fue precisamente para ilustrar que, así como el desierto no pertenecía a nadie, sino que todos podían venir y tomar de él toda la arena que desearan, de ese mismo modo la Ley de Dios no pertenecía a nadie, sino que todos podían venir y tomar de ella toda la verdad que desearan.
No solamente esto, sino que la tradición Hebrea afirma que, antes de ofrecer los Diez mandamientos de la Ley a Israel, el Creador los ofreció primero a todas y cada una de las 70 naciones que existían en el Mundo; Y, solo después de que estas últimas rechazaran los mandamientos, procedió el Creador a ofrecerlos al conglomerado de gentes que comprendían el Israel que salió de Egipto (como intimando que Dios concede más importancia a que el hombre reciba los mandamientos de la Ley, que a que se haga parte de la Nación de Israel).
Es que, el mensaje de la Ley Divina, es que el favor de Dios no se alcanza por el hecho de ser étnicamente Israelita, o porque nos hallamos incorporado a la Nación Judía (recuerde que “Korah”, o “Coré”, era Israelita, así como primo hermano de Moisés; pero, aún así, el Creador le hizo descender vivo al Sheol, pues rechazó obedecer los mandamientos dados por Dios a Moisés).
¿Como muestra la Ley que puede alcanzar el hombre este favor Divino? Pues, la respuesta a esta crucial pregunta, esta en el hecho de que, mientras escribe su revelación, nuestro maestro Moisés repite sin cesar la siguiente frase: “LOS HIJOS DE ISRAEL HICIERON LO QUE יהוה (DIOS) MANDÓ A MOISÉS”. Consideremos algunos ejemplos:

--“Y, LOS HIJOS DE ISRAEL, FUERON E HICIERON puntualmente así, COMO יהוה HABÍA MANDADO A MOISÉS”- Éxodo 12:28
--“E HICIERON LOS HIJOS DE ISRAEL CONFORME AL MANDAMIENTO DE MOISÉS”- Éxodo 12:35 --“ASÍ LO HICIERON todos LOS HIJOS DE ISRAEL; COMO MANDÓ יהוה A MOISÉS y a Aarón, así lo hicieron”- Éxodo 12:50
--“e HICIERON LOS HIJOS DE ISRAEL COMO יהוה LO HABÍA MANDADO A MOISÉS; así lo hicieron”- Éxodo 39:32
--“EN CONFORMIDAD A TODAS LAS COSAS QUE יהוה HABÍA MANDADO A MOISÉS, ASÍ HICIERON LOS HIJOS DE ISRAEL toda la obra”- Éxodo 39:42
--“y ellos sacaron del campamento al blasfemo, y lo apedrearon. Y LOS HIJOS DE ISRAEL HICIERON SEGÚN יהוה HABÍA MANDADO A MOISÉS”- Levítico 24:23
--“y los levitas tendrán la guarda del tabernáculo del testimonio. E HICIERON LOS HIJOS DE ISRAEL CONFORME A TODAS LAS COSAS QUE MANDÓ יהוה A MOISÉS; así lo hicieron”- Lev. 1:53-54
--“E HICIERON LOS HIJOS DE ISRAEL CONFORME A TODAS LAS COSAS QUE יהוה MANDÓ A MOISÉS; así acamparon por sus banderas, y así marcharon cada uno por sus familias”- Numero 2:34
--“Y LO HICIERON ASÍ LOS HIJOS DE ISRAEL, y los echaron fuera del campamento; COMO יהוה DIJO A MOISÉS, ASÍ LO HICIERON LOS HIJOS DE ISRAEL”- Números 5:4
--“Y Moisés y Aarón y TODA LA CONGREGACIÓN DE LOS HIJOS DE ISRAEL HICIERON CON LOS LEVITAS CONFORME A TODAS LAS COSAS QUE MANDÓ יהוה A MOISÉS acerca de los levitas”- Números 8:20
--“Celebraron la pascua en el mes primero, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, en el desierto de Sinaí; CONFORME A TODAS LAS COSAS QUE MANDÓ יהוה A MOISÉS, ASÍ HICIERON LOS HIJOS DE ISRAEL”- Números 9:5
--“Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y LOS HIJOS DE ISRAEL LE OBEDECIERON, E HICIERON COMO יהוה MANDÓ A MOISÉS”- Deut. 34:9;
--“DE LA MANERA QUE יהוה LO HABÍA MANDADO A MOISÉS, ASÍ LO HICIERON LOS HIJOS DE ISRAEL en el repartimiento de la tierra”- Josué 14:5

¿Que quería enseñarnos nuestro maestro Moisés, cuando insistía en repetir una y otra vez la anterior expresión? Pues quería sembrar en nuestra psiquis la revolucionaria idea de que, el Creador, no tiene etnias [ni Naciones] preferidas; y que, si creemos otra cosa, es solo porque no comprendemos el papel asignado por Dios a la Tribu de Judá; que no es otro sino “la espina dorsal” de un pueblo mucho mas grande y trascendental; ser "el armazón" de un “meta-pueblo” consistente de gentes que provienen de todas las Naciones, de todas las razas, de todos los credos, y de todos los rincones del mundo.
Moisés quiso enseñarnos que, la manera en que nos hacemos parte del “Pueblo escogido”, no es demostrando que nuestros ancestros eran Judíos; no es demostrando que pertenecemos a alguna de las tribus perdidas de Israel; no es casándonos con alguien que es formalmente reconocido como Judío; no es viviendo en la tierra de Israel; y ni siquiera es incorporándonos al ente religioso que encarna la moderna Ortodoxia Judía.
El favor Divino, se encuentra en que el hombre se haga a sí mismo una de aquellas personas que Moisés designa con el epíteto de “Hijos de Israel”. ¿Y como se hace la persona un “Hijo de Israel”? Pues comprendiendo que, cuando Moisés repite el hecho de que “LOS HIJOS DE ISRAEL HICIERON SEGÚN יהוה HABÍA MANDADO A MOISÉS”, lo que en realidad intenta enseñarnos es que, el verdadero “Hijo de Israel”, es precisamente el hombre que, sin importar su raza, o su lugar de residencia, cumple con el requisito de “HACER LAS COSAS SEGÚN יהוה HA MANDADO A MOISÉS”; Es decir, hacerse el hombre que vive y actúa según lo ordenado en la Ley por Moisés. ¿Y que de los Judíos ateos? ¿Que de los Judíos que son abiertamente Gays, o que no creen en la inspiración Divina de la Ley? Pues, no importando cuanto se ufanen de su Judaísmo, estas personas no son Hijos de Israel, y tampoco agradan al Creador [pues su obras son perversas]. Por el otro lado, un hombre puede no ser Judío; pero, si hace el bien que encarna lo ordenado a Moisés, el Creador confesará su nombre en los Cielos.
Y nuestro maestro Moisés intimó esta verdad, cuando compuso el libro de Job. Es que allí se nos dice que, aunque Job no estaba emparentado con Avraham [ni tampoco era reconocido formalmente como Judío], cuando los Hijos de Dios vinieron ante el Altísimo, este último les mostró que Job era el mas santo y grande de todos los hombres. Como está escrito: «No has considerado a MI SIERVO JOB, que NO HAY OTRO COMO ÉL EN LA TIERRA, VARÓN PERFECTO Y RECTO, TEMEROSO DE DIOS Y APARTADO DEL MAL?»- Job 1:8.
Moisés también intimo esta misma verdad, cuando enseñó que Avraham, Isaac, Jacob, y José, a menudo tuvieron que servir a Dios en circunstancias donde no contaban con la fortitud de estar dentro de un Pueblo Judío, o de morar en la Tierra de Israel.
Moisés intimo también lo mismo, cuando dijo que, a pesar de que Yitro (Jetro) era su suegro, este último rehusó aceptar la invitación hecha por Moisés para que se incorporase a las tribus de Israel. ¿Que fue lo que hizo eventualmente Jetro? Pues simplemente volver a su tierra, y a su propia Nación. ¿Y por que rehusó Jetro vivir físicamente entre los Israelitas? Pues la realidad es que, aunque la Escritura no especifica la razón, Jetro quizás fue lo suficientemente espiritual y sabio como para entender que, la proximidad física a las tribus de Israel, no era garantía alguna de obtener el favor Divino; Jetro quizás entendió que, el Dios de Israel, esta cercano a todos aquellos que se hacen “Hijos de Israel” [aceptando el yugo de lo ordenado sobre las dos piedras], sin importar a cual Nación se hayan incorporado, ni en que tierra particular residan [como fue el caso con su nuero Moisés, quien encontró a Dios en la soledad del desierto, mientras se hallaba físicamente alejado de las tribus de Israel].
Y, el que no hay que estar en Israel (ni entre los Israelitas) para obedecer lo ordenado por Dios a Moisés, también esta ilustrado en “los Escritos”, los cuales enseñan que, el general Sirio "Naamán", aceptó servir al Dios de Israel (“He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino [solo] en Israel... de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni ofrecerá sacrificio a otros dioses, sino [solamente] a Yah”- 2 Reyes 5:15&17). Pero, a pesar de haber escogido hacerse un “Hijo de Israel” [siguiendo lo ordenado por Dios a Moisés], Naamán decidió volver a su pueblo, para servir al Creador en su propia Tierra, y entre su propia gente. Y, lo más sorprendente de todo esto, es que, a pesar de lo difícil que sería servir a Dios alejado de Israel [y de los Israelitas], el profeta de Dios (Eliseo) no solamente aceptó la propuesta de Naamán, ¡sino que hasta le dió su bendición! Como esta escrito: “En esto perdone יהוה a tu siervo: que cuando mi señor el rey entrare en el templo de Rimón para adorar en él, y se apoyare sobre mi brazo, si yo también me inclinare en el templo de Rimón; cuando haga tal, יהוה perdone en esto a tu siervo. Y ÉL LE DIJO: “VE EN PAZ”- 2 Reyes 5:18-19.
En resumen, la Torah muestra que, el hombre que quiera hacerse parte del pueblo que Moisés describe con el seudónimo de “los Hijos de Israel”, no está necesariamente obligado a mendigar la aprobación de ninguna figura o institución humana; no esta forzado a pagar grandes sumas de dinero, a fin de obtener una conversión rabínica; no esta obligado a suscribirse a ninguna comunidad Ortodoxa; ni tampoco está condenado a abandonar su Pueblo, su gente, ni su propia Tierra [para morar en cambio en Israel, o entre Israelitas].
Todo lo que el hombre necesita, a fin de convertirse en un “Hijo de Israel”, es comprometerse públicamente con hacer "lo que יהוה ha ordenado a Moisés": comenzando a sembrar el bien que agrada al Creador (es decir, obedeciendo los Diez "dichos" o mandamientos Divinos); adorar solamente a יהוה (y no a ningún ser que tenga una imagen física, o que haya habitado jamás en un cuerpo de carne y hueso); obrar con justicia, con misericordia, y con humildad; circuncidar la carne de su prepucio; guardar el día de Reposo (Shabbat); abstenerse de la inmoralidad, así como de consumir carne de cerdo y de mariscos; observar las fiestas ordenadas en la Torah por Moisés (tal y como aun lo hacen los Judíos); cubrirse con Tallit, Kippah, y Tefillim; decir el Shemah y las oraciones Hebreas diarias; no prestarse a la usura; no tomar gloria ni crédito alguna para si mismo; y estudiar día y noche la Torah.





la salvacion no depende de Jesus ni de Muhammad


La profecía a cerca de Pablo (paz sea con el), acerca del Islam, y acerca de la venida del Mesías

La Escritura Hebrea, narra que Dios escogió a un Rey (un gran líder Judío) llamado “Shaul” (Saúl). Pero, el orgullo de Shaul, y su obsesión por el poder y la prominencia, terminaron desviándole, de modo que Shaul termino siendo atormentado por un espíritu de locura (un mensajero de Satanás). Luego de que Shaul comenzase a desvariar, procedió a cometer el pecado de destruir la ciudad de los Sacerdotes (la ciudad de Nob), atentando así contra aquellos cuya responsabilidad era alentar al Pueblo a la obediencia de la Ley. Y, el instrumento utilizado por Shaul para la destrucción del Sacerdocio, así como de la ciudad de los Sacerdotes, fue un Edomita llamado “Doeg”.
El anterior relato, no es sino una alegoría profética; una profecía dirigida a los creyentes Hebreos. ¿Que significaba esta alegoría? ¿Cual era su propósito? Pues su propósito no era otro sino alertar a los creyentes Hebreos acerca de un grave peligro que habría de venir sobre ellos en un tiempo futuro; advertirles que llegaría el día cuando, de en medio de ellos, se levantaría un gran "Rey" (es decir, un gran líder de las masas). Este grande líder, utilizaría el pretexto de haber sido [alegadamente] escogido (o "ungido") por Dios, para atentar contra aquellos que tenían la responsabilidad de obedecer la Ley. Y, la forma en que lo haría, seria induciendo a un Edomita, a destruir la ciudad de los Sacerdotes, haciendo de ese modo que cesasen tanto los sacrificios, como la observación de la Ley.
Ese gran líder que atentaría contra la Ley [así como contra quienes la practicaban], no seria otro sino el apóstol Pablo; cuyo nombre original era “Saulo” de Tarso (“Shaul” es la traducción Hebrea del nombre “Saulo”). Este “Shaul” (o “Saulo”) de Tarso (paz sea con el), siempre anheló el poder y la prominencia; y por eso, mientras era aun Judío, pretendía ser mas Judío que nadie (persiguiendo con saña a todo aquel que se opusiese al Judaísmo). Del mismo modo, cuando Saulo (Shaul) se hizo Cristiano, pretendió ser el mas Cristiano de todos los Cristianos (escribiendo mas de la mitad de los libros que comprenden el NT, a pesar de nunca haber andado con Jesús, tal y como lo hicieron todos los otros apóstoles).
Al igual que sucedió con el Rey Shaul, la obsesión con la prominencia, terminó desviando a Saulo, quien (al no ser aceptado por los Judíos como el Nuevo y grande líder del mundo Cristiano) comenzó a atentar contra la observación de la Ley.
Al igual que sucedió con Saúl, Saulo comenzó a desvariar (alegando que la Ley era una maldición), y a exhibir un tipo de locura. Como esta escrito: “Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino COMO EN LOCURA” (2 Corintios 11:17). Y también dice en otro lugar, “¡OJALÁ ME TOLERASEIS UN POCO DE LOCURA! Sí, toleradme” (2 Corintios 11:1).
De igual modo, tal y como sucedió con Saúl, Saulo fue atormentado por un espíritu malo. Como esta escrito: “me fue dado un aguijón en mi carne, UN MENSAJERO DE SATANÁS QUE ME ABOFETEE, para que no me enaltezca sobremanera” (2 Corintios 12:7).
Finalmente, así como las palabras de Saúl, indujeron a un descendiente de Edom (Doeg el Edomita) a destruir la ciudad de los Sacerdotes, de ese mismo las palabras de Saulo (condenando a la Ley, y a los Judíos), alentaron a un descendiente de Edom (Tito, el emperador Romano) a destruir en la Ciudad de los Sacerdotes (Jerusalén), haciendo de ese modo cesar la observación de la Ley.
¿Es todo negativo en la anterior profecía? ¡Absolutamente no! La profecía advierte acerca del mal que, tanto a los Judíos, como a la observación de la Ley, harían Saulo y Edom (Roma, o el Cristianismo). Pero también advierte que, tanto Saúl como su familia (Pablo y el Cristianismo), caerían ante los “Filisteos”. Y, la palabra Hebrea para “Filisteos” es “Pelishtim” (los ancestros del moderno pueblo Palestinos, es decir, el Islam).
Así, la Escritura predice que, el Islam, derrotará finalmente al Cristianismo (a quien solo le quedara una pequeña simiente, así como a Saúl le quedo solamente su lisiado hijo Mefiboset). Y, ¿que sucedió luego de que Saúl y sus hijos fuesen derrotados por los Filisteos? ¡Pues que David ascendió al Trono de Israel! En otras palabras, la profecía dice que, cuando el Islam derrote finalmente al Cristianismo, David (el “Mesías”, o “Rey ungido por Dios”) volverá a este mundo, para reinar finalmente sobre todo el Pueblo de Dios (sobre todos aquellos que, sin importar su raza ni su credo, guardan los Diez mandamientos de la Ley de Dios). Como esta escrito:
«En aquel día, dice יהוה (Yah) de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, sino que SERVIRÁN A YAH SU DIOS Y A DAVID SU REY, A QUIEN YO LES LEVANTARÉ (RESUCITARE DE ENTRE LOS MUERTOS)» (Jeremías 30:8-9) Pero, ¿que significa precisamente que el Islam conquiste al Cristianismo? ¿Significa acaso que el Mundo entero habrá de hacerse Musulmán? ¡Absolutamente no! Vera, lingüísticamente, la palabra “Islam” viene de una raíz Árabe (s-l-m) que significa tanto “sometimiento” [a Dios], “paz” (salam). Así, el Islam prefigura la paz que surge del sometimiento a Dios [es decir, de la obediencia a los Diez Mandamientos de la Ley Divina]. Por el otro lado, el Cristianismo es la antítesis del Islam, pues representa la carga emocional que agobia al hombre que piensa ser incapaz de someterse a Dios [obedeciendo los mandamientos de la Ley Divina], y escoge en cambio creer que su única opción es aceptar que sea otra persona (Jesús) quien lo haga en sustitución suya.
Así, cuando la Escritura profetiza que David (el Redentor) habrá de llegar luego de que el Islam “triunfe” sobre el Cristianismo, lo que trata de enseñarnos es que, “la redención” (o “la Paz”) llegara el día en que, nuestro deseo de someternos a Dios (obedeciendo sus mandamientos), venza a nuestro instinto de dejar que “sean otros” quienes lo hagan [es decir, cuando resolvamos convertirnos a nosotros mismos en el cambio que deseamos para el resto del Mundo]. Es que, guardando los mandamientos (no mintiendo, no robando, no matando, no codiciando lo ajeno, etc), nos alejamos de la maldad. Y el profeta prometió que, el redentor, llegaría a aquellos que se alejan de la maldad [como esta escrito: “Y VENDRÁ EL REDENTOR a Sion, y A LOS QUE SE VOLVIEREN DE LA INIQUIDAD en Jacob”- Isaías 59:20].
La sumisión a los mandamientos Divinos, también hace que los hombres se hagan hermanos, y vivan en paz los unos con los otros. Y el Rey David profetizo que, este “vivir en paz y armonía”, trae la Vida eterna [como esta escrito: “Mirad cuán bueno y CUÁN DELICIOSO ES HABITAR LOS HERMANOS JUNTOS EN ARMONÍA!... PORQUE ALLÍ ENVÍA יהוה bendición, y VIDA ETERNA”- Salmo 133:1-3.
Así pues, “el reinado de David” (o “la era Mesiánica”) sera una época en la que los hombres vivirán en paz y en armonía, disfrutando de la bendición y la vida eterna. Y, esta vida eterna, sera el producto de que, el Mundo entero (Judíos, Cristianos, Musulmanes, etc), resolverá someterse a los mandamientos Divinos, y seguir el mensaje de David, cuando dice: “Apartate del Mal, y haz el Bien, y tendrás una morada eterna (es decir, ¡vivirás para siempre!)”- Salmo 37:27.
Que la paz y la gracia de יהוה (el Dios de Israel), así como la esperanza en la manifestación del reinado de su rey ungido (David), sea con todos vosotros. Amén





¿Sera posible que, a pesar de lo noble que es el relato acerca de la vida de Yeshua (Jesus de Nazaret, paz sea con el), la teología que de su persona esboza el “B'rit Ha-Dashah” (el "Nuevo Pacto"), sea el producto de la iniquidad?

La Tanak (la Escritura Hebrea) dice que, los días del hombre, son 70 años. Y, como máximo, son 80 años. Como esta escrito: «LOS DÍAS DE NUESTRA EDAD SON SETENTA AÑOS; Y, si EN LOS MAS ROBUSTOS SON OCHENTA años, Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo...» (Salmo 90:10). De este modo, la Escritura intima que la vida promedio del hombre es de 75 años. Pero tambien dice la Escritura que, los hombres inicuos, adulan y engañan a las masas, violando el pacto de Dios, y rehusando guardar los Diez mandamientos de la Ley Divina. Esa misma Escritura, tambien advierte que, estos inicuos, no llegarán a la mitad de sus días (es decir, no llegarán a cumplir los 35 o 40 años de edad). En adición, dice que serán forzados a descender al Hades (es decir, al pozo de la destrucción), como esta escrito: «EXTENDIÓ EL INICUO SUS MANOS... VIOLÓ SU PACTO. LOS DICHOS DE SU BOCA SON MÁS BLANDOS QUE MANTEQUILLA, PERO GUERRA HAY EN SU CORAZÓN; suaviza sus palabras más que el aceite, mas ellas son espadas desnudas... MAS TÚ, OH DIOS, HARÁS DESCENDER AQUÉLLOS [INICUOS] AL POZO DE PERDICIÓN. LOS HOMBRES sanguinarios y ENGAÑADORES, NO LLEGARÁN A LA MITAD DE SUS DÍAS...» (Salmo 55:20-23).
Bajo esta luz, podemos entonces preguntarnos a nosotros mismos: ¿Son verdaderas las enseñanzas que a Jesús (paz sea con el) atribuyen los Escritos Cristianos? ¿O son en cambio el producto de la iniquidad? Y, ¿Como saberlo con certeza? Afortunadamente, la respuesta a todas estas preguntas, es muy sencilla. ¿Por que? Pues porque el Salmo 55 advierte que, si las enseñanzas del Galileo eran el producto de la adulación y el engaño, entonces tenían que presentar a Jesús incitando a sus seguidores a violar “SU PACTO” (es decir, el pacto de la Ley de Dios). En adición, tenían que presentarle trayendo GUERRA; tenían que presentarle MURIENDO ANTES DE LOS 40 AÑOS; y, finalmente, tenían que presentarle DESCENDIENDO AL HADES.
Analicemos en detalle cada una de estas opciones: Según los escritos cristianos, ¿a qué nos incita Jesús? ¿A guardar el pacto de la Ley? ¿O a rebelarnos contra ese pacto? Pues el Evangelio le cita diciendo: «La Ley y los profetas eran hasta Juan...[en otras palabras, ¡olvídense de la Ley!]» (Lucas 16:16).
¿Qué dicen los Escritos cristianos que trajeron las blandas y suaves palabras del Galileo? ¿Trajeron Paz? ¿O trajeron Guerra?: Pues dicen que trajo guerra, como esta escrito: «¿PENSAIS QUE HE VENIDO PARA DAR PAZ EN LA TIERRA? OS DIGO: NO, SINO DISENSION (¡GUERRA!). Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres» (Lucas 12:51-52).
¿A qué edad dice el Evangelio que Murió el Galileo? ¿Antes de los 35 o 40 años? La respuesta es que, aunque el Evangelio no lo indica de forma explicita, se puede inferir que Jesús murió a los 33 años de edad. ¿De donde se infiere? Pues combinando el hecho de que este último comenzó su ministerio a los 30 años de edad (Lucas 3:23), con el hecho de que, el número de fiestas en las cuales [según el evangelio] aparenta haber participado, intiman que su ministerio duró cerca de 3 años y medio.
Finalmente, ¿confirman los escritos cristianos que Jesús hubiese descendido al pozo de la destrucción (Hades)? Pues ciertamente lo confirman, cuando dicen: «Varones hermanos, se os puede decir libremente DEL PATRIARCA DAVID, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y SABIENDO QUE con juramento DIOS le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, LEVANTARÍA AL CRISTO para que se sentase en su trono, viéndolo antes, HABLÓ DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO, QUE SU ALMA NO FUE DEJADA EN EL HADES (es decir, que Jesús fue en efecto forzado a descender al Hades, solo que no fue dejado allí permanentemente)» (Hechos 2:29-31).
Así pues, tanto la Escritura Hebrea, como los Escritos cristianos, son contundentes en demostrar la iniquidad que se oculta detrás de los suaves y dulces dichos que, al maestro de Galilea (paz y bendición sean con el), atribuyen los Evangelios.





What does it means that Humanity's most advanced race (the White Angle-Saxons) have fully embraced atheism, nudism, and Homosexuality? Well, have you ever met a God fearing serpent? Have you ever seen a Donkey trying to buy some clothes for himself? Ever heard of two dogs renting a private room? Of course not!.... By definition, animals don't believe in God... They don't cover their nakedness, and neither do they have any decency to keep their sexual life private... Therefore, the fact that Humanity's most advanced race (the Angle-Saxons) have fully embraced atheism, nudism, and homosexuality, simply means that Humanity have sadly gone back to it's ancient [and primitive] origins; to a time when we humans were little more than “talking animals”...










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