Cuando ore a Dios, una sus dos manos; le recordaran Sus diez mandamientos




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¿QUE CREEMOS?


1) Creemos que hay un solo libro que posee absoluta e incontaminada inspiración Divina: el libro de Dios, que יהוה (el Creador y Juez del Universo) escribió con “su propio dedo”, sobre las dos tablas de piedra (los Diez Mandamientos).

2) Creemos que, a fin de aclarar la correcta interpretación (e implementación) de sus diez mandamientos, el Creador inspiro al profeta Moisés (con la posible ayuda del profeta Josué), quien escribió la profecía contenida en sus cinco libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, y Deuteronomio (la Torah).

3) La profecía de Moisés (la Torah), no fue escrita sobre piedra, sino sobre rollos de papiro (o sobre pieles de ovejas).

4) Si el libro de Dios (los diez mandamientos) fue escrito sobre piedra, mientras que la profecía de Moisés fue escrita sobre papiro (o sobre pieles de ovejas), fue solo para enseñarnos que, así como la piedra tiene mucho mayor peso que el papiro (o que las pieles); de ese mismo modo, creer en (obedecer) los diez mandamientos, tiene mucho mayor peso que creer en cualquier profecía (la futura restauración de Israel, la futura reconstrucción del templo, la futura manifestación del Mesías, etc)

5) A consecuencia de lo anterior, creemos que la obediencia a los diez mandamientos, hace que el hombre entre en el pacto de su Creador; que obtenga el favor Divino, y que se convierta en parte del pueblo santo (apartado del mal) prefigurado por la nación Hebrea. Como esta escrito: «Y Él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra» (Deut. 4:13)

6) Por tanto, creemos que, el libro escrito por Dios (los diez mandamientos), así como los cinco libros de Moisés (que contienen su profecía), son la totalidad de la revelación Divina que el creyente necesita. Cualquier otro libro, no puede ser considerado sino comentario opcional; pues, añadirlo al anterior canon, equivaldría a robarle a Dios una porción del terreno espiritual que, en el corazón (alma) del creyente, demarcan sus diez mandamientos. Es decir, utilizar alguna otra cosa (la restauración de Israel, la reconstrucción del templo, la venida del Mesías, etc) para disminuir (dividir o diluir) el celo que, por guardar los mandamientos del pacto, debe caracterizar al verdadero creyente. Como esta escrito: «No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis (sin la innecesaria distracción que surgiría de añadir libros adicionales) los mandamientos de Yah vuestro Dios, que yo os ordeno» (Deut. 4:2)

El Camino de Dios

El bienestar eterno del ser humano, esta contenido en la Escritura que dice: “Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre. Por que Yah ama la rectitud, y no desampara a sus Santos” (Salmo 37:27-28). Y, en cuanto al significado de “hacer el bien”, este se encuentra resumido en el siguiente verso: “Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno. Y, ¿que pide el Señor de ti? Solamente hacer Justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8).
Pero, alguien podría cuestionar esta interpretación, citando el verso que dice: “Hay camino que al hombre parece derecho, pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12). ¿Como podemos corroborar que “el camino” que agrada al Creador esta en hacer lo bueno (hacer el bien encarnado en sus diez mandamientos), y no en creer en este o aquel otro dogma religioso? La manera de hacerlo, es recordar la Escritura que dice : “Bienaventurados los perfectos de camino (¿Quienes son estos perfectos de camino?...); Los que andan en la Ley de Yah. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan; Pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos. Tú encargaste que sean muy guardados tus (diez) mandamientos. ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos, para guardar tus estatutos! Entonces no sería yo avergonzado (reprendido por Dios), cuando atendiese a todos tus mandamientos. Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprendiere tus justos juicios. Tus estatutos guardaré; No me dejes enteramente. ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti. Bendito tú, oh Yah; Enséñame tus estatutos. Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca. Me he gozado en el camino de tus testimonios, más que de toda riqueza. En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras” (Salmo 119:1-16).
Así, el camino que agrada al Creador, consiste en comprometernos con guardar los diez mandamientos de su Ley, que son el Pacto de Dios con la humanidad. Todo el que deja de observar esos mandamientos, abandona el buen camino; y, en su soberbia, se expone a caer bajo maldición, como esta escrito: “Reprendiste a los soberbios, los malditos que se desvían de tus Mandamientos” (Salmo 119:21). O, como también dijo el profeta Ezequiel: “Por tanto, así ha dicho Yah el Señor, vivo yo, que el juramento mio que menosprecio, y mi pacto que quebranto, lo traeré sobre su misma cabeza” (Ezequiel 17:19).
El verdadero creyente, anhela conocer el camino de Dios que constituyen sus mandamientos, como esta escrito: “Hazme entender el camino de tus mandamientos, para que medite en tus maravillas” (Salmo 119:27). Cuando el creyente comprende el camino Divino que son los mandamientos, su corazón se ensancha, y le impulsa a desear fervientemente transitar su jornada; Como esta escrito, “Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanches mi corazón” (Salmo 119:32). Pero, el corazón del impío, no es recto para con Dios (pues esta extraviado); el impío no aborrece la maldad; y, por ende, rehúsa comprometerse con el bien encarnado en los mandamientos. Como esta escrito: “Ha dejado de ser cuerdo, y de hacer el bien. Medita maldad sobre su cama; esta en camino no bueno (pues), el mal no aborrece” (Salmo 36:3-4).
En conclusión, "el camino de Yah", es hacer el bien encargado en sus diez mandamientos (su Ley). Por eso la Escritura dice que, los justos, son aquellos que tiene su corazón puesto en la Ley de Yah: “La boca del justo habla sabiduría, Y su lengua habla justicia. La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto, sus pies no resbalarán” (Salmo 37:30-31). ¿Por que no resbalaran sus pies? Pues porque están afirmados sobre la piedra (las tablas de piedra en las cuales fueron escritos los mandamientos). Y, quien esta cimentado sobre la piedra (quien construye su vida sobre ella), vive seguro, pues descansa sobre un fundamento inconmovible. Por esto, aun los escritos Cristianos citan a Jesús de Nazaret (la paz y la bendición de יהוה sean con el) diciendo: “... Mas si quieres entrar a la vida (eterna), guarda los mandamientos... No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 19:17-19).

«En nuestro Universo moral, existen tres grandes verdades. Y, toda otra verdad etica, esta directa o indirectamente sujeta a estas tres: (1) Yah (El Creador) es Uno solo: es decir, el Creador es único; pues, en toda su Creacion, no hay nada ni nadie con igual (o mayor) perfección ética que Yah. Por eso, solo Yah es digno de reinar, pues el suyo es un Reino Bendito (estando dirigido por el mas bueno y justo de todos los Reyes; uno en el cual no hay vicio ni defecto moral alguno). (2) En términos morales, Yah ha dado a los hombres un libre albedrío, a fin de que estos tengan la libertad de escoger su futuro; decidiendo si van a hacer lo bueno (sembrar el bien), o si van a hacer lo malo (sembrar el mal). (3) Yah no habrá de juzgar arbitrariamente a nadie; pues su Juicio siempre consistirá en permitir que cada uno “coseche” (reciba de vuelta con justicia) el mismo bien (o mal) que, con su vida, haya libremente y voluntariamente "sembrado" (dispensado a quienes le rodearon)»

El Hombre, Creado a Imagen de Dios

La Torah (Escritura Hebrea) enseña que, Adonai Yah (El Creador) lo hizo todo bueno. Pero también enseña que, luego de haber creado al hombre, Yah reconoció que "no era bueno que el hombre estuviese solo" (Gen 2:18). La realidad es que, si el hombre estaba solo, ¡el causante de ello no era otro sino El Creador! Es decir, el relato de la Creación muestra que (si nos atreviésemos a decir tal cosa) el Creador hizo "cosas buenas", pero tambien hizo cosas "no tan buenas". ¿Que hizo Yah con aquello que "no era tan bueno"? Pues que procedió a reconocerlo de inmediato (por iniciativa propia, y sin necesidad de que alguien tuviese que convencerlo). Entonces, luego de reconocer aquello que "no era tan bueno", el Creador procedió a "rectificarlo" (a, por así decirlo, "enderezar lo torcido"). En el caso de Adam, esa "rectificación" consistió en proveer al hombre de comunión y armonía con otro ser humano (con "Hava", o "Eva").
Como si lo anterior no fuese ya "difícil de tragar", la Torah tambien enseña que Yah (bendito sea) creo al hombre "a su imagen y semejanza" (Gen. 1:26). ¿Que significan estas palabras? Pues que, así como Dios hizo cosas buenas, y cosas no tan buenas, de ese mismo modo el hombre (creado a imagen y semejanza de su Dios) puede tambien escoger entre hacer "cosas buenas", y hacer "cosas no tan buenas". Pero tambien significa que, así como el Creador pudo reconocer (y enmendar) aquello que "no era tan bueno" (proveyendo al hombre comunión y armonía con su prójimo); de ese mismo modo el hombre puede reconocer y enmendar sus errores, entablando una relación de comunión y armonía con su prójimo.
El anterior relato tambien nos muestra que, si bien es loable hacer "solo lo bueno”, es aun mejor cuando, luego de haber hecho lo que "no es tan bueno", tenemos suficiente humildad como para (por iniciativa propia) reconocer nuestro error, y proceder a "enderezar" lo que hemos "torcido" (nuestra relación con el prójimo, sin importar si ese prójimo es el Creador, nuestros semejantes, o nosotros mismos).
La anterior verdad, esta confirmada en el siguiente Midrash Judío (Berachot 34b): “En el (sublime) lugar donde esta de pie el penitente (entiéndase, aquel que ha reconocido su error, y procedido a enmendarlo), no puede pararse ni siquiera el que es perfectamente justo”.
En resumen, si la Torah enseña que el hombre fue creado a imagen y semejanza de su Dios, es porque el Creador (bendito sea) anhela que el hombre obre de la misma forma que obro su Creador (durante el proceso de la creación del hombre): Es decir, que escoja hacer lo bueno; y que, cuando no lo haga, tenga la humildad y la honestidad de reconocerlo, confesando su error, y procediendo a rectificarlo. Esto es lo que al presente conocemos como «Teshuvah»; palabra Hebrea que significa "volver al camino recto" ("arrepentimiento sincero", o "confesión y conversión").

Refutacion De Un Falso Proverbio: Los hijos son responsables del pecado de sus Padres

"Vivo yo, dice Yah el Señor, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel. He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá. Y el hombre que fuere justo, e hiciere según el derecho y la justicia; que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni violare la mujer de su prójimo, ni se llegare a la mujer menstruosa, ni oprimiere a ninguno; que al deudor devolviere su prenda, que no cometiere robo, y que diere de su pan al hambriento y cubriere al desnudo con vestido, que no prestare a interés ni tomare usura; que de la maldad retrajere su mano, e hiciere juicio verdadero entre hombre y hombre, en mis ordenanzas caminare, y guardare mis decretos para hacer rectamente, éste es justo; éste vivirá, dice Yah el Señor"
(Ezequiel 18:3-9)


"El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él. Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos (mandamientos) e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá"
(Ezequiel 18:20-22)


Avinu Malkeinu (nuestro Padre y nuestro Rey), ten misericordia de nuestro extraviado pais; que vuelva a la obediencia de tus mandamientos, antes de que caiga por el precipicio al cual se encamina. Oramos confiados en la promesa (Deut. 28:1-14) que hiciste por medio de Moises, quien prometio que habrias de bendecir a todo aquel que guardase tus mandamientos. Es en el nombre de tu siervo Moises (creyendo en lo prometido por el), y no en nombre de nuestro propio capricho, que rogamos a ti, oh Señor Dios Omnipotente. Amen.


Adonai Yah (bendito sea) dice esto a todos los hombres: «¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen, y guardasen todos los días (de su vida) todos mis mandamientos; (¿Para que?) para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre (es decir, para que reciban bendicion en esta vida, asi como en la venidera)! -Deuteronomio 5:29. ¡Obedezca los Diez mandamientos de la Ley de Dios, y sera bendito para siempre!


Los Diez Mandamientos De La Torah (Ley) De Dios

  1. Creer en la Existencia y Soberania de Yah ( יהוה ), el Dios que liberto a Israel de la Esclavitud Egipcia
  2. No Adorar, No Orar, Ni tampoco Servir, a algo que tenga una imagen fisica; ni a dios alguno fuera de Yah
  3. No pronunciar el Nombre de Yah en Vano
  4. Observar el día de Shabbat
  5. Honrar a nuestros Padres
  6. No Asesinar
  7. No Fornicar, ni Cometer Adulterio
  8. No secuestrar
  9. No Difamar, ni Prestar Falso Testimonio
  10. No Intentar Traer dentro de la Posesión de Uno lo Que ya Pertenece a Otra persona

«Adonai Yah dijo a Salomon: “He aqui te he dado corazon sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tu, ni despues de ti se levantara otro como tu” (1 Reyes 3:12). El Creador (bendito sea) prometio a Salomon que, en lo porvenir, no naceria hombre alguno con mayor sabiduria que la suya (esto incluiria a todos los hombres, sin importar si son profetas, mensajeros, maestros, reyes, o mesias). Asi, luego de experimentar el bien y el mal; la fama, el poder, el sexo, y las riquezas, el hombre mas sabio de todos, resumio la esencia de la Sabiduria Divina, diciendo las siguientes palabras: “El discurso ha terminado. Ya todo ha sido dicho. Honra a Dios, y cumple sus (10) mandamientos, porque eso es el todo del hombre (todo lo demas es secundario). Dios habrá de pedirnos cuentas de todos nuestros actos, sean buenos o malos, y aunque los hayamos hecho en secreto” (Eclesiastes 12:13-14, Biblia "Dios Habla Hoy"). En resumen, la Sabiduria Divina, consiste en reconocer que, por cuanto el Juez Supremo habra de juzgar un dia nuestras obras, debemos por tanto abandonar la maldad, para comenzar a hacer el bien que nos ha encomendado hacer, por medio de sus mandamientos. Esto, es todo lo que el hombre necesita para entrar en El Olam Ha-ba (La Vida Eterna); todo lo demas, es secundario; solo comentario explicativo»



«Mira, yo he puesto delante de ti hoy la Vida y el bien, la Muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Yah tu Dios, que andes en sus caminos, y Guardes sus (10) Mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado...» (Deut. 30:15-16)



«Pesa exacta y justa tendrás; efa cabal y justo tendrás, para que tus días sean prolongados sobre la tierra que יהוה tu Dios te da. Porque abominación es a יהוה tu Dios cualquiera que hace esto, y cualquiera que hace injusticia» (Deut. 25:15-16)



«Nunca se apartará de tu boca este libro de La Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Yah tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas» (Josue 1:8-9)



«Obedece mis mandamientos, y vivirás (para siempre); Y, (guarda) mi Ley, como (a) las niñas de tus ojos»- Prov. 7:2.



«La lengua y el corazón son las partes mas dulces del hombre; cuando su alma es pura, estando limpia de la injusticia, la crueldad, y el orgullo. Pero, La lengua y el corazón son las partes mas amargas del hombre, cuando su alma es impura, estando contaminada con la injusticia, la crueldad, y la soberbia.»



«Sacrifica a Dios alabanza, Y paga tus votos al Altísimo; E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás» -Salmo 50:14-15



«Cuando el Dios de los menesterosos y quebrantados habite dentro de su corazon, sera usted como las estrellas del cielo; pues la luz de sus buenas obras alumbrara la oscuridad moral de la noche que es el presente siglo»

La Estrella de David, que forma parte del Logo de la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, esta compuesta por dos triángulos a manera de “puntas de flecha”. Estas dos “puntas de flecha” son exactamente iguales,pero una de ellas apunta hacia abajo, mientras que la otra apunta hacia arriba. ¿A que apuntan estas flechas? ¿Que significan? Significan que la Creación es reciproca: es decir, que tarde o temprano se nos dará lo mismo que hayamos dado; que cosecharemos el mismo bien o mal que hayamos sembrado. Pero, ¿por que forman la imagen de una estrella? Pues para recordarnos que, así como la luz de las estrellas es eterna e inmutable, así también esta verdad (la ley de “siembra y cosecha”, o “medida por medida”) es eterna e inmutable. ¿Y que significa el nombre Divino dentro de la estrella? ¿Porque aparenta ser la imagen de un hombre cuyo brazo y pierna derecha están dislocados (quebrantados)? ¿Por que esta su espalda encorvada, como quien lleva una pesada carga? La respuesta es que encontramos a Dios en el hombre cuyo brazo no es suficientemente fuerte como para permitirle ganar su propio sustento; encontramos a Dios en el hombre cuyas piernas no son suficientemente fuertes como para permitirle “subir la escalera del éxito”; encontramos al Creador en aquel que lleva sobre sus espaldas una pesada carga. En fin, encontramos a Dios al lado de aquel cuyo corazón esta quebrantado, como dice la Escritura: «Porque así dijo el Alto y Sublime, El que habita la Eternidad, y cuyo nombre es el Santo: YO HABITO en la altura y la santidad, y CON EL QUEBRANTADO Y HUMILDE DE ESPÍRITU»- Isaías 57:15. Note que el pasaje no dice que el Señor habita con los Judíos; con los Cristianos, o con los Musulmanes; dice que habita con "los quebrantados y humildes de espíritu" (sin importar si son Judíos, Cristianos, o Musulmanes). La Escritura confirma esto cuando dice: «Cercano está ADONAI YAH (El Señor) a los quebrantados de corazón; y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU»- Salmo 34:18.
Pero, ¿Por que la letra Hebrea “yud” ( י ) hace parecer que el hombre de la imagen se encuentra dirigiéndose (orando) hacia el cielo? La respuesta es que, en el Hebreo en que que se escribió la Escritura, no había una designación separada para los números, sino que las letras tenían en si mismas un valor numérico. Y, el valor numérico de la letra “yud” ( י ) era de precisamente “10” (numero que significa algo completo y perfecto, tal y como Dios había ordenado a Israel guardar Sus diez mandamientos, a su vez símbolos de Su completa y perfecta voluntad). Es decir, el hombre que quebranta y humilla su corazón, para dejar que la voluntad de Dios (obedecer Sus Diez mandamientos) sea su propia voluntad, es un hombre completo y perfecto, que teme al Creador. Y este hombre completo y perfecto, puede estar seguro de que Dios escuchara atentamente su oración, como esta escrito: «Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará» (Salmo 145:19). Y también promete en otro lugar diciendo: «Los ojos de Adonai Yah están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos» (Salmo 34:15).


«Donde hay Soberbia, alli habra ignorancia; mas, donde hay humildad, alli habra Sabiduria (Prov. 11:2)»



¿Quien es un creyente Hebreo?

Para comenzar, la palabra “Hebreo” significa “del otro lado”. Así, el mundo esta en un lado de la balanza, y el creyente Hebreo esta en el lado opuesto de esa balanza. Es decir, el mundo no creyente, vive según sus propios principios y leyes; vive para sacrificar sus valores al dios de su propio ego, que le demanda una insaciable cantidad de poder, riquezas, sexo, fama, y adulación. En cambio, el creyente Hebreo no vive para complacer su ego, sino al Dios de Israel. Este creyente pone los principios de la Ley de Dios por encima de los principios y las leyes de los hombres. En todo lo que este creyente hace, en todo lo que dice, y en todo lo que piensa, se pregunta a si mismo, “¿Agrada esto a Adonai (Yah)?, ¿Si muriese en este mismo instante, se agradaría Dios de lo que estoy haciendo, diciendo, o pensando? ¿Seria justo que el Creador recompensase mi aptitud, o seria justo que la castigase?
Así, nadie que elija a un líder inmoral, es un verdadero creyente Hebreo. Nadie que endose a un líder abiertamente mentiroso, injusto, u oportunista, es un verdadero creyente Hebreo. Nadie que de su endoso al fraude, al chantaje, a la usura, a la extorsión, o al oportunismo, es un verdadero creyente Hebreo.
En fin, el verdadero creyente Hebreo, es aquel que rige la totalidad de su vida por la Justicia moral, política, y social, que encarna la Ley de Dios: “Apártate del mal, y haz el bien, y tendrás una morada Eterna (tendrás una porcion en la Jerusalén Celestial)”- Salmo 37:27.



«Recuerde siempre que, a los ojos del Creador, somos lo que dicen nuestras acciones y nuestras aptitudes, no lo que dicen nuestras palabras. Vivamos de suerte que nuestras acciones y aptitudes testifiquen al mundo que somos parte del verdadero Israel; el pueblo que ha sido santificado (apartado del mal) para servir a Yah, el unico y verdadero Dios»



¿Donde esta Adonai Yah (bendito sea), el Dios de Israel?

Los seres humanos, tenemos una férrea creencia en un común pero imaginario concepto: creemos en algo llamado "la nada". La mayoría de nosotros, tenemos la firme (pero errada) convicción de que debe haber una infinidad de lugares en el universo, donde no hay absolutamente nada. De hecho, creemos tanto en este concepto, que hasta tenemos un refrán que dice: "¡Las cosas no salen de la nada!". El problema con esto, es que nunca hemos observado esa "nada". Es decir, no importa a donde enfoquemos nuestros telescopios, siempre detectamos "algo"; aun si solamente es tiempo/espacio, y "radiación de fondo". Es decir, si quisiéramos observar alguna "desgarradura" (o "discontinuidad") en la "tela" que comprende el tiempo/espacio del universo, tendríamos que alquilar alguna película de ciencia ficción pues, en la vida real, esa "nada absoluta" nunca ha sido observada.
Y este es precisamente el punto de encuentro entre la ciencia, y la religión judía. Vera, quienes seguimos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, creemos que יהוה (Adonai), el Dios al cual sirvieron Avraham y Moisés (así como todos los profetas), es la fuente y el Creador de TODAS las cosas. También creemos que NO HAY NADA QUE NO HALLA SIDO CREADO POR יהוה. Así, nuestra fe postula que יהוה "era" antes de que existiera nada en el Universo; antes de que existiesen las leyes físicas, antes que existiese el tiempo, el espacio, la materia, la energía, las dimensiones, las emociones, las ideas, o aun lo que conocemos como existencia misma. Pero, esa "nada" (o "falta de existencia") que estaba presente antes de que existiese “algo”, no es la "nada absoluta" en la cual siempre nos han querido hacer creer; no es un total vacío, sin capacidad para crear cosa alguna. Esa "nada" que precedió todo, es en realidad "algo"; un "algo" que excede al tiempo, al espacio, a la materia, a la energía, a las ideas, a las emociones, y aun a la existencia misma; un "algo" con capacidad para crearlo "todo". Ese “algo” es יהוה (bendito sea) el Creador, quien “contiene dentro de si mismo" todas las cosas. Esto es similar a lo que sucedió (en sentido opuesto) con el concepto de "el tiempo". Durante miles de años, la gente se convenció a si misma de que “el tiempo” en realidad no existía; que era un artificio imaginario, inventado por los hombres a fin de proveer un marco lógico a la secuencia de eventos que se observaban; al fenómeno de “causa y efecto”. La mayoría de las personas aceptaron esa idea, hasta que llego un judío llamado Albert Einstein, y demostró que “el tiempo” no era un concepto ficticio, ni imaginario; y que, aunque no contaba con una “masa” que pudiese ser pesada; con un “color” que pudiese ser distinguido; ni con alguna dimensión física que pudiese ser medida, el tiempo contaba en efecto con una existencia propia, cambiante, e independiente; y que podía “contraerse”, y “expandirse”(acelerarse, y des acelerarse). De ese mismo modo, se nos ha hecho creer durante siglos que, si pudiéramos "deshacernos de todo" (tiempo, espacio, energía, materia, ideas, emociones, etc.) quedaríamos con "nada"; es decir, un estado de "vacío absoluto", sin potencial de creación, de cambio, ni de crecimiento. En cambio, los judíos creemos que esa "nada" que quedaría (si pudiéramos “deshacernos de todo"), no es una "nada absoluta", sino que es יהוה, el Creador del Universo (bendito sea). Para nosotros, el Creador es algo remotamente similar a "El Cero Pitagórico". Es decir, aunque el "cero pitagórico" es "la nada", es a la misma vez "el todo"; pues, si sumáramos (uniéramos) todos los números existentes (positivos, negativos, reales, imaginarios, complejos, y en todas las posibles direcciones) encontraríamos que, la suma de ese "todo" que conforman esos números, resulta ser la "nada" que es el "cero".
Lo anterior nos lleva a concluir que, la "existencia" del Creador, no puede (por definición) ser medida ni detectada por aparato científico alguno, y cualquier "dios" que pueda ser corroborado por la ciencia (es decir, a través de mediciones físicas), seguramente no es יהוה, el Creador del Universo. Es que, el hecho de que יהוה estuviera ya "allí" (si es que realmente podemos aplicarle esa descripción), antes de que existiesen el tiempo y el espacio, implica que, en su naturaleza mas intima, יהוה se encuentra "fuera" del ámbito de tiempo y espacio que circunscribe lo que comúnmente entendemos ser nuestra existencia. En otras palabras, la ciencia no puede detectar la "existencia" de algo que esta mas allá de tiempo y espacio, por no decir mas allá de la existencia misma. Intentarlo, seria algo así como que el personaje de un vídeo juego, tratase de encontrar al creador del programa de vídeo juego; pero intentando localizarlo en algún "lugar" dentro del mismo vídeo juego. Esto es simplemente imposible, pues la existencia del creador del programa, excede al programa mismo. Aunque tiene absoluto control y conocimiento de todo lo que sucede dentro del programa, el programador "no existe" dentro del programa; de hecho, la realidad es que, todo el programa, existe dentro del programador (es decir, en su mente). Asi, aunque desde la perspectiva de los caracteres del vídeo juego, el programador no existe, su "inexistencia" no significa que el programador sea una "nada absoluta", sin capacidad para crear, para crecer, y para cambiar.
La anterior linea de pensamiento, dio lugar a que, uno de los nombres que los judíos utilizamos para referirnos a יהוה, es "Ha Makom"; un nombre que literalmente significa "el Lugar". ¿Cual lugar? El lugar que, si bien no esta en ninguna parte del universo (es "cero", o "nada"), es a su vez el lugar donde se encuentran todas las partes del universo (es el "infinito", o el "todo" del universo). Es por esto mismo que, cuando la Escritura dice que alguien "vio" a Dios, que alguien "hablo" con Dios, o que alguien "oyó" a Dios, obviamente no se esta refiriendo a la manifestación mas íntima de la esencia Divina, que excede a la existencia misma; sino a alguien (o algo) que habla en nombre del Creador; alguien que le representa; ya sea este un ángel, un mensajero Divino, una voz celestial, un sueño, o algún profeta. Como esta escrito: «יהוה dijo a Moisés: "Mira, yo te he constituido dios para Faraón..."»- Éxodo 7:1.
Así, el ser humano nunca ha visto realmente a Dios. Y, en esto, la tradición Cristiana concuerda con la Judía, pues los Escritos Cristianos cierran su teología con las palabras del apóstol Juan, quien es citado diciendo: "Nadie ha visto jamás a Dios"- 1ra Juan 4:12.



«No es verdadera Libertad, la que te conduce a hacer lo que se te antoje (destruyendote de ese modo a ti mismo); la verdadera Libertad, siempre te conducira a vivir sabiamente; siendo justo, misericordioso, y humilde»



¡La buena Teología, que no se traduce en hacer bien al prójimo, no es realmente buena!

El Rabino Hanina Ben Dosa solía decir: “Aquel cuyo temor del pecado tiene precedencia sobre su aprendizaje (su conducta ética le preocupa mas que su teología)-- Su conocimiento perdurara. Pero, aquel cuyo aprendizaje tiene precedencia sobre su temor del Cielo-- su aprendizaje no perdurara. Como esta escrito: «El Temor del Señor (de Su juicio por nuestros Pecados) es el principio de la Sabiduría» (Salmo 111:10).
La Tanak dice así: «Decid de los justos, cuando son buenos, que comerán el fruto de sus obras» (Isaías 3:10). Pero, ¿es concebible que exista un hombre justo que sea bueno, y otro hombre justo que no sea bueno? La respuesta es: “aquel que es bueno para con el Cielo, y bueno para con los hombres, es un hombre justo que es realmente bueno. Pero, si es bueno para con el Cielo, y no para con los hombres, entonces es un hombre justo, que no es realmente bueno”. Similarmente leemos: «Ay del hombre perverso que es malo; porque se le dará la recompensa de sus manos» (Isaías 3:11). Nuevamente, ¿es concebible que exista un hombre perverso que sea malo, y otro hombre perverso que no sea malo? La respuesta es: “aquel que es perverso para con el Cielo, y perverso para con los hombres, es un hombre perverso que es realmente malo. Y, quien es perverso para con el Cielo, pero no lo es para con los hombres, es un hombre perverso que no es realmente malo”. Así, es nuestro “fruto” (la conducta ética que mostremos a nuestro prójimo), lo que validara (o refutara) nuestra teología.



«Cuando el hombre abandona la Ley de Dios (los Diez mandamientos), termina aplaudiendo la inmoralidad, como esta escrito: "Los que se apartan de La Ley, aplauden a los malvados; pero, los que la obedecen, se oponen a ellos"- Prov. 28:4»



La Ley de Siembra y Cosecha

Haz tu mas honesto y sincero esfuerzo por no hacer a otros el mal que odiarías que otros te hicieran a ti mismo; por hacer a otros el bien que desearías que otros te hicieran a ti mismo; y por amar para los demás aquello que amarías para ti mismo. Si haces todo el bien que te sea posible, el Juez Justo (bendito sea) te recompensara, haciéndote todo el bien que le sea posible. ¡Y nadie puede ganarle a Dios, cuando de hacer bien a otros se trata!



¿Que significa ser un hombre Manso?

Un hombre manso, es aquel que es humilde; aquel que no se avergüenza de reconocer que ha obrado mal; el que puede reconocer sus errores, y decir "por favor, perdóname"; es aquel que no se hace a si mismo demasiado importante. Y, ¿Quien es un ejemplo de alguien que NO era manso? Pues el Rey Jeroboam, quien prefirió terminar en el infierno, antes que humillarse a reconocer que la casa de David (que adoraba al Dios verdadero, en el verdadero Templo de Jerusalén) era mas digna que la suya propia (que adoraba los falsos dioses que eran los becerros de Oro, en el falso santuario de Betel).¿Donde enseña esto el Judaísmo? Pues en el siguiente Midrash (Sanh.102a): «Con todo esto, no se apartó Jeroboam de su mal camino...» (1 Reyes 13:33). ¿A que hace alusión el pasaje, cuando dice “Con todo esto...”? Pues a que (como dijo el Rabino Abba) El Creador agarro a Jeroboam por sus vestidos, y le dijo: “ ¡Arrepiéntete, y Yo, Tu, y el hijo de Isaí (el rey David) caminaremos juntos en el Jardín del Edén!”. ¿Pero quien (pregunto Jeroboam) ira a la cabeza? A lo cual Dios contesto, “El hijo de Isaí estará a la cabeza”. Entonces Jeroboam replico diciendo, “Si es así (y no soy yo quien recibirá la gloria de ostentar el primer lugar), no quiero tener parte de ello (prefiero quedar excluido del Jardín del Edén)».
Así, la falta de mansedumbre de Jeroboam (su anhelo de ser el mas grande de todos) le impidió tener vida en el mundo que ha de venir. Y es por esto mismo que los maestros del Judaísmo Universal han enseñado que, aquel que quiera ser grande, tiene que anonadarse a si mismo (considerarse inferior a los demás, de suerte que no se le haga imposible servir a su prójimo).



«Un Midrash cita a Judah Ben Temah diciendo: Ama al Cielo, y ten también temor del Cielo; de modo que tanto el regocijo como el temblor estén contigo cuando obedezcas los mandamientos. Si haz cometido una leve falta contra tu prójimo, que parezca a tus ojos una seria ofensa (de modo que te sea difícil volverla a cometer); Si le haz hecho un grande bien, que sea a tus ojos como una pequeña nimiedad (de modo que evites creer que haz hecho algo realmente grande; y, sintiéndote satisfecho, no vuelvas a hacerlo). Por el otro lado, si tu prójimo te ha hecho un pequeño bien, consideralo como algo grande (así, darás gracias a tu prójimo; quien, sintiéndose honrado por ello, sentirá la motivación de volver a hacer otro bien). Pero, si te ha hecho un grande mal, consideralo una nimiedad (así, viendo que no ha logrado ofenderte con sus palabras, alentaras a tu prójimo a desistir de calumniarte)»



LA MENTALIDAD DEL JUDIO

Aunque parezca difícil de creer, ser Judío tiene muy poco que ver con la religión Judía, o con creer en esta o aquella otra interpretación teológica. De hecho, hay una inquietante cantidad de personas que, a la misma vez que se presentan a si mismos como la norma de lo que significa ser judio, en realidad no tiene la mas remota idea de lo que ello significa.
Es que, ser judío, es incorporar en nuestra psiquis un estado particular de conciencia. Y esta conciencia surge cuando internalizamos la noción de que la existencia no es algo sin propósito, no es irracional, no es fortuito, ni tampoco aleatorio. Todo es el producto de un orden lógico y racional que pernea todo el universo y es parte integral de la Creación.
El misticismo Judío describe este orden racional con el nombre de “Hokhmah” (o “Sabiduría”). Si bien es cierto que Hockmah no es el Dios único e infinito (Ein Sof), no es menos cierto que Hockmah es una emanación de aquel que es la corona (Keter) de todas las cosas. Así, Hockmah (La Sabiduría), es tradicionalmente descrita como “El Padre de todo lo Creado”. Curiosamente, los filósofos Griegos llegaron a similares conclusiones. Estos utilizaban la palabra griega “logos” para referirse a ese principio racional que entendían perneaba todas las cosas. Así, el Judío es la persona que, consciente o inconscientemente, adopta como norte de su vida ese principio racional (o sabiduría) que los místicos Judíos llamaban “Hockmah”, y los filósofos Griegos llamaban “logos”.
El Historiador Judío Flavio Josefo narra que, cuando la expedición militar de Alejandro el grande paso por la tierra de Israel, varios Judíos decidieron unirse a su ejercito. Entre aquellos, hubo un Judío llamado Mossolam. Este Judío era particularmente diestro, tanto con el arco, como con la cabalgadura. Flavio Josefo narra que, en un momento dado de la marcha, el ejercito Griego se detuvo. Cuando Mossolam pregunto por la causa del retraso, se le informo que estaban esperando por el augurio que daría un ave que allí se encontraba: Si el ave volaba hacia adelante, les prediciendo que debían continuar hacia adelante; pero, si el ave retrocedía, significaba que el ejercito debía retroceder. Mossolam medito un instante en el asunto, y luego pidió que le mostrasen donde se encontraba la susodicha ave. Cuando se le mostró el árbol donde esta estaba asentada, Mossolam saco su arco y, apuntando hacia el ave, procedió a traspasarla con una flecha. Viendo muerta al ave, la multitud comenzó a increpar y a maldecir al Judío que les había privado de la dirección Divina. Pero Mossolam les respondió diciendo: ¿Pero es que no entendéis lo que ha sucedido? ¿No veis que esta ave no podía predecir futuro alguno, pues de así haber sido, no habría llegado hasta aquí, sabiendo de antemano que Mossolam el Judío habría de matarla?
Note como, en la historia que acabamos de citar, resalta el hecho de que, la fe de aquellos Griegos estaba basaba en pura superstición; no en nada que resistiese el juicio racional de la lógica, ni del sentido común. A diferencia de los paganos, el creyente Judío cuestiona, analiza, y aplica una lógica rigurosa. No porque sea rebelde, o porque busque excusas para obedecer la voluntad Divina, sino porque esta es la verdadera naturaleza de la fe revelada por Dios a Israel. Es decir, la fe Judía nunca se fundamento en las emociones (que son momentáneas y variantes), sino en la certeza de la lógica y el sentido común; en esa Sabiduría (Hockmah) eterna que sostiene y pernea todo el universo.
Por esto es que, aun cuando las circunstancias externas sean suficientemente duras como para menoscabar el entusiasmo con el que el Judío ejerce su fe, esta permanece incólume, pues esta fundamentada en verdades lógicas y objetivas. Un buen ejemplo de esto lo provee la historia de Gedeón (Jueces 6): La Tanak dice que Gedeón se hallaba sacudiendo trigo, escondido de los enemigos Madianitas. De repente le aparece un mensajero de Dios, que le dice: “El Señor (Yah) esta contigo, varón esforzado y valiente” (Jueces 6:12). La contestación que da Gedeón al mensajero, fue la misma que dio Mossolam (así como la que daría todo buen creyente Israelita): analizarlo todo con objetividad, y con sabiduría. Gedeón reconoce que, desde una perspectiva puramente lógica, la historia confirma que el Creador había dado a Israel muestras incuestionables de su realidad. Pero, a la misma vez, reconoce que las presentes circunstancias aparentaban poner en entredicho esa innegable realidad histórica: “Ah, señor mío, si Yah está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Yah de Egipto? Y ahora Yah nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas” (Jueces 6:13).
Note como el mensajero de Dios no muestra molestia alguna con el racional análisis que acaba de hacer Gedeón, y mucho menos da muestra de estar molesto por “la incredulidad” de este creyente. De hecho, como el Creador sabia que el cuestionamiento de Gedeón había sido sincero y honesto, Yah procedió a fortalecer la debilitada fe de Gedeón, obrando un milagro personal: “Entonces el ángel de Dios le dijo: Toma la carne y los panes sin levadura, y ponlos sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo hizo así. Y extendiendo el ángel de Yah el báculo que tenía en su mano, tocó con la punta la carne y los panes sin levadura; y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel de Yah desapareció de su vista” (Jueces 6:20-21).
Algo similar sucedió con nuestro padre Avraham, el padre de todos los Judíos. La tradición oral dice que, cuando nació Avraham, los sabios del Rey Nimrod vieron salir en los cielos una nueva estrella. Como resultado, advirtieron al rey que había nacido uno que opacaría la gloria de Nimrod. Entonces, los padres de Avraham procedieron a esconderle en una cueva, durante los primeros tres años de su vida.
Una noche, Avraham salio de su cueva, y viendo las estrellas del cielo, exclamo: ¡Estas son el Creador! Entonces, procedió a adorarlas. Pero, cuando mas tarde vio salir la luna, que opacaba las estrellas, se corrigió a si mismo diciendo: ¡estaba equivocado, esta luna es el Creador!, Y procedió a adorarla. Pero, cuando en la mañana vio salir el sol, opacando así tanto a la luna como a las estrellas, se dijo a si mismo: No son la luna ni las estrellas, pues el Sol las opaca: ¡el Sol es el Creador! Pero, al final del día, cuando vio al sol menguar, se dijo a si mismo: “El Sol no puede ser el Creador, pues también declina y se apaga”. Entonces razono acerca de lo que había observado, y concluyo que debía adorar a aquel que había Creado el sol, la luna y las estrellas.
Ese fue el renacer del monoteísmo: un niño de tres años (que, con el pasar del tiempo, se convertiría en el padre espiritual, de todos los judíos) que descubrió a Dios de forma lógica y racional.
La tradición Judía narra que, muchos años después, Nimrod volvería enfrentarse con Avraham, a fin de intentar hacerle desistir de su fe en el Creador, para hacerle en cambio adorar lo creado: «Nimrod dijo a Terah, ¿Que castigo impondremos a tu hijo Avraham (que destruye mis ídolos)? ¡Ningún otro sino ser quemado! Entonces Nimrod se volvio a Avraham y dijo: “Inclinate ante el fuego, y seras salvo”. Pero Avraham respondió: “Quizás deba inclinarme ante el agua, pues esta apaga el fuego! A lo cual Nimrod respondió: “Muy bien, inclinate entonces ante el agua”. Pero Avraham riposto: “Si es así, quizás debería entonces inclinarme ante las nubes, pues estas cargan el agua (siendo así mas poderosas)”. Nimrod dijo: “Inclinate entonces ante las nubes”. Avraham riposto: “Quizás deba inclinarme ante el viento, pues este dispersa las nubes”. Nimrod dijo: “Inclinate entonces ante el viento”. Avraham riposto: “¿Por que entonces no inclinarme ante el ser humano, que puede retener el viento en sus pulmones? Si extendiésemos la linea de pensamiento de nuestro padre Avraham, tendríamos que añadir que la muerte es aun mas fuerte que el hombre (que es por naturaleza mortal); y que esta a su vez es conquistada por la vida; pues, aunque el hombre es perecedero, sus hijos y descendientes continúan propagándose. Asi, en el ultimo analisis, no debemos inclinarnos ante nada creado, sino solamente ante el Dios que da “Hai” (“vida”, o “existencia”) al Olam (“mundo”, o “universo”); como esta escrito, “Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por la Vida (Hai) del mundo (Olam)...” (Daniel 12:7).
En resumen, nadie que sea demasiado crédulo, puede ser un buen creyente Judío. Tampoco puede serlo nadie que acepte un dogma, una interpretación teológica, o un código moral, solo porque lo dijo este o aquel otro noble personaje (Moisés, Jesús, Pablo, Muhammad, Baal Shem Tov, etc). La fe del Judío, tiene que estar cimentada en la inmutabilidad de la sabiduría Divina, en el sentido común, y en la vida ética que el mismo Creador ha modelado en su Ley para quienes le sirven. Esta Celestial fe nunca parte de la ciega credulidad, de la efervescencia emocional, o de la superstición popular.





«En el Nombre de יהוה (Adonai Yah, el Dios de Avraham), el Supremo y Verdadero Dios, Rey, Juez, Y Salvador; Aquel que es perfectamente Justo, Misericordioso, y Humilde; el Dios de todos aquellos que, sin importar su raza, o su credo, están comprometidos con el bien, y la moral, teniendo un corazón contrito y humillado. Y, en el nombre de Moshe Ravenu (Moisés nuestro maestro); varón de Dios, y Paradigma de todos los profetas y mensajeros Divinos»




El que practica y promueve la abierta Homosexualidad, no tiene salvación alguna; sino que esta destinado a Gehinnom (el infierno Judío). Por eso, la Escritura nunca menciona a ningún Homosexual que se hubiese arrepentido. De hecho, note que los ángeles que fueron a destruir a Sodoma, procedieron a salvar a Lot y a su familia, pero no hicieron el menor esfuerzo por disuadir a ninguno de los Sodomitas: No les presentaron ningún "plan de Salvación", y ni siquiera les alentaron a abandonar su asquerosa e inmoral conducta, a fin de que pudiesen arrepentirse, y salvar de ese modo sus vidas del Fuego deparado para ellos [prototipo del tormento en Gehinnom]. Es que, quien promueve y justifica la abierta Homosexualidad, ha endurecido tanto su corazón, que en efecto ha entregado su alma a Ha-Satan. Y, como su cuerpo y su alma están poseídas por demonios, ya no queda en esta persona conciencia alguna, que pueda darle la esperanza de proceder al sincero arrepentimiento.





El Mensaje De Toda La Escritura Hebrea


¿Que es el Judaísmo Universal?

El Judaísmo Universal, es la restauración de la ética Hebrea que, en tiempos de nuestro maestro Moisés (paz y bendicion sean con el), caracterizo a la antigua religión Judía. Esta revelación Divina, enseña que, no importando la religión ni la teología que profese un individuo, este no tendrá parte segura en el Olam Haba (la Vida Eterna), sino hasta que renuncie a la maldad, y se comprometa con producir su mas sincero esfuerzo por hacer el bien que agrada al Creador. Este bien, esta encarnado en los diez mandamientos, grabados sobre las dos tablas de piedra dadas a Moisés




Dios Quiere Que Creamos En Moises Para Siempre



La Revelación Divina Dada A Moisés

El Dios de Israel (bendito sea), mostró a Moisés nuestro maestro (paz sea sobre el) la Ley que rige Su creación. Esta Ley, conocida como “Ley de Medida, por Medida”, es a menudo también llamada “Ley de Causa y Efecto”, o “Ley de Siembra y Cosecha”. Y, esta es la razón, para que la Escritura Hebrea diga lo siguiente: «PORQUE ÉL (YAH) PAGARÁ AL HOMBRE SEGÚN SU OBRA, Y LE RETRIBUIRÁ CONFORME A SU CAMINO» (Job 34:11). Y también: «Porque TÚ (YAH) PAGAS A CADA UNO CONFORME A SU OBRA» (Salmo 62:12). Y mas adelante: «El que mira por tu alma (Yah), Él lo conocerá, Y DARÁ AL HOMBRE SEGÚN SUS OBRAS» (Proverbios 24:12); Y también Isaías lo confirma, cuando dice: «... MIS ESCOGIDOS DISFRUTARÁN LA OBRA DE SUS MANOS» (Isaías 65:22).
Así, el hombre que desee que se le muestre misericordia, debe primero mostrar misericordia; El hombre que desee ser tratado con justicia [por su prójimo], debe primero tratar con justicia [a su prójimo]; el hombre que quiera ser amado por sus semejantes, debe primero amar a sus semejantes; el hombre que desee ser perdonado, debe primero perdonar; el padre que desee la honra y consideración de sus hijos, debe primero honrar y considerar a sus [propios] padres; el hombre que anhela que se le muestre amistad, debe primero mostrar amistad; el que desee “recibir” felicidad, debe primero “dar” felicidad; el que desee ser bendecido por el Creador, debe primero bendecir al Creador.
Finalmente, el hombre que desea que יהוה (Yah) le honre, dándole vida [eterna], debe primero honrar a יהוה , dándole su propia vida; es decir, viviendo para obedecer los mandamientos de Yah (no robes, no mates, no mientas, no forniques, no adulteres, etc) y confiando en su Palabra [no en la vana opinión de hombres inmorales], como esta escrito: «Así ha dicho Yah: MALDITO EL VARÓN QUE CONFÍA [CIEGAMENTE] EN [LA OPINIÓN DE] EL HOMBRE, Y PONE CARNE [PERECEDERA] POR SU BRAZO [POR SU FORTALEZA Y CONFIANZA], y su corazón se aparta de [la completa confianza en] Yah. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el mal, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. [Pero] BENDITO EL VARÓN QUE CONFÍA EN יהוה (YAH), Y CUYA CONFIANZA ES YAH. PORQUE SERÁ COMO EL ÁRBOL PLANTADO JUNTO A LAS AGUAS, QUE JUNTO A LA CORRIENTE ECHARÁ SUS RAÍCES, Y NO VERÁ CUANDO VIENE EL CALOR, SINO QUE SU HOJA ESTARÁ VERDE; Y, EN EL AÑO DE SEQUÍA, NO SE FATIGARÁ, NI DEJARÁ DE DAR FRUTO. Engañoso es el corazón [del hombre que no confía en Yah], mas que todas las cosas, y perverso; ¿quien lo conocerá? YO יהוה , que escudriño la mente, QUE PRUEBO EL CORAZÓN, PARA DAR A CADA UNO SEGÚN SU CAMINO, SEGÚN EL FRUTO DE SUS OBRAS» (Jeremías 17:5-9)




Si los jóvenes te dicen: “¡Construyamos el Templo! (los derechos humanos, la Democracia, la Globalización, el Capitalismo, la igualdad de sexos, etc)”- no los escuches. Pero, si los ancianos te dicen “¡Destruyamos el Templo!”- escúchalos. Es que, el “construir” de los jóvenes, a menudo conlleva destrucción; mientras que, el “destruir” de los ancianos, a menudo conlleva construcción.



NOTA: Para descargar una copia del libro que describe tanto la fe como la practica del conjunto de ideas y valores conocidas como "Judaismo Universal", por favor teclee en el encabezado de esta pagina, sobre el eslabón que dice "El Libro de La Verdad".




Los Seis Pilares del Judaismo Universal

  1. Un Supremo Dios, Rey, Y Mesias: "יהוה" ("Yah", El Dios de Avraham)
  2. Un Supremo Profeta y Maestro- "Moshe Ravenu" (Moisés Nuestro Maestro)
  3. Una Suprema Ley Y Pacto- Los Diez Mandamientos, escritos por Adonai (no por el hombre) sobre "Las Dos Tablas de Piedra"
  4. Una Suprema Escritura Sagrada- "La Torah" (Los Cinco Libros de Moisés)
  5. Una Suprema Familia de Fe- "La Casa De Israel" (la familia universal de creyentes prefigurada por la Nación Hebrea)
  6. Una Suprema Teología- "Medida por Medida" (ley de Siembra y Cosecha); es decir, temer a Yah, quien un día habrá de juzgar a todos con justicia; devolviendo a cada uno el mismo bien (o mal) que durante su vida haya escogido libre y voluntariamente sembrar. Y, prepararnos para ese juicio, buscando a Yah en oración, con un corazón contrito y humillado; renunciando a toda especie de maldad; y comprometiéndonos con el bien encarnado en Sus Diez Mandamientos, según los exponen los estatutos, las ordenanzas, los Ritos, y las Alegorías de la Ley de Moisés




La Verdad Del Judaísmo Universal





Si sigue usted con fidelidad lo ordenado por Moshe ravenu (no idolatres a nada ni a nadie fuera de יהוה, no robes, no mates, no adulteres, no levantes falso testimonio, honra a tus padres, Guarda el día de Shabbat, etc), le aseguramos que [al igual que sucedió con Israel] Moshe le conducirá hasta la Tierra Prometida (Figura del Mundo que pronto ha de venir). Pero, si actúa usted como Korah (Coré); rechazando lo dicho y ordenado en las dos tablas de Piedra por Moisés, hay una gran posibilidad de que acabe igual que como acabo Korah; quien fue gravemente castigado, siendo forzado a descender al centro de la Tierra (un sitio que aun los antiguos sabían que ardía con fuego)





La cura para tu Depresión

La teología Cristiana, a menudo conduce a sus seguidores a la depresión, a la bipolaridad, y al odio. ¿Quieres salir de tu depresión? Pues comienza a meditar día y noche en la Ley de יהוה, agarrándote de la Escritura que dice: «Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley (Torah), sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien» (Josué 1:8). Yo también fue Cristiano, durante varias décadas, y también experimente la severa depresión que tu ahora experimentas. Pero, puedo dar fe de que, si obedeces ese mandamiento, y comienzas a estudiar seriamente la Torah, poco a poco la depresión desaparecerá. Es que, según vayas estudiando Torah, iras descubriendo verdades maravillosas, que causaran en ti un sublime estado de fascinación; y, el desasosiego de la depresión, es naturalmente cancelado por ese estado de maravillosa fascinación. ¡No tengas temor, pues el Dios de Israel (יהוה), ha puesto en su Torah toda la Luz que necesitas para que se disipen las tinieblas de tu depresión!





Solo un Rey Necio, esperaría la perfecta obediencia de sus súbditos

Solo un Rey necio, esperaría que sus súbditos cumpliesen perfectamente todas la leyes de su Reino. Pero, ¿por que imponer esas Leyes, si de antemano sabe que no serán cumplidas? Pues porque, el Rey sabio, no espera que sus súbditos sean perfectos; sino que caminen hacia la perfección [aun sabiendo que nunca la alcanzarán]. Y es por eso que, la Ley de Dios, no imponía castigos sobre los pecados privados, sino solo sobre aquellos que fuesen cometidos en publico, ante la vista de al menos dos testigos. Es que, mientras las acciones de una persona, demuestren que aun reconoce cual es el bien que debe perseguir, y cual es el mal que debe abandonar, la persona aun camina hacia la perfeccion.
Historia de un joven creyente, que vino ante su rabino, para decirle: “Rabino, tengo un serio problema” El rabino respondió: “¿Cual?”; El Joven: “Cada vez que veo a la mujer de mi vecino, me vienen pensamientos de fornicación y adulterio, y esto me avergüenza mucho, y me hace dudar de mi fe. ¿Estará Dios enojado conmigo?”. El rabino contestó diciendo: “No hijo mio, Dios no está enojado contigo. ¿Te avergüenzan realmente tus pensamientos?”; “Si, rabino, me avergüenzan mucho”, respondió el joven; A lo que el Rabino constestó: “Mientras el adulterio y la fornicación te avergüenzen, continuaras siendo un creyente. El día que dejes de avergonzarte de ellos [de modo que no te importe fornicar ni adulterar en público] habrás dejado de ser un creyente”.





Si la escritura Hebrea es verdadera, entonces el Evangelio tiene que ser falso

La veracidad de la escritura Hebrea (Torah), no depende de la veracidad del evangelio; pero, la veracidad del Evangelio, depende totalmente de la veracidad de la Torah. ¿Por que? Pues porque la Torah no alega ser el cumplimiento del Evangelio, sino que es el Evangelio, el que alega ser el cumplimiento de la Torah. Así que, siempre que el Evangelio difiera o contradiga lo dicho o prometido en la Torah, no tenemos otro remedio que asumir que, es el Evangelio [y no la Torah] el que esta equivocado. ¿Por que? Pues porque, si el Evangelio “no cumple” lo dicho y prometido en la Torah, entonces sería ridículo reclamar que el Evangelio es “el cumplimiento” de la Torah. En otras palabras, si la Torah dice que “Dios no es hombre, ni hijo de hombre” (Números 23:19); y viene después El evangelio, y reclama que Dios es en efecto aquel “hijo del hombre” que vendrá un día a juzgar al mundo (Mateo 16:27), entonces no nos queda otro remedio que asumir que la torah esta correcta, y que el evangelio se equivoca; pues, su reclamo “no cumple” lo dicho y prometido en la torah (que es el alegato sobre el cual se fundamenta la veracidad del Cristianismo).





¿Es Jesús el príncipe de paz mencionado en Isaías 9:6?

Tanto el Islam, como el Cristianismo, son teologías perfectamente validas ante el Padre Celestial. Y, son tan aceptables para su hijos espirituales, como lo seria para un padre terrenal el que, sus hijos terrenales, creyesen en la realidad de Santa Claus [o de la lucha libre]; o el que sus hijas creyesen en la Cenicienta. Es decir, son aceptables para los que todavía son “niños” en la Escritura Hebrea; aquellos que nunca la han estudiado con profundidad. Pero, para el creyente maduro [aquel que conoce a fondo la Escritura], estas teologías no non aceptable; y, el Padre Celestial, no se agrada de que, sus hijos adultos, asientan con ellas. Veamos un ejemplo: la Escritura Hebrea dice así: «Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz» (Isaías 9:6).
La Teología Cristiana, postula que, el anterior pasaje, era una profecía acerca de la encarnación de Dios en la persona de un hombre llamado Jesús de Nazaret (paz sea con el). Pero, para el creyente Hebreo, es obvio que el pasaje no es literal, y mucho menos puede interpretarse como una profecía acerca de la futura llegada de Jesús de Nazaret. ¿Por que? Pues porque, los sabios de Israel, jamas habrían incluido el Libro de Isaías en el Canon Hebreo, si hubiesen creído que ese libro profetizaba que el Padre Eterno [Dios] un día se haría un hombre. ¿Y por que? Pues porque esto habría violado lo enseñado en la Torah, que dice: «DIOS NO ES HOMBRE, para que mienta, NI HIJO DE HOMBRE para que se arrepienta» (Números 23:19). En adición, los Evangelios nunca muestran a nadie llamando a Jesús “Padre Eterno”; no le llamaron así sus familiares, no le llamaron así sus amigos, y ni siquiera sus apóstoles. De hecho, el mismo Jesús, aclaró que tenia un Dios (el Padre Eterno); y que, ese Dios, era una persona distinta a él [y por ende capaz de abandonarle]. Como esta escrito: “DIOS MÍO, Dios mío, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO? (Mateo 27:46). También habría que recordar que Jesús enseño que, el Padre, era superior a él [y por ende, era una persona distinta, pues nadie puede ser superior a si mismo], como esta escrito: «Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; PORQUE EL PADRE MAYOR ES QUE YO» (Juan 14:28).
Finalmente, y según los Evangelios, el hombre llamado Jesús de Nazaret [a quien el Cristianismo describe como “el príncipe de Paz”] a menudo se refirió a si mismo con el epíteto de “el Hijo del Hombre” (Mateo 10:23, 12:32, y 9:6, entre muchos otros); pero, la Escritura Hebrea prevenía a Israel, a fin de que estuviese apercibido contra cualquier “Príncipe de Paz”, o “Hijo de Hombre” que pretendiese ser el Salvador espiritual del pueblo Hebreo. ¿Donde advierte esto la Ley? Pues en el pasaje que lee: “NO CONFIÉIS EN LOS PRÍNCIPES, NI EN HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN” (Salmo 146:3, Versión Reina-Valera).





¿Por que aborrece יהוה (el Dios de Israel) la idolatría?

La Escritura Hebrea (Torah) postula que, en su mas intima esencia, יהוה (el Dios de Israel) no solamente es infinito, sino que es moralmente perfecto, y no posee ninguna limitación humana. Por eso, el Creador nos ordena adorarle solo a el, y no a nada que sea finito, o que posea limitaciones humanas (hombres, animales, fenómenos naturales, la luna, algún planeta, las estrella, las constelaciones, etc). Es que, cuando damos incondicional pleitesía (idolatramos) a algo que sea limitado, o que posea defectos humanos, tarde o temprano alguien nos echara en cara las limitaciones y debilidades de nuestro ídolo. Y, ante tal situación, nos veremos forzados a mentir, a fin de negar que nuestro ídolo tenga las limitaciones y defectos que se le atribuyen. Y, cuando mentimos, y pretendemos creer nuestras propias mentiras, corrompemos nuestras almas, pues violamos el mandamiento Divino que dice: “¡No dirás falso testimonio!” (Deut. 5:20). Entonces, la frecuente violación de este mandamiento, logra insensibilizarnos, de suerte que terminamos violando todos y cada uno de los mandamientos, y viviendo una vida de inmoralidad [de mentira, de robo, de adulterio, de deshonrando a nuestros padres, etc]. Y, es por esto que, el Dios de Israel, abomina la idolatría de todo aquello que pueda representarse por medio de una imagen física [pues ello implica que es algo limitado]. Es que, la idolatría de cualquier cosa, fuera del perfecto e infinito Dios de Israel (יהוה), conduce siempre a la inmoralidad.





«La Teología Cristiana acerca de "La Gracia", a menudo conduce a sus mejores adeptos a justificar crasas aberraciones éticas y morales. Un buen ejemplo de ello, podría ser el caso del Pastor Juan Antonio Moreno Ponce, quien ministra a través de Radio Clamor Familiar (89.3 FM), desde Tampico (Tamaulipas, Méjico). Mientras participaba en un foro publico, el honorable Pastor, utilizo un lenguaje Soez y de odio hacia los Judíos en general. Cuando se le pidió que justificase tanto su odio como su lenguaje, el Pastor alego que, como los Evangelios presentan a Jesús maldiciendo a los Judíos, pues [como seguidor de Jesús] el también tenia derecho a maldecirlos. Y esto es un claro ejemplo de la inmoralidad y la maldición a la que puede conducir la teología Cristiana; que permite al creyente imitar el odio que muestra el Evangelio a todo lo que sea Judío, sin necesidad alguna de imitar el amor que mostró Jesús hacia el pueblo Judío, así como su obediencia a la Ley Judía; Una Ley donde [hablando acerca de la descendencia de Abraham] el Creador advierte diciendo: "Malditos los que te maldijeren, Y benditos los que te bendijeren" (Génesis 27:29)»




Maldiciones del Pastor Juan Antonio Moreno Ponce




"Y LE FUE CONTADO POR JUSTICIA, DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN, PARA SIEMPRE”- Salmo 106:20-31.... Finees recibió la Justificación Divina, como resultado de haber obedecido la Ley (los Diez Mandamientos), que prohibía [y castigaba] el adulterio [y la fornicación]. Así, todo aquel que, al igual que Finees, obedezca la Ley, obtendrá también la misma Justificación Divina. Como confirmó el Galileo (paz y bendicion sean con el), cuando dijo: «Cualquiera que quebrante uno de ESTOS MANDAMIENTOS muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el Reino de los Cielos; mas CUALQUIERA QUE LOS HAGA Y LOS ENSEÑE, ÉSTE SERÁ LLAMADO GRANDE EN EL REINO DE LOS CIELOS» (Mateo 5:19).





El Ignorante, niega y asegura rotundamente; Pero el sabio, duda


El hombre que pretende ser "Liberado" de Dios, a menudo termina "Esclavizado" de los Hombres [como han demostrado los ateos y totalitarios regímenes comunistas]. Es que, la Ley de siembra y cosecha, dicta que el Hombre no tenga asegurado su bien ni su libertad, sino hasta que se haga esclavo del bien y la libertad a la que le obliga la obediencia a los [diez] mandamientos Divinos.




La Sabiduria oculta en Los Cielos

La Suprema y absoluta Palabra de Dios, no esta limitada a algún libro escrito por la mano del hombre, sino que esta contenida en el libro escrito por la mano misma del Creador. Ese libro, no es otro que los Cielos. Por eso dice la Escritura: «Para siempre, oh Yah, PERMANECE TU PALABRA EN LOS CIELOS» (Salmo 119:89). ¿Y cual es el mensaje Divino contenido en los Cielos? Pues el que nos enseña Moisés, a partir del mismo primer verso de la Torah: «En principio creó Dios los cielos…» (Gen. 1:1). En el original Hebreo, el anterior verso lee así: “Be reshit bara Elohim et ha shamaim…”. Pero, “Be reshit” no solamente puede traducirse como “en principio”, sino también como, “con principio”. Es decir, el texto podría también leerse del siguiente modo: “Con principio, creó Dios los shamaim...” ¿De que “principio” se habla? Pues del principio [o "sabiduría"] que se esconde en "shamaim" (los cielos). Es que, la palabra Hebrea "Shamaim" (cielos) esta formada por dos raíces Hebreas: la raíz "esh" (fuego), y la raíz "maim" (agua). Recuerde que el Hebreo no contenía vocales; así que, la palabra "shamaim", y la palabra "esh-maim" (fuego-agua) tenían las mismas letras [consonantes]. ¿Que pretende intimar con esto la Escritura? Pues que, así como el fuego (el sol) y el agua (las nubes) pueden morar en los cielos en armonía [sin consumirse uno al otro, a pesar de ser enemigos naturales], de ese mismo modo, todo aquel que logre morar en armonía con su prójimo [a pesar de ser su enemigo natural] tendrá también una morada en los Cielos. En resumen, la Palabra de Dios escrita en los Cielos, es que los Cielos son el lugar reservado como morada para aquellos que viven en paz, sin hacer mal ni daño a su prójimo; como confirma el salmista cuando dice: «Mirad CUAN BUENO y cuan delicioso ES HABITAR LOS HERMANOS JUNTOS EN ARMONÍA.... PORQUE ALLI ENVIA DIOS BENDICION, Y [LA] VIDA ETERNA» (Salmo 133).





Nadie fue jamás condenado, por no seguir a Jesús; pero todos fueron siempre condenados, por no seguir a Moisés

La Escritura Hebrea, no registra a ninguna persona [ni a ninguna nación] que haya sido castigada por no haber creído en la venida de un futuro Mesías llamado Jesús. Tampoco registra la Escritura Hebrea, a ninguna persona [o nación] que se haya “perdido” por haber obedecido los [Diez] mandamientos de la Ley de Moisés. En cambio, lo que la Escritura dejó en efecto grabado, fue una pléyade de casos donde, todo aquel que rehusó obedecer lo ordenado por Moisés [en las dos tablas de piedra], fue finalmente castigado. Es decir, cuando (según Génesis 20:3) Abimelec estuvo a punto de tener intimidad con Sarah (violando así el mandamiento que prohíbe el adulterio), Dios apareció en sueños a Abimelec, para advertirle de la destrucción que tal desobediencia conllevaria. Del mismo modo, cuando (según Éxodo 1:22) Faraón violo el mandamiento que prohíbe matar (ahogando en el Nilo a los inocentes niños Hebreos), Dios castigo a Faraón, haciendo que este se ahogase en el Mar Rojo (Éxodo 14:26-31).
Por el otro lado, cuando (según Levítico 24:10-16) el hijo de un Egipcio blasfemo a יהוה (tomando así el nombre de Dios en vano), el Creador ordeno que se ejecutara al blasfemo. Cuando (según Éxodo 32:7-8) Israel hizo un becerro de oro, y lo adoro [violando así el mandamiento que prohíbe postrarnos ante la imagen de ningún Dios fuera de Yah], el Creador castigo a Israel, haciendo que muriesen 3000 Israelitas (Éxodo 32:28). Cuando (según Números 15:32) un hombre (¿Zelofehad?) fue hallado recogiendo leña durante el día de reposo (violando así el mandamiento que ordena reposar durante el Shabbat), Dios ordeno que el violador del Shabbat fuese ejecutado (Números 15:36). Cuando (según Josué 7:1) Acán tomo ilícitamente la plata, el lingote de oro, y el manto Babilónico que pertenecían al anatema (violando así el mandamiento que prohíbe codiciar y robar lo que no nos pertenece), Dios ordeno que Acán fuese quemado (Josué 7:15). Cuando Israel estuvo en las llanuras de Moab (Números 25:1), y desobedeció el mandamiento que prohíbe fornicar, יהוה (Yah) castigo a Israel, haciendo que una plaga exterminara a 24,000 Israelitas (Números 25:9). Cuando (segun Jeremías 28:10-11) el profeta Hananías trajo a Judah una falsa profecía (violando así el mandamiento que prohíbe levantar un falso testimonio), Dios hizo a morir a Hananías (Jeremías 28:15-17).
Finalmente, cuando (según Números 16:1-3) Korah (Coré), Datan, y Abiram, rehusaron obedecer a Moisés [rechazando así seguir lo ordenado en las dos tablas de piedra], el Creador hizo que la Tierra se abriera bajo sus pies, a fin de que descendiesen inmediatamente al infierno (Números 16:32-33). En adición, fuego de Dios salio del Santuario, y consumió a 250 príncipes de Israel (Números 16:35). Como si fuera poco, cuando el pueblo se obstino en imitar el mal ejemplo de Korah (para no seguir a Moisés), el Creador le castigo, haciendo que perecieran 14,700 Israelitas (Números 16:49).
¿Que pretende decirnos con todo esto la Escritura? Pues mostrarnos que, no importando la religión que profese un individuo, el Creador castigara con fuego, muerte, y destrucción eterna, a todo aquel que rehúse seguir a Moisés, violando lo explícitamente ordenado en las dos Tablas de Piedra (los Diez Mandamientos).
Pida perdón a Dios, por haber vivido en rebeldía a sus mandamientos, comience a seguir a Moisés, y usted también experimentara la Paz y la Salvación que experimento Israel, cuando vivió en obediencia a los mandamientos Divinos.





El hombre es un árbol, plantado por Dios en el Jardín de la Vida

Hace mucho tiempo atrás, un hombre planto en su jardín un árbol de manzanas. Luego, el hombre invirtió varios años regando, abonando, y podando el árbol que había plantado. Finalmente, el árbol comenzó a dar fruto. Interesantemente, aunque el sembrador era un ingeniero de profesión, nunca espero que su árbol aprendiera nada de matemáticas, de filosofía, ni de ingeniería; todo lo que esperaba, era que el árbol diera “un buen fruto”.
Algo similar, ocurre con la vida del ser humano, pues la Escritura Hebrea postula que el hombre es como un árbol. Vera, el libro del profeta Daniel, narra que el Rey Nabucodonosor soñó con un gran árbol; y que Daniel le explico el sueño diciéndole: “... EL ÁRBOL QUE VISTE, que crecía y se hacia fuerte.... TU MISMO ERES!”- Daniel 4:20-22. De igual modo, el profeta Jeremías habla del eunuco que se ve a si mismo como “un árbol seco”: “Y el extranjero que sigue a Yah, no hable diciendo: me apartará totalmente Yah de su pueblo. NI DIGA EL EUNUCO: HE AQUÍ YO SOY ÁRBOL SECO”- Jeremías 56:3.
Así, la Tanak (Escritura Hebrea) insinúa que cada hombre es un árbol, plantado por Dios en el huerto de este mundo; como también intima la Escritura que dice: “Y YAH DIOS PLANTO UN HUERTO.... Y PUSO ALLÍ AL HOMBRE....”- Génesis 2:8. De hecho, la Escritura va mas allá, para intimar que, el alma del hombre, es la contra-parte espiritual del huerto del Edén. Con respecto al alma del hombre, se dice lo siguiente: “... y su alma será como huerto de riego...”- Jeremías 31:12; mientras que, del huerto del Edén se dice: “ y salia de edén un río para regar al huerto...”- Gen. 2:10. ¡Hay mas! La Escritura intima que “el árbol de la vida” no es sino una alegoría para describir las obras del hombre justo, como esta escrito: “EL FRUTO DEL JUSTO (JUSTICIA, MISERICORDIA, Y HUMILDAD) ES ÁRBOL DE VIDA ...”- Proverbios 11:30.
Todo esto es confirmado por el profeta Isaías, cuando dice: “... Y SERÁN LLAMADOS (LOS JUSTOS) ARBOLES DE JUSTICIA, PLANTÍO DEL SEÑOR, PARA GLORIA SUYA”- Isaías 61:3.
Cuando el fruto del árbol es bueno, el Sembrador (Dios) lo considera un buen árbol [sin importar si el árbol es Judío, Cristiano, o Musulmán]. Pero, si el fruto es malo, El Creador le considera un mal árbol [sin importar tampoco si es un árbol Judío, Cristiano, o Musulmán]. Es que el árbol se conoce por su fruto; como también afirma la hermana tradición Cristiana: "Por sus frutos los conoceréis"- Mateo 7:16. Este “buen fruto”, no es sino las buenas obras que realizamos durante nuestra estadía en este mundo. Si nuestro fruto es bueno, recibiremos galardón; pero, si es malo, sufriremos pérdida, como también enseño un gran maestro del Judaísmo Universal: "todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego; así que, por sus frutos los conoceréis"- Mateo 7:19-20.





La Idiotez De Crerle A Un Ateo


Doctrinas satánicas, que propician la bi-polaridad, la depresión, y el suicidio

1) Creer que “Dios hace lo que quiere” (sin importar si es algo justo, o injusto, cruel o misericordioso, humilde o arrogante);
Creer que Dios es un Dios Sádico- un injusto, arbitrario, y Tiránico dictador religioso, que ordena diciendo- “It’s My way, or it’s the Highway!” [¡o lo haces a mi manera, o te arrojo a la carretera!];
Creer que Dios ha predestinado quienes son las personas que habrán de gozar de la recompensa del Cielo, y quienes son las que habrán de sufrir los castigos del infierno [sin importar el bien o el mal que tales personas hayan cometido];
Creer que Dios espera la perfecta y absoluta obediencia del hombre, de suerte que el Creador tenga una excusa para castigar el mas pequeño mal que hayamos realizado, sin tener que recompensar el mas pequeño bien que hayamos realizado (y sin importar tampoco quienes hayamos sido, o cual haya sido nuestra teología).

2) Creer que todos (justos e injustos, ateos y creyentes, homosexuales y heterosexuales, etc) somos “iguales” a los ojos de Dios [de suerte que dé lo mismo si hacemos el bien o el mal, si obras moral o inmoralmente, o si actuamos con justicia o con injusticia].

3) Creer que el alma humana (nuestra conciencia) deja de existir completamente en el momento de nuestra muerte [de suerte que, el suicidio, se haga un fácil escape del dolor que pueda estar produciendo nuestro pecaminoso estilo de vida].

4) Creer que “este mundo”, es “todo lo que existe”, y que no hay “otro mundo”; de suerte que no tengamos esperanza de un futuro infinitamente mejor- de experimentar un mundo [un ámbito de existencia] donde ya no sufriremos las limitaciones que implica vivir en un cuerpo físico: donde no sufriremos la muerte, la vejez, el dolor, la tentación, la lujuria, la lascivia, los celos, la injusticia, las luchas de poder, la debilidad, la fatiga, la enfermedad, el temor, la duda, la ansiedad, ni la incertidumbre.

5) Creer que Dios literalmente sufre de las mismas debilidades y limitaciones que sufrimos los seres humanos: que Dios tiene una imagen [o un cuerpo] que existe en algún lugar dentro de la Creación; y que, por tanto, esta sujeto al poder y a los efectos del tiempo, del espacio, y de la materia; creer que Dios cambia, que Dios se retracta; que Dios se cansa; que Dios se arrepiente da haber hecho algo errado; que Dios padece de celos; que Dios se enoja; que Dios pierde la paciencia; que Dios tiene deseos o caprichos arbitrarios; que el Creador tiene necesidad de alguna cosa (fama, poder, placer, adulación, pleitesía, etc)





La Tanak (Escritura Hebrea), expone la vanidad de la teología Cristiana

El “Nuevo Testamento” dice de la siguiente manera: “El que creyere [en Jesús, paz sea con el], y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado” (Marcos 16:16). Este pasaje, es pura fantasía; falsa e ilusoria idolatría Cristiana, disfrazada de grandilocuente reclamo profético. ¿Por que? Pues porque el pasaje añade un elemento superfluo a la completa y perfecta revelacion Divina dada por Dios a Israel (como esta escrito “la Ley de Yah es perfecta...”- Salmo 19:7); y, añadir a lo que ya es perfecto, es una forma de adulteración, algo prohibido por los diez mandamientos. Es que, La Escritura Original (la Escritura Hebrea), no registra ni un solo caso donde algún pueblo, algún Rey, o algún individuo, haya sido “salvado” como producto de creer que Jesús fuese el Mesías que habría de venir. En otras palabras, la salvación del Dios de Israel, nunca dependió de que nadie creyese en Jesús (paz sea con el), o que fuese bautizado en su nombre. La Escritura Hebrea, enseña clara y contundentemente que, todo lo que necesita una persona para obtener el perdón de sus pecados, es confesar su rebelión, y convertirse de su mal camino [abandonar la vida de pecado, para comenzar a obedecer los diez mandamientos de la Ley de Dios]. Como prometió el Dios de Israel, cuando dijo: «Y apareció Yah a Salomón de noche, y le dijo... SI SE HUMILLARE MI PUEBLO, SOBRE EL CUAL MI NOMBRE ES INVOCADO, Y ORAREN, Y BUSCAREN MI ROSTRO, Y SE CONVIRTIEREN DE SUS MALOS CAMINOS; ENTONCES YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARÉ SUS PECADOS, y sanaré su tierra» (2 Crónicas 7:14). Y como también dice en otro lugar: “EL QUE ENCUBRE SUS PECADOS NO PROSPERARÁ; MAS EL QUE LOS CONFIESA (reconociendo así lo extraviado de su sendero), Y SE APARTA (para comenzar a caminar en la dirección opuesta) ALCANZARA MISERICORDIA (es decir, recibirá el perdón de sus pecados)”- Proverbios 28:13. Y también dice en otro lugar: “QUIZÁ OIGA LA CASA DE JUDÁ todo el mal que yo pienso hacerles, Y SE ARREPIENTA CADA UNO DE SU MAL CAMINO, Y YO PERDONARÉ SU MALDAD Y SU PECADO” (Jeremías 36:3); Y finalmente: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; AL CORAZÓN CONTRITO Y HUMILLADO NO DESPRECIARÁS TÚ, OH DIOS” (Salmo 51:17).




¡EL “NUEVO TESTAMENTO”, NO PUEDE SER CONSIDERADO LA MANIFESTACION DE LA VOLUNTAD DE יהוה [ADONAI YAH, EL DIOS DE ISRAEL]! ES QUE, DE LOS 39 LIBROS QUE CONFORMAN LA TANAK [LA PRESENTE ESCRITURA HEBREA], SOLO EN UNO DE ELLOS [EL LIBRO DE ESTER] NO SE MENCIONA EL NOMBRE DE יהוה . EN CAMBIO, ENTRE LOS 27 LIBROS QUE CONFORMAN EL N.T., NI UNO SOLO DE ELLOS MENCIONA EL NOMBRE DE יהוה. ¿CUAL ES LA RAZON? PUES QUE, EL PROPOSITO DE LOS LIBROS CRISTIANOS, NO ES GLORIFICAR A יהוה , EL DIOS DE ISRAEL; SINO GLORIFICAR A JESUS, EL DIOS DE ROMA Y DE GRECIA. ALGO SIMILAR OCURRE CON EL SAGRADO CORAN, QUE NO MENCIONA EL NOMBRE DE יהוה NI SIQUIERA UNA SOLA VEZ; PUES TAMPOCO TIENE LA INTENCION DE GLORIFICAR A יהוה , EL DIOS DE ISRAEL, SINO DE GLORIFICAR A ALLAH, EL DIOS DE ISHMAEL.


El Mensaje De La Torah Es La Ley De Siembra Y la Cosecha


Matrimonios del mismo sexo: el Sello de la Maldición Divina

Se le pregunto en una ocasión al Rabino Joshua Ben Hananiah (paz y bendicion sean con el), ¿Que debe hacer un hombre para [tener la bendicion de] engendrar hijos varones? A lo cual el Rabino contesto diciendo: “Debe casarse con una esposa que sea digna de él; y, durante el acto matrimonial, debe disponer su mente a la santidad”. Ellos protestaron diciendo: “Pero muchos hicieron eso mismo, y no les ayudo en nada”. Joshua les respondió- «En tal caso, que pidan misericordia a Aquel a quien pertenecen los hijos, pues se ha dicho: “He aquí los hijos son una herencia del Señor, el fruto del vientre es una recompensa”- Salmo 127:3. (Nid 70b-71a)
La Torah enseña que, quien dio la vida al primer ser humano (Adam), no fue otro sino El Creador. Pero, siendo que el hombre fue creado “a imagen y semejanza de su Dios”, es de esperar que, al igual que su Creador, el hombre tenga la capacidad de dar vida a otros seres humanos (es decir, a sus propios hijos). Y es por esto que, tan pronto se le da la vida, Dios ordena a Adam multiplicarse, y llenar la Tierra con su descendencia, como esta escrito: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra...” (Gen. 1:27-28)
Nuestro padre Avraham (paz y bendicion sean siempre sobre el), entendía con claridad meridiana que, engendrar hijos, era un muestra tangible de la intangible bendicion Divina; y que, quien no tiene hijos, no tiene realmente nada. No importando cuanto honor, cuantos bienes, cuantas posesiones, o cuantos placeres disfrute un hombre, hasta que no cuenta con hijos propios, no cuenta con nada. Por eso dice la Escritura: “Y respondió Abram: Señor Yah, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa (mi heredero) es ese damasceno Eliezer? Génesis 15:2.
De hecho, la Torah enseña que, cuando se pedía mucha bendicion, se pedían muchos hijos, pues ninguna bendicion estaba completa sin ellos. Como esta escrito: “Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Hermana nuestra, sé madre de millares de millares, y posean tus descendientes la puerta de sus enemigos. Gen. 24:60
Tener descendencia, era tan importante para los patriarcas y matriarcas, que algunos de ellos preferían morir, antes que vivir sin hijos. Como dice la Escritura: “Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero”- Génesis 30:1
Siendo que tener hijos era muestra de la bendicion Divina, el Creador prometió a Israel que, la obediencia a Sus [diez] mandamientos, seria recompensada con un vientre fructífero: “Mas a Yah vuestro Dios serviréis, y Él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti. No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra”- Éxodo 23:26. Pero la desobediencia a la Ley, traería maldición a los vientres: “Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Yah tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... Maldito el fruto de tu vientre... Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Yah tu Dios te dio... Y quedaréis pocos en número, en lugar de haber sido como las estrellas del cielo en multitud, por cuanto no obedecisteis a la voz de Yah tu Dios”- Deut. 28:15, 18, 53&62
Así, la Escritura intima que, no tener hijos (o escoger un estilo de vida que nos impida engendrarlos), es una señal de maldición, así como una causa de angustia, aflicción mental, y depresión. Por eso Ana oró a Dios de la siguiente manera: «Ella con amargura de alma oró a Yah, y lloró abundantemente. E hizo voto, diciendo: Yah de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Yah todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza» (1 Samuel 1:10-11).
Por otro lado, la Escritura muestra que, cuando alguien cometía un pecado excesivamente degenerado, Dios castigaba a tal persona privándole de su mas preciado tesoro: sus hijos y sus descendientes. Esto fue lo que sucedió con la generación de Noé, con los Sodomitas, con Faraón, con los moradores de Jericó, y con los moradores de la tierra Canaán. Pero el castigo por la degeneración, no se limita a las naciones gentiles. La Justicia Divina también administro este castigo a varios de los reyes de Israel. Como esta escrito: “Por tanto, he aquí que yo traigo mal sobre la casa de Jeroboam, y destruiré de Jeroboam todo varón, así el siervo como el libre en Israel; y barreré la posteridad de la casa de Jeroboam como se barre el estiércol, hasta que sea acabada”- 1 Reyes 14:10. También dice en otro lugar la Escritura: “He aquí yo barreré la posteridad de Baasa, y la posteridad de su casa; y pondré su casa como la casa de Jeroboam hijo de Nabat”- 1 Reyes 16:3. Y también mas adelante: “He aquí yo traigo mal sobre ti, y barreré tu posteridad y destruiré hasta el último varón de la casa de Acab, tanto el siervo como el libre en Israel”- 1 Reyes 21:21
Finalmente, la Escritura revela en el libro de Ezequiel que, el “hambre” de aquellos que viven una vida “abominable”, hace que tales personas “coman” a sus hijos. Como esta escrito: «Y haré en ti lo que nunca hice, ni jamás haré cosa semejante, a causa de todas tus abominaciones. Por eso los padres comerán a los hijos en medio de ti, y los hijos comerán a sus padres; y haré en ti juicios, y esparciré a todos los vientos todo lo que quedare de ti. Por tanto, vivo yo, dice Yah el Señor, ciertamente por haber profanado mi santuario con todas tus abominaciones, te quebrantaré yo también; mi ojo no perdonará, ni tampoco tendré yo misericordia» - Ezequiel 5:9-11. ¿Cuales es la abominación mencionada en el anterior pasaje? Pues la [abierta] homosexualidad (es decir, los matrimonios del mismo sexo), que la Escritura describe como “Abominación”: “No te echarás con varón como con mujer; es abominación” (Lev. 18:22). Pero, ¿No tilda la Torah de abominables otras practicas que nada tiene que ver con la homosexualidad? ¿Por que esta abominación, y no cualquiera de las otras? Pues porque esta abominación es la que hace que los padres “coman” a sus hijos. Es decir, la satisfacción del “hambre” por la homosexualidad, hace que el hombre cometa el grave pecado de “comerse” a sus hijos; saciando sus impulsos sexuales a cuenta de la vida de aquellos que de otro modo habría engendrado [si hubiese escogido una relación heterosexual]. Y, esta condición de elegir una relación que, por definición, es incapaz de engendrar hijos propios, es muestra de la maldición que pesa sobre las parejas del mismo sexo.





Logo Del Judaismo Universal

La Estrella de David, que forma parte del logo del Judaísmo Universal, esta compuesta por dos triángulos a manera de “puntas de flecha”. Estas dos “puntas de flecha” son exactamente iguales, pero una de ellas apunta hacia abajo, mientras que la otra apunta hacia arriba. ¿A que apuntan estas flechas? ¿Que significan? Significan que la Creación es reciproca: que el universo esta regido por la ley de "causa, y efecto", o "accion, y reaccion". Las flechas opuestas significan que todo lo que baja, tarde o temprano ascenderá; que eventualmente se nos dará de vuelta lo mismo que hayamos dado; que cosecharemos el mismo bien, o mal, que hayamos sembrado. Pero, ¿por que forman la imagen de una estrella? Pues para recordarnos que, así como la luz de las estrellas es eterna e inmutable, así también esta verdad (la ley de “siembra y cosecha”, o “medida por medida”) es eterna e inmutable. ¿Y que significa el nombre Divino inscrito dentro de la estrella? ¿Porque aparenta este sagrado nombre ser la imagen de un hombre cuyo brazo y pierna derecha aparentan están dislocados (quebrantados)? ¿Por que esta su espalda encorvada, como quien lleva una pesada carga? Pues porque, si queremos “ver” a Dios, tenemos que “mirar” al hombre cuyo corazón ha sido quebrantado: a aquel cuyo brazo no es suficientemente fuerte como para permitirle "ganar su propio sustento"; aquel cuyas piernas no son lo suficientemente fuertes como para permitirle “subir la escalera del éxito”; encontraremos al Creador, en el hombre que lleva sobre sus espaldas una pesada carga. En fin, encontramos a Dios, en la cercanía del hombre cuyo corazón esta roto, como dice la Escritura: «CERCANO ESTA ADONAI YAH A LOS QUEBRANTADOS DE CORAZON; y salva a los contritos de espíritu»- Salmo 34:18. Y también dice en otro lugar la Escritura: «Porque así dijo el Alto y Sublime, El que habita la Eternidad, y cuyo nombre es el Santo: YO HABITO en la altura y la santidad, y CON EL QUEBRANTADO y humilde de espíritu»- Isaías 57:15. Note que el pasaje no dice que el Señor habita con los Judíos; con los Cristianos, o con los Musulmanes; Dice que habita con "los quebrantados y humildes de espíritu" (sin importar si son Judíos, Cristianos, o Musulmanes).
Pero, ¿Por que la letra Hebrea “Yud” ( י ) hace parecer que el hombre de la imagen se encuentra dirigiéndose (orando) hacia el cielo? La respuesta es que, en el Hebreo en que se escribió la Escritura, no había una designación separada para los números, sino que las letras tenían en si mismas un valor numérico. Y, el valor numérico de la letra “yud” ( י ) era precisamente “10” (numero que significa algo completo y perfecto, tal y como Dios había ordenado a Israel guardar Sus diez mandamientos, a su vez símbolos de Su completa y perfecta voluntad). Es decir, el hombre que quebranta y humilla su corazón, para dejar que la voluntad de Dios (obedecer Sus Diez mandamientos), sea su propia voluntad, es un hombre completo y perfecto, que teme al Creador. Y este hombre completo y perfecto, puede estar seguro de que Dios escuchara atentamente su oración, como esta escrito: «CUMPLIRA EL DESEO DE LOS QUE LE TEMEN; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará» (Salmo 145:19). Y también promete en otro lugar diciendo: «LOS OJOS DE ADONAI YAH ESTAN SOBRE LOS JUSTOS, Y atentos sus oídos al clamor de ellos» (Salmo 34:15).





¿Por que seguir a Moisés, y no a Jesús, a Muhammad, o algún otro mensajero?

¿Por que seguir a Moisés, y no a Jesús, a Muhammad, o algún otro mensajero? Pues porque Moisés derroto a todos sus enemigos. Y esto, es algo que ningún otro hombre ha logrado hacer jamás. Es que Moisés derrotó al Emperador de su tiempo [venciendo al Faraón]; Moisés derrotó la Naturaleza de su tiempo [abriendo el Mar Rubio, y trayendo plagas sobre Egipto, pero no sobre Gosén]; Moisés derrotó la esclavitud y la opresión de su tiempo [libertando a los esclavos Israelitas]; Moisés derrotó a las legiones Romanas de su tiempo [ahogando en el mar al ejercito Egipcio]; Moisés derrotó a los Escribas y a Fariseos de su tiempo [venciendo a los Sacerdotes y consejeros de Faraón]; Moisés derrotó a los incrédulos de su tiempo [venciendo a los diez espías, así como a todos los que les siguieron]; Moisés derrotó a los antagonistas líderes Judíos de su tiempo [venciendo a Datan, Abiram, Korah, y los 250 príncipes de Israel]; Moisés derrotó la idolatría de su tiempo [destruyendo el becerro de oro erigido por Israel]; Moisés derrotó las maldiciones de los enemigos religiosos y hechiceros de su tiempo [venciendo a Balak y a Balaam]; Moisés derrotó la inmoralidad de su tiempo [sacando a Israel con vida de las fornicaciones de las llanuras de Moab]; Moisés derrotó el hambre y la sed de su tiempo [proveyendo agua de la piedra y mana, durante 40 años]; Moisés derroto la muerte de su tiempo [cuando vivificó su seca y muerta vara]; Moisés derrotó a las naciones enemigas de su tiempo [venciendo a Amalec, a Madian, a Og, y a Sehon]; Moisés derrotó el orgullo de su tiempo [no proclamándose a si mismo Dios, ni ufanándose de ser un gran profeta del Altísimo]; Moisés venció las vanas promesas que hacían los lideres religiosos de su tiempo [cumpliendo su promesa de llevar a Israel al Monte Horeb, donde observarían personalmente la gloria del Altísimo]; y Moisés derroto a la vejez y a la enfermedad de su tiempo [no habiendo perdido jamás su fuerza, ni su visión]. Un día, Moisés volverá, para finalmente llevar a “la Tierra Prometida”, a aquellos que, en su propio tiempo, fueron excluidos de “la Canaán Celestial”, quedando tendidos en el Desierto.




Fuera De Yah No Hay Salvador


«Las Escrituras originales (las Hebreas) dicen: "La Salvación es de יהוה (Yah)...” (Salmo 3:8). Note que la Ley enseña que, La Salvación, es de Yah; no es de Moisés, de Jesús, de Muhammad, ni de Baal Shem Tov (paz y la bendición del Creador sea con todos y cada uno ellos); no es del Rabino Ortodoxo, del Hasídico, ni del Breslev; no del Pastor Evangélico, del líder Noáhida, ni del Rabino Mesiánico; No es del Sacerdote Católico, ni tampoco es del Imán Musulmán; Como esta escrito: “NO CONFIÉIS en los príncipes, Ni EN HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN” (Salmo 146:3). Y, ya que la antigua Escritura enseña que LA SALVACIÓN ES EXCLUSIVAMENTE DE YAH, no debe sorprendernos que Yah (bendito sea) haya decidido de antemano a quien habría de concedérsela; como esta escrito: “Cercano está Yah a LOS QUEBRANTADOS DE CORAZÓN; y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU” (Salmo 34:18). En otras palabras, Yah escogió de antemano Salvar a las personas que tienen un corazón quebrantado (arrepentido), y un espíritu contrito (un espíritu que, no teniendo orgullo alguno, es sumiso a la voluntad de su Creador); sin importar si estas personas son Judíos Ortodoxos, Cristianos Evangélicos, o Musulmanes Sunitas; Pero, el Creador ha decidido enviar a Gehinnom (el infierno) a toda aquella persona que, al igual que Korah (Coré), tiene un corazón soberbio (“rebelde”, o “no arrepentido”), y un espíritu altanero (es decir, tiene la aptitud de aquel que cree bastarse a si mismo, sin necesidad de su prójimo, ni de obedecer los mandamientos Divinos). Y, esta condenación, es independiente de si esas personas son Judíos Ortodoxos, Cristianos Evangélicos, o Musulmanes Sunitas. Como esta escrito: “REPRENDISTE A LOS SOBERBIOS, LOS MALDITOS, QUE SE DESVÍAN DE TUS MANDAMIENTOS” (Salmo 119:21). Es que Enoc no era Judío, Cristiano, Ni Musulmán; pero Dios lo guardo de la muerte. Lo mismo sucedió con Ishmael, con Job, con Noé, y con Nabucodonosor; Cada vez que alguno de estos hombres busco a Dios con un corazón quebrantado y humilde, Dios escuchó atentamente su clamor»»





La Torah dice así: «Pero acontecerá, SI NO OYERES LA VOZ DE יהוה (YAH) TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS... que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... MALDITO SERÁS TÚ... y no serás sino oprimido y robado todos los días, Y NO HABRÁ QUIEN TE SALVE» (Deut. 28: 15&29). En el anterior pasaje, la palabra Hebrea que se ha traducido como “quien te salve”, es “Moshia”; una palabra que tambien traducimos como “Mesías”. ¿Que significa entonces el pasaje? Pues significa que, no hay Mesías, ni tampoco hay Salvación, para el hombre que rehúsa guardar los [Diez] mandamientos de Yah. Este hombre rebelde, que rehúsa someter su cuello al yugo de los mandamientos, estará bajo maldición, pues será oprimido [batallará contra la depresión] y robado [de su paz], todos los días de su vida.



Si no puede ser un politico, y mantener sus valores, mantenga sus valores, aunque no pueda ser un politico



El "Nuevo Testamento", es una sarta de contradicciones y malabarismos teológicos

Aunque, desde un punto de vista practico, el Cristianismo es un camino perfectamente valido para llegar al Creador, desde una perspectiva puramente escritural, alguien podría alegar que, el "Nuevo Testamento", es una sarta de contradicciones y malabarismos teológicos. Es decir, mientras por un lado el Evangelio afirma que Jesús no vino a abrogar la Ley (Mateo 5:17), en otro lado afirma que la Ley y los profetas eran solo hasta Juan (Lucas 16:16). Mientras afirma en un lugar que, el que ha visto a Jesús, ha visto al Padre (Juan 14:9), en otro lugar afirma que nadie ha visto jamas a Dios (1 Juan 4:12). Mientras afirma en un lugar que la resurrección del Nazareno era indispensable para que el mundo alcanzase arrepentimiento (obteniendo así la vida eterna, según Romanos 10:9), por otro lado afirma que nadie tenía que resucitar de los muertos, a fin de que pudiésemos proceder al arrepentimiento (Lucas 16:30-31).
Mientras afirma en un lugar que la salvación es por fe, y no por obras (Efesios 2:8-9), en otro lado afirma que, quien quiera entrar a la vida (eterna), debe guardar los mandamientos de la Ley (Mateo 19:17). Mientras por un lado afirma que Dios es Uno (Marcos 12:29), por otro lado afirma que Dios es tres (1 Juan 5:7). Mientras, por un lado, se goza de que los nuevos creyentes no tengan que guardar la Ley (Romanos 6:14), por otro se goza de que los nuevos creyentes sean celosos en guardar la Ley (Hechos 21:20). Mientras por un lado afirma que Dios no puede ser tentado por el Mal (Santiago 1:13), por otro lado afirma que Jesús (la encarnación de Dios), fue tentado por el Mal (Lucas 4:2). Mientras por un lado nos prohíbe servir a otro "Señor" fuera de Dios (Mateo 6:24), por otro lado nos exhorta a servir en adición al "Señor" Jesús (Romanos 14:18 & Colosenses 3:24).
Mientras, hablando de su venida, el evangelio pone en boca del Galilea haber dicho: "Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que NO ACABARÉIS DE RECORRER TODAS LAS CIUDADES DE ISRAEL, ANTES QUE VENGA EL HIJO DEL HOMBRE” (Mateo 10:23); por otro lado lo pone diciendo: “porque EL HIJO DEL HOMBRE VENDRÁ A LA HORA QUE NO PENSÁIS [es decir, que haber acabado de recorrer todas las aldeas de Israel, ¡no aseguraba absolutamente nada!]” (Mateo 24:44). Y, mientras por un lado dice: “El que da testimonio de estas cosas dice: CIERTAMENTE [YO JESUS] VENGO EN BREVE” (Apocalipsis 22:20); por otro lado dice: “No ignoréis esto: que PARA CON EL SEÑOR UN DÍA ES COMO MIL AÑOS, Y MIL AÑOS COMO UN DÍA [o sea, que la venida de Jesús puede ser tan “en breve” como en tres días, o tan “en breve” como en tres mil años!]” (2 Pedro 3:8).
La “deliciosa” ironía, es que los Escritos Cristianos afirman que no hay en ellos incertidumbre alguna. Como esta escrito: «Pero la sabiduría que es de lo alto (la fe Cristiana) es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía» (Santiago 3:17). En fin, que la noble teología Cristiana, es tan clara y concisa como el programa de gobierno de un astuto y taimado candidato presidencial; uno que, prometiéndolo todo, termina no comprometiéndose con nada.
La realidad es que, la teología de la noble fe Cristiana, es como un desierto; uno donde el creyente divaga de un lugar a otro (de una postura teológica a otra), tal y como lo hizo Israel, luego de haber salido de Egipto. Y, ya que la Escritura Cristiana dice “Si” y “No” (simultáneamente) a cada una de las posturas teológicas previamente esbozadas en la Ley (una Ley que contiene solamente la verdad), no es exagerado afirmar que, la palabra de Dios que pueda haber contenido el Evangelio, ha sido de algún modo contaminada con “la palabra del hombre” (es decir, contiene errores de juicio); pues es imposible argumentar (simultáneamente) a favor de dos posturas extremas (y auto-excluyentes), sin que al menos uno de nuestros dos argumentos este errado. ¡Dios tenga misericordia de Israel, así como del mundo entero!





Con respecto a la inmortalidad del alma, la fe Hebrea, siempre ha postulado que, cuando morimos, somos "reunidos con nuestros Padres". Esto significa que, si eres temeroso de Dios, entonces eres hijo de Avraham; y, una vez mueras, seras recogido en el seno de Avraham [comenzaras a participar de las bendiciones prometidas a la descendencia del Patriarca]. Por otro lado, si te rebelas contra Moisés [es decir, si eres rebelde a los diez mandamientos Divinos], entonces eres hijo de Coré; y, una vez mueras, seras reunido con tu padre Coré [es decir, seras reunido con él, para experimentar el mismo castigo que él participo].





La Necesidad Ética de la inmortalidad del Alma

La Ley de Dios (Torah) enseña que, ni la recompensa de los Justos (la recompensa en el paraíso), ni la recompensa de los impíos (el castigo en Gehinnom), pueden esperar hasta que tanto justos como impíos pasen la alegada “noche de la muerte”, para despertar al “nuevo día del mundo que ha de venir”. Es que, el Dios de Israel, es perfectamente Justo (Génesis 18:25); y, esa perfección, le impide ordenar a sus siervos sujetarse a un código ético y moral que Él mismo no obedecería. Y, con respecto a la recompensa (salario) de un obrero, el Creador ordenó diciendo: “No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. NO RETENDRÁS EL SALARIO DEL JORNALERO EN TU CASA HASTA LA MAÑANA” (Levítico 19:13).
En otras palabras, si yo era un Rey poderoso, que tenia hombres trabajando en mi obra, tan pronto estos hombre concluyesen su jornada, yo estaba obligado a darles inmediatamente su recompensa. No me estaba permitido dilatar el pago, diciéndoles: “vete, pasa la noche en tu casa, y cuando vuelvas a despertar en la mañana, te daré tu recompensa”. Es que, desde la perspectiva de el Dios de Israel (un Dios de perfecta justicia), tal aptitud equivalía a robar y oprimir al jornalero. Y es por eso que el hombre y la mujer que han trabajado en la obra del Dios de Israel, reciben su recompensa tan pronto acaban su jornada en este mundo; y no cuando despiertan del sueño de la muerte, miles de años mas tarde. Es que el Dios de Israel no roba a nadie, ni dilata la recompensa debida a los que le aman.





¿Por que era imposible que Jesús (p.s.c.e.) pudiese tomar el sacerdocio eterno prometido a Pinjas (Finees) en números 25:11-13?

Jesús no podia haber sido el sacerdote que oficiase el sacrificio expiatorio, en sustitución de Finees y su descendencia. ¿Por que? Pues porque los sacrificios sacerdotales, tenían que ser ofrecidos dentro del área circunscrita por el Templo en Jerusalén, y no en ningún otro lugar fuera de allí. Y no solamente los sacrificios tenían que ser hechos dentro del Templo, sino de la manera prescrita por la Ley para el sacrificio en particular. En el caso de los corderos para la ofrenda por el pecado, este modo nunca fue la crucifixión. En adición, el sacrificio no podía tener defecto físico alguno. Por ejemplo, si el cordero estaba herido, magullado, o perniquebrado, el sacrificio no era valido. Y estas son las razones por las cuales el sacrificio expiatorio de Jesús (paz sea con el) nunca fue ritualmente valido, pues no cumplió lo ordenado por la Ley. Es decir, el sacrificio del Nazareno, se llevo a cabo en un lugar (monte) fuera del Templo; se realizo por un método que la Ley no sancionaba (la crucifixión); en adición, el sacrifico estaba magullado y estropeado (pues Jesús había sido de antemano desfigurado, herido, abofeteado, y azotado).





¡Las locuras teológicas del apóstol Pablo (paz sea con el)!

El hombre que abandona la Ley (los diez mandamientos), sera castigado con locura (siendo desconectado de la realidad), como esta escrito: «Pero acontecerá, SI NO OYERES LA VOZ DE יהוה TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS Y SUS ESTATUTOS que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... יהוה TE HERIRÁ CON LOCURA, ceguera, Y TURBACIÓN DE ESPÍRITU... Y ENLOQUECERÁS a causa de lo que verás con tus ojos... Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán HASTA QUE PEREZCAS; POR CUANTO NO HABRÁS ATENDIDO A LA VOZ DE יהוה TU DIOS, PARA GUARDAR SUS (DIEZ) MANDAMIENTOS, Y SUS ESTATUTOS, que Él te mandó»- Deut. 28.
Si la anterior maldición es cierta, entonces el apóstol Pablo (paz sea con el) debió haber enloquecido en algún momento, pues este enseñó a sus seguidores que Cristo les había librado de “la maldición de la Ley”. ¿Confirma el “Nuevo testamento” que Pablo halla enloqueció en algún momento? ¡Claro que si! Y, sorprendentemente, no es otro sino el mismo apóstol Pablo, quien da fe de ello, cuando dice: “HE SIDO LOCO (en gloriarme de mi mismo); vosotros me constreñisteis; pues yo había de ser alabado de vosotros...”- 2 Corintios 12:11. Y también dice en otro lugar: “¡OJALA ME TOLERASEIS UN POCO DE LOCURA! Si, toleradle...”- 2 Corintios 11:1; Y mas adelante: “LO QUE HABLO, NO LO HABLO SEGÚN EL SEÑOR, SINO COMO EN LOCURA...” - 2 Corintios 11:17; y también: “Pero en lo que otro tenga osadía (HABLO CON LOCURA), yo también tengo osadía”- 2 Corintios 11:21
Así, cuando el Cristiano repite como autómata la teología Paulina que postula que Cristo (paz sea con el) ha Salvado a los creyentes, a fin de que estos no tengan que seguir “esclavizados” a la obediencia a los Diez mandamientos, este creyente esta contagiándose con la misma locura [desconexión de la realidad] con la que el Creador predijo que serian malditos aquellos que abandonasen la Ley.





«Mira, yo he puesto delante de ti hoy la Vida y el bien, la Muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Yah tu Dios, que andes en sus caminos, y Guardes sus (10) Mandamientos, sus estatutos y sus decretos, PARA QUE VIVAS, Y SEAS MULTIPLICADO...» (Deut. 30:15-16).
¿Como es que el hombre "vive", y es "multiplicado"? ¡Pues teniendo hijos! Así, el pasaje intima que, cuando el hombre deja de cumplir todos y cada uno de los mandamientos, "deja de multiplicarse" (es decir, se hace homosexual). Y, ¿que significa que "deja de vivir"? Pues que pone en peligro (con la promoción de su abierta homosexualidad), la "vida" (continuidad) de la raza humana.





Dios desea que cada hombre se sienta responsable por sus acciones, y no crea que puede obrar con impunidad, esperando que otro hombre sufra el castigo por sus crimenes (pecados). Y es por esto que la Torah dice que, quien derrama sangre, tiene que responder con su propia sangre; como esta escrito: “... y la Tierra no sera expiada de la sangre que fue derramada en ella, sino por la sangre del (hombre) que la derramo” (Num. 35:33).





Jesús no puede ser Dios, ya que Jesús tuvo que dormir y comer. Y, la primera de estas dos cosas, implica que Jesús se levantaba con mal aliento; mientras que la segunda implica que Jesús tuvo que orinar y defecar. En adición, Jesús mostró cansancio, lo que significa que Jesús sudaba, y por tanto apestaba a sudor [pues el desodorante todavía no se había inventado]. Y es imposible que Dios apeste, y mucho menos que Dios orine y defeque, pues un cuerpo humano que orina y defeca, es poco mas que una bolsa de cuero, llena de excremento. Y, solo Ha Satan (que el Creador le reprenda), seria tan blasfemo como para insinuar que el Dios Altísimo ha sido jamas una bolsa de cuero, llena de orines, y apestoso excremento.





Haz el Bien, y Viviras para Siempre


La Mentira de “La Salvación sin obras”

El verdadero creyente no puede consentir la mentira. Y, no hay mayor mentira, que creerle al Maligno, cuando insinúa que El Creador es mentiroso. Es que, el relato de la creación, muestra que fue la serpiente (Ha Satan) quien primero levantó la calumnia de insinuar que el Creador (bendito sea) era un mentiroso; como esta escrito: “Y la mujer respondió a la serpiente... del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis (¡LO QUE DICE DIOS ES MENTIRA!)...” (Gen. 3:2-4). Así, la Torah no solamente enseña que Satanás (el Creador le reprenda) es padre de la mentira (pues fue el primero en mentir); sino que no hay mentira mas Satánica que insinuar que el Creador es un mentiroso [o que no podemos confiar en lo que el Creador ha prometido].
Por ejemplo, en el Libro de Los Salmos, el Creador prometió dar vida eterna y bendicion a todo aquel que haga bien al pobre; como esta escrito: “BIENAVENTURADO EL QUE PIENSA EN EL POBRE; EN EL DÍA MALO (el Día de su juicio) LO LIBRARÁ YAH [de condenación]. YAH LO GUARDARÁ, Y LE DARÁ VIDA [eterna]; SERÁ BIENAVENTURADO EN LA TIERRA...” (Salmo 41:1-2). Pero, a pesar de esta clara y publica promesa, muchos siglos después, vinieron los autores Cristianos, e insinuaron que no era cierto lo dicho por Dios en el libro de los Salmos; pues nadie obtiene la salvación, el favor Divino, ni el Espíritu Santo, como resultado de guardar lo ordenado en la Ley (de la cual los Salmos eran parte integral, según Juan 10:34).
¿Que razón dan los Evangelios para reclamar como falso lo prometido por Dios en la Ley (el Salmo 41)? Pues, según los autores cristianos, la razón es que “si por la Ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo” (Gálatas 2:21); según ellos, la razón es que “nadie puede justificarse ante Dios por la Ley, sino que todos los que dependen de las obras de la Ley, están bajo maldición” (Gálatas 3:10-11); la razón es que, los Cristianos no recibieron el Espíritu Santo por hacer las obras ordenadas en la Ley [que incluye los Salmos], sino por “oír con fe” (Gálatas 3:2).
¿Percibe usted el engaño con que Satan pretende seducirle? Lo que el Diablo (que Yah lo reprenda) intenta hacer, es convencerle de que, si la Palabra de Dios (la Ley), no valida la interpretación de los grandes lideres cristianos, entonces la Palabra de Dios (la Ley) no es digna de fiar [¡el criterio de estos hombres, estaba por encima del criterio de Dios!]; Satan quiere convencerle de que, el criterio de Dios, esta sometido al criterio de los hombres [¡y no el de los hombres al de Dios!]; quiere convencerle de que, la humana, privada, emocional, y subjetiva experiencia de “recibir el Espíritu Santo”, le otorga a usted el poder para cuestionar la veracidad de aquello que fue dicho de forma clara, publica, y objetiva por el Creador.
Pero la realidad es que, un verdadero creyente, no puede aceptar ninguna de estas cosas; pues, irrespectivamente de lo importante que haya sido Jesús; o de cuan genuino haya sido el espíritu que recibieron los Cristianos, el resultado de esta teología, sigue siendo el mismo: insinuar que Dios es mentiroso, poniendo en entredicho las palabras del Creador, cuando prometió bendecir y salvar a todo aquel que piense [haga bien] al pobre. Y, como ya hemos demostrado, esta es la mayor y mas Satánica de todas las mentiras; aquella que causó toda la muerte, y todo el dolor, que ha experimentado la raza humana.





¿Y que de “El Siervo de Yah” que menciona Isaías 53? ¿No es prueba de que Jesús es el Mesías?

El SIERVO de יהוה traerá Salvación al mundo. Como dice el profeta Isaías: "He aquí MI SIERVO, yo le sostendré; MI ESCOGIDO, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; EL TRAERA JUSTICIA A LAS NACIONES"- Isaías 42:1 ¿Y, quien es EL SIERVO de Yah? ¡Pues ISRAEL! Como también dice Isaías:"Pero TU, ISRAEL, SIERVO MIO ERES; TU, JACOB, A QUIEN YO ESCOGI" Isaías 41:8. Y también dice: "Ahora pues, OYE, JACOB, SIERVO MIO, Y TU, ISRAEL, A QUIEN YO ESCOGI"- Isaías 44:1. Y como confirma en otro pasaje: "Acuérdate de estas cosas, OH JACOB, e Israel, porque MI SIERVO ERES. Yo te formé, SIERVO MIO ERES TU; ISRAEL, no me olvides"- Isaías 44:21.




«Ningún seguidor de Jesús (paz sea con él) estuvo al lado de su tumba, para presenciar la realidad de su [alegada] resurrección. En cambio, ningún seguidor de Moisés (paz sea con él), estuvo al lado de su tumba, para presenciar la realidad de su [alegada] muerte....»


¿Quiere usted inducir a los creyentes Hebreos a que adoren y teman a Jesús? ¿Quiere convencerlos, para que sigan ciegamente al Nazareno? Si es así, tenemos que decirle, “¡Apártese de nosotros, Satanás!; pues escrito está: «A יהוה tu Dios adorarás, a יהוה solo servirás, a יהוה seguirás, y por Su nombre jurarás» (Deuteronomio 10:20). Note que, a quien la escritura ordena adorar, servir, y seguir, es a יהוה, no a Jesús, no a Krishna (la octava encarnación del dios Vishnu), no a Ahura Mazda (el dios de Zoroastro), ni a “Ilāh hag-Gabal” (el dios cuya piedra se veneraba en la ciudad Siria de Emesa). Y note que, el Dios por el cual se nos ha ordenado jurar, es יהוה (no Jesús, no Krishna, ni tampoco Ilāh). ¿Por que debemos jurar solamente por יהוה (Yah)? Pues porque, de ese modo, exaltamos el nombre de יהוה por encima del nombre de Jesús, así como de toda otra deidad.



Cuando tomamos la Gloria del Creador, y se la atribuimos a una de sus criaturas, estamos violando el mandamiento que nos prohibe levantar un falso Testimonio

En el Hebreo en que se escribió la Tanak (Escritura hebrea), el valor numérico de la palabra “Mesías” era de 358. Y el valor numérico de la palabra “Serpiente” era también de 358. ¿Por que? Pues para recordarnos que, así como la serpiente (de bronce) levantada por Moisés en el desierto, fue primero de bendición para el pueblo (trayéndole sanidad, según Números 21:9), pero mas tarde se convertiría en maldición (pues el pueblo la comenzaría a venerar, según 2da Reyes 18:4); de ese mismo modo, el concepto de un Mesías, seria primero de bendición para el pueblo (trayéndoles la esperanza de una futura liberación), pero luego se convertiría en maldición (pues se le daría una preeminencia y veneración que rivalizarían con aquellas debidas a יהוה, el único y supremo Salvador).
La Tanak enseña claramente que יהוה no comparte su gloria con nadie; No la comparte con ninguna escultura, con ningún hombre, con ningún profeta, con ningún ángel, ni con ningún Mesías: «Yo יהוה; ESTE ES MI NOMBRE; y A OTRO NO DARÉ MI GLORIA, ni mi alabanza a esculturas»- Isaías 42:8.
Así, todo la pleitesía, la veneración, y la gloria tiene que ser para יהוה. Es decir, si bien tenemos el deber de honrar y respetar a Avraham, a Moisés, a Jesús, y a Muhammad (paz sea sobre todos ellos), así como a todos los profetas y mensajeros de Dios, no podemos tomar una porción de la gloria (o la reverencia) debida a יהוה, para dársela a ninguno de ellos, pues tal aptitud reduciría al Creador al nivel de hombres perecederos; hombres con defectos y limitaciones. Y esto no solo seria robar a Dios la gloria que en justicia solo le corresponde a El, sino seria también mentir, pues levanta contra Dios un falso testimonio (una difamación). La Tanak muestra que, quienes en el pasado han cometido la falta de adscribirle limitaciones o defectos a Dios, no han quedado sin castigo. Como narra la Escritura: «Y los siervos del rey de Siria le dijeron: Sus dioses (los de Israel) son dioses de los montes, por eso nos han vencido; mas si peleáremos con ellos en la llanura, se verá si no los vencemos. Haz, pues, así: Saca a los reyes cada uno de su puesto, y pon capitanes en lugar de ellos. Y tú fórmate otro ejército como el ejército que perdiste, caballo por caballo, y carro por carro; luego pelearemos con ellos en campo raso, y veremos si no los vencemos. Y él les dio oído, y lo hizo así ... Vino entonces el varón de Dios al rey de Israel, y le habló diciendo: Así dijo יהוה: Por cuanto los Sirios han dicho: יהוה es Dios de los montes, y no Dios de los valles, yo entregaré toda esta gran multitud en tu mano, para que conozcáis que yo soy יהוה (que no tengo limitación ni defecto alguno)»- 1ra Reyes 20:23-28



El Dios de los Judíos ( יהוה) es el único y verdadero Dios. Por el otro lado, Jesús (paz sea con el) fue un grande y noble maestro de la etica Hebrea, pero no era יהוה (el Dios de Israel). Y, aun si Jesús hubiese sido un dios, habría tenido que ser un dios distinto al Dios de Israel. ¿Por que? Pues porque el Dios de Israel se complace en que le llamen “Bueno” [pues en realidad lo es], como esta escrito: “Alabad a יהוה (Yah), porque ÉL ES BUENO” (Salmo 118:1). Pero, con respecto a Jesús, a este no le gustaba que le llamasen “Bueno” [porque en realidad no lo era], como esta escrito: “Jesús le dijo: ¿POR QUÉ ME LLAMAS BUENO?... ¡Ninguno hay bueno, sino sólo Dios!” (Lucas 18:19)



La influencia pagana en la teología cristiana

La moral revelada en los Evangelios (“todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos”- Mateo 7:12), es perfectamente aceptable ante el Creador, pues refleja la moral revelada por Dios a su siervo Moisés. Pero, desafortunadamente, el N.T. esta contaminado con ideas paganas; ideas ajenas a la revelación Mosaica. Estas ideas, no solamente hacen que el hombre quite su mirada de יהוה (el Dios de Israel), sino que en adición descuide su obediencia a lo ordenado en Su Ley (es decir, en los Diez Mandamientos).
[Como dato curioso, note que, a diferencia de la Biblia Hebrea, el nombre de Dios (יהוה) no aparece escrito en el Nuevo Testamento. El mismo fenómeno, ocurre también en el Corán].
Una de estas ideas paganas [posiblemente tomada de la mitología de la religión de la India], es que Jesús fue engendrado por el mismo Creador, de suerte que, siendo “El Hijo de Dios”, no heredó pecado alguno. Esto último, alegadamente capacitó al Nazareno para ser el sacrificio expiatorio por toda la humanidad; Y, siendo Jesús el Santo Hijo de Dios, que habría de redimir al mundo con su sangre, entonces Jesús merece toda la gloria y el honor, siendo la fe en su condición de “Hijo de Dios”, el fundamento mismo de la teología cristiana. Como esta escrito: “Respondiendo Simón Pedro, dijo: TÚ ERES el Cristo, EL HIJO DEL DIOS VIVIENTE... Y yo [Jesús] también te digo... SOBRE ESTA ROCA [LA CONFESION DE QUE JESUS ES EL HIJO DE DIOS] EDIFICARÉ MI IGLESIA” (Mateo 16:16-18).
¿Cual es el problema con postular que Jesús es el Santo; el Hijo de Dios que trae Salvación al Mundo? Pues que la idea es tan extraviada, que tanto los espíritus inmundos como los demonios se prestan de voluntarios, a fin de proclamarla a los cuatro vientos. Como esta escrito:

---“Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con ESPÍRITU INMUNDO, QUE DIÓ VOCES (gritó), diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? SÉ QUIÉN ERES, EL SANTO DE DIOS” (Marcos 1:23-24); ---“Y LOS ESPÍRITUS INMUNDOS, al verle, se postraban delante de él, y DABAN VOCES (gritaban), diciendo: TÚ ERES EL HIJO DE DIOS” (Marcos 3:11);
---“Y CLAMANDO A GRAN VOZ (gritando), DIJO [EL ESPIRITU INMUNDO] ¿Qué tienes conmigo, JESÚS, HIJO DEL DIOS ALTÍSIMO?” (Marcos 5:7);
---“También SALÍAN DEMONIOS DE MUCHOS, DANDO VOCES (gritando) Y DICIENDO: TÚ ERES EL HIJO DE DIOS” (Lucas 4:41);
---“Aconteció que mientras íbamos a la oración, NOS SALIÓ AL ENCUENTRO UNA MUCHACHA QUE TENÍA ESPÍRITU DE ADIVINACIÓN, LA CUAL daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, DABA VOCES (gritaba), DICIENDO: ESTOS HOMBRES SON SIERVOS DEL DIOS ALTÍSIMO, QUIENES OS ANUNCIAN EL CAMINO DE SALVACIÓN” (Hechos 16:16-17).

Así, vemos que el N.T. confirma que tanto los espíritus inmundos como los demonios apoyan la teología Cristiana que postula que Jesús es el Santo, el Hijo de Dios que trae Salvación al mundo. Pero, si esto es así, entonces tenemos que concluir que la teología Cristiana es falsa, pues Jesús es citado diciendo que no había verdad alguna en Satanás y sus secuaces. Como esta escrito: “El (Satanás y sus secuaces) ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque NO HAY VERDAD EN ÉL” (Juan 8:44).

Por el otro lado, si lo que los demonios decían acerca de Jesús, era en efecto cierto [y Jesus era en realidad el Hijo de Dios], entonces Jesús mintió al decir que "NO HABÍA VERDAD EN SATANÁS". Pero, si Jesús mintió, entonces Jesús no pudo haber sido Dios, pues "DIOS NO ES HOMBRE, PARA QUE MIENTA" (Números 23:19). Y, si Jesús no era Dios, entonces la teología Cristiana es mentira, pues alega que “Jesús y el Padre Uno son” (Juan 10:30). Pero, si la teología Cristiana es mentira, entonces es de Satanás, pues [según el mismo Jesús] SATANÁS ES EL PADRE DE TODA MENTIRA (Juan 8:44).
En adición, si Jesús mintió, entonces significa que Jesús tenia defecto. Pero, si Jesús tenia defecto, entonces no cualificaba para ser el sacrificio expiatorio por los pecados del mundo, pues este sacrificio tenia que ser sin defecto. Como esta escrito: “PARA QUE SEA ACEPTADO, OFRECERÉIS MACHO SIN DEFECTO de entre el ganado vacuno, DE ENTRE LOS CORDEROS, o de entre las cabras” (Levítico 22:19)





El peligro de creer en un Mesías humano

Independientemente de quien la practique (Judíos, Cristianos, o Musulmanes), la ciega pleitesia a un Redentor humano (sin importar si nos referimos a la redención política, socio- económica, o espiritual) conduce invariablemente a la inmoralidad de la idolatría; es decir, el culto a la personalidad de la criatura, en vez de a la del Creador. Es que, la idea de un Mesías humano, puede inducirnos al grave error de poner nuestra fe y nuestra esperanza en el hombre (un ser mortal, y finito), en vez de en el Creador (un ser inmortal, e infinito). La realidad es que, ningún ser humano, puede dar redención, pues SOLO EL CREADOR REDIME; como esta escrito: «No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; YO SOY TU SOCORRO, DICE ‫ ;יהוה‬EL SANTO DE ISRAEL ES TU REDENTOR» - Isaías 41:14. Y, como también dice en otro lugar: «... y conocerá todo hombre que YO ‫ יהוה‬SOY SALVADOR TUYO Y REDENTOR TUYO, el Fuerte de Jacob» - Isaías 49:26.
Si bien es cierto que Dios puede utilizar a alguna criatura para hacernos un llamado a volver a Dios en penitencia (un Rey Judío, un profeta gentil, la mula de Balaam, Moisés, Jesús, Muhammad, etc); en el ultimo análisis, ningún ser creado puede realmente salvarnos, pues NO HAY SALVADOR FUERA DEL CREADOR. Como esta escrito: «Yo, YO ‫ ,יהוה‬y FUERA DE MÍ NO HAY QUIEN SALVE» - Isaías 43:11.
Esta misma enseñanza, se nos muestra en varios pasajes de la Escritura; pero, prominente entre esos pasajes, es el relato acerca de Gedeón. Según narra el capitulo seis del libro de los Jueces, en un momento histórico donde Israel estaba siendo oprimido por los Madianitas, Dios escoge a un hombre llamado Gedeón, a fin de traer redención a Israel. Como resultado, unos 30,000 hombres se unen al ejercito de este general Israelita, a fin de pelear contra un ejercito que era inmensamente superior. Pero el Creador advierte a Gedeón que, con esta situación desea dar una enseñanza a Israel: que su salvación y su liberación no dependían de la carne ni de la sangre: no dependían de la fuerza, la sabiduría, ni el poder de Gedeón, o de su ejercito; La Salvación de Israel dependía única y exclusivamente del Creador- del Dios de quien se dijo: «... pues no es difícil para ‫ יהוה‬salvar con muchos o con pocos» – 1 Samuel 14:6.
Así, Dios hace que Gedeón se deshaga de sus 30,000 soldados, a fin de que Israel no cometa la grave ofensa de creer que su salvación estaba en manos de algún “hombre ungido” (o “Mesías”), de carne y hueso: «Y ‫ יהוה‬dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho, para que yo entregue a los madianitas en su mano, NO SEA QUE SE ALABE ISRAEL CONTRA MÍ, DICIENDO: MI MANO ME HA SALVADO» - Jueces 7:2. Al final, Dios reduce el ejercito de Gedeón a tan solo 300 hombres. Entonces, le informa que sera el mismo Creador (y no los restantes 300 hombres), quien salvara a Israel:
«Entonces ‫ יהוה‬dijo a Gedeón: CON ESTOS TRESCIENTOS HOMBRES que lamieron el agua OS SALVARÉ (YO ‫ יהוה‬OS SALVARE, NO EL HOMBRE), y entregaré a los madianitas en tus manos...» - Jueces 7:7.
Alguien podría decir: Pero, ¿No es cierto que, aunque Dios mismo salvo a Israel, siempre “necesito” de los 300 hombres de Gedeón? La respuesta es un rotundo ¡NO!; pues, en realidad, DIOS NO NECESITA DE NINGÚN SER HUMANO PARA SALVAR A SU PUEBLO. ¿Como estamos seguros de esto? ¡Pues porque lo enseña la Escritura! Esta dice que, en tiempos del Rey Ezequías (II Reyes 18:17), Senaquerib trajo un gigantesco ejercito contra Jerusalén. Israel no tenían fuerza alguna para siquiera intentar combatir tan grande multitud. ¿Donde estaba el hombre que Dios necesitaría para salvar a su pueblo? ¿Donde estaba el Mesías Salvador? La respuesta es que, el Mesías que habría de salvar tanto al pueblo como al liderato Israelita, no estaba fuera de ellos mismos; estaba en sus bocas, y en sus corazones: ese Mesías serian las palabras de confesión («Entonces Ezequías rey de Judah envío a decir al Rey de Asiria que estaba en Laquis: “YO HE PECADO”...» - 2 Reyes 18:14). El Mesías seria acudir a Dios con un corazón rasgado, contrito, y humillado: «Cuando el rey Ezequías lo oyó, rasgó sus vestidos, y se cubrió de cilicio, y entró en la casa de Yah» ‬II Reyes 19:1.
El Mesías, seria clamar directamente a Dios, reconociendo que no hay poder alguno en el Hombre, sino solo en el Creador: «Y oró Ezequías delante de ‫, יהוה‬ diciendo: ‫ יהוה‬Dios de Israel, que moras entre los querubines, sólo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú hiciste el cielo y la tierra... Ahora, pues, oh ‫ יהוה‬Dios nuestro, sálvanos, te ruego, de su mano, PARA QUE SEPAN TODOS LOS REINOS DE LA TIERRA QUE SÓLO TÚ, ‫ ,יהוה‬ERES DIOS (y no hay poder alguno fuera de ti)» - II Reyes 19:15&19. ¿Cual fue el resultado de la confesión y la humillación de Ezequías y de su pueblo? Pues que, esa misma noche (mientras el pueblo descansaba) Dios intervino personalmente, obrando una milagrosa y sobrenatural Salvación: «Y aconteció que aquella misma noche salió el ángel de ‫ ,יהוה‬y mató en el campamento de los Asirios a ciento ochenta y cinco mil; y cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todo era cuerpos de muertos» - 2 Reyes 19:35.
Así, sin necesidad de hombre, Rey, o Mesías humano alguno, el Creador salvo a Israel. Y lo hizo por medio del único y verdadero Mesías: las palabras de arrepentimiento, de confesión, y de humillación. Como esta escrito: «Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: YO HABITO en la altura y la santidad, y CON EL QUEBRANTADO Y HUMILDE DE ESPÍRITU, PARA HACER VIVIR EL ESPÍRITU DE LOS HUMILDES, Y PARA VIVIFICAR EL CORAZÓN DE LOS QUEBRANTADOS» - Isaías 57:15. Y, enseñando que las palabras de confesión y arrepentimiento son mejores que la expiación hecha por medio del sacrificio de becerros, dice literalmente el profeta Oseas: «Vuelve, oh Israel, a ‫ יהוה‬tu Dios. En verdad, tu pecado ha sido la causa de tu caída. Toma contigo palabras (de arrepentimiento) y vuelve a ‫ יהוה‬tu Dios. Decidle, “Perdona todos nuestros pecados, y recibenos misericordiosamente, para que podamos ofrecer los becerros de nuestros labios”» - Oseas 14: 1-2.
Es decir, el estado caído de Israel, no es debido a alguna causa física, o externa; y por esto es que, su solución, tampoco es una física, ni externa (como lo seria un humano Rey “Mesías”). El estado caído de nuestro pueblo Israel (el Tabernáculo de David) es el producto directo de nuestro pecado; y, su Salvación, no esta en nada ni nadie fuera de traer a Dios palabras de arrepentimiento; venir a Dios con un corazón contrito, para confesar y abandonar nuestro pecado. Como esta escrito: «SI SE HUMILLARE MI PUEBLO, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, Y BUSCAREN MI ROSTRO, Y SE CONVIRTIEREN DE SUS MALOS CAMINOS; entonces YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARÉ SUS PECADOS, Y SANARÉ SU TIERRA» - II Crónicas 7:14.




La Demagogia, es travestismo moral; es vestir las cosas menores, con las palabras mayores



¿Cual es mayor Verdad?: ¿La Torah?, ¿el Evangelio?, ¿o el Korán?

Quien tiene la obligación de probar su valía, no es el monarca, sino el contendiente. Y, el monarca, tiene el derecho de mantener su corona, hasta el momento en que el retador logre demostrar (en buena lid) que es realmente superior al monarca. En otras palabras, el recién llegado [que pretende retar lo que todos aceptan ya como el modelo perfecto de nobleza, de santidad, y de verdad], es quien tiene la responsabilidad de probar que, lo que trae entre manos, es mas noble, mas santo, y mas verdadero que lo ya existente.
En este sentido, es una realidad histórica que la revelación dada en la Torah (la Ley de Moisés) antecede tanto al Islam como al Cristianismo por mas de mil años. En otras palabras, cuando llegaron el Evangelio y el Korán, la Torah llevaba siglos siendo aceptada como la noble, santa, y verdadera Palabra de Dios. Por tanto, eran los Cristianos y Los Musulmanes, quienes tenían la responsabilidad de demostrar que sus mensajes eran mas nobles, mas santos y mas verdaderos que el mensaje de la Torah.
De nuevo, no era la Torah la que tenia que demostrar que era la infalible palabra de Dios; ni era la Torah la que debía demostrar que no había sido alterada ni malinterpretada por los hombres; eran el Evangelio y el Korán, los que tenían que demostrar (fuera de toda duda razonable) que no eran un plagio de la Torah; eran el Evangelio y el Korán, los que tenían que demostrar que no eran una innovación religiosa, alegando [falsamente] querer “corregir" y/o "completar” el mensaje Divino (¡como si Dios fuese un ser debilucho, que no puede impedir que simples mortales alteren su palabra; o fuese un tonto, que olvido dejar en claro aquello que era tan importante para nuestra salvacion, que esta ultima dependeria de ello!); eran el Evangelio y el Korán, los que tenían que demostrar que no eran ingeniosos subterfugios religiosos, sagazmente utilizados por sus respectivos fundadores, a fin de obtener la gloria, la pleitesía, y el reconocimiento de las masas (como en efecto ha sucedido).
¿Y por que los reclamos del Evangelio y del Korán tienen que ser probados fuera de toda duda razonable? Pues porque la Torah siempre ordenó que guardásemos la Ley de Dios (los Diez mandamientos). Y, uno de esos mandamientos, nos prohíbe dar falso testimonio. En otras palabras, el creyente no puede afirmar nada que sea falso, que este en entredicho, que sea cuestionable, o que no demuestre ser algo mas que una mera conjetura. ¿Por que? Pues porque, el creyente que tal hace, se arriesga a dar un falso testimonio (rebelándose así contra lo ordenado por su Creador). Y esto, es un grave pecado, pues la Ley advierte diciendo: “Porque LA BOCA DE LOS QUE HABLAN MENTIRA, SERA CERRADA” (Salmo 63:11); Y tambien: "AMASTE el mal más que el bien, LA MENTIRA MAS QUE LA VERDAD. Has amado toda suerte de palabras perniciosas, Engañosa lengua. POR TANTO, DIOS TE DESTRUIRA PARA SIEMPRE"- Salmo 52:3-5. Es en este sentido que, ni el mensaje del Evangelio, ni el mensaje del Korán, pueden ser aceptados por quienes creemos en la Torah; pues, ambos mensajes, son altamente cuestionables (es decir, su veracidad esta en entredicho). ¿Por que? Pues porque niegan y contradicen el claro e inequivoco mensaje de la Torah. Es que, mientras por un lado la Torah nos exhorta a guardar la Ley, diciendo: “El principio de la sabiduría es el temor de Yah; BUEN ENTENDIMIENTO TIENEN TODOS LOS QUE PRACTICAN SUS MANDAMIENTOS (no robes, no mates, no mientas, no adulteres, etc)”- Salmo 111:10; por otro lado, el Evangelio nos exhorta a que abandonemos la Ley de Dios [para seguir en cambio “la Ley de la Gracia”]. Como enseñan los siguientes pasajes Cristianos:

-- “CRISTO NOS REDIMIÓ DE LA MALDICIÓN DE LA LEY” (Gálatas 3:13);
-- “LA LEY Y LOS PROFETAS ERAN HASTA JUAN” (Lucas 16:16);
-- “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; PUES NO ESTÁIS BAJO LA LEY, SINO BAJO LA GRACIA” (Romanos 6:14);
-- “Pero YO NO CONOCÍ EL PECADO SINO POR LA LEY; PORQUE TAMPOCO CONOCIERA LA CODICIA, SI LA LEY NO DIJERA: NO CODICIARÁS. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; PORQUE, SIN LA LEY, EL PECADO ESTÁ MUERTO” (Romanos 7:7-8)

De igual modo, el Korán nos exhorta a abandonar la Ley de Dios, para seguir en cambio la “Ley Sharia”; Como esta escrito: “Si pues, recibís de mi una dirección (Sharia), QUIEN SIGA MI DIRECCIÓN NO SE EXTRAVIARA, Y NO SERA DESGRACIADO. PERO, QUIEN NO SIGA MI AMONESTACIÓN, LLEVARA UNA EXISTENCIA MISERABLE...” (Quran 20:123-124, y 5:38).
De nuevo, tanto el mensaje del Evangelio, como el del Korán, niegan la revelación Divina contenida en la Torah [¡cuya veracidad nunca estuvo en entredicho!]. Es que, el mensaje de la Torah, condena al hombre que abandona la Ley (los diez mandamientos), y enseña que, quien tal hace, es soberbio y maldito; como esta escrito: “Reprendiste a LOS SOBERBIOS, LOS MALDITOS, QUE SE DESVÍAN DE TUS MANDAMIENTOS” (Salmo 119:21); Y también: “APARTAOS DE MI MALIGNOS, PUES YO GUARDARE LOS MANDAMIENTOS DE MI DIOS” (Salmo 119:115).
ASÍ, EL QUE LOS EVANGELIOS RECLAMEN QUE JESÚS ES EL MESÍAS; O EL QUE EL KORÁN RECLAME QUE MUHAMMAD ES EL SELLO DE TODOS LOS PROFETAS, ES IRRELEVANTE; pues ningún creyente puede afirmar las cosas que enseñan estos dos libros (el abandono de la Ley de Dios) con la completa certeza de que no esta diciendo algo falso, o algo que incita a rebelarnos contra lo ordenado por el Dios que dijo: “DIOS NO ES HOMBRE, PARA QUE MIENTA, NI HIJO DE HOMBRE, PARA QUE SE ARREPIENTA. ÉL DIJO, ¿Y NO HARÁ? Habló, ¿y no lo ejecutará?” (Números 23:19).
Por el otro lado, aun si fuesen ciertos los reclamos hechos por el Evangelio y el Korán, la revelación Divina dada por Dios en la Torah, nunca ordenó [explícitamente] a los creyentes que creyesen a su vez en un Mesías (un Rey “Ungido”) llamado Jesús; ¡pero si a creer en un Rey ungido (Mesías) llamado David!; como esta escrito: «He puesto el socorro sobre UNO QUE ES PODEROSO; He exaltado a un escogido de mi pueblo. Hallé a DAVID MI SIERVO; LO UNGÍ CON MI SANTA UNCIÓN. MI MANO ESTARÁ SIEMPRE CON ÉL, MI BRAZO TAMBIÉN LO FORTALECERÁ» (Salmo 89:19-21).
De igual modo, la revelación Divina dada por Dios en la Torah, nunca ordeno al creyente seguir a un profeta llamado Muhammad; ¡pero si a seguir un profeta llamado Moisés! (el profeta que recibió las dos tablas de piedra, con los Diez mandamientos de la Ley Divina), como esta escrito: “ENVIÓ A SU SIERVO MOISÉS, Y a Aarón, AL CUAL ESCOGIÓ” (Salmo 105:26); “CONDUJISTE A TU PUEBLO como ovejas POR MANO DE MOISÉS y de Aarón. (Salmo 77:20); “SUS CAMINOS NOTIFICÓ A MOISÉS, Y a los hijos de Israel sus obras” (Salmo 103:7); “Y trató de destruirlos, de no haberse interpuesto MOISÉS SU ESCOGIDO delante de Él...” (Salmo 106:23).
En resumen, el que Jesús sea un ungido de Dios (Mesías), o el que Muhammad sea el sello de todos los profetas, no hace diferencia alguna para quien rige su vida por la Torah, pues la revelación dada por Dios a Israel, ya incluía todo lo que el creyente necesitaba para conocer (y hacer) la voluntad de su Dios (que no es otra sino vivir en paz y armonía con el prójimo, haciendo el bien encarnado en los diez mandamientos); como esta escrito: «CONFÍA EN יהוה (NO EN JESÚS, NI EN MUHAMMAD), Y HAZ EL BIEN [ORDENADO EN LOS MANDAMIENTOS], Y HABITARÁS EN LA TIERRA [PROMETIDA], y te apacentarás de la verdad [viviendo seguro de que no sigues mentira ni falsedad alguna]» (Salmo 36:3).
En adición, Jesús y Muhammad eran “hijos de hombre” (es decir, hombres mortales); como esta escrito: “Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y EL HIJO DEL HOMBRE será entregado para ser crucificado” (Mateo 26:2). Pero, la Torah advierte que no podemos poner nuestra esperanza en el hijo de hombre, pues no hay en él salvación alguna; como esta escrito: «NO CONFIÉIS en los príncipes, ni EN HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN» (Salmo 146:3).
La realidad es que, la confianza de quien vive por la Torah, esta puesta en יהוה (Yah), un Salvador mucho mas seguro, grande, y poderoso que tanto Jesús, como Muhammad (la paz de Dios sea con ellos); como esta escrito: «יהוה (Yah) ES MI LUZ Y MI SALVACIÓN; ¿DE QUIÉN TEMERÉ? יהוה ES LA FORTALEZA DE MI VIDA; ¿DE QUIÉN HE DE ATEMORIZARME?» (Salmo 27:1); «PORQUE GRANDE ES יהוה , y digno de suprema alabanza; TEMIBLE SOBRE TODOS LOS DIOSES» (Salmo 96:4); «BIENAVENTURADO EL HOMBRE QUE PUSO EN יהוה (NO EN JESUS NI EN MOHAMED) SU CONFIANZA» (Salmo 40:4); «Porque ¿QUIÉN ES DIOS, SINO SÓLO יהוה (Yah)? ¿Y QUÉ ROCA HAY FUERA DE NUESTRO DIOS?» (Salmo 18:31); Y, finalmente: «Mas YO EN TI CONFIO OH יהוה ; DIGO “¡TÚ ERES MI DIOS!” (Salmo 31:14).
Quien sigue la Ley de Yah [el Dios de Israel], y pone en Él su fe y su esperanza, es un hombre dichoso, pues pone su futuro en manos de un Dios que encarna la bondad, la misericordia, y la justicia; como afirma la Torah, cuando dice: “BUENO Y RECTO ES YAH”- Salmo 25:8; “GUSTAD, Y VED QUE ES BUENO YAH; DICHOSO EL HOMBRE QUE CONFÍA EN ÉL”- Salmo 34:8; “CIERTAMENTE ES BUENO DIOS PARA CON ISRAEL”- Salmo 73:1; “PORQUE TÚ, SEÑOR, ERES BUENO Y PERDONADOR, Y GRANDE EN MISERICORDIA”- Salmo 86:5; “Porque YAH ES BUENO; PARA SIEMPRE ES SU MISERICORDIA, Y SU VERDAD POR TODAS LAS GENERACIONES”- Salmo 100:5; Y, “TU JUSTICIA ES JUSTICIA ETERNA, Y TU LEY LA VERDAD”- Salmo 119:142.
En cambio, quien pone toda su fe y su esperanza en Jesus (paz sea con el), la pone en alguien que confesó abiertamente no ser bueno; como esta escrito: “Jesús le dijo: ¿POR QUÉ ME LLAMAS BUENO? NINGUNO HAY BUENO, SINO SÓLO DIOS”- Lucas 18:19. Del mismo modo, quien pone toda su fe y su esperanza en Muhammad (paz sea con el), la pone sobre alguien que confeso abiertamente practicar el terror; como esta escrito: “VOY A SEMBRAR EL TERROR EN LOS CORAZONES DE LOS INFIELES: ¡CORTADLES EL CUELLO, pegadles en todos los dedos!"- Korán 8:12.
Si desea usted tener en su vida seguridad de Salvación, tiene que hacer dos cosas: Primero, tiene que hacer la paz, con el Dios de Paz; Segundo, tiene que hacer la paz, con los hombres.
¿Como se hace la Paz con Dios? Pues confesando sus pecados a יהוה (Yah), como dicen los Salmos: «Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: CONFESARÉ MIS TRANSGRESIONES A יהוה; Y TÚ PERDONASTE LA MALDAD DE MI PECADO» (Salmo 32:5). Y también, «“CERCANO ESTÁ יהוה A LOS QUEBRANTADOS DE CORAZÓN; Y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU» (Salmo 34:18). Pida a Dios perdón, con un corazón sincero y arrepentido; y acepte el Perdón y la salvación que Dios ha prometido darle.
¿Y como hacemos la paz con los hombres? Pues comprometiéndonos con guardar los diez mandamientos. Comience con el mandamiento mas importante de todos- el que nos ordena honrar a nuestros padres, abandonando todo estilo de vida que traiga dolor y vergüenza sobre ellos (abandone el lenguaje profano, las drogas, el robo, la mentira, la homosexualidad, la fornicación, el adulterio, y cualquier otro estilo de vida violento, inmoral, o ilegal).
Tenga paciencia, y deje que Dios vaya poco a poco transformando su vida. Manténgase alabándole, y confíe en יהוה, pues Él ha prometido no dejarle, ni abandonarle; como esta escrito: «AUNQUE MI PADRE Y MI MADRE ME DEJARAN, CON TODO, יהוה (YAH, EL DIOS DE PAZ) ME RECOGERÁ» (Salmo 27:10); Y también dice, «Aguarda a יהוה; ESFUÉRZATE, Y ALIÉNTESE TU CORAZÓN; SÍ, ESPERA A יהוה» (Salmo 27:14).
Que el Espíritu del Dios de Paz, les guíe a Su verdad, a Su perdón, a Su Paz, y a la Vida Eterna. Amén.







«Si es usted un creyente Hebreo, y quiere "Ver" a Dios, debe buscarle primero en Moisés. No trate de "Ver" al Creador, buscándole en alguna otra parte, pues usted no puede "Ver" personalmente a Dios. ¡Es Moisés!- Si fija su vista en el, no necesitara voltear sus ojos a ninguna otro parte... solo mire a Moisés (guarde los Diez mandamientos)»



La Torah dice en el Salmo 37:27 que, el Creador (bendito sea), dará vida eterna a todo Israelita que se aleje del mal, y comience a hacer el bien (no mientas, no robes, no mates, no mientas, no forniques, no adulteres, honra a tus padres, etc). Desafortunadamente, la mayoría de los gentiles no toleran este compromiso moral, y escogen el camino fácil de racionalizar su rebeldía, alegando que nadie puede guardar perfectamente la Ley de Dios; y, por ende, lo que importa no es obedecerla, sino creer que (por medio de Jesús o de Muhammad) ya no tenemos que hacerlo. Oremos para que, a los jefes de las familias mafiosas, nunca se les ocurra aplicar esa misma lógica, a la Ley de los hombres.



El Aire acondicionado, debe adaptarse al auto; no el auto, al Aire acondicionado

La fe Hebrea, es como un antiguo Toyota Camry; uno que, sin poseer mucha pompa ni fanfarria (power steering, power windows, aire acondicionado, etc), logro llevar a los Israelitas, de forma segura y confiable, hasta la Tierra prometida. En cambio, el Cristianismo es similar a tomar ese viejo y confiable Camry, para rediseñarlo [poniendo todo el énfasis en los accesorios, y no en la confiabilidad del vehículo], de suerte que, si se le daña ahora uno de los accesorios (por ejemplo, el acondicionador de aire), el auto no funciona, y ya no puede llevar al Israelita a ninguna parte.
El Camry sin pompa ni fanfarria, es la fe Hebrea, que se basaba en la obediencia a diez sencillos y confiables mandamientos (que se resumen en amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a uno mismo); como esta escrito, "!Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre!"- Deut. 5:29. Por el otro lado, el Camry rediseñado, es la fe Cristiana, cuyo énfasis no esta en la obediencia a los mandamientos, sino en los “accesorios adicionales”, que no son otra cosa que su doctrina y su teología. Es decir, creer en el mesianismo de Jesús, en el bautismo del Espíritu Santo, en hablar en otras lenguas, en profetizar, en sanar enfermos, en echar fuera demonios, en el arrebatamiento de la Iglesia, en la gran tribulación, en la venida del anticristo, en el infierno eterno, etc. Como enseñan los escritos cristianos, cuando dicen: «Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo» (2 Juan 1:9)




Quien rehúsa seguir a Moisés [obedeciendo los Diez Mandamientos], no tiene la Vida, sino que la Ira de Dios está sobre él; como esta escrito: “Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Yah tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos... que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán..."

-- Deut. 28:15



Proverbios 28:4




«El problema con nuestra época, es que nos hemos hecho “tan sabios”, que hemos perdido la capacidad de distinguir entre la sabiduría, y la necedad; entre lo moral, y lo inmoral; entre los derechos humanos, y lo que nos lleva derecho a deshumanizarnos. La abierta homosexualidad, es un excelente ejemplo de ello: nos la han vendido como un “derecho humano”; un estilo de vida que debemos defender sin cuestionamiento. El problema es que nadie parece entender que la homosexualidad es una conducta tan deshumanizante, que si todos nos hiciésemos homosexuales, acabaríamos con la humanidad [pues dejaríamos de reproducirnos]. ¿Puede haber algo mas deshumanizante que acabar con la humanidad?»




Cuidado Con Los Defensores De Los Derechos De Los Homosexuales


¿Somos todos iguales?

En el libro de Génesis, Satan aparece tentando a Eva con las siguientes palabras [parafraseadas]: "¿Que esta mal desobedecer a Dios? ¡Mentira! ¡Es que DIOS NO QUIERE QUE SEÁIS IGUALES A ÉL!". Así, vemos que la primera [y la mayor] de todas las tentaciones de Ha Satan, es convencernos de que "todos debemos ser iguales"; ¿Por que? Pues porque, si todos somos iguales, entonces "nadie es mayor que nadie", y no hay por tanto “Un Poder Supremo” [un Dios] al cual todos debemos sometimiento y obediencia. En otras palabras, ¡cada uno puede hacer lo que le venga en gana! Cual es el problema con esto? Pues que, si bien es cierto que el hombre cuenta con un libre albedrío, y tiene por tanto la libertad de "hacer lo que le venga en gana", no es menos cierto que no puede escoger rehuir las consecuencias de sus elecciones éticas y morales. Es decir, usted puede [de así desearlo] escoger vivir la aberración de la vida de prostitucion, o de la vida abiertamente homosexual, pero no puede escoger el no contagiarse nunca con el virus de inmunodeficiencia adquirida, o con el virus del Papiloma humano [enfermedades que terminaran acabando con su vida].
De hecho, aun si fuese afortunado, y lograse evitar contagiarse con alguno de estas enfermedades, no podrá impedir que la memoria de su pasada vida de inmoralidad, termine atormentándole en su vejez, cuando el pasado revive con una claridad pasmosa, y la memoria de nuestras pasadas maldades nos atormentan sin misericordia. Así que, el hombre sabio, es aquel que reconoce que no es el poder Supremo que gobierna al Universo; aquel que un día habrá de juzgar a cada hombre con justicia, recompensando al que hizo lo bueno, y castigando al que hizo lo malo.





Respetar Derechos De Los Homosexuales


Homosexualidad- El Infierno de Los Ateos

La publica homosexualidad, es síntoma de un alma y una mente corrompidas por el orgullo y la soberbia. Es que, tanto la homosexualidad, como el ateísmo, son la manifestación de una arrogante y voluntaria desconexión de la realidad. Es decir, el hombre que, luego de observar la grandeza de la Naturaleza, procede a decir: "¡Esta Naturaleza no prueba en si misma que pertenezca a un Dios!" (proclamándose de este modo ateo), se desconecta a si mismo tanto de la realidad, que termina observando sus órganos masculinos para decir: "Estos genitales no prueban en si mismos que pertenezcan a un hombre" (proclamándose de este modo homosexual).
Así, el ateo que termina haciendose homosexual, es en si mismo el mejor ejemplo del juicio Divino: un juicio donde se hace que cada hombre coseche el mismo bien o mal que haya sembrado.
En el caso que nos atañe, la justicia Divina permite que el homosexual construya su propio infierno; uno que escoge y defiende a brazo partido; uno donde permite voluntariamente que otros (al igual que harían demonios infernales) "coman" y "consuman" su carne. ¿Cuando saldrá el homosexual de ese infierno? El día en que, arrepentido, eleve sus ojos al cielo para decir: "¡Dios mio! ¡Perdona mi extravío! ¡Renuncio a mi vano orgullo! ¡Ven a mi vida, que te necesito!





El Creyente Inmoral, blasfema a Dios con su conducta

La Religión de Dios (Salmo 37:27), no consiste es tener la teología correcta; sino en tener la conducta correcta. Por eso, el pecado que Dios no tolera, es la inmoralidad. Dios aborrece tanto la inmoralidad, que ordenó personalmente [escribiendo sobre dos tablas de piedra] lo siguiente: "no forniques, no adulteres, no robes, no mientas, no insultes a tus padres... etc”. Así, todo el que escoja vivir una vida de inmoralidad, sera atormentado, sufriendo la maldición Divina. ¿Por que la maldición Divina? Pues porque, con su inmoral conducta, indujo a otros a maldecir a Dios. Es que, cuando un hombre alega conocer al Creador, y después va y practica abiertamente la homosexualidad, los impíos maldicen diciendo: “Este hombre dice que sirve y conoce a Dios, pero es Homosexual; ¿sera porque su Dios también es homosexual?”; cuando va y practica abiertamente el robo, los impíos maldicen a Dios, diciendo: “este conoce a Dios, pero es ladrón. Si a Dios no le molestan los ladrones, quizás sea porque Él también es ladrón”; cuando va y miente públicamente, los impíos maldicen a Dios, diciendo: “este sirve y conoce a Dios, pero es mentiroso, ¿sera porque Dios es también mentiroso?”; cuando va y asesina a otros seres humanos, los impíos maldicen a Dios, diciendo: “este conoce a Dios, pero es un asesino. ¿Sera porque Dios es también un asesino?. Así, el creyente que actúa de forma inmoral, terminará cosechando la misma maldición con que hizo que los impíos maldijesen a Dios.
Esto mismo, fue lo que experimento el Rey David, de luego que asesino al inocente Urias, haciendo que los impíos blasfemasen a Dios. Y, como castigo por ello, David tuvo que sufrir la muerte de su inocente hijo; como esta escrito: “Mas por cuanto, con este asunto, hiciste blasfemar a los enemigos de Yah, el hijo que te ha nacido, ciertamente morirá” (2 Samuel 12:14).




El Hombre sigue su Trasero solo cuando camina hacia atras, presagiando asi su inminente caida


«Exterminando a 6 millones de Judíos, y causando la muerte de 60 millones de soldados, Adolfo Hitler no trajo al mundo tanta maldición, como la que puede traer un hombre que, siendo poderoso (gozando de la admiración publica), se declara abiertamente homosexual. Es que, el hombre (o la mujer) que tal hace, esta bajo la ira Divina, y el Juicio de Dios caerá repentinamente sobre el, tal y como cayo repentinamente sobre los Sodomitas. Así, el creyente sabio, siente fobia de aquellos que son abiertamente homosexuales. Y, esta fobia, hace que se aparte de ellos, tal y como se aparto Lot de los Sodomitas, salvando así su vida»




La religión de Dios (La Verdadera Religión) es esta: “Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre (tendrás vida eterna)” -Salmo 37:27. Por tanto, todo credo, dogma, o religión, que me aliente a apartarme de lo malo (a abstenerme de chantajear, de sobornar, de extorcionar, de robar, de mentir, de matar, de fornicar, de adulterar, de deshonrar a mis padres, etc), y a hacer lo bueno (a obrar con justicia, con misericordia, y con humildad), proviene de Dios. Pero cualquier religión, credo, dogma, o doctrina que me permita, me aliente, o me facilite hacer lo malo, proviene de Satanás.





«Si usted conociese lo que nosotros ya conocemos, lloraria un poco, pero también reiria mucho»


Ser Bondadoso Es Mas Importante Que Tener La Razon


Pero, ¿a que tanto derramamiento de lágrimas, peleándonos y destruyéndonos los unos a los otros? ¡Esto es cosa de risa!; Lograr formar tan grande y larga garata, por el simple hecho de creer exactamente lo mismo, solo que describirlo desde dos ángulos opuestos [el ángulo Judío, versus el ángulo Musulmán/Cristiano]



Leyendas del Judaísmo Universal: "HaEmet" (La Verdad)

Antes de que el mundo fuese creado, las almas de tres grandes hombres (Moshe, Yeshua, y Ahmad- paz sea con ellos) vinieron a presentarse ante el Creador [bendito sea], pidiendo ser un día padres de una misma criatura. Cuando el Creador pregunto cual habría de ser el nombre de esa criatura, los tres estuvieron de acuerdo en que su nombre debia ser “HaEmet” (la Verdad). Pero, como no lograban ponerse de acuerdo en cuanto a quien de ellos debía ser el padre de HaEmet, el Creador emitió sentencia diciendo: «El primero de ustedes dice, “HaEmet debe ser mi hija”; pero el segundo dice, “No, sino que HaEmet debe ser mi hija”; por otro lado, el tercero dice, “Los reclamos de ambos son errados, pues HaEmet debe ser mi hija”. Así que, haré lo siguiente: tomare una espada llamada “DebarHaShem” (la Palabra de Dios), y cortare a HaEmet (la Verdad) en tres pedazos. Entonces, llamare al primer pedazo “Quran”, y lo daré a Ahmad; luego llamare al segundo pedazo “Evangelion”, y lo daré a Yeshua; finalmente, llamare al tercer pedazo “Torah”, y lo daré a Moshe (note como Moshe fue puesto al final)». Con el corazón lleno de alegría ante la Salomónica decisión, tanto Ahmad como Yeshua exclamaron diciendo: «Haz juzgado justamente, oh Amo del Universo, pues ‘lo que es igual, no es ventaja’». Pero Moshe se entristeció mucho con la sentencia, y protesto diciendo: “Amo del Universo, ¿por que deberían nuestros caprichos ser la causa de que HaEmet (la Verdad) sufra, siendo reducida y menoscabada? Entonces el Creador respondió diciendo: “Moshe, el decreto de partir a HaEmet en tres pedazos, ya ha sido sellado [y no puede por tanto anularse]; mas, por cuanto pusiste el bienestar y la exaltación de HaEmet (la Verdad), primero que tu propio bienestar y exaltación, seras seras su primer padre; y, tu pedazo de ella, nunca sera reducido ni menoscabado; pues, los otros dos pedazos, surgirán a partir del tuyo [de modo que tu pedazo de HaEmet nunca tenga que experimentar disminución alguna, sino un continuo e infinito acrecentamiento]. Al oir la Divina respuesta, tanto Moshe, como Ahmad y Yeshua, respondieron con gozo en sus corazones: "No a nosotros, oh Señor, no a nosotros, Sino a tu nombre da gloria, Por tu misericordia, [y] por tu verdad"- Salmo 115:1.





En este moderno mundo en que vivimos, cada cual elige donde hallar la verdad. Y quizás ese sea precisamente el problema; asumir que la verdad es algo alejado y escondido de nosotros mismos. Algo que solo un gran profeta, un ser iluminado, un mesías, o un hijo de Dios puede mostrarnos. Tristemente, no nos damos cuenta que toda la verdad que necesitamos, esta delante de nuestro propios ojos; que la mas profunda sabiduría, se halla escrita en el libro de Dios que son los cielos y la tierra; escrita sin letras ni palabras en aquel libro sagrado que nunca podrá ser alterado, pues no es otro sino “El Libro de la Creación”





Dios es perfecto, es inmutable, y no necesita absolutamente nada

Dios es por definicion perfecto, e inmutable. En adición, el Creador esta completo. Esto significa que no hay defecto moral, ni necesidad alguna en el Creador; y que, nada de lo que podamos hacer, decir, o pensar, disminuirá (o aumentara) en nada su gloria. En resumen, Dios no necesita nada de su creación: no necesita la sumisión del ser humano, ni tampoco su fidelidad. El Creador no necesita que creamos en su palabra, no necesita que le amemos, ni mucho menos que le adulemos. Si el Creador aparenta “pedir”, “demandar”, o “necesitar” que hagamos lo bueno, no es porque lo necesite, ni porque gane (o “pierda”) nada con ello; es porque sabe que nosotros lo necesitamos. Y la razón de esto ultimo, es que Dios ha sujetado a todo el universo bajo la Justicia Divina que encarna la Ley de “causa, y efecto” (también llamada “ley de acción, y reacción”, o “ley de la siembra, y de la cosecha”).
Esta Ley dice que, si hacemos lo malo, recibiremos el mismo mal que hallamos hecho; y que, si hacemos el bien, recibiremos el mismo bien que hallamos realizado. De este modo, Dios actúa como un Padre amoroso; y, por medio de sus mandamientos, nos exhorta a alejarnos de toda especie de maldad, a fin de que nos acerquemos a todo aquello que es bueno, noble y justo. ¿Por que? Pues porque de ese modo “cosecharemos” el mismo bien que hayamos “sembrado”. Por ejemplo, si queremos ser amados por nuestro prójimo, tenemos que primero amar a ese prójimo.
Y esta es la razón para que Dios prohíba que hagamos imagen alguna; pues sabe que, una imagen de Dios, podría conducirnos a creer que Dios necesita de nuestro amor, y que el amar al prójimo es menos importante que el amor al Creador. Pero esto es falso; pues, como ya hemos dicho, Dios no necesita nuestro amor; Somos nosotros los que necesitamos el amor de los seres humanos. Así, la única forma de cosechar ese amor, es sembrándolo nosotros primero. Y es por eso que la Escritura dice que Dios creo al ser humano “a su imagen y semejanza”; de modo que, quien desee amar a Dios, solo pueda hacerlo indirectamente (amando a su prójimo, a fin de que, tarde o temprano, coseche de vuelta ese mismo amor).
Lo anterior, explica a su vez la razon para que, las tradiciones Abrahamicas, enseñan que el mayor de todos los mandamiento, es amar a Dios (algo que solo puede hacerse amando al prójimo. En conclusión, quien obedece al Creador, lo hace para su propio beneficio (un beneficio que alegra al Creador); y, quien le desobedece, lo hace para su propio perjuicio (un perjuicio del cual el Creador se duele)





¿Salvos por nuestra fe? ¿O salvos por nuestras obras?

Con respecto a la salvación del alma, la Escritura Hebrea enseña que esta se encuentra reservada para quienes se comprometen con hacer lo bueno, de modo que se cumpla en ellos la ley de "medida por medida" [o "siembra y cosecha"]; Como esta escrito: «Yah, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Yah. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. EL QUE HACE ESTAS COSAS, NO RESBALARÁ JAMÁS» (Salmo 15:1-5).
Y, en este sentido, aun la noble fe Cristiana confirma lo enseñado por la fe Hebrea; pues, en el pasaje Cristiano que describe “el Juicio de las Naciones” [Mateo 25:34-46], Jesús (paz sea con el) no condena a nadie por no haber aceptado su reclamo Mesiánico, ni tampoco condena a ninguna persona por haber rehusado creer en la doctrina Cristiana de “la salvación por fe” [es decir, sin necesidad de obedecer los diez mandamientos de la Ley]. En el referido pasaje, Jesús afirma que la gente que ha de ser salva, serán aquellos que hacen lo bueno: el hombre [o la mujer] que da de comer al hambriento; que da de beber al sediento; que viste al desnudo; que recoge al errante; y que visita al que esta preso, o enfermo. Por el otro lado, el pasaje afirma que la gente que sera enviada al infierno, serán aquellos que se abstuvieron de hacer estas obras de salvación; es decir, aquellos que se abstuvieron de alimentar al hambriento, de dar de beber al sediento, de vestir al desnudo, de acoger al errante, y de visitar al preso y al enfermo. Así, vemos que el Nazareno personalmente sabia que el Musulmán [o el Judío] que hace lo bueno, tendrá parte en el Mundo que ha de venir, sin importar que ese Musulmán [o Judío] halla rehusado creer en el reclamo Mesianico de Jesús, o en la doctrina de “la salvación por fe”. Como esta escrito:
"Entonces el Rey dirá a los de su derecha: venid, benditos de mi Padre, HEREDAD EL REINO PREPARADO PARA VOSOTROS desde la fundación del mundo. PORQUE TUVE HAMBRE, Y ME DISTEIS DE COMER; TUVE SED, Y ME DISTEIS DE BEBER; FUI FORASTERO, Y ME RECOGISTEIS; ESTUVE DESNUDO, Y ME VESTISTEIS; ENFERMO, Y ME VISITASTEIS; EN LA CÁRCEL, Y FUISTEIS A VERME. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el rey, les dirá: de cierto os digo que, en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. ENTONCES DIRÁ TAMBIÉN a los de la izquierda: APARTAOS DE MÍ, MALDITOS, AL FUEGO ETERNO PREPARADO PARA EL DIABLO Y SUS ÁNGELES; PORQUE TUVE HAMBRE, Y NO ME DISTEIS DE COMER; TUVE SED, Y NO ME DISTEIS DE BEBER; FUI FORASTERO, Y NO ME RECOGISTEIS; ESTUVE DESNUDO, Y NO ME CUBRISTEIS; ENFERMO, Y EN LA CÁRCEL, Y NO ME VISITASTEIS. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: de cierto os digo que, en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E IRÁN ÉSTOS AL CASTIGO ETERNO, Y LOS JUSTOS A LA VIDA ETERNA"- Mateo 25:34-46





Una fe que no obedece los mandamientos de Dios, no agrada a Dios

Dios ordena a Moisés hablar a la piedra, a fin de que esta produzca el milagro de que brote agua de su interior (Num. 20:8). Moisés tiene fe en la Palabra de Dios (en lo que ha dicho el Creador), y el milagro se realiza. Pero Moisés es castigado, y se le impide entrar a la Tierra prometida. ¿Como es posible? ¿No tuvo fe Moisés? Si, Moisés tuvo en efecto fe, pero Dios se desagrado tanto de esa fe, que la contó como incredulidad; como esta escrito: “Y Yah dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado” (Num. 20:12).
Es que, la fe que mostró en este caso Moisés, no pasó de ser una abstracción teológica; una idea que fallo en traducirse en obediencia al concreto y especifico mandamiento Divino. Dios había ordeno a Moisés hablar a la piedra, pero Moisés simplemente no obedeció el mandamiento, sino que prefirió en cambio golpearla [con su vara]. Lo que la Torah intenta enseñarnos con este episodio, es que, la obediencia a los mandatos Divinos, se cuenta como fe; pero, la fe que no incluye obediencia a los mandamientos, se cuenta como incredulidad.
Si Dios castigo la desobediencia de un hombre tan santo, tan consagrado, y con tanta fe como Moisés, ¿cuanto mas no castigare nuestra desobediencia? Al igual que a Moisés, Dios ha ordenado al creyente no robar, no mentir, no matar, no fornicar, no adulterar, y no deshonrar a sus padres. Y, si nuestra fe no incluye la obediencia a estas ordenes Divinas, también nosotros seremos excluidos de la Tierra Prometida (prototipo de la vida en el mundo que ha de venir).





¿Como perdona El Creador nuestras Rebeliones (pecados)?

La Tanak (Escritura Hebrea) muestra que, en su infinita misericordia, Dios ha provisto desde el principio mismo de su Creación un remedio para resarcir el pecado de sus criaturas. ¿Cuál es ese remedio? EL ARREPENTIMIENTO SINCERO. De hecho, los maestros de la escuela de Hillel (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham), enseñaban que, cuando el hombre pecaba, no tenia que sentirse irremediablemente perdido, pues יהוה (Adonai el Creador) había provisto en el arrepentimiento un acceso a la misericordia Divina, que haría que esta "triunfase sobre el juicio". La Escritura dice así: “Como están lejos el oriente del Occidente, así hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones (o transgresiones)” (Ki-rechok mizra hirehik mi-maarav mi-menu et peshaeinu)- Salmo 103:12. ¿Qué importancia hay en el orden de las palabras? ¿Por qué primero el Oriente, y solo despues el Occidente? Es que se esta aludiendo al recorrido del Sol. Es decir, los antiguos Judíos, creían que el lugar de tormento (Gehinnom) se encontraba en el Oriente. Y esto explicaba el tono rojizo de los amaneceres; pues teorizaban que, cuando el sol se levantaba en el Oriente (en la mañana), reflejaba el color de la sangre de aquellos que ya se hallaban en Gehinnom. Por el otro lado, el que mas tarde el Sol se “pusiese” (o “se inclinara”) en el Occidente, insinuaba que la Presencia Divina moraba en aquella dirección; y esto explicaba el hecho de que el Sol se “inclinara” en el Occidente (rindiendo asi pleitesía a su Creador). Pero, ¿Cómo esta lejos el Oriente del Occidente? ¿Hay una distancia fija entre ellos? La respuesta es en la negativa, pues no hay una distancia específica entre estos dos puntos. De hecho, el Oriente y el Occidente no son ningún lugar en particular; son direcciones opuestas (relativas), hacia las cuales escogemos dirigirnos. En otras palabras, la distancia entre el Oriente y el Occidente, son un cambio de dirección: un giro de 180 grados. La imagen que se quiere mostrar, es la de un hombre que va caminando hacia el Oriente (alejándose de su Creador, en dirección a Gehinnom). En un momento dado, ese hombre se detiene y, razonando consigo mismo, reconoce que esta llevando su vida en la dirección equivocada, camino a la destrucción. Entonces, decide no caminar mas en esa dirección (en direccion a la maldad que "El Oriente" prefigura); y, dando un giro de 180 grados (es decir, dándole la espalda a la maldad), comienza a caminar en la dirección opuesta, dirigiendose a la presencia de Dios que "El Occidente" prefigura. Así como este giro de 180 grados ha "Salvado" la distancia que existe entre Oriente y Occidente, de ese mismo modo Dios "Salva" (aleja las rebeliones de) la humanidad; pues en el momento en que el hombre reconoce lo errado de su camino, para convertirse (dar un giro de 180 grados) de su maldad, y comenzar a acercarse a su Creador, en ese mismo instante sus faltas le son perdonadas. Y es por esto que el Creador dice: “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa (reconociendo así lo extraviado de su sendero), y se aparta (para comenzar a caminar en la dirección opuesta) alcanzara misericordia (es decir, recibirá el perdón de sus pecados)”- Proverbios 28:13.




«Hay un solo camino para llegar a Dios. Y es el siguiente: «Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre» (Salmo 37:27). Y tanto el Judaísmo, como el Cristianismo y el Islam, no son sino distintos “autobuses” que el Creador (bendito sea) nos permite tomar, a fin de transitar ese único camino; Un camino que nos lleva finalmente al Creador»




«El hecho de que siempre funciona, es ya suficiente buena prueba...»


El Arbol Moises


¿Por que lo creen los Hebreos? Pues porque Moisés lo dijo, y treinta y cinco siglos de experiencia asi lo confirman
¿Y la opinión de los expertos modernos? Pues que, al igual que Moisés, la escriban en un libro,
y esperen treinta y cinco siglos;
Entonces, luego que haya pasado la prueba del tiempo y la experiencia, podremos compararla con la de Moisés




Que el Creador (bendito sea) borre nuestro nombre de su Libro, si lo siguiente no es una verdad que puede salvar su alma: "Al igual que el hombre rico del relato evangelico, la persona que cree en la salvacion por fe, sin necesidad de obedecer los Diez mandamientos, sera atormentada hasta el dia en que reconozca el extravio de su maldad. En cambio, la persona que renuncia al pecado, y se compromete con hacer el bien encarnado en los diez mandamientos, tiene un lugar asegurado entre los santificados de Dios". Que el Creador juzgue sin misericordia nuestras vidas, si hay mentira alguna en lo que acabamos de proclamar





El Anti Semitismo De Los Evangelios Cristianos

La imagen que a menudo proyectan los Evangelios, es una capaz de inducir en la psiquis de millones de lectores (gentiles), la idea de que los Judíos somos gente maligna y perversa; gente satánica, capaz de realizar la mayor de todas las abominaciones- crucificar al Creador del Universo; quien, según el evangelio, se encarno en la persona de Jesús de Nazaret (paz sea con el). Como el evangelio presenta a su héroe (Jesús) antagonizando contra todo lo que tenga que ver con los Judíos, el lector se ve emocionalmente forzado a rechazar todo aquello que pueda identificarle con estos villanos: la Ley que los Judíos guardaban, las fiestas sagradas (Yom Kippur, Pascua, Tabernáculos, etc) que los Judíos guardaban, y los mandamientos que los Judíos guardaban.
Por eso, los evangelios citan a Jesús diciendo, “Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero (es decir, en vuestra Ley, no en mi Ley)...” - Juan 8:1. Esto ultimo es afirmado en el pasaje de Juan 10:34, donde se cita a Jesús diciendo: “Respondióles Jesús: ¿No está escrito en vuestra ley...” (de nuevo, no en mi Ley, sino en vuestra Ley). Del mismo modo, el Evangelio dice: “Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los Judíos (es decir, no una fiesta de Dios, ni de Jesús y sus seguidores, sino de los Judíos)” - Juan 6:4. Y, también dice en otro lugar: “Estaba cerca la fiesta de los Judíos; la de los Tabernáculos ... (de nuevo, no la fiesta de Jesús y de sus seguidores, sino la de sus enemigos Judíos). De igual modo, los Evangelios distinguen entre, los mandamientos de Jesús (el héroe de la historia), y los mandamientos de los Judíos (los villanos de la narrativa). Acerca de Jesús, el Evangelio dice: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre...” - Juan 14:21; Mientras que de los Judíos dice: “Mas en vano me honran, Enseñando doctrinas y mandamientos de hombres (de los Judíos)” - Mateo 15:9.
De este modo, el Evangelio hace de Jesús (paz y bendición sean con el) el paradigma de todo lo que es bueno y noble; un hombre a quien aun los espíritus inmundos admiran y reconocen (“Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: ¡Tú eres el Hijo de Dios!”- Marcos 3:11). Pero, este mismo Evangelio, hace de los Judíos algo peor que espíritus inmundos (¡los espíritus inmundos tenían al menos suficiente “bondad” como para postrarse ante Jesús!). El Evangelio presenta a los Judíos como hijos de Satanás; gente maligna y perversa; demonios asesinos y mentirosos, siempre dispuestos a hacer la voluntad de su padre el diablo. Como esta escrito:
“Vosotros (es decir vosotros los Judíos, con los cuales yo no tengo nada que ver) sois de vuestro padre el Diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”- Juan 8:44. Así, el Evangelio implanta en el subconsciente de sus lectores (el mundo gentil), la idea de que los Judíos son hijos del Diablo; que todo lo que los Judíos predican, practican, y creen, esta bajo maldición Divina; no siendo otra cosa que el vano producto del engaño y la mentira de aquellos que, en su dureza de corazón, rehúsan doblegarse ante el Dios encarnado en la persona de Jesús.
Irónicamente, esta mentalidad es en si misma la mayor de todas las vanidades; pues, en su inocente (pero extraviado) deseo de distanciarse de todo lo que evoque a los villanos de la narrativa, el gentil termina menospreciando la Ley de los Judíos (que no es en realidad la Ley de los Judíos, sino la Ley de Yah; quien, luego de entregarla a los Judíos, les ordeno guardarla); termina menospreciando las fiestas de los Judíos (que no son en realidad las fiestas de los Judíos, sino las fiestas de Yah, quien ordeno a los Judíos guardarlas); termina menospreciando los mandamientos de los Judíos (que, de nuevo, no son en realidad los mandamientos de los Judíos, sino los mandamientos de Yah; quien luego de escribirlos en dos tablas de piedra, ordeno a los Judíos guardarlos); y termina finalmente menospreciando a Yah, el dios de los Judíos (quien no es el dios de los Judíos, sino el Único y Verdadero Dios, quien entrego a Israel la Ley, las Fiestas, y los Mandamientos), para ensalzar en cambio a Jesús (el dios-hombre que, según los evangelios, no reconoció como suyas la Ley, las Fiestas, ni los mandamientos dados por Adonai Yah a Israel).





¿Cual fe es mas ennoblecedora? ¿La Cristiana? ¿O la Hebrea?

El mensaje [implícito] de la noble Fe Cristiana, es que el Creador posee un ego de proporciones gigantescas. Y, este inmenso ego, le hace ser sumamente caprichoso, pues espera que todos le rindamos ciega pleitesía y adulación; y que respondamos servilmente, diciendo “Si”, a todo lo que ese Dios diga y ordene, sin importar si lo que alegadamente dice [u ordena] no hace sentido, es injusto, o es arbitrario. Pero, el mensaje implícito de la Fe Hebrea, es un poco mas ennoblecedor, pues postula que, el verdadero Dios, no necesita absolutamente nada, y es moralmente perfecto; no teniendo caprichos ni deseos que necesiten ser satisfechos pues [nuevamente], no necesita absolutamente nada de los seres humanos [es decir, no necesita que creamos en el, no necesita que le amemos, que le adoremos, ni que le obedezcamos].
Como resultado de esto, el juicio de Dios no esta basado en ningún capricho que el Creador pueda poseer [en nada que podamos haberle "dado", o dejado de dar], sino en la justicia que se manifiesta en conceder a cada individuo el mismo bien o mal que, con sus obras, haya libre y voluntariamente escogido. Como confirma la Escritura Hebrea cuando dice: «¡LEJOS ESTE DE DIOS LA IMPIEDAD, y del Omnipotente la iniquidad! PORQUE ÉL PAGARÁ AL HOMBRE SEGÚN SU OBRA, Y LE RETRIBUIRÁ CONFORME A SU CAMINO. Si, por cierto, DIOS NO HARÁ INJUSTICIA, y el Omnipotente no pervertirá el derecho» (Job 34:10-12). Y también dice en otro lugar: «Porque TÚ PAGAS A CADA UNO CONFORME A SU OBRA» (Salmo 62:12). Y mas adelante dice: «El que mira por tu alma, Él lo conocerá, Y DARÁ AL HOMBRE SEGÚN SUS OBRAS» (Proverbios 24:12). Y también dice el profeta: «... MIS ESCOGIDOS DISFRUTARÁN LA OBRA DE SUS MANOS» (Isaías 65:22).
Y fue precisamente esa justicia Divina (la ley de la siembra y la cosecha) el motivo para que el Rey Adoni-bezec [quien había cortado los pulgares de muchos reyes] mereciese que sus pulgares fuesen también cortados. Como dice la Escritura: «Y subió Judá, y Yah entregó en sus manos al cananeo y al ferezeo; e hirieron de ellos en Bezec a diez mil hombres. Y hallaron a Adoni-bezec en Bezec, y pelearon contra él; y derrotaron al cananeo y al ferezeo. MAS ADONI-BEZEC HUYÓ; y le siguieron y le prendieron, Y LE CORTARON LOS PULGARES DE LAS MANOS Y DE LOS PIES. ENTONCES DIJO ADONI-BEZEC: SETENTA REYES, CORTADOS LOS PULGARES DE SUS MANOS Y DE SUS PIES, RECOGÍAN LAS MIGAJAS DEBAJO DE MI MESA; COMO YO HICE, ASÍ ME HA PAGADO DIOS» (Josué 1:4-7).
Fue esa misma justicia Divina, la que condeno al Rey Agag a morir por la espada; pues, con su espada, había dado muerte a muchos inocentes. Como esta escrito: «COMO TU ESPADA DEJÓ A LAS MUJERES SIN HIJOS, ASÍ TU MADRE SERÁ SIN HIJO entre las mujeres. Entonces Samuel cortó [con su espada] en pedazos a Agag delante de Yah en Gilgal» (1 Samuel 15:33) Finalmente, el justo Juicio Divino que se manifiesta en la Ley de “medida por medida” (siembra y cosecha), hizo que el malvado Aman acabase ahorcado en la misma horca en la que había escogió acabar con Mardoqueo: «Así COLGARON A AMÁN EN LA HORCA QUE ÉL HABÍA HECHO PREPARAR PARA MARDOQUEO» (Ester 7:10)





¿Cual es el "verdadero" nombre de Dios?

Técnicamente hablando, la traduccion mas "correcta" del nombre propio del Creador ( יהוה ), seria la palabra "Yahuh" (o "Yahoo", en el idioma Ingles). Es que, la letra hebrea "Vav" [ ו ], no solamente podía traducirse antiguamente como "v", sino también como "u". Por eso es que, el nombre bíblico de "Esaú", también puede válidamente traducirse como "Esav". Y es también por esto que, el nombre Hebreo del profeta "Elías", era "Eli-Yahu", que significa "mi Dios- Yahu" (o "Mi Dios es Yahu). De hecho, la anterior terminación (-yahu) era bastante común entre los profetas y hombres de Dios Hebreos. Por ejemplo, el nombre Hebreo de Isaías, era “Yesha-yahu”; Y, el de Jeremías, era “Yirmi-yahu”. Aun así, tanto este nombre, como aquellos que a menudo utilizamos para referirnos al Creador (Yah, Elohim, Adonai, El Shaddai, Ha Shem, etc), solo reflejan diversos y particulares aspecto de “El Todo Supremo” que es la Divinidad. Pero, cuando llegue la perfección [cuando los hombres logremos finalmente entender la voluntad de Dios para nuestras vidas], comenzaremos a utilizar el verdadero y ultimo nombre de Dios. ¿Cual es ese nombre? Pues “¡Ejad!”. ¿Que es “Ejad”? Pues un termino Hebreo que literalmente significa “Uno” [o “Único”]. Y esto pretende intimar que el Creador es “el Único” [pues no existe nada ni nadie igual a El]; Dios es el “Único” conocimiento, y la “Única” verdad [pues es la verdad que abarca toda otra verdad]; Dios es el “Único” que existe [pues toda otra existencia esta supeditada a la Suya]; El Creador es el “Único” poder [pues todos los otros poderes del universo, están sujetos a Su Poder]; El Creador es el “Único” que posee perfecta justicia, misericordia, y humildad; el “Único” que es moralmente perfecto; el “Único” que merece la suprema gloria, alabanza, sujeción, e imitación de todos. Como esta escrito: «Y Yah será Rey sobre toda la Tierra. En aquel día, Yah será Único, ¿Y su nombre? ¡Único!» (Zacarías 14:9)





El Fatal Error de la Noble Fe Cristiana

La Escritura ordena amar con amor supremo, solamente a aquel Dios que es UNO solo; el Creador del Universo. Como esta escrito: “Oye, Israel: El Señor nuestro Dios, El Señor Uno es. Y amarás a El Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”- Deuteronomio 6:4-5. Es cierto que la teología Cristiana alega que Jesús era uno con el Padre, pero el texto evangélico pone en entredicho esta idea, pues describe a Jesús reconociendo su separación de Dios. El pasaje dice así: “Hacia esa hora, Jesús gritó con fuerza: Elí, Elí, ¿lamá sabaqtaní?, es decir: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”(Mateo 27:46, y Salmo 22:1). Así, si Jesús hubiese sido Dios, tendríamos que admitir que, en la cruz, Dios se abandono a si mismo, dejando de ser UNO solo, para convertirse en DOS separados. Pero esto es imposible, pues el verso en Deuteronomio dice “El Señor UNO es...”. No solo esto, sino que el mismo Jesús, quien nació de una mujer (María), reconoce que no es el mayor de los que nacen de mujer. Y, si Jesús no es el mayor de los que nacen de mujer, ¿cuanto menos podrá ser igual al Dios que es el mas grande de todos los que NO nacen de mujer? El texto dice así: “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista...”- Mateo 11:11. Así, el anterior análisis demuestra fuera de toda duda, que Jesús No es Dios, y por tanto NO puede ser el objeto del supremo amor, ni la adoración de ningún creyente. De hecho, aun si admitiéramos la posibilidad de que el hombre que colgaba en la cruz fuera Señor, y que el Dios que le había abandonado fuera también Señor, estaríamos hablando de dos Señores (pues, según el clamor de Jesús, estaban separados el uno del otro). Pero Jesús mismo aclaro que, no podemos servir a dos Señores. El verso dice así: “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro”- Mateo 6:24. No podemos servir al Padre y a la misma vez servir al Hijo; No podemos servir a el Adonai de la Torah, y a la misma vez servir al Jesús de los Escritos Cristianos; No podemos obedecer al Señor que dijo, “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley....” (Josué 1:8) y a la misma vez servir al Señor que dijo, “La ley y los profetas eran hasta Juan...”(Lucas 16:16). Si obedecemos a uno, estaremos desobedeciendo al otro; y si amamos con amor supremo a uno, entonces ya no estaremos amando con amor supremo al otro.





¿Es Yah (bendito sea) rebelde, o mentiroso?

Si, como afirman los escritos cristianos, Jesús de Nazaret (paz y bendicion sean con el) era la encarnacion de Dios, entonces tendriamos que concluir que el Creador (bendito sea) era un hijo imperfecto, pues necesito ser castigado, a fin de aprender “obediencia” [algo que un Dios omnisciente deberia haber conocido]. Como esta escrito: "Y aunque era Hijo, por lo que padeció, APRENDIÓ LA OBEDIENCIA..." (Heb. 5:8). Y, si Jesús (paz sea con el) era Dios (bendito sea), entonces [si nos atreviesemos a decir tal cosa] Dios es medio mentiroso, pues Jesús es citado diciendo: «porque NO ES POSIBLE QUE UN PROFETA MUERA FUERA DE JERUSALEM» (Lucas 13:33). Mientras que, con respecto a la muerte de Moisés (el mas grande de todos los profetas), el Creador afirma que no murió en Jerusalén, sino en la tierra de Moab. Como esta escrito: «Y MURIO ALLI MOISES SIERVO DE YAH, EN LA TIERRA DE MOAB» (Deut. 34:5).





Si los demonios proclaman a viva voz que Jesús (paz sea con el) es "el hijo de Dios" (Marcos 3:11, y Lucas 4:41); y en adición llega un espíritu de adivinación, y proclama a todo el mundo que el Evangelio es "el camino de Salvación" (Hechos 16:16-17), entonces el verdadero hijo de Dios tiene el deber de no creer que Jesús sea el hijo de Dios, ni creer tampoco que el Cristianismo sea el camino de Salvación. ¿Por que? Pues porque el creyente no puede "hacerle el Coro a Ha Satan". Es que no puede haber compañerismo alguno entre entre la luz, y las tinieblas; entre la justicia, y la injusticia; entre el consejo de los justos, y el consejo de los impíos. Como esta escrito: “El consejo de los impíos, lejos esté de mí” (Job 21:16). Y también: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos” (Salmo 1:1). Y también dice en otro lugar: “Mas los consejos de los impíos, [son] engaño” (Prov. 12:5).





La Forma Sutil en la Que El Cristianismo niega al Dios de Israel

El Dios de Israel, se llama יהוה (Yah). Este Dios, revelo a Israel que no hay ningún otro Dios fuera de Él, como esta escrito: «¿Quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino YO יהוה (Yah)? Y NO HAY MÁS DIOS QUE YO; Dios justo y Salvador; NINGÚN OTRO FUERA DE MÍ». (Isaías 45:21). Note que Yah dice claramente que El es el único Dios. Pero, como Ha Satan (el opositor) siempre niega la palabra de Dios, pues se las ingenio para que el Cristianismo alegara que Yah no es el único Dios, sino la cabeza de un Dios mas grande; un Dios “Trino” compuesto por Yah, por Jesús, y por el Espíritu Santo. Note la sutileza con la que Satán se opone a la palabra de Dios: A la misma vez que alega “creer” en el Dios de Israel, LA TEOLOGÍA CRISTIANA INSINÚA QUE YAH NO ES EL UNICO Y VERDADERO DIOS; SINO QUE, EL VERDADERO DIOS, ES EN REALIDAD ALGO MUCHO MAYOR [Y MÁS PODEROSO] QUE YAH; UNA SUPUESTA “TRINIDAD”, DE LA CUAL YAH ES SOLAMENTE UNA FRACCION. Y, es por esto, que los Judíos nunca pueden aceptar la teología Cristiana, pues esa teología niega [directa o indirectamente] todas y cada una de las verdades reveladas por Dios a Israel, a través de Moisés y de los profetas.





¿Teología De Ingenuidad?

La noble fe Cristiana, es un camino perfectamente valido para acercarse al Creador. Pero, para creer en el Cristianismo, es conveniente ser un poco crédulo, e ingenuo. Es decir, hay que tener un estado de conciencia que nos permita mirar la teología Cristiana desde la crédula e ilusoria perspectiva que caracterizaría a los niños. Y es por eso que los evangelios enseñan diciendo: “De cierto os digo, que EL QUE NO RECIBA EL REINO DE DIOS COMO UN NIÑO, NO ENTRARÁ EN ÉL” (Marcos 10:15).
De hecho, el Evangelio afirma que, tener una mente sabia y entendida (es decir, poseer un razonamiento maduro y analítico) es un impedimento para entender a Dios. Como esta escrito: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, PORQUE ESCONDISTE ESTAS COSAS DE LOS SABIOS Y DE LOS ENTENDIDOS, y las revelaste a los niños” (Mateo 11:25). No solamente la teología cristiana promueve un estado de ingenua insensatez, sino que incluso le alaba, presentándole entre los creyentes como el glorioso y espiritual cumplimiento de las Escrituras. Como esta escrito: “Yo os provocaré a celos con un pueblo que no es pueblo; CON PUEBLO INSENSATO OS PROVOCARÉ a ira” (Romanos 10:19). Y también dice: “Pero el hombre natural NO PERCIBE LAS COSAS QUE SON DEL ESPÍRITU DE DIOS, PORQUE PARA ÉL SON LOCURA, y no las puede entender, PORQUE SE HAN DE DISCERNIR ESPIRITUALMENTE” (1 Corintios 2:14).
De hecho, la teología cristiana hace de la locura de su insensatez, algo infinitamente mayor que cualquier sabiduría humana [¡como si el sentido común, y el correcto conocimiento de Dios, fuesen auto-excluyentes!]; presentándola como el mas grande poder. Como esta escrito: “Pues ya que en la sabiduría de Dios, EL MUNDO NO CONOCIÓ A DIOS MEDIANTE LA SABIDURÍA, AGRADÓ A DIOS SALVAR A LOS CREYENTES POR LA LOCURA DE LA PREDICACIÓN” (1 Corintios 1:21). Y en otro lado: “Porque LA PALABRA DE LA CRUZ ES LOCURA a los que se pierden; PERO A los que se salvan, esto es, a NOSOTROS, ES PODER DE DIOS” (1 Corintios 1:18).
La realidad es que el Cristianismo fue tan exitoso en engrandecer y anquilosar la insensatez y la credulidad, que [como dice un refrán] “se le fue la mano”. Es decir, tuvo finalmente que intentar “deshacer” lo que se había excedido en hacer. Y este es el motivo para que encontremos al apóstol Pablo (paz sea con el), reprendiendo a los creyentes de la iglesia de Corinto, a causa de su inmaduro y fantasioso modo de pensar: «Hermanos, NO SEÁIS NIÑOS EN EL MODO DE PENSAR, SINO SED niños en la malicia, pero MADUROS EN EL MODO DE PENSAR» (1 Corintios 14:20).
¿Cual es el problema con todo esto? Pues que, al igual que sucede con toda doctrina o ideología Satánica, su finalidad no es otra sino el que actuemos como lo hace Ha Satan (el “Opositor”), rebelándonos contra lo expresamente ordenado por Yah. Es decir, la locura e insensatez de la teología Cristiana, conduce al creyente a aceptar como razonable, cualquier postura cristiana que niegue o se oponga directa [o indirectamente] a lo dicho por Yah en su Torah. Por ejemplo, si el Creador dijo que había un solo Dios (Deut. 6:4), el Cristiano se opone a ello, y lo contradice diciendo (1 Juan 5:7) que Dios no es Uno, sino Tres [Padre, Hijo, y Espíritu Santo]; Si el Creador dice que no desea que adoremos imágenes de nada de lo que esta en los cielos (Deut. 5:8-9), el Cristiano lo contradice, diciendo (Colosenses 1:15) que Dios en efecto desea que adoremos una imagen celestial [a Jesús, quien es “la imagen” del Dios invisible]; Si Yah dijo que debíamos observar (descansar) el Día Sábado (Deut. 5:12-15), el Cristiano lo rebate diciendo que, la importancia del Sabado, pertenece ahora al Domingo (Hechos 20:7, y Marcos 16:9); Si Dios ordenó que amáramos a nuestros padres (Deut. 5:16), viene el Cristianismo y cita a Jesús diciendo: “Si alguno viene a mi, y no aborrece a su padre y madre.... no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:26); Si Yah dijo que no debíamos robar [es decir, no podíamos prohibir que los pobres, y los que no tenian con qué alimentarse, comiesen de las esquinas de nuestros cultivos, según Levitico 23:22], viene el Cristiano y lo contradice diciendo “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma” (2 Tesalonicenses 3:10); Si Yah dijo que no podíamos comer cerdo, ratones, ni lagartos (Deut. 14:8, y Lev. 11:29-30), viene el Cristiano y lo contradice, citando el verso que dice: “De todo lo que se vende en la carnicería, comed...” (1 Corintios 10:25); Si Yah dijo que nunca debemos apartarnos de la Ley (Josue 1:8), el Cristiano lo contradice citando el pasaje que dice: “La Ley y los profetas eran hasta Juan” (Lucas 16:16); si Dios dice que los hijos no moriran por el pecados de sus padres (Deut. 24:16), el cristiano le desmiente, alegando que, si morimos, es debido al pecado de nuestros padres Adan y Eva (1 Corintios 15:21-22, y Romanos 5:12-19); si Dios dijo que, si le amamos y guardamos sus mandamientos, Él tendra misericordia de nosotros (Deut. 5:10), el cristiano viene y le contradice, alegando que nadie puede obtener la misericordia Divina (la salvacion) por medio de la obediencia a los mandamientos (Gálatas 2:6, Efesios 2:9, y Gálatas 2:21).
Esta rebelde aptitud cristiana, se manifestó por primera vez en el rey Shaul (un nombre Hebreo que, traducido al Castellano es “Saulo”). Es que el profeta Samuel increpaba a Shaul, diciéndole que había desobedecido lo ordenado por Yah [matar a todos los animales, así como a todas las personas de Amalec]. Pero Shaul tomo la aptitud del hombre soberbio, y orgulloso, que se dice así mismo: “¡Nadie me dice lo que tengo que hacer, o lo que tengo que creer!”. A pesar de que los hechos demostraban su clara desobediencia, Shaul insistía en racionalizar su rebeldia, afirmando que en efecto estaba obedeciendo al Creador, y que era Samuel quien estaba equivocado, no entendiendo en realidad lo que sucedia. Como esta escrito: “y Saúl le dijo: Bendito seas tú de Yah; YO HE CUMPLIDO LA PALABRA DE YAH. Samuel entonces dijo: ¿PUES QUÉ BALIDO DE OVEJAS Y BRAMIDO DE VACAS ES ESTE QUE YO OIGO CON MIS OÍDOS?” (1 Samuel 15: 13-14)... “¿POR QUÉ, PUES, NO HAS OÍDO LA VOZ DE YAH, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Yah? Y SAÚL RESPONDIÓ A SAMUEL: ANTES BIEN HE OBEDECIDO LA VOZ DE YAH...” (1 Samuel 15:19-20). ¿Que pensaba Dios acerca de la aptitud de Shaul (Saulo)? Veamos lo que dice la Escritura: “ME PESA HABER PUESTO POR REY A SAÚL, PORQUE se ha vuelto de en pos de mí, y NO HA CUMPLIDO MIS PALABRAS” (1 Samuel 15:11). Y mas adelante dice: “PORQUE COMO PECADO DE ADIVINACIÓN, ES LA REBELIÓN; Y COMO ÍDOLOS E IDOLATRÍA, LA OBSTINACIÓN” (1 Samuel 15:23).
¿Cual es el destino de quienes se obstinan en desechar (desobedecer) la ordenado por Yah? Pues, en armonía con la Ley de "medida por medida" (siembra y cosecha), estas personas serán tambien desechadas por Yah. Como esta escrito: “POR CUANTO TÚ DESECHASTE LA PALABRA DE YAH, ÉL TAMBIÉN TE HA DESECHADO...” (Ibid).
La rebelde consciencia que entre sus seguidores promueve la perspectiva cristiana, quizás de explicación al hecho de que ningún demonio [o espíritu impuro] haya jamas predicado Torah a los hombres [pues esta obliga a sus seguidores a obedecer los mandamientos del Creador]; mientras que los escritos cristianos afirman que los espíritus inmundos en efecto han predicado Cristianismo a los hombres [pues, como ya hemos demostrado, el Cristianismo induce a sus adeptos a rebelarse contra lo ordenado por Yah]. Como esta escrito: «Nos salió al encuentro UNA MUCHACHA QUE TENÍA ESPÍRITU DE ADIVINACIÓN, LA CUAL daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, DABA VOCES, DICIENDO: ESTOS HOMBRES SON SIERVOS DEL DIOS ALTÍSIMO, QUIENES OS ANUNCIAN EL CAMINO DE SALVACIÓN” (Hechos 16:16-17). Roguemos al Creador por nuestros amados hermanos Cristianos; quienes, en aras de perseguir lo que aparenta ser una hermosa y glamurosa ilusión, renuncian a la obediencia, a la sabiduría y al conocimiento de Yah [el único y verdadero Dios], quien advierte a los suyos diciendo: “ABORREZCO A LOS QUE ESPERAN EN VANIDADES ILUSORIAS; Mas yo en Yah he esperado” (Salmo 31:6). Y también en otro lugar: “LOS QUE SIGUEN VANIDADES ILUSORIAS, SU MISERICORDIA ABANDONAN. Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; Pagaré lo que prometí. LA SALVACIÓN ES DE YAH [¡y no de nadie que haya habitado en un cuerpo de carne y sangre!]” (Jonás 2:8-9)





¿Quien es Yeshua (Paz Sea Con El) para los seguidores del Judaísmo Universal

Los Evangelios Cristianos indican que, los Judios que escucharon hablar al maestro de Galilea (la paz y la bendicion de Yah sean con el), entendieron claramente que Jesus no era sino un profeta; un poderoso reformador, que llamaba al pueblo a volver a Dios en sincero arrepentimiento; Como esta escrito: “Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente”- Lucas 13:2-4. Por esto, tambien dicen los evangelios: “Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste? Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea”- Mateo 21:10-11. O, como tambien dice en otro lugar: “Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos. Pero al buscar cómo echarle mano, temían al pueblo, porque éste le tenía por profeta” - Mateo 21:45-46. Aun los mismos seguidores del Galileo, entendian que este no era sino un poderoso profeta de Dios, como esta escrito: “Aquellos hombres (sus discipulos) entonces, viendo la señal que Jesus habia hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que habia de venir al mundo” (Juan 6:14). Y tambien dice en otro lugar: “He aquí, dos de ellos (dos discipulos de Jesus) iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido. Sucedió que, mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen. Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios, y de todo el pueblo” - Lucas 24:13-19.
Yeshua (la paz y la bendición del Creador sean con el) fue un poderoso expositor del Judaismo Universal; Un poderoso paradigma de lo que significaba vivir el Judaísmo que articulaba la escuela Judía de Hillel. En terminos eticos y morales, el Nazareno ciertamente fue un modelo digno de admirar. Pero Yeshua (Jesus) no era Dios, era solo un ser humano. Yeshua (paz sea con el) no era perfecto, pues tenia necesidades que requerían ser satisfechas. Por eso, cuando se cansaba, tenia que dormir; cuando le daba hambre, tenia que comer; cuando se enojaba, volcaba las mesas de los cambistas; y cuando estaba inseguro de si la higuera tenia o no higos, tenia que ir a verificarlo. No solo fue la conducta de Jesús imperfecta, sino que, en ciertos aspectos, no seriamos sabios siguiendo su ejemplo. Un caso particular de esto, es que los Escritos Cristianos nunca mencionan a Jesús riéndose. Y, no es buen indicio el que un hombre no ria, pues la promesa Divina es que "Cuando Adonai hiciere volver la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa ...." (Salmo 126:1-2). Otro buen ejemplo, podría ser el hecho de que no se nos dice que Jesús (paz sea con el) haya jamas contraído matrimonio, ni engendrado hijo alguno. Y esta casi demás decir que, si todos fuésemos a seguir ese ejemplo, la humanidad pronto dejaría de existir.
En cuanto a que Jesús fue el mas grande de todos los profetas, habría que decir que el mismo Jesús diferiría de esta idea, pues se le adscribe haber dicho que, entre los que nacían de mujer, nadie era mayor que Juan el Bautista (Mateo 11:11). Y, siendo que Jesús también nació de una mujer (María), no nos queda otro remedio que concluir que, lo que Jesús implicaba era que Juan era mayor profeta que el. Pero este no es el único caso; Si bien se le adscriben a Jesús (paz sea con el) milagros extraordinarios, hubo profetas que obraron milagros mucho mayores que los que se le adscriben a Jesús. El profeta Eliseo es un buen ejemplo de esto. Vera, la tradición Judía dice que, el mas poderoso de entre todos los poderosos, es aquel que puede convertir en amigos a los que antes eran sus enemigos. Aunque se nos dice que Jesús (ssce) triunfo sobre la muerte, nunca logro triunfar sobre aquellos enemigos que deseaban su mal. Es decir, nunca logro hacerlos sus amigos. Pero, de Eliseo, se nos dice que, en un momento dado, se vio a si mismo rodeado por un ejercito enemigo (el ejercito Sirio); pero, al final, se obro en Eliseo un milagro tan grande, que aquellos soldados enemigos no solo se marcharon sin dañar a nadie, sino que se hicieron amigos de Eliseo, y lo demostraron por medio de nunca mas venir contra el profeta. El pasaje lee así: “Entonces se les preparó una gran comida; y cuando habían comido y bebido, los envió, y ellos se volvieron a su señor. Y NUNCA MÁS VINIERON BANDAS ARMADAS DE SIRIA A LA TIERRA DE ISRAEL" (2da Reyes 6:23). De igual modo, a pesar de que se nos dice que, después de resucitar de entre los muertos, Jesús multiplico los peces (Juan 21:6), de Eliseo se nos dice que obro un milagro aun mayor; pues, sin haber resucitado, sus huesos inanimados poseían aun suficiente poder como para resucitar el cadáver de otro hombre. El pasaje dice así: “Y aconteció que al sepultar unos a un hombre, súbitamente vieron una banda armada, y arrojaron el cadáver en el sepulcro de Eliseo; y CUANDO LLEGÓ A TOCAR EL MUERTO LOS HUESOS DE ELISEO, REVIVIÓ, Y SE LEVANTÓ SOBRE SUS PIES” (2da Reyes 13:21).
En resumen, aunque el Judaísmo Universal reconoce en Yeshua (Jesús) a un ungido de Dios, así como a un poderoso maestro de esta escuela judía de pensamiento, no entiende que halla justificación alguna para hacer de su persona un objeto de culto. De igual modo, no entiende que sus palabras o sus enseñanzas hallan sido suficientemente completas (o exhaustivas) como para abrogar (y mucho menos remplazar) la Torah dada a Yisrael por medio de Moshe ravenu. Y, en este ultimo punto, hasta la tradición Cristiana nos da la razón pues, si la palabras y las acciones atribuidas al Nazareno (ssce) hubiesen sido suficientemente claras y concisas, no habría necesidad de haberse escrito 23 libros adicionales, para explicar y aclarar el mensaje de tan solo cuatro libros (Evangelios). De hecho, no habría habido tampoco necesidad de que el evangelista Lucas dijera que se habían hecho varios intentos (¿infructuosos?) para poner en orden (correcto) los sucesos asociados con las palabras y las acciones del Nazareno (ssce). El pasaje lee así: “Puesto que ya MUCHOS HAN TRATADO DE PONER EN ORDEN LA HISTORIA DE LAS COSAS que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo” (Lucas 1:1-3). Así, el seguidor del Judaismo Universal, reconoce (y endosa) el merito del mensaje etico que Jesús mismo predico; el arrepentimiento que se traduce en una vida comprometida con hacer el bien, no haciendo al prójimo aquel mal que no quisiéramos para nosotros mismos (Mateo 7:12). Pero, en el ultimo análisis, la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, no es Cristianismo, sino una forma universal de Judaísmo; es decir, al igual que cualquier otra forma de Judaísmo, el Judaísmo Universal rechaza cualquier interpretación que niegue el mensaje básico de la Torah; cualquier teología (Divinidad de Jesús, Infalibilidad de los Escritos Cristianos, Trinidad, Salvación solo por la fe, abrogación de la Ley, etc.) que proponga que la salvación del hombre depende de otra cosa fuera del arrepentimiento sincero, y del compromiso con hacer el bien, tal y como lo prefigura la Ley de Moisés.




La Torah dice así: «Pero acontecerá, SI NO OYERES LA VOZ DE יהוה (YAH) TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS... que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... MALDITO SERÁS TÚ... y no serás sino oprimido y robado todos los días, Y NO HABRÁ QUIEN TE SALVE» (Deut. 28: 15&29). En el anterior pasaje, la palabra Hebrea que se ha traducido como “quien te salve”, es “Moshia”; una palabra que traducimos al Castellano como “Mesías”. ¿Que significa entonces el pasaje? Pues significa que, no hay Salvador, ni tampoco hay Salvación, para el hombre que rehúsa guardar los [Diez] mandamientos de Yah. Este hombre rebelde, que rehúsa someter su cuello al yugo de los mandamientos, estará bajo maldición, pues será oprimido [batallará contra la depresión] y robado [de su paz], todos los días de su vida.




Life isn’t “All or Nothing”

If you live long enough [and hard enough], you’ll reach the point where you finally realize that life isn't "all, or nothing". You’ll come to understand that, each of the three mayor monotheistic traditions (Islam, Judaism and Christianity), makes a positive contribution to the whole religious experience. In the case of Christianity, it’s the emotional part of their tradition, which manifest itself in great worship music; in the case of Islam, it’s their commitment with honor, respect, chastity, and submission to God’s will. In the case of Judaism, it is their legends, as well as the deeper philosophical explanation of the Scriptures. What shall a believer do? Submit himself to the short-sighted “all or nothing” criterion? Choose one tradition, and reject the good contributions made by all others? The answer Universal Judaism gives to this issue, is to take the best of each tradition. That's why it is no surprise to find Hebrew believers who dress like Middle Eastern Muslims (Yemenite Jews); sing to God like Christians, and expose Torah like Orthodox Jews (according to the weekly Parasha).
In addition, Universal Judaism recognizes that God has sent many prophets to the world: Noah, to the generation of the flood, Job to the people of Uz, Moses to Israel, Jesus to the Greeks and the Romans, and Muhammad to the Arab World (peace be upon them all). Why? So that each individual has the option of following the prophet who best represents the cultural background each person identifies with.
In short, as long as the believer recognizes that there’s only one Creator (the God Avraham served), who will one day judge the whole world, rewarding those who do good, and punishing those who do evil, it doesn’t matter if that person follows Islam, Christianity, or Judaism; he can rest assured that he will be granted a place in Olam Ha-ba (the World to come, or Paradise).




Esta pagina, es cortesia de "Beit Tefilah David"
(¡La gente del Libro!)




¡Los mitzvot (mandamientos) fueron dados para el beneficio de los seres humanos!

La tradición Judía enseña que, la recompensa por honrar a los padres, es una larga vida en el “Olam habá” (es decir, en el Mundo que ha de venir). Si bien la principal recompensa por esta mitzvá (mandamiento) está reservada para el mundo venidero, es una de los mitzvot (mandamientos) de los cuales una persona también recibe beneficio en este mundo. Cuando los Reyes de las naciones oyeron el Primer Mandamiento de Hashem (El Creador, bendito sea), no fueron impresionados, pues Arguyeron diciendo: "¿Qué soberano desea ser negado? Hashem, al igual que cualquier otro rey, ordena que El sea reconocido." Cuando escucharon acerca del Segundo Mandamiento, similarmente observaron: "¿Existe algún soberano que tolere alguna otra autoridad? Hashem, al igual que todos los reyes, quiere ser adorado Él solo. ¡Ese es el por qué decretó que nadie sirviese a otros dioses!". Tampoco se conmovieron por el Tercer Mandamiento, comentando: "¿Qué rey querría que sus súbditos juraran falsamente en su nombre? Hashem tampoco lo quiere". Acerca del Shabat, dijeron: "¡Desde luego, todos los reyes gustan que su día especial sea celebrado!" Pero cuando escucharon acerca de la mitzvá de honrar a los padres, todos los reyes se levantaron de sus tronos, y alabaron a Hashem, admitiendo: "Si alguien en nuestros círculos es elevado a un noble rango, inmediatamente niega a sus [plebeyos] padres. Hashem actúa diferente, ¡El ordenó que todos honren a sus padres!".
Así, los reyes de la Tierra “admitieron” (que estaban equivocados), y entendieron retro-activamente que las mitzvot de Hashem no fueron dadas [como originalmente imaginaron] con el fin de honrar a Hashem. ¡Las mitzvot fueron dadas para el beneficio de los seres humanos! Con respecto a esta “admisión” de los reyes de la tierra, la antigua traducción Hebrea del Salmo 138:4 dice de la siguiente manera: “Todos los Reyes de la Tierra, oh Señor, admitieron (que estaban equivocados), después que oyeron las palabras (entiéndase, los mandamientos) de tu boca”.





Moisés es El Camino; Nadie viene a Dios, si no es por medio de Moisés

Tanto Jesús como Muhammad (paz sea con ellos), fueron grandes estrellas, que brillaron con fuerza en el universo moral de nuestro Creador. Acerca del Galileo, el Evangelio reclama lo siguiente: «Jesús le dijo: YO SOY EL CAMINO, Y LA VERDAD, Y LA VIDA; NADIE VIENE AL PADRE, SINO POR MÍ» (Juan 14:6). Y, acerca de Muhammad, el Hadith (Muslim 193) dice así: «SE ME DIRÁ, “OH MUHAMMAD, LEVANTA TU CABEZA. HABLA, Y SERAS OÍDO; PIDE, Y SE TE DARÁ; INTERCEDE, Y TU INTERCESIÓN SERA ACEPTADA”. YO DIRÉ, “OH SEÑOR, ¡MI UMMAH! (MIS SEGUIDORES), ¡MI UMMAH! (MIS SEGUIDORES)”. Y SE ME DIRÁ, “VE, Y A TODO EL QUE TENGA EN SU CORAZÓN LA FE [EN TI] DEL PESO DE UN GRANO DE MOSTAZA, SÁCALO [DEL FUEGO DEL INFIERNO]”. Así que iré, y haré eso, para luego volver a mi Señor, y adorarle con aquellas palabras».
De este modo, vemos que tanto Jesús como Muhammad (paz sea con ellos) prometieron salvar a su seguidores. Es decir, estas dos grandes luminarias religiosas, hicieron la promesa de que, la confianza en sus personas [en la veracidad de sus respectivo mensajes], garantizaría a sus seguidores la salvación de sus almas [permitiendoles llegar a Dios, y ser aceptos ante Él].
Pero, si bien las promesas hechas por estos grandes mensajeros fueron poderosamente seductoras, la realidad verificable, es que la Escritura muestra solo al profeta Moisés dando pruebas indubitables de la veracidad de tal promesa. Es decir, solo Moisés demostró tener suficiente aprobación Divina como para [literalmente] llevar a sus [millones] de seguidores ante el Santo de Israel. Y la Escritura confirma que, quienes siguieron al maestro Moisés, no solamente llegaron salvos y sanos ante Dios, sino que se les concedió verle con sus propios ojos, y regocijarse con serenidad (paz), comiendo ante su santa presencia.
¿Donde confirma la Torah que Moisés haya logrado llevar ante Dios a sus seguidores, a fin de que pudiesen ver A Dios, así como comer y beber ante su presencia? Pues en el pasaje que dice: «Y TOMÓ (MOISÉS) EL LIBRO DEL PACTO (DE LA LEY DE DIOS) Y LO LEYÓ A OÍDOS DEL PUEBLO, el cual dijo: “HAREMOS TODAS LAS COSAS QUE YAH HA DICHO, Y OBEDECEREMOS”... Y SUBIERON MOISÉS Y AARÓN, NADAB Y ABIÚ, Y SETENTA DE LOS ANCIANOS DE ISRAEL; Y VIERON AL DIOS DE ISRAEL; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, SEMEJANTE AL CIELO CUANDO ESTÁ SERENO. Mas no extendió su mano sobre los príncipes de los hijos de Israel; Y VIERON A DIOS, Y COMIERON Y BEBIERON» (Éxodo 24:7-11).
De este modo, si bien es cierto que muchos han “dicho” ser “El Camino a Dios”, el Creador (bendito sea) ha revelado en su Palabra que, solo los seguidores de Moisés [las personas que, sin importar su nacionalidad, se comprometen públicamente con obedecer los diez mandamientos], tienen la certeza de que, el “dicho”, se habrá de convertir en el “hecho” [¡como corroboró Dios que sucedió con los anteriores seguidores de Moisés!]. ¿A quien debe usted creer? ¿Al que dice? ¿O al que hace? Decir es fácil; en cambio, cumplir es difícil. Es que, como dice un sabio refrán, «Del “dicho”, al “hecho”, ¡hay un gran trecho!».
Siga a Moisés, y tendrá garantía segura de que tendrá una parte en “la cena de los Justos”, que se celebrará en la presencia del Creador (bendito sea), en aquel gran Día Final.




La vida de todo hombre termina en una gran tribulación, y en un consecuente “arrebatamiento”. La "gran tribulación", es el dolor que causa el proceso de la muerte; y, "el arrebatamiento", es el de su alma [la cual, en un "abrir y cerrar de ojos", arrebata la muerte de su cuerpo]



Que Escritura sagrada debe el creyente seguir? ¿El Korán? ¿El Evangelio? ¿O la Torah?

Nuestros amados hermanos Musulmanes, reconocen que Allah (Dios, bendito sea) no escribió el Korán. Tampoco lo escribió el profeta Muhammad (paz sea con el); sino una tercera persona (quizás algún escribano). Igual sucedió tanto con la Torah, como con los Evangelios: fueron todos escritos por la mano del hombre. En cambio, tanto judíos, como cristianos y musulmanes, concordamos en que, los Diez Mandamientos, no fueron escritos por la mano de hombre alguno, sino por el dedo mismo de Dios [esto es, sobre las dos tablas de piedra].
Esto implica que, en el momento en que una persona decide despreciar lo escrito directamente por el dedo de Dios [no obedeciendo los diez mandamientos], para poner en cambio su confianza en lo escrito por el dedo de algún hombre [El Korán o El Evangelio], comete lo que entre los Musulmanes es conocido como el grave pecado de “Shirk” (politeísmo); es decir, hacer a la criatura igual [o mayor] que su Creador.
Esta extraviada aptitud, solo traerá maldición sobre esa persona; pues, despreciando lo ordenado por su Creador, se arriesga a que se cumpla en su vida lo profetizado por el profeta Jeremías, cuando advierte diciendo: «Yah [El Señor] dice: “Maldito aquel que aparta de mí su corazón, que pone su confianza en los hombres y en ellos busca apoyo. Será como la zarza del desierto, que nunca recibe cuidados: que crece entre las piedras, en tierras de sal, donde nadie vive. Pero bendito el hombre que confía en mí, que pone en mí su esperanza. Será como un árbol plantado a la orilla de un río, que extiende sus raíces hacia la corriente y no teme cuando llegan los calores, pues su follaje está siempre frondoso. En tiempo de sequía no se inquieta, y nunca deja de dar fruto”» (Jeremías 17:7-8, Versión “Dios Habla Hoy”).

Los que servimos al Creador ("Yah", bendito sea), hemos puesto nuestra esperanza en lo que nuestro Dios ha escrito con su propio dedo. ¿En quien ha puesto usted su suprema confianza? ¿En lo escrito por Dios, o en lo escrito por el hombre? ¿Guarda usted el Sábado [como ordenó directamente Dios en las tablas de piedra]? ¿O guarda el Viernes [o el Domingo]? ¿Cree usted que el nombre original de Dios es יהוה [“Yah”, como el mismo Creador lo escribió en las dos tablas de piedra]? ¿O cree que el nombre original es Allah [como dice el sagrado Korán], o Jesús [como dicen los santos Evangelios]? ¿Dará mas crédito a lo escrito por el dedo de Dios, o a lo escrito por el dedo del hombre?





¿Quien es el Mesías que reinara sobre Israel?

Nuestros amados hermanos Cristianos tienen una concepción literal acerca de la idea de un Mesías. Y, esta perspectiva, les conduce a pensar que el Mesías es una persona especifica, que habrá de reinar sobre Israel (así como sobre el mundo entero) durante la época Mesiánica. Obviamente, el Cristianismo postula que esta persona no sera otra sino el Maestro de Galilea (paz y bendición sean con el). Pero, ¿que decía la Escritura Hebrea al respecto? ¿Quien dice la Tanak que habrá de reinar sobre Israel? La Escritura dice así: «¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado. En aquel día, dice Yah de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, sino que servirán a Yah su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré (resucitare de entre los muertos). Tú, pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Yah, ni te atemorices, Israel; porque he aquí que yo soy el que te salvo de lejos a ti y a tu descendencia de la tierra de cautividad; y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante» (Jeremías 30:-10). Y también dice en otro lugar la Escritura: «.. Y les dirás: Así ha dicho Yah el Señor: He aquí, yo tomo a los hijos de Israel de entre las naciones a las cuales fueron, y los recogeré de todas partes, y los traeré a su tierra; y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un Rey será a todos ellos por Rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos. Ni se contaminarán ya más con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeliones; y los salvaré de todas sus rebeliones con las cuales pecaron, y los limpiaré; y me serán por pueblo, y yo a ellos por Dios. Mi siervo David será Rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra» (Ezequiel 3:21-24).
Así, la interpretación literal de la Escritura Hebrea, muestra de forma inequívoca que, si algún Mesías humano (la palabra Mesías literalmente significa “ungido”) habrá de reinar sobre Israel, este Mesías no puede ser otro sino el antiguo Rey David (paz sea con el), quien literalmente fue “ungido” por el profeta Samuel. Pero, los hermanos Cristianos podrían alegar que los anteriores pasajes no son literales; es decir, que el nombre “David” no es sino una forma alegórica de referirse a “Jesús”. ¿Cual es el problema con esta ultima linea de razonamiento? Pues que contradice la porción del pasaje que dice: «... y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra». Es decir, el Mesías que reinara sobre Israel, obligara a Israel a guardar tanto los preceptos como los estatutos de Yah. ¿A cuales preceptos y estatutos se hace referencia? Pues a los preceptos y estatutos de la Ley, como esta escrito: «Guarda los preceptos de Yah tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas» (1 Reyes 2:3). Y también confirma otro pasaje diciendo: «En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo» (Nehemías 1:7).
Así, de acuerdo a la teología Cristiana (que postula que el Nazareno cumplió perfectamente la Ley, a fin de que nadie se viese obligado a seguir cumpliéndola), Jesús no puede ser el Mesías que describe el profeta Ezequiel, pues el Mesías de Ezequiel hará que Israel vuelva a la obediencia a la Ley.
El punto es que, si asumimos que los anteriores pasajes son figurados; y que, en vez de hablar de David (paz y bendición sean siempre sobre el), en realidad hablan de Jesús, entonces los “pilares” del edificio de nuestra fe estarían descansando sobre lo que, en términos teológicos, es poco mas que “arena movediza”. Es decir, así como cabe la remota posibilidad de que el “David” de la Biblia Hebrea fuese realmente el “Jesús” de la Biblia Griega; de ese mismo modo cabe la remota posibilidad de que, el “Jesús” de la Biblia Griega, en realidad sea el “David” de la Biblia Hebrea. En otras palabras, que “Jesús” no haya sido una manifestación de “Jesús”, sino una manifestación de “David”; tal y como (según los escritos Cristianos) Juan el Bautista fue una manifestación de Elías, pero Elías no fue una manifestación de Juan el Bautista. Esta ultima idea hace perfecto sentido, cuando recordamos que Dios prometió a David tanto un Reino como un Trono eterno, como esta escrito: «Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente» (2 Samuel 7:16). En el anterior pasaje, Dios prometió a David (no a ninguno de sus descendientes, ni tampoco a Jesús) un reino y un trono eterno. Pero la historia muestra que esa promesa aun no se ha cumplido, pues ni David, ni ninguno de sus descendientes reina al presente sobre Israel. ¿Cuando recibirá entonces David el trono eterno prometido? ¡Pues en la Eternidad (la era mesiánica), donde sera resucitado (para nunca mas morir) y reinar así eternamente!
¿Significa esto que el Cristianismo es mentira, y que los Cristianos no tendrán parte del reino milenial? ¡En lo absoluto! Todos los justos de entre las comunidades Cristianas y Musulmanas tendrán en efecto parte en el mundo que ha de venir, según intima la Escritura, cuando dice: “Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz”- Salmo 37:11. Pero la Escritura intima también que, la recompensa que habrá de recibir cada justo, es distinta; pues esta diseñada para satisfacer el deseo del corazón de cada justo en particular, como dice la Tanak: «Deléitate asimismo en Yah, y Él te concederá las peticiones de tu corazón» - Salmo 37:4.
Así, el Olam Ha-ba que experimentaran los hermanos Cristianos, es distinto al que experimentaran los creyentes Hebreos. Es decir, los hermanos Cristianos experimentaran “un Olam Ha-ba Cristiano”; uno donde Jesús (paz sea sobre el) reinara sobre ellos (cumpliendo así el deseo de sus corazones). Pero, el Olam Ha-ba que experimentaran los que siguen la fe de Avraham, sera uno “Hebreo”; es decir, uno donde David (paz sea con el) reinara sobre ellos (cumpliendo así no solamente el deseo de sus corazones, sino lo prometido en las Escrituras Hebreas). Lo mismo podríamos decir acerca de los hermanos Musulmanes: quienes experimentaran un Olam Ha-ba “Musulmán”, es decir, uno donde no serán David ni Jesús quienes presidan sobre ellos, sino el profeta Muhammad (paz sea con el).
Alguien podría preguntar: ¿Entonces, que diferencia hace el creer una cosa o la otra? ¿No da todo igual? La respuesta es que, en efecto da igual, pero solo para quienes no conocen la verdad que revelan las Escrituras. Pero, para quienes la han conocido, hace toda la diferencia del mundo. Una cruda analogía, podría ser la persona que necesita un arma para su defensa personal. Quien solo ha conocido las armas blancas (cuchillos), se siente feliz y seguro con ellas. Pero quien ha conocido las armas de fuego no se sentirá feliz con nada menos que una. Otro crudo ejemplo, podría ser la persona que pasa su vida alimentándose de comida chatarra (hamburguesas, perros calientes, papas fritas, y bebidas gaseosas). Si esta es la comida que regularmente ingiere, la persona se siente perfectamente feliz con ella. Pero, si la persona se ha educado, y ha experimentado la diferencia que hace comer alimentos integrales y orgánicos (libres de pesticidas, aditivos, y preservativos), ya no sera feliz con nada menos que esta ultima alternativa.




El Mesías habría acabado la "Torre" que comenzo

Los Escritos Cristianos citan al Maestro de Galilea (la paz de Yah sea sobre el) enseñando la siguiente verdad: «¿Quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: “Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar”» (Lucas 14:28-30).
En otras palabras, el Galileo enseño que no debemos confiar demasiado en el hombre que muere sin acabar el gran proyecto que comenzó, y del cual tenia completa y exclusiva responsabilidad. ¿Porque? Pues porque no es justo que su falta de diligencia, obligue a otros a acabar la obra de gran envergadura por la cual no eran personalmente responsables.
Así, el Galileo no pudo haber sido el Mesías que esperaba el Judaísmo Ortodoxo durante la época de la dominación Romana. ¿Por que? Pues porque aquel Mesías tenia que construir una gran Torre: La Torre de la redención y restauración de la Humanidad. Es decir, el Mesías debía haber reunido a los Israelitas exiliados, debía haber libertado a Israel de la opresión Romana, debía haber traído paz mundial, y debía haber hecho que la humanidad entera sirviese y conociese a Dios (Isaias 11:11-12, Jeremias 23:8, Oseas 3:4-5; Isaias 2:2-4, 11:10, & 42:1; Jeremias 33:15-18, Sofonias 3:13). Todo lo anterior era en efecto “una gran Torre”; y, según Jesús, cualquiera que hubiese comenzado construir esa gran Torre, y la dejase “a medio concluir”, seria digno de que la gente se riese de el.
Pero Jesús vino al mundo, y se fue de este ultimo hace casi 2,000 años. Y, si en efecto era el Mesías esperado por los Ortodoxos, tendríamos que admitir que se fue sin completar “la Torre de Salvación” que supuestamente comenzó. ¿Como lo sabemos? Pues porque aun no vemos la paz mundial ni el conocimiento de Dios que el verdadero Mesías debió haber traído. Así, quienes insisten en afirmar que Jesús fue el único y exclusivo Mesías, y que [en su segunda venida] habrá de completar [un mínimo de 2,000 años después de haberla empezado] la “Torre” que dejo inconclusa, se ríen con ello del Nazareno [o demuestran con su aptitud que no creen en la literalidad de las palabras que a Jesús adscribe el Evangelio].





El “Nuevo Pacto” que alega representar el Cristianismo, es una hermosa [pero falsa] ilusión

El Dios de Israel (bendito sea) prometio hacer un nuevo pacto, como esta escrito: «He aquí que vienen días, dice Yah, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá... Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días... Daré mi Ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo (Yah) seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Yah; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande» (Jeremías 31:32-34).
Pero la realidad es que, el “Nuevo Pacto” que alega representar el Cristianismo, no es sino una linda [pero falsa] ilusión. ¿Por que? Pues porque el pasaje en Jeremías 31:32-34, enseña que el verdadero Pacto era un pacto entre Dios, y la casa de Israel [no entre Dios, y el mundo gentil]. En adición, el pacto debía hacer que Israel pusiese la Ley de Dios en su mente, y en su corazón, de modo que NUNCA dejase de obedecerla [a diferencia del total abandono de la Ley que postula el Cristianismo]. Otro requisito del pacto, era que Israel debía aceptar a יהוה [¡no a Jesús!] como su Dios. Finalmente, el pacto haría que TODA la casa de Israel conociese a יהוה, de modo que no habría necesidad de exhortar a ningún Israelita a servirle [es decir, si el Evangelio hubiese sido el verdadero nuevo pacto, no habría necesidad de organizaciones como “Jews for Jesus”, ni de ningún esfuerzo evangelístico para alcanzar a los Israelitas]





La Mayor mentira de Satan: Alegar que no podemos confiar en la Palabra de Dios

"USTEDES [LOS JUDÍOS] EXAMINAN LAS ESCRITURAS, PORQUE PIENSAN [FALSAMENTE] TENER EN ELLAS LA VIDA ETERNA. ¡Y SON ELLAS LAS QUE DAN TESTIMONIO DE MÍ! PERO USTEDES NO QUIEREN VENIR A MÍ, PARA QUE TENGAN ESA VIDA [ETERNA]." (Juan 5:39-40)

La mayor mentira de Satan, es insinuar que, poner toda nuestra confianza en la palabra de יהוה (la Escritura Hebrea), es una perdida de tiempo. Y que, no hay seguridad algunam en creer y obedecer los mandamientos de יהוה. Esta fue la misma mentira con la que Satan tentó a Eva, diciéndole; "¡olvidate de lo que Dios ha ordenado, sigue el deseo de tu corazón, y haz lo que te conviene!" [en otras palabras, come de lo que Dios te ha prohibido comer].
En adición, la Escritura advierte contra quienes se exaltan a si mismos [alegando ser el glorioso cumplimiento de esta o aquella otra profecía], cuando dice: "Deja que sean otros los que te alaben; no está bien que te alabes tú mismo" (Prov. 27:2, versión Dios habla Hoy). Finalmente, la Ley prevenía a Israel, a fin de que estuviese apercibido contra cualquier [auto proclamado] “Príncipe de Paz”, o “Hijo de Hombre” que pretendiese ser el Salvador espiritual del pueblo de יהוה. ¿Donde advierte esto la Ley? Pues en el pasaje que lee: “NO CONFIÉIS EN LOS PRÍNCIPES, NI EN HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN” (Salmo 146:3, Versión Reina-Valera).





La idolatría de una figura humana (Jesus, Muhammad, etc), nos enemista con el Dios de Israel, y destruye nuestras almas

La salvación de todos los hombres, consiste en alejarse del mal, y comenzar a hacer el bien (Salmo 37:27). Dios garantiza que esto produce vida eterna. Pero el Cristiano no acepta esta palabra de Dios, pues de antemano ha decidido que, la figura de Jesús (paz sea con el), es tan increíblemente grande, que es imposible que el propósito de la Escritura Hebrea no sea exaltar la figura del hombre llamado Jesús de Nazaret. Para el Cristiano, el hecho de que la Ley advierta que no hay salvación en ningún "hijo del hombre" (Salmo 146:3), es irrelevante, pues si la Ley de Dios no justifica la adoración del Galileo, entonces hay que descartarla, olvidándose de ella.
¿Como ve el Dios de Israel esta soberbia aptitud? ¿Que piensa Dios de quienes pretenden saber mas que Él? ¿De los que pretenden dictarle quien debe [y quien no debe] ser exaltado? Pues el Creador dice lo siguiente: «REPRENDISTE A LOS SOBERBIOS, LOS MALDITOS QUE SE DESVÍAN DE TUS MANDAMIENTOS [de tu Ley]» (Salmo 119:21, Versión Reina Valera). Y también dice en otro lugar: «AMASTE EL MAL, MÁS QUE EL BIEN; LA MENTIRA MÁS QUE HABLAR JUSTICIA. HAS AMADO TODA SUERTE DE PALABRAS PERNICIOSAS, ENGAÑOSA LENGUA. POR TANTO, DIOS TE DERRIBARÁ PARA SIEMPRE: TE ASOLARÁ, Y TE ARRANCARÁ DE TU MORADA, Y TE DESARRAIGARÁ DE LA TIERRA DE LOS VIVIENTES. Y verán los justos, y temerán; Y reiránse de él, diciendo: ¡He aquí el hombre que no puso a Elohim por su fortaleza!» (Salmo 52:3-7)





Lo que dice el dios de los Griego, versus lo que dice el Dios de Israel

--LO QUE DICE JESUS, EL DIOS DE GRIEGOS Y ROMANOS:

1) “Porque el HIJO DEL HOMBRE VINO a buscar y A SALVAR LO QUE SE HABÍA PERDIDO”- Lucas 19:10

--LO QUE DICE יהוה, EL DIOS DE ISRAEL:

“NO CONFIÉIS EN los príncipes, ni en HIJO DE HOMBRE, PORQUE NO HAY EN ÉL SALVACIÓN” (Salmo 146:3)

NO PODEMOS SERVIR A DOS DIOSES, SIN TERMINAR SIENDOLE INFIEL A UNO DE ELLOS. ¿A CUAL DE ESTOS DOS DIOSES CREERA USTED? ¿AL DIOS DE LOS GRIEGOS? ¿O AL DIOS DE ISRAEL?





Si el Mesías es en efecto una persona en particular, ¿Quien podría ser?; Y, ¿que relación podría tener con el Galileo?

El Libro de los Salmos, enseña que David es el futuro Rey Mesías. Y, la palabra “Mesías”, es la traducción al Castellano de una palabra Hebrea que literalmente significa “ungido” (con aceite), algo reservado para Reyes y Sacerdotes. Este Rey Mesías, que no es otro sino David, reinara un día sobre toda la Tierra. Como esta escrito: «Masquil de Etán Ezraíta: 19 Entonces hablaste en visión a tu santo, Y dijiste: HE PUESTO EL SOCORRO SOBRE UNO QUE ES PODEROSO; HE EXALTADO A UN ESCOGIDO DE MI PUEBLO. 20 HALLÉ A DAVID MI SIERVO; LO UNGÍ CON MI SANTA UNCIÓN (EN ESTE VERSO, LA PALABRA HEBREA QUE ES TRADUCIDA COMO “LO UNGI”, LITERALMENTE SIGNIFICAS “LO HICE MESIAS”). 21 Mi mano estará siempre con él, Mi brazo también lo fortalecerá. 22 No lo sorprenderá el enemigo, Ni hijo de iniquidad lo quebrantará; 23 Sino que quebrantaré delante de él a sus enemigos, Y heriré a los que le aborrecen. 24 Mi verdad y mi misericordia estarán con él, Y en mi nombre será exaltado su poder. 25 Asimismo pondré su mano sobre el mar, Y sobre los ríos su diestra. 26 EL ME CLAMARÁ: MI PADRE ERES TÚ, MI DIOS, y la roca de mi salvación. 27 YO TAMBIÉN LE PONDRÉ POR PRIMOGÉNITO, EL MÁS EXCELSO DE LOS REYES DE LA TIERRA. 28 Para siempre le conservaré mi misericordia, Y MI PACTO SERÁ FIRME CON ÉL. 29 Pondré su descendencia para siempre, Y SU TRONO COMO LOS DÍAS DE LOS CIELOS. 30 Si dejaren sus hijos mi ley, Y no anduvieren en mis juicios, 31 Si profanaren mis estatutos, Y no guardaren mis mandamientos, 32 Entonces castigaré con vara su rebelión, Y con azotes sus iniquidades. 33 Mas no quitaré de él mi misericordia, Ni falsearé mi verdad. 34 No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios. 35 UNA VEZ HE JURADO POR MI SANTIDAD, Y NO MENTIRÉ A DAVID. 36 Su descendencia será para siempre, y SU TRONO (SERA ETERNO) COMO EL SOL DELANTE DE MÍ. 37 COMO LA LUNA SERÁ FIRME PARA SIEMPRE, Y como un testigo fiel en el cielo. Selah» (Salmo 89:19-37).

El que David habrá de ser el Rey Ungido que reinara sobre Israel (así como sobre todos los pueblos de la Tierra) al final de los tiempos, es también enseñado por el profeta Jeremías, cuando dice: «7 ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado. En aquel día, dice יהוה de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, 9 SINO QUE SERVIRAN A יהוה su Dios, y a DAVID SU REY, A QUIEN YO LES LEVANTARE (de entre los muertos)» (Jeremías 30:7-9).
El profeta Ezequiel confirmo esto mismo, cuando dijo: «... Y les dirás: Así ha dicho יהוה el Señor: HE AQUÍ, YO TOMO A LOS HIJOS DE ISRAEL DE ENTRE LAS NACIONES a las cuales fueron, y los recogeré de todas partes, y los traeré a su tierra; y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, Y UN REY SERÁ A TODOS ELLOS POR REY; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos. Ni se contaminarán ya más con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeliones; y los salvaré de todas sus rebeliones con las cuales pecaron, Y LOS LIMPIARÉ; Y ME SERÁN POR PUEBLO, y yo a ellos por Dios. MI SIERVO DAVID SERÁ REY SOBRE ELLOS, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, Y MIS ESTATUTOS GUARDARÁN, y los pondrán por obra» (Ezequiel 3:21-24).
En adicion, el mas sabio de todos los hombres (el rey Salomón), intimo también esta misma verdad, cuando dijo: “NADA HAY NUEVO DEBAJO DEL SOL (NO HAY NADA NUEVO EN ESTE MUNDO)”- Eclesiastés 1:9. Es decir, si en el futuro habría de venir algún Rey Mesías, no podía ser un nuevo Rey Mesías, sino uno que hubiese reinado antes (o durante) la época de Salomón. Pero, como solo dos reyes (Saúl Y David) fueron “ungidos” antes de Salomón, ese Rey "ungido" (Mesías) tendría que, por eliminación, ser el Rey David [ya que fue el único de los dos que murió contando con el claro favor Divino].
¿Donde deja esta interpretación a los billones de Cristianos que aseguran que Jesús fue el Mesías? La contestación es la siguiente: La Escritura dice claramente que David es el Mesías; así que, cualquier otro posible Mesías, no puede ser otra cosa que una manifestación del espíritu de David. Es decir, así como el Cristianismo reclama que Juan el Bautista fue una manifestación del espíritu de Elías; de ese mismo modo el Galileo pudo haber sido una manifestación del espíritu de David. Y esto explica el hecho de que, cuando Herodes toma (ilícitamente) por mujer a la esposa de su hermano Felipe (una grave violación de la Ley de Dios) fuese Juan el Bautista (¡y no Jesús!) quien tuviese el valor y la fe de confrontarle (Marcos 6:14-18).
¿Como es posible que Juan el Bautista (un mero pecador) pudiese mostrar mayor celo por los mandamientos Divinos, que aquel que era supuestamente el Mesías? ¡Pues muy sencillo! Era que, el espíritu de David (que se manifestaba en el Galileo), sabia instintivamente que, en su anterior vida, había sido culpable de cometer el mismo pecado que ahora cometía Herodes: tomar (ilícitamente) por mujer a Betsabé, la esposa de su “hermano” Israelita (Urías Heteo). Así, el espíritu de David [que se manifestaba en Jesús], le impedía “sacar la paja del ojo del Rey Herodes”, sabiendo que, en su anterior vida (como el Rey David), había tenido en su propio ojo “una viga mucho mas grande”.
Al final de los tiempos, el Rey David (es decir, su espíritu) volverá a manifestarse en medio de Israel, exhortando a los justos de entre el pueblo a que vuelvan a la obediencia nacional y colectiva de la Ley de Dios. Muchos en Israel seguirán su llamado, pero las naciones gentiles le aborrecerán, tildándole de “Anticristo”. Entonces, guiados por un gran Engañador, traerán sus ejércitos a la Tierra Santa, para hacerles guerra, como esta escrito: «¿Por qué se amotinan las naciones gentiles? ¿Por qué hacen planes vanos? LOS REYES Y GOBERNANTES DE LA TIERRA SE REBELAN, Y JUNTOS CONSPIRAN CONTRA EL SEÑOR Y SU REY UNGIDO (Su Mesías David). Y gritan: “¡Vamos a quitarnos sus cadenas! ¡Vamos a librarnos de sus ataduras! (las cadenas y las ataduras de la Ley de Dios)”» (Salmo 2:1-3, Biblia “Dios Habla Hoy”).
Pero, cuando hagan la guerra, Dios intervendrá, dando a David y a Israel, una aplastante y sobrenatural victoria. Esto hará que los gentiles entiendan lo errado que estuvieron con respecto a Israel [a quien siempre habían considerado “enemigo de Dios”], así como lo errado de las creencias surgidas tanto del antiguo Monte Calvario, como del antiguo Monte donde esta la cueva de Hira [es decir, lo errado de las teologías Mesiánicas heredadas por sus padres]. Como esta escrito: «desde los confines de la Tierra VENDRÁN A TI (EN ISRAEL) LAS NACIONES GENTILES, Y DIRÁN: “SÓLO MENTIRA HEREDARON NUESTROS ANTEPASADOS; HEREDARON LO ABSURDO, LO QUE NO SIRVE PARA NADA”» (Jer. 16:19).
Y esto también dará cumplimiento a la profecía que dice: «DELANTE DE SU ROSTRO IBA MORTANDAD, Y A SUS PIES SALÍAN CARBONES ENCENDIDOS. Se levantó, y midió la tierra; Miró, e hizo temblar las gentes; LOS MONTES ANTIGUOS (El Calvario y el Hira) FUERON DESMENUZADOS» (Habacuc 3:5-6).




La naturaleza del Dios de Israel

La Torah dice: «NO HARÁS PARA TI ESCULTURA, NI IMAGEN ALGUNA DE COSA QUE ESTÁ ARRIBA EN LOS CIELOS, NI ABAJO EN LA TIERRA, NI EN LAS AGUAS DEBAJO DE LA TIERRA. No te inclinarás a ellas ni las servirás; porque yo soy יהוה tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen» (Deut. 5:8-9). Y también dice en otro lugar, «OYE, ISRAEL: יהוה NUESTRO DIOS, יהוה ES “EJAD”» (Deut. 6:4).
En el anterior verso, la palabra hebrea “ejad” puede válidamente traducirse como “uno”, “único”, o “solo”. Y esto significa que todos estos atributos aplican a יהוה (Yah, el Dios de Israel). En otras palabras, Dios esta “solo” (en el sentido de que no hay nadie con quien comparta el titulo de Dios); Dios es único (en el sentido de que, en toda la Creación, no hay nadie que posea su misma naturaleza); y Dios es “uno”. Pero, ¿Que significa que Dios sea “uno”? ¿Por que no puede alguien decir: “Muy bien, Dios es uno... ¡y yo soy dos!”? O, mejor aun, ¿por que no puede decir: “Yo soy uno, Dios es dos, y el planeta Saturno es tres”?
La razón por la cual nunca podremos hacer [con verdad] tal aseveración, es porque implica decir que “nosotros estamos aquí, Dios esta allá, y el planeta Saturno esta en algún tercer lugar”; Y eso seria asumir que hay alguna cosa que posee una existencia independiente y separada de Dios. Pero esto es falso, pues el Creador dice así: «Y respondió יהוה a Moisés: YO SOY EL QUE SOY» (Éxodo 3:14). En otras palabras, solo el Creador existe; pues nada ni nadie tiene una existencia independiente (o “separada” de Él). ¿Por que? Pues porque todo lo creado (la materia, la energía, el tiempo, el espacio, el mundo, la existencia misma, etc) esta “dentro” de Él.
En otras palabras, la Torah enseña que Dios contiene dentro de si mismo todas las cosa, y que todas las cosas existen “dentro de Él” [es decir, como parte de su única y absoluta existencia]. ASI, PODREMOS EN PROPIEDAD DECIR QUE DIOS ES EL INFINITO QUE TODO LO CONTIENE. Y SIENDO QUE TODO LO CONTIENE, ES EL PRINCIPIO Y EL FINAL DE TODO; EL SER DENTRO DEL CUAL EXISTIMOS Y SOMOS. Y esto nos permite entender la razón para que, durante el primer siglo de la era Cristiana, el historiador Judío Flavio Josefo escribiese lo siguiente: «El primer mandamiento, tiene que ver con Dios. Y afirma que DIOS CONTIENE [DENTRO DE SI MISMO] TODAS LAS COSAS, Y ES UN SER EN TODAS FORMAS PERFECTO Y FELIZ; AUTO SUFICIENTE, Y PROVEEDOR DE TODOS LOS OTROS SERES; EL PRINCIPIO, EL MEDIO Y EL FINAL DE TODAS LAS COSAS» (Flavio Josefo contra Apion, Par. #190).
También explica las palabras que por ese mismo tiempo expuso a su audiencia Pablo (paz sea con el), cuando es citado diciendo: «para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en Él vivimos, y nos movemos, y somos» (Hechos 17:27-28).
Así, Dios no esta “contenido” (sub-editado) dentro de ningún hombre, dentro de ningún lugar, dentro de ningún tiempo, dentro de ningún espacio, ni dentro de ninguna otra cosa (por ejemplo, dentro de una “Trinidad”), pues todas las cosas están “dentro de Él”, pero Él no esta “dentro” (sub-editado) de ninguna cosa.
Y esto a su vez explica la razón por la cual Moises nos ha prohibido tratar de hacer alguna imagen de Dios, pues seria imposible que una imagen finita pudiese representar con veracidad aquello que es infinito [pues tendría que ser una imagen de todo lo que existe (tanto como de lo que no existe)]. No solo esto, sino que, una imagen finita, equivaldría a dar un falso testimonio acerca de Dios, pues la imagen esta limitada en tiempo, espacio, dimensión, y existencia; mientras que el Dios infinito no esta constreñido en tiempo, espacio, dimensiones, o siquiera existencia.
De este modo, vemos que el Dios de Israel es de tal naturaleza, que hace irrelevantes las grandes preguntas filosoficas que a menudo nos agobian. Preguntas como, “¿Donde esta Dios?”, “¿Cuan viejo es el Creador?”, “¿Puede Dios hacer esta, o aquella otra cosa?”, o “¿Existe Dios?”. Es que estas preguntas no hacen sentido, cuando tratamos de aplicarlas a algo que por definición es el infinito que contiene dentro de si mismo “todas las cosas”; todas las posibilidades, y todas las imposibilidades; Todos los universos posibles, todos los tiempos posibles; todas las posibles leyes de física; todas las posibles formas de existencia, así como las de no existencia.
Y esta es la razón para que, uno de los nombres que dieron a Dios los sabios de Israel, fuese “Ha Makon”; una frase Hebrea que literalmente significa “El Lugar”. ¿Cual lugar? Pues aquel que es la fuente absoluta de todas las cosas; el lugar que, si bien contiene dentro de si mismo todas las cosas, no esta contenido dentro de ninguna otra cosa [fuera de si].




«El Creador aborrece al hombre Altivo, sin importar si ese hombre es Judío, Cristiano o Musulmán; como esta escrito, “ABOMINACIÓN ES AL SEÑOR TODO ALTIVO DE CORAZÓN; ciertamente no quedará impune” (Proverbios. 16:5). Pero Dios exalta al Hombre que es humilde, sin importar tampoco si ese hombre es Judío, Cristiano, o Musulmán; Como esta escrito, “YAH EXALTA A LOS HUMILDES” (Salmo 147:6)»



«You will never go wrong, by doing what is Right»



«Para el creyente Hebreo, hay dos opiniones supremas- En los Cielos, la de Dios; y en la Tierra, la de Moisés»



Redención de pecados, y derramamiento de Sangre

Si es realmente cierto que, “sin derramamiento de sangre, no hay remisión de pecados” (como enseña la noble tradición Cristiana), tendríamos que hacernos la siguiente pregunta: ¿No pecaron los hermanos de José? ¿No trataron de matarle? ¿No le vendieron [injustamente] como esclavo? ¿No es cierto que, a pesar de que ser culpables de tan grave pecado, José no demando la muerte de ninguno de ellos como medio para expiar su pecado?
José sabia muy bien que sus hermanos habían reconocido ya su pecado, pues les había oído confesarlo. Como esta escrito: “Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia”- Gen. 42:21.
Para el sabio y experimentado hombre de Dios que era José, esta confesión de pecados era todo la expiación requerida para perdonar la maldad de sus hermanos. Pero, desafortunadamente, estos últimos no poseían la misma sabiduría que su hermano; pues rehusaban creer que su sincero arrepentimiento pudiese proveer suficiente expiación para sus faltas. ¿Por que? Pues porque insistían en “interpretar” el perdón de José, en base a su propia concepción del perdón: Es decir, si hubiesen sido ellos los agraviados, no habrían aceptado el arrepentimiento de José como suficiente reparación para la falta. Así que no lograban creer que José fuese capaz de un mayor perdón- de pasar por alto la falta contra él cometida, sin demandar algún tipo de tortura o derramamiento de sangre. Y es por esto que la Escritura les cita diciendo: «Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago [la muerte o la tortura] de todo el mal que le hicimos. Y enviaron a decir a José... ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró mientras hablaban... Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo...”» (Gen. 50:15-21).
¿Estaba José en lugar de Dios? ¿Estaba en un lugar de suprema autoridad sobre la vida y el bienestar de sus hermanos? ¡Ciertamente lo estaba! Y no había sido otro sino el mismo Creador quien le había puesto en tal lugar. Pero entonces, ¿por que llora José? Llora porque entiende la alegoría moral que, tanto él como sus hermanos, se encuentran protagonizando. Llora porque, en su puesto de “salvador” de su pueblo, siente que refleja el puesto del ultimo y supremo Salvador (Yah, el Dios de Israel). Y llora porque el Ruaj Ha Kodesh (Espíritu Santo) le hace entender que Yah llora también cuando su pueblo rehúsa creer que el Salvador de Israel sea lo suficientemente noble como para demandar solo el arrepentimiento sincero [y no la muerte ni la tortura física del transgresor] como suficiente reparación por el pecado.
José llora porque, siendo profeta, prevé que, en un futuro distante, mucho pueblo se corrompería con ese mismo extravío: Con el extravío de postular que, el Dios omnipotente, es incapaz de perdonar pecados tan solo con el arrepentimiento del pecador, pues “sin derramamiento de sangre, no se hace remisión [por los pecados]” (Hebreos 9:22).




«Huya de la homosexualidad; pues, sin siquiera darse cuenta, el hombre que se auto valoriza en términos de lo que entra en sus asentaderas [el abiertamente homosexual], humilla su propia persona, adscribiéndose a si mismo el valor de lo que sale de sus asentaderas»



Ciencia Versus Religión

La diferencia entre la Ciencia y la Religión, es mucho menor de lo que se nos ha querido hacer creer. Es que, en el ámbito religioso, se postula que la materia que al presente se encuentra “muerta” (pero que en el pasado estuvo “viva”, pues mucha de ella conformó el cuerpo de billones de seres humanos), un día habrá de cobrar vida (a este ultimo proceso, le conocemos con el nombre de "resurrección"). Por el otro lado, la Ciencia postula que, la materia que una vez estuvo muerta (rocas, minerales, compuestos, etc), ya ha cobrado vida (a este ultimo proceso, le conocemos con el nombre de "evolución").
Así, tanto la Ciencia como la religión postulan basicamente lo mismo: que la materia que ha estado muerta, puede cobrar vida. La única diferencia, es que la Ciencia atribuye este poder a la materia; alegando que, la materia muerta, puede por si misma cobrar vida (es decir, que “la vida puede surgir de la muerte”); mientras que la Religión alega que, la materia muerta, no puede cobrar vida por si misma, sino que necesita adquirirla de una fuente externa [una fuente de vida que, residiendo "fuera de la materia", tiene un atributo de Divinidad]. Asi, vemos que "creer en la ciencia", o "creer en la religion", en realidad depende de nuestro grado de fe; de si creemos que la vida esta presente en la materia muerta (inerte), o si creemos que no esta presente. Si usted cree que "las cosas muertas" alcanzan vida por si mismas, su fe se inclina hacia la ciencia. Si es usted escptico, y no cree que las cosas muertas puedan cobrar vida por si mismas, entonces su fe se inclina hacia la religion.
De hecho, si lo que postula la ciencia es correcto [y la vida surge espontaneamente de la materia muerta], deberiamos esperar que el proceso evolutivo fuese reproducible (repetible). Es decir, deberiamos esperar que la vida volviese a surgir [espontaneamente] de la materia muerta. El problema con esto es que, ni siquiera aquellos que postulan la evolucion, creen una cosa como esa. Es decir, si usted o yo nos presentamos ante algun laboratorio, reclamando que hemos descubierto una nueva bacteria [o un nuevo virus], que ha surgido espontaneamente de la materia muerta [por ejemplo, de algun yacimiento mineral], ningun cientifico estaria dispuesto a creernos. ¿Por que? ¡Pues porque ni siquiera los cientificos tienen tanta fe en la evolucion!





Si abraza usted el Ateismo, los poderes seculares podran someterle con mayor facilidad

Mientras el liderato secular (el gobierno, los grupos de derechos humanos, las organizaciones no gubernamentales, los activistas LGBT, etc) perciba que su primera fidelidad es para con los valores, las costumbres y las prioridades dictaminadas por la Ley de Moisés (o por algún otro código de fe), y no para con lo que ellos dictaminan, trataran de forzarle a creer que no hay Dios, y que Moisés (Jesús, Muhammad, etc) no es sino una fantasía. ¿Por que? Pues porque, ningún líder que pretenda alcanzar poder absoluto sobre las masas (a fin de utilizarlas como instrumento para adelantar su propia agenda), lograra jamas su meta, mientras tenga que competir con algún otro líder por la fidelidad de esas mismas masas.
Así, siendo fiel a lo ordenado por su religión, se rebela usted contra ese liderato secular, impidiéndole alcanzar sobre su persona el poder absoluto que tanto codicia. Esta aptitud, no solamente es correcta, sino saludable; pues, demasiado poder, podría corromper hasta al mejor de los hombres; un hombre que, luego de intoxicarse a si mismo de poder, se veria tentado a actuar como si fuese un dios (de forma impune, y tiránica).



«¡Qué aflicción [esta deparada] para los que arrastran sus pecados con sogas hechas de mentiras, que arrastran detrás de sí la maldad como si fuera una carreta! Hasta se burlan de Dios, diciendo: “¡Apresúrate, haz algo! Queremos ver lo que puedes hacer. Que el Santo de Israel lleve a cabo su plan, porque queremos saber qué es”. ¡Qué aflicción para los que dicen que lo malo es bueno y lo bueno es malo, que la oscuridad es luz y la luz es oscuridad, que lo amargo es dulce y lo dulce es amargo! ¡Qué aflicción para los que se creen sabios en su propia opinión y se consideran muy inteligentes! ¡Qué aflicción para los que son campeones a la hora de beber vino, y se jactan de la cantidad de alcohol que pueden tomar! Aceptan sobornos para dejar en libertad a los perversos, y castigan a los inocentes. Por lo tanto, así como las lenguas de fuego consumen los rastrojos, y la hierba seca se marchita y cae en medio de la llama, así las raíces de ellos se pudrirán y sus flores se marchitarán. Pues han rechazado la ley del Señor de los Ejércitos Celestiales; han despreciado la palabra del Santo de Israel. Por eso el enojo del Señor arde contra su pueblo, y ha levantado el puño para aplastarlo»
-- Isaías 5:18-25



¿Que hacemos cuando deseamos “obtener vida” (alimentarnos) de un duro pedazo de carne? ¡Pues la ablandamos! ¿Como lo hacemos? ¿Teniendo fe en algún [otro] pedazo de carne, ya ablandado? ¡No! Lo hacemos tomando el pedazo duro de carne, y trabajándolo en el fuego [hasta que finalmente se ablande]




Dios no se agrada de la idea de que el hombre crea poder "salvarse" sin esfuerzo alguno

La Escritura Hebrea utiliza el pan como una alegoría; una que intenta prefigurar aquel alimento por medio del cual el hombre puede sostenerse a si mismo (obtener vida). Y, es por esto que, el maná que sostenía con vida a Israel (en su jornada a través del desierto), descendía directamente de los cielos; como intimando que, así como el pan terrenal puede dar vida a los hombres, de ese mismo modo el pan celestial (la palabra de Yah) puede dar vida a los hombres. Note que el pan no es algo que surge espontáneamente; no crece por si mismo en las espigas. El pan, requiere del trabajo y el esfuerzo de aquel que desea consumirlo; esta persona, tiene que hacer el esfuerzo de recoger la harina, amasarla con agua, fermentarla, y finalmente cocerla.
En otras palabras, la Escritura intima que, no podemos “obtener vida” (alimentarnos), si no estamos dispuesto a hacer el esfuerzo que ello demanda. De hecho, note que, aun los Israelitas que recibían el maná del cielo, tenían que hacer el esfuerzo de salir a recogerlo, molerlo, y prepararlo. Como esta escrito: “El pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía en molinos, o lo majaba en morteros y lo cocía en caldera, o hacía de él tortas” (Num. 11:8)
¿Que significan estas cosas? Significan que Yah (bendito sea) no aprueba que, aquel pecador que desea obtener la vida [eterna], piense que puede hacerlo sin esfuerzo alguno de su parte. Es decir, Dios no se agrada del concepto de la “salvación sin obras”, donde el hombre cree poder obtener el pan (la vida eterna) sin esfuerzo alguno de su parte, y solamente confiando en el “trabajo” hecho por alguna otra persona (Moisés, Jesús, Muhammad, etc).
¿Confirman estas cosas las Escrituras Hebreas? ¡Ciertamente! La Torah enseña que, luego de que Adam rompiese su comunión con el Creador, este le dice que, de ese momento en adelante (es decir, ahora que Adam se encontraba espiritualmente lejos del Creador), Adam tendría que ganar el pan (obtener la vida) con el sudor de su frente. Como esta escrito, «Por cuanto comiste del árbol de que te mande diciendo “no comerás de el”; maldita sera la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella... Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra... pues polvo eres » (Gen. 3:17&19).
De este modo, Dios intimo a Adam que, la manera en que “obtendría la vida”, seria “trabajando la tierra con el sudor de su frente” (es decir, con su propio esfuerzo). Pero, surge una interesante pregunta: ¿no era en si mismo Adam, un pedazo de tierra? ¿Cual de las dos “tierras” tenia que Adam trabajar? ¿La que conformaba su propio cuerpo? ¿O la tierra externa a su cuerpo?
Esto ultimo, era precisamente lo que el Creador deseaba ilustrar: que así como Adam tendría que trabajar aquella tierra que era externa a su cuerpo, a fin de obtener el pan (la vida material); de ese mismo modo tendría que trabajar la tierra conformada por su propio cuerpo (disciplinando sus pasiones y deseos, sujetándolas a la voluntad Divina), a fin de obtener la vida del alma.
La Torah dice: «He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre... Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida» (Gen. 3:22&24).
¿Por que impidió Dios que Adam comiese del árbol de la vida? Pues porque esto habría equivalido a “salvación sin obras”; es decir, a tratar de obtener vida eterna, en base al “trabajo” (merito) de alguna otra persona. Es que, el “trabajo” (merito) de haber sembrado el árbol de la vida, le pertenecía al Creador, y no a Adam. Si Adam deseaba obtener vida [eterna], no podía seguir el camino fácil que era sostenerse eternamente del merito de algún otro; tenia que seguir el camino largo y estrecho ordenado por Yah- Ganarse el pan (la vida eterna) con el “sudor de su frente”, es decir, por el merito su propio esfuerzo, y no por el merito de ningún otro ser [¡ni siquiera el del Creador!]





El Mensaje De La Torah (Escritura Hebrea)

La Tanak (Escritura Hebrea) no tiene como finalidad el presentarnos una batería de verdades y mensajes que, analizados subjetivamente, podrían justificar la exclusividad de casi cualquier postura teológica y/o dogmática (Inocencia, Ley, Gracia, Judaísmo, Cristianismo, Islam, Mormonismo, etc). Tampoco es la finalidad de la Escritura el desconcertarnos con la abrumadora carga sicológica que implica la necesidad de decidir por nosotros mismos cual de todas esas verdades y/o mensajes debemos abrazar. Es que EL CREADOR NO ES UN DIOS DESPOTA, NI SADICO; Y MUCHO MENOS ESTA JUGANDO A ESCONDERSE DE SUS CRIATURAS.
El propósito de la Escritura Hebrea tampoco es revelar una multitud de mensajes, que en ocasiones podrían parecer contradictorios, y auto-excluyentes (Ley vs. Gracia/ Judíos vs. Gentiles/ Cuerpo vs. Alma/ Vida en este mundo vs. Vida en el mundo que ha de venir/ etc). La realidad, es que la Escritura Hebrea contiene un solo mensaje: que repite sin cesar, utilizando los recursos imaginativos de cada uno de sus compiladores; Profecías, metáforas, alegorías, salmos, cánticos, proverbios, etc. Lógicamente, este mensaje tiene que haber sido revelado en el mismo primer verso de la Escritura. Génesis 1:1 dice de la siguiente manera: “En principio creo Dios los cielos…”. En el original Hebreo, este primer verso de la Escritura dice así: “Be reshit bara Elohim et ha shamaim…”. Pero, en el idioma Hebreo, “Be reshit” no solo se traduce como “EN PRINCIPIO”, sino también como, “CON PRINCIPIO”. Es decir, el texto también significa: “Con principio, creo Dios los cielos...” ¿De que “principio” se nos esta hablando? Pues de la sabiduría que nuestros ancestros observaban en la Creación de los cielos. Es que aquellos esclavos Judíos que recibieron los Libros de la Ley (Génesis, Éxodo, Números, etc), no sabían que el Sol se hallaba a 93 millones de millas de la Tierra. Cuando aquellos esclavos miraban a los Cielos, solo veían una bola de fuego (el Sol) moviéndose tranquilamente entre las nubes cargadas de agua. Para ellos, esto era un gran misterio, pues se preguntaban como podría ser posible que dos cosas antagónicas entre si (el fuego y el agua) pudiesen convivir en armonía, sin exterminarse una a la otra. Y, la Sabiduría que finalmente adquirieron de esta observación, fue que la armonía que observaban se debía a que el Sol y las nubes moraban ya en el Cielo. Es decir, que “el Cielo” es el lugar deparado para aquellos que, siendo por naturaleza enemigos, viven en armonía el uno con el otro. Y esa es la historia de la humanidad: el que todos los hombres competimos los unos contra los otros por obtener fama, poder, y reconocimiento; y esta competencia nos hace enemigos naturales. Pero, el hombre que abandona este proceder, y se compromete a vivir en armonía con su prójimo (no haciéndole aquel mal que no desearía para si mismo), ya esta listo para morar en los Cielos; como esta escrito- “¡MIRAD CUÁN BUENO Y CUÁN DELICIOSO ES HABITAR LOS HERMANOS JUNTOS EN ARMONÍA! ... PORQUE ALLÍ ENVÍA YAH BENDICIÓN, Y VIDA ETERNA” - Salmo 133.
En base a lo hasta aquí expuesto, deducimos que, el mensaje de la Torah, es que el hombre que hace bien al prójimo, recibirá el mismo bien que ha sembrado; pues, comportandose como lo hacen aquellos que ya moran en los Cielos, gana el merito de recibir como recompensara el poder tambien “morar en los Cielos”. Pero, el hombre que hace mal al prójimo, niega la Sabiduria que prefiguran los Cielos, y sera por tanto privado de tener parte alguna entre los moradores del Cielo (su castigo sera excluirse a si mismo de la Vida Eterna). Los sabios de Israel se referían a esta verdad utilizando el termino “Medida por Medida” (ley de siembra y cosecha); y se refería al hecho de que cada hombre segaría el mismo bien que, durante su vida terrenal, haya libre y voluntariamente sembrado; Y que, del mismo modo, segara todo el mal que haya sembrado, y del cual nunca se haya arrepentido.
En resumen, el hombre debe hacer bien a todos, no causando a otros aquel mal que no desearía sufrir en si mismo. Por ejemplo: quizás el dolor mas grande que pueda experimentar algún ser humano, sea ver como matan a una de sus inocentes criaturas. De este modo, si jamas desearíamos sufrir este mal, la Torah también nos prohíbe causarlo a otras personas. Y, no solo a otras personas, sino que, ¡ni siquiera a los animales! Por eso, Moisés ordeno que, si me da hambre (mientras voy de viaje por un campo), y lo único que encuentro para comer son los pollos de una mama pájara (que esta echada con ellos en el nido), debo primero espantar a la pájara, antes de tomar sus polluelos (a fin de evitar que vea la destrucción de sus criaturas). Por eso, también la Torah prohíbe cocer al cabrito, en la leche de su mama. De hecho, la orden es tan enfática, que la Ley la repite en tres ocasiones (Éxodo 23:19, Éxodo 34:26, y Deuteronomio 14:21). ¿Por que viola esta conducta la Torah? Pues porque va contra su mismo espíritu, ya que equivale a la conducta del criminal que pretende forzar a una mama a participar de la destrucción de su criatura (es decir, muestra un total desprecio por el dolor ajeno). De hecho, en Levítico 22:28, la Torah prohíbe matar en un mismo día a la madre y a su cría. ¿Porque? Pues porque es inmoral (cruel) el tener que sufrir en la mañana la perdida de la vida de una de nuestras criaturas, para en la tarde sufrir la perdida de nuestra propia vida. Esta Torah se manifestaba en la noble conducta de los miembros del Sanhedrim, quienes ayunaban el día en que se veían forzados a ejecutar algún reo. Con esta aptitud, estos hombres piadosos mostraban su interpretación del mandamiento que prohibía "mezclar la carne con la sangre”; como intimando que, la verdadera intención del mandamiento, era un llamado a no ser indiferentes al dolor ajeno. Aunque la Ley tiene al menos cuatro niveles interpretativos (PaRDeS), este “mostrar a otros el mismo bien que desearíamos para nosotros mismos”, es la finalidad ultima de la Torah; la única interpretación por la cual el Creador (sea su nombre bendito) nos hará personalmente responsables. Así, cualquier Rabino (sin importar si es Sefardita o Askenazi), cualquier teólogo Judío, cualquier líder Reformado, cualquier político Israelita, cualquier Pastor, cualquier Imam, o cualquier otro líder religioso que pretenda decir que el mensaje de la Torah es algo distinto a lo que hasta aquí hemos expuesto, esta faltando a la verdad, y se expone a si mismo (al igual que a sus seguidores) a sufrir la misma suerte que Korah (Coré), cuyo castigo fue descender a Gehinnom (el lugar de tormento).




La Ley Eterna

La Ley de Moisés (paz y bendición sean con el) ordenaba santificar el día de Shabbat (reposo), como esta escrito: “Guardaras el día de reposo para santificarlo, como Yah tu Dios te ha mandado” (Deut. 5:12). Pero la Escritura enseña que, desde el principio mismo de la Creación, Adonai Yah (bendito sea) afirmo el mandamiento que ordenaba santificar el día de Shabbat. ¿Y como afirmo Yah este mandamiento? ¡Pues observandolo personalmente!, como esta escrito: “Y acabo Dios en el séptimo día la obra que hizo; y reposo el día séptimo... Y bendijo Dios el día septimo, y lo santifico...” (Gen. 2:2-3). Es como si la Escritura dijese: “Si Yah (el Creador) santifica el Shabbat, ¿por cuanto mas no deben hacerlo ustedes sus criaturas? Pero, si esto es asi, ¿por que hubo necesidad de promulgar nuevamente el mandamiento, durante la generacion de Moises (Exodo 20:8)? Pues para enseñarnos que, los Diez mandamientos, no comenzaron en el monte Sinai (con la entrega de las tablas de la Ley); sino que, desde el comienzo del mundo, han sido parte implicita de la Creacion (siempre han estado alli para que los hombres los observen y cumplan). Es decir, el pecado de Adam y Hava, no fue desobedecer una orden directa del Creador; su trasgresion fue que, teniendo un claro conociendo de los diez mandamientos, violaron aquel que ordenaba diciendo: “Honra a tu Padre ... para que tus dias se alarguen en la tierra ...” (Exodo 20:12). Asi, cuando Adam y Hava deshonran a su Padre (el Creador), en efecto violan el mandamiento que garantizaba el alargamiento indefinido de sus dias. Es decir, con aquella violacion, trajeron sobre si mismos la maldicion implicita en el mandamiento: el acortamiento de sus dias (la muerte). Es que, la Ley de “Medida por Medida” (siembra y cosecha) dicta que, quien no honra a aquel que le confirio la vida, no recibira la honra de que se le confiera a su vez la vida.
Lo que la Torah pretende enseñarnos con el anterior relato, es que aceptar (obedecer) los Diez Mandamientos, produce bienestar, y vida sin limite; Pero, el rechazarlos, produce muerte y sufrimiento.
Adonai dijo a Moises: “Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraon todas las maravillas que he puesto en tu mano...” (Exodo 4:21). ¿Y que tenia Moises en su mano? Pues una vara (Exodo 4:2). Como cualquier otra vara, la de Moises habia procedido de un arbol; Pero esta, no era una vara cualquiera, pues tenia el poder de cambiar la muerte por vida (transformandose de una muerta vara, en una viva serpiente). En otras palabras, ¡la vara de Moises era tipo del Arbol del cual surge la vida!. ¿Y cual es ese arbol? ¡Pues la Ley de Dios (los diez mandamientos)!, como esta escrito: “Hijo mío, no te olvides de mi Ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán... Largura de días está en su mano derecha (tal y como la vara estaba en la mano de Moises); En su izquierda, riquezas y honra. Sus caminos son caminos deleitosos, Y todas sus veredas paz. Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, Y bienaventurados son los que la retienen” (Prov. 3: 1-2 & 16-17). Lo que Yah ordenaba a Moises, era que ofreciese a Faraon (y por ende a todos los Egipcios) la “vara” de los mandamientos; aquellos diez mandamientos, que producen vida y bendicion a quienes los aceptan, pero muerte y destruccion a quienes los rechazan. Curiosamente, un Midrash dice que, la vara con la cual Moises vino ante Faraon, tenia diez letras inscritas sobre ella misma. ¿Que significado tendrian aquellas diez letras? La respuesta es que, si Faraon humillaba su corazon, y aceptaba obedecer al Creador, las diez letras significarian cada uno de los diez mandamientos, cuyo producto es vida, y paz. Pero, si Faraon insistia en la dureza de su corazon (rehusando obedecer al Creador), las diez letras significarian diez edictos de muerte y destruccion (diez “plagas”).
En otras palabras, cuando Moises se presenta ante Faraon, no lo hace con una aptitud desafiante, amenazadora, o impositiva; lo hace como un padre que instruye, exhorta, y aconseja. Moises invito a Faraon (como representante del pueblo Egipcio) a “asirse” de la misma vara (los diez mandamientos) de la que (como representante del pueblo israelita) se asia Moises. Es que si Faraon (Egipto) hubiese aceptado someterse en obedeciencia a aquellos mismos mandamientos, habria en efecto abrazado la fe de Israel. Y, como hermanos en la fe, el trato que habria dispensado a los Israelitas habria sido tan considerado, que no habria habido necesidad alguna de la esclavitud, o de que aconteciesen las plagas, o la destruccion de Faraon y su ejercito. Con esta aptitud, Moises modelaria la supremacia moral del Dios de Israel, quien instruiria a su pueblo diciendo: “Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, le intimarás la paz (es decir, le ofreceras la oportunidad de hacerse proselitos, abrazando la fe Hebrea)”- Deut. 20:10.
En resumen, al final del Exodo de Egipto, vemos que Moises, el hombre que insiste en “agarrar en su mano”, o “aferrarse a la obediencia de” los diez mandamientos, termina siendo exaltado y honrado, permitiendosele ascender a la cumbre del Sinai, para gozar alli de la vida, la luz, y la bendicion que emanan de los mandamientos; Pero Faraon, el hombre que persiste en rechazar esos diez mandamientos, termina siendo abatido y humillado, descendiendo a lo profundo de un turbulento mar, para perecer alli en las densas tinieblas.




Los Diez Mandamientos

Un joven pregunto a un sabio anciano: «¿Porque se le llaman "los diez mandamientos”? ¿Y porque fueron escritos en dos tablas de piedra?» El sabio contesto diciendo: «Fueron escritos en dos tablas de piedra, porque dos son las manos del hombre. Y fueron llamados diez, porque diez son los dedos de esas dos manos; así como nuestra vida en este mundo depende del uso practico que demos a los diez dedos de las dos manos, de ese mismo modo, nuestra vida en el mundo que ha de venir, depende del uso practico que demos a los diez mandamientos de las dos tablas de piedra». El joven replico: «¿Pero no tienen nuestros dos pies igualmente diez dedos?» A lo cual el anciano respondió: «Es correcto. Y significa que, quien "afirma sus dos pies" (edifica su vida) sobre la piedra de los diez mandamientos, es como quien construye sobre la piedra: un fundamento inconmovible»




La Frontera entre el Bien y el Mal

En la antigüedad, las fronteras (o “limites”) de las Naciones eran demarcadas por medio de cosas inamovibles (Montes, Piedras, Rios, etc). Fue precisamente por esto, que los mandamientos fueron dados en un monte (El Sinaí), y en Piedras (las Dos Tablas): como para intimar que, lo allí ordenado, constituía la demarcación entre el bien y el mal; entre la verdad y la mentira; entre el judío, y el gentil; entre el creyente, y el no creyente. Aquel cuya vida esta “demarcada” por los mandamientos dados en el monte Sinaí (en las dos tablas de piedra), vive dentro de la frontera del bien (la Canaán espiritual); tiene la verdad, y es un verdadero creyente Israelita. Pero, aquel cuya vida no esta demarcada por aquellos mandamientos, vive (moralmente hablando) en el territorio de la maldad (simbolizado por las naciones paganas), sigue una mentira; y, aun si hubiese nacido físicamente de un Israelita, necesita dejar que su corazón sea circuncidado por el “pedernal” de los mandamientos: «Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo (¡el hijo de Moisés!)...» - Éxodo 4:25.
Es por lo arriba expuesto, que Dios ordeno a Israel que, tan pronto cruzara el Jordán, lo primero que debía hacer era definir la frontera de la Tierra prometida. Y esto se haría levantando grandes piedras, y revocándolas con cal. Entonces, escribirían sobre ellas la Ley de Moisés; como para intimar al forastero que mas tarde habría de venir, que la frontera (o “muralla”) que circunvalaba la tierra Prometida (y por ende al verdadero pueblo de Dios) era la Ley dada a Moisés (las dos Tablas de Piedra); y que, nadie que no estuviese dispuesto a vivir dentro de las murallas de la Ley (es decir, obedeciendo los diez mandamientos) podría morar en la Canaán Celestial (Es que, si la Ley fue dada en Piedra, fue para simbolizar que su vigencia seria Eterna, pues la piedra era imposible de disolver): «Y EL DÍA QUE PASES EL JORDÁN A LA TIERRA QUE יהוה TU DIOS TE DA, LEVANTARÁS PIEDRAS GRANDES, Y LAS REVOCARÁS CON CAL; Y ESCRIBIRÁS EN ELLAS TODAS LAS PALABRAS DE ESTA LEY, CUANDO HAYAS PASADO PARA ENTRAR EN LA TIERRA QUE יהוה TU DIOS TE DA, tierra que fluye leche y miel, como יהוה el Dios de tus padres te ha dicho. Cuando, pues, hayas pasado el Jordán, levantarás estas piedras que yo os mando hoy, en el monte Ebal, y las revocarás con cal; y edificarás allí un altar a יהוה tu Dios, altar de piedras; no alzarás sobre ellas instrumento de hierro. De piedras enteras edificarás el altar de יהוה tu Dios, y ofrecerás sobre él holocausto a יהוה tu Dios; y sacrificarás ofrendas de paz, y comerás allí, y te alegrarás delante de יהוה tu Dios. Y ESCRIBIRÁS MUY CLARAMENTE EN LAS PIEDRAS TODAS LAS PALABRAS DE ESTA LEY» - Deut. 27:2-8.




Los que siguen a Moises

Para los profetas Hebreos, “el mar” era una alegoría de la tumba (es decir, el Sheol). Y esto se debia a que, cuando moria una persona, era comun que su muerte estuviese acompañada de “un mar de lagrimas”. Y esto explica a su vez el que, luego de haber sido lanzado a la mar, el profeta Jonas orase a Yah diciendo: “Desde el seno del Sheol clame, y mi voz oíste... La tierra echo sus cerrojos sobre mi para siempre; mas tu sacaste mi vida de la Sepultura, oh Yah, Dios mio” (Jonas 2:2&6). En Adicion, la Torah narra que, los hombres que seguían a nuestro maestro Moisés (paz y bendición sean con el), también entraron en las aguas del mar (el mar Rubio). Y, no solamente entraron ellos, sino también los hombres que se oponian a Moises (aquellos que seguían al perverso Faraón). Pero, ¡sucedio algo maravilloso!: a quienes seguían a Moisés, se les concedió salir con vida de la mar; mientras que, a quienes se oponian a el, no se les concedió salir con vida. ¿Que significa esta alegoria? Significa que, tanto los que siguen la Ley de Moisés (los Judíos), como los que no la siguen (los gentiles) entraran en la tumba (el Sheol); Pero, solo aquellos que hayan entrado “siguiendo a Moisés” (es decir, comprometidos con la obediencia a lo ordenado en las tablas de piedra) saldrán de allí para vida. El resto, no saldra para vida, sino para muerte y vergüenza, como esta escrito: “Así salvo Yah aquel día a Israel de mano de los Egipcios; e Israel vio a los Egipcios muertos a la orilla del Mar” (Éxodo 14:30). ¿Quiere usted salir con vida de la mar (experimentar la buena vida en el mundo que ha de venir)? ¡Pues comience a seguir a Moisés!





Los Que Niegan A Moisés

Datan, Abiram, On, y Korach (Coré): Cuatro grandes lideres, que se levantaron contra los mensajeros (“malachim”, o “ángeles”) de Dios que eran Moisés y Aarón. Curiosamente, el nombre “Coré” (Korach) significa “necesidad”, o “imperativo”; Mientras que el nombre “On” significa “fuerza” o “poder”. El mensaje de los rebeldes era el siguiente: “¡Basta ya de vosotros!”- Números 16:3. En otras palabras, “¡basta ya de Moisés! (símbolo de las ordenanzas de la Ley); y, ¡basta ya de Aarón! (símbolo de los sacrificios de la Ley)”. Los hombres de Coré reclamaron que Moisés (la Ley), y Aarón (los sacrificios) habían fracasado en darles la bendición que habían prometido; y que Moisés (la Ley) se enseñoreaba de ellos imperiosamente. Como esta escrito: “Ni tampoco nos has metido tu en tierra que fluya leche y miel (la tierra de Canaán), ni nos has dado heredades de tierras y viñas” (Num. 16:14); Y, “¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?” (Num. 16:13). Hay que entender que, en la simbología de las Escrituras, “entrar a la tierra de Canaán” era un prototipo de “llegar a la Canaán Celestial”; es decir, entrar a la vida eterna (“olam ha-ba”). Así, lo que tanto Coré como sus seguidores afirman, equivale a reclamar que la Ley (Moisés) y los Sacrificios (Aarón) fallaron en “salvar” a Israel; y que, dado que Moisés y Aarón (la Ley y los sacrificios) no pudieron introducir a los Israelitas a la Canaán que tipifica la vida eterna, había un imperativo (“Korach”) de cambiar la Ley y el sacerdocio. Y, este cambio, implicaría obviamente un nuevo sacerdocio (un nuevo sacerdote, que sustituyese el sacerdocio de Aarón), así como “una nueva Ley” (el establecimiento de “un nuevo pacto”).
Así, delante de los hombres (de Israel), Korach y su seguidores rechazaron tanto a Moisés como a Aarón; negando de ese modo la Ley y los sacrificios. Pero, ¿cual fue la consecuencia de esa ideología? ¿Que respuesta dio el Creador al rechazo publico de aquellos dos gigantes espirituales? Dos hombres tan grandes, que el Creador les encomendó respectivamente hacer las veces de Dios y su profeta, a los ojos de Faraón; como esta escrito: «Yah dijo a Moisés: “Mira, yo te he constituido “Elohim” (Dios) para Faraón, y tu hermano Aarón sera tu profeta”» (Éxodo 7:1). ¿Como respondió Dios al rechazo de aquellos hombres que representaban a Dios y a su profecía? La respuesta esta en el siguiente pasaje: «... entonces la gloria de Yah apareció a toda la congregación. Y Yah hablo a Moisés y Aarón, diciendo : “Apartaos de entre esta congregación, y los consumiré en un momento... Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Datan, y Abiram” ... Y aconteció que, cuando ceso él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. Abrió la Tierra su boca, y los trago a ellos, a sus casa, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol» (Números 16:19, 24, 31, 32, & 33).
¡Dios estaba tan molesto con Korach y sus seguidores, que no pudo espera a que estos muriesen, antes de enviarles al castigo en Gehinnom! ¿Que significa todo esto? Significa que Dios negara a todos aquellos que nieguen a Moisés (negando la vigencia de los mandamientos de la Ley). Y que, el castigo que habrán de recibir quienes nieguen a Moisés y los mandamientos, sera comenzar a sufrir en esta vida el castigo deparado para ellos en Gehinnom. ¿Como experimentaran este tormento? Pues “sintiendo que la tierra se abre debajo de ellos”; es decir, hundiéndose en una continua y severa depresión; un estado anímico caracterizado por una angustia, una ansiedad, una desesperación, y un desasosiego que les consume, y para el cual no hay una explicación medica ni fisiológica.
Curiosamente, la Escritura se abstiene de indicar que “On” fuese destruido junto con Datan, Abiram y Korach. ¿Por que? Pues porque “On” (“fuerza”, o “poder”), tuvo la suficiente “fuerza” como para “poder” reconocer su error; escuchando el sabio consejo de su esposa, quien le mostró cuan extraviado seria revelarse contra Moisés (la Ley y los mandamientos).
En conclusión, si se le ha dicho que los mandamientos de la Ley no son sino una pesada carga; una imperiosa maldición de la cual necesitamos ser librados, sepa usted que ha sido defraudado. Si se le ha dicho que alguna otra persona, fuera de Moisés y Aarón, es una mejor representación del Dios que liberto a Israel de la esclavitud egipcia; o una mejor representación de la profecía Divina, sepa que ha sido timado. Finalmente, si ha sido inducido a rebelarse contra Moisés, creyendo que la Ley y los mandamientos no son el camino a la Canaán celestial (la vida eterna), sepa que ha sido engañado, y que se expone al mismo destino de Korach y sus seguidores. ¡Escape por su vida! No espere comenzar a sentir el mismo tormento que sufrieron ellos, antes de imitar la sabia conducta de “On” (fuerza), quien amaso la suficiente “fuerza” como para “poder” retractarse de su extraviada rebelión, salvando así su vida.





¡No deje que le coma el León!

La Tanak dice (1 Reyes 13) que Dios hablo en una ocasión a cierto profeta, y no solamente le ordeno denunciar el paganismo del Rey de Israel (Jeroboam), sino abstenerse de comer o beber en el lugar de idolatría en que se había convertido Beth-El (la casa de Dios). Entonces, el profeta procede a obedecer con fidelidad aquello que le había sido ordenado, de suerte que recibe la bendicion Divina, pues Yah le prospera en su encomienda. Pero, mientras se encuentra cumpliendo con lo ordenado, aparece un segundo [y supuestamente mayor] profeta. Y este segundo profeta reclama tener una nueva [y mayor] revelación; una que excede la primera, de suerte que no hay que obedecer lo previamente ordenado, pues lo que Dios había antes prohibido (comer y beber), ahora supuestamente lo permitía.
Ante tal dilema, el primer profeta decide abrazar la nueva revelación, sin recordar que la Escritura dice: «Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?» (Números 23:19). Es decir, que la Torah enseñaba que, el Dios de Israel, no cambia su palabra de forma caprichosa o arbitraria. ¿Cual termina siendo el final del profeta? Pues que pierde su vida, siendo víctima del León. La anterior historia, no es sino una alegoría profética; una donde “el primer profeta” simboliza a Moisés; y, la orden de “no comer o beber cierta cosas en ciertos lugares”, representa los mandamientos dados por Dios a Moisés [que incluyen prohibiciones acerca de comida y bebida]. Por el otro lado, el “segundo” [y supuestamente mayor profeta] es el fundador del Cristianismo, y la nueva [y alegadamente mayor] revelación Divina (aquella que anula y cancela la obediencia a la primera) es “la Salvación por fe, sin necesidad de continuar obedeciendo lo previamente ordenado a Moisés”. Y, el profeta que pierde su vida siendo víctima del León, simboliza al creyente Hebreo que “pierde su vida” (pierde su entrada al Olam Ha-ba), siendo víctima del León [es decir, siendo víctima de la fe en aquel a quien la noble tradición Cristiana describe como “el León de la tribu de Judah”].





El Creyente tiene que Juzgar con Justicia; no con Parcialidad

La Torah ordena diciendo: «No perviertan la Justicia; no hagan ninguna diferencia entre unas personas y otras, ni se dejen sobornar, pues el soborno ciega los ojos de los sabios y pervierte las palabras de las personas justas. La justicia, y sólo la justicia, es lo que ustedes deben seguir, para que vivan y posean el país que el Señor su Dios les da» (Deut. 16:19-20, Versión “Dios Habla Hoy”). En el anterior pasaje, el Creador ordena que, aquellos que le invocan, tienen que perseguir (activamente) la Justicia. Es decir, cuando un creyente se ve en la disyuntiva de juzgar entre dos personas, que a su vez esbozan causas opuestas, el creyente debe evitar todo tipo de parcialidad, y todo conflicto de intereses. Es que, el soborno (los regalos y beneficios que ofrece a quien juzga una de las partes), hace que el juez se incline a favor de la parte que da la dádiva, comprometiendo de ese modo la imparcialidad y justicia de su veredicto. ¿Por que es esto inmoral? Pues porque conduce a que la justicia funcione solo para quienes pueden dar la dádiva (los ricos y poderosos), pero la hace escarnio para los pobres, los débiles, y los perseguidos (los huérfanos, las viudas, los ancianos, las minorías étnicas, los enfermos, etc). Y la palabra de Dios advierte diciendo: «Con arrogancia el malo persigue al pobre; Será atrapado en los artificios que ha ideado» (Salmo 10:2).Y tambien dice en otro lugar: «Yah será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia» (Salmo 9:9). Así, la Escritura enseña que, quien oprime al pobre, afrenta a su Creador, como esta escrito: «El que oprime al pobre, afrenta a su Hacedor; Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra» (Prov. 14:31).
La Ley de Dios exigía tal grado de Justicia, que ningún Israelita podía ser condenado a la muerte como resultado de alguna evidencia circunstancial. Es decir, supongamos que usted veía a dos hombres riñendo; y uno de ellos comenzaba a perseguir al otro hasta adentrarse en un edificio arruinado. Ahora, supongamos que usted seguía a los hombres hasta las ruinas; y, al llegar allí, encontraba al perseguido muerto en el piso; y, al perseguidor, sosteniendo en su mano una espada ensangrentada. Aunque usted podría verse tentado a asumir que el perseguidor ha dado muerte al perseguidor, la corte judía no consideraría esto sino como una conjetura, pues en realidad usted nunca vio al perseguidor enterrando la espada en el cuerpo del perseguido. ¡Aun mas! Ya que usted fue el único testigo presencial de estos hechos, la Ley no le permitiría levantar una acusación contra el perseguidor, pues la Justicia Divina demandaba al menos dos testigos presenciales.
¿Cual podría ser un ejemplo de la parcialidad en el Juicio que podría producir el soborno? Pues, un buen ejemplo de ello, podría serlo la persona que tiene que juzgar entre lo que dice el creyente Cristiano, y lo que dice su contra-parte Judía. El Cristiano, afirma que Jesús (paz y bendición sean con el) es el único y exclusivo Mesías; y que, la Vida Eterna, esta reservada solo para aquellos que creen que la muerte y resurrección de Jesús expían el pecado del Mundo, trayendo así a quien lo cree una gratuita salvación (una salvación que no demanda del creyente el compromiso con la vida ética y moral que implica la obediencia a los diez mandamientos de la Ley Divina). Por el otro lado, el creyente Hebreo dice que la Salvación del mundo esta disponible para todos ("todos los justos de entre las naciones, tendrán parte en el "Olam Ha-ba"), pues la salvación no depende de creer que Jesús sea literalmente el Mesías; y ni siquiera de creer en la religión Judía; Depende de que la persona reconozca su maldad, y se comprometa con hacer el bien que encarnan los mandamientos, no haciendo a otros el mal que no desearía para si mismo (no robar, no matar, no mentir, no adulterar, no deshonrar a sus padres, etc).
Así, vemos que, sin siquiera darse cuenta, el litigante Cristiano pretende "sobornar ideológicamente" a quien juzga entre la postura Judía, y la postura Cristiana. ¿Como? Pues insinuándole que, si "inclina la balanza" hacia el litigante Cristiano, recibirá un gratuito beneficio personal; ¿Cual? Pues "el regalo" (soborno) de la salvación. En otras palabras, la postura Cristiana coloca al gentil (que tiene que juzgar entre los reclamos teológicos de tanto Judíos como Cristianos) en el conflicto moral que implica ser juez, y a la misma vez acusado.
Esto es similar al caso donde un juez tiene que decidir si es correcto o no que la Ley provea una jugosa y vitalicia pensión para cada juez, independientemente de si cumple o no con su deber ministerial. En un caso como este, el Juez no tiene otra opción que abstenerse de decidir entre las partes, pues la naturaleza del caso le impide juzgar con justicia (con la imparcialidad que surge cuando el resultado del juicio no afecta personalmente al juez que adjudica). Y esto precisamente es lo que da peso a la postura Judía: el que, haciendo que la salvación dependa solo del compromiso con hacer lo bueno (y no de la aceptación teológica del Judaísmo), el Judaísmo evita el anterior conflicto de interés (proveyendo así el trasfondo que demanda el Creador, para que el hombre pueda juzgar a su prójimo con imparcialidad y justicia); pues, a diferencia de lo que ocurre con la postura Cristiana, el que el juez juzgue a favor de la postura Judía, no implica que este habrá de engrosar las filas del Judaísmo (por ejemplo, podría dar la razón al Judaísmo, y a la misma vez escoger el Budismo como su fe personal).




El Evangelio Me Convirtio Al Judaísmo Universal

La interpretación de los escritos de la noble fe Cristiana [evangélica], nos condujo a cuestionar seriamente la interpretación que, tanto de las enseñanzas del Maestro de Galilea (paz sea con el), como de la Biblia Hebrea, articularon los compiladores de los Escritos Cristianos. A continuación mostraremos algunas de las contradicciones que nos condujeron a abrazar las ideas del Judaísmo Universal, la ancestral fe practicada [directa o indirectamente] por todos los profetas de Dios:

1) En el evangelio de Juan, capitulo 1, y verso 21, los escribas y fariseos preguntan a Juan el bautista , si este era Elias, y Juan les contesta categóricamente que no lo es. El texto dice así: “Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No”. Pero a pesar de lo que dice el anterior texto, el verso en Mateo 11:14 cita a Jesús (paz y bendición sean con el) diciendo lo contrario, dando a entender que, en efecto, Juan era Elias. El texto dice así: “Y si queréis recibirlo, el es aquel Elias que había de venir”.
2) En Juan 14:9, Jesús es citado diciendo: “El que me ha visto a mi, ha visto al Padre”. Pero, a pesar de estas palabras atribuidas al mismo Jesús, casi 60 años mas tarde encontramos al apóstol Juan afirmando lo contrario. 1ra Juan 4:12 dice así: “Nadie ha visto Jamas a Dios”.
3) En Gálatas 5:2, el apóstol Pablo (que Dios se agrade de el) es citado diciendo que quien se circuncida ya no obtiene provecho de Cristo. El texto dice: “He aquí, yo Pablo os digo que, si os circuncidáis, de nada os aprovechara Cristo”. Pero a la vez que se cita al apóstol diciendo esto, se nos dice en Hechos 16:3 que el mismo Pablo procedió a circuncidar a Timoteo, a fin de que este pudiera acompañarle en sus viajes misioneros. El verso dice: “Este quiso Pablo que fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los Judíos que estaban en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era Griego”.
4) En Romanos 3:10-11 Pablo es citado diciendo que no hay ningún hombre que sea justo- “...No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, No hay quien busque a Dios”. Pero este postulado contradice la escritura que por 1,500 años había sido aceptada (aun por el mismo Jesús de Nazaret) como la incuestionable Palabra de Dios; y es que Génesis 6:9 nos informa que Noé era justo. El texto dice así : "...Noé, varón JUSTO, era perfecto en sus generaciones; con Dios camino Noé". No solo esto, sino que las palabras de Pablo contradicen el texto en 2da Pedro 2:7, que aclara que Lot también era justo. El texto dice así: “..y libro al JUSTO Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados”. Las palabras de Pablo también contradicen los Evangelios, pues en Mateo 1:19 se nos dice lo siguiente: “José su marido, como era JUSTO y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente”. También contradicen las palabras en Lucas 1:6, donde se nos informa que Zacarias y Elisabeth eran ambos justos. El texto dice así: “Y eran ambos (entiéndase, Zacarias y Elisabeth) justos delante de Dios, andando sin reprensión en todos los mandamientos y estatutos del Señor”.
5) Con respecto a la resurrección de los muertos, Pablo dice que el cuerpo que ha de resucitar no es uno carnal, sino espiritual pues, según el apóstol, la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios. 1ra Corintios 15:44 dice así: “Se siembra cuerpo animal, resucitara cuerpo espiritual....”. También nos informa el apóstol, en 1ra Corintios 15:20, que Cristo fue la primicia (el primero en resucitar) de entre los que durmieron (entiéndase, de los que murieron). El texto dice así: “Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos, primicias de los que durmieron es hecho”. Pero el anterior texto contradice el evangelio, que dice que Cristo resucito en un cuerpo de carne y huesos. En Lucas 24:39 se cita a Jesús diciendo las siguientes palabras: “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo”.
6) En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo enseña que sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados, y por ende, tampoco hay entrada en la vida eterna. Hebreos 9:22 dice así: “...Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre, y sin derramamiento de sangre, no se hace remisión” . Es decir, Pablo enseña que para obtener el perdón de los pecados requiere de un sacrificio literal, donde alguien derrame su sangre por nosotros. Pero la realidad era que en el contexto ritual de la Ley Judía, casi todo se purificaba con agua, no con sangre. Es decir, cuando algo se había contaminado, haciéndose por ello impuro para el servicio divino, se hacia purificación sumergiéndolo en agua. Aun las personas que habían sido declaradas impuras obtenían la purificación por medio de la inmersión en agua. Un buen ejemplo de esto lo eran las mujeres, quienes, luego de su periodo de impureza, eran purificadas sumergiéndose en un baño ritual, o “mikveh”. No solo esto, sino que las palabras de Hebreos 9:22 contradecían el espíritu de la Ley que encarnaba este rito de purificación en agua. Es que el agua era símbolo de las lágrimas. Dios quería intimar por medio de la purificación en agua que la verdadera purificación del pecado es el agua de las lágrimas de arrepentimiento, y esta verdad ética estaba confirmada en el texto del Salmo 51:17, que reza así: "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciaras tu, oh Dios" . Durante siglos, las Escrituras Hebreas habían enseñado que la manera en que el hombre obtenía el perdón de sus pecados era humillándose ante Dios, y convirtiéndose de su mal camino; en otras palabras, arrepintiéndose de corazón. Un claro ejemplo de esto era 2da Crónicas 7:14. Allí se nos dice lo siguiente: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado , y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos, entonces YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARE SUS PECADOS, y sanare su tierra". De igual manera, Jeremías 36:3 enseñaba que Dios perdona el pecado del corazón arrepentido, sin necesidad de sacrificio alguno. El texto dice así: “Quizá oirá la casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles, para volverse cada uno de su mal camino, y yo perdonaré su maldad, y su pecado”.
7) El Nuevo Testamento enseña que la entrada a la vida eterna no se obtiene por medio de hacer obra alguna, sino por confesar que Jesús es el Señor Dios, que resucito de los muertos. Romanos 10:9 dice así: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, seras salvo". Pero este texto contradice las palabras del Galileo, quien en Mateo 7:21 dijo que lo que anhelaba no era que se refirieran a El como “Señor”, sino que se obedeciera a Dios. El texto reza así: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrara en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que esta en los cielos”. Y con respecto a cual es la voluntad del Padre celestial, Lucas 10:25-28 aclara que es amar a Dios y al prójimo, es decir, vivir una vida de arrepentimiento. El texto dice así: “..Maestro, ¿haciendo que cosa heredare la vida eterna? El le dijo, ¿Que esta escrito en la Ley?¿Como lees? Aquel, respondiendo, dijo: amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo (Jesús): Bien haz respondido; HAZ ESTO Y VIVIRÁS”.
8) El escritor del evangelio de Juan, capitulo 5, verso 18, nos dice que, al decir Jesús que Dios era su Padre, Jesús se estaba haciendo a si mismo igual a Dios. El texto dice así: “Por esto los judíos aun mas procuraban matarle, porque no solo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios”. Pero el problema con el texto que acabamos de leer es que contradice otros textos del mismo Nuevo Testamento, donde otras personas son llamadas “hijos de Dios”, sin necesariamente implicar que estas fuesen iguales a Dios. Uno de estos pasajes es Mateo 5:9, donde se dice que todo hombre pacificador, es un hijo de Dios. El texto dice así: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos eran llamados “HIJOS DE DIOS”. Otro de estos pasajes es Lucas 3:38, donde nos dice que Adán era hijo de Dios. El texto termina diciendo así:”... Hijo de Enos, hijo de Set, hijo de Adán, HIJO DE DIOS”.
9) Otro ejemplo en el cual el Nuevo testamento contradice las Escrituras es que en el libro de Hechos, capitulo 7, y verso 14, se nos dice que el numero de personas que subieron a Egipto con Jacob fue setenta y cinco. Pero Génesis 46:27 dice que fueron setenta. Hechos 7:14 dice así: “Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas”. Pero Gen. 46:27 dice otra cosa. El texto dice así: “Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, eran dos: todas las personas de la casa de Jacob que vinieron a Egipto, eran setenta”.
10) Otra seria contradicción es que en 1ra De Corintios 11:14, el Nuevo testamento nos enseña que al hombre le es deshonroso dejarse crecer el cabello. El texto dice así: “La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?”. Pero Jueces 13:5 nos dice que cuando el ángel le dijo a la mama de Sansón como debía criar a su hijo, le ordeno que este debía dejarse crecer el cabello. El texto dice así: “Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos”. No solo esto, sino que la presencia de Dios se aparto de Sansón el mismo día en que su pelo fue cortado. El texto en Jueces 16:19-20 dice así: “Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas, y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza.......... Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que El Señor ya se había apartado de él”.
11) Finalmente, quizás la mas seria contradicción del Nuevo Testamento es el hecho de que enseña que Jesús, el Padre, y el Espíritu Santo, son una misma persona. Por ejemplo, 1ra Juan 5:7 dice así- “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno”.
El anterior texto desafía la lógica y el sentido común. Veamos un ejemplo- Supongamos que usted entra en un cuarto solitario, y allí haya a un joven de unos 30 años, que se encuentra solo, pero hablando en alta voz. Usted le pregunta que esta haciendo, y el joven le contesta que solo esta hablando consigo mismo; ¿No sospecharía usted que este joven tiene problemas mentales? Ahora bien, si Jesús y Dios son una misma persona, ¿con quien hablaba Jesús cuando oraba? ¿Hablaba consigo mismo? ¿Tenia Jesús (la paz y la bendición sean con el) problemas mentales? ¿O es que Dios no conoce sus propios pensamientos?
Otra contradicción lógica seria la siguiente: Si Jesús y el Padre son una misma persona, entonces se deduce que Jesús es Dios, y si Jesús es Dios, entonces no necesita Dios alguno fuera de si mismo. Pero la realidad es que, luego de resucitar, encontramos a Jesús confesando que su Dios es el mismo Dios de sus hermanos judíos. El texto esta en Juan 20:17, y dice de la siguiente manera: "... mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre Padre y a vuestro Padre, A MI DIOS Y A VUESTRO DIOS".
De igual modo el texto en 1ra Juan 5:7 contradice flagrantemente el texto en Efesios 1:3, que reza de la siguiente manera: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo....”. Este ultimo texto nuevamente muestra con claridad meridiana que Jesús tenia un Dios, y este Dios era el mismo Dios que adoraban los Judíos. Quizás esto explique el por que, en Mateo 19:17, Jesús rehúsa que le llamen “bueno”, señalando que el único “bueno” era Dios. El texto en Mateo reza así- “El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios....”.
Otro texto que contradice el concepto de la Trinidad que se menciona en 1ra Juan 5:7 se encuentra en Lucas 24:18-19. Allí se narra el testimonio que de Jesús dan dos de sus seguidores presenciales. El texto dice así: “...Eres tu el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? Entonces El les dijo:Que cosas? Y ellos le dijeron: de Jesús Nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo...” ¿Pensaban estos discípulos que Jesús y Dios eran una sola persona? Absolutamente No. Ellos veían a Jesús como un profeta, un hombre ungido por Dios para obrar en su viña. Ellos tenían claro que Jesús y el Padre eran dos personas distintas, pues hacia solo unos pocos días le habían oído expresar personalmente su posición de inferioridad con respecto al Padre. Esta palabras se encuentran en Juan 14:28. El texto dice así: “... Si me amarais, os habríais regocijado porque he dicho que voy al Padre; PORQUE EL PADRE MAYOR ES QUE YO”.
Hay también varios otros pasajes donde podemos ver que, con su misma conducta, Jesús intima que adolece de los atributos de la Deidad. Un buen ejemplo se encuentra en Lucas 24:41. Allí se nos dice lo siguiente: “Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Note que en este pasaje se nos dice que Jesús ya había resucitado; Pero Jesús tuvo que preguntar a sus discípulos si tenian algo de comer. ¿No se deduce por fuerza mayor que, si el Jesús resucitado fuese uno con el Padre, sabría todas las cosas?, ¿por que tendría Jesús que preguntarles si tenían algo de comer? ¿Por que no simplemente decirles- dadme de lo que tenéis para comer?
Para que no quede duda alguna de lo errado y contradictorio que es afirmar que Dios y Jesús son una misma persona, examinemos el texto en Juan 18:16-18. El texto reza así: “Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre”. Note que Jesús indica que el Padre y el son dos personas distintas de acuerdo a la Ley. ¿A que Ley se refería? Se refería a que, en cualquier caso legal donde un hecho tuviese que ser establecido, la Ley decía que el testimonio de un solo hombre no era suficiente; se necesitaban al menos dos hombres distintos, que pudiesen atestiguar sobre la veracidad de un hecho particular. La única excepción a esta regla, era el caso de la muerte de un esposo, donde la mujer podía obtener el divorcio en base al testimonio de un solo hombre, que hubiese presenciado la muerte de su marido. Note que la Ley no aceptaba el testimonio de una misma persona, con dos nombres distintos; Tampoco aceptaba el testimonio de un siamés (es decir, dos hombres unidos por medio de un mismo cuerpo); tenían que ser dos personas distintas y separadas. Al hacer referencia a esta Ley, lo que Jesús estaba afirmando de modo categórico, era que el Padre y el eran dos personas distintas, con conciencias separadas, tal como seria el caso de dos Israelitas comunes.
¿Significa, lo que hasta aquí hemos expuesto, que debe usted abandonar completamente los escritos Neo Testamentarios? Absolutamente No. ¿Significa que debe dejar de creer en la figura del Nazareno? ¡Jamas! Lo que significa, es que la evidencia interna apunta al hecho de que los compiladores Neo Testamentarios a menudo esbozaron teologías que diferían drásticamente de las palabras y enseñanzas atribuidas al Nazareno. Es que Jesús fue circuncidado al 8vo día (Lucas 2:21); acostumbraba asistir el día Sábado a la sinagoga judía (Lucas 4:16); hizo la peregrinación anual al templo de Jerusalén (Lucas 2:42-43); dijo el Shema- “Escucha Israel, el Señor tu Dios, el Señor uno solo es..." (Marcos 12:30); celebro la Pascua judía (Lucas 22:15); y dijo una bendición sobre el pan y el vino (Lucas 22:17&19). Desde cualquier ángulo que lo consideremos, tendremos que aceptar el hecho de que Jesús nació, vivió y murió como Judío. En otras palabras, la religion que Jesus practico, no fue la religion Cristiana, sino la Judía. Pero, si Jesús no vino a traer una nueva religión, ¿Cual fue entonces su misión? Su misión fue sencillamente diseminar la buena nueva de que El Creador siempre estaría dispuesto a perdonar al pecador que se arrepiente, según prometido en 2da de Crónicas 7:14, en Jeremías 36:3, y en Ezequiel 33:14-16. Su misión fue modelar al mundo lo que era la vida de arrepentimiento a la que debe aspirar todo hombre o mujer que ha sido “ungido” por Dios para, como se cita a Jesús diciendo, “trabajar en su viña”. La palabra Hebrea para “ungido” es “Mashiach”, o “Mesías”. Y la traducción al Griego de la palabra Mesías, es “Cristo”. Al igual que enseñaron tanto Moisés como los profetas, Jesús enseño que la vida de un ungido, o un "Mesías", es una donde nuestro servicio a Dios (por medio de nuestro servicio al prójimo), nos conduce a identificarnos con el dolor del que sufre. Antes de la llegada de Jesús, el privilegio de ser ungidos (o Mesías) de Dios, había recaído en su abrumadora majoria sobre la comunidad judia. Por ejemplo, en 1ra Crónicas 16:22, y refiriéndose a los Israelitas que habrían de entrar a la tierra prometida, la Escritura dice asi: “No toquéis dijo a mis ungidos (entiéndase, Mesías), ni hagáis mal a mis profetas”.
Pero la realidad es que esta gracia no tiene que excluir al gentil. Es decir, habiendo Jesús practicado la etica y la religión judía, todo el que sigue sus enseñanzas judías esta implícitamente invitado a ser parte de ese mismo pueblo; para también convertirse en ungido (o Mesías) y profeta de Dios, tal como lo fueron los antiguos Israelitas. Quizás fue por eso que, sabiendo de antemano que muchos creerían su ejemplo de lo que es vivir la vida de un Mesías, Jesús es citado diciendo las siguientes palabras: “De cierto, de cierto os digo, El que en mi cree, las obras que yo hago, el las hará también , y aun mayores hará, porque yo voy al Padre”(Juan 14:12).
Todos estamos llamados a vivir la vida del Mesías que Abraham, Moisés, Jesús, y los profetas modelaron. La escuela judía de Hillel definía esa vida con la siguiente expresión: “Lo que es odioso para ti, no se lo hagas tu a los demás”. Jesús lo parafraseo diciendo: “Asi que, todas las cosas que querais que los hombres hagan con vosotros, asi tambien haced vosotros con ellos, porque esto es la Ley y los Profetas” (Mateo 7:12). En otras palabras, Jesús decía que la Ley se resumía en hacer bien al prójimo; y Hillel decía que la Ley se resumía en No hacer mal al prójimo- ¡Dos caras de una misma moneda!

Cuando Jesús es citado diciendo, “... yo soy el camino, y la verdad, y la vida, nadie viene al Padre sino por mi” (Juan 14:6), no estaba literalmente diciendo que era algun tipo de intermediario entre Dios y los hombres; o que antes de poder clamar a Dios, había que clamar a Jesús (esto quedaba claro del texto en Jeremías 33:3, que enseñaba que siempre podemos clamar directamente a Dios, sin necesidad de intermediario alguno: “Clama á mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes”). Lo que Jesus quería intimar era que, si queremos llegar a Dios (si queremos conocer la Verdad Divina, si realmente anhelamos conocer el estilo de vida que Dios desea que vivan sus ungidos), tenemos que ir al que sufre. Fue por esto que Jesús se identifico a si mismo con los oprimidos tanto por el liderato politico, como por el religioso; se identifico con los pobres, con los marginados, con los enfermos, con la viuda, con el huérfano, con el preso, y con quien sufría una muerte injusta. ¿Que significa todo esto? Significa que, no podemos conocer a Dios, ni saber la vida que espera de nosotros, sin que, al igual que hicieron todos los profetas, estemos dispuestos a negarnos a nosotros mismos; es decir, renunciar a nuestro propio zona de “comfort”, para identificarnos con el dolor de nuestro prójimo, y asi “llevar nuestra propia cruz”. Como enseño el Galileo en Lucas 19:23: “Y decia todos: si alguno quiere venir en pos de mi, nieguese a si mismo, tome su cruz cada dia, y sigame”.
De modo semejante, y como ya hemos aclarado, cuando Jesús es citado diciendo: “Yo y el Padre uno somos” no esta en realidad implicando que literalmente era uno con el Padre. Lo que Jesús pretendía hacer, era llamar la atención a su ejemplo vivencial: que si Dios pudiese encarnarse, no seria el hombre poderoso, que impone a la fuerza su voluntad, y a quien todos temen y adulan; ¡No!, si Dios pudiera hacerse hombre, no seria el rico a quien todos respetan y exaltan; ¡No!, si Dios pudiera hacerse hombre, seria la persona humilde y desposeída; seria el pobre, el enfermo a quien nadie visita, seria el hombre despreciado por el liderato político y religioso, seria el soñador en quien nadie cree, y del cual todos se burlan; seria la viuda; seria el huérfano; seria el preso; seria el que hace bien, y tiene misericordia del prójimo, aun cuando este no pueda pagarle el favor; seria el hombre que hace lo correcto, porque es correcto hacer lo correcto, no porque recibira beneficio alguno por ello. Si Dios fuese hombre, seria aquel que da la vida por sus amigos, seria aquel que perdona a quienes le hieren y humillan, seria aquel que paga con bien a aquellos que le hacen mal. El mensaje del Judaismo ético de Jesús, era que "el Mesías" es la manifestación de Dios en el Mundo; y que, esta manifestacion, se hara una realidad el día en que, al igual que hicieron Avraham, Moises, Jesús, y todos los profetas, escojamos ser el hombre que el Creador mismo escogeria ser, si pudiese encarnarse en un cuerpo humano. Esta es la esencia del Judaísmo Universal, la fe que vivieron y predicaron todos los sabios de Israel.




La Verdad, Y El Jugo De China

La verdad, es como el jugo de china: tan natural y evidente, que va usted al árbol de chinas, toma algunas de ellas, las exprime dentro de un vaso, y ya tiene el jugo de china. Pero entonces, vienen los dueños de Jugos Tropicana (quienes han creado un imperio, monopolizando el jugo de China), y le convencen de que, lo que tiene usted en la mano, no es verdadero jugo de china, sino una sustancia peligrosa, que no ha sido apropiadamente empacada; no ha sido apropiadamente pasteurizada (un proceso ya de por si muy complejo); no esta apropiadamente diluida; no contiene el requerido contenido de endulzante (High Fructose corn syrop y/o Sucralosa), ni de preservativo; y tampoco ha sido aprobada como segura para consumo humano por el USDA (Departamento de Agricultura Norte Americano), ni por la FDA (Food and Drugs Administration). Así, estos especialistas de la complicación, el engaño, y el oportunismo, le convencen de echar a la basura (desechar) el puro y verdadero jugo de china que el Creador le ha regalado directamente del árbol, para en cambio terminar en un supermercado, pagando un alto precio por el pobre sustituto que ellos le ofrecen.
En el anterior relato, el árbol es la Torah (la Escritura Sagrada); su fruto (la china) es la verdad; y, si lo exprime (si la examina diligentemente) le dará su néctar (la pura y suprema Verdad). Hallara que, la verdad de Dios, es simple y natural: “Apartate del mal, haz el bien (guarda los Mandamientos), y vivirás para siempre” (Salmo 37:27). Pero, cuando ha hallado usted esta pura, simple, e inalterada verdad, llegan los lideres de algún imperio religioso (que han creado un monopolio con la Verdad de las Escrituras), y le convencen de que, lo que tiene usted en sus manos, no es realmente La Verdad Divina, sino una idea radical, y peligrosa; una idea que ninguna persona de reputación alguna ha aceptado jamas; una idea que no ha sido sujeta al “peer review” (analisis conjunto) de expertos en teología (Doctores en Divinidad, Rabinos, Pastores, Imanes, Sacerdotes, etc); una idea que no ha sido endosado jamas por ninguna institución académica, ni ninguna Universidad de prestigio.
Así, al final del día, usted termina echando al zafacon la pura, gratuita, e inalterada verdad de Dios, para terminar sentado en un templo, donde algún falso líder religioso le hará pagar con creces por aprender la glamorosa (pero adulterada) verdad con la que las instituciones humanas han diluido la Verdad Divina. Y, si no es usted cuidadoso, no solamente estará dispuesto a pagar por esa farsa, ¡sino que prestara su ayuda para diseminarla! Dios tenga misericordia de nosotros, y del mundo entero.




La verdad es dura y amarga; pero, al igual que la medicina, puede sanar nuestra alma

La Escritura Cristiana, esta llena de indicios que apuntan al hecho de que, la teología que de ella surge, es Satánica. Es que, en términos históricos, el cristianismo ha reconocido a Pedro como el primer Papa de la Iglesia, así como “la piedra” sobre la cual seria fundado. Como esta escrito: “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, EL HIJO DE EL DIOS viviente... Y yo también te digo, que TÚ ERES PEDRO, Y SOBRE ESTA ROCA EDIFICARÉ MI IGLESIA...” (Mateo 16:16-18). Pero, inmediatamente después de hacer de Pedro, y de su confesión de fe (que Jesús es el Hijo de Dios), la piedra fundamental del Cristianismo, oímos a Jesús decir a ese mismo Pedro: “¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres” (Mateo 16:23).
Note que los anteriores versos parecen insinuar que, si Pedro fue en efecto el primer papa cristiano (el primer gran líder del Cristianismo), y Jesús llamo a Pedro Satanás, entonces Satanás (el Creador lo reprenda) fue en efecto el primer gran líder del Cristianismo. Y, si Satanás fue el primer gran líder del Cristianismo, entonces sus demonios debieron haber sido de los primeros en predicar la teología Cristiana. ¿Es esto confirmado por el Nuevo testamento? ¡Definitivamente!... pues Los escritos cristianos dicen así: “Y LOS ESPÍRITUS INMUNDOS, al verle, se postraban delante de él, y DABAN VOCES, DICIENDO: TÚ ERES EL HIJO DE DIOS (es decir, proclamaban a todos el fundamento de la fe Cristiana- que Jesús es el Hijo de Dios)” - Marcos 3:11. Del mismo modo, dice en otro lugar: “También SALÍAN DEMONIOS DE MUCHOS, dando voces y DICIENDO: TÚ ERES EL HIJO DE DIOS (de nuevo, proclamando a viva voz el testimonio de Pedro)”- Lucas 4:41. Y lo confirma también otro pasaje que dice: “Aconteció que, mientras íbamos a la oración, NOS SALIÓ AL ENCUENTRO UNA MUCHACHA QUE TENÍA ESPÍRITU DE ADIVINACIÓN, LA CUAL daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, DABA VOCES, DICIENDO: ESTOS HOMBRES SON SIERVOS DEL DIOS ALTÍSIMO, QUIENES OS ANUNCIAN EL CAMINO DE SALVACIÓN (de nuevo, proclamando a todos que, a los espíritus inmundos, les gusta predicar la teología Cristiana- ¿¿Por que sera??)- Hechos 16:16-17.
Note que se nos dice en tres ocasiones que los demonios y los espíritus inmundos testifican la veracidad de la fe Cristiana. Y el que algo se repita tres veces, significa que es firme (o sea, que Dios quiere que le prestemos atencion) ¿Cree usted que seria sabio escuchar el consejo teologico de Satanas? ¿Que les paso a Adán y a Eva cuando siguieron la teología de la serpiente? ¿Habremos de repetir el mismo error, volviendo a asentir con el Diablo?





Algunos detalles acerca de Moisés y de Jesús (paz y bendicion sean sobre ellos)

1) A pesar de ser un anciano de 80 años, Moisés ayunó durante 40 días, y esto en dos ocasiones distintas (Éxodo 24:18, y 34:28); mientras que, a pesar de ser un joven de solo 30 años, Jesús pudo ayunar 40 días solo en una ocasión
2) A los ochenta años de edad, Moisés tolero el desierto durante 40 años adicionales; mientras que a los 30 años de edad, Jesús pudo tolerarlo solamente 40 días
3) Cada vez que Moisés hablaba con Dios, Israel veía su rostro brillar con la gloria Divina (Éxodo 34:34-35); mientras que el rostro de Jesús brillo en una sola ocasión (en el monte de la transfiguración), y solo fue visto por un puñado de discípulos
4) Moisés pudo contender exitosamente con el liderato Judío de su época [así con toda la nación de Israel] durante 40 años consecutivos; mientras que Jesús apenas pudo contender 3 años y medio con ese mismo liderato [sin poder hacerlo con toda la nación, pues esta se hallaba en su gran mayoría aun exiliada fuera de Palestina]
5) Moises proveyó pan del Cielo para toda la nación de Israel, e hizo esto durante 40 años consecutivos; mientras que Jesús solo alimento a sus seguidores cercanos (con la multiplicación de los panes), y apenas en un par de ocasiones
6) Moisés pudo liberar a Israel de la opresión Egipcia; mientras que Jesús no pudo liberar a Israel de la opresión Romana
7) Moisés proveyó salud [física] a toda la nación de Israel (Salmo 105:37); mientras que Jesús proveyó salud física solo a aquellos por los cuales pudo orar [y en adición poseían suficiente fe como para que se efectuase el milagro]
8) Moisés dio de beber a todo Israel del agua viva que salia de la Roca, y esto lo hizo durante cuarenta años. Pero Jesús no pudo sino prometer dar un equivalente de esa agua; un agua espiritual, y solo a aquellos que creyesen en el
9) Moisés dio a Israel una Ley justa, precisa, y Divina, por medio de la cual Israel podría regirse a si mismo, y servir de ejemplo al resto de las naciones de la Tierra (Deut. 4:6). Pero Jesús no dejo ninguna Ley equivalente, de suerte que sus seguidores no tenían otra opción sino recurrir a la Ley pagana (Romana), cada vez que necesitasen resolver sus disputas legales.
10) Durante los 120 años que duro su vida, Moisés gozo de perfecta salud, pues nunca perdió su vista, ni su vigor (Deut. 34:7); mientras que la [posiblemente] perfecta salud de Jesús, no pudo haber durado mas de 33 años (el largo total de su vida)
11) Moisés logro que tanto su propia persona, así como todo Israel, pudiesen conquistar el Mar Rojo (cruzándolo a pie); mientras que Jesús solo pudo conquistar un lago (el “mar” de Galilea), y no pudo hacer que nadie mas lo lograse (Pedro intento caminar sobre el agua del lago, pero termino fracasando)
12) Moisés derroto a todos sus enemigos (Faraón, Coré, Balaam, Og, los Amalecitas, los diez espías, etc); mientras que Jesús fue derrotado por todos sus enemigos [Judas, los Romanos, los Fariseos, los Saduceos, etc]
13) Jesús reclamo ser la vid espiritual; y sus seguidores, las ramas que no podrían dar frutos mientras estuviesen separados de el (Juan 15:5). Mientras que Moisés no hizo tales reclamos alegóricos, sino que en efecto los realizo, pues hizo que la vara de Aarón reverdeciese y diese frutos (Números 17:7-8).
14) Dios hablo personalmente a Moisés, y a nadie le quedo la menor duda de ello (Éxodo 33:8-11). Pero, cuando Dios hablo con Jesús, aquellos que oyeron su voz, no estuvieron seguros de si habían oído la voz de Dios, o si solo oyeron un trueno (Juan 12:29).
15) Moisés escribió personalmente tanto sus enseñanzas como sus profecías, de suerte que pudiésemos conocerlas con certeza; pero Jesús no escribió en persona nada, de suerte que no hay certeza de que en realidad haya dicho, hecho, o enseñado, las cosas que le atribuyen los evangelios
16) La Torah de Moisés nunca cita el testimonio de ningún demonio (o espíritu impuro) como testigo de la veracidad de su inspiracion Divina, o de sus enseñanzas. Pero los Escritos Cristianos citan tanto a demonios como a espíritus inmundos dando testimonio de Jesús, y proclamándole hijo de Dios (Marcos 3:11, Lucas 4:41, y Hechos 16:16-17).
17) La Torah de Moisés nunca le cita exaltándose a si mismo, o demandando ser honrado o adorado por los Judíos [¡Aun cuando el mismo Creador le hizo Dios para Faraón!]; en cambio, los evangelios describen a Jesús demandando ser honrado y exaltado, como “uno con El Padre”, siendo “el Camino, la Verdad, y la Vida” (Juan 14:6).
18) Jesús [alegadamente] devolvió la vida a un hombre que había ya fallecido, y devolvió la vista a un hombre que había nacido ciego. Pero, con respecto a Moisés, la Torah dice que dio vida a una muerta vara de madera [convirtiéndola en una serpiente], dándole de ese modo vista a algo que no solo había nacido sin ojos (un árbol), sino que no tenia posibilidad alguna de ver.
19) En tan solo 40 años, Moisés fue capaz de cumplir la promesa hecha a sus seguidores: “Llevarlos a la Tierra Prometida”. Pero, con respecto a Jesús, 2,000 años no han sido suficientes para cumplir la mucho mas sencilla promesa hecha a sus seguidores: “Volver otra vez”. Como esta escrito, «El que da testimonio de estas cosas dice: “ciertamente vengo en breve”. Amen, si ven Señor Jesús» (Apocalipsis 22:20)
20) Los evangelios reclaman que Jesús conquisto la muerte, ¡pero ninguno de sus seguidores estuvo en la tumba al momento de su resurrección, de suerte que pudiese servir como testigo presencial del evento! Por el otro lado, se nos dice que Moisés fue vencido por la muerte, pero ninguno de sus seguidores estuvo allí con el, a fin de servir de testigo presencial del evento! (Deut. 34:5-6).
21) En cuanto a Moisés, el Creador le constituyo Dios, como esta escrito: “He aquí yo te he constituido Dios para Faraón, y tu hermano Aarón sera tu profeta” (Éxodo 7:1). Y también en otro lugar: “El [Aarón] sera tu profeta, y tu [Moisés] seras Dios para el” (Éxodo 4:16). Pero, en cuanto a Jesús, este se hizo Dios a si mismo, como esta escrito: “Yo y el Padre Uno somos” (Juan 10:30). Y también en otro lugar: “El que me ha visto a mi, ha visto al Padre” (Juan 14:9)

Si el Evangelio es correcto, y es un fiel y verdadero recuento de las enseñanzas del Galileo, entonces los seguidores de Jesús tienen el deber de convertirse a la fe Hebrea, de modo que puedan hacerse formalmente parte de la casa de Israel. ¿Por que? Pues porque Jesús no solamente ordeno a sus discípulos que se sujetasen a lo ordenado por los que “se sentaban en la silla de Moisés” (los escribas y los fariseos), sino que es también citado dando testimonio de que “no había sido enviado sino a la casa de Israel”. Como esta escrito: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mateo 15:24).
¿Es usted parte de la casa de Israel [en la forma aludida por Jesús]? ¿No? ¡Entonces tiene que convertirse a la fe Hebrea! ¿Que ofrece esta tradición religiosa que otras tantas tradiciones no puedan igualmente ofrecer? ¡Pues las enseñanzas de Moisés, el mayor de todos los profetas!
Quizás usted aun dude, y crea que Jesús es en efecto el mayor de todos los profetas. Pero, ¿no hemos demostrado ya lo contrario? ¿Sera acaso su duda el producto de pensar que Jesús fue el único profeta que ha logrado conquistar la muerte? ¿Que haría usted si descubriese que Moisés conquisto la muerte mucho antes que el Nazareno? ¿No probaría esto que las enseñanzas de Moisés cuentan con mayor aprobación Divina que las del Nazareno?
De nuevo, si los evangelios son ciertos y confiables, entonces Moisés esta aun con vida, y conquisto por ende la muerte 1,500 años que lo que lo hiciese el Nazareno. ¿Como sabemos estas cosas? Pues porque el Evangelio cita a Jesús haciendo la siguiente afirmación: “Aun así, debo continuar mi camino hoy, y mañana, y el próximo día, PUES NO ES POSIBLE QUE UN PROFETA MUERA FUERA DE JERUSALEN” - Lucas 13:33.
Pero, ¿No era Moisés profeta? (Deut. 34:10). ¿No dice claramente la Escritura que Moisés murió fuera de Jerusalén, en la tierra de Moab (Deut. 34:5)? ¿Como podrían ser ciertas las palabras de Jesús, sin implicar con ello que el Galileo creyese que Moisés permanecía aun con vida (conquistando de este modo la muerte)?
Así, el Evangelio intima que, la muerte de Moisés [tal y como se describe en Deut. 34:5], fue solamente alegórica, pues Moisés en efecto conquisto la muerte [es decir, que Moisés “murió” solamente a su generación].
De paso, esto seria consistente con el hecho de que Lucas 9:30-31 indica que Moisés apareció [vivo] a Jesús, a fin de aconsejarle acerca de “su partida”, que habría de acontecer en Jerusalén. Asi, el relato evangélico obliga a hacernos la siguiente pregunta: ¿Quien necesita el consejo de quien? ¿El menor del mayor? ¿O el mayor del menor? ¿Necesitaba acaso el vivo y mayor profeta [Jesús] del consejo del menor [y muerto] profeta Moisés? ¿No dice la Escritura que si los vivos consultan con los muertos, es porque no les ha amanecido? (Isaias 8:18-20)
De este modo, concluimos que, de ser cierto el Evangelio, el seguidor de Jesús (paz sea con el) debe abrazar la fe Hebrea, y seguir lo ordenado a Moisés [paz sea con el], pues este ultimo no solamente realizo milagros mucho mayores que los del Nazareno, sino que conquisto la muerte muchos antes que el [siendo así en todo aspecto superior al Galileo]. Por otro lado, si el relato Evangélico es falso [y Moises en efecto murio fuera de Jerusalen], entonces el "Nuevo Testamento" en realidad no es palabra de Dios. Pero, sino es palabra de Dios, ¿Que es? Pues, en el mejor de los casos, es un comentario acerca de la historia y la Teología de la noble fe Cristiana. Y este comentario, es de origen puramente humano, si bien esta salpicado aquí y allá con la palabra de Dios que a menudo cita directamente de las Escrituras Hebreas.
En el peor de los casos, el relato Evangélico no es sino una ensalada de arrogantes pretensiones, así como vanos reclamos (“wishful thinking”). Y, estos últimos, han adquirido vida propia en base a la fuerza que sus emocionantes relatos ejercen sobre aquellos cuyo pobre conocimiento de la Escrituras hace de sus emociones [y no de su intelecto] el norte que guia sus vidas.
En conclusión, el creyente Hebreo no niega la porción de verdad que podría estar contenida en los escritos sagrados de las otras tradiciones religiosas. Solo que este creyente pone su final confianza en la autoridad de las palabras del maestro Moisés (que Yah continué exaltándole hasta el final de los siglos por sobre todo otro profeta).




"Entonces Yah dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre"
(Exodo 19:9)



El Cristiano que dice que Jesus es Dios, hace a Jesus (paz sea con el) un Mentiroso

El cristiano que dice que Jesús es Dios, no entiende que, haciendo tal aseveración, hace a Jesus un mentiroso [o implica que no cree en las palabras que los Evangelios adscriben al Nazareno (p.s.c.e.)]. ¿Por que? pues porque, aunque también nacido de mujer (María), el Galileo admite que, "entre los nacidos de mujer", no había otro mayor que Juan el Bautista. Como esta escrito: «De cierto os digo: ENTRE LOS QUE NACEN DE MUJER NO SE HA LEVANTADO OTRO MAYOR QUE JUAN EL BAUTISTA» (Mateo 11:11). ¿Entiende usted lo que esto significa? Aunque tanto Juan como Jesús en efecto habían nacido de mujer, Jesús admite que, entre Juan y el, Juan era el mayor de los dos (de suerte que Jesús no podría ser Dios, ¡pues ello implicaría que Juan era mayor que Dios!). Para que no quedase duda alguna acerca de que Jesús NO era Dios, el mismo Nazareno (paz sea con el) afirma que sirve y adora al mismo Dios que adoraban sus discípulos Judíos. Como esta escrito: “ve a mis hermanos (Hebreos), y diles: SUBO a mi Padre, y a vuestro Padre, A MI DIOS (יהוה), Y A VUESTRO DIOS”» - Juan 20:17. O, como también dice en otro lugar: «BENDITO SEA (יהוה) EL DIOS y Padre DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO» - Efesios 1:3.
En fin, que el dilema que enfrenta el Cristiano [que rehusa creer en las palabras adscritas a Jesus], es que, si siendo cristiano, no puede creer en los dichos del Nazareno, ¿como espera que los no cristianos los crean?





¿Porque los Hebreos no aceptan a Jesus?

Hay diversa razones por las cuales los creyentes Hebreos no aceptan lo que acerca de Jesus (paz sea con el) postula la noble fe Cristiana. Una de las mas importantes, es que ello implicaria que Dios no tiene palabra (es decir, que no se puede confiar en lo que ha salido de la boca del Creador, pues este cambia constantemente de opinion). Y, esto ultimo, es para los Judios un tipo de "suicidio intelectual"; algo totalmente inaceptable. Veamos un ejemplo: La Escritura Hebrea dice que los días del hombre son 70 años. Y, como máximo, es de 80. Como esta escrito: «LOS DÍAS DE NUESTRA EDAD SON SETENTA AÑOS...» (Salmo 90:10). Pero los inicuos adulan y engañan a las masas, violando el pacto de Dios, y rehusando guardar los diez mandamientos de la Ley. La Escritura Hebrea advierte que estos inicuos no llegaran a la mitad de sus días (es decir, no llegaran a cumplir los 40 años de edad). En adición, dice que serán forzados a descender al Hades (el pozo de la destrucción), como esta escrito: «EXTENDIÓ EL INICUO SUS MANOS... VIOLÓ SU PACTO. LOS DICHOS DE SU BOCA SON MÁS BLANDOS QUE MANTEQUILLA, PERO GUERRA HAY EN SU CORAZÓN; suaviza sus palabras más que el aceite, mas ellas son espadas desnudas... MAS TÚ, OH DIOS, HARÁS DESCENDER AQUÉLLOS [INICUOS] AL POZO DE PERDICIÓN. LOS HOMBRES sanguinarios y ENGAÑADORES, NO LLEGARÁN A LA MITAD DE SUS DÍAS...» (Salmo 55:20-23)
¿Son verdaderas las enseñanzas que a Jesús (paz sea con el) atribuyen los Escritos Cristianos? ¿O son el producto de la iniquidad? Y, ¿Como saberlo? ¡Muy sencillo! El Salmo 55 advierte que, si sus enseñanzas eran el producto de la adulación y el engaño, tenían que presentar a Jesús incitandonos a violar “SU PACTO” (el pacto de la Ley de Dios). En adición, tenían que presentar a Jesús trayendo GUERRA; presentarlo MURIENDO ANTES DE 35 AÑOS (o como máximo antes de los 40 años); y, finalmente, tenían que presentar a JESUS DESCENDIENDO AL HADES.
Según los escritos cristianos, ¿a que nos incita Jesús? ¿A guardar el pacto de la Ley? ¿O a rebelarnos contra ella?: «La Ley y los profetas eran hasta Juan...[en otras palabras, ¡pueden olvidarse de ella!]» (Lucas 16:16). ¿Que dicen los Escritos cristianos que trajeron las blandas y suaves palabras del Galileo? ¿Paz? ¿O Guerra?: «¿Pensáis que he venido para dar Paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión (¡Guerra!). Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres» (Lucas 12:51-52).
¿A que edad dice el Cristianismo que Murió Jesús? ¿Antes de los 40? La respuesta es que, aunque los escritos cristianos no lo indican de forma explicita, se puede inferir que tenia unos 33 años de edad. ¿De donde lo inferimos? Pues combinando el hecho de que comenzó su ministerio a los 30 años de edad (Lucas 3:23), con el hecho de que, el numero de fiestas en las cuales participo [según mencionadas en los evangelios], intiman que su ministerio duro cerca de 3 años y medio.
Finalmente, confirman los escritos cristianos que Jesús hubiese descendido al pozo de destrucción (Hades)?: «Varones hermanos, se os puede decir libremente DEL PATRIARCA DAVID, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y SABIENDO QUE con juramento DIOS le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, LEVANTARÍA AL CRISTO para que se sentase en su trono, viéndolo antes, HABLÓ DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO, QUE SU ALMA NO FUE DEJADA EN EL HADES (es decir, que Jesús fue en efecto forzado a descender al Hades, solo que no fue dejado allí permanentemente)» (Hechos 2:29-31).
Así, los creyentes Hebreos opinamos que, tanto la Escritura Hebrea, como los Escritos cristianos, son contundentes en demostrar la naturaleza [oculta] de los dichos y las enseñanzas que la teologia Cristiana intenta atribuir al Maestro de Galilea (paz y bendicion sean con el).





¿Que hace a Moises mayor que Jesus, Muhammad, o cualquier otro mensajero (paz y bendición sean con todos ellos)

¿Que hace de Moshe Ravenu (paz sea con el) un mayor profeta que Avraham, Isaías, Jonás, Miqueas, Daniel, Jesús, Muhammad, José Smith, o cualquier otro de los grandes mensajeros de Dios (paz y bendicion sean sobre todos ellos)? Pues el hecho de que, aunque solo era un ser humano, Moisés era una clase aparte en si mismo; un tipo de profeta como la humanidad nunca ha vuelto (y quizás nunca mas vuelva) a experimentar. Es que la comunicación entre Dios y Moisés no fue privada; no fue algo que diese lugar a cuestionar la veracidad, la certeza o la realidad de esa revelación. Como esta escrito: "Todo el monte Sinaí humeaba, porque Yah había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera. El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz tronante. Y descendió Yah sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte; y llamó Yah a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió" (Exodo 19:18-19).
En otras palabras, Dios hablo publica y audiblemente a Moisés, y lo hizo en presencia de las cerca de 3 millones de personas que conformaban el pueblo de Israel. Y, aquel pueblo, no solamente escucho a Dios hablar directamente con Moisés (corroborando de ese modo tanto la veracidad del Dios al cual servían, como la del ministerio profético de Moisés), sino que la experiencia fue tan real y estremecedora, que dijeron a Moisés que había sido suficiente; que no necesitaban ninguna prueba adicional, y que preferían que (en lo sucesivo) Moisés hablase privadamente con Dios, pues ellos obedecerían todo lo que se les ordenase: «He aquí Adonai Yah nuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz de en medio del fuego; hoy hemos visto que Adonai Yah habla al hombre (a Moisés su Siervo), y éste aún vive. Ahora, pues, ¿por qué vamos a morir? Porque este gran fuego nos consumirá; si oyéremos otra vez la voz de Adonai Yah nuestro Dios, moriremos. Porque ¿qué es el hombre (el Israelita promedio), para que oiga la voz del Dios viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva? ACÉRCATE TÚ, Y OYE TODAS LAS COSAS QUE DIJERE ADONAI YAH NUESTRO DIOS; Y TÚ NOS DIRÁS TODO LO QUE ADONAI NUESTRO DIOS TE DIJERE, Y NOSOTROS OIREMOS Y HAREMOS» (Deut. 5:24-27).
Así, a diferencia del Cristianismo, del Islam, y de cualquier otra tradición monoteísta, la fe de Israel no es el producto de una revelación privada; donde un hombre reclama ser (o tener) la ultima revelación Divina, pero necesita invertir el resto de su vida tratando de convencer a su audiencia de la veracidad de su reclamo. La fe de Israel es distinta, pues es el producto de una revelación publica (Nacional), donde millones de personas fueron testigos objetivos (y simultáneos) de la veracidad del Dios de Israel (Adonai Yah), así como de la comunicación entre ese Dios y su profeta (Moisés). De este modo, Moisés fue el único profeta que nunca tuvo que convencer a nadie de que, la palabra que hablaba (y que escribía), era la fiel palabra del Dios Vivo. Por otro lado, y a pesar de los grandes y dramáticos reclamos que, acerca de Jesús y de Muhammad (paz sea con ellos) hacen tanto el Cristianismo como el Islam, estas ultimas fueron revelaciones privadas; es decir, no contaron con la clara, objetiva, e incuestionable validación que provee la revelación Nacional de la fe Mosaica. ¡Peor que eso!, si bien podemos tener certeza absoluta de la veracidad (así como de la inspiración Divina) de las palabras y hechos que escribió Moisés en la Torah con su propio puño y letra, no podemos tener certeza alguna de la veracidad ni la inspiración Divina de los dichos ni los hechos de Jesús ni de Muhammad (paz sea con ellos), pues ninguno de estos mensajeros escribió personalmente nada.
Aun así, lo que acabamos de exponer no es tan demoledor como el hecho de que, cuando alguien rehusó creer en Jesús, en Muhammad, en José Smith, o en algún otro profeta (paz sea con todos ellos), estos últimos no tuvieron otro remedio que intentar convencer a sus oyentes (a menudo con la amenaza de un castigo Divino) de la veracidad de sus reclamos; Y, aunque muchos insistieron en no creer, a menudo tales amenazas nunca se materializaron. Pero, con respecto a Moisés, fue totalmente distinto; Cuando alguien (Faraón, los diez espías, Datan, Abiram, Korah y sus seguidores, etc) rehusó creer la palabra que hablo Dios por medio de Moisés, o rehusó obedecer lo que Dios ordeno por medio de Moisés, el Creador mismo se encargo personalmente de reivindicar a su profeta. De hecho, cuando toda la nación de Israel se reunió para oponerse a Moisés y Aarón, Dios decidió hacer acto de presencia (visible), a fin de darles una lección personal: que El Creador (bendito sea) no toleraría que dudasen de lo que Moisés decía y ordenaba: «El día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Adonai Yah. Y aconteció que cuando se juntó la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo de reunión, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Adonai Yah. Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo de reunión. Y Adonai Yah habló a Moisés, diciendo: "Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento". Y ellos se postraron sobre sus rostros. Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Adonai Yah; la mortandad ha comenzado. Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e hizo expiación por el pueblo, y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad. Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos, sin los muertos por la rebelión de Coré» (Números 16:41-49).
¿Que intenta enseñarnos la Torah en el anterior relato? ¿Acaso no vendrían luego varios profetas y mensajeros que, al igual que Moisés, hablarían también palabra de Dios? Lo que el Creador intenta enseñarnos, es que la fe en esos posteriores mensajeros, seria opcional; es decir, estaría sujeta a nuestra discreción personal. Pero, el mensaje dado por Dios a Moisés (los diez mandamientos que le fueron entregados en la cumbre del Sinaí) no es opcional, pues es el único mensaje que el Creador ha decidido personalmente defender, y preservar (por eso fue escrito en piedra, porque perduraría para siempre). En otras palabras, el creyente Hebreo tiene la opción de creer que Jesús (paz sea con el) fue el Mesías humano que esperaba la antigua secta de los Fariseos; y, esta creencia en Jesús, no necesariamente le impide a ese creyente ser acepto al Creador (es decir, el hombre puede ser un admirador del Maestro de Galilea, siempre y cuando no le honre como a Dios, ni le haga mayor que Moisés). De igual modo, el creyente Hebreo tiene la opción de creer que Muhammad (paz sea con el) fue el ultimo mensajero de Dios, y esto no necesariamente le impide a ese creyente ser acepto al Creador (es decir, el hombre puede ser un admirador de Muhammad, siempre y cuando no le haga mayor que Moisés, ni le de el respeto y la pleitesía que corresponden solo al Creador). Pero, el hombre no tiene la opción de rehusar creer en Moisés; ni de creer que ya no esta obligado a obedecer los diez mandamientos de la Ley Divina. Es que, el rechazo a lo ordenado por medio de Moisés (y la conducta que ese rechazo implica) le impide al hombre ser acepto ante su Creador, pues Adonai Yah no tolera esa rebelde conducta. ¿Por que? Pues porque la obediencia a los mandamientos nos conduce al estilo de vida ético (justo, misericordioso, y humilde) que garantiza nuestra Vida y bendición (tanto en este mundo, como en el venidero). Por el otro lado, la incredulidad (desobediencia) a esos mandamientos, solo acarrea muerte y destrucción, como esta escrito: «PERO ACONTECERÁ, SI NO OYERES LA VOZ DE ADONAI YAH TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS Y SUS ESTATUTOS QUE YO TE INTIMO HOY, QUE VENDRÁN SOBRE TI TODAS ESTAS MALDICIONES, Y TE ALCANZARÁN... Y VENDRÁN SOBRE TI TODAS ESTAS MALDICIONES, Y TE PERSEGUIRÁN, Y TE ALCANZARÁN HASTA QUE PEREZCAS; POR CUANTO NO HABRÁS ATENDIDO A LA VOZ DE ADONAI YAH TU DIOS, PARA GUARDAR SUS MANDAMIENTOS Y SUS ESTATUTOS, QUE ÉL TE MANDÓ...» (Deut. 28:45).
En resumen, el creyente Hebreo que quiera garantizar su entrada a Gan Edén (El Paraíso Celestial) tiene que creer en Moisés, y hacer de la obediencia a su Torah (los diez mandamientos), el supremo fundamento de su fe, de su conducta, de su conversación, de su teología, y de su esperanza. Por eso advierte la Escritura diciendo: "NUNCA SE APARTARA DE TU BOCA ESTE LIBRO DE LA LEY, SINO QUE DE DÍA Y DE NOCHE MEDITARAS EN EL, PARA QUE GUARDES Y HAGAS CONFORME A TODO LO QUE EN EL ESTA ESCRITO; PORQUE ENTONCES HARÁS PROSPERAR TU CAMINO, Y TODO TE SALDRÁ BIEN"- Josué 1:8. Esto, y no la opcional creencia en el posterior reclamo profético de este o aquel otro mensajero divino, es el único fundamento seguro; el único apoyo que, al igual que la piedra en la que fue dado, es inmutable, inconmovible, e indestructible; como dijo un gran Maestro del Judaísmo Universal: "Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la Ley" (Lucas 16:17). Quien edifica sobre la Piedra (de los diez mandamientos), es como quien edifica su casa sobre la Roca; Y, si edificar sobre la Roca es seguro, ¿cuanto mas seguro no sera edificar sobre la Roca que El Creador personalmente defiende y protege?




¿Por que la fe Hebrea, y no la noble fe Cristiana?

La noble tradición Cristiana postula que, a diferencia de lo que a diario corroboran nuestros sentidos, por medio de la Ley de siembra y cosecha (es decir, que el hombre recoge el mismo fruto que ha sembrado), cuando de la justificación del alma se trata, el bien o el mal que podamos haber sembrado es totalmente irrelevante; pues el Creador no justifica (no declara limpio de pecados) a nadie que no guarde perfectamente la Ley (es decir, que no posea absoluta perfección ética y moral). Y, según el Cristianismo, esa perfección solo puede ser alcanzada creyendo en Jesús (la paz y la bendición de יהוה sean con el). En otras palabras, cuando un hombre cree en el sacrificio expiatorio de Jesús (p.s.c.e.), la justicia de la vida perfecta que (alegadamente) vivió el Nazareno, le es imputada a este individuo, de suerte que ahora Dios le ve como moralmente perfecto. Para justificar esta idea, el Cristianismo cita un pasaje de la Ley, donde se intima que Abraham fue justificado con tan solo creer en la promesa hecha por Dios: "Y creyó a יהוה, y le fue contado por justicia" - Gen. 15:6.
¿Valida la Escritura Hebrea esta interpretación? ¿Que problema hay con la anterior teología? El problema es que, aunque a primera vista aparenta ser una idea seductora y atractiva, cuando se analiza en detalle, se encuentra que es una forma sutil de hechicería (es decir, la noción de que, diciendo estas o aquellas otras palabras; o creyendo en este o aquel otro conjuro, lograremos obtener lo que anhelamos). Esta teología es falsa y abominable, pues niega el fundamento mismo de la Revelación dada por Dios a Israel, cuando ordeno diciendo: "Por tanto, GUARDARÉIS MIS ESTATUTOS Y MIS ORDENANZAS; LOS CUALES, HACIENDO EL HOMBRE, VIVIRÁ. Yo יהוה"- Es decir, la Ley prometía vida y bendición para todo el que obedeciese los (diez) mandamientos; pero muerte y destrucción, para quienes rehusasen obedecerlos: "CUIDATE DE NO OLVIDARTE DE יהוה TU DIOS, PARA CUMPLIR SUS MANDAMIENTOS, sus decretos, y sus estatutos que yo te ordeno hoy... MAS SI LLEGARES A OLVIDARTE DE יהוה TU DIOS, Y ANDUVIERES EN POS DE DIOSES AJENOS, Y LES SIRVIERES, Y A ELLOS TE INCLINARES, YO LO AFIRMO HOY CONTRA VOSOTROS, QUE DE CIERTO PERECERÉIS. Como las naciones que יהוה destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de יהוה vuestro Dios" - Deut. 8:11,19&20.
¡Aun mas! La teología Cristiana no solamente viola lo enseñado por Dios al pueblo de Israel, sino que viola también lo que (según los evangelios) enseño Jesús a sus discípulos. Es que, nadie puede ser “perfecto”, si ni siquiera puede ser “bueno”; y Jesús dejo meridianamente claro que, el adjetivo de “bueno”, era uno que no le correspondía. El pasaje dice así: "Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios"- Lucas 18:19.
De hecho, si como alega el Cristianismo, Jesús (p.s.c.e.) fue el único hombre capaz de obedecer perfectamente la Ley, podríamos en justicia afirmar que, entre los nacidos de mujer, no hay otro mayor que Jesús; Pero esto solo seria “wishful thinking” (pensar que nuestra falsa ilusión corresponde a la realidad de los hecho), pues Jesús mismo es citado afirmando lo contrario: “De cierto os digo: ENTRE LOS QUE NACEN DE MUJER NO SE HA LEVANTADO OTRO MAYOR QUE JUAN EL BAUTISTA...”-Mateo 11:11. Así, el Evangelio muestra que, no solo estaba Jesús descalificado para la perfección, sino que (al menos en términos morales) aun Juan el Bautista era mayor que el.
¿Podemos corroborar estas cosas? ¿Provee el Evangelio algún ejemplo donde se manifieste alguna imperfección moral en el Nazareno? Definitivamente; vera, los Escritos Cristianos enseñan que Dios no hacia acepción de personas; es decir que, para Dios, no había Israelita, Griego, ni Escita; no había hombre, ni había mujer; no había siervo, ni libre; no había nacional, ni extranjero; pues todos eran iguales a sus ojos (Colosenses 3:11). Pero el evangelio cita a Jesús (paz y bendición sean con el) haciendo acepción de personas, cuando se refiere a uno de los leprosos que había sanado, con el epíteto de “extranjero”. El pasaje dice así, “Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios, sino ESTE EXTRANJERO?” - Lucas 17:17-18. O, como cuando cita a Jesús equiparando a la mujer Siro-fenicia con una perra: “Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque NO ESTÁ BIEN TOMAR EL PAN DE LOS HIJOS Y ECHARLO A LOS PERRILLOS”- Marcos 7:27.
Otro ejemplo ilustrativo, podría ser el que surge (por inferencia lógica), a partir de la experiencia vivida por el apóstol Pablo (paz sea con el). Es que, el evangelio presenta a Pablo confesando que había violado lo ordenado en la Ley de Dios; al referirse al Sumo Sacerdote con el epíteto de “Pared Blanqueada”. El pasaje dice así: “Entonces Pablo le dijo: ¡Dios te golpeará a ti, pared blanqueada! ¿Estás tú sentado para juzgarme conforme a la Ley, y quebrantando la Ley me mandas golpear? Los que estaban presentes dijeron: ¿Al Sumo Sacerdote de Dios injurias? Pablo dijo: No sabía, hermanos, que era el Sumo Sacerdote; pues escrito está: No maldecirás a un Príncipe de tu pueblo”- Hechos 23:3-5.
Note como, en el anterior pasaje, Pablo confiesa que ha pecado, violando la Ley que, en Éxodo 22:28, ordena no maldecir a los lideres de Israel. El pasaje dice así: “No injuriarás a los jueces, ni maldecirás al Príncipe de tu pueblo”. Note que, si fue pecado que Pablo se refiriese públicamente al liderato Judío con el relativamente inocuo epíteto de “pared blanqueada” (las paredes podían o no ser impuras), ¿cuanto mas pecaminoso no seria el que Jesús (paz sea con el) se refiriese públicamente a ese mismo liderato con el mas fuerte epíteto de “sepulcros blanqueados”? (¡en el Judaísmo los cadáveres y los sepulcros SIEMPRE ERAN IMPUROS!); Como dice el Evangelio, “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque SOIS SEMEJANTES A SEPULCROS BLANQUEADOS, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas POR DENTRO ESTÁN LLENOS DE HUESOS DE MUERTOS Y DE TODA INMUNDICIA”- Mateo 23:27.
La realidad es que, quienes oyeron y caminaron inicialmente con Jesús (paz sea con el), entendieron claramente que el Galileo no fue sino un poderoso profeta (un hombre ungido por el Creador, para exhortar al pueblo a volver a su Dios en sincero arrepentimiento); como aclara el mismo Nazareno, cuando es citado diciendo: “Pero ahora procuráis matarme A MÍ, HOMBRE QUE OS HE HABLADO LA VERDAD, LA CUAL HE OÍDO DE DIOS...”- Juan 8:40. Los discípulos del Galileo dieron este mismo testimonio, cuando fueron citados diciendo: “Y ellos le dijeron: De JESÚS NAZARENO, QUE FUE VARÓN PROFETA, PODEROSO EN OBRA Y EN PALABRA DELANTE DE DIOS Y DE TODO EL PUEBLO...” - Lucas 24:19.
El hecho de que Jesús (la paz y la bendición de יהוה sean con el) no fue “el hombre perfecto” que alega el Cristianismo (y mucho menos la encarnación del Creador) es adicionalmente corroborado por el siguiente pasaje, donde Pablo se dirige a los creyentes de la recién inaugurada iglesia de Corinto: “Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas (O Pedro); y yo de Cristo” - 1 Corintios 1:11-12.
Note lo asombroso de este pasaje, que echa por tierra los reclamos acerca de la Deidad y la perfección moral del Nazareno (paz y bendición sean con el). Estos primeros discípulos (que conocían de primera mano la realidad histórica del naciente movimiento Cristiano) se habían dividido a si mismos en cuatro bandos; y cada bando seguía a quien entendía ser el mejor modelo de lo que era ser un verdadero Cristiano. Así, unos seguían a Pablo; otros seguían a Apolos; otros a Pedro; y los últimos, seguían a Jesús. ¿Entiende usted las implicaciones lógicas de este pasaje? Si Jesús era moralmente perfecto (a diferencia de Pablo, de Apolos, y de Cefas), ¿como era posible que, a algunos de estos creyentes, se les ocurriese no seguir el moralmente perfecto modelo que era Jesús, para seguir en cambio a los imperfectos modelos que eran Pablo, Apolos, o Cefas? Y, si creían que Jesús era en efecto el Dios Omnipotente, ¿como era posible que, en vez de seguir a ese Dios Omnipotente, se les ocurriese en cambio seguir a hombres finitos y mortales como lo eran Pablo, Apolos, y Cefas? ¡La comparación ya de por si misma es blasfema! De hecho, no solo se ponía a Jesús compitiendo en una misma lista contra hombres mortales e imperfectos como Pablo, Apolos, y Cefas, ¡sino que hasta se le ponía al final de esa lista! (... soy de Pablo...de Apolos... de Cefas... de Cristo).
¿A quien se le ocurriría reducir al Creador a el nivel de sus criaturas? ¿Puede usted imaginar a los antiguos Israelitas divididos entre “seguidores de Avraham”, seguidores de Moisés”, “seguidores de Isaías”, y “seguidores de יהוה? ¿No habría insinuado esto la blasfemia de que יהוה no era sino otro hombre mortal, tal y como lo eran Avraham, Moisés, e Isaías? La explicación lógica de esta aberrante situación era que, si esto sucedía en Corinto, era solo porque (como ya hemos explicado) estos primeros Cristianos no creían que Jesús fuese el hombre perfecto (ni mucho menos la encarnación de la Deidad) que luego postularía la naciente teología Cristiana. Para ellos, Jesús había sido un poderoso profeta; un hombre de Dios, tal y como lo eran Pablo, Apolos, y Cefas; De hecho, habiendo sido Pablo y Cefas autores de la mayoría de las cartas consideradas por ellos como Divinamente inspiradas, no veían nada malo en seguir a estos hombres de Dios. Tengamos presente que, a diferencia de Pablo y Cefas, Jesús no escribió ningún libro inspirado; tampoco dejo por escrito ninguna instrucción acerca de como debían de vivir los creyentes la fe que había venido a revelarles. En este aspecto, los Corintios dependían exclusivamente del consejo y la revelación de los autores apostólicos; hombres como Pablo, Apolos, y Cefas. De paso, note en esto la superioridad de la revelación dada por Dios a Moisés: A diferencia de los evangelios, la Ley Mosaica detallaba la forma precisa en que cada Israelita debía vivir su fe en el Dios de Israel.
Tratemos ahora el aspecto de la justificación por la fe en la expiación que (alegadamente) proveyó el sacrificio vicario que fue la vida perfecta del Nazareno (paz y bendición sean con el). Según la teología Cristiana, la validez de este sacrificio descansa sobre el fundamento de que Jesús guardo perfectamente la Ley; y, esa perfección, le es imputada al creyente Cristiano. Pero, como ya hemos demostrado, el Nazareno no cumplió perfectamente esa Ley; de paso, quizás fue esa misma incapacidad de cumplir perfectamente lo ordenado en la Ley, lo que motivo al Galileo a participar del bautismo de Juan; un bautismo para arrepentimiento. Es decir, si Jesús hubiese sido perfectamente obediente a la Ley, ¿de que habría tenido que arrepentirse? El correspondiente pasaje dice así: “Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento, para perdón de pecados”- Marcos 1:4 (De hecho, según el mismo Jesús, si alguien estaba mas cualificado que el Nazareno para ser un sacrificio vicario, era precisamente Juan el Bautista).
¿No era la Ley Moisés suficiente revelación Divina como para inducir al hombre al arrepentimiento, de modo que evitase terminar en Gehinnom (el infierno)? ¿Había necesidad de que un hombre (como Jesús) muriese y resucitase de entre los muertos, a fin de que los hombres pudiesen ser persuadidos a arrepentirse? ¿Que contestación habría dado a esta pregunta el hombre que alegadamente fue justificado por la "fe sin obras" (Avraham)? Curiosamente, el relato Cristiano en efecto presenta a Avraham dándonos la respuesta: “... porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y AVRAHAM LE DIJO: A MOISÉS Y A LOS PROFETAS TIENEN; ÓIGANLOS. Él entonces dijo: NO, PADRE AVRAHAM; PERO SI ALGUNO FUERE A ELLOS DE ENTRE LOS MUERTOS, SE ARREPENTIRÁN. Mas AVRAHAM LE DIJO: SI NO OYEN A MOISÉS Y A LOS PROFETAS, TAMPOCO SE PERSUADIRÁN, AUNQUE ALGUNO SE LEVANTARE DE LOS MUERTOS”- Lucas 16:28-31. Es decir, Avraham afirma que, aun si alguien se levantase de los muertos (como afirma el Cristianismo que sucedió con Jesús), esto no es en realidad necesario, pues los hombres tienen en Moisés y en los profetas toda la exhortación que necesitan para persuadirse a proceder al arrepentimiento (evitando así acabar en el mismo tormento en el cual acabo el hombre rico).
En resumen, realmente nunca ha existido tal cosa como un sacrificio vicario, donde un hombre perfecto ofrende literalmente su alma, en remplazo por la imperfecta humanidad. Ese hombre perfecto (sin pecado) no existe, ni existirá jamas, pues la Escritura dice: “Ciertamente NO HAY HOMBRE JUSTO EN LA TIERRA, QUE HAGA EL BIEN Y NUNCA PEQUE”- Eclesiastés 7:20. De hecho, el peligro con la idea de un sacrificio vicario, es que pudo haber sido la base para que tanto Israelitas como paganos practicasen antiguamente el sacrificio de seres humanos (niños).
Es que, si la muerte de una persona inocente, pudiese hacer expiación por el pecado, entonces un padre se vería tentado a buscar expiación para sus pecados, ofreciendo a uno de sus inocentes pequeñitos (como lo podría ser por el ejemplo su hijo primogénito). Y es quizás por esto mismo que el profeta Miqueas se sintió compelido a denunciar lo extraviado de esta teología, cuando es citado diciendo: "¿Con que me presentare ante יהוה , y adorare al Altísimo?... ¿DARÉ MI PRIMOGÉNITO POR MI REBELIÓN, EL FRUTO DE MIS ENTRAÑAS POR EL PECADO DE MI ALMA? (Miqueas 6:6-7). ¿Que respuesta da el profeta? ¿Como puede el hombre obtener el favor Divino?: «Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno, ¿Y QUE PIDE יהוה DE TI?: SOLAMENTE HACER JUSTICIA, Y AMAR MISERICORDIA, Y HUMILLARTE ANTE TU DIOS» - Miqueas 6:8.
El Creador (bendito sea) da testimonio de su aceptación del hombre que tiene misericordia de su prójimo, cuando por medio del profeta Oseas dice lo siguiente: «Porque misericordia quiero, y no sacrificio; y conocimiento de Dios, mas que holocaustos» - Oseas 6:6. ¿Y que es conocimiento de Dios? Pues hacer justicia y misericordia, como esta escrito: «... ¿No comió y bebió tu padre, e HIZO JUSTICIA Y JUICIO, Y ENTONCES LE FUE BIEN? EL JUZGO LA CAUSA DEL AFLIGIDO Y DEL MENESTEROSO, y entonces estuvo bien. ¿NO ES ESTO CONOCERME A MI, DICE יהוה?» - Jeremías 22:15-16.
Por otro lado, la teología Cristiana utiliza el texto en Génesis 15:6 para aducir que la salvación era por la fe, y no por obras (Y creyó a Dios, y le fue contado por Justicia); pero, si fuésemos a utilizar el mismo criterio para la revelación dada a Moisés (400 años mas tarde), tendríamos que concluir que "la salvación por fe" (sin necesidad de obras) fue ya abrogada por el Creador, para ser en cambio sustituida por "la salvación por obras" (es decir, por la obediencia a las obras ordenadas en la Ley). Es que la Torah dice: “Y he aquí un varón de los hijos de Israel vino y trajo una madianita a sus hermanos, a ojos de Moisés y de toda la congregación de los hijos de Israel, mientras lloraban ellos a la puerta del tabernáculo de reunión. Y lo vio Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, y se levantó de en medio de la congregación, y tomó una lanza en su mano; y fue tras el varón de Israel a la tienda, y los alanceó a ambos, al varón de Israel, y a la mujer por su vientre. Y cesó la mortandad de los hijos de Israel...”- Num. 25:6-8.
El anterior pasaje dice que Finees tomo la iniciativa de actuar de acuerdo a lo ordenado en la Ley de Moisés; esta Ley, decía lo siguiente: “Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos”- Levítico 20:10. En este pasaje, se nos indica que Dios estaba airado con los Israelitas, a causa de su pecado. ¿Como podría ser Israel justificado? ¿Teniendo fe en un Mesías que vendría a redimirle? ¿O volviendo a Dios en obediencia a lo ordenado en la Ley Divina? Finees decidió que la manera correcta de obtener la justificación Divina, era obedeciendo lo ordenado en los mandamientos; así que administro el castigo que esta Ley demandaba para los adúlteros, condenando así al pecado. ¿Como vio Dios las acciones de Finees? ¿Le condeno por tratar de agradar a Dios por medio de las obras de la Ley? Veamos lo que dice la Escritura: “Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Dios con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos. Entonces SE LEVANTÓ FINEES E HIZO JUICIO, y se detuvo la plaga; Y LE FUE CONTADO POR JUSTICIA, DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN, PARA SIEMPRE”- Salmo 106:20-31.
Este pasaje afirma que Dios se agrado tanto de Finees, que su “obrar de acuerdo a lo ordenado en la Ley", le fue contado por Justicia (tal y como había sucedido con Abraham). Es decir, si “el creer” le fue contado a Abraham por justicia, ahora ese “creer” era remplazado por el “obrar” (según la Ley). No solo eso, si no que, a diferencia de la justificación dada a Abraham (que no incluía garantía alguna de permanencia), la justificación dada a Finees conllevo promesa de inmutabilidad. Es decir, la justificación que recibe quien (al igual que Finees) guarda la Ley, es “DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN, PARA SIEMPRE”. De hecho, quizás sea esta la razón por la cual la justificación dada a Abraham no incluía promesa de permanencia alguna, pues Moisés previo que aquella seria remplazada por la justificación eterna que recibirían quienes obedeciesen la Ley de Dios (¿Quien es mejor súbdito de un Rey? ¿Aquel que cree en el Rey, o aquel que obedece las leyes del Rey?). Es que Abraham no sabia de los 613 mandamientos de la Ley Divina; y por tanto no podía ser justificado por la obediencia a mandamientos que no conocía; podía ser justificado solo por su fe en lo prometido por Dios para sus descendientes; que Dios los sacaría del cautiverio con brazo fuerte y extendido, para ser su Rey y Dios (haciendo que siguieran sus leyes). Pero, una vez manifestada la Ley, ya no había justificación para no obedecer lo expresamente ordenado por el Creador. Es decir, si Abraham hubiese vivido lo suficiente como para estar aun vivo cuando Moisés recibió la Ley, no habría utilizado la promesa de “justificación por fe” como excusa para no guardar la Ley, sino que habría exhortado a todos a oírla (obedecerla). Lo curioso de esto es que, como todo maestro del Judaismo Universal, Jesús confirmo todo esto, cuando puso en boca de Abraham (paz y bendición sean siempre con el) las palabras que ya hemos citado: “Y Abraham le dijo: A MOISÉS Y A LOS PROFETAS TIENEN; ÓIGANLOS (¡obedézcanlos!)”- Lucas 16:29.
Por esto, tampoco sorprende a ningún Judío (que sea conocedor de la Torah), el leer las palabras que citan al Galileo diciendo que nadie puede ser grande (a los ojos del Creador), si no guarda lo ordenado en la Ley de Moisés: “De manera que CUALQUIERA QUE QUEBRANTE UNO DE ESTOS MANDAMIENTOS MUY PEQUEÑOS, Y ASÍ ENSEÑE A LOS HOMBRES, MUY PEQUEÑO SERÁ LLAMADO EN EL REINO DE LOS CIELOS; MAS CUALQUIERA QUE LOS HAGA Y LOS ENSEÑE, ÉSTE SERÁ LLAMADO GRANDE EN EL REINO DE LOS CIELOS”- Mateo 5:19. Tampoco sorprende leer a Jesús diciendo: “... MAS SI QUIERES ENTRAR EN LA VIDA, GUARDA LOS MANDAMIENTOS”- Mateo 19:17. Todo esto concuerda con la predica que esperaríamos oír de un buen maestro (o “Rabino”) que predique la fe Hebrea de nuestro padre Avraham (es decir, la ética de la Ley Divina). Es interesante notar que hay cierto paralelismo entre lo sucedido con Finees, y la conducta que los evangelios adscriben a Juan el Bautista. Es decir, mientras Moisés (paz sea con el) calla ante el pecado de Israel, Finees decide mostrar su incuestionable fidelidad a la Ley (algo por lo cual Moisés tiene luego que reconocerle). De la misma manera, mientras Jesús calla ante el pecado (adulterio) del rey de los Judíos (Herodes), Juan decide mostrar su incuestionable fidelidad a la Ley (¡una fidelidad por la cual estuvo dispuesto no solamente a ir a la cárcel, sino a ser decapitado!). Por esto Jesús tiene luego que reconocer la superioridad moral de Juan, diciendo que "entre los que nacen de mujer (esto incluye obviamente al mismo Jesús), no se ha levantado otro mayor que Juan El Bautista" (Mateo 11:11).
En resumen, la moderna teología Cristiana, es totalmente errada; y ni siquiera corresponde a lo enseñado por el Maestro de Galilea. Quien realmente quiera "creer en Jesús", tiene que comenzar a practicar el Judaísmo Universal que Jesús mismo practico, renunciando a la mentira de “la salvación por fe” (sin necesidad de obedecer los mandamientos de la Ley Divina). De igual modo, debe renunciar al extravió de creer que Jesús fue la encarnación de la Deidad; el hombre perfecto que garantizo el perdón de los pecados del hombre. Es que, si el hombre siembra maldad, ninguna cantidad de fe en el Nazareno lograra evitar que coseche la misma maldad que ha sembrado. Como enseño el Galileo (paz sea con el), cuando dijo: “Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”- Mateo 6:15. Es decir, si el hombre no hace bien a su prójimo (no le perdona, no tiene misericordia de el, ni provee para su sustento), tampoco puede esperar recibir de Dios perdón, misericordia, ni sustento alguno, independientemente de su fe en Jesús. Es que Jesús vino a exhortarnos a volver al verdadero espíritu de la Ley (a hacer a los demás el mismo bien que desearíamos que se nos hiciese a nosotros mismos), no a “liberarnos del yugo de la Ley”. De hecho, Jesús es citado exhortando a sus discípulos a imitarle, tomando sobre si ese mismo yugo (¡recuerde que Jesús guardaba la Ley de Moisés!): “LLEVAD MI YUGO SOBRE VOSOTROS, Y APRENDED DE MÍ, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas...”- Mateo 11:29. ¿A que yugo hacia referencia el Nazareno? Jesús hacia referencia al pasaje que dice: “Tu maldad te castigará, y TUS REBELDÍAS TE CONDENARÁN; sabe, pues, y ve CUÁN MALO Y AMARGO ES EL HABER DEJADO TÚ A יהוה TU DIOS, Y FALTAR MI TEMOR EN TI, dice el Señor, יהוה de los ejércitos. Porque DESDE MUY ATRÁS ROMPISTE TU YUGO y tus ataduras, Y DIJISTE: NO SERVIRÉ...”- Jer. 2:19-20.
En otras palabras, el yugo al cual Jesús hacia referencia, era la vida de obediencia (servicio) a Dios, por medio de la observancia a sus mandamientos; cuyo espíritu es, “hacer justicia, amar misericordia, y andar humildemente con Dios” (Miqueas 6:8). Así como nadie puede “temer” a una poderosa autoridad humana, si primero no esta dispuesto a obedecer los mandamientos que emite esa autoridad; de ese mismo modo, nadie puede tener “temor de Dios” (temor de la autoridad Divina), si primero no esta dispuesto a obedecer los mandamientos emitidos por esa Autoridad Divina. En fin, creer en Jesús, es creer la buena nueva de que El Creador (bendito sea) justifica al hombre y a la mujer que se arrepienten, y comienzan a obedecer lo ordenado en los diez mandamientos de su Ley; viviendo la vida ética y moral que modeló no solamente el Nazareno, sino Moisés, Avraham, y todos los profetas (la paz del Creador sea sobre todos ellos); Como esta escrito: “Lavaos y limpiaos (vosotros mismos); QUITAD LA INIQUIDAD DE VUESTRAS OBRAS DE DELANTE DE MIS OJOS; ¡DEJAD DE HACER LO MALO!; APRENDED A HACER EL BIEN; BUSCAD EL JUICIO, RESTITUID AL AGRAVIADO, HACED JUSTICIA AL HUÉRFANO, AMPARAD A LA VIUDA. VENID LUEGO, DICE יהוה , Y ESTEMOS A CUENTA: SI VUESTROS PECADOS FUEREN COMO LA GRANA, COMO LA NIEVE SERÁN EMBLANQUECIDOS; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” - Isaías 1:16-18.
Alguien podría argumentar que, lo hasta aquí expuesto, no puede ser correcto; pues, sin creer en ninguna de estas cosas, en algún momento ha experimentado ya la milagrosa intervención de Dios en su vida. ¡Esto es un grave error! La Escritura enseña que los milagros y las intervenciones Divinas que experimentamos, son una manifestación de la Misericordia de יהוה ; y no una confirmación de la veracidad de nuestra teología. El capitulo once del libro de los Jueces, narra que Israel estaba siendo oprimido por sus enemigos Amonitas (símbolo y figura de la opresión que sufre el creyente a manos de la inmoralidad de nuestra época, de las pruebas, las enfermedades, la necesidad económica, y los sinsabores de la vida). Entonces, un hombre llamado Jefté pidió a Dios que le utilizara como instrumento para obrar el milagro de liberar a Israel. Pero la teología de Jefté era extraviada, pues creía que el favor Divino podía ser comprado con algún sacrificio (¡incluyendo el sacrificio de seres humanos!). Así, Jefté hace un voto a Adonai, prometiendo ofrecer a Adonai en sacrificio, lo primero que saliese a recibirle, cuando retornase victorioso de la batalla (Jueces 11:30). ¡Este fue un voto extraviado! ¿Se imagina usted lo que habría sucedido si lo que salio a recibir a Jefté hubiese sido un perro, o un cerdo (animales inmundos, según la Ley)? Al final, la misericordia Divina da el triunfo a Jefté. Y, cuando este regresa de la batalla, no es nadie sino su propia hija, quien sale a recibirle. Así, Jefté termina sacrificando a su propia hija. ¿Significa el milagro (el triunfo militar) obrado en Jefté, que Dios se agradaba de su teología (del sacrificio de seres humanos)? ¡Absolutamente no! Ningún milagro tiene valor alguno, si nos conduce a obrar maldad (es decir, a violar alguno de los diez mandamientos). La Ley Divina prohibía explícitamente el asesinato (privar de la vida a una persona inocente). Así, a pesar del milagro obrado en Jefté, este termino obrando impíamente (asesinando a su propia hija, una persona inocente); Y, tanto su conducta, como su teología, deben ser enérgicamente rechazadas.
La realidad es que, cualquier genuino maestro del Judaismo Universal, sabría que los milagros NO SON confirmación de la aprobación Divina de la conducta (ni de la teología) esbozada por quien recibe o ejecuta el milagro (Faraón y sus magos hacían milagros, pero Dios termino exterminándolos en el mar Rojo). Por eso, no es de sorprender que el mismo Jesús sea citado enseñando esta misma verdad; que alguien puede obrar y recibir milagros (como podría ser el caso de adivinos, astrólogos, y hechiceros), y ni siquiera conocer a Dios. Como esta escrito: «Muchos me dirán en aquel día: Señor, SEÑOR, ¿NO PROFETIZAMOS EN TU NOMBRE, Y EN TU NOMBRE ECHAMOS FUERA DEMONIOS, Y EN TU NOMBRE HICIMOS MUCHOS MILAGROS? Y ENTONCES LES DECLARARE: NUNCA OS CONOCÍ; ¡APARTAOS DE MI, HACEDORES DE MALDAD!» (Mateo 7:22-23).
¿Quiere obtener el descanso y la alegría de corazón a los cuales hacia referencia el Galileo? Pues comience a vivir por los mandamientos; renuncie a la mentira de creer que la Ley es muerte y maldición; pues la verdad es que el Creador ha prometido alegrar el corazón a todos aquellos que guardan sus mandamientos. Como esta escrito: "LOS MANDAMIENTOS DE יהוה SON RECTOS, QUE ALEGRAN EL CORAZÓN" - Salmo 19:8.



En todas las cosas, siga la verdad revelada por Dios en la Ley de Moisés. Huya de toda forma de mentira; pues, cuando acepta voluntariamente una mentira, comete usted suicidio mental (es decir, del intelecto). Pero, suficiente suicidio mental, conduce tarde o temprano al suicidio del alma (de su ética y de su moral). Y, suficiente suicidio del alma, conduce eventualmente al suicidio del cuerpo (físico)



«La tradición Judía tenia una forma peculiar de mostrar que, la confesión de pecados, era el remedio infalible para obtener entrada al Olam Ha-ba (El Mundo que ha de venir). La manera en que lo hacia, era narrando que, cuando un hombre era culpable de una trasgresión, cuyo castigo era morir bajo el peso de la piedra (morir apedreado), se le llevaba al lugar de ejecución. Entonces, cuando estaba a solo diez "cubits" del lugar, se le decía lo siguiente: "Confiesa, pues confesar es el proceder (correcto) de aquellos condenados a la muerte". Cualquiera que confiesa sus pecados, tendrá una porción en el mundo que ha de venir, pues encontramos que así sucedió con Acan, a quien Josué dijo: "Hijo mio, te ruego que des gloria al Señor, Dios de Israel, y que hagas confesión ante El. Y Acan contesto a Josué y dijo, en verdad he pecado contra el Señor, Dios de Israel, y he hecho así" (Josué 7:19). ¿Como sabemos que su confesión hizo expiación por sus pecados? Pues del hecho que el pasaje continua diciendo, "Y Josué dijo, ¿Por que nos has traído desgracia? Yah traerá desgracia sobre ti en este día" (ibid. 25)- Es decir, EN ESTE DIA traerá Yah desgracia sobre ti, pero Yah no traerá desgracia sobre ti en el dia de mañana, cuando estaras en la Vida Eterna. Si el reo no sabia como confesar, se le instruía a decir: "Que mi muerte sea una expiación por todos mis pecados". Esta tradición demuestra que, los primeros creyentes Judíos (aquellos Israelitas que, al igual que Josué, escucharon la Torah directo de la boca del Altísimo), entendían claramente que, la sincera confesión de sus pecados, y no su ciega adherencia a este o aquel otro dogma o rito religioso, era el camino seguro para que, aun el mas vil pecador (aquel que merecia la muerte), obtuviese el perdón de sus pecados, así como entrada al Mundo que ha de venir»





Si Te Dicen...

Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de una zarza (la zarza ardiente), creelo; pero, si te dicen que una zarza es El Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de la Justicia (de las plagas que vinieron sobre Faraón y su pueblo), creelo; pero, si te dicen que la Justicia es el Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó en un monte (el Sinaí), creelo; pero, si te dicen que un monte es el Creador, no lo creas. Si te dicen que el Creador se manifestó por medio de la tempestad y el relámpago (cuando entrego la Ley a Israel), creelo; pero, si te dicen que la tempestad (o el relámpago) son El Creador, no lo creas. Si te dicen que Dios se manifestó por medio de una nube (la nube de gloria que guiaba de día a Israel), creelo; pero, si te dicen que una nube es El Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio del fuego (la columna de fuego, que guiaba de noche a Israel), creelo; pero, si te dicen que el fuego es el Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de un pez (la ballena que trago a Jonás), creelo; pero, si te dicen que un pez es el Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de un pájaro (los pájaros que trajeron alimento para el profeta Elías), creelo; pero, si te dicen que un pájaro (una paloma, un cuervo, un águila, etc), es El Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de un hombre (Moisés, cuyo rostro resplandecía con la gloria Divina), creelo; pero si te dicen que un hombre [Moisés, Jesús, Shimon Bar Yohai (paz y bendición sea con todos ellos)] es El Creador, no lo creas”.





Josué, el profeta que habría de venir

Moisés dijo que, después que acabase su ministerio, Dios levantaría (designaría) otro profeta: «Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que Yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta» (Deuteronomio 18:18-19). Note que la promesa era que el profeta seria “como Moisés”. Esto significa que ese profeta haría las mismas cosas que hizo Moisés. ¿Cuales fueron esas cosas? Veamos,

1) Moisés dividió las aguas (en el mar Rojo)
2) Moisés venció a los enemigos de Israel (Faraón y su ejercito)
3) Moisés fue el supremo caudillo, y líder de los Israelitas (designando el lugar de cada tribu, con respecto al arca, durante su marcha por el desierto)
4) Dios castigo públicamente a quienes desobedecieron a Moisés (por ejemplo, a Coré)
5) Moisés escribió en el Libro de la Ley, mandamientos y ordenanzas para Israel.

Ese profeta que habría de suceder a Moisés, no era otro sino Josué, el hijo de Nun. ¿Como estar absolutamente seguros? ¿Hizo Josué las mismas cosas que hizo Moisés? ¡Por supuesto que si! Analicemoslas una por una:

1) Josué dividió las aguas (del río Jordán)- Josué 3:7, & 14-16
2) Josué venció a los enemigos de Israel (conquistando tanto a Jericó, como a las naciones Cananeas)- Josué 6:24
3) Josué fue el supremo caudillo y líder de los Israelitas (al punto de ser quien le distribuyo a cada tribu la tierra que habrían de habitar) - Josué 23:4
4) Dios castigo públicamente a quienes desobedecieron a Josué (Acán y su familia)- Josué 7:19-26
5) Josué escribió mandamientos y ordenanzas en el libro de la Ley- Josué 24:25-26

Así, Josué fue el profeta prometido por Dios; y, al igual que sucedió con Moisés, el libro que acompaño el ministerio profético de Josué, fue el libro de la Ley (cuyo fundamento son los diez mandamientos).





«Haz la mentira grande, hazla sencilla, y continua repitiéndola; eventualmente, la gente la creerá»
---Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolfo Hitler---


La noble tradición Cristiana, postula que la santidad que el Creador espera de sus criaturas, consiste en ser perfectos; es decir, en obedecer a perfección todos y cada uno de los mandamientos de la Ley. Y por cuanto nadie ha podido vivir esa vida de perfección, todos los hombres somos pecadores, y estamos por ende bajo la ira y la maldición Divina (en otras palabras, destinados al infierno).
¿Cual es el problema con esta sencilla interpretación? Pues que es una gran mentira, pues niega toda la verdad Divina, segun revelada en la Escritura Hebrea. Es decir, si el Creador hablo a Avraham [prometiendo darle una tierra, y hacerle padre de muchas naciones] fue porque Avraham contaba con el favor de Dios, no porque estuviese bajo la ira ni la maldición Divina; si Dios permitió que Sara diese a luz en su avanzada ancianidad, fue porque el Creador se agradaba de Sara; Si Dios detuvo la mano de Avraham, a fin de evitar que sacrificase a su hijo Isaac, fue porque Dios se agradaba de Isaac; Si Dios permitió que Jacob luchase con el ángel que finalmente habría de bendecirle, fue porque Jacob contaba con el favor de Dios; Si el Creador saco a José de la cárcel, y le exalto para que reinase junto a Faraón, fue porque Dios se agradaba de José. ¿Y que diremos de Moisés, de David, de Elías, de Eliseo, de Daniel, y de los tres jóvenes Hebreos, a quienes Dios favoreció permitiéndoles abrir el mar, vencer Gigantes, resucitar muertos, vencer el ejercito enemigo, conquistar los leones, y escapar del horno de fuego?
Como si lo anterior no fuese ya suficiente, la anterior teología contradice las palabras adscritas al mismo Jesús de Nazaret (paz sea con el), pues este es citado diciendo lo siguiente:
«Oísteis que fue dicho, “Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: “AMAD A VUESTROS ENEMIGOS, BENDECID A LOS QUE OS MALDICEN, HACED BIEN A LOS QUE OS ABORRECEN, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; PARA QUE SEÁIS HIJOS DE VUESTRO PADRE QUE ESTÁ EN LOS CIELOS, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? SED, PUES, VOSOTROS PERFECTOS, COMO VUESTRO PADRE QUE ESTÁ EN LOS CIELOS ES PERFECTO» (Mateo 5:43-48).
Según el anterior pasaje, ¿Cual entendía Jesús que era la “perfección” que esperaba Dios de sus criaturas? ¿Guardar perfectamente todos y cada uno de los mandamientos? ¿O imitar el carácter Divino, amando a nuestro prójimo? Ciertamente, el que ama a su prójimo, ya cuenta con la aprobación Divina. Y, decir lo contrario [alegando que Dios no acepta nada menos que el cumplimiento perfecto de sus mandamientos] hace mofa al Creador, pues le dibuja como un Dios sádico; uno que, cual tirano religioso, demanda con severidad e intransigencia [so pena de grave castigo] nuestro cumplimiento de cosas que de antemano sabe nos seran imposibles de alcanzar. Y todo ello para que [segun alega el Cristianismo], toda la gloria y toda la honra sean solo para El; ¡Como si, encima de tirano, el Creador (bendito sea) pecase también de narcisista!





«La persona orgullosa, que pretende exaltarse a si misma por encima de todos, termina enloqueciendo [como muestran las historias de Saúl y de Nabucodonosor], pues solo una desquiciada criatura, podría creerse digna de asumir una postura que, en justicia, solo el Creador amerita. Como esta escrito: “¿Tienes tu brazo como el de Dios? ¿Y truenas con voz como la suya? ... Mira a todo altivo, y abátelo; mira a todo soberbio, y humíllalo; y quebranta a los impíos en su sitio. Encúbrelos a todos en el polvo, encierra sus rostros en oscuridad; y yo también te confesaré que podrá salvarte tu diestra”- Job 40:9-14»





Moses, a far greater prophet than Jesus (peace and blessings be upon them both)

The Christian gospel teaches that Jesus (p.b.u.h.) was a prophet. As it has been written: "The things concerning JESUS, THE NAZARENE, WHO WAS A PROPHET MIGHTY IN DEED AND WORD BEFORE GOD AND ALL THE PEOPLE" (Luke 24:19). And also in another place: "And the multitude said, THIS IS JESUS THE PROPHET OF NAZARETH of Galilee" (Matthew 21:11). And a third time: "Then those men, when they had seen the miracle that Jesus did, said, THIS IS OF A TRUTH THAT PROPHET THAT SHOULD COME INTO THE WORLD" (John 6:14).
Jesus wasn't God, but only a great man, chosen to be a prophet. Why? Simply because no finite man can ever be the infinite God. Not only that, but Jesus himself bore witness of the fact that he was just a man who had heard from God. As it has been written: "But now ye seek to kill ME, A MAN THAT HATH TOLD YOU THE TRUTH, WHICH I HAVE HEARD FROM GOD" (John 8:40).
Not only did Jesus recognized he wasn't God, but he even considered Himself a servant of the same God [and Heavenly Father] worshipped by the rest of the Israelites. As it has been written: "Jesus saith unto her... go to my brethren, and say unto them, I ASCEND UNTO MY FATHER, AND YOUR FATHER; AND TO MY GOD, AND YOUR GOD" (John 20:17). This explains why the Christain writings also state the following: "Blessed be THE GOD AND FATHER OF OUR LORD JESUS CHRIST" (Ephesians 1:3).
Why did the Israelites refer to Yah (God) as their "Father"? Becauses Moses Law taught them that the whole nation of Israel was God's firstborn son. As it has been written: "This is what יהוה (Yah) says- ISRAEL IS MY SON, EVEN MY FIRSTBORN" (Exodus 4:22).
Although Jesus was a prophet, he wasn't as great as Moses. Why? Simply because the Hebrew Scripture predicted that no prophet equal to Moses (let alone greater) would ever arise: "And there arose not a prophet since in Israel like unto Moses, whom the Lord knew face to face" (Deut. 34:10).
The gospels comfirm that Jesus was indeed a lesser prophet than Moses, as they state that Jesus could do no miracle of his own. On the other hand, the Torah teaches that Moses could indeed do miracles of his own. In other words, when Jesus worked wonders, it was Israel's Father who performed the works. As it has been written: "THE FATHER THAT DWELLETH IN ME, HE DOETH THE WORKS" (John 14:10). And also in another place: "I must work THE WORKS OF HIM (the Father) THAT SENT ME..." (John 9:4).
But as for Moses, Israel's Father (Yah) was so exceedingly pleased with him, that He gave him the virtue to perform miracles of his own will. As it has been written: "And הוה (Yah) said unto Moses, When thou goest to return into Egypt, see that thou do (Moses would do them, not God) all those wonders before Pharaoh, which I have put in thine hand (in Moses hand, not in God's hand)" (Exodus 4:21).
Notice that the Scripture we have just quoted states that Moses miracles were performed by Moses himself [not by God]. Thus, Yah (blessed be He) empowered Moses to perform miracles at his own will, and without the need of anybody else's faith [or obedience]. This is why, when the Jewish leaders asked Moses to demonstrate (by means of a miracle) that he was God's chosen messenger, he was able to perform the miracle at once [even before the leaders had any faith in him]. As it has been written: "AND MOSES and Aaron WENT AND GATHERED TOGETHER ALL THE ELDERS OF THE CHILDREN OF ISRAEL. And Aaron spake all the words which the Lord had spoken unto Moses, AND DID THE SIGNS IN THE SIGHT OF THE PEOPLE. AND THE PEOPLE BELIEVED... then they bowed their heads and worshipped" (Exodus 4:29-31).
But as for Jesus, when the Jewish people asked him to demonstrate (by means of a miracle) that he was indeed God's messenger, he couldn't do anything, aside from answering them with a play of words. As it has been written: "They said therefore unto him, WHAT SIGN SHEWEST THOU THEN, THAT WE MAY SEE, AND BELIEVE THEE? WHAT DOST THOU WORK? Our fathers did eat manna in the desert; as it is written, 'He (Moses) gave them bread from heaven to eat'. THEN JESUS SAID UNTO THEM, VERILY, VERILY, I SAY UNTO YOU, MOSES GAVE YOU NOT THAT BREAD FROM EARTH; BUT MY FATHER IN HEAVEN GIVETH YOU THE TRUE BREAD FROM HEAVEN" (John 6:30-32).
Unlike Moses, who could perform all sort of miracles without the need of Israel's faith (turning the staff into a living serpent, making the ten plagues come down upon Egypt, opening the Red sea, bringing down the Manna, getting water from the rock, opening the earth under the tents of Dathan and Abiram's family, making Aaron's staff to blosson, etc), Jesus found himself unable to perform miracles [without the faith of those who would receive them]. That's why the gospel says: "Jesus left that place and came to his hometown... On the Sabbath, he began to teach in the synagogue. Many who heard him were surprised...Isn’t this the carpenter? Isn’t he Mary’s son and the brother of James, Joses, Judas, and Simon? Aren’t his sisters here with us?... Jesus said to them, 'Prophets are honored everywhere except in their own hometowns, among their relatives, and in their own households'. HE WAS UNABLE TO DO ANY MIRACLES THERE, EXCEPT THAT HE PLACED HIS HANDS ON A FEW SICK PEOPLE AND HEALED THEM. HE WAS APPALLED BY THEIR DISBELIEF" (Mark 6:1-6)

In short, Moses was given a gift that neither Jesus nor any other prophet ever had: the power to do at will any miracle he wanted [and as many times as he wished]. In fact, Yah elevated Moses to a place no other prophet ever had; making him so much like Yah, that Moses could in turn have his own prophet (Aaron). As it is written: "And YAH SAID UNTO MOSES, SEE, I HAVE MADE THEE ELOHIM (GOD) TO PHARAOH; AND AARON THY BROTHER SHALL BE THY PROPHET" (Exodus 7:1). And also in another place: "AND HE (AARON) SHALL BE THY SPOKESMAN UNTO THE PEOPLE: and he shall be, even he shall be to thee instead of a mouth, AND THOU SHALT BE TO HIM INSTEAD OF ELOHIM (GOD)" (Exodus 4:16).
Why did Yah elevate Moses above all other men? In order to teach us [without any shadow of a doubt] that he who obeys Moses [following his Ten Commandments], isn't obeying Moses, but rather Elohim (The Creator). And that this obedience will lead Moses followers into the Heavenly Canaan.





«Los niños hacen “lo que les da la gana” [sin pensar en las consecuencias]. En cambio, la gente adulta hace lo que racionalmente redunda [al menos a largo plazo] en el bienestar de la mayoria...»





Los Diez pasos para obtener La Salvación prometida por Dios a los que siguen a Moisés

La Escritura Hebrea enseña que nunca ha existido un hombre mayor que Moisés; un hombre a quien Dios capacitó para que encarnase las palabras y el carácter de la Divinidad que habría de presenciar no solo Faraón, sino todo Egipto, Israel, Amalek, y el resto de las naciones del mundo. Como esta escrito: «Yah dijo a Moisés: "Mira, Yo te he constituido Dios para Faraón, y tu hermano Aarón sera tu profeta"»- Éxodo 7:1. Y es por esto que Moisés nunca pudo ser derrotado por ser humano alguno, pues ningún hombre es mas fuerte [o mas astuto] que el Creador. De niño, Faraón trato de ahogar a Moisés en el río Nilo, pero termino fracasando; luego, ya de adulto [cuando dio Moisés muerte al Egipcio que golpeaba al esclavo Israelita], Faraón trató nuevamente de matarlo, pero volvió a fracasar; Después, Faraón y su ejercito trataron de derrotar a Moisés [a orillas del mar Rubio], pero fracasaron nuevamente; Los diez espías se rebelaron infructuosamente contra el mandato de Moisés [quien les ordenaba entrar a poseer la tierra de Canaán], pero perecieron en el intento; Datan, Abiram, y Korah fallaron en su intento de usurpar la autoridad de Moisés [negando el origen Divino de su "Torah", o "instrucción"], y esto les costo sus vidas; la nación de Amalek hizo guerra contra Moisés, pero los brazos levantados [en oración] de Moisés, le derrotaron; El mismo pueblo de Israel [que había salido de Egipto], trató infructuosamente de levantarse en rebelión contra Moisés [luego de la muerte de Datan y Abiram], pero fue derrotado, reprendido, y castigado; Balaam contendió en palabras con Moisés, pero no pudo prevalecer, pues Dios convirtió su maldición en bendicion; los reyes Og y Sehon hicieron guerra contra Moisés, pero fracasaron miserablemente; Y, aun la misma muerte, fue incapaz de dañar a Moisés, pues la Torah no menciona que Moisés hubiese jamas enfermado, envejecido, o perdido su virilidad, como esta escrito: «Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió, sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor» (Deut. 34:7). De hecho, la muerte [que para cualquier otro mortal conllevaría tristeza, angustia, y dolor], fue para el maestro Moisés un evento placentero; pues, según la versión Hebrea de Deut. 34:5, nuestro maestro murió "por boca de Dios (al pi Yah)" [es decir, por un beso del Creador]. ¿Que meta ulterior podría haber tenido en mente Yah (bendito sea), al dejarnos saber que Moisés obtuvo la victoria sobre todos sus enemigos (sobre Faraones, Reyes, Profetas, lideres comunitarios, individuos particulares, la nación de Israel, las naciones gentiles, el mar Rubio, el hambre, la sed, y hasta la misma muerte)? Pues inducir a todo ser humano a decirse a si mismo: "¡Yo quiero esa misma victoria! Voy por tanto a creer y a vivir como enseña y modela [el Maestro] Moisés".
A continuación, enumeramos diez verdades básicas que le harán alcanzar la Victoria y la Salvación prometida por Yah a todos aquellos que, abandonando su rebeldía y oposición a Moisés, optan por comenzar a seguirle:

1. El Dios a quien la Torah (la Ley de Dios) identifica con el nombre de יהוה (“Yah”), es el único y verdadero Dios. Como esta escrito: «... ASÍ DICE יהוה, Rey de Israel... “Yo soy el primero (porque no tengo padre), y yo soy el postrero (porque no tengo hijo), y FUERA DE MÍ, NO HAY DIOS (porque no tengo hermano)»- Isaías 44:6. Y, «Ved ahora que YO, YO SOY, Y NO HAY DIOSES CONMIGO (no hay nadie que sea un “Co-Dios” conmigo)...» - Deut. 32:39

2. Moisés es el vocero de Yah, así como el intermediario entre Dios y Su pueblo: «YO [Moisés] ESTABA ENTONCES ENTRE YAH Y VOSOTROS, PARA DECLARAROS LA PALABRA DE YAH» - Deut. 5:5. Así, el pueblo de Dios debe oír y obedecer a Moisés: «Acércate tu [Moisés], y oye todas las cosas que dijere Yah nuestro Dios; y TU NOS DIRAS TODO LO QUE YAH NUESTRO DIOS TE DIJERE, Y NOSOTROS OIREMOS Y HAREMOS [todo lo que nos ordenes]» - Deut. 5:27. Yah se agrada de que su pueblo obedezca a Moisés, pues esto asegura que todo habrá de irnos bien: «... Y me dijo Yah: He oído la voz de las palabras de este pueblo, que ellos te han hablado; BIEN ESTÁ TODO LO QUE HAN DICHO. ¡QUIÉN DIERA QUE TUVIESEN TAL CORAZÓN, QUE ME TEMIESEN Y GUARDASEN TODOS LOS DÍAS TODOS MIS MANDAMIENTOS [QUE LES DOY POR MEDIO DE TI], PARA QUE A ELLOS Y A SUS HIJOS LES FUESE BIEN PARA SIEMPRE!» - Deut. 5:28-29.

3. Por medio de Moisés, Yah hizo pacto con Israel, para ser su Rey, y para que ellos fuesen Su pueblo. Y, este pacto, consiste en obedecer los diez mandamientos de la Ley de Moisés: «Y ÉL OS ANUNCIÓ SU PACTO, EL CUAL OS MANDÓ PONER POR OBRA; LOS DIEZ MANDAMIENTOS...» - Deut. 4:13.

4. El Pacto hecho por Yah con Su pueblo, es Eterno [y por tanto no puede ser cancelado, ni alterado]: «He entendido que TODO LO QUE DIOS HACE SERA PERPETUO; SOBRE AQUELLO NO SE AÑADIRA, NI DE ELLO SE DISMINUIRA...» - Eclesiastés 3:14

5. Independientemente de cual sea su religión, el hombre que rehúsa seguir a Moisés (dejando de obedecer los mandamientos del Pacto de su Ley), es un hombre soberbio y maldito: «REPRENDISTE A LOS SOBERBIOS; LOS MALDITOS QUE SE DESVÍAN DE TUS MANDAMIENTOS. Y, dejar los mandamientos de la Ley de Moisés, hace a su vez que el hombre se haga un impío, y que los alabe: «LOS QUE DEJAN LA LEY, ALABAN A LOS IMPÍOS...» - Prov. 28:4.

6. Al igual que sucede con todo delincuente que aun no se ha arrepentido, El impío que vive en rebelión a la Ley de Dios, no siente verdadera paz en su alma: «NO HAY PAZ, dijo mi Dios, PARA LOS IMPÍOS» - Isaías 57:21

7. Pero Yah no quiere que el impío sea maldito, ni que viva sin hallar la paz, sino que haga el bien ordenado en los mandamientos del Pacto, y se aleje del mal (es decir, de la desobediencia a los mandamientos). ¿Por que? Pues porque así obtendrá la paz que trae la promesa de Vida Eterna: «APÁRTATE DEL MAL, Y HAZ EL BIEN, Y VIVIRÁS PARA SIEMPRE» - Salmo 37:27. Es por esto que, la obediencia a los mandamientos del Pacto, es el todo del hombre- el supremo motivo de su existencia: «... TEME A DIOS, Y GUARDA SUS MANDAMIENTOS; PORQUE ESTO ES EL TODO DEL HOMBRE...» - Eclesiastés 12:13.

8. Nadie, fuera de Yah, puede dar Salvación al hombre, pues escrito esta: «... YO יהוה, Y FUERA DE MÍ, NO HAY QUIEN SALVE»- Isaías 43:11. Y también esta escrito en otro lugar, «PORQUE YO יהוה, Dios tuyo, el Santo de Israel, SOY TU SALVADOR...» - Isaías 43:3

9. Si el impío se arrepiente, y se convierte de su maldad (abandonando su desobediencia a los mandamientos del Pacto), puede rogar directamente a Dios, quien ha prometido perdonarle: «SI SE HUMILLARE MI PUEBLO, sobre el cual mi nombre es invocado, Y ORAREN, y buscaren mi rostro, Y SE CONVIRTIEREN DE SUS MALOS CAMINOS; entonces YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARÉ SUS PECADOS, y sanaré su tierra” - 2 Crónicas 7:14.

10. Reconcíliese hoy mismo con el Dios de Israel, haciendo la siguiente oración: “Oh Señor Yah, confieso que eres el único y verdadero Dios; que Moisés es tu siervo; que tu Ley es la Suprema y Eterna Verdad; que no hay otro Salvador fuera de ti; que Tu recompensas a los que obedecen tus mandamientos, y perdonas al que se convierte de su maldad [confesando sus pecados]. Perdona el pecado que he cometido, viviendo una vida de abierta rebelión a los mandamientos de tu Pacto. Te pido que vengas a mi vida, y te sientes en el trono de mi corazón, a fin de que seas mi Rey, y yo parte del Israel que te sirve. Ayúdame a escuchar y a obedecer los mandamientos que diste a tu siervo Moisés. Te ruego que me guíes, y me fortalezcas con tu santo espíritu, de modo que, al igual que el resto de Israel, pueda yo también transitar por el desierto de esta vida, haciendo tu voluntad, y no la mía. Te alabo, te glorifico, y te engrandezco, porque me has permitido hacerme parte de tu pueblo; y, al igual que hiciste con ellos, me guardaras hasta que llegue a la Canaán Celestial. Amen".





Why it is impossible to alter God’s Word?

Jewish Torah teaches us that the Creator personally wrote His Law upon the stone (the two stone tablets). What does it means? It means God's Law cannot be altered. It also means that the purest Divine revelation isn't the one written upon goat skins, nor even upon papyrus (both of which can be altered and/or destroyed); Why? Because The Creator chosed to write His Law upon Nature, and no man had a share in this process. Thus, the day mankind can alter the law of “Cause and Effect”, it will finally be able to alter Torah. The day mankind is able to alter the Law of “sowing and reaping”, it will be able to alter Torah. The day mankind can remove both the clouds and the moon from heavens, men will be able to alter Torah. The day mankind becomes capable of preventing the Sun from shining and rising in the horizon, they’ll be able to alter Torah. The day mankind can prevent light from conquering darkness, it would have annulled Torah. Why is this so? Simply because the totality of God’s revelation, can be understood by looking at the skies, and pausing to consider both the Laws as well as the order of Nature. How do we know that doing good will bring us good? By observing the law of sowing and reaping; if a man sows goodness, he will reap goodnes (he will be exalted), but if he sows evil, he will reap evil (he will stumble).
And how do we know evil is darkness, while goodness is light? Because a man cannot see with clarity (and threrefore stumbles), when surrounded by darkness, and this makes him anxious. But when surrounded by light, the man is at ease, since the light enables him to see with clarity, and without fear of stumbling. Therefore, the Torah of Nature teaches us that mankind must avoid the darkness of evil, and seek the light of goodness. How do we know that it is evil for man to “devour” (harm) his fellow man? Because the Torah written in Nature teaches that, even the wild (irrational) beasts, devour one another only for want of food (and not out of greed, power, or envy). Thus, it is unbecoming for human beings (which are superior to irrational beasts) to harm one another for vain and selfish reasons.
And how do we know that thanking God and singing His praises should have the priority on our daily living? Because the first thing birds (the most “elevated” of all irrational creatures) do in the morning, is to sing praises to their Creator. If irrational beings behave this way, how can rational human beings do any less?
How do we know that the best way to bring “life” unto the rest of the world is by “yielding good fruit” (doing what is good)? We know it from the trees, for they don’t go on missionary trips, neither do they go on preaching campaigns; They simply yield good fruit, and he who is hungry, and starving to death, can simply come and eat of it’s fruit, thereby receiving life.
In short, God chosed to personally write His will and Law in a Torah that can’t be altered, or cancelled, by any human being. This pure and unmarred Torah is the Law of Nature that the Universe displays. It is true that there have been other books (Torah of the Jews, Torah of the Gospels, Torah of the Quran, etc) written by men of God. These other books aspire to be a reflection of God’s personal Torah. But, any part of these books which denies, contradicts, or tries to supersede God’s own Torah, must be discarded [or be hold as no more than human commentary]. And any part of these books which is in full agreement with God’s Torah [as written in Nature] must likewise be considered the Word of the living God (blessed be Him).





El Dios de Israel, no espera que tengamos la teología correcta, sino la aptitud correcta

Si agradar a Dios dependiese de tener la teología correcta, cada individuo tendría que aprender personalmente todas y cada una de las sectas y religiones del mundo, antes de poder juzgarlas con objetividad. Tendría que aprender acerca de Sunni Islam, Sufi Islam, Ahmadiyyah Islam, Alevi Islam, Shia Islam, Cristianismo Católico, Cristianismo Copto, Griego, Ruso Ortodoxo, Evangélico Luterano, Evangélico Adventista, Metodista, Cientología, Cristianismo Presbiteriano, Pentecostés, Menonita, Bautistas, Discípulos de Cristo, Mita, El Mensaje de La Hora, Testigos de ,יהוהMormones, Judaísmo Ortodoxo, Judaísmo Reformado, Judaísmo Conservador, Chabad Lubavitch, Haredi, Karaita, Breslev, Kaballah, Samaritano, Mesiánicos, Netsaritas, Dos Casas, Israelitas Hebreos, Budistas, Hinduismo, Shintoísmo, etc, etc, etc. De nuevo, esta seria la única forma de evaluar la precisión teológica de todas y cada una de estas sectas y religiones. Desafortunadamente, la vida de ningún ser humano es lo suficientemente larga como para alcanzar tan ambiciosa meta. Y, esta casi demás, decir que el Creador del universo (bendito sea) no pudo haber pasado por alto un detalle tan importante. De así haber sido, no seria realmente el Creador (el Dios omnisciente), sino la invención de algún ser humano, tal y como lo son Zeus, Baal, Anubis, Atenas, o Vulcano.
Tampoco es posible que el Creador proceda de la manera anteriormente descrita, pues equivaldría a decir que un hombre puede "volver su rostro hacia Dios" (buscándolo con sinceridad de corazón), y no vivir lo suficiente como para lograr hallarlo (encontrando la correcta teología Divina). De hecho, esto seria insinuar que Dios se presta a un tipo de juego cruel, donde el Creador “se esconde” de aquellos que sinceramente le buscan, para después “avergonzarles” (condenarles) por no haberle encontrado. Esto es una idea mezquina y Satánica; pues niega la palabra de Dios, que dice: «Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón»- Jeremías 29:13. Y también dice en otro lugar: «Así ha dicho יהוה de los ejércitos: Volveos a mí, dice יהוהde los ejércitos, y yo me volveré a vosotros...» - Zacarías 1:3.
Así, agradar a Dios, no puede consistir en descubrir la teología correcta; tiene que ser algo que no este escondido de nosotros mismos; algo tan auto-evidente, que esta a los ojos de todo ser racional. Esto, que es evidente a todo ser pensante, es el deseo innato de recibir el bien; el deseo de ser respetados, honrados, y dignificados; el deseo de ser tratados con justicia, con misericordia, y con humildad. Cuando no se nos trata de esa manera, o cuando vemos que alguien no es tratado de esa manera, algo dentro de nosotros mismos nos dice que se esta haciendo algo malo, que estamos "errando al blanco", y que debemos rechazar esa extraviada conducta (los creyentes Hebreos llamamos a esto, "el yetzer ha-tov", o "impulso a hacer lo bueno"). Y esa aptitud de rechazar la mala conducta (resistir nuestro "yetzer ha-ra", o impulso a hacer lo malo), y querer en cambio someternos a la buena conducta (el yetzer ha-tov, o impulso a hacer lo bueno), es precisamente la verdad que agrada y complace al Creador.
Esa buena conducta a la cual nos alientan tanto la Torah como nuestro "yetzer ha- tov", esta sintetizada en los mandamientos, y se resume en renunciar a la maldad, para comprometernos con hacer el bien para el cual vinimos a este mundo: Reconocer, y ser agradecidos de nuestro Creador, no matar, no robar, no mentir, no calumniar, no adulterar, no fornicar, no codiciar lo que pertenece al prójimo, honrar a quienes nos dieron al vida, permitir un día de descanso para quienes nos sirven, etc. Así, quien se aparta (arrepiente) del mal, y se compromete con hacer lo bueno (guardando los mandamientos), goza de la misericordia Divina, y ha encontrado la verdad; como esta escrito: «... MUESTRO MISERICORDIA a millares, A LOS QUE me aman y GUARDAN MIS MANDAMIENTOS»- Éxodo 20:6. Y en otro lugar: «Tu justicia es justicia eterna, Y TU LEY (los mandamientos) ES (LA) VERDAD»- Salmo 119:142





The Infinite God of the Hebrew believers

The Torah says: «You are not to make for yourselves a carved image, or any kind of representation of anything in heaven above, on the earth beneath, or in the water below the shoreline. You are not to bow down to them or serve them; for I, יהוה your God, am a jealous God...» (Deut. 5:8-9). And then goes on to say: «Hear, Isra’el! יהוה our God, יהוה is One» (Deut. 6:4).
Why is this so important? Why can’t somebody say: “O.k., God is One, and I am Two!” Or, even better, “I am One, and God is Two!”? It can’t be said simply because it goes against the very heart of what the verse is trying to teach: That God’s esence is of such nature, that the former statements cannot ever be told truthfully. In other words, nobody can claim to be “outside” of God; nor to exist “outside” of God. God is everything there is, was, or will ever be. And Everyone [and everything] is contained “within” Him- Time, space, energy, matter, dimensions, life, death, mind, soul, ideas, good, evil, heaven, hell, existence, non existence, the past, the present, the future, etc.
And this explains why we can never properly make an image of God: because it would be impossible for a finite image to truthfully portray the infinite (it would have to be an image of everything there is [and isn’t] in all the universes!). Not only that, but a limited image would be tantamount to bear false witness against God, as a physical image is limited in time, space, dimension and existence, while the infinite God isn’t constrained by the law of cause and effect (time), space, dimensions, or even existance.
In fact, questions like, “Where is the Creator?”, “How old is the Creator?” “Can the Creator do this or that?” Or, “Does the Creator exist this way or that other way?” are meaningless, when applied to the infinite which contains within itself all the possibilities, and all the impossibilities; all possible universes, all possible time, all possible laws of physics; all possible forms of existence, as well as non existence.
And this is why one of the names given to God by the ancient Jewish sages was, “Ha Makom” (The Place). What place? That which is the ultimate source of everything; the place which, while containing everything, is contained nowhere else but within itself.





Todo esta en Dios

Todo esta “dentro” de Dios: la existencia, y la inexistencia; lo material, y lo espiritual; la vida, y la muerte; el gozo, y el sufrimiento; el cielo, y el infierno; la verdad, y la mentira; la justicia, y la injusticia; el bien, y el mal.
Hace sentido decir que hay bien en Dios. ¿Pero como explicamos el que exista mal en Dios? Lo explicamos aclarando que Dios utiliza el mal, como instrumento para el bien; y, lo que no es, como instrumento para lo que es. Por ejemplo, la Torah dice que, al principio, no había nada; pero Dios utilizo esto como excusa para hacerlo todo (“Creo Dios los cielos y la tierra”- Gen 1:1); dice que la Tierra estaba desordenada, y cubierta de oscuridad; pero Dios utilizo esto para llenarla de luz (“Y dijo Dios, sea la luz”- Gen. 1:3), y llenarla de orden (“Y separo Dios la luz de las tinieblas... E hizo Dios la expansión, y separo Dios las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión”- Gen 1:4&7).
La Torah dice que la Tierra estaba vacía, pero Dios utilizo esto para llenarla de vida (“Produzca la tierra hierba verde...”- Gen. 1:12. Y “Produzcan las aguas seres vivientes, y aves...”- Gen. 1:20). La Torah dice que no había hombre que labrase la Tierra (Gen. 2:5), pero Dios utilizo esto como excusa para formar al hombre (“Entonces Yah Dios formo al hombre del polvo de la Tierra...”- Gen. 2:7.
La Torah dice que era malo que el hombre estuviese solo (Gen 2:18), pero Dios utilizo ese mal, para darle una compañera (“Y de la costilla que Yah Dios tomo del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre”- Gen. 2:22).
En conclusión, la Torah enseña que, no importando cuanto mal pueda manifestarse en el Universo, al final Dios siempre utilizara ese mal (o aquello que falta) como una excusa para proveer el bien, así como para suplir la necesidad que corresponda. En otras palabras, si los hombres han creado un mundo de dolor e injusticia, es porque Dios habrá de utilizar eso como excusa para crear un mundo de paz y justicia; si hay enfermedad en el mundo, es porque Dios la utilizara para crear un mundo de salud; si hay falta de unidad, es porque Dios la utilizara para crear unión; y, si todos los hombres mueren, es porque Dios hará de esto la excusa para hacer que todos ellos resuciten.





¿Como saber cual es la voluntad de Dios para nuestras vidas?

La Torah (la Ley de Moises) contiene todo lo que el creyente necesita saber, a fin de comprender (a grandes rasgos) como guardar los mandamientos del Pacto, y cual es la voluntad de Yah para su vida. Así, cuando comienza a estudiar Torah, el creyente encuentra que, algunas cosas son evidentemente licitas (celebrar la pascua judía, dejar las esquinas de su cosecha para el bien de los pobres, honrar a sus padres, guardar el Shabbat, etc); mientras que otras son evidentemente ilícitas (no robar, no mentir, no practicar la usura, no fornicar, no ser altanero, no poner tropiezo ante el ciego, no maldecir al sordo, etc). Y, entre estos dos extremos, hay cosas que son dudosas; acerca de las cuales los sabios de Israel aun no llegan al total acuerdo. Algunas de estas cosas son: ¿Cual es la pronunciación exacta del Shem Ha Meforash (el Tetragramaton)? ¿Cuanto durara la era Mesiánica?, ¿Cuanto durara el castigo en Gehinnom?, ¿Quien (o que) es el Mesías?, ¿Volverán las diez tribus perdidas?, Etc.
El creyente maduro, pone a un lado lo que es dudoso, para poner su énfasis en cumplir aquello que es evidentemente licito (encarnando en si mismo el refrán que dice, “mas vale un pájaro en la mano, que ciento volando”). Pero, el creyente inmaduro, deja de lado aquello que la Torah hace claramente licito, para enfocarse en cambio en aquello que ha dejado incierto y dudoso (encarnado en si mismo el refrán que prohíbe “colar el mosquito, pero tragar el camello”). Es que, para el hombre que entiende el mensaje implícito de la Torah (no hagas mal a nadie, y haz lo bueno, pues un día Dios habrá de juzgarte, devolviéndote el mismo bien o mal que hayas obrado), resulta obvio que, seguir lo que la Torah ha hecho evidente, tiene prioridad sobre seguir aquello que ha dejado dudoso. Es decir, el honrar a nuestros padres, el tener misericordia del hambriento, el abstenernos de la mentira, de la usura, de la inmoralidad, y del oportunismo (cosas cuya recompensa la Torah garantiza que recibirán tanto Hebreos como gentiles, como muestra la historia de Job), es a los ojos de Yah (bendito sea) mucho mas importante que creer que fulano de tal es descendiente de una de las tribus perdidas de Israel; que fulano de tal (Jesús, Bar Koziva, Schneerson, etc) es el Mesías prometido; que el Shabbat podría a veces caer en un día distinto al día Sábado; o que el Tetragramaton debe pronunciarse de esta o aquella otra manera (Cosas cuya subjetiva naturaleza nos impide la certeza de saber si serán o no recompensadas).
La realidad es que, cuidar de las cosas que la Torah ha dejado dudosas, a cuenta de descuidar aquellas que ha dejado claramente evidentes, es como pretender “vencer a aquellos que corren a caballo, sin primero haber logrado vencer a los que corren a pie”. Es decir, si no podemos digerir (hacer nuestro) la pequeña idea de ser fieles a la verdad que es claramente evidente (como ordena el mandamiento, diciendo “no levantaras falso testimonio”), ¿como podemos proclamarnos custodios de aquellas verdades que ni siquiera son evidentes? Esto no es sino auto engaño, y soberbia; cosas por la cuales la ira de Dios viene sobre los hombres.
En resumen, si usted vive obedeciendo los diez mandamientos de la Ley (algo evidentemente licito); y aparece alguien ordenándole (en nombre de Dios) hacer algo que la Torah ha dejado dudoso (creer esta o aquella otra cosa; ir a este o aquel otro lugar; creer esta o aquella otra interpretación teológica; seguir este o a aquel otro personaje; o creer en este o aquel otro libro), sepa que Elohim no espera su ciega obediencia. A menos que sea usted un increíble profeta (a quien el Creador habla de forma clara y directa), vaya y consulte primero con los sabios de Israel, según ordena Dios en Deut. 17:8-11. Luego, haga lo que esos sabios (que son temerosos de Dios) le hayan aconsejado (siempre y cuando no menoscabe ni contradiga lo que la Ley hace claramente licito e ilícito).




Redención Paulatina

Un verso en la Escritura dice: "Migdol- la Salvación (Yeshuot) es de su Rey..." 2 Samuel 22:51, mientras que otro texto dice: "Magdil- la Salvación (Yeshuot) es de su Rey..." (Salmo 18:50). Tanto la palabra "migdol", como la palabra "magdil" vienen de la raíz Hebrea que significa "grande", o "agrandar", mientras que "Yeshuot" viene de la raíz Hebrea que significa "Salvación" (Yeshua). Al respecto, comenta el Rabino Yudan: Esto significa que la Salvación (Yeshua) no vendrá al pueblo de golpe, sino paulatinamente. ¿Y que significa el que este precedida por "magdil" (agrandar)? Pues que va creciendo lentamente ante el pueblo. Ahora ellos están inmersos en enormes sufrimientos, y cuando la Redención aparezca, si lo hiciese de golpe, no podrían soportarla. Por eso sucederá paulatinamente, creciendo de poco a poco. Es por esto que también se asimila a la aurora, como esta escrito: "Entonces tu luz se abrirá como la Aurora" (Isaías 58:8). ¿Y por que se asemeja a la Aurora? Pues porque no hay hora mas oscura que la que ocurre justo antes de que despunte la Aurora. Y si la luz del Sol resplandeciese repentinamente, los ojos de la gente no podrían tolerarlo. Por eso la Aurora surge y va iluminando lentamente, para luego aparecer la luz del Sol, de modo que nadie es dañado. Y esto es lo que significa el verso que dice: "Y el camino de los justos es como la luz de la Aurora"- Proverbios 4:18.





El Templo de Dios, y el Mesías

El Templo Hebreo de Jerusalén, era tipo y figura del corazón del hombre; el verdadero Templo de la Deidad: Siendo el Creador un Dios Santo (apartado de toda maldad), no puede morar en un Templo impuro- un corazón manchado por la inmundicia de la injusticia, la crueldad, y la arrogancia. ¿Como se purifica el Templo de Dios? Pues se purifica con agua- con el agua sagrada que son las lágrimas del arrepentimiento, y el quebranto. Y se mantiene puro con el frecuente uso de esa santa agua. En la antigüedad, tanto reyes como sacerdotes eran “ungidos” para su cargo por medio del aceite. Y, una vez hecho esto, se le adscribía a tal persona el titulo de “Mashiah” (palabra Hebrea que literalmente significa “ungido”). ¿Por que aceite? Pues porque el aceite no solo era de agradable consumo, sino que también era usado para curar las heridas, y para prevenir el mal olor (es decir, como desodorante).
Así, el propósito del aceite, era intimar que la persona ungida estaba ya sana; estaba libre de la inmundicia de los olores ofensivos; y estaba lista para ser de provecho a sus semejantes. Pero, esta limpieza y purificación externa [realizada con aceite], era solo un prototipo de una mas profunda y espiritual limpieza: la del corazón que es lavado con el agua pura del sincero arrepentimiento. No en balde narra la tradición Judía (Yoma 77b & 78a) que, una fina y pequeña fuente de agua, brotaba de la piedra que se hallaba en el lugar Santísimo del Templo [como intimando el agua que sale del corazón de piedra, una vez ha sido quebrantado]. Por eso dijo el profeta: “Y ESPARCIRÉ SOBRE VOSOTROS AGUA LIMPIA, Y SERÉIS LIMPIADOS de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Y os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; Y QUITARÉ DE VUESTRA CARNE EL CORAZÓN DE PIEDRA, Y OS DARÉ CORAZÓN DE CARNE» (Ezequiel 36:25-26).
De igual modo, el profeta predijo que, el río que sale del lugar Santísimo, dará vida [eterna] y sanidad [del pecado] a las naciones. Como esta escrito: «Y HE AQUÍ AGUAS QUE SALÍAN DE DEBAJO DEL UMBRAL DE LA CASA [DE DIOS] hacia el oriente, porque la fachada de la Casa estaba al Oriente. y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al mediodía del altar... Y díjome: ¿Has visto, hijo del hombre? Después me llevó, e hízome tornar por la ribera del arroyo. Y tornando yo, he aquí en la ribera del arroyo había árboles muy muchos de la una parte y de la otra. Y díjome: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán a la llanura, y entrarán en la mar: y entradas en la mar, recibirán sanidad las aguas. Y SERÁ QUE TODA ALMA VIVIENTE QUE NADARE POR DONDE QUIERA QUE ENTRAREN ESTOS DOS ARROYOS (dos arroyos, como intimando las lagrimas que brotan de nuestros dos ojos), VIVIRÁ: Y HABRÁ MUY MUCHOS PECES POR HABER ENTRADO ALLÁ ESTAS AGUAS, Y RECIBIRÁN SANIDAD; Y VIVIRÁ TODO LO QUE ENTRARE EN ESTE ARROYO» (Ezequiel 47:1, 6-9).
Es por esto que, cuando un hombre [o una mujer] derrama lágrimas de contrición y arrepentimiento [por su maldad], ya ha hayado la salvación, ha hayado al Mesías, y este ha entrado el Templo de su corazón; para purificarlo, y re-construirlo.





Judaísmo Universal, Pluralismo religioso, y Cristianismo

Un amigo Cristiano hizo en una ocasión el siguiente comentario: "El Judaísmo Universal, es algo muy bonito; pero, en lo que a fe concierne, Jesucristo es una figura demasiado grande como para descartarlo del modo que hace el Judaismo Universal. Aparte de eso, no creo que puedan garantizar por completo que la salvación no sea, tal y como dice el apóstol Pablo, el producto de confesar que Jesús es El Señor, y creer que El Padre le levanto de los muertos".
¿Que contestación da el Judaísmo Universal a este tipo de comentario? Nuestra contestación a este amigo cristiano, es que sea fiel a su conciencia. Si esta le dicta que la interpretación Cristiana de la Fe, es la correcta, debe seguir esa fe; si su conciencia le dicta que la salvación solo esta en creer que Jesús (shalom sea con el) es el Dios omnipotente, que vino al mundo para encarnarse y morir por los pecados de la raza humana; pues debe ser fiel a la fe Cristiana. Si es sincero y honesto, Dios sabrá recompensar su compromiso con lo que entiende ser la verdad.
Lo mismo aconsejamos a nuestros amigos musulmanes: si sus conciencias les dictan que la única forma de ser salvos es creer que no hay otro Dios fuera de Allah, y que Muhammad (shalom sea con el) es su profeta, deben entonces creerlo, y ser fieles a sus conciencias. El Creador sabrá recompensar su honestidad en seguir el sincero y honesto dictamen de sus conciencias. Lo mismo sucede con nosotros los Hebreos: habiendo invertido mas siglos que nadie estudiando la Torah, y teniendo el conocimiento mas intimo y preciso de la cultura, el idioma y la idiosincrasia de sus autores, tenemos el deber ético de seguir lo que nuestras conciencias dictan ser el producto de esos siglos de sincera y profunda investigación. Y esto no es otra cosa sino reconocer que la Torah no menciona a ninguna persona (sea judía o gentil) que halla incurrido en la ira Divina por rehusarse a creer en una particular interpretación dogmática.
Un buen ejemplo de esto es el relato acerca del rey Abimelec. La Torah dice que Avraham avinu fue a la tierra de Gerar, una tierra gobernada por el Rey Abimelec. Esta tierra era descrita en la Torah como “no habiendo temor de Dios en ella”. Para complicar las cosas, Abimelec decide tomar para si a Sarah, la esposa de Avraham. Entonces, Dios aparece a Abimelec en sueños, y le dice: “¡muerto eres!” ¿Por que incurre Abimelec en la ira Divina? ¿Seria acaso porque no tenia la teología correcta? ¿O seria quizás porque no creyó que habría de venir un gran Mesías (o profeta) que traería salvación al mundo? ¿Seria tal vez porque Abimelec practicaba una falsa religión? ¿O seria acaso porque no creía en el mismo Dios que creía Avraham?
La respuesta es ¡No! Dios no se molesto contra Abimelec por ninguna de estas causas. Si se airó contra el, fue solo porque Abimelec estaba a punto de hacer algo malo: acostarse con la mujer de su prójimo. Lo que desagrado realmente al Creador, no fue que Abimelec no creyera en la religión o en la teología de Avraham; fue que no viviera lo que es la expresa voluntad de Dios para el hombre: que haga solo el bien; que no adultere; que no oprima a nadie; que no tome lo que no le pertenece; que no mate; que no mienta; que no deshonre a sus padres; que no sea orgulloso. Esa fue la verdad Divina revelada a Israel; una verdad que transpira en todos y cada uno de los relatos, tanto de la Ley como de los Profetas.
Otro magnifico ejemplo de esto lo fue Faraón. Dios no se airó contra Faraón porque estuviese enojado contra la idolatría egipcia. Tampoco fue por que Faraón rehusara aceptar la religión o el Dios de los Israelitas. Lo que causo la ira del Creador, no fueron la teología ni la religión de Faraón; ¡fue su maldad! Fue que rehusó dejar en libertad a los esclavos Israelitas; negándose con ello a poner fin a siglos de injusta y despiadada opresión. Lo que enojo al Creador, fue que, en el proceso de exaltarse a si mismo, Faraón no solo estuvo dispuesto a ahogar a los infantes judíos, sino a pisotear la dignidad y el honor de millones de vidas humanas, hechas a imagen y semejanza del Creador. Cada vez que Faraón oprimía a algún esclavo, estaba indirectamente oprimiendo a Dios. Cada vez que atentaba contra la vida y el bienestar de algún esclavo, estaba simbólicamente atentando contra la vida y el bienestar de su Creador. Fue debido a estas obras de maldad, y no debido a alguna errada teología, que Faraón perdió progresivamente todo lo que poseía; hasta que, al final, perdió su propia vida.
¿Y que diríamos de Nabucodonosor y de su hijo? ¿Castigo Dios a Nabucodonosor por haberse negado a creer en la religión (o en la teología) de los cautivos Israelitas? ¡Absolutamente no! Si Nabucodonosor fue humillado, fue solo porque exalto su propia persona, haciendo una estatua de si mismo, y amenazo con quemar en el fuego a quien no la adorara. ¡Que ironía! En este relato, la Tanak nos muestra que fue Nabucodonosor (un rey pagano con ínfulas de grandeza) quien invento la idea de que, si no rendimos pleitesía a este o aquel otro hombre, terminaremos ardiendo en el fuego. En su sed de auto-exaltación, este extraviado rey estaba dispuesto a destruir a cualquier ser humano que no le rindiese la veneración y la pleitesía que codiciaba.
Y fue precisamente esta injusticia, y no su pobre teología, lo que le hizo incurrir en la ira divina. Por eso, cuando llega el momento de amonestarle, el profeta Daniel no exhorta al rey a convertirse al judaísmo, ni a creer en algún futuro profeta, o Mesías. No; lo que le aconseja es humillarse a si mismo, haciendo bien a aquellos que no estaban en una condición tan exaltada como la suya. ¿Por que? Pues porque Daniel sabia bien que, la manera de obtener el favor divino, no es creyendo en esta o aquella otra interpretación teológica; es haciendo bien al prójimo, y renunciando a todo tipo de orgullo y auto-exaltación. El verso dice así: “Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades haciendo misericordias para con los oprimidos, pues tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad”- Daniel 4:27.
Lo mismo sucedió con Belsasar, el “hijo” (nieto) del rey Nabucodonosor. Este rey se ensoberbeció a si mismo, tomando lo que era sagrado, y utilizándolo para honrar y enaltecer a quienes vivían una vida de inmoralidad (simbolizadas por sus concubinas) y de opresión (simbolizada por sus príncipes). Fue esta aptitud de orgullo e injusticia (y no ninguna falsa religión o teología) lo que encendió la ira de Dios contra Belsasar. El pasaje dice así: "El Altísimo Dios, oh Rey, dio a Nabucodonosor tu padre el reino y la grandeza, la gloria y la majestad. Y por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban y temían delante de él. A quien quería mataba, y a quien quería daba vida; engrandecía a quien quería, y a quien quería humillaba. Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en su orgullo, fue depuesto del trono de su reino, y despojado de su gloria. Y fue echado de entre los hijos de los hombres, y su mente se hizo semejante a la de las bestias, y con los asnos monteses fue su morada. Hierba le hicieron comer como a buey, y su cuerpo fue mojado con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place. Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto; sino que contra el Señor del cielo te has ensoberbecido, e hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus grandes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos; además de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste”- Daniel 5:18-23.
Curiosamente, el Maestro de Galilea (paz sea sea con el) predico esta misma verdad. En el evangelio de Lucas, capitulo diez y verso 25 al 28, se narra de un hombre que vino a Jesús para preguntarle de que forma podría ganar la vida Eterna. La respuesta que dio el Galileo, fue una sencilla, y directa. El pasaje dice así: “Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Él le dijo: ¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees? Aquél, respondiendo, dijo: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás”. Jesús le mostró a este hombre que la vida eterna se obtiene haciendo el bien prescrito en la Ley. Es decir, amando a Dios y a nuestro prójimo. Y esta casi demás decir que, el que ama a su prójimo, lo demuestra tratándole con justicia, con misericordia, y con humildad.
Quien ama a su prójimo, se abstiene de robarle, de matarle, de mentirle, de adulterar con su mujer, de oprimirle, de hacerle sufrir, de deshonrarle, o de hacerle mal. En fin, quien ama a su prójimo, le trata con la misma deferencia que desearía para si mismo. Por eso Jesús resumió la Ley diciendo: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la Ley y los Profetas”- Mateo 7:12. Es precisamente debido a este llamado Divino a comprometernos con hacer el bien, que Jesús postulo que, aquel hombre rico, que no tuvo misericordia del enfermo Lázaro, termino siendo enviado al tormento del Hades. El verso dice así: “.... y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Avraham, y a Lázaro en su seno”- Lucas 16:22-23.
¿Se perdió aquel hombre rico por no haber tenido la teología correcta? ¿Se perdió por no haber creído que Jesús era el Mesías? ¿Se perdió por no creer en el profeta que habría de venir? ¡No! Si el rico “se perdió”, fue porque hizo lo malo; porque no tuvo misericordia de aquel prójimo que sufría; se perdió porque no dio de comer a su prójimo hambriento, ni dio de beber a su hermano sediento; se perdió porque se exalto a si mismo, procurando solamente su propio bienestar.
Por esto es que, describiendo a aquellos que habrán de heredar la vida eterna, Jesús aclaro que no serán aquellos que saben quien es el Mesías, ni aquellos que siguen la religión (o la teología) correcta; no serán quienes siguen al profeta correcto, o siguen la Escritura correcta; serán aquellos que hicieron bien a su prójimo, y fueron humildes; serán aquellos que dieron de comer al hambriento, que dieron de beber al sediento; que cubrieron al desnudo; que visitaron al enfermo, que vinieron al preso.
El verso dice así: “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que, en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”- Mateo 25:34-40.
Así, no es que el Judaísmo Universal no otorgue a Jesús (paz y bendicion sean con el) la importancia que, como figura histórica y religiosa merece; Es que entiende que Jesús fue un creyente Hebreo, y que lo que en realidad predico, no fue lo que al presente conocemos como “Cristianismo”. La predica de Jesús, fue la ética de la antigua religión Hebrea. Esta postulaba que, lo que Dios pide del hombre, no es que crea en un dogma teológico particular, sino que abrace el estilo de vida ético y moral que espera Dios de sus Criaturas. Este es uno de compromiso con hacer el bien, y con renunciar a toda forma de orgullo y auto-exaltación. Esta es, en la conciencia del creyente Hebreo, la única y verdadera religión. El resto, es solo comentario.





What is God?

Hebrew understanding of God is a little more complicated than what most Christians, Muslims, or even atheist imagine. In a nutshell, God is described as “Ein Sof”, a word loosely translated as “the Limitless” (Infinite). Also, God is called “Ha Makom”, a word translated as “The Place”; what Place? the place inside which our whole Universe is located. Thus, Hebrew religion compares God to an infinite man; a man so incredibly huge, that our own universe (and everything contained in it) is just a subatomic particle, contained within one of God's atoms, contained within one of God's molecules, contained within one of God's cells, contained within one of God's organs, contained within God's "body". And, just like the subatomic particles of our own body spontaneously come into and out of existence (without affecting the well being of the whole body), even if we humans were capable of the worst kind of evil (destroying our whole universe), it wouldn’t affect God’s existence in the slightest amount. Also, being so infinitely large, God would encompass our whole universe (which is only one of the subatomic particles of His "body"), without actually being in our universe (or even existing inside of it!). There’s more! God wouldn’t be that infinitely large (physical) body, but rather the non physical “thing” (or “soul”) that lies beyond that body, and powers it.
Again, the Hebrew sages knew the former was only a crude comparison; God is much more! In other words, God isn’t just "a Big glorified human”; He’s infinitely more! God doesn’t have a limited form, nor does He shares our physical limitations within time and space, as time and space are also "inside" of Him. One example of this might be that a human being isn’t aware, and cannot control, what’s going on inside his cells (let alone inside his subatomic particles!). But, although infinite, God knows exactly what’s going on everywhere, and has final control of everything. That’s why Hebrew believers praise their God, because He is indeed an Awesome thing.
Still, why is this view despised by the general population? Well because, it implies we human beings are so infinitely small that, compared to the Creator, both our existence as well as our realm of existence, amounts to little more than nothing. And, it goes without saying that, our so called “science”, amounts to even less. But man loves to fancy himself of being a great thing!; he considers himself great enough to be the measuring standard for all kind of perfection; so great as to be certain that his so called "science" qualifies to be the absolute standard of truth and morality. Man’s arrogance conveniently makes him forget that, in the final analysis, he is little more than a talking and walking leather bag, full of excrement, and urine. He forgets that his great “science” can’t yet cure aging, death, or even a common cold. He forgets that the squid (a dumb beast) can become invisible within it's sea environment; thus displaying a far more advanced technology than what we humans have (yet the humble squid knows of no pride, nor arrogance!).
So, God's existence isn’t humanity's real problem; it's humanity's unwillingness to come to terms with it’s true place in life; a place where kindness springs from the humility of recognizing we are not the infinite God, but rather a small, finite, and insignificant part of the Universe. You claim there’s no such fantastic thing as a God??? Well, if we pause, and consider the reality of the fantastic scale of the Cosmos, we would be forced to conclude that, only the fantastic, is likely to be real.





El Milagro de la obediencia a los mandamientos

Cuando un hombre cree en los mandamientos de Yah, y somete su alma a la obediencia de ellos, se obra en ese hombre un milagro tan grande como el de la creación del alma de Adam. ¿Y la prueba de ello? Pues Naamán, quien creyó lo ordenado por Dios, y procedió a sumergirse siete veces en el Jordán. Y, ¿Por que siete? Pues porque el siete tipifica el acto de completar una nueva creación, como esta escrito: “Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo...”- Génesis 2:2. Es decir, cuando Naamán sometió su alma a la obediencia de lo ordenado por el Creador (sumergiéndose siete veces en el Jordán), una nueva vida fue creada dentro de el, tal y como sucedió durante la creación de Adam; En otras palabras, ¡Naamán volvió a nacer! Por eso dice la Escritura: “... entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño (recién nacido), y quedó limpio” - 2 Reyes 5:14.



«Si vives suficiente tiempo en el fango, dejaras de percibir las manchas; y si vives suficiente tiempo entre la basura, dejara de apestarte lo podrido; Es que ya no veras las cosas como son, sino como ahora eres. Así, debes alejarte tanto del fango, como de la basura (la chabacanería y la inmoralidad), y acercarte a la perfumería (aquellos lugares donde realmente se enseña a imitar el ejemplo de nobleza, limpieza, justicia, misericordia, y humildad que para sus criaturas modela el Creador)»




Dios permite que el Hombre escoja [con sus obras] tanto su castigo, como su recompensa

Hay en la Torah (la Escritura Hebrea) una verdad que resalta por su sabiduría y justicia. ¿Cual verdad? Pues que el Creador no habrá de juzgar arbitrariamente a nadie. Es decir, no enviara personalmente a nadie al cielo, ni tampoco al infierno. En cambio, la manera en que lleva a cabo su Juicio, es hacer que el Universo (que no es sino uno de sus muchos sirvientes) cumpla la Ley Divina que le obliga devolver a cada uno el mismo "cielo" (o el mismo "infierno") que con sus obras haya escogido (ley de siembra y cosecha). Como dice la Escritura que sucedió con el rey Agag, cuyo “infierno” fue ser destruido por la espada: "Como tu espada ha matado a los hijos de muchas madres, ahora tu madre se quedará sin hijos. Y Samuel cortó (con su espada) a Agag en pedazos, delante del Señor (cumpliendo así el juicio Divino) en Gilgal" - 1 Samuel 15:33. Lo mismo dice la Escritura que sucedió con Adoni-bezec, quien fue castigado con el mismo mal que escogió hacer a su prójimo, como esta escrito: «Y hallaron a Adoni-bezec en Bezec, y pelearon contra él; y derrotaron al cananeo y al ferezeo. Mas Adoni-bezec huyó; y le siguieron y le prendieron, y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies. Entonces dijo Adoni-bezec: Setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, recogían las migajas debajo de mi mesa; como yo hice, así me ha pagado Dios. Y le llevaron a Jerusalén, donde murió» (Jueces 1:5-7). De igual modo se dijo de Babilonia, que seria recompensada de acuerdo a sus obras: "Haced juntar contra Babilonia flecheros, a todos los que entesan arco; acampad contra ella alrededor; no escape de ella ninguno; pagadle según su obra; conforme a todo lo que ella hizo, haced con ella; porque contra Yah se ensoberbeció, contra el Santo de Israel" - Jeremias 50:29.
Es por esta razón que, todo hombre sabio, debe comprometerse con "sembrar" el bien ordenado por El Creador en las dos tablas de piedra (los diez Mandamientos), asegurando así su bienestar futuro.



¿Espera Dios la obediencia perfecta de su Ley?

La noble fe Cristiana, postula que la “recompensa” prometida para los que cumplen la Ley (los mandamientos), solo se obtiene si el hombre es capaz de guardar todos los mandamientos. Y, citan como justificacion el texto que dice: «Y les di mis estatutos, y les hice conocer mis decretos, por los cuales el hombre que los cumpliere vivirá» -Ezequiel 20:11. También aducen que, el hombre que viola tan solo uno de los mandamientos, ya se hace culpable de violarlos todos, como esta escrito: «Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la Ley» -Santiago 2:11. Finalmente, el Cristianismo reclama que, como la Biblia dice que no hay hombre que nunca peque («Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque»- Eclesiastés 7:20), podemos concluir con seguridad que nadie puede “obtener la vida (eterna)” confiando en el merito de su perfecta obediencia a la Ley; pues, en la practica, nadie es capaz de lograrlo. Así, nuestros hermanos cristianos concluyen que Dios se vio forzado a proveer a la raza humana un camino alterno de salvación; a saber, la gracia de creer en la redención efectuada por el derramamiento de la sangre del Nazareno (la paz y la bendición de‫ יהוה‬ sean con el). ¿Cual es el problema con esto? Pues que, aunque aparenta ser una hermosa y sencilla verdad, no es sino una ilusión; una fantasía ingeniosa; una que, al igual que el famoso arte callejero (street art), pretende incluir en nuestro panorama una dimension que, cuando se examina desde otro angulo, resulta ser inexistente.

El siguiente relato aclara lo que intentamos decir: Durante el primer siglo de la era Cristiana, hubo entre los Judíos un venerado rabino, llamado Rabban Gamaliel (posiblemente, el maestro de Saulo de Tarso). Se cuenta que, cada vez que Rabban Gamaliel leía el texto del Salmo 15:5, procedía a romper en lágrimas. El pasaje dice así: «... el que hace estas cosas, no resbalará jamás». ¿Por que lloraba el Rabino Gamaliel? Pues porque creía que el Salmo implicaba que, la promesa de seguridad eterna (no resbalar jamas), era solo para quienes obedecieran todos los mandamientos listados en el Salmo (no para aquellos que fallaran en cumplir alguno de ellos). Un día, oyendo la interpretación que hacia Rabban Gamaliel, el Rabino Akiva le cito el original Hebreo del pasaje que se encuentra en Levítico 18:24. Akiva le dijo: «De acuerdo a tu lógica, el pasaje que dice: “... no os amancillaréis en todas estas cosas...”, tendría que interpretarse como que, para que un hombre se amancille, tendría que cometer todos los pecados allí enumerados. Pero que, si tan solo comete uno de aquellos pecados, no se amancillaría. Sin embargo, la realidad es que, en ese pasaje, la expresión “en todas estas cosas” significa que, si el hombre comete una sola de las desobediencias allí nombradas, es como si las hubiera cometido todas. Así también en el Salmo 15:5, la expresión “todas estas cosas” significa que, si el hombre obedece uno de los mandamientos allí enumerados, es como si los hubiese obedecido todos».

La Escritura Hebrea confirma la anterior enseñanza, pues postula que el favor que extiende Dios a sus siervos, no esta basado en pasadas acciones y aptitudes; sino en sus aptitudes y obras presentes. Es decir, si el hombre que obedece los mandamientos, decide un día rebelarse y violarlos, su pasada obediencia y sumisión no le cualifican para continuar gozando del favor Divino. Por otro lado, si el hombre vive en rebeldía y desobediencia, pero decide tomar una aptitud de arrepentimiento y obediencia, su pasada desobediencia a los mandamientos no le impide alcanzar de nuevo el favor de Dios. Como esta escrito: “Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. TODAS LAS TRANSGRESIONES QUE COMETIÓ, NO LE SERÁN RECORDADAS; en su justicia que hizo vivirá...”- Ezequiel 18:21-22. Y en otro lugar: “Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo según el derecho y la justicia, hará vivir su alma. Porque miró y se apartó de todas sus transgresiones que había cometido, de cierto vivirá; no morirá...CONVERTÍOS, Y APARTAOS DE TODAS VUESTRAS TRANSGRESIONES, Y NO OS SERÁ LA (PASADA) INIQUIDAD CAUSA DE RUINA”- Ezequiel 18:27-28&30. Y también mas adelante: “cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; si él se convirtiere de su pecado, e hiciere según el derecho y la justicia, si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá. NO SE LE RECORDARÁ NINGUNO DE SUS PECADOS QUE HABÍA COMETIDO; hizo según el derecho y la justicia; vivirá ciertamente” - Ezequiel 33:14-16




Por cuanto, el que acostumbra hacer lo bueno, es bueno; Y, el que acostumbra hacer lo malo, es malo...
Por cuanto, el que acostumbra actuar de forma inmoral, es inmoral; Y, el que acostumbra actuar de forma moral, es moral...
Por cuanto, el bueno y moral, representa a Israel [los hijos de Dios]; mientras que el malo e inmoral, representa a las Naciones de Canaan [los hijos de Ha Satan]...
Por cuanto, Dios ordeno a Israel pelear contra las Naciones de Canaan, a fin de someterlas...
Por tanto, los hijos de Dios no deben someterse a los hijos de Satan, sino que [al igual que hicieron los Macabeos] deben luchar por someterlos



No podemos servir a mas de un Creador

Si bien es cierto que (según los escritos Cristianos) Jesús de Nazaret (la paz y la bendición de ‫ יהוה‬sean siempre con el) nació, vivió, y murió como judío, no es menos cierto que, el contenido de su mensaje, fue uno de naturaleza universal. Este mensaje, no es otra cosa sino la verdad implícita de la fe Hebrea de nuestro padre Avraham: el que, en un sentido espiritual, todos llevamos dentro de nosotros un Caín, y un Abel; un Faraón, y un Moisés; un Ha Satan, y un Mesías; un impulso a hacer lo malo, y un impulso a hacer lo bueno; un Judío, y un gentil. Y que, cuando nos arrepentimos de nuestra infracción a los mandamientos Divinos, nuestro impulso a hacer lo bueno vence a nuestro impulso a hacer lo malo; y, nuestro Judío interior, vence a nuestro gentil interior, liberándonos así del exilio espiritual en el cual se hallaba nuestra alma. Jesús enseño que, cuando nos afanamos mas por las necesidades temporeras, que por las necesidades eternas, nuestro gentil interno ha vencido a nuestro Judío interno, como esta escrito: “No os afanéis, pues, diciendo ¿Que comeremos, o que beberemos, o que vestiremos? PORQUE LOS GENTILES (QUE MORAN DENTRO DE VOSOTROS) BUSCAN TODAS ESTAS COSAS; PERO VUESTRO PADRE CELESTIAL (EL PADRE DEL PUEBLO JUDÍO QUE LLEVAIS EN VUESTRO INTERIOR) SABE QUE TENEIS NECESIDAD DE TODAS ESTAS COSAS. Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia (¡no os dejéis vencer por vuestro gentil interno!), y todas estas cosas os serán añadidas” - Mateo 6:31-33. De la misma manera, Jesús enseño que, cuando rehusamos hacer la paz con nuestros semejantes, esa conducta hace que el gentil que mora en nosotros lleve cautivo (o “venza”) a nuestro Judío interno. Como esta escrito: “POR TANTO, SI TU HERMANO PECA CONTRA TI, VE Y REPRÉNDELE ESTANDO TÚ Y ÉL SOLOS; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere (es decir, si rehusare reconciliarse contigo), toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la congregación; Y SI NO OYERE A LA CONGREGACIÓN, TENLE POR GENTIL Y PUBLICANO (es decir, asume que el Judío que mora en el interior de ese hermano, esta cautivo por los gentiles que en el habitan)” - Mateo 18:15-17.
Así, todo hombre que procede al sincero arrepentimiento, comprometiéndose con hacer a otros el bien prefigurado en los Diez mandamientos, no solo se hace espiritualmente Judío, sino que recibe la esencia misma de la Ley, así como el perdón de sus pecados, y el favor de su Creador. Esta es la razón por la cual es Galileo es citado diciendo: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque ESTO ES (LA TOTALIDAD DEL MENSAJE DE) LA LEY Y LOS PROFETAS”- Mateo 7:12.
Desafortunadamente, en la noble fe Cristiana, este mensaje ha quedado oculto detrás de docenas de cartas y epístolas que, tratando de "aclarar" (para beneficio de los gentiles) el Judaísmo Universal de Jesús, terminan finalmente negándolo, al postular que: «... si por la Ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo»- Gálatas 2:21. La realidad es que, si fuésemos a juzgar con justicia, tendríamos que admitir la validez del argumento contrario: "Si por la gracia (y no por las buenas obras) fuese la justicia, entonces por demás sufrió Job la perdida de sus hijos; por demás dejo Avraham su tierra y su parentela; por demás murió Urías Heteo; por demás murió Nabot de Jezreel; por demás sufrió David la persecución de Saúl; por demás murieron los sacerdotes de Nob; por demás fue echado Daniel en el foso de los Leones; por demás predico Jonás arrepentimiento a los Ninivitas...". En su ceguera espiritual, nuestros amados hermanos Cristianos no logran ver lo que esta claramente expuesto ante sus propios ojos: que, si la vida de obediencia a los mandamientos Divinos que caracterizo al Nazareno, le permitió alcanzar la resurrección de entre los muertos, fue para demostrar que, todo aquel que muestre ese mismo compromiso con los mandamientos, gozara algún día de una similar resurrección. ¡Pero no!, el liderato Cristiano no puede aceptar esta verdad, pues implicaría que es posible obtener la misma victoria que obtuvo el Nazareno (siendo así semejantes a el), sin tener que vernos forzados a abandonar la fe Judía que profesaron nuestros ancestros; Y, esto, simplemente no puede ser aceptado, pues restaría gloria y merito a la figura del hombre que el Cristianismo adora como supremo Dios. Fue por este motivo que el Cristianismo comenzó a postular la extraviada idea de que, para que nuestra obediencia a los mandamientos fuese agradable al Creador, esta tenia que ser absolutamente perfecta; pues de otro modo no serviría de nada, ya que no proveería garantía alguna de recompensa (salvación). Esta postura teológica, sirve bien al propósito de exaltar la figura del Nazareno, pues permite a nuestros hermanos Cristianos reclamar que solo Jesús pudo guardar perfectamente la Ley; algo que, según alegan, ningún otro hombre podrá jamas lograr.
¿Entiende usted el problema con todo esto? En su sincero (pero extraviado) deseo de atribuir méritos (dar pleitesía) a la figura del Nazareno, el Cristianismo termina adscribiéndole faltas (blasfemando) al Creador. Tratemos de explicarlo con un sencillo ejemplo: Imagine que usted trabaja en una fabrica , donde construye sillas para personas impedidas. Suponga en adición que su trabajo demanda que permanezca en pie doce horas diarias, a fin de cumplir su tarea mensual de producir 613 sillas. Un día, cuando pasa usted a recoger su salario mensual, encuentra que su jefe rehúsa pagarle salario alguno. Cuando pide una explicación, su jefe le informa que usted fallo en cumplir perfectamente lo que se le había ordeno, pues echo a perder 2 de las 613 sillas . Usted pide al jefe que sea justo, procediendo a pagarle el dinero correspondiente a la labor por las 611 sillas que en efecto fueron correctamente construidas; pero su jefe insiste en decirle que, el error cometido en la construcción de las dos sillas defectuosas, anula completamente cualquier recompensa por las sillas que fueron correctamente construidas. ¿Que pensaría usted de ese jefe? ¿Lo consideraría usted un jefe noble, justo, y compasivo? ¿O pensaría usted que es un jefe injusto, cruel, y ladrón? ¿Que si ese jefe fuese Dios? Imagine usted que pasa cuarenta años de sus vida haciendo bien a su prójimo: no le roba, no le mata, no le miente, no adultera con su mujer, no codicia nada de su prójimo. Usted es un hijo que honra a Dios y a sus padres; una persona humilde, y de integridad; que se compadece de los que sufren; que alimenta al hambriento, que da de beber al sediento, que cubre al desnudo, y que perdona a quienes le ofenden. Entonces, usted muere; y, cuando se encuentra ante su Creador, este rehúsa darle recompensa alguna por el bien que realizo durante su vida. Cuando pregunta cual es la razón de tan injusto trato, el Creador le informa que usted fallo en cumplir perfectamente sus mandamientos: que no siempre dijo toda la verdad, que en alguna ocasión se enojo con su mujer; que en algún momento no escucho el consejo de sus padres, o que en algún momento admiro la belleza de una mujer distintas a la suya. ¿Que pensaría usted de ese Creador? ¿Lo consideraría usted un dios de perfecta justicia, misericordia, y compasión? ¿O le consideraría un dios injusto, sin misericordia, y cuya ética y moralidad son cuestionables? ¿Entiende ahora cual es el problema? El problema es que, en su ciego anhelo de hacer que las masas rindan pleitesía al Galileo (un hombre de carne y hueso) el Cristianismo esta dispuesto a (sucintamente) adscribir faltas éticas y morales a Yah El Creador (bendito sea). Y, esta aptitud, no es otra cosa sino inmoral idolatría. Por eso, quienes predicamos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, enfatizamos que, no importando cuan grande creamos haber sido esta o aquella otra persona (Moisés, Jesús, Shimon Bar Yohai, Muhammad, Maimónides, Baal Shem Tov, Breslev, Schneerson, la madre Teresa de Calcuta, etc), nadie fuera de Yah ‬merece ser servido y temido, pues la Escritura dice: “A יהוה tu Dios temerás, y a El solo servirás...” - Deut. 6:13. ¿A quien dice el pasaje que debemos temer y servir? ¿A Avraham? ¿A Moisés? ¿A Jesús? ¿A Muhammad? ¿A Elena G. De White? ¡No! La Escritura ordena que adoremos solamente a aquel Dios cuyo nombre es Yah ( יהוה ), el Dios que libro a Israel de la esclavitud egipcia. En el momento en que pensamos que alguien (o algo) fuera de ‫ יהוה‬es digno de recibir la misma pleitesía que Yah, hemos caído en el pecado de idolatría, pues no podemos servir a dos señores, sin terminar siendo infieles a uno de ellos: «Yo ‫ ;יהוה‬este es mi (único) nombre; y a otro no daré mi gloria...»- Isaías 42:8




«No importando si es Judio, o Gentil; Cristiano, o Musulman; a los ojos de Dios, el hombre que rehusa guardar los (diez) mandamientos, es un hombre soberbio y maldito. Como esta escrito:

"Reprendiste a los Soberbios, los Malditos que se desvían de tus mandamientos"
(Salmo 119:21)»



Ningun Hombre puede ser El Creador

La noble tradición Cristiana, afirma que Jesus de Nazaret (la paz de Yah sea con el) es el Creador del Universo; el Dios de Avraham; aquel Dios que entrego la Ley a Israel, por mano de Moisés su siervo, allá en la cima del monte Sinaí, Como enseñan los siguientes textos Cristianos:

  • “YO (JESÚS) Y EL PADRE UNO SOMOS”- Juan 10:30
  • “Entonces Tomás respondió y le dijo (a Jesús): ¡Señor mío, y DIOS MÍO!”- Juan 20:28
  • “Mas del Hijo (es decir, de Jesús) dice: TU TRONO, OH DIOS, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino”- Hebreos 1:8.
  • “Y TODOS EN MOISÉS fueron bautizados en la nube y en el mar... y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque BEBÍAN DE LA ROCA ESPIRITUAL QUE LOS SEGUÍA, Y LA ROCA ERA CRISTO”- 1 Cor. 10:2-4 (segun Genesis 49:24, la Roca de Israel no era otro sino el mismo Yah, bendito sea)

En adicion a afirmar la Divinida de Jesus, la noble tradición Cristiana afirma que el Nazareno (p.s.c.e.) es la imagen visible del Dios invisible, como esta escrito: "Cristo es la imagen visible del Dios invisible"- Colosenses 1:15.
Tambien reclama que, "toda la plenitud de la Deidad" (todos los atributos Divinos), habitaron en el Nazareno, como esta escrito: "“Porque EN ÉL (JESÚS) HABITA CORPORALMENTE TODA LA PLENITUD DE LA DEIDAD”- Colosenses 2:9.
De este modo, si el Creador posee una imagen fisica, esa imagen tiene que por fuerza ser la imagen de Jesus; y si tiene un cuerpo fisico, tiene que por fuerza ser el cuerpo de Jesus. Pero, ¿como dicen los Evangelios que era el cuerpo del Nazareno? ¿Cual era su naturaleza? Pues, para sorpresa nuestra, el relato Cristiano afirma que, tanto antes como despues de su resureccion, el cuerpo del Nazareno fue un cuerpo fisico- un cuerpo compuesto de carne y hueso, como esta escrito: “Mirad mis manos y mis pies (el lugar en donde estuvieron los clavos), que yo mismo soy; palpad, y ved; porque UN ESPÍRITU NO TIENE CARNE NI HUESOS, COMO VEIS QUE YO TENGO”- Lucas 24:39.
Finalmente, el relato evangelico indica que, luego de resucitar, el Dios que poseia la imagen de un hombre, asi como un cuerpo de carne y hueso, subió al cielo, para sentarse en el trono de la Deidad. Como esta escrito: “Y mire, y VI QUE EN MEDIO DEL TRONO, y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, ESTABA en pie UN CORDERO COMO INMOLADO...”- Apoc. 5:6. Y también dice en otro lugar: "... EL CUAL, SIENDO el resplandor de su gloria, y LA IMAGEN MISMA DE SU SUSTANCIA, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, HABIENDO EFECTUADO (EN LA CRUZ) LA PURIFICACIÓN DE NUESTROS PECADOS por medio de sí mismo, SE SENTÓ A LA DIESTRA DE LA MAJESTAD EN LAS ALTURAS”- Hebreos 1:3.

En resumen, el Cristianismo postula que El Creador es un hombre (cuyo nombre es Jesús). Y, siendo un hombre, el Creador posee una imagen física, así como un cuerpo de carne y hueso. Esta imagen, o cuerpo Divino, esta sentado en un trono localizado en los cielos. Así, cuando el cristiano se inclina (para adorar a Jesus), esta en efecto inclinándose ante la imagen de un hombre de carne y hueso; una imagen puesta en un trono, que esta a su vez en los cielos.
Pero, el creyente judío, no puede aceptar nada de esto, pues implicaria que el hombre no esta hecho a imagen y semejanza del Creador; sino que, es el Creador, quien esta hecho a imagen y semejanza del hombre; como si el hombre (¡y no El Creador!) fuese la medida de todas las otras cosas. En adición, esta repugnante idea, niega lo enseñado por el Dios de Israel (el único y verdadero Dios). Es que, habiendo creado (de la nada) todas las cosas, ninguna cosa puede en justicia representar al Creador; Y, el pretender así hacerlo, seria levantar un falso testimonio. ¿Cual seria ese falso testimonio? Pues que, esa cosa que utilizamos para representar al Creador (una estrella, un becerro, una paloma, un trono, una roca, un hombre, una mujer, un cuerpo físico, un pedazo de carne, una cantidad de huesos, una cantidad de espacio, una cantidad de tiempo, etc), es también eterna (es decir, es también una Divinidad); y, esto, es inaceptable, pues seria negar el monoteísmo enseñado en la Ley, el cual postula que hay una sola cosa que nunca tuvo un principio: יהוה El Creador.
Es que, si es cierto que el Dios de Israel siempre ha existido en la forma de un hombre como lo fue el Nazareno [un hombre que ve, que oye, que habla, y que posee un cuerpo físico (un cuerpo de materia, que a su vez existe en tiempo y espacio)], entonces el sentido común no deja otra opción que no sea concluir que el Dios de Israel no es realmente el Creador de todas las cosas; pues obviamente no creo la forma, la visión, la audición, el habla, el tiempo, el espacio, ni tampoco la materia [ya que todas estas cosas han co-existido eternamente con El].
La anterior, es precisamente la teología que Moisés quería que los Israelitas despreciaran; la teología de paganos como el Griego Aristóteles, que postulaban que el Universo es Eterno; es decir, que la materia, el tiempo, y el espacio, no requieren de un Dios Creador, pues han existido eternamente; y, este atributo de eternidad, hace que el Universo (y la materia contenida dentro de el) sea en si mismo una deidad. Desafortunadamente, esta burda y pagana teología, conduce inevitablemente al culto de las criaturas (con sus vicios y defectos morales), en vez de al Creador, que es moralmente perfecto y sublime. Y, es por esto que, no importando cuantos milagros y prodigios se le adscriban al maestro de Galilea (la paz y la bendición de יהוה sean con el), el judío que conoce a fondo la Ley, no tiene otro remedio que rechazar el dogma Cristiano que le proclama ser el Creador.
Lo hasta aquí dicho, también explica la razón por la cual el primer mandamiento dado por Dios a los Israelitas, fue que creyesen en la existencia de una sola deidad (es decir, de una sola cosa que nunca tuvo principio- יהוה el Creador); y tambien fue la causa de que, el segundo mandamiento, fuese que se abstuviesen de representar a יהוה por medio de imagen alguna, y se abstuvieran de inclinarse ante tal imagen: “Yo soy יהוה tu Dios, que te saque de tierra de Egipto, de casa de servidumbre (del servicio a Faraón, un hombre extraviado e inmoral, que reclamaba ser Dios). No tendrás dioses ajenos delante de (o, “en adición a”) mi. No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que esta arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinaras a ellas, ni les servirás; por que yo (y no esa imagen) soy יהוה tu Dios; fuerte (pues no tengo necesidad de nada, ni de nadie); celoso (pues no comparto mi gloria con nada, ni con nadie)...” - Deut. 5:6-9.
Es también por esto que la Tanak (Escritura Hebrea) afirma de modo categórico que Dios no es un hombre; como enseño Moisés nuestro maestro, cuando dijo: “Dios no es hombre, para que mienta (reclamando para si mismo la pleitesía del Gran Rey, cuando esa pleitesía en realidad esta destinada a pasar a su hijo heredero); ni hijo de hombre, para que se arrepienta (es decir, para que, como “Dios hijo” tenga una voluntad distinta a la del “Dios Padre”, viéndose así obligado a arrepentirse de diferir con su Padre Dios)”- Números 23:19. O, como también dice en otro lugar: “... EL QUE ES LA GLORIA DE ISRAEL no mentirá, ni se arrepentirá, porque NO ES HOMBRE para que se arrepienta...”- 1 Samuel 15:29.
La realidad es que יהוה (El Rey del Universo) no tiene literalmente un hijo, con el cual tenga que compartir su gloria (la pleitesía de sus criaturas); ni tampoco tiene un Padre, al cual tenga que rendir sumisión y pleitesía; como predica el Cristianismo acerca del Nazareno, cuando alega que, al final, Jesús (el “Dios hijo”) se sujetara al “Dios Padre”: «Pero, luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el (Dios) Hijo mismo se sujetara al que le sujeto a El todas las cosas, para que Dios (Padre) sea todo en todos»- 1 Cor. 15:28.
La Escritura Hebrea anticipo esta extraviada teología, y advirtió a los Israelitas acerca de ella, cuando dijo: «... ASÍ DICE יהוה, Rey de Israel... “YO SOY EL PRIMERO (porque no tengo padre), Y YO SOY EL POSTRERO (porque no tengo hijo), y FUERA DE MÍ, NO HAY DIOS (porque no tengo hermano)»- Isaías 44:6. Y, «Ved ahora que YO, YO SOY, Y NO HAY DIOSES CONMIGO (no hay nadie que sea un “co-Dios” conmigo)...» - Deut. 32:39.

En conclusión, Jesús de Nazaret (la paz de יהוה sea con el) fue un gran maestro de la fe Hebrea, que predico las verdades del Judaísmo Universal. Pero su predica aparenta haber sido secuestrada (y/o torcida) por elementos que la harian herramienta del "malabarismo teologico" que seria utilizar el Judaismo Universal de Jesus, para sancionar la inmoralidad (y falta de etica) de la idolatría Greco-Romana; es decir, para seducir al pueblo Judio, a endiosar al hombre Jesus, tal y como los Griegos endiosaban a Hercules, y los Romanos endiosaban al Cesar. Por esto, no es de sorprender que tantas sectas Cristianas pongan el énfasis en "creer en Jesus"; y no en obedecer los diez mandamientos de la Ley Divina (que conducen a la vida etica y moral que agrada al Creador). Es que, la idolatría, conduce inevitablemente a la inmoralidad, como consistentemente demuestra la Escritura Hebrea.




Who is the Messiah?

The New Testaments says that Jesus (the peace and blessing of Yah be upon Him) is the Saviour (the Hebrew word for this concept is “Moshia”, meaning “Annointed one”, or “one Saving”). But, what does the Tanak says? Who does the Tanak identifies as the Moshia (Saviuor)- " I -- I [am] Yah; And, besides Me, there is no Saviour" (Isaiah 43:11). In the former passage, the Hebrew word translated as “Saviour” is “Moshia”. Thus, the Hebrew Scriptures clearly states that it’s Yah ( יהוה ), and not Jesus, the true and ultimate Moshia (Messiah). And what does Yah demands from His followers? Repentance: “The sacrifices of God [are] a broken spirit, A heart broken and bruised (by repentance), O God, Thou dost not despise (will not refuse to forgive)”- Psalm 51:17.
This explains why were the people of Niniveh saved from destruction, even though Jonah never asked them to believe in any future Moshia. Why were they saved? Because they repented, and vowed to change their ways, living the life that pleases God: “And God seeth their works, that they have turned back from their evil way, and God repenteth of the evil that He spake of doing to them, and he hath not done [it]”- Jonah 3:10. This also explains the counsel prophet Daniel gave to king Nebuchadnezzar: “thy sins by righteousness break off, and thy perversity by pitying the poor, lo, it is a lengthening of thine ease” - Daniel 4:27. Notice how Daniel makes no mention of Salvation from God’s judgement through faith in a future Moshia. In fact, Nebuchadnezzar was restored without any need to humble himself before any Moshia other than Yah: “And at the end of the days I, Nebuchadnezzar, lifted up mine eyes unto heaven (in humility), and mine understanding returned unto me, and I blessed the Most High, and I praised and honored him that liveth for ever”- Daniel 4:34-35.




El testimonio que, acerca de Jesús, ofrece el Nuevo Testamento

Antiguamente había entre los judíos una costumbre que no existe al día de hoy. Y era que, cuando moría una persona, se hacia una elegía donde, por lo general, se colmaba al difunto de méritos que, a menudo, incluían dichos y obras singulares. Pero, quienes oían la elegía, entendían claramente que el difunto en realidad nunca hizo ni dijo las cosas que se le atribuían, sino que todo era un acto de “generosidad”, de parte de los que le amaron; quienes deseaban que el difunto fuera recordado con admiración, respeto y reverencia. Esto era particularmente cierto si el difunto había sido una persona santa y piadosa, que había enseñado Torah a las multitudes. Esto podría quizás explicar las contradicciones que se encuentran dentro del relato Evangélico, que a menudo adscriben a Jesús (ssce) dichos que, aunque a primera vista aparentan ser grandiosos, en la practica ningún maestro del Judaismo Universal habría jamas proferido. Esto incluye pasajes que pretenden que el lector acepte como correcto el que Jesús (alegadamente) se exaltara y glorificara a si mismo; o que demandara exclusiva pleitesía y fidelidad. El siguiente es uno de esos pasajes: “Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero....”. El pasaje concluye diciendo: “Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie. Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Y en vuestra ley está escrito que EL TESTIMONIO DE DOS HOMBRES es verdadero. YO soy el que doy testimonio de mí mismo, Y EL PADRE que me envió, da testimonio de mí”- Juan 8:12-18. Note como se le adscribe a Jesús el derecho de exaltarse a si mismo, y luego se le adscribe haberlo justificado diciendo que, tanto Jesús como el Padre Celestial son dos hombres distintos. Y, como el testimonio de dos hombres distintos, debía aceptarse como verdadero, por tanto Jesús tenia derecho a exaltarse a si mismo. ¡Ningún maestro de la Torah (ni mucho menos un maestro del Judaismo Universal, como lo fue el Nazareno), habría jamas dicho una barbaridad como ésta! ¡Ningún profeta habría osado jamas afirmar que Dios es un hombre, como cualquier otro Israelita. De hecho, aun el mismo Balaam, con todo y ser un profeta pagano, sabia que DIOS NO ES UN HOMBRE. El texto dice así: “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta”- Números 23:19. Mas tarde, el profeta Samuel confirmaría que ésta, era también la perspectiva de los profetas de Israel, cuando dijo: “... EL QUE ES LA GLORIA DE ISRAEL no mentirá, ni se arrepentirá; porque NO ES HOMBRE, para que se arrepienta”- 1 Samuel 15:29. Hay en el pasaje de Juan 8, algo aún mas perturbador; y es que, se presenta a Jesús, afirmando que los milagros deben ser interpretados como una confirmación de la inspiración Divina de las palabras y las obras del hombre que los realiza. Esto es desmentido, aun por los escritos cristianos, que presentan a Pedro (y a los seguidores de Jesús) realizando grandes milagros, a pesar de tener la equivocada idea de que el mensaje cristiano era solo para judíos.
La Torah enseñaba claramente que los milagros no eran confirmación alguna de la aprobación Divina, pues los magos de Egipto, realizaron milagros y prodigios, pero ello nunca implico que Dios estuviese dando testimonio de ellos. De hecho, Ha Shem advirtió a los Israelitas, que probaría su fe, permitiendo que se levantasen en medio de ellos hombres que harían milagros y prodigios, pero que les incitarían a servir a otro Dios. El verso dice así: “Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque El Señor vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a El Señor vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Adonai vuestro Dios andaréis; a Él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a Él serviréis, y a Él seguiréis”- Deuteronomio13:1-4.
Quizás el ejemplo mas claro de la anterior verdad, esta en el relato que se encuentra en Números 20. Allí, se nos dice que Adonai ordeno a Moisés hablar a la peña, a fin de que el Creador hiciera brotar agua de ella. Pero Moisés procede a cometer el pecado de adjudicarse a si mismo el milagro que esta por suceder. En adición, desobedece al Creador, pues en vez de hablarle a la piedra (tal y como se le había ordenado), procede a golpearla. Finalmente, juzga a Israel de una rebeldía de la cual, con sus acciones, el mismo se hacia tambien culpable. El verso dice así: “Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias”- Números 20:10-11. Así, al final del relato, el milagro se ejecuta, pero lejos de ser un testimonio Divino a favor de las palabras de Moisés, se convierte en una sentencia: Moisés no entrara a la tierra prometida.
Otro pasaje particularmente perturbador, y posiblemente indicativo de la artificial introducción de dichos y hechos en el relato evangélico, lo es el pasaje donde se adscribe a Jesús el haber dicho que, quien no odiara a su padre y a su madre, no podría ser su discípulo. El pasaje lee así: “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo”- Lucas 14:26. ¿Porque es perturbador este pasaje ? ¡Pues porque la Ley, claramente enseñaba que honrar a los padres era tan importante, que no hacerlo conllevaba la pena de muerte! Y esta casi de mas decir que, la peor forma de deshonrar a nuestros padres, es odiándolos. El pasaje es perturbador, aun si interpretamos el termino “odiar” de forma alegórica; es decir, si asumimos que lo que se nos intenta decir es que, el amor a los padres, debe parecer “odio”, comparado con el amor a Jesús. Y es que, aun si asumimos esta ultima perspectiva, el pasaje es blasfemo, pues implica darle a Jesús (un hombre noble y justo, pero al final de cuentas un hombre de carne y hueso) la adoración y pleitesía que solo corresponden al Creador.
Así, la interpretación que de Jesús (Shalom sea con el) hace la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, es que fue “una estrella que brillo con singular fuerza”; un gran maestro del Judaismo Universal; un poderoso profeta, enviado por Dios para recordar a nuestros ancestros el verdadero espíritu de la Torah (la instrucción Divina); su sentido ético mas profundo. Pero Jesús, definitivamente no era Dios encarnado; no era la manifestación exclusiva de algún Mesías humano; y, desafortunadamente, mucho de lo que se le adscribe haber dicho y hecho, no es sino el producto del bien intencionado (pero a menudo exagerado) deseo que sentían sus seguidores por exaltar su figura, sus enseñanzas, y su ministerio. Aun así, como ya hemos dicho, la figura del Nazareno sigue brillando como ejemplo de lo que es ser un hombre ungido (Mashiach) de Ha Shem; una meta a la que todo creyente judío esta llamado a aspirar.





«Ningun Judio, Cristiano, o Musulman que no haya sido circuncidado, entrara a la Jerusalen Celestial (el mundo que ha de venir), como esta escrito: "¡Despierta, despierta, vístete de poder, Sión! ¡Vístete tu ropa hermosa, Jerusalén, ciudad santa, porque nunca más vendrá [entrará] a ti incircunciso, ni inmundo!"»- Isaias 52:1




Adonai Yah, el Unico y Verdadero Mesías De Israel

La idolatría siempre conduce a la inmoralidad (mentir, robar, fornicar, deshonrar a Dios y a los padres, matar, etc); esta inmoralidad, siempre termina destruyendo a quienes la practican. Y, no hay peor idolatría, que la que se manifiesta cuando idolatramos a algún ser humano; independientemente de cuan sabio, cuan santo, o cuan ungido aparente haber sido esa persona. Es que, quien idolatra al hombre, es como quien cree poder alcanzar la perfección moral, imitando un "estándar" que por naturaleza es moralmente imperfecto (“Ciertamente no hay en la tierra hombre tan justo, que haga el bien y nunca peque”- Eclesiastés 7:20).
En cambio, quien adora e imita a Adonai (יהוה), no esta imitando a nadie ni a nada tangible; nada con la posibilidad de padecer algún tipo de imperfección física, ética, o moral. Quien adora a יהוה (bendito sea) imita la sabiduría, la justicia, la misericordia, y la humildad de יהוה ; tal y como esta prefigurada en cada rito de la Torah, en cada relato, en cada mandamiento, y en cada ordenanza.
Así, quien idolatra y sigue a un hombre (Jesús, Shimon Bar Yohai, Muhammad, Rav M. Schneerson, o el Mesías humano que espera el Judaísmo Ortodoxo) tarde o temprano terminara cayendo en el mismo "hoyo” de defectos morales e imperfecciones éticas (prejuicios raciales, orgullo, auto-exaltación, etc) que padeció (o habrá de padecer) el hombre al cual adora. Quienes seguimos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, sentimos un profundo respeto por la guianza que, en medio la noche moral de este mundo, proveen las grandes “estrellas” de las tres tradiciones monoteístas: Moisés, Jesús, y Muhammad (la paz y la bendición de Ha Shem sea sobre todos ellos); Pero, en el ultimo análisis, reconocemos que todos estos fueron simplemente eso, “brillantes estrellas”; es decir, pequeñas luminarias, que fulguraron en un “cielo” cuyo Astro Soberano no es otro sino El Sol De Justicia ( יהוה , el Dios de Israel). Por eso la Escritura dice: «Yo יהוה ; y, fuera de mi, no hay “Moshia” (quien salve)» - Isaías 43:11. En otras palabras, la suprema esperanza del verdadero creyente, no puede estar puesta en ninguno de esos hombres; ni en nadie que haya habitado en un cuerpo de carne y hueso. La esperanza del creyente debe estar puesta única y exclusivamente en יהוה, el Dios que vitalizó el casi muerto cuerpo de Avraham, a fin de que pudiera engendrar a Isaac (y, por medio de el, a toda la nación de Israel); יהוה , el Dios que revelo su nombre a Moisés, de en medio de la zarza; יהוה , el Dios que liberto a Israel de la esclavitud Egipcia; el Dios que abrió el mar Rojo, a fin de derrotar a los enemigos de su pueblo; el Dios que condujo a Israel hasta traerles a la tierra prometida. Ese Dios, es nuestra roca inconmovible. יהוה (bendito sea), es nuestro único y verdadero Padre; nuestro único y verdadero Rey (no ningún hombre que halla venido, o este por venir); y nuestro único y verdadero Salvador.
Quienes practicamos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, no necesitamos de nadie fuera de יהוה , a fin de alcanzar todo lo bueno que El ha prometido a quienes le sirven; solo tenemos que adorarle, y obedecer sus mandamientos. Como prometió El Creador cuando dijo: “Te confirmará יהוה por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de יהוה tu Dios, y anduvieres en sus caminos. Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de יהוה es invocado sobre ti, y te temerán”- Deut. 28:9-10. [Note que el pasaje enseña que, es la obediencia a los mandamientos de יהוה (y no la fe en Moisés, Jesús o Muhammad), lo que hará que los pueblos de la Tierra (los no creyentes) vean que el nombre de Dios es invocado sobre nosotros].
Por boca de Jeremías, יהוה (bendito sea) nos concedió un privilegio que nadie, fuera de El mismo, puede quitarnos (y, como dice la Escritura, “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta”- Num. 23:19). Este privilegio consiste en que, nuestra relación con יהוה , puede ser una directa, personal, y exclusiva. יהוה nos prometió que podíamos ir a El, sin necesidad de intermediario alguno; nos mostró que no necesitamos de algún Mesías humano; y que, nuestro acceso a El Creador, no esta sujeto a la mediación de algún profeta, algún apóstol, algún rabino, o algún otro ser humano. Nuestro acceso a יהוה depende única y exclusivamente de nuestro deseo de volvernos a El, con un corazón sincero y arrepentido, como dijo el profeta Jeremías: “Clama a mí (no a algún ángel, Mesías, o profeta), y Yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”- Jeremías 33:3. ¿Cuales son las “cosas grandes” que nos promete Dios en el anterior verso? Pues la profecía, los milagros, y las obras que se le permiten hacer a quien goza del favor Divino; como intima el verso que dice: “... Te ruego que me cuentes todas las “grandes cosas” que ha hecho Eliseo”- 2da Reyes 8:4. ¿Y cuales son las “cosas ocultas” que nos promete el pasaje en Jeremías? Pues la vida en el mundo que ha de venir (el Edén Celestial), como intima el verso que dice: “Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en El espera”- Isaías 64:4. En este ultimo verso, Isaías hace referencia al Edén celestial, sobre el cual no se ha posado jamas el ojo de ningún ser humano (Ser. 34b).
En resumen, יהוה nos ha garantizado (de forma irrevocable) tanto sus bendiciones, como la vida en el mundo que ha de venir. Y lo ha hecho precisamente a aquellos que confían en el Dios que les ha permitido acceso directo a su presencia; el Dios que es suficientemente poderoso como para no necesitar la mediación ni la ayuda de ángel, Mesías, profeta, o mensajero alguno (de hecho, esta es la forma en la que el creyente confirma su fe en la autosuficiencia del Creador que, a pesar de enviar profetas y mensajeros, en realidad no necesita de nada ni nadie fuera de si mismo, a fin de cumplir sus propósitos). ¿Que es entonces el Mesías? El Mesías es un prototipo, tal y como las naciones gentiles (que hicieron guerra contra Israel) fueron prototipos de los pecados que hacen guerra contra nuestra alma. El Mesías es un prototipo del espíritu de arrepentimiento que envía El Creador, para que "toque a la puerta del corazón de cada ser humano", a fin de inducirle a retornar a Dios, clamando por perdón y misericordia. Por eso, la contestación a la pregunta de, ¿Cuando vendrá el Mesías?, es: “Hoy... si oyeres su voz, y no endurecieres vuestro corazón..." (Salmo 95:7). Es decir, cuando oímos la voz de ese espíritu que nos llama al arrepentimiento, el Mesías llega a nuestras vidas; pues, no solo prometió Dios (por medio del profeta Jeremías) responder a nuestro clamor, sino que también dice la Escritura: “Al corazón contrito y humillado (arrepentido) no despreciarás tú, oh Dios”- Salmo 51:17. Es decir, יהוה ha prometido contestar nuestro clamor, dándonos su bendición, y perdonando las faltas (dando vida eterna) a quien pida perdón con un corazón contrito y humillado (“SI SE HUMILLARE MI PUEBLO, sobre el cual mi nombre es invocado, Y ORAREN, y buscaren mi rostro, Y SE CONVIRTIEREN DE SUS MALOS CAMINOS; entonces YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARÉ SUS PECADOS, y sanaré su tierra”- 2da Crónicas 7:14). Cuando la vida eterna llega a una persona, el mundo de esa persona es finalmente redimido; es finalmente restaurado. Y, como nos muestra el relato de lo sucedido en el Jardín del Edén, ningún mundo físico sera jamas lo suficientemente perfecto, hasta que nuestro mundo interior no este en paz con El Creador.
En base a lo anteriormente dicho, inferimos que, si el Mesías es el espíritu que nos llama a volver a Dios en arrepentimiento, entonces todo hombre y toda mujer que llama al arrepentimiento, es también una manifestación de ese mismo espíritu. Y, es en este sentido, que la fe Hebrea de nuestro padre Avraham postula que Avraham, Moisés, Aarón, Jeremías, Daniel, Jesús, Muhammad, Baal Shem Tov, Mahatma Gandhi, El Dalai lama, la madre Teresa de Calcuta, y todo aquel cuyo mensaje llame a volver a Dios en arrepentimiento, es también una manifestación del Mesías.
La tradición Judía confirma consistentemente que יהוה (bendito sea) es el Final y Supremo Mesías de Israel. Y lo hace por medio del siguiente relato (Midrash Tehillim 31:2): «El profeta dijo: ‘Oh Israel, tu serás salvado por el Señor con Salvación Eterna; no serás avergonzado ni confundido’- Isaías 45:17. ¿Por que dice Isaías estas palabras? Pues por que los hijos de Israel dicen al Santo (bendito sea), ‘¿No nos redimiste hace mucho tiempo atrás, por medio de las Manos de Moisés, y por medio de las manos de Josué, así como por las manos de Jueces y Reyes? (todos ellos “ungidos” o “Mesías” del Señor). Y, a pesar de ello, somos nuevamente esclavizados y despreciados, como si nunca hubiéramos sido redimidos’. Pero, el Santo de Israel contesta, ‘porque vuestra redención fue efectuada por medio de criaturas de carne y sangre, y porque vuestros lideres fueron hombres mortales (hoy aquí, y mañana en la tumba), vuestra redención fue temporera. Pero, en el tiempo que vendrá, Yo mismo os redimiré; Yo que vivo y permanezco para siempre, os redimiré con una salvación que durara para siempre, como esta escrito: “ Oh Israel, tu serás salvado por el Señor con Salvación Eterna”(Isa. 45:17). Por tanto, “no serás avergonzado ni confundido, mundo sin fin” (ibid)»




Ciro, un prototipo del Mesías de Israel

La Escritura Hebrea dice así: “Koh amar יהוה le Meshicho, le Choresh....”- Isaías 45:1. La correcta traducción del anterior verso es como sigue: “Así dice יהוה a su Mesías, a Ciro...”. ¿Por que dice La Escritura que Ciro (un rey pagano) era el Mesías de Dios? Pues porque este rey pagano se comprometió con la tarea de restaurar el Santo templo de Jerusalén, según indicado en Esdras 1:2. ¿Que mensaje ético intenta enseñarnos con esto el profeta Isaías? El mensaje es que, si el compromiso de Ciro con levantar el arruinado templo de piedra en el que se rendía servicio al Creador, le convirtió en el Mesías de Dios, ¿Por cuanto mas no sera también Mesías de Dios, todo hombre y toda mujer que, por medio del sincero arrepentimiento, se compromete a levantar y reconstruir el arruinado templo de su vida? ¿No es el hombre (creado a imagen y semejanza de Dios), un mayor y mas excelente templo que el de Jerusalén? ¿No enseñan esto mismo aun los Escritos Cristianos, cuando citan al Galileo diciendo: “Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré... Mas ÉL HABLABA DEL TEMPLO DE SU CUERPO (es decir, de su propia vida) ”- Juan 2:19-21?
Así, el supremo y verdadero Mesías, es el Espíritu de Arrepentimiento; aquel Santo Espíritu que lleva al hombre a reparar su vida, convirtiéndola en un templo vivo, donde se rinde servicio al Dios de Israel; Como mas tarde confirmaría también el profeta Isaías, al decir las siguientes palabras: "El Redentor vendrá a Sión, a aquellos en Jacob que se arrepienten de sus pecados, dice Dios"- Isaías 59:20. En otras palabras, el Mesías de Jacob (Israel) llegara el día en que nos arrepintamos de nuestros pecados. ¿Y, por que se le llama Mesías? Pues porque, al igual que los Mesías humanos, este verdadero Mesías esta también ungido, solo que no con aceite, sino con una mas pura y santa substancia: las lágrimas del corazón arrepentido.




«Estando en Babilonia, Abbaye dijo: Tenemos una tradicion que enseña que, solamente es pobre, aquel que no tiene conocimiento (de la Torah). En el Oeste (Palestina) hay un proverbio que dice-- El que tiene este conocimiento (la Torah), lo tiene todo; pero, quien no lo tiene, no tiene nada» (Nedarim 41a)





¿No dijo el Nazareno, "Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mi"?

Esta cita, que pretende demostrar la supremacia de Jesus (paz sea con el) en lo que atañe a la salvacion de la Humanidad, es una muy común entre la mayoría de nuestros amados hermanos Cristianos. Aunque bien intencionada (pues intenta honrar la memoria y las enseñanzas de un gran maestro del Judaismo Universal), su interpretacion es totalmente errada. Es algo así como la apócrifa leyenda de lo que ocurrió en una isla de la Polinesia francesa, allá para finales del siglo 19. Se cuenta que, un nativo de estas islas, oyó el rumor de que, cuando las noches eran muy oscuras, a menudo aparecía en la playa de su isla, un extraño personaje. Una noche particularmente tenebrosa, el osado nativo decidió investigar por cuenta propia la veracidad del relato. Habiendo llegado a la playa, casi al filo de la de la media noche, encontró para su sorpresa a este extraño individuo, de pie sobre la arena de la playa, justo donde rompían las olas. Acercándose con cautela, el nativo le saludo diciendo: «¡Bienvenido extraño! ¿Podría decirme quien es usted, y de donde viene?» Con un grave y majestuoso tono de voz, el extraño contesto diciendo: «Yo soy Jesús, Hijo de David». Entonces el aborigen respondió con un: «Bienvenido, Jesús, Hijo de TAVID». A lo cual el extraño contesto: «Jesús, hijo de David, con “de” de “Dinamarca”». Acto seguido, el extraño desapareció en la oscuridad de la noche.
A la mañana siguiente, el aborigen reunió a toda su tribu. Una vez congregados, procedió a decirles: «¡El extraño es real!»- ¿Como lo sabes?- Preguntaron los nativos; «¡Pues porque anoche hable personalmente con el!»; ¿Como se llama?- «¡Se llama Jesús!»; ¿Quien es su padre?- «Su padre, es un tal “David”»; ¿Que vino a hacer a esta isla?- «¡Vino ser nuestro Rey!»; ¿Como lo sabes?- «¡Pues porque me dijo que pertenecía a la nobleza!»; ¿Estas seguro de eso? ¿Cuales fueron sus palabras exactas?- «¡Sin lugar a duda! Sus palabras exactas fueron: “Yo soy Jesús, hijo de David, conde de Dinamarca”...».
Algo similar, ocurre cuando un creyente Cristiano afirma que no hay salvación para nadie que no acepte a Jesús (paz sea con el) como su Rey, y no le considere ser la ultima y absoluta verdad. En Juan 14:6, se le adscribe a Jesús haber dicho las siguientes palabras: «YO SOY el camino, y LA VERDAD, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí». Pero, estas palabras, deben ser interpretadas a la luz de las palabras que, 5 versos mas tarde, se le adscriben también a Jesús, cuando afirma lo siguiente: «De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre»- Juan 14:12. ¿Cuantos seguidores de Jesús hay al presente en el mundo? ¿1.5 billones? ¿2.0 billones? ¿Cuantos de esos billones caminan sobre el agua? ¿Cuantos multiplican panes y peces? ¿Cuantos convierten agua en vino? ¿Cuantos resucitan muertos de cuatro días? ¿Cuantos resucitan luego de haber sido crucificados? ¿Cuantos suben al cielo, en presencia de cientos de testigos?
Obviamente, las palabras de Jesús, nunca tuvieron la intención de ser entendidas de forma literal. De hecho, si insistiéramos en interpretarlas de forma literal, nos veríamos forzados a concluir que la palabra de Dios es mentira, y no es digna de fiar, pues el salmo 119:142 dice así: «Tu justicia es siempre justa, y TU TORAH (LEY) ES LA VERDAD». En otras palabras, si Jesús es la verdad, y no la Ley de Dios, entonces el Salmo 119: 142 es mentira. ¡Pero esto no hace sentido, pues Jesús mismo dio testimonio de que, la Palabra de Dios, es verdad!, como esta escrito: «Santifícalos en tu verdad; TU PALABRA ES VERDAD»- Juan 17:17. Concluimos que, si Jesús creía que el Salmo 119:142 era verdad, entonces la única forma en que pudo haber emitido las palabras que se le adscriben en Juan 14:6, es asumiendo que sus oyentes tendrían suficiente claridad de juicio como para entender que, tanto estas palabras, como las palabras emitidas en el pasaje de Juan 14:12, no tenían un sentido literal, pues de otro modo estarían “quebrantando” la Escritura; algo que Jesús había con anterioridad declarado completamente inaceptable: «Jesús les respondió: ¿No está escrito en VUESTRA LEY: “Yo dije, dioses sois”? Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y LA ESCRITURA NO PUEDE SER QUEBRANTADA), ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?» - (Salmo 82:6). Note que, tal y como siempre ha enseñado el Judaísmo, “la Ley” no solo son los cinco libros de Moisés, sino que incluye los Salmos (y los profetas). Jesús dijo que, ESA LEY (QUE COMPRENDEN LOS LIBROS DE MOISÉS, ASÍ COMO LOS PROFETAS, Y LOS SALMOS, O “ESCRITOS”) ES LA ESCRITURA QUE NO PUEDE JAMAS SER QUEBRANTADA (anulada, descartada, contradicha). Es por esta razón que la fe Hebrea de nuestro padre Avraham promulga que, la verdadera religión, es renunciar a la maldad, y comenzar a vivir haciendo el bien; es decir, guardando (obedeciendo) los mandamientos de la Ley Divina (de la Torah). ¿Por que? Pues porque esto es lo que la Ley misma ordena, cuando dice: «El fin de todo el discurso oído es este: TEME A DIOS, Y GUARDA SUS MANDAMIENTOS; PORQUE ESTO ES EL TODO DEL HOMBRE»- Eclesiastés 12:13. Note que, si la ley hubiera acabado con este ultimo pasaje (es decir, si no se hubiese escrito nada mas, después de este pasaje en Eclesiastés) habría sido mas que suficiente, pues Salomón afirma que “esto es el todo del hombre”; en otras palabras, fuera de temer a Dios, guardando los mandamientos, nada mas realmente importa. Es que la Ley no esta sujeta a “caducar”; ni tampoco esta sujeta a ser “quebrantada”, pues es eterna. Como dice el salmista : «Guardaré TU LEY siempre, PARA SIEMPRE Y ETERNAMENTE»- Salmo 119:44. De esta verdad da testimonio el Nazareno, cuando se le adscribe haber dicho las siguientes palabras: «Porque de cierto os digo que, HASTA QUE PASEN EL CIELO Y LA TIERRA, NI UNA JOTA NI UNA TILDE PASARÁ DE LA LEY, hasta que todo se haya cumplido»- Mateo 5:18. ¿Han pasado el cielo y la tierra? ¿Todavía no? ¡Pues entonces hay que seguir cumpliendo cada jota y cada tilde de la Ley! (hay que obedecer meticulosamente los diez mandamientos).
Finalmente, si bien Jesús (paz y bendición sean con el) es como la zarza (una antorcha cuyo fuego rehúsa apagarse, y cuya luz alumbra a quienes están en tinieblas), la zarza en si misma alumbra solo mientras arde con el fuego Divino que se manifestó sobre la cumbre del monte Sinaí; es decir, solo mientras este fundamentada en la observancia de Ley (los diez mandamientos) dada por Dios a Moisés. Jesús enseño esto a sus discípulos, de un modo alegórico, cuando les prometió no morir sin primero “ver” (entender) el reino de Dios. ¿Que sucedió inmediatamente? Pues que, ocho días después, les llevo a la cumbre de un monte (tal y como Moisés y Elías habían llevado al pueblo de Israel a la cima de un respectivo monte, para tornarlos a la Ley). Allí, sus vestiduras se hicieron resplandecientes (como el fuego), y se le aparecieron Moisés y Elías. ¿Que significan los ocho días? Los ocho días que todo recién nacido debe esperar, a fin de poder entrar al pacto de la Ley (la circuncisión). Y, ¿Que representan Moisés y Elías? ¡Pues el Fuego Divino que descendió del cielo! ¿Por que? Pues porque, el ministerio de Moisés, comenzó cuando el fuego de Dios descendió sobre la zarza, allá en la cumbre del monte Horeb; y, el ministerio de Elías, concluyo cuando el fuego Divino descendió sobre la cumbre del monte Carmelo. Pero, ¿que es ese fuego Divino? ¡Pues la Ley! ( o, como Jesús la llamo, “la Escritura que no puede ser quebrantada”); como esta escrito: «¿No es mi palabra como fuego, dice יהוה, y como martillo que quebranta la piedra?» Y, ¿Para que quiere Dios que recibamos ese martillo que es la Escritura (la Ley)? Pues para permitirle que quebrante la piedra de nuestro corazón, como esta escrito: «y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra... »- Ezequiel 36:26.
En resumen, Jesús vivió y predico la fe del Judaísmo Universal (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham), enseñándole a sus discípulos que, el reino de Dios, consiste en un llamado a abandonar la maldad (arrepentirse), para proceder a abrazar la Ley (guardar los mandamientos); y que, el comienzo y el final de todo gran ministerio profético, es recibir ese fuego divino (La Torah, o "Los Mandamientos") que descendió sobre la cumbre del monte que humeaba (el Sinaí). Jesús enseño a sus discípulos que la Ley (la Torah) es un fuego purificador, pues quebranta los corazones de piedra. Y enseño de forma explicita que, la puerta a la vida eterna, esta en guardar los mandamientos. Como esta escrito: «... Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos»- Mateo 19:17. Solo en la medida en que el creyente Cristiano abrace esta verdad, podrá decir (de modo alegórico) que Jesús (sus enseñanzas) son el camino, la verdad, y la vida.




«Riquezas en abundancia- malo; en moderacion- bueno» (Gittin 70a)





El Padre y yo, Uno somos

En la Escritura, la mano (con la cual ejecutamos aquello que nos hemos propuesto) era percibida como el instrumento para la manifestación de nuestra voluntad. Pero el hombre, tiene en realidad dos manos; como intimando que, en su vida, existen dos voluntades: la voluntad humana (yetzer ha-ra), que le induce a hacer lo malo (revelándose así contra su Creador); y la voluntad Divina, que le induce a someterse a la justicia, la misericordia y la humildad que agradan a Dios (yetzer ha-tov). Por eso es que, cuando el creyente ora, une sus dos manos; como intimando que anhela que la voluntad del Creador (una de sus manos), y la suya propia (la mano restante), sean una sola. Y, así como esa unión consiste de diez dedos que resaltan de entre sus manos, de ese mismo modo la unión de su voluntad con la voluntad Divina, consiste de diez mandamientos que resaltan de entre sus manos (de entre todo lo que ejecuta). En resumen, cuando la voluntad de un creyente (las cosas que ejecuta) concuerda con la voluntad de su Padre Celestial (que no es otra sino que ejecute sus diez mandamientos), ese creyente puede alegóricamente decir: “El Padre y yo, uno somos".




La Certeza de la fe Hebrea, contra la Incertidumbre de la Fe Cristiana

La teología Hebrea es clara y solida como la piedra, pues provee al creyente la absoluta certeza de que, si se compromete con vivir por los mandamientos (no tengas Dios fuera de Yah; no hagas imágenes de hombres, aves, peces, ni bestias; no asesines; no robes; no adulteres, no calumnies; honra a tus padres, guarda el Shabbat, etc.), sera exaltado por el Creador. Como esta escrito: «Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Yah tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy , también Yah tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra» (Deut. 28:1). De igual modo, la teología Hebrea provee al creyente la claridad de saber que, si decide darle la espalda a los mandamientos, le alcanzara la maldición. Como esta escrito: «Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Yah tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán» (Deut. 28:15).
A diferencia de la claridad, sencillez, y pureza que ofrece la teología Hebrea, la teología de la hermana fe Cristiana esta plagada de incertidumbre. Es que, si examinamos la Escritos de esta noble tradición, hallaremos que, mientras por un lado proveen argumentos para validar una postura teológica, por otro lado proveen argumentos para descartarla. Así, no es de extrañar que el creyente Cristiano sienta que, “el templo de su fe” va de aquí para allá, como quien deambula por el desierto. Es decir, mientras en un lugar el Evangelio afirma que Jesús no vino a abrogar la Ley (Mateo 5:17), en otro lugar afirma que, la Ley y los profetas, eran solo hasta Juan (Lucas 16:16). Mientras afirma en un lugar que, el que ha visto a Jesús, ha visto al Padre (Juan 14:9), en otro lugar afirma que nadie ha visto jamas a Dios (1 Juan 4:12). Mientras afirma en un lugar que la resurrección del Nazareno era indispensable para que el mundo alcanzase arrepentimiento, obteniendo así la vida eterna (Romanos 10:9), por otro lado afirma que nadie tiene que resucitar de los muertos, a fin de que podamos proceder al arrepentimiento (Lucas 16:30-31). Mientras afirma en un lugar que la salvación es por fe, y no por obras (Efesios 2:8-9), en otro lado afirma que, quien quiera entrar a la vida (eterna), debe guardar los mandamientos de la Ley (Mateo 19:17). Mientras por un lado afirma que Dios es Uno (Marcos 12:29), por otro lado afirma que Dios es tres (1 Juan 5:7). Mientras, por un lado, se goza de que los nuevos creyentes no tengan que guardar la Ley (Romanos 6:14), por otro se goza de que los nuevos creyentes sean celosos de la Ley (Hechos 21:20).
Irónicamente, los Escritos Cristianos afirman que no hay en ellos mismos incertidumbre alguna. Como esta escrito: «Pero la sabiduría que es de lo alto (la fe Cristiana) es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía» (Santiago 3:17). Pero la realidad, es que la teología de esta noble fe es como un desierto, donde el creyente divaga de un lugar a otro (de una postura teológica a otra), tal y como lo hizo Israel, luego de haber salido de Egipto. Y, ya que la Escritura Cristiana dice “Si” y “No” (simultáneamente) a cada una de las posturas teológicas previamente esbozadas en la Ley (una Ley que contiene solamente la verdad), no es exagerado afirmar que, la palabra de Dios que pueda contener el Evangelio, esta contaminada con la palabra del hombre (es decir, contiene errores), pues es imposible argumentar simultáneamente (y en terminos absolutos) a favor de dos posturas extremas (y auto-excluyentes), sin que uno de nuestros dos argumentos este equivocado.
¿Con que analogía podríamos ilustrar este fenómeno? Pues quizás con la del agua que Moisés hizo brotar de la peña, a fin de calmar la sed del pueblo. En esta alegoría, “la peña” son los diez mandamientos de la Ley; “el agua”, es la verdad que surge de esos mandamientos; y, “la sed del pueblo”, es la necesidad que de esta verdad tienen quienes buscan la vida (eterna).
El creyente Hebreo bebe el agua pura, que mana directamente de la peña (de los 10 mandamientos). Por otro lado, el creyente Cristiano también bebe de esa agua; pero, como se encuentra “lejos de la peña” (pues piensa que la obediencia a la Ley no es ya obligatoria), el Cristiano no bebe del agua que sale directamente de la piedra, sino de aquella agua que, para llegar a él, ha tenido que recorrer un largo tramo. Y, a lo largo de ese tramo, esa agua (que inicialmente era pura) ha adquirido ya impurezas (arena, polvo, paja, sedimentos, etc).
¿Significa esto que no podemos tomar ya mas de esta agua? ¡En lo absoluto! De hecho, si se encuentra usted en medio de algún desierto espiritual, y esta es la única agua disponible, no dude en tomarla; pues, a pesar de sus impurezas, podría salvarle la vida. Pero, si desea tomar el agua pura y clara, debe subir al Sinaí, y tomarla directamente de la piedra.
La Torah enseña que, en su deambular por el desierto, Dios concedió a los Israelitas construir un templo: un Tabernáculo (de madera y de pieles). Este centro de culto no era fijo, sino movible. En otras palabras, el tabernáculo deambulaba "de aquí para allá", tal y como los Israelitas deambulaban "de aquí para". De este modo, aunque adoraban al Creador, el culto de aquellos Israelitas tenia un aspecto de incertidumbre, pues nunca sabían donde se hallaría la próxima ocasión. Pero, cuando los Israelitas llegaron finalmente a la Tierra prometida (la tierra de seguridad y bendición), su culto dejo de ser ambulante, pues eventualmente construyeron un Templo de piedra (un templo solido y estable) en la ciudad de Jerusalén (es decir, en un lugar fijo).
Lo anterior, no es sino una alegoría; pues, al igual que aquel tabernáculo movible, "el templo" de la fe Cristiana (su culto y su adoración), esta construido con madera. ¿Cual? Pues "la madera de la cruz". Del mismo modo, el Cristiano que ya ha abandonado el pecado, esta prefigurado en el Israelita que había salido de Egipto. En otras palabras, así como aquel Israelita divagaba en el desierto, de ese mismo modo el creyente Cristiano divaga en su corazón, pues no conoce con certeza cual es el camino (las enseñanzas) de Yah. Como esta escrito, "... Y dije, pueblo es que divaga de corazón, y no han conocido mis caminos" (Salmo 95:10).
Aunque libre del pecado, este Cristiano siente que divaga en el desierto de su fe, y de sus Escritura; deambulando de una postura teológica a la otra. Y esto quizás explique el que literalmente existan miles de sectas cristianas; cada una de ellas reclamando ser la interpretación correcta de las mismas Escrituras. ¡Pero esto no tiene que ser de esta manera! Al igual que los antiguos Israelitas, el Cristiano puede "llegar a Canaán" (abrazar la fe Hebrea que surge de la Ley), y sustituir su ambulatorio culto, por un culto permanente; un culto basado en un templo (una forma de culto y de adoración) de piedra (es decir basado en premisas claras, fijas, y solidas). Esta "piedra", no es otra cosa sino “la piedra” de los diez mandamientos.
Cuando esto sucede, este Cristiano entiende finalmente el significado de la cita que dice: «Vosotros (los gentiles) adoráis lo que no sabéis; nosotros (los Hebreos) adoramos lo que sabemos; porque la salvación (la certeza y la seguridad de que habrá de recibir bendición) viene de (la fe que practican) los Judíos» (Juan 4:22)




Cábala, Y Judaísmo Universal

En el idioma Hebreo en que se escribió originalmente la Tanak (la Ley, Los Salmos Y Los Profetas), la palabra Mesías (Mashiach) significaba “ungido”. Esta palabra se escribía de la siguiente manera: “‫ .”משיח‬Pero, podríamos preguntarnos, ¿para que se ungía a un Mashiach? La respuesta es que se ungía para “hacer la obra de Adonai (El Señor Dios)”. La Tanak (o Biblia Hebrea) utiliza el termino Mashiach para referirse (entre otros) tanto a los reyes de Israel, como a los sumos sacerdotes. En algunos pasajes, como por ejemplo 1ra Crónicas 16:21-22, Dios se refiere a los Israelitas como a sus profetas y ungidos (Mesías): "No permitió que nadie los oprimiese; Antes por amor de ellos castigó a los reyes. No toquéis dijo, a mis ungidos (‫ ,(ב משיח‬Ni hagáis mal a mis profetas". De hecho, la Tanak intima que no había que ser judío, o siquiera Israelita, para poder ser un ungido (o Mashiach) de Dios. Isaías 45:1 dice lo siguiente: “Así dice el Señor a su ungido, a Ciro ....”. Ciro era un rey persa pero, como iba a ser el instrumento utilizado por Dios para la re-edificación del templo, el profeta se refiere a Ciro con el epíteto de “ungido” (O Mesías) de Dios. La porción que en el pasaje anterior se traduce como “su ungido” es: “ ‫ .”ל-משיח-ו‬Note como la raíz de la frase anterior es la misma palabra Hebrea para “Mashiach” (‫.(משיח
El pasaje que se encuentra en Génesis 3:15 es quizás la primera referencia Bíblica a la idea de un Mashiach. El pasaje dice: “Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”. ¿Como sabemos que este pasaje hace referencia a la idea de un Mashiach? Pues por que hace referencia al conflicto con una serpiente. Es que, en Hebreo, la manera en que se expresaban los números, era por medio de las letras del alfabeto; es decir, cada letra tenia un valor numérico especifico. La palabra Hebrea para serpiente era “Nachash”. Como en el Hebreo en que se escribieron originalmente las Escrituras, no se incluían las vocales, la manera en que Moshe ravenu (Moisés, nuestro maestro) escribió la palabra para serpiente, fue la siguiente: “N-Ch- Sh” ( נחש )
‬En el caso de la palabra Nachash (serpiente), el valor numérico de cada letra es como se muestra a continuación:


50 = ‫נ‬
8= ‫ח‬
300 = ‫ש‬

Si sumamos las cantidades anteriores, veremos que nos darán un total numérico de “358”. Por el otro lado, y como hemos dicho con anterioridad, la palabra Hebrea que La Escrituras utilizan para “Mesías” es “M-Sh-I-Ch”, que en Hebreo se escribe como:”‫ . "משיח‬El valor numérico de cada una de estas letras es como sigue:


40 = ‫מ‬
300 = ‫ש‬
10 = ‫י‬
8=‫ח‬

Como se puede ver, el valor numérico de la palabra Mashiach también totaliza “358”. ¿Que significa todo esto? Significa que la serpiente y el Mesías son conceptos equivalentes. Es decir, en su aspecto mas intimo, estos dos conceptos son las dos caras de una misma realidad.
Volviendo al texto en Génesis 3:15, vemos que allí se nos predice que habrá dos simientes: una sera la simiente de la mujer, y la otra sera la simiente de la serpiente (o Mashiach). El verso nos dice que la simiente (o descendencia) de la serpiente, herirá a la simiente de la mujer; ¿donde le ha de herir? En el talón (o calcañar). La pregunta que salta ante nosotros es ¿Quien, o que, es la simiente de la mujer? Para encontrar la respuesta, tenemos que ir al original hebreo de este pasaje: “...Hu Yeshufecha Rosh v'atah tshufenu akov”


‫הוא ישופך ראש‬ ‫
ואתה תשופנו עקב ‬

Esto ultimo se traduce literalmente como, “El aplastara cabeza, y tu herirás a “akov”). Note que la palabra Hebrea para talón es “akov”; pero como el texto original no incluía vocales, la palabra también podía válidamente traducirse como “akev”. Note también que, curiosamente, esta palabra es la misma palabra que conforma la parte final del nombre de aquel personaje que, con el pasar del tiempo, vendría a representar al pueblo de Israel; es decir, al patriarca “Ya-akov” (o “Jacob”). ¿De donde surge esto? Pues precisamente del hecho de que, en el momento en que nace, Yaakov viene agarrado del talón (akov) de su hermano Esaú. Génesis 25:25-26 dice así: “Y salió el primero rubio, y todo él velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. Y después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú: y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los parió”.
Como ya hemos dicho, la palabra Hebrea que aquí se traduce como “Jacob” es en realidad “Ya-akov”, lo cual significa “agarrar el talón” (figurativamente; “engañar”). Es decir, el texto intima que Yaakov (Israel) es la simiente de la mujer a la que se alude en Génesis 3:15.
Recuerde que nuestro análisis numérico ha mostrado que, aunque opuestos, la serpiente y el Mesías son conceptos gemelos. Quizás seria apropiado hacer aquí una pausa para reseñar que, así como la tradición judía dice que Caín y Abel eran gemelos, así también la Torah dice que Yaakov y Esaú eran gemelos. Pero, a pesar de que eran gemelos (similares), en ambos casos vemos que uno de ellos escogió la muerte, mientras que el otro escogió la vida. En el caso de Caín, este escogió matar a su hermano, trayendo así sufrimiento a su Padre Adán. En el caso de Esaú, este se propuso matar a su hermano Yaakov (Gen 27:41), inclinándose así a cumplir los temores de su Padre Yitzchak (Isaac), quien había previsto que Esaú “viviría por la espada” (Gen. 27:40).
¿Como podemos hacer sentido de la idea de que la serpiente (símbolo de la muerte y el mal) y el Mesías (símbolo de la vida y el bien) sean conceptos gemelos (equivalentes)? ¿Apoyan las Escrituras una interpretación tal radical? ¡Definitivamente! A tono con lo ya expuesto, el capitulo 21 del libro de Números narra que, en su peregrinar por el desierto, los hijos de Israel se revelaron contra Dios, y desearon volver a la esclavitud de Egipto. Entonces, su aptitud fue prefigurada por Dios con serpientes ardientes que les herían (¿en el talón?) y les mataban. Viendo esto, los Israelitas proceden a arrepentirse, y a confesar su pecado. Este arrepentimiento les da salvación de la muerte y, para prefigurarlo, Moisés construye una serpiente de bronce; la cual salvaría a todo aquel que dirigiese a ella su mirada. Note como este pasaje utiliza la imagen de la serpiente para simbolizar el pecado y el juicio divino; pero, a la misma vez, la utiliza para simbolizar la salvación que viene como producto del sincero arrepentimiento.
Es decir, la narrativa intenta mostrarnos que, la serpiente y el Mesías, no son personajes físicos, y mucho menos son personajes humanos. Lo que se nos muestra es que son dos aptitudes gemelas (pero antagónicas) que batallan en medio de Israel, en medio del corazón de aquellos llamados a ser pueblo de Dios. En la tradición judía, la primera de esas aptitudes es conocida como el “yetzer ha-ra”, y simboliza nuestro impulso a hacer lo malo; la segunda aptitud es conocida como el “yetzer ha-tov”, y tipifica nuestro impulso a hacer el bien. ¡El Yaakov que vive en nuestro corazón tiene que aplastar la cabeza del Esaú que convive con el, y que intenta matarle, hiriéndole el calcañar!
Si enfrentamos una realidad particular con el “yetzer ha-tov”, es decir, con un corazón arrepentido y humilde, esa aptitud de corazón sera el Mashiach que nos dará Salvación y vida. En cambio, si enfrentamos exactamente la misma realidad, pero con el “yetzer ha-ra” (con un corazón rebelde y no arrepentido), lo que de otro modo hubiese sido un instrumento de bendición y vida, se convertirá en un instrumento de condenación y muerte. ¿Validan las Escrituras esta interpretación? ¡Absolutamente! Vera, con el paso de los siglos, la serpiente que en tiempos de Moisés había tipificado la salvación del Mesías, vino a convertirse en algo abominable, un objeto de idolatría que tuvo que ser destruido por mano del rey Ezequías (2da Reyes 18:4): “El quitó los altos, y quebró las imágenes, y taló los bosques, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban perfumes los hijos de Israel; y llamóle por nombre Nehustán (abominable)”.
Entendemos entonces que, a lo largo de la historia, Dios ha ungido como prototipos del Mashiach a varios pueblos, Reyes, Sacerdotes, y Profetas. Estos ungidos tenían la labor de representar el servicio a Dios que se hace por medio del “yetzer ha-tov”. Este yetzer ha-tov no es otra cosa sino el impulso a hacer lo bueno, a vivir la vida de justicia, misericordia y humildad que caracteriza al corazón arrepentido. Yeshua (Jesús de Nazaret- la paz sea sobre el) fue uno de esos prototipos del ungido (Mashiach) de Dios. Pero, como nos mostrado nuestro anterior análisis, al igual que con Jacob y Esaú, el Mashiach y la Serpiente son conceptos “gemelos” (o “hermanos”); Es decir, no puede existir el uno, sin la cercana coexistencia del otro.
Esto significa que no hay un Mashiach absoluto; que es nuestra aptitud personal lo que validará que (o quien) es el Mashiach, y que (o quien) es la Serpiente. Tomemos de nuevo el caso de Yeshua (Jesús). Si, como resultado de oír la predica adscrita al Nazareno, un gentil procede al arrepentimiento sincero, entonces ese gentil ha respondido apropiadamente, pues su “yetzer ha-tov” ha prevalecido. En otras palabras, su respuesta al mensaje de Jesús, convirtió a Jesús en su Mashiach personal. Por el otro lado, si la respuesta a la predica de Jesús, lleva a ese mismo gentil a hacer de Yeshua un ídolo con el cual remplazar al Dios de Israel, o le conduce a hostigar y condenar a su prójimo, entonces ese gentil ha respondido con su yetzer ha-ra, y Yeshua se ha convertido para él en la maligna serpiente que, hiriéndole en el calcañar, le destruye.
En resumen, el Mesías es el instrumento ungido por Dios para conducirnos al servicio Divino. Y este Mesías se manifiesta a través del yetzer ha-tov, el arrepentimiento sincero que nos conduce a la justicia, a la misericordia, y a la humildad; mientras que la serpiente es el yetzer ha-ra, la rebelión contra Dios; que nos conduce a la injusticia, la crueldad, y la arrogancia. Para asegurarse de que entendiésemos claramente este mensaje, nuestro maestro Moisés (paz y bendición sean siempre con el) apareó el concepto del Mashiach, con el concepto de la serpiente. ¿Por que? Pues porque, si bien es cierto que la serpiente nos recuerda la muerte tipificada en el veneno que lleva en su interior (su lengua), no es menos cierto que, con la periódica renovación de su piel, también nos recuerda que Dios anhela que experimentemos el cambio de vida que viene como producto del arrepentimiento.
El Mashiach que se prefigura en la serpiente, esta también prefigurado en las Escrituras como el pacto hecho por Dios con Avraham (el pacto de la circuncisión). Es que, el despojarnos de la piel de nuestro prepucio, emula a la serpiente que, como acabamos de decir, se renueva a si misma, deshaciéndose de su vieja piel. Esto significa que Dios quiere que nos renovemos a nosotros mismos, deshaciéndonos de nuestro "yetzer ha-ra", pisando así la cabeza de la serpiente que se ha enrollado en el árbol de nuestra vida.
Tanto el Midrash, como el Avot d'Rabbi Natan, se refieren al yetzer ha-ra como al “Viejo y Tonto Rey”; en cambio, se refieren al yetzer ha tov como al “joven pobre y sabio” (Eclesiastés 4:13). ¿Porque se le llama “viejo” al yetzer ha-ra? Pues porque la tradición judía dice que adquirimos el yetzer ha-ra al momento de nacer (“... el pecado esta a la puerta (del vientre)"- Génesis 4:7); pero el yetzer ha-tov no lo adquirimos sino hasta que alcanzamos los trece años de edad, y nos hacemos hijos de los mandamientos (bar mitzvah). En ese sentido, el yetzer ha-ra es al menos trece años mayor que el yetzer ha tov.
Si deseamos ser parte de la descendencia de Avraham (si queremos ser parte del pueblo del pacto), tenemos que circuncidar nuestro prepucio. Pero, ¡ojo! Como ya hemos aclarado, la circuncisión es en realidad la manifestación física (o sombra) de una realidad ética mas profunda; es símbolo de un corazón arrepentido. Moshe (Moisés) nos enseño esto, cuando en Deuteronomio 10:16 dijo las siguientes palabras: “Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón...”. Esta circuncisión de corazón, sera el Mashiach que restaurara todas las cosas, disipando las tinieblas de nuestra vida, y llevándonos finalmente a ese plano superior de existencia prefigurado por los cielos (shamaim). ¿Como lo sabemos? Pues porque Moisés lo enseño en la Torah. ¿Donde? Pues en el pasaje que se encuentra en Deuteronomio 30:12. Allí Moisés escribió (en Hebreo) la siguiente pregunta:


‫מי יעלה לנו השמימה‬

La anterior oración, se traduce como “¿Quién subirá por nosotros al cielo? Note que, si tomamos las primeras letras de la anterior pregunta (recuerde que el hebreo se lee de derecha a izquierda), encontraremos que forman las letras de la palabra Hebrea MILAH (‫ ,(מילה‬la cual significa “circuncisión”. Ahora, si tomamos las ultimas letras de la pregunta, encontraremos que estas forman la palabra " יהוה " la cual es el nombre propio de Dios. ¿Que significa esto? Significa que la contestación a la pregunta de “¿Quien ira por nosotros al cielo?”, esta contenida dentro de la misma pregunta. La contestación es que, los que han experimentado la circuncisión (símbolo del arrepentimiento sincero), ellos irán a יהוה (Dios).
El anterior mensaje, es el “espíritu que se mueve sobre la faz de las aguas (las aguas vivas de la Torah)”, y es también “la luz” (del Mesías) que alumbra a todo el Universo: que hay salvación y vida eterna para todo aquel que, entendiendo que fue creado para hacer solamente lo bueno, procede al arrepentimiento sincero, y se compromete a hacer su mejor esfuerzo para vivir la vida que agrada a Dios, haciendo lo que es justo, teniendo misericordia de los que sufren, y mostrando humildad; según lo declarado por el profeta Miqueas, cuando dijo: “Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, y ¿qué pide Dios de ti? solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8).
Por medio del profeta Isaías, el Dios de Israel prometió el perdón para todo aquel que proceda a convertirse de su mal camino. Isaías 1:16-19 dice así: “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice el Señor, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”.
¿Por que no abraza usted esta fe a la que nos exhortan las Escrituras? Esta es la fe universal que complace al Creador; la fe del Mesías que encontramos en el arrepentimiento sincero, en la justicia, en el amor al prójimo, y en el compromiso con hacer el bien; esta es la fe que vivieron Avraham, Moisés, Daniel, Jesús y todos los hombres ungidos por Dios (paz y bendición sean sobre todos ellos).





Alzheimer Y Teologia

En una ocasión, una dedicada hija iba junto a su anciana madre, camino al hogar. De repente, la hija notó que la madre sacaba de su cartera una pequeña mantilla, y procedía a cubrirse con ella el cabello. Entonces la hija pregunto: “Mami, ¿que haces?” La mama respondió: “Me cubro el cabello de la cabeza”; “¿Por que?”; “¡Pues porque va a llover!... Toma esta otra mantilla, y cúbrete tu también el cabello”; “No mami, gracias, pero no quiero...”; “¡Eres una hija rebelde y desobediente”, ripostó la mamá.
¿Cual de estas dos mujeres tiene la razón? ¿La lógica y prevenida madre?, ¿o la rebelde y desobediente hija? La percepción y la aptitud de la sabia madre, harían perfecto sentido... si no fuese por el hecho de que, no solo viajaban ambas dentro de auto con las ventanas cerradas, y el acondicionador de aire encendido, sino que en adición no había una sola nube en el cielo.
La realidad es que la anciana madre padecía de Alzheimer, una enfermedad cerebral que causa perdida de memoria, así como una gradual desconexión de la realidad. En otras palabras, el paciente de Alzheimer puede decir cosas que son perfectamente lógicas, pero que simplemente no corresponden a la realidad. De un modo similar, el creyente Hebreo que examina a fondo muchos de los grandes postulados de la noble fe Cristiana, percibe a menudo trazas de lo que podría con humildad describirse como “Alzheimer bíblico”; es decir, argumentos cuya lógica parece a primera vista ser perfecta, si no fuese por el hecho de que están simplemente desconectados del entorno ético, histórico, y teológico del pueblo Hebreo. Examinemos un par de ejemplos:

1) El evangelio de Juan, adscribe al maestro de Galilea (la paz y la bendicion de Yah sean sobre él) haber dicho las siguientes palabras: “Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga” (Juan 8:50). En el anterior pasaje, Jesús afirma que no tiene interés alguno en auto-glorificarse. Pero, en el siguiente verso, se le atribuye decir: “De cierto, de cierto os digo que, el que guarda mi palabra, nunca verá muerte” (Juan 8:51). ¿Percibe usted la desconexión? “Miren, en realidad no busco auto-glorificarme... ¡pero tengan presente que soy tan increíblemente grande, que el que guarde mi palabra nunca habrá de morir! (algo que ni siquiera el Creador prometió a ninguno de sus profetas). De paso, ¿cuantos de aquellos que escucharon estas palabras de Jesús, y la guardaron, permanecen aun entre nosotros sin jamas haber visto muerte?
Justo después de haber [supuestamente] dicho las anteriores palabras, Jesús es nuevamente citado diciendo: “Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es” (Juan 8:54). De nuevo, el Galileo afirma que no desea auto-glorificarse. Pero entonces procede a decir: “De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, Yo soy” (Juan 8:58). Note nuevamente la desconexión: “Esta mal que me alabe a mi mismo... ¿saben que? ¡Soy como Dios, inmortal!”

2) La teología Cristiana afirma que Dios dejo su trono de gloria en los Cielos, para venir a morar entre los hombres [en la persona del maestro de Galilea] aquí en la Tierra. A primera vista, esta aparenta ser una lógica y hermosa idea... ¡si no fuese porque durante siglos la Escritura Hebrea enseño que Dios nunca ha abandonado la Tierra! Como esta escrito: “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba, Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz” (Salmo 139:7-12).

3) Jesús es citado diciendo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). De nuevo, la anterior es una lógica y hermosa idea, con un subyugante contenido emocional; ¿Quien no se ha sentido en algún momento lejos de Dios, y necesitado de alguien que posea este grado absoluto de certeza y seguridad? De nuevo, el problema es que, aunque lógica y hermosa, la anterior idea esta simplemente desconectada de la realidad de la Escritura Hebrea. Vera, el hombre necesita “utilizar un camino”, solo cuando anhela alcanzar algún lejano destino. Pero la realidad es que, como hemos ya demostrado, el Padre Celestial (Dios) esta en todas partes. Y, siendo que esta en todas partes, esta siempre cercano a los que le invocan. Como dicen las Escrituras: “Cercano está Yah a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu” (Salmo 34:18); “Cercano estás tú, oh Yah, Y todos tus mandamientos son verdad” (Salmo 119:151); “Cercano está Yah a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras” (Salmo 145:118); “Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Yah nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?” (Deut. 4:7); “El ha exaltado el poderío de su pueblo; Alábenle todos sus santos, los hijos de Israel, El pueblo a él cercano. Aleluya” (Salmo 148:14).

4) Los evangelios narran que Jesús sano a un ciego de nacimiento. Y se alega que esto no deja lugar a dudas acerca del origen Divino de su ministerio, así como de la necesidad de suscribirse a él. El verso dice así: “Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? El les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos? Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos. Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ése, no sabemos de dónde sea. Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos. Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye. Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer. ” (Juan 9:26-33).
De nuevo, note cuan emocionalmente subyugante, así como perfectamente lógico, es el anterior pasaje: Dios no oye a los pecadores; y, si alguien obra un milagro que nadie ha jamas realizado, es seguro indicio de que tal individuo cuenta con la aprobación Divina. ¿Cual es el problema con esta lógica? ¡Pues que no corresponde a la realidad! Vera, Moisés no solamente dio ojos y vista a quien la había perdido de nacimiento, ¡sino a quien nunca la tuvo! (su vara, la cual Moisés convirtió en una serpiente, con ojos que veían). Como esta escrito: “Habló Yah a Moisés y a Aarón, diciendo: Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra. Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Yah lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra” (Éxodo 7:8-10).
De hecho, el milagro de convertir la vara en serpiente, es mayor que el milagro de la [alegada] resurrección del Galileo (paz sea con el). Es que, resucitar un cadáver, solo implica dar vida a un cuerpo inerte, sin cambiar necesariamente su naturaleza; es decir, lo que era un cuerpo humano, sigue siendo un cuerpo humano- mientras que, convertir la vara en serpiente, no solo implica dar vida a un cuerpo muerto, sino cambiar su naturaleza (de cuerpo vegetal, a cuerpo animal).
De paso, note que no solamente es falso que nadie hubiese realizado con anterioridad un milagro tan grande como dar vista a alguien (o algo) que hubiese nacido ciego, sino que es también falso que esto constituya prueba de la aprobación Divina. ¿Por que? Pues porque los hechiceros de Faraón convirtieron también sus varas en serpientes, y Dios estaba obviamente opuesto a todos ellos: “Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos; pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos. Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Yah lo había dicho” (Éxodo 7:11-13).
¿Significa lo hasta aquí dicho que la fe Cristiana no es un camino valido para acercarse a Dios? ¿Significa acaso que la fe Hebrea es superior a la Cristiana? ¡Absolutamente no! Lo que significa es que, las percepciones (mentalidades) Cristianas y Hebreas, son intrínsecamente distintas. Por un lado, el creyente Cristiano es como la persona que fija su mirada en un árbol, y procede a analizar el árbol dentro del contexto del propio árbol. Por otro lado, el creyente Hebreo es como quien fija su mirada en ese mismo árbol, pero no se limita a analizarlo dentro del contexto del propio árbol, sino dentro del contexto del bosque que circunscribe a tal árbol, así como de la montaña que contiene a tal bosque.



La errada teología Cristiana del apóstol Pablo (paz sea con el)

El Talmud, narra la manera en que las cortes de justicia judías (el termino Hebreo es “Beit Din”) administraban la Ley de Moisés. Cada “Beit Din” consistía de 23 miembros. La norma interpretativa de las Escrituras, que reglamentaban la formación de este Beit Din (Num. 35:24), era que se necesitaba un cierto numero de personas para condenar a un acusado, y otro numero distinto, para declararlo inocente. Ya que los miembros del Beit Din eran escogidos de entre los miembros mas espirituales de la comunidad, su fe en la misericordia Divina, les hacia la misericordia. Así, creyendo que la voluntad Divina se inclina siempre a favor del perdón, implementaron la regla que decía que, se podía declarar inocente a un acusado, con tan solo un voto mayoritario a su favor. Por el contrario, para condenar a algún reo, había que obtener en su contra no menos de dos votos mayoritarios. De hecho, la corte judía (o “Sanhedrin”) administraba la justicia de suerte tal que, si tenían que ejecutar a alguna persona en cualquier periodo de siete años (algunos dicen setenta años) el tal Sanhedrin era tildado de “sanguinario”. Quizás una de las anécdotas más reveladoras del consagrado carácter de los líderes del Beit Din, era la forma en que interpretaban los pasajes más difíciles de la Ley. Por ejemplo, Deuteronomio 25:11, ordena cortar la mano de la mujer que, tratando de defender del agresor a su marido, asiere de las partes vergonzosas de tal agresor.
A pesar de lo claro que es el texto, los sabios judíos entendieron que no hacia sentido aplicar una penalidad tan severa, a una mujer que hacia lo que precisamente se espera de toda buena esposa- salir en defensa de su marido. Así pues, estos rabinos re-interpretaron el anterior texto racionalizando que, la parte que hacia referencia al agresor, esta en realidad haciendo referencia a un representante del Beit Din (al cual se debía sumisión y obediencia); y, la parte que ordenaba "cortar la mano de la mujer", significaba disminuir aquello con lo cual esta devengaba su sustento (o sea el dinero que con sus manos ganaba). En términos modernos: esto equivaldría al policía que, a nombre de una corte, va a arrestar a algún hombre en su propia residencia; una vez allí, la esposa de ese hombre trata de impedir el arresto de su marido, forzando a la corte a imponerle una penalidad económica.
Asimismo, los sabios de Israel dejaron de implementar leyes que entendían ya no estar a tono con la realidad histórica en que vivían. Algunas de estas leyes fueron la del levirato (donde se forzaba a un hombre a casarse con la viuda de su hermano), así como la ley que obligaba a tomar las aguas amargas (o sea, mezcladas con tierra del santuario) a cualquier mujer sospechosa de adulterio. Es que, los sabios de Israel, tenían suficiente "luz" como para entender las implicaciones éticas de su concepción acerca de la Divinidad. Es decir, entendían que Dios no solo era incorpóreo, sino que existía fuera de tiempo y espacio. De hecho, uno de los nombres dados a Dios por los judíos era “Ha Macom”- o sea “El Lugar”, ¿Cuál lugar? Aquel lugar dentro del cual se halla todo el universo. En otras palabras, que cuando la Biblia atribuía a Dios características humanas tales como airarse, arrepentirse, hablar, oír, extender su mano, etc, lo que en realidad pretendía, era describir a Dios en términos que el lector contemporáneo pudiese comprender. Pero El Creador en realidad no estaba en si mismo limitado a esas descripciones o circunstancias, sino que era infinitamente superior a cualquier modelo humano. Un buen ejemplo de ello lo era la idea de esclavitud: cuando Dios saca a los judíos de Egipto, procede a darle leyes y estatutos para organizarse como pueblo. Entre estas leyes, estaba la que trataba el tema de la esclavitud. Obviamente, Dios no aprobaba esa institución; ¡Pero Israel había estado cautivo durante siglos! Para los judíos, la esclavitud era una realidad existencial, fuera de todo cuestionamiento. ¿Que hace entonces el Creador? ¡Sencillo!, les permite practicar parcialmente la esclavitud; pero, entre líneas, les muestra (de forma sucintamente) que la moral de un Dios supremo (y por ende, la de sus seguidores) debe estar por encima de una institución tan baja como lo es la esclavitud humana. De nuevo, la Ley solo “insinuaría” la enseñanza. Dios dejaría que la verdad “saltara por sus propios fueros”. En otras palabras, solo cuando el pueblo hubiese "madurado" lo suficiente como para que esta “mayor verdad” se hiciese auto evidente, estarían preparados para recibirla.

Así las cosas, se le permitió a los judíos tener esclavos, ¡pero solo durante seis años!; ¡al séptimo, tenían que liberarlo! (Deut. 15:12) También, si el amo maltrataba a su esclavo, (por ejemplo, le abofeteaba y con ello le hacia perder un diente) tenía que dejarlo en libertad. ¡Aun mejor!, Dios instituyo el jubileo: cada cincuenta años, había que dejar libre a todos los esclavos, ¡no importando el año de su servidumbre en el cual se encontrasen! Es dentro de este marco histórico y teológico, que el judío ve con pesadumbre algunas de las posturas teológicas esbozadas por la hermana fe Cristiana, en la carta que a los Romanos escribe el apóstol Pablo (la paz de Yah sea con el). El seguidor de la fe Hebrea, no encuentra en los anales del judaísmo, una realidad histórica que preste relevancia a las posturas teológicas de Pablo; que, de paso, son el fundamento del moderno cristianismo evangélico.
Pablo sugiere varias cosas que ameritan un análisis profundo. Entre ellas, están las siguientes;

1) Que el judío se justificaba ante Dios, por medio de las obras de la Ley (O sea, que los judíos contaban con que, el cumplimiento cabal de la Ley, garantizaría su salvación individual)
2) Que la postura judía era errada, pues el propósito intrínseco de la Ley, no era salvar, sino (por el contrario) demostrar la pecaminosidad humana, y así encerrar a todo el mundo bajo el juicio Divino
3) Que la única formula sancionada por Dios para salvar al violador de la Ley, es la aceptación ideológica de Jesús, como el Mesías esperado por la ortodoxia judía
4) Que, ya que la salvación no depende de las obras de la Ley, sino en creer en Jesús, el Cristiano no tiene necesidad de guardar las obras de la Ley

Para comenzar, debemos elogiar el llamado al arrepentimiento y al servicio a Dios que, a los Cristianos Romanos, hace el apóstol Pablo. Este era, y sigue siendo, cónsono con la exégesis que de las Escrituras hace el pueblo judío. Sin embargo, como ya hemos mencionado, las posturas arriba enumeradas, reflejan (en nuestro humilde opinión) extrapolaciones teológicas que históricamente no representan la postura principal del judaísmo de la época, ni el de generaciones subsecuentes. Expliquemos en detalle: En Hechos 26:5, Pablo atestigua que, durante toda su vida, había pertenecido a la secta más rigurosa del Fariseísmo. Las fuentes históricas revelan que los fariseos del tiempo de Pablo, eran el producto de dos escuelas distintas de pensamiento. Estas escuelas se desarrollaron en alrededor del año 19 antes de la era cristiana, y ya para el tiempo de Pablo, dominaban el pensamiento teológico judío. El nombre de la primera escuela, fue “la escuela de Shammai” (en honor a su fundador). Esta escuela, aglutinaba a los judíos que, en su interpretación de las Escrituras, asumían posturas rigurosas, de carácter radical. De hecho, su dificultad principal era el no poder percibir al Creador, como un Dios de misericordia. Estos esbozaban una interpretación condenadora, siempre adversa al ser humano. Su visión, equiparaba a Dios con el Cesar imperial; despótico, cruel, absolutista, y a veces hasta sádico.
La segunda escuela de pensamiento, se llamaba a si misma “La escuela de Hillel” (de nuevo, en honor a su fundador). Esta última, encarnaba la interpretación que percibía las Escrituras como la revelación de un Dios de absoluta misericordia. Hillel mismo, era venerado por su paciencia y su afabilidad. Su escuela enseñaba que la voluntad de Dios era que los hombres se amen unos a los otros, y que procuraren vivir en paz y armonía. Su resumen de la Ley era “el amor al prójimo”. De hecho, se cuenta la anécdota de un gentil que vino ante Shammai, y le propuso convertirse al judaísmo, si este podía enseñarle toda la Ley, en el par de minutos en que el gentil podía sostenerse sobre una sola pierna. La respuesta de Shammai , fue tomar una vara de medir, y espantar al pobre hombre, a fuerza de palos. Este mismo gentil, fue mas tarde ante Hillel, y le hizo la misma propuesta; pero, esta vez, la respuesta que de Hillel recibió fue: “Todo aquello que no te gustaría que te hicieran a ti, no lo hagas tu a tu prójimo- esta es toda la Ley, el resto es solo comentario; ve ahora, y aprende el comentario”.
Con este marco de referencia, no es de extrañar que, si bien los lideres judíos continuaron siguiendo la escuela de Shammai, fue la escuela de Hillel la que alcanzo mas popularidad entre el pueblo. Esto hacia mucho sentido, pues las grandes masas, ya de por si duramente oprimidas por el poder imperial, encontraban poco atractivo en tener que también lidiar con un Dios inmisericorde. En resumen, la escuela de Shammai, era la más estricta de las dos sectas farisaicas; y, muy probablemente, fue la secta a la cual Pablo reclama haber pertenecido, antes de su conversión al Cristianismo. Podríamos hacer un paréntesis para preguntarnos, ¿a que escuela pudo haber pertenecido, durante sus años formativos, el Maestro de Galilea? La respuesta surge del pasaje donde Jesús postula lo que luego vino a conocerse como “la regla de oro”- “Todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; por que esto es la Ley, y los Profetas”- Mateo 7:12. Note que esto no es sino una paráfrasis del resumen de la Ley que, con 50 años de anterioridad, había hecho Hillel.
No cabe duda que, la interpretación que de las Escrituras hacia Jesús (paz sea con el), estaba a tono con la escuela de Hillel (con todo, al menos con respecto al divorcio, Jesús asumió la postura mas estricta de la escuela de Shammai; la cual, con raras excepciones, lo prohibía). Podríamos teorizar que, en el Creador, hay la misma cantidad de juicio, como de misericordia; Y que, por tanto, tenemos la misma probabilidad de ser juzgados (y condenados) como de recibir misericordia (y perdón). Así nuestra lógica sugeriría la siguiente pregunta: ¿Cuál interpretación teológica, o escuela de pensamiento, seria más prudente seguir? ¿Seguiremos la escuela de Hillel, y confiaremos en la misericordia Divina? O, ¿dudaremos de la misericordia de Dios, y tomaremos la posición más “segura” de la escuela de Shammai? ¿Cual de las dos posturas describe mejor la disposición de Dios hacia sus criaturas? ¿La misericordia, o el juicio? En nuestra humilde opinión, la misericordia siempre vencerá sobre el juicio. Dios esta categóricamente mas dispuesto a perdonar, que a condenar. ¿Valida la Escritura esta opinión? ¡Definitivamente! Es que, si bien la Tanak a menudo da la impresión de presentar al Creador como un Dios severo, como se ha aclarado con anterioridad, esto se debía solo a la limitación que tenían los oyentes de aquella época, en cuanto a entender la verdadera naturaleza de Dios. Es que, en aquellos tiempos, no se concebía el que ningún poder Real pudiese partir de la misericordia; Esta era la época cuando, lo primero que se esperaba de un rey que ascendía al trono, era que ejecutase a todos sus opositores, aun de entre los miembros de su propia familia. A pesar de ello, las Escrituras sugerían (entre líneas) que la naturaleza de Dios era distinta. Veamos un par de ejemplos: 1) Si bien Dios había maldecido a la mujer, aun así, cuando era hermosa, todos los hombres corrían detrás de ella; 2) Si bien Dios había maldecido la tierra, aun así, esta era todavía lo suficientemente fructífera como para alimentar a toda la raza humana. Así, si bien era cierto que Dios había maldecido tanto a la mujer, como a la tierra, aun no había removido de ellas su misericordia.
Era desde esta perspectiva que, la escuela de Hillel recalcaba que Dios no se complacía con la muerte del impío. De hecho, una leyenda judía decía que, cuando Faraón y el ejercito egipcio estaban siendo anegados por las aguas del mar rojo, los Ángeles quisieron prorrumpir en alabanza; pero Dios los reprendió diciendo: “¡La obra de mis manos se esta ahogando en el mar!, ¿y ustedes pretenden proferir alabanzas en mi presencia?
A la sombra de esta luz, los sabios de Israel entendieron que, en su misericordia, Dios había provisto desde el principio un medio para resarcir el pecado de sus criaturas. ¿Cuál era ese remedio? EL ARREPENTIMIENTO. De hecho, se le adscribía tanta importancia al arrepentimiento, que los maestros de Israel enseñaban que este era una de las siete cosas que estuvieron en la mente de Dios, antes de la creación del universo (las otras fueron la Torah, el paraíso, Gehinnom o lugar de castigo, el trono de gloria, el santuario, y el nombre del Mesías) Los maestros de la escuela de Hillel, enseñaban que cuando el hombre pecaba, no tenia que sentirse irremediablemente perdido, ni bajo la ira de Dios; pues יהוה había provisto en el arrepentimiento, un acceso a la misericordia Divina, que haría que esta triunfara sobre el juicio.
Para reforzar esta interpretación, traeremos la exégesis que, acerca del pasaje que se encuentra en el Salmo 103:12, hacían los sabios de Israel. Este es uno de esos versos donde entender el Hebreo en que se escribió la Biblia, hace toda la diferencia del mundo. La mayoría de las traducciones al Castellano, rinden la traducción de la siguiente manera: “Cuanto esta lejos el Oriente del Occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones” – “Ki-rechok mizra hirehik mi-maarav mi-menu et peshaeinu”. Pero “Ki-rechok” se puede traducir mejor usando las palabras “de modo que” o “como” (Ver por ejemplo la pagina # 76 del “Léxico Hebreo- Español- 1997” escrito por Pedro Ortiz, ISBN 8480830492). Así que, el texto original dice, “Como están lejos el oriente del Occidente, así hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones (o transgresiones)”. ¿Qué importancia hay en el orden de las palabras? ¿Por qué primero oriente y luego occidente? La razón se halla en el hecho de que, antiguamente, los judíos creían que la presencia de Dios se encontraba en Occidente (donde el sol se ponía, rindiendo así tributo a su Hacedor), mientras que, el lugar de tormento (Gehinnom), se encontraba en el Oriente. Y esto explicaba (según ellos) el tono rojizo de los amaneceres; pues teorizaban que, cuando el sol se levantaba en la mañana, reflejaba el color de la sangre de la gente que ya se hallaba en Gehinnom.
Pero, ¿Cómo esta lejos el Oriente del Occidente? ¿Hay una distancia fija entre ellos? La respuesta es en la negativa, pues no hay una distancia específica entre el Oriente y el Occidente. De hecho, el Oriente y el Occidente no son ningún lugar en específico; son direcciones opuestas, hacia las cuales podemos escoger dirigirnos. En otras palabras, ¡la distancia entre Oriente y Occidente, es un giro de 180 grados! La imagen que se quiere plasmar, es la de una persona que comienza caminando hacia el oriente (alejándose de su Creador, y en dirección a Gehinnom); pero, de repente, esta persona entiende que esta llevando su vida en la dirección equivocada (o sea, se hace consciente de su pecado), y que esta “errando al blanco”. En ese momento, la persona se detiene (es decir, se arrepiente), para desistir así de su propósito. Ese acto, le lleva a caminar en la dirección contraria, de vuelta a su Creador. Y, así como ese giro de 180 grados hizo que esta persona cubriera “la distancia” que hay entre Oriente y Occidente, de ese mismo modo es que Dios aleja (o sea, “borra”) nuestras rebeliones (pecados). Tan pronto el hombre se detiene; se arrepiente; y se vuelve de su mal camino para, con su cambio de aptitud, comenzar a vivir la vida de justicia y misericordia que agradan a Dios, en ese mismo momento sus rebeliones le son perdonadas (alejadas).
Como dato curioso, la tradición judía (Pesikta Rabbati 54a) dice que, de las siete cosas que fueron creadas antes de la fundación del mundo, el arrepentimiento precedió a la Torah, pero antecedió al Mesías; como intimando que el propósito de la Torah es que procedamos al arrepentimiento, a fin de que “llegue el Mesías”. De hecho, el Talmud judío, deja ver entre líneas que las palabras “arrepentimiento”, y “Mesías”, son una misma cosa: “Grande es el arrepentimiento, porque alcanza hasta el Trono de Gloria. Grande es el arrepentimiento, por que hace acercar la redención (del Mesías)”. La anterior percepción podría también explicar el por que Jesús de Nazaret (la paz de Yah sea con el) comienza su ministerio con este mismo mensaje: “Desde entonces comenzó a predicar y a decir: “Arrepentíos, por que el reino de los cielos se ha acercado”- Mat. 4:17. Según el historiador judío Flavio Josefo, Juan el Bautista hizo del arrepentimiento el objetivo principal de su predica (“Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de ARREPENTIMIENTO PARA PERDÓN DE PECADOS”- Marcos 1:4). Pero, de nuevo, podríamos volver a argumentar que quizás el juicio de Dios tiene más peso que su misericordia; Quizás mi arrepentimiento no podrá apaciguar la culpa de mi pecado, y seré de todos modos reo de juicio. La respuesta a esta inquietud es que la Escritura muestra que Dios se inclina inequívocamente hacia la misericordia. De hecho, a partir de un análisis puramente matemático, se encuentra que la misericordia de Dios es al menos 500 veces mayor que su juicio. Con respecto al juicio, en las mejores y mas antiguas traducciones Hebreas, Éxodo 20:5 dice que Dios visita la maldad de los padres sobre sus hijos, hasta tercera y cuarta generación. Pero, en el próximo verso, se dice que Dios mostrara misericordia a millares de generaciones. Como millares (en plural), implica al menos dos mil, se podría entonces decir que, cuatro generaciones, divididas entre dos mil generaciones, son una proporción de 500 a 1. O sea, que el deseo Divino de tener misericordia, es al menos 500 veces mayor que el deseo de condenarnos.
Los sabios de Israel, enseñaban que el arrepentimiento era mayor seguridad que la Ley, pues era mas importante que todos los sacrificios del templo: (“LOS SACRIFICIOS DE DIOS SON EL ESPÍRITU QUEBRANTADO, al corazón contrito y Humillado no despreciaras, tu oh Señor” (Salmo 51:17). Aclaraban que, el verdadero arrepentimiento, tenía que ir acompañado tanto de un cambio de aptitud, como de modo de obrar: “El que CONFIESA SU PECADO, Y SE APARTA alcanzara misericordia” (Proverbios 28:13). A la misma vez, se advertía también acerca del peligro de abusar de la misericordia divina. Los maestros de Israel decían que, a la persona que dijese: “Voy a pecar, luego me arrepentiré, pecare de nuevo, y otra vez me arrepentiré”, le seria negado el poder arrepentirse.
El mejor y más universal ejemplo del alcance del arrepentimiento, fue el de los moradores de Nínive. Estos eran gentiles, y por ende desconocedores de las Escrituras, así como del Dios en ellas representado. A pesar de esto, tan pronto se arrepintieron, Dios no solo perdono sus pecados, sino que revoco el juicio que contra ellos había sido decretado: “Y vio Dios lo que hicieron, que SE CONVIRTIERON DE SU MAL camino, y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo” (Jonás 3:10).
En su carta a los Romanos, Pablo señala que el ser humano es pecador por naturaleza, y por ende incapaz de cumplir perfectamente la Ley. Pablo sigue su línea de argumentación, diciendo que, una vez la persona ha transgredido algún mandamiento, el juicio Divino coloca a tal persona en una irredimible condición de maldición. Según Pablo, ninguna obra humana (ni siquiera el arrepentimiento), puede redimir a tal persona del juicio Divino. Si bien, a primera vista, este argumento parecería lógico, choca de frente con los textos ya antes mencionados, así como con otros donde se nos muestra que, la disposición de Dios hacia el pecador, es una donde el Creador espera pacientemente que procedamos al sincero arrepentimiento. Examinemos uno de esos pasajes: El profeta Isaías, exhortaba a Israel a arrepentirse, diciéndoles: “Lavaos y limpiaos, quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos, dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien, buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice el Señor, y estemos a cuenta; si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”- Isaías 1:16-18. El anterior pasaje, enseña con claridad meridiana la doctrina de que, el arrepentimiento, seguido de un cambio de aptitud (conversión), conlleva la garantía Divina del perdón de nuestros pecados. ¡La cuenta en contra nuestra es totalmente borrada! Por otro lado, tenemos a Moisés y a los profetas; Estos recibieron el “Ruaj Ha Kodesh” (Espíritu Santo), y fueron los instrumentos por medio de los cuales Dios hablo a Israel. Sin duda alguna, ellos también eran seres humanos, tal como nosotros. Si fuésemos a seguir la teología Paulina, tendríamos que concluir que, como seres imperfectos, e incapaces de guardar toda la ley, también Moisés y los profetas se hallaban bajo la maldición Divina. Esto, obviamente, no hace ningún sentido.
Alguien podría argumentar que, los profetas eran distintos; por que, de alguna manera, creían de antemano que habría de venir un Mesías llamado Jesús. Pero si, aparte de una vida de arrepentimiento, el conocimiento de algún Mesías hubiese sido tan importante, la Escritura debería mostrarnos a un Jonás hablando a los Ninivitas acerca del Mesías; O mostrarnos a Daniel el profeta, hablando del Mesías al rey Nabucodonosor, ante el inminente juicio emitido en contra suya. Claramente, ese no fue el caso. Pero, lo que la Escritura si registra, es el llamado a un cambio de vida (arrepentimiento) que hicieron todos estos profetas. El arrepentimiento es, sin lugar a dudas, un camino abierto y disponible para todos, tanto judíos como gentiles. Y hace mucho sentido que, un Dios de infinita misericordia, provea un camino suficientemente generoso como para que sea auto-evidente a cualquiera que, con corazón sincero, quiera acercarse a El. Volviendo al libro de Romanos: para Pablo (paz sea con el), la Ley solo podía condenar al hombre. Pero, podríamos preguntarnos: Si la aptitud de Dios hacia los violadores de la Ley (entiéndase, todo ser humano) es una de juicio y condenación, ¿como explicamos a Dios contestando la oración de un Rey Ezequías, quien en 2da de Reyes 20:3 dice a Dios lo siguiente: “Te ruego o Señor, te ruego que hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad y con integro corazón y que HE HECHO LAS COSAS QUE TE AGRADAN Y lloro Ezequías con gran llanto”? ¿No se desprende claramente del texto, que Dios no vaciló en contestar la oración de aquel corazón humillado? ¿Fue acaso el cumplimiento imperfecto de la Ley, por parte de Ezequías, impedimento alguno para que Dios le mostrara su salvación? ¡Obviamente no!
Curiosamente, la propuesta de Pablo, no solo choca contra la escritura judía, sino aun con la proposición que el evangelio de Marcos adscribe al Nazareno. Nos referimos al pasaje en Lucas 10:25, que dice: “Y he aquí un interprete de la Ley se levanto y dijo, para probarle: Maestro, ¿HACIENDO QUE COSA HEREDARE LA VIDA ETERNA? El le dijo: ¿que esta escrito en La Ley? ¿Como lees? Aquel, respondiendo, dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZÓN, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODAS TUS FUERZAS, Y CON TODA TU MENTE; Y A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. Y le dijo (Jesús): bien haz respondido, HAZ ESTO, Y VIVIRÁS”. La respuesta que da Jesús en este pasaje, hace eco de la Escritura que, concerniente a guardar la ley, revelo יהוה en el pasaje en Levítico 18:5- “Por tanto, guardareis mis estatutos y mis ordenanzas; LOS CUALES, HACIENDO EL HOMBRE, VIVIRÁ en ellos”. En palabras sencillas, lo que Jesús esta diciendo a este interprete de la Ley es que, si se conducía de acuerdo al espíritu de la Ley (el amor a Dios y al prójimo) su salvación estaría asegurada. Note que Jesús no veía la Ley como una carga pesada, cuyo finalidad era condenar al hombre. Tampoco la veía como algo a ser invalidado. Jesús mismo es citado en Mateo 5:19, diciendo que, en el reino de los cielos, se tildaría de pequeña (o ignorante) a cualquier persona que considerase a su vez pequeño (o sea sin importancia) alguno de los mandamientos de la Ley. El judío de aquella época (recuerde que la escuela de Hillel predominaba entre las masas del pueblo) habría entendido la respuesta que al interprete dio Jesús, como significando lo siguiente: “Mire, la correcta interpretación es según la escuela de Hillel; Dios es un Dios de misericordia, no es un Dios severo y caprichoso, que pide de nosotros cosas inalcanzables; todo lo que pide Dios, es que le amemos, y que amemos a aquellos que están hechos a imagen y semejanza del Creador”. La respuesta que a esta cita da el Cristianismo, es alegar que Jesús estaba hablando como quien vivía aun en la “dispensación de la Ley”; pero que, una vez Jesús muere en la cruz, cesa la dispensación de la Ley, y se establece un “nuevo pacto”.
A esto se podría contestar en al menos dos formas distintas: Primero, que el mismo Jesús dijo que mas fácil era que pasasen el cielo y la tierra, a que se frustrase la validez de la parte mas pequeña (una tilde) de la Ley (Mateo 5:18, Lucas 16:17). Segundo, ¿A quien le puede caber en la cabeza la idea de que Lucas 10:25 (amar a Dios y al prójimo) no necesita ser ya mas cumplido? Por que, si la Ley ceso, ¡tiene que por fuerza cesar también su resumen (amar a Dios y al prójimo)! ¿Será posible que alguien crea que se puede agradar al Creador, sin amar a Dios y al prójimo? De paso, debemos añadir que, la doctrina dispensacionalista, nunca formo parte de la teología judía, ni tampoco de la teología Cristiana original. De hecho, su primer exponente fue el predicador ingles John Nelson Darby, que vivió desde el 1800 al 1882. Para resumir;
Primero, La postura Paulina de que el judío se apoyaba en la Ley para obtener su salvación, era cierta solamente con respecto a los lideres judíos que seguían la escuela de Shammai; quienes, dudando de la misericordia del Eterno, se apoyaban en un cumplimiento estricto de la Ley, como un medio seguro de aplacar la temida ira Divina.
Segundo- La propuesta de que la Ley produce condenación, no encontraba eco ni entre la mayoría del pueblo judío, ni entre las enseñanzas atribuidas al mismo Jesús. La Ley simplemente no era vista como un vehículo de maldición, ni de condenación. La síntesis que de la Ley hacían tanto Jesús, como los seguidores de la escuela de Hillel, era de tal naturaleza, que ninguna persona que fuese realmente justa, podría objetarla.

En base a sus dos primeros postulados (según enumerados con anterioridad) Pablo arriba a la conclusión teológica de que, el único modo de ser salvo, es la aceptación de la teología que postula que Jesús es el Mesías prometido. Para articular una respuesta a esta última propuesta (la fe en Jesús), tenemos que ampliar nuestro horizonte, y ver en mayor detalle el contexto dentro del cual surge la figura del Galileo. Esto nos permitirá entender con mayor claridad lo que, en el contexto histórico de su época, significaba la fe en Jesús: En el momento histórico en que brilla la figura del Galileo, la cultura que domina el mundo conocido, era la cultura Griega. Esta, influenciaba y caracterizaba toda la esfera del pensamiento intelectual, teológico, y filosófico de su época. Primordial en la filosofía griega, era el concepto del "Logos". En el mundo filosófico de principios de la época Cristiana, la confluencia del platonismo medio, modificado por el pensamiento estoico, hacia que se postulara que, el mundo de las ideas, era una realidad en si misma, independiente del mundo físico. Para Platón, la verdadera realidad, eran las ideas que yacían tras la percepción que, del mundo visible, hacen nuestros sentidos. Los objetos físicos que observamos, son solo copias (o “imágenes borrosas”) de "la verdadera realidad", que existe solamente en el mundo de las ideas. Por ejemplo, cuando observamos a un caballo, la idea misma que de éste nos hacemos, es en si la verdadera realidad, una realidad mucho más verdadera que cualquier caballo en particular que podamos tocar con nuestras manos, o ver con nuestros ojos. La idea que del caballo nos hacemos, es el "prototipo perfecto". Cualquier caballo en particular, no es sino una copia imperfecta del verdadero caballo, aquel que podemos conocemos solo a través de nuestra mente.
El estoicismo iba más allá, para decir que, entre el nivel de existencia de aquel que trasciende todas las cosas (Dios), y nuestro mundo físico, hay un nivel que corresponde al razonamiento puro, también conocido como "Logos". Los filósofos postulaban que Dios había creado primeramente un mundo intangible (el ámbito de las ideas, o “Logos”); y que, a través de este ámbito, era que Dios había creado mas tarde el Universo. Así, el Logos era visto como el instrumento utilizado por Dios para crear y sustentar todas las cosas. Según esta línea filosófica, Dios es la idea, el prototipo máximo del cual el “Logos” es una imagen o sombra; y, el mundo físico, es a su vez una sombra del Logos. En este sentido, el Logos podía ser visto como el “puente” entre Dios y el mundo físico, o "el puente entre Dios y los hombres", "la imagen del Dios invisible". Note que, desde esta perspectiva filosófica, si bien el "Logos" no era considerado Dios, tampoco era creado de la misma forma que el resto del universo. En este sentido, podía alegóricamente decirse que el Logos era “el unigénito hijo de Dios”. Por otro lado, es interesante notar que el Logos no era necesariamente una persona, sino mas bien un ámbito intelectual, la suma de las ideas, los valores y las aptitudes que reflejaban la perfección del Dios Omnipotente. Fueron estas perspectivas filosóficas, las que nutrieron inicialmente la religión Cristiana. Y fueron precisamente estas imágenes, las que utilizaron los autores Neo Testamentarios, para referirse a Jesús con descripciones tales como: “El era antes de todas las cosas”; O, “El es la imagen visible, del Dios invisible”. Aunque estas ideas formaron las bases filosóficas y religiosas del cristianismo original, no fueron en modo alguno exclusivas a esa fe.
De hecho, la evidencia escrita corrobora que, eminentes filósofos judíos como Aristóbulo (Siglo II antes de la era cristiana) y Philo De Alejandría (20 A.E.C - 47 E.C.), compartían nociones similares, pero dentro del contexto judío. La diferencia es que, los filósofos judíos, no "tropezaron" en los mismos errores. Philo, por ejemplo, escribió acerca de como muchos erróneamente confundían al Logos, con la Deidad, como producto de la popular interpretación que prefiguraba al Logos como "gobernador" y "representante" de la Divinidad. Decía que, aquellos “sin sabiduría”, no podían comprender a Dios, sin tener que atribuirle tanto un cuerpo físico, como atributos humanos. Explicaba Philo que estos solo podían entender al Creador, por medio de un "mensajero", y caían en el error de confundir a Dios con ese mensajero. Así, vemos que, aunque Philo no era Cristiano, su acerbo interpretativo le permitía tener una visión clara, que traspasaba fronteras ideológicas, permitiéndole reconocer verdades eternas, sin necesidad de comprometer su identidad judía.
Contemporáneo y paralelo al concepto griego del “Logos”, fue el concepto judío desarrollado alrededor de la “Sabiduría”. En el libro de Proverbios, se describe a la sabiduría, con estos atributos: “Yo soy la inteligencia, mío es el poder”-Prov. 8:14; “El Señor ya me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras. Eternamente tuve el principado, desde el principio, Antes de la tierra. Antes de los abismos fui engendrada. Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.”- Prov. 8:22-24; Y, “Con Él (o sea, con Dios) estaba yo ordenándolo todo…”- Prov. 8:30. En estos versículos, se nos informa que la sabiduría fue engendrada (o creada) antes que todas las cosas (visibles), y no solamente formo parte activa del proceso creador, sino que ya al principio de la creación, la sabiduría tenia el principado (es decir, en el principio, la Sabiduría ya era el principio). Cuando los judíos combinaban este verso, con el primer verso de Génesis, la interpretación resultante se hacia aun mas contundente: “En principio creo Dios los cielos…”. En el original Hebreo, este verso lee: “Be reshit bara Elohim et ha shamaim…”. Pero, “Be reshit” puede traducirse no solo como “en principio”, sino también como, “con principio”. El texto podría entonces leerse como: “Con principio, creo Dios los cielos y la tierra” ¿De que “principio” se habla? Obviamente, de la Sabiduría.
Bajo la luz de esta realidad histórica, es que podemos interpretar al apóstol Juan, cuando dice en su evangelio: “En el principio, era el “Logos”, y el “Logos” estaba con Dios, y el Logos era dios”. Juan estaba refiriéndose al Logos Griego, o sea, al ámbito donde habitan todos los modelos perfectos, sombras de la naturaleza moral del Creador del universo. Lo que Juan intentaba decir era: “Miren, he aquí el prototipo perfecto, he aquí el modelo a seguir”. Como vimos con anterioridad, en el arrepentimiento, ya Dios había dado a judíos y a gentiles, la formula universal para el perdón de los pecados (“Al corazón contrito y humillado no despreciaras tú o Señor”- Sal 51:17).
El propósito ulterior de Jesús, no era cambiar ese patrón, sino ampliarlo, utilizando la mentalidad filosófica de su época, para proyectarse como un ejemplo del “Logos”; un paradigma (modelo idóneo) para el hombre que, por medio del arrepentimiento, decide retornar a su Creador. Pablo (que no fue en sí mismo testigo presencial de la vida, ni del ministerio de Jesús) malinterpreta al Nazareno, cuando dice que la salvación viene por la fe en Jesús, y no por las obras. Jesús mismo le refuta, cuando es citado diciendo:
"Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonara también vuestro Padre Celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonara vuestras ofensas" (Mateo 6:14). ¿No esta aquí Jesús condicionando el perdón de los pecados a una obra especifica, llamada “perdonar al prójimo”? Y, ¿Por que da Jesús tanta importancia al perdón? ¿Por que enseña Jesús que sus seguidores no podrían recibir perdón, si primero no perdonaban? La respuesta puede ser entendida, solo si tenemos presente que Jesús aspiraba a ser el “Logos”, o prototipo perfecto (de conducta), para sus seguidores. Lo que Jesús intima, es que, si él mismo (que pretendía ser el prototipo perfecto) habría de perdonar a aquellos que le habrían de ofender (como esta escrito- “Y Jesús decía: Padre, perdónalos, por que no saben lo que hacen”- Luc. 23:24), ¿por cuanto mas no tendrían que hacer lo mismo sus seguidores, validando con ello su confesión de fe? Lo que Jesús intentaba enseñar, era que Dios no tolera la incongruencia de valores, que pretende verbalmente reclamar fe en un prototipo perfecto, y a la misma vez negar la necesidad de copiar la conducta de ese prototipo. Como nota al calce, note la mentalidad profundamente judía que reflejan las palabras del Nazareno:
Primero, los maestros de Israel enseñaban que, si bien Dios perdona las ofensas cometidas en su contra, esto no nos releva de la responsabilidad de reconciliarnos con el prójimo que hemos ofendido; Segundo, la tradición talmúdica, enseñaba que el judío que escogiese seguir, ya fuese la escuela interpretativa de Hillel, o la de Shammai, debía aspirar a adherirse tanto a todas las restricciones, como a todas las licencias que correspondiesen a la escuela de su elección. Es decir, la integridad de cualquiera que tratara de observar, a la misma vez, los privilegios permitidos por ambas escuelas, era severamente cuestionada. Es en esta tradición que, en Mateo 16:24, Jesús dice a sus discípulos: “Si alguno quiere venir en pos de mi (para ser mi discípulo, e imitarme), niéguese a si mismo, y tome su cruz (justo como yo la he de tomar) y sígame. Es en su rol de “Logos”, o modelo perfecto, que Jesús hace cosas que son incongruentes con la interpretación Cristiana que lo prefigura como la encarnación de la Divinidad; Cosas como decir, ¿Por que me llamas bueno? Ninguna hay bueno, sino solo Dios” (Lucas 18:19); Cosas como bautizarse para el “perdón” de pecados (Mat. 3:13); O como decir, “Al Señor tu Dios adoraras y a el solo servirás (Mat. 4:10); O como decir, “El hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir, y a dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45). No es hasta que se comienza a ver a Jesús desde la perspectiva filosófica presentada por el apóstol Juan (o sea, como el “Logos”, el prototipo o modelo perfecto a seguir), que se aclaran las dudas que originan todas estas incongruencias: lo que Jesús intentaba enseñar, era que el primer paso del hombre que quiere ser perfecto ante su Dios, debe ser el reconocerse imperfecto (o sea, falto de suficiente merito). Una vez ha dado este paso, el próximo paso es el arrepentimiento (tipificado por el bautismo en aguas). El resultado de este arrepentimiento, será primeramente el servicio a Dios, y luego al prójimo; finalmente, se debe entregar la vida misma (de ser necesario) en aras de ese compromiso con servir a Dios y al prójimo.
La vejación, la necesidad, el rechazo, la traición y la muerte que los Evangelios alegan haber experimentado Jesús, no tuvieron otro propósito que modelar la experiencia que han de vivir la mayoría de los hombres piadosos (y cuyo modelo mas universal es el mismo pueblo de Israel); quienes, por regla general, nunca reciben en este mundo la recompensa correspondiente a sus méritos. La pregunta que salta ante nuestros ojos es: ¿Por qué tenia que Jesús ser humanamente “derrotado?; Es decir, ¿por que tenia que ser traicionado, para mas tarde morir en la cruz? Una posible contestación, es que, si Jesús no hubiese muerto, no habría sido posible articular un relato de resurrección. Hagamos primero un pequeño paréntesis, a fin de subrayar que las Escritos Cristianas, son totalmente ambiguos en el tema de la realidad histórica de la resurrección del Nazareno. Es decir, si prestamos atención a la doctrina cristiana que, con respecto a la resurrección de los muertos, articula el apóstol Pablo tanto en 1ra Corintios 15:44, como en 1ra Corintios 15:50, tendríamos que cuestionar la veracidad de la resurrección del Nazareno (la paz de Yah sea con el). ¿Por que?, Pues por que, la definición que de esta hace Pablo, choca con la descripción que, de la resurrección de Jesús, hacen los evangelios. Los versos ya citados dicen lo siguiente: “Se siembra cuerpo animal, resucitara cuerpo espiritual..” y, “..la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios...”. Es decir, según Pablo, cuando una persona muere, lo que resucita es un cuerpo espiritual, y no un cuerpo de “carne y hueso”. Pero, en contradicción a esta doctrina, los evangelios citan a un Jesús que, luego de resucitar, dice a sus discípulos : “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved; por que UN ESPÍRITU NO TIENE CARNE NI HUESO, COMO VEIS QUE YO TENGO” (Lucas 24:39).
Antes de continuar, debemos aclarar otro punto, sin el cual es imposible entender con precisión la diferencia básica entre el judaísmo y el cristianismo. El punto es que, si bien los judíos creemos que hemos heredado las consecuencias físicas del pecado de Adán, nunca hemos creído que heredamos las consecuencias espirituales de ese pecado. En otras palabras, el judío nunca ha creído que heredamos un “pecado original”, que nos hace automáticamente incapaces de agradar a Dios. Mientras el Cristianismo dice : “Así que, como por la transgresión de uno (Adán) vino la condenación de todos los hombres....” (Romanos 5:18), el judaísmo dice: “... el alma que pecare, esa morirá; EL HIJO NO LLEVARA EL PECADO DEL PADRE NI EL PADRE LLEVARA EL PECADO DEL HIJO...” (Ezequiel 18:20). Mientras que el cristianismo dice : “No hay Justo, ni aun uno” (Romanos 3:10), el judaísmo dice: “... Noé, VARÓN JUSTO, ERA PERFECTO en sus generaciones; con Dios camino Noé” (Génesis 6:9). Siendo así las cosas, los judíos que creyeron inicialmente en Jesús, no tenían necesidad teológica alguna de que el Mesías muriese y resucitase de entre los muertos, a fin de redimirles de sus pecados. En este contexto, podemos explicar la razón por la cual, luego que Jesús menciona su futuro martirio, Pedro le reconviene, diciendo: “Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca” (Mateo 16:22).
La importancia del relato de la resurrección, no estriba tanto en su literalidad histórica, como en el significado que, tanto judíos como gentiles, adscribirían a ese evento. En cuanto al pueblo judío, recordemos que el liderato estaba en manos de los sacerdotes, quienes en su mayoría eran Saduceos (es decir, no creían en la resurrección); y, por tanto, menospreciaban la vida austera del hombre piadoso, no reconociéndole merito especial alguno, ni esperanza alguna de recompensa. En cambio, los maestros de entre los fariseos, enseñaban que la resurrección de los muertos era el fundamento sobre el cual descansaban el juicio y la justicia divina. Como el fariseo que fue, la obra y el ejemplo de Jesús, habrían quedado incompletos, si su ministerio no hubiese incluido un relato de resurrección. No por que la creencia en la resurrección de Jesús fuese un articulo de fe, pues Jesús mismo dio testimonio de que Avraham, Moisés, y los profetas ya habían alcanzado el galardón eterno (o sea, que habían obtenido la salvación, antes de la alegada muerte y resurrección del Nazareno). De lo que se trata, es de que la resurrección fue entendida (en su aspecto mas general) como el sello de aprobación Divina al modelo de vida encarnado por el Galileo. En otras palabras, la resurrección era la garantía de que todo el que viviese el mismo estilo de vida ético y moral que vivió Jesús, experimentaría la misma resurrección que este ultimo experimento.
Para resumir: la creencia en Jesús, no era un fin en si mismo (“También los demonios creen, y tiemblan…”- Santiago 2:19). La teología Paulina, que sugiere que hay merito en una creencia intelectual en Jesús, pero sin necesidad de arrepentimiento ni obra alguna, niega la teología Judía de Jesús, quien es citado diciendo: “Muchos me dirán en aquel día, Señor, Señor, ¿No profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declarare: Nunca os conocí, apartaos de mi HACEDORES DE MALDAD”- Mat. 7:22. Los primeros seguidores judíos de Jesús, entendían que no eran tales por confesar a Jesús con sus bocas, sino con sus acciones; como reza uno de los evangelios: «... pero, ¿que os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo el, dijo: No quiero, pero después ARREPENTIDO, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y, respondiendo el, dijo; Si, Señor, voy. Y NO FUE. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su Padre?» (Mat. 21:28-30). ¿Cual de ambos hijos agrado al Padre (figura del Padre Celestial)? ¡Por supuesto, el que no dijo, pero hizo! ¿Por que? Pues porque, la confesión que agrada a Dios, no es la que hacemos con nuestras bocas, sino con nuestras obras (con nuestro estilo de vida). Por eso, aun los mismos Escritos Cristianos dicen: “... Y FUERON JUZGADOS cada uno, SEGÚN SUS OBRAS” (Apocalipsis 20:13).
Podemos apreciar el hecho de que Pablo, al igual que cualquier creyente que vive una experiencia transformadora, sienta la obligación de honrar y exaltar a aquel (o aquello) que ha transformado su vida. Pero, sin control alguno, ese celo por honrar y exaltar al instrumento que Dios ha utilizado, puede hacer que la persona pierda la perspectiva. De hecho, este fue el caso de Pablo, cuando todavía era Judío. En su celo por honrar a Moisés, y defender lo que entendía ser la Ley Divina, Pablo hizo cosas que en efecto negaban su fe en los postulados básicos de la Ley (a saber, amar a Dios, y al prójimo). Es algo así como lo que les ocurrió a los doce apóstoles, cuando los habitantes de una aldea Samaritana rehusaron recibir a Jesús: En su celo por su amado maestro, los apóstoles estaban listos a hacer que descendiese fuego del cielo, a fin de atormentar a aquellos incrédulos gentiles.¡Como se atrevían a rehusar recibir al Mesías! Pero, como todo buen maestro judío, Jesús les corrige, diciendo: “¡Vosotros no sabéis de que espíritu sois! Porque el Hijo del hombre no ha venido a perder las almas de los hombres, sino a salvarlas”- Lucas. 9:55.
Este mismo fue el caso del apóstol Pablo. Si bien era un hombre temeroso de Dios, como anterior seguidor de la dura escuela de Shammai (y, en su celo por su amado maestro), Pablo escribe palabras que están listas para condenar al fuego Divino a todo el que (al igual que los Samaritanos), rehúse “recibir al Galileo”. Pablo ciertamente tiene celo por Dios, pero su celo no es conforme a ciencia (es decir, no se ajusta a la sabiduría Divina, revelada a través de la Ley). Si Pablo hubiese caminado con Jesús, como hicieron los doce apóstoles, muy probablemente habría sido también reprendido, y se le habría dicho: “¡Pablo, no sabes de que espíritu eres! ¡Jesús no vino a perder las almas, sino a salvarlas!” Es decir, ¡Dios no esta en el negocio de cerrarle a sus criaturas las opciones de salvación, esta en el negocio de darle todas las opciones que sean posible! Esta perspectiva que de Jesús postulamos, no es una nueva interpretación. De hecho, fue la teología Judía originalmente esbozada tanto por Jesús como por sus seguidores. Recordemos que, aparte del dilema de su alegado reclamo mesiánico, tanto Jesús como sus doce discípulos, nacieron, vivieron, y murieron guardando los ritos y las ordenanzas de la Ley (es decir, practicando la fe Judía). Desafortunadamente, y con el correr de los siglos, el Cristianismo perdió la identidad y perspectiva judía de sus fundadores.
A la luz de lo ya he explicado, terminaremos esta sección, examinando algunos pasajes que, sin la anterior perspectiva, parecerían (por decirlo de forma generosa) difíciles de reconciliar con la interpretación que de Jesús hace comúnmente el Cristianismo. Uno de estos pasajes es particularmente revelador: Nos referimos a la historia de aquel hombre Rico, y de su enfermo y hambriento vecino Lázaro. El pasaje dice así: “Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían, y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Avraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Avraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Avraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Avraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que, los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Avraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. Él entonces dijo: No, padre Avraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Avraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos”- Lucas 16:19-31.
La mayoría de los interpretes cristianos, concurren en que, el hecho de que se mencionen los nombres de Avraham y de Lázaro, ya de por si hace casi imposible que el anterior relato pueda considerarse como una mera parábola. Para resumir el pasaje: el hombre rico vive en lujos y excesos, insensible al sufrimiento de su pobre hermano judío, que se hallaba enfermo, hambriento, y sediento por la fiebre. Lázaro, se hallaba tirado a la puerta de la casa del Rico. Y, con esta injusticia, Dios estaba probando el corazón de estos dos hombres; al Rico, Dios le probaba con su riqueza, esperando a ver si tendría misericordia de su prójimo, hecho a la imagen y semejanza del Creador. Para Lázaro, la prueba era ver si su corazón se llenaría de odio y resentimiento, contra su rico e inmisericorde vecino. Los perros lamían las llagas de Lázaro. Pero el rico (que quizás era muy religioso), no sentía vergüenza alguna en ver que los perros (que, según la Ley, eran animales inmundos) mostraban mas misericordia (y por ende mas humanidad) que el. Este terco y extraviado ser, no podía hacer la conexión entre el perdón de sus pecados, y el tener misericordia de su prójimo que sufría; No entendía que, no importando la teología que profesemos, es imposible amar a Dios (a quien no podemos ver), si ni siquiera podemos amar a nuestro prójimo que sufre (a quien, en efecto, si podemos ver). El “Rico” era en realidad “pobre”, pues aunque tenia riquezas materiales, su alma y su intelecto se hallaban en tinieblas. Nunca pudo entender lo que realmente significa servir al Creador. Tampoco pudo entender que Dios es como un espejo; que, aunque el espejo en si mismo nunca cambia, todo el que mire en El, vera algo distinto. ¿Por que? Pues porque, en un sentido muy real, nuestra percepción de Dios, es un reflejo de nosotros mismos. Así, para con los misericordiosos, Dios se mostrara a si mismo como un Dios de misericordioso; se mostrara como un Dios recto, a quienes tienen un corazón íntegro; pero se mostrara como un Dios severo, para con el hombre perverso; y se mostrara como un Dios duro, para aquellos que tienen un duro corazón (Salmo 17:25-26).
Cuando Lázaro y el Rico mueren, cada uno de ellos reciben lo que realmente quería; como el rico nunca vio nada malo en que los perros lamieran las húmedas llagas de Lázaro, ahora seria el Rico quien desearía (como si fuese un perro) lamer el humedecido dedo de Lázaro. Cuando Lázaro sufría, el rico no había tenido misericordia; y ahora es el rico quien sufre, y nadie tiene misericordia de el. Con todo, el Rico recuerda a su familia, y solicita que Avraham envíe a Lázaro de entre los muertos, a fin de apercibir a sus cinco hermanos. Quizás un milagro tan extraordinario como el que alguien resucite de entre los muertos, les persuadiría a arrepentirse de su igualmente pecaminoso estilo de vida. Pero Avraham le aclara que no hay necesidad de que alguien resucite de entre los muertos, pues quien quiera evitar el castigo en la otra vida, tiene en Moisés (la Ley) y en los profetas suficiente revelación Divina como para ser persuadido al arrepentimiento. Note que, tanto el Rico, como Avraham, entendían claramente que el Rico se hallaba en tormento, debido al hecho de que nunca procedió al sincero arrepentimiento, y a la vida de justicia, misericordia, y humildad, que demandaba tal arrepentimiento. En otras palabras, el rico no se perdió por rehusar creer en este o aquel otro Mesías; tampoco se perdió por no haber tenido la religión correcta (de hecho, tanto el rico como Lázaro, practicaron la misma religión- el Judaísmo). Pero, si la resurrección de Lázaro no podía traer salvación a los pecadores hermanos, ¿que resurrección podría salvarles? ¿La de Avraham? ¿La de algún otro Moisés? ¿la de Jesús?¡Absolutamente no! A lo que Avraham hacia referencia, era a que la Escritura nunca demando creer en la resurrección de ningún personaje, como requisito para el perdón de los pecados. ¡Para eso estaba el llamamiento al arrepentimiento que hacia claramente la Ley!
Es decir, el Rico no se “perdió” por no haber creído en “el Mesías” llamado Jesús; ¡se perdió por no haber creído en “El Mesías” llamado “Arrepentimiento”. Este ultimo, es el único y verdadero Mesías salvador; aquel del cual Jesús aspiraba ser el prototipo perfecto. Pero, si el arrepentimiento es el verdadero Mesías, ¿por que permitió Dios que se manifestase en el mundo aquel hombre que el Cristianismo llama Jesús de Nazaret? Una posible respuesta, es que lo permitió “por amor al mundo Greco-Romano”; Es decir, Jesús se manifestó para que, tanto Griegos como Romanos (que no consideraban que Jesús fuese Judío) pudiesen ser alcanzados con el mensaje del monoteísmo ético (y su correspondiente perdón de pecados, por medio del arrepentimiento); Jesús se manifestó para intentar ser el “Logos” que Griegos y Romanos tanto admiraban; para ser “el modelo no escrito” que el mundo gentil tan desesperadamente necesitaba. De tiempo antiguo, le fue dada a Israel la misión colectiva de ser “luz a las naciones”. Pero, mientras mas se esforzaba Israel en ser fiel a ese llamado, tanto mas se ganaba el odio de los pueblos de la tierra.
Es que el mundo gentil insistía en enfocarse en la imperfección ética de Israel, y no en la perfección moral del mensaje que le había sido encomendado. Israel fue primeramente odiado por los Egipcios; luego por los Babilonios; después por los persas; luego por los griegos; y, finalmente, a través del dominio Romano, fue odiado por el mundo entero. Es decir, el mundo de hace 2,000 años atrás, se había cerrado para no recibir luz alguna de parte del pueblo Judío. Y, cuando ese mundo gentil no quiso mas recibir la luz del mensaje Judío, Dios levanto a Jesús de Nazaret; Alguien a quien, por el hecho mismo de no considerarlo judío, el mundo gentil en efecto estaría dispuesto a escuchar. No que el mensaje mesiánico del Cristianismo fuese teológicamente preciso, sino que, si por la fe en Jesús, el Griego o el Romano se arrepentía, y comenzaba a vivir la vida de justicia que agrada a Dios, entonces (en un sentido muy real) la salvación (y por ende el Mesías), había llegado al mundo Greco-Romano. Algo similar sucedió con la noble religión Islámica. Quien conoce íntimamente esa fe, sabe que su mensaje es básicamente el mismo mensaje judío: el monoteísmo ético. El Islam ordena a sus adeptos creer en un solo Dios (el Dios de Avraham), y creer que ese Dios quiere que hagamos lo bueno; que el hombre ore, que de limosna, que ayune, que sea generoso y solidario con su prójimo, que sea humilde, y que renuncie a la usura y a la inmoralidad.
Pero, si el mensaje Islámico es tan parecido al Judaísmo, ¿porque son dos religiones separadas? Pues porque el Árabe promedio (el beduino que vivió principios del siglo VII de la era Cristiana), no le habría prestado atención alguna a la predica de ningún Judío. Y Dios, en su infinita misericordia, decidió permitir que se levantase entre ellos un profeta Árabe (Muhammad) al cual sus hermanos si estarían dispuestos a escuchar. De este modo, si Dios permitió el surgimiento del Islam, no fue porque el Creador tuviese un nuevo mensaje (o un mensaje cambiante), sino porque su amor por el pueblo Árabe fue tan grande, que estuvo dispuesto a hacer una concesión a los prejuicios y la obstinación de sus criaturas.
Alguien dijo que, si un individuo comienza a caminar de un extremo a otro durante una cantidad significativa de tiempo, su caminar formara eventualmente un surco. Y, si continua caminando por un tiempo aun más largo, el surco se convertirá en un hoyo. Y, si persiste aun mas, este hoyo terminara siendo tan profundo, que la persona quedara atrapada dentro de el, haciéndole imposible escapar. De ese mismo modo, el Cristianismo ha promovido durante siglos una interpretación de Dios tan errada que, al día de hoy, aprisiona a muchos de sus adeptos en un “hoyo teológico”, que les impide comprender la magnitud y el alcance de la misericordia Divina. La profundidad de este “hoyo teológico”, fuerza a muchos a someterse sumisamente a preceptos y nociones que, inconscientemente, saben que contradicen las premisas mas básicas acerca del Creador. Para todos los fines prácticos, la moderna teología cristiana, requiere una implícita sumisión al dogma absolutista impuesto por su liderato. Irónicamente, cualquier cuestionamiento lógico, es tildado inmediatamente como “ignorancia”; y, ante la evidencia de sólidos y racionales argumentos, es tildado de “herejía”, o como “falta de fe”.
La Biblia esta llena de ejemplos, tanto de hombres como mujeres, que cuestionaron lo que en un momento se interpreto ser la perfecta voluntad Divina. Y lo hicieron siempre que esa interpretación negó los postulados mas fundamentales acerca de la justicia, la misericordia, y la perfección moral del Creador. Ejemplo de esto lo fue el mismo Avraham. Cuando éste es informado por los ángeles acerca de la inminente destrucción de Sodoma (condenando así a destrucción a su sobrino, el justo Lot), Avraham siente la urgencia moral de cuestionar la interpretación que de la voluntad divina le han comunicado los ángeles que le visitan. El reclamo de Avraham es: “El juez de toda la tierra, ¿No ha de hacer lo que es justo? (Gen. 18:25). Es que, una de las premisas básicas que de Dios tenia Avraham, era que EL CREADOR ES UN DIOS JUSTO. Otro caso similar, se encuentra en Números 14:12. Allí, Moisés recibe la palabra de juicio que anuncia que el Creador esta cansado de la rebelión de Israel. Se le informa a Moisés que será puesto a la cabeza de gente más grande, y más fuerte que ellos. Pero Moisés cuestiona esta interpretación (¡aun cuando viene del mismo Creador!). Es que Moisés conocía que יהוה es un Dios de grande misericordia; así que levanta el siguiente reclamo : “Perdona ahora la iniquidad de este pueblo SEGÚN LA GRANDEZA DE TU MISERICORDIA, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí”- Gen. 14:19. Hay varios otros ejemplos donde, lo que aparenta ser la voluntad Divina, es honestamente cuestionada; con el consistente resultado de ser mas tarde modificada, a fin de enseñarnos que “la justicia, tiene mayor prioridad que la teología”.
Un ejemplo donde fueron mujeres quienes cuestionaron la interpretación teológica de la mayoría, fueron las hijas de Zelofehad (Números 27:1-6). En aquella época, cuando moría el padre de alguna familia, la herencia se repartía solo entre los hijos varones; es decir, las mujeres estaban excluidas de heredar. Pero, las cinco hijas de Zelofehad (cuyo padre no tuvo hijo alguno), alegaron que no era justo que, por no haber tenido hijos varones, el nombre de su difunto padre fuese borrado de la casa de Israel, al quedar ellas sin tierras que heredar. Así, la ley es enmendada para que ellas también heredasen. Otro ejemplo revelador, es la fiesta judía de la Pascua. Bajo ciertas circunstancias (como la ausencia, debida a un lejano viaje, o una involuntaria impureza ceremonial), la persona quedaba automáticamente excluida del derecho a participar de la fiesta. Siendo una tan importante fiesta nacional, varios hombres vienen ante Moisés y cuestionan la justicia de esto (Num. 9:6-13). Ante tal cuestionamiento, יהוה da permiso para que se celebre una segunda fiesta de Pascua, exactamente un mes después de la primera.
Es interesante notar que, tras cada uno de estos ejemplos, se esconde un poderoso mensaje; “QUE LA PALABRA DE DIOS NO ESTA ESCRITA EN PIEDRA”; Que nuestra noción de la justicia y la misericordia Divina, tiene que sobrepasar cualquier interpretación puramente legalista que podamos elucidar del texto Sagrado. Quizás fue esta la razón por la que, hablando acerca de la necesidad de observar la Ley, Jesús dice- “Por que os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entrareis en el reino de los cielos”. Jesús se esta dirigiendo aquí a aquellos lideres que seguían la estricta escuela de Shammai; aquellos que tenían una interpretación estrictamente legalista de la Ley. Jesús la resumió diciendo: “¡Ay de vosotros escribas y fariseos hipócritas! porque diezmáis la menta, y el eneldo, y el comino, y dejáis LO MÁS IMPORTANTE DE LA LEY; LA JUSTICIA, LA MISERICORDIA Y LA FE. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello” (Mateo 23:23).
Los líderes judíos a los cuales Jesús se dirige, en realidad son un símbolo representativo de los líderes religiosos de cada religión, y de cada época. Note que, el dilema del líder religioso, no es la desobediencia a un credo; es el haber perdido de vista que, todo credo religioso, tiene que partir de una fe cuyos axiomas sean la justicia y la misericordia divina. Cualquier teología (Judía, Cristiana, Islámica, etc.) que contradiga estos principios, peca de miopía espiritual.
Los anteriores ejemplos muestran que, el filtro para sancionar toda nueva articulación teológica, es que esta debe exponer de forma mas clara y ennoblecedora la prevalente concepción de la misericordia y la justicia Divina. Examinemos un sencillo ejemplo: no importando en que raza o en que época viva un hombre, cuando este hace lo malo (mata, roba, trata injustamente al prójimo, etc.), su conciencia le redargüye, a fin de inducirle al arrepentimiento. Entonces, si la Ley proveía ya (en el arrepentimiento sincero) un auto-evidente y universal camino para la reconciliación con Dios, ¿Seria un mayor gesto de justicia Divina el que Dios cambiase ese auto-evidente y universal modelo, por uno donde la reconciliación depende ahora de algo mucho menos universal y auto-evidente, como lo es creer que Dios se encarno en la persona de un hombre (llamado Jesús), y que murió por nuestros pecados, luego de vivir una vida perfecta, para resucitar al tercer día? ¿No dice el Creador en su Escritura que no existe hombre que sea perfecto, y nunca peque? Como esta escrito: “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque”- Eclesiastés 7:20. ¿Se contradice Dios? O es la contradicción prueba de que esta articulación teológica no proviene de Dios, sino de los hombres?
Si la reconciliación del hombre fuese solo por creer en el Mesianismo de Jesús, ¿Que haríamos con los que nunca oyeron de Jesús? ¿Puede el Juez en quien no hay sombra de injusticia condenar de incredulidad al indio guaraní que vivió en la Selva amazónica del siglo quinto de la era cristiana, quien nunca tuvo la oportunidad de escuchar acerca de Jesús (pero, por el otro lado, si tuvo la oportunidad de arrepentirse)? El argumento hace aun menos sentido, cuando aceptamos que la realidad diaria confirma que, aun cuando dos personas piensan que creen la misma cosa, cuando se examinan detalladamente, y por separado, se encuentra que sus creencias nunca son precisamente iguales. De hecho, los ejemplos anteriormente citados, muestran que Dios vindico a aquellos que cuestionaron la creencia que de Dios tenían sus superiores, cuando esta pintaba la imagen de un Dios carente de justicia y misericordia.
Aun desde una perspectiva puramente humana, pocas personas se sentirían cómodas trabajando para un jefe que les exigiese aceptar sin cuestionamiento todo lo que les diga y ordene. De hecho, muchos tomaríamos esa aptitud como indicio de una persona increíblemente insegura. Otros la veríamos como el producto de una personalidad enfermiza, adicta al poder. ¿Será Dios así? ¿Será el Creador (sea su nombre bendito) un terrorista religioso? Para los hombres y mujeres que siguen la fe del Judaísmo Universal, la respuesta es un rotundo y contundente “¡NO!”.
Esto es de lo que se trata la parábola que, en Marcos 20:1-16, se le adscribe al Galileo: “Por que el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salio por la mañana a contratar obreros para su viña. Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a otros que estaban en la plaza desocupados; Y les dijo, id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron. Salio otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo. Y saliendo cerca de la hora undécima, hallo a otros que estaban desocupados; y les dijo; ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados? Le dijeron: por que nadie nos ha contratado. El les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo. Cuando llego la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario. Al venir también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario, Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia, diciendo: Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros que hemos soportado la carga y el calor del día. El, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario? Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero como a ti. ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tu envidia, por que yo soy bueno? Note que, si bien el contexto que justamente precede a la parábola, es dejarlo todo por seguir a Jesús (y la recompensa que esto conlleva), Jesús extiende su significado a un futuro lejano, cuando termina la parábola diciendo: “Así los primeros serán postreros, y los postreros primeros, por que muchos son llamados, mas pocos escogidos”.
Note que la anterior parábola dice que, al final (de esta era), cuando el Padre de familia (Dios) vaya a repartir la recompensa, habrá gente que llevara mucho tiempo trabajando en “su viña”. En 1ra Corintios 9, Pablo (justificando el derecho de los apóstoles a ser sostenidos por la congregación) compara la iglesia con una viña, cuando dice “¿Quien planta viña y no come de su fruto? O sea que, al final, cuando se pase cuenta de la vida de cada ser humano, se encontrara que mucha gente ha trabajado duro, y con celo, por extender la noble fe Cristiana, y seguir el mandato de “Ir por todo el mundo, y predicad el evangelio a toda criatura”. Estos recibirán su recompensa, no en si por haber creído que Jesús era el Mesías, sino por el arrepentimiento y la vida de justicia que implica seguir el paradigma moral que fue Jesús de Nazaret. Pero, habrá también otro grupo de personas; un grupo al cual el cristianismo nunca ha reconoció mérito alguno; ni nunca ha considero como “herederos de salvación”. Fueron personas que tal vez nunca pertenecieron a un grupo cristiano; Allí estarán el musulmán piadoso, que nació, vivió y murió en la ciudad árabe de Medina, durante el octavo siglo de la era cristiana; el griego piadoso, que vivió durante el quinto siglo, antes de la era cristiana (para quienes la lengua Hebrea, y los judíos eran poco mas que un mito de viajeros); el Inca piadoso, que vivió en la cordillera andina, durante el undécimo siglo de la era corriente; así como el Judío piadoso, que vivió antes del comienzo de la era Cristiana.
Estas personas nunca oyeron (ni creyeron) en otra teología, aparte de la que escucharon en su tierra natal. Pero, afortunadamente para ellos, así como para toda la humanidad, Dios esta por encima de todas estas limitaciones circunstanciales. TODO AQUEL QUE HAYA EXPERIMENTADO LA VIDA DE JUSTICIA, MISERICORDIA, Y HUMILDAD QUE PRODUCE EL ARREPENTIMIENTO SINCERO, RECIBIRÁ CON CRECES LA RECOMPENSA DEL BIEN QUE HAYA SEMBRADO; SEA JUDÍO, O GENTIL. A estos se refería el Galileo cuando enseño diciendo : “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde antes de la fundación del mundo. Por que tuve hambre, y me disteis de comer, tuve sed, y me disteis de beber, fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mi...” (Mateo 25:35, Prov. 19:17 & Prov. 14:31). ¡Es que el Judaísmo Universal de Jesús, estaba fundamentado en el fruto (en hacer lo bueno) no en la incondicional fe en esta u aquella otra teología! La fe que Jesús vivió y predico, es lo que al presente es conocido como "Judaísmo Universal" (también conocido como "la fe Hebrea de Avraham"). Esta fue la religión de Moisés, De Jesús, de Muhammad, y de todos los grandes mensajeros. El Judaísmo Universal, es una fe que no se basa en "tener el dogma correcto”, sino en “hacer lo correcto”; es decir, en hacer lo bueno, guardando los diez mandamientos de la Ley Mosaica, sembrando así una buena semilla.
En conclusión, la visión que de Dios tiene el Cristianismo moderno, es en realidad el producto de la concepción Romana de la figura del Cesar, pues en la época en que nació la fe Cristiana, los Cesares se proclamaban a si mismos dioses, exigiendo la adoración y veneración de sus súbditos. No solo esto, sino que la palabra de “El dios Cesar”, era incuestionable. De hecho, la historia judía relata que, la penalidad para quien venciese al Cesar en alguna argumentación verbal, era ser echado vivo dentro del horno de un alfarero. En adición, la costumbre legal Romana, era que, si se decretaba un edicto de juicio (o de condenación) contra el pueblo judío (o contra algún otro pueblo), y un noble (o un pariente del Cesar) moría dentro de los primeros 30 días de haberse proclamado el edicto, este ultimo quedaba automáticamente anulado. De hecho, hay relatos de personas que llegaron al punto de ofrendar voluntariamente sus vidas, con tal de anular una sentencia de juicio emitida por el Cesar.
A la misma vez, la tradición judía de la época, decía que la muerte de un hombre justo, podía no solo hacer expiación de los pecados del pueblo judío, sino por los del mundo entero. Claro esta, el judío no entendía esto de la misma forma en que lo entiende el Cristianismo moderno. Lo que entendía, era que la muerte de un justo podía de tal forma afectar a sus contemporáneos, que tenia el potencial de desencadenar una resolución masiva hacia el arrepentimiento. Por ejemplo, si en una provincia vivía un hombre justo y querido, y este moría repentinamente, todos en aquella provincia sabían que ese hombre estaba ahora en “el seno de Avraham” (el paraíso); y, quienes anhelaran verlo otra vez, sabían que, el modo de garantizarlo, era proceder al arrepentimiento, y comenzar a vivir la misma vida de justicia que vivió el difunto.
Con el anterior trasfondo socio-político, no debe ser difícil entender la correspondencia que de ello hizo el cristianismo. Para el mundo cristiano, Dios era “El Cesar del Universo”, que exigía incuestionable adoración y obediencia. En su posición de “Cesar del Universo”, Dios tenia el derecho de arbitrariamente decretar maldición y juicio sobre todo sus súbditos (o sea, la raza humana). Este juicio era incuestionable, so pena de ser echado en el horno del alfarero (o sea, el infierno); Pero, afortunadamente, “uno de la familia real” (el hijo de Dios) se había ofrecido voluntariamente para morir, anulando así la pena decretada en contra nuestra. De este modo, la noble fe Cristiana, que comenzó como la materialización de una idea mas o menos común tanto a la filosofía griega como a la judía, termino tomando la identidad del entorno Romano en el cual creció. El Jesús judío, circuncidado al octavo día, que asistía cada sábado a la sinagoga, que guardaba la fiesta judía de la Pascua, y que (como todo buen judío) decía el “Shema”, fue revestido del carácter antisemita, hostil, y opresivo de los Cesares, demandando, al igual que aquellos, incuestionable fidelidad, así como ciega pleitesía.
Quiera Dios abrir los ojos de nuestro entendimiento, para lograr percibir la realidad: que el Dios de Avraham no fallara en cumplir lo que prometió a su descendencia espiritual: bendecir a quienes les bendigan, y maldecir a quienes les maldigan; y que, no se puede amar al Dios invisible, sin amar al prójimo visible, en especial a aquellos que, por medio de la circuncisión, llevan la marca visible de su fidelidad al pacto con el Dios de Avraham; quien les prometió diciendo: “Porque Dios misericordioso es el Señor tu Dios; no te dejara, ni te destruirá, ni se olvidara del pacto que les juro a tus padres”- Deut. 4:31.



La Fe Del Hombre Mas Sabio De Todos

Dios prometió que nunca se levantaría sobre la Tierra, un hombre mas sabio y entendido que el rey Salomón, como esta escrito: “... He aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tu, ni después de ti se levantara otro como tu” (1 Reyes 3:12).
Siendo que Salomón fue dotado con mas entendimiento que el resto de todos los seres humanos, seria prudente beneficiarnos de su sabiduría. ¿Como? ¡Pues imitando su fe! Pero, ¿Cual fue esa fe? ¿que teología abrazo aquel rey que encarnaba en su propia persona el atributo de la Sabiduría Divina? Dejemos que sea el mismo Salomón quien lo aclare: “Honra a Dios (reconócele), y cumple sus [diez] mandamientos (obedécele), porque eso es el todo del hombre [el unico fundamento religioso que cada hombre necesita].[¿Por que?, pues porque ] Dios habrá de pedirnos cuentas de todos nuestros actos, sean buenos o malos, y aunque los hayamos hecho en secreto [es decir, un día Dios juzgara todas nuestras obras, recompensando las que hayan sido buenas, y castigando las que hayan sido malas]- Eclesiastés 12:13-14, Versión Dios Habla Hoy




Christianity is a great religion, but it’s open denial of God’s original revelation, can prevent many of it’s followers from entering into the Heavenly Jerusalem (the Kingdom of God)

  • The New Testament states that the believer’s sumission to God’s Law (with it’s system of prescribed moral and social behaviour, it’s code of ethics, and it’s rewards and punishments) ended with John the Baptist (“The law and the prophets were until John”- Luke 16:16). But the fact is that the New Testament doesn’t provide a functional replacemente for God’s Law; no clear and objective system of settling civil or criminal disputes arising between Christian believers. So, for all practical purposes, Christianity replaced submission to God’s Holy Law, with submission to Roman (Pagan) law. And that’s why, during Paul’s time, many believers had no option but to let heathens settle Christian disputes (“Dare any of you, having a matter against another, go to law before the unjust, and not before the saints?... brother goeth to law with brother, and that before the unbelievers”- 1 Corinthians 6:1&6).
  • The New Testament teaches that it is the Devil who rules over the earthly kingdoms, and can therefore give them to whomever he pleases: “And the devil, taking him up into an high mountain, shewed unto him all THE KINGDOMS OF THE WORLD in a moment of time. And THE DEVIL SAID UNTO HIM, ALL THIS POWER WILL I GIVE THEE, AND THE GLORY OF THEM: FOR THAT IS DELIVERED UNTO ME; AND TO WHOMSOEVER I WILL I GIVE IT. If thou therefore wilt worship me, all shall be thine” (Luke 4:5-7). But these verses contradict the Holy Scripture, which states that it is God who rules over the earthly kingdoms, and gives them to whosoever He pleases: “This matter is by the decree of the watchers, and the demand by the word of the holy ones; to the intent THAT THE LIVING MAY KNOW THAT THE MOST HIGH RULETH IN THE KINGDOM OF MEN, AND GIVETH IT TO WHOMSOEVER HE WILL, and setteth up over it the basest of men” (Daniel 4:17).
  • The New Testament states that there’s no righteous man, as all have fallen (sinned at least once) and are thus under God’s curse: “... As it is written, THERE IS NONE RIGHTEOUS, NO, NOT ONE; There is none that understandeth, There is none that seeketh after God; They have all turned aside, they are together become unprofitable; There is none that doeth good, no, not, so much as one” (Romans 3:10-12). But these verses contradicts the Scripture, that teaches though the righteous may fall, if he repents (“riseth up again”), he’ll still be considered righteous- “For A RIGHTEOUS MAN FALLETH SEVEN TIMES, AND RISETH UP AGAIN” (Proverbs 24:16).
  • The New Testament states that he who gets circuncised (in order to obey the Law) has fallen from the faith, and cannot therefore be saved- “... IF YE RECEIVE CIRCUMCISION, CHRIST WILL PROFIT YOU NOTHING. Yea, I testify again to every man that receiveth circumcision, that he is a debtor to do the whole law. Ye are severed from Christ, ye would be justified by the Law; YE ARE FALLEN AWAY FROM GRACE” (Galations 5:3-4). But these verses contradict the Scripture, that states it’s precisely the uncircumcised who'll be prevented from entering into the Heavenly Jerusalem (the kingdom of God)- “O Zion; put on thy beautiful garments, O JERUSALEM, THE HOLY CITY: FOR HENCEFORTH THERE SHALL NO MORE COME INTO THEE THE UNCIRCUMCISED and the unclean” (Isaiah 52:1).
  • The New Testament states that God’s favor (and His forgiveness), isn’t achieved by doing good, but rather by faith- “FOR BY GRACE YOU HAVE BEEN SAVED, THROUGH FAITH, and that not of yourselves; it is the gift of God, NOT BY WORKS, lest anyone should boast” (Ephesians 2:8-9). But this passage contradicts the Scripture, that teaches the Lord not only is pleased with those who do good and abandom evil, but will even grant them forgiveness: “PUT AWAY THE EVIL OF YOUR DOINGS from before My eyes. CEASE TO DO EVIL, LEARN TO DO GOOD; seek justice, rebuke the oppressor; defend the fatherless, plead for the widow. Come now, and let us reason together, says the Lord, THOUGH YOUR SINS ARE LIKE SCARLET, THEY SHALL BE WHITE AS SNOW; Though they are red like crimson, They shall be as wool. IF YOU ARE WILLING AND OBEDIENT (TO THIS COMMAND) YOU SHALL EAT THE GOOD OF THE LAND; but if you refuse and rebel, You shall be devoured by the sword” (Isaiah 1:16-20)

Abandom all kind of falsehood! Enter the Kingdom of God, by saying the following prayer: “Oh God, I repent from my sins. I acknowledge you want me to stop doing evil, and start doing that good which pleases You. You want me to fear You, by obeying your (Ten) commandments (Ecclesiastes 12:13-14). I’m weak, oh Lord!, please grant me the strength I need, in order to live the life that pleases you; a life of justice, mercy, and meakness (Micah 6:8); a life of obedience to your commandments (Leviticus 18:5). Thank you God, ‘cause I know that, if I do my part, you’ll do Your part, thus completing what I’m missing, and letting me into your Holy City (the Kingdom of God). Thank you, for what you have done in my life, and for the victory you’ll show me in the end (Jeremiah 29:11). Amen





El único y Verdadero Nuevo Pacto: Volver al Espíritu Original de la Ley

La Torah dice que Moisés hablo a los hijos de Israel en el desierto, advirtiéndoles que debían prepararse, pues en tres días el Creador se manifestaría a sus vidas (Éxodo 19:10-11). Pero, al llegar el día señalado, los Israelitas vieron formarse solo una gran tempestad. Oscuridad de nubes cubrían la cima del monte Sinaí, en cuya falda habían tomado refugio. Entonces, comenzó a tronar y relampaguear. La tierra empezó a temblar, y comenzó a oírse el sonido de una bocina que iba en aumento; como el clamor de angustia del pueblo que va a la batalla. Inmediatamente, la gloria de Dios descendió a la cúspide del monte, y su apariencia era como la de un fuego abrasador.
Moisés había dicho que los Israelitas verían a Dios, pero lo que se les apareció no fue sino oscuridad, tormenta, temblor, clamor, y fuego. Solo después de todo esto, pudieron finalmente escuchar las palabras del Creador. ¿Por que? Pues porque el hombre no busca a Dios cuando se encuentra en prosperidad y abundancia: no tiene un oído receptivo mientras brilla el sol, o mientras esta tranquilo y confiado; sabiendo que nada amenaza la estabilidad que le rodea. Solo aquel cuya vida se ha convertido en un desierto esta listo para escuchar; aquel cuya existencia ha sido oscurecida por las tormentas de la vida; el hombre que tiembla, pues siente que su seguridad ha sido conmovida y trastocada; el hombre que clama, y alza su voz al cielo, en respuesta al fuego abrasador de la adversidad que le consume; ante un cáncer terminal; ante una severa depresión; ante el embate de un inmisericorde adversario; ante la soledad de la vejez; ante el hijo o la hija que se suicida. En resumen, solo esta listo para escuchar la voz de su Dios el hombre cuyo corazón ha sido quebrantado.
El Creador ilustro esto a su pueblo por medio de una hermosa alegoría. Vera, Cuando la Ley fue dada a Israel, Dios la escribió en tablas de piedra. Estas no eran piedras comunes; pues no fueron talladas por mortal alguno, sino por la mano del Creador (Éxodo 31:18). Luego de ser entregadas, Moisés desciende del monte con ellas, para presentarlas a Israel. Pero, ante la indignación por el pecado de los Israelitas (que se habían dado a adorar un becerro de Oro), Moisés procedió a romper las tablas (Éxodo 32:19). Entonces, Dios le ordena labrar un segundo conjunto de piedras, sobre las cuales Moisés escribiría la Ley (Éxodo 34:27). Curiosamente, la tradición judía dice que el segundo conjunto de tablas fue escrito el día de la expiación, o “Yom Kippur”. En adición, el Creador ordeno mas tarde a Moisés, tomar los pedazos de las tablas originales, y ponerlos dentro del arca, junto a las tablas de la Ley escritas y labradas por Moisés ¿Que significa esto? Significa que, si bien hay una sola Ley (la que Moisés escribió en las segundas tablas de piedra) hay otra Ley aun mas importante, pues fue la Ley original, escrita no por el dedo del hombre, sino por el dedo de Dios. Esa genuina y verdadera Ley consiste de tablas de piedra que deben, tarde o temprano, ser también quebrantadas. Pero no son tablas como las que labro Moisés, o algún otro hombre. Son tablas que solo Dios puede labrar, pues son las tablas del corazón humano, como dice la Escritura: “(Hijo mio) Guarda mis mandamientos y vivirás, Y mi Ley como las niñas de tus ojos. Lígalos a tus dedos; ESCRÍBELOS EN LA TABLA DE TU CORAZÓN”- Proverbios 7:2-3.
Así, la Ley que escribe el hombre (Moisés), esta escrita en un lugar externo; en un pedazo de piedra, en un pedazo de papel, o en la memoria de Israel. Pero, la genuina y verdadera Ley, solo puede escribirse en el corazón. Y, al igual que con las tablas originales, Dios quiere que (por medio del arrepentimiento) la tabla de piedra que es nuestro corazón, sea también quebrantada. Así, cuando el hombre se arrepiente, abraza un nuevo pacto; pues vuelve al pacto original; a la Ley escrita en el corazón quebrantado.
De esto da testimonio la Escritura, cuando dice: “He aquí que vienen días, dice YHVH, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá ... Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice YHVH: DARÉ MI LEY en su mente, y LA ESCRIBIRÉ EN SU CORAZÓN... “- Jeremías 31:31-33 De esto también da testimonio Ezequiel, cuando dice: “... Y QUITARÉ (QUEBRANTARE) DE VUESTRA CARNE EL CORAZÓN DE PIEDRA, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”- Ezequiel 36:26-28.
Cuando el hombre guarda los mandamientos, sigue el pacto de Moisés. Pero cuando quebranta su alma, vuelve al pacto originalmente hecho por Dios, aquel pacto que nunca sera anulado. Como esta escrito: “Y haré con ellos PACTO ETERNO, que no me volveré atrás de hacerles bien, y PONDRÉ MI TEMOR EN EL CORAZÓN DE ELLOS, para que no se aparten de mí”- Jeremías 32:40. Note que Jeremías aclara que este pacto no es un pacto externo; no es una nueva Torah (instrucción, doctrina, o teología). Es la aptitud de un corazón temeroso de Dios- la aptitud que corresponde a un corazón humilde y quebrantado. El profeta Ezequiel confirma lo anterior, cuando dice: “Y sabrán las naciones que yo YHVH santifico a Israel, ESTANDO MI SANTUARIO EN MEDIO DE ELLOS para siempre”- Ezequiel 37:28. En el anterior pasaje, la frase Hebrea traducidas como “en medio de ellos” es “be-tojem”, que literalmente significa “en el interior de ellos”; Es decir, en sus corazones. Así, cuando el hombre se arrepiente, su corazón se convierte en el arca y el santuario que prefiguraban el santuario y el arca físicos descritos en la Torah que escribió el hombre.
¿Como sabemos esto? Pues por la descripción que se nos da. Es que se nos dice que era una pequeña urna de madera de acacia, cubierta con oro por dentro y por fuera. Sobre esta urna, había un propiciatorio de oro, con la semejanza de dos querubines (ángeles), también de oro. Estos ángeles estaban situados uno frente al otro, sobre los dos extremos del arca. En adición, los querubines tenían sus alas extendidas entre si, como simulando a dos personas que se acercan, para unirse en un fraternal abrazo. Y, curiosamente, era sobre el arca sagrada, y de entre las alas de estos dos querubines, que Dios prometió hablar con Moisés (Éxodo 25:22). Es decir, la Shekhinah (o presencia visible de la Gloria Divina) se manifestaba entre las alas de los querubines.
¿Que significa? Significa que no hemos experimentado la vida eterna (la inmortalidad representada por el oro), hasta que, al igual que aquellos seres celestiales, no extendemos nuestras manos al prójimo que nos necesita; que la gloria de Dios se dejara ver en medio nuestro, solo cuando podamos vivir en armonía con nuestro vecino; que la luz de Dios alumbrara nuestras vidas, solo cuando podamos ver en nuestro prójimo, el rostro de un amigo; que cuando miramos a nuestro prójimo, en un sentido muy real, estamos también mirando la gloria de Dios, pues ese prójimo fue hecho a imagen y semejanza del Creador.




El significado de Sukkot (La fiesta Judia de las cabañas), asi como de todas Las Fiestas Judias

El significado de la fiesta Judía de Sukkot, así como el de toda la Escritura Hebrea, es uno y el mismo. Es decir, la Escritura no es un juego de distintos mensajes, de entre los cuales tenemos que escoger cual sea el mas vigente, o el mas relevante. No es como dice la noble tradición Cristiana, que alega que el mensaje de Dios cambia: primero, fue la Inocencia; luego, la Ley; y, mas tarde, la Gracia. ¡No! Dios no decidió “jugar a esconderse”; ni tampoco fallo en prever que, un mensaje cambiante, condenaría a los creyentes a vivir en un perpetuo estado de incertidumbre, donde nunca sabrian con certeza si siguen o no el ultimo mensaje; o si el ultimo mensaje es el de Jesús, el de Muhammad, o el de José Smith. ¡No! La Escritura tiene un solo mensaje. Y, ese mensaje, tiene muy poco que ver con teología, pues es uno de naturaleza ética, y moral. Este mensaje, esta prefigurado en todos los mandamientos; en todos los ritos; en todas las figuras, en todos los relatos, y en todas las ordenanzas de la Ley. Y las fiestas anteriores y posteriores a Sukkot (la fiesta judía de los tabernáculos) son un maravilloso ejemplo de todo esto. Vera, este periodo de fiestas comienza con “Rosh ha Shanah”, es decir, el año nuevo Judío. La tradición Judía dice que, en Rosh Ha Shanah, Dios juzga al mundo entero, y decide quien ha de morir, y quien ha de vivir; quien ha de enfermar, y quien ha de sanar; quien ha de enriquecer, y quien ha de empobrecer. Y esto significa que todo hombre debe reconocer que hay un Juez, y un juicio, en el Universo. Entonces, luego de Rosh Ha Shanah, se concede un periodo de diez días de gracia, hasta que llega la fiesta de “Yom Kippur”. Yom Kippur, es el día de la expiación. Durante los diez días que trascurren entre Rosh Ha Shanah y Yom Kippur, Dios da a cada persona la oportunidad de buscar el perdón Divino; y mostrar su sincera contrición y arrepentimiento. Así, durante estos diez días, los creyentes Hebreos tratan de hacer todo el bien posible; de alimentar al hambriento, de mostrar misericordia al que sufre, y de hacer la paz con sus enemigos. En Yom Kippur (el día del juicio) el decreto se sella. Es decir, si se había escrito algún decreto negativo, o alguna condena contra esa persona, el arrepentimiento que mostró durante esos diez días, borra y anula ese mal decreto.
Pero, inmediatamente después de Yom Kippur (es decir, inmediatamente después de este “juicio final”), viene la fiesta de”Sukkot”. Y, en Sukkot, los Judíos hacemos una pequeña cabaña; una frágil y humilde vivienda portátil. De hecho, el techo de esta humilde vivienda debe estar “quebrado”. Es decir, debe estar suficientemente incompleto como para que, a través de el, podamos ver las estrellas. Durante los próximos siete días, el Judío debe abandonar la comodidad de lo que, hasta esa época, fue su cómodo y permanente hogar; para morar en esa humilde y quebradiza vivienda temporera, que es la Sukkah. La Sukkah tiene la intención de recordarnos la jornada que realizaron nuestros ancestros en el desierto. Pero, esa jornada en el desierto, es en realidad un prototipo de nuestra jornada en este mundo. Es que, esta vida, no es sino la “jornada externa” que nos provee el Creador; una realidad circunstancial extrena, cuyo proposito es darnos la oportunidad de realizar una “jornada interna”; una jornada que ni siquiera el Creador puede realizar por nosotros, pues tenemos que realizarla nosotros mismos. Y, esa jornada interna, esta prefigurada en estas fiestas.
Es que, como acabamos de decir, Sukkot conlleva abandonar la comodidad de nuestra vivienda principal, el lugar donde hemos habitado la mayor parte de nuestra vida, para ahora morar en una humilde, frágil, quebrantada, y transitoria habitación. Y significa que, la jornada que tiene que realizar cada hombre (tipificada en la jornada que hicieron nuestros padres en el desierto) es la siguiente: reconocer primeramente que hay un Juez, y un Juicio, en el Universo; Que hay un Dios que habra de juzgar nuestras obras y nuestra vida. Y que, entendiendo esto, debemos proceder al arrepentimiento; procurando el perdón de ese Dios; de ese Juez que un día habra de juzgarnos. Y, cuando ese juicio se efectúa, y nos hemos reconocido faltos ante el Juez, el próximo paso es demostrar la sinceridad de ese arrepentimiento, por medio de la “Sukkah”; es decir, haciendo que nuestras vidas se conviertan en una Sukkah: viviendo una vida humilde, y haciendo que nuestro corazón de piedra, que no reconoce a Dios, y vive de espaldas al Creador (sin reconocer sus mandamientos, ni su voluntad) sea quebrantado.
Ese quebrantamiento (el encontrarnos “incompletos”, o “faltos”) nos hace “mirar las estrellas”. Es decir, volvernos al cielo (al Creador). La Escritura dice que, cuando Ha Shem dio la Torah (o Ley) a Moisés, la escribió en Tablas de piedra. Pero, ante la indignación del pecado de Israel, Moisés procedio a romper esas piedras. ¡Eso es lo que quiere Dios del ser humano!; que, ante la indignación por el pecado en su vida, el hombre quebrante su corazón de piedra. Y, que el producto de ese corazón quebrantado, sea un cambio de vida; abandonar el “confort” (la comodidad) de la vida alejada de Dios, para vivir una vida de humildad; una vida que demuestre un corazón quebrantado y arrepentido. ¡Esa es la Sukkah!: la vida de arrepentimiento.
Luego de la fiesta de Sukkot, viene inmediatamente otra fiesta, que se conoce como “Simja Torah”; esta frase significa, “el gozo de haber recibido la Torah”. Y de eso es de lo que se tratan las fiestas: cuando el hombre ha reconocido que hay un juez; ha reconocido que hay un juicio que se avecina; ha procedido al arrepentimiento; y ese arrepentimiento ha producido a su vez un cambio de vida, ese hombre puede entonces gozarse de que ha recibido la Torah; porque, esta, es la verdadera Torah. El verdadero mensaje de la Escritura no es un mensaje teológico, ni dogmático; es un mensaje ético y moral- es un llamado a abandonar la maldad, a darle la espalda al mal, para comenzar a vivir la vida de humildad, de sencillez, de quebrantamiento de corazón, que agrada al Creador. Esa es toda la Torah. Una vez un gentil vino al sabio Hillel, y le dijo: “me convertiré al Judaísmo, si puedes enseñarme toda la Torah (la Ley) en el corto tiempo que puedo permanecer de pie sobre una sola pierna”. Y Hillel le contesto diciendo: “Aquello que es odioso para ti (aquello que no te gustaría que te hicieran a ti mismo), no lo hagas tu a tu prójimo. Esta es toda la Torah (es todo lo que hay que saber acerca de ella); el resto, es solo comentario. Ahora puedes ir, y aprender el comentario”.
Y es precisamente de esto que se tratan las fiestas Judías. Aquí en este mundo, los Judíos tenemos “yeshivot” (escuelas) donde se estudia la Torah, el Talmud; los “Midrashim”; los mandamientos; la tradición Judía. Y, al final, se le confiere al estudiante un titulo de rabino- ese es un titulo conferido por los hombres. Pero, la tradición Judía dice que hay un titulo de Rabino que lo confiere directamente el Creador. Se nos cuenta de un Rabino (que en realidad nunca ejercio como Rabino) llamado “Eliezer Ben Dordia”. La historia cuenta que no hubo una prostituta en el mundo que Eliezer Ben Dordia no hubiese patrocinado. Un día, oyendo que en una ciudad cercana al mar, había una hermosa prostituta que demandaba por su servicio una bolsa llena de denares, Eliezer echo mano de una de esas bolsas, y salio a visitarla; cruzando para ello siete caudalosos ríos (como intimando que estaba dispuesto a exponerse a los riegos que fuesen necesarios, con tal de satisfacer sus apetitos). Cuando finalmente llego al lugar, y ya se encontraba en la cama con la meretriz, esta repentinamente “eruto”, y procedió a decir a Eliezer: “así como este aire nunca volverá al lugar de donde ha salido, así mismo tu arrepentimiento nunca sera aceptado”. Esta palabras calaron tan profundo en el corazón de Eliezer Ben Dordia, que fue y se sentó entre dos montes y collados. Entonces dijo: “Montes y collados, pidan misericordia por mi”. Pero los montes y los collados le contestaron diciendo: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “Porque los montes se moverán, y los collados temblarán...”- Isaías 54:10. Entonces dijo a los cielos y a la tierra: “¡Pidan misericordia por mi!”. Pero estos le contestaron: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “porque los cielos serán desechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir”- Isaías 51:6. Entonces Eliezer pidió al Sol y a la Luna que intercedieran por el, pero estos le contestaron: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “La luna se avergonzará, y el Sol se confundirá..”- Isaías 24:23. Entonces dijo: ¡Estrellas y planetas, pidan misericordia por mi! pero estos le contestaron: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “Y todo el ejercito de los cielos se disolverá”- Isaías 34:4. Finalmente, Eliezer entendió que su perdón dependía de si mismo; de su propio arrepentimiento. Así que, poniendo la cabeza entre sus rodillas, comenzó a llorar delante de Dios; a llorar en alta voz, y a quebrantar su corazón por causa de su maldad y su pecado, de suerte que comenzó a temblar. Y continuo llorando, hasta que su alma salio de el. Entonces, una “bat kol” (una voz celestial) se oyó decir: “¡El Rabino Eliezer Ben Dordia ha sido destinado a tener vida en el mundo que ha de venir!”. Cuando mas tarde el Rabino Judah Ha Nasi (el Patriarca Judío de su época) oyo todo esto, lloro amargamente; Y dijo: “¡Dios mio! ¿Como es posible que algunos logremos la vida eterna solo después de largos años de arduo estudio y trabajo, de aprendizaje, de oración y de meditación; mientras que otros la ganan en solo una hora? Entonces añadió: “¡Y no solo se perdona a quien se arrepiente, sino que hasta se le otorga el titulo de Rabino!
¿Podrá haber algo mas maravilloso que esto? ¡Que el mismo Creador halla llamado a Eliezer Ben Dordia “Rabino”, confiriéndole así el honor de llevar ese titulo? ¿Y por que? Pues porque Eliezer Ben Dordia aprendió todo lo que había que saber acerca de la Torah: que el propósito de todos los mandamientos; de la Escritura; y de todas las leyes, es que el hombre proceda al arrepentimiento; a abandonar la maldad; a no hacer al prójimo el mal que no desearia para si mismo. De eso es que se trata la Torah: de que el hombre reconozca que hay un Juez, y hay un Juicio en el Universo (¡eso es Rosh Ha Shanah!); que hay un día de juicio (Yom Kippur); que tiene que cambiar su estilo de vida (¡eso es Sukkot!); y que, cuando hace esa jornada en su alma, en su interior, ya puede regocijarse (Simja Torah) de que ha recibido la Torah; de que ha entendido de que se trata el Judaísmo; de que se trata la Torah; y de que, al igual que Eliezer Ben Dordia, el Cielo le concede el titulo de Rabino; pues ya conoce todo lo que hay que saber acerca de la Torah, y ya puede enseñar a otros. Por esto es que la Torah no puede ser corrompida, como reclaman nuestros hermanos musulmanes, que alegan que los antiguos Judíos tergiversaron el mensaje de la Torah. Es que, el mensaje de la Torah, no puede ser tergiversado alterando, esta o aquella otra palabra, pues su mensaje no tiene nada que ver con teología, ya que no es un mensaje de naturaleza dogmática. El mensaje de La Torah (así como el de toda La Escritura), es un mensaje ético y moral; y cada una de sus enseñanzas, cada uno de sus ritos, y cada una de sus imágenes, tiene el propósito de darnos ese mismo mensaje, no importa cuan extraño parezca ser.
Un buen ejemplo de ello lo era que la Torah ordenaba que, cuando una mujer daba a luz un niño, era inmunda durante cuarenta días. Y todo lo que esa mujer tocaba, era también inmundo. Pero alguien podría preguntarse, ¿por que era inmundo el parto?; Y, ¿que culpa tenia la mujer de dar dar a luz, si para eso mismo fue creada? La respuesta esta en que, ese mandamiento, no tenia en realidad nada que ver con inmundicia ritual, ni tampoco dogmática. El mandamiento tenia el propósito de proveer a la parturienta, un respiro de todas sus responsabilidades domesticas. Es decir, como todo lo que tocaba era inmundo, no se le podía exigir que lavara la ropa, que fregara los platos, que barriera el piso, que cocinara la comida, que tuviera que mover nada, que cargara a ninguno de sus niños, ni que hiciera labor manual alguna . En fin, la mujer permanecía en la cama durante cuarenta días (el numero cuarenta tipifica el conocimiento profundo del verdadero espiritu de la Torah, pues Moises tuvo que permanecer 40 dias en el Sinai, para poder recibirla). Durante todo este tiempo, sus familiares y amigos realizaban por ella las labores del hogar. Y esto daba a la mujer, la oportunidad de recuperarse de su difícil parto. Recordemos que, en la antigüedad, no había hospitales; no había anestesia, y tampoco existía la opción de parto por Cesárea. El parto era un proceso sumamente doloroso, y a menudo la mujer no lograba sobrevivirlo.
Así, vemos como un mandamiento que, a primera vista, aparenta no tener nada que ver con hacer lo bueno, o con la ética y la moral, es en realidad eso mismo: un llamado a hacer lo bueno. Es decir, haciendo inmunda a la mujer parturienta, la Ley “forzaba” a sus familiares y amigos a tratarla con la misma deferencia y consideración que desearían para ellos mismos, si estuviesen en la misma situación.
Y esto es el Judaísmo Universal: entender que el mensaje de la Ley de Moisés es un llamado a tratar al prójimo (a Dios, a nuestros semejantes, y a nosotros mismos) con la misma deferencia y consideración que desearíamos para nosotros mismos. La anterior máxima, encarna la vida de arrepentimiento y servicio que agrada al Creador. Es que, no podemos amar directamente al Creador; no podemos besarle, ni podemos abrazarle, no le podemos dar de comer, ni le podemos dar de beber. Pero, cuando amamos al prójimo (que esta hecho a imagen y semejanza de Dios), estamos “matando dos pájaros con una sola pedrada”, pues no solo amamos al prójimo, sino también amamos (indirectamente) al Creador.




El Camino de Santidad que agrada a Elohim (la Autoridad o Poder Supremo)

La fe Hebrea de nuestro padre Avraham, postula que El Creador (bendito sea) es un Juez de perfecta y absoluta Justicia. Y la consecuencia lógica de esta premisa es que, el camino que conduce a la salvación de hombre, tiene que ser tan sencillo y auto-evidente, que nadie pueda reclamar que ha sido injustamente juzgado, por no haber obrado en base a una verdad a la cual nunca tuvo acceso, o una que estuvo fuera de su alcance o comprensión. Por esto dice la Escritura: “... y sera llamado Camino de Santidad; no pasara inmundo por él, sino que El mismo (Dios) estará con ellos; el que anduviere en este camino (de Santidad) por torpe que sea, no se extraviara. No habrá allí león, ni fiera subirá por el...”- Isaías 35:8.
Cuando un hombre carece de todo sentido, decimos que ese hombre “es mas torpe que una burra (asna)”. En otras palabras, el Camino de Santidad que describe la Escritura, debe ser tan auto-evidente, que hasta una torpe asna (que carece de todo raciocinio) podría entenderlo. Pero, ¿como hacemos “entender” a un asna? ¿Como logramos que haga lo correcto? ¡Muy sencillo! Simplemente utilizamos “un palo”. Es decir, le mostramos (por asociación) que, si hace lo malo, sera castigada (con el palo). De este modo, modificamos su conducta, y la hacemos comprender que su bienestar futuro depende de que no haga mal alguno (según lo determinado por su amo).
¿Confirma esto la Escritura? ¡Definitivamente! Vera, a pesar de ser una bestia irracional, el asna de Balaam entendía que su amo le llevaba por un camino de maldad, pues (en su codicia por las riquezas), se dirigía a maldecir al pueblo judío; un pueblo que no había hecho mal alguno a Balaam, ni tampoco a su asna. Así, la bestia decide detenerse, y echarse debajo de Balaam. Entonces, este procede a castigarla con un palo. Pero la realidad era que, el que merecía ser castigado, era Balaam; y no su inocente asna. Es que Balaam seguía el camino de la maldad (se comportaba como lo hacen el león y las fieras, que hacen daño a aquellos que no les han hecho daño alguno), mientras que la torpe asna seguía el Camino de Santidad (que consiste en no hacer daño a nadie, particularmente a aquellos que no nos han hecho daño alguno). Era la sabia asna, la que encarnaba el camino de los redimidos, que la Escritura describe diciendo: “... no afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte...”- Isaías 65:25. Por eso el asna reprende a Balaam, recordándole que, aunque este había cabalgado sobre ella durante tanto tiempo, esta nunca le había pagado con mal. Y es por esto que también el ángel reprende a Balaam, mostrándole que, a diferencia del justo proceder de su asna (que tuvo temor de Dios, y se aparto del mal camino), su camino era perverso; como esta escrito: “... he aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mi”. El asna me ha visto (ha entendido mis caminos), y se ha apartado (del mal)... y si no se hubiese apartado, yo también ahora te mataría a ti (que insistes en hacer mal a tu prójimo israelita), y a ella (que rehúsa hacer daño a nadie) dejaría viva”- Num. 22:32-33.
En resumen, el Camino de Santidad que complace al Creador (bendito sea), consiste en no hacer daño a nadie- no hacer daño a nuestros padres; no hacer daño a nuestro prójimo; no hacer daño a nuestro Dios; y ni siquiera hacernos daño a nosotros mismos. Es por esto que la tradición judía cita al sabio Hillel (paz sea y bendición sean sobre el) resumiendo la fe Hebrea con el siguiente enunciado: “Aquello que seria odioso para ti (aquello que no te gustaría que te hiciesen a ti mismo) no lo hagas tu a tu prójimo. Esto es toda la Torah. El resto, es solo comentario; ve ahora y aprendelo”- Shabbat 31a. Esto también explica la razón para que la Escritura resuma todo la fe diciendo: “Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre”- Salmo 37:27.





Como recibir el Ruaj Kodesh (Espiritu Santo) y entrar asi en el Olam Ha-ba

La Tanak (Escritura Hebrea) enseña que el Olam Ha-ba (la vida eterna) es el producto de recibir el Ruaj Ha Kodesh (Espíritu Santo), como esta escrito: “Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis...” (Ezequiel 37:14). Pero, ¿hay algún camino seguro para recibir el Espíritu Santo? La Torah afirma que en efecto lo hay, y que ese camino esta en la humildad que produce el anonadarnos a nosotros mismos. ¿Donde enseña esto la Torah? Pues en el pasaje que dice: «Entonces Yah dijo a Moisés: reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tu sabes que son ancianos del pueblo, y sus principales; y tráelos a la puerta del Tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo. Y yo descenderé y hablare allí contigo , y tomare del Ruaj (Espíritu) que esta en ti, y pondré en ellos; y llevaran contigo la carga del pueblo, y no la llevaras tu solo... Entonces Yah descendió en la nube, y le hablo (a Moisés); y tomo del Ruaj (Espíritu) que estaba en el, y lo puso en los setenta varones ancianos. Y habían quedado en el campamento dos varones, llamado el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposo el Ruaj (Espíritu Santo); estaban estos anotados (en la lista de ancianos que habrían de asistir a Moisés) pero no habían ido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento» (Números 11:26). En el anterior pasaje, Adonai (bendito sea) ha pedido a Moisés que escoja a setenta ancianos de entre las doce tribus de Israel. Estos setenta compartirán con Moisés la tarea (y el honor) de dirigir al pueblo. Pero surgió un inconveniente: si se escogían cinco ancianos por tribu, el total sumaria sesenta. Por otro lado, si se escogían seis ancianos por tribu, el total sumaria setenta y dos. Finalmente, se decide escoger seis por cada tribu (para un total de setenta y dos ancianos listados), y dejar que Dios mismo eliminase un par de ellos, una vez estuviesen todos reunidos frente al Tabernáculo. Pero, mientras aun se hallaban en el campamento, dos de estos ancianos (Eldad y Medad) tomaron la ennoblecedora aptitud de no actuar pensando solamente en su propio bienestar. Es decir, a fin de que nadie fuese avergonzado (siendo públicamente rechazado), Eldad y Medad se abstuvieron de presentarse ante el tabernáculo (perdiendo así la oportunidad de obtener el honor de ser parte del liderato político de Israel). Y, la humilde aptitud de estos dos hombres, agrado tanto al Creador, que este decidió conferirles una honra especial. ¿Cual? Pues el que recibiesen el Espíritu Santo directamente del Creador. Es que, si bien es cierto que los setenta que fueron al Tabernáculo recibieron el Espíritu Santo, Dios les concedió esta gracia utilizando a Moisés como intermediario (Es decir, utilizando el merito de Moisés como justificación para hacerlo); Pero Eldad y Medad lo recibieron directamente de Dios, y sin necesidad de la mediación de Moisés. Lo que el Creador quería intimar con esto es que, así como la humildad de Moisés (“Y aquel varón Moisés era muy humilde...”- Números 12:3) le confirió la honra de recibir el Espíritu directamente de Dios (“... a la honra precede la humildad”- Proverbios 15:33), de ese mismo modo la humildad de Eldad y Medad les confirió la honra de recibir el Espíritu directamente de Dios. Y, recibiendo el Espíritu, recibieron la esperanza de resucitar de entre los muertos, pues la tarea del Espíritu no es otra sino exaltar a los humildes; como esta escrito, "El Espíritu de Yah el Señor está sobre mí... me ha enviado a predicar buenas nuevas a los humildes"- Isaías 61:1. Y, esta casi demás decir que, nadie es mas humilde, que un justo a quien la muerte ha reducido ya al polvo y a las cenizas.





Un testimonio de conversión a la Fe Hebrea (Por T. Rav Joshua Ben Levi)

Nací en el año de 1960, en Patillas, un pequeño pueblo en la parte sur de la isla de Puerto Rico. El nuestro fue un hogar donde, día y noche reinaban tanto la discordia, como el lenguaje profano. Éramos extremadamente pobres, no solo en el aspecto económico sino, aún mas, en el aspecto emocional y espiritual. El hogar consistía de cinco hijas y tres varones. La hija mayor, que de paso había sido producto de una violación, tenia ya cinco años de casada, cuando nació el hijo menor de la familia. con este trasfondo, no debe sorprender el hecho de que, el resto de los hijos que luego vendríamos, fuésemos procreados por padres distintos, los cuales nunca pudieron ejercer su responsabilidad de criarnos, ya que, al momento de engendrarnos, la mayoría de ellos eran ya hombres casados.
Fue muy duro para mi mamá el tener que levantar sola nuestra familia. Necesidad y privación fueron mis amigas de la niñez; Nunca hubo plan medico, nunca hubo automóvil, ni siquiera hubo teléfono. Desde niño, note cosas extrañas en mi hogar. Por ejemplo, aunque nuestros vecinos vivían a solo pies de distancia, mi mama no les dirigía la palabra, ni nunca les solicitaba ayuda alguna. Por otro lado, y como regla general, mama nunca asistía a iglesia alguna, ni practicaba formalmente ninguna religión. Aun así, hubo una época en nuestra temprana niñez cuando, antes de acostarnos, nos obligaba a "rezar". También me parecía extraño, dada las circunstancias, el que insistiera en que le honráramos sin cuestionamiento alguno. Todo esto, lo entendería finalmente muchos años después. Cuando tuve alrededor de nueve anos, descubrí (para mi horror), que aquellos vecinos a los cuales mama nunca les hablaba, no eran nada mas ni nada menos que mis propios tíos, o sea los hermanos de mama. Aparentemente, en el pasado habían tenido una discusión tan amarga, que llevaban años sin dirigirse la palabra. Me sorprende como el orgullo nos divide y hace sufrir, no solo a nosotros, sino también a aquellos que nos rodean.
Cuando tuve ya alrededor de doce años, encontré una vieja Biblia, tirada en una esquina de la casa. Como era el único libro que teníamos, esta despertó mi curiosidad. Como es natural, comencé por el principio; o sea, con el "Viejo Testamento". Eventualmente, me di cuenta que, cada vez que se relataba algo acerca de Israel, sentía que yo también estaba incluido en la narrativa; que se referían también a mi. Por ejemplo, cuando leía que los judíos vagaban por el desierto, sentía que yo también vagaba con ellos. Cuando, un par de meses después, termine mi lectura del “Antiguo Testamento”, comencé a leer el "Nuevo Testamento". Como dije con anterioridad, en mi casa no se hablaba de religión. Todo lo que estaba leyendo era nuevo para mi; o sea, que mi percepción no estaba prejuiciada a favor de ninguna interpretación particular.
Cuando comencé a leer el Nuevo Testamento, me impacto el hecho de que, a diferencia del Dios iracundo que aparentaba proyectar el Antiguo Testamento, el del Nuevo Testamento era presentado como un Dios de amor y misericordia. ¿Como podían ambos testamento referirse al mismo Dios? ¿Que estaba yo pasando por alto? Para mi, que parecían dos dioses totalmente distintos. Obviamente, encontraba al dios de amor y de misericordia, mucho mas atractivo.
Cuando llegue a la escuela superior, tuve que armarme de mucho valor. La situación económica era tan precaria que, la única comida que tenia asegurada, era la que se dispensaba gratuitamente en el merendero escolar. ¡Pase los tres años de Escuela Superior vistiendo los mismos dos pantalones! Durante esta época, tuve un maestro que, en una ocasión, me hablo de Jesús de Nazaret. Me dijo que era pecador, y que estaba perdido; pero que, si quería salvarme, solo tenia que aceptar a Jesús como mi redentor personal. Para entonces tenia solo diez y seis años de edad. Y, como la mayoría de los jóvenes en esa época, estaba muy desorientado. Si bien no respondí al llamado en ese mismo momento, fue una grata sorpresa el saber que, al fin, uno de los complejos problemas de mi vida, tenia una sencilla solución. El próximo día, asistí a la iglesia evangélica de mi maestro y, al final el servicio, pase al frente para recibir la oración de fe. Así fue que me convertí en el primer miembro de mi familia en abrazar la fe evangélica. Pasarían varios años antes que algún otro miembro de mi familia siguiera mis pisadas. La realidad fue que, a partir de aquel momento, mi vida cambio. Sentí que, no solo le había abierto a Dios la puerta de mi corazón, sino que Él había entrado.
Como mi hogar era muy pobre, sabia que no habría dinero para costear mi educación en una universidad privada. Así que trabaje duro para obtener buenas calificaciones, a fin de ser admitido en la universidad del estado. Mis esfuerzos fueron premiados y, como resultado de ello, fui aceptado en la escuela de ingeniería de la universidad de Puerto Rico. Los años universitarios fueron muy difíciles. Casi nunca tenia suficiente para costear mi transportación a la Universidad. Fueron muchas las veces que no me quedo mas remedio que viajar “pidiendo pon” como dicen en Puerto Rico. En una ocasión, hasta estuve a punto de ser asaltado. Pero, en realidad, lo mas difícil de todo fue la falta de educación básica que, debido a la ausencia de mi padre, nunca tuve. Viniendo de un hogar completamente disfuncional, nunca había tenido quien me guiara, o aconsejara, en cuanto a lo que a relaciones humanas se trataba. ¡Perdí la cuenta de en cuantos lugares llegue a hospedarme! Era realmente pobre, en lo que a relaciones interpersonal se trataba, pues mi hogar no había provisto el ejemplo funcional que ahora necesitaba con urgencia. De hecho, cada vez que asistía a la iglesia, me frustraba oír al pastor diciendo que, los que habíamos recibido a Jesús como nuestro Salvador, teníamos la verdad absoluta. No que yo no creyese eso mismo, sino que me preguntaba: ¿si Dios nos revelo lo que era la verdad mas importante de la vida, por que, de paso, no nos revelo también lo concerniente a las cosas de menor importancia? Si el Nuevo Testamento nos pedía que fuéramos santos en toda nuestra manera de vivir, ¿por que no decirnos mas precisamente en que consistía esa santa manera de vivir? ¿Por que no elaboraba mas detalladamente acerca de las cosas que componen la vida misma? ¿Por que se decía tan poco acerca de la vida domestica, el matrimonio, las relaciones paterno -filiares, las relaciones sociales, la crianza de los hijos, la dieta, y la amistad, por mencionar solo algunas áreas?
Por este tiempo, tuve un profesor que, en medio de una clase, me pregunto si creía que Dios era omnipotente. Cuando le conteste en la afirmativa, me pregunto si Dios podía hacer una piedra tan grande, que Él mismo no pudiera levantarla. Frustrado y enojado, esquive la pregunta. Creo que, en esa etapa de mi vida, era mas simple verlo todo en términos absolutos. En otra ocasión, un profesor de ingenieria increpo mi inflexibilidad de criterio, diciéndome que, si una persona insistía en caminar demasiado tiempo por el mismo sendero, este terminaría convirtiéndose en un hoyo del que cual luego no podría escapar.
Por aquel tiempo, estudiaba sin cesar. Normalmente, acababa a eso de las 2:00 de la mañana, y ya a las 6:00 am estaba de nuevo en pie. El poco descanso, la incertidumbre económica, y el aislamiento social, me condujeron a una aguda depresión. Desafortunadamente, en aquel tiempo la depresión no tenia tratamiento especifico. Un tiempo después, tome una clase con un estudiante de origen Palestino. Aun cuando sabia que yo había nacido en Puerto Rico, un día (en medio de una acalorada discusión), este Palestino se refirió a mi con el epíteto de "maldito judío”. Aquellas palabras me desconcertaron. Me preguntaba a mi mismo cual habría sido la razón para referirse a mi de tal manera.
Meses después, mi depresión llego a tal punto, que estuve casi una semana entera sin dormir. Tampoco podía ingerir alimentos, pues rechazaba todo lo que comía. Mis manos temblaban tanto, que casi no podía llevar la cuchara a la boca. Un fin de semana, me encontraba solo en mi cuarto, ubicado en el segundo piso de la casa donde me hospedaba. Eran como las tres de la madrugada, y no podía conciliar el sueño. Estaba completamente exhausto, tanto física como emocionalmente. Sentía que, literalmente, había llegado al final del camino. El suicidio había cruzado mi mente. Desesperado, me arrodille al borde de la cama, y comencé a clamar a Dios. Mientras oraba, las lágrimas brotaban profusamente de mis ojos. Las sabanas se empaparon literalmente de lagrimas. Me dirigí a Dios en una oración cual nunca en la vida había hecho. Ore con un corazón totalmente desnudo ante el Creador. Le dije: “Señor, tu sabes lo que estoy pasando, siento que ya no hay esperanza para mi, y mis fuerzas me han abandonado. Si verdaderamente estas ahí, necesito que me ayudes ahora mismo, por que, de otro modo, voy a perecer. ¡Oh Dios, necesito que me muestres tu gloria!” La oración fue en realidad corta, no creo que durase mas de unos pocos minutos. Cuando termine de orar, en mi desasosiego, tendí mi cuerpo sobre la cama; pero solo mi torso estaba sobre ella ya que mis piernas y mis pies estaban sobre el piso. Sabia que no podría dormir. Cerré mis ojos, y de repente sentí que una presencia sobrenatural entraba en mi cuarto. A la misma vez que comencé a sentir un gozo sobrenatural, escuche como un silbido apacible que decía “Dios esta aquí”. El temor de la presencia Divina se apodero de mi de tal forma que, subiendo los pies a la cama, me arrope con una sabana, cubriéndome de pies a cabeza. Entonces, comencé a verme a mi mismo fuera del cuerpo. Me veía en un lugar elevado, como a unos mil pies de altura, sobre lo que parecía ser una antigua ciudad. Cuando mire con detenimiento, note que se trataba de Jerusalén. Me preguntaba el por que estaba viendo yo todo eso. De repente, me vi dentro de lo que parecía ser un templo, inmenso y majestuoso; pero, para mi sorpresa, no había allí imagen alguna, sino que de las paredes, parecía salir la voz de un coro celestial que sin cesar cantaba : “a Dios sea la gloria, a Dios sea la gloria, a Dios sea la gloria, por lo que hizo en mi”. Aunque temía perder el control de mis emociones, sabia que Dios estaba contestando mi oración. Todo esto duro solo unos breves minutos; y termino cuando, como una luz que brilla en medio de las tinieblas, vino a mi mente la siguiente oración : “Porque las aflicciones del tiempo presente, no son comparables con la gloria venidera que en vosotros habrá de manifestarse”. Si bien mi depresión no desapareció de inmediato, aquella experiencia me dio la suficiente fe como para entender que nunca estaría completamente solo; que Dios siempre estaría conmigo.
Dos o tres años después, termine mis estudios universitarios, y me case con una joven cristiana, que había conocido durante mis días universitarios. Trabaje de ingeniero en varios lugares, pero las cosas no cambiaron mucho hasta cuatro o cinco años después de mi graduación. Por aquel tiempo, comencé a trabajar en una empresa dedicada a la venta de bombas centrifugas y válvulas de control. Esto requería un amplio conocimiento de la teoría de la mecánica de los fluidos. Aparte de ser un tema abstracto, esta era una de esas áreas del saber donde mi conocimiento era particularmente pobre. Sin mas remedio, me dedique, por cuenta propia, a aprender la teoría pertinente. Cuando puse manos a la obra, me sorprendí a mi mismo descubriendo que, mientras mas profundamente envolvía mi mente en ese abstracto tema, en esa misma medida desaparecían los síntomas de mi antigua depresión. Así fue que hice de la lectura de temas abstractos mi pasatiempo habitual; y esto a su vez fue la manera en que la depresión desapareció para siempre de mi vida.
No fue sino natural el que mi nueva ansia por temas abstractos comenzara a pernear todos los aspectos de mi vida. Esto fue particularmente cierto en el ámbito religioso. Hasta ese entonces, se me había enseñado que la fe estaba "reñida" con la razón. O sea, que “el mucho estudio" es fatiga de la carne; que “Dios había escogido a los necios de este mundo, para avergonzar a los sabios”; que “Dios había escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las había revelado a los niños”; y que, “no se debía ser incrédulo, sino creyente”. En fin, que para agradar a Dios, había que asumir lo que podría llamarse “suicidio intelectual”. Con mi trasfondo vivencial, esto para mi ya no era una opción aceptable. Aun así, no tome ninguna decisión drástica, si no que continué en la fe evangélica con la que había comenzado mi jornada. En el año de 1991, comencé a hacer negocios por cuenta propia. Ya para esa época tenia dos niños pequeños.
Tres años mas tarde (1994), salí para Anaheim California, a participar de una gran convención, donde esperaba hacer un buen contacto con algún manufacturero de equipos industriales. Un día, mientras me encontraba ojeando un libro en el centro de convenciones de Anaheim, alguien se dirigió a mi diciéndome “ese que tienes en tus manos es un buen libro”. Cuando me voltee, encontré que el caballero que me hablaba era un tal “David”, un residente de Rochester, estado de NY, al cual nunca antes en la vida había conocido. Con todo ello, luego de una amena charla, encontré que estaba casado con una mujer hispana, de la misma ciudad donde residía yo en Puerto Rico. Esa tarde, cenamos juntos, y descubrí para mi sorpresa que la suya era una familia judía. Un par de días mas tarde, y allí mismo en Anaheim, conocí al vice presidente de una compañía con la cual eventualmente tendría una fructífera relación comercial. Para mi sorpresa, el dueño de este negocio era también judío. De hecho, no era cualquier judío, sino un judío ortodoxo que, si bien nunca había perdido un vuelo de avión, el día que lo hizo, el avión que perdió cayo a tierra, pereciendo así todos sus tripulantes.
Poco antes de todo esto, yo había tratado de contactar (por medio del internet), a los descendientes de un rama de mi familia paterna que, con casi cien años de anterioridad, habían emigrado desde el oeste de Puerto Rico, hacia la costa este de los Estados Unidos. Y tuve de hecho éxito en contactar a varios de sus descendientes; pero, de nuevo, para mi gran sorpresa, encontré que casi todos practicaban la fe judía.
Como a la mayoría de los cristianos, se me había inculcado que el pueblo judío estaba bajo la maldición Divina. ¡Cuantas veces había oído al pastor predicar sobre el verso del Evangelio que dice: “... El que tiene al Hijo (de Dios) tiene la vida, pero el que no tiene al hijo, no tiene la vida, sino que la ira de Dios esta sobre el”! A pesar de ello, y como producto del honesto y profundo racionalismo al cual debía la cura de mi depresión, ya no encontraba satisfacción en el análisis literalista y superficial que de las Escrituras hacían mis maestros en la fe Cristiana. La manera de manejar la situación fue que, sin abandonar la fe de mi juventud, procure hallar foros mas progresistas dentro de mi propia tradición religiosa.
Un par de años después, un amigo italiano me invito a pasar un par de semanas con el, en la ciudad de Tampa, Florida, ayudándole a vender cierto equipo de control. Mientras me encontraba allí, escuche acerca de algo llamado “Judaísmo Mesiánico”. Alegadamente, se trataba de judíos que, a la misma vez que creían en Jesús (y en el Nuevo Testamento), guardaban la tradición judía. Cuando llego el primer fin de semana, mi amigo italiano me invito a la iglesia presbiteriana a la cual pertenecía. Cuando le pregunte acerca de este movimiento, me dijo que, en varias millas a la redonda no había nada que siquiera tuviese que ver con el Judaísmo. Unos minutos mas tarde, partí hacia la iglesia presbiteriana y, para mi gran sorpresa, la clase dominical estaba siendo dada por una visitante; ¡la esposa de un rabino mesiánico! Al año siguiente, volví a visitar a mi amigo de Tampa, pero esta vez me dijo que había encontrado, a solo pasos de su residencia, una sinagoga mesiánica. Me pidió de favor que visitara (yo solo primero) este lugar, y le dejase luego saber si permitirían la visita de un católico italiano como el.
Cuando visite mas tarde el lugar, lo primero que hice fue sentarme a escuchar las oraciones que cantaba en Hebreo la congregación. Mientras lo hacia, tuve la impresión de que algo en la parte posterior de mi cabeza "cayo en su sitio". No entendía el por que, pero sentía que era importante que aprendiese el lenguaje Hebreo que estaba escuchando.
Un tiempo después, me encontré en la Biblioteca de Saint Petersburg (al otro lado de la bahía de Tampa), y halle que tenían disponible una copia de un viejo curso de Hebreo. Tome prestado el curso, y tres o cuatro meses mas tarde, ya podía leer el idioma Hebreo con relativa facilidad. Unos meses después, tenia yo un vagón de viaje (travel trailer) estacionada en un parque para vehículos recreacionales localizado en la parte norte de la bahía de Tampa. Mientras me encontraba allí, un día apareció un amigo cubano que practicaba el judaísmo Conservador . Este insistia en invitarme a un estudio bíblico que daría en una sinagoga cercana el rabino de su comunidad. Ante su insistencia, decidí acompañarle. Cuando llegamos al lugar, el rabino (un hombre inquisitivo, de sobre 70 años de edad), detuvo el estudio para, de forma directa, preguntarme que hacia yo en una sinagoga judía. Le conteste diciendo que tenia la sospecha de que algo de sangre judía corría por mis venas. A esto, el rabino respondió mirando a su alrededor; entonces, tomando un libro, procedió a dármelo, a la vez que me pedía que le leyera en alta voz. Cuando observe el libro, note que todo estaba escrito en Hebreo, y no había nada en Ingles ni en Castellano. Sin amilanarme, comencé a leer en alta voz: “Baruch ata Adonai, Eloheinu melek ha olam, asher bahar banu mikol ha amin, v'natan lanu et torahto.......”. En este punto, el rabino me pidió que me detuviera, y me sentara a su lado, pues de ese día en adelante quería que fuese su discípulo. A pesar de esto, continué visitando la congregación mesiánica durante casi un año mas, pues tenia la esperanza de encontrar allí respuesta a las muchas preguntas que ahora tenia acerca de la teología Cristiana en la que me había formado. Algunas de estas eran las siguientes:

1) Si, con su muerte, Jesús había borrado ya nuestro pecado original, ¿Por que aun tenemos que luchar a diario con nuestro pecado? ¿por que no se cumple el texto en Hebreos 10:1-2 que promete borrar hasta la misma conciencia de la existencia del pecado?
2) Si el hombre estaba condenado a permanecer en el infierno por toda la eternidad, y Jesús se ofreció a ser nuestro sustituto, ¿como se explicaba el que Jesús no tuviese que permanecer en el infierno por toda la eternidad, tal y como nos correspondía a nosotros?
3) Si el Antiguo pacto, que habría de ser sustituido por el nuevo, fue dado clara y públicamente a Israel, desde la cumbre del monte Sinaí, ¿por que no fue el Nuevo pacto dado en una forma aun mas clara y publica, de suerte que no quedasen dudas en la mente de nadie?
4) En Mateo 23:2, Jesús mando a sus discípulos a creer lo que enseñaban los fariseos, pero no a imitar sus acciones. ¿No pone el cristianismo a Jesús, a la par con los fariseos, cuando nos manda a creer en Jesús, pero a no imitar sus acciones (que fueron guardar la Ley)? ¿Es que somos mejores que Jesús? ¿No dijo Jesús que el discípulo no puede ser mayor que su Maestro?
5) Si Jesús era mayor profeta que Moisés, ¿Por que no realizo milagros mucho mayores que los que realizo este ultimo? Es cierto que Jesús camino sobre el agua, pero Moisés dividió el mar rojo, a fin de que 3 millones de personas caminaran por el mar, sin anegarse; Es verdad que, con tan solo cinco panes y dos peces, Jesús alimento a 5,000 personas; Pero, con el mana del cielo, Moisés alimento a tres millones de personas, y esto durante casi cuarenta años; Es verdad que Jesús dio vida al difunto Lázaro, pero Moisés dio vida a una vara inanimada; Es cierto que Jesús sanó a muchos, pero Moisés, con una serpiente de bronce, sano a decenas de miles; Es verdad que, a diferencia de Jesús, no se nos dice que Moisés hubiese resucitado; pero, por otro lado, Jesús no liberto al pueblo judío de la opresión Romana, mientras que Moisés en efecto liberto al pueblo Judío de la opresión Egipcia.
6) Mis maestros cristianos me habían enseñado que Jesús era el único camino a Dios, pero casi 600 años antes del nacimiento de Jesús, Dios mismo había dicho al profeta Jeremías, “clama a mi, y Yo te responderé.....”(Jeremías 33:3). Es decir, si ya había un camino directo entre Dios y los hombres, ¿por había que complicarlo, poniendo a Jesús de intermediario?
7) Se me había enseñado que la fe cristiana se basaba en la enseñanza Paulina de que no hay hombre justo, ni siquiera uno; y, en consecuencia, todos estamos destituidos de la gloria de Dios; a menos que aceptemos el sacrificio expiatorio de Jesús. Pero, si esto es así, ¿como se explica el que, con anterioridad a Pablo, las Escrituras declarasen justos tanto a hombres como a mujeres? Por ejemplo: Génesis 6:9 dice que Noé era varón justo. Del mismo modo, Job 1:1 dice que Job era perfecto y recto. Ezequiel 14:14 también confirma que tanto Daniel, como Noé y Job eran hombres justos. En adición, Mateo 1:19 dice que José (el esposo de María) era un hombre justo. Del mismo modo, Lucas 23:50 dice que José de Arimatea era un hombre justo; Y, Lucas 1:6, dice que Zacarías y su esposa Elisabet, también eran justos ante Dios.
8) Si el Cristianismo era la verdad absoluta, ¿por que había tantos cristianos deprimidos?
9) Si los judíos estaban bajo la ira de Dios, ¿Como se explicaba que prosperasen tanto?
10) Se me había enseñado que, el rechazo de Jesús, convirtió a la iglesia en el nuevo Israel de Dios. Pero, si un hombre noble puede permanecer fiel al pacto matrimonial que hizo con su esposa, aun cuando esta se torne rebelde o infiel, ¿No debería Dios actuar igual o mas noblemente con Israel? ¿que merito tendría el Eterno, si le fuese fiel solo a aquellos que le son fieles? ¿no hacen lo mismo los pecadores?
11) Se me había dicho que, la única manera de ser salvo, era creer que Jesús era a su vez el Mesías, que había muerto por mis pecados. Pero, si creer que Jesús era el Mesías era tan crucialmente importante, ¿Por que el Viejo Testamento no decía específicamente que el nombre del Mesías que habría de venir seria Jesús de Nazaret? (tal y como lo hizo en el caso del Rey Ciro, y del Rey Josías). Es cierto que había un texto que decía que vendría un niño llamado “Emanuel” (Dios con nosotros), pero no conocía ninguna parte del Nuevo Testamento donde se mencionase que los padres de Jesús le hubiesen puesto ese nombre, o siquiera se hubiesen referido a el utilizando tal apelativo.
12) Si Jesús (el hombre), era también Dios; ¿como se explica el texto en Oseas 11:9, que dice: “..porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti...”.

En vano esperé encontrar en la sinagoga mesiánica la respuesta a estas, y muchas otras interrogantes. Eventualmente, no me quedo otro remedio que reconocer que el liderato mesiánico no podría dar respuesta a mis interrogantes. Si quería encontrar esas respuestas, tendría que buscarlas en otro lugar; tendría que asistir a una sinagoga judía tradicional. Así fue que decidí hacerme miembro del centro comunitario Judío localizado en Port Richey, Florida. Allí aprendería lo que es el Judaísmo Conservador.
Port Richey queda localizado en el condado de Pasco. La concentración de ancianos es tal, que el apodo del condado es “God's waiting room” (el salón de espera de Dios). Aunque la edad promedio del miembro típico de aquella congregación era de al menos 75 años, la congregación era una que rebosaba vida. A menudo, me preguntaba como era posible que aquella partida de ancianos pudiesen lograr tanto. La energía, la salud emocional, la salud física, y la salud espiritual de estas personas, era increíble. Si el Evangelio decía que los Judíos estaban bajo maldición Divina, tenia que definitivamente estar hablando acerca de otros Judíos pues, después de meses de asistencia, no me quedaba mas remedio que admitir que estos destilaban un sentimiento de bienestar que solo podía explicarse como el producto del favor Divino.
Por este tiempo, asistí a un cine junto a mi esposa, para ver una película protagonizada por Robin Williams. El titulo de la película era “Jakob the Liar”, o “Jakob el Mentiroso”. Jakob era un judío que habitaba el guetto de Varsovia, durante la ocupación nazi de la segunda guerra mundial. En aquella época, el desasosiego reinaba sobre la devastada comunidad Judía. Desprovisto de toda esperanza, cada judío esperaba solamente el momento en que abordaría el tren que le conduciría al campo de exterminio. En su angustia, muchos recurrían a consultar a los muertos; Otros, optaban por el suicidio. En un giro del destino, se comienza a rumorar que Jakob posee un radio; el único contacto disponible con el mundo exterior. Poco a poco, todos acuden a Jakob, anhelando oír una noticia alentadora; algún triunfo Aliado, o alguna derrota infringida al maligno imperio Alemán.
Ante la inmensa necesidad psíquica y emocional de su gente, Jakov opta por mentir. Es que se siente responsable de devolver a los suyos la fe que han perdido. Entonces, comienza a inventar toda suerte de noticias auspiciosas; a reportar que, a través de la radio, ha escuchado decir que las tropas aliadas están derrotando al enemigo; que en cualquier momento llegaría la liberación deseada. Así es que cambia dramáticamente la perspectiva general de la comunidad. Hay ahora esperanza en el mañana. Jakob ha salvado a los suyos. Desafortunadamente, la noticia llega a manos de los Alemanes ; quienes torturan despiadadamente a nuestro héroe, tratando de forzarle a confesar el paradero del misterioso radio. Dadas las circunstancias, Jakov prefiere ser ejecutado (de un disparo en la cabeza), antes que confesar su mentira, pues sabia que esto habría destruido por completo la fe de su pueblo. Casi inmediatamente, la comunidad entera es puesta a bordo de un tren, a fin de conducirla al campo de exterminio. Pero, ¡algo maravilloso acontece! No bien ha salido el tren de Varsovia, se encuentra con un ejercito aliado que le ocupa, salvando así del seguro exterminio a toda la comunidad.
Esta película, me forzó a ponderar una seria pregunta filosófica: Si bien uno de los diez mandamientos nos prohíbe mentir, ¿cuando es correcto hacerlo? Parecía aparente que, bajo ciertas circunstancias, hacerlo no era solo aconsejable, sino absolutamente necesario. El libro de éxodo narra como Dios honro a ciertas parteras judías, que mintieron al Faraón, a fin de salvar la vida de los bebes judíos de su tiempo. Por otro lado, cuando Dios manda al profeta Samuel a ungir al Rey David, el primero expone a Dios su temor de ser asesinado por Saúl; a lo que Dios responde autorizándole a decir "la media verdad" de que el propósito de su visita era ofrecer sacrificio a Dios. Así, era aparente que, tanto para Dios, como para los hombres, el salvaguardar la vida humana, tenia precedencia sobre el mandamiento que nos ordena decir la verdad. Si bien percibía el valor de esta lección, no comprendería sus consecuencias mas profundas, hasta que no viera otra película, cuyo titulo seria “Jesús de Montreal”.
Alrededor de un año después de esto, el rabino de la sinagoga conservadora, me invito a asistir con el a un servicio en la sinagoga del Judaísmo Liberal. Ésta se encontraba localizada a unas veinte millas al norte de mi hogar. La noche que asistimos, quede grandemente impresionado con el estilo y la liturgia de la sinagoga, que también se conocía como "de Reforma". No mucho tiempo después, luego de la renuncia del rabino de la sinagoga Conservadora, mi esposa y yo comenzamos a asistir mas a menudo a la sinagoga de Reforma. Como en la mayoría de todas las sinagogas de la Florida, el rabino de esta ultima era un anciano con mas de cuarenta años de experiencia. En adición a haber sido capellán del ejercito Norteamericano, tenia un doctorado en Divinidad. Su profundidad como ser humano, y su conocimiento escritural, llegaron como la respuesta a mis oraciones. Por fin escuchaba a un sabio de Israel que, como el patriarca Jacob, no sentía reparo alguno en entablar la “pelea teológica” cuya recompensa es el cambio de identidad que viene como resultado de haber recibido la bendición Divina.
El tema que aun quedaba sin esclarecer en mi mente, era el papel que, bajo esta nueva luz, jugaría Jesús de Nazaret. Por este mismo tiempo, fue que cayó en mis manos una película en lengua francesa, de origen Canadiense. Su titulo era “Jesús de Montreal”. Sentí gran curiosidad de ver esta película. El tema era simple : la parroquia católica de Montreal, pide a un pequeño grupo de estudiantes, dirigido por un tal Jesús, que elaboren una nueva obra teatral. Esta debía poder presentar una perspectiva mas moderna de la persona del Mesías Cristiano. El producto de los esfuerzos de estos jóvenes, termina cayendo como un balde de agua fría, sobre el liderato religioso de la parroquia. En su primera presentación, la obra muestra al publico un evangelio que tipifica a Jesús como el producto de una violación por parte de un soldado Romano; un Jesús despojado de toda Divinidad; un Jesús que nos exhorta a salvarnos a nosotros mismos, sacrificándonos en el servicio al prójimo. Para el liderato religioso, la obra era simplemente escandalosa. Pero, ¡algo maravilloso ocurre! Si bien la autoridad religiosa rechaza tajantemente esta nueva interpretación, los jóvenes actores se identifican a tal grado con ella que, sin darse cuenta, comienzan a ser transformados. Surge en ellos un sincero deseo de luchar por lo que es justo, de interceder a favor del oprimido y marginado; un deseo de, con sus vidas, dar vida a otros. Se encuentran así luchando contra la censura impuesta por un liderato religioso, anquilosado y opresivo, que resiste violentamente toda amenaza de cambio. Esta lucha, toma tal magnitud que, finalmente, demanda el sacrificio supremo.
Durante una ejecución de la obra , nuestro Jesús sufre un grave accidente. En un irónico giro del destino, solo un hospital Judío valoriza suficientemente la vida del humilde actor, como para admitirlo a su sala de emergencia. En su agonía, el joven pierde la noción de la realidad. Su personalidad, y la del Jesús que acostumbraba interpretar, ahora se funden en una sola. Pero, en este momento, la realidad objetiva pierde ya su relevancia; ahora nuestro actor es en si mismo un Mesías. Y, su muerte, revela el potencial transformador de cada ser humano; su sufrimiento salva a mas vidas de los que podría jamas imaginar: a sus compañeros de obra, que entienden ahora que la vida es mucho mas que sexo, poder, y dinero; a su compañera de obra, la ex actriz pornográfica que, habiendo perdido su autoestima, se creía a si misma destinada a ese obsceno mundo; al niño ciego, que ahora recobra su vista, gracias a los ojos que dona nuestro Mesías ; a la anciana que, literalmente, recibe una nueva vida, aceptando el trasplante del corazón de nuestro héroe; al hombre que recibe su hígado; al que recibe sus riñones; a multitudes de niños que pueden ahora recibir educación, gracias a la fundación que propulsa la muerte de nuestro mesías.
Puede que nuestro Jesús de Montreal no haya sido el verdadero Mesías; pero, como había ya aprendido con “Jakob el Mentiroso”, las cosas no tenían que ser “ciertas”, para ser “verdaderas”. Sin literalmente ser el mesías, nuestro Jesús de Montreal había salvado a muchos.
La perspectiva que sugería esta película, era una de carácter revolucionario. Sugería que, en el último análisis, el propósito del relato Mesiánico no era presentar un recuento que fuese histórica, o teológicamente preciso; sino el forzarnos a dar una respuesta moral que, traduciéndose en amor y servicio al prójimo, haga del ideal Mesiánico una realidad existencial.
Desde una perspectiva aun mas abarcadora, esto equivalía a postular que la validez del Cristianismo (por no decir de toda otra tradición religiosa) no esta en el andamiaje religioso que le comprende, sino en la aptitud que hacia Dios y el prójimo inspirara en cada individuo. Ahora comprendía finalmente las palabras de mi amigo, el rabino conservador; quien afirmaba no creer en la realidad histórica del libro de Job, pero si en el mensaje moral del libro de Job. También podía ahora entender la contradicción que personalmente experimentaba cuando, por un lado me sentía incomodo con la imprecisión teológica del Cristianismo, pero por el otro lado, me sentía cómodo practicándolo. Todo esto hacia más sentido cuando considere que, lejos de ser anti-Cristiana, esta nueva perspectiva estaba en completo acuerdo con el mensaje atribuido al Maestro de Galileo. Recordé que Lucas 8:4 decía: “juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola: el sembrador salio a sembrar su semilla, y mientras sembraba, una parte cayo junto al camino,y fue hollada, y las aves del cielo la comieron. Otra parte cayo sobre la piedra; y nacida, se seco, porque no tenia humedad. Otra parte cayo entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. Y otra parte cayo en buena tierra, y nació y llevo fruto a ciento por uno”.
Jesús procedió a explicar que, en la anterior parábola, la semilla simbolizaba lo que percibimos como “la palabra de Dios”. Los distintos tipos de tierra, eran las distintas respuestas que, ante esta palabra, tenemos la opción de asumir. La meta del proceso era lograr que se produjera en nosotros un “buen fruto”. Esto es, una fe que transpire en un inquebrantable compromiso con el bien. Como dice el profeta Micaías: “Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, ¿Y que pide el Señor de ti? Solamente hacer justicia , y amar misericordia, y andar humildemente con tu Dios"- Miqueas 6:8. Así, finalmente entendí que el verdadero dilema no era si el Cristianismo era o no la religión correcta, o si lo era el Islam, o el Judaísmo. El verdadero dilema era si, como seguidor de cualquiera de estas tradiciones religiosas, estaría yo dispuesto a ofrendar a Dios el tesoro de mi alma, abrazando jubilosamente la luz moral que me había iluminado. Sin ser judía, la anterior película había abierto mi conciencia a fronteras interpretativas nunca antes sospechadas. Luego, encontré que esta misma había sido la experiencia que siglos antes habían vivido los maestros Judíos responsables de compilar el Talmud (la tradición oral Judía).
Fue en este momento que entendí la ignorancia del reduccionismo religioso, que pretende definirlo todo en términos absolutos; clasificándolo como cierto o falso; bueno o malo; blanco o negro. Como diría posteriormente mi hijo (Abba Samuel): “mi cascaron, comenzaba finalmente a romperse".
Luego de esta época, comencé a empaparme de la tradición judía, pero especialmente la concerniente al área conocida como “Ha-Aggadah”, o leyendas y parábolas. Esta sintetiza las enseñanzas éticas y morales comprendidas en la Torah. Descubrí que, cuando fue destruido el segundo templo, los sabios judíos tuvieron que enfrentar el mismo reto existencial que había yo experimentado. Ante la perdida de los sacrificios, tuvieron que cuestionarse la validez interpretativa que, durante siglos, había de ellos hecho el Judaísmo.
El texto en Oseas 6:6 parecía haber sido de especial relevancia; Este reza así: “Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios, mas que holocaustos”. Tras una profunda ponderación del anterior texto, los sabios de Israel lograron articular una perspectiva religiosa mas abarcadora: el que los sacrificios nunca tuvieron la intención de ser una finalidad en si mismos; su propósito ulterior, había sido motivar una respuesta especifica en la vida de cada Judío; a saber, el que vivieran una vida de misericordia hacia su prójimo. De ese punto en adelante, el judío comenzaría a ofrecer los verdaderos sacrificios: el abrir la puerta al hambriento, el cubrir al desnudo, el amparar al huérfano, y a la viuda. En adición a lo anterior, y para mi sorpresa, encontré que el Talmud mencionaba específicamente el apellido de mi familia paterna. También aprendí una curiosa leyenda, que explicaba el por qué el haber escuchado por primera vez el Idioma Hebreo, había causado en mi tal impresión.
Sin ya necesitarlo, fui así mismo encontrando la respuesta a todas y cada una de mis viejas interrogantes; encontré que el carácter combativo del hogar donde me había criado era normal, entre personas con ascendencia Judía; que los pleitos que duran años, y a veces hasta generaciones, tampoco eran nada extraño entre ellos; y, quizás mas importante que nada, encontré que los Judíos adscribían una importancia suprema al mandamiento que les ordena honrar al padre y a la madre. ¡Ahora entendía el por qué de mi niñez! De hecho, no solo llegaron las respuestas a las preguntas que tenia, ¡sino hasta las de las preguntas que había olvidado que tenia! ¿Si podía Dios hacer una piedra tan grande, que luego el mismo Dios no pudiese levantarla? ... ¡Pues también encontré la respuesta a esta pregunta!
Mi jornada interior, había sido similar a la luz de la aurora; que va en aumento, hasta que el día es perfecto. Fue como nacer nuevamente. Sentía que, no solo mi alma, sino hasta mi propia mente, habían sido finalmente liberadas. Era la libertad gloriosa de los hijos de Dios; la experiencia del verdadero Israel, que ha peleado con Dios, y con los hombres, para finalmente vencer. Sentía que se había cumplido en mi la promesa que había hecho El Eterno a su pueblo Israel, por boca del profeta: “Porque yo se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Señor יהוה , pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11). En esta etapa, ya no me sentía como alguien que miraba al judaísmo "desde afuera". Sin haber sido aun circuncidado, mi transformación me había convertido en un Judío. Aunque todos los judíos del mundo fuesen exterminados, mientras yo viviese, Israel viviría en mi.
Para este tiempo, mi jornada en este mundo había sido poco mas de cuarenta años. Curiosamente, la jornada de nuestros padres en el desierto también había durado cerca de cuarenta años; ¿Por que? ¿Acaso una coincidencia? Deuteronomio 29:3 dice de la siguiente manera: “Pero el Señor no te ha dado un corazón para entender .......hasta este día”. Ya que Moisés estuvo con Israel cuarenta años en el desierto, el Talmud citaba al Rabino Rabbah diciendo que, del anterior verso, se puede inferir que puede tomarle a un hombre hasta cuarenta años entender con claridad la mente de su Maestro (de su Dios). En esta etapa, mi familia y yo nos mudamos de la Florida, para volver a Puerto Rico. Lo que había salido a buscar en el territorio continental norteamericano, ya lo había encontrado, y lo traía de vuelta conmigo. Al final, encontré que lo que tanto buscaba, no estaba físicamente en América, en Canadá, ni en ninguna otra parte: ¡estuvo siempre dentro de mi mismo! Ya de vuelta en Puerto Rico, comencé a asistir a una sinagoga. Y, cinco años mas tarde, me senté frente al "beit din" (tribunal Judío que examina y juzga al candidato a conversión), para luego recibir la circuncisión. Un par de días mas tarde, nuestro rabino ashkenazi ofició el ritual de “tevilah” (palabra Hebrea que en Español se traduce como “bautismo”).

¿Me convertí acaso por que pensara que el Judaísmo (o la comunidad judía) fuese mejor que el Cristianismo, o que el Islam? ¡En ninguna manera! De hecho, durante mis años como visitante, corroboré que, a pesar de que la comunidad judía tiende a ser marcadamente mas intelectual que el resto de la población, esta intelectualidad no necesariamente significa que, solo por poner un ejemplo, el judío promedio conozca mas de la fe musulmana, que lo que el musulmán promedio conoce de la fe judía. Tampoco significa que el judío promedio sea mas o menos piadoso que su contra-parte cristiana, o musulmana. ¿Por qué, entonces, me convertí? Pues porque el judaísmo no solo articulaba mejor mis creencias, sino también la jornada transformadora que había experimentado. Durante esa jornada, al igual que sucede con el resto de los judíos del mundo, mi conciencia había adquirido una "vida propia". Como todo lo que esta realmente vivo, esta crecía, se transformaba y multiplicaba. Este crecimiento me conducía invariablemente al mismo lugar al que conduce a todos los judíos del mundo; a uno donde las personas son mas importantes que las instituciones; donde, la vida que vivimos, es mas importante que la teología que profesamos. Al igual que nuestro maestro Moisés, había llegado a la cúspide de aquel monte situado en la frontera con Canaán. A un lugar que, aunque muy alto, estaba dentro de mi mismo. Desde allí, mis ojos podían ahora divisar la Tierra Prometida; aquel lugar dentro del corazón humano donde fluye leche y miel; la Tierra Prometida, donde morarán finalmente la justicia universal, la libertad, y la paz.





El Increíble y Maravilloso Plan de Dios para toda la Raza Humana

Dios es algo tan increíblemente avanzado a nuestra realidad física y moral, que el lenguaje laico carece de los elementos necesarios para conjugar la suma de todo lo que habría que describirse. Una ilustración que podríamos utilizar es la de una fabula acerca de tres animales; un oso polar, un águila y una lagartija tropical. Estos fueron llevados a un cuarto oscuro y cerrado. El techo del cuarto consistía de tres ventanas de vidrio. Todas las ventanas estaban cubiertas. El vidrio de la primera ventana era blanco, el segundo azul y el tercero verde. Una vez descubiertas las ventanas, se le pidió a cada animal que identificara a través de cual de ellas entraba la luz verdadera. El oso polar contesto que la verdadera luz era la que entraba por la ventana blanca. Su razón era muy sencilla: el blanco era, no solo el color de su propia piel, sino el color de todo el ámbito helado en que vivía. El águila contesto que la verdadera luz era la azul, pues era el color tanto del cielo como de los mares que surcaba. Para la lagartija, la verdadera luz era la verde, pues tanto su cuerpo, como el color del bosque donde vivía, eran de este color. Cuando el dueño de la casa les pregunta si quieren ver la luz verdadera, todos asienten al unísono. Entonces, apuntando hacia la puerta, les dice: "La verdadera Luz esta afuera". La moraleja de la historia, es que todos percibimos la porción de la luz divina a la que nuestra realidad existencial nos suscribe; pero la Divinidad en si misma, conjuga y excede nuestra percepción, surcando los lindes y fronteras teológicas, culturales, y nacionales que producen nuestra inhabilidad de comprender a Dios como un todo unificador.
Las Escrituras Sagradas de los diversas tradiciones religiosas, sirven como apuntadores a una concepción de Dios que no puede en si misma ser restringida por la revelación. La razón para ello es que esta ultima no podía explícitamente exceder la capacidad cognoscitiva, ni la limitación existencial, del receptor. Por poner un ejemplo, en las escrituras, Dios no nos habla de ciencias físicas, no por que no quiera que nos interesáramos en esa materia, sino porque los antiguos no tenían la capacidad de comprender tal grado de revelación.
Si Moisés hubiese hablado explícitamente en su Torah acerca de micro organismos bacteriológicos, o de la creación del tiempo, sus enseñanzas habrían sido consideradas por sus contemporáneos como el producto de una mente desquiciada. Siendo así las cosas, encontramos a Dios revelando estas cosas solo de forma sucinta e indirecta, usando argumentos como el mandamiento ceremonial del lavado de manos, y el relato edénico, donde se utilizan la designación "día y noche" (términos usamos para designar el tiempo mismo), antes de mencionar la creación del sol y la luna (por cuyos ciclos medimos el paso del tiempo). Este es el gran misterio que parece estar velado para el mundo religioso moderno: Dios es mas que lo que los escritos sagrados aparentar revelar; es mas noble, justo, y misericordioso que lo que el Texto Sagrado aparenta mostrar. Y, su plan con los seres humanos, es infinitamente mayor que lo que la mente sencilla puede discernir.
Dios crea un planeta entero, para luego ponerlo en manos del primer hombre, a fin de que este señorease sobre el planeta. Es decir, ese primer hombre vino a ser “un pequeño dios”; el embajador de Dios (o “su representante”), en este mundo. Pero, a diferencia del Creador, el reino de Adán estaba limitado. Este reino no incluía entes morales, pues reinar sobre entes morales requería un conocimiento que, hasta ese momento, solo Dios poseía: el conocimiento del bien y el mal. Cuando Dios crea a Adam, estampó sobre él su imagen, la imagen de aquel que es Infinito. Esa esencia del Infinito, le impide al hombre hallar satisfacción hasta que su vida no asume, espontaneamente, esa aptitud que le compele a extenderse hacia ese infinito que, instintivamente, reconoce como parte de su propia naturaleza. De ahí el que los seres humanos necesitemos pertenecer a algo mas grande que nosotros mismos. De ahí la necesidad de vivir siempre persiguiendo una meta mas alta.
Es que fuimos creados para extendernos hacia ese Infinito que, en el ultimo análisis, es en si mismo el Creador. El relato Edénico dice que, inicialmente, Dios moldeó a Adán del polvo de la tierra; pero luego Dios espiritualiza esta “tierra” que es nuestra humanidad, dándole eternidad por medio del acto de poner dentro del hombre algo de lo que inicialmente estaba dentro del Creador. Esto no fue otra cosa que “el aliento de vida”; la verdadera vida- No la vida que corresponde a nuestro finito cuerpo animal, sino la vida infinita de Dios: una vida sin fin.
Ese impulso de extenderse hacia el infinito que puso Dios dentro del hombre, hace que este ultimo anhele ser igual a su Creador. En si mismo, este impulso no es malo; de hecho, en un sentido muy real, estaba en armonía tanto con el propósito como con las circunstancias de la creación de la raza humana. Pero, para llegar a ser igual al Creador, el hombre primero tenía que adquirir un conocimiento que solo el Creador poseía: el conocimiento del bien y el mal.
El Creador tiene una existencia propia e independiente, es decir, fuera de tiempo y espacio. Pero el hombre existe, y esta circunscrito, a tiempo y espacio. Es decir, el hombre esta sujeto a "causa y efecto". Esta limitación se traduce en que, para realmente conocer las implicaciones del bien y el mal, este hombre creado por Dios tenía que vivir (o sea, experimentar en carne propia), ese mal que le impedía extenderse hacia ese infinito que anhelaba alcanzar. Así las cosas, Dios no intercede para impedir la caída de Adán. Al igual que en la historia de José y de sus hermanos, el Eterno decide utilizar lo que a primera vista podría parecer una tragedia humana, para llevar a cabo un plan mucho mas abarcador. Adán quiere ser como Dios, y para llegar a esta meta, decide utilizar el camino de la desobediencia, de la separación del Creador. En el camino de este plan que llevara a cabo el Creador, este le enseñará al hombre como alcanzar su preciada meta. Pero, en la gracia Divina, no solo cumplirá el deseo de Adán, sino que incluirá en ese deseo a toda su descendencia, toda la raza humana.
Al final, los seres humanos comprenderemos que, no nos hacemos divinos, constituyéndonos en nuestros propios modelos de divinidad; nuestro propio estándar, separados y opuestos al Creador. Por definición misma, nada creado podrá ser jamas mejor norma que su Creador. Dios hizo del tropiezo de Adán, un trasfondo para proveernos una experiencia existencial donde se nos ayudará a entrar en el camino correcto a la divinidad- es decir, Siendo uno con Dios; el ser, tal como el Creador mismo, luz en medio de las tinieblas; el dejar que los atributos de la Divinidad (justicia, amor y misericordia) se conviertan en parte de nuestra propia naturaleza, en fin, en nuestros propios atributos. Las Escrituras han descrito a Dios como “La Vida del Universo”. Alguien ha dicho que, cada ser humano es, en si mismo, un micro universo. Es en ese sentido que nuestro espíritu puede verse como “el dios de nuestro propio universo”. Pero, como Dios es amor, justicia, y misericordia, no podemos ser iguales a El, hasta que nuestro micro universo también esté lleno de estos atributos. Es solo hasta este momento, que habremos propiamente logrado ser “uno con Dios”, estando así preparados para reinar con El sobre el resto del universo, alcanzando la esperanza ultima de redención mesiánica.
Cuando lleguemos a la Eternidad, miraremos hacia atras (al pasado), y comprenderemos que, el sufrimiento que experimentamos durante nuestra vida terrenal, fue absolutamente necesario; pues fue la mejor de entender claramente las funestas implicaciones de la maldad.
Es que, no podemos “ascender” a nuestra próxima etapa de existencia; ni se nos puede dar inmortalidad; o poder sobrenatural para reinar sobre otros mundos (y sobre otros seres morales), sin que primero hayamos aprendido a aborrecer la maldad. Y, esto ultimo, no como producto de un conocimiento de segunda mano (como el que podriamos adquirir de alguien que intentase el sufrimiento que invariablemente produce la maldad, sino por la experiencia de haberlo experimentado en carne propia, y haber sufrido sus consecuencias.
Es por esto que, en la Fe Hebrea, la salvación viene por el arrepentimiento. Es decir, el propósito ultimo para el cual Dios nos trajo a esta existencia, no se cumplira en nosotros sino hasta que, voluntariamente, demos la espalda al mal, y abracemos el bien. Cuando llega ese momento, ya estamos listos para partir hacia la eternidad; a un plano superior de existencia.
Son muchos los textos Sagrados que aluden a esta interpretación del propósito de la vida. Incluso el Talmud judío hace claras referencias a este tema. Pero, como toda interpretación demasiado radical para la mente comun, a menudo fue expuesto de manera sucinta, e indirecta. Por ejemplo, el libro de bereshit (Génesis 1:26) menciona a Dios diciendo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza....." implicando asi que Dios hace a sus “mensajeros” copartícipes de la administración de su creación. Luego, cuando los tres ángeles aparecen a Avraham (Gen 18:22), uno de ellos habla y actúa como si fuese el mismo Dios. Claro, a diferencia de la noble fe Cristiana, la tradicion Hebrea prefigura al Creador como existiendo fuera de tiempo y espacio; así que, cada vez que se le adscribia deidad a un "malach" (angel o mensajero), o a cualquier otra manifestacion fisica, el judio inmediatamente entendia que se trataba de un representante divino, y no en si de la Divinidad.
Por ejemplo, la Torah dice en Éxodo 23:20-21: "He aquí yo envío mi ángel delante de ti, para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que Yo he preparado. Guardate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; por que él no perdonara vuestra rebelión, porque mi nombre esta en él". Y el verso 23 del mismo capitulo, dice: "Por que mi ángel ira delante de ti y te llevara a la tierra del amorreo....". En la literatura talmúdica, a este ángel se le da el nombre de "Metatron", o "El Precursor". También es conocido como el "Ángel de la Presencia". Este ángel, representa con tanta fidelidad al Creador, que se dice que "el nombre de Dios esta en él".
Desde la perspectiva Hebrea Talmúdica, se entendía que a cada nación se le asignaba un ángel en particular. Por ejemplo, el ángel puesto sobre Egipto, era llamado “Mizraim”; mientras que, el ángel sobre Babilonia, era llamado "Kal". Desde esta perspectiva, se reconocía una jerarquía de dignidad que seguía una cadena que llegaba hasta cada individuo. Por citar un ejemplo; un Midrash dice que, a cada individuo, se le asignaban dos ángeles para le acompañasen durante toda su vida. En el otro extremo de la Jerarquía, la tradición decía que, aun los elementos (aire, tierra, fuego, agua. etc.) estaban bajo la asignación de un ángel particular. Por ejemplo, un midrash relata que el ángel a cargo del fuego, es llamado "Gabriel"; mientras que el ángel puesto a cargo del granizo, es llamado "Yurkami".
El que las Escrituras postulen que a cada justo se le habrá de asignar al menos un mundo propio (sobre el cual reinar), esta claramente expresado en el siguiente midrash talmúdico (AZ 3:1, 42c; Exod. R. 52:3; Yalkut, Prov., 890):
Se cuenta que, en una ocasión, cuando el Rabino Simeon Ben Halafta retornaba a su casa un viernes en la tarde, encontró que no tenía dinero para comprar lo necesario para la cena del Shabat (Sábado). Así descorazonado, salio solo fuera de la ciudad, y oro a Dios por su necesidad. De inmediato, una piedra preciosa le fue dada desde el Cielo. Fue entonces a los cambiadores de dinero, y vendió la piedra. Con lo que obtuvo, procedió a comprar comida para el Sábado. Sin embargo, su esposa le pregunto: "¿De donde viene toda esta comida?" El contesto: "De lo que ha provisto el Santo de Israel". Ella le dijo: "Si no me dices de donde vino verdaderamente todo esto, no tocare ni un bocado". Así que él procedió a contar todo lo que había sucedido, para concluir diciéndole: "Oré a Dios y, desde el Cielo, Él me proveyó la piedra preciosa". Ella dijo en incredulidad: "No voy a tocar ni un bocado hasta que me prometas que, al finalizar el Shabat, devolverás la piedra preciosa". Él pregunto: "¿Y por que habría de hacerlo?" Ella contestó: “¿Quieres que tu mesa (en el Cielo) este falta de recompensas, mientras que la de tus colegas este llena de ellas?” Ante tales palabras, Simeon fue y contó lo ocurrido al Rabino Judah I (el Patriarca), quien le contestó diciendo: "Vuelve y di a tu esposa que, lo que falte en tu mesa celestial, yo lo completare de la mía".
Cuando volvió, y relato estas palabras a su esposa, esta le tomo de la mano, y le dijo: "Ven y volvamos a aquel que te enseño esa Torah". Cuando llegaron de vuelta, ella le dijo al Rabino Judah: «Maestro, en el Mundo que ha de venir, ¿podrá un hombre ver a su colega? ¿No tendrá cada justo un mundo para si mismo? Por que la Escritura dice en Eclesiastés 12:5, "El hombre va a su propio mundo (o sea, su casa en la eternidad)"». Tan pronto como el Rabino Simeon Ben Halafta oyó lo que su esposa dijo, se apresuró a tornarse y devolver al Cielo la piedra preciosa. Los sabios de Israel dijeron: “El segundo milagro, fue aun mas grande que el primero”, por que, tan pronto como el Rabino Simeon extendió su mano para devolver la piedra al Cielo, un ángel descendió para tomarla de su mano (y una tradición dice que el Cielo da, pero no toma de vuelta).
Quizás aun mas contundente que el anterior, sea el siguiente relato talmúdico: El Rabino Joshua Ben Levi dijo: En el mundo que vendrá, el Santo de Israel (sea su nombre bendito) hará que cada justo herede trescientos diez mundos, como se intima en el verso en Proverbios 8:21-"Para otorgarles "yesh" a aquellos que me aman...". Si bien el significado de la palabra "yesh" (que a veces se traduce como "sustancia" o "riqueza") es incierto, el valor numérico de la palabra original, es de trescientos diez: la letra "yod" [que tiene un valor numérico de diez], seguida por la letra "shin" [cuyo valor numérico es de trescientos.
Otra cita donde se intima que el propósito de la existencia humana es prepararnos para ser [en una esfera mas alta de existencia], algo similar a lo que es el ángel Metatron a esta existencia, se encuentra en Proverbios 82:6- El texto dice: " Yo dije, vosotros sois dioses, y todos vosotros hijos del Altísimo". Otra inferencia adicional, se encuentra en el texto en Éxodo 4:16, que dice: "Y el (entiéndase Aaron) hablara por ti al pueblo, y el sera tu portavoz, y tu jugarás el papel de Dios para él".
Para resumir: hay una jerarquía de autoridad, que comienza con nuestra realidad física mas elemental, y se extiende hacia el Infinito [es decir, en dirección a la Infinita y Suprema Autoridad que no es otra cosa sino el mismo Creador]. En esa escala infinita de jerarquía, se le asignará a cada ser humano un puesto directamente proporcional al grado de “Divinidad moral” (Nobleza) que tal ser humano haya sido capaz de alcanzar. En terminos eticos, esto significa que, mientras mas nos hayamos acercado al perfecto paradigma moral que era aquel Dios que intentabamos emular, en esa misma medida sera la honrosa posición que se nos habrá de asignar.
Tanto la Torah como el Talmud Hebreo nuestran de modo alegórico estas mismas verdades. ¿Como?, pues enseñando que, la cena que disfruta el creyente, una vez ha llegado el dia de Shabat, consiste de lo que preparado con anterioridad [durante la víspera del Shabat]. Esto surgía del hecho de que estaba prohibido encender un fuego [y por ende cocinar], durante el dia de Shabat.
Asi, en la anterior alegoría, la víspera del Shabat representa la vida presente; mientras, que el dia de Shabat no es otra cosa sino el Mundo que ha de venir (la Eternidad); La cena del Shabat es la recompensa deparada para nosotros en el mundo que ha de venir; y lo que preparamos la víspera del Shabat, representa el bien que “cocinamos” (realizamos) durante el tiempo que estuvimos en este mundo.
Independientemente de la exactitud teológica de lo hasta aqui expuesto, si el mensaje de la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, logra fortalecer la fe del creyente, de modo que este ultimo deje de percibir la imitacion de los valores Divinos (la obediencia a los diez mandamientos) como una pesada e impositiva carga; sino que los perciba en cambio como la maravillosa oportunidad que le provee Dios de ser co-participe del plan Divino [y a la vez arquitecto de su propio futuro], sentiremos que el nombre de Elohim (bendito sea) ha sido de ese modo apropiadamente glorificado.





Jews And Cultural Marxism

As an institution, Judaism was hijacked many centuries ago. By whom? Well, by some quite powerful "White" (Ashkenazim) converts to the Hebrew faith. Nowadays, if you would like to know how original Hebrews used to look alike, you would need to do a search for "Yemenite Jews". Why these particular Jews? Because it's generally accepted that these Jews have constantly lived in the Yemenite country for the past 1500 years, and haven't racially mixed with their Muslim neighbors. If you study these Jews, you'll discover that, neither their physical appearance, cultural outlook, nor psychological profile, matches what we would now call "Western (White) Culture". In other words, the original (average) Jew, was a non-white poor and humble person, featuring dark skin, dark hair, and dark eyes (their features ranged somewhere between those of modern day Ethiopians, and 19th century Native Americans). These Yemenite Jews dressed much like Middle Eastern Muslims currently do. Not only that, but they were Torah abiding people [and the observance of Torah commands would have prevented them from ever promoting things like moral relativism, atheism, homosexuality, gender equality, or cultural Marxism].

Being in charge of many Western Media outlets, White Jews (with Supremacist tendencies) could easily be blamed for Western's constant promotion of the formerly mentioned vices. And this might help explain why so many people mistakenly think real Jews are behind these toxic ideas and values. Truth is that only a fake Jew would promote this godless lifestyle. It's indeed true that Torah points to the fact that the easiest way to destroy your enemy, is by making him embrace an immoral (godless) lifestyle; and that the easiest way to manipulate a heathen (gentile) society, is to use their own lower passions (lewdness) against themselves; but no true Jewish believer would ever do this, as it would entail a direct violation of God's explicit commandment; for Torah says, "Thou shalt not... put a stumblingblock before the "blind" (a person who lacks instruction), but shalt fear thy God" - Lev. 19:14. Not only this, but by openly violating the former command, a "White Jew" would be renouncing to his faith, which makes harming another person, tantamount to breaking faith with God: "WHEN A MAN or woman COMMITS ANY SIN that men commit BY BREAKING FAITH WITH THE LORD, and that person is guilty, Then he shall confess the sin which he has committed, and HE SHALL MAKE RESTITUTION for his wrong in full, and add a fifth to it, and give it TO HIM WHOM HE HAS WRONGED"- Numbers 5:5-7. [Notice that the text implies that, by wronging another person, we break faith with our Lord!].
And this is the reason why Hillel (one of the greatest Jewish sages) summarized Judaism using the following formula: "What is hateful to thee, do not unto thy fellow man: this is the whole Law; the rest is mere commentary" (Shab. 31a)





La Verdad Y El Jugo De China


1) “la verdad”, no es “La Verdad”; “La Verdad”, es lo que hacemos con “la verdad”.
2) Cuando hacemos el bien, con la poca o mucha "verdad" que tenemos a la mano, ya hemos encontrado “La Verdad”.
3) “una gran verdad”, que nos hace orgullosos, injustos, o crueles, es peor que “una gran mentira”.



¿Porque devora el lobo (que es fuerte y astuto) a la oveja (que es debil e ingenua)? Sera porque esa es la forma correcta en que los fuertes y astutos deben interactuar con aquellos que son debiles e ingenuos? La realidad es que, si el fuerte y astuto lobo, asedia y destruye a la debil e ingenua oveja, es solo porque no es sino una bruta bestia. En otras palabras, es incapaz de tomar las decisiones eticas y morales que podrian librarle de sus bajos y destructivos instintos. De ese mismo modo, cuando el hombre que es rico, sagaz, y poderoso, oprime y arruina al que es debil e ignorante, se rebaja a si mismo al nivel de las brutas bestias; rehusando escoger el estilo de vida etico y moral que podria librarle de sus bajos y mezquinos impulsos. En fin, el hombre que renuncia al estilo de vida etico y moral, se convierte a si mismo en poco mas que "una bestia parlante".



Why do “White” (Western) Nations so actively promote the Atheist and Homosexual agenda?

White Nations use of the Atheist and Homosexual agenda can be allegorically described as “White noise”. In other words, “White” nations ideas, being actively promoted by "White" (Western) nations, using “White” nations “noise” generators (Western’s mass media). Why does anybody listens to white noise? In order to relax and soon fall asleep. Thus, homosexual atheism is the Western Nations “noise” that will soon “put to sleep” the rest of the nations. This means to disconnect them to such extend from “right and wrong” morality, that in the end they become paralyzed, no longer being able to tell if they are being oppressed by the White Nations, or are being delivered by them.
The former, resembles the way a shrewd criminal behaves. For example, when a predator wants to rape a young [virgin] girl, he will pretend to be nice, and offer her free alcoholic beverages. The young girl is naive, so she accepts the drinks, never knowing a drug has been mixed within. When the drug kicks in, she feels “relaxed”, and agrees to have intercourse with the guy.
Later, as the girl walks away from the event (never knowing she had been drugged), she feels paralyzed, as she can’t tell if the guy just “delivered” her from her “sexual repression” [and therefore she should be grateful to him], or whether he sexually opressed (rape) her [and therefore she should inmediately report him to the authorities]. And this is the reason why (as demonstrated by former marxist republics) government promoted atheism, as well as government sponsored homosexuality, are clear signs of a goverment well into the process of becoming an oppressive and totalitarian regime.





La autoridad que sobre la mujer debe ejercer el hombre

«Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos» (Salmo 19:1). El universo, así como todo lo que esta bajo el domo conformado por los cielos, es la mayor y mas clara escritura sagrada, habiendo sido escrita por el dedo de Dios, y no por el de ningún hombre. Así, nada ni nadie esta autorizado a ir en contra del libro Divino que es la Naturaleza.
¿Que dice ese libro acerca de la relación entre el hombre y la mujer? ¿Entre esposo y esposa? El libro de la naturaleza dice que la mujer añora la intimidad sexual con su marido, y el marido añora la intimidad con su mujer. Pero, esta relación no puede ocurrir apropiadamente, si el miembro viril del esposo no logra hacerse semejante a una “vara” (o “palo recio”), con la cual pueda [por así decirlo] “castigar” a su esposa.
Pero esto no es en realmente un castigo, pues la esposa no se siente satisfecha hasta que esto sucede; hasta que no es de este modo “castigada” por su marido.
Y esto no es sino la forma en que el Creador enseña de forma alegórica que, si no se sujeta a “la vara” (autoridad) de su marido, la mujer no podrá sentirse física ni sicológicamente satisfecha. ¿Por que? Pues porque este es el orden Divino (el orden creado por Yah). Y, por mucho que lo intentemos, jamas lograremos añadir ni quitar a lo que ha hecho Dios, como esta escrito: «He entendido que TODO LO QUE DIOS HACE SERA PERPETUO; SOBRE AQUELLO NO SE AÑADIRA, NI DE ELLO SE DISMINUIRA...» - Eclesiastés 3:14.
No solamente esto, sino que, oponiéndonos al orden Divino, nos oponemos a su Creador. Y la Escritura Hebrea designa a quienes se oponen al Creador, con el epíteto de “Ha-Satan”; una palabra Hebrea que al Castellano se traduce como “Satanás” (“el Opositor”).





Bar Kappara dijo: Tanto el espíritu del hombre, como la Torah, son comparados con una lampara. Con respecto al espíritu, la Escritura dice: «Lampara de Yah, es el espíritu del hombre» (Prov. 20:27). ; Y, con respecto a la Torah, dice: «El mandamiento es lampara, y la instrucción (“Torah”) es luz» (Prov. 6:23). Este es el modo en que el Santo (bendito sea) dice al hombre: «Mi lampara esta en tu mano, y tu lampara esta en mi mano. Mi lampara (la Torah) esta en tu mano; y tu lampara (el espíritu de vida) esta en mi mano. Si mantienes mi lampara encendida (guardando mis mandamientos), yo mantendré tu lampara encendida (dando a tu espíritu vida eterna). Pero, si extingues mi lampara, yo también extinguiré la tuya. (Deut R. 4:4)



Nuestros maestros enseñaron: ¿Como inscribieron la Torah los Israelitas? De acuerdo al Rabino Judah, las inscribieron en piedras, como esta escrito: “Y escribirás muy claramente en las piedras todas las palabras de esta Ley”, etc - Deut. 27:8. Según Deut. 27:2, estas piedras debían ser recubiertas con cal. El Rabino Simeon pregunto: Pero, si tu reclamo es cierto, ¿como podrían haber aprendido Torah las Naciones Cananeas de aquel tiempo? El Rabino Judah contesto diciendo: “El Santo (bendito sea) les doto con excepcional inteligencia, de suerte que enviaron escribas para que removiesen la cal, y retornasen con una copia de las palabras inscritas en las piedras”. Es por esto que fue sellado el decreto para que aquellas naciones descendiesen al pozo de la destrucción: porque, pudiendo aprender aquellas palabras, no lo hicieron. El Rabino Simeon dijo: Los Israelitas inscribieron las palabras de la Torah sobre la cal; y en la linea de mas abajo escribieron, “Sino que los destruirás completamente... no sea que os enseñen a hacer según todas las abominaciones que ellos han hecho...” (Deut. 20:18). De aquí podemos inferir que, si los Cananeos y las otras naciones, hubiesen vuelto (a Dios) en arrepentimiento, habrían sido recibidos (perdonados); es decir, no se habría llevado a cabo contra ellos el mandamiento que ordenaba diciendo: “los destruirás completamente”. (Sot 35b)



«Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta» (Deut. 18:18-19). Note que el profeta seria como Moisés, ¡pero no mayor a el! Es decir, La Escritura enseña que, entre los hijos de Israel, nunca se levantaría un profeta mas grande que Moisés. Y, ¿cual es la identidad de ese profeta como Moisés? Pues Josué, el hijo de Nun; Y esta es la razón por la cual su libro ocupa el primer puesto en la sección de la Tanak denominada como “Nevi’im” (profetas). ¿En que sentido seria Josué como Moisés? Pues en que Yah dividiría para el (Josué 3:14-17) las aguas (del Jordán), tal y como había divido las aguas (del mar Rubio) para Moisés (Josue 4:23). ¿Y quien seria castigado por no escuchar las palabras del profeta Josué? Pues Acán, quien no obedeció sus palabras respecto al anatema de los despojos de Jericó (Josué 6:17-19 & 7:1), trayendo muerte y derrota sobre si mismo, así como sobre todo Israel (Josue 7:11-12)»



«Y le dijeron aquellos hombres: Nosotros estamos inmundos por causa de muerto; ¿por qué seremos impedidos de ofrecer ofrenda a Yah a su tiempo, entre los hijos de Israel? Y Moisés les respondió: Esperad, y oiré lo que ordena Yah acerca de vosotros» (Números 9:7-8). ¡Cuidado con el hombre (o la mujer) que se ufana de tener toda la verdad (la respuesta a todas las preguntas)! Es que, a pesar de haber sido el mayor de todos los profeta, y de tener el privilegio de poder hablar cara a cara con Dios (“Y hablaba Yah a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero”- Éxodo 33:11), Moisés no tuvo respuesta para el pedido de aquellos hombres, y tuvo que ir a preguntar a Dios. Si, el mayor profeta de todos, no tenia la respuesta a todas las preguntas, ¿quienes somos nosotros para soñar con que en efecto las tenemos?



«No tendrán, pues (los sacerdotes y levitas), heredad entre sus hermanos; Yah es su heredad, como Él les ha dicho. Y este sera el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey o cordero: darán al sacerdote la espaldilla, las quijadas, y el cuajar...” (Deut. 18:2-3). ¿Como sabemos que Yah nunca espero que Israel guardase perfectamente la Ley? Pues en que ordeno que los sacerdotes y Levitas (millares de personas) derivasen su sustento de los sacrificios ofrecidos por el pueblo. ¡Si el pueblo hubiese guardado perfectamente la Ley, la mayoría de estos sacerdotes y levitas habrían muerto de hambre (debido al reducido numero de sacrificios)!



El Hombre

Independientemente de si un hombre es Judío, Cristiano, Musulmán, o Ateo; en el ultimo análisis, el hombre no es sino una bolsa de cuero, llena de excremento y orina. Pero, esa bolsa de cuero, ha sido insuflada de una cualidad divina: el poder de escoger entre el bien, y el mal; entre lo justo, y lo injusto; entre la misericordia, y la crueldad; entre la humildad, y la arrogancia; entre lo limpio, y lo sucio. Asi, cuando esa bolsa de excremento y orina habla y actúa en emulación a aquel Poder Supremo (Dios) que tipifica la perfecta Justicia, la misericordia, y la humildad, entonces la bolsa se convierte en algo noble, y digno de exaltación; Pero, si la bolsa rehúsa hacer esa emulación, y tanto sus palabras como su conducta emulan en cambio la injusticia, la crueldad, la arrogancia, y la inmoralidad, su hediondez e inmundicia incrementan, de suerte que ya no merece ser exaltada, sino descartada en la letrina.





Los Animales no pueden reconocer al Creador

“Te ruego que me muestres tu gloria.... [y Yah le contesto] “No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá”- Éxodo 33:18&20. La Torah enseña que nadie puede “ver” el rostro de Dios. De hecho, Dios es Espíritu (es decir, no tiene una presencia física, no tiene una imagen, no tiene ojos, oídos, ni voz). Pero, si esto es así, ¿porque principia la Torah con el relato de la creación, donde se dice que los seres humanos (Adán y Eva) “conversaban” con su Creador (reconociendo su presencia, y hablando con el)?; como esta escrito, “Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar , en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra (Gen. 1:28). Y también dice en otro lugar, «Y él (Adán) respondió, “oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo, y me escondí (de tu presencia)» (Gen. 3:10). Curiosamente, el relato de la Creación no presenta a ningún animal o bestia “conversando” con el Creador; ¡ni siquiera a la astuta serpiente!
¿Cual es el significado de todo esto? Significa que, el Hombre y la mujer son verdaderamente humanos, cuando tienen la capacidad de “ver” (reconocer) a su Creador; es decir, cuando tienen la suficiente humildad (y el sentido común) como para reconocer que solo son Criaturas, y no la causa de todas las cosas (el Creador).
Se nos intenta enseñar que, el hombre es verdaderamente humano, cuando “conversa”con su Creador; es decir, cuando ora a su Dios, cuando le alaba, y cuando escucha lo que este le intenta decir por medio de Su creación.
Pero también se pretende enseñar que, cuando el hombre rehúsa “reconocer” y “conversar” con su Creador, se reduce al nivel de los animales (cuya falta de sentido les impide comprender que exista un Creador, o que sea posible tener una relación personal con Él); Nos muestra que, el hombre que se convierte en enemigo del Creador (es decir, se hace a si mismo un "Satan"- palabra Hebrea que significa "opositor"), es similar a proverbial serpiente: poco mas que una bestia parlante.





Jesús también es una victima Mediatica

Mucha gente odia a los Judíos; y una de las grandes causas de ese odio es el prominente papel que, durante siglos, han jugado en el comercio y la banca mundial. De hecho, muchos piensan que todos los judíos son ricos, y que esa riqueza invariablemente viene como producto de la explotación y la usura. Pero pocos tienen la valentía intelectual para examinar el como, cuando, y por que de todo esto. De entrada, tendríamos que preguntarnos como pudo alcanzar prosperidad económica alguna un pueblo que estaba exiliado, marginalizado, y desprovisto de derechos tan fundamentales como lo eran el derecho a la educación, al empleo, y a la propiedad. La realidad histórica es que, no teniendo otra forma de ganarse la vida, a menudo la única opción que tenia el Judío era prestar a interés. En adición, el desprecio que hacia los Judíos siempre existió en el mundo cristiano, era muy conveniente para sus monarcas; quienes, a fin de evitar la antipatía popular que naturalmente surge de la recolección anual de impuestos, ponían esta ultima función en manos de prominentes lideres Judíos. Esto no solo libraba al monarca del resentimiento popular, sino que reforzaba la imagen negativa que de los Judíos tenia el pueblo; que ahora le veía como crueles oportunistas; como los explotadores que estaban detrás de todos los males sociales. Así, a pesar de que un reducido numero de lideres Judíos obtenían algún beneficio de esta dolorosa condición (del mismo modo que algunos lideres Judíos enriquecieron durante la dolorosa esclavitud Egipcia), la mayoría de los judíos solo sufrían mayor desprecio y vejación; mayores prejuicios y calumnias de parte de sus vecinos Cristianos. Esta situación se extendió durante varios siglos, e hizo que varias familias Judías se hiciesen sumamente diestras en este tipo de negocios. Pero, el Judío promedio, no tuvo parte de ello, sino que fue la inocente victima de un injusto juego propagandístico de poder.
Algo similar ocurrió con la figura del Jesús De Nazaret (la paz de יהוה sea con el); un maestro Judío que enseño las grandes verdades éticas y morales de la Ley. Pero, este Rabino Judío, cuyas enseñanzas seguían la orientación de la escuela Judía de Hillel, cometió el grave error de no dejar un registro escrito (en su propio puño y letra), que detallase y preservase la integridad de sus enseñanzas. Y, esta omisión, es la causa de que el Cristianismo moderno cuente con literalmente miles de sectas, cada una de las cuales reclama ser la única y verdadera encarnación del mensaje original del Nazareno. En cambio Moisés (Siervo de Dios, y el mayor de todos los profetas) dejo un registro preciso de tanto su profecía como de sus enseñanzas (escritos en su propio puño y letra), de suerte que 35 siglos mas tarde el numero de sectas Judías podrían fácilmente contarse con los dedos de las manos (¡y aun sobrarían dedos!). Esta desventajosa condición fue explotada por elementos antagónicos a la fe y al pueblo Judío. ¿Como lo hicieron? Pues "contaminando" la predica Judía del Nazareno (aquellos dichos y hechos que concuerdan con la Ley de Moisés); quitando y añadiendo dichos y sucesos, a fin de malignizar al pueblo Judío; adscribiendo a Jesús el decir que, no eran los imperialistas Romanos, sino los Judíos, quienes eran Hijos del Diablo (Juan 8:44); que no eran los corruptos y opresivos lideres Romanos quienes terminarían en el infierno, sino los lideres Judíos (Mateo 23:15). ¿Y por que eran hijos del Diablo? Pues por (alegadamente) rehusar creer el llamado de Jesús, cuando les decía que si Roma les golpeaba en una mejilla, debían tambien poner la otra. ¿Por que eran hijos del infierno? Por rehusar creer en el llamado que (alegadamente) hizo Jesús a que "vendiesen todo lo que tenían, y lo diesen a los pobres" (Mateo 19:21, Marcos 10:21, Lucas 18:22). ¡Que coincidencia tan afortunada el que las enseñanzas adscritas a Jesús fuesen tan políticamente favorables al Imperio Romano! ¿Que imperio no sueña con súbditos que crean que el ser despojados y abofeteados es una forma de agradar al Creador? ¿Se imagina a los Macabeos tomando esta aptitud ante Antíoco Epifanías? ¿Avraham ante los Reyes que habían capturado a su sobrino Lot? ¿Moisés ante Og y Sehon? ¿Josué ante los Reyes Amorreos (Josué 10:7-14)? ¿Sansón ante los filisteos? ¿David ante Goliat?
En realidad, es imposible que Jesús (paz y bendición sean con el) haya sido el predicador de la ética Judía que los Evangelios pretenden mostrarnos, y a la misma vez haya dicho muchas de las cosas que se le adscriben ("Yo soy el Camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mi", "Yo y el Padre uno somos", "El que no honra al hijo, no honra al Padre", "El que me ha visto a mi ha visto al Padre", etc). Es que no hace sentido que, el Rabino Judío al cual se le adscribe haber dicho, "aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón..." (Mateo 11:29), violase de forma tan flagrante el mandamiento bíblico que dice, "Alábete el extraño, y no tu propia boca; el ajeno, y no los labios tuyos" (Proverbios 27:2). Pero todo esto haría perfecto sentido si admitiésemos la probabilidad de que estos dichos y hechos fueron adscritos a Jesús con el ulterior propósito de asegurar que el lector los aceptase como palabra de Dios; verdades absolutas, que estaban fuera de todo cuestionamiento; así, quien creía en el mensaje adscrito al Nazareno, no tenia otra opción que tambien malignizar a los Judíos; pues, como reza el dicho popular: "el enemigo de mi amigo, es tambien mi enemigo". Curiosamente, si bien el Evangelio pone a Jesús (paz y bendición sean con el) demandando que los Judíos den todo lo que tienen, y pongan la otra mejilla; no nos menciona un solo caso donde algún tribuno, algún centurión, algún Gobernador, o algún Cesar Romano hiciese nada de esto (sospechosamente intimando que estas "verdades" eran para los súbditos Romanos, no para la clase gobernante).
En resumen, al igual que sucedió con el judío promedio, durante la edad media (que fue victima de un cruel juego propagandístico de poder), de ese mismo modo la figura del Judío llamado Jesús de Nazaret (paz y bendición sean con el) cayo victima de un similar juego de poder, pues su negativa imagen (la imagen del enemigo acérrimo del pueblo Judío) fue en realidad el producto de lo que otros le forzaron "a hacer, y a decir" (adscribiéndole falsamente dichos y hechos que nunca realizo). ¡Aun los estudiante de la literatura Talmúdica, encuentra que el Jesús descrito en los Midrashim, no concuerda en narrativa, tiempo, ni Geografía con el Jesús descrito en los evangelios! La realidad es que el esquema propagandístico de los enemigos de Israel fue tan ingenioso, que logro engañar no solamente al mundo Romano (haciendo que el Romano promedio venteara su frustración odiando inconscientemente a los Judíos, en vez de al liderato Romano), sino que tambien engaño a los Judíos. ¿Como engaño a los Judíos? Pues haciendo que estos mostraran a uno de los suyos (Jesús de Nazaret, un prominente maestro de la Ética Judía) el mismo desprecio que los Romanos mostraban hacia los Judíos. Esto era inaudito en la historia del pueblo Hebreo, que siempre rehusó mostrar odio colectivo hacia ninguno de sus apostatas, sin importar cuanta sangre o cuanto daño hubiesen hecho al pueblo de Israel (Coré, el Rey Saúl, Jeroboam, Acab, Elisha Ben Abuyah, los lideres zelotes, Bar Koziba, etc). ¿Por que es el desprecio a Jesús, un triunfo de los enemigos de Israel? Pues porque, cuando un Judío habla despectivamente del Judío Jesús, esta dando lugar a que el gentil diga: "Si es aceptable que los Judíos se odian entre si (es decir, que un judío odie a otro Judío), ¿por que no debe ser aceptable que un gentil odie a un Judío? ¡Los Judíos no ganan nada con que los gentiles dejemos de odiarlos pues, si no los odiáramos, de todos modos ellos se odiarían entre si!".



«El mayor de todos los fraudes (la mayor de todas las mentiras), es engañarse a uno mismo. Después que llegamos a este grado de auto-degeneracion, todos los demás pecados son fáciles de racionalizar»




El Extravio De Anhelar Un Rey (Mesias) De Carne Y Hueso

Tanto el concepto del Mesías Cristiano, como el del Mesías del Judaísmo Ortodoxo, son la manifestación de una perversión que surgió en medio del pueblo Hebreo, durante la época del profeta Samuel. En aquel tiempo, nuestros ancestros perdieron la fe, y se alejaron de Dios, buscando seguridad en actuar como las naciones paganas que les rodeaban, que seguían a un hombre de carne y hueso (un rey Humano). Adonai Yah se enojo contra nuestros ancestros, por haberle rechazado de esta manera, queriendo ser “salvados” (de sus enemigos) por un hombre de carne y hueso, en vez de por el Creador: «Y dijo Adonai Yah a Samuel: oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que (yo) no reine sobre ellos. Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí, y sirviendo a dioses ajenos (a un Mesias humano), así hacen también contigo»- 1 Samuel 8:7-8. Aquel Rey ungido [y la palabra Hebrea para “ungido” es “Mashiach” (o "Mesías")] no fue otro sino Saúl, el benjamita. Así, el querer seguir a un Rey Mesías (Rey ungido), fue un grave pecado de parte de Israel. De hecho, Dios les advirtió a nuestros ancestros acerca de las funestas consecuencias de insistir en seguir a su deseado Rey Mesías. Les dijo que ese Mesías les oprimiría tanto, que al final clamarían al Dios que habían rechazado, para que les librase del Mesías que habían escogido; pero que, en es momento, Dios no los escucharía: «así hará el rey que reinará sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro; y nombrará para sí jefes de miles y jefes de cincuentenas; los pondrá asimismo a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros. Tomará también a vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras y amasadoras. Asimismo tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus siervos. diezmará vuestro grano y vuestras viñas, para dar a sus oficiales y a sus siervos. tomará vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras. diezmará también vuestros rebaños, y seréis sus siervos. y clamaréis aquel día a causa de vuestro Rey (Mesias humano) que os habréis elegido, mas Adonai Yah no os responderá en aquel día» - 1 Samuel 8:11-18.
Note que Dios se refiere a ese Rey Mesías como “Vuestro Rey que os habréis elegido...”; Como intimando que, el concepto de seguir a un Mesías humano, que ha de salvar al pueblo de Israel, es una idea y un invento de los hombres, no del Creador (Para el verdadero creyente Hebreo, el único y suficiente salvador es Adonai, bendito sea). Desafortunadamente, las consecuencias de seguir a un Mesías humano, fueron peores de lo que nuestros ancestros imaginaron, pues Saúl no solo oprimió a los inocentes (incluyendo a David, su futuro sucesor), sino que mato sin causa a todos los sacerdotes de Nob. En el pasado, muchos han reclamado ser el supremo Rey Mesías (el salvador nacional) que nuestros padres anhelaron, Y el resultado de seguir a estos Mesías humanos, siempre fue el desastre advertido por Dios: opresión, injusticia, y muerte. Un buen ejemplo lo fue “Bar Koziva”, a quien el Rabino Akiva proclamo como el Mesías esperado. ¿Cual fue el resultado de seguir a este Mesías humano? La muerte de cerca de 500,000 Judíos, en la rebelión contra Roma, acaecida en el 134 E.C. Así, quien pone su confianza en el Hombre Jesús, en Bar Koziva, en Jacob Frank, en Shabbetai Zevi, en Schneerson, o en algún futuro Mesías, invoca sobre si mismo las calamidades enumeradas en 1 Samuel 8. ¿Significa esto que todo lo que dijeron estos hombres fue falso? ¿Significa acaso que no podemos utilizar sus palabras como parte de nuestras meditaciones devocionales? ¡En ninguna manera! El sentido común dicta que, si estos hombres lograron tal prominencia, no fue porque fuesen personas comunes ni ordinarias; fue porque hicieron y dijeron cosas extraordinarias. No hay absolutamente nada malo en que utilicemos las palabras de Akiva, de Jesús, de Shabbetai Zevi o de Schneerson (paz y bendicion sea sobre todos ellos) como fuentes de inspiración devocional. El pecado surge cuando ponemos nuestra fidelidad a la figura o las palabras de estos hombres, por encima de nuestra fidelidad a la palabra y el mandato de Adonai. Cuando tal hacemos, hemos hecho de ese Mesías humano, un ídolo abominable. Esto ultimo no es conjetura, ni opinión privada; es historia verificable. Cuando el Mesías Judio del siglo XVII (Shabbetai Zevi) fue forzado por el Sultán Turco a convertirse al Islam, muchos de sus seguidores se encontraron a si mismos tan esclavizados a la figura de Shabbetai, que abandonaron el Judaísmo, para seguir a su Mesías, dentro de la fe Islámica. Así, el poner su fe en un hombre de carne y hueso (en vez de ponerla en el Creador), condujo a estos Judíos a apostatar completamente de la fe Hebrea. Y, a esto es a lo que hace referencia el pasaje en 1 Samuel 8:8, cuando intima que, quien abandona a Dios, para seguir a un Mesías (Rey ungido) de carne y hueso, termina sirviendo a dioses ajenos: «Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos...» (ibid).



Paul’s Christian theology

The apostle Paul (peace be upon him) was a man of God; a good man. In fact, he was a sincere believer, and God was certainly pleased with his sincerity. Unfortunately, Paul was sincerely mistaken, Why? Because he thought the meaning of Torah’s rites, sacrifices, and commandments, was to teach humanity the idea of salvation through “the blood of the lamb” (Moshia). What a beautiful idea!!! What a noble interpretation!!! But, does the Hebrew Scripture validates this interpretation??
What did Yah (blessed be He) expect us to think was the meaning of the Law? Here is what GOD HIMSELFS says- «In the future, your children will ask you, “What is the meaning of the laws, the regulations, and the case laws that יהוה (Yah) our God commanded you?” [You shall] tell them: "We were Pharaoh’s slaves in Egypt. But יהוה (Yah) brought us out of Egypt with a mighty hand. Before our own eyes, יהוה (Yah) performed great and awesome deeds of power against Egypt, Pharaoh, and his entire dynasty. But יהוה (Yah) brought us out from there so that he could bring us in, giving us the land that he swore to our ancestors. Then יהוה (YAH) COMMANDED US TO PERFORM ALL THESE REGULATIONS, REVERING יהוה (YAH) OUR GOD, SO THAT THINGS GO WELL FOR US ALWAYS and so we continue to live, as we’re doing right now. WHAT’S MORE, WE WILL BE CONSIDERED RIGHTEOUS IF WE ARE CAREFUL TO DO ALL THIS COMMANDMENT BEFORE יהוה (YAH) OUR GOD, just as He commanded us"» (Deut. 6:20-25, Common English Bible).
Does God’s opinion regarding the meaning of The Law’s (the Christain “Old Testament”) validates Paul’s interpretation of it (Blessings and Deliverance only by faith in the blood of the Moshia)? Or does it validates wise King Solomon’s interpretation (blessings and deliverance by the obedience of God’s commandments), as it’s written- “WORSHIP GOD AND KEEP GOD’S COMMANDMENTS BECAUSE THIS IS WHAT EVERYONE MUST DO; [because] God will definitely bring every deed to judgment, including every hidden thing, whether good or bad” (Ecclesiastes 12:13-14, Common English Bible)?
Does this means Christianity is a totally false religion? Not at all!! It only means Christian theology is seriously misguided; but Christianity’s call to sincere repentance isn’t misguided, as it can lead Christian believers into the “Olam Ha-ba” (life everlasting), making the heavenly angels rejoice, as taught by the New Testament: “Likewise, I say unto you, THERE IS JOY IN THE PRESENCE OF THE ANGELS OF GOD OVER ONE SINNER THAT REPENTETH” (Luke 15:10, KJV Bible).





La Salvacion, segun el Profeta Oseas

«La Tanak (Escritura Hebrea) dice: “Oíd palabra de Yah, hijos de Israel, porque Yah contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra” (Oseas 4:1). ¿En que consistía la falta de verdad y de conocimiento de Dios? ¿En no seguir detalladamente los ritos del Templo? ¿En no celebrar las fiestas sagradas, o no guardar correctamente el Shabbat? ¿En no conocer la Cábala? ¿En no saber la pronunciación correcta del nombre Divino? ¿En no creer en la redención del Mesías, o en ignorar su correcta identidad? ¡No! Si no había verdad, no era porque Israel rehusase esbozar alguna intrincada o incierta teología; era porque rehusaban obedecer aquello que era tan claro y solido (seguro, estable y confiable) como la piedra en la que había sido escrito: ¡Los Diez mandamientos! (la Ley de Dios). Por eso el verso continua diciendo: “Perjurar, mentir, matar, hurtar, y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden” (Oseas 4:2). ¿Y que termina diciendo el pasaje?: «... Mi pueblo fue destruido, porque le falto conocimiento... y porque olvidaste la Ley de tu Dios (dejando de obedecer sus diez mandamientos), también Yo me olvidare de tus hijos...” (Oseas 4:6)»




El Judaísmo Universal Oculto en el "Alefato" (Alfabeto) Hebreo

Los sabios dijeron al Rabino Joshua Ben Levi: hoy unos niños jóvenes vinieron a la casa de estudio, y dijeron cosas que no se han dicho ni en los días de Josué, hijo de Nun”:

Alef bet significa “aprende sabiduria” (alef binah)”.

Gimmel dalet significa “se bondadoso con los pobres” (gemol dallim).

¿Por que esta el pie de gimmel estirado hacia la base de dalet?- Pues porque el camino de los benevolentes es correr tras los pobres (para ayudarlos). ¿Y por que esta el pie de dalet estirado hacia gimmel? Pues porque los pobres deben hacerse a si mismos disponibles para los benevolentes.

¿Y por que esta “la cara” de dalet “apartada” de gimmel? Pues por que la ayuda debe ser dada en secreto, de modo que el pobre no se sienta humillado por la presencia del dador.

He y vav son dos letras que forman parte del nombre inefable del que es Santo (bendito sea).

Zayin, het, tet, yod, kaf, lamed: Si actúas de este modo (como se te ha ordenado), el Santo te sostendrá (zan), sera cortés (han) contigo, te mostrara bondad (metiv), te dará una herencia (yerushah), y sellara una corona (keter) sobre tu cabeza en el mundo que ha de venir (le-olam ha-ba).

La mem abierta, y la mem cerrada (al final) significa que, un pronunciamiento (de la Escritura) puede estar abierto, y otro puede estar cerrado (ser esotérico).

La nun encorvada, y la nun enderezada (al final de la palabra), significan que, aquel que es fiel (ne-eman) cuando se encuentra encorvado con sufrimientos (en este mundo), sera enderezado (en el mundo que ha de venir).

Samek y ayin representan “Sostén al pobre” (semokh aniyyim). [Otros dicen que representan “Haz (aseh) nemónicos (simmanim)” para la Escritura, y apréndela así de memoria].

La pe encorvada, y la pe abierta (al final de la palabra), significan que hay veces cuando la boca (peh) debe estar abierta, y hay veces en que debe permanecer cerrada.

La tzade encorvada, y la tzade erecta (al final de la palabra), significan que, mientras que en este mundo el justo (tzaddik) esta encorvado, en el mundo que vendrá se le permitirá estar en posición erecta.

Kof significa “Santo (Kadosh)”. Resh significa “Malvado (rasha)”.

¿Y por que esta la cara de kof apartada de resh? Pues porque el Santo de Israel dice: “No tolero mirar al malvado”. ¿Y por que esta la punta superior en la corona sobre kof volteada hacia resh? Pues porque el Santo de Israel dice así: Si el malvado (rasha) se arrepiente, sellare una corona sobre su cabeza, como la corona que esta sobre kof. ¿Y por que esta la pierna de kof desprendida de su parte superior? Para mostrar que, cuando el malvado se arrepiente, puede entrar por la apertura entre las dos partes de kof.

Shin representa “Falsedad (sheker)”, mientras que tav representa “Verdad (emet)”.
¿Por que las letras de sheker están cercanas unas de las otras (en el alfabeto Hebreo), mientras que las de emet están lejanas entre si? (la alef esta al comienzo del alfabeto, la mem esta en el medio, y la tav al final). Pues porque las falsedades se suceden entre si en cortos intervalos (ya que las falsedades abundan), mientras que las verdades se encuentra en intervalos distantes el uno del otro (pues las verdades escasean).

¿Y por que sheker (falsedad) se sostiene sobre una pierna (el largo “rabo” de kof, la segunda letra de sheker, se extiende bajo la linea de escritura, haciendo parecer que toda la palabra se sostiene sobre una sola pierna), mientras que emet (verdad) esta conformada por las letras alef, mem, y tav, que tiene bases solidas como un ladrillo (tanto la alef como la tav descansan sobre sus dos “piernas”, mientras que mem tiene en su base una barra horizontal)? La razón es que la Verdad se sostiene con firmeza, pero no así la falsedad.

-- Shab. 104A




La Imagen de Dios

"Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí era bueno en gran manera”...” (Génesis 1:31). El relato de la Creación, no adscribe una apariencia física al Creador; en cambio, pone todo su énfasis en describir su apariencia ética y moral. Esta imagen moral, se resume en el siguiente enunciado: “Todo lo que Dios hace, es bueno”. Y, este impulso a hacer lo bueno (el “yetzer ha-tov, o la capacidad que tiene el hombre para escoger hacer lo bueno), es la “imagen de Dios” que ha sido implantada en cada ser humano. Por esto, el relato de la Creación se abstiene de decirnos que los animales fueron creados a imagen y semejanza de Dios; pues, a diferencia de los seres humanos, los animales no pueden escoger hacer el bien; solo pueden seguir sus instintos. Así, cuando el hombre rehúsa obedecer los diez mandamientos (que le prohíben asesinar, mentir, robar o hacer daño alguno a sus semejantes) la imagen de Dios desaparece de su vida. Es que, en el mundo creado por Yah, solo es inútil aquel que ha perdido la capacidad de aligerar un poco de la carga de sus semejantes.




La Salvacion, segun el profeta Daniel

«Un mensajero Divino descendió de los Cielos, para mostrar al Gentil rey Nabucodonosor el Juicio que pesaba sobre su vida: “Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre el siete tiempos... para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres...” (Daniel 4:16-17). ¿Que hacer cuando nos hallamos bajo el Juicio Divino? ¿Aceptar esta o aquella otra teología? ¿Creer en algún Mesías humano, que habrá de venir a salvarnos? ¿Abrazar los misterios de la Cabala? ¿Reconstruir el Templo de Jerusalén, de suerte que podamos ofrecer algún sacrificio expiatorio? Si contásemos con la orientación de algún gran profeta; uno del cual no se escapase misterio alguno (Ezequiel 28:3), ¿que salvadora verdad nos mostraría? Afortunadamente, Nabucodonosor contaba en efecto con tal profeta. Pero, curiosamente, el consejo que de el recibio, no fue el que esperaríamos oir de parte de la mayoría de los lideres religiosos de nuestra época- “... Oh Rey, acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades, haciendo misericordias para con los oprimidos...” (Daniel 4:27). En otras palabras, lo que Daniel aconsejo al Rey hacer, no fue cambiar de religión, ni abrazar esta o aquella otra teología; fue humillarse ante Dios, confesando la injusticia, y la opresión; fue reconocer y abandonar su maldad, para empezar a vivir la vida de humildad que agrada a Dios; reconociendo que, ya que el Creador tiene nuestra vida en sus manos, es El (y no nosotros mismos), quien tiene el derecho a reinar sobre nuestra vida. Por esto, el profeta Miqueas resumió la fe del Judaísmo Universal (la fe de tanto Hebreos como Gentiles) con las siguientes palabras: “Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno, ¿y que pide Dios de ti? Solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8)»


La Salvación, según el libro de Bereshit (Génesis)

El Judaísmo que existe al tiempo presente, es en su gran mayoría el producto de 20 siglos de evolución político-religiosa. Vera, hace 2000 años, no existía tal cosa como “un Judío Ashkenazi”; el lenguaje “Yiddish”no había sido aun inventado; no se había escrito aun el Talmud; nadie sabia lo que era “un judío Sefardita”; nadie había escuchado hablar jamas acerca de un tal Moisés De León (ni de su famoso libro cabalístico llamado “El Zohar”); nadie conocía que era el “Shuljam Aruj” (o guía de la practica diaria del Judaísmo) y nadie tenia idea de lo que era un “Yarmulke”. En fin, el Judaísmo que practicaron tanto nuestros padres como los profetas, no fue el mismo Judaísmo que al presente conocemos. La realidad, es que nuestros ancestros practicaron una forma de Judaísmo que la Escritura describe simplemente como “Temor de Dios”, como reza el verso en Génesis 20:11- “Y Avraham respondió: Porque dije para mí: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer”. Esta fe, que en el pasado también ha sido descrita con el nombre de “monoteísmo ético”, es al presente conocida como “Judaísmo Universal”.
Siendo la fe primordial de toda la raza humana, no debe sorprendernos que podamos encontrar trazas de esta ancestral fe, dispersas entre los escritos de casi todas las religiones del mundo. Es dentro de este contexto histórico, que citamos los escritos de otras tradiciones religiosas; como quien reconoce que “la verdad (del Judaísmo Universal) es la verdad, sin importar donde este, o quien la diga”. Esto es similar a lo que sucede con la Tanak, cuando cita las palabras y los escritos de personajes que no pertenecieron al pueblo de Israel, como fue el caso con Jetro, Balaam, Nabucodonosor, y Job. Como ya hemos mencionado, el Judaísmo Universal fue la religión inicialmente revelada a toda la raza humana. Esta fe es una "causal", de naturaleza ética y moral. La razón para que se le describa como una fe "causal", es que se basa en la abstracta (pero poderosa) idea que se manifiesta en el fenómeno de "acción y reacción", de “medida por medida” (siembra y cosecha). Es decir, esta fe siempre ha enseñado que "cosechamos lo mismo que sembramos"; que recogeremos el mismo bien (o mal) que hemos dispensado; que si perdono, seré perdonado; que si otorgo misericordia, recibiré también misericordia; que si dispenso justicia, recibiré de vuelta justicia. Esta Fe esta prefigurada en el libro de Génesis, donde se nos dice que Yah encomendó a Adán que labrase y guardase el huerto de Edén. El verso dice así: “Tomo pues YHVH ELOHIM al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase” .
Note que, si se toma en sentido literal, el anterior pasaje no hace sentido alguno. Es decir, ¿Por que tenia Adán que labrar el huerto? ¿Acaso lo que el mundo ya de por si mismo producía no era suficiente para alimentarlo? Y, ¿de quien había que guardar el huerto? ¿Es que estaban los arboles en peligro de ser físicamente destruidos, o robados por algún otro ser humano? ¿Que significa todo esto? La respuesta se encuentra, de forma implícita, en el original Hebreo del pasaje. La traducción (palabra por palabra) dice así: “Va-Yikaj YHVH ELOHIM et ha-Adam vaiyanijehu v’gan eden le-AVODAH u-le-sham’rah”. La tradición Judía, dice que el nombre YHVH representa la misericordia (o bondad) Divina, mientras que el nombre Elohim significa el Juicio (o severidad) Divina. El hecho de que ambos nombres aparezcan juntos en el anterior pasaje, indica que El Creador muestra bondad y misericordia, pero muestra también severidad, y juicio. Como dice el salmo: “Con el misericordioso te mostrarás misericordioso..... Y severo serás para con el perverso”- Salmo 18:25-26. Note como la palabra que el anterior verso traduce como “labrar” es “avodah”. Esta palabra se utiliza en la escritura Hebrea para denotar “adoración”. De hecho, el termino hebreo “avodah zarah” se traduce como “adoración extraña” (o idolatría). Así, cuando Dios ordena a Adán labrar el huerto del Edén, no esta en realidad hablándole de trabajo físico, sino de adoración. Lo que el Creador trata de intimar, es que la adoración que agrada al Creador, se basa en “la siembra y la cosecha”; que Dios mostrara su atributo de bondad y misericordia, a aquellos que siembran bondad y misericordia; pero mostrara severidad y juicio, a aquellos que sean severos y perversos. La Escritura confirma esta verdad en cada una de las historias que hace, en la predica de cada profeta, y en cada alegoría que nos presenta. El profeta Isaías entendió muy bien el significado de Génesis 2:15, y lo expuso magistralmente, cuando dijo: “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice el Señor, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quisiéreis y oyereis, comeréis el bien de la tierra"- Isaías 1:16-19. ¿A que tierra se refiere Isaías? ¡Pues a la tierra que Adán, en un sentido alegórico, fue mandado a labrar! La centralidad del mensaje del Judaísmo Universal, fue también expuesta por el profeta Jeremías, quien dijo: “...¿No comió y bebió tu padre, e hizo juicio y justicia, y entonces le fue bien? El juzgó la causa del afligido y del menesteroso, y entonces estuvo bien. ¿No es esto conocerme a mi? dice el Señor”- Jeremías 22:15-16. El profeta Miqueas, resumió la ancestral fe que él mismo practicaba, diciendo lo siguiente: “Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, ¿y qué pide Dios de ti?: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”- Miqueas 6:8.
En resumen, el verso en Génesis 2:15, resume todo lo que hay que saber acerca del Judaísmo Universal, la fe inicialmente revelada por Dios a toda la raza humana: El verso intima que hay un Dios Creador, y que este Dios hizo del hombre un pequeño huerto, en medio de su grande y extenso mundo. ¿Para que? ¡Pues para que el hombre pueda honrar a su Creador (su “Padre Celestial”)! ¿Como? Obedeciendo la encomienda Divina de labrar “la tierra” que es su propio cuerpo; es decir, utilizar su cuerpo físico (su vida) para “sembrar bien”. Ese mismo Dios, sera bueno con el hombre que siembra lo bueno; pero juzgara severamente al hombre que siembra lo malo. Así, cuando las palabras del Talmud, del Korán, o del Evangelio, confirman esta fe universal, están diciendo la verdad Divina.




¿Son los Escritos Cristianos literalmente ciertos?

“Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo del Hombre”- Mateo 10:23. Jesús (paz sea sobre el) prometió a sus apóstoles que, cuando fuesen perseguidos en alguna ciudad de Israel, debían huir a otra; con la esperanza de que, antes de que las recorriesen todas, Jesús volvería a la Tierra. Los apóstoles en efecto fueron perseguidos, y huyeron a otras ciudades de Israel, tal y como Jesús les había ordenado; ¡Pero el Nazareno nunca regreso! De igual modo, Jesús es citado diciendo al Sanedrín Judío: “y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre... viniendo en las nubes del cielo”- Mateo 26:64. Pero aquellos hombres no solo no vieron a Jesús viniendo en las nubes del cielo en aquel momento, sino que murieron sin jamas verlo. De la misma forma, Jesús prometió que sus seguidores harían obras mayores que las que él mismo hizo: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará”- Juan 14:12. ¿Caminan sobre el agua todos los creyentes en Jesús? ¿Pueden todos ellos multiplicar los panes y los peces? ¿Devuelven la vida a gente que ha estado muerta cuatro días? ¿Resucitan al tercer día todos los creyentes en Jesús? ¿Que significa todo esto? Significa que, cuando interpretan de forma literal las palabras y los hechos que el evangelio atribuye al Nazareno, nuestros hermanos Cristianos cometen un serio y grave error. Jesús no escribió personalmente nada; y, si alguna tercera persona le atribuye hechos y dichos falsos, el Nazareno no puede ser responsabilizado por ello, pues la Escritura advierte a todos que la esperanza de salvación tiene que estar en Yah, y no en ningún hombre de carne y hueso: “Yo, Yo Yah, y fuera de mi no hay Salvador” (Isa. 43:11); Y, “Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo” (Jer. 17:5)





Is it correct to fear anyone besides Yah?

The Christian Scripture says: “But whosoever shall deny me before men, him will I also deny before my Father who is in heaven” (Matthew 10:33). This verse convinces every Christian believer of his (or her) absolute need to publicly acknowledge Jesus as the awaited Jewish Messiah. Obviously, the verse implies that God won’t allow into heaven anyone whom Jesus denies. And this should instill in every human being a fear of Jesus (Peace be upon him)- a fear of failing to obtaining Jesus approval (and thereby ethernal salvation). When viewed solely within the context of the Christian Scriptures, this line of reasoning makes perfect sense. The problem is that it blatantly denies Yah’s revelation to Israel, as Yah warned them not to fear anybody else besides Him: “Thou shalt fear Yah thy God; and Him shalt thou serve”- Deut. 6:13. Why? Because no being (no matter how powerful he might seem) can damage those whom have obtained Yah’s blessing (by keeping His commandments). And, no being can bless those whom God have cursed (for refusing to obey His commandments).
Balaam was a very powerful prophet (“Come now therefore, I pray thee, curse me this people... for I know that he whom thou blessest is blessed, and he whom thou cursest is cursed”- Numbers 22:6); But, as long as the Israelites obeyed Yah’s commandments, they had no need of fearing Balaam, as Yah’s blessing was upon them (“thou shalt not curse the people; for they are blessed”- Numbers 22:12). What made them loose Yah’s blessing? Disobedience to His commandments! In other words, as soon as the Israelites stopped obeying Yah’s commandments (fornicating with the Moabite women), they lost His blessing, and the punishment for their rebellion came crashing upon them, so that thousands perished (“And Israel abode in Shittim; and the people began to play the harlot with the daughters of Moab... and the anger of Yah was kindled against Israel... And those that died by the plague were twenty and four thousand”- Numbers 25:1, 3&9.

Thus Scripture teaches we shouldn’t fear any man (or god) besides Yah, as our obedience to His commandments will keep us safe from everybody else.




"¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? ¡Más esperanza hay del necio, que de él!"

-- Prov. 26:12



¿Un Hombre Mas Sabio que Salomón?

“La reina del Sur se levantará en el juicio con los hombres de esta generación, y los condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar”- Lucas 11:31. Si estudiamos la teología de la noble tradición Cristiana, descubriremos que posee una coherencia casi perfecta... ¡siempre y cuando no le demandemos corroborar las verdades reveladas por Dios en la Ley, en Los Profetas, Y en los Escritos (La Tanak)! Es que, aunque a primera vista el Cristianismo reclama ser el cumplimiento de las promesas y profecías hechas en la Tanak, un análisis profundo de su teología, revela que es exactamente lo opuesto. Es decir, la teología Cristiana niega todas y cada una de las verdades reveladas por Dios a Israel. En el caso del anterior texto, el pasaje de Lucas 11:31 muestra que, aunque Salomón era un hombre muy sabio, el hombre que el Cristianismo identifica como Jesús de Nazaret (la paz de Yah sea sobre el), era aun mas sabio que Salomón. Y, dentro del marco de la teología Cristiana, lo anterior hace perfecto sentido, pues el Cristianismo postula que Jesús era un hombre, pero a la misma vez era Dios. En otras palabras, el Cristianismo postula que Jesús podía ser hombre (tener un conocimiento limitado, sin saber todas las cosas) y a la misma vez ser Dios (tener un conocimiento ilimitado, sabiendo así mucho mas que Salomón). ¿Se veía a si mismo Jesús como un hombre? ¡Claro que si! ¿Como lo sabemos? Pues porque los escritos cristianos lo citan reconociéndolo. De hecho, Jesús reconoce su condición de hombre, cuando es citado diciendo: “Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios” - Juan 8:40.
Pero, ¿Que dice al respecto Yah, el Dios de los Hebreos? La respuesta, la hallamos en el libro de los Reyes: “... He aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tu, ni después de ti se levantara otro [tan sabio] como tu” (1 Reyes 3:12). De este modo, el Creador mostró a Israel que nunca se levantaría un hombre mas sabio que Salomón. Y que, de levantarse algún hombre reclamando ser mas sabio que Salomón, estaría contradiciendo lo explicitamente revelado por el Dios de Israel.
El anterior, es solo uno de muchos ejemplos que podrian esbozarse para explicar la razón por la cual el creyente Hebreo no puede aceptar la inspiración Divina de las enseñanzas contenidas en los nobles Escritos Cristianos.





El Mérito de La Inteligencia Moral

Como regla general, nuestras decisiones éticas producen dos tipos de escenarios: el primero de ellos, es uno donde, a corto plazo, nuestra elección moral produce una ganancia; pero, a largo plazo, produce una perdida. El segundo escenario, es uno donde, a corto plazo, nuestra elección moral produce una perdidas; pero, a largo plazo, produce una ganancia.
Un ejemplo de esto, podría ser el hombre que decide comenzar a fumar en una temprana etapa de su vida. A corto plazo, el uso del cigarrillo tiene un efecto calmante (una ganancia); pero, a largo plazo, aumenta dramáticamente las posibilidades de padecer de un cáncer de pulmón y/o traquea (una perdida). De modo similar, la adolescente que decide llegar señorita al matrimonio, tiene que (a corto plazo) luchar contra la presión de grupo, así como contra sus impulsos naturales (una perdida); pero, a largo plazo, si llega señorita a su boda, hará que su marido la admire y respete tanto, que le sera casi imposible divorciarse de ella (una ganancia).
A través de lo sucedido en Egipto a nuestro padre José, la Torah ilustra la importancia que, para cada creyente, reviste poseer inteligencia moral: Es que, de forma alegórica, José había acabado de salir del “hoyo” en cual se había encontrado (el pozo Cananeo dentro del cual le habían echado a morir sus hermanos). Ahora, José estaba en la cima, pues era un guapo joven, viviendo en una prospera metrópolis (Egipto), y ostentando el alto puesto de administrador de la hacienda y los bienes de Potifar, un rico funcionario del gobierno. Pero, en un momento dado, toda la prosperidad de José, se vio amenaza por los caprichos de la seductora esposa de su jefe. ¿Que decisión tomar? ¿Adulterar con ella, a fin de [a corto plazo] asegurar su propio bienestar material? ¿O permanecer fiel a los valores de su fe [lo cual, a largo plazo, le daría una limpia conciencia], a pesar de la perdida que [a corto plazo] pudiese sufrir?
Afortunadamente, José poseía suficiente inteligencia emocional como para entender que, hacer lo bueno, siempre producirá [a largo plazo] un mayor beneficio que cualquier perdida que [a corto plazo] podamos sufrir. En el caso de José, su compromiso con hacer lo bueno, le llevo a perder [a corto plazo] su estabilidad económica, su puesto de administrador de la hacienda de Potifar, y hasta su propia libertad. Pero, a largo plazo, permitió que El Creador (bendito sea) le pusiese en el lugar correcto, con la gente correcta, y en el momento correcto; de suerte que, su puesto de administrador personal, fue sustituido por el de primer ministro de Egipto.
Y todo esto sucedió como ejemplo de conducta para los creyentes, a fin de que tengamos siempre presente que, aunque la sociedad pueda olvidar y menospreciar el merito de la inteligencia moral, el Creador (bendito sea) nunca olvidará ni menospreciará el bien que hagamos; sino que [a largo plazo] se asegurará que este sea recompensado con creces. Como experimento también el salmista, cuando dijo: «En cuanto a mi, casi se deslizaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos [por poco tomo la elección moral incorrecta]. Porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad [a corto plazo] de los impíos... Cuando pensé para saber esto, fue duro trabajo para mi; Hasta que, entrando en el Santuario de Dios, comprendí el fin de ellos [es decir, su perdida a largo plazo]. Ciertamente los has puesto en deslizaderos [comenzarán ahora muy alto; pero, al final, acabaran muy abajo]; En asolamientos los harás caer. ¡Como han sido asolados de repente! Perecieron, se consumieron de terrores. Como sueño del que despierta, Así, Señor, cuando despertares, menospreciaras su apariencia» (Salmo 73:2-3, & 16-20)



El Mal que hagamos a nuestro Projimo inocente, Se nos hará tambien a nosotros mismos

Se cuenta que, cuando Trajano (o posiblemente “Seron”, un comandante del ejercito Sirio, en los días de Judas Macabeo) estaba a punto de ejecutar a Lilianus y a Pappus, en la ciudad de Laodicia [Lidia], les dijo: “Si sois del pueblo de Hananiah, Mishael, y Azariah, que venga Dios y os libre de mi mano, así como libro a Hananiah, Mishael, y Azariah de la mano de Nebuchadnezzar (Nabucodonosor)”. Estos últimos respondieron: “Hananiah, Mishael, y Azariah eran hombres completamente justos, y ameritaban que un milagro se efectuase para el bienestar de ellos. En adición, Nebuchadnezzar era un rey digno, y ameritaba que, por medio de el, se efectuase un milagro. Pero, en cuanto a ti, tu eres un hombre perverso, y sin razón- no mereces que ningún milagro se efectúe por medio de ti. En cuanto a nosotros, sin duda hemos sido condenados a muerte por Aquel que esta en todas partes (bendito sea). Así, aun si no nos ejecutas, Aquel que esta en todas partes tiene muchos verdugos; muchos osos, muchos leones, y muchos leopardos que pueden atacarnos, y matarnos. La única razón por la cual el Santo (bendito sea) nos ha entregado en tus manos, es que se ha propuesto castigarte, vengando en ti nuestra sangre”.
Como tuvieron la osadía de hablar de este modo, [Trajano] ordeno que fuesen inmediatamente asesinados. Se informa que, apenas se había movido de allí con su séquito, cuando dos oficiales arribaron desde Roma, y le abrieron a palos el cráneo.
-- (Ta 18b)





"A man who won’t believe in God will [in the end] believe in anything"
... G.K. Chesterton

The man who, after observing the greatness of Nature, proceeds to say: “This Nature is no proof that it belongs to a God!” (thereby becoming an atheist), disconnects himself so much from reality, that in the end will observe his own sexual organs, and proceed to say: “These genitals are no proof that they belong to a man!” (thereby becoming a homosexual).
Thus, the atheist who ends up as a homosexual, is the best example of the nature of the Divine judgement: one in which each man harvest the same good [or evil] he has sowed. In the case of the homosexual atheist, God lets him build his own hell; a hell he chooses and defends with all is might; one in which he willingly let other people treat him like demons (eating and consuming his flesh). When will he get out of this inferno? The day he renounces to his vain pride and arrogance; the day he calls upon God with a broken heart, saying: "Oh Creator of the Universe, come to my life... I need you!!!"





The absurdity of claiming to have the only true and precise interpretation of the Scriptures

Christian religion claims to have the only correct and precise interpretation of the Hebrew Scriptures (the nature of God, the nature of the soul, the nature of the Messiah, the rebuilding of the temple, the world wide gathering of the exiles, the time of redemption, etc). But such claim would make sense only if most of the Hebrew Scriptures were written in a precise language (French, Latin, Greek, English, Spanish, etc). Unfortunately, The Scripture was composed in Hebrew. And the one thing we can be sure about the Hebrew language is that, lacking any distinctive symbols for vowels and numbers, it is anything but precise.
In fact, almost any Hebrew word has two or three valid translations. Did God make a mistake? Did He choose the wrong language? Not at all! Actually, if He chosed the Hebrew language was in order to teach us a very important lesson: that the way to please the Creator is not to be found in having the only true and accurate theology; rather it is to be found in having the right aptitude of the heart. As it has been written: “He has showed you, O man, what is good. And what does יהוה (The Lord) require of you, but to do justly, and to love kindness and mercy, and to humble yourself and walk humbly with your God?- Micah 6:8 (Amplified Bible)





«Everyone who curses his father or mother shall surely be put to death; he has cursed his father or mother; his bloodguilt is upon him (Lev. 20:9)... And if a man lie with mankind, as he lieth with a woman, both of them have committed an abomination: they shall certainly be put to death; their blood is upon them (Lev. 20:13)»

Never give an open homosexual, or an atheist [who despises God's moral commandments], a reason to rejoice of his evil. Remind him of the pain, suffering and horror that will soon come upon him, with no possible way of escaping. Keep torturing his mind, remembering him that, just as his homosexual lifestyle is preventing his "would be children" from coming into the world (and thus enjoy their own life), so will he [in the end] be prevented from enjoying his own life. Terrorize his mind, remembering him that, just as he is tearing apart his parents innards [with his openly homosexual lifestyle] so in the end will his own innards be torn apart. Do not be afraid to mentally terrorize the openly gay, as well as the atheist. Bear in mind that, doing what is good, often means having to choose between the lesser of two evils. In this case, terrorizing atheists and homosexuals is the lesser of those evils. In fact, terrorizing them can be a good thing, as long as it leads them into feeling terrorized of doing their abominable evil.





La Perspectiva Hebrea del Infierno

En el Judaísmo Universal, el infierno (Gehinnom) no es un estado fisico, pues el alma no es realmente fisica (y por ende, no hace sentido dar un castigo fisico a algo que no es fisico). El infierno (Gehinnom) es un estado de conciencia que cada alma (conciencia) experimenta de forma individual, y personalizada. Y, este estado, es distinto para cada individuo. Para entender este concepto, hay que primero saber que, la finalidad de la Torah (la Escritura Hebrea), no es otra sino enseñarnos que, tarde o temprano, cada hombre (y cada mujer) cosechara el mismo bien que durante su vida terrenal haya libre y voluntariamente sembrado.
De igual modo, cosechara el mal que haya sembrado, y del cual nunca se haya arrepentido. La tradición Judía cita al Rabino Shimon Bar Yohai (paz sea con el) narrando una historia acerca de un hombre que trabajaba solo, en su propio taller. Un día, llego al taller otro hombre; y, en el curso de la conversación, ambos hombres terminaron “quemándose uno al otro” en el fuego de la pasión homosexual. Después de algún tiempo, ambos hombres murieron, sin haberse arrepentido de su maldad. ¿Que sucedió con estos hombres? ¿Que infierno experimentaron? Pues uno donde, el atributo de la Justicia Divina, hizo que ambos cosecharan el mismo mal que, durante sus vidas, habían sembrado. Es decir, cada uno fue obligado a asistir a un mismo taller (es decir, ejercer una misma tarea diaria) que consistía en cortar leña. ¿Para que? Pues para que el primero de ellos hiciese una hoguera en la cual "quemase" al segundo (tal y como en vida había “quemado” a su prójimo, con el fuego de la pasión homosexual). ¿Y por que tenia que quemarle con un “leño”? Pues porque había sido precisamente con su “leño” (su miembro viril) con lo que había “quemado” a su prójimo. Entonces, luego que el primero acababa de torturar (en su hoguera) al segundo; este ultimo hacia otra hoguera, donde procedía a torturar al primero. Este tormento continuaria repitiéndose día y noche, hasta el día en que finalmente saliese de ellos un vástago (un “pregonero”, o “una voz”) que proclamase diciendo: “¡Bendito sea el nombre del Señor!”; Es decir, hasta que reconociesen (aunque solo fuese de forma indirecta) que el Juez de toda la Tierra (bendito sea) les habia juzgado justa e imparcialmente, dándole a cada uno lo que en justicia ameritaba la conducta que libre y voluntariamente habian escogido.
Por esto es importante que el hombre que hace lo malo, reconozca lo errado de su conducta; y que, tarde o temprano, sera justa e imparcialmente juzgada por el Juez de toda la tierra, quien dara a cada uno el castigo (o la recompensa) que ameritan sus obras. Pero, ¿que debe hacer el hombre (o la mujer) que no tiene la voluntad (ni la energía) para dejar de hacer lo malo? Este hombre debe avergonzarse de su conducta, y confesarla como malvada, aun si volviese (secretamente) a repetirla. Mientras este creyente reconozca la maldad de su proceder, estará libre del Juicio Divino (Dios considerara el dolor de su sincero arrepentimiento, una justa y suficiente retribución por su mal proceder). Pero, el día en que deje de avergonzarse (es decir, deje de “juzgarse a si mismo”), y comience públicamente a pecar, ha dejado ya de ser un creyente, y se expone a sufrir el Juicio Divino, experimentando un infierno que corresponda al mal que ha abrazado (tal y como ya hemos ilustrado en el anterior Midrash). La Escritura dice que los marineros del barco que llevaba al profeta Jonas, no tuvieron mas remedio que pecar (echando a Jonas al embravecido mar, condenándole así a una muerte segura). Pero, estos hombres quedaron inocentes ante el Creador, pues a la misma vez que efectuaban su pecado (violando el mandamiento que prohibía matar), reconocieron como malo su proceder, y confesaron que, de las circunstancias haberlo permitido, no habrían obrado de esa forma: «Entonces clamaron a Adonai Yah y dijeron: Te rogamos ahora, Adonai Yah, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Adonai Yah, has hecho como has querido. Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor. Y temieron aquellos hombres a Adonai Yah con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Adonai Yah, e hicieron votos»- Jonas 1:14-16. Que el Juez Justo (sea su nombre bendito para siempre) tenga misericordia de Israel, así como del mundo entero. Amen.




«La esclavitud, es la hija de las tinieblas (de la injusticia, la crueldad, y la arrogancia); un pueblo ignorante, es un instrumento ciego de su propia destruccion»




Sabado, Circuncision, y Pascua: Tres pactos eternos

Si bien un creyente Hebreo puede creer en la Etica Judia del Galileo (paz sea con el), el creyente encuentra imposible creer en el Cristianismo. La razon para ello es que, el andamiaje teologico de la noble fe Cristiana, contradice los postulados mas fundamentales de la Escritura Hebrea (La Torah). Es que el Cristianismo postula que la circuncision, el dia de Sabado, y los ritos de La Ley (que incluyen la Pascua Judia), han sido abrogadas por Jesus (paz y bendicion sean sobre el). A pesar de que, antes de la llegada del Nazareno, muchos y grandes profetas ministraron a Israel, ninguno de ellos ordeno jamas abandonar la Ley Mosaica. De hecho, ningun genuino profeta habria sido tan insolente como para atreverse a contradecir lo que Dios habia revelado claramente en su Palabra: que la circuncision, el Sabado, y la Pascua, serian pactos perpetuos entre Dios y su pueblo. Veamos algunos pasajes:

1) "Guardarán, pues, el sábado los hijos de Israel: celebrándolo por sus edades por PACTO PERPETUO: Señal es PARA SIEMPRE entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Dios los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó, y reposó"- Exodo 31:16-17.
2) "Y de edad de ocho días SERA CIRCUNCIDADO TODO VARON ENTRE VOSOTROS POR VUESTRAS GENERACIONES; el nacido en casa, y el comprado por dinero a cualquier extranjero, que no fuere de tu linaje. Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; Y ESTARA MI PACTO EN VUESTRA CARNE POR PACTO PERPETUO. Y el varón incircunciso, EL QUE NO HUBIERE CIRCUNCIDADO LA CARNE DE SU PREPUCIO, AQUELLA PERSONA SERA CORTADA DE SU PUEBLO; HA VIOLADO MI PACTO"- Genesis 17:12-14.
3)"Y este día (de la Pascua Judia) os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para El Señor durante vuestras generaciones; POR ESTATUTO PERPETUO LO CELEBRAREIS. Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel. El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer. Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, GUARDAREIS ESTE MANDAMIENTO EN VUESTRAS GENERACIONES POR COSTUMBRE PERPETUA"- Genesis 12:14-17.

Es cierto que la teologia Cristiana cita a Jeremias 31:31-34 para reclamar que Jesus (paz y bendicion sean sobre el) trajo el nuevo pacto alli prometido, pero esto no hace sentido. Examinemos los versos:

"He aquí que vienen días, dice El Señor, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice El Señor. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice El Señor: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice El Señor; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado"- Jeremias 31:31-34.

Note que el cumplimiento literal de esta promesa requiere que todo Israel conozca a Dios, y obedezca sus leyes, de modo que nadie tenga que enseñar a su projimo. ¿Es esta la realidad que han producido veinte siglos de Cristianismo? ¿Son todos los Judios obedientes a la Ley? ¿Tiene todos la Ley en sus corazones? Alguien podria argumentar que la promesa no se ha cumplido porque Israel no ha creido y, por haber hecho esto, ha sido rechazado por Dios, y sustituido por la Iglesia; un pueblo que si da cumplimiento a lo prometido en el pasaje. Pero esto choca de frente con el contenido del pasaje, donde un par de versos mas tarde, Dios promete jamas desechar la descendencia de Israel, a causa del mal que puedan hacer:

"Así ha dicho El Señor: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Señor"- Jeremias 31:37.

La realidad es que, siendo Jesus uno de los mas grandes expositores de la etica judia (Judaismo Universal), tuvo cuidado de esbozar una perspectiva de la Ley que fuese imposible de rechazar. El Nazareno logro esto, cuando enseño que la Ley se resume en tratar a los demas como nos gustaria ser nosotros mismos tratados. El verso dice: "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; PORQUE ESTO ES LA LEY Y LOS PROFETAS"- Mateo 7:12. Jesus sabia que ningun hombre esta tan moralmente corrupto, ni tan intelectualmente enajenado, como para aceptar la idea de que es correcto abusar de su persona, y tratarle como nadie desearia ser tratado. Es por todo lo anterior que, decir que la Ley ha perdido su vigencia, no tiene cabida en la mente ni en el corazon del creyente Hebreo que conoce cual es el verdadero mensaje de la Torah.




The Rock of Israel’s Salvation

A young man asked a wise sage: «Why were they called the “TEN” commandments? (Why not “Three”, “Seven”, or even “Thirteen”?) And why were they written precisely upon “TWO” stone tablets?»
The wise man replied: «They were written upon “TWO” stone tablets, because “TWO” is the number of our hands. And they were called the “TEN” commandments, because “TEN” are the fingers on our hands... Just as our life in this world depends on our exercising (putting to good use) the “TEN” fingers of our "TWO" hands, so does our life in the world to come depends on our exercising the “TEN” commandments of the “TWO” stone tablets».
«But (replied the young man), don’t we also have “TEN” fingers on our “TWO” feet?» To which the wise man replied: «Certainly! And it means that, he who holds fast to what’s written upon the stone tablets, is like one standing upon the rock: An unshakeable foundation!!»
«But, why stone? Why couldn’t they be written upon paper, or lamb skin?»
«Because, back in Moses time, if any King wanted his commands to last forever (never to be changed nor erased), he would have carved them upon stone. Thus, since the King of Heavens wanted his Ten commandments to be obeyed until the stones dissolve (until the end of time), He engraved them upon stones»





Is there anything wrong with the Christian Writings?

Truth is that there's nothing wrong with the Christian gospels, aside from the fact that some of it's ideas are outright dangerous! Take for example the case of the Gospel saying that, while undergoing his baptism, the Holy Spirit literally descended upon Jesus (in a physical form of a dove). What's wrong with this teaching? The problem with this idea, is that it opens a "Pandora's box". In other words, if The Holy Spirit (the third person of the Trinity, according to Christianity) could come unto the world as a dove, who is to say that He can't return again as a sheep, or as a goat? How can we rule out that He won't come back as a Bull? How then can we condemn those who (like ancient Egyptians) still worship animals? How can we rule out that the Puerto Rican women (Juanita Garcia), who claimed to be the bodily incarnation of the Holy Spirit, isn't right? Same goes with Jesus (Peace and Blessings of יהוה be upon him): if God could manifest himself in Jesus, how can we rule out that He didn't manifest Himself in someone else? How can we rule out that Vissarion (the modern Russian Messiah) isn't God manifesting in the flesh again? How can we rule out that Alan John Miller (the Australian Jesus), Sun Myung Moon (the Korean Jesus), or Jose Luis De Jesus Miranda (the Puerto Rican Jesus) aren't God manifesting Himself in the flesh again? And, where does it stops??? How can we ever have any certainty as to who is, and who isn't, God manifesting Himself in the flesh again? As we can see, this idea of God manifesting Himself in a physical body, is a road that leads to nowhere; an idea that only generates uncertainty, anxiety, frustration, anger, and depression.
Interestingly enough, this “confusion of spirit” is one of the curses prescribed for those who would refuse to obey God’s commandments (salvation only by faith?): “BUT IF YOU won’t listen to the voice of the Eternal your God, if you don’t CAREFULLY OBEY THE COMMANDS and regulations I’m giving you today, then YOU’LL EXPERIENCE all of -- in fact, they’ll come after you!... THE ETERNAL WILL AFFLICT YOU WITH MADNESS AND BLINDNESS AND CONFUSION. As you try to figure out which way to go in life, you’ll be groping around the way a blind person gropes in the darkness, even in the middle of the day” (Deut. 28:15, 28&29 – the VOICE Bible version).
God commandments forbid us from making (either with our hands or with our mind) any graven image (or “picture”) of Him: “YOU ARE NOT TO MAKE ANY idol or image of other gods. In fact, you are not to make an IMAGE OF ANYTHING IN THE HEAVENS ABOVE, ON THE EARTH BELOW, OR IN THE WATERS BENEATH. YOU ARE NOT TO BOW DOWN AND SERVE ANY IMAGE, for I, the Eternal your God, am a jealous God” (Exodus 20:4-5, the VOICE Bible version).
Therefore, If we “picture” God as a dove, we are violating God’s commandment; if we “picture” God as a man (like Jesus) we are violating God’s commandment; if we picture God as a mountain, as a cloud, as fire, as an angel, as a bull, as a lamb, or as anything else we can see (or perceive) with our human eyes, we are violating God’s Law, and are thus liable to the consequences. That's why Universal Judaism teaches that God has chosen never to manifest Himself in flesh and blood, in order to prevent us from ever falling under the aforementioned curses.
But, what should a believer in Jesus (peace be upon him) do? Should he abandom his faith in the Nazarene? Not at all! Instead, he should recognize that Jesus wasn’t a Christian believer, but rather a Jewish one- “Ye worship that which ye know not: WE WORSHIP THAT WHICH WE KNOW: for SALVATION IS OF THE JEWS (therefore Jesus must have been a Jew!)”- John 4:22, Geneva Bible. The Christian believer should start acknowledging that Jesus himself recognized that he wasn’t God: “... but go to my brethren, and say unto them, I ascend unto my Father, and your Father; and TO MY GOD, AND YOUR GOD”- John 20:17.
In truth, Jesus wasn’t God, but only a mortal man, who heard a [prophetic] message from the one true God- “But now ye go about to kill ME, A MAN that have told you the truth, which I HAVE HEARD OF GOD” (John 8:40, Geneva Bible). The Christian believer must start acknowledging that Salvation isn’t the product of blind faith, but rather of sincere repentance [“I tell you, Nay: but, EXCEPT YE REPENT, YE SHALL ALL LIKEWISE PERISH”- Luke 13:3, King James Bible). He should also recognize that salvation isn’t the reward for those who believe Jesus is the Messiah, but rather for those who follow Moses (keeping God’s ten commandments): “But IF THOU WILT ENTER INTO LIFE, KEEP THE COMMANDMENTS. He said unto him, Which? And Jesus said, These, THOU SHALT NOT KILL: THOU SHALT NOT COMMIT ADULTERY: THOU SHALT NOT STEAL: THOU SHALT NOT BEAR FALSE WITNESS. HONOR THY FATHER, AND MOTHER: AND, THOU SHALT LOVE THY NEIGHBOR AS THYSELF” - Matthew 19:17-19, Geneva Bible.




Todos estamos llamados a ser el Mesías

La noble religión Cristiana, es un camino perfectamente valido para acercarse a יהוה (Adonai Yah, El Señor del Universo). Pero, desafortunadamente, esta noble tradición ha heredado del antiguo Judaísmo fariseo, la errada noción de que el Mesías seria un hombre particular, y exclusivo. Nuestros hermanos Cristianos identifican a ese hombre con la figura de Jesús de Nazaret (paz y bendición sean con el). Pero esta noción, no solo contradice lo revelado en la Tanak (la Ley, los Profetas, y los Escritos), sino aun las mismas palabras adscritas al Nazareno. Tratemos de ilustrarlo por medio de un ejemplo: Suponga que usted vive en una comunidad de 1500 personas. Suponga en adición que, 800 de esas personas, deciden obrar el mal, y comenzar a ingerir grandes cantidades de comida con un alto contenido de Nitrato de Sodio (un conocido agente cancerígeno). Como resultado, "el cáncer" llega a estas 800 personas. ¿Como es que "el cáncer" pudo llegar a estas 800 personas, pero no a las restantes 700 personas? ¡Sencillo! La explicación es que, "el cáncer", no es uno solo, sino muchos (un cáncer por cada individuo). Así mismo sucede con "el Mesías", o "el hijo del hombre". ¿Como puede "el hijo del Hombre" (o "Mesías") llegar para juzgar a quienes obran el mal, pero no para quienes obran el bien? ¡Sencillo! La explicación es que, al igual que sucede con "el cáncer", "el hijo del hombre", no es uno solo, sino muchos. Por eso Jesús es citado diciendo las siguientes palabras:
«Por tanto, también vosotros estad preparados; porque El HIJO DEL HOMBRE vendrá a la hora que no pensáis. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor (el hijo del hombre) sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor (el hijo del hombre) venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. Pero si aquel SIERVO MALO dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a sus con-siervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, vendrá el señor (el hijo del hombre) de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes»- Mateo 24:44-51.
Asumamos, para propósito de argumentación, que las anteriores palabras no son solamente ciertas, sino que, en adición, tuvieron el propósito de ser interpretadas en su estricto sentido literal. Entonces, como estas palabras se dijeron casi dos mil años atrás, la lógica dicta que, durante esos largos siglos, tuvieron que haber existido varias personas (sacerdotes, obispos, cardenales, monjas, frailes, pastores, ministros, presbíteros, predicadores, reformadores, diáconos, etc.) que cumplieron con la descripción y la conducta que el anterior pasaje adscribe al "siervo malo" (un ejemplo de estos lo podría ser "Diótrefes", un líder de la antigua iglesia Cristiana, descrito por el apóstol Juan en III Juan 1:9-10). Así, si es cierto que Mateo 24:44-51 es literal, entonces el HIJO DEL HOMBRE vino en el momento en que esos malos siervos no lo esperaban, y los castigo duramente, poniendo su parte con los hipócritas, haciéndoles sufrir "el lloro y el crujir de dientes". Entonces, si esto fue así, ¿como es posible que “el hijo del hombre” (el Mesías) haya venido para castigar a esos "siervos malos", pero no halla venido aun para recompensar a los "siervos buenos" de la presente epoca? De nuevo, la respuesta es que "el hijo del hombre" (el Mesías), no es uno solo, sino muchos. Es decir, así como en el anterior ejemplo habia "un cáncer" distinto para cada individuo, de igual modo hay un "hijo del hombre" (Mesías) para cada "hijo de un hombre" (para cada individuo, pues todos estamos llamados a ser el Mesías).
Jesús ("el hijo del hombre"), era solo un miembro de una familia extendida de "hijos del hombre" (Mesías); uno de entre muchos hermanos, hermanas, y madres. Como Jesús mismo confirmo, cuando dijo: «El les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. PORQUE TODO AQUEL QUE HACE LA VOLUNTAD DE DIOS, ÉSE ES MI HERMANO, Y MI HERMANA, Y MI MADRE»- Marcos 3:33-35. Lo que el Galileo trataba de decir era que, su concepto de Mesías (hijo del hombre), no era uno exclusivo y particular; decia que si usted o yo queríamos ser "su hermano Mesías", solo teníamos que hacer la voluntad de Dios; que si usted o yo queríamos ser mas grandes que el Mesías (la Madre del Mesias), solo teníamos que hacer la voluntad de Dios. En fin, Jesús quería enseñar que, todo aquel que hace la voluntad del Creador, guardando sus mandamientos, es también Mesías.
La realidad es que, no importando lo emocionalmente gratificado que pueda sentirse un judío ortodoxo (o un cristiano), cuando afirma que hay un solo (y exclusivo) Mesías, la idea sigue siendo tan errada, como lo es afirmar que hay un solo y exclusivo cáncer. De igual modo, decir (como lo hace el Cristianismo) que solo Jesús (la paz de Adonai sea con el) ha vivido una vida justa, y que solamente él puede librarnos de la ira Divina, es totalmente errado, y equivale a arrojar de sobre nuestros lomos el yugo del Reino de los Cielos, rechazando lo que, durante siglos, fue la inequívoca enseñanza Divina. Es que la Torah enseñaba que Avraham dijo a יהוה que seria injusto de su parte destruir la ciudad de Sodoma, mientras hubiese aun justos morando en medio de ella. El texto dice así: “Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? Note que las palabras de Avraham presuponen una interpretación teológica que niega la postura cristiana que dice que no hay un solo hombre justo; y que, por ende, todos nacimos destinados a la destrucción. La respuesta de Dios niega esta perspectiva, y valida la interpretación Abramica; que, de paso, es la interpretación que ha heredado la fe judía. Dios no solo validó la interpretación de Avraham, sino que procedió a mostrarle una verdad aun mas grande: que la vida justa, no solo puede ser alcanzada, sino que debe ser la meta de todo hombre. ¿Por que? Pues porque una pequeña minoría de justos morando en una comunidad, proveen a Dios la excusa necesaria para perdonar a la gran mayoría de injustos que moran en esa misma comunidad.
Dios le revelo esto a Avraham en el pasaje que dice: “Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez (justos). No la destruiré, respondió (Dios), por amor a los diez (justos)”. Y el Señor se fue, luego que acabó de hablar a Avraham; y Avraham volvió a su lugar”- Génesis 18:32-33. Cuando Avraham termino de hablar con Dios, quedo una seria duda en su corazón. Es que, si bien Avraham sabia que su sobrino Lot era justo, no estaba seguro si el numero de justos en Sodoma llegaría a diez. De no ser así, su sobrino corría el riesgo de ser destruido junto con el resto de la ciudad. Pero Dios tenia guardada otra sorpresa para Avraham: Iba a mostrarle que, cuando El Creador juzga a una comunidad, siempre inclina su balanza a favor de esa comunidad. ¿Como? Pues no juzgando la comunidad en base a los méritos de sus injustos, sino en base a los méritos de sus justos. En otras palabras, el merito de un solo hombre justo, puede librar del juicio divino a toda su comunidad. Por eso se relata que los ángeles dijeron a Lot que no podían hacer nada hasta que no saliera de Sodoma, y llegara a Zoar. Lot, el único justo en Sodoma, abandonaba la ciudad, para morar ahora en Zoar. Por tanto, Sodoma (que perdía su único hombre justo) seria destruida, mientras que Zoar (que adquiría un hombre justo) seria perdonaba. El pasaje dice así- “He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; dejadme escapar ahora allá (¿no es ella pequeña?), y salvaré mi vida. Y le respondió: He aquí he recibido también tu súplica sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado. Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allí. Por eso fue llamado el nombre de la ciudad, Zoar. El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Zoar. Entonces El Señor hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Dios desde los cielos”- Génesis 19: 20-24.
La anterior historia acerca del juicio de Sodoma, es un iluminador ejemplo de la perspectiva que dio origen al concepto de Mesías. La palabra Mesías literalmente significa “ungido”. Y un Mesías no es sino un hombre ungido por Dios para vivir la vida de justicia que habrá de servir al Creador como excusa para perdonar a los injustos de la comunidad. Así, el merito de un Mesías, puede salvar del juicio a aquellos que le rodean. Es por esto que todos estamos llamados a luchar por vivir la vida de justicia que agrada al Creador, pues esto asegura que nuestra comunidad cuente en nosotros con al menos un Mesías; alguien cuyos méritos puedan librar a toda la comunidad. Quizás alguien podría argumentar que esto es irrazonable; que no es practico esperar que nadie se sacrifique a si mismo, para asegurar el bien de aquellos que le rodean. Pero pensar así seria un grave error. Vera, hay una ley de siembra y de cosecha, que garantiza que todo el bien que hagamos sera ampliamente recompensado. Quienes luchan por vivir la vida de justicia que corresponde a un Mesías (entiéndase, un ungido de Dios), son como quienes ahorran una inmensa cantidad de efectivo. Dios utiliza el interés de esa cantidad para salvar, durante esta vida, a sus empobrecidos vecinos, pero deja intacta la suma principal, a fin de devolvérsela al dueño en la vida que ha de venir.
Lo anterior no es una idealización fantasiosa, ni una realidad abstracta e inalcanzable; es una enseñanza practica y funcional. De hecho, el relato Talmúdico contiene una historia verificable, que ilustra de forma casi sobrenatural la verdad de lo que acabamos de exponer. Vera, durante el tercer siglo de la era cristiana, vivió un ungido de Dios cuyo nombre era Eleazar Ben Shammua. A pesar de ser rico, este ungido de Dios (o Mesías), era un hombre justo. En una ocasión, Eleazar Ben Shammua subía a Jerusalén, transitando por la orilla del mar Mediterráneo. Entonces, vio un barco que era castigado por el mar. En un abrir y cerrar de ojos, el barco se hundió, junto a todos sus pasajeros. Entonces, noto que un hombre logro sobrevivir, aferrándose a un pedazo de madera.
Este hombre fue finalmente arrojado desnudo, a la orilla de la playa. Cuando volvió en si, el hombre procedió a esconderse entre las piedras de la playa. Todo esto sucedió mientras los judíos de esa comarca subían a una fiesta en Jerusalén. Viendo a los peregrinos que pasaban, aquel el hombre les grito diciendo: “Yo soy un descendiente de Esaú, vuestro hermano. Dadme por favor cualquier tipo de vestidura, para cubrir mi desnudez, pues el mar me ha dejado sin nada”. A lo cual los judíos respondieron: “Que así como el mar ha hecho contigo, haga también con todo tu pueblo”. Mientras el hombre miraba alrededor, noto que el Rabino Eleazar Ben Shammua caminaba entre esos peregrinos. Entonces el naufrago le dijo: “Veo que eres un hombre venerable, y respetado por tu pueblo; se que, en tu sabiduría, reconoces la dignidad de cada ser humano. Ayúdame, y dame un vestido para cubrir mi desnudez, pues el embravecido mar me ha despojado de todo lo que poseía”. Al oír esto, el Rabino Eleazar Ben Shammua se quito uno de los siete mantos que llevaba puestos, y se lo dio a aquel hombre. Entonces le tomo y, volviendo a su casa, le dio de comer y de beber. Luego, le dio doscientos denarios, y le regalo la mula en la que cual solía cabalgar, de modo que aquel hombre pudo volver a su patria con gran honra y honor. Algún tiempo después, murió el perverso Cesar; y, aquel hombre que había naufragado, fue elegido para reemplazarle. Entonces, procedió a emitir un decreto contra aquella provincia. El decreto ordenaba que todos los hombres fueran ejecutados, y que las mujeres fueran tomadas como botín de guerra. Entonces los judíos de aquella comunidad dijeron a Eleazar ben Shammua, “¡Ve e intercede por nosotros!”. El Rabino Eleazar les contesto, “¿no sabéis que este gobierno no hace nada sin que se le pague? Ellos dijeron, “aquí hay cuatro mil denarios- Ve, e intercede por nosotros”. El los tomo, y se fue.
Cuando llego al portón del palacio imperial, dijo a los guardias, “decid al emperador que hay un judío parado frente al portón, y que quiere saludarle”. Al oírlo, el emperador dijo, “¡tráiganlo!”. Pero cuando el emperador vio que el Judío no era otro sino el Rabino Eleazar, salto inmediatamente de su trono, y postrándose ante Eleazar le dijo, “mi Señor, ¿que has venido a buscar aquí, y porque te has molestado en llegar hasta este lugar? El Rabino Eleazar contesto diciendo, “en nombre de aquella provincia, he venido a pedirte que anules el decreto que has emitido”. El emperador contesto, “¿Hay algo en la Torah que sea falso? Eleazar respondió, “¡No!”. El emperador dijo, “¿No esta escrito en vuestra Torah, ‘Un Amonita o un Moabita no entraran en la Asamblea del Señor’ (Deut. 23:4)?¿Y por que razón?: ‘Porque no os recibieron con pan y agua en el camino’ (Deut. 23:5). Pero también esta escrito, ‘No aborrecerás al Edomita, por que es tu hermano’ (Deut. 23:8). ¿No soy yo un descendiente de Esaú vuestro hermano? ¡Y a pesar de todo eso, los Judíos de esa provincia no me trataron con la bondad que se les ordeno! Y cualquiera que transgrede la Torah, incurre en pena de muerte”. Entonces el Rabino Eleazar dijo, “Aunque contra ti son culpables, perdónalos, y ten misericordia de ellos”. El emperador le contesto diciendo: “¿No sabe mi Señor que este gobierno no hace nada sin que se le pague?”; Eleazar contesto: “Tengo conmigo cuatro mil denarios. Tómalos, y ten misericordia de este pueblo”; El emperador le dijo: “te presento de vuelta esos cuatro mil denarios, en pago por los doscientos denarios que me diste. Y, a cuenta del bien que me hiciste, y en recompensa por la comida y la bebida que me diste, perdonare a toda aquella provincia. Ahora, entra en la casa de mi tesoro y, en recompensa por el manto que me regalaste, toma de allí los setenta mantos que mas te complazcan. Entonces, vuelve en paz a los tuyos”. Cuando el Rabino Eleazar Ben Shammua volvió a su comunidad, sus vecinos le aplicaron el verso que dice, “echa tu pan sobre las aguas, porque después de muchos días lo hallaras”- Eclesiastés 11:1.
En resumen, el compromiso del Rabino Eleazar Ben Shammua con la vida de justicia, misericordia, y humildad prescrita en la Torah, termino convirtiéndolo en el ungido (Mesías) que salvo de la muerte a su comunidad. De ese mismo modo, todo creyente esta llamado a vivir la vida de obediencia a Dios que le permitirá convertirse en el Mesías (ungido de Dios) cuyos méritos pueden salvar a su comunidad.




¿Si la teología Cristiana es Impura, significa que Yeshua (p.s.c.e.) es Impuro?

El hecho de que lo que dicen los Escritos Cristianos a menudo contradice el mensaje ético de la Torah, no significa que Jesús (paz y bendición sea con el) halla vivido una vida impura (en rebelión contra Dios), ni que halla sido un falso maestro del Judaismo Universal. Vera, Jesús no dejo nada escrito en su propio puño y letra. Todo lo que se le adscribe haber dicho (o hecho), ha llegado a través de segundas y terceras personas. Es decir, si Jesús enseño cosas que eran contrarias a la Ley, o si fueron terceras personas quienes (falsamente) pusieron estas cosas en boca del Nazareno, no podemos saberlo con certeza. Y, la tradición Judía (Tos Ed 3:3; B. Zev 113a), decía que podemos declarar “impuras” solamente aquellas cosas que conocemos con certeza, no aquellas de las cuales no tenemos certeza alguna. En este ultimo caso, estas permanecen “puras”. Por ejemplo: el Evangelio describe a Jesús acercándose a investigar si una higuera tenia o no frutos (Mateo 21:18-20). Pero, como no era la época en que la higuera debía dar sus frutos, Jesús no halla nada. Entonces, el Nazareno procede a maldecir la higuera, la cual inmediatamente se seca. ¿Cual es el problema con este relato? Pues que la Ley impedía que el judío se ensañara contra un árbol, y lo destruyera. De hecho, ni siquiera en tiempo de guerra, se podían cortar los arboles frutales de las ciudades que estaban siendo sitiadas (Deuteronomio 20:19-20). La única posible excepción a esta regla, es que el árbol halla sido utilizado para el culto idolátrico. En adición, el árbol no es un ser humano, para que tenga voluntad o capacidad alguna de elegir cuando ha de dar sus frutos. Es decir, si la higuera no daba aun sus frutos, era porque estaba obedeciendo el mandato de su Creador, quien le había impuesto la época en que habría de darlos. Y, nadie (ni nada) sera jamas maldecido, como recompensa por hacer la voluntad de su Creador.
¿Significa el anterior relato que Jesús mismo era “impuro” (vivía en desobediencia a la Ley)? No, pues no tenemos certeza de que Jesús haya realmente dicho o hecho estas cosas; o si, por el contrario, alguien le adscribió (falsamente) haberlas hecho. Así, cuando el Cristianismo adscribe a Jesús el haber dicho algo que confirma el mensaje ético de la Torah (del cual los judíos tenemos certeza), los seguidores del Judaismo Universal respondemos diciendo “Amén”. Pero, cuando le adscribe haber dicho (o hecho) algo que contradice el mensaje ético de la Torah, nos abstenemos de decir “Amén”. Obviamente, lo mismo aplica con el Islam, así como con cualquier otra tradición religiosa.




«En la medida en que sea humanamente posible, tratemos que nuestras palabras sean siempre suaves y dulces, pues nunca sabemos cuando tendremos que tragarnoslas»





Como vivir la fe Hebrea de nuestro padre Avraham; la fe de Avraham, Moisés, Jesús, y todos los profetas

La fe Hebrea de nuestro padre Avraham, es una fe clara, sencilla, y concisa. Esta fe, trae paz y sosiego al hombre que, con un corazón sincero, desea retornar a su Creador; pero se siente agobiado y confundido por la infinidad de voces (sectas, cultos y religiones) que reclaman ser el único camino a Dios. A pesar de haber sido el mas sabio de todos los hombres, el Rey Salomón también tuvo que buscar contestación a este mismo dilema. Después de mucha búsqueda y estudio, la respuesta que recibió del “Ruaj Ha Kodesh” (el Espíritu Santo) fue la siguiente: «El fin de todo el discurso oído (el propósito de toda predica, todo mensaje Divinamente inspirado, de todo Libro y Escritura Sagrada) es este: “Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre”» -Eclesiastés 12:13-14. En adición, se le dijo que: «El que encubre sus pecados, no prosperará; Mas el que los confiesa, y se aparta, alcanzará misericordia» - Prov. 28:13. Finalmente, el Ruaj Ha Kodesh lo resumió todo diciendo: «Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre» -Salmo 37:27.


  1. Creer en la existencia de Adonai (יהוה), Creador del universo, y Juez de toda la tierra; el Dios del pacto de circuncisión hecho con Avraham, con Isaac, con Jacob, y con toda la casa de Israel.
  2. No tener otro Dios fuera de Adonai; Entender que, si bien tenemos el deber de honrar y respetar a quienes han hablado en nombre de Dios (Moisés, Jesús, Muhammad, El Dalai Lama, etc.), nadie fuera de Adonai, es digno de absoluta obediencia y pleitesía, pues fuera de Adonai, no hay nadie perfectamente bueno. Entender que, el hombre que demanda la absoluta obediencia y pleitesía de su prójimo, se exalta exageradamente a si mismo, y “roba” una gloria y una honra que solo pertenecen a Adonai. Con esta aptitud, ese hombre comete el pecado de idolatría, pues demanda absoluta pleitesía para quien no es el verdadero Dios.
  3. No hacer con nuestras manos (ni con nuestra mente) ninguna imagen física de Adonai; no rendir pleitesía a ninguna figura o imagen, pues esto conduce a la falsa idea de que Dios esta solamente allí donde se encuentra aquella imagen.
  4. No postrarnos en oración ante ningún otro ser, fuera de Adonai; no dar a ningún otro ser la suprema pleitesía y obediencia que se nos ha ordenado dar solamente a Adonai.
  5. No Tomar el Nombre de Dios en Vano; Reverenciar el significado oculto de su nombre (יהוה), pronunciándolo como "Adonai" (el Señor, el nombre por medio del cual reina sobre toda su Creación), Elohim (el nombre por medio del cual juzga al Universo), "Ha Shem" (palabras que literalmente significan “El Nombre”), "El Shaddai" (el Omnipotente Proveedor), "El Padre Celestial", "El Eterno", “El Creador”, “El Dios de Avraham”, “El Escudo de Israel”, “Yah”, etc.
  6. Santificar el Shabbat (día Sábado), no invirtiéndolo en obtener beneficio material alguno, sino purificando con agua nuestras vidas; mostrando misericordia hacia los que sufren; compartiendo nuestra comida y nuestra bebida; absteniéndonos de toda contienda y disensión; y estudiando juntos los mandamientos y leyes de Adonai.
  7. Honrar y respetar a nuestros Padres (los padres físicos, los espirituales, y los nacionales), a fin de aprender a respetar y honrar a todos los hombres (tratándolos de “usted”); siempre poniendo primero la honra y el respeto debidos a Adonai.
  8. Obedecer el orden moral establecido por Adonai: Abstenerse del adulterio, de la fornicación, y de la homosexualidad. Abstenerse de las practicas que promueven esa inmoralidad: la ropa corta, ajustada y provocativa; el lenguaje profano, y el doble sentido; respetar la debida separación de los sexos, tanto en la adoración publica, como en la vida privada. Que el hombre deje crecer su barba, y cubra su cabeza. Así mismo, que la mujer cubra su cabeza, y vista ropa larga y holgada
  9. No robar los bienes de nadie; no robar (por medio de la calumnia o la difamación) el honor de ningún hombre piadoso; no tomar ventaja de la bondad de nuestro prójimo, ni hacer al prójimo (ya sea con nuestros hechos, o con nuestras aptitudes) aquellas cosas que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros mismos. Abstenerse del fraude, y la Usura.
  10. No mentir; No decir algo que, si bien podría ser cierto, no busca en realidad glorificar a Dios, promoviendo la justicia, la misericordia, y la humildad; sino el que la gente nos rinda pleitesía, adulación, o sometimiento. No decir una cosa con la boca, pero otra con el corazón. Hablar lo menos posible, y nunca asentir externamente con nada que nuestra conciencia dicte ser desagradable a Adonai.
  11. No codiciar las propiedades físicas, la posición social; ni el orden natural que ha dado Dios al prójimo: Que el que tiene ojos negros, no codicie tener ojos azules; Que el que es de piel oscura, no codicie ser de piel blanca; Que la que tiene el rol de mujer, no codicie el rol del hombre; ni el que es hombre, codicie el rol de la mujer; Que el que es corto de estatura, no codicie ser alto de estatura; Que el que es descendiente de judíos Españoles, no codicie ser descendiente de judíos Alemanes. Estar satisfecho con lo que Adonai nos ha dado; sabiendo que, el único tesoro realmente duradero, es la recompensa que nos dará el Creador por todo el bien que hagamos durante nuestro peregrinaje en este mundo. Entender que el aprender, el vivir, y el enseñar a otros los diez mandamientos, son el único tesoro que Dios anhela que todos codiciemos.
  12. Nunca aceptar como inspirado ningún libro, ninguna doctrina, ni ningún mensajero que niegue (o ponga en tela de juicio) la vigencia del mandato Divino que nos ordena guardar los (diez) Mandamientos, y meditar en ellos día y noche: «Nunca se apartara de tu boca este libro de La Ley, sino que de día y de noche meditaras en el, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en el esta escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien» -Josué 1:8. Nunca dejar de alimentarnos espiritualmente del Creador, postrándonos ante Él en oración tres veces al día, escudriñando su Torah, y rogando que su "Ruaj Ha Kodesh" (Espíritu Santo) repose sobre nuestras vidas, tal y como lo hizo sobre su siervo Moisés.



«El hombre con un solo ojo (el tuerto), no puede Reinar sobre quienes tienen dos ojos, sin primero convencerles de que son completamente ciegos; De igual modo, el hombre que ya no tiene valores (el inmoral, el usurero, el mentiroso, el ateo, y el homosexual) no puede Reinar sobre quienes aun tienen valores, si primero no les convence de que, el Dios que les demanda observar tales valores, en realidad no existe»




“Echad” (Ejad), The Restoration Of God's True Name

When the whole world becomes redeemed, and יהוה (God) finally rules over the whole earth, His name will be restored (as people will finally understand his true meaning). And, what will God’s name be??? ONE (Echad). And the proof? The text that reads: «And Hashem shall be Melech Al Kol HaAretz (King over all the earth); in Yom HaHu (in that day) shall Hashem be Echad (ONE); and Shmo (His name)?- Echad!»- Zechariah 14:9. What's the meaning of this verse? It means mankind will truly understand God’s name (and thereby glorify Him) when men no longer live separately, but rather start seeing one another as “ONE”; when my fellow human being’s pain becomes my own pain; when his joy becomes my joy; when his poverty becomes my poverty, when his sin becomes my own sin; when I can no longer hurt him, knowing that in so doing I’m actually hurting myself. This is allegorically portrayed in the passage that goes on to say: «The wolf will live with the lamb; the leopard lie down with the kid; calf, young lion and fattened lamb together, with a little child to lead them. Cow and bear will feed together, their young will lie down together, and the lion will eat straw like the ox. An infant will play on a cobra’s hole, a toddler put his hand in a viper’s nest. They will not hurt or destroy anywhere on my holy mountain, for the earth will be as full of the knowledge of Adonai as water covering the sea»- Isaiah 11:6-9
The former passage speaks of a coming era when all mankind will have a perfect knowledge of the Lord. How will this knowledge manifest itself? By mankind living as ONE (without hurting one another!)- In other words, those who are predators by nature (The rich employers, the military establishment, the physically strong, the wealthy bankers, the shrewd politicians, the media spin doctors, the religious establishment, etc) will no longer hurt those who are their natural prey (the weak, the unemployed, the ethnic minorities, the ignorant, the confused, the children, the elderly, etc). But the Scripture says there’s nothing new under the Sun! So, if the former is to become true, there must already be an example of it somewhere in the Scriptures. This example was prophet Daniel (the peace of יהוה be with him) who had a perfect knowledge of God, and from whom “no secret was hidden” (Daniel 4:6). Although Daniel was a perfectly righteous man, beloved by God, and worthy of have miracles wrought for him, when he prayed on behalf of his fellow Israelis, he prayed as ONE: he made their sins his own sins; their suffering his own suffering; and their hope for deliverance his own hope for deliverance: «I prayed to Adonai my God and made this confession: “Please, Adonai, great and fearsome God, who keeps his covenant and extends grace to those who love him and observe his mitzvot! WE have sinned, done wrong, acted wickedly, rebelled and turned away from your mitzvot and rulings. WE have not listened to your servants the prophets, who spoke in your name to our kings, our leaders, our ancestors and to all the people of the land. “To you, Adonai, belongs righteousness; but TO US today belongs shame - TO US, the men of Y’hudah, the inhabitants of Yerushalayim and all Isra’el, including those nearby and those far away, throughout all the countries where you have driven them; because they broke faith with you. Yes, Adonai, shame falls ON US, our kings, our leaders and our ancestors; because WE sinned against you»-Daniel 9:4-8.




«La Verdad seguiria siendo Verdad, aun si nadie la creyese. Y La Mentira seguiria siendo Mentira, aun si todos la creyesen. El Judaismo Universal (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham) es La Verdad Divina revelada por Dios en Su Torah (la Escritura Hebrea); Y esto seguira siendo Verdad hasta el final de los siglos, sin importar cuantos lo crean»




El orgulloso pretende ensalzarse a si mismo por encima del Creador

“¿A quien abomina Dios? Al hombre Altivo (orgulloso) de corazón, como esta escrito: “Abominación es a Yah el Señor todo altivo de corazón; Ciertamente no quedará impune” - (Prov. 16:5). ¿Quien es Altivo de corazón? Pues el hombre que levanta contiendas; aquel que es inflexible, y rehúsa aceptar que alguien fuera de el tenga una manera mas sabia, digna, o ennoblecedora de hacer las cosas. Como esta escrito: “El altivo de ánimo suscita contiendas...” (Prov.28:25). Nadie fue mayor profeta que Moisés; pero, como era humilde, Moisés no tuvo reparos en aceptar ser corregido por Jetro (un gentil), quien le enseño una forma mas sabia de juzgar a los Israelitas (Éxodo 17:18-24). Es que, nadie fuera del Creador, tiene derecho alguno a reclamar que su palabra es absoluta e inmutable. Y, aun si un hombre reclamase que su palabra es la palabra misma de Dios, no podría reclamar inmutabilidad absoluta; pues el Creador revoco su propia palabra, cuando luego de informar a Ezequías que no se levantaría de su lecho de enfermedad, mas tarde le dijo que añadiría 15 años mas a su vida” «En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Yah dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás. Entonces él volvió su rostro a la pared, y oró a Yah y dijo: Te ruego, oh Yah, te ruego que hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró Ezequías con gran lloro. Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del patio, vino palabra de Yah a Isaías, diciendo: Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Yah, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Yah. Y añadiré a tus días quince años...» (2da Reyes 20:1-6).
Así, lo único inmutable ante Dios, es que El Creador escucha atentamente el clamor del penitente: del hombre que, sin importar la tradición religiosa que hasta el presente ha seguido, busca a Dios con un corazón sumiso, sincero, y quebrantado.




«Cuidado con cualquier organizacion de caracter politico, religioso, o aun cientifico, que prohiba cuestionar la moralidad de su ideologia (Esta es la definicion de lo que significa ser una secta). Quien se somete ciegamente a alguna de estas organizaciones, corre el peligro de cometer "suicidio intelectual". Y, el "suicidio intelectual", es siempre la triste antesala al suicidio físico»



Matar Dragones, y Estrellar Hijos contra la piedra

"Juzgaré a Bel en Babilonia, y sacaré de su boca lo que se ha tragado..." (Jer. 51:44). Nabucodonosor tenía un gran dragón, que tragaba todo lo que se le arrojaba. [Nabucodonosor dijo a Daniel, ¡Que grande es su poder, que traga todo lo que se le arroja!] "Dame permiso", contestó Daniel, "Y yo extinguiré su fuerza". ¿Que hizo Daniel? Tomo paja, y escondió en ella clavos. Entonces, arrojó la paja al dragón [el cual procedió a tragarla], lacerando así sus intestinos. ¡Que sabio era Daniel! ¡Que dichoso el hombre tenido por digno de ser el instrumento por medio del cual efectua Dios su justo juicio! Pero, ¿tipificaba algo aquel gran dragón? Si. En efecto, tipificaba a Nabucodonosor [Babilonia], como esta escrito: " "Me devoró, me desmenuzó Nabucodonosor, rey de Babilonia, y me dejó como vaso vacío; me tragó como dragón, llenó su vientre de mis delicadezas..."- Jer. 51:44. ¿Y que tipificaban los clavos? Pues la destrucción que, con su inmadura (dura y obstinada) conducta, traerían sobre Babilonia aquellos líderes que, al igual que Jeremías, estaban aún en la flor de su juventud. Como esta escrito: «Y yo (Jeremías) dije, "¡Ah! ¡Ah Adonai Yah! He aquí no se hablar, porque soy niño"»- Jer. 1:6.
La destrución de Babilonia que causaría la infantil conducta de sus hijos (principes), estaba profetizada en el Salmo que concluye diciendo: "Hija de Babilonia, la desolada, bienaventurado el que te diere el pago de lo que tú nos hiciste. Dichoso el que tomare y estrellare tus hijos contra la peña" - Salmo 137:8-9. ¿Por qué se prefigura a Babilonia como una mujer desolada? Y, ¿Cuando se siente una mujer desolada? Pues cuando ha perdido a sus hijos, a su esposo, y a sus jóvenes; como está escrito, "queden sus mujeres sin hijos, y viudas, y sus maridos sean puestos a muerte, y sus jóvenes heridos a espada" (Jer. 18:21).
Pero, ¿no dice la Escritura, "Mía es la venganza y la retribución" (Deut. 32:35)? ¿Por que llama el Salmo "bienaventurado" a aquel que tome venganza contra Babilonia? La realidad es que, el hombre común, carece de suficiente mérito como para ser digno de ejecutar el justo juicio (venganza) del Señor. Asi, seria el mismo Creador quien escogería a un hombre "bienaventurado" (justo y santo) para que "estrellase contra la piedra" los hijos (principes) de Babilonia. Este hombre santo y justo, no fue otro sino el profeta Daniel. ¿Y quienes eran los hijos de Babilonia que serían estrellados contra la piedra? Pues los mil principes que, de modo obstinado e irreverente, profanaron los vasos sagrados [de la Casa de Dios], utilizandolos para celebrar su propio bacanal. ¿Y la piedra contra la cual serían estrellados? Pues la pared del palacio real, sobre la cual se escribiría el decreto Divino de muerte y destruccion contra el cual se estrellarian tanto el rey como sus principes; Como esta escrito:
"El Rey Belsasar (note como el nombre de este rey comienza con el mismo nombre que tenia el dragon de Nabucodonosor- "Bel") hizo un gran banquete a mil de sus príncipes, y en presencia de los mil bebía vino. Belsasar, con el gusto del vino, mandó que trajesen los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor su padre había traído del Templo de Jerusalén, para que bebiesen en ellos el Rey y sus grandes, sus mujeres, y sus concubinas... Bebieron vino, y alabaron a los dioses de oro, y de plata... En aquella misma hora aparecieron los dedos de una mano de hombre, que escribía... sobre lo encalado de la pared... Entonces Daniel fue traído ante el rey... [Y dijo] "cuando se ensoberbeció el corazón [de tu padre Nabucodonosor], y su espíritu se endureció en su orgullo, fue depuesto del trono de su reino, y despojado de su gloria... Y tu... no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto, sino que contra el Señor del Cielo te has ensoberbecido... además de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro... y al Dios en cuya mano esta tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste... [por tanto] Contó Dios tu reino, y le ha puesto fin... pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto...Tu reino ha sido roto, y dado, y dado a los Medos y los Persas... [Entonces, en] La misma noche, fue muerto Belsasar, rey de los Caldeos [así como todos sus príncipes]"- Daniel Capitulo 5.




La Filosofía del Judaísmo Universal

Afirmamos como ciertas, las siguientes verdades éticas y morales:

  • El propósito de nuestra existencia, es alejarnos del mal, y escoger hacer el Bien
  • Es mejor hacer un mal, con un buen propósito; que hacer el bien, con un mal propósito
  • Es mejor ser "cola de león", que "cabeza de ratón"
  • No podemos adorar a Yah, y adorar también a los hombres
  • El hombre sabio, siempre busca el balance
  • Confía en el hombre que busca la verdad; pero desconfía del hombre que se ufana arrogantemente de haberla encontrado
  • La verdad es la verdad, sin importar donde este, quien la diga, o cuando se haya dicho
  • Yah (El Creador) quiere nuestra sinceridad, no nuestra adulación
  • El hombre sabio, sigue a Yah; pero, el ingenuo, sigue a los Hombres
  • ¡Ay del hombre que no tiene preguntas!
  • Ser bondadoso, es mas importante que tener la razón
  • Religión, es para el que teme ir al infierno; Espiritualidad, es para quien ya ha estado allí
  • Si hacemos el bien, con “la verdad” que tenemos a la mano, no importa si lo que tenemos a la mano es o no “La Verdad”
  • El mensaje de la Torah, del Evangelio, del Korán, y de toda Escritura realmente inspirada, no puede ser otro que el amor al prójimo
  • El orgullo acarrea maldición; pero la humildad, trae bendición
  • Mi perspectiva del Creador, no sera sino un reflejo de mi mismo
  • Los Juicios y Las Leyes de Yah (no de los hombres) son justos e imparciales
  • El amor al prójimo (A Dios, a mis semejantes, y a mi mismo) es la verdadera religión
  • El hombre es un árbol, que planto Dios en el Jardín de este mundo, a fin de que diese buenos frutos
  • Dios esta doquiera que le busquemos de corazon
  • Nuestra perspectiva de Dios, tiene que ser el producto de nuestra propia jornada espiritual
  • El camino a la tierra prometida, pasa por el salado mar que son las lágrimas de sincero arrepentimiento
  • Nos acercamos a Dios, por medio de una constante rampa, no por medio de un repentino escalón
  • Si hago el bien, seré recompensado; pero, si hago el mal, no puedo esperar recompensa alguna
  • Dios quiere que "veamos" con nuestros propios ojos, no con los ojos ajenos
  • Hay que reconocer la verdad, aun si va en contra de nosotros
  • Nuestra responsabilidad, es reparar nuestro mundo interior; esto hara que, el mundo exterior, se repare solo
  • La Palabra de Yah fue dada para servir de lampara que alumbra, no de tinieblas que atemorizan
  • Tenemos libertad para elegir entre el bien y el mal; pero no tenemos libertad de evadir las consecuencias de nuestra elección
  • El merito no esta en que sigamos la misma teología; esta en que hagamos bien al prójimo, a pesar de nuestras distintas teologías




Salvation doesn’t come from “a Jew”, but rather from “the Jews” (the Hebrew religion)

According to the Christian Bible, Jesus (peace be upon him) claimed that he was sent only to the lost sheep of the house of Israel (the Jews). As it is written: “I AM NOT SENT BUT UNTO THE LOST SHEEP OF THE HOUSE OF ISRAEL”- Matthew 15:24; and also in another place, “GO NOT INTO THE WAY OF THE GENTILES, and into any city of the Samaritans enter ye not: BUT GO RATHER TO THE LOST SHEEP OF THE HOUSE OF ISRAEL” - Matthew 10:5-6.
Why wouldn’t Jesus let the gentiles hear his message? Why didn’t he personally write his theological interpretations? Simply because he knew that, being uncapable of understanding them, the gentiles would twist them, and end up using them as a weapon against God’s people (the Jews). How do we know this? We know it because Jesus is quoted saying the following words to a Samaritan woman (prototype of the gentile person who, while claiming to serve the God of the Jews, and to follow Israel’s true religion, is in fact a bitter enemy of Jewish people): «You [gentiles] worship what you don’t know, while WE [JEWS] WORSHIP WHAT WE DO KNOW, FOR GOD’S SALVATION IS COMING THROUGH THE JEWS» (John 4:22). What do the Jews worship? What do Jews believe that enable them to become the source of Salvation for the rest of the world? It’s the belief that we ought to fear God, obeying His [Ten] commandments, for a day of judgement is coming, where our good works will be rewarded, and our bad works will be punished. As it is written: «FEAR GOD, AND KEEP HIS [TEN] COMMANDMENTS: for this is the whole duty of man [THERE’S NOTHING ELSE!]. FOR GOD SHALL BRING EVERY WORK INTO JUDGMENT, with every secret thing, whether it be good, or whether it be evil» (Ecclesiastes 12:3).
Notice that the former verse makes no mention of Messiah, nor of an original sin. Why? Because God’s will for His people isn’t that they believe they’ve inherited an original sin, nor that this [supposed] original sin can only be atoned by the bllod of a Messiah named Jesus (peace be upon him). God’s will for His people, is for them to do Good, and to depart from evil. As it is written: “WALK AWAY FROM EVIL. DO GOOD SO YOU, TOO, WILL ENJOY NEVER-ENDING LIFE” (Psalm 37:27, the Voice Bible version).
God only wants us to treat one another with Justice, to have mercy of one another, and to renounce to any pride. As it is written: “He has showed you, O man, what is good. And WHAT DOES THE LORD REQUIRE OF YOU BUT TO DO JUSTLY, AND TO LOVE KINDNESS AND MERCY, AND TO HUMBLE YOURSELF AND WALK HUMBLY WITH YOUR GOD?” (Micah 6:8, Amplified Bible). Thus, the prophet has taught us that, doing good, and loving our felow human being (made in God’s image), is the way our Creator wants us to show our love for Him! (thereby hinting that God is perfect and complete, and doesn’t really need anything from His creatures).
But, what if we sin, breaking one of the commandment? How can we achieve atonement? By sincere repentance and confession of our sin! As it is written: “IF MY PEOPLE, WHO ARE CALLED BY MY NAME, SHALL HUMBLE THEMSELVES, pray, seek, crave, and require of necessity My face AND TURN FROM THEIR WICKED WAYS, THEN WILL I HEAR FROM HEAVEN, FORGIVE THEIR SIN, and heal their land” (2 Chronicles 7:14, Amplified Bible). And also in another place: “Whoever tries to hide his sins will not succeed, but THE ONE WHO CONFESSES HIS SINS AND LEAVES THEM BEHIND WILL FIND MERCY (RECEIVE FORGIVENESS)” (Proverbs 28:13, the Voice).
How do we know we are really following Gods’ truth? We know it by the peace it brings upon our souls. You see, God’s truth must be simple, as well as self evident. Why? Because the God of the Jews is a righteous and merciful God; and not a religious terrorist who enjoys playing with His creatures a cruel game of “hide and seek. Just as it is self evident that if we sow a seed of corn (instead of one of lemons), we can safely expect to harvest corn (and not lemons), it is likewise evident that, if we sow good (and not evil), we can safely rest [in peace], expecting to harvest good (and not evil).
Therefore, sowing the good our Lord personally prescribed upon the two stone tablets (the Law of the Ten commandments), will let us harvest peace, blessings, and life everlasting. Believing otherwise would be plain madness; a wickedness that will only bring anxiety, confusion, and depression. As it is written: “THERE IS NO PEACE, SAYS MY GOD, FOR THE WICKED” (Isaiah 57:21). And also: “THERE IS NO JUSTICE IN THEIR GOINGS: THEY HAVE MADE THEM CROOKED PATHS; WHOSOEVER GOETH THEREIN DOTH NOT KNOW PEACE” (Isaiah 59:8, American Standard Version Bible). And it is written in another place: “But it shall come to pass, if thou wilt not hearken unto the voice of the Lord thy God, to observe to do all His commandments... that all these curses shall come upon thee, and overtake thee... The Lord shall smite thee with madness, and blindness, and astonishment of heart” (Deut. 28:15&28).
But, as for those who obey God’s Law, keeping His ten commandments, peace is their reward. As it is written: “GREAT PEACE HAVE THEY THAT LOVE THY LAW; And they have no occasion of stumbling.” (Psalm 119:165). And also: “THE STATUTES OF THE LORD ARE RIGHT, REJOICING THE HEART: the commandment of the Lord is pure, enlightening the eyes” (Psalm 19:8). In short, those who obey the ten commandments can rest assured in the peace of knowing that, in the end, they’ll experience the blessing promised by God to those who fear Him (not daring to disobey Him). As it is written: “IF THOU SHALT HEARKEN diligently UNTO THE VOICE OF THE LORD THY GOD, TO OBSERVE AND TO DO ALL HIS COMMANDMENTS... ALL THESE BLESSINGS SHALL COME ON THEE, and overtake thee... AND ALL PEOPLE OF THE EARTH shall see that thou art called by the name of the Lord; and they SHALL BE AFRAID OF THEE... AND THE LORD SHALL MAKE THEE THE HEAD, AND NOT THE TAIL; AND THOU SHALT BE ABOVE ONLY, and thou shalt not be beneath; if that thou hearken unto the commandments of the Lord thy God” (Deut. 28:1,2,&13).




The Falsehood of “Sins can only be atoned by a blood sacrifice (offering)”

"And God saw their works, that THEY TURNED FROM THEIR EVIL WAY; AND GOD REPENTED OF THE EVIL, THAT HE HAD SAID THAT HE WOULD DO UNTO THEM; and he did it not”- Jonah 3:10. God forgave the sins of the people from Niniveh. What blood sacrifice did they offer??? Wasn't it only sincere repentance?

God’s judgement hanged upon king Nebuchadnezzar. What was Daniel’s advice to him? To offer a blood sacrifice? Or to show his sincere repentance by doing good to his fellow human beings?: “Wherefore, O king, let my counsel be acceptable unto thee, and BREAK OFF THY SINS BY RIGHTEOUSNESS, AND THINE INIQUITIES BY SHEWING MERCY TO THE POOR”- Daniel 4:27.

When king Solomon finished building Jerusalem’s Temple, he prayed to God, and God gave His approval to his prayer. Why did Salomon felt compelled to pray? Because he foresaw by the Holy Spirit that the Temple would one day be destroyed, and Israel would have to procure atonement without any blood (or wheat) sacrifice. So Salomon prayed that God would accept Israel’s sincere repentance in lieu of the Temple (blood and wheat) sacrifices: «IF THEY SIN AGAINST THEE, (for there is no man that sinneth not,) and thou be angry with them, and deliver them to the enemy, SO THAT THEY CARRY THEM AWAY CAPTIVES unto the land of the enemy, far or near; YET IF THEY shall bethink themselves in the land whither they were carried captives, and REPENT, AND MAKE SUPPLICATION UNTO THEE in the land of them that carried them captives, SAYING, WE HAVE SINNED, AND HAVE DONE PERVERSELY, WE HAVE COMMITTED WICKEDNESS; AND SO RETURN UNTO THEE WITH ALL THEIR HEART, AND WITH ALL THEIR SOUL, in the land of their enemies, which led them away captive, AND PRAY UNTO thee toward their land, which thou gavest unto their fathers, THE CITY WHICH THOU HAST CHOSEN, AND THE HOUSE WHICH I HAVE BUILT for thy name: THEN HEAR THOU THEIR PRAYER AND their supplication in heaven thy dwelling place, and maintain their cause, And FORGIVE THY PEOPLE THAT HAVE SINNED AGAINST THEE, AND ALL THEIR TRANSGRESSIONS WHEREIN THEY HAVE TRANSGRESSED AGAINST THEE...»- 1 Kings 8:46-50

Centuries later, Israel was taken captive, and spent 70 years exiled in Babylon, where they had neither temple nor the freedom to offer any blood sacrifices. Was prophet Daniel (and his generation) lost because he couldn’t offer blood to atone for his sins?? Or was he saved from destruction because he believed God had promised to show His favor to those who would turn in repentance toward Jerusalem, making confession of their sins?: «Now when Daniel knew that the writing was signed, HE WENT INTO HIS HOUSE; AND HIS WINDOWS BEING OPEN IN HIS CHAMBER TOWARD JERUSALEM, HE KNEELED UPON HIS KNEES THREE TIMES A DAY, AND PRAYED, and gave thanks before his God, as he did aforetime... AND I (DANIEL) SET MY FACE UNTO THE LORD GOD, to seek by prayer and supplications, with fasting, and sackcloth, and ashes: AND I PRAYED UNTO THE LORD MY GOD, AND MADE MY CONFESSION, AND SAID, O Lord, the great and dreadful God, keeping the covenant and mercy to them that love him, and to them that keep his commandments; WE HAVE SINNED, AND HAVE COMMITTED INIQUITY, AND HAVE DONE WICKEDLY, AND HAVE REBELLED, EVEN BY DEPARTING FROM THY PRECEPTS AND FROM THY JUDGMENTS» Daniel 6:10 and 9:3-5.

And what happened right after Daniel prayed for God’s favor? He received what he asked for!!-- «the man Gabriel, whom I had seen in the vision at the beginning, being caused to fly swiftly, touched me about the time of the evening oblation» (Daniel 9:21)




The error of claiming that “there’s no righteous man, as no man can perfectly keep the Law”

Who does the Torah (Hebrew Bible) says is considered righteous before God? Only the man who can perfectly keep the Law? Or, is God’s definition of righteousness, slightly different from that of our dear Christian brothers? Let’s see what the Hebrew Bible has to say about it:

1) “I have been young, and now am old; yet have I NOT SEEN THE RIGHTEOUS FORSAKEN, nor his seed begging bread”- Psalm 37:25.
Are there lies in the Hebrew Bible? Was David lying when he claimed he had seen many righteous men, but none forsaken?

2) “The wicked borroweth, and payeth not again: but THE RIGHTEOUS SHEWETH MERCY, AND GIVETH”- Spalm 37:21.
Do you pay your debts? Do you show mercy, and give unto those in need, even though you don’t owe them anything? Then God considers you a righteous man!

3) “For A JUST MAN FALLETH SEVEN TIMES, AND RISETH UP AGAIN: but the wicked shall fall into mischief”- Prov. 24:16.
A just [man] may fall [into sin], seven times [meaning every day of the week]; yet, if he rises up again (repents), he’ll still be called [by God] a just man.

4) “THE LORD REWARDED ME ACCORDING TO MY RIGHTEOUSNESS: according to the cleanness of my hands hath he recompensed me. For I have kept the ways of the Lord, and have not wickedly departed from my God. FOR ALL HIS JUDGMENTS WERE BEFORE ME: AND AS FOR HIS STATUTES, I DID NOT DEPART FROM THEM. I was also upright before him, and have kept myself from mine iniquity. THEREFORE THE LORD HATH RECOMPENSED ME according to my righteousness; ACCORDING TO MY CLEANNESS IN HIS EYE SIGHT”- 2 Samuel 22”21-25.
Do you strive to do good, and never depart from God’s [ten] commandments? Then God sees you as a righteous man! But, what’s the precise meaning of “doing good”? Is it to believe that “Salvation is by faith” [without the need to obey God’s commandments]? Is it to believe that Jesus (peace be upon him) is the Messiah? Is it to believe in a blood atonement? What does the Creator us to do? The answer is that God (blessed be He) only wants us to deal justly with our fellow human beings, to have mercy of the poor, and to renounce to pride and arrogance, as it is written: “He hath shewed thee, O man, what is good; and WHAT DOTH THE LORD REQUIRE OF THEE, BUT TO DO JUSTLY, AND TO LOVE MERCY, AND TO WALK HUMBLY WITH THY GOD? (Micah 6:8).

Thus, if a man repents of his sins, he will be forgiven. And, if he commits himself to deal justly with his fellow human being, to have mercy, and to embrace a humble lifestyle, his righteousness will go before him, and the Lord will make His glory shine upon him, as it is written:

“Is it not to DEAL THY BREAD TO THE HUNGRY, and that thou BRING THE POOR THAT ARE CAST OUT TO THY HOUSE? WHEN THOU SEEST THE NAKED, THAT THOU COVER HIM; AND THAT THOU HIDE NOT THYSELF FROM THINE OWN FLESH? THEN shall thy light break forth as the morning, and thine health shall spring forth speedily: and THY RIGHTEOUSNESS SHALL GO BEFORE THEE; THE GLORY OF THE LORD SHALL BE THY REWARD. Then shalt thou call, and the Lord shall answer; thou shalt cry, and he shall say, Here I am. IF THOU TAKE AWAY FROM THE MIDST OF THEE THE YOKE, THE PUTTING FORTH OF THE FINGER, AND SPEAKING VANITY; AND IF THOU DRAW OUT THY SOUL TO THE HUNGRY, AND SATISFY THE AFFLICTED SOUL; THEN SHALL THY LIGHT RISE IN OBSCURITY, AND THY DARKNESS BE AS THE NOON DAY: AND THE LORD SHALL GUIDE THEE CONTINUALLY, AND SATISFY THY SOUL in drought, and make fat thy bones: and thou shalt be like a watered garden, and like a spring of water, whose waters fail not” - Isaiah 58:7-14.




Why can’t the Hebrews believe what the New Testament has to say about God (blessed be He), about Jesus (peace be upon him), and about Salvation?

Hebrews can’t believe the N.T. because, in order for the N.T. to be the inspired word of God, it must perfectly agree with was already proven to be the “Real” Word of God (the Hebrew Scriptures). Thus, if we are able to prove that the N.T. openly contradicts the Hebrew Scriptures, we would have thereby proven that the N.T. isn’t the inspired word of God. Does the N.T. openly contradicts the Hebrew Scriptures? Of course! And the proof? The apostle Paul (p.b.u.h.), who teaches that he who gets circumcised cannot be “saved”, as he has fallen from “the grace”: «Behold, I Paul say unto you, that if ye be circumcised, Christ shall profit you nothing. For I testify again to every man that is circumcised, that he is a debtor to do the whole Law. Christ is become of no effect unto you, whosoever of you are justified by the Law; ye are fallen from grace» (Galatians 5:2-4).
So, according to the New Testament, he who gets circumcised won’t enter into the Heavenly Jerusalem (the Kingdom of God). But this is false, as God’s Word clearly states that it is the opposite. In other words, it’s the uncircumcised who will not enter the Heavenly Jerusalem. As it is written: «Put on your garments of splendor, OH JERUSALEM, THE HOLY CITY. (in the world to come) THE UNCIRCUMCISED and defiled WILL NOT ENTER YOU AGAIN» - Isaiah 52:1. Is there an even stronger contradiction? You bet! Paul claims Salvation is by faith, and not by the works of the Law: «Knowing that A MAN IS NOT JUSTIFIED BY THE WORKS OF THE LAW, BUT BY THE FAITH OF JESUS CHRIST, even we have believed in Jesus Christ, that we might be justified by the faith of Christ, and not by the works of the Law: FOR BY THE WORKS OF THE LAW SHALL NO FLESH BE JUSTIFIED» - (Galatians 2:16).
Is the latter statement in agreement with the Hebrew Scripture? Or does it openly denies it? Does the Word of God states that no man can be justified by doing what the Law commands? Let’s see what God Himself says about it: «Thus they provoked him to anger with their inventions: and the plague brake in upon them. Then stood up PHINEHAS, and EXECUTED JUDGMENT (DEATH PENALTY FOR THE FORNICATOR): and so the plague was stayed. AND THAT [WORK OF THE LAW] WAS COUNTED UNTO HIM FOR RIGHTEOUSNESS UNTO ALL GENERATIONS FOR EVERMORE» (Psalm 106:29-312).
Was Phinehas justified by faith in Jesus, or by obeying what the Law commanded him to do [executing fornicators]? It was indeed for following the Law.
Thus, if it was ever true that Avraham was “justified by faith”, the fact that [400 years later] Phinehas was justified “by works”, can only mean that “justification by faith” had been permanently replaced by “justification by works (obedience to the Law)”.
In conclusion, the N.T. openly denies paramount teachings from the Word of God (the Hebrew Scripture), and can’t therefore be considered Divinely inspired [nor used as an unfailing guide of faith and conduct]. What then should the believer’s source of spiritual guidance be? The Torah! And who is to be his spiritual guide and teacher? Moses, of course!




What's wrong with asking: "Does the Creator exists?"

For Hebrew people, God's existance is out of questioning, and any phylosophical argument trying to deny God's reality goes down the drain, when faced with the no-nonsense approach used by ancient Israelites. When faced with circunstances that tended to tempt them to question God's existence, they would confront these circunstances with the undeniable facts of what [for them] was recent national history: "If there’s no God, who brought us out of Egyptian bondage?" (Judges 6:13). In other words, Hebrews wouldn't let their transient doubts and feelings make them depart from their rock solid foundation: God's public revelation to the whole nation of Israel.
But not everybody shares this same trust for Israel’s National History. How can the non-Jew cope with the constant questioning of the atheist, who claims that God doesn't exist? Well, one way to cope with it, might be the following: If existence is defined as being under the constrains of time/space, we would have to ask ourselves the following question: How can the God who is presumed to have created time/space be within the constrains of the same time/space He himself created? Wasn't He "outside" time/space to begin with?
In fact, expecting the Creator to exist within time/space (His own creation) would be like expecting the desk clock manufacturer to exist within the desk clock he has just manufactured (total nonsense, for any sane person). Thus, if we start our line of reasoning with the assumption that everything there is in our universe (including time/space) is the product of an external Creator, then our logic forces us to conclude that this Creator must be "outside" time/space [and thus be "non existing", at least from our time/space frame of reference].
Therefore, asking if God exist (within our time/space realm), is like asking if a stone is either wise, or stupid; the question simply doesn't apply to the stone, as it doesn't have a brain to use in either a wise or a stupid fashion.
The same logic applies to the person who asks: Who created the Creator? You see, "cause, and effect", "action, and reaction", and "Creator, and creation", are time/space constrains. Those, like ourselves, who are constrained by time/space, are unavoidably subject to these limitations, but they might not apply (or even "exist") for anything liying "outside time/space". In fact, for all that we know, "cause and effect", "action, and reaction", "Creator, and creation" constrains might be reversed in such realm! In practical terms, this means that the God we have assumed to be “outside time/space constrains”, might be the only creation (effect) that didn't need a Creator (cause). Or it could also means that God is the "effect" (creation) that gave rise to it's cause (Creator). The latter means that, being outside the constrains of time/space [and therefore not subject to the “cause and effect” effect], the Creator could have created Himself!
Therefore, if there’s indeed a Creator of all things, asking who created the Creator is a redundant question; sort of like asking how much time elapsed before the beginning of time.
Most atheist will answer to the foregoing line of resoning by saying that we have assumed there is a Creator, when there's no evidence to believe so. What's the problem with this reply? The problem is that "Absence of evidence, is not evidence of Absence". In other words, had Plato proposed (2,500 years ago) that time could be dilated, the scientific community of his day would have also argued that there was no evidence to believe so. The simple truth was that their understanding of the Universe wasn't broad enough to detect the existence of such evidence. It would take them thousands of years to develop the required science, and sensors.
Same happens in our own day with concepts like God, and even the human soul. Scientists might argue that there's no proof for their existence; But it may also be that they simply don't know enough about our Universe, nor have yet developed the science and sensors required to detect the existence of such evidence. But, how will our scientist ever develop the required science, if they aren't humble enough to acknowledge the limited knowledge they have of the Universe? Woe is him who has no questions! [pretending to have all the answers], He is the most ignorant of all men, as he closes himself to the possibility of adding to his knowledge.





What we nowadays call “atheism”, is in fact a very old idea; one that has tried to conquer humanity’s mind since the beginning of time. The Sodomites, Esav, Pharaoh, Korah, and Nabuchednazzer are just a few examples of practical atheists: people who refused to submit to any Supreme Being, other than themselves.
Up until 2,000 years ago, Jews used to refer to Atheists with the Greek word "Apicoros" (Epicureans). In our present time, modern atheists clothe their ideology with a halo of scientific respectability, as if scientific respectability is a sort of magic wand, capable of erasing Israel’s national history; it’s liberation from Egypt, it’s miraculous wandering in the wilderness, the conquest of the promised land, it’s survival after a 2000 years old exile, etc. Modern atheists propose that Israeli historians are a bunch of liars: that there was no Moses, no Exodus, no Holy Ark, no manna, no stone tablets, no Aaron staff. They affirm that the Jewish feast of Pesach is a dirty lie, as there was no death of Egiptian firstborns.
Modern atheist wants us to believe that there is no Creator, and that our present reality (all of it!) is the result of the mindless and random process of evolution; an evolution that is solely driven by the survival of the fittest. What’s the problem with this argument? The problem is that it’s self defeating. In other words, If evolution is true, then "reason" is just a figment of our imagination: a clever illusion deviced by the evolutionary process, in order to assist un to adapt and survive our hostile environment. Why? Because, having no intrinsic intelligence within itself, evolution's primary goal cannot be to give us "reason" (nor for that sake any tool that will reliably enable us to ascertain "the Truth", or even "the Reality" of our environment (our universe); It's all about survival !!
In other words, evolution has no "reason" to give us any "reason"; no reason to let us accurately understand "the truth" of our existance; what evolution aims at, is forcing us to interpret our surroundings in a way we can cope with; a way fosters our survival [regardless of the "truthfulness", or the "accuracy" of our interpretation]. Thus, in a rather ironic fashion, evolution gives us no "reason" to blindly believe in "reason". In fact, maybe the reason why many pretend to use of their alleged reason to justify their atheism, is that it's evolution's way of helping them survive their perceived hostile environment; It is evolution's way of helping the homosexual [or the morally weak personality] to adpaty and survive what he perceives as a threatening religious environment.
So, if the evolutionary "mirage" of "reasoned Atheism" is evolutions way to let atheists survive their hostile environment, they shouldn't feel ashamed to acknowledge it. It's sort of like like the story of the American soldier who, while serving at Vietnam, fell in love with a Vietnamese girl. Sadly, the girl was so poor, that she couldn't even afford to buy deodorant. What did the soldier do? He stopped using deodorant himself. After a while, he got so used to his hostile environment (both his girlfriend's as well as his own bad odor), that he no longer sensed it-- of course, the lack of stench was only a fancy illusion, with no connection to reality, but with lot's of survival value (they ended up having a baby!).




Ateismo


«El mayor de todos los engaños, es engañarse a uno mismo. Después que llegamos a tal grado de auto-degeneracion, todos los otros pecados (difamacion, fraude, robo, asesinato, adulterio, homosexualidad, deshonra a los padres, injusticia, crueldad, soberbia, etc), son fáciles de racionalizar»



The Western atheist movement is, for the most part, just a shameless excuse to justify Western adiction to stolen money, illicit sex, and non deserving recognition (power). And what’s God answer to this ideological scam? A religious ideology which abhors usury, homosexuality, and man made laws. Which religion is that?- Islam!! That’s why, in spite of it’s theological flaws, Islamic religion cannot be curtailed, as it is God’s way of keeping checks on Western culture degeneracy.



¿Necesita la sociedad a los ateos y los homosexuales?

¿Necesita una sociedad tener ateos? ¿Que contribuciones practicas hacen tanto ateos como homosexuales a la comunidad? ¿Cuantos ateos encuentra usted en los funerales, tratando de dar consuelo a los familiares del difunto? ¿Cuantos se preocupan por visitar enfermos en los hospitales, o presos en las cárceles? ¿Cuanto tiempo y dinero invierten en sanatorios, hospicios, asilos de ancianos, e instituciones benéficas? ¿Que ayuda significativa proveen para su país los ateos y los homosexuales, a fin de mitigar el problema de la pobreza, de los deambulantes, de la adicción a las drogas, y de la prostitución? ¿Son en realidad los ateos y los homosexuales una minoria oprimida, consistente de gente anciana, debil, enferma, sin energia, sin inteligencia, y sin recursos economicos? ¿O son en su mayoria una elite privilegiada, que cuenta tanto con poder politico como economico? ¿Cuantos homosexuales y ateos ve usted vestidos de harapos, pidiendo limosna bajo las luces de transito? En resumen, ¿Es la ayuda que brindan homosexuales y ateos a la sociedad, proporcional al tiempo y atención que gratuitamente reciben tanto del gobierno, como de los medios de informacion masiva? ¿Vale la pena esta visibilidad? ¿O estaría mejor invertida en grupos que hiciesen una diferencia practica y tangible en los sectores realmente desfavorecidos de la comunidad?





Judaism and God's intimate nature

Human beings harbor this persistent belief in a quite common but imaginary concept: we believe in something called “nothingness”. We firmly hold to the mistaken idea that there must be a place in the Universe were there is absolutely nothing. In fact, we are so convinced of the truthfulness of this principle, that we often find ourselves using words like “things don’t come out of nothing!”. Problem with this is that we have never observed that “nothingness”. In fact, no matter where in the Universe we point our telescope, we will always detect “something” (even if only time/space and background radiation). Truth is that the only way to observe nothingness (a tear in the fabric of time/space were there is absolutely nothing) is by watching a Star Trek episode, as in real life absolute nothingness has never been observed. And this is precisely the meeting point between Jewish science, and Jewish Religion. You see, those of us who follow Ethical Judaism, believe that יהוה (Adonai), the God of Avraham, Moshe, Jesus, Muhammad, and all the prophets, is the Source and Creator of everything. This means we believe there is nothing He didn’t create. Thus, our faith states that Adonai “was” before anything else existed: before the laws of physics, before there was time, space, energy, matter, emotions, ideas, dimensions, even existence! But that “lack of existence” (or “nothingness”) that preceded the existence of Everything wasn’t the “nothingness” we’ve been trained to believe; it wasn’t an absolute vacuum, without any capability to create something else. That “nothingness” that preceded “everything” is really “Something”; a thing that exceeds time, space, matter, energy, dimensions, ideas, emotions, and even what we consider existence; something with the capability to create Everything. That “Something” is יהוה (Blessed be He!) the Creator, who contains all things within Himself.
This is similar to what happened with the idea of “Time”. For thousands of years, people convinced themselves that “Time” had no substance of it’s own; that it was a figment of our imagination; a clever invention aimed at providing a logical frame of reference to help us explain the observable sequence of events (cause and effect / action and reaction). Most people didn’t consider the possibility that time had an existence of it’s own, until a Spanish Jew named Maimonides suggested this idea in the 12th century. Then came another Jew named Albert Einstein, and proved that “Time” isn’t an imaginary concept. He demonstrated that even though Time has no mass to be weighted, no color to be observed, and no physical dimension to be measured, it has an existence of it’s own; that time can “grow” or “shrink”; speed up, or slow down.
In a similar fashion, for countless centuries people have been taught that if we could get rid of “Everything” in the Universe (time, space, energy, matter, dimensions, ideas, emotions, existence, etc.) we would end up with “Nothing”, a state of absolute vacuum, without any potential for growth, change, nor Creation. In contrast, we Jews believe that the “Nothingness” that would remain is יהוה, the Creator of the Universe (blessed be He).
In a remote sense, The Creator can be compared to a Phytagorean Zero. In other words, although it is zero (nothing), it’s also “everything” (if we bring all the existing numbers together, their addition will give us the result of Zero!).
The logical result of the former discussion is that, by definition, The Creator’s existence cannot be “measured”, nor “detected” by any scientific device, and any “god” whose existence can be corroborated by means of physical measurements is in fact a false God, and not the Creator of the Universe.
The fact that יהוה was “already there” (if we dare use such a description) before there was any time or space implies that, in His most intimate Nature, God exists outside the time-space realm that circumscribe what we commonly understand to be “existence”. In other words, Science cannot possibly detect the Nothingness that lies beyond time-space (beyond existence). Trying to do it would be sort of like asking a video game character to find the video game Creator somewhere inside the running program. It’s simply impossible, as the existence of the program Creator exceeds that of the video program. Even though the program Creator has complete knowledge and control of what happens inside the program, the fact is that he doesn’t exist inside the program; rather, the whole program exists inside of Him (in his mind). From the character’s perspective, the video game Creator doesn’t exist (if the program is shut off, Everything ceases to exists). But that “lack of existence” (inside the game’s “realm”) doesn’t mean the programmer doesn’t absolutely exist. It doesn’t mean he is an absolute nothingness, without any creating power.
The former line of reasoning made the Jews give the Creator (amongst others) the name of “Ha Makom”, a phrase that literally means “The Place”. ¿What kind of place? A Place that is nowhere in the Universe, but at the same time is the dwelling place for the whole Universe. A place that, been outside of the universe, is “Nothingness” (or zero); but having the whole Universe inside of it, it’s also “Everything” (or infinite). The above discussion explains why Jews believe that, when the Tanak (Jewish Bible) claims someone “saw” the Creator, “heard” the Creator, or “spoke” to Him, it’s obviously not making reference to God’s “real” (true and most intimate) nature, as this one exceeds our very existence; Scripture is referring to someone (or something) who speaks in the name of God; someone who represents Him- an angel, a Divine messenger, a Heavenly voice, a dream, or a prophet. Sort of what happened when the Creator made Moses God to Pharaoh: «Then The Lord said to Moses, “See, I have made you like God to Pharaoh, and your brother Aaron will be your prophet. You are to say everything I command you...»- Exodus 7:1-2.
Therefore, true Jewish theology teaches that no human being has ever really “seen” the Creator. And, been an offshoot of Judaism, original Christian theology tended to agree, as John [Jesus (p.b.u.h.) last surviving apostle] states the following: «God no one hath ever seen»- 1 John 4:12 (Young’s Literal Translation).



What Moses has to say about Human rights

«In those days, there was no King over Israel; every man did that which was right in his own reyes» (Judges 21:25). When it comes to human rights, our Master Moses teaches us that God's infinite wisdom gives Him the rigth to rule over humanity, just as a human king would rule over his subjects. Thus, it is God (and not mankind) who defines the boundaries of human culture, speech, actions, lifestyle, and rights.
In practice, this Divine boundary is embodied by Mose's ten commandments. These commandments, are the moral manifestation of God's supernatural wisdom. A wisdom that teaches the Supreme Law that rules the universe: God's Divine Justice- the priciple of action, and reaction; of cause, and effect; of measure, for measure; of sowing, and reaping. Therefore, knowing in advance that every man will reap whatever is it he has sowed, God commands His human subjects to do the good ordered by Moses, abstaining from doing any kind of evil, as well as from evil ideas.
Thus, the believer cannot pretend to use his so called "freedom of speech" to violate the command that forbids him from bearing false witness. Neither can he use it to defame his neighbor, thus violating the command forbidding him from stealing anything (Exodus 20:15). By the same token, a gay person cannot claim that his "gender ideology" gives him the right to put his parents to shame with his open, undisciplined, sexuality (gay, lesbian or trangender lifestyle); nor use it to rob them of their future grandchildren (thus violating "honor thy father and thy mother", and "do not murder"- Exodus 20:12&13).
The fact is that no one who claims to be a servant of Yah the King (blessed be He) has the "human right" to openly do any sort of evil; and, if he so does, he deserves to be punished: «THEN SHALL YE DO UNTO HIM, AS HE HAD THOUGHT TO HAVE DONE UNTO HIS BROTHER: so shalt thou put the evil away from among you. AND THOSE WHICH REMAIN SHALL HEAR, AND FEAR, AND SHALL HENCEFORTH COMMIT NO MORE ANY SUCH EVIL AMONG YOU. And THINE EYE SHALL NOT PITY; BUT LIFE SHALL GO FOR LIFE, EYE FOR EYE, TOOTH FOR TOOTH, HAND FOR HAND, FOOT FOR FOOT»- Deut. 19:19-21.
Regarding "multi-culturalism", the idea implies that all cultures have similar value; that those practices which are considered by one particular culture evil, may be considered good by another. Within this ideological framework, good and evil are not absolute moral imperatives, but rather opcional [cultural] norms. Again, Mose's standpoint on multi-culturalism, is the same as toward human rigths, freedom of speech, and gender ideology: that God’s people cannot follow the cultural immorality of the heathen nations (those that refuse to be ruled by Mose's commands): «WHEN THOU ART COME INTO THE LAND WHICH THE LORD THY GOD GIVETH THEE, THOU SHALT NOT LEARN TO DO AFTER THE ABOMINATIONS OF THOSE NATIONS. There shall not be found among you any one that maketh his son or his daughter to pass through the fire, or that useth divination, or an observer of times, or an enchanter, or a witch. Or a charmer, or a consulter with familiar spirits, or a wizard, or a necromancer. FOR ALL THAT DO THESE THINGS ARE AN ABOMINATION UNTO THE LORD: and because of these abominations the Lord thy God doth drive them out from before thee. Thou shalt be perfect with the Lord thy God. For these nations, which thou shalt possess, hearkened unto observers of times, and unto diviners: but as for thee, the Lord thy God hath not suffered thee so to do» - Deut. 18:9-14. And also in another place: «And YE SHALL NOT WALK IN THE MANNERS OF THE NATION, which I cast out before you: FOR THEY COMMITTED ALL THESE THINGS, AND THEREFORE I ABHORRED THEM. But I have said unto you, Ye shall inherit their land, and I will give it unto you to possess it, a land that floweth with milk and honey: I AM THE LORD YOUR GOD, WHICH HAVE SEPARATED YOU FROM OTHER PEOPLE. YE SHALL THEREFORE PUT DIFFERENCE BETWEEN CLEAN beasts AND UNCLEAN, and between unclean fowls and clean [between the morally pure, and the morally impure]; and ye shall not make your souls abominable by beast, or by fowl, or by any manner of living thing that creepeth on the ground, which I have separated from you as unclean. And YE SHALL BE HOLY unto me: for I the Lord am holy, and have severed you from other people, that ye should be mine» - Leviticus 20: 23-26
Torah hints at the fact that, the culture which naturally arises when it allows itself be shaped by Torah's commandments, will be of such a superior nature, that it'll be praised by other cultures: «Behold, I have taught you statutes and judgments, even as the Lord my God commanded me, that ye should do so in the land whither ye go to possess it. KEEP THEREFORE AND DO THEM; FOR THIS IS YOUR WISDOM AND YOUR UNDERSTANDING IN THE SIGTH OF THE NATIONS, WHICH SHALL HEAR ALL THESE STATUTES, AND SAY, SURELY THIS GREAT NATION IS A WISE AND UNDERSTANDING PEOPLE. For what nation is there so great, who hath God so nigh unto them, as the Lord our God is in all things that we call upon him for?» - Deut. 4:5-7. And also in another place: «And it came to pass, when Hiram heard the words of Solomon, that he rejoiced greatly, and said, BLESSED BE THE LORD this day, which hath given unto David a wise son OVER THIS GREAT PEOPLE» - 1 Kings 5:7.

Thus, in A God fearing culture, any person who attempts to use his alleged "human rights" to openly harm the well being of the people [whether by corrupting the community's moral values, or whether by harming individual members of the community], should be punished by the government without any hesitation.




Dios se experimenta en el interior de cada hombre, no fuera de el

Ningún hombre (o nación) que de antemano decida no reconocer (ni obedecer) a Dios, podrá experimentar personalmente la realidad ni la cercanía del Creador. Por eso, todos los milagros hechos por Dios ante Faraón (la vara que se convirtió en serpiente, el Nilo que se convirtió en sangre, las tinieblas, el granizo, la muerte de los primogénitos, el mar que se abrió, etc), no pudieron convencer a este ultimo de la realidad de Dios. De igual modo, todos los milagros realizados por Dios en el camino a Canaán (el mana del cielo, el agua de la peña, la columna de fuego, la tierra que se abrió para tragar a Datan y Abiram, el cruce del Jordán, la caída de los muros de Jericó, el sol y la luna que se pararon a la voz de Josué, etc) no pudieron convencer a las naciones de Canaán.
Es que, en su infinita sabiduría, el Creador ha decidido que el hombre no pueda sentir ni experimentar a Dios por medios externos (detectores de luz, microscopios, experimentos, etc). La única forma de experimentarle, es “de forma personal”. Es decir, nadie puede “sentir la presencia de Dios en su vida” (experimentar a Dios en primera mano) por medio de la experiencia vivida por una segunda o tercera persona. El hombre que quiera que Dios comience a manifestarse en su vida, tiene que solicitarlo [personalmente] a Dios. Y, si desea en adición experimentar las bendiciones prometidas por Dios a quienes le obedecen, tiene que comenzar a obedecer [personalmente] los [diez] mandamientos.

Esta misma verdad, se intima en el relato de la Creación; pues, mientras Adam se mantuvo obediente a la Autoridad Divina [que le prohibía comer del árbol de la vida], sintió la realidad y cercanía de su Creador [al punto de que podía “hablar” con El]. Pero, tan pronto rehusó reconocer a Dios [desobedeciendo el mandato de la Suprema Autoridad], comenzó a sentir que Dios era algo lejano y peligroso; algo que le hacia sentir “desnudo” e incomodo; algo cuya existencia preferiría negar [a fin de apaciguar su atormentada conciencia].




¿Por que gustan algunos de complicar tanto las cosas?

«¿Río Revuelto?, ¡Ganancia de Pescadores!... La manera mas sencilla de explotar a las personas, es tornar aquello que necesitan con urgencia, en algo tan confuso y complicado, que no les quede otro remedio que depender de nuestra "especialidad" en la materia. Huya de cualquier culto, o ideología religiosa, cuya principal meta no pueda ser fácilmente explicada a aquel que carece de educación, utilizando frases como: "Cosecharas el mismo bien (o mal) que hayas sembrado", "Apártate del mal, y haz el Bien, asi viviras para siempre", "Da de comer al hambriento, y da de beber al sediento", “Visita al enfermo”, "Trata a todos con Justicia", "Habla siempre la Verdad", "Trata a tus semejantes como te gustaría ser tu mismo tratado”, "Honra y obedece a tus padres", "Teme a Dios, y guarda sus diez mandamientos", "Mujer, comportate de forma casta y sumisa", "Hombre, comportate de forma honorable, humilde, y solidaria", etc»



Following Moses Ten Commandments is the only assured way of Deliverance

«Now Korah, the son of Izhar, the son of Kohath, the son of Levi, and Dathan and Abiram, the sons of Eliab, and On, the son of Peleth, sons of Reuben, took men: And they rose up before Moses, with certain of the children of Israel, two hundred and fifty princes of the assembly, famous in the congregation, men of renown»- Numbers 16:1-2. Why is it that, according to Numbers 16:1-2, those who rose up against Moses (Korah, Dathan and Abiram), refusing to have him as their spiritual leader, were sent down to Hell? («And it came to pass, as he had made an end of speaking all these words, that the ground clave asunder that was under them: And the earth opened her mouth, and swallowed them up, and their houses, and all the men that appertained unto Korah, and all their goods. They, and all that appertained to them, went down alive into the pit, and the earth closed upon them: and they perished from among the congregation»- Numbers 16:31-33). And why were they punished with fire? («And there came out a fire from the Lord, and consumed the two hundred and fifty men that offered incense»- Numbers 16:35). The answer is that these things happened in order to teach us that, he who rises up against Moses (taking someone else as his spiritual leader) will go down to Hell, where he’ll be punished with fire.
And, as for those who refused Moses command to follow him into the Promised, why were they barred from entering it? («Behold, the Lord thy God hath set the land before thee: [I, Moses, command you to] go up and possess it, as the Lord God of thy fathers hath said unto thee; fear not, neither be discouraged... Notwithstanding ye would not go up, but rebelled against the commandment of the Lord your God [given through me]»- Deut. 1:21, 26). It was only to teach us that, just as those who refused to let Moses bring them into the [physical] Land, were barred from entering it, so will those who refuse to let Moses bring them into the Spiritual Land (through the ten commandments), be barred from entering it (that is, from having a share in Life Everlasting).



«El hombre superior, piensa siempre en la virtud; el hombre vulgar, siempre piensa en la comodidad»




«¡Que tonto es el hombre que, despreciando lo que tiene a mano, busca solo lo que esta lejos de él!»




En lo porvenir

En lo porvenir, El Santo (bendito sea) traerá el impulso a hacer lo malo, y lo matara en presencia de tanto justos como perversos. Para los justos, el impulso a hacer lo malo parecerá mas poderoso que una inconquistable montaña; Pero, para los perversos, parecerá mas débil y menospreciable que un simple cabello humano. Ambos lloraran; los justos (que vivieron en obediencia a los mandamientos) lloraran diciendo, "¿Como fuimos capaces de doblegar tan grande e imponente montaña?". Mientras que los perversos lloraran diciendo, "¿Como fuimos incapaces de doblegar algo tan debil y pequeño como un simple cabello?" [Es que, la mayoría de los mandamientos, comenzaban con la letra "Lamed" ( “ ל “ ), primera letra de la palabra Hebrea “Lo”, que en Castellano significa “No”. Es decir, todo lo que los perversos necesitaban para vencer el impulso a hacer lo malo, era decirle “No” a la maldad)- Suk. 52a





«Solo es sabio, aquel que primero convierte sus palabras en actos [siendo asi el primero en asumir responsabilidad por el bien o mal que puedan estas causar]; y, solo despues de esto, las enseña»




Las buenas Nuevas de Moshe Ravenu

La Torah escrita por Moshe Ravenu (nuestro maestro Moisés), contiene la mayor buena nueva que pueda hombre alguno jamas recibir. ¿Cual? ¡Pues la promesa de que, al final de todas las cosas, el Creador (bendito sea) se asegurara de que, el hombre que haya hecho lo bueno, sea enaltecido (honrado con recompensa y bendicion)! No solo eso, sino que tambien nos ha mostrado que, el hombre tiene el poder de escoger entre hacer el mal (que traería castigo y maldición), o hacer el bien (que traerá recompensa y bendicion). Como esta escrito: “Entonces Yah dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante (porque estas triste)? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él” (Génesis 4:6-7).





«Mas vale merecer honores, y no recibirlos, que recibirlos sin merecerlos»




«Cuando tengas que tomar consejo de alguna persona, investiga primero que es lo que necesita; asi, podras juzgar si el consejo que te dio mas tarde fue para tu beneficio, o si fue en cambio para su beneficio»




«La conciencia es como un vaso; si no esta limpio, resultara sucio todo lo que se eche en él»




La tinieblas del Hedonismo y la Inmoralidad, castigan la Tierra como una vara; pero, al final, seran completamente exterminadas

«Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Yah, y sobre ti será vista su gloria» - Isaías 60:2

«Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos; No sea que extiendan los justos sus manos a la iniquidad» - Salmo 125:3

«he aquí gozo y alegría... comiendo carne y bebiendo vino, diciendo: “Comamos y bebamos, porque mañana moriremos”. Esto fue revelado a mis oídos de parte de Yah de los ejércitos: Que este pecado no os será perdonado hasta que muráis, dice el Señor, Yah de los ejércitos» - Isaías 22:13-15.

«La mañana viene para ti, oh morador de la tierra; el tiempo viene, cercano está el día; día de tumulto, y no de alegría, sobre los montes. Ahora pronto derramaré mi ira sobre ti, y cumpliré en ti mi furor, y te juzgaré según tus caminos; y pondré sobre ti tus abominaciones. Y mi ojo no perdonará, ni tendré misericordia; según tus caminos pondré sobre ti, y en medio de ti estarán tus abominaciones; y sabréis que yo Yah soy el que castiga. He aquí el día, he aquí que viene; ha salido la mañana; ha florecido la vara, ha reverdecido la soberbia. La violencia se ha levantado en vara de maldad; ninguno quedará de ellos, ni de su multitud, ni uno de los suyos, ni habrá entre ellos quien se lamente» - Ezequiel 7:7-11.





> «¡Tu historia es un mito, pues nuestra ciencia han demostrado que Dios no existe!» ... palabras de Faraón a Moisés, la víspera de la muerte de los primogenitos Egipcios (la primera Pascua Judía)




El extravio del ateo que se ufana de su propia inteligencia

¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? ¡Más esperanza hay del necio, que de él!» (Prov. 26:12)

¿Por que no hay sabiduría en el hombre que se ufana de su inteligencia? ¡Pues porque no es verdadera sabiduría, aquella que no esta acompañada de humildad! Es que, el orgullo y la sabiduría, son auto-excluyentes: El Sabio es sabio, porque conoce lo pequeña que es su condicion, en comparación con el resto del Universo. Pero, el orgulloso es orgulloso, precisamente porque ignora su justo lugar en el gran esquema de las cosas [ignora que “mientras mas profundo es un río, menos ruido hace”]. Así, el sabio no puede ser orgulloso, ni tampoco el orgulloso puede ser sabio.




Un profesor gentil, dijo una vez a un creyente Hebreo: “La Biblia Hebrea, no es sino un libro de mitos, pues se que no hay un Dios en los Cielos”. El creyente le contesto preguntando, “¿Cuantas muelas y dientes tienes?”. El profesor puso un dedo en su boca, y comenzó a contar. Entonces, el creyente le increpo diciendo: “¡Necio!, No sabes lo que esta en tu boca, ¿y pretendes saber lo que esta en los Cielos?”




Un Ángel ignorante, es preferible a un Demonio inteligente

Es bueno que poseamos el conocimiento correcto (“la verdad”); Pero, aun mejor, es hacer lo correcto con el poco o mucho conocimiento que poseemos. Es que un hombre puede ufanarse de poseer un doctorado en contabilidad, y de todos modos ser un ladrón en los negocios. Por otro lado, un hombre podría no conocer nada de contabilidad, y de todos modos ser un comerciante honesto.
De igual modo, un hombre podría ser ateo, y poseer un doctorado en biología evolutiva, pero aun asi ser una persona injusta, cruel y arrogante; mientras que otro individuo podría ser supersticioso e ignorante, pero ser una persona justa, misericordiosa, y humilde.
¿Que significa todo esto? Significan que, “las verdades” mas importantes de todas, no son las verdades evolutivas, las físicas, ni las matemáticas (verdades que, por así decirlo, son “externas” a la naturaleza humana); Las verdades que realmente importan, son aquellas que cambian nuestra alma (nuestras emociones), así como nuestras aptitudes; son aquellas que nos inducen a alejarnos del mal; a ser justos, misericordiosos, y humildes; a luchar por ser mas equitativos en el trato con nuestros padres, con los deambulantes, con los ancianos, con los negros, con los hispanos, y con los pobres (que son explotados por los ricos, los políticos, y los banqueros).
Es por esto que, la persona que llama a los hombres al arrepentimiento (haciendo que se conviertan de su mal camino, y comiencen a hacer a sus semejantes el bien que agrada al Creador), esta diseminando una mucha mayor “verdad”, que la que podrían diseminar todos los científicos e ingenieros del mundo.





El Castigo deparado para el Mentiroso

«Tal es el castigo del mentiroso: cuando dice la verdad, nadie le escucha»

-- Sanh. 89b



«Cada uno de nosotros tiene el deber religioso de hacer cierto bien al prójimo. ¿Cual bien? Pues enseñarle que “hacer bien al prójimo”, es de cierto un deber religioso. Es que, al igual que todo verdadero deber religioso, hacer bien al prójimo esta fuera de todo cuestionamiento; pues, siendo que todos somos el prójimo de alguien, la religiosa obediencia a este deber, solo podria beneficiarnos a todos»


«La bondad en las palabras, crea confianza; en el pensamiento, crea profundidad; en las acciones, crea amor»



«The sacrifice of God is a broken spirit: a broken and a contrite heart (a heart that has sincerely repented), O God, thou wilt not despise (you will not deny your forgiveness)»- Psalm 51:17

The above verse intimates that, if [aside from the Creator], mankind needs to have a Messiah [in order to secure forgiveness for it’s sins], then that Messiah can’t be other than Sincere repentance




---TRUE RELIGION, ACCORDING TO JUDAISM:

... Relieve the oppressed, judge the fatherless, plead for the widow.... [and] though your sins be as scarlet, they shall be as white as snow. (Isaiah 1:17-18, King James Version)

---TRUE RELIGION, ACCORDING TO CHRISTIANITY:

... Real, true religion from God the Father’s perspective is about caring for the orphans and widows who suffer needlessly, and resisting the evil influence of the world. (James 1:27, The Voice Bible Version)

---TRUE RELIGION, ACCORDING TO ISLAM:

... Hast thou seen him who rejects religion? That is the one who drives away the orphan, And urges not the feeding of the poor. (Quran, Surat al-Ma'un, 107:2-4, English Translation by Maulvi Sher Ali, ra)


Why do evil doers refuse to accept God’s true religion? Simply because it’s easier to try appeasing Him with flattering words: proclaming how great He is; how paramount is to believe this or that other theology; or how crucial is to make this or that other statement of faith. What’s really tough, is to appease the Creator by doing good to our fellow human being-- something that humbles our ego (forcing us to focus on pleasing someone else besides ourselves), and hurts our pride (forcing us to serve our neighbor, rather than to be served by him).
That’s why, when a man cannot humble himself to serve other people, and in addition has such a sinful past as to make it almost impossible for him to excel amongst fellow believers, he’ll often come up with “a new revelation”; a fancy prophecy or biblical interpretation that none but himself can completely understand; a convenient theology, where “doing good” is of secondary importance, but in which “believing”, and “understanding” his new revelation, is a matter of “life or death”. Of course, as nobody else can completely understand his theology, everybody ends up following the man (making him the leader he secretly wanted to be).
This phenomenon explains many of the thousands cults within the noble Christian religion; cults often started by people whom, in spite if their cuestionable moral background, dared proclaiming themselves God’s prophets, God’s new apostles, God’s last messengers, and even a new manifestation of Jesus (peace be upon him).




Is there such thing as a self evident, natural religion?

Nature teaches us that there is indeed one true and verifiable religion. This religion doesn't relies upon miracles nor supernatural revelations, but rather upon the simple observation of the natural phenomena. This self evident religion has been described using many names ("sowing and ripping", "cause and effect", "action and reaction", "eye for an eye", "what goes around, comes around", etc), but all these names point toward the same universal truth: "whatever is that you do unto others, that very thing will (sooner or later) be done unto you". If you steal from other people, other people will eventually steal from you; if you kill without having a just cause, someone else will eventually kill you, without having a just cause; if your lies hurt your neighbor, your neighbor's lies will eventually hurt you; if you oppress your fellow human being, you too will end up being oppressed by your fellow human being; if (as a child) you bring suffering upon your dad, your own child will one day bring suffering upon his Dad. In short, we are given the same good (or evil) we have given. That’s why the Hebrew Bible summarizes this natural faith by enjoining us to do what is good, and forbidding us what is evil: “Turn thou away from evil, and do good (obey God's Ten commandments); and thou shalt live forever" (Psalm 37:27, Wycliffe Bible).





The greatest of all deceptions, is self deception (believing our own lies). Once we’ve lowered ourselves to such a degree of degeneracy, all other vices are easily rationalized (slander, fraud, stealing, murder, adultery, homosexuality, disrespect for our parents, unrighteousness, cruelty, arrogance, etc). Yet, although man is free to select his lifestyle, he’s not free to avoid the consecuences of his selection.




How can Gentiles find out if Israel's God is for real?

To "see" God (make sure He is real) is for the modern gentile mind, sort of what "seing" the Sun is for the human eye: The Sun is just too large and bright for them to have a direct and close experience with it! But then, how can gentiles ever corroborate that Israel's God is for real? The answer is that, since they were not given the privilege of having a first hand experience, like the nation of Israel did while wandering through the wilderness, their next best option is an “indirect” experience.
How can this be? Well, after God gave Moses His Ten commandments, He promised him that the man who obeys them will experience blessing, peace, and prosperity; while he who disobeys them will experience curse, dispair, and ruin. Therefore, if a man must have proof of God’s existence, he only needs to commit himself with the obedience to those ten commandments. And he should do so for a period of time which is long enough to allow him a personal (and objective) verification of God’s promise. In fact, due to the social and moral nature of our Western environment, we recommend this length of time to be anywhere between five and ten years. In addition, this must be a personal experience; a man cannot rely upon somebody else’s opinion. Why? Well because a common trick used by Satanists (Devil worshippers) is to pretend to be atheists. Thus, a hidden Satanist would justify his simulated atheism by claiming he did follow the commandments, but the promised blessings never came true.
Why would a hidden Satanist go on with this charade? Simply because turning a “God worshipper” into a “Devil worshipper” is way too difficult; but, on the other hand, turning an Atheist into a Devil worshipper is a relatively esay task. How so? Well because atheism teaches that “God” is an evil and dangerous idea; that “God” is something we must oppose, defeat, and erradicated at any cost. Thus, the end result of this atheist indoctrination, is that (for all practical purposes) most atheists become enemies of God (Just like the Bible’s Devil!). And, since the enemy of my enemy, is also my friend, atheist are only a small step away from becoming full fledge Devil worshippers.

«Now if you really obey the Lord your God’s voice, by carefully keeping all his commandments that I am giving you right now, then the Lord your God will set you high above all nations on earth. All these blessings will come upon you and find you if you obey the Lord your God’s voice... But if you don’t obey the Lord your God’s voice by carefully doing all his commandments and his regulations that I am commanding you right now, all these curses will come upon you and find you.... That’s how all these curses will come over you, pursuing you, reaching you until you are completely wiped out, because you didn’t obey the Lord your God’s voice by keeping his commandments and his regulations that he gave you. These things will be a sign and a wonder on you and your descendants forever»
-- Deut. 28:1,2,15,45,46





Como corroborar la existencia del Dios de Israel

El que la mente del hombre pueda “ver” a Dios (cerciorarse de su realidad), es algo así como que sus ojos puedan “ver” el Sol; ¡El Sol es simplemente demasiado grande y brillante, como para que podamos acercarnos a “verle”, “sentirle”, o “tocarle”, de forma directa! Pero, ¿como podemos entonces cerciorarnos de la existencia del Dios de Moisés? Pues lo hacemos de forma indirecta. Es que, luego de revelarle Sus Diez mandamientos, el Creador prometió a Moisés que, la obediencia a esos mandamientos, traería bendicion, paz, y prosperidad; mientras que su desobediencia traería maldición, desasosiego, y ruina. Por tanto, el hombre que necesite una prueba de la realidad del Creador, solo tiene que comprometerse con guardar esos mandamientos por un periodo suficientemente extenso de tiempo como para permitirle verificar personalmente si se cumple o no lo prometido. Como esta escrito: «Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Yah tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Yah tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán... Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Yah tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... por cuanto no habrás atendido a la voz de Yah tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó; y serán en ti por señal y por maravilla, y en tu descendencia para siempre» - Deut. 28:1,2,15,45,46





Permanecemos firmes como piedra, cuando estamos unidos;
Y, estamos unidos, cuando permanecemos firmes sobre la Piedra (de los 10 mandamientos)




La Transformada de Moisés

En ingeniería, a menudo se da el caso de que necesitamos obtener el resultado de la ecuación diferencial que describe algún fenómeno observable (la posición de un péndulo que oscila libremente, la corriente de un circuito durante su proceso de descarga, etc). Pero esta ecuación, a menudo es demasiado compleja para poder ser resuelta de un modo sencillo y directo. ¿Que hacen los ingenieros? Primero, formulan una ecuación equivalente (una sencilla ecuación algebraica), en un dominio equivalente (el dominio de frecuencia). Segundo, proceden a resolver esta ecuación simplificada. Tercero, refieren los resultados de vuelta al dominio de la ecuación original (el dominio de tiempo). Así, el ingeniero resuelve complejas ecuaciones diferenciales, resolviendo simples ecuaciones algebraicas. Al anterior proceso, se le conoce como “resolver una ecuación diferencial, utilizando una transformada de Laplace”. Curiosamente, algo similar ocurre en el ámbito de la fe: Obtener el resultado de la Ecuación que define la voluntad de Dios para cada momento de nuestras vidas, es un proceso sumamente difícil y complejo. En el caso de los creyentes Hebreos, aplicar los 613 mandamientos de la Ley a cada instante de nuestras vidas, es prácticamente imposible. Así que, a fin de facilitarnos resolver esta compleja ecuación, el Creador ha decidido darnos el equivalente de una transformada de Laplace: “La transformada de Moisés”- es decir, un simplificado conjunto de (diez) mandamientos éticos, cuya implementación producirá en nuestra vida el mismo resultado que produciría la aplicación de los mucho mas complejos 613 mandamientos.





¿Quien escribió la Torah?

Durante muchos siglos, los Judíos fueron inmunes a la predica Cristiana. ¿Por que? Pues porque, el Judío promedio, tenia suficiente luz como para entender que, solo un Judío ingenuo, podría creer que, una revelación privada y ambivalente como la traída por el Nazareno (paz y bendicion sean sobre el), podría sustituir la certera e incuestionable revelación Nacional traída públicamente por Moisés. ¿Como resolvió el Cristianismo esta desventaja histórica? ¡Pues “corrigiendo” la Historia! Es decir, aplicando el principio de revisionismo histórico que postula que, lo importante, no es como ocurrieron las cosas, sino como “debieron” [en Justicia] haber ocurrido. En otras palabras, como no era justo que Israel hubiese recibido una revelación Nacional que pusiese en tan seria desventaja a Cristianos y Musulmanes; entonces esa revelación Nacional en realidad nunca ocurrió.
Así, durante el siglo 19, varios teólogos Cristianos [Alemanes], comenzaron a promover la idea de que Moisés no escribió realmente la Torah, sino que esta fue una labor realizada por diversos autores, muchos siglos después de los hechos que se alegan. En otras palabras, que Dios no trajo en realidad ningunas Diez plagas para liberar a Israel de la esclavitud Egipcia; que los primogénitos egipcios nunca murieron; que Dios no abrió el mar Rojo, para que Israel cruzara; que Dios no ahogo al ejercito Egipcio; que los Judíos nunca vieron a Dios descender literalmente sobre la cumbre del Monte Sinaí; que nunca oyeron hablar a Dios directamente con Moisés; que no recibieron ningunas tablas de piedra con los mandamientos escritos por el dedo de Dios; que Dios no los sostuvo con agua y mana durante cuarenta años en el Desierto; que no hubo Éxodo; y que nunca sucedieron ninguno de los prodigios y maravillas que confirman la fe que tiene Israel en la veracidad del mensaje de Moisés.
¿Cual es el problema con todo esto? Pues que, el que un Cristiano postule que Moisés no escribió la Torah, es el colmo de la mentira y la Hipocresía. ¿Por que? Pues porque, tratar de ganar méritos restando méritos al oponente, no solamente es bajuno, sino que equivale a “escupir para arriba”. Es decir, el Cristiano que alega ser mentira que Moisés haya escrito la Torah, tiene que explicar la razón para que Jesús hayas afirmado en múltiples ocasiones que Moisés en efecto escribió la Torah (Mateo 8:4, Mateo 19:8, Marcos 7:10, Marcos 10:3, Marcos 12:26, Lucas 20:37, Lucas 24:44, Juan 3:14, Juan 6:32, Juan 7:19, etc). ¿Era también Jesús mentiroso? Y, si Jesús era un mentiroso, ¿que hace eso de sus seguidores? ¿Puede darse credibilidad alguna al mentiroso? ¿No dice la Escritura, “Destruirás a los que hablan mentiras” (Salmo 5:6)?





¿Escribió Moisés la Torah?

En nuestro tiempo presente, muchas personas afirman que las Escrituras Hebreas carecen de la relevancia que por siglos le han adscrito generaciones de creyentes. Al igual que dice la Torah que hizo Coré, estos hombres alegan que la Ley no es el producto de la revelación Divina, sino de la imaginación humana; afirman que la Ley no es la manifestación de la voluntad de Dios, sino un ingenioso artificio; uno que utiliza la credulidad de las masas, para cubrir con un matiz de inmutabilidad Divinidad lo que no es otra cosa que la baja y mezquina sed humana de poder, de prominencia, y de adulación. De hecho, uno de estos reclamos, postula que Moisés no escribió la Torah, sino que esta es el producto de una amalgama de cuatro distintas tradiciones religiosas. Esta hipótesis, denomina cada una de esas alegadas tradiciones con los siguientes nombres: 1. Yavista (J); 2. Elohista (E); 3. Deuteronomio (D); 4. Sacerdotal (P).
¿Cual es el problema con la anterior teoría? El problema, es que supone que el pueblo Hebreo es uno de naturaleza crédula, e ignorante; un pueblo que puede ser fácilmente engañado, e inducido a hacer de cualquier fantasía (o leyenda), el nuevo norte de sus vidas. Pero, como nos han demostrado siglos de intenso trabajo misionero (por parte de nuestros hermanos Cristianos y Musulmanes), los Hebreos tienen muy poca credulidad. Es que, ni la alegada resurrección del Nazareno (paz y bendición sean con el), ni los gloriosos mensajes angelicales recibidos por Muhammad (paz sea con el), han convencido a los Hebreos de aceptar tales narrativas. La realidad es que, a diferencia de la mayoría de los pueblos del mundo, el Hebreo es un pueblo escéptico, e inquisitivo; son gente inclinada a cuestionarlo todo (¡y a todos!). Los Hebreos cuestionaron los sueños de José (Gen. 3:7-8); cuestionaron el liderato de Moisés (Gen. 2:13-14); cuestionaron el sacerdocio de Aarón (Num. 16:3); cuestionaron a los espías (Num. 13:30-31); Y, al final, cuando ya no encontraban a quien mas cuestionar, cuestionaron al mismo Creador (Num 14:3).
Afortunadamente, Dios no tiene problema alguno con ser cuestionado (juzgado) por los Hebreos. De hecho, la Escritura anticipa ese juicio, cuando describe a Avraham (como representante del pueblo Hebreo) juzgando la justicia Divina con las siguientes palabras: “Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?” (Génesis 18:25).
El anterior pasaje, muestra que la Torah no solo permite el cuestionamiento objetivo, sino que intima una realidad mayor: que Yah no espera nuestra ciega obediencia, ni nuestra ciega credulidad. Él espera que utilicemos nuestro raciocinio, como instrumento para “filtrar” todo lo que se nos pretenda decir en su nombre; quiere que juzguemos si tal o cual mandamiento (o tal o cual pasaje) hace o no sentido; que distingamos si tal o cual narrativa, promueve o no la justicia. Y este es el punto principal de lo que queremos ilustrar: Que el pueblo Hebreo no acepta esta o aquella otra narrativa porque se alegue que su autor fue Avraham, José, Moisés, Aarón, ¡o aun por el mismo Creador! Si los Hebreos creen una narrativa (una enseñanza), es por que esta “aguanta agua”; es decir, soporta el escrutinio de quien pregunta, “¿es esto racional?”, ¿es justo?.
La pregunta que podría surgir en la mente de alguien es, “¿Hay en el ser humano suficiente sentido común (y suficiente justicia) como para distinguir entre lo racional y lo irracional; entre lo justo, y lo injusto?” La respuesta es en la afirmativa: Dios en efecto ha dado al hombre la conciencia que necesita para distinguir (a grandes rasgos) lo justo de lo injusto; y, lo racional, de lo irracional. Para el creyente Hebreo, el que Moisés haya sido o no el autor de la Torah (la narrativa sagrada), es irrelevante: lo que realmente importa, es si el mensaje allí contenido es justo, o injusto; si es racional, o irracional. Si la Escritura es cierta, debe ser también cierto el pasaje que dice: “No hay nada nuevo debajo del sol” (Eclesiastés 1:9). Y, como cada hombre que viene al mundo es en efecto “algo nuevo bajo el sol” (pues ningún ser humano es exactamente igual o otro), entonces la Torah debe referirse a verdades éticas y morales. Es decir, la Torah enseña que, en términos éticos y morales, “no hay nada nuevo bajo el sol”; que, antes que se escribiese el libro de la Torah (con sus ideas y valores), ya existía un libro Divino que contenía las mismas ideas y valores. Pero, ¿Cual era ese libro Divino? ¡Pues la naturaleza!
Así, tanto la verdad (la racionalidad) y la justicia de la Torah, pueden corroborarse partiendo no solo de la conciencia que ha conferido Dios al hombre, sino de las verdades escritas en el libro Divino que es la naturaleza. Por ejemplo, la Torah enseña que Dios no hace injusticia (no juzga caprichosamente al ser humano) sino que recompensa a cada uno según hayan sido sus obras (devolviendo bien a quien hizo el bien, pero mal a quien hizo lo malo), como esta escrito: “Por que Él pagara al hombre según sea su obra, y le retribuirá conforme a su camino. Si, por cierto, Dios no hará injusticia, y el Omnipotente no pervertirá el derecho” (Job 34:11-12). ¿Es esto racional? ¿Es justo? ¿O solo es una fantasía ideada para controlar las masas? La realidades que la Naturaleza confirma tanto la racionalidad como la justicia de esta verdad; pues, cuando sembramos la tierra, descubrimos que la cosecha que luego habremos de recoger consistirá precisamente del mismo fruto que hallamos sembrado.
De igual modo, la Torah enseña la existencia de los “malachim” (mensajeros divinos, o ángeles), como esta escrito: “... y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está” (Génesis 21:17). ¿Sera cierta esta enseñanza? ¿O solo sera la fantasía que la tradición Sacerdotal (P) tomo de los mitos Babilónicos? De nuevo, la Naturaleza intima que hay un ámbito superior al terrenal (los cielos); y, ese ámbito superior, esta habitado por seres alados (que vuelan con presteza) que se mueven entre ese ámbito superior, y el ámbito inferior (la tierra). Entre estos seres (aves), hay algunos cuya naturaleza es maligna, pues se alimentan de carroña; es decir, de la muerte y el dolor ajeno (un ejemplo de esto lo podría ser el buitre). Pero también hay seres pacíficos, que a menudo sirven para transmitir un mensaje (como seria el caso de las palomas mensajeras). Así, cuando la Torah menciona la existencia de ángeles (seres que llevan un mensaje a los hombres), el Libro Divino de la Naturaleza intuye la racionalidad de tal idea.
En adición, la Torah enseña que hay un mundo (una nueva vida) que ha de venir (un “Olam Ha-ba”); un mundo de luz, donde el lobo morara en paz con el cordero (donde nadie hará daño al prójimo mas débil); como esta escrito, “Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte” (Isaías 11:6-9). ¿Es esto racional? ¿O es solo un invento humano? ¿Que dice el Libro escrito por Dios en la Naturaleza? La respuesta es que, la experiencia diaria nos muestra que, cuando el día declina, y comienzan a caer las tinieblas, nuestro cansado cuerpo termina deteniéndose, y termina inerte (dormido) en la oscuridad de la noche. Pero este sueño dura solo hasta que amanece la luz de un nuevo día; cuando el cuerpo cobra nuevamente conciencia, y comienza una nueva jornada. De ese mismo modo, cuando la oscuridad de la vejez (y de la enfermedad) cae sobre el día de nuestra vida, nuestro cansado cuerpo comienza a detenerse, para terminar yaciendo inerte (durmiendo el sueño de la muerte), hasta que llegue la luz de un nuevo día, y nos levantemos a comenzar una nueva jornada (una nueva vida). Este despertar de una existencia oscura, a una nueva existencia de luz, esta prefigurado en el feto humano, que yace en la oscuridad del vientre materno (así como los muertos yacen en el oscuro vientre de la madre tierra), hasta que sale a la luz de la existencia fuera del vientre. Así, el libro de la Naturaleza también intima la racionalidad de esta enseñanza de la Torah.
Finalmente, la Torah enseña que Dios hizo al hombre la corona de su Creación: es decir, que luego de crear los animales, Yah hizo al hombre a su imagen y semejanza. ¿Es esto un mito? ¿Una leyenda inventada para controlar las masas? ¿Que enseña el libro de la Naturaleza? La realidad es que el divino libro de la Naturaleza muestra que existen criaturas fieras y crueles, como lo es el león; y criaturas débiles e indefensas, como lo es la liebre. Siendo un depredador mucho mas poderoso, el león no puede evitar comerse la liebre. Es que, al león, no se le ha concedido la virtud de poder tomar decisiones éticas (es decir, escoger entre hacer el bien, y hacer el mal); ¡el león no puede elevarse por encima de su naturaleza, para evitar ser esclavo de sus instintos y pasiones!- Pero el hombre es distinto, pues posee una virtud que le permite ascender a un mas alto plano moral, escogiendo sobreponerse a sus instintos, y rehusando dañar a aquellos que son mas débiles que el. Y, es en este sentido, que el hombre es semejante a su Creador; quien, a pesar de ser el mas poderoso de todos, no daña a la raza humana, que insiste en contender contra El. Así, la naturaleza también intima la racionalidad de esta enseñanza de la Torah.





«Protegedme de la Sabiduria que no llora, de la Filosofia que no rie, y de la grandeza que no se inclina ante los niños»





Could it be true that Christian Theology is a Demon's Doctrine (one that encourages mankind to behave like demons do, rebelling against the Word of God)?

Christianity is a perfectly valid way to serve the Creator. But we have to wonder if a man can be "saved", while embracing the same doctrine devils (unclean spirits) embrace. Didn’t Jesus (peace be upon him) say that there’s no truth in the devil?: “He (the devil) was a murderer from the beginning, and standeth not in the truth, because there is no truth in him. When he speaketh a lie, he speaketh of his own: for he is a liar, and the father thereof” (John 8:44). God's truth (as revealled in the Hebrew Scripture) is that Israel is His Son; His firstborn. As it is written, “Thus saith Yah, Israel is my son, my first-born”- Exodus 4:22.
But, being a compulsive liars, the devil would have to say something else! Who would the demons say God’s Son is?- “And the unclean spirits (demons), whensoever they beheld him (Jesus), fell down before him, and cried, saying, Thou (Jesus) art the Son of God”- Mark 3:11. And also in another place, “And demons also came out from many, crying out, and saying, Thou (Jesus) art the Son of God”- Luke 4:41.
In addition, the Creator states in the Hebrew Scriptures that he who refuses to obey His commandments, will be accursed, and his soul will pine away (be lost), as it is written: “But if ye will not hearken unto me, and will not do all these commandments... but break my covenant; I also will do this unto you: I will appoint terror over you... that shall consume the eyes, and make the soul to pine away” - Lev. 26:14-16.
Again, what falsehood can we expect a demon to say concerning God’s word in this passage of the Law? What would an unclean spirit say about obeying God's commandments? What would an unclean spirit say concerning Paul’s preaching of salvation only by faith in Jesus, without the need to obey God’s commandments? The answer is clearly stated in the Christian writings- “And it came to pass, as we (Paul and Silas) were going to the place of prayer, that a certain maid having a spirit of divination met us... (and) cried out, saying, These men are servants of the Most High God, who proclaim unto you the way of Salvation (Salvation by Grace, without the need to obey the commandments)”- Acts 16:16-17. Thus, Christian writings themselves bear witness to the fact that, calling Jesus (peace be upon him) "the Son of God", and believing salvation can be only achieved "by Grace" (without the need to obey God’s commandments) are two lies Satan (may Yah rebuke him) would like us to embrace, as they would place us on the devil's side of the "narrative"- directly opposing the explicit word of God!
But, as a believer, you might argue that your Christian theology is indeed correct, and further claim that, by following your theology, God has [in the past] answered many of your prayers. Well, when you say that God is real, you are indeed correct. And yes, it is true that God answers the prayers of those who call upon him with a sincere and broken heart; but that is true, no matter if the person is a Jews, a Muslims, or a Christians. As it is written: "a broken and a contrite heart, O God, thou wilt not despise..."- Psalm 51:17 (notice that no promised doesn’t mention a specific religion, but only a broekn heart).
But the fact that God has answered your prayers, doesn't negate the fact that, according to the Christian bible, Demon's do agree with mayor aspects of Christian theology. Where do you find that to be true in the Hebrew Scriptures?? Our humble advice to you is this: if you are going to fail, make sure you fail on the safe side. God encourages us to put our trust in Him, and never in the Devil (“O Lord my God, in thee do I put my trust” - Psalm 7:1). In other words, He never intended you to put any trust in what demons [or lying men] have to say about the Creator. Keep in mind that the Hebrew name “Ha Satan” means “The Opposer” (God’s Opposer!). Therefore, Satan would not be Satan (The Opposer) if he were to agree with the word of God.
We Hebrew believers know for a fact that God spoke to Moses (Peace and blessings be upon him); and Moses wrote down the prophecy he received from God. The same happened with David, Micah, Isaiah, and the rest of the prophets. But, as for Jesus (peace and blessing be upon Him), he didn’t personally write his message, and thus the Christian Bible ended up being composed many years after the facts, sometimes by third party person’s who never personally walked with Jesus, never saw him, nor even heard his voice.
Thus, we can trust the Gospels narrative near as much as we can trust the Hebrew Scriptures narrative. You argue that the Gospel mentions Jesus and his disciples performing many miracles?? Pharaoh’s magicians also did many miracles!; You claim that John uttered end of days prophecy??, So did Balaam!
No, dear friend, the road to life everlasting is not to be found in believing Jesus (peace be upon him) is the Messiah, nor is it in casting out demons, nor performing many miracles (even Jesus is quoted saying, “Many will say to me in that day, Lord, Lord, have we not prophesied in thy name? and in thy name have cast out devils? and in thy name done many wonderful works? And then will I profess unto them, I never knew you: depart from me, ye that work iniquity”- Matthew 7:22-23).
Life everlasting, is to be found in “yielding good fruit”: in other words, doing to our fellow human beings, the good ordained by God’s in His commandments (“Fear God, and keep his [ten] commandments: for this is the whole duty of man. For God shall bring every work into judgment, with every secret thing, whether it be good, or whether it be evil” - Ecclesiastes 12:13-14).
The former, is the reason why even Jesus is quoted saying: “but if thou wilt enter into [everlasting] life, keep the [ten] commandments... Thou shalt do no murder, Thou shalt not commit adultery, Thou shalt not steal, Thou shalt not bear false witness, Honour thy father and thy mother: and, Thou shalt love thy neighbour as thyself”- Matthew 19:17-19.
Gods’ explicit will for mankind, is to treat one another with justice, to show mercy to those who are suffering, and to walk [in this world] with a humble spirit [renouncing to all sort of pride, and arrogance]. As it is written: “He [God] hath shewed thee, O man, what is good; and what doth the Lord require of thee, but to do justly, and to love mercy, and to walk humbly with thy God?”- Micah 6:8.
In short, according to the Hebrew Bible, salvation can be summarized with this simple statement: "Turn thou away from evil, and do good (obey God's commandments); and thou shalt live forever" (Psalm 37:27, Wycliffe Bible).
Of course, if Jesus (p.b.u.h.) was indeed a Jewish believer, he would have affirmed Hebrew Bible’s concept of Salvation (to depart from evil, and to do only good to our fellow human beings). Did he? Of course he did! That’s why he is quoted saying the following: “Therefore, all things whatsoever ye would that men should do to you, do ye even so to them: for this is the law and the prophets”- Matthew 7:12.
Does this means Christianity is a totally false religion? Not at all! It only means Christian theology is gravely mistaken; since, by turning his back unto God's commandments, the Christian believer will sooner or later rebel against his Creator, as would be the case with the he who affirms he can openly disobey God (practicing usury, fornication, or homosexuality), and still be "saved by Grace".
Again, in spite of what has been said, the Christian call to sincere repentance is indeed true (as is also the Muslim call to repentance), and can lead those who sincerely repent, and turn away from evil, into “Olam Ha-ba” (life everlasting), as confirmed by the verse already quoted: "Turn thou away from evil, and do good (obey God's commandments); and thou shalt live forever" (Psalm 37:27, Wycliffe Bible).





Cuando juzgues a alguien inclina a su favor la balanza

Como un Midrash (Avot 1:6) dice que, cuando Juzguemos a alguna persona, siempre debemos "inclinar la balanza a favor de esa persona”, los seguidores del Judaismo Universal damos a Jesús el beneficio de la duda, y le consideramos un noble maestro de la ética judía, cuyas enseñanzas fueron corrompidas, manipuladas, y malentendidas; de suerte que su figura termino siendo una victima mas de la lucha de poder de su época. ¿Como se refleja esto en nuestras vidas? Pues en que, cuando mencionamos al Galileo (así como a cualquier otra fenecida y grande figura religiosa), le deseamos que se le muestre el mismo favor Divino que anhelamos se nos muestre a nosotros mismos, diciendo: "La Paz (la seguridad de ser acepto al Creador) sea con el". Así, mostramos de forma practica la verdad sobre la cual se fundamenta no solamente la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, sino tambien toda la Torah: "Mostrar a otros la misma deferencia (el mismo bien) que desearíamos se nos mostrase a nosotros mismos".




El Que no Ofrece Hospitalidad, no entrara en la Asamblea de Adonai

En tiempos antiguos, la hospitalidad era una parte tan importante de la fe, que se solía decir en Israel: «El huésped debe hacer todo lo que su anfitrión le diga, excepto si le dice, “¡Sal fuera!”. ¿Por que? Pues por que, saliendo de la casa, privaba al anfitrión de darle hospitalidad, haciéndole de este modo pecar [es que, no dar hospitalidad, era considerado un grave pecado]». ¿Por que era tan importante la hospitalidad? Pues porque, el no practicarla, excluía al hombre de entrar en la asamblea de Señor (es decir, ser parte del pueblo de Dios); como enseña la Escritura que sucedió con Amón y con Moab: «Un Amonita o un Moabita no entraran en la Asamblea del Señor» (Deut. 23:4). [¿Y por que razón?]... Porque no os recibieron con pan y agua en el camino» (Deut. 23:5) - Pes 86b; DER 6





El hombre que impone a la fuerza su opinión, pretende hacer un dios de si mismo

En la sinagoga de Tiberias, sucedió en una ocasión que el Rabino Eleazar, y el Rabino Yose, difirieron tan agudamente en cuanto a un dictamen [de la Ley] que, en su furia, un rollo de la Torah fue desgarrado. El Rabino Yose Ben Kisma, que se encontraba allí presente, dijo [en alta voz]: “¡Me sorprendería que esta sinagoga no terminase convirtiéndose en una casa de idolatría!”. Y [tal como predijo el rabino Ben Kisma] así [mismo] sucedió. ¿Por que dijo Ben Kisma estas palabras? Pues porque, si el Creador y dueño de todas las cosas, no impone a la fuerza sus opiniones [sino que da a cada hombre el libre albedrío para aceptarlas, o rechazarlas], ¿quien es el hombre que pretende tener la osadía de imponer [por la fuerza] a otros su opinión? ¿Acaso es ese hombre mayor que su Dios? ¿No es su aptitud ya de por si misma una forma sutil de endiosarse a si mismo? [y cometer por ende, la idolatría de hacer a la Criatura mayor que el Creador]





He who refuses to follow God’s (ten commandments) is an arrogant and accursed man, as the Scripture says: “You rebuke the arrogant, accursed people who stray from your commandments” (Psalm 119:21, Common English Bible). Also, no Jew, Christian, or Muslim who refuses to be circuncised will have a share in the heavenly Jerusalem, for the Scripture says: “... Put on your splendid clothing, Jerusalem, you holy city; for the uncircumcised and unclean will no longer come into you” (Isaiah 52:1). Finally, forgivenes of sins is the result of repentance, and turning away from evil; not the result of our faith in any human Messiah, for it is written: “Wash yourselves clean! Get your evil deeds out of my sight! Stop doing evil, learn to do good! Seek justice, relieve the oppressed, defend orphans, plead for the widow. Come now, says Adonai, let’s talk this over together. Even if your sins are like scarlet, they will be white as snow; even if they are red as crimson, they will be like wool. If you are willing and obedient, you will eat the good of the land; but if you refuse and rebel, you will be eaten by the sword...” (Isaiah 1:16-20).


Ateismo, y Dios como Autoridad Suprema

En terminos simplificados, Dios es “la Autoridad Superior”: Es ese “Poder Supremo”, al cual ofrecemos incondicional devoción y fidelidad, y del cual buscamos bendiciones, seguridad, y protección. Para Judíos, Cristianos, y Musulmanes, esa Autoridad Superior es יהוה , el Dios de Avraham. Pero, ¿y que de los ateos? En su caso, ellos también creen en un dios (en una “Autoridad Superior”, a la cual deben ofrecer devoción y fidelidad). ¿Que es para los ateos ese “Poder Supremo”? Es una combinación de lo siguiente: Dinero (usura y engaño), Sexo (pornografía, nudismo, y homosexualidad), Fama (promoción de las ideas “políticamente correctas”), Poder (Violencia, y control de la información), y Ciencia (tecnología, y evolución). Como dicen algunos ateos: "Dios en el Cielo; el Dinero aqui en la Tierra". Así, en un sentido muy real, no hay tal cosa como un hombre que no crea en dios; ¡solo diferimos en cuanto al dios (o dioses) que adoramos!




El dilema con la mayoría de aquellos que se identifican públicamente como ateos, es que, a la vez que afirman que no existe un Dios, actúan como si ellos mismos fuesen dioses (es decir, con la arrogancia y prepotencia de quien asegura tener todas las respuestas, y no tener probabilidad alguna de equivocarse). Esta aptitud, sugiere que el afán que a menudo muestran por “remover” a Dios del “trono” desde el cual este gobierna a los hombres (el corazón y la conciencia humana), podría ser una cortina de humo, que oculte un inconciente deseo de ocupar la subsecuente vacante.





Causas y causantes del Ateísmo

«En el mundo Hispano parlante, hay un sabio refrán que dice, «El que se “pica”, es porque ají come». ¿Por que se “pica” el hombre con Dios? ¿Que, y quienes, son los principales causantes del ateísmo? Bueno, es innegable que, un grande orgullo [uno que impide al individuo confesar su maldad], y una amarga conciencia [una que le atormenta, recordándole el castigo Divino deparado para su perverso proceder], hacen que el hombre que vive en inmoralidad, no tenga otra opción que abrazar el ateísmo [negando así que sus hechos vayan a ser jamas juzgados, o a recibir castigo alguno]. ¿Quien es este hombre que vive en inmoralidad? Pues aquel que ha vendido su alma a Ha Satan (la maldad), a fin de obtener los bienes del aquí, y del ahora (dinero, sexo, poder, y fama). Es el banquero que oprime con usura al prestamista; el comerciante que explota tanto a sus empleados, como a sus clientes; es el líder cívico, político, o religioso, dado a la mentira y al oportunismo; es el homosexual, cuya conducta publica humilla y avergüenza a sus padres; es el hombre y la mujer sexualmente promiscuos (la prostituta, el adultero, el fornicario, el exhibicionista, y el incestuoso); es el traidor; es el que no tiene palabra de honor; el que se aprovecha de la buena fe, y de la inocencia del prójimo; etc. ¿Y a que se debe que el hombre que vive una vida de arrepentimiento (un estilo de vida comprometido con la justicia, con la misericordia y con la humildad) no sienta atracción alguna hacia el ateísmo? Pues a que la posibilidad de que exista un Juez y un Juicio en el universo, no le preocupa en lo absoluto, pues no teme que su vida sea juzgada. Un buen ejemplo de esto podría ser el país asiático (Singapur), cuya ley impone pena de muerte a quien insiste en traficar con cocaína y heroína. Obviamente, el traficante de estas drogas se opondrá tenazmente a la existencia de esta Ley; pero, el ciudadano honesto, no tendrá problema alguno con su existencia, pues comprende el grave daño social que causan las drogas, y no tiene interés alguno en promoverlas.»




La Naturaleza dicta que, la conciencia humana, debe seguir a aquella conciencia que es mayor que la humana

«He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá...» (Eclesiastés 3:14) ¿Quien no ha presenciado la escena del perro que persigue su propia cola? ¿Por que causa risa tal escena? ¡Pues por lo disparatado de pretender seguirse a uno mismo! Es que el intelecto enseña que, nuestro cuerpo, sigue el movimiento del terreno donde nos encontramos; el terreno, sigue el movimiento del país; el país, sigue el movimiento del continente; el continente, sigue el movimiento del Hemisferio; el hemisferio, sigue el movimiento del planeta; el planeta, sigue el movimiento del Sol; el Sol, sigue el movimiento del racimo estelar al cual pertenece; el racimo estelar, sigue el movimiento de la galaxia a la que pertenece; y, la galaxia, sigue el movimiento del racimo galáctico que le contiene.
De este modo, la naturaleza muestra que El Creador ha hecho que cada cosa tenga que “seguir” a aquello que posee una naturaleza mas grande y abarcadora que la propia. Y que, el que algo (o alguien) intente “seguirse a si mismo”, es anti-natural, ridículo, y sin sentido. Pero, esto es precisamente lo que propone la cultura Occidental, cuando reclama que, no existiendo seres superiores (profetas, ángeles, ni dioses), el hombre es, por así decirlo, “la medida de todas las cosas”. Es decir, que el hombre es capaz de “seguirse a si mismo”. ¿Cual es la consecuencia de esta anti-natural postura? ¡La aberración! Es que, el hombre que rehúsa seguir aquello que le excede (tanto en términos éticos, como morales y existenciales), no solo descubre que le es imposible seguirse a si mismo, sino que termina siguiendo aquello que es inferior a el (los animales). Esto explica el que estas personas a menudo terminen exaltando y emulando la conducta de bestias como el cerdo y el perro: es decir, que hagan del comer, del beber, del dormir, del defecar, de la desnudez, del sexo publico, y de la agresividad, su regla de conducta e imitación. De hecho, así como el perro no percibe contradicción alguna en invertir su tiempo y esfuerzo “corriendo” tras la cola (el ano). Así mismo el hombre que pretende seguirse a si mismo (no reconociendo Dios alguno), tampoco percibe contradicción alguna en invertir su tiempo y esfuerzo “corriendo” tras su "cola" (persiguiendo y promoviendo la Sodomia).
En resumen, tanto la Naturaleza, como la Escritura Sagrada, enseñan que, el orden establecido por Dios, no puede ser alterado. El Creador (bendito sea) ha dictaminado que el hombre siga (o “imite”) aquello que le trasciende (aquello que es superior a el). Y, cuando el hombre intenta subvertir ese orden moral (siguiéndose a si mismo), termina siguiendo (imitando) a los animales; como intimando que, con su extraviada y anti-natural conducta, se ha reducido a si mismo por debajo del nivel de las bestias; y siendo ahora estas superiores a el, pues encuentra natural seguirlas.





Too many of our dear Christian believers choose to follow Paul’s Christian theology, instead of Jesus Jewish theology. Why were the ten commandments written upon stone tablets, whereas the prophetic books were written upon lamb skins?? It was in order to teach us that, just as the stone has a much heavier weight than the lamb skins, so does obedience to the ten commanments (written in stone) has a much heavier weight than believing in the Messiah, the restoration of Israel, the rebuilding of the Temple, or the salvation of the gentile nations (things only written upon lamb skins); It aims at teaching us that, just as a stone will always outlast any lamb skin, so will the ten commandments outlast believing in the Messiah, in the restoration of Israel, in the rebuilding of the Temple, or in the salvation of the gentile nations. Why is obedience to the good enjoined in the commandments so important? It’s because God’s judgment is perfectly righteous (in other words, it’s “performance based”), so that man will rip the same good (or evil) he has sowed; he’ll be blessed with the same blessings he bestowed upon his fellow human being, and be cursed with the same curses he bestowed upon his fellow human being (and from which he never repented). That’s why God promises to bless those who do good (obey His commandments), as is written: “showing lovingkindness unto thousands of them that love Me AND KEEP MY COMMANDMENTS” (Exodus 20:6). It’s also the reason why the Jewish Jesus (God’s peace be upon Him) is quoted saying the following: “but IF THOU WOULDEST ENTER INTO LIFE, KEEP THE COMMANDMENTS!” (Matthew 19:17).
Admitting his theology isn’t perfect, is extremely hard for any Christian believer; it requires a lot of humbleness! But that’s why God has promised good tidings to the meek, as is written: “Yah hath anointed me to preach GOOD TIDINGS UNTO THE MEEK” (Isa. 61:1). Notice the verse states that the “good tidings” aren’t for the perfectly righteous, for the wise, for those who have faith, nor for those who “believe”; they are for the meek! (thus intimating that the meek has already achieved righteousness, wisdom, and faith).
What earthly profit will you gain from accepting this knowledge? Absolutely none! But it will give you a supernatural fortitude. You’ll feel the strength of he who is standing upon an unshakeable foundation (the rock of God’s commandments); a strength that will let you conquer depression, as well as the fear and despair that comes with sickness and poverty. You’ll have the certainty of knowing that, no matter what happens to you, God will be faithful to reward you; not for any lip service you might offer Him (He’s not interested in any lip service, as it leads mankind to end up “having God in their hearts, but the Devil in their hands”), but for sowing the good works that pleases Him.




El Creador no tolera ningún derecho individual que perjudique el bienestar de la comunidad

Por medio de las historias y las alegorías narradas en la Ley, el Creador (bendito sea) enseño a sus siervos que, un pueblo que pone los derechos individuales por encima de los derechos de la comunidad, es un pueblo necio e ignorante, que camina hacia su auto-destrucción. Es que, ningún hombre es “una isla”; pues cada miembro de la comunidad esta directa o indirectamente conectado a todos los otros miembros de esa comunidad. Esta situación, es semejante a lo que sucede en el cuerpo humano, donde cada célula se encuentra funcionalmente conectada a todas y cada una de las otras células. Así, de volverse cancerosa alguna célula individual, y el cuerpo no tomar medidas correctivas, todo el cuerpo estaría en peligro de fallecer. ¿Por que? Pues porque esa célula cancerosa (que no es sino una célula que ha dejado de cumplir su función normal) puede reproducirse. Y cuando un suficiente numero de células dejan de cumplir su deber individual, pueden causar que falle el órgano al cual pertenecen.
Es por esta razón que Dios no daba a nadie en Israel el “derecho individual” de escoger el estilo de vida que mejor le pareciere: nadie tenia el derecho humano de vivir la vida abiertamente homosexual (negándose a cumplir su deber de reproducirse); ninguna mujer tenia el derecho de abortar a sus hijos (rehusando cumplir su deber de no asesinar a los inocentes); y nadie tenia el derecho de ser usurero (rehusando así cumplir su deber de no robar a su prójimo). Y es por esto es que, por medio de los mandamientos, el Creador (bendito sea) ha definido cual es el comportamiento que debe seguir cada miembro de la comunidad; y cual debe ser la función (el proceder) de cada individuo; sea este un hombre, o una mujer; un niño, o un anciano. Y no solamente ha definido cual es el deber de cada individuo, sino cuales han de ser las medidas correctivas a aplicarse sobre la persona que, siendo plenamente capaz de cumplir con su deber, se obstina en no hacerlo. Esta medidas incluyen reclusión (en las ciudades de refugio), penalidades económicas, castigos corporales (azotes), y (en casos extremos) la muerte.
El ejemplo clásico de esta enseñanza, se encuentra en el libro de los Jueces. El pasaje dice así: «Y será la ciudad anatema a Yah, con todas las cosas que están en ella... Pero vosotros guardaos del anatema; ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, no sea que hagáis anatema el campamento de Israel, y lo turbéis. Mas toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, sean consagrados a Yah, y entren en el tesoro de Yah... Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó del anatema... Y subieron allá del pueblo como tres mil hombres, los cuales huyeron delante de los de Hai. Y los de Hai mataron de ellos a unos treinta y seis hombres, y los siguieron desde la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron en la bajada... Y Yah dijo a Josué... Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé... Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estaré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros» (Josué 6:17- 7:12).
Note como, el que un miembro de la comunidad (Acán), rehusase cumplir su deber individual (obedecer lo ordenado por Yah), no solamente produjo la destrucción de otros individuos, sino que puso en peligro la existencia misma de la comunidad Israelita. Note también como Dios advierte a Josué que, si desea salvar al pueblo, tiene que tomar medidas correctivas, de suerte que el resto de la comunidad tema, y huya de tal conducta. Finalmente, note como Dios responsabiliza a la comunidad entera, por la conducta de sus individuos. Esto ultimo, tiene el propósito de mostrarnos la falsedad del individualismo; pues no podemos evitar que, el pecado de un individuo, afecte negativamente al resto de la comunidad (¡incluyendo a su propia familia!): «Entonces Josué, y todo Israel con él, tomaron a Acán hijo de Zera, el dinero, el manto, el lingote de oro, sus hijos, sus hijas, sus bueyes, sus asnos, sus ovejas, su tienda y todo cuanto tenía, y lo llevaron todo al valle de Acor... Y todos los israelitas los apedrearon, y los quemaron después de apedrearlos. Y levantaron sobre él un gran montón de piedras, que permanece hasta hoy. Y Yah se volvió del ardor de su ira» (Josué 7:24-26)
En resumen, el creyente nunca debe permanecer pasivo ante el pecado individual de los miembros de su comunidad, sino que debe condenarlo vigorosamente; Y, en la medida que el Creador (bendito sea) se lo permita, debe luchar contra ese pecado (tal y como hizo Pinjás), utilizando como guía para ello lo ordenado por Dios en su Torah. Así, sera inocente ante Yah por el mal que pueda ese pecado traer sobre el resto de su comunidad.





No Peace for a Wicked Nation

«Grant not, Oh Lord, the desires of the wicked; draw not out his muzzle (“further not his evil desire”; But the Hebrew word “zemam” may also mean “evil desire” as well as “a muzzle”)» - Psalm 140:9. Jacob prayed to the Holy One: Master of the Universe, grant not to the wicked Esau his heart’s desire. What then is implied by “Draw not out his muzzle”? Jacob prayed: Master of the Universe, make a muzzle for the wicked Esau, that his serenity not be complete. And what muzzle did the Holy One make for Esau? The Barbarians, and the Germans (the Goths and the Huns), said Rabbi Hama bar Hanina, of whom the Romans are afraid. But for them, the Romans would have proceeded to destroy the entire world. Who is the present day Roman empire? America (the Western world). And who is their muzzle? The Muslim world (Iran, Iraq, Afghanistan, Yemen, etc), whom they fear. But for them, present day Esau would have proceeded to destroy the entire wold; all of it! (Babylonian Talmud, Meg 6a; Gen. R. 75:9)



Los Hechos pesan mas que las Palabras

Los hombres justos dicen poco, pero hacen mucho. Por eso Avraham dijo, “y traeré un (pequeño) bocado de pan, y sustentad vuestro corazón” (Gen. 18:5); pero al final, “... Y corrió Abraham a las vacas (para cocinar una ternera completa) ” (Gen. 18:7). Por el otro lado, el impío dice mucho, pero no hace siquiera lo poco. Por eso encontramos a Efron diciendo a Avraham, “te doy el campo... la tierra vale cuatrocientos siclos de plata; ¿qué es esto entre tú y yo?” (Gen. 23:11&15). Pero al final, “pesó Abraham a Efrón... cuatrocientos siclos de plata, de buena ley entre mercaderes” (Gen. 23:16). ¡Efron rehusó recibir nada que fuera menor que centenares! (la cantidad pagada por Avraham, era al menos 25 veces mayor que el verdadero valor del campo)

--- BM 87a; Tanhuma, Be-har, §1




El Juicio del Mundo Occidental, a manos del Mundo Islamico

Suponga que un anglo-sajón se presenta un día ante usted, reclamando que, durante muchos años, ha vivido una vida de absoluto compromiso con la justicia, con la misericordia, y con la humildad. Pero también reclama que, después de largos años de practicar ese noble estilo de vida, su conocimiento cientifico le condujo a “descubrir” que todo era una sucia mentira: que ser justo, misericordioso, y humilde, es una creencia ridícula, ignorante, y peligrosa; una creencia que debe ser extirpada, pues ha sido la causa de la mayoría de las guerras, así como del sufrimiento que ha experimentado la raza humana.
¿Que respeto infundiría en usted este desquiciado argumento? ¿No seria prudente sospechar que esta persona tiene problemas mentales, y que su desconexión de la realidad le hace potencialmente peligrosa?
Ese es precisamente el caso con el mundo occidental, quien (a través de sus medios masivos de información) insiste día y noche en atosigarle al resto de la humanidad la desquiciada idea de que todo tipo de religión (incluyendo la religión Abrahamica) es absurda y peligrosa. Es que, a diferencia de la extraviada cultura occidental, la religión Abrahamica tiene suficiente luz como para entender que, conocer al Creador, es reconocer que su voluntad para con los hombres no es otra sino que estos se comprometan con la justicia, con la misericordia, y con la humildad; Como esta escrito, “Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, ¿y qué pide Dios de ti? Solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”- Miqueas 6:8.
¿Que es hacer justicia? Es honrar a nuestros padres, no robar la propiedad del prójimo, no matar a nuestro prójimo inocente, no engañar (con el propósito de hacer daño o difamar) a nuestros semejantes, no esclavizar al prójimo (impidiéndole descansar), etc. ¿Que es amar misericordia? Pues complacernos en tener compasión del deambulante, del enfermo, del pobre, del preso, del necesitado, y del hombre y la mujer de pobre aspecto. ¿Para que? Pues para justificar el que se tenga misericordia de nosotros mismos, cuando nos toque ser quienes necesitemos la misericordia de aquellos que nos rodean. ¿Y que es andar humildemente con nuestro Dios? Pues reconocer que, el orgullo, no fue creado para el ser humano; quien, mientras vive, no es sino una burda bolsa de cuero, llena de excremento y orina. Y, después de muerto, no es sino una pestilente pila de gusanos, sabandijas, y polvo.
¿Por que desea Dios que los hombres se comprometan con no dañarse los unos a los otros? Pues porque, comparado con el Creador, el hombre es tan infinitamente insignificante, que su posicion es remotamente similar a la de una nueva bacteria, que acaba de ser creada por este sabio ser extra-terrestre. ¿Cual es el primer comportamiento que debe inducir en su nueva colonia de bacterias este sabio extra-terrestre? Pues el deseo de preservar su propia existencia (alimentarse, crecer, y multiplicarse). ¿Y el segundo comportamiento? Pues el de no hacerse daño, ni destruirse entre ellas mismas.
Asi, no es sino hasta que aprenden estas dos reglas basicas de conducta, que estan las primitivas bacterias listas para que su sabio Creador complete en ellas el trabajo que ya ha comenzado- llevandolas a la proxima etapa de desarrollo; es decir, elevandolas a una forma mas avanzada de existencia.
En resumen, quien rechaza la auto-evidente religión que es hacer lo que es justo, amar el tener misericordia, y poseer un caracter humilde, se convierte a si mismo en un "Sodomita" (prototipo de hombre arrogante y contumaz, que cree poder subvertir el orden Divino). ¿Cual es la ruta mas corta para descender a tal grado de depravacion? Pues el auto engaño que nos conduce a catalogar como “malo” aquello que secretamente sabemos que es “bueno”; y llamar “bueno”, a aquello que secretamente sabemos que es “malo”. ¿Que depara el orden Divino para quienes se hacen a si mismos Sodomitas? ¡Pues el destino de Sodoma! Es decir, sufrir a manos de los mismos "ángeles" (mensajeros divinos) que, disfrazados de árabes beduinos (prototipo del mundo Islamico), descendieron contra Sodoma y Gomorra para destruirlas sin misericordia (después de todo, ¿que derecho tienen a reclamar misericordia, aquellos que menosprecian y aborrecen el acto mismo de tener misericordia?).




Islam And Universal Judaism

«Just as it happened with the Babylonians, back in the days of Prophet Jeremiah, Yah (Blessed be He) has placed the whole Western world under the yoke of Islam. Why? Because, compared to Western's moral degeneracy (Usury, atheism and homosexuality), Shariah ordained beheading and hand cutting is the lesser of two evils. Not even the secular Israeli Government will be able to escape God's judgment! Those who do evil (whether Jew or Gentile) will have to give reckoning of their lives. If at this time (beginning of the 21st century C.E.) you live in any Western country, it would be wise for you to depart from all kind of immorality, and start learning the basics of the Muslim faith; read the Quran, and get to know the Islamic culture; the day may come when, knowing the Muslim "Shahada", could even save your life. May God have mercy of His People!»




La Torah Prohíbe las innovaciones

Los sabios de Israel enseñaron que [el pasaje que dice], "Estos son los Mandamientos" (Lev. 27:34), implica que, en lo sucesivo, ningún profeta podría introducir innovación alguna (es decir, no podria añadir nada a lo ya ordenado en los mandamientos)
-- Shab 104a



La maldición Divina que pesa sobre quien practica la homosexualidad publica

«El que mira a su padre con desprecio, y se burla de su anciana madre, merece que los cuervos le saquen los ojos, y que las águilas lo devoren»- Proverbios 30:17 (Versión "Dios Habla Hoy"). Dios ha declarado maldito al hijo que, con su publica Sodomia, insiste en despreciar a su padre, y en humillar a su anciana madre. Ha sido proclamado maldito por el Creador (sea su nombre engrandecido) el hijo que, teniendo el poder para hacerlo, rehúsa dar a sus padres el consuelo de tener nietos que alegren su ancianidad; Es maldito por Dios, el hijo que dice: "No me importa que mi existencia se deba precisamente al hecho de que mis padres no hubiesen escogido el matrimonio homosexual, ¡no les debo nada! No me importa que mis Padres (o el mismo Dios) hallan querido hacerme varón, ¡Yo voy a vivir la aberración de servirle de mujer a otro hombre, sea que les guste a mis padres o no!". Maldito por el Creador es ese hijo, quien sera echado en Gehinnom (el lugar de tormento), para ver como las águilas (tipo de los ángeles de destrucción) le sacan los ojos, y devoran poco a poco sus entrañas; tal y como, con su egoísta y rebelde aptitud, también él "saco los ojos" de sus padres (que desearon no tener ojos, para evitar ver su infamia), y devoró (de dolor) sus entrañas».





God, and the Gay lifestyle

God is slow to chastise any fault; save immorality. He is slow to chastise any immorality, save the openly gay lifestyle. Why? Because it violates God’s commandments (All of them!): In other words, the openly gay person dishonors his parents (... putting them to shame with his gay conduct); he steals (... robs his parents of his share of grandchildren); he bears false testimony (... I’m not the man my parents made me); he murders (... the souls of his children who, as a result of his gay lifestyle, would not come into the world); he blasphemes his Creator (... God is nor perfect, as He assigned me the wrong sex); he covets what doesn’t belong to him (... the role of the woman, which was given to her as an exclusive property); he sets up an idol to serve and worship (... his own body); he violates Shabbat (...with the extraneous fire of his passions). In fact, there’s no sin homosexuality doesn’t violates.
That’s why, even when God was angry with many cities (Nineveh, Tyre, Sidon, Babylon, etc), He gave them centuries to repent. But as for Sodom and Gomorrah, He exterminated them at once (again, as if to imply that He is slow to judge any sin, save open homosexuality).





El Castigo corporal

«La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre»
-- Prov. 29:15

Dice un adagio Anglo-Sajón: “No pain, No gain”- Nada que valga la pena en la vida, se obtiene sin dolor y sufrimiento, pues la vida misma conlleva dolor. Por eso, la madre no puede dar a luz a su criatura, sin pasar primero por el dolor del alumbramiento; El empleado no recibe su salario, sin primero realizar su dolorosa tarea; y el medico no recibe su titulo, sin primero sufrir largos y dolorosos años de preparación y estudio. Así, el dolor que proviene del castigo corporal, es inevitable; particularmente si surge cuando nos vemos obligados a tener que elegir entre el menor de dos males. Por ejemplo, si tiene usted que escoger entre dejar que un hijo homosexual humille públicamente a su padre, y castigar físicamente a ese hijo, sientase libre de escoger la ultima opción. De hecho, las personas abiertamente homosexuales, a menudo ocultan tendencias sadomasoquistas. Así, la disciplina que se les infiere, no es algo extraño y ajeno, sino un lenguaje con el cual pueden identificarse. Por eso, no debe usted dudar en utilizar la vara, con aquellos que están bajo su autoridad; pues, con los años, llegarán a agradecérselo.




¿Oración Inter-religiosa?

Cuando el nieto del Rabino Joshua Ben Levi, tuvo una obstrucción en su garganta, un cierto hombre vino y susurro en su oído un conjuro (unas palabras de oración), “en el nombre” [de Jesús, quien para aquel tiempo era tenido como un famoso hereje]. Entonces [el nieto] comenzó nuevamente a respirar. Cuando el hombre estaba ya por partir, Rab Joshua le pregunto: “¿Que susurraste en su oído?” El hombre respondió: “Tal y tal conjuro”. Rab Joshua dijo: “Habría sido mejor que mi nieto muriera, antes que recuperarse por medio de esto”. Y, “a manera de error emanado [de la boca] de un príncipe [es decir, un príncipe en materia de la Torah]” (Eclesiastés 10:5), su impensada imprecación causo la muerte de su nieto.
Le sucedió en una ocasión al R. Eliezer Ben Dama, hijo de la hermana del Rabino Ishmael, que fue mordido por una serpiente; y Jacob, de Kefar Sekaniah (posiblemente Santiago, hijo de Alfeo), vino a tratarlo (curarlo) en el nombre de Jesús, hijo de Pandera (un peyorativo que implicaba que un soldado llamado “Pandera” había seducido a la madre de Jesús). Pero el Rabino Ishmael no se lo permitió. El Rabino Eleazar ben Dama reclamo [diciendo]: “R. Ishmael, mi hermano, permítele que me trate-- [pues] puedo traer de la Torah prueba de que esto esta permitido”. No bien termino de hablar, cuando partió su alma de él, y murió. El Rabino Ishmael exclamo: “¡Dichoso eres tu, Ben Dama, que tu cuerpo es puro, que tu alma te abandonó estando en estado de pureza, y que no aportillaste la verja (los mandamientos) de los sabios, que solían decir, “al que aportillare vallado, le morderá la serpiente” (Eclesiastés 10:8)!
Pero una serpiente en efecto le mordió [¡antes de que violase las palabras de los sabios!]. [Así] El verso en realidad hace referencia a la “serpiente” (mordida) de las palabras de los sabios [en la Torah], para las cuales no hay remedio.
¿Cual verso debió haber citado el Rabino Eleazar Ben Dama? Es, “Guardareis mis estatutos... los cuales haciendo el hombre, vivirá por ellos” (Levítico 18:5). Note que el verso dice “vivirá por ellos”; no dice que “morirá por ellos
-- AZ 27b; Talmud Palestino, Shab 14:4; Tos Hul 2:22-23





No hay Salvador (Mesias) fuera de Adonai Yah. Como esta escrito: «... YO יהוה, Y FUERA DE MÍ, NO HAY QUIEN SALVE»- Isaías 43:11. Y también dice en otro lugar: «PORQUE YO יהוה, Dios tuyo, el Santo de Israel, SOY TU SALVADOR...» - Isaías 43:3. Y mas adelante: «"No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno" - Isaias 44:8.





Los Cinco Libros de Moisés contienen Toda la Revelación Divina, y no podemos añadir libro alguno que altere o contradiga la revelacion Mosaica, como esta escrito: "No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Yah vuestro Dios que yo os ordeno". En adicion, nuestro maestro Moises dijo: “No esta en los Cielos”- Deut. 30:12. En otras palabras, Moisés dijo: «No digáis, “otro [similar a] Moisés se levantara, y nos traerá de los Cielos otra Torah”, pues les digo que “No esta en los Cielos”- [es decir] ninguna parte de ella quedo en los Cielos (dando así lugar a una posible nueva revelación)» Deut. R. 8:6



"Si no tienes ningunos valores morales, entonces no tienes ningun valor..."

(If you have no moral values, then you have no value ...)



«Todos llevamos en nuestro interior un Caín, y un Abel; un Nimrod, y un Avraham; un Ishmael (un hombre al cual Dios escucha), y un Israel (un hombre que pelea con el Dios que ve); un Edom (un hombre violento), y un Jacob (un hombre pacifico); Un Faraón (un caudillo arrogante, cruel, y saqueador), y un Moisés (un caudillo humilde, misericordioso, y desprendido); un Acab (alguien que nos incita a abandonar a Dios), y un Elías (alguien que nos exhorta a volver a Dios); un Gentil pagano, y un creyente Hebreo; un Ha-Satan (uno que nos incita a rebelarnos contra el Creador), y un Mesías (uno que nos exhorta a someternos al Creador); un Egipto (una tierra de esclavitud) y una Canaan (una tierra de Libertad); una Jerusalen (un lugar de justicia y santidad, donde mora la presencia Divina), y una Sodoma (un lugar de injusticia y perversion, donde moran los demonios); un "Yetzer Ha-ra" (un impulso a hacer lo malo), y un "Yetzer ha-Tov" (un impulso a hacer lo bueno). Cuando seguimos nuestro impulso a hacer lo malo, nos convertimos en Caín, en Nimrod, en Edom, en Faraón, en Acab, en Gentiles, en Egipto, en Sodoma, y en ha-Satan. Pero, cuando seguimos nuestro impulso a hacer lo bueno, nos convertimos en Abel, en Avraham, en Jacob, en Moisés, en el pueblo que pelea (para ser escuchado por Dios), en Elías, en Canaan, en la Jerusalen de arriba, y en el Mesías»


«Dijo el Rabino Eleazar: El Santo no envío a Israel al exilio sino con el propósito de multiplicar el numero de conversos (a la fe Hebrea), como esta escrito: “Y la sembrare para mi en la tierra” (Oseas 2:23). ¿No siembra el hombre un “Seah” (doce cuartillos de semilla) en la tierra, solo para recoger muchas veces un “Kor” (30 Seahs)?» -- Pes 87b


«Los mandamientos fueron dados en piedras, porque Israel estaba acostumbrado a invertir su tiempo y esfuerzo en piedras (Ladrillos) que, engrandeciendo al hombre (Faraon), producian muerte y esclavitud; Pero ahora invertirian su esfuerzo trabajando en piedras (mandamientos) que, engrandeciendo al Creador, producirian vida y libertad»




«Mi “verdad” (cualquier verdad filosófica o intelectual) no es “verdad”, si me conduce al “error” (es decir, si me conduce a la injusticia, la crueldad, y la arrogancia de hacer al prójimo inocente, el mal que no desearía que me hiciesen a mi mismo). Y, “mi error”, no es error, si me conduce a la “verdad” (es decir, a tratar a mi prójimo inocente, con la misma justicia, misericordia y humildad con que yo mismo desearía ser tratado)»



El Rey de Sodoma

La traducción literal del pasaje en Génesis 14:21, cita al rey de Sodoma (prototipo de Ha Satan) diciendo al Patriarca Avraham (el padre de todos los creyentes): "Dame el alma, y toma los bienes". ¡Esta es siempre la oferta del mal!- “Dame tu alma (vendeme tu ética y tus valores), y obtendrás aceptacion, popularidad, y beneficios materiales”. Hoy en día, esta malvada oferta es discretamente llamada “political correctness”. ¿Que respuesta dio Avraham a esta seduccion? Avraham respondio diciendo: “Juro por el Creador que, de alguien tan inmoral como tu (que eres líder y defensor de una comunidad abiertamente Lesbica y Homosexual), no quiero tomar ni los hilos con los que amarras tus sandalias (para que, debiéndote yo el favor, no vayas luego a creer que tengo el deber de respetar tu inmoral estilo de vida)”- Gen. 14:22-23. Y esta tambien debe ser la aptitud de quienes se consideran a si mismos hijos espirituales del Patriarca Avraham. Es decir, comprometerse a no honrar (ni mucho menos “hacer la paz”) con este inmoral estilo de vida, cumpliendo asi la Escritura que advierte diciendo: “Los que dejan la Ley, alaban a los impíos (es decir, se pasan al lado de Ha Satan); Mas los que la guardan (los que se mantienen del lado del Creador), contenderán con ellos”- Proverbios 28:4.




«El verdadero Judio, no puede hacer un becerro de oro! Es decir, no puede hacer del oro (el dinero) un idolo al cual termine adorando. Quien tal hace, renuncia a su propia vida, asi como quienes erigieron el becerro (en el desierto) renunciaron a su propia vida. La innumerable cantidad de jovenes Hispanos que perecen tratando de enriquecerse (por medio del trafico ilicito de drogas) son un claro ejemplo de esta verdad»




¡Solo se necesitan dos!: El pecador que se arrepiente, y el Dios que perdona

«Para engendrar una nueva vida (una nueva criatura), solo se necesitan dos adultos fructíferos y saludables: el esposo, y su esposa. A la sombra del Sinaí, Dios (el esposo) contrajo nupcias (hizo pacto por medio de los mandamientos) con Israel (su esposa). Y, como el Creador (bendito sea) no sera jamas “impotente”, la intimidad de su matrimonio con Israel, nunca necesitara la ayuda de una tercera persona, a fin de lograr producir la nueva vida (criatura) que Dios anhela engendrar en su novia (prototipo del creyente). Y, si alguien fuese tan atrevido como para hacer de una tercera persona parte de esa intimidad, los hijos de ese “adulterio espiritual” serán echados fuera, aun si hubiesen sido engendrados de alguien traído de Egipto para servir; Como dice la Escritura- «Y vio Sara que el hijo de Agar la Egipcia, el cual esta le había dado a luz a Avraham (convirtiéndola así en una tercera persona en la intimidad entre Sara y Avraham), se burlaba de su hijo Isaac. Por tanto, dijo a Avraham: “echa a esta sierva y a su hijo, por que el hijo de esta sierva (el fruto de una relación adulterada) no ha de heredar con Isaac mi hijo [es decir, aunque tanto Ismael como Isaac son hijos de Avraham (prototipo del Padre Celestial), los hijos de un pacto adulterado, no recibirán la misma recompensa que los hijos del pacto original (la Ley)]»



El Mensaje de los Patriarcas

La tradición Judía, dice que Terah (el padre de Avraham) tenia una tienda, donde se dedicaba a la venta de ídolos. Esto implicaba que, el día que Terah muriese, Avraham se vería a si mismo con la obligación moral de continuar el negocio de su padre (promoviendo así la idolatría). Pero, afortunadamente, “Dios hablo a Avraham”; es decir, Avraham recibió en su espíritu suficiente luz como para entender que la idolatría conduce invariablemente a la inmoralidad. De este modo, Avraham percibió que, la voluntad de Dios para su vida era que se alejase de todo aquello (separándose de su tierra, y de su parentela).
Salir de su tierra y de su parentela, implicaba que, en lo porvenir, Avraham seria un peregrino y extranjero, morando en tierra ajena. ¡Era un gran sacrificio! Pero ese “separarse de la maldad” también conllevaría una gran recompensa: ¡Todas las naciones de la tierra serian benditas en “la semilla” que Abraham habría de sembrar (con el ejemplo de su conducta). Es que, así como Abraham habría de heredar la buen Tierra (de Canaán), de ese mismo modo todo aquel que siga el ejemplo de Abraham (alejándose de la idolatría y la inmoralidad), habrá de heredar la buena Tierra (el Mundo que ha de venir).
Este compromiso con “separarse de la idolatría y la maldad” fue la herencia de los hijos de Abraham; y fue también la causa de que Abraham impidiese a su hijo Isaac casarse con alguna de las moradoras de Canaán (quienes practicaban la idolatría); fue la razón por la cual Avraham nunca quiso morar en Sodoma; el motivo por el cual Rebeca no quiso que su hijo Jacob se casase con ninguna mujer Cananea; y la causa de que, una vez en Egipto, José se asegurase de que la casa de Israel morase en un lugar separado y apartado (Gosén).
En resumen, es el compromiso con alejarse de la idolatría y la inmoralidad, lo que demuestra quien es un hijo del patriarca Abraham, así como un heredero del Mundo que ha de Venir (la Vida Eterna).





“Su delicia esta en la Torah del Señor” (Salmo 1:2). Rabbi (Judah I, el Patriarca) dijo: Un hombre aprende bien solo aquella parte de la Torah que le deleita, pues el verso implica, “[La parte de] la Torah del Señor [que] es su delicia [se hace suya]”.
Levi, y el Rabino Simeon Berabbi, estaban sentados ante Rabbi [Judah I, el Patriarca] exponiendo versos de la Escritura. Cuando terminaron el libro que estaban exponiendo, Levi dijo: “Traigan el libro de Proverbios”. Pero el Rabino Simeon Berabbi dijo: “Traigan el libro de los Salmos”. La orden del Rabino Simeon prevaleció, y se trajo el libro de los Salmos. Cuando llegaron al verso que dice, “Su delicia esta en la Torah del Señor”, Rabbi lo expuso diciendo: “Un hombre solo aprende bien, aquella porción de la Torah que le deleita”. Al escucharlo, Levi respondió: “Maestro, en este mismo momento me ha dado usted permiso para levantarme, e irme”. (AZ 19a)



Dijo el Rabino Hamnuna: “Jerusalén fue destruida solo porque ceso la enseñanza a los niños en la escuela; como esta escrito, «Derrámala (la ira de Dios) sobre los niños en la calle ...» (Jer. 6:11). ¿Por que, “Derrámala”? Pues porque “los niños (están) en la calle”, y no en la escuela.



«Dijo el Rabino Judah, hijo del Rabino Simeon: “¿Que significa el verso que dice, “No toquéis mis ungidos, , y a mis profetas no hagáis daño” (Salmo 105:15)? “No toquéis mis ungidos”-- los niños de escuela; “y a mis profetas-- los discípulos de los sabios de Israel-- no hagáis daño”» (Shab. 119b)



«Considera a cada extraño como un posible ladrón. Pero trátalo como si fuese el venerado Rabino Gamaliel» (DER 5)



«Abbaye tenia un dicho favorito: El hombre debe siempre ser ingenioso en su temor del Cielo; como esta escrito, “Una respuesta suave, calma el furor” (Prov. 15:1). El hombre debe siempre hablar amigablemente a sus hermanos, a sus familiares, y con todo hombre; de hecho, ¡aun con el gentil que encuentra en el mercado! ¿Para que? Pues para ser amado arriba (en los cielos), buscado abajo (en la tierra), y ser hallado acepto por sus hermanas criaturas» (Ber 17a, y En Yaakov)



«“Quien cuida de la higuera comerá de sus frutos” (Prov. 2:18). ¿Por que es la Torah comparada con una higuera? Pues porque los frutos de la mayoría de los arboles (el Olivo, la vid, y la palma de dátiles) se recogen de una sola vez. Pero los frutos de la higuera se recogen poco a poco. Así mismo sucede con la Torah: la persona estudia un poco cada día, y eventualmente aprende mucho. Es que la Torah no puede aprenderse de golpe, en un año; y ni siquiera en dos» (Num. R. 21:15)



«El Rabino Simeon Ben Eleazar dijo, “La naturaleza Humana (el instinto), un niño, y una mujer: la mano izquierda (simbolo de juicio) debe repelerlos, pero la derecha (simbolo de misericordia) debe traerlos de vuelta”» (Sot 47a)



El Rabino Isaac Ben Eleazar enseñaba (Talmud Palestino, Shab. 1:5) que “la cabeza” (la mas alta manifestación) de la sabiduría (es decir, de la teología que surge del conocimiento de la Escritura) es el temor a Dios; como esta escrito, “El temor a Dios es la cabeza de la sabiduría”- Salmo 111:10 (la palabra Hebrea “reshit”, que en el anterior pasaje es traducida como “el principio” también significa “la cabeza”). Pero, la humildad es tanto mayor a la mera sabiduría, que el temor a Dios es solo su talón, como esta escrito: “Es el talón de la humildad, el temor de Dios ...”- Prov. 22:4 (la palabra hebrea “ekev”, que en el anterior pasaje se traduce como “recompensa”, significa también “talón”). De igual modo, el Rabino Joshua ben Levi enseña (Avodah Zarah 20b) que la humildad es la mayor de todas las virtudes, pues la Escritura dice: “El Señor me ha ungido para dar buenas nuevas a los humildes...”- Isa. 61:1. Note que el anterior pasaje no dice que las buenas nuevas son para los santos, para los sabios, para los que tienen fe, ni para los que temen a Dios; ¡son para los humildes! (intimando con ello que, quienes tienen un corazón humilde, ya han alcanzado santidad, sabiduría, fe, y temor de Dios).



No Mezclar Carne Y Sangre; Lana Con Lino, Ni Buey Con Asno

No mezclar la carne con la sangre, significa no alimentarnos, o sacar beneficio, del dolor ajeno; no disfrutar placenteramente de nuestras vidas mientras, de forma alegórica, la sangre de nuestro prójimo es derramada ante nuestros propios ojos. Por eso la tradición Judía decía que los miembros del Sanedrín tenían que ayunar el día que se ejecutaba a un condenado a muerte.
La misma enseñanza ética estaba detrás de la prohibición de arar un terreno con una yunta de animales que consistiera de un buey y un asno. El buey es mucho mas fuerte que el asno y, por medio del común yugo, podría obligar al pobre asno a trabajar hasta la muerte. Lo mismo sucede con la prohibición de “rodearse” (vestirse) simultáneamente con ropas de lana y de lino. La lana era la ropa del pobre, del pastor de ovejas, que era la profesión mas deshonrada y despreciada de todas. En cambio, el Lino era la ropa en la que se envolvían a las momias de los Faraones. Era la ropa de los ricos, de los que ostentaban el honor y la riqueza. La persona podía vestirse de lana, o podía vestirse de lino; pero no podía vestirse de lana y de lino, a la misma vez. Quizás el significado ético mas importante de esta alegoría, es que podemos “rodearnos de pobreza”, o podemos “rodearnos de riquezas” (y, por ende, de honor)”, pero no podemos rodearnos de riquezas, empobreciendo a aquellos que nos rodean; no podemos rodearnos de honra, deshonrando a aquellos que nos rodean; no podemos hacernos ricos y tener fuerza y libertad, a la misma vez que promovemos la pobreza, la debilidad y la explotación de aquellos que nos rodean.
La Tanak dice que Salomón fue el hombre mas sabio que jamas haya vivido, y obtuvo mas honor y gloria que ningún otro rey de Israel. Pero, luego de su muerte, salio a relucir que esa gloria, honor, y riquezas de las que se había rodeado, habían sido obtenidas a cuenta de rodear a sus hermanos Hebreos con un duro y pesado yugo. Cuando Roboán, el hijo de Salomón, quiso vestirse de ese mismo poder, honor y riquezas, el pueblo le dijo que podía hacerlo, pero no a la misma vez que oprimía y subyugaba a sus hermanos. El pasaje dice así, ¡«Vino, pues, Jeroboam, y toda la congregación de Israel, y hablaron a Roboán, diciendo: “Tu padre agravó nuestro yugo, mas ahora disminuye tú algo de la dura servidumbre de tu padre, y del yugo pesado que puso sobre nosotros, y te serviremos”»- 1ra Reyes 12:3-4. Roboán no entendió nunca el verdadero mensaje de la Torah, pues creyó que la promesa hecha por Adonai a su abuelo David era una finalidad en si misma. Ha Shem había dicho a David: “Y sera afirmada tu casa, y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono sera estable eternamente”- 1ra Reyes 7:16. Roboán creyó erróneamente que, por el hecho de que Dios había prometido un reinado firme a la casa de David, el podría "echarse en el bolsillo" (olvidarse de) la justicia, la misericordia y la humildad. ¡Este es el mayor error que puede cometer un ser humano!: Pensar que, tener “la teología correcta” acerca del futuro de Israel, acerca del propósito (e identidad) del Mesías, acerca de la reconstrucción del Templo, o acerca de la era Mesiánica, es de algún modo una garantía de éxito. La verdad es que, la única garantía que hace la Escritura, es que si hacemos el bien, al final se nos devolverá el mismo bien que hallamos hecho (ley de la siembra y la cosecha). Toda otra realidad política o religiosa esta sujeta a este principio universal.
Roboán tropezó, creyendo que la Escritura estaba “escrita en piedra”; que Dios se había “amarrado a si mismo las manos” con la promesa que había hecho a David. En un sentido figurado, Roboán pretendió “trasquilar” a sus hermanos Hebreos; las ovejas del pueblo de Israel. Pero, al final, recibió el mismo mal que intento hacer, pues su reino fue “trasquilado”, de suerte que perdió diez de las doce tribus de Israel. No solo eso, sino que, así como el Rey Roboán quiso “saquear” al pueblo conformado por las diez tribus del norte, de ese mismo modo el Rey de Egipto vino y saqueo al pueblo del Rey Roboán, llevándose los tesoros de la casa real y del templo construido por Salomón su padre (1ra Reyes 14:25-26).



El Israel De Dios, Y Los Proselitos

“Feliz es todo aquel que teme a Yah, que anda en sus caminos” (Salmo 128:1). Note que el Salmo no dice: “Feliz es Israel”, “Felices son los sacerdotes”, o “Felices son los levitas”; dice, “Feliz es todo aquel que teme a Yah”. Es decir, el salmo habla del prosélito; quien, debido a su temor de Dios, es incluido en el apostrofe “Feliz”. Así como se le dijo a Israel, “Feliz eres tu oh Israel” (Deut. 33:29), así también se dice del prosélito: “ Feliz es todo aquel que teme a Yah”. ¿Que tipo de prosélito es descrito como “Feliz”? Pues aquel que es un verdadero prosélito [y no como los antiguos Samaritanos, de quienes se dice, “Temían al Señor, y servían a sus propios dioses” (2 Reyes 17:33)]; se dice de los prosélitos que temen al que es Santo, y caminan en los caminos del Santo, como esta escrito: “... que anda en sus caminos” (Salmo 128:1). Las palabras “Cuando comieres el trabajo de tus manos...” (Salmo 128:2) se han dicho del prosélito que no cuenta con el merito de los Padres (es decir, que no es un descendiente físico de los patriarcas de Israel). Esto es para evitar que diga, “¡Ay de mi, que no tengo el merito de Los Padres; de suerte que, por todas las buenas obras que pueda acumular, tendré recompensa solo en este mundo! El Salmo anuncia buenas nuevas a este prosélito, diciéndole que, a causa de su propio merito, se le permitirá “comer” no solamente en este mundo, sino también en el venidero. Así, “Cuando comieres el trabajo de tus manos...” (las buenas obras en las cuales has laborado, sembrando bien en este mundo), ¿cual sera tu recompensa?- “Bienaventurado (Feliz) seras, y te ira bien” (ibid); “Bienaventurado seras...” (en este mundo), “... “y te ira bien” (en el mundo que ha de venir).
“Tu mujer sera como vid que lleva fruto...” (Salmo 128:3). Aun cuando su esposa se haga prosélita con el, no siendo una de las hijas de Israel, se hará como una de las hijas de Israel, “como vid que lleva fruto”; No sera una vid estéril--- se le dará el privilegio de engendrar hijos. “A los lados (la parte interior) de tu casa” (ibid)--- si se conduce de acuerdo a la religión Hebrea, y es modesta, se le dará el privilegio de producir hijos que son maestros de la Escritura, maestros de Mishnah (Talmud), maestros de buenas obras.
“Tus hijos serán como plantas de olivo” (Salmo 128:3). La planta de olivo tiene olivos para comer, olivos para ser secados, olivos para aceite; su aceite arde mejor que cualquier otro aceite, y sus hojas no caen durante la temporada de verano, ni durante la temporada de lluvia. Eso mismo sucede con los hijos de los prosélitos: algunos son maestros de las Escrituras, algunos son maestros de la Mishnah, algunos son maestros del “toma y dame” en los negocios, algunos son sabios, algunos son hombres de sentido común, alguno saben el tiempo correcto para hacer algo, Y, en adición, tendrán prole que perdurara para siempre. “Alrededor de tu mesa” (ibid)... Tu merito sostendrá a tus hijos. Debido a (la generosidad de) tu mesa, tus hijos serán dotados con nobles virtudes.
“He aquí así sera bendito el hombre que teme a Yah” (Salmo 128:4). Así como hallamos que Avraham y Sarah se hicieron prosélitos, y fueron bendecidos, así serán también bendecidos aquellos prosélitos que sigan el mismo ejemplo de conducta. “Yah te bendiga desde Zion” (Salmo 128:5). El Santo les bendecirá desde el mismo lugar que bendijo a Israel, pues la bendición sale de Zion. “Y veas el bien de Jerusalén” (ibid)--- en el tiempo que vendrá, los prosélitos verán también el bien de Jerusalén.
“Y veas los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel” (Salmo 128:6). Pero, ¿como es posible que, con que tan solo el prosélito ver los hijos de sus hijos, venga paz sobre Israel? Lo que el verso significa, es que el prosélito tendrá el privilegio de casar a su hija con un sacerdote. Y, de sus hijos (que son los hijos de sus hijos), se levantaran sacerdotes, quienes a su vez bendecirán a Israel diciendo: “Que Yah te bendiga... y te de paz” -Num 6:24 & 26.

-- Num. Rabbah 8:9





Se narra de un Persa que vino en una ocasión ante Rav, para rogarle que le enseñase Torah. Entonces, Rav le advirtió que primero tenia que aprender a leer Hebreo. Así, el Persa se sentó ante Rav, quien comenzó a enseñarle la letra alef (la primera letra del alfabeto Hebreo). Entonces, el Persa le interrumpió diciendo: ¿y quien dice que esta es (realmente) la alef? Al próximo día, Rav trato de enseñarle la letra Bet (la segunda letra del alfabeto), pero el Persa volvió a interrumpirle diciendo: ¿y quien dice que esta es (realmente) la bet? Ante esto, Rav procedio a injuriarle, y a echarle enojado. Entonces el Persa fue ante Samuel, a quien rogo que le enseñase Torah. Samuel acepto, y comenzó a enseñarle la letra alef, pero el Persa le interrumpió diciendo: ¿y quien dice que esta es (realmente) la alef? Nuevamente, Samuel trato de enseñarle la letra Bet. Pero el Persa volvió a decir: ¿y quien dice que esta es realmente una Bet? Entonces, Samuel agarro la oreja del Persa, mientras este decia: ¡mi oreja! ¡mi oreja! Entonces el Rabino le interrumpió diciendo: ¿y quien dice que esta es realmente una oreja? El Persa contesto: "todo el mundo sabe que esta es mi oreja". Samuel riposto diciendo: "del mismo modo, todo el mundo sabe que esta es Alef, y esta otra es Bet". Al oir esto, el Persa se mantuvo callado, y acepto la instruccion. Asi, se cumplio la Escritura que dice: "El de espiritu sufrido, es mejor que el altivo de espiritu"- Eccles. 7:8 (Se cuenta que aquel gentil comprendió tan claramente la lección, que termino convirtiéndose en un gran maestro de la Torah). -- Eccles. R. 7:8



La Desnudez Religiosa Que Agrada Al Creador

La teología de la noble tradición Cristiana, a menudo esta enmarcada dentro de una perspectiva que choca con la aptitud ética y moral modelada por la Escritura Hebrea. Esto surge de que, la instrucción dada por Dios a nuestro maestro Moisés, nos exhorta a ser sinceros, honestos y transparentes ante el Creador. La Torah muestra que, por medio de Adam, el Creador mostró cual era el modelo ideal de la relación que deseaba cultivar con sus criaturas. Esta es una en la cual el hombre esta, por así decirlo, “desnudo” ante su Dios. Es decir, en una relación donde no oculta al Creador nada de si mismo; ya sea esto bueno, o malo.
El modelo ideal de la relación que agrada a Dios es una donde el hombre no teme mostrar a su Dios el aspecto digno e indigno de su naturaleza; no teme mostrarle sus defectos, ni sus debilidades; sus dudas, ni sus temores. En esta relación, el hombre no teme “ofender” a Dios con su “desnuda” sinceridad. Después de todo, ¿que Padre perfectamente noble y amoroso podrá jamas enojarse de que sus hijos se sientan tan seguros de su amor como para atreverse a ser completamente transparentes? Por esto los maestros del Judaísmo Universal nunca han temido mostrar a Dios su desnudo corazón. Un excelente ejemplo de esto lo fue el Nazareno (la paz de Adonai sea con el), a quien los Escritos Cristianos presentan diciendo a Dios sin reparos las siguientes palabras: “.... Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?"- Mateo 27:46. Note como Jesús no tuvo temor de expresar a Dios su desasosiego, y su desesperanza. Aun así, esto no fue en ningún momento indicio alguno de incredulidad o rebelión de su parte.
Lo mismo dice la Escritura que sucedió con Gedeón, quien contradijo al ángel que le anunciaba la certeza de la presencia divina. Gedeón no responde al mensajero divino con la hipócrita afirmación de una fe que en realidad no siente, sino que tiene el valor de “pelear” con el mensajero Divino, cuestionando la validez de su mensaje. El pasaje lee así: “Y el ángel de Adonai se le apareció, y le dijo: Adonai está contigo, varón esforzado y valiente. Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Adonai está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Adonai de Egipto? Y ahora Adonai nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas”- Jueces 6:12-13. ¿Se enojo Dios con Gedeón? ¿Fueron su cuestionamiento, o su falta de fe, impedimento alguno para que Dios cumpliese en el su propósito? La respuesta es un rotundo y resonante “¡NO!”. De igual modo, la perspectiva Cristiana que postula "la salvación por la fe", es decir por la ciega y absoluta creencia en la teología que postula esta o aquella otra persona, es completamente opuesto a lo revelado por Dios a Israel, así como a lo enseñado por los profetas y maestros del Judaísmo Universal.

Todo lo que hay que saber acerca del Dios de Avraham, asi como de las tres grandes tradiciones monoteístas

  1. Adonai (El Señor), el Dios a quien la Torah (Escritura Hebrea) identifica con el nombra de "YHVH", es el único Dios: «... ASÍ DICE יהוה, Rey de Israel... “Yo soy el primero (porque no tengo padre), y yo soy el postrero (porque no tengo hijo), y FUERA DE MÍ, NO HAY DIOS (porque no tengo hermano)»- Isaías 44:6. Y, «Ved ahora que YO, YO SOY, Y NO HAY DIOSES CONMIGO (no hay nadie que sea un “Co-Dios” conmigo)...» - Deut. 32:39
  2. Adonai el Señor ( יהוה ), fue el Dios al cual sirvió Avraham (paz sea con el), nuestro padre espiritual: «... viendo יהוה que el (Moshe) iba a ver, lo llamo de en medio de la zarza... y DIJO: “YO SOY el Dios de tu padre, EL DIOS DE... AVRAHAM”» - Éxodo 3:4-6.
  3. Adonai Yah (יהוה), fue el Dios al cual sirvieron tanto Moshe (paz sea con el), como todo el pueblo de Israel: «Y MOISÉS RESPONDIÓ: “no conviene que hagamos así, porque ofreceríamos a יהוה NUESTRO DIOS la abominación de los egipcios... camino de tres días iremos por el desierto, y OFRECEREMOS SACRIFICIOS A יהוה NUESTRO DIOS"» - Éxodo 8:26-27.
  4. Los Escritos Cristianos intiman que, Jesús de Nazaret (paz y bendicion sean con el), creia (y servía) al mismo Dios (יהוה) en el cual creian los Israelitas: «JESÚS LE DIJO... “ve a mis hermanos (israelitas), y diles: SUBO a mi Padre, y a vuestro Padre, A MI DIOS (יהוה), Y A VUESTRO DIOS”» - Juan 20:17. Y, «BENDITO SEA (יהוה) EL DIOS y Padre DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO» - Efesios 1:3
  5. La Escritura Islamica intima que Muhammad (paz y bendicion sean con el), creia (y servia) al mismo Dios en el cual creian Avraham, Moshe, y Jesús: «Así, te enseñamos el (mensaje) inspirado, “Sigue el camino de Avraham, el verdadero en la fe, quien no le adscribió co-dioses a Allah ("Allah" es la forma Arabiga de "Elah", uno de los nombres que la Escritura Hebrea utiliza para referirse a Adonai Yah)» - Corán, Sura 16:123
  6. Adonai Yah ( יהוה ), el Dios al cual servían Avraham, Moisés, Jesús, Muhammad, y los profetas, es el único y verdadero Salvador: «... YO יהוה, Y FUERA DE MÍ, NO HAY QUIEN SALVE»- Isaías 43:11. Y también dice, en otro lugar, «PORQUE YO יהוה, Dios tuyo, el Santo de Israel, SOY TU SALVADOR...» - Isaías 43:3
  7. Adonai Yah ( יהוה ) solo salva a aquellos que tienen un corazón quebrantado, y un espíritu contrito: «Cercano está יהוה a los quebrantados de corazón; y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU» - Salmo 34:18.
  8. El corazón quebrantado, y el espíritu contrito, son reconocer nuestras desobediencias (rebeliones) contra יהוה, para apartarnos de ellas: «EL QUE ENCUBRE SUS PECADOS, NO PROSPERARÁ; MAS EL QUE LOS CONFIESA, Y SE APARTA, ALCANZARÁ MISERICORDIA (su perdon le sera concedido)» - Prov. 28:13.
  9. La Vida Eterna (El Olam Haba), se alcanza cuando nos apartamos del mal, y comenzamos a hacer el bien. Como dijo el Rey David: «APÁRTATE DEL MAL, Y HAZ EL BIEN, Y VIVIRÁS PARA SIEMPRE» - Salmo 37:27.
  10. "Hacer el "bien", no es otra cosa que obedecer los (diez) mandamientos de la Ley Divina, pues la obediencia de estos, conlleva promesa de vida eterna. Como esta escrito: «GUARDA (obedece) MIS MANDAMIENTOS, Y VIVIRÁS...»- Proverbios 7:2. Y, como tambien dice en otro lugar: «LOS MANDAMIENTOS DE יהוה SON RECTOS... Tu siervo es además amonestado con ellos; EN GUARDARLOS, HAY GRANDE GALARDÓN» - Salmo 19:8-11. Y tambien anuncia en otro lugar la Escritura: "Yah, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿QUIEN MORARA EN TU MONTE SANTO? EL QUE ANDA EN INTEGRIDAD, Y HACE JUSTICIA, Y HABLA VERDAD EN SU CORAZON. EL QUE NO CALUMNIA con su lengua, NI HACE MAL A SU PROJIMO, Ni admite reproche alguno contra su vecino. AQUEL A CUYOS OJOS EL VIL ES MENOSPRECIADO, Pero honra a los que temen a Yah. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. EL QUE HACE ESTAS COSAS, NO RESBALARA JAMAS" - Salmo 15:1-5.
  11. El hombre mas sabio de todos (Salomón, paz sea con el), enseño que la finalidad de todo el discurso teológico (el meollo de todas las Escrituras, así como de todo mensaje Divinamente inspirado), es que temamos a יהוה, y guardemos sus mandamientos, pues יהוה juzgara un día a cada uno, según hallan sido sus obras: «TEME A DIOS, Y GUARDA SUS MANDAMIENTOS; PORQUE ESTO ES EL TODO DEL HOMBRE. PORQUE DIOS TRAERÁ TODA OBRA A JUICIO, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena, o sea mala» - Eclesiastés 12:13-14. “Los mandamientos”, no son otra cosa que los diez mandamientos, que יהוה constituyo por pacto con los hijos de Israel: «Y ÉL OS ANUNCIÓ SU PACTO, EL CUAL OS MANDÓ PONER POR OBRA; LOS DIEZ MANDAMIENTOS, y los escribió en dos tablas de piedra» -Deut. 4:13. En adición, no podemos añadir ni quitar a esos mandamientos: «No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de יהוה vuestro Dios, que yo os ordeno» - Deut. 4:2.
  12. La misericordia que Dios extiende sobre los que guardan sus mandamientos, tiene una vigencia de 1,000 generaciones. Esto significa que Dios espera que los mandamientos sean observados hasta el final de los siglos; como esta escrito: «Conoce, pues, que יהוה tu Dios es Dios, Dios fiel, que GUARDA EL PACTO Y LA MISERICORDIA A LOS QUE LE AMAN Y GUARDAN SUS MANDAMIENTOS, HASTA MIL GENERACIONES» - Deut. 7:9. Y, como mas tarde diría Salomón: «También sé que TODO LO QUE DIOS HA HECHO (SU LEY) PERMANECERÁ PARA SIEMPRE, sin que nada se le añada, ni nada se le quite, y que esto lo hace Dios, para que se le guarde reverencia (es decir, para que se obedezcan por siempre sus mandamientos)» - Eclesiastés 3:14. Como los mandamientos son para siempre, el creyente no puede dejar de meditar en ellos día y noche, a fin de entenderlos mejor, y ponerlos por obra: «NUNCA SE APARTARÁ DE TU BOCA ESTE LIBRO DE LA LEY, SINO QUE DE DÍA Y DE NOCHE MEDITARÁS EN ÉL, PARA QUE GUARDES y hagas conforme a TODO LO QUE EN ÉL ESTÁ ESCRITO; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien» - Josué 1:8.
  13. Adonai Yah ( יהוה ) esta molesto con quienes rehúsan guardar sus mandamientos: «Y יהוה dijo a Moisés, “¿HASTA CUANDO NO QUERRÉIS GUARDAR MIS MANDAMIENTOS Y MIS LEYES?"» - Éxodo 16:28.
  14. Adonai Yah ( יהוה ) ha prometido castigar al hombre y a la mujer que dejen de guarden sus mandamientos: «SI DEJAREN SUS HIJOS MI LEY, Y no anduvieren en mis juicios, Si profanaren mis estatutos, Y NO GUARDAREN MIS MANDAMIENTOS, ENTONCES CASTIGARÉ CON VARA SU REBELIÓN, y con azotes sus iniquidades»- Salmo 89:30-32.
  15. El hombre (o la Nación) que deja de obedecer los mandamientos de Yah, ha enloquecido, esta bajo la maldición Divina, y comete suicidio intelectual; preludio del suicidio físico (y nacional); Como esta escrito, “¿Así pagáis a יהוה, PUEBLO LOCO E IGNORANTE? ¿NO ES ÉL TU PADRE que te creó? (En otras palabras, ¿no debiste haber honrado a tu Padre Celestial, obedeciendo sus mandamientos?)”- Deut. 32:6. Y como también dice en otro lugar: «Pero acontecerá, SI NO OYERES LA VOZ DE יהוה TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS Y SUS ESTATUTOS que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... יהוה TE HERIRÁ CON LOCURA, ceguera, Y TURBACIÓN DE ESPÍRITU... Y ENLOQUECERÁS a causa de lo que verás con tus ojos... Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán HASTA QUE PEREZCAS; POR CUANTO NO HABRÁS ATENDIDO A LA VOZ DE יהוה TU DIOS, PARA GUARDAR SUS (DIEZ) MANDAMIENTOS, Y SUS ESTATUTOS, que Él te mandó»- Deut. 28.
  16. El hombre que reclama hablar en nombre de יהוה, pero rehúsa obedecer los mandamientos Divinos (o niega la vigencia de estos), miente presuntuosamente. Este hombre, que pretende “tener a Dios en el pecho, y a Satán en los hechos”, piensa que יהוה es igual a él; que “dice, pero no hace”. El destino de ese hombre, es ser “despedazado”; como esta escrito: «Pero al malo dijo Dios: “¿Qué tienes tú que hablar de mis leyes, y tomar mi pacto en tu boca?, pues TÚ ABORRECES LA CORRECCIÓN, Y ECHAS A TU ESPALDA MIS PALABRAS (es decir, ¿por que actúas hipócritamente, hablando de leyes y mandamientos que no crees, ni obedeces?). Si veías al ladrón, tú corrías con él (es decir, no obedecías el mandamiento que te prohibía robar), y con los adúlteros era tu parte (tampoco guardaste el mandamiento que te prohibía adulterar) . Tu boca metías en mal, y tu lengua componía engaño (no guardaste el mandamiento que te prohibía mentir). Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano; contra el hijo de tu madre ponías infamia (tuviste en poco robar el honor y la buena fama de tu prójimo). Estas cosas hiciste, y yo he callado; pensabas que de cierto sería yo como tú (hipócrita); ¡pero te reprenderé, y las pondré delante de tus ojos! Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios, no sea que os despedace, y no haya quien os libre. El que ofrece sacrificios de alabanza, me honrará; y al que ordene su camino, le mostraré la salvación de Dios”» - Salmo 50:16-23. ¿Cuales son los "sacrificios de alabanza" que honran a יהוה? ¡Pues el corazón quebrantado, y el espíritu contrito!, como esta escrito: «LOS SACRIFICIOS DE DIOS SON EL ESPÍRITU QUEBRANTADO (el corazón arrepentido y humillado)...» - Salmo 51:17. Y, ¿Que significa "ordenar nuestro camino"?... ¡Pues apartarnos del mal!, como esta escrito: «EL CAMINO DE LOS RECTOS SE APARTA DEL MAL...» - Prov. 16:17; Y, como también dice en otro lugar: «No entres por la vereda de los impíos, Ni vayas por el camino de los malos» - Prov. 4:14.
  17. Antes del comienzo de la era Cristiana, el sabio judío Hillel (paz y bendición sean con el) resumió la verdadera fe, diciendo lo siguiente: “AQUELLO QUE SERIA ODIOSO PARA TI (AQUELLO QUE NO TE GUSTARÍA QUE TE HICIERAN A TI MISMO), NO LO HAGAS TU A TU PRÓJIMO. ESTA ES TODA LA TORAH (LA LEY, LOS SALMOS, Y LOS ESCRITOS); EL RESTO, ES SOLO COMENTARIO. Ve ahora, y aprende el comentario”- Talmud Babilónico, Shabbath 31a. Luego, vino Jesús de Nazaret (paz sea con el), y re-formuló esta misma fe, diciendo lo siguiente: «Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es (todo el mensaje de) la Ley, y los Profetas» - Mateo 7:12. Finalmente, vino el profeta del Islam (paz sea con el), y lo resumió diciendo: «Un hombre no es un verdadero creyente, hasta que no ama para su hermano, lo que ama para si mismo» - Sahih Muslim (Hadith autentico), narrado por Anás. Así, quienes seguimos la fe que vivieron y predicaron todos los profetas y mensajeros de Dios, debemos aspirar a hacer bien a todos (guardando los mandamientos). Y, si no podemos hacer el bien, debemos luchar por no hacer mal a nadie. Los judíos Sefarditas (Españoles) nos referimos a esta ancestral fe con el nombre de Judaismo Universal (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham).
  18. En armonía con las antiguas enseñanzas del Judaísmo Universal, Jesús de Nazaret (paz sea con el) advirtió a sus seguidores que, solo en el arrepentimiento, y en la obediencia a los mandamientos, se puede obtener la vida eterna: «... Antes, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente»- Lucas 13:3. Y, «Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos»- Mateo 19:17. Del mismo modo, Muhammad enseño a sus seguidores que, la fe que agrada al Creador, esta en creer en Dios, y en hacer el bien: «A quienes crean (teman a Dios) y obren bien, les introduciremos en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, y para siempre...»- Corán, Sura An Nisa- 4:57



La palabra Hebrea que al Castellano traducimos como “Fe”, proviene de la raíz Hebrea “Emunah”. Pero, esta ultima palabra, no corresponde al concepto que, en el mundo Occidental, definimos como “fe”; es decir, la abstracta creencia en un postulado teológico, que por lo general esta divorciado de toda acción física. En la concepción Hebrea, el concepto que encierra la raíz “Emunah”, implica la fidelidad que demuestra un creyente, cuando obedece la orden Divina de ejecutar (o abstener de hacerlo) alguna accion fisica. Ejemplos de esto ultimo, lo son el mandamiento Divino que nos ordena honrar a nuestros padres (proveyendoles en su vejez albergue y alimento); o el mandamiento de abstenernos de tomar lo que no nos pertenece. De este modo, Avraham demostro su Emunah (fidelidad) hacia Dios, dejando su tierra y su parentela.
El siguiente, es uno de los pasajes que mejor ilustran la anterior idea: «Y cuando Yah os envió desde Cades-barnea, diciendo: Subid y poseed la tierra que yo os he dado, también fuisteis rebeldes al mandato de Yah vuestro Dios, y no le creísteis (he'emantem), ni obedecisteis a su voz» (Deut. 9:23). El anterior verso, podría interpretarse como indicando que los Judíos simplemente no tuvieron fe en Dios (es decir, no creyeron el contenido teologico de lo que Dios había dicho). Sin embargo, esto es imposible, pues el paralelismo entre “creer” y “obedecer” que demuestra el verso, es meridianamente claro. Lo que el pasaje enseña, es que los Judíos estaban siendo castigados por haber fallado en cumplir lo que Dios les había ordenado hacer; no por haber fallado en creer el contenido teológico de la orden.
¿Por que no hicieron lo que Dios había ordenado? Pues porque fallaron en confiar en Dios, y esto a su vez les condujo a fallar en obedecer el mandato Divino. Yah habia ordenado a los Judíos subir y conquistar la Tierra, con la promesa de que obtendrian el triunfo. Así, la falta de “Emunah” que menciona el pasaje, esta asociada con el fracaso en confiar que Dios seria fiel en cumplir lo prometido. ¿Cual fue el contenido del mensaje acerca del cual los Judíos mostraron su falta de “Emunah”? ¡Pues la orden de subir y conquistar la Tierra! Es decir, Dios no castigo a Israel por no haber creído el contenido abstracto (teológico) del mensaje Divino, sino por no haber obedecido el mandamiento de subir físicamente a la tierra, y pelear contra los gigantes que alli habitaban.
Aquellos gigantes, no eran sino prototipos de las pasiones y los vicios que combaten dentro de la verdadera Tierra que es el corazón del creyente. ¡Dios quiere que seamos fieles a su mandato, y utilicemos sus armas (los diez mandamientos de la Ley) para subir y hacer guerra contra esos gigantes! Yah nos ha ordena pelear contra el gigante del adulterio, de la fornicación, del hurto, de la mentira, de la codicia, de la calumnia, de la inmoralidad, del asesinato, y de la idolatría. Pero, al igual que sucedio con Israel, muchos somos infieles al mandato Divino: pensamos que nuestra naturaleza es demasiada pequeña, demasiado perversa, y demasiado corrompida como para triunfar sobre esos gigantes, ¡aun cuando Dios ha prometido que obtendremos finalmente el triunfo!.
¿Como sabemos que Dios nos ha llamado a batallar contra estos perversos gigantes? Lo sabemos por David; quien, aunque siendo joven (debil) e inexperto, tuvo que luchar contra el poderoso y blasfemo gigante Goliat (I Samuel 17). ¿Y como sabemos que hay que utilizar las armas que son la Ley y los mandamientos? Pues porque David llevo diez panes al campo de batalla; tipificando asi los diez mandamientos, que estaban junto al mana dentro del arca (que a su vez contenia los cinco libros de la Ley. Lo sabemos porque David no utilizo para la lucha casco, coraza, ni espada alguna; solo los diez dedos de sus dos manos (tipificando asi los diez mandamientos de las dos tablas), y cinco piedras lisas del arroyo; ¿Por que cinco? Pues porque cinco son los libros de la Ley. ¿Y por que "lisas"? Pues porque no hay falta en esos cinco libros inspirados. ¿Por que piedras del arroyo? Pues porque la tradicion Hebrea siempre comparo a la Ley con el agua; que sale de los lugares altos (los orgullosos) para ir a los lugares bajos (los humildes). Asi, aquel endeble joven, logro lo que parecia humanamente imposible: conquistar al poderoso y malvado gigante. Del mismo modo, el hombre puede conquistar los gigantes del pecado y la maldad que batallan en la tierra de su alma. Como dijo Dios a Cain: “Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido (recompensado)? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él” (Genesis 4:7).
Desafortunadamente, no todos tienen la misma fe que tuvo David. Muchos solo logran imitar la timida conducta del rey Shaul (paz y bendicion sean con el); quien, aunque grande a los ojos humanos, carecía de la fe necesaria para enfrentar al gigante de la maldad. Y no solamente rehusó Shaul pelear la batalla, sino que termino haciéndose enemigo de David, el joven que representaria a todos aquellos que batallan contra el gigante de la maldad interior (nuestro impulso a hacer lo malo), utilizando las armas de los mandamientos. Por eso diría David mas tarde en su vida: “¡Oh, cuánto amo yo tu Ley! Todo el día es ella mi meditación!” (Salmo 119:97); Y en otro lugar: “Horror se apodero de mi. A causa de los inicuos que dejan tu Ley” (Salmo 119:53); Y también dice: “Mi vida está de continuo en peligro, Mas no me he olvidado de tu Ley. Me pusieron lazo los impíos, Pero yo no me desvié de tus mandamientos. Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, Porque son el gozo de mi corazón. Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos, de continuo, hasta el fin. Aborrezco a los hombres hipócritas; Mas amo tu Ley” (Salmo 119:109-113).
Desafortunadamente, quienes imitan a Shaul (Ha Shem tenga compasión de su alma) son aquellos que abandonan la Ley (los mandamientos), enseñando que estos han sido ya abrogados; Son quienes aseguran que el triunfo no esta en pelear contra nuestro impulso a hacer lo malo, sino en creer que alguien mas (Jesús, Muhammad, etc), peleo exitosamente esa batalla, en sustitución nuestra. Estas mentes extraviadas, ignoran que la Torah muestra que, quien derrama sangre, tiene que responder con su propia sangre (es decir, que cada hombre ha de responder personalmente por sus acciones); como esta escrito: “... y la Tierra no sera expiada de la sangre que fue derramada en ella, sino por la sangre del (hombre) que la derramo” (Num. 35:33).
La Escritura confirma lo anterior, cuando narra que, luego de que Israel pecase (con el becerro de oro), Moisés (paz y bendicion sean con el) procedió a ofrecer la vida de su alma, en sustitución por la de aquellos Israelitas que habían pecado (rehusando pelear contra el gigante de la idolatría); Pero Dios le enseño a Moises que, aunque era un noble y desprendido gesto de su parte, el plan Divino era (y sigue siendo) que cada hombre reciba el mismo bien o mal que haya libre y voluntariamente escogido, siendo así cada uno responsable de sus propias obras. Como esta escrito: “Entonces volvió Moisés a Yah, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro (el libro de los que tendrán parte en el mundo que ha de venir) que has escrito”. Y Yah respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro” (Deut. 32:31-33).
Pero, ¿que sucede con aquellos que abandonan la “Emunah” (fidelidad) para con Dios, rehusando pelear la batalla contra la maldad? Pues que, al igual que la generación que rehusó entrar a la Tierra, se alejan de la frontera de la batalla, para terminar vagando por un seco y árido desierto (siguiendo vanas e ilusorias teologías, que prometen prosperidad y triunfo, pero sin la obligacion de pelear la batalla contra nuestra maldad); hasta que, el divagar por ese desierto espiritual, termina consumiendo sus almas, tal y como sucedió con Shaul (que Yah se agrade de el), quien termino sus días turbado, buscado luz en la oscuridad del espiritismo y de la hechicería. ¡Tenga Adonai Yah (bendito sea) misericordia de todos nosotros!


«El hombre que tiene un espíritu arrogante es como quien adora ídolos, niega el principio básico de la fe, y comete toda clase de inmoralidad; este hombre merece ser cortado, como si fuese una imagen idolátrica; el polvo de sus cenizas no sera movido (para tener parte en la resurrección), y la Shechinah (la gloria Divina) lamenta sobre el» (Sot. 4b)



Literalismo Bíblico: El Grave error de Tanto Judíos Ortodoxos, como de Cristianos Y Musulmanes

La abrumadora mayoría de nuestros hermanos Cristianos, cometen el error de interpretar a Jesús (paz y bendición sean con el) de forma literal, tal y como también lo hicieron aquellos lideres judíos que oyeron a Jesús decir: “Destruid este templo, y en tres días lo levantare”. Esto no es un problema solamente en la esfera Cristiana, sino también en la esfera Judía, que a menudo se aferra a interpretar literalmente pasajes y promesas Bíblicas que la historia ha probado nunca tuvieron el propósito de ser entendidos de forma literal. Por ejemplo, se le prometió a Avraham que su descendencia (Israel) heredaría para siempre la tierra de Canaán. Pero la realidad es que, durante los últimos cuatro mil años, esa herencia ha sido perdida en repetidas ocasiones, de suerte que Asirios, Persas, Romanos, y Musulmanes también han sido herederos de la tierra de Canaán. De igual modo, aunque se prometió que la casa de David reinaría para siempre sobre Israel, la realidad es que Israel fue, durante siglos, gobernado por Roma, así como por reyes que (al igual que la familia de Herodes) no tenían nada que ver con la casa de David. Lo mismo sucedió con el arca y el Templo; aunque Dios prometió que su gloria moraría allí para siempre, ese “para siempre” no significaba que el Templo jamas seria destruido, o que el Arca jamas desaparecería.
Algo similar ocurre con la idea de un Mesías humano; la historia ha probado en incontables ocasiones que ningún ser humano puede, por su propia y única virtud, resolver todos los problemas del mundo. De hecho, creerlo seria despreciar la Escritura, que reza: «El Señor dice: “Maldito aquel que aparta de mí su corazón, que pone su confianza en los hombres, y en ellos busca apoyo”» -Jeremías 17:5 Biblia “Dios habla Hoy”. A pesar de esto, tanto Judíos Ortodoxos, como Cristianos Evangélicos, se aferran ciegamente a la idea de que un limitado y humano mortal llamado “Mesías”, hará lo que el mismo Creador no logro hacer con Israel, durante los cuarenta años que les guió en el desierto: cambiar el corazón de cada hombre, sacándolo finalmente del Egipto espiritual. Si ese hombre llamado Mesías, puede hacer lo que Adonai mismo no pudo hacer, ¿no es entonces ese hombre mas grande y mas poderoso que Adonai? ¿No merece ese hombre ser adorado como Dios? ¡Eso mismo es lo que ha hecho el Cristianismo, con quien interpreta ser su Mesías humano! Y eso mismo es lo que hará la nación de Israel, el día que entienda que su Mesías humano también ha llegado.
¿Entiende ahora usted la maldición de Jeremías 17:5? El poner la confianza en un ser humano (sin importar si le llamamos “Mesías”, “Casa de David”, o “Descendencia de Avraham”) conduce a la maldición de la idolatría del hombre; ¡la peor de todas las idolatrías! ¿Quien es entonces el verdadero Mesías? En el ultimo análisis, el Mesías (el ungido de Dios) no es otro sino el Arrepentimiento sincero (y, por antonomasia, el hombre que predica ese arrepentimiento). Pues, aunque el arrepentimiento tiene el poder de transformar el alma de todo el que lo recibe, no rivaliza con Dios por la adoración de sus Criaturas.
Jesús en efecto era el Mesías... pero no porque fuese literalmente el Mesías humano que nuestros ancestros Hebreos tanto esperaban; sino porque era “la boca” (el vocero) del verdadero Mesías, que no es otro sino el arrepentimiento sincero. El Reino de los cielos en efecto se ha acercado... pero no porque el orden mundial literalmente vaya pronto a desaparecer, y todos vayan repentinamente a obedecer a Dios, sino porque nuestras vidas son muy cortas; ¡pronto llegaran a su fin!; y, cuando lo hagan, entraremos inmediatamente a participar del verdadero Reino de los Cielos: ¡La vida Eterna!, el lugar donde todos obedecen y sirven al Creador. El hijo del hombre, pronto vendrá a juzgar al mundo... pero no porque Jesús (la paz y la bendición de יהוה sean con el), o algún otro Mesías, vaya a venir a literalmente juzgar la vida de cada ser humano, sino porque, en lo que aparentara ser solo unos cortos instantes, experimentaremos ese momento donde, en una fracción de segundo, toda nuestra vida pasara ante nuestros ojos. Y, este hijo de hombre que es nuestra hombre interior, no tendrá otro remedio que juzgar (justa y objetivamente) si ese mundo que estamos dejando atrás (la contribución que a ese mundo hicimos con nuestros hechos, palabras, y aptitudes) es realmente digno de ser recompensado o no con la vida Eterna. Para el que solo puede entender la Escritura de forma literal, Jesús era un fraude; un engañador que, en el mejor de los casos, tomo ventaja de su lenguaje alegórico, sabiendo que la interpretación literal de ese lenguaje, induciría a sus oyentes a darle un merito y una pleitesía que en realidad no merecía. Pero, si somos honestos, tendremos que admitir que lo mismo podría decirse acerca de las grandes promesas Bíblicas ya antes mencionadas. Por eso es que, un Midrash dice que, quien solo interpreta literalmente la Escritura, es un mentiroso. La realidad es que, al igual que Moisés nuestro maestro, Jesús fue uno de los grandes maestros de la ética Judía (Judaísmo Ético), cuya fundamento es que la Torah no tiene como propósito ser un libro de estricto literalismo histórico, científico, ni dogmático: es un llamado a que el hombre se vuelva a Dios (en sincero arrepentimiento); a abandonar la inmoralidad, la injusticia, y el orgullo. Y esta, es la única verdad que realmente importa.

«El hombre que no vive para servir, no sirve para vivir. Y esta casi demás decir que, no podremos servir, mientras practiquemos un estilo de vida individualista; uno que nos separa y aisla de nuestro prójimo, haciendo de nuestra auto-gratificación la suprema meta de nuestra existencia. Es que, no solamente es malo que el hombre este solo (Gen. 2:18), sino que, la vida no nos mostrara su mas excelsa faz, sino hasta el momento en que aceptemos el hecho de que, cuando hacemos bien al prójimo (cuando servimos al pueblo que nos rodea), nos hacemos bien a nosotros mismos, como esta escrito: "Si tu fueres hoy siervo de este pueblo, y lo sirvieres, y respondiéndoles buenas palabras les hablares, ellos te servirán (a ti) para siempre"- 1 Reyes 12:7»



Como saciar la sed de nuestra alma

La Torah enseña que, cuando Israel fue sobrecogido de sed en su peregrinaje por el desierto (Num. 20:3-12), Yah ordeno a Moisés (paz y bendición sean siempre sobre el) que tomase tanto a Aarón como a su vara; y, una vez reunida la congregación, hablase a la piedra, a fin de que esta produjese el agua que saciaría la sed de los israelitas. Curiosamente, y a pesar de su avanzada edad, la Torah no menciona que Moisés ni Aarón fuesen jamas sobrecogidos por aquella sed. ¿Que significan estas cosas? Pues significan que, la sed a la cual se hace referencia, no necesariamente era de naturaleza física, sino espiritual. Así las cosas, Dios decide responder a la necesidad de su pueblo por medio de una curiosa alegoría; Y, en esta alegoría, Moisés representaría los diez mandamientos (la Ley moral); Aarón representaría los ritos y las ordenanzas de la Ley (la Ley ceremonial); y la vara representaría el fruto (o estilo de vida comunitario) que la Ley intentaba forjar en cada miembro de la comunidad. En otras palabras, el que Moisés hablase a la piedra (y el que esta respondiese dando su agua) no tenia otro propósito sino mostrar que, así como la respuesta que dio la piedra a las palabras de Moisés, fue quebrantarse a si misma, para producir el agua que limpiaría y vivificaría a Israel, de ese mismo modo Israel seria limpiado y vivificado en el momento en que su respuesta a las palabras de Moisés (los mandamientos de Ley Divina) fuese quebrantar su endurecido corazón, de suerte que produjera el agua que sacia y vivifica el alma; ¿cual es esa agua? ¡Pues la que produce un corazón quebrantado!; un corazón que, al igual que Moisés y Aarón, esta postrado ante su Creador, y dispuesto a negarse a si mismo, a fin de no cumplir su propia voluntad, sino la de Dios. Es que, si un objeto irracional (como lo era aquella piedra) podia obedecer lo ordenado por Moisés, ¿cuanto mas no deberiamos hacerlo nosotros (que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios)? ¡No hacerlo, seria reconocer que nuestro corazon es mas duro que aquella piedra!
De paso, lo anterior explica la razón para que Moisés fuese castigado. Es que Yah "atiende al humilde, pero mira de lejos al altivo" (Salmo 138:6). Es decir, cuando Moisés se vio abatido por el pueblo, corrió al tabernáculo de reunión (Números 20:6), donde procedió a postrarse y humillarse ante el Creador. Como respuesta a esa humillación, Yah atendió su clamor, mostrándole su gloria. Pero, una vez Moisés se encuentra frente al pueblo, su corazón se llena de ira y altivez, pues reprocha a Israel por un pecado que es también el suyo. Es que, a la vez que acusa al pueblo de rebeldía, procede a golpear la piedra, algo que es abierta rebelión contra Yah (quien no le ha ordenado golpear la piedra, sino hablarle). En adición, Moisés dice, "¿Os hemos de hacer salir (Aarón y yo) agua de la piedra? (Num. 20:10). Con estas palabras, Moisés y Aaron se adjudican a si mismos (y no a Dios) la virtud por el milagro que esta a punto de acontecer (tomando para si mismo una gloria que pertenece solamente a Yah). De igual modo, el que Moisés fuese castigado por golpear la piedra, tuvo como propósito el mostrar que Dios no es un tirano religioso; es decir, que la finalidad de la Ley no es reprochar ni castigar al hombre; haciéndole demandas inalcanzables. Tampoco es su propósito el doblegarle por medio de la fuerza. El propósito de la Ley Divina, es hablar a la piedra de nuestro corazón; exhortandonos a renunciar a la injusticia, la crueldad, y el orgullo; es que escojamos el camino del bien, saciando de este modo la sed que produce en el alma nuestro largo peregrinaje por el desierto de esta vida.




¿Por que escucha Dios a aquellos que siguen falsas doctrinas?

Si la teología de una religión particular (Judaísmo, Cristianismo, Islam, Noahismo, Budismo, etc) es incorrecta, ¿Como explicamos el hecho de que El Creador a menudo conteste las oraciones de los adeptos de tales teologías? La respuesta es que, si Dios contesta sus oraciones, es porque Yah no solamente es infinitamente misericordioso, sino perfectamente Justo; y, esa perfección, se manifiesta a traves del hecho de que, el Creador (bendito sea), “no se queda con nada de nadie”. Es decir, no retiene la recompensa debida a todo aquel que ha efectuado alguna obra de justicia (hecho algún tipo de bien), sin importar cuan pequeña haya sido la obra. ¿Cuales son esas obras de justicia? Pues, la mayor de todas ellas, es tener un corazón contrito y humillado; un espíritu libre de falsas pretensiones, de altivez, y de soberbia; En otras palabras, es renunciar a nuestro auto engrandecimiento, anonadandonos a nosotros mismos con el compromiso de someternos a lo voluntad Divina, comenzando a vivir la vida de justicia que agrada a Dios, y que consiste en guardar sus mandamientos, y en renunciar a todo aquello que es bajo, y vil.
¿Por que es tan importante tener un corazón contrito y humillado? Pues porque Dios ha prometido contestar favorablemente la oración del hombre que posee tal corazón, como esta escrito: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios” (Salmo 51:1).
Algunas de las otras cosas que la Escritura clasifica como obras de justicia son las siguientes: no hacer acepción de personas (no favorecer arbitrariamente a una persona por encima de otra), socorrer (brindar ayuda) al huérfano, a la viuda, y a los extranjeros. De hecho, estas obras son tan meritorias, que el mismo Creador nos ha dado ejemplo de su observación (a fin de motivarnos a imitar la misma conducta), como esta escrito: “Él es el Dios soberano de todos los dioses, de todos los reyes y de todas las naciones. Su poder hace temblar a todo el mundo. Cuando Él toma una decisión, lo hace con justicia, y nadie lo puede sobornar. Dios es justo con los huérfanos y con las viudas, y muestra su amor dándoles ropa y comida a los extranjeros que viven entre ustedes. Así que, muestren amor a los extranjeros, porque también ustedes fueron extranjeros en Egipto” (Deuteronomio 10:17-19). Y esta casi demás decir que, si Dios anhela que hagamos justicia (demos ropa y comida) a los extranjeros (aquellos que no conocemos, y con los cuales no estamos emparentados), ¿cuanto mas no esperara que hagamos justicia con el huérfano y con la viuda (que en efecto conocemos, y con los cuales quizás estemos emparentados).
Siendo un Dios perfectamente Justo, El Creador (bendito sea) ama la justicia, como esta escrito: “Porque Yah es justo, y ama la justicia...” (Salmo 11:17). Y esta es la razón por la cual ordena al hombre dar prioridad a la practica de las obras de justicia, como esta escrito: “La justicia, la justicia seguirás...” (Deut. 16:20). Así, siendo que la Tanak enseña que Dios nunca actúa de forma torcida ni injusta (“¿Acaso torcerá Dios el derecho, O pervertirá el Todopoderoso la justicia?” Job 8:3), no debe sorprendernos que el Creador recompense (escuche) el clamor de todo aquel que obra lo bueno, sin importar el credo que la persona profese. Como esta escrito: “Yah me ha premiado conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado...” (2 Samuel 22:21).
Dios no juzga a los hombres de acuerdo a la teología que siguen, sino de acuerdo a las obras que ejecutan; Y, el bien que no haya sido justamente recompensado en este mundo, sera recompensado en el mundo que ha de venir. De igual modo, el mal que no haya sido justamente castigado en este mundo, lo sera en el mundo que ha de venir, como esta escrito: “Tú oirás desde los cielos, y actuarás, y juzgarás a tus siervos, dando la paga al impío, haciendo recaer su proceder sobre su cabeza, y justificando al justo, al darle conforme a su justicia (el bien que realizo)” (2 Crónicas 6:23).
¿Hay alguna forma de asegurar que nuestras malas obras son castigadas en esta vida (donde el castigo es corto y limitado), y no en la vida que ha de venir (donde el castigo podría ser largo e ilimitado)? Afortunadamente la hay, y esta en la confesión y la conversión. En otras palabras, cuando contristamos y humillamos nuestro corazón, confesando públicamente nuestra maldad, la vergüenza que esa confesión conlleva, equivale a todos los sacrificio expiatorios de la Ley, así como a todos los castigos en ella prescritos. Así, cuando el hombre hace confesión publica, y conversión, sus pecados son perdonados (expiados). Y esta es la razón para que, como hemos dicho con anterioridad, la Escritura enseñe que “los sacrificios de Dios, son el espíritu quebrantado”. Y es tambien la razón para que la Escritura diga: “Si pecaren contra ti (pues no hay hombre que no peque), y te enojares contra ellos, y los entregares delante de sus enemigos, para que los que los tomaren los lleven cautivos a tierra de enemigos, lejos o cerca, y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren llevados cautivos; si se convirtieren, y oraren a ti en la tierra de su cautividad, y dijeren: Pecamos, hemos hecho inicuamente, impíamente hemos hecho; si se convirtieren a ti de todo su corazón y de toda su alma en la tierra de su cautividad, donde los hubieren llevado cautivos, y oraren hacia la tierra que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste, y hacia la casa que he edificado a tu nombre; tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, su oración y su ruego, y ampararás su causa, y perdonarás a tu pueblo que pecó contra ti” (2 Crónicas 6:36-39).




¡La Torah fue tambien dada a Esau (Cristianismo) y a Ishmael (Islam)!

«Si un hombre tuviere dos mujeres, la una amada, y la otra aborrecida, y la amada y la aborrecida le hubieren dado hijos, y el hijo primogenito fuere de la aborrecida; en el dia que hiciere heredar a sus hijos lo que tuviere, no podra dar el derecho de primogenitura al hijo de la amada, con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogenito» (Deut. 21:15-16).
El anterior pasaje, muestra que la Justicia Divina encarnada en la Ley de Moises, demandaba que los padres no discriminasen contra los primogénitos. Por esta razon, la tradicion oral Judia decia que, cuando Yah (el “Padre Celestial”) fue a repartir a su hijos la herencia de su Torah (el tesoro mas grande del Universo), su Justicia le llevo a ofrecerla primeramente a los descendientes de Ishmael, asi como a los de Esau (los hijos primogenitos, segun el arbol genealogico de Avraham). Y, solamente despues que estos ultimos rechazaron aquella “primera oferta de la Torah”, pudo Dios ofrecerla a la descendencia de Isaac y de Jacob (hijos segundos, en el arbol genealogico de Avraham). Pero, la Ley tambien demandaba que “la porcion de la herencia” que correspondia al primogenito, fuese el “doble” de la porcion que heredaban los otros hijos: «... mas al hijo de la aborrecida reconocera como promogenito, para darle el doble de lo que correspondiere a cada uno de los demas; porque el es el principio de su vigor, y suyo es el derecho de la primogenitura» (Deut. 20:17).
Asi, no era suficiente que Adonai (bendito sea) ofreciese la Torah a Ishmael y a Esau; ¡Tenia que ofrecerla una segunda vez! Es decir, el Creador no habria cumplido la etica prescrita en su propia Ley, si no hubiese ofrecido la Torah por segunda vez tanto a los descendientes de Ishmael, como a la de Esau. Recordemos que la tradicion Judia identificaba a Esau como el progenitor de Roma (y, por ende, de las naciones que conformaban aquel gran imperio). Del mismo modo, la tradicion identificaba a Ishmael como el progenitor del pueblo Arabe.
En resumen, si analizamos objetivamente el mensaje original de la hermana fe Cristiana, asi como el de la hermana fe Islamica, descubriremos que en realidad son una forma alterna (una “reformulacion”) de la misma Torah aceptada por Israel. Es decir, la Torah Hebrea que Hillel (p.s.c.e.) resumio diciendo “Aquello que seria odioso para ti (aquello que no te gustaría que te hicieran a ti mismo), no lo hagas tu a tu prójimo...”(Talmud Babilónico, Shabbath 31a), es la Torah Cristiana que Jesus (p.s.c.e.) resumio diciendo “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos...” (Mateo 7:12); Y, esta ultima, es a su vez la Torah Islamica que Muhammad (p.s.c.e.) resumio diciendo, “Un hombre no es un verdadero creyente, hasta que no ama para su hermano, lo que ama para si mismo” - Sahih Muslim (Hadith autentico), narrado por Anás”.
¿Valida la Escritura este radical reclamo? ¿Donde alude la Tanak a la posibilidad de una segunda entrega (o una “reformulacion”) de la Torah? ¡Pues en la narrativa que describe la entrega de la Torah! Es que, a pesar de haber sido escrita por el dedo mismo de Dios, la primera entrega de la Torah fue rechazada por Israel. ¿De que forma fue rechazada? ¡Pues por medio de la idolatria por el becerro de Oro! Recordenos que, el primer mandamiento de esa primera Torah, decia asi: “No tendras dioses ajenos delante de mi” (Exodo 20:2). De este modo, cuando (con su idolatria) Israel quebranto ese primero y mas grande mandamiento, estaba en efecto quebrantando (Rechazando) la primera entrega de la Torah (de hecho, este ultimo fue el significado de que Moises quebrantase las primeras tablas de piedra). Cuando Dios presencio lo sucedido, utilizo las circunstancias para justificar una “segunda formulacion” (o “segunda entrega”) de la Torah. Esta segunda entrega (o “reformulacion”) de la Torah, contendria el mismo mensaje etico que contenia la primera; pero ambas formulaciones no serian exactamente identicas; pues, aunque la primera habia sido escrita por el dedo mismo de Dios, la segunda seria escrita por el dedo del hombre (Moises); mientras la segunda contendria la promesa de “... para que te vaya bien... (Deut. 5:16)”, la primera no contenia tal promesa.
El hecho de que Dios proveyese para multiples entregas de una misma bendicion, es intimado en un Midrash que narra la historia de la entrega de la mujer que Dios quizo regalar a Adam (curiosamente, la tradicion Judia personifica a la Torah con la imagen de una bella doncella). El Midrash narra que, cuando el Creador quizo darle esposa a Adam, le trajo a la primera mujer. Esta mujer era identificada con el nombre de “Lilith”. Pero, como en el momento de ser presentada, Lilith estaba aun cubierta de la sangre y los fluidos que normalmente cubren a un ser recien nacido, Adam la encontro repulsiva, y procedio a rechazarla. ¿Que hizo el Creador? Pues volvio a traerle la mujer; pero, esta vez, estaba lavada, perfumada, y adornada, como una novia en su dia de bodas. Al ver esta “segunda entrega” de la mujer, Adam la acepto exclamando: “Esta vez (a diferencia de la vez anterior) es hueso de mis huesos, y carne de mi carne...” (Gen 2:23)




Rava, Abbaye, Y Bar Hadaya: Hacer lo Bueno- La garantia para recibir el Bien que deseamos

Un Midrash Judío, narra acerca de un personaje que vivió durante la era Talmúdica. Este personaje, que se especializaba en la interpretación de sueños, se llamaba Bar Hadaya. La norma de Bar Hadaya, era dar una interpretación positiva a todo aquel que le mostrase alguna generosidad (es decir, quien diese alguna ofrenda por su interpretación); pero, a aquel que era egoísta y avaro (no ofrendando nada), Bar Hadaya le daría una interpretación negativa; como para enseñar que, de acuerdo a la Ley de “Medida por Medida” (siembra y cosecha), el hombre que no se muestra generoso para con aquellos que han sido creados a imagen y semejanza del Creador, no puede esperar recibir generosidad alguna de parte del Creador.
En una ocasión, tanto Abbaye como Rava (Dos sabios Judíos del periodo Talmúdico) tuvieron el mismo sueño. Abbaye dio un “zuz” (una pequeña moneda) a Bar Hadaya, mientras que Rava no dio nada. Los dos dijeron a Bar Hadaya: «En nuestro sueño, se nos leyó el verso que dice, “Tu buey sera matado delante tus ojos, y tu no comerás de el...” (Deut. 28:31)». A Rava, Bar Hadaya dijo: «Tu mercancía bajara tanto de valor que, el desasosiego en tu corazón, te impedirá comer». En cambio dijo a Abbaye: «Tu mercancía subirá tanto de valor que, el gozo en tu corazón, hará que no necesites la comida».
En otra ocasión, los dos reportaron lo siguiente: «Oímos que se nos leyó la siguiente Escritura, “Hijos e hijas engendraras, y no serán para ti, porque irán en cautiverio...” (Deut. 28:41)». A Rava (que nunca daba nada) Bar Hadaya le dio una interpreto literal del sueño (de modo desfavorable). Pero a Abbaye le interpreto diciendo: «Tendrás muchos hijos e hijas, y tus hijas se casaran en el exterior (en lejanos países); de modo que, a tus ojos, parecerá como si hubiesen ido a la diáspora del cautiverio».
En otra ocasión, los dos reportaron: «Oímos que se nos leyó la Escritura que dice, “Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo...” (Deut. 28:32)». A Abbaye, le interpreto diciendo: «Tendrás numerosos hijos e hijas; querrás que tus hijas se casen con tus familiares, pero tu esposa querrá que se casen con los familiares de ella, y esto te parecerá como darlas a otro pueblo». Pero, a Rava, le dijo: «Tu esposa morirá, y sus hijos e hijas vendrán a estar bajo la influencia de otra esposa».
En otra ocasión, ambos dijeron: «Se nos leyó a los dos el pasaje que dice, “Anda, y come tu pan con gozo...” (Eclesiastés 9:7)». A Abbaye le dijo: «Tu mercancía subirá de valor; y tu comerás y beberás leyendo este verso, con gozo en tu corazón». A Rava le dijo: «Tu mercancía bajara de valor; y, aunque comerás y beberás, tendrás que leer este verso, para mitigar tu desasosiego».
En otra ocasión, los dos reportaron los siguiente: «Se nos leyó a ambos el verso que dice, “Sacaras mucha semilla al campo, y recogerás poco...” (Deut. 28:38)». A Abbaye, Bar Hadaya le interpreto solo de la primera mitad del verso; Pero, a Rava, solo de la segunda mitad.
En otra ocasión, ambos reportaron: «Se nos leyó a los dos el verso que dice, “Tendrás olivos en todo tu territorio, mas no te ungirás con el aceite...” (Deut. 28:40)». A Abbaye, Bar Hadaya le interpreto solo de la primera mitad del verso. Pero, a Rava, solo de la segunda mitad.
Los dos reportaron: «Se nos leyó a ambos el verso que dice, “Y verán todos los pueblos de la Tierra que el nombre de Yah es invocado sobre ti; y tendrán miedo de ti...” (Deut. 28:10)». Bar Hadaya dijo a Abbaye: «Tu fama ira delante de ti; te convertirás en líder de la Academia (Yeshiva), y la gente te temerá». Pero, a Rava, le dijo: «Seras arrestado en compañía de ladrones; y como resultado de lo que se te hará, todos tendrán temor (diciéndose a si mismos, “si el gobierno sospecha que Rava (siendo rico y poderoso) es ladrón, ¿cuanto mas no sospechara del resto de los Judíos, que somos pobres y destituidos?”». Al día siguiente, los ladrones entraron a la tesorería Real, y las autoridades arrestaron a Rava. En otro momento, ambos dijeron: «Vimos la cabeza de una lechuga, descansando sobre la boca de un cubo». Bar Hadaya dijo a Abbaye: «Tu mercancía (considerada tan sabrosa como lechuga) se agotara al instante». En cambio dijo a Rava: «Tu mercancía (considerada tan amarga como lechuga) sera rechazada».
Los dos reportaron: «Vimos un poco de carne, puesta sobre la boca de una jarra». A Abbaye, Bar Hadaya dijo: «Tu vino sera dulce, y todos vendrán a comprar carne y vino de ti». En cambio dijo a Rava: «Tu vino se convertirá en vinagre, y todos vendrán a comprar carne, para mojarla (sazonarla) en el».
Los dos reportaron: «Vimos una jarra colgando de una palmera de dátiles». A Abbaye, Bar Hadaya dijo: «El precio de tu mercancía subirá tan alto como una palmera de dátiles». Pero a Rava dijo: «El precio de tu mercancía bajara tanto que, a los ojos de los compradores, sera tan dulce como los dátiles».
Los dos reportaron: «Vimos una granada floreciendo de la boca de una jarra». A Abbaye, Bar Hadaya dijo: «Tus bienes se harán tan valiosos como las granadas». En cambio dijo a Rava: «Tus bienes se harán como una granada seca (inservible)». Los dos reportaron: «Vimos una jarra caer dentro de un hoyo». A Abaye, Bar Hadaya dijo: «Tus bienes se pondrán en demanda (como cuando algo valioso se cae accidentalmente en un hoyo, y nos apresuramos a sacarlo)». En cambio dijo a Rava: «Tus bienes se dañaran, y (a consecuencia de ello) serán echados en un hoyo».
Los dos reportaron: «Vimos a un joven asno (“hamor”), parado sobre un bloque, y rebuznando». A Abbaye, Bar Hadaya dijo: «Te convertirás en el líder de la academia (Yeshiva), y un interprete estará parara a tu lado (para “rebuznar” tus enseñanzas)». En cambio dijo a Rava: «Las palabras, “el primogénito de un asno” (Éxodo 13:13) están borradas en tu tefilin (Este es uno de los cuatro pasajes contenidos en el tefilin)». Rava contesto diciendo: «Acabo de mirar mi tefilin, y esas palabras se encuentran allí». Bar Hadaya contesto: «Ciertamente la letra “Vav” (es decir, la letra “o”) en la palabra “Hamor” ha sido borrada en tu tefilin (pues el escriba la incluyo erróneamente, teniendo que mas tarde borrarla pues, en ese verso, la palabra “Hamor” se deletrea sin "Vav")».
Mas tarde, Rava fue solo ante Bar Hadaya, y reporto: «En mi sueño, vi que caía la puerta externa de mi casa». Bar Hadaya le dijo: «Tu esposa morirá».
Entonces Rava reporto: «Soñé que se caían mis dientes traseros y delanteros». Bar Hadaya le dijo: «Tus hijos e hijas morirán»
Rava reporto: «Vi dos palomas que salían volando». Bar Hadaya le dijo: «Te divorciaras de dos esposas». Rava le dijo: «Vi el tope de dos nabos». Bar Hadaya contesto: «Recibirás dos golpes de una porra». Rava salio de allí, y se sentó todo el día en la casa de estudio (Sinagoga); entonces, se encontró con dos ciegos que discutían entre si. Cuando fue a separarlos, cada uno de ellos le dio (accidentalmente) un golpe con su porra. Cuando levantaron su porra (con la posibilidad de darle un tercer golpe), Rava exclamo: «¡Ya es suficiente! (En mi sueño, vi solamente dos)» Finalmente, Rava fue y dio a Bar Hadaya una contribución, para luego decirle: «Vi una muralla caída». A lo cual Bar Hadaya contesto: «Adquirirás riqueza sin limite».
Luego Rava reporto: «Vi que caía la mansión de Abbaye, y que el polvo de sus escombros me cubría». Bar Hadaya contesto: «Abbaye morirá, y la presidencia que posee (de la academia) vendrá a reposar sobre ti». Rava reporto: «Vi mi propia mansión colapsar, y que todos venían y se la llevaban, ladrillo a ladrillo». Bar Hadaya contesto: «Tus enseñanzas se dispersaran por el mundo».
Rava reporto: «Soñé que mi cabeza se abría, y que mis sesos se desparramaban». Bar Hadaya contesto: «Las plumas que llenan to almohada la harán reventar, y se irán saliendo una a una». Rava reporto: «En mi sueño, se me leyó el Hallel de Egipto (Salmos 113-118, recitados en la víspera de Pesaj, para celebrar la salida de Egipto)». Bar Hadaya contesto: «Te sucederán milagros».
En una ocasión, mientras Rava viajaba en barco con Bar Hadaya, este ultimo se dijo a si mismo: «¿Por que viajar con un hombre al cual habrá de suceder un milagro? (seguramente el sera salvado, pero yo no). Así, mientras Bar Hadaya desembarcaba, dejo caer accidentalmente un libro. Rava encontró ese libro, y descubrió que decía lo siguiente: «Todos los sueños siguen la interpretación que sale de la boca del interprete». En ese momento, Rava grito a Bar Hadaya: «¡Miserable granuja! ¡A pesar de que todo dependía de ti, me causaste tan grande desasosiego! Aun así, todo te lo perdono, excepto lo que dijiste acerca de la hija del Rabino Hisda (esta fue la esposa de Rava, cuya muerte Bar Hadaya había pronosticado)».
La realidad es que, el responsable del sufrimiento de Rava, no fue Bar Hadaya, sino el mismo Rava; quien, a pesar de ser rico, no mostraba generosidad alguna para su prójimo. Tan pronto como Rava decide cambiar su aptitud, para comenzar a mostrar misericordia hacia su prójimo, en ese mismo instante comienza a recibir bendición. Es que, como enseña este Midrash, el bienestar del ser humano no esta en la maldición (o en la bendición) que pueda prometer este o aquel otro pasaje bíblico; tampoco se encuentra en la correcta (o errada) interpretación de esta o aquella otra doctrina, o teología religiosa. Su bienestar esta en que entienda que, la Justicia Divina, ha determinado de antemano que cada hombre siegue el mismo bien o mal que haya sembrado: que no se muestre misericordia a quien no haya mostrado misericordia; que no se muestre perdón, a quien no haya perdonado; que no se muestre generosidad, a quien no haya mostrado generosidad; Pero, que se muestre bondad, a todo aquel que haya mostrado bondad; que se perdone, a todo aquel que haya perdonado; que se sustente con bien, a quienes sustentaron con bien a su prójimo; que se de paz, a todo aquel que haya sido pacificador.
En base a lo que hasta aquí hemos dicho, concluimos que cada hombre debe hacer a sus semejantes aquel mismo bien que anhela recibir para si; Y, después de hacerlo, podrá vivir su vida confiado, descansando sobre la certeza de que Yah (bendito sea) no fallara en hacer que, tarde o temprano, coseche ese mismo bien que ha sembrado.




La Torah (La Ley de Dios) es un llamado a que el hombre practique aquella Divina discriminación cuyo producto es la igualdad. Es decir, a que el hombre discrimine entre el Levita, y el Israelita; entre el creyente, y el no creyente; entre el Israelita, y el Gentil; entre animales puros, y animales impuros; entre el día de Shabbat, y los otros días de la Semana; entre lo santo, y lo profano; entre lo moral, y lo inmoral; entre la obediencia, y la desobediencia; entre la bendición, y la maldición. Este continuo proceso de discriminación, dará al hombre la oportunidad de escoger hacer aquello que es mejor (lo bueno). Y, en su compromiso con hacer lo bueno, el hombre entenderá que, la igualdad que desea Dios para los hombres, consiste precisamente en que todos (sin importar su raza, o su credo) estén igualmente comprometidos con hacer solamente lo bueno.


Sea siempre Honesto, pues los Juegos Mentales no tienen cabida entre los hijos de Avraham (los creyentes Hebreos)

Un Midrash dice que, en una ocasión, una mujer Judía vino ante Rabbi (Judah I, el Patriarca), y le dijo: «¡He sido violada!». Judah le pregunto: «Pero, ¿sintió usted que la experiencia fue placentera? (es decir, si derivo placer de ello, quizás no hizo su mejor esfuerzo por oponerse, y queda por tanto prohibida a su marido). Entonces (viendo que no tenia otra opción, aparte de ser absolutamente honesta) la mujer respondió diciendo: «Suponga usted que una tercera persona sumerge su dedo en miel, y lo pone a la fuerza dentro de su boca, justo en el día de Yom Kippur (el día de la Expiación, cuando todos los Judíos deben ayunar). ¿No le causaría esto a usted primero desasosiego (por haber roto el ayuno), pero luego placer (a causa del dulce sabor de la miel)? Oyendo la honestidad de la mujer, el Rabino Judah acepto la veracidad de lo que esta acababa de decir, declarándola permitida para su marido.




«En lo que concierne a fe y doctrina, el creyente Hebreo da poco crédito a las palabras, pero mucho a la acción. Si en alguna ocasión tiene usted la oportunidad de conocer a algún maestro Hebreo de la Torah, evite jugar el papel de "la persona torpe, pero con mucha iniciativa". Es decir, evite la tentación de tratar de seducirle con alguna nueva teología, o con alguna idea fantástica, o imaginativa. ¡El pueblo Hebreo lleva 35 siglos estudiando la Torah! Seria arrogante de su parte, pretender que ha descubierto alguna gran verdad Divina, que ochenta y siete generaciones de sabios Hebreos no han logrado aun descubrir. Del mismo modo, evite los "juegos mentales": en otras palabras, no piense que puede infiltrar exitosamente algún grupo que sea en realidad Judío; y, por medio de la sagacidad, del silencio, o de la manipulación sicológica, adelantar alguna agenda oculta. Es que la fe Hebrea instiga en el creyente una saludable dosis de escepticismo, e incredulidad. Si usted no puede hablar clara y abiertamente acerca de sus creencias; si tiene que hacerlo lejos del publico, o en la esquina de algún café; si su conversación intenta hacer a los demás mas vulnerables ante usted, que lo que es usted ante ellos; si trata que le informen acerca de sus vidas mas de lo que les informa usted acerca de la suya; si no puede usted "poner las cartas sobre la mesa, con las cartas mirando hacia arriba", sepa que no lograra obtener la confianza del creyente Hebreo. Es que, en términos de la fe, la persona que no puede ser transparente respecto a cuales son sus metas (donde esta, y hacia donde se dirige), no merece ser escuchada. Es que, el creyente que es integro y honesto, no tiene problema alguno con "decir lo que siente, y sentir lo que dice"; pues la tradición Hebrea enseña que Dios odia al que "dice una cosa con su boca, pero otra con su corazón" (es decir, al hipócrita)»



«Dios no aprueba la prominencia que da su gente a ninguna teología, sino hasta que esa teología prueba la prominencia que da a Dios, y a su gente. Como esta escrito: “Yah, quien habitara en tu tabernáculo?... Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Yah”- Salmo 15:1-4»




En el Judaísmo tradicional, la ética y la moralidad Hebrea son el producto secundario (o “incidental) de la Teología y el Ritual. Pero, en el Judaísmo Universal, son la Teología y el Ritual, los que son incidentales a la Ética y Moralidad Hebreas. De igual modo, en el Judaísmo tradicional, el "ser parte del pueblo escogido" implica abrazar el Ritual y la Teología Mosaica; Pero, en el Judaísmo Universal, "ser parte del pueblo escogido" implica abrazar la Ética y la Moralidad Hebrea. Es que, no hay nada en la Torah, que no pueda explicarse directa o indirectamente como el producto de esa moralidad; una moralidad que se resume en: "Haz tu mejor esfuerzo por hacer solamente el bien; Y, trata a todos con la misma consideración (bondad) con la que te gustaría ser tu mismo tratado"


«¿Por que se quito la vida a la esposa de Lot (convirtiéndola en una estatua de sal)? Pues porque, aun después de descubrir que Yah aborrece la conducta de los Sodomitas (y por ende, habria de destruirlos), tuvo la osadía de “mirar hacia atrás” (es decir, de añorar la compañía de aquella gente rebelde, y contumaz). Así, el Creador respeto la elección de aquella extraviada mujer, pues le concedio experimentar la misma destrucción que ellos experimentaron; y que también experimentaran todos los que añoren su compañía (abrazando el mismo estilo de vida)»



«Conocer la Religion Hebrea, es un aspecto importante de la Fe. Pero, no define al creyente. Lo que define al verdadero creyente es que, cuando va a tomar una decision importante en su vida, se pregunta siempre primero, ¿Que me dice la Ley de Dios (la Torah) acerca de esto? Por ejemplo, cuando un Joven desea saber si es correcto o no tatuar su piel, lo primero que se pregunta el creyente es, ¿Que me dice la Torah acerca de los tatuajes? Mientras que el no creyente se pregunta, ¿que me dice la cultura popular (television, peliculas, internet, etc) acerca de los tatuajes? ¡El creyente sigue lo que dice Dios en su Ley; mientras que, el no creyente, sigue lo que dicen los hombres!



«¿Cree usted en ser el Hijo de Dios? Si aun no cree, debe saber que la Torah nos exhorta a creerlo. Pero, ¿que es ser el Hijo de Dios? ¿Quien es este Primogenito del Altisimo? ¡Es la comunidad de creyentes, prefigurada por la Nacion Israelita, que sufria opresion y persecucion de parte de los enemigos del Altisimo! Como esta escrito: «Y dirás a Faraón: יהוה (Adonai Yah) ha dicho así, “Israel es mi Hijo (¡el Hijo de Dios!), mi Primogénito»- Exodo 4:22. Hagase hoy mismo parte de la comunidad de creyentes prefigurada por aquella oprimida y quebrantada comunidad Israelita. De este modo, se convertira usted tambien en el Hijo de Dios: en su Primogenito»



La manifestacion mas grande de Dios, no esta en su poder, en su majestad, ni en sus milagros; esta en el amor que ha mostrado a sus criaturas. ¿Que es amor? Es renunciar al egoismo que nos conduce a actuar como si fuesemos el mas excelso de todos los seres del Universo; a vivir como si, el proposito de nuestra existencia, fuese satisfacer todos y cada uno de nuestros injustos deseos, y nuestros arbitrarios caprichos. Amar, es anonadarnos a nostros mismos, para procurar el bien (espiritual, fisico, y emocional) de quienes nos rodean: el bien de nuestros padres terrenales, de nuestros hermanos, de nuestros vecinos, de nuestros amigos, de nuestros conciudadanos, de nuestro Padre Celestial, y aun de nosotros mismos. Pero, ¿Si Dios nos ama tanto, porque permite que suframos? La respuesta es que, si Dios permite el sufrimiento, es para darnos la oportunidad de obtener merito (mostrando amor a aquellos que sufren). Es que, Si nadie padeciese de enfermedad alguna, no podriamos realizar el gesto de amor que implica visitar al enfermo; si nadie padeciese h