Cuando ore a Dios, una sus dos manos; le recordaran Sus diez mandamientos




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¿QUE CREEMOS?


1) Creemos que hay un solo libro que posee absoluta e incontaminada inspiración Divina: el libro de Dios, que יהוה (el Creador y Juez del Universo) escribió con “su propio dedo”, sobre las dos tablas de piedra (los Diez Mandamientos).

2) Creemos que, a fin de aclarar la correcta interpretación (e implementación) de sus diez mandamientos, el Creador inspiro al profeta Moisés (con la posible ayuda del profeta Josué), quien escribió la profecía contenida en sus cinco libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, y Deuteronomio (la Torah).

3) La profecía de Moisés (la Torah), no fue escrita sobre piedra, sino sobre rollos de papiro (o sobre pieles de ovejas).

4) Si el libro de Dios (los diez mandamientos) fue escrito sobre piedra, mientras que la profecía de Moisés fue escrita sobre papiro (o sobre pieles de ovejas), fue solo para enseñarnos que, así como la piedra tiene mucho mayor peso que el papiro (o que las pieles); de ese mismo modo, creer en (obedecer) los diez mandamientos, tiene mucho mayor peso que creer en cualquier profecía (la futura restauración de Israel, la futura reconstrucción del templo, la futura manifestación del Mesías, etc)

5) A consecuencia de lo anterior, creemos que la obediencia a los diez mandamientos, hace que el hombre entre en el pacto de su Creador; que obtenga el favor Divino, y que se convierta en parte del pueblo santo (apartado del mal) prefigurado por la nación Hebrea. Como esta escrito: «Y Él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra» (Deut. 4:13)

6) Por tanto, creemos que, el libro escrito por Dios (los diez mandamientos), así como los cinco libros de Moisés (que contienen su profecía), son la totalidad de la revelación Divina que el creyente necesita. Cualquier otro libro, no puede ser considerado sino comentario opcional; pues, añadirlo al anterior canon, equivaldría a robarle a Dios una porción del terreno espiritual que, en el corazón (alma) del creyente, demarcan sus diez mandamientos. Es decir, utilizar alguna otra cosa (la restauración de Israel, la reconstrucción del templo, la venida del Mesías, etc) para disminuir (dividir o diluir) el celo que, por guardar los mandamientos del pacto, debe caracterizar al verdadero creyente. Como esta escrito: «No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis (sin la innecesaria distracción que surgiría de añadir libros adicionales) los mandamientos de Yah vuestro Dios, que yo os ordeno» (Deut. 4:2)

El Camino de Dios

El bienestar eterno del ser humano, esta contenido en la Escritura que dice: “Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre. Por que Yah ama la rectitud, y no desampara a sus Santos” (Salmo 37:27-28). Y, en cuanto al significado de “hacer el bien”, este se encuentra resumido en el siguiente verso: “Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno. Y, ¿que pide el Señor de ti? Solamente hacer Justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8).
Pero, alguien podría cuestionar esta interpretación, citando el verso que dice: “Hay camino que al hombre parece derecho, pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12). ¿Como podemos corroborar que “el camino” que agrada al Creador esta en hacer lo bueno (hacer el bien encarnado en sus diez mandamientos), y no en creer en este o aquel otro dogma religioso? La manera de hacerlo, es recordar la Escritura que dice : “Bienaventurados los perfectos de camino (¿Quienes son estos perfectos de camino?...); Los que andan en la Ley de Yah. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan; Pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos. Tú encargaste que sean muy guardados tus (diez) mandamientos. ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos, para guardar tus estatutos! Entonces no sería yo avergonzado (reprendido por Dios), cuando atendiese a todos tus mandamientos. Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprendiere tus justos juicios. Tus estatutos guardaré; No me dejes enteramente. ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti. Bendito tú, oh Yah; Enséñame tus estatutos. Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca. Me he gozado en el camino de tus testimonios, más que de toda riqueza. En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras” (Salmo 119:1-16).
Así, el camino que agrada al Creador, consiste en comprometernos con guardar los diez mandamientos de su Ley, que son el Pacto de Dios con la humanidad. Todo el que deja de observar esos mandamientos, abandona el buen camino; y, en su soberbia, se expone a caer bajo maldición, como esta escrito: “Reprendiste a los soberbios, los malditos que se desvían de tus Mandamientos” (Salmo 119:21). O, como también dijo el profeta Ezequiel: “Por tanto, así ha dicho Yah el Señor, vivo yo, que el juramento mio que menosprecio, y mi pacto que quebranto, lo traeré sobre su misma cabeza” (Ezequiel 17:19).
El verdadero creyente, anhela conocer el camino de Dios que constituyen sus mandamientos, como esta escrito: “Hazme entender el camino de tus mandamientos, para que medite en tus maravillas” (Salmo 119:27). Cuando el creyente comprende el camino Divino que son los mandamientos, su corazón se ensancha, y le impulsa a desear fervientemente transitar su jornada; Como esta escrito, “Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanches mi corazón” (Salmo 119:32). Pero, el corazón del impío, no es recto para con Dios (pues esta extraviado); el impío no aborrece la maldad; y, por ende, rehúsa comprometerse con el bien encarnado en los mandamientos. Como esta escrito: “Ha dejado de ser cuerdo, y de hacer el bien. Medita maldad sobre su cama; esta en camino no bueno (pues), el mal no aborrece” (Salmo 36:3-4).
En conclusión, "el camino de Yah", es hacer el bien encargado en sus diez mandamientos (su Ley). Por eso la Escritura dice que, los justos, son aquellos que tiene su corazón puesto en la Ley de Yah: “La boca del justo habla sabiduría, Y su lengua habla justicia. La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto, sus pies no resbalarán” (Salmo 37:30-31). ¿Por que no resbalaran sus pies? Pues porque están afirmados sobre la piedra (las tablas de piedra en las cuales fueron escritos los mandamientos). Y, quien esta cimentado sobre la piedra (quien construye su vida sobre ella), vive seguro, pues descansa sobre un fundamento inconmovible. Por esto, aun los escritos Cristianos citan a Jesús de Nazaret (la paz y la bendición de יהוה sean con el) diciendo: “... Mas si quieres entrar a la vida (eterna), guarda los mandamientos... No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 19:17-19).

«En nuestro Universo moral, existen tres grandes verdades. Y, toda otra verdad etica, esta directa o indirectamente sujeta a estas tres: (1) Yah (El Creador) es Uno solo: es decir, el Creador es único; pues, en toda su Creacion, no hay nada ni nadie con igual (o mayor) perfección ética que Yah. Por eso, solo Yah es digno de reinar, pues el suyo es un Reino Bendito (estando dirigido por el mas bueno y justo de todos los Reyes; uno en el cual no hay vicio ni defecto moral alguno). (2) En términos morales, Yah ha dado a los hombres un libre albedrío, a fin de que estos tengan la libertad de escoger su futuro; decidiendo si van a hacer lo bueno (sembrar el bien), o si van a hacer lo malo (sembrar el mal). (3) Yah no habrá de juzgar arbitrariamente a nadie; pues su Juicio siempre consistirá en permitir que cada uno “coseche” (reciba de vuelta con justicia) el mismo bien (o mal) que, con su vida, haya libremente y voluntariamente "sembrado" (dispensado a quienes le rodearon)»

El Hombre, Creado a Imagen de Dios

La Torah (Escritura Hebrea) enseña que, Adonai Yah (El Creador) lo hizo todo bueno. Pero también enseña que, luego de haber creado al hombre, Yah reconoció que "no era bueno que el hombre estuviese solo" (Gen 2:18). La realidad es que, si el hombre estaba solo, ¡el causante de ello no era otro sino El Creador! Es decir, el relato de la Creación muestra que (si nos atreviésemos a decir tal cosa) el Creador hizo "cosas buenas", pero tambien hizo cosas "no tan buenas". ¿Que hizo Yah con aquello que "no era tan bueno"? Pues que procedió a reconocerlo de inmediato (por iniciativa propia, y sin necesidad de que alguien tuviese que convencerlo). Entonces, luego de reconocer aquello que "no era tan bueno", el Creador procedió a "rectificarlo" (a, por así decirlo, "enderezar lo torcido"). En el caso de Adam, esa "rectificación" consistió en proveer al hombre de comunión y armonía con otro ser humano (con "Hava", o "Eva").
Como si lo anterior no fuese ya "difícil de tragar", la Torah tambien enseña que Yah (bendito sea) creo al hombre "a su imagen y semejanza" (Gen. 1:26). ¿Que significan estas palabras? Pues que, así como Dios hizo cosas buenas, y cosas no tan buenas, de ese mismo modo el hombre (creado a imagen y semejanza de su Dios) puede tambien escoger entre hacer "cosas buenas", y hacer "cosas no tan buenas". Pero tambien significa que, así como el Creador pudo reconocer (y enmendar) aquello que "no era tan bueno" (proveyendo al hombre comunión y armonía con su prójimo); de ese mismo modo el hombre puede reconocer y enmendar sus errores, entablando una relación de comunión y armonía con su prójimo.
El anterior relato tambien nos muestra que, si bien es loable hacer "solo lo bueno”, es aun mejor cuando, luego de haber hecho lo que "no es tan bueno", tenemos suficiente humildad como para (por iniciativa propia) reconocer nuestro error, y proceder a "enderezar" lo que hemos "torcido" (nuestra relación con el prójimo, sin importar si ese prójimo es el Creador, nuestros semejantes, o nosotros mismos).
La anterior verdad, esta confirmada en el siguiente Midrash Judío (Berachot 34b): “En el (sublime) lugar donde esta de pie el penitente (entiéndase, aquel que ha reconocido su error, y procedido a enmendarlo), no puede pararse ni siquiera el que es perfectamente justo”.
En resumen, si la Torah enseña que el hombre fue creado a imagen y semejanza de su Dios, es porque el Creador (bendito sea) anhela que el hombre obre de la misma forma que obro su Creador (durante el proceso de la creación del hombre): Es decir, que escoja hacer lo bueno; y que, cuando no lo haga, tenga la humildad y la honestidad de reconocerlo, confesando su error, y procediendo a rectificarlo. Esto es lo que al presente conocemos como «Teshuvah»; palabra Hebrea que significa "volver al camino recto" ("arrepentimiento sincero", o "confesión y conversión").

Refutacion De Un Falso Proverbio: Los hijos son responsables del pecado de sus Padres

"Vivo yo, dice Yah el Señor, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel. He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá. Y el hombre que fuere justo, e hiciere según el derecho y la justicia; que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni violare la mujer de su prójimo, ni se llegare a la mujer menstruosa, ni oprimiere a ninguno; que al deudor devolviere su prenda, que no cometiere robo, y que diere de su pan al hambriento y cubriere al desnudo con vestido, que no prestare a interés ni tomare usura; que de la maldad retrajere su mano, e hiciere juicio verdadero entre hombre y hombre, en mis ordenanzas caminare, y guardare mis decretos para hacer rectamente, éste es justo; éste vivirá, dice Yah el Señor"
(Ezequiel 18:3-9)


"El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él. Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos (mandamientos) e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá"
(Ezequiel 18:20-22)


Avinu Malkeinu (nuestro Padre y nuestro Rey), ten misericordia de nuestro extraviado pais; que vuelva a la obediencia de tus mandamientos, antes de que caiga por el precipicio al cual se encamina. Oramos confiados en la promesa (Deut. 28:1-14) que hiciste por medio de Moises, quien prometio que habrias de bendecir a todo aquel que guardase tus mandamientos. Es en el nombre de tu siervo Moises (creyendo en lo prometido por el), y no en nombre de nuestro propio capricho, que rogamos a ti, oh Señor Dios Omnipotente. Amen.


Adonai Yah (bendito sea) dice esto a todos los hombres: «¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen, y guardasen todos los días (de su vida) todos mis mandamientos; (¿Para que?) para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre (es decir, para que reciban bendicion en esta vida, asi como en la venidera)! -Deuteronomio 5:29. ¡Obedezca los Diez mandamientos de la Ley de Dios, y sera bendito para siempre!


Los Diez Mandamientos De La Torah (Ley) De Dios

  1. Creer en la Existencia y Soberania de Yah ( יהוה ), el Dios que liberto a Israel de la Esclavitud Egipcia
  2. No Adorar, No Orar, Ni tampoco Servir, a algo que tenga una imagen fisica; ni a dios alguno fuera de Yah
  3. No pronunciar el Nombre de Yah en Vano
  4. Observar el día de Shabbat
  5. Honrar a nuestros Padres
  6. No Asesinar
  7. No Fornicar, ni Cometer Adulterio
  8. No secuestrar
  9. No Difamar, ni Prestar Falso Testimonio
  10. No Intentar Traer dentro de la Posesión de Uno lo Que ya Pertenece a Otra persona

«Adonai Yah dijo a Salomon: “He aqui te he dado corazon sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tu, ni despues de ti se levantara otro como tu” (1 Reyes 3:12). El Creador (bendito sea) prometio a Salomon que, en lo porvenir, no naceria hombre alguno con mayor sabiduria que la suya (esto incluiria a todos los hombres, sin importar si son profetas, mensajeros, maestros, reyes, o mesias). Asi, luego de experimentar el bien y el mal; la fama, el poder, el sexo, y las riquezas, el hombre mas sabio de todos, resumio la esencia de la Sabiduria Divina, diciendo las siguientes palabras: “El discurso ha terminado. Ya todo ha sido dicho. Honra a Dios, y cumple sus (10) mandamientos, porque eso es el todo del hombre (todo lo demas es secundario). Dios habrá de pedirnos cuentas de todos nuestros actos, sean buenos o malos, y aunque los hayamos hecho en secreto” (Eclesiastes 12:13-14, Biblia "Dios Habla Hoy"). En resumen, la Sabiduria Divina, consiste en reconocer que, por cuanto el Juez Supremo habra de juzgar un dia nuestras obras, debemos por tanto abandonar la maldad, para comenzar a hacer el bien que nos ha encomendado hacer, por medio de sus mandamientos. Esto, es todo lo que el hombre necesita para entrar en El Olam Ha-ba (La Vida Eterna); todo lo demas, es secundario; solo comentario explicativo»



«Mira, yo he puesto delante de ti hoy la Vida y el bien, la Muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Yah tu Dios, que andes en sus caminos, y Guardes sus (10) Mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado...» (Deut. 30:15-16)



«Pesa exacta y justa tendrás; efa cabal y justo tendrás, para que tus días sean prolongados sobre la tierra que יהוה tu Dios te da. Porque abominación es a יהוה tu Dios cualquiera que hace esto, y cualquiera que hace injusticia» (Deut. 25:15-16)



«Nunca se apartará de tu boca este libro de La Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Yah tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas» (Josue 1:8-9)



«Obedece mis mandamientos, y vivirás (para siempre); Y, (guarda) mi Ley, como (a) las niñas de tus ojos»- Prov. 7:2.



«La lengua y el corazón son las partes mas dulces del hombre; cuando su alma es pura, estando limpia de la injusticia, la crueldad, y el orgullo. Pero, La lengua y el corazón son las partes mas amargas del hombre, cuando su alma es impura, estando contaminada con la injusticia, la crueldad, y la soberbia.»



«Sacrifica a Dios alabanza, Y paga tus votos al Altísimo; E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás» -Salmo 50:14-15



«Cuando el Dios de los menesterosos y quebrantados habite dentro de su corazon, sera usted como las estrellas del cielo; pues la luz de sus buenas obras alumbrara la oscuridad moral de la noche que es el presente siglo»

La Estrella de David, que forma parte del Logo de la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, esta compuesta por dos triángulos a manera de “puntas de flecha”. Estas dos “puntas de flecha” son exactamente iguales,pero una de ellas apunta hacia abajo, mientras que la otra apunta hacia arriba. ¿A que apuntan estas flechas? ¿Que significan? Significan que la Creación es reciproca: es decir, que tarde o temprano se nos dará lo mismo que hayamos dado; que cosecharemos el mismo bien o mal que hayamos sembrado. Pero, ¿por que forman la imagen de una estrella? Pues para recordarnos que, así como la luz de las estrellas es eterna e inmutable, así también esta verdad (la ley de “siembra y cosecha”, o “medida por medida”) es eterna e inmutable. ¿Y que significa el nombre Divino dentro de la estrella? ¿Porque aparenta ser la imagen de un hombre cuyo brazo y pierna derecha están dislocados (quebrantados)? ¿Por que esta su espalda encorvada, como quien lleva una pesada carga? La respuesta es que encontramos a Dios en el hombre cuyo brazo no es suficientemente fuerte como para permitirle ganar su propio sustento; encontramos a Dios en el hombre cuyas piernas no son suficientemente fuertes como para permitirle “subir la escalera del éxito”; encontramos al Creador en aquel que lleva sobre sus espaldas una pesada carga. En fin, encontramos a Dios al lado de aquel cuyo corazón esta quebrantado, como dice la Escritura: «Porque así dijo el Alto y Sublime, El que habita la Eternidad, y cuyo nombre es el Santo: YO HABITO en la altura y la santidad, y CON EL QUEBRANTADO Y HUMILDE DE ESPÍRITU»- Isaías 57:15. Note que el pasaje no dice que el Señor habita con los Judíos; con los Cristianos, o con los Musulmanes; dice que habita con "los quebrantados y humildes de espíritu" (sin importar si son Judíos, Cristianos, o Musulmanes). La Escritura confirma esto cuando dice: «Cercano está ADONAI YAH (El Señor) a los quebrantados de corazón; y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU»- Salmo 34:18.
Pero, ¿Por que la letra Hebrea “yud” ( י ) hace parecer que el hombre de la imagen se encuentra dirigiéndose (orando) hacia el cielo? La respuesta es que, en el Hebreo en que que se escribió la Escritura, no había una designación separada para los números, sino que las letras tenían en si mismas un valor numérico. Y, el valor numérico de la letra “yud” ( י ) era de precisamente “10” (numero que significa algo completo y perfecto, tal y como Dios había ordenado a Israel guardar Sus diez mandamientos, a su vez símbolos de Su completa y perfecta voluntad). Es decir, el hombre que quebranta y humilla su corazón, para dejar que la voluntad de Dios (obedecer Sus Diez mandamientos) sea su propia voluntad, es un hombre completo y perfecto, que teme al Creador. Y este hombre completo y perfecto, puede estar seguro de que Dios escuchara atentamente su oración, como esta escrito: «Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará» (Salmo 145:19). Y también promete en otro lugar diciendo: «Los ojos de Adonai Yah están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos» (Salmo 34:15).


«Donde hay Soberbia, alli habra ignorancia; mas, donde hay humildad, alli habra Sabiduria (Prov. 11:2)»



¿Quien es un creyente Hebreo?

Para comenzar, la palabra “Hebreo” significa “del otro lado”. Así, el mundo esta en un lado de la balanza, y el creyente Hebreo esta en el lado opuesto de esa balanza. Es decir, el mundo no creyente, vive según sus propios principios y leyes; vive para sacrificar sus valores al dios de su propio ego, que le demanda una insaciable cantidad de poder, riquezas, sexo, fama, y adulación. En cambio, el creyente Hebreo no vive para complacer su ego, sino al Dios de Israel. Este creyente pone los principios de la Ley de Dios por encima de los principios y las leyes de los hombres. En todo lo que este creyente hace, en todo lo que dice, y en todo lo que piensa, se pregunta a si mismo, “¿Agrada esto a Adonai (Yah)?, ¿Si muriese en este mismo instante, se agradaría Dios de lo que estoy haciendo, diciendo, o pensando? ¿Seria justo que el Creador recompensase mi aptitud, o seria justo que la castigase?
Así, nadie que elija a un líder inmoral, es un verdadero creyente Hebreo. Nadie que endose a un líder abiertamente mentiroso, injusto, u oportunista, es un verdadero creyente Hebreo. Nadie que de su endoso al fraude, al chantaje, a la usura, a la extorsión, o al oportunismo, es un verdadero creyente Hebreo.
En fin, el verdadero creyente Hebreo, es aquel que rige la totalidad de su vida por la Justicia moral, política, y social, que encarna la Ley de Dios: “Apártate del mal, y haz el bien, y tendrás una morada Eterna (tendrás una porcion en la Jerusalén Celestial)”- Salmo 37:27.



«Recuerde siempre que, a los ojos del Creador, somos lo que dicen nuestras acciones y nuestras aptitudes, no lo que dicen nuestras palabras. Vivamos de suerte que nuestras acciones y aptitudes testifiquen al mundo que somos parte del verdadero Israel; el pueblo que ha sido santificado (apartado del mal) para servir a Yah, el unico y verdadero Dios»



Ciencia Versus Religion

La diferencia entre la Ciencia y la Religion, es puramente cosmetica. Vera, en el ambito religioso, se postula que la materia que al presente esta muerta (pero que una vez estuvo viva, en la forma de seres humanos), un dia habra de cobrar vida (a este fenomeno le llamamos "resureccion"); Mientras que la Ciencia postula que, la materia que una vez estuvo muerta (rocas, minerales, etc), ya ha cobrado vida (a este fenomeno le llamamos "evolucion"). Asi, tanto la Ciencia como la religion, postulan que, los que han estado muertos, un dia habran de cobrar vida. La unica diferencia, es que la Ciencia atribuye este poder a la materia misma, mientras que la Religion lo atribuye a una autoridad externa, una autoridad que existe fuera de la materia, fuera del tiempo, fuera del espacio, fuera del Universo, y aun fuera de la misma existencia. Ese poder Supremo, es el Dios al cual los creyentes Hebreos aludimos con el nombre de "Adonai Yah" (El Creador del Universo, bendito sea).

¿Donde esta Adonai Yah (bendito sea), el Dios de Israel?

Los seres humanos, tenemos una férrea creencia en un común pero imaginario concepto: creemos en algo llamado "la nada". La mayoría de nosotros, tenemos la firme (pero errada) convicción de que debe haber una infinidad de lugares en el universo, donde no hay absolutamente nada. De hecho, creemos tanto en este concepto, que hasta tenemos un refrán que dice: "¡Las cosas no salen de la nada!". El problema con esto, es que nunca hemos observado esa "nada". Es decir, no importa a donde enfoquemos nuestros telescopios, siempre detectamos "algo"; aun si solamente es tiempo/espacio, y "radiación de fondo". Es decir, si quisiéramos observar alguna "desgarradura" (o "discontinuidad") en la "tela" que comprende el tiempo/espacio del universo, tendríamos que alquilar alguna película de ciencia ficción pues, en la vida real, esa "nada absoluta" nunca ha sido observada.
Y este es precisamente el punto de encuentro entre la ciencia, y la religión judía. Vera, quienes seguimos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, creemos que יהוה (Adonai), el Dios al cual sirvieron Avraham y Moisés (así como todos los profetas), es la fuente y el Creador de TODAS las cosas. También creemos que NO HAY NADA QUE NO HALLA SIDO CREADO POR יהוה. Así, nuestra fe postula que יהוה "era" antes de que existiera nada en el Universo; antes de que existiesen las leyes físicas, antes que existiese el tiempo, el espacio, la materia, la energía, las dimensiones, las emociones, las ideas, o aun lo que conocemos como existencia misma. Pero, esa "nada" (o "falta de existencia") que estaba presente antes de que existiese “algo”, no es la "nada absoluta" en la cual siempre nos han querido hacer creer; no es un total vacío, sin capacidad para crear cosa alguna. Esa "nada" que precedió todo, es en realidad "algo"; un "algo" que excede al tiempo, al espacio, a la materia, a la energía, a las ideas, a las emociones, y aun a la existencia misma; un "algo" con capacidad para crearlo "todo". Ese “algo” es יהוה (bendito sea) el Creador, quien “contiene dentro de si mismo" todas las cosas. Esto es similar a lo que sucedió (en sentido opuesto) con el concepto de "el tiempo". Durante miles de años, la gente se convenció a si misma de que “el tiempo” en realidad no existía; que era un artificio imaginario, inventado por los hombres a fin de proveer un marco lógico a la secuencia de eventos que se observaban; al fenómeno de “causa y efecto”. La mayoría de las personas aceptaron esa idea, hasta que llego un judío llamado Albert Einstein, y demostró que “el tiempo” no era un concepto ficticio, ni imaginario; y que, aunque no contaba con una “masa” que pudiese ser pesada; con un “color” que pudiese ser distinguido; ni con alguna dimensión física que pudiese ser medida, el tiempo contaba en efecto con una existencia propia, cambiante, e independiente; y que podía “contraerse”, y “expandirse”(acelerarse, y des acelerarse). De ese mismo modo, se nos ha hecho creer durante siglos que, si pudiéramos "deshacernos de todo" (tiempo, espacio, energía, materia, ideas, emociones, etc.) quedaríamos con "nada"; es decir, un estado de "vacío absoluto", sin potencial de creación, de cambio, ni de crecimiento. En cambio, los judíos creemos que esa "nada" que quedaría (si pudiéramos “deshacernos de todo"), no es una "nada absoluta", sino que es יהוה, el Creador del Universo (bendito sea). Para nosotros, el Creador es algo remotamente similar a "El Cero Pitagórico". Es decir, aunque el "cero pitagórico" es "la nada", es a la misma vez "el todo"; pues, si sumáramos (uniéramos) todos los números existentes (positivos, negativos, reales, imaginarios, complejos, y en todas las posibles direcciones) encontraríamos que, la suma de ese "todo" que conforman esos números, resulta ser la "nada" que es el "cero".
Lo anterior nos lleva a concluir que, la "existencia" del Creador, no puede (por definición) ser medida ni detectada por aparato científico alguno, y cualquier "dios" que pueda ser corroborado por la ciencia (es decir, a través de mediciones físicas), seguramente no es יהוה, el Creador del Universo. Es que, el hecho de que יהוה estuviera ya "allí" (si es que realmente podemos aplicarle esa descripción), antes de que existiesen el tiempo y el espacio, implica que, en su naturaleza mas intima, יהוה se encuentra "fuera" del ámbito de tiempo y espacio que circunscribe lo que comúnmente entendemos ser nuestra existencia. En otras palabras, la ciencia no puede detectar la "existencia" de algo que esta mas allá de tiempo y espacio, por no decir mas allá de la existencia misma. Intentarlo, seria algo así como que el personaje de un vídeo juego, tratase de encontrar al creador del programa de vídeo juego; pero intentando localizarlo en algún "lugar" dentro del mismo vídeo juego. Esto es simplemente imposible, pues la existencia del creador del programa, excede al programa mismo. Aunque tiene absoluto control y conocimiento de todo lo que sucede dentro del programa, el programador "no existe" dentro del programa; de hecho, la realidad es que, todo el programa, existe dentro del programador (es decir, en su mente). Asi, aunque desde la perspectiva de los caracteres del vídeo juego, el programador no existe, su "inexistencia" no significa que el programador sea una "nada absoluta", sin capacidad para crear, para crecer, y para cambiar.
La anterior linea de pensamiento, dio lugar a que, uno de los nombres que los judíos utilizamos para referirnos a יהוה, es "Ha Makom"; un nombre que literalmente significa "el Lugar". ¿Cual lugar? El lugar que, si bien no esta en ninguna parte del universo (es "cero", o "nada"), es a su vez el lugar donde se encuentran todas las partes del universo (es el "infinito", o el "todo" del universo). Es por esto mismo que, cuando la Escritura dice que alguien "vio" a Dios, que alguien "hablo" con Dios, o que alguien "oyó" a Dios, obviamente no se esta refiriendo a la manifestación mas íntima de la esencia Divina, que excede a la existencia misma; sino a alguien (o algo) que habla en nombre del Creador; alguien que le representa; ya sea este un ángel, un mensajero Divino, una voz celestial, un sueño, o algún profeta. Como esta escrito: «יהוה dijo a Moisés: "Mira, yo te he constituido dios para Faraón..."»- Éxodo 7:1.
Así, el ser humano nunca ha visto realmente a Dios. Y, en esto, la tradición Cristiana concuerda con la Judía, pues los Escritos Cristianos cierran su teología con las palabras del apóstol Juan, quien es citado diciendo: "Nadie ha visto jamás a Dios"- 1ra Juan 4:12.



«No es verdadera Libertad, la que te conduce a hacer lo que se te antoje (destruyendote de ese modo a ti mismo); la verdadera Libertad, siempre te conducira a vivir sabiamente; siendo justo, misericordioso, y humilde»



¡La buena Teología, que no se traduce en hacer bien al prójimo, no es realmente buena!

El Rabino Hanina Ben Dosa solía decir: “Aquel cuyo temor del pecado tiene precedencia sobre su aprendizaje (su conducta ética le preocupa mas que su teología)-- Su conocimiento perdurara. Pero, aquel cuyo aprendizaje tiene precedencia sobre su temor del Cielo-- su aprendizaje no perdurara. Como esta escrito: «El Temor del Señor (de Su juicio por nuestros Pecados) es el principio de la Sabiduría» (Salmo 111:10).
La Tanak dice así: «Decid de los justos, cuando son buenos, que comerán el fruto de sus obras» (Isaías 3:10). Pero, ¿es concebible que exista un hombre justo que sea bueno, y otro hombre justo que no sea bueno? La respuesta es: “aquel que es bueno para con el Cielo, y bueno para con los hombres, es un hombre justo que es realmente bueno. Pero, si es bueno para con el Cielo, y no para con los hombres, entonces es un hombre justo, que no es realmente bueno”. Similarmente leemos: «Ay del hombre perverso que es malo; porque se le dará la recompensa de sus manos» (Isaías 3:11). Nuevamente, ¿es concebible que exista un hombre perverso que sea malo, y otro hombre perverso que no sea malo? La respuesta es: “aquel que es perverso para con el Cielo, y perverso para con los hombres, es un hombre perverso que es realmente malo. Y, quien es perverso para con el Cielo, pero no lo es para con los hombres, es un hombre perverso que no es realmente malo”. Así, es nuestro “fruto” (la conducta ética que mostremos a nuestro prójimo), lo que validara (o refutara) nuestra teología.



«Cuando el hombre abandona la Ley de Dios (los Diez mandamientos), termina aplaudiendo la inmoralidad, como esta escrito: "Los que se apartan de La Ley, aplauden a los malvados; pero, los que la obedecen, se oponen a ellos"- Prov. 28:4»



La Ley de Siembra y Cosecha

Haz tu mas honesto y sincero esfuerzo por no hacer a otros el mal que odiarías que otros te hicieran a ti mismo; por hacer a otros el bien que desearías que otros te hicieran a ti mismo; y por amar para los demás aquello que amarías para ti mismo. Si haces todo el bien que te sea posible, el Juez Justo (bendito sea) te recompensara, haciéndote todo el bien que le sea posible. ¡Y nadie puede ganarle a Dios, cuando de hacer bien a otros se trata!



¿Que significa ser un hombre Manso?

Un hombre manso, es aquel que es humilde; aquel que no se avergüenza de reconocer que ha obrado mal; el que puede reconocer sus errores, y decir "por favor, perdóname"; es aquel que no se hace a si mismo demasiado importante. Y, ¿Quien es un ejemplo de alguien que NO era manso? Pues el Rey Jeroboam, quien prefirió terminar en el infierno, antes que humillarse a reconocer que la casa de David (que adoraba al Dios verdadero, en el verdadero Templo de Jerusalén) era mas digna que la suya propia (que adoraba los falsos dioses que eran los becerros de Oro, en el falso santuario de Betel).¿Donde enseña esto el Judaísmo? Pues en el siguiente Midrash (Sanh.102a): «Con todo esto, no se apartó Jeroboam de su mal camino...» (1 Reyes 13:33). ¿A que hace alusión el pasaje, cuando dice “Con todo esto...”? Pues a que (como dijo el Rabino Abba) El Creador agarro a Jeroboam por sus vestidos, y le dijo: “ ¡Arrepiéntete, y Yo, Tu, y el hijo de Isaí (el rey David) caminaremos juntos en el Jardín del Edén!”. ¿Pero quien (pregunto Jeroboam) ira a la cabeza? A lo cual Dios contesto, “El hijo de Isaí estará a la cabeza”. Entonces Jeroboam replico diciendo, “Si es así (y no soy yo quien recibirá la gloria de ostentar el primer lugar), no quiero tener parte de ello (prefiero quedar excluido del Jardín del Edén)».
Así, la falta de mansedumbre de Jeroboam (su anhelo de ser el mas grande de todos) le impidió tener vida en el mundo que ha de venir. Y es por esto mismo que los maestros del Judaísmo Universal han enseñado que, aquel que quiera ser grande, tiene que anonadarse a si mismo (considerarse inferior a los demás, de suerte que no se le haga imposible servir a su prójimo).



«Un Midrash cita a Judah Ben Temah diciendo: Ama al Cielo, y ten también temor del Cielo; de modo que tanto el regocijo como el temblor estén contigo cuando obedezcas los mandamientos. Si haz cometido una leve falta contra tu prójimo, que parezca a tus ojos una seria ofensa (de modo que te sea difícil volverla a cometer); Si le haz hecho un grande bien, que sea a tus ojos como una pequeña nimiedad (de modo que evites creer que haz hecho algo realmente grande; y, sintiéndote satisfecho, no vuelvas a hacerlo). Por el otro lado, si tu prójimo te ha hecho un pequeño bien, consideralo como algo grande (así, darás gracias a tu prójimo; quien, sintiéndose honrado por ello, sentirá la motivación de volver a hacer otro bien). Pero, si te ha hecho un grande mal, consideralo una nimiedad (así, viendo que no ha logrado ofenderte con sus palabras, alentaras a tu prójimo a desistir de calumniarte)»



LA MENTALIDAD DEL JUDIO

Aunque parezca difícil de creer, ser Judío tiene muy poco que ver con la religión Judía, o con creer en esta o aquella otra interpretación teológica. De hecho, hay una inquietante cantidad de personas que, a la misma vez que se presentan a si mismos como la norma de lo que significa ser judio, en realidad no tiene la mas remota idea de lo que ello significa.
Es que, ser judío, es incorporar en nuestra psiquis un estado particular de conciencia. Y esta conciencia surge cuando internalizamos la noción de que la existencia no es algo sin propósito, no es irracional, no es fortuito, ni tampoco aleatorio. Todo es el producto de un orden lógico y racional que pernea todo el universo y es parte integral de la Creación.
El misticismo Judío describe este orden racional con el nombre de “Hokhmah” (o “Sabiduría”). Si bien es cierto que Hockmah no es el Dios único e infinito (Ein Sof), no es menos cierto que Hockmah es una emanación de aquel que es la corona (Keter) de todas las cosas. Así, Hockmah (La Sabiduría), es tradicionalmente descrita como “El Padre de todo lo Creado”. Curiosamente, los filósofos Griegos llegaron a similares conclusiones. Estos utilizaban la palabra griega “logos” para referirse a ese principio racional que entendían perneaba todas las cosas. Así, el Judío es la persona que, consciente o inconscientemente, adopta como norte de su vida ese principio racional (o sabiduría) que los místicos Judíos llamaban “Hockmah”, y los filósofos Griegos llamaban “logos”.
El Historiador Judío Flavio Josefo narra que, cuando la expedición militar de Alejandro el grande paso por la tierra de Israel, varios Judíos decidieron unirse a su ejercito. Entre aquellos, hubo un Judío llamado Mossolam. Este Judío era particularmente diestro, tanto con el arco, como con la cabalgadura. Flavio Josefo narra que, en un momento dado de la marcha, el ejercito Griego se detuvo. Cuando Mossolam pregunto por la causa del retraso, se le informo que estaban esperando por el augurio que daría un ave que allí se encontraba: Si el ave volaba hacia adelante, les prediciendo que debían continuar hacia adelante; pero, si el ave retrocedía, significaba que el ejercito debía retroceder. Mossolam medito un instante en el asunto, y luego pidió que le mostrasen donde se encontraba la susodicha ave. Cuando se le mostró el árbol donde esta estaba asentada, Mossolam saco su arco y, apuntando hacia el ave, procedió a traspasarla con una flecha. Viendo muerta al ave, la multitud comenzó a increpar y a maldecir al Judío que les había privado de la dirección Divina. Pero Mossolam les respondió diciendo: ¿Pero es que no entendéis lo que ha sucedido? ¿No veis que esta ave no podía predecir futuro alguno, pues de así haber sido, no habría llegado hasta aquí, sabiendo de antemano que Mossolam el Judío habría de matarla?
Note como, en la historia que acabamos de citar, resalta el hecho de que, la fe de aquellos Griegos estaba basaba en pura superstición; no en nada que resistiese el juicio racional de la lógica, ni del sentido común. A diferencia de los paganos, el creyente Judío cuestiona, analiza, y aplica una lógica rigurosa. No porque sea rebelde, o porque busque excusas para obedecer la voluntad Divina, sino porque esta es la verdadera naturaleza de la fe revelada por Dios a Israel. Es decir, la fe Judía nunca se fundamento en las emociones (que son momentáneas y variantes), sino en la certeza de la lógica y el sentido común; en esa Sabiduría (Hockmah) eterna que sostiene y pernea todo el universo.
Por esto es que, aun cuando las circunstancias externas sean suficientemente duras como para menoscabar el entusiasmo con el que el Judío ejerce su fe, esta permanece incólume, pues esta fundamentada en verdades lógicas y objetivas. Un buen ejemplo de esto lo provee la historia de Gedeón (Jueces 6): La Tanak dice que Gedeón se hallaba sacudiendo trigo, escondido de los enemigos Madianitas. De repente le aparece un mensajero de Dios, que le dice: “El Señor (Yah) esta contigo, varón esforzado y valiente” (Jueces 6:12). La contestación que da Gedeón al mensajero, fue la misma que dio Mossolam (así como la que daría todo buen creyente Israelita): analizarlo todo con objetividad, y con sabiduría. Gedeón reconoce que, desde una perspectiva puramente lógica, la historia confirma que el Creador había dado a Israel muestras incuestionables de su realidad. Pero, a la misma vez, reconoce que las presentes circunstancias aparentaban poner en entredicho esa innegable realidad histórica: “Ah, señor mío, si Yah está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Yah de Egipto? Y ahora Yah nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas” (Jueces 6:13).
Note como el mensajero de Dios no muestra molestia alguna con el racional análisis que acaba de hacer Gedeón, y mucho menos da muestra de estar molesto por “la incredulidad” de este creyente. De hecho, como el Creador sabia que el cuestionamiento de Gedeón había sido sincero y honesto, Yah procedió a fortalecer la debilitada fe de Gedeón, obrando un milagro personal: “Entonces el ángel de Dios le dijo: Toma la carne y los panes sin levadura, y ponlos sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo hizo así. Y extendiendo el ángel de Yah el báculo que tenía en su mano, tocó con la punta la carne y los panes sin levadura; y subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el ángel de Yah desapareció de su vista” (Jueces 6:20-21).
Algo similar sucedió con nuestro padre Avraham, el padre de todos los Judíos. La tradición oral dice que, cuando nació Avraham, los sabios del Rey Nimrod vieron salir en los cielos una nueva estrella. Como resultado, advirtieron al rey que había nacido uno que opacaría la gloria de Nimrod. Entonces, los padres de Avraham procedieron a esconderle en una cueva, durante los primeros tres años de su vida.
Una noche, Avraham salio de su cueva, y viendo las estrellas del cielo, exclamo: ¡Estas son el Creador! Entonces, procedió a adorarlas. Pero, cuando mas tarde vio salir la luna, que opacaba las estrellas, se corrigió a si mismo diciendo: ¡estaba equivocado, esta luna es el Creador!, Y procedió a adorarla. Pero, cuando en la mañana vio salir el sol, opacando así tanto a la luna como a las estrellas, se dijo a si mismo: No son la luna ni las estrellas, pues el Sol las opaca: ¡el Sol es el Creador! Pero, al final del día, cuando vio al sol menguar, se dijo a si mismo: “El Sol no puede ser el Creador, pues también declina y se apaga”. Entonces razono acerca de lo que había observado, y concluyo que debía adorar a aquel que había Creado el sol, la luna y las estrellas.
Ese fue el renacer del monoteísmo: un niño de tres años (que, con el pasar del tiempo, se convertiría en el padre espiritual, de todos los judíos) que descubrió a Dios de forma lógica y racional.
La tradición Judía narra que, muchos años después, Nimrod volvería enfrentarse con Avraham, a fin de intentar hacerle desistir de su fe en el Creador, para hacerle en cambio adorar lo creado: «Nimrod dijo a Terah, ¿Que castigo impondremos a tu hijo Avraham (que destruye mis ídolos)? ¡Ningún otro sino ser quemado! Entonces Nimrod se volvio a Avraham y dijo: “Inclinate ante el fuego, y seras salvo”. Pero Avraham respondió: “Quizás deba inclinarme ante el agua, pues esta apaga el fuego! A lo cual Nimrod respondió: “Muy bien, inclinate entonces ante el agua”. Pero Avraham riposto: “Si es así, quizás debería entonces inclinarme ante las nubes, pues estas cargan el agua (siendo así mas poderosas)”. Nimrod dijo: “Inclinate entonces ante las nubes”. Avraham riposto: “Quizás deba inclinarme ante el viento, pues este dispersa las nubes”. Nimrod dijo: “Inclinate entonces ante el viento”. Avraham riposto: “¿Por que entonces no inclinarme ante el ser humano, que puede retener el viento en sus pulmones? Si extendiésemos la linea de pensamiento de nuestro padre Avraham, tendríamos que añadir que la muerte es aun mas fuerte que el hombre (que es por naturaleza mortal); y que esta a su vez es conquistada por la vida; pues, aunque el hombre es perecedero, sus hijos y descendientes continúan propagándose. Asi, en el ultimo analisis, no debemos inclinarnos ante nada creado, sino solamente ante el Dios que da “Hai” (“vida”, o “existencia”) al Olam (“mundo”, o “universo”); como esta escrito, “Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por la Vida (Hai) del mundo (Olam)...” (Daniel 12:7).
En resumen, nadie que sea demasiado crédulo, puede ser un buen creyente Judío. Tampoco puede serlo nadie que acepte un dogma, una interpretación teológica, o un código moral, solo porque lo dijo este o aquel otro noble personaje (Moisés, Jesús, Pablo, Muhammad, Baal Shem Tov, etc). La fe del Judío, tiene que estar cimentada en la inmutabilidad de la sabiduría Divina, en el sentido común, y en la vida ética que el mismo Creador ha modelado en su Ley para quienes le sirven. Esta Celestial fe nunca parte de la ciega credulidad, de la efervescencia emocional, o de la superstición popular.




Shalom (¡Bendiciones!)

«En el Nombre de יהוה (Adonai Yah), el Supremo y Verdadero Dios, Rey, Juez, Y Salvador; Aquel que es perfectamente Justo, Misericordioso, y Humilde; el Dios de todos aquellos que, sin importar su raza, su credo, o su genero, están comprometidos con hacer el bien, y tienen un corazón contrito y humillado. Y en el nombre de Moisés nuestro maestro, varón de Dios; paradigma de todos los profetas y mensajeros»


El Arbol Moises


"La sencillez, es la precursora de la libertad ..."




No importando si es Judio o Gentil, Cristiano o Musulman, el hombre que rehusa guardar los (diez) mandamientos, es un hombre soberbio y maldito, sobre el cual pesa el juicio Divino; como esta escrito- "Reprendiste a los soberbios, los malditos que se desvían de tus mandamientos"
- Salmo 119:21



No hay Salvador (Mesias) fuera de Adonai Yah. Como esta escrito: «... YO יהוה, Y FUERA DE MÍ, NO HAY QUIEN SALVE»- Isaías 43:11. Y también dice en otro lugar: «PORQUE YO יהוה, Dios tuyo, el Santo de Israel, SOY TU SALVADOR...» - Isaías 43:3. Y mas adelante: «"No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno" - Isaias 44:8.



Ningun Judio, Cristiano, o Musulman que no haya sido circuncidado, entrara a la Jerusalen Celestial (el mundo que ha de venir), como esta escrito: "¡Despierta, despierta, vístete de poder, Sión! ¡Vístete tu ropa hermosa, Jerusalén, ciudad santa, porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo!"
- Isaias 52:1



Los Cinco Libros de Moisés contienen Toda la Revelación Divina, y no podemos añadir libro alguno que altere o contradiga la revelacion Mosaica, como esta escrito: "No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Yah vuestro Dios que yo os ordeno". En adicion, nuestro maestro Moises dijo: “No esta en los Cielos”- Deut. 30:12. En otras palabras, Moisés dijo: «No digáis, “otro [similar a] Moisés se levantara, y nos traerá de los Cielos otra Torah”, pues les digo que “No esta en los Cielos”- [es decir] ninguna parte de ella quedo en los Cielos (dando así lugar a una posible nueva revelación)» Deut. R. 8:6


Los Seis Pilares del Judaismo Universal

  1. Un Supremo Dios, Rey, Y Mesias: "יהוה" ("Adonai Yah")
  2. Un Supremo Profeta y Maestro- "Moshe Ravenu" (Moisés Nuestro Maestro)
  3. Una Suprema Ley Y Pacto- Los Diez Mandamientos, escritos por Adonai (no por el hombre) sobre "Las Dos Tablas de Piedra"
  4. Una Suprema Escritura Sagrada- "La Torah" (Los Cinco Libros de Moisés)
  5. Una Suprema Familia de Fe- "La Casa De Israel" (la familia universal de creyentes prefigurada por la Nación Hebrea)
  6. Una Suprema Teología- "Medida por Medida" (ley de Siembra y Cosecha); es decir, temer a Yah, quien un día habrá de juzgar a todos con justicia; devolviendo a cada uno el mismo bien (o mal) que durante su vida haya escogido libre y voluntariamente sembrar. Y, prepararnos para ese juicio, buscando a Yah en oración, con un corazón contrito y humillado; renunciando a toda especie de maldad; y comprometiéndonos con el bien encarnado en Sus Diez Mandamientos, según los exponen los estatutos, las ordenanzas, los Ritos, y las Alegorías de la Ley de Moisés



NOTA: La informacion contenida en esta pagina, es un borrador del libro que describe la fe y la practica del Judaismo Universal (la Fe Hebrea de nuestro padre Avraham). Esta es una fe "minimalista", donde el creyente no se compromete con hombre, con institucion, ni con nacionalidad alguna, sino con la etica y la moralidad que encarnan los Diez Mandamientos de la Ley dada por Dios a Moises. Asi, podria decirse que nuestra espiritualidad no es tanto el producto de la teologia, sino de la moralidad (es decir, practicamos lo que en el idioma Ingles podria catalogarse como una "morality based spirituality"). Es que, desde una perspectiva puramente historica, no es exagerado decir que lo que al presente conocemos como "Judaismo Normativo" (Ortodoxo), no consiste en seguir el modelo etico (Judaismo Biblico) descrito en la Ley y los Mandamientos, sino en seguir la interpretacion que, de ese Judaismo Biblico, hicieron aquellos grandes Rabinos que vivieron durante el periodo Talmudico. Es en este sentido que, a la misma vez que "viejo", el Judaismo Universal es tambien "Nuevo"; pues, aunque incorpora lo mejor de esa tradicion Talmudica, insiste en poner el enfasis en el mensaje original: en el imperativo moral que ordena "no hacer al projimo, aquel mal que aborreceriamos que se nos hiciese a nosotros mismos". Para descargar una copia actualizada del libro que describe la teologia y la practica del Judaismo Universal, teclee en el encabezado de esta pagina, sobre el eslabon que dice "El Libro de La Verdad".




La Verdad Del Judaísmo Universal




«Todos llevamos en nuestro interior un Caín, y un Abel; un Nimrod, y un Avraham; un Ishmael (un hombre al cual Dios escucha), y un Israel (un hombre que pelea con el Dios que ve); un Edom (un hombre violento), y un Jacob (un hombre pacifico); Un Faraón (un caudillo arrogante, cruel, y saqueador), y un Moisés (un caudillo humilde, misericordioso, y desprendido); un Acab (alguien que nos incita a abandonar a Dios), y un Elías (alguien que nos exhorta a volver a Dios); un Gentil pagano, y un creyente Hebreo; un Ha-Satan (uno que nos incita a rebelarnos contra el Creador), y un Mesías (uno que nos exhorta a someternos al Creador); un Egipto (una tierra de esclavitud) y una Canaan (una tierra de Libertad); una Jerusalen (un lugar de justicia y santidad, donde mora la presencia Divina), y una Sodoma (un lugar de injusticia y perversion, donde moran los demonios); un "Yetzer Ha-ra" (un impulso a hacer lo malo), y un "Yetzer ha-Tov" (un impulso a hacer lo bueno). Cuando seguimos nuestro impulso a hacer lo malo, nos convertimos en Caín, en Nimrod, en Edom, en Faraón, en Acab, en Gentiles, en Egipto, en Sodoma, y en ha-Satan. Pero, cuando seguimos nuestro impulso a hacer lo bueno, nos convertimos en Abel, en Avraham, en Jacob, en Moisés, en el pueblo que pelea (para ser escuchado por Dios), en Elías, en Canaan, en la Jerusalen de arriba, y en el Mesías»


«Dijo el Rabino Eleazar: El Santo no envío a Israel al exilio sino con el propósito de multiplicar el numero de conversos (a la fe Hebrea), como esta escrito: “Y la sembrare para mi en la tierra” (Oseas 2:23). ¿No siembra el hombre un “Seah” (doce cuartillos de semilla) en la tierra, solo para recoger muchas veces un “Kor” (30 Seahs)?» -- Pes 87b


«Los mandamientos fueron dados en piedras, porque Israel estaba acostumbrado a invertir su tiempo y esfuerzo en piedras (Ladrillos) que, engrandeciendo al hombre (Faraon), producian muerte y esclavitud; Pero ahora invertirian su esfuerzo trabajando en piedras (mandamientos) que, engrandeciendo al Creador, producirian vida y libertad»




«Mi “verdad” (cualquier verdad filosófica o intelectual) no es “verdad”, si me conduce al “error” (es decir, si me conduce a la injusticia, la crueldad, y la arrogancia de hacer al prójimo inocente, el mal que no desearía que me hiciesen a mi mismo). Y, “mi error”, no es error, si me conduce a la “verdad” (es decir, a tratar a mi prójimo inocente, con la misma justicia, misericordia y humildad con que yo mismo desearía ser tratado)»



El Rey de Sodoma

La traducción literal del pasaje en Génesis 14:21, cita al rey de Sodoma (prototipo de Ha Satan) diciendo al Patriarca Avraham (el padre de todos los creyentes): "Dame el alma, y toma los bienes". ¡Esta es siempre la oferta del mal!- “Dame tu alma (vendeme tu ética y tus valores), y obtendrás aceptacion, popularidad, y beneficios materiales”. Hoy en día, esta malvada oferta es discretamente llamada “political correctness”. ¿Que respuesta dio Avraham a esta seduccion? Avraham respondio diciendo: “Juro por el Creador que, de alguien tan inmoral como tu (que eres líder y defensor de una comunidad abiertamente Lesbica y Homosexual), no quiero tomar ni los hilos con los que amarras tus sandalias (para que, debiéndote yo el favor, no vayas luego a creer que tengo el deber de respetar tu inmoral estilo de vida)”- Gen. 14:22-23. Y esta tambien debe ser la aptitud de quienes se consideran a si mismos hijos espirituales del Patriarca Avraham. Es decir, comprometerse a no honrar (ni mucho menos “hacer la paz”) con este inmoral estilo de vida, cumpliendo asi la Escritura que advierte diciendo: “Los que dejan la Ley, alaban a los impíos (es decir, se pasan al lado de Ha Satan); Mas los que la guardan (los que se mantienen del lado del Creador), contenderán con ellos”- Proverbios 28:4.




«El verdadero Judio, no puede hacer un becerro de oro! Es decir, no puede hacer del oro (el dinero) un idolo al cual termine adorando. Quien tal hace, renuncia a su propia vida, asi como quienes erigieron el becerro (en el desierto) renunciaron a su propia vida. La innumerable cantidad de jovenes Hispanos que perecen tratando de enriquecerse (por medio del trafico ilicito de drogas) son un claro ejemplo de esta verdad»




«Si los jóvenes (los profetas modernos) te dicen “¡Edifiquemos el Templo!”, no los escuches. Pero, si los ancianos (los profetas antiguos) te dicen “¡Destruyamoslo!, escuchalos; Porque el construir de los jóvenes, a menudo es destrucción; mientras que el destruir de los ancianos, a menudo conduce a la construcción»




Hay en la Torah (la Escritura Hebrea) una verdad que resalta por su sabiduria y justicia: que Dios no habra de juzgar arbitrariamente a nadie. Es decir, no enviara personalmente a nadie al cielo, ni tampoco al infierno. En cambio, la manera en que llevara a cabo su Juicio, es dejar que el Universo mismo (que no es sino uno de sus muchos sirvientes) implemente la ley Divina que le ha ordenado dar a cada ente moral, el mismo "cielo" (o el mismo "infierno") que con sus obras haya decidido escoger (ley de siembra y cosecha). Como dice la Escritura que sucedio con el rey Agag, cuyo infierno fue ser destruido por la espada: "Como tu espada ha matado a los hijos de muchas madres, ahora tu madre se quedará sin hijos. Y Samuel cortó (con su espada) a Agag en pedazos, delante del Señor (cumpliendo asi el juicio Divino) en Gilgal" - 1 Samuel 15:33. Es por esta razon que, todo hombre sabio, debe comprometerse con "sembrar" el bien ordenado por El Creador en las dos tablas de piedra (los diez Mandanientos), asegurando asi su futuro bienestar.




La Salvacion, segun el Profeta Oseas

«La Tanak (Escritura Hebrea) dice: “Oíd palabra de Yah, hijos de Israel, porque Yah contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra” (Oseas 4:1). ¿En que consistía la falta de verdad y de conocimiento de Dios? ¿En no seguir detalladamente los ritos del Templo? ¿En no celebrar las fiestas sagradas, o no guardar correctamente el Shabbat? ¿En no conocer la Cábala? ¿En no saber la pronunciación correcta del nombre Divino? ¿En no creer en la redención del Mesías, o en ignorar su correcta identidad? ¡No! Si no había verdad, no era porque Israel rehusase esbozar alguna intrincada o incierta teología; era porque rehusaban obedecer aquello que era tan claro y solido (seguro, estable y confiable) como la piedra en la que había sido escrito: ¡Los Diez mandamientos! (la Ley de Dios). Por eso el verso continua diciendo: “Perjurar, mentir, matar, hurtar, y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden” (Oseas 4:2). ¿Y que termina diciendo el pasaje?: «... Mi pueblo fue destruido, porque le falto conocimiento... y porque olvidaste la Ley de tu Dios (dejando de obedecer sus diez mandamientos), también Yo me olvidare de tus hijos...” (Oseas 4:6)»




El Judaísmo Universal Oculto en el "Alefato" (Alfabeto) Hebreo

Los sabios dijeron al Rabino Joshua Ben Levi: hoy unos niños jóvenes vinieron a la casa de estudio, y dijeron cosas que no se han dicho ni en los días de Josué, hijo de Nun”:

Alef bet significa “aprende sabiduria” (alef binah)”.

Gimmel dalet significa “se bondadoso con los pobres” (gemol dallim).

¿Por que esta el pie de gimmel estirado hacia la base de dalet?- Pues porque el camino de los benevolentes es correr tras los pobres (para ayudarlos). ¿Y por que esta el pie de dalet estirado hacia gimmel? Pues porque los pobres deben hacerse a si mismos disponibles para los benevolentes.

¿Y por que esta “la cara” de dalet “apartada” de gimmel? Pues por que la ayuda debe ser dada en secreto, de modo que el pobre no se sienta humillado por la presencia del dador.

He y vav son dos letras que forman parte del nombre inefable del que es Santo (bendito sea).

Zayin, het, tet, yod, kaf, lamed: Si actúas de este modo (como se te ha ordenado), el Santo te sostendrá (zan), sera cortés (han) contigo, te mostrara bondad (metiv), te dará una herencia (yerushah), y sellara una corona (keter) sobre tu cabeza en el mundo que ha de venir (le-olam ha-ba).

La mem abierta, y la mem cerrada (al final) significa que, un pronunciamiento (de la Escritura) puede estar abierto, y otro puede estar cerrado (ser esotérico).

La nun encorvada, y la nun enderezada (al final de la palabra), significan que, aquel que es fiel (ne-eman) cuando se encuentra encorvado con sufrimientos (en este mundo), sera enderezado (en el mundo que ha de venir).

Samek y ayin representan “Sostén al pobre” (semokh aniyyim). [Otros dicen que representan “Haz (aseh) nemónicos (simmanim)” para la Escritura, y apréndela así de memoria].

La pe encorvada, y la pe abierta (al final de la palabra), significan que hay veces cuando la boca (peh) debe estar abierta, y hay veces en que debe permanecer cerrada.

La tzade encorvada, y la tzade erecta (al final de la palabra), significan que, mientras que en este mundo el justo (tzaddik) esta encorvado, en el mundo que vendrá se le permitirá estar en posición erecta.

Kof significa “Santo (Kadosh)”. Resh significa “Malvado (rasha)”.

¿Y por que esta la cara de kof apartada de resh? Pues porque el Santo de Israel dice: “No tolero mirar al malvado”. ¿Y por que esta la punta superior en la corona sobre kof volteada hacia resh? Pues porque el Santo de Israel dice así: Si el malvado (rasha) se arrepiente, sellare una corona sobre su cabeza, como la corona que esta sobre kof. ¿Y por que esta la pierna de kof desprendida de su parte superior? Para mostrar que, cuando el malvado se arrepiente, puede entrar por la apertura entre las dos partes de kof.

Shin representa “Falsedad (sheker)”, mientras que tav representa “Verdad (emet)”.
¿Por que las letras de sheker están cercanas unas de las otras (en el alfabeto Hebreo), mientras que las de emet están lejanas entre si? (la alef esta al comienzo del alfabeto, la mem esta en el medio, y la tav al final). Pues porque las falsedades se suceden entre si en cortos intervalos (ya que las falsedades abundan), mientras que las verdades se encuentra en intervalos distantes el uno del otro (pues las verdades escasean).

¿Y por que sheker (falsedad) se sostiene sobre una pierna (el largo “rabo” de kof, la segunda letra de sheker, se extiende bajo la linea de escritura, haciendo parecer que toda la palabra se sostiene sobre una sola pierna), mientras que emet (verdad) esta conformada por las letras alef, mem, y tav, que tiene bases solidas como un ladrillo (tanto la alef como la tav descansan sobre sus dos “piernas”, mientras que mem tiene en su base una barra horizontal)? La razón es que la Verdad se sostiene con firmeza, pero no así la falsedad.

-- Shab. 104A




"Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí era bueno en gran manera”...” (Génesis 1:31). El relato de la Creación, no adscribe una apariencia física al Creador; en cambio, pone todo su énfasis en describir su apariencia ética y moral. Esta imagen moral, se resume en el siguiente enunciado: “Todo lo que Dios hace, es bueno”. Y, este impulso a hacer lo bueno (el “yetzer ha-tov, o la capacidad que tiene el hombre para escoger hacer lo bueno), es la “imagen de Dios” que ha sido implantada en cada ser humano. Por esto, el relato de la Creación se abstiene de decirnos que los animales fueron creados a imagen y semejanza de Dios; pues, a diferencia de los seres humanos, los animales no pueden escoger hacer el bien; solo pueden seguir sus instintos. Así, cuando el hombre rehúsa obedecer los diez mandamientos (que le prohíben asesinar, mentir, robar o hacer daño alguno a sus semejantes) la imagen de Dios desaparece de su vida. Es que, en el mundo creado por Yah, solo es inútil aquel que ha perdido la capacidad de aligerar un poco de la carga de sus semejantes.




La Salvacion, segun el profeta Daniel

«Un mensajero Divino descendió de los Cielos, para mostrar al Gentil rey Nabucodonosor el Juicio que pesaba sobre su vida: “Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre el siete tiempos... para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres...” (Daniel 4:16-17). ¿Que hacer cuando nos hallamos bajo el Juicio Divino? ¿Aceptar esta o aquella otra teología? ¿Creer en algún Mesías humano, que habrá de venir a salvarnos? ¿Abrazar los misterios de la Cabala? ¿Reconstruir el Templo de Jerusalén, de suerte que podamos ofrecer algún sacrificio expiatorio? Si contásemos con la orientación de algún gran profeta; uno del cual no se escapase misterio alguno (Ezequiel 28:3), ¿que salvadora verdad nos mostraría? Afortunadamente, Nabucodonosor contaba en efecto con tal profeta. Pero, curiosamente, el consejo que de el recibio, no fue el que esperaríamos oir de parte de la mayoría de los lideres religiosos de nuestra época- “... Oh Rey, acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades, haciendo misericordias para con los oprimidos...” (Daniel 4:27). En otras palabras, lo que Daniel aconsejo al Rey hacer, no fue cambiar de religión, ni abrazar esta o aquella otra teología; fue humillarse ante Dios, confesando la injusticia, y la opresión; fue reconocer y abandonar su maldad, para empezar a vivir la vida de humildad que agrada a Dios; reconociendo que, ya que el Creador tiene nuestra vida en sus manos, es El (y no nosotros mismos), quien tiene el derecho a reinar sobre nuestra vida. Por esto, el profeta Miqueas resumió la fe del Judaísmo Universal (la fe de tanto Hebreos como Gentiles) con las siguientes palabras: “Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno, ¿y que pide Dios de ti? Solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8)»


La Salvación, según el libro de Bereshit (Génesis)

El Judaísmo que existe al tiempo presente, es en su gran mayoría el producto de 20 siglos de evolución político-religiosa. Vera, hace 2000 años, no existía tal cosa como “un Judío Ashkenazi”; el lenguaje “Yiddish”no había sido aun inventado; no se había escrito aun el Talmud; nadie sabia lo que era “un judío Sefardita”; nadie había escuchado hablar jamas acerca de un tal Moisés De León (ni de su famoso libro cabalístico llamado “El Zohar”); nadie conocía que era el “Shuljam Aruj” (o guía de la practica diaria del Judaísmo) y nadie tenia idea de lo que era un “Yarmulke”. En fin, el Judaísmo que practicaron tanto nuestros padres como los profetas, no fue el mismo Judaísmo que al presente conocemos. La realidad, es que nuestros ancestros practicaron una forma de Judaísmo que la Escritura describe simplemente como “Temor de Dios”, como reza el verso en Génesis 20:11- “Y Avraham respondió: Porque dije para mí: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer”. Esta fe, que en el pasado también ha sido descrita con el nombre de “monoteísmo ético”, es al presente conocida como “Judaísmo Universal”.
Siendo la fe primordial de toda la raza humana, no debe sorprendernos que podamos encontrar trazas de esta ancestral fe, dispersas entre los escritos de casi todas las religiones del mundo. Es dentro de este contexto histórico, que citamos los escritos de otras tradiciones religiosas; como quien reconoce que “la verdad (del Judaísmo Universal) es la verdad, sin importar donde este, o quien la diga”. Esto es similar a lo que sucede con la Tanak, cuando cita las palabras y los escritos de personajes que no pertenecieron al pueblo de Israel, como fue el caso con Jetro, Balaam, Nabucodonosor, y Job. Como ya hemos mencionado, el Judaísmo Universal fue la religión inicialmente revelada a toda la raza humana. Esta fe es una "causal", de naturaleza ética y moral. La razón para que se le describa como una fe "causal", es que se basa en la abstracta (pero poderosa) idea que se manifiesta en el fenómeno de "acción y reacción", de “medida por medida” (siembra y cosecha). Es decir, esta fe siempre ha enseñado que "cosechamos lo mismo que sembramos"; que recogeremos el mismo bien (o mal) que hemos dispensado; que si perdono, seré perdonado; que si otorgo misericordia, recibiré también misericordia; que si dispenso justicia, recibiré de vuelta justicia. Esta Fe esta prefigurada en el libro de Génesis, donde se nos dice que Yah encomendó a Adán que labrase y guardase el huerto de Edén. El verso dice así: “Tomo pues YHVH ELOHIM al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase” .
Note que, si se toma en sentido literal, el anterior pasaje no hace sentido alguno. Es decir, ¿Por que tenia Adán que labrar el huerto? ¿Acaso lo que el mundo ya de por si mismo producía no era suficiente para alimentarlo? Y, ¿de quien había que guardar el huerto? ¿Es que estaban los arboles en peligro de ser físicamente destruidos, o robados por algún otro ser humano? ¿Que significa todo esto? La respuesta se encuentra, de forma implícita, en el original Hebreo del pasaje. La traducción (palabra por palabra) dice así: “Va-Yikaj YHVH ELOHIM et ha-Adam vaiyanijehu v’gan eden le-AVODAH u-le-sham’rah”. La tradición Judía, dice que el nombre YHVH representa la misericordia (o bondad) Divina, mientras que el nombre Elohim significa el Juicio (o severidad) Divina. El hecho de que ambos nombres aparezcan juntos en el anterior pasaje, indica que El Creador muestra bondad y misericordia, pero muestra también severidad, y juicio. Como dice el salmo: “Con el misericordioso te mostrarás misericordioso..... Y severo serás para con el perverso”- Salmo 18:25-26. Note como la palabra que el anterior verso traduce como “labrar” es “avodah”. Esta palabra se utiliza en la escritura Hebrea para denotar “adoración”. De hecho, el termino hebreo “avodah zarah” se traduce como “adoración extraña” (o idolatría). Así, cuando Dios ordena a Adán labrar el huerto del Edén, no esta en realidad hablándole de trabajo físico, sino de adoración. Lo que el Creador trata de intimar, es que la adoración que agrada al Creador, se basa en “la siembra y la cosecha”; que Dios mostrara su atributo de bondad y misericordia, a aquellos que siembran bondad y misericordia; pero mostrara severidad y juicio, a aquellos que sean severos y perversos. La Escritura confirma esta verdad en cada una de las historias que hace, en la predica de cada profeta, y en cada alegoría que nos presenta. El profeta Isaías entendió muy bien el significado de Génesis 2:15, y lo expuso magistralmente, cuando dijo: “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice el Señor, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quisiéreis y oyereis, comeréis el bien de la tierra"- Isaías 1:16-19. ¿A que tierra se refiere Isaías? ¡Pues a la tierra que Adán, en un sentido alegórico, fue mandado a labrar! La centralidad del mensaje del Judaísmo Universal, fue también expuesta por el profeta Jeremías, quien dijo: “...¿No comió y bebió tu padre, e hizo juicio y justicia, y entonces le fue bien? El juzgó la causa del afligido y del menesteroso, y entonces estuvo bien. ¿No es esto conocerme a mi? dice el Señor”- Jeremías 22:15-16. El profeta Miqueas, resumió la ancestral fe que él mismo practicaba, diciendo lo siguiente: “Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, ¿y qué pide Dios de ti?: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”- Miqueas 6:8.
En resumen, el verso en Génesis 2:15, resume todo lo que hay que saber acerca del Judaísmo Universal, la fe inicialmente revelada por Dios a toda la raza humana: El verso intima que hay un Dios Creador, y que este Dios hizo del hombre un pequeño huerto, en medio de su grande y extenso mundo. ¿Para que? ¡Pues para que el hombre pueda honrar a su Creador (su “Padre Celestial”)! ¿Como? Obedeciendo la encomienda Divina de labrar “la tierra” que es su propio cuerpo; es decir, utilizar su cuerpo físico (su vida) para “sembrar bien”. Ese mismo Dios, sera bueno con el hombre que siembra lo bueno; pero juzgara severamente al hombre que siembra lo malo. Así, cuando las palabras del Talmud, del Korán, o del Evangelio, confirman esta fe universal, están diciendo la verdad Divina.




¡Solo se necesitan dos!: El pecador que se arrepiente, y el Dios que perdona

«Para engendrar una nueva vida (una nueva criatura), solo se necesitan dos adultos fructíferos y saludables: el esposo, y su esposa. A la sombra del Sinaí, Dios (el esposo) contrajo nupcias (hizo pacto por medio de los mandamientos) con Israel (su esposa). Y, como el Creador (bendito sea) no sera jamas “impotente”, la intimidad de su matrimonio con Israel, nunca necesitara la ayuda de una tercera persona, a fin de lograr producir la nueva vida (criatura) que Dios anhela engendrar en su novia (prototipo del creyente). Y, si alguien fuese tan atrevido como para hacer de una tercera persona parte de esa intimidad, los hijos de ese “adulterio espiritual” serán echados fuera, aun si hubiesen sido engendrados de alguien traído de Egipto para servir; Como dice la Escritura- «Y vio Sara que el hijo de Agar la Egipcia, el cual esta le había dado a luz a Avraham (convirtiéndola así en una tercera persona en la intimidad entre Sara y Avraham), se burlaba de su hijo Isaac. Por tanto, dijo a Avraham: “echa a esta sierva y a su hijo, por que el hijo de esta sierva (el fruto de una relación adulterada) no ha de heredar con Isaac mi hijo [es decir, aunque tanto Ismael como Isaac son hijos de Avraham (prototipo del Padre Celestial), los hijos de un pacto adulterado, no recibirán la misma recompensa que los hijos del pacto original (la Ley)]»


Los Que Niegan A Moisés

Datan, Abiram, On, y Korach (Coré): Cuatro grandes lideres, que se levantaron contra los mensajeros (“malachim”, o “ángeles”) de Dios que eran Moisés y Aarón. Curiosamente, el nombre “Coré” (Korach) significa “necesidad”, o “imperativo”; Mientras que el nombre “On” significa “fuerza” o “poder”. El mensaje de los rebeldes era el siguiente: “¡Basta ya de vosotros!”- Números 16:3. En otras palabras, “¡basta ya de Moisés! (símbolo de las ordenanzas de la Ley); y, ¡basta ya de Aarón! (símbolo de los sacrificios de la Ley)”. Los hombres de Coré reclamaron que Moisés (la Ley), y Aarón (los sacrificios) habían fracasado en darles la bendición que habían prometido; y que Moisés (la Ley) se enseñoreaba de ellos imperiosamente. Como esta escrito: “Ni tampoco nos has metido tu en tierra que fluya leche y miel (la tierra de Canaán), ni nos has dado heredades de tierras y viñas” (Num. 16:14); Y, “¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?” (Num. 16:13). Hay que entender que, en la simbología de las Escrituras, “entrar a la tierra de Canaán” era un prototipo de “llegar a la Canaán Celestial”; es decir, entrar a la vida eterna (“olam ha-ba”). Así, lo que tanto Coré como sus seguidores afirman, equivale a reclamar que la Ley (Moisés) y los Sacrificios (Aarón) fallaron en “salvar” a Israel; y que, dado que Moisés y Aarón (la Ley y los sacrificios) no pudieron introducir a los Israelitas a la Canaán que tipifica la vida eterna, había un imperativo (“Korach”) de cambiar la Ley y el sacerdocio. Y, este cambio, implicaría obviamente un nuevo sacerdocio (un nuevo sacerdote, que sustituyese el sacerdocio de Aarón), así como “una nueva Ley” (el establecimiento de “un nuevo pacto”).
Así, delante de los hombres (de Israel), Korach y su seguidores rechazaron tanto a Moisés como a Aarón; negando de ese modo la Ley y los sacrificios. Pero, ¿cual fue la consecuencia de esa ideología? ¿Que respuesta dio el Creador al rechazo publico de aquellos dos gigantes espirituales? Dos hombres tan grandes, que el Creador les encomendó respectivamente hacer las veces de Dios y su profeta, a los ojos de Faraón; como esta escrito: «Yah dijo a Moisés: “Mira, yo te he constituido “Elohim” (Dios) para Faraón, y tu hermano Aarón sera tu profeta”» (Éxodo 7:1). ¿Como respondió Dios al rechazo de aquellos hombres que representaban a Dios y a su profecía? La respuesta esta en el siguiente pasaje: «... entonces la gloria de Yah apareció a toda la congregación. Y Yah hablo a Moisés y Aarón, diciendo : “Apartaos de entre esta congregación, y los consumiré en un momento... Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Datan, y Abiram” ... Y aconteció que, cuando ceso él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. Abrió la Tierra su boca, y los trago a ellos, a sus casa, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol» (Números 16:19, 24, 31, 32, & 33).
¡Dios estaba tan molesto con Korach y sus seguidores, que no pudo espera a que estos muriesen, antes de enviarles al castigo en Gehinnom! ¿Que significa todo esto? Significa que Dios negara a todos aquellos que nieguen a Moisés (negando la vigencia de los mandamientos de la Ley). Y que, el castigo que habrán de recibir quienes nieguen a Moisés y los mandamientos, sera comenzar a sufrir en esta vida el castigo deparado para ellos en Gehinnom. ¿Como experimentaran este tormento? Pues “sintiendo que la tierra se abre debajo de ellos”; es decir, hundiéndose en una continua y severa depresión; un estado anímico caracterizado por una angustia, una ansiedad, una desesperación, y un desasosiego que les consume, y para el cual no hay una explicación medica ni fisiológica.
Curiosamente, la Escritura se abstiene de indicar que “On” fuese destruido junto con Datan, Abiram y Korach. ¿Por que? Pues porque “On” (“fuerza”, o “poder”), tuvo la suficiente “fuerza” como para “poder” reconocer su error; escuchando el sabio consejo de su esposa, quien le mostró cuan extraviado seria revelarse contra Moisés (la Ley y los mandamientos). En conclusión, si se le ha dicho que los mandamientos de la Ley no son sino una pesada carga; una imperiosa maldición de la cual necesitamos ser librados, sepa usted que ha sido defraudado. Si se le ha dicho que alguna otra persona, fuera de Moisés y Aarón, es una mejor representación del Dios que liberto a Israel de la esclavitud egipcia; o una mejor representación de la profecía Divina, sepa que ha sido timado. Finalmente, si ha sido inducido a rebelarse contra Moisés, creyendo que la Ley y los mandamientos no son el camino a la Canaán celestial (la vida eterna), sepa que ha sido engañado, y que se expone al mismo destino de Korach y sus seguidores. ¡Escape por su vida! No espere comenzar a sentir el mismo tormento que sufrieron ellos, antes de imitar la sabia conducta de “On” (fuerza), quien amaso la suficiente “fuerza” como para “poder” retractarse de su extraviada rebelión, salvando así su vida.


Los que siguen a Moises

Para los profetas Judíos, “el mar” era una alegoría de la tumba (es decir, el Sheol). Y esto se debia a que, cuando una persona moria, era comun que su muerte estuviese acompañada de “un mar de lagrimas”. Y esto explica su vez el que, luego de haber sido lanzado a la mar, el profeta Jonas orase a Yah diciendo: “Desde el seno del Sheol clame, y mi voz oíste... La tierra echo sus cerrojos sobre mi para siempre; mas tu sacaste mi vida de la Sepultura, oh Yah, Dios mio” (Jonas 2:2&6). En Adicion, la Torah narra que, los hombres que seguían a nuestro maestro Moisés (paz y bendición sean con el), también entraron en las aguas del mar (el mar Rubio). Y, no solamente entraron ellos, sino también los hombres que se oponian a Moises (aquellos que seguían al perverso Faraón). Pero, ¡sucedio algo maravilloso!: a quienes seguían a Moisés, se les concedió salir con vida de la mar; mientras que, a quienes se oponian a el, no se les concedió salir con vida. ¿Que significa esta alegoria? Significa que, tanto los que siguen la Ley de Moisés (los Judíos), como los que no la siguen (los gentiles) entraran en la tumba (el Sheol); Pero, solo aquellos que hayan entrado “siguiendo a Moisés” (es decir, comprometidos con la obediencia a lo ordenado en las tablas de piedra) saldrán de allí para vida. El resto, no saldra para vida, sino para muerte y vergüenza, como esta escrito: “Así salvo Yah aquel día a Israel de mano de los Egipcios; e Israel vio a los Egipcios muertos a la orilla del Mar” (Éxodo 14:30). ¿Quiere usted salir con vida de la mar (experimentar la buena vida en el mundo que ha de venir)? ¡Pues comience a seguir a Moisés!




Los Diez Mandamientos

Un joven pregunto a un anciano Rabino: «¿Porque se le llaman "los diez mandamientos”? ¿Y porque fueron escritos en dos tablas de piedra?» El sabio contesto diciendo: «Fueron escritos en dos tablas de piedra, porque dos son las manos del hombre. Y fueron llamados diez, porque diez son los dedos de esas dos manos; así como nuestra vida en este mundo depende del uso practico que demos a los diez dedos de las dos manos, de ese mismo modo, nuestra vida en el mundo que ha de venir, depende del uso practico que demos a los diez mandamientos de las dos tablas de piedra». El joven replico: «¿Pero no tienen nuestros dos pies igualmente diez dedos?» A lo cual el anciano respondió: «Es correcto. Y significa que, quien "afirma sus dos pies" (edifica su vida) sobre la piedra de los diez mandamientos, es como quien construye sobre la piedra: un fundamento inconmovible»




La Frontera entre el Bien y el Mal

En la antigüedad, las fronteras (o “limites”) de las Naciones eran demarcadas por medio de cosas inamovibles (Montes, Piedras, etc). Fue precisamente por esto, que los mandamientos fueron dados en un monte (El Sinaí), y en Piedras (las Dos Tablas): como para intimar que, lo allí ordenado, constituía la demarcación entre el bien y el mal; entre la verdad y la mentira; entre el judío, y el gentil; entre el creyente, y el no creyente. Aquel cuya vida esta “demarcada” por los mandamientos dados en el monte Sinaí (en las dos tablas de piedra), vive dentro de la frontera del bien (la Canaán espiritual); tiene la verdad, y es un verdadero creyente Israelita. Pero, aquel cuya vida no esta demarcada por aquellos mandamientos, vive (moralmente hablando) en el territorio de la maldad (simbolizado por las naciones paganas), sigue una mentira; y, aun si hubiese nacido físicamente de un Israelita, necesita dejar que su corazón sea circuncidado por el “pedernal” de los mandamientos: «Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo (¡el hijo de Moisés!)...» - Éxodo 4:25.
Es por lo arriba expuesto, que Dios ordeno a Israel que, tan pronto cruzara el Jordán, lo primero que debía hacer era definir la frontera de la Tierra prometida. Y esto se haría levantando grandes piedras, y revocándolas con cal. Entonces, escribirían sobre ellas la Ley de Moisés; como para intimar al forastero que mas tarde habría de venir, que la frontera (o “muralla”) que circunvalaba la tierra Prometida (y por ende al verdadero pueblo de Dios) era la Ley dada a Moisés (las dos Tablas de Piedra); y que, nadie que no estuviese dispuesto a vivir dentro de las murallas de la Ley (es decir, obedeciendo los diez mandamientos) podría morar en la Canaán Celestial (Es que, si la Ley fue dada en Piedra, fue para simbolizar que su vigencia seria Eterna, pues la piedra era imposible de disolver): «Y EL DÍA QUE PASES EL JORDÁN A LA TIERRA QUE יהוה TU DIOS TE DA, LEVANTARÁS PIEDRAS GRANDES, Y LAS REVOCARÁS CON CAL; Y ESCRIBIRÁS EN ELLAS TODAS LAS PALABRAS DE ESTA LEY, CUANDO HAYAS PASADO PARA ENTRAR EN LA TIERRA QUE יהוה TU DIOS TE DA, tierra que fluye leche y miel, como יהוה el Dios de tus padres te ha dicho. Cuando, pues, hayas pasado el Jordán, levantarás estas piedras que yo os mando hoy, en el monte Ebal, y las revocarás con cal; y edificarás allí un altar a יהוה tu Dios, altar de piedras; no alzarás sobre ellas instrumento de hierro. De piedras enteras edificarás el altar de יהוה tu Dios, y ofrecerás sobre él holocausto a יהוה tu Dios; y sacrificarás ofrendas de paz, y comerás allí, y te alegrarás delante de יהוה tu Dios. Y ESCRIBIRÁS MUY CLARAMENTE EN LAS PIEDRAS TODAS LAS PALABRAS DE ESTA LEY» - Deut. 27:2-8.



La Ley Eterna

La Ley de Moisés (paz y bendición sean con el) ordenaba santificar el día de Shabbat (reposo), como esta escrito: “Guardaras el día de reposo para santificarlo, como Yah tu Dios te ha mandado” (Deut. 5:12). Pero la Escritura enseña que, desde el principio mismo de la Creación, Adonai Yah (bendito sea) afirmo el mandamiento que ordenaba santificar el día de Shabbat. ¿Y como afirmo Yah este mandamiento? ¡Pues observandolo personalmente!, como esta escrito: “Y acabo Dios en el séptimo día la obra que hizo; y reposo el día séptimo... Y bendijo Dios el día septimo, y lo santifico...” (Gen. 2:2-3). Es como si la Escritura dijese: “Si Yah (el Creador) santifica el Shabbat, ¿por cuanto mas no deben hacerlo ustedes sus criaturas? Pero, si esto es asi, ¿por que hubo necesidad de promulgar nuevamente el mandamiento, durante la generacion de Moises (Exodo 20:8)? Pues para enseñarnos que, los Diez mandamientos, no comenzaron en el monte Sinai (con la entrega de las tablas de la Ley); sino que, desde el comienzo del mundo, han sido parte implicita de la Creacion (siempre han estado alli para que los hombres los observen y cumplan). Es decir, el pecado de Adam y Hava, no fue desobedecer una orden directa del Creador; su trasgresion fue que, teniendo un claro conociendo de los diez mandamientos, violaron aquel que ordenaba diciendo: “Honra a tu Padre ... para que tus dias se alarguen en la tierra ...” (Exodo 20:12). Asi, cuando Adam y Hava deshonran a su Padre (el Creador), en efecto violan el mandamiento que garantizaba el alargamiento indefinido de sus dias. Es decir, con aquella violacion, trajeron sobre si mismos la maldicion implicita en el mandamiento: el acortamiento de sus dias (la muerte). Es que, la Ley de “Medida por Medida” (siembra y cosecha) dicta que, quien no honra a aquel que le confirio la vida, no recibira la honra de que se le confiera a su vez la vida.
Lo que la Torah pretende enseñarnos con el anterior relato, es que aceptar (obedecer) los Diez Mandamientos, produce bienestar, y vida sin limite; Pero, el rechazarlos, produce muerte y sufrimiento.
Adonai dijo a Moises: “Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraon todas las maravillas que he puesto en tu mano...” (Exodo 4:21). ¿Y que tenia Moises en su mano? Pues una vara (Exodo 4:2). Como cualquier otra vara, la de Moises habia procedido de un arbol; Pero esta, no era una vara cualquiera, pues tenia el poder de cambiar la muerte por vida (transformandose de una muerta vara, en una viva serpiente). En otras palabras, ¡la vara de Moises era tipo del Arbol del cual surge la vida!. ¿Y cual es ese arbol? ¡Pues la Ley de Dios (los diez mandamientos)!, como esta escrito: “Hijo mío, no te olvides de mi Ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán... Largura de días está en su mano derecha (tal y como la vara estaba en la mano de Moises); En su izquierda, riquezas y honra. Sus caminos son caminos deleitosos, Y todas sus veredas paz. Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, Y bienaventurados son los que la retienen” (Prov. 3: 1-2 & 16-17). Lo que Yah ordenaba a Moises, era que ofreciese a Faraon (y por ende a todos los Egipcios) la “vara” de los mandamientos; aquellos diez mandamientos, que producen vida y bendicion a quienes los aceptan, pero muerte y destruccion a quienes los rechazan. Curiosamente, un Midrash dice que, la vara con la cual Moises vino ante Faraon, tenia diez letras inscritas sobre ella misma. ¿Que significado tendrian aquellas diez letras? La respuesta es que, si Faraon humillaba su corazon, y aceptaba obedecer al Creador, las diez letras significarian cada uno de los diez mandamientos, cuyo producto es vida, y paz. Pero, si Faraon insistia en la dureza de su corazon (rehusando obedecer al Creador), las diez letras significarian diez edictos de muerte y destruccion (diez “plagas”).
En otras palabras, cuando Moises se presenta ante Faraon, no lo hace con una aptitud desafiante, amenazadora, o impositiva; lo hace como un padre que instruye, exhorta, y aconseja. Moises invito a Faraon (como representante del pueblo Egipcio) a “asirse” de la misma vara (los diez mandamientos) de la que (como representante del pueblo israelita) se asia Moises. Es que si Faraon (Egipto) hubiese aceptado someterse en obedeciencia a aquellos mismos mandamientos, habria en efecto abrazado la fe de Israel. Y, como hermanos en la fe, el trato que habria dispensado a los Israelitas habria sido tan considerado, que no habria habido necesidad alguna de la esclavitud, o de que aconteciesen las plagas, o la destruccion de Faraon y su ejercito. Con esta aptitud, Moises modelaria la supremacia moral del Dios de Israel, quien instruiria a su pueblo diciendo: “Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, le intimarás la paz (es decir, le ofreceras la oportunidad de hacerse proselitos, abrazando la fe Hebrea)”- Deut. 20:10.
En resumen, al final del Exodo de Egipto, vemos que Moises, el hombre que insiste en “agarrar en su mano”, o “aferrarse a la obediencia de” los diez mandamientos, termina siendo exaltado y honrado, permitiendosele ascender a la cumbre del Sinai, para gozar alli de la vida, la luz, y la bendicion que emanan de los mandamientos; Pero Faraon, el hombre que persiste en rechazar esos diez mandamientos, termina siendo abatido y humillado, descendiendo a lo profundo de un turbulento mar, para perecer alli en las densas tinieblas.



El Mensaje De La Torah (Escritura Hebrea)

La Tanak (Escritura Hebrea) no tiene como finalidad el presentarnos una batería de verdades y mensajes que, analizados subjetivamente, podrían justificar la exclusividad de casi cualquier postura teológica y/o dogmática (Inocencia, Ley, Gracia, Judaísmo, Cristianismo, Islam, Mormonismo, etc). Tampoco es la finalidad de la Escritura el desconcertarnos con la abrumadora carga sicológica que implica la necesidad de decidir por nosotros mismos cual de todas esas verdades y/o mensajes debemos abrazar. Es que EL CREADOR NO ES UN DIOS DESPOTA, NI SADICO; Y MUCHO MENOS JUEGA A ESCONDERSE DE SUS CRIATURAS.
El propósito de la Escritura Hebrea tampoco es revelar una multitud de mensajes, que en ocasiones podrían parecer contradictorios, y auto-excluyentes (Ley vs. Gracia/ Judíos vs. Gentiles/ Cuerpo vs. Alma/ Vida en este mundo vs. Vida en el mundo que ha de venir/ etc). La realidad, es que la Escritura Hebrea contiene un solo mensaje: que repite sin cesar, utilizando los recursos imaginativos de cada uno de sus compiladores; Profecías, metáforas, alegorías, salmos, cánticos, proverbios, etc. Lógicamente, este mensaje tiene que haber sido revelado en el mismo primer verso de la Escritura. Génesis 1:1 dice de la siguiente manera: “En principio creo Dios los cielos…”. En el original Hebreo, este primer verso de la Escritura dice así: “Be reshit bara Elohim et ha shamaim…”. Pero, en el idioma Hebreo, “Be reshit” no solo se traduce como “EN PRINCIPIO”, sino también como, “CON PRINCIPIO”. Es decir, el texto también significa: “Con principio, creo Dios los cielos...” ¿De que “principio” se nos esta hablando? Pues de la sabiduría que nuestros ancestros observaban en la Creación de los cielos. Es que aquellos esclavos Judíos que recibieron los Libros de la Ley (Génesis, Éxodo, Números, etc), no sabían que el Sol se hallaba a 93 millones de millas de la Tierra. Cuando aquellos esclavos miraban a los Cielos, solo veían una bola de fuego (el Sol) moviéndose tranquilamente entre las nubes cargadas de agua. Para ellos, esto era un gran misterio, pues se preguntaban como podría ser posible que dos cosas antagónicas entre si (el fuego y el agua) pudiesen convivir en armonía, sin exterminarse una a la otra. Y, la Sabiduría que finalmente adquirieron de esta observación, fue que la armonía que observaban se debía a que el Sol y las nubes moraban ya en el Cielo. Es decir, que “el Cielo” es el lugar deparado para aquellos que, siendo por naturaleza enemigos, viven en armonía el uno con el otro. Y esa es la historia de la humanidad: el que todos los hombres competimos los unos contra los otros por obtener fama, poder, y reconocimiento; y esta competencia nos hace enemigos naturales. Pero, el hombre que abandona este proceder, y se compromete a vivir en armonía con su prójimo (no haciéndole aquel mal que no desearía para si mismo), ya esta listo para morar en los Cielos; como esta escrito- “¡MIRAD CUÁN BUENO Y CUÁN DELICIOSO ES HABITAR LOS HERMANOS JUNTOS EN ARMONÍA! ... PORQUE ALLÍ ENVÍA YAH BENDICIÓN, Y VIDA ETERNA” - Salmo 133.
En base a lo hasta aquí expuesto, deducimos que, el mensaje de la Torah, es que el hombre que hace bien al prójimo, recibirá el mismo bien que ha sembrado; pues, comportandose como lo hacen aquellos que ya moran en los Cielos, gana el merito de recibir como recompensara el poder tambien “morar en los Cielos”. Pero, el hombre que hace mal al prójimo, niega la Sabiduria que prefiguran los Cielos, y sera por tanto privado de tener parte alguna entre los moradores del Cielo (su castigo sera excluirse a si mismo de la Vida Eterna). Los sabios de Israel se referían a esta verdad utilizando el termino “Medida por Medida” (ley de siembra y cosecha); y se refería al hecho de que cada hombre segaría el mismo bien que, durante su vida terrenal, haya libre y voluntariamente sembrado; Y que, del mismo modo, segara todo el mal que haya sembrado, y del cual nunca se haya arrepentido.
En resumen, el hombre debe hacer bien a todos, no causando a otros aquel mal que no desearía sufrir en si mismo. Por ejemplo: quizás el dolor mas grande que pueda experimentar algún ser humano, sea ver como matan a una de sus inocentes criaturas. De este modo, si jamas desearíamos sufrir este mal, la Torah también nos prohíbe causarlo a otras personas. Y, no solo a otras personas, sino que, ¡ni siquiera a los animales! Por eso, Moisés ordeno que, si me da hambre (mientras voy de viaje por un campo), y lo único que encuentro para comer son los pollos de una mama pájara (que esta echada con ellos en el nido), debo primero espantar a la pájara, antes de tomar sus polluelos (a fin de evitar que vea la destrucción de sus criaturas). Por eso, también la Torah prohíbe cocer al cabrito, en la leche de su mama. De hecho, la orden es tan enfática, que la Ley la repite en tres ocasiones (Éxodo 23:19, Éxodo 34:26, y Deuteronomio 14:21). ¿Por que viola esta conducta la Torah? Pues porque va contra su mismo espíritu, ya que equivale a la conducta del criminal que pretende forzar a una mama a participar de la destrucción de su criatura (es decir, muestra un total desprecio por el dolor ajeno). De hecho, en Levítico 22:28, la Torah prohíbe matar en un mismo día a la madre y a su cría. ¿Porque? Pues porque es inmoral (cruel) el tener que sufrir en la mañana la perdida de la vida de una de nuestras criaturas, para en la tarde sufrir la perdida de nuestra propia vida. Esta Torah se manifestaba en la noble conducta de los miembros del Sanhedrim, quienes ayunaban el día en que se veían forzados a ejecutar algún reo. Con esta aptitud, estos hombres piadosos mostraban su interpretación del mandamiento que prohibía "mezclar la carne con la sangre”; como intimando que, la verdadera intención del mandamiento, era un llamado a no ser indiferentes al dolor ajeno. Aunque la Ley tiene al menos cuatro niveles interpretativos (PaRDeS), este “mostrar a otros el mismo bien que desearíamos para nosotros mismos”, es la finalidad ultima de la Torah; la única interpretación por la cual el Creador (sea su nombre bendito) nos hará personalmente responsables. Así, cualquier Rabino (sin importar si es Sefardita o Askenazi), cualquier teólogo Judío, cualquier líder Reformado, cualquier político Israelita, cualquier Pastor, cualquier Imam, o cualquier otro líder religioso que pretenda decir que el mensaje de la Torah es algo distinto a lo que hasta aquí hemos expuesto, esta faltando a la verdad, y se expone a si mismo (al igual que a sus seguidores) a sufrir la misma suerte que Korah (Coré), quien descendió al Sheol, junto con sus seguidores.




La Verdad Y El Jugo De China

1) “la verdad”, no es “La Verdad”; “La Verdad”, es lo que hacemos con “la verdad”.
2) Cuando hacemos el bien, con la poca o mucha "verdad" que tenemos a la mano, ya hemos encontrado “La Verdad”.
3) “una gran verdad”, que nos hace orgullosos, injustos, o crueles, es peor que “una gran mentira”.


La Verdad, Y El Jugo De China

La verdad, es como el jugo de china: tan natural y evidente, que va usted al árbol de chinas, toma algunas de ellas, las exprime dentro de un vaso, y ya tiene el jugo de china. Pero entonces, vienen los dueños de Jugos Tropicana (quienes han creado un imperio, monopolizando el jugo de China), y le convencen de que, lo que tiene usted en la mano, no es verdadero jugo de china, sino una sustancia peligrosa, que no ha sido apropiadamente empacada; no ha sido apropiadamente pasteurizada (un proceso ya de por si muy complejo); no esta apropiadamente diluida; no contiene el requerido contenido de endulzante (High Fructose corn syrop y/o Sucralosa), ni de preservativo; y tampoco ha sido aprobada como segura para consumo humano por el USDA (Departamento de Agricultura Norte Americano), ni por la FDA (Food and Drugs Administration). Así, estos especialistas de la complicación, el engaño, y el oportunismo, le convencen de echar a la basura (desechar) el puro y verdadero jugo de china que el Creador le ha regalado directamente del árbol, para en cambio terminar en un supermercado, pagando un alto precio por el pobre sustituto que ellos le ofrecen.
En el anterior relato, el árbol es la Torah (la Escritura Sagrada); su fruto (la china) es la verdad; y, si lo exprime (si la examina diligentemente) le dará su néctar (la pura y suprema Verdad). Hallara que, la verdad de Dios, es simple y natural: “Apartate del mal, haz el bien (guarda los Mandamientos), y vivirás para siempre” (Salmo 37:27). Pero, cuando ha hallado usted esta pura, simple, e inalterada verdad, llegan los lideres de algún imperio religioso (que han creado un monopolio con la Verdad de las Escrituras), y le convencen de que, lo que tiene usted en sus manos, no es realmente La Verdad Divina, sino una idea radical, y peligrosa; una idea que ninguna persona de reputación alguna ha aceptado jamas; una idea que no ha sido sujeta al “peer review” (analisis conjunto) de expertos en teología (Doctores en Divinidad, Rabinos, Pastores, Imanes, Sacerdotes, etc); una idea que no ha sido endosado jamas por ninguna institución académica, ni ninguna Universidad de prestigio.
Así, al final del día, usted termina echando al zafacon la pura, gratuita, e inalterada verdad de Dios, para terminar sentado en un templo, donde algún falso líder religioso le hará pagar con creces por aprender la glamorosa (pero adulterada) verdad con la que las instituciones humanas han diluido la Verdad Divina. Y, si no es usted cuidadoso, no solamente estará dispuesto a pagar por esa farsa, ¡sino que prestara su ayuda para diseminarla! Dios tenga misericordia de nosotros, y del mundo entero.



¿Porque devora el lobo (que es fuerte y astuto) a la oveja (que es debil e ingenua)? Sera porque esa es la forma correcta en que los fuertes y astutos deben interactuar con aquellos que son debiles e ingenuos? La realidad es que, si el fuerte y astuto lobo, asedia y destruye a la debil e ingenua oveja, es solo porque no es sino una bruta bestia. En otras palabras, es incapaz de tomar las decisiones eticas y morales que podrian librarle de sus bajos y destructivos instintos. De ese mismo modo, cuando el hombre que es rico, sagaz, y poderoso, oprime y arruina al que es debil e ignorante, se rebaja a si mismo al nivel de las brutas bestias; rehusando escoger el estilo de vida etico y moral que podria librarle de sus bajos y mezquinos impulsos. En fin, el hombre que renuncia al estilo de vida etico y moral, se convierte a si mismo en poco mas que "una bestia parlante".


Bar Kappara dijo: Tanto el espíritu del hombre, como la Torah, son comparados con una lampara. Con respecto al espíritu, la Escritura dice: «Lampara de Yah, es el espíritu del hombre» (Prov. 20:27). ; Y, con respecto a la Torah, dice: «El mandamiento es lampara, y la instrucción (“Torah”) es luz» (Prov. 6:23). Este es el modo en que el Santo (bendito sea) dice al hombre: «Mi lampara esta en tu mano, y tu lampara esta en mi mano. Mi lampara (la Torah) esta en tu mano; y tu lampara (el espíritu de vida) esta en mi mano. Si mantienes mi lampara encendida (guardando mis mandamientos), yo mantendré tu lampara encendida (dando a tu espíritu vida eterna). Pero, si extingues mi lampara, yo también extinguiré la tuya. (Deut R. 4:4)


Nuestros maestros enseñaron: ¿Como inscribieron la Torah los Israelitas? De acuerdo al Rabino Judah, las inscribieron en piedras, como esta escrito: “Y escribirás muy claramente en las piedras todas las palabras de esta Ley”, etc - Deut. 27:8. Según Deut. 27:2, estas piedras debían ser recubiertas con cal. El Rabino Simeon pregunto: Pero, si tu reclamo es cierto, ¿como podrían haber aprendido Torah las Naciones Cananeas de aquel tiempo? El Rabino Judah contesto diciendo: “El Santo (bendito sea) les doto con excepcional inteligencia, de suerte que enviaron escribas para que removiesen la cal, y retornasen con una copia de las palabras inscritas en las piedras”. Es por esto que fue sellado el decreto para que aquellas naciones descendiesen al pozo de la destrucción: porque, pudiendo aprender aquellas palabras, no lo hicieron. El Rabino Simeon dijo: Los Israelitas inscribieron las palabras de la Torah sobre la cal; y en la linea de mas abajo escribieron, “Sino que los destruirás completamente... no sea que os enseñen a hacer según todas las abominaciones que ellos han hecho...” (Deut. 20:18). De aquí podemos inferir que, si los Cananeos y las otras naciones, hubiesen vuelto (a Dios) en arrepentimiento, habrían sido recibidos (perdonados); es decir, no se habría llevado a cabo contra ellos el mandamiento que ordenaba diciendo: “los destruirás completamente”. (Sot 35b)


«Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta» (Deut. 18:18-19). Note que el profeta seria como Moisés, ¡pero no mayor a el! Es decir, La Escritura enseña que, entre los hijos de Israel, nunca se levantaría un profeta mas grande que Moisés. Y, ¿cual es la identidad de ese profeta como Moisés? Pues Josué, el hijo de Nun; Y esta es la razón por la cual su libro ocupa el primer puesto en la sección de la Tanak denominada como “Nevi’im” (profetas). ¿En que sentido seria Josué como Moisés? Pues en que Yah dividiría para el (Josué 3:14-17) las aguas (del Jordán), tal y como había divido las aguas (del mar Rubio) para Moisés (Josue 4:23). ¿Y quien seria castigado por no escuchar las palabras del profeta Josué? Pues Acán, quien no obedeció sus palabras respecto al anatema de los despojos de Jericó (Josué 6:17-19 & 7:1), trayendo muerte y derrota sobre si mismo, así como sobre todo Israel (Josue 7:11-12)»


«Y le dijeron aquellos hombres: Nosotros estamos inmundos por causa de muerto; ¿por qué seremos impedidos de ofrecer ofrenda a Yah a su tiempo, entre los hijos de Israel? Y Moisés les respondió: Esperad, y oiré lo que ordena Yah acerca de vosotros» (Números 9:7-8). ¡Cuidado con el hombre (o la mujer) que se ufana de tener toda la verdad (la respuesta a todas las preguntas)! Es que, a pesar de haber sido el mayor de todos los profeta, y de tener el privilegio de poder hablar cara a cara con Dios (“Y hablaba Yah a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero”- Éxodo 33:11), Moisés no tuvo respuesta para el pedido de aquellos hombres, y tuvo que ir a preguntar a Dios. Si, el mayor profeta de todos, no tenia la respuesta a todas las preguntas, ¿quienes somos nosotros para soñar con que en efecto las tenemos?


«No tendrán, pues (los sacerdotes y levitas), heredad entre sus hermanos; Yah es su heredad, como Él les ha dicho. Y este sera el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecieren en sacrificio buey o cordero: darán al sacerdote la espaldilla, las quijadas, y el cuajar...” (Deut. 18:2-3). ¿Como sabemos que Yah nunca espero que Israel guardase perfectamente la Ley? Pues en que ordeno que los sacerdotes y Levitas (millares de personas) derivasen su sustento de los sacrificios ofrecidos por el pueblo. ¡Si el pueblo hubiese guardado perfectamente la Ley, la mayoría de estos sacerdotes y levitas habrían muerto de hambre (debido al reducido numero de sacrificios)!


“Su delicia esta en la Torah del Señor” (Salmo 1:2). Rabbi (Judah I, el Patriarca) dijo: Un hombre aprende bien solo aquella parte de la Torah que le deleita, pues el verso implica, “[La parte de] la Torah del Señor [que] es su delicia [se hace suya]”.
Levi, y el Rabino Simeon Berabbi, estaban sentados ante Rabbi [Judah I, el Patriarca] exponiendo versos de la Escritura. Cuando terminaron el libro que estaban exponiendo, Levi dijo: “Traigan el libro de Proverbios”. Pero el Rabino Simeon Berabbi dijo: “Traigan el libro de los Salmos”. La orden del Rabino Simeon prevaleció, y se trajo el libro de los Salmos. Cuando llegaron al verso que dice, “Su delicia esta en la Torah del Señor”, Rabbi lo expuso diciendo: “Un hombre solo aprende bien, aquella porción de la Torah que le deleita”. Al escucharlo, Levi respondió: “Maestro, en este mismo momento me ha dado usted permiso para levantarme, e irme”. (AZ 19a)


Dijo el Rabino Hamnuna: “Jerusalén fue destruida solo porque ceso la enseñanza a los niños en la escuela; como esta escrito, «Derrámala (la ira de Dios) sobre los niños en la calle ...» (Jer. 6:11). ¿Por que, “Derrámala”? Pues porque “los niños (están) en la calle”, y no en la escuela.


«Dijo el Rabino Judah, hijo del Rabino Simeon: “¿Que significa el verso que dice, “No toquéis mis ungidos, , y a mis profetas no hagáis daño” (Salmo 105:15)? “No toquéis mis ungidos”-- los niños de escuela; “y a mis profetas-- los discípulos de los sabios de Israel-- no hagáis daño”» (Shab. 119b)


«Considera a cada extraño como un posible ladrón. Pero trátalo como si fuese el venerado Rabino Gamaliel» (DER 5)


«Abbaye tenia un dicho favorito: El hombre debe siempre ser ingenioso en su temor del Cielo; como esta escrito, “Una respuesta suave, calma el furor” (Prov. 15:1). El hombre debe siempre hablar amigablemente a sus hermanos, a sus familiares, y con todo hombre; de hecho, ¡aun con el gentil que encuentra en el mercado! ¿Para que? Pues para ser amado arriba (en los cielos), buscado abajo (en la tierra), y ser hallado acepto por sus hermanas criaturas» (Ber 17a, y En Yaakov)


«“Quien cuida de la higuera comerá de sus frutos” (Prov. 2:18). ¿Por que es la Torah comparada con una higuera? Pues porque los frutos de la mayoría de los arboles (el Olivo, la vid, y la palma de dátiles) se recogen de una sola vez. Pero los frutos de la higuera se recogen poco a poco. Así mismo sucede con la Torah: la persona estudia un poco cada día, y eventualmente aprende mucho. Es que la Torah no puede aprenderse de golpe, en un año; y ni siquiera en dos» (Num. R. 21:15)


«El Rabino Simeon Ben Eleazar dijo, “La naturaleza Humana (el instinto), un niño, y una mujer: la mano izquierda (simbolo de juicio) debe repelerlos, pero la derecha (simbolo de misericordia) debe traerlos de vuelta”» (Sot 47a)


El Rabino Isaac Ben Eleazar enseñaba (Talmud Palestino, Shab. 1:5) que “la cabeza” (la mas alta manifestación) de la sabiduría (es decir, de la teología que surge del conocimiento de la Escritura) es el temor a Dios; como esta escrito, “El temor a Dios es la cabeza de la sabiduría”- Salmo 111:10 (la palabra Hebrea “reshit”, que en el anterior pasaje es traducida como “el principio” también significa “la cabeza”). Pero, la humildad es tanto mayor a la mera sabiduría, que el temor a Dios es solo su talón, como esta escrito: “Es el talón de la humildad, el temor de Dios ...”- Prov. 22:4 (la palabra hebrea “ekev”, que en el anterior pasaje se traduce como “recompensa”, significa también “talón”). De igual modo, el Rabino Joshua ben Levi enseña (Avodah Zarah 20b) que la humildad es la mayor de todas las virtudes, pues la Escritura dice: “El Señor me ha ungido para dar buenas nuevas a los humildes...”- Isa. 61:1. Note que el anterior pasaje no dice que las buenas nuevas son para los santos, para los sabios, para los que tienen fe, ni para los que temen a Dios; ¡son para los humildes! (intimando con ello que, quienes tienen un corazón humilde, ya han alcanzado santidad, sabiduría, fe, y temor de Dios).


El Extravio De Anhelar Un Rey (Mesias) De Carne Y Hueso

Tanto el concepto del Mesías Cristiano, como el del Mesías del Judaísmo Ortodoxo, son la manifestación de una perversión que surgió en medio del pueblo Hebreo, durante la época del profeta Samuel. En aquel tiempo, nuestros ancestros perdieron la fe, y se alejaron de Dios, buscando seguridad en actuar como las naciones paganas que les rodeaban, que seguían a un hombre de carne y hueso (un rey Humano). Adonai Yah se enojo contra nuestros ancestros, por haberle rechazado de esta manera, queriendo ser “salvados” (de sus enemigos) por un hombre de carne y hueso, en vez de por el Creador: «Y dijo Adonai Yah a Samuel: oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que (yo) no reine sobre ellos. Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí, y sirviendo a dioses ajenos (a un Mesias humano), así hacen también contigo»- 1 Samuel 8:7-8. Aquel Rey ungido [y la palabra Hebrea para “ungido” es “Mashiach” (o "Mesías")] no fue otro sino Saúl, el benjamita. Así, el querer seguir a un Rey Mesías (Rey ungido), fue un grave pecado de parte de Israel. De hecho, Dios les advirtió a nuestros ancestros acerca de las funestas consecuencias de insistir en seguir a su deseado Rey Mesías. Les dijo que ese Mesías les oprimiría tanto, que al final clamarían al Dios que habían rechazado, para que les librase del Mesías que habían escogido; pero que, en es momento, Dios no los escucharía: «así hará el rey que reinará sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro; y nombrará para sí jefes de miles y jefes de cincuentenas; los pondrá asimismo a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros. Tomará también a vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras y amasadoras. Asimismo tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus siervos. diezmará vuestro grano y vuestras viñas, para dar a sus oficiales y a sus siervos. tomará vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros mejores jóvenes, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras. diezmará también vuestros rebaños, y seréis sus siervos. y clamaréis aquel día a causa de vuestro Rey (Mesias humano) que os habréis elegido, mas Adonai Yah no os responderá en aquel día» - 1 Samuel 8:11-18.
Note que Dios se refiere a ese Rey Mesías como “Vuestro Rey que os habréis elegido...”; Como intimando que, el concepto de seguir a un Mesías humano, que ha de salvar al pueblo de Israel, es una idea y un invento de los hombres, no del Creador (Para el verdadero creyente Hebreo, el único y suficiente salvador es Adonai, bendito sea). Desafortunadamente, las consecuencias de seguir a un Mesías humano, fueron peores de lo que nuestros ancestros imaginaron, pues Saúl no solo oprimió a los inocentes (incluyendo a David, su futuro sucesor), sino que mato sin causa a todos los sacerdotes de Nob. En el pasado, muchos han reclamado ser el supremo Rey Mesías (el salvador nacional) que nuestros padres anhelaron, Y el resultado de seguir a estos Mesías humanos, siempre fue el desastre advertido por Dios: opresión, injusticia, y muerte. Un buen ejemplo lo fue “Bar Koziva”, a quien el Rabino Akiva proclamo como el Mesías esperado. ¿Cual fue el resultado de seguir a este Mesías humano? La muerte de cerca de 500,000 Judíos, en la rebelión contra Roma, acaecida en el 134 E.C. Así, quien pone su confianza en el Hombre Jesús, en Bar Koziva, en Jacob Frank, en Shabbetai Zevi, en Schneerson, o en algún futuro Mesías, invoca sobre si mismo las calamidades enumeradas en 1 Samuel 8. ¿Significa esto que todo lo que dijeron estos hombres fue falso? ¿Significa acaso que no podemos utilizar sus palabras como parte de nuestras meditaciones devocionales? ¡En ninguna manera! El sentido común dicta que, si estos hombres lograron tal prominencia, no fue porque fuesen personas comunes ni ordinarias; fue porque hicieron y dijeron cosas extraordinarias. No hay absolutamente nada malo en que utilicemos las palabras de Akiva, de Jesús, de Shabbetai Zevi o de Schneerson (paz y bendicion sea sobre todos ellos) como fuentes de inspiración devocional. El pecado surge cuando ponemos nuestra fidelidad a la figura o las palabras de estos hombres, por encima de nuestra fidelidad a la palabra y el mandato de Adonai. Cuando tal hacemos, hemos hecho de ese Mesías humano, un ídolo abominable. Esto ultimo no es conjetura, ni opinión privada; es historia verificable. Cuando el Mesías Judio del siglo XVII (Shabbetai Zevi) fue forzado por el Sultán Turco a convertirse al Islam, muchos de sus seguidores se encontraron a si mismos tan esclavizados a la figura de Shabbetai, que abandonaron el Judaísmo, para seguir a su Mesías, dentro de la fe Islámica. Así, el poner su fe en un hombre de carne y hueso (en vez de ponerla en el Creador), condujo a estos Judíos a apostatar completamente de la fe Hebrea. Y, a esto es a lo que hace referencia el pasaje en 1 Samuel 8:8, cuando intima que, quien abandona a Dios, para seguir a un Mesías (Rey ungido) de carne y hueso, termina sirviendo a dioses ajenos: «Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos...» (ibid).

No Mezclar Carne Y Sangre; Lana Con Lino, Ni Buey Con Asno

No mezclar la carne con la sangre, significa no alimentarnos, o sacar beneficio, del dolor ajeno; no disfrutar placenteramente de nuestras vidas mientras, de forma alegórica, la sangre de nuestro prójimo es derramada ante nuestros propios ojos. Por eso la tradición Judía decía que los miembros del Sanedrín tenían que ayunar el día que se ejecutaba a un condenado a muerte.
La misma enseñanza ética estaba detrás de la prohibición de arar un terreno con una yunta de animales que consistiera de un buey y un asno. El buey es mucho mas fuerte que el asno y, por medio del común yugo, podría obligar al pobre asno a trabajar hasta la muerte. Lo mismo sucede con la prohibición de “rodearse” (vestirse) simultáneamente con ropas de lana y de lino. La lana era la ropa del pobre, del pastor de ovejas, que era la profesión mas deshonrada y despreciada de todas. En cambio, el Lino era la ropa en la que se envolvían a las momias de los Faraones. Era la ropa de los ricos, de los que ostentaban el honor y la riqueza. La persona podía vestirse de lana, o podía vestirse de lino; pero no podía vestirse de lana y de lino, a la misma vez. Quizás el significado ético mas importante de esta alegoría, es que podemos “rodearnos de pobreza”, o podemos “rodearnos de riquezas” (y, por ende, de honor)”, pero no podemos rodearnos de riquezas, empobreciendo a aquellos que nos rodean; no podemos rodearnos de honra, deshonrando a aquellos que nos rodean; no podemos hacernos ricos y tener fuerza y libertad, a la misma vez que promovemos la pobreza, la debilidad y la explotación de aquellos que nos rodean.
La Tanak dice que Salomón fue el hombre mas sabio que jamas haya vivido, y obtuvo mas honor y gloria que ningún otro rey de Israel. Pero, luego de su muerte, salio a relucir que esa gloria, honor, y riquezas de las que se había rodeado, habían sido obtenidas a cuenta de rodear a sus hermanos Hebreos con un duro y pesado yugo. Cuando Roboán, el hijo de Salomón, quiso vestirse de ese mismo poder, honor y riquezas, el pueblo le dijo que podía hacerlo, pero no a la misma vez que oprimía y subyugaba a sus hermanos. El pasaje dice así, ¡«Vino, pues, Jeroboam, y toda la congregación de Israel, y hablaron a Roboán, diciendo: “Tu padre agravó nuestro yugo, mas ahora disminuye tú algo de la dura servidumbre de tu padre, y del yugo pesado que puso sobre nosotros, y te serviremos”»- 1ra Reyes 12:3-4. Roboán no entendió nunca el verdadero mensaje de la Torah, pues creyó que la promesa hecha por Adonai a su abuelo David era una finalidad en si misma. Ha Shem había dicho a David: “Y sera afirmada tu casa, y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono sera estable eternamente”- 1ra Reyes 7:16. Roboán creyó erróneamente que, por el hecho de que Dios había prometido un reinado firme a la casa de David, el podría "echarse en el bolsillo" (olvidarse de) la justicia, la misericordia y la humildad. ¡Este es el mayor error que puede cometer un ser humano!: Pensar que, tener “la teología correcta” acerca del futuro de Israel, acerca del propósito (e identidad) del Mesías, acerca de la reconstrucción del Templo, o acerca de la era Mesiánica, es de algún modo una garantía de éxito. La verdad es que, la única garantía que hace la Escritura, es que si hacemos el bien, al final se nos devolverá el mismo bien que hallamos hecho (ley de la siembra y la cosecha). Toda otra realidad política o religiosa esta sujeta a este principio universal.
Roboán tropezó, creyendo que la Escritura estaba “escrita en piedra”; que Dios se había “amarrado a si mismo las manos” con la promesa que había hecho a David. En un sentido figurado, Roboán pretendió “trasquilar” a sus hermanos Hebreos; las ovejas del pueblo de Israel. Pero, al final, recibió el mismo mal que intento hacer, pues su reino fue “trasquilado”, de suerte que perdió diez de las doce tribus de Israel. No solo eso, sino que, así como el Rey Roboán quiso “saquear” al pueblo conformado por las diez tribus del norte, de ese mismo modo el Rey de Egipto vino y saqueo al pueblo del Rey Roboán, llevándose los tesoros de la casa real y del templo construido por Salomón su padre (1ra Reyes 14:25-26).



El Israel De Dios, Y Los Proselitos

“Feliz es todo aquel que teme a Yah, que anda en sus caminos” (Salmo 128:1). Note que el Salmo no dice: “Feliz es Israel”, “Felices son los sacerdotes”, o “Felices son los levitas”; dice, “Feliz es todo aquel que teme a Yah”. Es decir, el salmo habla del prosélito; quien, debido a su temor de Dios, es incluido en el apostrofe “Feliz”. Así como se le dijo a Israel, “Feliz eres tu oh Israel” (Deut. 33:29), así también se dice del prosélito: “ Feliz es todo aquel que teme a Yah”. ¿Que tipo de prosélito es descrito como “Feliz”? Pues aquel que es un verdadero prosélito [y no como los antiguos Samaritanos, de quienes se dice, “Temían al Señor, y servían a sus propios dioses” (2 Reyes 17:33)]; se dice de los prosélitos que temen al que es Santo, y caminan en los caminos del Santo, como esta escrito: “... que anda en sus caminos” (Salmo 128:1). Las palabras “Cuando comieres el trabajo de tus manos...” (Salmo 128:2) se han dicho del prosélito que no cuenta con el merito de los Padres (es decir, que no es un descendiente físico de los patriarcas de Israel). Esto es para evitar que diga, “¡Ay de mi, que no tengo el merito de Los Padres; de suerte que, por todas las buenas obras que pueda acumular, tendré recompensa solo en este mundo! El Salmo anuncia buenas nuevas a este prosélito, diciéndole que, a causa de su propio merito, se le permitirá “comer” no solamente en este mundo, sino también en el venidero. Así, “Cuando comieres el trabajo de tus manos...” (las buenas obras en las cuales has laborado, sembrando bien en este mundo), ¿cual sera tu recompensa?- “Bienaventurado (Feliz) seras, y te ira bien” (ibid); “Bienaventurado seras...” (en este mundo), “... “y te ira bien” (en el mundo que ha de venir).
“Tu mujer sera como vid que lleva fruto...” (Salmo 128:3). Aun cuando su esposa se haga prosélita con el, no siendo una de las hijas de Israel, se hará como una de las hijas de Israel, “como vid que lleva fruto”; No sera una vid estéril--- se le dará el privilegio de engendrar hijos. “A los lados (la parte interior) de tu casa” (ibid)--- si se conduce de acuerdo a la religión Hebrea, y es modesta, se le dará el privilegio de producir hijos que son maestros de la Escritura, maestros de Mishnah (Talmud), maestros de buenas obras.
“Tus hijos serán como plantas de olivo” (Salmo 128:3). La planta de olivo tiene olivos para comer, olivos para ser secados, olivos para aceite; su aceite arde mejor que cualquier otro aceite, y sus hojas no caen durante la temporada de verano, ni durante la temporada de lluvia. Eso mismo sucede con los hijos de los prosélitos: algunos son maestros de las Escrituras, algunos son maestros de la Mishnah, algunos son maestros del “toma y dame” en los negocios, algunos son sabios, algunos son hombres de sentido común, alguno saben el tiempo correcto para hacer algo, Y, en adición, tendrán prole que perdurara para siempre. “Alrededor de tu mesa” (ibid)... Tu merito sostendrá a tus hijos. Debido a (la generosidad de) tu mesa, tus hijos serán dotados con nobles virtudes.
“He aquí así sera bendito el hombre que teme a Yah” (Salmo 128:4). Así como hallamos que Avraham y Sarah se hicieron prosélitos, y fueron bendecidos, así serán también bendecidos aquellos prosélitos que sigan el mismo ejemplo de conducta. “Yah te bendiga desde Zion” (Salmo 128:5). El Santo les bendecirá desde el mismo lugar que bendijo a Israel, pues la bendición sale de Zion. “Y veas el bien de Jerusalén” (ibid)--- en el tiempo que vendrá, los prosélitos verán también el bien de Jerusalén.
“Y veas los hijos de tus hijos. Paz sea sobre Israel” (Salmo 128:6). Pero, ¿como es posible que, con que tan solo el prosélito ver los hijos de sus hijos, venga paz sobre Israel? Lo que el verso significa, es que el prosélito tendrá el privilegio de casar a su hija con un sacerdote. Y, de sus hijos (que son los hijos de sus hijos), se levantaran sacerdotes, quienes a su vez bendecirán a Israel diciendo: “Que Yah te bendiga... y te de paz” -Num 6:24 & 26.

-- Num. Rabbah 8:9




Se narra de un Persa que vino en una ocasión ante Rav, para rogarle que le enseñase Torah. Entonces, Rav le advirtió que primero tenia que aprender a leer Hebreo. Así, el Persa se sentó ante Rav, quien comenzó a enseñarle la letra alef (la primera letra del alfabeto Hebreo). Entonces, el Persa le interrumpió diciendo: ¿y quien dice que esta es (realmente) la alef? Al próximo día, Rav trato de enseñarle la letra Bet (la segunda letra del alfabeto), pero el Persa volvió a interrumpirle diciendo: ¿y quien dice que esta es (realmente) la bet? Ante esto, Rav procedio a injuriarle, y a echarle enojado. Entonces el Persa fue ante Samuel, a quien rogo que le enseñase Torah. Samuel acepto, y comenzó a enseñarle la letra alef, pero el Persa le interrumpió diciendo: ¿y quien dice que esta es (realmente) la alef? Nuevamente, Samuel trato de enseñarle la letra Bet. Pero el Persa volvió a decir: ¿y quien dice que esta es realmente una Bet? Entonces, Samuel agarro la oreja del Persa, mientras este decia: ¡mi oreja! ¡mi oreja! Entonces el Rabino le interrumpió diciendo: ¿y quien dice que esta es realmente una oreja? El Persa contesto: "todo el mundo sabe que esta es mi oreja". Samuel riposto diciendo: "del mismo modo, todo el mundo sabe que esta es Alef, y esta otra es Bet". Al oir esto, el Persa se mantuvo callado, y acepto la instruccion. Asi, se cumplio la Escritura que dice: "El de espiritu sufrido, es mejor que el altivo de espiritu"- Eccles. 7:8 (Se cuenta que aquel gentil comprendió tan claramente la lección, que termino convirtiéndose en un gran maestro de la Torah). -- Eccles. R. 7:8


¿Que hace a Moises mayor que Jesus, Muhammad, o cualquier otro mensajero (paz y bendicion sean con todos ellos)

¿Que hace de Moshe Ravenu (paz sea con el) un mayor profeta que Avraham, Isaías, Jonás, Miqueas, Daniel, Jesús, Muhammad, José Smith, o cualquier otro mensajero (la paz sea con todos ellos)? Pues el hecho de que, aunque era solamente un ser humano, Moisés era una clase aparte en si mismo; un tipo de profeta como la humanidad nunca ha vuelto (y quizás nunca mas vuelva) a experimentar. Es que la comunicación entre Dios y Moisés no fue privada; no fue algo que diese lugar a cuestionar la veracidad, la certeza o la realidad de esa revelación. En otras palabras, Dios hablo publica y audiblemente a Moisés, y lo hizo en presencia de las cerca de 3 millones de personas que conformaban el pueblo de Israel. Y, aquel pueblo, no solamente escucho a Dios hablar directamente con Moisés (corroborando de ese modo tanto la veracidad del Dios al cual servían, como la del ministerio profético de Moisés), sino que la experiencia fue tan real y estremecedora, que dijeron a Moisés que había sido suficiente; que no necesitaban ninguna prueba adicional, y que preferían que (en lo sucesivo) Moisés hablara privadamente con Dios, pues ellos obedecerían todo lo que se les ordenase: «He aquí Adonai Yah nuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz de en medio del fuego; hoy hemos visto que Adonai Yah habla al hombre (a Moisés su Siervo), y éste aún vive. Ahora, pues, ¿por qué vamos a morir? Porque este gran fuego nos consumirá; si oyéremos otra vez la voz de Adonai Yah nuestro Dios, moriremos. Porque ¿qué es el hombre (el Israelita promedio), para que oiga la voz del Dios viviente que habla de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva? ACÉRCATE TÚ, Y OYE TODAS LAS COSAS QUE DIJERE ADONAI YAH NUESTRO DIOS; Y TÚ NOS DIRÁS TODO LO QUE ADONAI NUESTRO DIOS TE DIJERE, Y NOSOTROS OIREMOS Y HAREMOS» (Deut. 5:24-27).
Así, a diferencia del Cristianismo, del Islam, y de cualquier otra tradición monoteísta, la fe de Israel no es el producto de una revelación privada; donde un hombre reclama ser (o tener) la ultima revelación Divina, pero necesita invertir el resto de su vida tratando de convencer a su audiencia de la veracidad de su reclamo. La fe de Israel es distinta, pues es el producto de una revelación publica (Nacional), donde millones de personas fueron testigos objetivos (y simultáneos) de la veracidad del Dios de Israel (Adonai Yah), así como de la comunicación entre ese Dios y su profeta (Moisés). De este modo, Moisés fue el único profeta que nunca tuvo que convencer a nadie de que, la palabra que hablaba (y que escribía), era la fiel palabra del Dios Vivo. Por otro lado, y a pesar de los grandes y dramáticos reclamos que, acerca de Jesús y de Muhammad (paz sea con ellos) hacen tanto el Cristianismo como el Islam, estas ultimas fueron revelaciones privadas; es decir, no contaron con la clara, objetiva, e incuestionable validación que provee la revelación Nacional de la fe Mosaica. ¡Peor que eso!, si bien podemos tener certeza absoluta de la veracidad (así como de la inspiración Divina) de las palabras y hechos que escribió Moisés en la Torah con su propio puño y letra, no podemos tener certeza alguna de la veracidad ni la inspiración Divina de los dichos ni los hechos de Jesús ni de Muhammad (paz sea con ellos), pues ninguno de estos mensajeros escribió personalmente nada.
Aun así, lo que acabamos de exponer no es tan demoledor como el hecho de que, cuando alguien rehusó creer en Jesús, en Muhammad, en José Smith, o en algún otro profeta (paz sea con todos ellos), estos últimos no tuvieron otro remedio que intentar convencer a sus oyentes (a menudo con la amenaza de un castigo Divino) de la veracidad de sus reclamos; Y, aunque muchos insistieron en no creer, a menudo tales amenazas nunca se materializaron. Pero, con respecto a Moisés, fue totalmente distinto; Cuando alguien (Faraón, los diez espías, Datan, Abiram, Korah y sus seguidores, etc) rehusó creer la palabra que hablo Dios por medio de Moisés, o rehusó obedecer lo que Dios ordeno por medio de Moisés, el Creador mismo se encargo personalmente de reivindicar a su profeta. De hecho, cuando toda la nación de Israel se reunió para oponerse a Moisés y Aarón, Dios decidió hacer acto de presencia (visible), a fin de darles una lección personal: que El Creador (bendito sea) no toleraría que dudasen de lo que Moisés decía y ordenaba: «El día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Adonai Yah. Y aconteció que cuando se juntó la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo de reunión, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Adonai Yah. Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo de reunión. Y Adonai Yah habló a Moisés, diciendo: "Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento". Y ellos se postraron sobre sus rostros. Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Adonai Yah; la mortandad ha comenzado. Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e hizo expiación por el pueblo, y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad. Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos, sin los muertos por la rebelión de Coré» (Números 16:41-49).
¿Que intenta enseñarnos la Torah en el anterior relato? ¿Acaso no vendrían luego varios profetas y mensajeros que, al igual que Moisés, hablarían también palabra de Dios? Lo que el Creador intenta enseñarnos, es que la fe en esos posteriores mensajeros, seria opcional; es decir, estaría sujeta a nuestra discreción personal. Pero, el mensaje dado por Dios a Moisés (los diez mandamientos que le fueron entregados en la cumbre del Sinaí) no es opcional, pues es el único mensaje que el Creador ha decidido personalmente defender, y preservar (por eso fue escrito en piedra, porque perduraría para siempre). En otras palabras, el hombre tiene la opción de creer que Jesús (paz sea con el) fue el Mesías humano que esperaba la antigua secta de los Fariseos; y, esta creencia en Jesús, no necesariamente le impide a ese hombre ser acepto al Creador (es decir, el hombre puede ser un admirador del Maestro de Galilea, siempre y cuando no le honre como a Dios, no le haga mayor que Moisés, ni ponga su esperanza de salvación en los hechos y las palabras adscritas al Nazareno). De igual modo, el hombre tiene la opción de creer que Muhammad (paz sea con el) fue el ultimo mensajero de Dios, y esto no necesariamente le impide a ese hombre ser acepto al Creador (es decir, el hombre puede ser un admirador de Muhammad, siempre y cuando no le haga mayor que Moisés, no le de el respeto y pleitesía que corresponden solamente al Creador, ni ponga su esperanza de salvación en los dichos y las palabras adscritas a Muhammad). Pero, el hombre no tiene la opción de rehusar creer en Moisés; ni de creer que ya no esta obligado a obedecer los diez mandamientos de la Ley Divina. Es que, el rechazo de lo ordenado por medio de Moisés (y la conducta que ese rechazo implica) le impide al hombre ser acepto ante su Creador, pues Adonai Yah no tolera esa rebelde conducta. ¿Por que? Pues porque la obediencia a los mandamientos nos conduce al estilo de vida ético (justo, misericordioso, y humilde) que garantiza nuestra Vida y bendición (tanto en este mundo, como en el venidero). Por el otro lado, la incredulidad (desobediencia) a esos mandamientos, solo acarrea muerte y destrucción, como esta escrito: «PERO ACONTECERÁ, SI NO OYERES LA VOZ DE ADONAI YAH TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS Y SUS ESTATUTOS QUE YO TE INTIMO HOY, QUE VENDRÁN SOBRE TI TODAS ESTAS MALDICIONES, Y TE ALCANZARÁN... Y VENDRÁN SOBRE TI TODAS ESTAS MALDICIONES, Y TE PERSEGUIRÁN, Y TE ALCANZARÁN HASTA QUE PEREZCAS; POR CUANTO NO HABRÁS ATENDIDO A LA VOZ DE ADONAI YAH TU DIOS, PARA GUARDAR SUS MANDAMIENTOS Y SUS ESTATUTOS, QUE ÉL TE MANDÓ...» (Deut. 28:45).
En resumen, el hombre que quiera garantizar su entrada a Gan Edén (El Paraíso Celestial) tiene que creer en Moisés, y hacer de la obediencia a su Torah (los diez mandamientos), el supremo fundamento de su fe, de su conducta, de su conversación, de su teología, y de su esperanza. Por eso advierte la Escritura diciendo: "NUNCA SE APARTARA DE TU BOCA ESTE LIBRO DE LA LEY, SINO QUE DE DÍA Y DE NOCHE MEDITARAS EN EL, PARA QUE GUARDES Y HAGAS CONFORME A TODO LO QUE EN EL ESTA ESCRITO; PORQUE ENTONCES HARÁS PROSPERAR TU CAMINO, Y TODO TE SALDRÁ BIEN"- Josué 1:8. Esto, y no la opcional creencia en el posterior reclamo profético de este o aquel otro mensajero (Jesús, Muhammad, José Smith, etc), es el único fundamento seguro; el único apoyo que, al igual que la piedra en la que fue dado, es inmutable, inconmovible, e indestructible; como dijo un gran Maestro del Judaísmo Universal: "Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la Ley"- Lucas 16:17. Quien edifica sobre la Piedra (de los diez mandamientos), es como quien edifica su casa sobre la Roca; Y, si edificar sobre la Roca es seguro, ¿cuanto mas seguro no sera edificar sobre la Roca que El Creador personalmente defiende y protege?



Jesús también es una victima Mediatica

Mucha gente odia a los Judíos; y una de las grandes causas de ese odio es el prominente papel que, durante siglos, han jugado en el comercio y la banca mundial. De hecho, muchos piensan que todos los judíos son ricos, y que esa riqueza invariablemente viene como producto de la explotación y la usura. Pero pocos tienen la valentía intelectual para examinar el como, cuando, y por que de todo esto. De entrada, tendríamos que preguntarnos como pudo alcanzar prosperidad económica alguna un pueblo que estaba exiliado, marginalizado, y desprovisto de derechos tan fundamentales como lo eran el derecho a la educación, al empleo, y a la propiedad. La realidad histórica es que, no teniendo otra forma de ganarse la vida, a menudo la única opción que tenia el Judío era prestar a interés. En adición, el desprecio que hacia los Judíos siempre existió en el mundo cristiano, era muy conveniente para sus monarcas; quienes, a fin de evitar la antipatía popular que naturalmente surge de la recolección anual de impuestos, ponían esta ultima función en manos de prominentes lideres Judíos. Esto no solo libraba al monarca del resentimiento popular, sino que reforzaba la imagen negativa que de los Judíos tenia el pueblo; que ahora le veía como crueles oportunistas; como los explotadores que estaban detrás de todos los males sociales. Así, a pesar de que un reducido numero de lideres Judíos obtenían algún beneficio de esta dolorosa condición (del mismo modo que algunos lideres Judíos enriquecieron durante la dolorosa esclavitud Egipcia), la mayoría de los judíos solo sufrían mayor desprecio y vejación; mayores prejuicios y calumnias de parte de sus vecinos Cristianos. Esta situación se extendió durante varios siglos, e hizo que varias familias Judías se hiciesen sumamente diestras en este tipo de negocios. Pero, el Judío promedio, no tuvo parte de ello, sino que fue la inocente victima de un injusto juego propagandístico de poder.
Algo similar ocurrió con la figura del Jesús De Nazaret (la paz de יהוה sea con el); un maestro Judío que enseño las grandes verdades éticas y morales de la Ley. Pero, este Rabino Judío, cuyas enseñanzas seguían la orientación de la escuela Judía de Hillel, cometió el grave error de no dejar un registro escrito (en su propio puño y letra), que detallase y preservase la integridad de sus enseñanzas. Y, esta omisión, es la causa de que el Cristianismo moderno cuente con literalmente miles de sectas, cada una de las cuales reclama ser la única y verdadera encarnación del mensaje original del Nazareno. En cambio Moisés (Siervo de Dios, y el mayor de todos los profetas) dejo un registro preciso de tanto su profecía como de sus enseñanzas (escritos en su propio puño y letra), de suerte que 35 siglos mas tarde el numero de sectas Judías podrían fácilmente contarse con los dedos de las manos (¡y aun sobrarían dedos!). Esta desventajosa condición fue explotada por elementos antagónicos a la fe y al pueblo Judío. ¿Como lo hicieron? Pues "contaminando" la predica Judía del Nazareno (aquellos dichos y hechos que concuerdan con la Ley de Moisés); quitando y añadiendo dichos y sucesos, a fin de malignizar al pueblo Judío; adscribiendo a Jesús el decir que, no eran los imperialistas Romanos, sino los Judíos, quienes eran Hijos del Diablo (Juan 8:44); que no eran los corruptos y opresivos lideres Romanos quienes terminarían en el infierno, sino los lideres Judíos (Mateo 23:15). ¿Y por que eran hijos del Diablo? Pues por (alegadamente) rehusar creer el llamado de Jesús, cuando les decía que si Roma les golpeaba en una mejilla, debían tambien poner la otra. ¿Por que eran hijos del infierno? Por rehusar creer en el llamado que (alegadamente) hizo Jesús a que "vendiesen todo lo que tenían, y lo diesen a los pobres" (Mateo 19:21, Marcos 10:21, Lucas 18:22). ¡Que coincidencia tan afortunada el que las enseñanzas adscritas a Jesús fuesen tan políticamente favorables al Imperio Romano! ¿Que imperio no sueña con súbditos que crean que el ser despojados y abofeteados es una forma de agradar al Creador? ¿Se imagina a los Macabeos tomando esta aptitud ante Antíoco Epifanías? ¿Avraham ante los Reyes que habían capturado a su sobrino Lot? ¿Moisés ante Og y Sehon? ¿Josué ante los Reyes Amorreos (Josué 10:7-14)? ¿Sansón ante los filisteos? ¿David ante Goliat?
En realidad, es imposible que Jesús (paz y bendición sean con el) haya sido el predicador de la ética Judía que los Evangelios pretenden mostrarnos, y a la misma vez haya dicho muchas de las cosas que se le adscriben ("Yo soy el Camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mi", "Yo y el Padre uno somos", "El que no honra al hijo, no honra al Padre", "El que me ha visto a mi ha visto al Padre", etc). Es que no hace sentido que, el Rabino Judío al cual se le adscribe haber dicho, "aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón..." (Mateo 11:29), violase de forma tan flagrante el mandamiento bíblico que dice, "Alábete el extraño, y no tu propia boca; el ajeno, y no los labios tuyos" (Proverbios 27:2). Pero todo esto haría perfecto sentido si admitiésemos la probabilidad de que estos dichos y hechos fueron adscritos a Jesús con el ulterior propósito de asegurar que el lector los aceptase como palabra de Dios; verdades absolutas, que estaban fuera de todo cuestionamiento; así, quien creía en el mensaje adscrito al Nazareno, no tenia otra opción que tambien malignizar a los Judíos; pues, como reza el dicho popular: "el enemigo de mi amigo, es tambien mi enemigo". Curiosamente, si bien el Evangelio pone a Jesús (paz y bendición sean con el) demandando que los Judíos den todo lo que tienen, y pongan la otra mejilla; no nos menciona un solo caso donde algún tribuno, algún centurión, algún Gobernador, o algún Cesar Romano hiciese nada de esto (sospechosamente intimando que estas "verdades" eran para los súbditos Romanos, no para la clase gobernante).
En resumen, al igual que sucedió con el judío promedio, durante la edad media (que fue victima de un cruel juego propagandístico de poder), de ese mismo modo la figura del Judío llamado Jesús de Nazaret (paz y bendición sean con el) cayo victima de un similar juego de poder, pues su negativa imagen (la imagen del enemigo acérrimo del pueblo Judío) fue en realidad el producto de lo que otros le forzaron "a hacer, y a decir" (adscribiéndole falsamente dichos y hechos que nunca realizo). ¡Aun los estudiante de la literatura Talmúdica, encuentra que el Jesús descrito en los Midrashim, no concuerda en narrativa, tiempo, ni Geografía con el Jesús descrito en los evangelios! La realidad es que el esquema propagandístico de los enemigos de Israel fue tan ingenioso, que logro engañar no solamente al mundo Romano (haciendo que el Romano promedio venteara su frustración odiando inconscientemente a los Judíos, en vez de al liderato Romano), sino que tambien engaño a los Judíos. ¿Como engaño a los Judíos? Pues haciendo que estos mostraran a uno de los suyos (Jesús de Nazaret, un prominente maestro de la Ética Judía) el mismo desprecio que los Romanos mostraban hacia los Judíos. Esto era inaudito en la historia del pueblo Hebreo, que siempre rehusó mostrar odio colectivo hacia ninguno de sus apostatas, sin importar cuanta sangre o cuanto daño hubiesen hecho al pueblo de Israel (Coré, el Rey Saúl, Jeroboam, Acab, Elisha Ben Abuyah, los lideres zelotes, Bar Koziba, etc). ¿Por que es el desprecio a Jesús, un triunfo de los enemigos de Israel? Pues porque, cuando un Judío habla despectivamente del Judío Jesús, esta dando lugar a que el gentil diga: "Si es aceptable que los Judíos se odian entre si (es decir, que un judío odie a otro Judío), ¿por que no debe ser aceptable que un gentil odie a un Judío? ¡Los Judíos no ganan nada con que los gentiles dejemos de odiarlos pues, si no los odiáramos, de todos modos ellos se odiarían entre si!".



«El mayor de todos los fraudes (la mayor de todas las mentiras), es engañarse a uno mismo. Después que llegamos a este grado de auto-degeneracion, todos los demás pecados son fáciles de racionalizar»


La Certeza de la fe Hebrea, contra la Incertidumbre de la Fe Cristiana

La teología Hebrea es clara y solida como la piedra, pues provee al creyente la absoluta certeza de que, si se compromete con vivir por los mandamientos (no tengas Dios fuera de Yah; no hagas imágenes de hombres, aves, peces, ni bestias; no asesines; no robes; no adulteres, no calumnies; honra a tus padres, guarda el Shabbat, etc.), sera exaltado por el Creador. Como esta escrito: «Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Yah tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy , también Yah tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra» (Deut. 28:1). De igual modo, la teología Hebrea provee al creyente la claridad de saber que, si decide darle la espalda a los mandamientos, le alcanzara la maldición. Como esta escrito: «Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Yah tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán» (Deut. 28:15).
A diferencia de la claridad, sencillez, y pureza que ofrece la teología Hebrea, la teología de la hermana fe Cristiana esta plagada de incertidumbre. Es que, si examinamos la Escritos de esta noble tradición, hallaremos que, mientras por un lado proveen argumentos para validar una postura teológica, por otro lado proveen argumentos para descartarla. Así, no es de extrañar que el creyente Cristiano sienta que, “el templo de su fe” va de aquí para allá, como quien deambula por el desierto. Es decir, mientras en un lugar el Evangelio afirma que Jesús no vino a abrogar la Ley (Mateo 5:17), en otro lugar afirma que, la Ley y los profetas, eran solo hasta Juan (Lucas 16:16). Mientras afirma en un lugar que, el que ha visto a Jesús, ha visto al Padre (Juan 14:9), en otro lugar afirma que nadie ha visto jamas a Dios (1 Juan 4:12). Mientras afirma en un lugar que la resurrección del Nazareno era indispensable para que el mundo alcanzase arrepentimiento, obteniendo así la vida eterna (Romanos 10:9), por otro lado afirma que nadie tiene que resucitar de los muertos, a fin de que podamos proceder al arrepentimiento (Lucas 16:30-31). Mientras afirma en un lugar que la salvación es por fe, y no por obras (Efesios 2:8-9), en otro lado afirma que, quien quiera entrar a la vida (eterna), debe guardar los mandamientos de la Ley (Mateo 19:17). Mientras por un lado afirma que Dios es Uno (Marcos 12:29), por otro lado afirma que Dios es tres (1 Juan 5:7). Mientras, por un lado, se goza de que los nuevos creyentes no tengan que guardar la Ley (Romanos 6:14), por otro se goza de que los nuevos creyentes sean celosos de la Ley (Hechos 21:20).
Irónicamente, los Escritos Cristianos afirman que no hay en ellos mismos incertidumbre alguna. Como esta escrito: «Pero la sabiduría que es de lo alto (la fe Cristiana) es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Pero la realidad es que la teología de esta noble fe es como un desierto, donde el creyente divaga de un lugar a otro (de una postura teológica a otra), tal y como lo hizo Israel, luego de haber salido de Egipto. Y, ya que la Escritura Cristiana dice “Si” y “No” (simultáneamente) a cada una de las posturas teológicas previamente esbozadas en la Ley (una Ley que contiene solamente la verdad), no es exagerado afirmar que, la palabra de Dios que pueda contener el Evangelio, esta contaminada con la palabra del hombre (es decir, contiene errores), pues es imposible argumentar (simultáneamente) a favor de dos posturas extremas (y auto-excluyentes), sin que uno de nuestros dos argumentos este equivocado.
¿Con que analogía podríamos ilustrar este fenómeno? Pues quizás con la del agua que Moisés hizo brotar de la peña, a fin de calmar la sed del pueblo. En esta alegoría, “la peña” son los diez mandamientos de la Ley; “el agua”, es la verdad que surge de esos mandamientos; y, “la sed del pueblo”, es la necesidad que de esta verdad tienen quienes buscan la vida (eterna).
El creyente Hebreo bebe el agua pura, que mana directamente de la peña (de los 10 mandamientos). Por otro lado, el creyente Cristiano también bebe de esa agua; pero, como se encuentra “lejos de la peña” (pues piensa que la obediencia a la Ley ya no es obligatoria), el Cristiano no bebe del agua que sale directamente de la piedra, sino de aquella agua que, para llegar a él ha tenido que recorrer un largo tramo. Y, a lo largo de ese tramo, esa agua (que inicialmente era pura) ha adquirido ya impurezas (arena, polvo, paja, sedimentos, etc).
Significa esto que no podemos tomar ya mas de esta agua? ¡En lo absoluto! De hecho, si se encuentra usted en medio de algún desierto espiritual, y esta es la única agua disponible, no dude en tomarla; pues, a pesar de sus impurezas, podría salvarle la vida. Pero, si desea tomar el agua pura y clara, debe subir al Sinaí, y tomarla directamente de la piedra. La Torah enseña que, en su deambular por el desierto, Dios concedió a los Israelitas construir un templo: un Tabernáculo (de madera y de pieles). Este centro de culto no era fijo, sino movible. En otras palabras, el tabernáculo deambulaba "de aquí para allá", tal y como los Israelitas deambulaban "de aquí para". De este modo, aunque adoraban al Creador, el culto de aquellos Israelitas tenia un aspecto de incertidumbre, pues nunca sabían donde se hallaría la próxima ocasión. Pero, cuando los Israelitas llegaron finalmente a la Tierra prometida (la tierra de seguridad y bendición), su culto dejo de ser ambulante, pues eventualmente construyeron un Templo de piedra (un templo solido y estable) en la ciudad de Jerusalén (es decir, en un lugar fijo).
Lo anterior, no es sino una alegoría; pues, al igual que aquel tabernáculo movible, "el templo" de la fe Cristiana (su culto y su adoración), esta construido con madera. ¿Cual? Pues "la madera de la cruz". Del mismo modo, el Cristiano que ya ha abandonado el pecado, esta prefigurado en el Israelita que había salido de Egipto. En otras palabras, así como aquel Israelita divagaba en el desierto, de ese mismo modo el creyente Cristiano divaga en su corazón, pues no conoce con certeza cual es el camino (las enseñanzas) de Yah. Como esta escrito, "... Y dije, pueblo es que divaga de corazón, y no han conocido mis caminos" (Salmo 95:10).
Aunque libre del pecado, este Cristiano siente que divaga en el desierto de su fe, y de sus Escritura; deambulando de una postura teológica a la otra. Y esto quizás explique el que literalmente existan miles de sectas cristianas; cada una de ellas reclamando ser la interpretación correcta de las mismas Escrituras. ¡Pero esto no tiene que ser de esta manera! Al igual que los antiguos Israelitas, el Cristiano puede "llegar a Canaán" (abrazar la fe Hebrea que surge de la Ley), y sustituir su ambulatorio culto, por un culto permanente; un culto basado en un templo (una forma de culto y de adoración) de piedra (es decir basado en premisas claras, fijas, y solidas). Esta "piedra", no es otra cosa sino “la piedra” de los diez mandamientos.
Cuando esto sucede, este Cristiano entiende finalmente el significado de la cita que dice: «Vosotros (los gentiles) adoráis lo que no sabéis; nosotros (los Hebreos) adoramos lo que sabemos; porque la salvación (la certeza y la seguridad de que habrá de recibir bendición) viene de (la fe que practican) los Judíos» (Juan 4:22)




La Desnudez Religiosa Que Agrada Al Creador

La teología de la noble tradición Cristiana, a menudo esta enmarcada dentro de una perspectiva que choca con la aptitud ética y moral modelada por la Escritura Hebrea. Esto surge de que, la instrucción dada por Dios a nuestro maestro Moisés, nos exhorta a ser sinceros, honestos y transparentes ante el Creador. La Torah muestra que, por medio de Adam, el Creador mostró cual era el modelo ideal de la relación que deseaba cultivar con sus criaturas. Esta es una en la cual el hombre esta, por así decirlo, “desnudo” ante su Dios. Es decir, en una relación donde no oculta al Creador nada de si mismo; ya sea esto bueno, o malo.
El modelo ideal de la relación que agrada a Dios es una donde el hombre no teme mostrar a su Dios el aspecto digno e indigno de su naturaleza; no teme mostrarle sus defectos, ni sus debilidades; sus dudas, ni sus temores. En esta relación, el hombre no teme “ofender” a Dios con su “desnuda” sinceridad. Después de todo, ¿que Padre perfectamente noble y amoroso podrá jamas enojarse de que sus hijos se sientan tan seguros de su amor como para atreverse a ser completamente transparentes? Por esto los maestros del Judaísmo Universal nunca han temido mostrar a Dios su desnudo corazón. Un excelente ejemplo de esto lo fue el Nazareno (la paz de Adonai sea con el), a quien los Escritos Cristianos presentan diciendo a Dios sin reparos las siguientes palabras: “.... Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?"- Mateo 27:46. Note como Jesús no tuvo temor de expresar a Dios su desasosiego, y su desesperanza. Aun así, esto no fue en ningún momento indicio alguno de incredulidad o rebelión de su parte.
Lo mismo dice la Escritura que sucedió con Gedeón, quien contradijo al ángel que le anunciaba la certeza de la presencia divina. Gedeón no responde al mensajero divino con la hipócrita afirmación de una fe que en realidad no siente, sino que tiene el valor de “pelear” con el mensajero Divino, cuestionando la validez de su mensaje. El pasaje lee así: “Y el ángel de Adonai se le apareció, y le dijo: Adonai está contigo, varón esforzado y valiente. Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Adonai está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Adonai de Egipto? Y ahora Adonai nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas”- Jueces 6:12-13. ¿Se enojo Dios con Gedeón? ¿Fueron su cuestionamiento, o su falta de fe, impedimento alguno para que Dios cumpliese en el su propósito? La respuesta es un rotundo y resonante “¡NO!”. De igual modo, la perspectiva Cristiana que postula "la salvación por la fe", es decir por la ciega y absoluta creencia en la teología que postula esta o aquella otra persona, es completamente opuesto a lo revelado por Dios a Israel, así como a lo enseñado por los profetas y maestros del Judaísmo Universal.

Todo lo que hay que saber acerca del Dios de Avraham, asi como de las tres grandes tradiciones monoteístas

  1. Adonai (El Señor), el Dios a quien la Torah (Escritura Hebrea) identifica con el nombra de "YHVH", es el único Dios: «... ASÍ DICE יהוה, Rey de Israel... “Yo soy el primero (porque no tengo padre), y yo soy el postrero (porque no tengo hijo), y FUERA DE MÍ, NO HAY DIOS (porque no tengo hermano)»- Isaías 44:6. Y, «Ved ahora que YO, YO SOY, Y NO HAY DIOSES CONMIGO (no hay nadie que sea un “Co-Dios” conmigo)...» - Deut. 32:39
  2. Adonai el Señor ( יהוה ), fue el Dios al cual sirvió Avraham (paz sea con el), nuestro padre espiritual: «... viendo יהוה que el (Moshe) iba a ver, lo llamo de en medio de la zarza... y DIJO: “YO SOY el Dios de tu padre, EL DIOS DE... AVRAHAM”» - Éxodo 3:4-6.
  3. Adonai Yah (יהוה), fue el Dios al cual sirvieron tanto Moshe (paz sea con el), como todo el pueblo de Israel: «Y MOISÉS RESPONDIÓ: “no conviene que hagamos así, porque ofreceríamos a יהוה NUESTRO DIOS la abominación de los egipcios... camino de tres días iremos por el desierto, y OFRECEREMOS SACRIFICIOS A יהוה NUESTRO DIOS"» - Éxodo 8:26-27.
  4. Los Escritos Cristianos intiman que, Jesús de Nazaret (paz y bendicion sean con el), creia (y servía) al mismo Dios (יהוה) en el cual creian los Israelitas: «JESÚS LE DIJO... “ve a mis hermanos (israelitas), y diles: SUBO a mi Padre, y a vuestro Padre, A MI DIOS (יהוה), Y A VUESTRO DIOS”» - Juan 20:17. Y, «BENDITO SEA (יהוה) EL DIOS y Padre DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO» - Efesios 1:3
  5. La Escritura Islamica intima que Muhammad (paz y bendicion sean con el), creia (y servia) al mismo Dios en el cual creian Avraham, Moshe, y Jesús: «Así, te enseñamos el (mensaje) inspirado, “Sigue el camino de Avraham, el verdadero en la fe, quien no le adscribió co-dioses a Allah ("Allah" es la forma Arabiga de "Elah", uno de los nombres que la Escritura Hebrea utiliza para referirse a Adonai Yah)» - Corán, Sura 16:123
  6. Adonai Yah ( יהוה ), el Dios al cual servían Avraham, Moisés, Jesús, Muhammad, y los profetas, es el único y verdadero Salvador: «... YO יהוה, Y FUERA DE MÍ, NO HAY QUIEN SALVE»- Isaías 43:11. Y también dice, en otro lugar, «PORQUE YO יהוה, Dios tuyo, el Santo de Israel, SOY TU SALVADOR...» - Isaías 43:3
  7. Adonai Yah ( יהוה ) solo salva a aquellos que tienen un corazón quebrantado, y un espíritu contrito: «Cercano está יהוה a los quebrantados de corazón; y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU» - Salmo 34:18.
  8. El corazón quebrantado, y el espíritu contrito, son reconocer nuestras desobediencias (rebeliones) contra יהוה, para apartarnos de ellas: «EL QUE ENCUBRE SUS PECADOS, NO PROSPERARÁ; MAS EL QUE LOS CONFIESA, Y SE APARTA, ALCANZARÁ MISERICORDIA (su perdon le sera concedido)» - Prov. 28:13.
  9. La Vida Eterna (El Olam Haba), se alcanza cuando nos apartamos del mal, y comenzamos a hacer el bien. Como dijo el Rey David: «APÁRTATE DEL MAL, Y HAZ EL BIEN, Y VIVIRÁS PARA SIEMPRE» - Salmo 37:27.
  10. "Hacer el "bien", no es otra cosa que obedecer los (diez) mandamientos de la Ley Divina, pues la obediencia de estos, conlleva promesa de vida eterna. Como esta escrito: «GUARDA (obedece) MIS MANDAMIENTOS, Y VIVIRÁS...»- Proverbios 7:2. Y, como tambien dice en otro lugar: «LOS MANDAMIENTOS DE יהוה SON RECTOS... Tu siervo es además amonestado con ellos; EN GUARDARLOS, HAY GRANDE GALARDÓN» - Salmo 19:8-11. Y tambien anuncia en otro lugar la Escritura: "Yah, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿QUIEN MORARA EN TU MONTE SANTO? EL QUE ANDA EN INTEGRIDAD, Y HACE JUSTICIA, Y HABLA VERDAD EN SU CORAZON. EL QUE NO CALUMNIA con su lengua, NI HACE MAL A SU PROJIMO, Ni admite reproche alguno contra su vecino. AQUEL A CUYOS OJOS EL VIL ES MENOSPRECIADO, Pero honra a los que temen a Yah. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. EL QUE HACE ESTAS COSAS, NO RESBALARA JAMAS" - Salmo 15:1-5.
  11. El hombre mas sabio de todos (Salomón, paz sea con el), enseño que la finalidad de todo el discurso teológico (el meollo de todas las Escrituras, así como de todo mensaje Divinamente inspirado), es que temamos a יהוה, y guardemos sus mandamientos, pues יהוה juzgara un día a cada uno, según hallan sido sus obras: «TEME A DIOS, Y GUARDA SUS MANDAMIENTOS; PORQUE ESTO ES EL TODO DEL HOMBRE. PORQUE DIOS TRAERÁ TODA OBRA A JUICIO, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena, o sea mala» - Eclesiastés 12:13-14. “Los mandamientos”, no son otra cosa que los diez mandamientos, que יהוה constituyo por pacto con los hijos de Israel: «Y ÉL OS ANUNCIÓ SU PACTO, EL CUAL OS MANDÓ PONER POR OBRA; LOS DIEZ MANDAMIENTOS, y los escribió en dos tablas de piedra» -Deut. 4:13. En adición, no podemos añadir ni quitar a esos mandamientos: «No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de יהוה vuestro Dios, que yo os ordeno» - Deut. 4:2.
  12. La misericordia que Dios extiende sobre los que guardan sus mandamientos, tiene una vigencia de 1,000 generaciones. Esto significa que Dios espera que los mandamientos sean observados hasta el final de los siglos; como esta escrito: «Conoce, pues, que יהוה tu Dios es Dios, Dios fiel, que GUARDA EL PACTO Y LA MISERICORDIA A LOS QUE LE AMAN Y GUARDAN SUS MANDAMIENTOS, HASTA MIL GENERACIONES» - Deut. 7:9. Y, como mas tarde diría Salomón: «También sé que TODO LO QUE DIOS HA HECHO (SU LEY) PERMANECERÁ PARA SIEMPRE, sin que nada se le añada, ni nada se le quite, y que esto lo hace Dios, para que se le guarde reverencia (es decir, para que se obedezcan por siempre sus mandamientos)» - Eclesiastés 3:14. Como los mandamientos son para siempre, el creyente no puede dejar de meditar en ellos día y noche, a fin de entenderlos mejor, y ponerlos por obra: «NUNCA SE APARTARÁ DE TU BOCA ESTE LIBRO DE LA LEY, SINO QUE DE DÍA Y DE NOCHE MEDITARÁS EN ÉL, PARA QUE GUARDES y hagas conforme a TODO LO QUE EN ÉL ESTÁ ESCRITO; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien» - Josué 1:8.
  13. Adonai Yah ( יהוה ) esta molesto con quienes rehúsan guardar sus mandamientos: «Y יהוה dijo a Moisés, “¿HASTA CUANDO NO QUERRÉIS GUARDAR MIS MANDAMIENTOS Y MIS LEYES?"» - Éxodo 16:28.
  14. Adonai Yah ( יהוה ) ha prometido castigar al hombre y a la mujer que dejen de guarden sus mandamientos: «SI DEJAREN SUS HIJOS MI LEY, Y no anduvieren en mis juicios, Si profanaren mis estatutos, Y NO GUARDAREN MIS MANDAMIENTOS, ENTONCES CASTIGARÉ CON VARA SU REBELIÓN, y con azotes sus iniquidades»- Salmo 89:30-32.
  15. El hombre (o la Nación) que deja de obedecer los mandamientos de Yah, ha enloquecido, esta bajo la maldición Divina, y comete suicidio intelectual; preludio del suicidio físico (y nacional); Como esta escrito, “¿Así pagáis a יהוה, PUEBLO LOCO E IGNORANTE? ¿NO ES ÉL TU PADRE que te creó? (En otras palabras, ¿no debiste haber honrado a tu Padre Celestial, obedeciendo sus mandamientos?)”- Deut. 32:6. Y como también dice en otro lugar: «Pero acontecerá, SI NO OYERES LA VOZ DE יהוה TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS Y SUS ESTATUTOS que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán... יהוה TE HERIRÁ CON LOCURA, ceguera, Y TURBACIÓN DE ESPÍRITU... Y ENLOQUECERÁS a causa de lo que verás con tus ojos... Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán HASTA QUE PEREZCAS; POR CUANTO NO HABRÁS ATENDIDO A LA VOZ DE יהוה TU DIOS, PARA GUARDAR SUS (DIEZ) MANDAMIENTOS, Y SUS ESTATUTOS, que Él te mandó»- Deut. 28.
  16. El hombre que reclama hablar en nombre de יהוה, pero rehúsa obedecer los mandamientos Divinos (o niega la vigencia de estos), miente presuntuosamente. Este hombre, que pretende “tener a Dios en el pecho, y a Satán en los hechos”, piensa que יהוה es igual a él; que “dice, pero no hace”. El destino de ese hombre, es ser “despedazado”; como esta escrito: «Pero al malo dijo Dios: “¿Qué tienes tú que hablar de mis leyes, y tomar mi pacto en tu boca?, pues TÚ ABORRECES LA CORRECCIÓN, Y ECHAS A TU ESPALDA MIS PALABRAS (es decir, ¿por que actúas hipócritamente, hablando de leyes y mandamientos que no crees, ni obedeces?). Si veías al ladrón, tú corrías con él (es decir, no obedecías el mandamiento que te prohibía robar), y con los adúlteros era tu parte (tampoco guardaste el mandamiento que te prohibía adulterar) . Tu boca metías en mal, y tu lengua componía engaño (no guardaste el mandamiento que te prohibía mentir). Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano; contra el hijo de tu madre ponías infamia (tuviste en poco robar el honor y la buena fama de tu prójimo). Estas cosas hiciste, y yo he callado; pensabas que de cierto sería yo como tú (hipócrita); ¡pero te reprenderé, y las pondré delante de tus ojos! Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios, no sea que os despedace, y no haya quien os libre. El que ofrece sacrificios de alabanza, me honrará; y al que ordene su camino, le mostraré la salvación de Dios”» - Salmo 50:16-23. ¿Cuales son los "sacrificios de alabanza" que honran a יהוה? ¡Pues el corazón quebrantado, y el espíritu contrito!, como esta escrito: «LOS SACRIFICIOS DE DIOS SON EL ESPÍRITU QUEBRANTADO (el corazón arrepentido y humillado)...» - Salmo 51:17. Y, ¿Que significa "ordenar nuestro camino"?... ¡Pues apartarnos del mal!, como esta escrito: «EL CAMINO DE LOS RECTOS SE APARTA DEL MAL...» - Prov. 16:17; Y, como también dice en otro lugar: «No entres por la vereda de los impíos, Ni vayas por el camino de los malos» - Prov. 4:14.
  17. Antes del comienzo de la era Cristiana, el sabio judío Hillel (paz y bendición sean con el) resumió la verdadera fe, diciendo lo siguiente: “AQUELLO QUE SERIA ODIOSO PARA TI (AQUELLO QUE NO TE GUSTARÍA QUE TE HICIERAN A TI MISMO), NO LO HAGAS TU A TU PRÓJIMO. ESTA ES TODA LA TORAH (LA LEY, LOS SALMOS, Y LOS ESCRITOS); EL RESTO, ES SOLO COMENTARIO. Ve ahora, y aprende el comentario”- Talmud Babilónico, Shabbath 31a. Luego, vino Jesús de Nazaret (paz sea con el), y re-formuló esta misma fe, diciendo lo siguiente: «Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es (todo el mensaje de) la Ley, y los Profetas» - Mateo 7:12. Finalmente, vino el profeta del Islam (paz sea con el), y lo resumió diciendo: «Un hombre no es un verdadero creyente, hasta que no ama para su hermano, lo que ama para si mismo» - Sahih Muslim (Hadith autentico), narrado por Anás. Así, quienes seguimos la fe que vivieron y predicaron todos los profetas y mensajeros de Dios, debemos aspirar a hacer bien a todos (guardando los mandamientos). Y, si no podemos hacer el bien, debemos luchar por no hacer mal a nadie. Los judíos Sefarditas (Españoles) nos referimos a esta ancestral fe con el nombre de Judaismo Universal (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham).
  18. En armonía con las antiguas enseñanzas del Judaísmo Universal, Jesús de Nazaret (paz sea con el) advirtió a sus seguidores que, solo en el arrepentimiento, y en la obediencia a los mandamientos, se puede obtener la vida eterna: «... Antes, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente»- Lucas 13:3. Y, «Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos»- Mateo 19:17. Del mismo modo, Muhammad enseño a sus seguidores que, la fe que agrada al Creador, esta en creer en Dios, y en hacer el bien: «A quienes crean (teman a Dios) y obren bien, les introduciremos en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, y para siempre...»- Corán, Sura An Nisa- 4:57



La palabra Hebrea que al Castellano traducimos como “Fe”, proviene de la raíz Hebrea “Emunah”. Pero, esta ultima palabra, no corresponde al concepto que, en el mundo Occidental, definimos como “fe”; es decir, la abstracta creencia en un postulado teológico, que por lo general esta divorciado de toda acción física. En la concepción Hebrea, el concepto que encierra la raíz “Emunah”, implica la fidelidad que demuestra un creyente, cuando obedece la orden Divina de ejecutar (o abstener de hacerlo) alguna accion fisica. Ejemplos de esto ultimo, lo son el mandamiento Divino que nos ordena honrar a nuestros padres (proveyendoles en su vejez albergue y alimento); o el mandamiento de abstenernos de tomar lo que no nos pertenece. De este modo, Avraham demostro su Emunah (fidelidad) hacia Dios, dejando su tierra y su parentela.
El siguiente, es uno de los pasajes que mejor ilustran la anterior idea: «Y cuando Yah os envió desde Cades-barnea, diciendo: Subid y poseed la tierra que yo os he dado, también fuisteis rebeldes al mandato de Yah vuestro Dios, y no le creísteis (he'emantem), ni obedecisteis a su voz» (Deut. 9:23). El anterior verso, podría interpretarse como indicando que los Judíos simplemente no tuvieron fe en Dios (es decir, no creyeron el contenido teologico de lo que Dios había dicho). Sin embargo, esto es imposible, pues el paralelismo entre “creer” y “obedecer” que demuestra el verso, es meridianamente claro. Lo que el pasaje enseña, es que los Judíos estaban siendo castigados por haber fallado en cumplir lo que Dios les había ordenado hacer; no por haber fallado en creer el contenido teológico de la orden.
¿Por que no hicieron lo que Dios había ordenado? Pues porque fallaron en confiar en Dios, y esto a su vez les condujo a fallar en obedecer el mandato Divino. Yah habia ordenado a los Judíos subir y conquistar la Tierra, con la promesa de que obtendrian el triunfo. Así, la falta de “Emunah” que menciona el pasaje, esta asociada con el fracaso en confiar que Dios seria fiel en cumplir lo prometido. ¿Cual fue el contenido del mensaje acerca del cual los Judíos mostraron su falta de “Emunah”? ¡Pues la orden de subir y conquistar la Tierra! Es decir, Dios no castigo a Israel por no haber creído el contenido abstracto (teológico) del mensaje Divino, sino por no haber obedecido el mandamiento de subir físicamente a la tierra, y pelear contra los gigantes que alli habitaban.
Aquellos gigantes, no eran sino prototipos de las pasiones y los vicios que combaten dentro de la verdadera Tierra que es el corazón del creyente. ¡Dios quiere que seamos fieles a su mandato, y utilicemos sus armas (los diez mandamientos de la Ley) para subir y hacer guerra contra esos gigantes! Yah nos ha ordena pelear contra el gigante del adulterio, de la fornicación, del hurto, de la mentira, de la codicia, de la calumnia, de la inmoralidad, del asesinato, y de la idolatría. Pero, al igual que sucedio con Israel, muchos somos infieles al mandato Divino: pensamos que nuestra naturaleza es demasiada pequeña, demasiado perversa, y demasiado corrompida como para triunfar sobre esos gigantes, ¡aun cuando Dios ha prometido que obtendremos finalmente el triunfo!.
¿Como sabemos que Dios nos ha llamado a batallar contra estos perversos gigantes? Lo sabemos por David; quien, aunque siendo joven (debil) e inexperto, tuvo que luchar contra el poderoso y blasfemo gigante Goliat (I Samuel 17). ¿Y como sabemos que hay que utilizar las armas que son la Ley y los mandamientos? Pues porque David llevo diez panes al campo de batalla; tipificando asi los diez mandamientos, que estaban junto al mana dentro del arca (que a su vez contenia los cinco libros de la Ley. Lo sabemos porque David no utilizo para la lucha casco, coraza, ni espada alguna; solo los diez dedos de sus dos manos (tipificando asi los diez mandamientos de las dos tablas), y cinco piedras lisas del arroyo; ¿Por que cinco? Pues porque cinco son los libros de la Ley. ¿Y por que "lisas"? Pues porque no hay falta en esos cinco libros inspirados. ¿Por que piedras del arroyo? Pues porque la tradicion Hebrea siempre comparo a la Ley con el agua; que sale de los lugares altos (los orgullosos) para ir a los lugares bajos (los humildes). Asi, aquel endeble joven, logro lo que parecia humanamente imposible: conquistar al poderoso y malvado gigante. Del mismo modo, el hombre puede conquistar los gigantes del pecado y la maldad que batallan en la tierra de su alma. Como dijo Dios a Cain: “Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido (recompensado)? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él” (Genesis 4:7).
Desafortunadamente, no todos tienen la misma fe que tuvo David. Muchos solo logran imitar la timida conducta del rey Shaul (paz y bendicion sean con el); quien, aunque grande a los ojos humanos, carecía de la fe necesaria para enfrentar al gigante de la maldad. Y no solamente rehusó Shaul pelear la batalla, sino que termino haciéndose enemigo de David, el joven que representaria a todos aquellos que batallan contra el gigante de la maldad interior (nuestro impulso a hacer lo malo), utilizando las armas de los mandamientos. Por eso diría David mas tarde en su vida: “¡Oh, cuánto amo yo tu Ley! Todo el día es ella mi meditación!” (Salmo 119:97); Y en otro lugar: “Horror se apodero de mi. A causa de los inicuos que dejan tu Ley” (Salmo 119:53); Y también dice: “Mi vida está de continuo en peligro, Mas no me he olvidado de tu Ley. Me pusieron lazo los impíos, Pero yo no me desvié de tus mandamientos. Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, Porque son el gozo de mi corazón. Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos, de continuo, hasta el fin. Aborrezco a los hombres hipócritas; Mas amo tu Ley” (Salmo 119:109-113).
Desafortunadamente, quienes imitan a Shaul (Ha Shem tenga compasión de su alma) son aquellos que abandonan la Ley (los mandamientos), enseñando que estos han sido ya abrogados; Son quienes aseguran que el triunfo no esta en pelear contra nuestro impulso a hacer lo malo, sino en creer que alguien mas (Jesús, Muhammad, etc), peleo exitosamente esa batalla, en sustitución nuestra. Estas mentes extraviadas, ignoran que la Torah muestra que, quien derrama sangre, tiene que responder con su propia sangre (es decir, que cada hombre ha de responder personalmente por sus acciones); como esta escrito: “... y la Tierra no sera expiada de la sangre que fue derramada en ella, sino por la sangre del (hombre) que la derramo” (Num. 35:33).
La Escritura confirma lo anterior, cuando narra que, luego de que Israel pecase (con el becerro de oro), Moisés (paz y bendicion sean con el) procedió a ofrecer la vida de su alma, en sustitución por la de aquellos Israelitas que habían pecado (rehusando pelear contra el gigante de la idolatría); Pero Dios le enseño a Moises que, aunque era un noble y desprendido gesto de su parte, el plan Divino era (y sigue siendo) que cada hombre reciba el mismo bien o mal que haya libre y voluntariamente escogido, siendo así cada uno responsable de sus propias obras. Como esta escrito: “Entonces volvió Moisés a Yah, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro (el libro de los que tendrán parte en el mundo que ha de venir) que has escrito”. Y Yah respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro” (Deut. 32:31-33).
Pero, ¿que sucede con aquellos que abandonan la “Emunah” (fidelidad) para con Dios, rehusando pelear la batalla contra la maldad? Pues que, al igual que la generación que rehusó entrar a la Tierra, se alejan de la frontera de la batalla, para terminar vagando por un seco y árido desierto (siguiendo vanas e ilusorias teologías, que prometen prosperidad y triunfo, pero sin la obligacion de pelear la batalla contra nuestra maldad); hasta que, el divagar por ese desierto espiritual, termina consumiendo sus almas, tal y como sucedió con Shaul (que Yah se agrade de el), quien termino sus días turbado, buscado luz en la oscuridad del espiritismo y de la hechicería. ¡Tenga Adonai Yah (bendito sea) misericordia de todos nosotros!


«El hombre que tiene un espíritu arrogante es como quien adora ídolos, niega el principio básico de la fe, y comete toda clase de inmoralidad; este hombre merece ser cortado, como si fuese una imagen idolátrica; el polvo de sus cenizas no sera movido (para tener parte en la resurrección), y la Shechinah (la gloria Divina) lamenta sobre el» (Sot. 4b)

El Camino de Santidad que agrada a Elohim (la Autoridad o Poder Supremo)

La fe Hebrea de nuestro padre Avraham, postula que El Creador (bendito sea) es un Juez de perfecta y absoluta Justicia. Y la consecuencia lógica de esta premisa es que, el camino que conduce a la salvación de hombre, tiene que ser tan sencillo y auto-evidente, que nadie pueda reclamar que ha sido injustamente juzgado, por no haber obrado en base a una verdad a la cual nunca tuvo acceso, o una que estuvo fuera de su alcance o comprensión. Por esto dice la Escritura: “... y sera llamado Camino de Santidad; no pasara inmundo por él, sino que El mismo (Dios) estará con ellos; el que anduviere en este camino (de Santidad) por torpe que sea, no se extraviara. No habrá allí león, ni fiera subirá por el...”- Isaías 35:8.
Cuando un hombre carece de todo sentido, decimos que ese hombre “es mas torpe que una burra (asna)”. En otras palabras, el Camino de Santidad que describe la Escritura, debe ser tan auto-evidente, que hasta una torpe asna (que carece de todo raciocinio) podría entenderlo. Pero, ¿como hacemos “entender” a un asna? ¿Como logramos que haga lo correcto? ¡Muy sencillo! Simplemente utilizamos “un palo”. Es decir, le mostramos (por asociación) que, si hace lo malo, sera castigada (con el palo). De este modo, modificamos su conducta, y la hacemos comprender que su bienestar futuro depende de que no haga mal alguno (según lo determinado por su amo).
¿Confirma esto la Escritura? ¡Definitivamente! Vera, a pesar de ser una bestia irracional, el asna de Balaam entendía que su amo le llevaba por un camino de maldad, pues (en su codicia por las riquezas), se dirigía a maldecir al pueblo judío; un pueblo que no había hecho mal alguno a Balaam, ni tampoco a su asna. Así, la bestia decide detenerse, y echarse debajo de Balaam. Entonces, este procede a castigarla con un palo. Pero la realidad era que, el que merecía ser castigado, era Balaam; y no su inocente asna. Es que Balaam seguía el camino de la maldad (se comportaba como lo hacen el león y las fieras, que hacen daño a aquellos que no les han hecho daño alguno), mientras que la torpe asna seguía el Camino de Santidad (que consiste en no hacer daño a nadie, particularmente a aquellos que no nos han hecho daño alguno). Era la sabia asna, la que encarnaba el camino de los redimidos, que la Escritura describe diciendo: “... no afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte...”- Isaías 65:25. Por eso el asna reprende a Balaam, recordándole que, aunque este había cabalgado sobre ella durante tanto tiempo, esta nunca le había pagado con mal. Y es por esto que también el ángel reprende a Balaam, mostrándole que, a diferencia del justo proceder de su asna (que tuvo temor de Dios, y se aparto del mal camino), su camino era perverso; como esta escrito: “... he aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mi”. El asna me ha visto (ha entendido mis caminos), y se ha apartado (del mal)... y si no se hubiese apartado, yo también ahora te mataría a ti (que insistes en hacer mal a tu prójimo israelita), y a ella (que rehúsa hacer daño a nadie) dejaría viva”- Num. 22:32-33.
En resumen, el Camino de Santidad que complace al Creador (bendito sea), consiste en no hacer daño a nadie- no hacer daño a nuestros padres; no hacer daño a nuestro prójimo; no hacer daño a nuestro Dios; y ni siquiera hacernos daño a nosotros mismos. Es por esto que la tradición judía cita al sabio Hillel (paz sea y bendición sean sobre el) resumiendo la fe Hebrea con el siguiente enunciado: “Aquello que seria odioso para ti (aquello que no te gustaría que te hiciesen a ti mismo) no lo hagas tu a tu prójimo. Esto es toda la Torah. El resto, es solo comentario; ve ahora y aprendelo”- Shabbat 31a. Esto también explica la razón para que la Escritura resuma todo la fe diciendo: “Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre”- Salmo 37:27.


Como recibir el Ruaj Kodesh y entrar asi en el Olam Ha-ba

La Tanak (Escritura Hebrea) enseña que el Olam Ha-ba (la vida eterna) es el producto de recibir el Ruaj Ha Kodesh (Espíritu Santo), como esta escrito: “Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis...” (Ezequiel 37:14). Pero, ¿hay algún camino seguro para recibir el Espíritu Santo? La Torah afirma que en efecto lo hay, y que ese camino esta en la humildad que produce el anonadarnos a nosotros mismos. ¿Donde enseña esto la Torah? Pues en el pasaje que dice: «Entonces Yah dijo a Moisés: reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tu sabes que son ancianos del pueblo, y sus principales; y tráelos a la puerta del Tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo. Y yo descenderé y hablare allí contigo , y tomare del Ruaj (Espíritu) que esta en ti, y pondré en ellos; y llevaran contigo la carga del pueblo, y no la llevaras tu solo... Entonces Yah descendió en la nube, y le hablo (a Moisés); y tomo del Ruaj (Espíritu) que estaba en el, y lo puso en los setenta varones ancianos. Y habían quedado en el campamento dos varones, llamado el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposo el Ruaj (Espíritu Santo); estaban estos anotados (en la lista de ancianos que habrían de asistir a Moisés) pero no habían ido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento» (Números 11:26). En el anterior pasaje, Adonai (bendito sea) ha pedido a Moisés que escoja a setenta ancianos de entre las doce tribus de Israel. Estos setenta compartirán con Moisés la tarea (y el honor) de dirigir al pueblo. Pero surgió un inconveniente: si se escogían cinco ancianos por tribu, el total sumaria sesenta. Por otro lado, si se escogían seis ancianos por tribu, el total sumaria setenta y dos. Finalmente, se decide escoger seis por cada tribu (para un total de setenta y dos ancianos listados), y dejar que Dios mismo eliminase un par de ellos, una vez estuviesen todos reunidos frente al Tabernáculo. Pero, mientras aun se hallaban en el campamento, dos de estos ancianos (Eldad y Medad) tomaron la ennoblecedora aptitud de no actuar pensando solamente en su propio bienestar. Es decir, a fin de que nadie fuese avergonzado (siendo públicamente rechazado), Eldad y Medad se abstuvieron de presentarse ante el tabernáculo (perdiendo así la oportunidad de obtener el honor de ser parte del liderato político de Israel). Y, la humilde aptitud de estos dos hombres, agrado tanto al Creador, que este decidió conferirles una honra especial. ¿Cual? Pues el que recibiesen el Espíritu Santo directamente del Creador. Es que, si bien es cierto que los setenta que fueron al Tabernáculo recibieron el Espíritu Santo, Dios les concedió esta gracia utilizando a Moisés como intermediario (Es decir, utilizando el merito de Moisés como justificación para hacerlo); Pero Eldad y Medad lo recibieron directamente de Dios, y sin necesidad de la mediación de Moisés. Lo que el Creador quería intimar con esto es que, así como la humildad de Moisés (“Y aquel varón Moisés era muy humilde...”- Números 12:3) le confirió la honra de recibir el Espíritu directamente de Dios (“... a la honra precede la humildad”- Proverbios 15:33), de ese mismo modo la humildad de Eldad y Medad les confirió la honra de recibir el Espíritu directamente de Dios. Y, recibiendo el Espíritu, recibieron la esperanza de resucitar de entre los muertos, pues la tarea del Espíritu no es otra sino exaltar a los humildes; como esta escrito, "El Espíritu de Yah el Señor está sobre mí... me ha enviado a predicar buenas nuevas a los humildes"- Isaías 61:1. Y, esta casi demás decir que, nadie es mas humilde, que un justo a quien la muerte ha reducido ya al polvo y a las cenizas.



Literalismo Bíblico: El Grave error de Tanto Judíos Ortodoxos, como de Cristianos Y Musulmanes

La abrumadora mayoría de nuestros hermanos Cristianos, cometen el error de interpretar a Jesús (paz y bendición sean con el) de forma literal, tal y como también lo hicieron aquellos lideres judíos que oyeron a Jesús decir: “Destruid este templo, y en tres días lo levantare”. Esto no es un problema solamente en la esfera Cristiana, sino también en la esfera Judía, que a menudo se aferra a interpretar literalmente pasajes y promesas Bíblicas que la historia ha probado nunca tuvieron el propósito de ser entendidos de forma literal. Por ejemplo, se le prometió a Avraham que su descendencia (Israel) heredaría para siempre la tierra de Canaán. Pero la realidad es que, durante los últimos cuatro mil años, esa herencia ha sido perdida en repetidas ocasiones, de suerte que Asirios, Persas, Romanos, y Musulmanes también han sido herederos de la tierra de Canaán. De igual modo, aunque se prometió que la casa de David reinaría para siempre sobre Israel, la realidad es que Israel fue, durante siglos, gobernado por Roma, así como por reyes que (al igual que la familia de Herodes) no tenían nada que ver con la casa de David. Lo mismo sucedió con el arca y el Templo; aunque Dios prometió que su gloria moraría allí para siempre, ese “para siempre” no significaba que el Templo jamas seria destruido, o que el Arca jamas desaparecería.
Algo similar ocurre con la idea de un Mesías humano; la historia ha probado en incontables ocasiones que ningún ser humano puede, por su propia y única virtud, resolver todos los problemas del mundo. De hecho, creerlo seria despreciar la Escritura, que reza: «El Señor dice: “Maldito aquel que aparta de mí su corazón, que pone su confianza en los hombres, y en ellos busca apoyo”» -Jeremías 17:5 Biblia “Dios habla Hoy”. A pesar de esto, tanto Judíos Ortodoxos, como Cristianos Evangélicos, se aferran ciegamente a la idea de que un limitado y humano mortal llamado “Mesías”, hará lo que el mismo Creador no logro hacer con Israel, durante los cuarenta años que les guió en el desierto: cambiar el corazón de cada hombre, sacándolo finalmente del Egipto espiritual. Si ese hombre llamado Mesías, puede hacer lo que Adonai mismo no pudo hacer, ¿no es entonces ese hombre mas grande y mas poderoso que Adonai? ¿No merece ese hombre ser adorado como Dios? ¡Eso mismo es lo que ha hecho el Cristianismo, con quien interpreta ser su Mesías humano! Y eso mismo es lo que hará la nación de Israel, el día que entienda que su Mesías humano también ha llegado.
¿Entiende ahora usted la maldición de Jeremías 17:5? El poner la confianza en un ser humano (sin importar si le llamamos “Mesías”, “Casa de David”, o “Descendencia de Avraham”) conduce a la maldición de la idolatría del hombre; ¡la peor de todas las idolatrías! ¿Quien es entonces el verdadero Mesías? En el ultimo análisis, el Mesías (el ungido de Dios) no es otro sino el Arrepentimiento sincero (y, por antonomasia, el hombre que predica ese arrepentimiento). Pues, aunque el arrepentimiento tiene el poder de transformar el alma de todo el que lo recibe, no rivaliza con Dios por la adoración de sus Criaturas.
Jesús en efecto era el Mesías... pero no porque fuese literalmente el Mesías humano que nuestros ancestros Hebreos tanto esperaban; sino porque era “la boca” (el vocero) del verdadero Mesías, que no es otro sino el arrepentimiento sincero. El Reino de los cielos en efecto se ha acercado... pero no porque el orden mundial literalmente vaya pronto a desaparecer, y todos vayan repentinamente a obedecer a Dios, sino porque nuestras vidas son muy cortas; ¡pronto llegaran a su fin!; y, cuando lo hagan, entraremos inmediatamente a participar del verdadero Reino de los Cielos: ¡La vida Eterna!, el lugar donde todos obedecen y sirven al Creador. El hijo del hombre, pronto vendrá a juzgar al mundo... pero no porque Jesús (la paz y la bendición de יהוה sean con el), o algún otro Mesías, vaya a venir a literalmente juzgar la vida de cada ser humano, sino porque, en lo que aparentara ser solo unos cortos instantes, experimentaremos ese momento donde, en una fracción de segundo, toda nuestra vida pasara ante nuestros ojos. Y, este hijo de hombre que es nuestra hombre interior, no tendrá otro remedio que juzgar (justa y objetivamente) si ese mundo que estamos dejando atrás (la contribución que a ese mundo hicimos con nuestros hechos, palabras, y aptitudes) es realmente digno de ser recompensado o no con la vida Eterna. Para el que solo puede entender la Escritura de forma literal, Jesús era un fraude; un engañador que, en el mejor de los casos, tomo ventaja de su lenguaje alegórico, sabiendo que la interpretación literal de ese lenguaje, induciría a sus oyentes a darle un merito y una pleitesía que en realidad no merecía. Pero, si somos honestos, tendremos que admitir que lo mismo podría decirse acerca de las grandes promesas Bíblicas ya antes mencionadas. Por eso es que, un Midrash dice que, quien solo interpreta literalmente la Escritura, es un mentiroso. La realidad es que, al igual que Moisés nuestro maestro, Jesús fue uno de los grandes maestros de la ética Judía (Judaísmo Ético), cuya fundamento es que la Torah no tiene como propósito ser un libro de estricto literalismo histórico, científico, ni dogmático: es un llamado a que el hombre se vuelva a Dios (en sincero arrepentimiento); a abandonar la inmoralidad, la injusticia, y el orgullo. Y esta, es la única verdad que realmente importa.

«El hombre que no vive para servir, no sirve para vivir. Y esta casi demás decir que, no podremos servir, mientras practiquemos un estilo de vida individualista; uno que nos separa y aisla de nuestro prójimo, haciendo de nuestra auto-gratificación la suprema meta de nuestra existencia. Es que, no solamente es malo que el hombre este solo (Gen. 2:18), sino que, la vida no nos mostrara su mas excelsa faz, sino hasta el momento en que aceptemos el hecho de que, cuando hacemos bien al prójimo (cuando servimos al pueblo que nos rodea), nos hacemos bien a nosotros mismos, como esta escrito: "Si tu fueres hoy siervo de este pueblo, y lo sirvieres, y respondiéndoles buenas palabras les hablares, ellos te servirán (a ti) para siempre"- 1 Reyes 12:7»



Como saciar la sed de nuestra alma

La Torah enseña que, cuando Israel fue sobrecogido de sed en su peregrinaje por el desierto (Num. 20:3-12), Yah ordeno a Moisés (paz y bendición sean siempre sobre el) que tomase tanto a Aarón como a su vara; y, una vez reunida la congregación, hablase a la piedra, a fin de que esta produjese el agua que saciaría la sed de los israelitas. Curiosamente, y a pesar de su avanzada edad, la Torah no menciona que Moisés ni Aarón fuesen jamas sobrecogidos por aquella sed. ¿Que significan estas cosas? Pues significan que, la sed a la cual se hace referencia, no necesariamente era de naturaleza física, sino espiritual. Así las cosas, Dios decide responder a la necesidad de su pueblo por medio de una curiosa alegoría; Y, en esta alegoría, Moisés representaría los diez mandamientos (la Ley moral); Aarón representaría los ritos y las ordenanzas de la Ley (la Ley ceremonial); y la vara representaría el fruto (o estilo de vida comunitario) que la Ley intentaba forjar en cada miembro de la comunidad. En otras palabras, el que Moisés hablase a la piedra (y el que esta respondiese dando su agua) no tenia otro propósito sino mostrar que, así como la respuesta que dio la piedra a las palabras de Moisés, fue quebrantarse a si misma, para producir el agua que limpiaría y vivificaría a Israel, de ese mismo modo Israel seria limpiado y vivificado en el momento en que su respuesta a las palabras de Moisés (los mandamientos de Ley Divina) fuese quebrantar su endurecido corazón, de suerte que produjera el agua que sacia y vivifica el alma; ¿cual es esa agua? ¡Pues la que produce un corazón quebrantado!; un corazón que, al igual que Moisés y Aarón, esta postrado ante su Creador, y dispuesto a negarse a si mismo, a fin de no cumplir su propia voluntad, sino la de Dios. Es que, si un objeto irracional (como lo era aquella piedra) podia obedecer lo ordenado por Moisés, ¿cuanto mas no deberiamos hacerlo nosotros (que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios)? ¡No hacerlo, seria reconocer que nuestro corazon es mas duro que aquella piedra!
De paso, lo anterior explica la razón para que Moisés fuese castigado. Es que Yah "atiende al humilde, pero mira de lejos al altivo" (Salmo 138:6). Es decir, cuando Moisés se vio abatido por el pueblo, corrió al tabernáculo de reunión (Números 20:6), donde procedió a postrarse y humillarse ante el Creador. Como respuesta a esa humillación, Yah atendió su clamor, mostrándole su gloria. Pero, una vez Moisés se encuentra frente al pueblo, su corazón se llena de ira y altivez, pues reprocha a Israel por un pecado que es también el suyo. Es que, a la vez que acusa al pueblo de rebeldía, procede a golpear la piedra, algo que es abierta rebelión contra Yah (quien no le ha ordenado golpear la piedra, sino hablarle). En adición, Moisés dice, "¿Os hemos de hacer salir (Aarón y yo) agua de la piedra? (Num. 20:10). Con estas palabras, Moisés y Aaron se adjudican a si mismos (y no a Dios) la virtud por el milagro que esta a punto de acontecer (tomando para si mismo una gloria que pertenece solamente a Yah). De igual modo, el que Moisés fuese castigado por golpear la piedra, tuvo como propósito el mostrar que Dios no es un tirano religioso; es decir, que la finalidad de la Ley no es reprochar ni castigar al hombre; haciéndole demandas inalcanzables. Tampoco es su propósito el doblegarle por medio de la fuerza. El propósito de la Ley Divina, es hablar a la piedra de nuestro corazón; exhortandonos a renunciar a la injusticia, la crueldad, y el orgullo; es que escojamos el camino del bien, saciando de este modo la sed que produce en el alma nuestro largo peregrinaje por el desierto de esta vida.




¿Por que escucha Dios a aquellos que siguen falsas doctrinas?

Si la teología de una religión particular (Judaísmo, Cristianismo, Islam, Noahismo, Budismo, etc) es incorrecta, ¿Como explicamos el hecho de que El Creador a menudo conteste las oraciones de los adeptos de tales teologías? La respuesta es que, si Dios contesta sus oraciones, es porque Yah no solamente es infinitamente misericordioso, sino perfectamente Justo; y, esa perfección, se manifiesta a traves del hecho de que, el Creador (bendito sea), “no se queda con nada de nadie”. Es decir, no retiene la recompensa debida a todo aquel que ha efectuado alguna obra de justicia (hecho algún tipo de bien), sin importar cuan pequeña haya sido la obra. ¿Cuales son esas obras de justicia? Pues, la mayor de todas ellas, es tener un corazón contrito y humillado; un espíritu libre de falsas pretensiones, de altivez, y de soberbia; En otras palabras, es renunciar a nuestro auto engrandecimiento, anonadandonos a nosotros mismos con el compromiso de someternos a lo voluntad Divina, comenzando a vivir la vida de justicia que agrada a Dios, y que consiste en guardar sus mandamientos, y en renunciar a todo aquello que es bajo, y vil.
¿Por que es tan importante tener un corazón contrito y humillado? Pues porque Dios ha prometido contestar favorablemente la oración del hombre que posee tal corazón, como esta escrito: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios” (Salmo 51:1).
Algunas de las otras cosas que la Escritura clasifica como obras de justicia son las siguientes: no hacer acepción de personas (no favorecer arbitrariamente a una persona por encima de otra), socorrer (brindar ayuda) al huérfano, a la viuda, y a los extranjeros. De hecho, estas obras son tan meritorias, que el mismo Creador nos ha dado ejemplo de su observación (a fin de motivarnos a imitar la misma conducta), como esta escrito: “Él es el Dios soberano de todos los dioses, de todos los reyes y de todas las naciones. Su poder hace temblar a todo el mundo. Cuando Él toma una decisión, lo hace con justicia, y nadie lo puede sobornar. Dios es justo con los huérfanos y con las viudas, y muestra su amor dándoles ropa y comida a los extranjeros que viven entre ustedes. Así que, muestren amor a los extranjeros, porque también ustedes fueron extranjeros en Egipto” (Deuteronomio 10:17-19). Y esta casi demás decir que, si Dios anhela que hagamos justicia (demos ropa y comida) a los extranjeros (aquellos que no conocemos, y con los cuales no estamos emparentados), ¿cuanto mas no esperara que hagamos justicia con el huérfano y con la viuda (que en efecto conocemos, y con los cuales quizás estemos emparentados).
Siendo un Dios perfectamente Justo, El Creador (bendito sea) ama la justicia, como esta escrito: “Porque Yah es justo, y ama la justicia...” (Salmo 11:17). Y esta es la razón por la cual ordena al hombre dar prioridad a la practica de las obras de justicia, como esta escrito: “La justicia, la justicia seguirás...” (Deut. 16:20). Así, siendo que la Tanak enseña que Dios nunca actúa de forma torcida ni injusta (“¿Acaso torcerá Dios el derecho, O pervertirá el Todopoderoso la justicia?” Job 8:3), no debe sorprendernos que el Creador recompense (escuche) el clamor de todo aquel que obra lo bueno, sin importar el credo que la persona profese. Como esta escrito: “Yah me ha premiado conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado...” (2 Samuel 22:21).
Dios no juzga a los hombres de acuerdo a la teología que siguen, sino de acuerdo a las obras que ejecutan; Y, el bien que no haya sido justamente recompensado en este mundo, sera recompensado en el mundo que ha de venir. De igual modo, el mal que no haya sido justamente castigado en este mundo, lo sera en el mundo que ha de venir, como esta escrito: “Tú oirás desde los cielos, y actuarás, y juzgarás a tus siervos, dando la paga al impío, haciendo recaer su proceder sobre su cabeza, y justificando al justo, al darle conforme a su justicia (el bien que realizo)” (2 Crónicas 6:23).
¿Hay alguna forma de asegurar que nuestras malas obras son castigadas en esta vida (donde el castigo es corto y limitado), y no en la vida que ha de venir (donde el castigo podría ser largo e ilimitado)? Afortunadamente la hay, y esta en la confesión y la conversión. En otras palabras, cuando contristamos y humillamos nuestro corazón, confesando públicamente nuestra maldad, la vergüenza que esa confesión conlleva, equivale a todos los sacrificio expiatorios de la Ley, así como a todos los castigos en ella prescritos. Así, cuando el hombre hace confesión publica, y conversión, sus pecados son perdonados (expiados). Y esta es la razón para que, como hemos dicho con anterioridad, la Escritura enseñe que “los sacrificios de Dios, son el espíritu quebrantado”. Y es tambien la razón para que la Escritura diga: “Si pecaren contra ti (pues no hay hombre que no peque), y te enojares contra ellos, y los entregares delante de sus enemigos, para que los que los tomaren los lleven cautivos a tierra de enemigos, lejos o cerca, y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren llevados cautivos; si se convirtieren, y oraren a ti en la tierra de su cautividad, y dijeren: Pecamos, hemos hecho inicuamente, impíamente hemos hecho; si se convirtieren a ti de todo su corazón y de toda su alma en la tierra de su cautividad, donde los hubieren llevado cautivos, y oraren hacia la tierra que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste, y hacia la casa que he edificado a tu nombre; tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, su oración y su ruego, y ampararás su causa, y perdonarás a tu pueblo que pecó contra ti” (2 Crónicas 6:36-39).




¿Como saber cual es la voluntad de Dios para nuestras vidas?

La Torah contiene todo lo que el creyente Hebreo necesita saber, a fin de comprender (a grandes rasgos) cual es la voluntad de Elohim para su vida. Así, cuando comienza a estudiar Torah, el creyente encuentra que, algunas cosas son evidentemente licitas (celebrar la pascua judía, dejar las esquinas de su cosecha para el bien de los pobres, honrar a sus padres, guardar el Shabbat, etc); mientras que otras son evidentemente ilícitas (no robar, no mentir, no practicar la usura, no fornicar, no ser altanero, no poner tropiezo ante el ciego, no maldecir al sordo, etc). Y, entre estos dos extremos, hay cosas que son dudosas; acerca de las cuales los sabios de Israel aun no llegan al total acuerdo. Algunas de estas cosas son: ¿Cual es la pronunciación exacta del Shem Ha Meforash (el Tetragramaton)? ¿Cuanto durara la era Mesiánica?, ¿Cuanto durara el castigo en Gehinnom?, ¿Quien (o que) es el Mesías?, ¿Volverán las diez tribus perdidas?, Etc.
El creyente maduro, pone a un lado lo que es dudoso, para poner su énfasis en cumplir aquello que es evidentemente licito (encarnando en si mismo el refrán que dice, “mas vale un pájaro en la mano, que ciento volando”). Pero, el creyente inmaduro, deja de lado aquello que la Torah hace claramente licito, para enfocarse en cambio en aquello que ha dejado incierto y dudoso (encarnado en si mismo el refrán que prohíbe “colar el mosquito, pero tragar el camello”). Es que, para el hombre que entiende el mensaje implícito de la Torah (no hagas mal a nadie, y haz lo bueno, pues un día Dios habrá de juzgarte, devolviéndote el mismo bien o mal que hayas obrado), resulta obvio que, seguir lo que la Torah ha hecho evidente, tiene prioridad sobre seguir aquello que ha dejado dudoso. Es decir, el honrar a nuestros padres, el tener misericordia del hambriento, el abstenernos de la mentira, de la usura, de la inmoralidad, y del oportunismo (cosas cuya recompensa la Torah garantiza que recibirán tanto Hebreos como gentiles, como muestra la historia de Job), es a los ojos de Yah (bendito sea) mucho mas importante que creer que fulano de tal es descendiente de una de las tribus perdidas de Israel; que fulano de tal (Jesús, Bar Koziva, Schneerson, etc) es el Mesías prometido; que el Shabbat podría a veces caer en un día distinto al día Sábado; o que el Tetragramaton debe pronunciarse de esta o aquella otra manera (Cosas cuya subjetiva naturaleza nos impide la certeza de saber si serán o no recompensadas).
La realidad es que, cuidar de las cosas que la Torah ha dejado dudosas, a cuenta de descuidar aquellas que ha dejado claramente evidentes, es como pretender “vencer a aquellos que corren a caballo, sin primero haber logrado vencer a los que corren a pie”. Es decir, si no podemos digerir (hacer nuestro) la pequeña idea de ser fieles a la verdad que es claramente evidente (como ordena el mandamiento, diciendo “no levantaras falso testimonio”), ¿como podemos proclamarnos custodios de aquellas verdades que ni siquiera son evidentes? Esto no es sino auto engaño, y soberbia; cosas por la cuales la ira de Dios viene sobre los hombres.
En resumen, si usted vive obedeciendo los diez mandamientos de la Ley (algo evidentemente licito); y aparece alguien ordenándole (en nombre de Dios) hacer algo que la Torah ha dejado dudoso (creer esta o aquella otra cosa; ir a este o aquel otro lugar; creer esta o aquella otra interpretación teológica; seguir este o a aquel otro personaje; o creer en este o aquel otro libro), sepa que Elohim no espera su ciega obediencia. A menos que sea usted un increíble profeta (a quien el Creador habla de forma clara y directa), vaya y consulte primero con los sabios de Israel, según ordena Dios en Deut. 17:8-11. Luego, haga lo que esos sabios (que son temerosos de Dios) le hayan aconsejado (siempre y cuando no menoscabe ni contradiga lo que la Ley hace claramente licito e ilícito).




¡La Torah fue tambien dada a Esau (Cristianismo) y a Ishmael (Islam)!

«Si un hombre tuviere dos mujeres, la una amada, y la otra aborrecida, y la amada y la aborrecida le hubieren dado hijos, y el hijo primogenito fuere de la aborrecida; en el dia que hiciere heredar a sus hijos lo que tuviere, no podra dar el derecho de primogenitura al hijo de la amada, con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogenito» (Deut. 21:15-16).
El anterior pasaje, muestra que la Justicia Divina encarnada en la Ley de Moises, demandaba que los padres no discriminasen contra los primogénitos. Por esta razon, la tradicion oral Judia decia que, cuando Yah (el “Padre Celestial”) fue a repartir a su hijos la herencia de su Torah (el tesoro mas grande del Universo), su Justicia le llevo a ofrecerla primeramente a los descendientes de Ishmael, asi como a los de Esau (los hijos primogenitos, segun el arbol genealogico de Avraham). Y, solamente despues que estos ultimos rechazaron aquella “primera oferta de la Torah”, pudo Dios ofrecerla a la descendencia de Isaac y de Jacob (hijos segundos, en el arbol genealogico de Avraham). Pero, la Ley tambien demandaba que “la porcion de la herencia” que correspondia al primogenito, fuese el “doble” de la porcion que heredaban los otros hijos: «... mas al hijo de la aborrecida reconocera como promogenito, para darle el doble de lo que correspondiere a cada uno de los demas; porque el es el principio de su vigor, y suyo es el derecho de la primogenitura» (Deut. 20:17).
Asi, no era suficiente que Adonai (bendito sea) ofreciese la Torah a Ishmael y a Esau; ¡Tenia que ofrecerla una segunda vez! Es decir, el Creador no habria cumplido la etica prescrita en su propia Ley, si no hubiese ofrecido la Torah por segunda vez tanto a los descendientes de Ishmael, como a la de Esau. Recordemos que la tradicion Judia identificaba a Esau como el progenitor de Roma (y, por ende, de las naciones que conformaban aquel gran imperio). Del mismo modo, la tradicion identificaba a Ishmael como el progenitor del pueblo Arabe.
En resumen, si analizamos objetivamente el mensaje original de la hermana fe Cristiana, asi como el de la hermana fe Islamica, descubriremos que en realidad son una forma alterna (una “reformulacion”) de la misma Torah aceptada por Israel. Es decir, la Torah Hebrea que Hillel (p.s.c.e.) resumio diciendo “Aquello que seria odioso para ti (aquello que no te gustaría que te hicieran a ti mismo), no lo hagas tu a tu prójimo...”(Talmud Babilónico, Shabbath 31a), es la Torah Cristiana que Jesus (p.s.c.e.) resumio diciendo “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos...” (Mateo 7:12); Y, esta ultima, es a su vez la Torah Islamica que Muhammad (p.s.c.e.) resumio diciendo, “Un hombre no es un verdadero creyente, hasta que no ama para su hermano, lo que ama para si mismo” - Sahih Muslim (Hadith autentico), narrado por Anás”.
¿Valida la Escritura este radical reclamo? ¿Donde alude la Tanak a la posibilidad de una segunda entrega (o una “reformulacion”) de la Torah? ¡Pues en la narrativa que describe la entrega de la Torah! Es que, a pesar de haber sido escrita por el dedo mismo de Dios, la primera entrega de la Torah fue rechazada por Israel. ¿De que forma fue rechazada? ¡Pues por medio de la idolatria por el becerro de Oro! Recordenos que, el primer mandamiento de esa primera Torah, decia asi: “No tendras dioses ajenos delante de mi” (Exodo 20:2). De este modo, cuando (con su idolatria) Israel quebranto ese primero y mas grande mandamiento, estaba en efecto quebrantando (Rechazando) la primera entrega de la Torah (de hecho, este ultimo fue el significado de que Moises quebrantase las primeras tablas de piedra). Cuando Dios presencio lo sucedido, utilizo las circunstancias para justificar una “segunda formulacion” (o “segunda entrega”) de la Torah. Esta segunda entrega (o “reformulacion”) de la Torah, contendria el mismo mensaje etico que contenia la primera; pero ambas formulaciones no serian exactamente identicas; pues, aunque la primera habia sido escrita por el dedo mismo de Dios, la segunda seria escrita por el dedo del hombre (Moises); mientras la segunda contendria la promesa de “... para que te vaya bien... (Deut. 5:16)”, la primera no contenia tal promesa.
El hecho de que Dios proveyese para multiples entregas de una misma bendicion, es intimado en un Midrash que narra la historia de la entrega de la mujer que Dios quizo regalar a Adam (curiosamente, la tradicion Judia personifica a la Torah con la imagen de una bella doncella). El Midrash narra que, cuando el Creador quizo darle esposa a Adam, le trajo a la primera mujer. Esta mujer era identificada con el nombre de “Lilith”. Pero, como en el momento de ser presentada, Lilith estaba aun cubierta de la sangre y los fluidos que normalmente cubren a un ser recien nacido, Adam la encontro repulsiva, y procedio a rechazarla. ¿Que hizo el Creador? Pues volvio a traerle la mujer; pero, esta vez, estaba lavada, perfumada, y adornada, como una novia en su dia de bodas. Al ver esta “segunda entrega” de la mujer, Adam la acepto exclamando: “Esta vez (a diferencia de la vez anterior) es hueso de mis huesos, y carne de mi carne...” (Gen 2:23)




Rava, Abbaye, Y Bar Hadaya: Hacer lo Bueno- La garantia para recibir el Bien que deseamos

Un Midrash Judío, narra acerca de un personaje que vivió durante la era Talmúdica. Este personaje, que se especializaba en la interpretación de sueños, se llamaba Bar Hadaya. La norma de Bar Hadaya, era dar una interpretación positiva a todo aquel que le mostrase alguna generosidad (es decir, quien diese alguna ofrenda por su interpretación); pero, a aquel que era egoísta y avaro (no ofrendando nada), Bar Hadaya le daría una interpretación negativa; como para enseñar que, de acuerdo a la Ley de “Medida por Medida” (siembra y cosecha), el hombre que no se muestra generoso para con aquellos que han sido creados a imagen y semejanza del Creador, no puede esperar recibir generosidad alguna de parte del Creador.
En una ocasión, tanto Abbaye como Rava (Dos sabios Judíos del periodo Talmúdico) tuvieron el mismo sueño. Abbaye dio un “zuz” (una pequeña moneda) a Bar Hadaya, mientras que Rava no dio nada. Los dos dijeron a Bar Hadaya: «En nuestro sueño, se nos leyó el verso que dice, “Tu buey sera matado delante tus ojos, y tu no comerás de el...” (Deut. 28:31)». A Rava, Bar Hadaya dijo: «Tu mercancía bajara tanto de valor que, el desasosiego en tu corazón, te impedirá comer». En cambio dijo a Abbaye: «Tu mercancía subirá tanto de valor que, el gozo en tu corazón, hará que no necesites la comida».
En otra ocasión, los dos reportaron lo siguiente: «Oímos que se nos leyó la siguiente Escritura, “Hijos e hijas engendraras, y no serán para ti, porque irán en cautiverio...” (Deut. 28:41)». A Rava (que nunca daba nada) Bar Hadaya le dio una interpreto literal del sueño (de modo desfavorable). Pero a Abbaye le interpreto diciendo: «Tendrás muchos hijos e hijas, y tus hijas se casaran en el exterior (en lejanos países); de modo que, a tus ojos, parecerá como si hubiesen ido a la diáspora del cautiverio».
En otra ocasión, los dos reportaron: «Oímos que se nos leyó la Escritura que dice, “Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo...” (Deut. 28:32)». A Abbaye, le interpreto diciendo: «Tendrás numerosos hijos e hijas; querrás que tus hijas se casen con tus familiares, pero tu esposa querrá que se casen con los familiares de ella, y esto te parecerá como darlas a otro pueblo». Pero, a Rava, le dijo: «Tu esposa morirá, y sus hijos e hijas vendrán a estar bajo la influencia de otra esposa».
En otra ocasión, ambos dijeron: «Se nos leyó a los dos el pasaje que dice, “Anda, y come tu pan con gozo...” (Eclesiastés 9:7)». A Abbaye le dijo: «Tu mercancía subirá de valor; y tu comerás y beberás leyendo este verso, con gozo en tu corazón». A Rava le dijo: «Tu mercancía bajara de valor; y, aunque comerás y beberás, tendrás que leer este verso, para mitigar tu desasosiego».
En otra ocasión, los dos reportaron los siguiente: «Se nos leyó a ambos el verso que dice, “Sacaras mucha semilla al campo, y recogerás poco...” (Deut. 28:38)». A Abbaye, Bar Hadaya le interpreto solo de la primera mitad del verso; Pero, a Rava, solo de la segunda mitad.
En otra ocasión, ambos reportaron: «Se nos leyó a los dos el verso que dice, “Tendrás olivos en todo tu territorio, mas no te ungirás con el aceite...” (Deut. 28:40)». A Abbaye, Bar Hadaya le interpreto solo de la primera mitad del verso. Pero, a Rava, solo de la segunda mitad.
Los dos reportaron: «Se nos leyó a ambos el verso que dice, “Y verán todos los pueblos de la Tierra que el nombre de Yah es invocado sobre ti; y tendrán miedo de ti...” (Deut. 28:10)». Bar Hadaya dijo a Abbaye: «Tu fama ira delante de ti; te convertirás en líder de la Academia (Yeshiva), y la gente te temerá». Pero, a Rava, le dijo: «Seras arrestado en compañía de ladrones; y como resultado de lo que se te hará, todos tendrán temor (diciéndose a si mismos, “si el gobierno sospecha que Rava (siendo rico y poderoso) es ladrón, ¿cuanto mas no sospechara del resto de los Judíos, que somos pobres y destituidos?”». Al día siguiente, los ladrones entraron a la tesorería Real, y las autoridades arrestaron a Rava. En otro momento, ambos dijeron: «Vimos la cabeza de una lechuga, descansando sobre la boca de un cubo». Bar Hadaya dijo a Abbaye: «Tu mercancía (considerada tan sabrosa como lechuga) se agotara al instante». En cambio dijo a Rava: «Tu mercancía (considerada tan amarga como lechuga) sera rechazada».
Los dos reportaron: «Vimos un poco de carne, puesta sobre la boca de una jarra». A Abbaye, Bar Hadaya dijo: «Tu vino sera dulce, y todos vendrán a comprar carne y vino de ti». En cambio dijo a Rava: «Tu vino se convertirá en vinagre, y todos vendrán a comprar carne, para mojarla (sazonarla) en el».
Los dos reportaron: «Vimos una jarra colgando de una palmera de dátiles». A Abbaye, Bar Hadaya dijo: «El precio de tu mercancía subirá tan alto como una palmera de dátiles». Pero a Rava dijo: «El precio de tu mercancía bajara tanto que, a los ojos de los compradores, sera tan dulce como los dátiles».
Los dos reportaron: «Vimos una granada floreciendo de la boca de una jarra». A Abbaye, Bar Hadaya dijo: «Tus bienes se harán tan valiosos como las granadas». En cambio dijo a Rava: «Tus bienes se harán como una granada seca (inservible)». Los dos reportaron: «Vimos una jarra caer dentro de un hoyo». A Abaye, Bar Hadaya dijo: «Tus bienes se pondrán en demanda (como cuando algo valioso se cae accidentalmente en un hoyo, y nos apresuramos a sacarlo)». En cambio dijo a Rava: «Tus bienes se dañaran, y (a consecuencia de ello) serán echados en un hoyo».
Los dos reportaron: «Vimos a un joven asno (“hamor”), parado sobre un bloque, y rebuznando». A Abbaye, Bar Hadaya dijo: «Te convertirás en el líder de la academia (Yeshiva), y un interprete estará parara a tu lado (para “rebuznar” tus enseñanzas)». En cambio dijo a Rava: «Las palabras, “el primogénito de un asno” (Éxodo 13:13) están borradas en tu tefilin (Este es uno de los cuatro pasajes contenidos en el tefilin)». Rava contesto diciendo: «Acabo de mirar mi tefilin, y esas palabras se encuentran allí». Bar Hadaya contesto: «Ciertamente la letra “Vav” (es decir, la letra “o”) en la palabra “Hamor” ha sido borrada en tu tefilin (pues el escriba la incluyo erróneamente, teniendo que mas tarde borrarla pues, en ese verso, la palabra “Hamor” se deletrea sin "Vav")».
Mas tarde, Rava fue solo ante Bar Hadaya, y reporto: «En mi sueño, vi que caía la puerta externa de mi casa». Bar Hadaya le dijo: «Tu esposa morirá».
Entonces Rava reporto: «Soñé que se caían mis dientes traseros y delanteros». Bar Hadaya le dijo: «Tus hijos e hijas morirán»
Rava reporto: «Vi dos palomas que salían volando». Bar Hadaya le dijo: «Te divorciaras de dos esposas». Rava le dijo: «Vi el tope de dos nabos». Bar Hadaya contesto: «Recibirás dos golpes de una porra». Rava salio de allí, y se sentó todo el día en la casa de estudio (Sinagoga); entonces, se encontró con dos ciegos que discutían entre si. Cuando fue a separarlos, cada uno de ellos le dio (accidentalmente) un golpe con su porra. Cuando levantaron su porra (con la posibilidad de darle un tercer golpe), Rava exclamo: «¡Ya es suficiente! (En mi sueño, vi solamente dos)» Finalmente, Rava fue y dio a Bar Hadaya una contribución, para luego decirle: «Vi una muralla caída». A lo cual Bar Hadaya contesto: «Adquirirás riqueza sin limite».
Luego Rava reporto: «Vi que caía la mansión de Abbaye, y que el polvo de sus escombros me cubría». Bar Hadaya contesto: «Abbaye morirá, y la presidencia que posee (de la academia) vendrá a reposar sobre ti». Rava reporto: «Vi mi propia mansión colapsar, y que todos venían y se la llevaban, ladrillo a ladrillo». Bar Hadaya contesto: «Tus enseñanzas se dispersaran por el mundo».
Rava reporto: «Soñé que mi cabeza se abría, y que mis sesos se desparramaban». Bar Hadaya contesto: «Las plumas que llenan to almohada la harán reventar, y se irán saliendo una a una». Rava reporto: «En mi sueño, se me leyó el Hallel de Egipto (Salmos 113-118, recitados en la víspera de Pesaj, para celebrar la salida de Egipto)». Bar Hadaya contesto: «Te sucederán milagros».
En una ocasión, mientras Rava viajaba en barco con Bar Hadaya, este ultimo se dijo a si mismo: «¿Por que viajar con un hombre al cual habrá de suceder un milagro? (seguramente el sera salvado, pero yo no). Así, mientras Bar Hadaya desembarcaba, dejo caer accidentalmente un libro. Rava encontró ese libro, y descubrió que decía lo siguiente: «Todos los sueños siguen la interpretación que sale de la boca del interprete». En ese momento, Rava grito a Bar Hadaya: «¡Miserable granuja! ¡A pesar de que todo dependía de ti, me causaste tan grande desasosiego! Aun así, todo te lo perdono, excepto lo que dijiste acerca de la hija del Rabino Hisda (esta fue la esposa de Rava, cuya muerte Bar Hadaya había pronosticado)».
La realidad es que, el responsable del sufrimiento de Rava, no fue Bar Hadaya, sino el mismo Rava; quien, a pesar de ser rico, no mostraba generosidad alguna para su prójimo. Tan pronto como Rava decide cambiar su aptitud, para comenzar a mostrar misericordia hacia su prójimo, en ese mismo instante comienza a recibir bendición. Es que, como enseña este Midrash, el bienestar del ser humano no esta en la maldición (o en la bendición) que pueda prometer este o aquel otro pasaje bíblico; tampoco se encuentra en la correcta (o errada) interpretación de esta o aquella otra doctrina, o teología religiosa. Su bienestar esta en que entienda que, la Justicia Divina, ha determinado de antemano que cada hombre siegue el mismo bien o mal que haya sembrado: que no se muestre misericordia a quien no haya mostrado misericordia; que no se muestre perdón, a quien no haya perdonado; que no se muestre generosidad, a quien no haya mostrado generosidad; Pero, que se muestre bondad, a todo aquel que haya mostrado bondad; que se perdone, a todo aquel que haya perdonado; que se sustente con bien, a quienes sustentaron con bien a su prójimo; que se de paz, a todo aquel que haya sido pacificador.
En base a lo que hasta aquí hemos dicho, concluimos que cada hombre debe hacer a sus semejantes aquel mismo bien que anhela recibir para si; Y, después de hacerlo, podrá vivir su vida confiado, descansando sobre la certeza de que Yah (bendito sea) no fallara en hacer que, tarde o temprano, coseche ese mismo bien que ha sembrado.





La Torah (La Ley de Dios) es un llamado a que el hombre practique aquella Divina discriminación cuyo producto es la igualdad. Es decir, a que el hombre discrimine entre el Levita, y el Israelita; entre el creyente, y el no creyente; entre el Israelita, y el Gentil; entre animales puros, y animales impuros; entre el día de Shabbat, y los otros días de la Semana; entre lo santo, y lo profano; entre lo moral, y lo inmoral; entre la obediencia, y la desobediencia; entre la bendición, y la maldición. Este continuo proceso de discriminación, dará al hombre la oportunidad de escoger hacer aquello que es mejor (lo bueno). Y, en su compromiso con hacer lo bueno, el hombre entenderá que, la igualdad que desea Dios para los hombres, consiste precisamente en que todos (sin importar su raza, o su credo) estén igualmente comprometidos con hacer solamente lo bueno.


Sea siempre Honesto, pues los Juegos Mentales no tienen cabida entre los hijos de Avraham (los creyentes Hebreos)

Un Midrash dice que, en una ocasión, una mujer Judía vino ante Rabbi (Judah I, el Patriarca), y le dijo: «¡He sido violada!». Judah le pregunto: «Pero, ¿sintió usted que la experiencia fue placentera? (es decir, si derivo placer de ello, quizás no hizo su mejor esfuerzo por oponerse, y queda por tanto prohibida a su marido). Entonces (viendo que no tenia otra opción, aparte de ser absolutamente honesta) la mujer respondió diciendo: «Suponga usted que una tercera persona sumerge su dedo en miel, y lo pone a la fuerza dentro de su boca, justo en el día de Yom Kippur (el día de la Expiación, cuando todos los Judíos deben ayunar). ¿No le causaría esto a usted primero desasosiego (por haber roto el ayuno), pero luego placer (a causa del dulce sabor de la miel)? Oyendo la honestidad de la mujer, el Rabino Judah acepto la veracidad de lo que esta acababa de decir, declarándola permitida para su marido.




«En lo que concierne a fe y doctrina, el creyente Hebreo da poco crédito a las palabras, pero mucho a la acción. Si en alguna ocasión tiene usted la oportunidad de conocer a algún maestro Hebreo de la Torah, evite jugar el papel de "la persona torpe, pero con mucha iniciativa". Es decir, evite la tentación de tratar de seducirle con alguna nueva teología, o con alguna idea fantástica, o imaginativa. ¡El pueblo Hebreo lleva 35 siglos estudiando la Torah! Seria arrogante de su parte, pretender que ha descubierto alguna gran verdad Divina, que ochenta y siete generaciones de sabios Hebreos no han logrado aun descubrir. Del mismo modo, evite los "juegos mentales": en otras palabras, no piense que puede infiltrar exitosamente algún grupo que sea en realidad Judío; y, por medio de la sagacidad, del silencio, o de la manipulación sicológica, adelantar alguna agenda oculta. Es que la fe Hebrea instiga en el creyente una saludable dosis de escepticismo, e incredulidad. Si usted no puede hablar clara y abiertamente acerca de sus creencias; si tiene que hacerlo lejos del publico, o en la esquina de algún café; si su conversación intenta hacer a los demás mas vulnerables ante usted, que lo que es usted ante ellos; si trata que le informen acerca de sus vidas mas de lo que les informa usted acerca de la suya; si no puede usted "poner las cartas sobre la mesa, con las cartas mirando hacia arriba", sepa que no lograra obtener la confianza del creyente Hebreo. Es que, en términos de la fe, la persona que no puede ser transparente respecto a cuales son sus metas (donde esta, y hacia donde se dirige), no merece ser escuchada. Es que, el creyente que es integro y honesto, no tiene problema alguno con "decir lo que siente, y sentir lo que dice"; pues la tradición Hebrea enseña que Dios odia al que "dice una cosa con su boca, pero otra con su corazón" (es decir, al hipócrita)»


«Dios no aprueba la prominencia que da su gente a ninguna teología, sino hasta que esa teología prueba la prominencia que da a Dios, y a su gente. Como esta escrito: “Yah, quien habitara en tu tabernáculo?... Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Yah”- Salmo 15:1-4»




En el Judaísmo tradicional, la ética y la moralidad Hebrea son el producto secundario (o “incidental) de la Teología y el Ritual. Pero, en el Judaísmo Universal, son la Teología y el Ritual, los que son incidentales a la Ética y Moralidad Hebreas. De igual modo, en el Judaísmo tradicional, el "ser parte del pueblo escogido" implica abrazar el Ritual y la Teología Mosaica; Pero, en el Judaísmo Universal, "ser parte del pueblo escogido" implica abrazar la Ética y la Moralidad Hebrea. Es que, no hay nada en la Torah, que no pueda explicarse directa o indirectamente como el producto de esa moralidad; una moralidad que se resume en: "Haz tu mejor esfuerzo por hacer solamente el bien; Y, trata a todos con la misma consideración (bondad) con la que te gustaría ser tu mismo tratado"


«¿Por que se quito la vida a la esposa de Lot (convirtiéndola en una estatua de sal)? Pues porque, aun después de descubrir que Yah aborrece la conducta de los Sodomitas (y por ende, habra de destruirlos), tuvo la osadía de “mirar hacia atrás” (es decir, de añorar la compañía de aquella gente rebelde, y contumaz). Así, el Creador respeto la elección de aquel extraviado ser, pues le concedio experimentar la misma destrucción que experimentaron aquellos Sodomitas; y que experimentaran también todos los que añoren su compañía (abrazando ese mismo estilo de vida)»


Cuando un hombre cree en los mandamientos de Yah, y somete su alma a la obediencia de ellos, se obra en ese hombre un milagro tan grande como el de la creación del alma de Adam. ¿Y la prueba? Naamán, quien creyó lo ordenado por Dios, y procedió a sumergirse siete veces en el Jordán. Y, ¿Por que siete? Pues porque el siete tipifica el acto de completar una nueva creación, como esta escrito: “Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo...”- Génesis 2:2. Es decir, cuando Naamán sometió su alma a la obediencia de lo ordenado por el Creador (sumergiéndose siete veces en el Jordán), una nueva vida fue creada dentro de el, tal y como sucedió durante la creación de Adam; En otras palabras, ¡Naamán volvió a nacer! Por eso dice la Escritura: “... entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño (recién nacido), y quedó limpio” - 2 Reyes 5:14.


«Conocer la Religion Hebrea, es un aspecto importante de la Fe. Pero, no define al creyente. Lo que define al verdadero creyente es que, cuando va a tomar una decision importante en su vida, se pregunta siempre primero, ¿Que me dice la Ley de Dios (la Torah) acerca de esto? Por ejemplo, cuando un Joven desea saber si es correcto o no tatuar su piel, lo primero que se pregunta el creyente es, ¿Que me dice la Torah acerca de los tatuajes? Mientras que el no creyente se pregunta, ¿que me dice la cultura popular (television, peliculas, internet, etc) acerca de los tatuajes? ¡El creyente sigue lo que dice Dios en su Ley; mientras que, el no creyente, sigue lo que dicen los hombres!


«¿Cree usted en ser el Hijo de Dios? Si aun no cree, debe saber que la Torah nos exhorta a creerlo. Pero, ¿que es ser el Hijo de Dios? ¿Quien es este Primogenito del Altisimo? ¡Es la comunidad de creyentes, prefigurada por la Nacion Israelita, que sufria opresion y persecucion de parte de los enemigos del Altisimo! Como esta escrito: «Y dirás a Faraón: יהוה (Adonai Yah) ha dicho así, “Israel es mi Hijo (¡el Hijo de Dios!), mi Primogénito»- Exodo 4:22. Hagase hoy mismo parte de la comunidad de creyentes prefigurada por aquella oprimida y quebrantada comunidad Israelita. De este modo, se convertira usted tambien en el Hijo de Dios: en su Primogenito»


La manifestacion mas grande de Dios, no esta en su poder, en su majestad, ni en sus milagros; esta en el amor que ha mostrado a sus criaturas. ¿Que es amor? Es renunciar al egoismo que nos conduce a actuar como si fuesemos el mas excelso de todos los seres del Universo; a vivir como si, el proposito de nuestra existencia, fuese satisfacer todos y cada uno de nuestros injustos deseos, y nuestros arbitrarios caprichos. Amar, es anonadarnos a nostros mismos, para procurar el bien (espiritual, fisico, y emocional) de quienes nos rodean: el bien de nuestros padres terrenales, de nuestros hermanos, de nuestros vecinos, de nuestros amigos, de nuestros conciudadanos, de nuestro Padre Celestial, y aun de nosotros mismos. Pero, ¿Si Dios nos ama tanto, porque permite que suframos? La respuesta es que, si Dios permite el sufrimiento, es para darnos la oportunidad de obtener merito (mostrando amor a aquellos que sufren). Es que, Si nadie padeciese de enfermedad alguna, no podriamos realizar el gesto de amor que implica visitar al enfermo; si nadie padeciese hambre, no podriamos realizar el gesto de amor que implica alimentar al hambriento; si nadie fuese jamas encarcelado, no podriamos realizar el gesto de amor que implica visitar al preso, y liberar al cautivo; si nadie muriese jamas, no tendriamos la oportunidad de realizar el gesto de amor que implica enterrar a quienes no tienen familiares ni amigos que lo hagan (y puedan por ende "pagarnos" el favor). De hecho, lo anterior es tan importante, que el Creador decidio darnos su ejemplo personal; pues, a pesar de ser el mas excelso de todos, no se excluyo a si mismo de realizar estas cosas: vistiendo a Adam y Hava, cuando se hallaron desnudos en el Jardin del Eden; visitando al enfermo Avraham, cuando este se recuperaba de su circuncision; estando con el preso Jose, cuando se hallaba encarcelado en Egipto; Alimentando (con pan, agua y codornices) a los hambrientos Israelitas, cuando se hallaban deambulando en el desierto; y enterrando al difunto Moises, cuando no hubo alrededor nadie que lo hiciese. Cuando el hombre realiza estos gestos de amor, muestra con ello que, una porcion de su Creador, habita ya en su ser. Pero, quien rehusa hacer estas cosas, carece de amor, y muestra con ello su lejania y desconocimiento de Dios. Hagase solidario de todo el que, sin importar su raza o credo, cree en hacer estas obras de amor, de justicia, de misericordia, y de humildad que el Creador ha modelado personalmente para sus criaturas. Le garantizamos que siempre redundara en refrigerio y bendicion para su vida.


El rabino Jeremiah Ben Eleazar dijo, «Un hogar en el cual palabras de Torah se escuchan durante la noche, no sera jamas destruido, pues escrito esta: “Ninguno que da cánticos (de Torah) en la noche dijo, ¿donde esta Dios mi hacedor? (Job 35:10)»
- Eruvin 18b


«El proceder de un discípulo de los sabios, es el siguiente: Es humilde, manso, dispuesto, lleno de buena voluntad, sumiso ante la descortesía contra su persona, amado por la gente, no demanda mucho de nadie (ni siquiera de los miembros de su propia casa), es temeroso del pecado, juzga a cada persona justamente (de acuerdo a sus obras), siempre dice “No deseo nada de este mundo, pues este mundo no me pertenece”;Se mantiene aprendiendo siempre Torah, esta listo a sentarse en el piso (despojarse de su manto de gloria), a los pies de otros discípulos de los sabios), y nadie puede acusarle de practicar la maldad»
(Derekh Eretz Zuta 1)


«El sagaz gobierna sobre el ingenuo, del mismo modo que el poderoso gobierna sobre el débil»


“A mas de esto (Me-hemmah), hijo mio, se amonestado: no hay fin de hacer muchos libros” (Eclesiastés 12:12) . La palabra “Me-hemmah”, puede también leerse como “mehummah”, indicando que la confusión (mehummah) le sobrecogerá. Porque, quien acepta como palabra de Dios algún otro libro fuera de los veinte y cuatro libros que comprenden la Escritura Hebrea, trae confusión (mehummah) a su casa. ¿Cual es el orden de esos veinte y cuatro libros? Los cinco libros de Moisés, Josué, Jueces, Samuel, Reyes, Jeremías, Ezequiel, Isaías, los doce profetas menores, Ruth, Salmos, Job, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Lamentaciones, Daniel, Ester, Esdras/Nehemías, y Crónicas. Moisés escribió sus cinco libros, así como el libro de Job, y los oráculos de Balaam. Josué escribió el libro que lleva su nombre, así como los últimos ocho versos de los cinco libros de Moisés. Samuel escribió el libro que lleva su nombre, así como Jueces y Ruth. David escribió los Salmos, incluyendo en el la obra de los diez ancianos. Jeremías escribió el libro que lleva su nombre, así como el libro de Reyes, y el de Lamentaciones. Ezequías y sus colegas publicaron el libro de Isaías, Proverbios, Cantar de los Cantares, y Eclesiastés. Los hombres de la Gran Asamblea publicaron Ezequiel, los doce profetas menores, Daniel, y el Rollo de Ester. Esdras escribió el libro que lleva su nombre (que originalmente era uno con el libro de Nehemías), y las genealogías del libro de Crónicas hasta su propia época. David escribió el libro de los Salmos, incluyendo el trabajo de los diez ancianos: Adam (Salmo 139:16, y Salmo 92), Melquisedec (Salmo 110), Avraham (Salmo 89), Moisés (Salmo 90), Heman, Jeduthun, Asaph, y los tres hijos de Korah.
(BB 14b-15a; Eccles. R. 12:12, &7)



“... Para guardar y poner por obra todos sus mandamientos...” (Deut. 28:1). El Rabino Simeon Ben Halafta dijo: Cuando un hombre aprende los preceptos de la Torah, pero no los pone por obra, su castigo es mas severo que el del hombre que nunca los ha estudiado. ¿A que podríamos comparar esta situación? Al caso de un Rey que poseía una grande hortaliza, la cual puso al cuidado de dos inquilinos. Uno de ellos planto arboles y los corto; mientras que el otro ni corto ni planto árbol alguno. ¿Con cual de los dos es mas probable que se enoje el Rey? Pues con aquel que, pudiendo esperar a que los arboles que planto diesen fruto (dando así al Rey el placer de ver prosperar su hortaliza) los corto antes de tiempo.
(Deut. R. 7:4)


El Rabino Huna dijo: “El hombre que se ocupa solo con estudiar Torah (sin intención alguna de practicar nada de lo que aprende), actúa como si no tuviese un Dios; un Juez que un día juzgara a cada hombre de acuerdo a sus obras.
(Avodah Zarah 17b)



Rava tenia un refrán favorito: “El propósito del aprendizaje (de la Torah), no es otro sino el arrepentimiento y las buenas obras. Un hombre no debe leer la Escritura, estudiar la Mishna, y entonces ir a rebelarse contra su padre, su madre, su maestro, o contra cualquiera que le sobrepase en conocimiento o en años. Como se ha dicho: “El temor del Señor es el comienzo del aprendizaje; un buen entendimiento tienen los que actúan de forma correspondiente” (Salmo 111:10). Note que el pasaje no dice, “los que estudian de forma correspondiente”, sino “los que actúan de forma correspondiente”- actúa por temor a Dios, no por falta de tal temor.
(Ber 17a).



El Rabino Abba Bar Kahana dijo: Entre las naciones del mundo, no se han levantado nunca dos filósofos semejantes a Balaam, hijo de Beor, y a Oenomaus de Gadara. Cuando las naciones del mundo vinieron a ellos, les preguntaron diciendo: “¿Podemos enfrentar en batalla esta nación de Israel?”. Ellos contestaron: «Vayan y den la vuelta por sus Sinagogas, así como por sus casas de estudio. Si encuentran en ellas niños trinando (versos de la Torah), con sus voces infantiles, no podrán enfrentar a esta nación en la batalla; Porque lo que su patriarca Isaac prometió a su descendencia, fue lo siguiente- “O es la voz de Jacob, o son las manos (de Esaú)"- Gen. 27:22. Y esto significa que, mientras la voz de Jacob se escuche en las Sinagogas y en las casas de estudio, las manos no serán las manos de Esaú. Pero si no, ‘las manos serán las manos de Esaú’; es decir, les sera posible sobrecogerlos en la batalla».
(Gen. R. 65:20; Lam. R., proem 2)



«La tradicion Judia (Rav Meir, Talmud Bavli, Menachot 43B) ordena que cada creyente debe bendecir (alabar) a Adonai Yah, al menos 100 veces al dia. Esto se logra tomando cada evento diario, y convirtiendolo en una excusa para proferir una bendicion, cantar un salmo, o entonar una alabanza a Ha Shem (sea su nombre engrandecido)»


Cuando la duda, el temor, la escases, o la enfermedad agobien su alma, y nublen su mente, alabe al Creador, y proclame las promesas de Yah. Si llega usted a sentirse como Josue, quien a los 85 años de edad tuvo que comenzar a pelear contra los gigantes, aferrese a las promesas hechas por Dios a todos los que se encuentran en los mismos zapatos de Josue: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Yah tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (Josue 1:9). Cualquiera sea la circunstancia en la que nos encontremos, siempre debemos confesar que nada sucede sin el permiso de Yah; y, si hacemos las cosas que le agradan, El ha de prosperar nuestro camino, como esta escrito: “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas” (Josue 1:7). Adonai Yah ha prometido no dejarnos, ni desampararnos. Aun si, al igual que sucedio con los tres varones Hebreos, fuesemos echados al horno de fuego, Adonai enviara alli a su angel, para guardarnos del poder de las llamas (preservar en paz nuestras almas). En medio del fuego de la prueba, alabe a Yah, y glorifique su nombre, cantando el siguiente cantico: “Cuando en prueba estoy, Ha Shem se engandece en mi; Cuando en prueba estoy, Ha Shem se engandece en mi; ¡Gracias por las pruebas!, ¡Gracias por las pruebas! Porque si las llevo Ha Shem se engrandece en mi”; ¡Gracias por las pruebas!, ¡Gracias por las pruebas! Porque si las llevo Ha Shem se engrandece en mi”.




«El hombre acostumbrado a temer a Dios (siendo consciente de que un día habrá de ser juzgado), y a abstenerse de hacer mal a su prójimo, es un hombre justo, y cuenta con el favor Divino. Pero, el hombre acostumbrado a atropellar a su prójimo, y a no tener en cuenta la opinión de su Creador, se condena a si mismo a su eventual destrucción»


Fuera De Yah No Hay Salvador


«La Escritura dice: "La Salvación es de Yah...” (Salmo 3:8). Note que dice que es de Yah; no es de Moisés, de Jesús, de Muhammad, ni de Baal Shem Tov (paz y bendición sea con todos ellos); no es del Rabino Ortodoxo, del Hasídico, ni del Breslev; no del Pastor Evangélico, del líder Noahida, ni del Rabino Mesiánico; No es del Sacerdote Católico, y tampoco es del Imam Musulmán. ES DE YAH. Y Yah (bendito sea) ha decidido de antemano a quien habrá de concedersela: “Cercano está Yah a LOS QUEBRANTADOS DE CORAZÓN; y SALVA A LOS CONTRITOS DE ESPÍRITU” (Salmo 34:18). En otras palabras, Yah ha decidido Salvar a las personas que tienen un corazón quebrantado (arrepentido), y un espíritu contrito (un espíritu que, no teniendo orgullo alguno, es sumiso a la voluntad de su Creador); sin importar si estas personas son Judíos Ortodoxos, Cristianos Evangélicos, o Musulmanes Sunitas; Pero el Creador ha decidido enviar a Gehinnom (el infierno Judío) a toda aquella persona que, al igual que Korah (Coré), tiene un corazón orgulloso (“rebelde”, o “no arrepentido”), y un espíritu altanero (la aptitud de aquel que cree bastarse a si mismo, sin necesitar a Dios, ni a su prójimo); sin importar si esta persona es un Judío Ortodoxo, un Cristiano Evangélico, o un Musulmán Sunita. Enoc no era Judío, Cristiano, Ni Musulmán; pero Dios lo guardo de la muerte. Lo mismo sucedió con Ishmael, con Job, con Noé, y con Nabucodonosor; Cada vez que alguno de estos hombres busco a Dios, con un corazón quebrantado y humilde, Dios escucho atentamente su clamor»




La Torah (Escritura Hebrea) condena las artes mágicas, los encantamientos, y la hechicería. ¿Por que? Pues porque La Verdad Divina revelada en la Escritura, es que El Creador (bendito sea) se agrada del hombre que hace lo bueno; del que obra justamente, de aquel que es misericordioso y humilde, que se abstiene del robo, de la mentira, del adulterio, y del asesinato; Pero Dios esta airado contra el hombre que hace lo malo (el homosexual que deshonra a sus padres, el usurero, el orgulloso, el mentiroso, el oportunista, y el que rehúsa obedecer los mandamientos). La verdad Divina, es que tarde o temprano el hombre recibirá de vuelta el mismo bien (o mal) que haya obrado. En cambio, la hechicería impide al hombre percibir esta Verdad Salvadora, convenciendole de que, lo importante, no es que “obre” correctamente, sino que “crea” correctamente; le dice que lo que importa no es vivir por la norma moral establecida en las dos Tablas de Piedra, sino obtener algún conocimiento "esotérico", "secreto", "oculto", o "espiritual"; que lo importante es decir estas o aquellas otras palabras mágicas; este o aquel otro conjuro; hacer esta o aquella otra confesión de fe; decir que este, o aquel otro, es el nombre correcto del Creador; O que esta, o aquella otra persona, es el verdadero Mesías; confesar que lo importante es creer que este, o aquel otro libro, es la ultima revelación Divina; o que este, o aquel otro hombre, es el ultimo y mayor profeta. Tristemente, quienes se aferran a estas seductoras formas de hechicería, encuentran en ellas la justificación para rehusar comprometerse con la moral Divina encarnada en las Tablas de Piedra. Y, quien insiste en rechazar esta moral Divina (Judaismo Universal), rehúsa someter su cuello al yugo de Dios, condenándose a si mismo al tormento en Gehinnom (el infierno Judío).




¿Como perdona El Creador nuestras Rebeliones (pecados)?

La Tanak (Escritura Hebrea) muestra que, en su infinita misericordia, Dios ha provisto desde el principio mismo de su Creación un remedio para resarcir el pecado de sus criaturas. ¿Cuál es ese remedio? EL ARREPENTIMIENTO SINCERO. De hecho, los maestros de la escuela de Hillel (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham), enseñaban que, cuando el hombre pecaba, no tenia que sentirse irremediablemente perdido, pues יהוה (Adonai el Creador) había provisto en el arrepentimiento un acceso a la misericordia Divina, que haría que esta "triunfase sobre el juicio". La Escritura dice así: “Como están lejos el oriente del Occidente, así hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones (o transgresiones)” (Ki-rechok mizra hirehik mi-maarav mi-menu et peshaeinu)- Salmo 103:12. ¿Qué importancia hay en el orden de las palabras? ¿Por qué primero el Oriente, y solo despues el Occidente? Es que se esta aludiendo al recorrido del Sol. Es decir, los antiguos Judíos, creían que el lugar de tormento (Gehinnom) se encontraba en el Oriente. Y esto explicaba el tono rojizo de los amaneceres; pues teorizaban que, cuando el sol se levantaba en el Oriente (en la mañana), reflejaba el color de la sangre de aquellos que ya se hallaban en Gehinnom. Por el otro lado, el que mas tarde el Sol se “pusiese” (o “se inclinara”) en el Occidente, insinuaba que la Presencia Divina moraba en aquella dirección; y esto explicaba el hecho de que el Sol se “inclinara” en el Occidente (rindiendo asi pleitesía a su Creador). Pero, ¿Cómo esta lejos el Oriente del Occidente? ¿Hay una distancia fija entre ellos? La respuesta es en la negativa, pues no hay una distancia específica entre estos dos puntos. De hecho, el Oriente y el Occidente no son ningún lugar en particular; son direcciones opuestas (relativas), hacia las cuales escogemos dirigirnos. En otras palabras, la distancia entre el Oriente y el Occidente, son un cambio de dirección: un giro de 180 grados. La imagen que se quiere mostrar, es la de un hombre que va caminando hacia el Oriente (alejándose de su Creador, en dirección a Gehinnom). En un momento dado, ese hombre se detiene y, razonando consigo mismo, reconoce que esta llevando su vida en la dirección equivocada, camino a la destrucción. Entonces, decide no caminar mas en esa dirección (en direccion a la maldad que "El Oriente" prefigura); y, dando un giro de 180 grados (es decir, dándole la espalda a la maldad), comienza a caminar en la dirección opuesta, dirigiendose a la presencia de Dios que "El Occidente" prefigura. Así como este giro de 180 grados ha "Salvado" la distancia que entre Oriente y Occidente, de ese mismo modo Dios "Salva" (aleja las rebeliones de) la humanidad; pues en el momento en que el hombre reconoce lo errado de su camino, para convertirse (dar un giro de 180 grados) de su maldad, y comenzar a acercarse a su Creador, en ese mismo instante sus faltas le son perdonadas. Y es por esto que el Creador dice: “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa (reconociendo así lo extraviado de su sendero), y se aparta (para comenzar a caminar en la dirección opuesta) alcanzara misericordia (es decir, recibirá el perdón de sus pecados)”- Proverbios 28:13.




«La tradición Judía tenia una forma peculiar de mostrar que, la confesión de pecados, era el remedio infalible para obtener entrada al Olam Ha-ba (El Mundo que ha de venir). La manera en que lo hacia, era narrando que, cuando un hombre era culpable de una trasgresión, cuyo castigo era morir bajo el peso de la piedra (morir apedreado), se le llevaba al lugar de ejecución. Entonces, cuando estaba a solo diez "cubits" del lugar, se le decía lo siguiente: "Confiesa, pues confesar es el proceder (correcto) de aquellos condenados a la muerte". Cualquiera que confiesa sus pecados, tendrá una porción en el mundo que ha de venir, pues encontramos que así sucedió con Acan, a quien Josué dijo: "Hijo mio, te ruego que des gloria al Señor, Dios de Israel, y que hagas confesión ante El. Y Acan contesto a Josué y dijo, en verdad he pecado contra el Señor, Dios de Israel, y he hecho así" (Josué 7:19). ¿Como sabemos que su confesión hizo expiación por sus pecados? Pues del hecho que el pasaje continua diciendo, "Y Josué dijo, ¿Por que nos has traído desgracia? Yah traerá desgracia sobre ti en este día" (ibid. 25)- Es decir, EN ESTE DIA traerá Yah desgracia sobre ti, pero Yah no traerá desgracia sobre ti en el dia de mañana, cuando estaras en la Vida Eterna. Si el reo no sabia como confesar, se le instruía a decir: "Que mi muerte sea una expiación por todos mis pecados". Esta tradición demuestra que, los primeros creyentes Judíos (aquellos Israelitas que, al igual que Josué, escucharon la Torah directo de la boca del Altísimo), entendían claramente que, la sincera confesión de sus pecados, y no su ciega adherencia a este o aquel otro dogma o rito religioso, era el camino seguro para que, aun el mas vil pecador (aquel que merecia la muerte), obtuviese el perdón de sus pecados, así como entrada al Mundo que ha de venir»



«Y subió Judá, y Yah entregó en sus manos al Cananeo y al Ferezeo; e hirieron de ellos en Bezec a diez mil hombres. Y hallaron a Adoni-bezec en Bezec, y pelearon contra él; y derrotaron al Cananeo y al Ferezeo. Mas Adoni-bezec huyó; y le siguieron y le prendieron, y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies. Entonces dijo Adoni-bezec: Setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, recogían las migajas debajo de mi mesa; COMO YO HICE, ASI ME HA PAGADO DIOS» (Jueces 1:7). El Judaismo Universal promulga que, tarde o temprano, todos los hombres habremos de cosechar el mismo bien o mal que hallamos sembrado; ni una pizca mas, ni una pizca menos. Por esto, todo hombre debe comprometerse con hacer su mas honesto y sincero esfuerzo por sembrar todo el bien que le sea posible, a fin de garantizar en lo porvenir, una buena cosecha




El color Rojo, caracteriza a la tradición Cristiana; pues, para ella, este color tipifica la sangre (expiatoria), así como el Fuego (del Espíritu Santo). Por otro lado, el Verde caracteriza la tradición Islámica, pues es el color de las vestimentas prometidas a los que han de alcanzar el Paraíso Islámico. De igual modo, el Azul caracteriza la tradición Judía, siendo este ultimo el color del Cielo (Divinidad). Desafortunadamente, a menudo escuchamos a Cristianos Evangélicos, a Musulmanes Sunitas, y a Judíos Ortodoxos, hablando (y actuando) como si el suyo fuese el único "color" de la realidad: como si la única religión valida fuese la moderna tradicion Cristiana, la Islámica, o la Judía. Pero la Naturaleza nos muestra que el ser humano fue creado con visión “Tricromatica”. En otras palabras, que toda la realidad que perciben nuestros ojos, puede describirse como la contribución de tres colores fundamentales. La agradable sorpresa de esto, es que esos tres colores son típicamente el Rojo, el Verde, y el Azul! Es como si el Creador nos hubiese dejado de antemano una aclaración: Que, así como estos tres colores son parte integral (y necesaria) de una realidad mucho mas abarcadora, de ese mismo modo cada una de las tres grandes tradiciones monoteístas forman parte integral y necesaria de una mas abarcadora realidad. ¿Cual es esta realidad? Pues que, un cuerpo saludable, consiste de miembros que, aunque totalmente distintos, trabajan juntos (en armonía) por el bienestar del todo. Así como un cuerpo que esta compuesto de un solo y grande miembro, no es realmente un cuerpo, sino un fenómeno de la naturaleza, de ese mismo modo un cuerpo de creyentes formado por una única y sola tradición religiosa, no es realmente un cuerpo de creyentes, sino un fenómeno de la naturaleza. La realidad es que, aunque distintos y separados, tanto la tradición Cristiana, como la Islámica y Judía, juegan un papel importante en la salud del cuerpo de creyentes que conforman el monoteísmo ético. Y, esa salud sera perfecta, el día en que tanto el hablar como el obrar de Ortodoxos, Evangélicos, y Sunitas refleje la aceptación de esta abarcadora realidad.




No podemos servir a mas de un Creador

Si bien es cierto que (según los escritos Cristianos) Jesús de Nazaret (la paz y la bendición de ‫ יהוה‬sean siempre con el) nació, vivió, y murió como judío, no es menos cierto que, el contenido de su mensaje, fue uno de naturaleza universal. Este mensaje, no es otra cosa sino la verdad implícita de la fe Hebrea de nuestro padre Avraham: el que, en un sentido espiritual, todos llevamos dentro de nosotros un Caín, y un Abel; un Faraón, y un Moisés; un Ha Satan, y un Mesías; un impulso a hacer lo malo, y un impulso a hacer lo bueno; un Judío, y un gentil. Y que, cuando nos arrepentimos de nuestra infracción a los mandamientos Divinos, nuestro impulso a hacer lo bueno vence a nuestro impulso a hacer lo malo; y, nuestro Judío interior, vence a nuestro gentil interior, liberándonos así del exilio espiritual en el cual se hallaba nuestra alma. Jesús enseño que, cuando nos afanamos mas por las necesidades temporeras, que por las necesidades eternas, nuestro gentil interno ha vencido a nuestro Judío interno, como esta escrito: “No os afanéis, pues, diciendo ¿Que comeremos, o que beberemos, o que vestiremos? PORQUE LOS GENTILES (QUE MORAN DENTRO DE VOSOTROS) BUSCAN TODAS ESTAS COSAS; PERO VUESTRO PADRE CELESTIAL (EL PADRE DEL PUEBLO JUDÍO QUE LLEVAIS EN VUESTRO INTERIOR) SABE QUE TENEIS NECESIDAD DE TODAS ESTAS COSAS. Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia (¡no os dejéis vencer por vuestro gentil interno!), y todas estas cosas os serán añadidas” - Mateo 6:31-33. De la misma manera, Jesús enseño que, cuando rehusamos hacer la paz con nuestros semejantes, esa conducta hace que el gentil que mora en nosotros lleve cautivo (o “venza”) a nuestro Judío interno. Como esta escrito: “POR TANTO, SI TU HERMANO PECA CONTRA TI, VE Y REPRÉNDELE ESTANDO TÚ Y ÉL SOLOS; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere (es decir, si rehusare reconciliarse contigo), toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la congregación; Y SI NO OYERE A LA CONGREGACIÓN, TENLE POR GENTIL Y PUBLICANO (es decir, asume que el Judío que mora en el interior de ese hermano, esta cautivo por los gentiles que en el habitan)” - Mateo 18:15-17.
Así, todo hombre que procede al sincero arrepentimiento, comprometiéndose con hacer a otros el bien prefigurado en los Diez mandamientos, no solo se hace espiritualmente Judío, sino que recibe la esencia misma de la Ley, así como el perdón de sus pecados, y el favor de su Creador. Esta es la razón por la cual es Galileo es citado diciendo: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque ESTO ES (LA TOTALIDAD DEL MENSAJE DE) LA LEY Y LOS PROFETAS”- Mateo 7:12.
Desafortunadamente, en la noble fe Cristiana, este mensaje ha quedado oculto detrás de docenas de cartas y epístolas que, tratando de "aclarar" (para beneficio de los gentiles) el Judaísmo Universal de Jesús, terminan finalmente negándolo, al postular que: «... si por la Ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo»- Gálatas 2:21. La realidad es que, si fuésemos a juzgar con justicia, tendríamos que admitir la validez del argumento contrario: "Si por la gracia (y no por las buenas obras) fuese la justicia, entonces por demás sufrió Job la perdida de sus hijos; por demás dejo Avraham su tierra y su parentela; por demás murió Urías Heteo; por demás murió Nabot de Jezreel; por demás sufrió David la persecución de Saúl; por demás murieron los sacerdotes de Nob; por demás fue echado Daniel en el foso de los Leones; por demás predico Jonás arrepentimiento a los Ninivitas...". En su ceguera espiritual, nuestros amados hermanos Cristianos no logran ver lo que esta claramente expuesto ante sus propios ojos: que, si la vida de obediencia a los mandamientos Divinos que caracterizo al Nazareno, le permitió alcanzar la resurrección de entre los muertos, fue para demostrar que, todo aquel que muestre ese mismo compromiso con los mandamientos, gozara algún día de una similar resurrección. ¡Pero no!, el liderato Cristiano no puede aceptar esta verdad, pues implicaría que es posible obtener la misma victoria que obtuvo el Nazareno (siendo así semejantes a el), sin tener que vernos forzados a abandonar la fe Judía que profesaron nuestros ancestros; Y, esto, simplemente no puede ser aceptado, pues restaría gloria y merito a la figura del hombre que el Cristianismo adora como supremo Dios. Fue por este motivo que el Cristianismo comenzó a postular la extraviada idea de que, para que nuestra obediencia a los mandamientos fuese agradable al Creador, esta tenia que ser absolutamente perfecta; pues de otro modo no serviría de nada, ya que no proveería garantía alguna de recompensa (salvación). Esta postura teológica, sirve bien al propósito de exaltar la figura del Nazareno, pues permite a nuestros hermanos Cristianos reclamar que solo Jesús pudo guardar perfectamente la Ley; algo que, según alegan, ningún otro hombre podrá jamas lograr.
¿Entiende usted el problema con todo esto? En su sincero (pero extraviado) deseo de atribuir méritos (dar pleitesía) a la figura del Nazareno, el Cristianismo termina adscribiéndole faltas (blasfemando) al Creador. Tratemos de explicarlo con un sencillo ejemplo: Imagine que usted trabaja en una fabrica , donde construye sillas para personas impedidas. Suponga en adición que su trabajo demanda que permanezca en pie doce horas diarias, a fin de cumplir su tarea mensual de producir 613 sillas. Un día, cuando pasa usted a recoger su salario mensual, encuentra que su jefe rehúsa pagarle salario alguno. Cuando pide una explicación, su jefe le informa que usted fallo en cumplir perfectamente lo que se le había ordeno, pues echo a perder 2 de las 613 sillas . Usted pide al jefe que sea justo, procediendo a pagarle el dinero correspondiente a la labor por las 611 sillas que en efecto fueron correctamente construidas; pero su jefe insiste en decirle que, el error cometido en la construcción de las dos sillas defectuosas, anula completamente cualquier recompensa por las sillas que fueron correctamente construidas. ¿Que pensaría usted de ese jefe? ¿Lo consideraría usted un jefe noble, justo, y compasivo? ¿O pensaría usted que es un jefe injusto, cruel, y ladrón? ¿Que si ese jefe fuese Dios? Imagine usted que pasa cuarenta años de sus vida haciendo bien a su prójimo: no le roba, no le mata, no le miente, no adultera con su mujer, no codicia nada de su prójimo. Usted es un hijo que honra a Dios y a sus padres; una persona humilde, y de integridad; que se compadece de los que sufren; que alimenta al hambriento, que da de beber al sediento, que cubre al desnudo, y que perdona a quienes le ofenden. Entonces, usted muere; y, cuando se encuentra ante su Creador, este rehúsa darle recompensa alguna por el bien que realizo durante su vida. Cuando pregunta cual es la razón de tan injusto trato, el Creador le informa que usted fallo en cumplir perfectamente sus mandamientos: que no siempre dijo toda la verdad, que en alguna ocasión se enojo con su mujer; que en algún momento no escucho el consejo de sus padres, o que en algún momento admiro la belleza de una mujer distintas a la suya. ¿Que pensaría usted de ese Creador? ¿Lo consideraría usted un dios de perfecta justicia, misericordia, y compasión? ¿O le consideraría un dios injusto, sin misericordia, y cuya ética y moralidad son cuestionables? ¿Entiende ahora cual es el problema? El problema es que, en su ciego anhelo de hacer que las masas rindan pleitesía al Galileo (un hombre de carne y hueso) el Cristianismo esta dispuesto a (sucintamente) adscribir faltas éticas y morales a Yah El Creador (bendito sea). Y, esta aptitud, no es otra cosa sino inmoral idolatría. Por eso, quienes predicamos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, enfatizamos que, no importando cuan grande creamos haber sido esta o aquella otra persona (Moisés, Jesús, Shimon Bar Yohai, Muhammad, Maimónides, Baal Shem Tov, Breslev, Schneerson, la madre Teresa de Calcuta, etc), nadie fuera de Yah ‬merece ser servido y temido, pues la Escritura dice: “A יהוה tu Dios temerás, y a El solo servirás...” - Deut. 6:13. ¿A quien dice el pasaje que debemos temer y servir? ¿A Avraham? ¿A Moisés? ¿A Jesús? ¿A Muhammad? ¿A Elena G. De White? ¡No! La Escritura ordena que adoremos solamente a aquel Dios cuyo nombre es Yah ( יהוה ), el Dios que libro a Israel de la esclavitud egipcia. En el momento en que pensamos que alguien (o algo) fuera de ‫ יהוה‬es digno de recibir la misma pleitesía que Yah, hemos caído en el pecado de idolatría, pues no podemos servir a dos señores, sin terminar siendo infieles a uno de ellos: «Yo ‫ ;יהוה‬este es mi (único) nombre; y a otro no daré mi gloria...»- Isaías 42:8




El Evangelio Me Convirtio Al Judaísmo Universal

La interpretación de los escritos Cristianos, desde una perspectiva cristiana evangélica, nos condujo a cuestionar seriamente la interpretación que, tanto de las enseñanzas del Maestro de Galilea (paz sea con el), como de la Biblia Hebrea, articularon los compiladores de los Escritos Cristianos. A continuación mostraremos algunas de las contradicciones que nos condujeron a abrazar la fe del Judaísmo Universal, la fe ancestral que practicaron todos los profetas de Dios:

1) En el evangelio de Juan, capitulo 1, y verso 21, los escribas y fariseos preguntan a Juan el bautista , si este era Elias, y Juan les contesta categóricamente que no lo es. El texto dice así: “Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No”. Pero a pesar de lo que dice el anterior texto, el verso en Mateo 11:14 cita a Jesús (paz y bendición sean con el) diciendo lo contrario, dando a entender que, en efecto, Juan era Elias. El texto dice así: “Y si queréis recibirlo, el es aquel Elias que había de venir”.
2) En Juan 14:9, Jesús es citado diciendo: “El que me ha visto a mi, ha visto al Padre”. Pero, a pesar de estas palabras atribuidas al mismo Jesús, casi 60 años mas tarde encontramos al apóstol Juan afirmando lo contrario. 1ra Juan 4:12 dice así: “Nadie ha visto Jamas a Dios”.
3) En Gálatas 5:2, el apóstol Pablo (que Dios se agrade de el) es citado diciendo que quien se circuncida ya no obtiene provecho de Cristo. El texto dice: “He aquí, yo Pablo os digo que, si os circuncidáis, de nada os aprovechara Cristo”. Pero a la vez que se cita al apóstol diciendo esto, se nos dice en Hechos 16:3 que el mismo Pablo procedió a circuncidar a Timoteo, a fin de que este pudiera acompañarle en sus viajes misioneros. El verso dice: “Este quiso Pablo que fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los Judíos que estaban en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era Griego”.
4) En Romanos 3:10-11 Pablo es citado diciendo que no hay ningún hombre que sea justo- “...No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, No hay quien busque a Dios”. Pero este postulado contradice la escritura que por 1,500 años había sido aceptada (aun por el mismo Jesús de Nazaret) como la incuestionable Palabra de Dios; y es que Génesis 6:9 nos informa que Noé era justo. El texto dice así : "...Noé, varón JUSTO, era perfecto en sus generaciones; con Dios camino Noé". No solo esto, sino que las palabras de Pablo contradicen el texto en 2da Pedro 2:7, que aclara que Lot también era justo. El texto dice así: “..y libro al JUSTO Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados”. Las palabras de Pablo también contradicen los Evangelios, pues en Mateo 1:19 se nos dice lo siguiente: “José su marido, como era JUSTO y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente”. También contradicen las palabras en Lucas 1:6, donde se nos informa que Zacarias y Elisabeth eran ambos justos. El texto dice así: “Y eran ambos (entiéndase, Zacarias y Elisabeth) justos delante de Dios, andando sin reprensión en todos los mandamientos y estatutos del Señor”.
5) Con respecto a la resurrección de los muertos, Pablo dice que el cuerpo que ha de resucitar no es uno carnal, sino espiritual pues, según el apóstol, la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios. 1ra Corintios 15:44 dice así: “Se siembra cuerpo animal, resucitara cuerpo espiritual....”. También nos informa el apóstol, en 1ra Corintios 15:20, que Cristo fue la primicia (el primero en resucitar) de entre los que durmieron (entiéndase, de los que murieron). El texto dice así: “Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos, primicias de los que durmieron es hecho”. Pero el anterior texto contradice el evangelio, que dice que Cristo resucito en un cuerpo de carne y huesos. En Lucas 24:39 se cita a Jesús diciendo las siguientes palabras: “Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo”.
6) En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo enseña que sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados, y por ende, tampoco hay entrada en la vida eterna. Hebreos 9:22 dice así: “...Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre, y sin derramamiento de sangre, no se hace remisión” . Es decir, Pablo enseña que para obtener el perdón de los pecados requiere de un sacrificio literal, donde alguien derrame su sangre por nosotros. Pero la realidad era que en el contexto ritual de la Ley Judía, casi todo se purificaba con agua, no con sangre. Es decir, cuando algo se había contaminado, haciéndose por ello impuro para el servicio divino, se hacia purificación sumergiéndolo en agua. Aun las personas que habían sido declaradas impuras obtenían la purificación por medio de la inmersión en agua. Un buen ejemplo de esto lo eran las mujeres, quienes, luego de su periodo de impureza, eran purificadas sumergiéndose en un baño ritual, o “mikveh”. No solo esto, sino que las palabras de Hebreos 9:22 contradecían el espíritu de la Ley que encarnaba este rito de purificación en agua. Es que el agua era símbolo de las lágrimas. Dios quería intimar por medio de la purificación en agua que la verdadera purificación del pecado es el agua de las lágrimas de arrepentimiento, y esta verdad ética estaba confirmada en el texto del Salmo 51:17, que reza así: "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciaras tu, oh Dios" . Durante siglos, las Escrituras Hebreas habían enseñado que la manera en que el hombre obtenía el perdón de sus pecados era humillándose ante Dios, y convirtiéndose de su mal camino; en otras palabras, arrepintiéndose de corazón. Un claro ejemplo de esto era 2da Crónicas 7:14. Allí se nos dice lo siguiente: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado , y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos, entonces YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARE SUS PECADOS, y sanare su tierra". De igual manera, Jeremías 36:3 enseñaba que Dios perdona el pecado del corazón arrepentido, sin necesidad de sacrificio alguno. El texto dice así: “Quizá oirá la casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles, para volverse cada uno de su mal camino, y yo perdonaré su maldad, y su pecado”.
7) El Nuevo Testamento enseña que la entrada a la vida eterna no se obtiene por medio de hacer obra alguna, sino por confesar que Jesús es el Señor Dios, que resucito de los muertos. Romanos 10:9 dice así: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, seras salvo". Pero este texto contradice las palabras del Galileo, quien en Mateo 7:21 dijo que lo que anhelaba no era que se refirieran a El como “Señor”, sino que se obedeciera a Dios. El texto reza así: “No todo el que me dice Señor, Señor, entrara en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que esta en los cielos”. Y con respecto a cual es la voluntad del Padre celestial, Lucas 10:25-28 aclara que es amar a Dios y al prójimo, es decir, vivir una vida de arrepentimiento. El texto dice así: “..Maestro, ¿haciendo que cosa heredare la vida eterna? El le dijo, ¿Que esta escrito en la Ley?¿Como lees? Aquel, respondiendo, dijo: amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo (Jesús): Bien haz respondido; HAZ ESTO Y VIVIRÁS”.
8) El escritor del evangelio de Juan, capitulo 5, verso 18, nos dice que, al decir Jesús que Dios era su Padre, Jesús se estaba haciendo a si mismo igual a Dios. El texto dice así: “Por esto los judíos aun mas procuraban matarle, porque no solo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios”. Pero el problema con el texto que acabamos de leer es que contradice otros textos del mismo Nuevo Testamento, donde otras personas son llamadas “hijos de Dios”, sin necesariamente implicar que estas fuesen iguales a Dios. Uno de estos pasajes es Mateo 5:9, donde se dice que todo hombre pacificador, es un hijo de Dios. El texto dice así: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos eran llamados “HIJOS DE DIOS”. Otro de estos pasajes es Lucas 3:38, donde nos dice que Adán era hijo de Dios. El texto termina diciendo así:”... Hijo de Enos, hijo de Set, hijo de Adán, HIJO DE DIOS”.
9) Otro ejemplo en el cual el Nuevo testamento contradice las Escrituras es que en el libro de Hechos, capitulo 7, y verso 14, se nos dice que el numero de personas que subieron a Egipto con Jacob fue setenta y cinco. Pero Génesis 46:27 dice que fueron setenta. Hechos 7:14 dice así: “Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas”. Pero Gen. 46:27 dice otra cosa. El texto dice así: “Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, eran dos: todas las personas de la casa de Jacob que vinieron a Egipto, eran setenta”.
10) Otra seria contradicción es que en 1ra De Corintios 11:14, el Nuevo testamento nos enseña que al hombre le es deshonroso dejarse crecer el cabello. El texto dice así: “La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?”. Pero Jueces 13:5 nos dice que cuando el ángel le dijo a la mama de Sansón como debía criar a su hijo, le ordeno que este debía dejarse crecer el cabello. El texto dice así: “Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos”. No solo esto, sino que la presencia de Dios se aparto de Sansón el mismo día en que su pelo fue cortado. El texto en Jueces 16:19-20 dice así: “Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas, y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza.......... Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que El Señor ya se había apartado de él”.
11) La imagen que a menudo proyectan los Evangelios, es una capaz de inducir en la psiquis de millones de lectores (gentiles), la idea de que los Judíos somos gente maligna y perversa; gente satánica, capaz de realizar la mayor de todas las abominaciones- crucificar al Creador del Universo; quien, según el evangelio, se encarno en la persona de Jesús de Nazaret (paz sea con el). Como el evangelio presenta a su héroe (Jesús) antagonizando contra todo lo que tenga que ver con los Judíos, el lector se ve emocionalmente forzado a rechazar todo aquello que pueda identificarle con estos villanos: la Ley que los Judíos guardaban, las fiestas sagradas (Yom Kippur, Pascua, Tabernáculos, etc) que los Judíos guardaban, y los mandamientos que los Judíos guardaban. Por eso, los evangelios citan a Jesús diciendo, “Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero (es decir, en vuestra Ley, no en mi Ley)...” - Juan 8:1. Esto ultimo es afirmado en el pasaje de Juan 10:34, donde se cita a Jesús diciendo: “Respondióles Jesús: ¿No está escrito en vuestra ley...” (de nuevo, no en mi Ley, sino en vuestra Ley). Del mismo modo, el Evangelio dice: “Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los Judíos (es decir, no una fiesta de Dios, ni de Jesús y sus seguidores, sino de los Judíos)” - Juan 6:4. Y, tambien dice en otro lugar: “Estaba cerca la fiesta de los Judíos; la de los Tabernáculos ... (de nuevo, no la fiesta de Jesús y de sus seguidores, sino la de sus enemigos Judíos). De igual modo, los Evangelios distinguen entre, los mandamientos de Jesús (el héroe de la historia), y los mandamientos de los Judíos (los villanos de la narrativa). Acerca de Jesús, el Evangelio dice: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre...” - Juan 14:21; Mientras que de los Judíos dice: “Mas en vano me honran, Enseñando doctrinas y mandamientos de hombres (de los Judíos)” - Mateo 15:9.
De este modo, el Evangelio hace de Jesús (paz y bendición sean con el) el paradigma de todo lo que es bueno y noble; un hombre a quien aun los espíritus inmundos admiran y reconocen (“Y los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, y daban voces, diciendo: ¡Tú eres el Hijo de Dios!”- Marcos 3:11). Pero, este mismo Evangelio, hace de los Judíos algo peor que espíritus inmundos (¡los espíritus inmundos tenían al menos suficiente “bondad” como para postrarse ante Jesús!). El Evangelio presenta a los Judíos como hijos de Satanás; gente maligna y perversa; demonios asesinos y mentirosos, siempre dispuestos a hacer la voluntad de su padre el diablo. Como esta escrito, “Vosotros (es decir vosotros los Judíos, con los cuales yo no tengo nada que ver) sois de vuestro padre el Diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”- Juan 8:44.
Así, el Evangelio implanta en el subconsciente de sus lectores (el mundo gentil), la idea de que los Judíos son hijos del Diablo; que todo lo que los Judíos predican, practican, y creen, esta bajo maldición Divina; no siendo otra cosa que el vano producto del engaño y la mentira de aquellos que, en su dureza de corazón, rehúsan doblegarse ante el Dios encarnado en la persona de Jesús. Irónicamente, esta mentalidad es en si misma la mayor de todas las vanidades; pues, en su inocente (pero extraviado) deseo de distanciarse de todo lo que evoque a los villanos de la narrativa, el gentil termina menospreciando la Ley de los Judíos (que no es en realidad la Ley de los Judíos, sino la Ley de Yah; quien, luego de entregarla a los Judíos, les ordeno guardarla); termina menospreciando las fiestas de los Judíos (que no son en realidad las fiestas de los Judíos, sino las fiestas de Yah, quien ordeno a los Judíos guardarlas); termina menospreciando los mandamientos de los Judíos (que, de nuevo, no son en realidad los mandamientos de los Judíos, sino los mandamientos de Yah; quien luego de escribirlos en dos tablas de piedra, ordeno a los Judíos guardarlos); y termina finalmente menospreciando a Yah, el dios de los Judíos (quien no es el dios de los Judíos, sino el Único y Verdadero Dios, quien entrego a Israel la Ley, las Fiestas, y los Mandamientos), para ensalzar en cambio a Jesús (el dios-hombre que, según los evangelios, no reconoció como suyas la Ley, las Fiestas, ni los mandamientos dados por Adonai Yah a Israel).
Así, el gentil termina sustituyendo la Ley de Yah, con la ley del Evangelio; las fiestas de Yah, con las fiestas del Cristianismo; los mandamientos de Yah, con los mandamientos de Jesús y sus seguidores. Cuando llega a esta etapa, este gentil se encuentra tan alejado de la verdad, que no puede evitar actuar como lo hacen las naciones paganas (que adoran a mas de una deidad), y se convierte así en un “Samaritano Espiritual”; sirviendo a Yah (el Dios de Israel), a la misma vez que sirve a Jesús (el hombre-dios de los gentiles). Entonces, se cumple en este gentil el verso que dice: “Temían a Yah, y honraban a sus dioses (Jesús, Pablo, Pedro, Apolos, María, etc), según la costumbre de las gentes de donde habían sido trasladados. Hasta hoy hacen como primero; que ni temen a Yah, ni guardan sus estatutos (los alimentos puros, la circuncisión, etc), ni sus ordenanzas (las Fiestas Judías), ni hacen según la Ley (pues no siguen la Ley, sino el Evangelio) y los mandamientos (los diez mandamientos, que incluyen el Shabbat) que prescribió Yah (no Jesús) a los hijos de Jacob (los Judíos que el Evangelio maligniza), al cual puso el nombre de Israel; Con los cuales había Yah hecho pacto, y les mandó, diciendo: No temeréis a otros dioses, ni los adoraréis, ni les serviréis, ni les sacrificaréis: Mas a Yah, que os sacó de tierra de Egipto con grande poder y brazo extendido, a éste temeréis, y a éste adoraréis, y a éste haréis sacrificio. Los estatutos y derechos y Ley y Mandamientos que os dio por escrito, cuidaréis siempre de ponerlos por obra, y no temeréis dioses ajenos. Y no olvidaréis el pacto que hice con vosotros; ni temeréis a dioses ajenos: Mas temed a Yah vuestro Dios, y él os librará de mano de todos vuestros enemigos. Empero ellos no escucharon; antes hicieron según su costumbre antigua. Así temieron a Yah aquellas gentes, y juntamente sirvieron a sus ídolos: y también sus hijos y sus nietos, según que hicieron sus padres, así hacen hasta hoy” - 2 Reyes 17:33-41. Un día, estos “Samaritanos espirituales” vendrán ante Yah, y confesaran la vanidad de lo que han heredado, diciendo: «Adonai Yah, fuerza y fortaleza mía, mi refugio en el día de la angustia: desde los confines de la tierra vendrán a ti las naciones (gentiles), y dirán: “Sólo mentira heredaron nuestros antepasados; heredaron lo absurdo, lo que no sirve para nada”» (Jer. 16:19).
12) Finalmente, quizás la mas seria contradicción del Nuevo Testamento es el hecho de que enseña que Jesús, el Padre, y el Espíritu Santo, son una misma persona. Por ejemplo, 1ra Juan 5:7 dice así- “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno”.
El anterior texto desafía la lógica y el sentido común. Veamos un ejemplo- Supongamos que usted entra en un cuarto solitario, y allí haya a un joven de unos 30 años, que se encuentra solo, pero hablando en alta voz. Usted le pregunta que esta haciendo, y el joven le contesta que solo esta hablando consigo mismo; ¿No sospecharía usted que este joven tiene problemas mentales? Ahora bien, si Jesús y Dios son una misma persona, ¿con quien hablaba Jesús cuando oraba? ¿Hablaba consigo mismo? ¿Tenia Jesús (la paz y la bendición sean con el) problemas mentales? ¿O es que Dios no conoce sus propios pensamientos?
Otra contradicción lógica seria la siguiente: Si Jesús y el Padre son una misma persona, entonces se deduce que Jesús es Dios, y si Jesús es Dios, entonces no necesita Dios alguno fuera de si mismo. Pero la realidad es que, luego de resucitar, encontramos a Jesús confesando que su Dios es el mismo Dios de sus hermanos judíos. El texto esta en Juan 20:17, y dice de la siguiente manera: "... mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre Padre y a vuestro Padre, A MI DIOS Y A VUESTRO DIOS".
De igual modo el texto en 1ra Juan 5:7 contradice flagrantemente el texto en Efesios 1:3, que reza de la siguiente manera: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo....”. Este ultimo texto nuevamente muestra con claridad meridiana que Jesús tenia un Dios, y este Dios era el mismo Dios que adoraban los Judíos. Quizás esto explique el por que, en Mateo 19:17, Jesús rehúsa que le llamen “bueno”, señalando que el único “bueno” era Dios. El texto en Mateo reza así- “El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios....”.
Otro texto que contradice el concepto de la Trinidad que se menciona en 1ra Juan 5:7 se encuentra en Lucas 24:18-19. Allí se narra el testimonio que de Jesús dan dos de sus seguidores presenciales. El texto dice así: “...Eres tu el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? Entonces El les dijo:Que cosas? Y ellos le dijeron: de Jesús Nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo...” ¿Pensaban estos discípulos que Jesús y Dios eran una sola persona? Absolutamente No. Ellos veían a Jesús como un profeta, un hombre ungido por Dios para obrar en su viña. Ellos tenían claro que Jesús y el Padre eran dos personas distintas, pues hacia solo unos pocos días le habían oído expresar personalmente su posición de inferioridad con respecto al Padre. Esta palabras se encuentran en Juan 14:28. El texto dice así: “... Si me amarais, os habríais regocijado porque he dicho que voy al Padre; PORQUE EL PADRE MAYOR ES QUE YO”.
Hay también varios otros pasajes donde podemos ver que, con su misma conducta, Jesús intima que adolece de los atributos de la Deidad. Un buen ejemplo se encuentra en Lucas 24:41. Allí se nos dice lo siguiente: “Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Note que en este pasaje se nos dice que Jesús ya había resucitado; Pero Jesús tuvo que preguntar a sus discípulos si tenian algo de comer. ¿No se deduce por fuerza mayor que, si el Jesús resucitado fuese uno con el Padre, sabría todas las cosas?, ¿por que tendría Jesús que preguntarles si tenían algo de comer? ¿Por que no simplemente decirles- dadme de lo que tenéis para comer?
Para que no quede duda alguna de lo errado y contradictorio que es afirmar que Dios y Jesús son una misma persona, examinemos el texto en Juan 18:16-18. El texto reza así: “Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero. Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre”. Note que Jesús indica que el Padre y el son dos personas distintas de acuerdo a la Ley. ¿A que Ley se refería? Se refería a que, en cualquier caso legal donde un hecho tuviese que ser establecido, la Ley decía que el testimonio de un solo hombre no era suficiente; se necesitaban al menos dos hombres distintos, que pudiesen atestiguar sobre la veracidad de un hecho particular. La única excepción a esta regla, era el caso de la muerte de un esposo, donde la mujer podía obtener el divorcio en base al testimonio de un solo hombre, que hubiese presenciado la muerte de su marido. Note que la Ley no aceptaba el testimonio de una misma persona, con dos nombres distintos; Tampoco aceptaba el testimonio de un siamés (es decir, dos hombres unidos por medio de un mismo cuerpo); tenían que ser dos personas distintas y separadas. Al hacer referencia a esta Ley, lo que Jesús estaba afirmando de modo categórico, era que el Padre y el eran dos personas distintas, con conciencias separadas, tal como seria el caso de dos Israelitas comunes.
¿Significa, lo que hasta aquí hemos expuesto, que debe usted abandonar completamente los escritos Neo Testamentarios? Absolutamente No. ¿Significa que debe dejar de creer en la figura del Nazareno? ¡Jamas! Lo que significa, es que la evidencia interna apunta al hecho de que los compiladores Neo Testamentarios a menudo esbozaron teologías que diferían drásticamente de las palabras y enseñanzas atribuidas al Nazareno. Es que Jesús fue circuncidado al 8vo día (Lucas 2:21); acostumbraba asistir el día Sábado a la sinagoga judía (Lucas 4:16); hizo la peregrinación anual al templo de Jerusalén (Lucas 2:42-43); dijo el Shema- “Escucha Israel, el Señor tu Dios, el Señor uno solo es..." (Marcos 12:30); celebro la Pascua judía (Lucas 22:15); y dijo una bendición sobre el pan y el vino (Lucas 22:17&19). Desde cualquier ángulo que lo consideremos, tendremos que aceptar el hecho de que Jesús nació, vivió y murió como Judío. En otras palabras, la religion que Jesus practico, no fue la religion Cristiana, sino la Judía. Pero, si Jesús no vino a traer una nueva religión, ¿Cual fue entonces su misión? Su misión fue sencillamente diseminar la buena nueva de que El Creador siempre estaría dispuesto a perdonar al pecador que se arrepiente, según prometido en 2da de Crónicas 7:14, en Jeremías 36:3, y en Ezequiel 33:14-16. Su misión fue modelar al mundo lo que era la vida de arrepentimiento a la que debe aspirar todo hombre o mujer que ha sido “ungido” por Dios para, como se cita a Jesús diciendo, “trabajar en su viña”. La palabra Hebrea para “ungido” es “Mashiach”, o “Mesías”. Y la traducción al Griego de la palabra Mesías, es “Cristo”. Al igual que enseñaron tanto Moisés como los profetas, Jesús enseño que la vida de un ungido, o un "Mesías", es una donde nuestro servicio a Dios (por medio de nuestro servicio al prójimo), nos conduce a identificarnos con el dolor del que sufre. Antes de la llegada de Jesús, el privilegio de ser ungidos (o Mesías) de Dios, había recaído en su abrumadora majoria sobre la comunidad judia. Por ejemplo, en 1ra Crónicas 16:22, y refiriéndose a los Israelitas que habrían de entrar a la tierra prometida, la Escritura dice asi: “No toquéis dijo a mis ungidos (entiéndase, Mesías), ni hagáis mal a mis profetas”.
Pero la realidad es que esta gracia no tiene que excluir al gentil. Es decir, habiendo Jesús practicado la etica y la religión judía, todo el que sigue sus enseñanzas judías esta implícitamente invitado a ser parte de ese mismo pueblo; para también convertirse en ungido (o Mesías) y profeta de Dios, tal como lo fueron los antiguos Israelitas. Quizás fue por eso que, sabiendo de antemano que muchos creerían su ejemplo de lo que es vivir la vida de un Mesías, Jesús es citado diciendo las siguientes palabras: “De cierto, de cierto os digo, El que en mi cree, las obras que yo hago, el las hará también , y aun mayores hará, porque yo voy al Padre”(Juan 14:12).
Todos estamos llamados a vivir la vida del Mesías que Abraham, Moisés, Jesús, y los profetas modelaron. La escuela judía de Hillel definía esa vida con la siguiente expresión: “Lo que es odioso para ti, no se lo hagas tu a los demás”. Jesús lo parafraseo diciendo: “Asi que, todas las cosas que querais que los hombres hagan con vosotros, asi tambien haced vosotros con ellos, porque esto es la Ley y los Profetas” (Mateo 7:12). En otras palabras, Jesús decía que la Ley se resumía en hacer bien al prójimo; y Hillel decía que la Ley se resumía en No hacer mal al prójimo- ¡Dos caras de una misma moneda!

Cuando Jesús es citado diciendo, “... yo soy el camino, y la verdad, y la vida, nadie viene al Padre sino por mi” (Juan 14:6), no estaba literalmente diciendo que era algun tipo de intermediario entre Dios y los hombres; o que antes de poder clamar a Dios, había que clamar a Jesús (esto quedaba claro del texto en Jeremías 33:3, que enseñaba que siempre podemos clamar directamente a Dios, sin necesidad de intermediario alguno: “Clama á mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes”). Lo que Jesus quería intimar era que, si queremos llegar a Dios (si queremos conocer la Verdad Divina, si realmente anhelamos conocer el estilo de vida que Dios desea que vivan sus ungidos), tenemos que ir al que sufre. Fue por esto que Jesús se identifico a si mismo con los oprimidos tanto por el liderato politico, como por el religioso; se identifico con los pobres, con los marginados, con los enfermos, con la viuda, con el huérfano, con el preso, y con quien sufría una muerte injusta. ¿Que significa todo esto? Significa que, no podemos conocer a Dios, ni saber la vida que espera de nosotros, sin que, al igual que hicieron todos los profetas, estemos dispuestos a negarnos a nosotros mismos; es decir, renunciar a nuestro propio zona de “comfort”, para identificarnos con el dolor de nuestro prójimo, y asi “llevar nuestra propia cruz”. Como enseño el Galileo en Lucas 19:23: “Y decia todos: si alguno quiere venir en pos de mi, nieguese a si mismo, tome su cruz cada dia, y sigame”.
De modo semejante, y como ya hemos aclarado, cuando Jesús es citado diciendo: “Yo y el Padre uno somos” no esta en realidad implicando que literalmente era uno con el Padre. Lo que Jesús pretendía hacer, era llamar la atención a su ejemplo vivencial: que si Dios pudiese encarnarse, no seria el hombre poderoso, que impone a la fuerza su voluntad, y a quien todos temen y adulan; ¡No!, si Dios pudiera hacerse hombre, no seria el rico a quien todos respetan y exaltan; ¡No!, si Dios pudiera hacerse hombre, seria la persona humilde y desposeída; seria el pobre, el enfermo a quien nadie visita, seria el hombre despreciado por el liderato político y religioso, seria el soñador en quien nadie cree, y del cual todos se burlan; seria la viuda; seria el huérfano; seria el preso; seria el que hace bien, y tiene misericordia del prójimo, aun cuando este no pueda pagarle el favor; seria el hombre que hace lo correcto, porque es correcto hacer lo correcto, no porque recibira beneficio alguno por ello. Si Dios fuese hombre, seria aquel que da la vida por sus amigos, seria aquel que perdona a quienes le hieren y humillan, seria aquel que paga con bien a aquellos que le hacen mal. El mensaje del Judaismo ético de Jesús, era que "el Mesías" es la manifestación de Dios en el Mundo; y que, esta manifestacion, se hara una realidad el día en que, al igual que hicieron Avraham, Moises, Jesús, y todos los profetas, escojamos ser el hombre que el Creador mismo escogeria ser, si pudiese encarnarse en un cuerpo humano. Esta es la esencia del Judaísmo Universal, la fe que vivieron y predicaron todos los sabios de Israel.




«Todo lo bueno (aquello que es justo, misericordiosos, y humilde), proviene del Creador: No importando si es Un Midrash Judío, Una Canción Cristiana, o Una leyenda Musulmana; Si aumenta mi respeto, mi confianza, o mi fe en el Creador, se que proviene de El; Si me alienta a ser mas justo, mas misericordioso, y mas humilde, se que contiene la chispa Divina»




El Creyente tiene que Juzgar con Justicia; no con Parcialidad

La Torah ordena diciendo: «No perviertan la Justicia; no hagan ninguna diferencia entre unas personas y otras, ni se dejen sobornar, pues el soborno ciega los ojos de los sabios y pervierte las palabras de las personas justas. La justicia, y sólo la justicia, es lo que ustedes deben seguir, para que vivan y posean el país que el Señor su Dios les da» (Deut. 16:19-20, Versión “Dios Habla Hoy”). En el anterior pasaje, el Creador ordena que, aquellos que le invocan, tienen que perseguir (activamente) la Justicia. Es decir, cuando un creyente se ve en la disyuntiva de juzgar entre dos personas, que a su vez esbozan causas opuestas, el creyente debe evitar todo tipo de parcialidad, y todo conflicto de intereses. Es que, el soborno (los regalos y beneficios que ofrece a quien juzga una de las partes), hace que el juez se incline a favor de la parte que da la dádiva, comprometiendo de ese modo la imparcialidad y justicia de su veredicto. ¿Por que es esto inmoral? Pues porque conduce a que la justicia funcione solo para quienes pueden dar la dádiva (los ricos y poderosos), pero la hace escarnio para los pobres, los débiles, y los perseguidos (los huérfanos, las viudas, los ancianos, las minorías étnicas, los enfermos, etc). Y la palabra de Dios advierte diciendo: «Con arrogancia el malo persigue al pobre; Será atrapado en los artificios que ha ideado» (Salmo 10:2).Y tambien dice en otro lugar: «Yah será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia» (Salmo 9:9). Así, la Escritura enseña que, quien oprime al pobre, afrenta a su Creador, como esta escrito: «El que oprime al pobre, afrenta a su Hacedor; Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra» (Prov. 14:31).
La Ley de Dios exigía tal grado de Justicia, que ningún Israelita podía ser condenado a la muerte como resultado de alguna evidencia circunstancial. Es decir, supongamos que usted veía a dos hombres riñendo; y uno de ellos comenzaba a perseguir al otro hasta adentrarse en un edificio arruinado. Ahora, supongamos que usted seguía a los hombres hasta las ruinas; y, al llegar allí, encontraba al perseguido muerto en el piso; y, al perseguidor, sosteniendo en su mano una espada ensangrentada. Aunque usted podría verse tentado a asumir que el perseguidor ha dado muerte al perseguidor, la corte judía no consideraría esto sino como una conjetura, pues en realidad usted nunca vio al perseguidor enterrando la espada en el cuerpo del perseguido. ¡Aun mas! Ya que usted fue el único testigo presencial de estos hechos, la Ley no le permitiría levantar una acusación contra el perseguidor, pues la Justicia Divina demandaba al menos dos testigos presenciales.
¿Cual podría ser un ejemplo de la parcialidad en el Juicio que podría producir el soborno? Pues, un buen ejemplo de ello, podría serlo la persona que tiene que juzgar entre lo que dice el creyente Cristiano, y lo que dice su contra-parte Judía. El Cristiano, afirma que Jesús (paz y bendición sean con el) es el único y exclusivo Mesías; y que, la Vida Eterna, esta reservada solo para aquellos que creen que la muerte y resurrección de Jesús expían el pecado del Mundo, trayendo así a quien lo cree una gratuita salvación (una salvación que no demanda del creyente el compromiso con la vida ética y moral que implica la obediencia a los diez mandamientos de la Ley Divina). Por el otro lado, el creyente Hebreo dice que la Salvación del mundo esta disponible para todos ("todos los justos de entre las naciones, tendrán parte en el "Olam Ha-ba"), pues la salvación no depende de creer que Jesús sea literalmente el Mesías; y ni siquiera de creer en la religión Judía; Depende de que la persona reconozca su maldad, y se comprometa con hacer el bien que encarnan los mandamientos, no haciendo a otros el mal que no desearía para si mismo (no robar, no matar, no mentir, no adulterar, no deshonrar a sus padres, etc).
Así, vemos que, sin siquiera darse cuenta, el litigante Cristiano pretende "sobornar ideológicamente" a quien juzga entre la postura Judía, y la postura Cristiana. ¿Como? Pues insinuándole que, si "inclina la balanza" hacia el litigante Cristiano, recibirá un gratuito beneficio personal; ¿Cual? Pues "el regalo" (soborno) de la salvación. En otras palabras, la postura Cristiana coloca al gentil (que tiene que juzgar entre los reclamos teológicos de tanto Judíos como Cristianos) en el conflicto moral que implica ser juez, y a la misma vez acusado.
Esto es similar al caso donde un juez tiene que decidir si es correcto o no que la Ley provea una jugosa y vitalicia pensión para cada juez, independientemente de si cumple o no con su deber ministerial. En un caso como este, el Juez no tiene otra opción que abstenerse de decidir entre las partes, pues la naturaleza del caso le impide juzgar con justicia (con la imparcialidad que surge cuando el resultado del juicio no afecta personalmente al juez que adjudica). Y esto precisamente es lo que da peso a la postura Judía: el que, haciendo que la salvación dependa solo del compromiso con hacer lo bueno (y no de la aceptación teológica del Judaísmo), el Judaísmo evita el anterior conflicto de interés (proveyendo así el trasfondo que demanda el Creador, para que el hombre pueda juzgar a su prójimo con imparcialidad y justicia); pues, a diferencia de lo que ocurre con la postura Cristiana, el que el juez juzgue a favor de la postura Judía, no implica que este habrá de engrosar las filas del Judaísmo (por ejemplo, podría dar la razón al Judaísmo, y a la misma vez escoger el Budismo como su fe personal).




¿Por que Judaísmo Universal, y no Cristianismo?

La noble tradición Cristiana postula que, a diferencia de lo que a diario corroboran nuestros sentidos, por medio de la Ley de siembra y cosecha (es decir, que el hombre recoge el mismo fruto que ha sembrado), cuando de la justificación del alma se trata, el bien o el mal que podamos haber sembrado es totalmente irrelevante; pues el Creador no justifica (no declara limpio de pecados) a nadie que no guarde perfectamente la Ley (es decir, que no posea absoluta perfección ética y moral). Y, según el Cristianismo, esa perfección solo puede ser alcanzada creyendo en Jesús (la paz y la bendición de יהוה sean con el). En otras palabras, cuando un hombre cree en el sacrificio expiatorio de Jesús (p.s.c.e.), la justicia de la vida perfecta que (alegadamente) vivió el Nazareno, le es imputada a este individuo, de suerte que ahora Dios le ve como moralmente perfecto. Para justificar esta idea, el Cristianismo cita un pasaje de la Ley, donde se intima que Abraham fue justificado con tan solo creer en la promesa hecha por Dios: "Y creyó a יהוה, y le fue contado por justicia" - Gen. 15:6. ¿Valida la Escritura Hebrea esta interpretación? ¿Que problema hay con la anterior teología? El problema es que, aunque a primera vista aparenta ser una idea seductora y atractiva, cuando se analiza en detalle, se encuentra que es una forma sutil de hechicería (es decir, la noción de que, diciendo estas o aquellas otras palabras; o creyendo en este o aquel otro conjuro, lograremos obtener lo que anhelamos). Esta teología es falsa y abominable, pues niega el fundamento mismo de la Revelación dada por Dios a Israel, cuando ordeno diciendo: "Por tanto, GUARDARÉIS MIS ESTATUTOS Y MIS ORDENANZAS; LOS CUALES, HACIENDO EL HOMBRE, VIVIRÁ. Yo יהוה"- Es decir, la Ley prometía vida y bendición para todo el que obedeciese los (diez) mandamientos; pero muerte y destrucción, para quienes rehusasen obedecerlos: "CUIDATE DE NO OLVIDARTE DE יהוה TU DIOS, PARA CUMPLIR SUS MANDAMIENTOS, sus decretos, y sus estatutos que yo te ordeno hoy... MAS SI LLEGARES A OLVIDARTE DE יהוה TU DIOS, Y ANDUVIERES EN POS DE DIOSES AJENOS, Y LES SIRVIERES, Y A ELLOS TE INCLINARES, YO LO AFIRMO HOY CONTRA VOSOTROS, QUE DE CIERTO PERECERÉIS. Como las naciones que יהוה destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de יהוה vuestro Dios" - Deut. 8:11,19&20. ¡Aun mas! La teología Cristiana no solamente viola lo enseñado por Dios al pueblo de Israel, sino que viola también lo que (según los evangelios) enseño Jesús a sus discípulos. Es que, nadie puede ser “perfecto”, si ni siquiera puede ser “bueno”; y Jesús dejo meridianamente claro que, el adjetivo de “bueno”, era uno que no le correspondía. El pasaje dice así: "Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo Dios"- Lucas 18:19.
De hecho, si como alega el Cristianismo, Jesús (p.s.c.e.) fue el único hombre capaz de obedecer perfectamente la Ley, podríamos en justicia afirmar que, entre los nacidos de mujer, no hay otro mayor que Jesús; Pero esto solo seria “wishful thinking” (pensar que nuestra falsa ilusión corresponde a la realidad de los hecho), pues Jesús mismo es citado afirmando lo contrario: “De cierto os digo: ENTRE LOS QUE NACEN DE MUJER NO SE HA LEVANTADO OTRO MAYOR QUE JUAN EL BAUTISTA...”-Mateo 11:11. Así, el Evangelio muestra que, no solo estaba Jesús descalificado para la perfección, sino que (al menos en términos morales) aun Juan el Bautista era mayor que el.
¿Podemos corroborar estas cosas? ¿Provee el Evangelio algún ejemplo donde se manifieste alguna imperfección moral en el Nazareno? Definitivamente; vera, los Escritos Cristianos enseñan que Dios no hacia acepción de personas; es decir que, para Dios, no había Israelita, Griego, ni Escita; no había hombre, ni había mujer; no había siervo, ni libre; no había nacional, ni extranjero; pues todos eran iguales a sus ojos (Colosenses 3:11). Pero el evangelio cita a Jesús (paz y bendición sean con el) haciendo acepción de personas, cuando se refiere a uno de los leprosos que había sanado, con el epíteto de “extranjero”. El pasaje dice así, “Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios, sino ESTE EXTRANJERO?” - Lucas 17:17-18. O, como cuando cita a Jesús equiparando a la mujer Siro-fenicia con una perra: “Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque NO ESTÁ BIEN TOMAR EL PAN DE LOS HIJOS Y ECHARLO A LOS PERRILLOS”- Marcos 7:27. Otro ejemplo ilustrativo, podría ser el que surge (por inferencia lógica), a partir de la experiencia vivida por el apóstol Pablo (paz sea con el). Es que, el evangelio presenta a Pablo confesando que había violado lo ordenado en la Ley de Dios; al referirse al Sumo Sacerdote con el epíteto de “Pared Blanqueada”. El pasaje dice así: “Entonces Pablo le dijo: ¡Dios te golpeará a ti, pared blanqueada! ¿Estás tú sentado para juzgarme conforme a la Ley, y quebrantando la Ley me mandas golpear? Los que estaban presentes dijeron: ¿Al Sumo Sacerdote de Dios injurias? Pablo dijo: No sabía, hermanos, que era el Sumo Sacerdote; pues escrito está: No maldecirás a un Príncipe de tu pueblo”- Hechos 23:3-5. Note como, en el anterior pasaje, Pablo confiesa que ha pecado, violando la Ley que, en Éxodo 22:28, ordena no maldecir a los lideres de Israel. El pasaje dice así: “No injuriarás a los jueces, ni maldecirás al Príncipe de tu pueblo”. Note que, si fue pecado que Pablo se refiriese públicamente al liderato Judío con el relativamente inocuo epíteto de “pared blanqueada” (las paredes podían o no ser impuras), ¿cuanto mas pecaminoso no seria el que Jesús (paz sea con el) se refiriese públicamente a ese mismo liderato con el mas fuerte epíteto de “sepulcros blanqueados”? (¡en el Judaísmo los cadáveres y los sepulcros SIEMPRE ERAN IMPUROS!); Como dice el Evangelio, “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque SOIS SEMEJANTES A SEPULCROS BLANQUEADOS, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas POR DENTRO ESTÁN LLENOS DE HUESOS DE MUERTOS Y DE TODA INMUNDICIA”- Mateo 23:27. La realidad es que, quienes oyeron y caminaron inicialmente con Jesús (paz sea con el), entendieron claramente que el Galileo no fue sino un poderoso profeta (un hombre ungido por el Creador, para exhortar al pueblo a volver a su Dios en sincero arrepentimiento); como aclara el mismo Nazareno, cuando es citado diciendo: “Pero ahora procuráis matarme A MÍ, HOMBRE QUE OS HE HABLADO LA VERDAD, LA CUAL HE OÍDO DE DIOS...”- Juan 8:40. Los discípulos del Galileo dieron este mismo testimonio, cuando fueron citados diciendo: “Y ellos le dijeron: De JESÚS NAZARENO, QUE FUE VARÓN PROFETA, PODEROSO EN OBRA Y EN PALABRA DELANTE DE DIOS Y DE TODO EL PUEBLO...” - Lucas 24:19.
El hecho de que Jesús (la paz y la bendición de יהוה sean con el) no fue “el hombre perfecto” que alega el Cristianismo (y mucho menos la encarnación del Creador) es adicionalmente corroborado por el siguiente pasaje, donde Pablo se dirige a los creyentes de la recién inaugurada iglesia de Corinto: “Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas (O Pedro); y yo de Cristo” - 1 Corintios 1:11-12. Note lo asombroso de este pasaje, que echa por tierra los reclamos acerca de la Deidad y la perfección moral del Nazareno (paz y bendición sean con el). Estos primeros discípulos (que conocían de primera mano la realidad histórica del naciente movimiento Cristiano) se habían dividido a si mismos en cuatro bandos; y cada bando seguía a quien entendía ser el mejor modelo de lo que era ser un verdadero Cristiano. Así, unos seguían a Pablo; otros seguían a Apolos; otros a Pedro; y los últimos, seguían a Jesús. ¿Entiende usted las implicaciones lógicas de este pasaje? Si Jesús era moralmente perfecto (a diferencia de Pablo, de Apolos, y de Cefas), ¿como era posible que, a algunos de estos creyentes, se les ocurriese no seguir el moralmente perfecto modelo que era Jesús, para seguir en cambio a los imperfectos modelos que eran Pablo, Apolos, o Cefas? Y, si creían que Jesús era en efecto el Dios Omnipotente, ¿como era posible que, en vez de seguir a ese Dios Omnipotente, se les ocurriese en cambio seguir a hombres finitos y mortales como lo eran Pablo, Apolos, y Cefas? ¡La comparación ya de por si misma es blasfema! De hecho, no solo se ponía a Jesús compitiendo en una misma lista contra hombres mortales e imperfectos como Pablo, Apolos, y Cefas, ¡sino que hasta se le ponía al final de esa lista! (... soy de Pablo...de Apolos... de Cefas... de Cristo). ¿A quien se le ocurriría reducir al Creador a el nivel de sus criaturas? ¿Puede usted imaginar a los antiguos Israelitas divididos entre “seguidores de Avraham”, seguidores de Moisés”, “seguidores de Isaías”, y “seguidores de יהוה? ¿No habría insinuado esto la blasfemia de que יהוה no era sino otro hombre mortal, tal y como lo eran Avraham, Moisés, e Isaías? La explicación lógica de esta aberrante situación era que, si esto sucedía en Corinto, era solo porque (como ya hemos explicado) estos primeros Cristianos no creían que Jesús fuese el hombre perfecto (ni mucho menos la encarnación de la Deidad) que luego postularía la naciente teología Cristiana. Para ellos, Jesús había sido un poderoso profeta; un hombre de Dios, tal y como lo eran Pablo, Apolos, y Cefas; De hecho, habiendo sido Pablo y Cefas autores de la mayoría de las cartas consideradas por ellos como Divinamente inspiradas, no veían nada malo en seguir a estos hombres de Dios. Tengamos presente que, a diferencia de Pablo y Cefas, Jesús no escribió ningún libro inspirado; tampoco dejo por escrito ninguna instrucción acerca de como debían de vivir los creyentes la fe que había venido a revelarles. En este aspecto, los Corintios dependían exclusivamente del consejo y la revelación de los autores apostólicos; hombres como Pablo, Apolos, y Cefas. De paso, note en esto la superioridad de la revelación dada por Dios a Moisés: A diferencia de los evangelios, la Ley Mosaica detallaba la forma precisa en que cada Israelita debía vivir su fe en el Dios de Israel.
Tratemos ahora el aspecto de la justificación por la fe en la expiación que (alegadamente) proveyó el sacrificio vicario que fue la vida perfecta del Nazareno (paz y bendición sean con el). Según la teología Cristiana, la validez de este sacrificio descansa sobre el fundamento de que Jesús guardo perfectamente la Ley; y, esa perfección, le es imputada al creyente Cristiano. Pero, como ya hemos demostrado, el Nazareno no cumplió perfectamente esa Ley; de paso, quizás fue esa misma incapacidad de cumplir perfectamente lo ordenado en la Ley, lo que motivo al Galileo a participar del bautismo de Juan; un bautismo para arrepentimiento. Es decir, si Jesús hubiese sido perfectamente obediente a la Ley, ¿de que habría tenido que arrepentirse? El correspondiente pasaje dice así: “Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento, para perdón de pecados”- Marcos 1:4 (De hecho, según el mismo Jesús, si alguien estaba mas cualificado que el Nazareno para ser un sacrificio vicario, era precisamente Juan el Bautista).
¿No era la Ley Moisés suficiente revelación Divina como para inducir al hombre al arrepentimiento, de modo que evitase terminar en Gehinnom (el infierno)? ¿Había necesidad de que un hombre (como Jesús) muriese y resucitase de entre los muertos, a fin de que los hombres pudiesen ser persuadidos a arrepentirse? ¿Que contestación habría dado a esta pregunta el hombre que alegadamente fue justificado por la "fe sin obras" (Avraham)? Curiosamente, el relato Cristiano en efecto presenta a Avraham dándonos la respuesta: “... porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y AVRAHAM LE DIJO: A MOISÉS Y A LOS PROFETAS TIENEN; ÓIGANLOS. Él entonces dijo: NO, PADRE AVRAHAM; PERO SI ALGUNO FUERE A ELLOS DE ENTRE LOS MUERTOS, SE ARREPENTIRÁN. Mas AVRAHAM LE DIJO: SI NO OYEN A MOISÉS Y A LOS PROFETAS, TAMPOCO SE PERSUADIRÁN, AUNQUE ALGUNO SE LEVANTARE DE LOS MUERTOS”- Lucas 16:28-31. Es decir, Avraham afirma que, aun si alguien se levantase de los muertos (como afirma el Cristianismo que sucedió con Jesús), esto no es en realidad necesario, pues los hombres tienen en Moisés y en los profetas toda la exhortación que necesitan para persuadirse a proceder al arrepentimiento (evitando así acabar en el mismo tormento en el cual acabo el hombre rico). En resumen, realmente nunca ha existido tal cosa como un sacrificio vicario, donde un hombre perfecto ofrende literalmente su alma, en remplazo por la imperfecta humanidad. Ese hombre perfecto (sin pecado) no existe, ni existirá jamas, pues la Escritura dice: “Ciertamente NO HAY HOMBRE JUSTO EN LA TIERRA, QUE HAGA EL BIEN Y NUNCA PEQUE”- Eclesiastés 7:20. De hecho, el peligro con la idea de un sacrificio vicario, es que pudo haber sido la base para que tanto Israelitas como paganos practicasen antiguamente el sacrificio de seres humanos (niños). Es que, si la muerte de una persona inocente, pudiese hacer expiación por el pecado, entonces un padre se vería tentado a buscar expiación para sus pecados, ofreciendo a uno de sus inocentes pequeñitos (como lo podría ser por el ejemplo su hijo primogénito). Y es quizás por esto mismo que el profeta Miqueas se sintió compelido a denunciar lo extraviado de esta teología, cuando es citado diciendo: "¿Con que me presentare ante יהוה , y adorare al Altísimo?... ¿DARÉ MI PRIMOGÉNITO POR MI REBELIÓN, EL FRUTO DE MIS ENTRAÑAS POR EL PECADO DE MI ALMA? (Miqueas 6:6-7). ¿Que respuesta da el profeta? ¿Como puede el hombre obtener el favor Divino?: «Oh hombre, El te ha declarado lo que es bueno, ¿Y QUE PIDE יהוה DE TI?: SOLAMENTE HACER JUSTICIA, Y AMAR MISERICORDIA, Y HUMILLARTE ANTE TU DIOS» - Miqueas 6:8. El Creador (bendito sea) da testimonio de su aceptación del hombre que tiene misericordia de su prójimo, cuando por medio del profeta Oseas dice lo siguiente: «Porque misericordia quiero, y no sacrificio; y conocimiento de Dios, mas que holocaustos» - Oseas 6:6. ¿Y que es conocimiento de Dios? Pues hacer justicia y misericordia, como esta escrito: «... ¿No comió y bebió tu padre, e HIZO JUSTICIA Y JUICIO, Y ENTONCES LE FUE BIEN? EL JUZGO LA CAUSA DEL AFLIGIDO Y DEL MENESTEROSO, y entonces estuvo bien. ¿NO ES ESTO CONOCERME A MI, DICE יהוה?» - Jeremías 22:15-16.
Por otro lado, la teología Cristiana utiliza el texto en Génesis 15:6 para aducir que la salvación era por la fe, y no por obras (Y creyó a Dios, y le fue contado por Justicia); pero, si fuésemos a utilizar el mismo criterio para la revelación dada a Moisés (400 años mas tarde), tendríamos que concluir que "la salvación por fe" (sin necesidad de obras) fue ya abrogada por el Creador, para ser en cambio sustituida por "la salvación por obras" (es decir, por la obediencia a las obras ordenadas en la Ley). Es que la Torah dice: “Y he aquí un varón de los hijos de Israel vino y trajo una madianita a sus hermanos, a ojos de Moisés y de toda la congregación de los hijos de Israel, mientras lloraban ellos a la puerta del tabernáculo de reunión. Y lo vio Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, y se levantó de en medio de la congregación, y tomó una lanza en su mano; y fue tras el varón de Israel a la tienda, y los alanceó a ambos, al varón de Israel, y a la mujer por su vientre. Y cesó la mortandad de los hijos de Israel...”- Num. 25:6-8. El anterior pasaje dice que Finees tomo la iniciativa de actuar de acuerdo a lo ordenado en la Ley de Moisés; esta Ley, decía lo siguiente: “Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos”- Levítico 20:10. En este pasaje, se nos indica que Dios estaba airado con los Israelitas, a causa de su pecado. ¿Como podría ser Israel justificado? ¿Teniendo fe en un Mesías que vendría a redimirle? ¿O volviendo a Dios en obediencia a lo ordenado en la Ley Divina? Finees decidió que la manera correcta de obtener la justificación Divina, era obedeciendo lo ordenado en los mandamientos; así que administro el castigo que esta Ley demandaba para los adúlteros, condenando así al pecado. ¿Como vio Dios las acciones de Finees? ¿Le condeno por tratar de agradar a Dios por medio de las obras de la Ley? Veamos lo que dice la Escritura: “Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Dios con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos. Entonces SE LEVANTÓ FINEES E HIZO JUICIO, y se detuvo la plaga; Y LE FUE CONTADO POR JUSTICIA, DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN, PARA SIEMPRE”- Salmo 106:20-31. Este pasaje afirma que Dios se agrado tanto de Finees, que su “obrar de acuerdo a lo ordenado en la Ley", le fue contado por Justicia (tal y como había sucedido con Abraham). Es decir, si “el creer” le fue contado a Abraham por justicia, ahora ese “creer” era remplazado por el “obrar” (según la Ley). No solo eso, si no que, a diferencia de la justificación dada a Abraham (que no incluía garantía alguna de permanencia), la justificación dada a Finees conllevo promesa de inmutabilidad. Es decir, la justificación que recibe quien (al igual que Finees) guarda la Ley, es “DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN, PARA SIEMPRE”. De hecho, quizás sea esta la razón por la cual la justificación dada a Abraham no incluía promesa de permanencia alguna, pues Moisés previo que aquella seria remplazada por la justificación eterna que recibirían quienes obedeciesen la Ley de Dios (¿Quien es mejor súbdito de un Rey? ¿Aquel que cree en el Rey, o aquel que obedece las leyes del Rey?). Es que Abraham no sabia de los 613 mandamientos de la Ley Divina; y por tanto no podía ser justificado por la obediencia a mandamientos que no conocía; podía ser justificado solo por su fe en lo prometido por Dios para sus descendientes; que Dios los sacaría del cautiverio con brazo fuerte y extendido, para ser su Rey y Dios (haciendo que siguieran sus leyes). Pero, una vez manifestada la Ley, ya no había justificación para no obedecer lo expresamente ordenado por el Creador. Es decir, si Abraham hubiese vivido lo suficiente como para estar aun vivo cuando Moisés recibió la Ley, no habría utilizado la promesa de “justificación por fe” como excusa para no guardar la Ley, sino que habría exhortado a todos a oírla (obedecerla). Lo curioso de esto es que, como todo maestro del Judaismo Universal, Jesús confirmo todo esto, cuando puso en boca de Abraham (paz y bendición sean siempre con el) las palabras que ya hemos citado: “Y Abraham le dijo: A MOISÉS Y A LOS PROFETAS TIENEN; ÓIGANLOS (¡obedézcanlos!)”- Lucas 16:29.
Por esto, tampoco sorprende a ningún Judío (que sea conocedor de la Torah), el leer las palabras que citan al Galileo diciendo que nadie puede ser grande (a los ojos del Creador), si no guarda lo ordenado en la Ley de Moisés: “De manera que CUALQUIERA QUE QUEBRANTE UNO DE ESTOS MANDAMIENTOS MUY PEQUEÑOS, Y ASÍ ENSEÑE A LOS HOMBRES, MUY PEQUEÑO SERÁ LLAMADO EN EL REINO DE LOS CIELOS; MAS CUALQUIERA QUE LOS HAGA Y LOS ENSEÑE, ÉSTE SERÁ LLAMADO GRANDE EN EL REINO DE LOS CIELOS”- Mateo 5:19. Tampoco sorprende leer a Jesús diciendo: “... MAS SI QUIERES ENTRAR EN LA VIDA, GUARDA LOS MANDAMIENTOS”- Mateo 19:17. Todo esto concuerda con la predica que esperaríamos oír de un buen maestro (o “Rabino”) que predique la fe Hebrea de nuestro padre Avraham (es decir, la ética de la Ley Divina). Es interesante notar que hay cierto paralelismo entre lo sucedido con Finees, y la conducta que los evangelios adscriben a Juan el Bautista. Es decir, mientras Moisés (paz sea con el) calla ante el pecado de Israel, Finees decide mostrar su incuestionable fidelidad a la Ley (algo por lo cual Moisés tiene luego que reconocerle). De la misma manera, mientras Jesús calla ante el pecado (adulterio) del rey de los Judíos (Herodes), Juan decide mostrar su incuestionable fidelidad a la Ley (¡una fidelidad por la cual estuvo dispuesto no solamente a ir a la cárcel, sino a ser decapitado!). Por esto Jesús tiene luego que reconocer la superioridad moral de Juan, diciendo que "entre los que nacen de mujer (esto incluye obviamente al mismo Jesús), no se ha levantado otro mayor que Juan El Bautista" (Mateo 11:11).
En resumen, la moderna teología Cristiana, es totalmente errada; y ni siquiera corresponde a lo enseñado por el Maestro de Galilea. Quien realmente quiera "creer en Jesús", tiene que comenzar a practicar el Judaísmo Universal que Jesús mismo practico, renunciando a la mentira de “la salvación por fe” (sin necesidad de obedecer los mandamientos de la Ley Divina). De igual modo, debe renunciar al extravió de creer que Jesús fue la encarnación de la Deidad; el hombre perfecto que garantizo el perdón de los pecados del hombre. Es que, si el hombre siembra maldad, ninguna cantidad de fe en el Nazareno lograra evitar que coseche la misma maldad que ha sembrado. Como enseño el Galileo (paz sea con el), cuando dijo: “Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”- Mateo 6:15. Es decir, si el hombre no hace bien a su prójimo (no le perdona, no tiene misericordia de el, ni provee para su sustento), tampoco puede esperar recibir de Dios perdón, misericordia, ni sustento alguno, independientemente de su fe en Jesús. Es que Jesús vino a exhortarnos a volver al verdadero espíritu de la Ley (a hacer a los demás el mismo bien que desearíamos que se nos hiciese a nosotros mismos), no a “liberarnos del yugo de la Ley”. De hecho, Jesús es citado exhortando a sus discípulos a imitarle, tomando sobre si ese mismo yugo (¡recuerde que Jesús guardaba la Ley de Moisés!): “LLEVAD MI YUGO SOBRE VOSOTROS, Y APRENDED DE MÍ, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas...”- Mateo 11:29. ¿A que yugo hacia referencia el Nazareno? Jesús hacia referencia al pasaje que dice: “Tu maldad te castigará, y TUS REBELDÍAS TE CONDENARÁN; sabe, pues, y ve CUÁN MALO Y AMARGO ES EL HABER DEJADO TÚ A יהוה TU DIOS, Y FALTAR MI TEMOR EN TI, dice el Señor, יהוה de los ejércitos. Porque DESDE MUY ATRÁS ROMPISTE TU YUGO y tus ataduras, Y DIJISTE: NO SERVIRÉ...”- Jer. 2:19-20.
En otras palabras, el yugo al cual Jesús hacia referencia, era la vida de obediencia (servicio) a Dios, por medio de la observancia a sus mandamientos; cuyo espíritu es, “hacer justicia, amar misericordia, y andar humildemente con Dios” (Miqueas 6:8). Así como nadie puede “temer” a una poderosa autoridad humana, si primero no esta dispuesto a obedecer los mandamientos que emite esa autoridad; de ese mismo modo, nadie puede tener “temor de Dios” (temor de la autoridad Divina), si primero no esta dispuesto a obedecer los mandamientos emitidos por esa Autoridad Divina. En fin, creer en Jesús, es creer la buena nueva de que El Creador (bendito sea) justifica al hombre y a la mujer que se arrepienten, y comienzan a obedecer lo ordenado en los diez mandamientos de su Ley; viviendo la vida ética y moral que modeló no solamente el Nazareno, sino Moisés, Avraham, y todos los profetas (la paz del Creador sea sobre todos ellos); Como esta escrito: “Lavaos y limpiaos (vosotros mismos); QUITAD LA INIQUIDAD DE VUESTRAS OBRAS DE DELANTE DE MIS OJOS; ¡DEJAD DE HACER LO MALO!; APRENDED A HACER EL BIEN; BUSCAD EL JUICIO, RESTITUID AL AGRAVIADO, HACED JUSTICIA AL HUÉRFANO, AMPARAD A LA VIUDA. VENID LUEGO, DICE יהוה , Y ESTEMOS A CUENTA: SI VUESTROS PECADOS FUEREN COMO LA GRANA, COMO LA NIEVE SERÁN EMBLANQUECIDOS; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” - Isaías 1:16-18.
Alguien podría argumentar que, lo hasta aquí expuesto, no puede ser correcto; pues, sin creer en ninguna de estas cosas, en algún momento ha experimentado ya la milagrosa intervención de Dios en su vida. ¡Esto es un grave error! La Escritura enseña que los milagros y las intervenciones Divinas que experimentamos, son una manifestación de la Misericordia de יהוה ; y no una confirmación de la veracidad de nuestra teología. El capitulo once del libro de los Jueces, narra que Israel estaba siendo oprimido por sus enemigos Amonitas (símbolo y figura de la opresión que sufre el creyente a manos de la inmoralidad de nuestra época, de las pruebas, las enfermedades, la necesidad económica, y los sinsabores de la vida). Entonces, un hombre llamado Jefté pidió a Dios que le utilizara como instrumento para obrar el milagro de liberar a Israel. Pero la teología de Jefté era extraviada, pues creía que el favor Divino podía ser comprado con algún sacrificio (¡incluyendo el sacrificio de seres humanos!). Así, Jefté hace un voto a Adonai, prometiendo ofrecer a Adonai en sacrificio, lo primero que saliese a recibirle, cuando retornase victorioso de la batalla (Jueces 11:30). ¡Este fue un voto extraviado! ¿Se imagina usted lo que habría sucedido si lo que salio a recibir a Jefté hubiese sido un perro, o un cerdo (animales inmundos, según la Ley)? Al final, la misericordia Divina da el triunfo a Jefté. Y, cuando este regresa de la batalla, no es nadie sino su propia hija, quien sale a recibirle. Así, Jefté termina sacrificando a su propia hija. ¿Significa el milagro (el triunfo militar) obrado en Jefté, que Dios se agradaba de su teología (del sacrificio de seres humanos)? ¡Absolutamente no! Ningún milagro tiene valor alguno, si nos conduce a obrar maldad (es decir, a violar alguno de los diez mandamientos). La Ley Divina prohibía explícitamente el asesinato (privar de la vida a una persona inocente). Así, a pesar del milagro obrado en Jefté, este termino obrando impíamente (asesinando a su propia hija, una persona inocente); Y, tanto su conducta, como su teología, deben ser enérgicamente rechazadas.
La realidad es que, cualquier genuino maestro del Judaismo Universal, sabría que los milagros NO SON confirmación de la aprobación Divina de la conducta (ni de la teología) esbozada por quien recibe o ejecuta el milagro (Faraón y sus magos hacían milagros, pero Dios termino exterminándolos en el mar Rojo). Por eso, no es de sorprender que el mismo Jesús sea citado enseñando esta misma verdad; que alguien puede obrar y recibir milagros (como podría ser el caso de adivinos, astrólogos, y hechiceros), y ni siquiera conocer a Dios. Como esta escrito: «Muchos me dirán en aquel día: Señor, SEÑOR, ¿NO PROFETIZAMOS EN TU NOMBRE, Y EN TU NOMBRE ECHAMOS FUERA DEMONIOS, Y EN TU NOMBRE HICIMOS MUCHOS MILAGROS? Y ENTONCES LES DECLARARE: NUNCA OS CONOCÍ; ¡APARTAOS DE MI, HACEDORES DE MALDAD!» (Mateo 7:22-23).
¿Quiere obtener el descanso y la alegría de corazón a los cuales hacia referencia el Galileo? Pues comience a vivir por los mandamientos; renuncie a la mentira de creer que la Ley es muerte y maldición; pues la verdad es que el Creador ha prometido alegrar el corazón a todos aquellos que guardan sus mandamientos. Como esta escrito: "LOS MANDAMIENTOS DE יהוה SON RECTOS, QUE ALEGRAN EL CORAZÓN" - Salmo 19:8.




«La verdadera adoracion a Yah (tambien conocido como "Elohim", o "Autoridad Suprema") demanda nuestro sometimiento a su voluntad, segun expresada en las dos tablas de piedra (no robes, no mates, no mientas, no forniques, etc). Pero, cuando Yah no es la Autoridad Suprema en la vida de una persona, esa autoridad son los dioses de la fama, el dinero, el sexo, o el poder. Desafortunadamente, la adoracion a esos falsos dioses, siempre demanda el sacrificio de victimas humanas. ¿Quienes seran esas "victimas humanas"? Pues todos aquellos que se opongan a la lujuria que por la fama, el dinero, el sexo, o el poder, tiene esa persona»




Practico el Judaismo Ortodoxo; ¡No necesito ningun Judaísmo Universal!

Korah (Core) practicaba el Judaismo Ortodoxo; Y, como si no fuese suficiente, era tambien primo de Moises. Pero Korah rehuso vivir el Judaismo Universal encarnado en las dos tablas de piedra; escogiendo deshonrar a su padre (Moises, su padre espiritual). Asi, aunque practico Judaismo Ortodoxo, su rechazo al Judaísmo Universal condujo a Korah a ser atormentado, descendiendo vivo al Sheol. De la misma manera, Doeg Edomita tambien practico Judaismo Ortodoxo, pero su obstinacion en rechazar el Judaismo Universal encarnado en los mandamientos (no mataras), le condujo a asesinar 80 sacerdotes del Altisimo (los sacerdotes de Nob). Asi, aunque practico el Judaismo Ortodoxo, la tradicion dice que Doeg fue castigado, y su alma fue reducida a cenizas. Del mismo modo, Acab practico tambien Judaismo Ortodoxo; pero, su falta de Judaísmo Universal, le condujo a matar al justo Nabot, de suerte que (segun la tradicion Judia) Dios le hizo caer en manos del espiritu del difunto Nabot, quien indujo a mentir a los falsos profetas, llevando a Acab a una muerte violenta. Asi, el Judaismo Ortodoxo es maravilloso; siempre y cuando "beba" del agua de vida (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham) que mana de la piedra (los mandamientos). Pero, sin esa agua, la Ortodoxia es un camino mas en el desierto, donde el pueblo perece de sed.




«Nuestra fe sera finalmente perfecta, el dia en que podamos alabar a Yah no solamente por el bien, sino incluso por el mal que nos permita experimentar. Con esta aptitud, reconocemos la soberania absoluta de Yah tanto sobre nuestras vidas como sobre nuestros destinos. Como ejemplifico Job, aquel gran creyente que conto con el favor Divino: “Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Yah dio, y Yah quitó; sea el nombre de Yah bendito” - Job 1:20-21. Y como tambien dice en otro lugar la Escritura: “He aquí (Yah) nuestro Dios, a quien servimos, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh Rey, nos librará... Y si no (nos libra), sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado... Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo... Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos, antes que servir y adorar a otro dios que su Dios”»




Ben Zoma dijo: ¿Quien es Rico? Aquel que se complace en lo (poco, o mucho) que tiene”- Shab. 32a


Cuando tomamos la Gloria del Creador, y se la atribuimos a una de sus criaturas, estamos violando el mandamiento que nos prohibe levantar un falso Testimonio

En el Hebreo en que se escribió la Tanak (Escritura hebrea), el valor numérico de la palabra “Mesías” era de 358. Y el valor numérico de la palabra “Serpiente” era también de 358. ¿Por que? Pues para recordarnos que, así como la serpiente (de bronce) levantada por Moisés en el desierto, fue primero de bendición para el pueblo (trayéndole sanidad, según Números 21:9), pero mas tarde se convertiría en maldición (pues el pueblo la comenzaría a venerar, según 2da Reyes 18:4); de ese mismo modo, el concepto de un Mesías, seria primero de bendición para el pueblo (trayéndoles la esperanza de una futura liberación), pero luego se convertiría en maldición (pues se le daría una preeminencia y veneración que rivalizarían con aquellas debidas a יהוה, el único y supremo Salvador).
La Tanak enseña claramente que יהוה no comparte su gloria con nadie; No la comparte con ninguna escultura, con ningún hombre, con ningún profeta, con ningún ángel, ni con ningún Mesías: «Yo יהוה; ESTE ES MI NOMBRE; y A OTRO NO DARÉ MI GLORIA, ni mi alabanza a esculturas»- Isaías 42:8.
Así, todo la pleitesía, la veneración, y la gloria tiene que ser para יהוה. Si bien tenemos el deber de honrar y respetar a Avraham, a Moisés, a Jesús, y a Muhammad (paz sea sobre todos ellos), así como a todos los profetas y mensajeros de Dios, no podemos tomar una porción de la gloria (o la reverencia) debida a יהוה, para dársela a ninguno de ellos, pues tal aptitud reduciría al Creador al nivel de hombres perecederos; hombres con defectos y limitaciones. Y esto no solo seria robar a Dios la gloria que en justicia solo le corresponde a El, sino seria también mentir, pues levanta contra Dios un falso testimonio (una difamación). La Tanak muestra que, quienes en el pasado han cometido la falta de adscribirle limitaciones o defectos a Dios, no han quedado sin castigo. Como narra la Escritura: «Y los siervos del rey de Siria le dijeron: Sus dioses (los de Israel) son dioses de los montes, por eso nos han vencido; mas si peleáremos con ellos en la llanura, se verá si no los vencemos. Haz, pues, así: Saca a los reyes cada uno de su puesto, y pon capitanes en lugar de ellos. Y tú fórmate otro ejército como el ejército que perdiste, caballo por caballo, y carro por carro; luego pelearemos con ellos en campo raso, y veremos si no los vencemos. Y él les dio oído, y lo hizo así ... Vino entonces el varón de Dios al rey de Israel, y le habló diciendo: Así dijo יהוה: Por cuanto los Sirios han dicho: יהוה es Dios de los montes, y no Dios de los valles, yo entregaré toda esta gran multitud en tu mano, para que conozcáis que yo soy יהוה (que no tengo limitación ni defecto alguno)»- 1ra Reyes 20:23-28




La Importancia De La Lengua Hebrea

La lengua Hebrea fue la lengua en la cual se escribieron originalmente la mayoría de los libros que comprenden la Biblia Judia (algunas cortas secciones están escritas en Parsee y Arameo). Esta lengua, era un idioma curioso, pues no solo se escribía de derecha a izquierda, sino que (a diferencia de los idiomas modernos) utilizaba las letras de su alfabeto (y no un conjunto separado de símbolos) para designar sus números. En adición, las palabras se escribían sin incluir sus vocales (solo se escribían sus consonantes). Esto hacia que, cualquier palabra escrita, pudiese tener varios significados (todos ellos igualmente validos). Por ejemplo, la palabra que normalmente era traducida como "Adam" (el primer hombre) tambien podía válidamente traducirse como "Edom" (el color Rojo); Así, reconociendo la validez de ambas interpretaciones, los sabios de Israel postulaban que, el color de la piel de Adam (el primer hombre) había sido el color Rojo. De igual modo, la palabra que normalmente se traduce como "vino" era "yayyin"; pero, esta ultima palabra, podía válidamente interpretarse como una cifra, en vez de una palabra. ¿Cual era el valor de esa cifra? Su valor era de "70". Curiosamente, la palabra Hebrea que se traducia como "secreto", era la palabra "Sod". Y, el valor numérico de la palabra "Sod", era tambien "70". Así, los sabios de Israel encontraron en la equivalencia numérica de estas dos palabras, el indicativo Divino de que, cuando un hombre bebe demasiado vino, revela demasiado de sus secretos (su vida intima).
Esta riqueza de significado y flexibilidad que caracterizan al lenguaje Hebreo, hacen que, al creyente que conoce los rudimentos de esta lengua, le sea casi imposible aceptar el absolutismo dogmático que se desprende naturalmente de las traducciones que, de la Biblia Hebrea, se hacen a otras lenguas; especialmente cuando estas otras lenguas (incluida la lengua Castellana) carecen de la misma riqueza y flexibilidad.
Por ejemplo, cuando la noble fe Cristiana utiliza su traducción Castellana de la Escritura, para afirmar que la salvación es por fe en Jesús (paz y bendición sean con el), ya que (según ellos) la Biblia enseña que nadie puede salvar su alma haciendo el bien ordenado en los diez mandamientos (es decir, obrando justamente para con Dios y para con su prójimo), el creyente Hebreo rechaza tal enseñanza, pues sabe que el pasaje en Ezequiel 14:14 puede válidamente interpretarse como un promesa de salvación para el alma que obra justicia. La mayoría de las Biblias Castellanas traducen este pasaje de forma similar a la siguiente: «Si estuviesen en medio de ella estos tres varones; Noé, Daniel y Job, ellos POR SU JUSTICIA LIBRARÍAN SUS VIDAS, dice Yah el Señor». El Hebreo en que se escribió originalmente ese pasaje, dice así: «ve'hayu sheloshet ha-anashim ha-eleh be'tojah Noaj, Daniel, ve'Yiov hemah vetzide'katam ye-natz-tzlo nefeshem ne-um Adonai YHVH». Así, vemos que la traducción Castellana del anterior pasaje traduce la palabra "nefeshem" como "sus vidas". "Nefeshem" es el plural indicativo (en tercera persona) de la palabra "Nefesh". Y, "Nefesh" puede válidamente traducirse como "vida"; Pero, aunque esta traducción es perfectamente valida, omite el hecho de que, siendo el Hebreo una lengua tan flexible, casi toda palabra tiene mas de un significado. En el caso de la palabra "nefeshem", esta puede tambien traducirse válidamente como "alma". Un buen ejemplo de esto, lo es el pasaje que se encuentra en Deuteronomio 13:3. Allí dice de la siguiente manera: «lo tish'ma el div'rei ha-navi ha-hu o el jolem ha-halom ha-hu ki m'naseh YHVH Eloheijem et'jem ladaat ha-yish'jem ohavim et YHVH Eloheijem b'kol l'vav'jem u'v'jol nefeshejem". La traducccion que a este pasaje dan la mayoría de las Biblias Castellanas es: «"No darás oídos a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque YHVH el Dios de ustedes les esta probando, para saber si aman a YHVH Dios de ustedes, con todos sus corazones, y con todas SUS ALMAS». Como podemos ver, el pasaje traduce la palabra Hebrea "nefeshejem" (que no es sino otra forma de "nefeshem"), como "sus almas". Esto significa que, el pasaje en Ezequiel 14:14, puede validamente traducirse como: «... Noé, Daniel y Job, ellos POR SU JUSTICIA LIBRARÍAN SUS ALMAS, dice Yah el Señor». Y, esta ultima traducción, claramente muestra que, la justicia que obra el hombre que teme a Dios, no solamente tiene el poder de salvar su vida (en este mundo), sino de salvar tambien su alma (en el mundo que ha de venir).
Debemos concluir diciendo que, aunque conocer la lengua Hebrea es una excelente ayuda, a la hora de discernir lo que dice (y lo que no dice) la Escritura, este conocimiento no sirve de nada, si no tenemos un corazón comprometido con la justicia, con la misericordia, y con la humildad. Es que, cuando la persona no es humilde, da excesiva importancia a recibir la gloria, la honra y la adulación de aquellos que le rodean. Y, esa misma arrogancia, le hace creer que, la conducta del Creador, debe ser semejante a la suya; que el Creador tambien esta obsesionado con tener toda la gloria, todo el honor, y toda la pleitesia de los hombres. Asi, esta extraviada persona, termina sugiriendo que el Creador no puede permitir que nadie sea lo suficientemente justo (suficientemente temeroso de Dios) como para lograr salvar su propia alma; pues, el que la persona pueda "gloriarse" de haberse salvado (haciendo lo bueno), de algun modo impide que El Creador reciba toda la gloria, y todo el Honor. El problema con esta extravida teologia, es que niega el fundamento mismo de la fe: que Adonai Yah es "Ejad" (Unico). Esto significa que, en todo el Universo, no hay nada ni nadie igual al Creador. Asi, Yah no tiene las necesidades que tiene el hombre (pues, de otro modo, al menos en este aspecto el hombre seria igual al Creador, y entonces el Creador no seria realmente unico). Yah no tiene los valores que tiene el hombre; ni tiene las prioridades que tiene el hombre. El hombre necesita comida y bebida; necesita compañia; y necesita el honor de los otros hombres; Pero Adonai Yah (bendito sea) es unico, pues no necesita absolutamente nada. Dios no necesita la gloria de los hombres; no necesita nuestra obediencia, nuestra pleitesia, nuestro amor, ni tampoco necesita nuestro honor. Y esto queda demostrado por el hecho de que, despues de haber ordenado diciendo: "Al Señor tu Dios adoraras, y a El solo serviras...", El Creador procedio a decir: "Honra a tu padre y a tu madre" (en otras palabras, Dios no tuvo reparo alguno en compartir su honor con nuestros padres).
La realidad es que Yah esta completo, y reina como Regente Supremo del Universo. Nada de lo que el hombre haga, diga, o crea (sea bueno, o sea malo), aumentara (o disminuira) un apice a la gloria de Yah; pues, sin completamente entenderlo, nuestro libre albedrio nunca podra impedir que el Universo cumpla incondicionalmente la voluntad de su Creador. La Escritura dice que Faraon se exaltaba a si mismo como dios; y, en su blasfemia, se revelo arrogantemente contra Yah (creyendo que con ello demostraba su gran poder). Pero, lo que Faraon no pudo jamas imaginar, era que, si Dios permitia que su corazon continuara latiendo, no era porque Faraon lograse imponer su propia voluntad, era porque el Creador (bendito sea) utilizaria esa arrogante y blasfema rebelion, para cumplir sus insondables y maravillosos propositos. La realidad es que, sin importar lo que Faraon haya dicho, hecho, o creido; al final de la historia, el Universo cumplio la encomienda de su Creador (glorificando de ese modo su nombre). ¿Cual es esa encomienda? Pues dar a cada uno el mismo bien (o mal) que haya sembrado. Faraon sembro muerte, ahogando en el agua (del Rio Nilo) a los Israelitas; y termino segando la misma muerte que sembro, pues fue ahogado en el agua (del mar Rojo). La realidad es que, el verdadero Dios, no tiene problema alguno con que sus siervos se glorien en conocerle, servirle, y obedecerle. Como esta escrito: «Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Adonai Yah, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Adonai Yah» (Jeremias 9:24). Aun el mismo Rey David, se glorio diciendo: «Yah me ha premiado conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado. Porque yo he guardado los caminos de Yah, Y no me aparté impíamente de mi Dios. Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, Y no me he apartado de sus estatutos. Fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad, Por lo cual me ha recompensado Yah conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista» (Salmo 18:20-24). Asi, los Escritos Cristianos cometen un grave error, cuando dicen: «POR QUE POR GRACIA SOIS SALVOS, POR MEDIO DE LA FE; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; NO POR OBRAS, PARA QUE NADIE SE GLORIE» (Efesios 2:8-9). No solo no tiene el Creador problema alguno con que sus siervos se glorien en haberle servido y obedecido, sino que ha prometido que esta sera la recompensa de todo Israel (todos los creyentes): «En Yah será justificada y SE GLORIARÁ TODA LA DESCENDENCIA DE ISRAEL» (Isaias 45:25).




«Nuestros maestros enseñaron (Shab. 25b): ¿Quien tiene bienes? Aquel que esta contento con sus bienes (sin importar si son pocos o muchos)- asi decia el Rabino Meir. Pero el Rabino Tarfon decia: Aquel que tiene cien viñedos, cien sembradios, y cien esclavos trabajando en ellos (dando a entender que, el que persigue riquezas, es como quien persigue el horizonte, algo que nunca puede ser plenamente alcanzado). Pero el Rabino Akiva decia: Aquel que tiene una esposa que se hermosea a si misma, haciendo obras de bondad (pues, una buena esposa, vale mas que un tesoro). El Rabino Yose decia: Aquel que tiene un servicio sanitario, cerca de la mesa donde se alimenta (es decir, aquel a quien sus bienes no le traen angustia)»


Ningun Hombre puede ser El Creador

Los escritos de la noble tradición Cristiana, alegan que el hombre llamado Jesús de Nazaret (la paz y la bendición de יהוה sean siempre con el) resucito en un cuerpo físico; es decir, en un cuerpo de carne y hueso; Como esta escrito: “Mirad mis manos y mis pies (el lugar en donde estuvieron los clavos), que yo mismo soy; palpad, y ved; porque UN ESPÍRITU NO TIENE CARNE NI HUESOS, COMO VEIS QUE YO TENGO”- Lucas 24:39.
Pero, la noble tradición Cristiana, afirma también que Jesús (p.s.c.e.) es el Creador del Universo; el Dios de Avraham; aquel Dios que entrego la Ley a Israel, por mano de Moisés su siervo, allá en la cima del monte Sinaí; Como enseñan los siguientes pasajes:

  • “Mas del Hijo (es decir, de Jesús) dice: TU TRONO, OH DIOS, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino”- Hebreos 1:8.
  • “Porque EN ÉL (JESÚS) HABITA CORPORALMENTE TODA LA PLENITUD DE LA DEIDAD”- Colosenses 2:9
  • “Entonces Tomás respondió y le dijo (a Jesús): ¡Señor mío, y DIOS MÍO!”- Juan 20:28
  • “YO (JESÚS) Y EL PADRE UNO SOMOS”- Juan 10:30
  • “Y TODOS EN MOISÉS fueron bautizados en la nube y en el mar... y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque BEBÍAN DE LA ROCA ESPIRITUAL QUE LOS SEGUÍA, Y LA ROCA ERA CRISTO”- 1 Cor. 10:2-4

El relato evangélico, enseña que Jesús (la imagen de la Deidad, y el hombre que resucito en un cuerpo de carne y hueso) subió al cielo, para luego sentarse en el trono de Dios. Como dice la Biblia Griega: “... EL CUAL, SIENDO el resplandor de su gloria, y LA IMAGEN MISMA DE SU SUSTANCIA, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, HABIENDO EFECTUADO (EN LA CRUZ) LA PURIFICACIÓN DE NUESTROS PECADOS por medio de sí mismo, SE SENTÓ A LA DIESTRA DE LA MAJESTAD EN LAS ALTURAS”- Hebreos 1:3. Y también dice en otro lugar: “Y mire, y VI QUE EN MEDIO DEL TRONO, y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, ESTABA en pie UN CORDERO COMO INMOLADO...”- Apoc. 5:6.
En resumen, Cristianismo postula que El Creador es un hombre (cuyo nombre es Jesús). Y, siendo un hombre, el Creador posee una imagen física, así como un cuerpo de carne y hueso. Esta imagen, o cuerpo Divino, esta sentado en un trono localizado en los cielos. Así, cuando el cristiano se inclina (para adorar a su dios), esta en efecto inclinándose ante la imagen de un hombre de carne y hueso; una imagen puesta en un trono, que esta a su vez en los cielos. Pero, el creyente judío, no puede aceptar nada de esto, pues seria implicar que el hombre no esta hecho a imagen y semejanza del Creador; sino que, es el Creador, quien esta hecho a imagen y semejanza del hombre; como si el hombre (¡y no El Creador!) fuese la medida de todas las otras cosas. En adición, esta repugnante idea niega lo enseñado por el Dios de Israel (el único y verdadero Dios). Es que, habiendo creado (de la nada) todas las cosas, ninguna cosa puede en justicia representar al Creador; Y, el pretender así hacerlo, seria levantar un falso testimonio.¿Cual seria ese falso testimonio? Pues que, esa cosa que utilizamos para representar al Creador (una estrella, un becerro, una paloma, un trono, una roca, un hombre, una mujer, un cuerpo físico, un pedazo de carne, una cantidad de huesos, una cantidad de espacio, una cantidad de tiempo, etc), es también eterna (es decir, es también una Divinidad); y, esto, es inaceptable, pues seria negar el monoteísmo enseñado en la Ley, el cual postula que hay una sola cosa que nunca tuvo un principio: יהוה El Creador.
Es que, si es realmente cierto que el Dios de Israel siempre ha existido en la forma de un hombre que ve, que oye, que habla, y que posee un cuerpo físico (un cuerpo de materia, que a su vez existe en tiempo y espacio) entonces el sentido común no deja otra opción que concluir que el Dios de Israel no es realmente el Creador de todo lo visible; pues no creo la forma, la visión, la audición, el habla, el tiempo, el espacio, ni tampoco la materia (ya que todas estas cosas han existido eternamente).
La anterior, es precisamente la teología que Moisés quería que los Israelitas despreciaran; la teología de paganos como el Griego Aristóteles, que postulaban que el Universo es Eterno; es decir, que la materia, el tiempo, y el espacio, no requieren de un Dios Creador, pues han existido eternamente; y, este atributo de eternidad, hace que el Universo (y la materia contenida dentro de el) sea en si mismo una deidad. Desafortunadamente, esta burda y pagana teología, conduce inevitablemente al culto de las criaturas (con sus vicios y defectos morales), en vez de al Creador, que es moralmente perfecto y sublime. Y, es por esto que, no importando cuantos milagros y prodigios se le adscriban al maestro de Galilea (la paz y la bendición de יהוה sean con el), el judío que conoce a fondo la Ley, no tiene otro remedio que rechazar el dogma Cristiano que le proclama como el Creador.
Lo hasta aquí dicho, también explica la razón por la cual el primer mandamiento dado por Dios a los Israelitas, fue que creyesen en la existencia de una sola deidad (es decir, de una sola cosa que nunca tuvo principio- יהוה el Creador); y tambien fue la causa de que, el segundo mandamiento, fuese que se abstuviesen de representar a יהוה por medio de imagen alguna, y se abstuvieran de inclinarse ante tal imagen: “Yo soy יהוה tu Dios, que te saque de tierra de Egipto, de casa de servidumbre (del servicio a Faraón, un hombre extraviado e inmoral, que reclamaba ser Dios). No tendrás dioses ajenos delante de (o, “en adición a”) mi. No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que esta arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinaras a ellas, ni les servirás; por que yo (y no esa imagen) soy יהוה tu Dios; fuerte (pues no tengo necesidad de nada, ni de nadie); celoso (pues no comparto mi gloria con nada, ni con nadie)...” - Deut. 5:6-9.
Es también por esto que la Tanak (Escritura Hebrea) afirma de modo categórico que Dios no es un hombre; como enseño Moisés nuestro maestro, cuando dijo: “Dios no es hombre, para que mienta (reclamando para si mismo la pleitesía del Gran Rey, cuando esa pleitesía en realidad esta destinada a pasar a su hijo heredero); ni hijo de hombre, para que se arrepienta (es decir, para que, como “Dios hijo” tenga una voluntad distinta a la del “Dios Padre”, viéndose así obligado a arrepentirse de diferir con su Padre Dios)”- Números 23:19. O, como también dice en otro lugar: “... EL QUE ES LA GLORIA DE ISRAEL no mentirá, ni se arrepentirá, porque NO ES HOMBRE para que se arrepienta...”- 1 Samuel 15:29.
La realidad es que יהוה (El Rey del Universo) no tiene literalmente un hijo, con el cual tenga que compartir su gloria (la pleitesía de sus criaturas); ni tampoco tiene un Padre, al cual tenga que rendir sumisión y pleitesía; como predica el Cristianismo acerca del Nazareno, cuando alega que, al final, Jesús (el “Dios hijo”) se sujetara al “Dios Padre”: «Pero, luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el (Dios) Hijo mismo se sujetara al que le sujeto a El todas las cosas, para que Dios (Padre) sea todo en todos»- 1 Cor. 15:28. La Escritura Hebrea anticipo esta extraviada teología, y advirtió a los Israelitas acerca de ella, cuando dijo: «... ASÍ DICE יהוה, Rey de Israel... “YO SOY EL PRIMERO (porque no tengo padre), Y YO SOY EL POSTRERO (porque no tengo hijo), y FUERA DE MÍ, NO HAY DIOS (porque no tengo hermano)»- Isaías 44:6. Y, «Ved ahora que YO, YO SOY, Y NO HAY DIOSES CONMIGO (no hay nadie que sea un “co-Dios” conmigo)...» - Deut. 32:39. En conclusión, Jesús de Nazaret (la paz de יהוה sea con el) fue un gran maestro judío, que predico las verdades del Judaísmo Universal. Pero su predica aparenta haber sido secuestrada (y/o torcida) por elementos que la harian herramienta del "malabarismo teologico" que seria utilizar el Judaismo Universal de Jesus, para sancionar la inmoralidad (y falta de etica) de la idolatría Greco-Romana; es decir, para seducir al pueblo Judio, a endiosar al hombre Jesus, tal y como los Griegos endiosaban a Hercules, y los Romanos endiosaban al Cesar. Por esto, no es de sorprender que tantas sectas Cristianas pongan el énfasis en "creer en Jesus"; y no en obedecer los diez mandamientos de la Ley Divina (que conducen a la vida etica y moral que agrada al Creador). Es que, la idolatría, conduce inevitablemente a la inmoralidad, como consistentemente demuestra la Escritura Hebrea.




Adonai Yah, el Unico y Verdadero Mesías De Israel

La idolatría siempre conduce a la inmoralidad (mentir, robar, fornicar, deshonrar a Dios y a los padres, matar, etc); esta inmoralidad, siempre termina destruyendo a quienes la practican. Y, no hay peor idolatría, que la que se manifiesta cuando idolatramos a algún ser humano; independientemente de cuan sabio, cuan santo, o cuan ungido aparente haber sido esa persona. Es que, quien idolatra al hombre, es como quien cree poder alcanzar la perfección moral, imitando un "estándar" que por naturaleza es moralmente imperfecto (“Ciertamente no hay en la tierra hombre tan justo, que haga el bien y nunca peque”- Eclesiastés 7:20).
En cambio, quien adora e imita a Adonai (יהוה), no esta imitando a nadie ni a nada tangible; nada con la posibilidad de padecer algún tipo de imperfección física, ética, o moral. Quien adora a יהוה (bendito sea) imita la sabiduría, la justicia, la misericordia, y la humildad de יהוה ; tal y como esta prefigurada en cada rito de la Torah, en cada relato, en cada mandamiento, y en cada ordenanza.
Así, quien idolatra y sigue a un hombre (Jesús, Shimon Bar Yohai, Muhammad, Rav M. Schneerson, o el Mesías humano que espera el Judaísmo Ortodoxo) tarde o temprano terminara cayendo en el mismo "hoyo” de defectos morales e imperfecciones éticas (prejuicios raciales, orgullo, auto-exaltación, etc) que padeció (o habrá de padecer) el hombre al cual adora. Quienes seguimos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, sentimos un profundo respeto por la guianza que, en medio la noche moral de este mundo, proveen las grandes “estrellas” de las tres tradiciones monoteístas: Moisés, Jesús, y Muhammad (la paz y la bendición de Ha Shem sea sobre todos ellos); Pero, en el ultimo análisis, reconocemos que todos estos fueron simplemente eso, “brillantes estrellas”; es decir, pequeñas luminarias, que fulguraron en un “cielo” cuyo Astro Soberano no es otro sino El Sol De Justicia ( יהוה , el Dios de Israel). Por eso la Escritura dice: «Yo יהוה ; y, fuera de mi, no hay “Moshia” (quien salve)» - Isaías 43:11. En otras palabras, la suprema esperanza del verdadero creyente, no puede estar puesta en ninguno de esos hombres; ni en nadie que haya habitado en un cuerpo de carne y hueso. La esperanza del creyente debe estar puesta única y exclusivamente en יהוה, el Dios que vitalizó el casi muerto cuerpo de Avraham, a fin de que pudiera engendrar a Isaac (y, por medio de el, a toda la nación de Israel); יהוה , el Dios que revelo su nombre a Moisés, de en medio de la zarza; יהוה , el Dios que liberto a Israel de la esclavitud Egipcia; el Dios que abrió el mar Rojo, a fin de derrotar a los enemigos de su pueblo; el Dios que condujo a Israel hasta traerles a la tierra prometida. Ese Dios, es nuestra roca inconmovible. יהוה (bendito sea), es nuestro único y verdadero Padre; nuestro único y verdadero Rey (no ningún hombre que halla venido, o este por venir); y nuestro único y verdadero Salvador.
Quienes practicamos la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, no necesitamos de nadie fuera de יהוה , a fin de alcanzar todo lo bueno que El ha prometido a quienes le sirven; solo tenemos que adorarle, y obedecer sus mandamientos. Como prometió El Creador cuando dijo: “Te confirmará יהוה por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de יהוה tu Dios, y anduvieres en sus caminos. Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de יהוה es invocado sobre ti, y te temerán”- Deut. 28:9-10. [Note que el pasaje enseña que, es la obediencia a los mandamientos de יהוה (y no la fe en Moisés, Jesús o Muhammad), lo que hará que los pueblos de la Tierra (los no creyentes) vean que el nombre de Dios es invocado sobre nosotros].
Por boca de Jeremías, יהוה (bendito sea) nos concedió un privilegio que nadie, fuera de El mismo, puede quitarnos (y, como dice la Escritura, “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta”- Num. 23:19). Este privilegio consiste en que, nuestra relación con יהוה , puede ser una directa, personal, y exclusiva. יהוה nos prometió que podíamos ir a El, sin necesidad de intermediario alguno; nos mostró que no necesitamos de algún Mesías humano; y que, nuestro acceso a El Creador, no esta sujeto a la mediación de algún profeta, algún apóstol, algún rabino, o algún otro ser humano. Nuestro acceso a יהוה depende única y exclusivamente de nuestro deseo de volvernos a El, con un corazón sincero y arrepentido, como dijo el profeta Jeremías: “Clama a mí (no a algún ángel, Mesías, o profeta), y Yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”- Jeremías 33:3. ¿Cuales son las “cosas grandes” que nos promete Dios en el anterior verso? Pues la profecía, los milagros, y las obras que se le permiten hacer a quien goza del favor Divino; como intima el verso que dice: “... Te ruego que me cuentes todas las “grandes cosas” que ha hecho Eliseo”- 2da Reyes 8:4. ¿Y cuales son las “cosas ocultas” que nos promete el pasaje en Jeremías? Pues la vida en el mundo que ha de venir (el Edén Celestial), como intima el verso que dice: “Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en El espera”- Isaías 64:4. En este ultimo verso, Isaías hace referencia al Edén celestial, sobre el cual no se ha posado jamas el ojo de ningún ser humano (Ser. 34b).
En resumen, יהוה nos ha garantizado (de forma irrevocable) tanto sus bendiciones, como la vida en el mundo que ha de venir. Y lo ha hecho precisamente a aquellos que confían en el Dios que les ha permitido acceso directo a su presencia; el Dios que es suficientemente poderoso como para no necesitar la mediación ni la ayuda de ángel, Mesías, profeta, o mensajero alguno (de hecho, esta es la forma en la que el creyente confirma su fe en la autosuficiencia del Creador que, a pesar de enviar profetas y mensajeros, en realidad no necesita de nada ni nadie fuera de si mismo, a fin de cumplir sus propósitos). ¿Que es entonces el Mesías? El Mesías es un prototipo, tal y como las naciones gentiles (que hicieron guerra contra Israel) fueron prototipos de los pecados que hacen guerra contra nuestra alma. El Mesías es un prototipo del espíritu de arrepentimiento que envía El Creador, para que "toque a la puerta del corazón de cada ser humano", a fin de inducirle a retornar a Dios, clamando por perdón y misericordia. Por eso, la contestación a la pregunta de, ¿Cuando vendrá el Mesías?, es: “Hoy... si oyeres su voz, y no endurecieres vuestro corazón..." (Salmo 95:7). Es decir, cuando oímos la voz de ese espíritu que nos llama al arrepentimiento, el Mesías llega a nuestras vidas; pues, no solo prometió Dios (por medio del profeta Jeremías) responder a nuestro clamor, sino que también dice la Escritura: “Al corazón contrito y humillado (arrepentido) no despreciarás tú, oh Dios”- Salmo 51:17. Es decir, יהוה ha prometido contestar nuestro clamor, dándonos su bendición, y perdonando las faltas (dando vida eterna) a quien pida perdón con un corazón contrito y humillado (“SI SE HUMILLARE MI PUEBLO, sobre el cual mi nombre es invocado, Y ORAREN, y buscaren mi rostro, Y SE CONVIRTIEREN DE SUS MALOS CAMINOS; entonces YO OIRÉ DESDE LOS CIELOS, Y PERDONARÉ SUS PECADOS, y sanaré su tierra”- 2da Crónicas 7:14). Cuando la vida eterna llega a una persona, el mundo de esa persona es finalmente redimido; es finalmente restaurado. Y, como nos muestra el relato de lo sucedido en el Jardín del Edén, ningún mundo físico sera jamas lo suficientemente perfecto, hasta que nuestro mundo interior no este en paz con El Creador.
En base a lo anteriormente dicho, inferimos que, si el Mesías es el espíritu que nos llama a volver a Dios en arrepentimiento, entonces todo hombre y toda mujer que llama al arrepentimiento, es también una manifestación de ese mismo espíritu. Y, es en este sentido, que la fe Hebrea de nuestro padre Avraham postula que Avraham, Moisés, Aarón, Jeremías, Daniel, Jesús, Muhammad, Baal Shem Tov, Mahatma Gandhi, El Dalai lama, la madre Teresa de Calcuta, y todo aquel cuyo mensaje llame a volver a Dios en arrepentimiento, es también una manifestación del Mesías.
La tradición Judía confirma consistentemente que יהוה (bendito sea) es el Final y Supremo Mesías de Israel. Y lo hace por medio del siguiente relato (Midrash Tehillim 31:2): «El profeta dijo: ‘Oh Israel, tu serás salvado por el Señor con Salvación Eterna; no serás avergonzado ni confundido’- Isaías 45:17. ¿Por que dice Isaías estas palabras? Pues por que los hijos de Israel dicen al Santo (bendito sea), ‘¿No nos redimiste hace mucho tiempo atrás, por medio de las Manos de Moisés, y por medio de las manos de Josué, así como por las manos de Jueces y Reyes? (todos ellos “ungidos” o “Mesías” del Señor). Y, a pesar de ello, somos nuevamente esclavizados y despreciados, como si nunca hubiéramos sido redimidos’. Pero, el Santo de Israel contesta, ‘porque vuestra redención fue efectuada por medio de criaturas de carne y sangre, y porque vuestros lideres fueron hombres mortales (hoy aquí, y mañana en la tumba), vuestra redención fue temporera. Pero, en el tiempo que vendrá, Yo mismo os redimiré; Yo que vivo y permanezco para siempre, os redimiré con una salvación que durara para siempre, como esta escrito: “ Oh Israel, tu serás salvado por el Señor con Salvación Eterna”(Isa. 45:17). Por tanto, “no serás avergonzado ni confundido, mundo sin fin” (ibid)»




Ciro, un prototipo del Mesías de Israel

La Escritura Hebrea dice así: “Koh amar יהוה le Meshicho, le Choresh....”- Isaías 45:1. La correcta traducción del anterior verso es como sigue: “Así dice יהוה a su Mesías, a Ciro...”. ¿Por que dice La Escritura que Ciro (un rey pagano) era el Mesías de Dios? Pues porque este rey pagano se comprometió con la tarea de restaurar el Santo templo de Jerusalén, según indicado en Esdras 1:2. ¿Que mensaje ético intenta enseñarnos con esto el profeta Isaías? El mensaje es que, si el compromiso de Ciro con levantar el arruinado templo de piedra en el que se rendía servicio al Creador, le convirtió en el Mesías de Dios, ¿Por cuanto mas no sera también Mesías de Dios, todo hombre y toda mujer que, por medio del sincero arrepentimiento, se compromete a levantar y reconstruir el arruinado templo de su vida? ¿No es el hombre (creado a imagen y semejanza de Dios), un mayor y mas excelente templo que el de Jerusalén? ¿No enseñan esto mismo aun los Escritos Cristianos, cuando citan al Galileo diciendo: “Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré... Mas ÉL HABLABA DEL TEMPLO DE SU CUERPO (es decir, de su propia vida) ”- Juan 2:19-21?
Así, el supremo y verdadero Mesías, es el Espíritu de Arrepentimiento; aquel Santo Espíritu que lleva al hombre a reparar su vida, convirtiéndola en un templo vivo, donde se rinde servicio al Dios de Israel; Como mas tarde confirmaría también el profeta Isaías, al decir las siguientes palabras: "El Redentor vendrá a Sión, a aquellos en Jacob que se arrepienten de sus pecados, dice Dios"- Isaías 59:20. En otras palabras, el Mesías de Jacob (Israel) llegara el día en que nos arrepintamos de nuestros pecados. ¿Y, por que se le llama Mesías? Pues porque, al igual que los Mesías humanos, este verdadero Mesías esta también ungido, solo que no con aceite, sino con una mas pura y santa substancia: las lágrimas del corazón arrepentido.




«Estando en Babilonia, Abbaye dijo: Tenemos una tradicion que enseña que, solamente es pobre, aquel que no tiene conocimiento (de la Torah). En el Oeste (Palestina) hay un proverbio que dice-- El que tiene este conocimiento (la Torah), lo tiene todo; pero, quien no lo tiene, no tiene nada» (Nedarim 41a)


¿No dijo el Nazareno, "Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mi"?

Esta cita, que pretende demostrar la supremacia de Jesus (paz sea con el) en lo que atañe a la salvacion de la Humanidad, es una muy común entre la mayoría de nuestros amados hermanos Cristianos. Aunque bien intencionada (pues intenta honrar la memoria y las enseñanzas de un gran maestro del Judaismo Universal), su interpretacion es totalmente errada. Es algo así como la apócrifa leyenda de lo que ocurrió en una isla de la Polinesia francesa, allá para finales del siglo 19. Se cuenta que, un nativo de estas islas, oyó el rumor de que, cuando las noches eran muy oscuras, a menudo aparecía en la playa de su isla, un extraño personaje. Una noche particularmente tenebrosa, el osado nativo decidió investigar por cuenta propia la veracidad del relato. Habiendo llegado a la playa, casi al filo de la de la media noche, encontró para su sorpresa a este extraño individuo, de pie sobre la arena de la playa, justo donde rompían las olas. Acercándose con cautela, el nativo le saludo diciendo: «¡Bienvenido extraño! ¿Podría decirme quien es usted, y de donde viene?» Con un grave y majestuoso tono de voz, el extraño contesto diciendo: «Yo soy Jesús, Hijo de David». Entonces el aborigen respondió con un: «Bienvenido, Jesús, Hijo de TAVID». A lo cual el extraño contesto: «Jesús, hijo de David, con “de” de “Dinamarca”». Acto seguido, el extraño desapareció en la oscuridad de la noche.
A la mañana siguiente, el aborigen reunió a toda su tribu. Una vez congregados, procedió a decirles: «¡El extraño es real!»- ¿Como lo sabes?- Preguntaron los nativos; «¡Pues porque anoche hable personalmente con el!»; ¿Como se llama?- «¡Se llama Jesús!»; ¿Quien es su padre?- «Su padre, es un tal “David”»; ¿Que vino a hacer a esta isla?- «¡Vino ser nuestro Rey!»; ¿Como lo sabes?- «¡Pues porque me dijo que pertenecía a la nobleza!»; ¿Estas seguro de eso? ¿Cuales fueron sus palabras exactas?- «¡Sin lugar a duda! Sus palabras exactas fueron: “Yo soy Jesús, hijo de David, conde de Dinamarca”...».
Algo similar, ocurre cuando un creyente Cristiano afirma que no hay salvación para nadie que no acepte a Jesús (paz sea con el) como su Rey, y no le considere ser la ultima y absoluta verdad. En Juan 14:6, se le adscribe a Jesús haber dicho las siguientes palabras: «YO SOY el camino, y LA VERDAD, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí». Pero, estas palabras, deben ser interpretadas a la luz de las palabras que, 5 versos mas tarde, se le adscriben también a Jesús, cuando afirma lo siguiente: «De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre»- Juan 14:12. ¿Cuantos seguidores de Jesús hay al presente en el mundo? ¿1.5 billones? ¿2.0 billones? ¿Cuantos de esos billones caminan sobre el agua? ¿Cuantos multiplican panes y peces? ¿Cuantos convierten agua en vino? ¿Cuantos resucitan muertos de cuatro días? ¿Cuantos resucitan luego de haber sido crucificados? ¿Cuantos suben al cielo, en presencia de cientos de testigos?
Obviamente, las palabras de Jesús, nunca tuvieron la intención de ser entendidas de forma literal. De hecho, si insistiéramos en interpretarlas de forma literal, nos veríamos forzados a concluir que la palabra de Dios es mentira, y no es digna de fiar, pues el salmo 119:142 dice así: «Tu justicia es siempre justa, y TU TORAH (LEY) ES LA VERDAD». En otras palabras, si Jesús es la verdad, y no la Ley de Dios, entonces el Salmo 119: 142 es mentira. ¡Pero esto no hace sentido, pues Jesús mismo dio testimonio de que, la Palabra de Dios, es verdad!, como esta escrito: «Santifícalos en tu verdad; TU PALABRA ES VERDAD»- Juan 17:17. Concluimos que, si Jesús creía que el Salmo 119:142 era verdad, entonces la única forma en que pudo haber emitido las palabras que se le adscriben en Juan 14:6, es asumiendo que sus oyentes tendrían suficiente claridad de juicio como para entender que, tanto estas palabras, como las palabras emitidas en el pasaje de Juan 14:12, no tenían un sentido literal, pues de otro modo estarían “quebrantando” la Escritura; algo que Jesús había con anterioridad declarado completamente inaceptable: «Jesús les respondió: ¿No está escrito en VUESTRA LEY: “Yo dije, dioses sois”? Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y LA ESCRITURA NO PUEDE SER QUEBRANTADA), ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?» - (Salmo 82:6). Note que, tal y como siempre ha enseñado el Judaísmo, “la Ley” no solo son los cinco libros de Moisés, sino que incluye los Salmos (y los profetas). Jesús dijo que, ESA LEY (QUE COMPRENDEN LOS LIBROS DE MOISÉS, ASÍ COMO LOS PROFETAS, Y LOS SALMOS, O “ESCRITOS”) ES LA ESCRITURA QUE NO PUEDE JAMAS SER QUEBRANTADA (anulada, descartada, contradicha). Es por esta razón que la fe Hebrea de nuestro padre Avraham promulga que, la verdadera religión, es renunciar a la maldad, y comenzar a vivir haciendo el bien; es decir, guardando (obedeciendo) los mandamientos de la Ley Divina (de la Torah). ¿Por que? Pues porque esto es lo que la Ley misma ordena, cuando dice: «El fin de todo el discurso oído es este: TEME A DIOS, Y GUARDA SUS MANDAMIENTOS; PORQUE ESTO ES EL TODO DEL HOMBRE»- Eclesiastés 12:13. Note que, si la ley hubiera acabado con este ultimo pasaje (es decir, si no se hubiese escrito nada mas, después de este pasaje en Eclesiastés) habría sido mas que suficiente, pues Salomón afirma que “esto es el todo del hombre”; en otras palabras, fuera de temer a Dios, guardando los mandamientos, nada mas realmente importa. Es que la Ley no esta sujeta a “caducar”; ni tampoco esta sujeta a ser “quebrantada”, pues es eterna. Como dice el salmista : «Guardaré TU LEY siempre, PARA SIEMPRE Y ETERNAMENTE»- Salmo 119:44. De esta verdad da testimonio el Nazareno, cuando se le adscribe haber dicho las siguientes palabras: «Porque de cierto os digo que, HASTA QUE PASEN EL CIELO Y LA TIERRA, NI UNA JOTA NI UNA TILDE PASARÁ DE LA LEY, hasta que todo se haya cumplido»- Mateo 5:18. ¿Han pasado el cielo y la tierra? ¿Todavía no? ¡Pues entonces hay que seguir cumpliendo cada jota y cada tilde de la Ley! (hay que obedecer meticulosamente los diez mandamientos).
Finalmente, si bien Jesús (paz y bendición sean con el) es como la zarza (una antorcha cuyo fuego rehúsa apagarse, y cuya luz alumbra a quienes están en tinieblas), la zarza en si misma alumbra solo mientras arde con el fuego Divino que se manifestó sobre la cumbre del monte Sinaí; es decir, solo mientras este fundamentada en la observancia de Ley (los diez mandamientos) dada por Dios a Moisés. Jesús enseño esto a sus discípulos, de un modo alegórico, cuando les prometió no morir sin primero “ver” (entender) el reino de Dios. ¿Que sucedió inmediatamente? Pues que, ocho días después, les llevo a la cumbre de un monte (tal y como Moisés y Elías habían llevado al pueblo de Israel a la cima de un respectivo monte, para tornarlos a la Ley). Allí, sus vestiduras se hicieron resplandecientes (como el fuego), y se le aparecieron Moisés y Elías. ¿Que significan los ocho días? Los ocho días que todo recién nacido debe esperar, a fin de poder entrar al pacto de la Ley (la circuncisión). Y, ¿Que representan Moisés y Elías? ¡Pues el Fuego Divino que descendió del cielo! ¿Por que? Pues porque, el ministerio de Moisés, comenzó cuando el fuego de Dios descendió sobre la zarza, allá en la cumbre del monte Horeb; y, el ministerio de Elías, concluyo cuando el fuego Divino descendió sobre la cumbre del monte Carmelo. Pero, ¿que es ese fuego Divino? ¡Pues la Ley! ( o, como Jesús la llamo, “la Escritura que no puede ser quebrantada”); como esta escrito: «¿No es mi palabra como fuego, dice יהוה, y como martillo que quebranta la piedra?» Y, ¿Para que quiere Dios que recibamos ese martillo que es la Escritura (la Ley)? Pues para permitirle que quebrante la piedra de nuestro corazón, como esta escrito: «y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra... »- Ezequiel 36:26.
En resumen, Jesús vivió y predico la fe del Judaísmo Universal (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham), enseñándole a sus discípulos que, el reino de Dios, consiste en un llamado a abandonar la maldad (arrepentirse), para proceder a abrazar la Ley (guardar los mandamientos); y que, el comienzo y el final de todo gran ministerio profético, es recibir ese fuego divino (La Torah, o "Los Mandamientos") que descendió sobre la cumbre del monte que humeaba (el Sinaí). Jesús enseño a sus discípulos que la Ley (la Torah) es un fuego purificador, pues quebranta los corazones de piedra. Y enseño de forma explicita que, la puerta a la vida eterna, esta en guardar los mandamientos. Como esta escrito: «... Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos»- Mateo 19:17. Solo en la medida en que el creyente Cristiano abrace esta verdad, podrá decir (de modo alegórico) que Jesús (sus enseñanzas) son el camino, la verdad, y la vida.




«Riquezas en abundancia- malo; en moderacion- bueno» (Gittin 70a)


El Padre y yo, Uno somos

En la Escritura, la mano (con la cual ejecutamos aquello que nos hemos propuesto) era percibida como el instrumento para la manifestación de nuestra voluntad. Pero el hombre, tiene en realidad dos manos; como intimando que, en su vida, existen dos voluntades: la voluntad humana (yetzer ha-ra), que le induce a hacer lo malo (revelándose así contra su Creador); y la voluntad Divina, que le induce a someterse a la justicia, la misericordia y la humildad que agradan a Dios (yetzer ha-tov). Por eso es que, cuando el creyente ora, une sus dos manos; como intimando que anhela que la voluntad del Creador (una de sus manos), y la suya propia (la mano restante), sean una sola. Y, así como esa unión consiste de diez dedos que resaltan de entre sus manos, de ese mismo modo la unión de su voluntad con la voluntad Divina, consiste de diez mandamientos que resaltan de entre sus manos (de entre todo lo que ejecuta). En resumen, cuando la voluntad de un creyente (las cosas que ejecuta) concuerda con la voluntad de su Padre Celestial (que no es otra sino que ejecute sus diez mandamientos), ese creyente puede alegóricamente decir: “El Padre y yo, uno somos".




Como un Midrash (Avot 1:6) dice que, cuando Juzguemos a alguna persona, siempre debemos "inclinar la balanza a favor de esa persona”, los seguidores del Judaismo Universal damos a Jesús el beneficio de la duda, y le consideramos un noble maestro de la ética judía, cuyas enseñanzas fueron corrompidas, manipuladas, y malentendidas; de suerte que su figura termino siendo una victima mas de la lucha de poder de su época. ¿Como se refleja esto en nuestras vidas? Pues en que, cuando mencionamos al Galileo (así como a cualquier otra fenecida y grande figura religiosa), le deseamos que se le muestre el mismo favor Divino que anhelamos se nos muestre a nosotros mismos, diciendo: "La Paz (la seguridad de ser acepto al Creador) sea con el". Así, mostramos de forma practica la verdad sobre la cual se fundamenta no solamente la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, sino tambien toda la Torah: "Mostrar a otros la misma deferencia (el mismo bien) que desearíamos se nos mostrase a nosotros mismos".


Proverbios 28:4

El Judaísmo Universal de Yeshua (Jesús de Nazaret)

El Camino que conduce a la vida Eterna (el mundo que ha de Venir), lo marcan todos aquellos que predican arrepentimiento (Avraham, Moisés, Jesús, Muhammad, Joshua Ben Levi, Baal Shem Tov, etc); pues el arrepentimiento (y el compromiso con el bien que debe proseguir a todo genuino arrepentimiento), son en si mismos la garantía de Vida Eterna. Como dice la Ley: «Apártate del mal, y haz el bien, Y vivirás para siempre (morada sin fin)» -Salmo 37:27. O, como la hermana tradición Cristiana adscribe a aquel gran maestro del Judaismo Universal: «... ¡si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente!» -Lucas 13:3.
Esto explica el que los escritos Cristianos atribuyan a Jesús el haber dicho: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al padre, sino por mí» - Juan 14:6. ¿Como puede un maestro del Judaismo Universal reclamar ser “la verdad”, cuando la Torah reclama ese titulo para si misma? Como esta escrito: «Tu justicia es justicia eterna, Y TU LEY (ES) LA VERDAD» -Salmo 119-142. Es que el Galileo no se estaba refiriendo a su propia persona, sino a su llamado al arrepentimiento; pues, este llamado, es el verdadero mensaje de la Ley: El verdadero camino que conduce a la Vida (y, por ende, a Dios). Es por esto que Jesús mismo tiene que comenzar y terminar su ministerio con un llamado al arrepentimiento. Al comienzo de su predica, cuando es citado diciendo: «Desde entonces, COMENZÓ JESÚS A PREDICAR. Y a decir: ARREPENTÍOS, porque el reino de los cielos se ha acercado» -Mateo 4:17. Y, al final de su predica, cuando es citado expresando su deseo de que sus discípulos continúen predicando arrepentimiento a todas las naciones: «... Y QUE SE PREDICASE en su nombre EL ARREPENTIMIENTO, y el perdón de pecados (que ese arrepentimiento obtiene) EN TODAS LAS NACIONES, comenzando desde Jerusalén» -Lucas 24:47.
Así, en el momento en que el hombre se arrepiente de corazón, para comenzar a hacer el bien que agrada a su Creador (guardando Sus mandamientos), en ese mismo momento halla la vida eterna, y encuentra al Mesías. Si, en adición, ese hombre comienza a llamar a otros al arrepentimiento, en ese momento comienza a encarnar en si mismo al Mesías, y (en un sentido alegórico) a convertirse en “la verdad”, “la vida”, y “el camino” que conduce a Dios. Que Adonai El Señor (bendito sea) les bendiga, y les conceda ser Mesías para grandes multitudes.




El hombre orgulloso no solo sirve a Ha Satan, sino que practica el Mayor de todos los pecados

¿Por que son la altivez y la arrogancia (lo que comúnmente conocemos como “orgullo”) el mayor de todos los pecados? Pues porque el orgullo hace que el hombre prefiera morir (tanto física como espiritualmente), antes de pasar por la humillación que implica reconocer que no tiene toda la verdad; que se ha equivocado; que ha hecho lo malo; que tiene que confesar su maldad, y cambiar su proceder. Respecto a esta aptitud, la Escritura enseña que no habrá perdón Divino para el hombre que rehúse reconocer sus errores y faltas; para quien no este dispuesto a “ablandar su cerviz”, como esta escrito: “El hombre que (siendo) reprendido, endurece la cerviz, De repente será quebrantado, y no habrá para él medicina”- Prov. 29:1.
Dios aborrece el orgullo, y el hombre que no renuncie a su orgullo, no podrá evitar el castigo Divino, como esta escrito: “Y quebrantare la soberbia de vuestro orgullo...”- Levítico 26:19. Y también dice en otro lugar: “Abominación es a יהוה todo altivo de corazón; Ciertamente no quedará impune”- Prov. 16:5.
Es que la altivez y la arrogancia son propias de Ha Satan (un termino Hebreo que literalmente significa “el adversario”); no de un verdadero creyente, que esta llamado a vivir la vida de sumisión y obediencia a Dios que producen la humillación y el arrepentimiento. ¿Como puede haber arrogancia alguna en aquellos que somos poco mas que una bolsa de cuero (piel), llena de orina, y heces fecales? ¡No! La realidad es que, cuando observamos un patrón de arrogancia (ya sea en una persona, en una sociedad, en una nación, o en un credo religioso), podemos dar por sentado que es el producto de la influencia Satánica. ¿Por que? Pues porque Satán siempre se opone (es decir, obra de forma opuesta) al Creador. En otras palabras, si Dios dice, ordena, enseña, o modela alguna cosa, entonces Satanás siempre hace lo contrario (demostrando así tanto su rechazo a la Autoridad Divina, como su negación de la Deidad). Por ejemplo:

1) Si la Escritura presenta a Dios “descansando” en EL ULTIMO DÍA DE LA SEMANA (el Shabbat), entonces Satanás viene, e induce al hombre a descansar en EL PRIMER DÍA DE LA SEMANA (el Domingo);
2) Si la Escritura presenta a Dios proveyendo las circunstancia para ALENTAR AL HOMBRE (ADÁN) A CASARSE CON UNA MUJER (EVA); entonces Satanás viene y provee las circunstancias (homosexualidad, ideología de genero, etc.) para ALENTAR AL HOMBRE A CASARSE CON UN HOMBRE;
3) Si en la Escritura, Dios enseña al hombre (Adán) que EL CREADOR PREMIA LA OBEDIENCIA (no comer del árbol), PERO CASTIGA LA DESOBEDIENCIA (comer de el); entonces Satanás viene y enseña al hombre que EL CREADOR CASTIGA LA OBEDIENCIA (a los mandamientos Divinos), PERO PREMIA LA DESOBEDIENCIA (del hombre que cree en “la salvación por fe”, sin necesidad de obedecer mandamiento alguno);
4) Si Dios pone en boca de Moisés el decir al diabólico Faraón: “... ISRAEL ES MI HIJO (EL HIJO DE DIOS), mi primogénito”; entonces Satanás viene y pone en la boca del (alegado) primogénito de Dios, el decir que Israel es hijo del Faraón de los demonios (Satanás): “VOSOTROS (LOS ISRAELITAS) SOIS DE VUESTRO PADRE EL DIABLO...”- Juan 8:44;
5) Si Dios enseña (Salmo 4:3) que DIOS HA ESCOGIDO AL PIADOSO (sin importar si, al igual que Job, no es Judío ni Israelita); entonces viene Satanás, y enseña que Dios ha escogido solamente al Judío y al Israelita (sin importar si son o no piadosos).
6) Si, por medio de la Escritura Hebrea, Dios adscribe a Yehoshua (Josué) el haber dicho a Israel: "Nunca se apartara de tu boca este libro de la Ley..." - Josué 1:8 (Es decir, "la Ley es para siempre"); entonces Satan viene y, por medio de la Escritura Griega (Los evangelios) adscribe a Yeshua (Jesús) el haber dicho a Israel: "La Ley (y los profetas) era hasta Juan ..." - Lucas 16:16 (es decir, "la Ley ya caducó").
7) Si el Creador enseña que el Padre Celestial (Dios) "no es hombre, para que mienta..." (Num. 23:19), y que "mayor es Dios que el hombre" (Job 33:18); entonces viene Satanás y enseña que Dios en efecto Si es un hombre (Jesús): "aguardando .... la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo" (Tito 2:13), y que este hombre no es inferior a Dios, sino igual a El, de modo que quien vio a este hombre vio tambien a Dios ("el que me ha visto a mi, ha visto al Padre..."- Juan 14:9).
8) Si Dios dice (Isaías 35:8) que el camino de Santidad (“Apártate del mal, y haz el bien...”- Salmo 37:27) es tan sencillo que, el que ande por el, por torpe que fuere no se extraviara; entonces viene Satanás y dice que la Santidad que agrada a Dios consiste en creer una extraña y compleja teología; una teología tan complicada que, ni los que se esfuerzan sinceramente por entenderla, logran hacerlo (insinuando con esto que Dios es cruel y sádico, pues “juega a esconderse” de aquellos que desesperadamente le buscan): Y que esta teología no solamente es compleja, sino contradictoria, pues postula que Dios ha dado al hombre libre albedrío (“...escoge pues la vida, para que vivas...”- Deut. 30:19), pero que (a la misma vez) ha predestinado a los que han de ser salvos (“Y A LOS QUE PREDESTINO, a estos también llamo; y a los que llamo, A ESTOS TAMBIÉN JUSTIFICO; y a los que justifico, A ESTOS TAMBIÉN GLORIFICO”- Romanos 8:29). O, como dice también en otro lugar: “según NOS ESCOGIÓ EN EL ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO... HABIÉNDONOS PREDESTINADO PARA SER ADOPTADOS HIJOS SUYOS...”- Efesios 1:4-5). Esta compleja teología dice que Jesús (paz sea con el) es 100% hombre, a la misma vez que 100% Dios; Que, como Dios, Jesús sabia todas las cosas (“Ahora entendemos que SABES TODAS LAS COSAS...”- Juan 16:30), pero que, como hombre, no sabia todas las cosas (“Pero de aquel día y DE LA HORA NADIE SABE, ni aun los ángeles que están en el cielo; NI EL HIJO, sino el Padre”- Marcos 13:32); Que no podemos salvarnos por tener buenas obras (tener Santidad), pues “no es por obras, para que nadie se glorié” (Efesios 2:9), pero que en efecto es posible que nos perdamos por falta de buenas obras, pues dice, “... SANTIDAD, SIN LA CUAL NADIE VERA AL SEÑOR”- Hebreos 12:14; Que Dios es Uno Solo (“OYE, ISRAEL: el Señor nuestro Dios, EL SEÑOR UNO ES”- Deut. 6:4), pero que a la misma vez es tres personas distintas (“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno”- 1 Juan 5:7). Finalmente, si el Dios Inmortal (quien es el mas sublime de todos los seres, siendo así el único que en justicia tiene derecho a ser orgulloso) renuncia a su propia exaltación [manifestándose en una humilde zarza, y supliendo (o “sirviendo”) las necesidades que de pan, de agua, de luz, y de sombra tenían los menospreciables esclavos Hebreos]; entonces viene Satanás e induce al hombre a hacer lo opuesto: a que el hombre mortal (que es menospreciable, pues fue creado solamente después de los gusanos y las sabandijas) reclame un orgullo al cual jamas ha tenido derecho; a que se exalte a si mismo, no humillándose en servir a nadie, sino demandando el servicio, el reconocimiento, la pleitesía, y la adulación de quienes le rodean (¡y a veces hasta del mismo Creador!). Por esto, no es extraño encontrar sectas cuya perspectiva de Dios es la de un grande y bueno “Papa Noel”: un anciano y poderoso ser, que habita en un lugar remoto, y cuya función es satisfacer los caprichos de quienes le reconocen (regalarle la mejor y mas grande casa; el mas lujoso y deportivo automóvil; la mas jugosa cuenta de banco; la mas hermosa y sensual esposa; el mejor y mas remunerado empleo, etc).

Quiera el Señor (bendito sea) abrir los ojos de nuestro entendimiento, para que logremos finalmente comprender que, si el Creador (el mas grande de todos) nos dio su ejemplo personal de humildad y servicio, fue para enseñarnos que, de esa misma manera, el mas grande de todos los hombres (¡el que mas se asemeja a su Creador!), es el hombre humilde, que sirve a su prójimo.




Yeshua (Paz Sea Con El), Dentro del Contexto del Judaísmo Universal

Los Evangelios Cristianos indican que, los Judios que escucharon hablar al maestro de Galilea (la paz y la bendicion de Yah sean con el), entendieron claramente que Jesus no era sino un profeta; un poderoso reformador, que llamaba al pueblo a volver a Dios en sincero arrepentimiento; Como esta escrito: “Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente”- Lucas 13:2-4. Por esto, tambien dicen los evangelios: “Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste? Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea”- Mateo 21:10-11. O, como tambien dice en otro lugar: “Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos. Pero al buscar cómo echarle mano, temían al pueblo, porque éste le tenía por profeta” - Mateo 21:45-46. Aun los mismos seguidores del Galileo, entendian que este no era sino un poderoso profeta de Dios, como esta escrito: “Aquellos hombres (sus discipulos) entonces, viendo la señal que Jesus habia hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que habia de venir al mundo” (Juan 6:14). Y tambien dice en otro lugar: “He aquí, dos de ellos (dos discipulos de Jesus) iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido. Sucedió que, mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen. Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días? Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios, y de todo el pueblo” - Lucas 24:13-19.
Yeshua (la paz y la bendición del Creador sean con el) fue un poderoso expositor del Judaismo Universal; Un poderoso paradigma de lo que significaba vivir el Judaísmo que articulaba la escuela Judía de Hillel. En terminos eticos y morales, el Nazareno ciertamente fue un modelo digno de admirar. Pero Yeshua (Jesus) no era Dios, era solo un ser humano. Yeshua (paz sea con el) no era perfecto, pues tenia necesidades que requerían ser satisfechas. Por eso, cuando se cansaba, tenia que dormir; cuando le daba hambre, tenia que comer; cuando se enojaba, volcaba las mesas de los cambistas; y cuando estaba inseguro de si la higuera tenia o no higos, tenia que ir a verificarlo. No solo fue la conducta de Jesús imperfecta, sino que, en ciertos aspectos, no seriamos sabios siguiendo su ejemplo. Un caso particular de esto, es que los Escritos Cristianos nunca mencionan a Jesús riéndose. Y, no es buen indicio el que un hombre no ria, pues la promesa Divina es que "Cuando Adonai hiciere volver la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa ...." (Salmo 126:1-2). Otro buen ejemplo, podría ser el hecho de que no se nos dice que Jesús (paz sea con el) haya jamas contraído matrimonio, ni engendrado hijo alguno. Y esta casi demás decir que, si todos fuésemos a seguir ese ejemplo, la humanidad pronto dejaría de existir.
En cuanto a que Jesús fue el mas grande de todos los profetas, habría que decir que el mismo Jesús diferiría de esta idea, pues se le adscribe haber dicho que, entre los que nacían de mujer, nadie era mayor que Juan el Bautista (Mateo 11:11). Y, siendo que Jesús también nació de una mujer (María), no nos queda otro remedio que concluir que, lo que Jesús implicaba era que Juan era mayor profeta que el. Pero este no es el único caso; Si bien se le adscriben a Jesús (paz sea con el) milagros extraordinarios, hubo profetas que obraron milagros mucho mayores que los que se le adscriben a Jesús. El profeta Eliseo es un buen ejemplo de esto. Vera, la tradición Judía dice que, el mas poderoso de entre todos los poderosos, es aquel que puede convertir en amigos a los que antes eran sus enemigos. Aunque se nos dice que Jesús (ssce) triunfo sobre la muerte, nunca logro triunfar sobre aquellos enemigos que deseaban su mal. Es decir, nunca logro hacerlos sus amigos. Pero, de Eliseo, se nos dice que, en un momento dado, se vio a si mismo rodeado por un ejercito enemigo (el ejercito Sirio); pero, al final, se obro en Eliseo un milagro tan grande, que aquellos soldados enemigos no solo se marcharon sin dañar a nadie, sino que se hicieron amigos de Eliseo, y lo demostraron por medio de nunca mas venir contra el profeta. El pasaje lee así: “Entonces se les preparó una gran comida; y cuando habían comido y bebido, los envió, y ellos se volvieron a su señor. Y NUNCA MÁS VINIERON BANDAS ARMADAS DE SIRIA A LA TIERRA DE ISRAEL" (2da Reyes 6:23). De igual modo, a pesar de que se nos dice que, después de resucitar de entre los muertos, Jesús multiplico los peces (Juan 21:6), de Eliseo se nos dice que obro un milagro aun mayor; pues, sin haber resucitado, sus huesos inanimados poseían aun suficiente poder como para resucitar el cadáver de otro hombre. El pasaje dice así: “Y aconteció que al sepultar unos a un hombre, súbitamente vieron una banda armada, y arrojaron el cadáver en el sepulcro de Eliseo; y CUANDO LLEGÓ A TOCAR EL MUERTO LOS HUESOS DE ELISEO, REVIVIÓ, Y SE LEVANTÓ SOBRE SUS PIES” (2da Reyes 13:21).
En resumen, aunque el Judaísmo Universal reconoce en Yeshua (Jesús) a un ungido de Dios, así como a un poderoso maestro de esta escuela judía de pensamiento, no entiende que halla justificación alguna para hacer de su persona un objeto de culto. De igual modo, no entiende que sus palabras o sus enseñanzas hallan sido suficientemente completas (o exhaustivas) como para abrogar (y mucho menos remplazar) la Torah dada a Yisrael por medio de Moshe ravenu. Y, en este ultimo punto, hasta la tradición Cristiana nos da la razón pues, si la palabras y las acciones atribuidas al Nazareno (ssce) hubiesen sido suficientemente claras y concisas, no habría necesidad de haberse escrito 23 libros adicionales, para explicar y aclarar el mensaje de tan solo cuatro libros (Evangelios). De hecho, no habría habido tampoco necesidad de que el evangelista Lucas dijera que se habían hecho varios intentos (¿infructuosos?) para poner en orden (correcto) los sucesos asociados con las palabras y las acciones del Nazareno (ssce). El pasaje lee así: “Puesto que ya MUCHOS HAN TRATADO DE PONER EN ORDEN LA HISTORIA DE LAS COSAS que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo” (Lucas 1:1-3). Así, el seguidor del Judaismo Universal, reconoce (y endosa) el merito del mensaje del ético que Jesús mismo predico; el arrepentimiento que se traduce en una vida comprometida con hacer el bien, no haciendo al prójimo aquel mal que no quisiéramos para nosotros mismos (Mateo 7:12). Pero, en el ultimo análisis, la fe Hebrea de nuestro padre Avraham no es Cristianismo, sino una forma universal de Judaísmo; es decir, al igual que cualquier otra forma de Judaísmo, el Judaísmo Universal rechaza cualquier interpretación que niegue el mensaje básico de la Torah; cualquier teología (Divinidad de Jesús, Infalibilidad de los Escritos Cristianos, Trinidad, Salvación solo por la fe, abrogación de la Ley, etc.) que proponga que la salvación del hombre depende de otra cosa fuera del arrepentimiento sincero, y del compromiso con hacer el bien, tal y como lo prefigura la Ley de Moisés.




Todos estamos llamados a ser el Mesías

La noble religión Cristiana, es un camino perfectamente valido para acercarse a יהוה (Adonai Yah, El Señor del Universo). Pero, desafortunadamente, esta noble tradición ha heredado del antiguo Judaísmo fariseo, la errada noción de que el Mesías seria un hombre particular, y exclusivo. Nuestros hermanos Cristianos identifican a ese hombre con la figura de Jesús de Nazaret (paz y bendición sean con el). Pero esta noción, no solo contradice lo revelado en la Tanak (la Ley, los Profetas, y los Escritos), sino aun las mismas palabras adscritas al Nazareno. Tratemos de ilustrarlo por medio de un ejemplo: Suponga que usted vive en una comunidad de 1500 personas. Suponga en adición que, 800 de esas personas, deciden obrar el mal, y comenzar a ingerir grandes cantidades de comida con un alto contenido de Nitrato de Sodio (un conocido agente cancerígeno). Como resultado, "el cáncer" llega a estas 800 personas. ¿Como es que "el cáncer" pudo llegar a estas 800 personas, pero no a las restantes 700 personas? ¡Sencillo! La explicación es que, "el cáncer", no es uno solo, sino muchos (un cáncer por cada individuo). Así mismo sucede con "el Mesías", o "el hijo del hombre". ¿Como puede "el hijo del Hombre" (o "Mesías") llegar para juzgar a quienes obran el mal, pero no para quienes obran el bien? ¡Sencillo! La explicación es que, al igual que sucede con "el cáncer", "el hijo del hombre", no es uno solo, sino muchos. Por eso Jesús es citado diciendo las siguientes palabras:
«Por tanto, también vosotros estad preparados; porque El HIJO DEL HOMBRE vendrá a la hora que no pensáis. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor (el hijo del hombre) sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor (el hijo del hombre) venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. Pero si aquel SIERVO MALO dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a sus con-siervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, vendrá el señor (el hijo del hombre) de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes»- Mateo 24:44-51.
Asumamos, para propósito de argumentación, que las anteriores palabras no son solamente ciertas, sino que, en adición, tuvieron el propósito de ser interpretadas en su estricto sentido literal. Entonces, como estas palabras se dijeron casi dos mil años atrás, la lógica dicta que, durante esos largos siglos, tuvieron que haber existido varias personas (sacerdotes, obispos, cardenales, monjas, frailes, pastores, ministros, presbíteros, predicadores, reformadores, diáconos, etc.) que cumplieron con la descripción y la conducta que el anterior pasaje adscribe al "siervo malo" (un ejemplo de estos lo podría ser "Diótrefes", un líder de la antigua iglesia Cristiana, descrito por el apóstol Juan en III Juan 1:9-10). Así, si es cierto que Mateo 24:44-51 es literal, entonces el HIJO DEL HOMBRE vino en el momento en que esos malos siervos no lo esperaban, y los castigo duramente, poniendo su parte con los hipócritas, haciéndoles sufrir "el lloro y el crujir de dientes". Entonces, si esto fue así, ¿como es posible que “el hijo del hombre” (el Mesías) haya venido para castigar a esos "siervos malos", pero no halla venido aun para recompensar a los "siervos buenos" de la presente epoca? De nuevo, la respuesta es que "el hijo del hombre" (el Mesías), no es uno solo, sino muchos. Es decir, así como en el anterior ejemplo habia "un cáncer" distinto para cada individuo, de igual modo hay un "hijo del hombre" (Mesías) para cada "hijo de un hombre" (para cada individuo, pues todos estamos llamados a ser el Mesías).
Jesús ("el hijo del hombre"), era solo un miembro de una familia extendida de "hijos del hombre" (Mesías); uno de entre muchos hermanos, hermanas, y madres. Como Jesús mismo confirmo, cuando dijo: «El les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. PORQUE TODO AQUEL QUE HACE LA VOLUNTAD DE DIOS, ÉSE ES MI HERMANO, Y MI HERMANA, Y MI MADRE»- Marcos 3:33-35. Lo que el Galileo trataba de decir era que, su concepto de Mesías (hijo del hombre), no era uno exclusivo y particular; decia que si usted o yo queríamos ser "su hermano Mesías", solo teníamos que hacer la voluntad de Dios; que si usted o yo queríamos ser mas grandes que el Mesías (la Madre del Mesias), solo teníamos que hacer la voluntad de Dios. En fin, Jesús quería enseñar que, todo aquel que hace la voluntad del Creador, guardando sus mandamientos, es también Mesías.
La realidad es que, no importando lo emocionalmente gratificado que pueda sentirse un judío ortodoxo (o un cristiano), cuando afirma que hay un solo (y exclusivo) Mesías, la idea sigue siendo tan errada, como lo es afirmar que hay un solo y exclusivo cáncer. De igual modo, decir (como lo hace el Cristianismo) que solo Jesús (la paz de Adonai sea con el) ha vivido una vida justa, y que solamente él puede librarnos de la ira Divina, es totalmente errado, y equivale a arrojar de sobre nuestros lomos el yugo del Reino de los Cielos, rechazando lo que, durante siglos, fue la inequívoca enseñanza Divina. Es que la Torah enseñaba que Avraham dijo a יהוה que seria injusto de su parte destruir la ciudad de Sodoma, mientras hubiese aun justos morando en medio de ella. El texto dice así: “Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? Note que las palabras de Avraham presuponen una interpretación teológica que niega la postura cristiana que dice que no hay un solo hombre justo; y que, por ende, todos nacimos destinados a la destrucción. La respuesta de Dios niega esta perspectiva, y valida la interpretación Abramica; que, de paso, es la interpretación que ha heredado la fe judía. Dios no solo validó la interpretación de Avraham, sino que procedió a mostrarle una verdad aun mas grande: que la vida justa, no solo puede ser alcanzada, sino que debe ser la meta de todo hombre. ¿Por que? Pues porque una pequeña minoría de justos morando en una comunidad, proveen a Dios la excusa necesaria para perdonar a la gran mayoría de injustos que moran en esa misma comunidad.
Dios le revelo esto a Avraham en el pasaje que dice: “Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez (justos). No la destruiré, respondió (Dios), por amor a los diez (justos)”. Y el Señor se fue, luego que acabó de hablar a Avraham; y Avraham volvió a su lugar”- Génesis 18:32-33. Cuando Avraham termino de hablar con Dios, quedo una seria duda en su corazón. Es que, si bien Avraham sabia que su sobrino Lot era justo, no estaba seguro si el numero de justos en Sodoma llegaría a diez. De no ser así, su sobrino corría el riesgo de ser destruido junto con el resto de la ciudad. Pero Dios tenia guardada otra sorpresa para Avraham: Iba a mostrarle que, cuando El Creador juzga a una comunidad, siempre inclina su balanza a favor de esa comunidad. ¿Como? Pues no juzgando la comunidad en base a los méritos de sus injustos, sino en base a los méritos de sus justos. En otras palabras, el merito de un solo hombre justo, puede librar del juicio divino a toda su comunidad. Por eso se relata que los ángeles dijeron a Lot que no podían hacer nada hasta que no saliera de Sodoma, y llegara a Zoar. Lot, el único justo en Sodoma, abandonaba la ciudad, para morar ahora en Zoar. Por tanto, Sodoma (que perdía su único hombre justo) seria destruida, mientras que Zoar (que adquiría un hombre justo) seria perdonaba. El pasaje dice así- “He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; dejadme escapar ahora allá (¿no es ella pequeña?), y salvaré mi vida. Y le respondió: He aquí he recibido también tu súplica sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado. Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allí. Por eso fue llamado el nombre de la ciudad, Zoar. El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Zoar. Entonces El Señor hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Dios desde los cielos”- Génesis 19: 20-24.
La anterior historia acerca del juicio de Sodoma, es un iluminador ejemplo de la perspectiva que dio origen al concepto de Mesías. La palabra Mesías literalmente significa “ungido”. Y un Mesías no es sino un hombre ungido por Dios para vivir la vida de justicia que habrá de servir al Creador como excusa para perdonar a los injustos de la comunidad. Así, el merito de un Mesías, puede salvar del juicio a aquellos que le rodean. Es por esto que todos estamos llamados a luchar por vivir la vida de justicia que agrada al Creador, pues esto asegura que nuestra comunidad cuente en nosotros con al menos un Mesías; alguien cuyos méritos puedan librar a toda la comunidad. Quizás alguien podría argumentar que esto es irrazonable; que no es practico esperar que nadie se sacrifique a si mismo, para asegurar el bien de aquellos que le rodean. Pero pensar así seria un grave error. Vera, hay una ley de siembra y de cosecha, que garantiza que todo el bien que hagamos sera ampliamente recompensado. Quienes luchan por vivir la vida de justicia que corresponde a un Mesías (entiéndase, un ungido de Dios), son como quienes ahorran una inmensa cantidad de efectivo. Dios utiliza el interés de esa cantidad para salvar, durante esta vida, a sus empobrecidos vecinos, pero deja intacta la suma principal, a fin de devolvérsela al dueño en la vida que ha de venir.
Lo anterior no es una idealización fantasiosa, ni una realidad abstracta e inalcanzable; es una enseñanza practica y funcional. De hecho, el relato Talmúdico contiene una historia verificable, que ilustra de forma casi sobrenatural la verdad de lo que acabamos de exponer. Vera, durante el tercer siglo de la era cristiana, vivió un ungido de Dios cuyo nombre era Eleazar Ben Shammua. A pesar de ser rico, este ungido de Dios (o Mesías), era un hombre justo. En una ocasión, Eleazar Ben Shammua subía a Jerusalén, transitando por la orilla del mar Mediterráneo. Entonces, vio un barco que era castigado por el mar. En un abrir y cerrar de ojos, el barco se hundió, junto a todos sus pasajeros. Entonces, noto que un hombre logro sobrevivir, aferrándose a un pedazo de madera.
Este hombre fue finalmente arrojado desnudo, a la orilla de la playa. Cuando volvió en si, el hombre procedió a esconderse entre las piedras de la playa. Todo esto sucedió mientras los judíos de esa comarca subían a una fiesta en Jerusalén. Viendo a los peregrinos que pasaban, aquel el hombre les grito diciendo: “Yo soy un descendiente de Esaú, vuestro hermano. Dadme por favor cualquier tipo de vestidura, para cubrir mi desnudez, pues el mar me ha dejado sin nada”. A lo cual los judíos respondieron: “Que así como el mar ha hecho contigo, haga también con todo tu pueblo”. Mientras el hombre miraba alrededor, noto que el Rabino Eleazar Ben Shammua caminaba entre esos peregrinos. Entonces el naufrago le dijo: “Veo que eres un hombre venerable, y respetado por tu pueblo; se que, en tu sabiduría, reconoces la dignidad de cada ser humano. Ayúdame, y dame un vestido para cubrir mi desnudez, pues el embravecido mar me ha despojado de todo lo que poseía”. Al oír esto, el Rabino Eleazar Ben Shammua se quito uno de los siete mantos que llevaba puestos, y se lo dio a aquel hombre. Entonces le tomo y, volviendo a su casa, le dio de comer y de beber. Luego, le dio doscientos denarios, y le regalo la mula en la que cual solía cabalgar, de modo que aquel hombre pudo volver a su patria con gran honra y honor. Algún tiempo después, murió el perverso Cesar; y, aquel hombre que había naufragado, fue elegido para reemplazarle. Entonces, procedió a emitir un decreto contra aquella provincia. El decreto ordenaba que todos los hombres fueran ejecutados, y que las mujeres fueran tomadas como botín de guerra. Entonces los judíos de aquella comunidad dijeron a Eleazar ben Shammua, “¡Ve e intercede por nosotros!”. El Rabino Eleazar les contesto, “¿no sabéis que este gobierno no hace nada sin que se le pague? Ellos dijeron, “aquí hay cuatro mil denarios- Ve, e intercede por nosotros”. El los tomo, y se fue.
Cuando llego al portón del palacio imperial, dijo a los guardias, “decid al emperador que hay un judío parado frente al portón, y que quiere saludarle”. Al oírlo, el emperador dijo, “¡tráiganlo!”. Pero cuando el emperador vio que el Judío no era otro sino el Rabino Eleazar, salto inmediatamente de su trono, y postrándose ante Eleazar le dijo, “mi Señor, ¿que has venido a buscar aquí, y porque te has molestado en llegar hasta este lugar? El Rabino Eleazar contesto diciendo, “en nombre de aquella provincia, he venido a pedirte que anules el decreto que has emitido”. El emperador contesto, “¿Hay algo en la Torah que sea falso? Eleazar respondió, “¡No!”. El emperador dijo, “¿No esta escrito en vuestra Torah, ‘Un Amonita o un Moabita no entraran en la Asamblea del Señor’ (Deut. 23:4)?¿Y por que razón?: ‘Porque no os recibieron con pan y agua en el camino’ (Deut. 23:5). Pero también esta escrito, ‘No aborrecerás al Edomita, por que es tu hermano’ (Deut. 23:8). ¿No soy yo un descendiente de Esaú vuestro hermano? ¡Y a pesar de todo eso, los Judíos de esa provincia no me trataron con la bondad que se les ordeno! Y cualquiera que transgrede la Torah, incurre en pena de muerte”. Entonces el Rabino Eleazar dijo, “Aunque contra ti son culpables, perdónalos, y ten misericordia de ellos”. El emperador le contesto diciendo: “¿No sabe mi Señor que este gobierno no hace nada sin que se le pague?”; Eleazar contesto: “Tengo conmigo cuatro mil denarios. Tómalos, y ten misericordia de este pueblo”; El emperador le dijo: “te presento de vuelta esos cuatro mil denarios, en pago por los doscientos denarios que me diste. Y, a cuenta del bien que me hiciste, y en recompensa por la comida y la bebida que me diste, perdonare a toda aquella provincia. Ahora, entra en la casa de mi tesoro y, en recompensa por el manto que me regalaste, toma de allí los setenta mantos que mas te complazcan. Entonces, vuelve en paz a los tuyos”. Cuando el Rabino Eleazar Ben Shammua volvió a su comunidad, sus vecinos le aplicaron el verso que dice, “echa tu pan sobre las aguas, porque después de muchos días lo hallaras”- Eclesiastés 11:1.
En resumen, el compromiso del Rabino Eleazar Ben Shammua con la vida de justicia, misericordia, y humildad prescrita en la Torah, termino convirtiéndolo en el ungido (Mesías) que salvo de la muerte a su comunidad. De ese mismo modo, todo creyente esta llamado a vivir la vida de obediencia a Dios que le permitirá convertirse en el Mesías (ungido de Dios) cuyos méritos pueden salvar a su comunidad.




Si Te Dicen...

Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de una zarza (la zarza ardiente), creelo; pero, si te dicen que una zarza es El Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de la Justicia (de las plagas que vinieron sobre Faraón y su pueblo), creelo; pero, si te dicen que la Justicia es el Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó en un monte (el Sinaí), creelo; pero, si te dicen que un monte es el Creador, no lo creas. Si te dicen que el Creador se manifestó por medio de la tempestad y el relámpago (cuando entrego la Ley a Israel), creelo; pero, si te dicen que la tempestad (o el relámpago) son El Creador, no lo creas. Si te dicen que Dios se manifestó por medio de una nube (la nube de gloria que guiaba de día a Israel), creelo; pero, si te dicen que una nube es El Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio del fuego (la columna de fuego, que guiaba de noche a Israel), creelo; pero, si te dicen que el fuego es el Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de un pez (la ballena que trago a Jonás), creelo; pero, si te dicen que un pez es el Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de un pájaro (los pájaros que trajeron alimento para el profeta Elías), creelo; pero, si te dicen que un pájaro (una paloma, un cuervo, un águila, etc), es El Creador, no lo creas. Si te dicen que El Creador se manifestó por medio de un hombre (Moisés, cuyo rostro resplandecía con la gloria Divina), creelo; pero si te dicen que un hombre [Moisés, Jesús, Shimon Bar Yohai (paz y bendición sea con todos ellos)] es El Creador, no lo creas”.




Is there anything wrong with the Christian Writings?

The truth is that there's nothing wrong with the Christian gospels, aside from the fact that some of it's ideas are outright dangerous! Take for example the case of the Gospel saying that, while undergoing his baptism, the Holy Spirit literally descended upon Jesus (in a corporeal fashion, as a dove). What's wrong with this teaching? The problem with this idea, is that it opens a "Pandora's box". In other words, if The Holy Spirit (the third person of the Trinity, according to Christianity) could come unto the world as a dove, who is to say that He can't come again as a sheep, or as a goat? How can we ruled out that He won't come as a Bull? How then can we condemn those who (like ancient Egiptians) still worship animals? How can we rule out that the Puerto Rican women (Juanita Garcia), who claimed to be the bodily incarnation of the Holy Spirit, isn't right? Same goes with Jesus (Peace and Blessings of YHVH be upon him): if God could manifest himself in Jesus, how can we rule out that He didn't manifest Himself in someone else? How can we rule out that Vissarion (the modern Russian Messiah) isn't God manifesting in the flesh again? How can we rule out that Alan John Miller (the Australian Jesus), Sun Myung Moon (the Korean Jesus), or Jose Luis De Jesus Miranda (the Puerto Rican Jesus) aren't God manifesting Himself in the flesh again? And, where does it stops??? How can we ever have any certainty as to who is, and who isn't, God manifesting Himself in the flesh? As we can see, this idea of God manifesting Himself in a physical body, is a road that leads to nowhere; an idea that only generates uncertainty, anxiety, frustration, anger, and depression. These are the curses that Moses uttered against those who would refuse to obey God's commandments! God ordered us not to make any graven image or picture of Him. If we picture God as a dove, we are violating that commandment; if we picture God as a man (like Jesus) we are violating that commandment; if we picture God as a mountain, as a cloud, as fire, as an angel, as a bull, as a lamb, or as anything else we can see (or perceive) with our human eyes, we are violating His Law, and are thus liable to the consequences. That's why Universal Judaism teaches that God has chosen never to manifest Himself in flesh and blood, in order to prevent us from ever falling under the aforementioned curses.




¿Quien es el Mesías que reinara sobre Israel?

Nuestros amados hermanos Cristianos tienen una concepción literal acerca de la idea de un Mesías. Y, esta perspectiva, les conduce a pensar que el Mesías es una persona especifica, que habrá de reinar sobre Israel (así como sobre el mundo entero) durante la época Mesiánica. Obviamente, el Cristianismo postula que esta persona no sera otra sino el Maestro de Galilea (paz y bendición sean con el). Pero, ¿que decía la Escritura Hebrea al respecto? ¿Quien dice la Tanak que habrá de reinar sobre Israel? La Escritura dice así: «¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado. En aquel día, dice Yah de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, sino que servirán a Yah su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré (resucitare de entre los muertos). Tú, pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Yah, ni te atemorices, Israel; porque he aquí que yo soy el que te salvo de lejos a ti y a tu descendencia de la tierra de cautividad; y Jacob volverá, descansará y vivirá tranquilo, y no habrá quien le espante» (Jeremías 30:-10). Y también dice en otro lugar la Escritura: «.. Y les dirás: Así ha dicho Yah el Señor: He aquí, yo tomo a los hijos de Israel de entre las naciones a las cuales fueron, y los recogeré de todas partes, y los traeré a su tierra; y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un Rey será a todos ellos por Rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos. Ni se contaminarán ya más con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeliones; y los salvaré de todas sus rebeliones con las cuales pecaron, y los limpiaré; y me serán por pueblo, y yo a ellos por Dios. Mi siervo David será Rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra» (Ezequiel 3:21-24).
Así, la interpretación literal de la Escritura Hebrea, muestra de forma inequívoca que, si algún Mesías humano (la palabra Mesías literalmente significa “ungido”) habrá de reinar sobre Israel, este Mesías no puede ser otro sino el antiguo Rey David (paz sea con el), quien literalmente fue “ungido” por el profeta Samuel. Pero, los hermanos Cristianos podrían alegar que los anteriores pasajes no son literales; es decir, que el nombre “David” no es sino una forma alegórica de referirse a “Jesús”. ¿Cual es el problema con esta ultima linea de razonamiento? Pues que contradice la porción del pasaje que dice: «... y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra». Es decir, el Mesías que reinara sobre Israel, obligara a Israel a guardar tanto los preceptos como los estatutos de Yah. ¿A cuales preceptos y estatutos se hace referencia? Pues a los preceptos y estatutos de la Ley, como esta escrito: «Guarda los preceptos de Yah tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas» (1 Reyes 2:3). Y también confirma otro pasaje diciendo: «En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo» (Nehemías 1:7).
Así, de acuerdo a la teología Cristiana (que postula que el Nazareno cumplió perfectamente la Ley, a fin de que nadie se viese obligado a seguir cumpliéndola), Jesús no puede ser el Mesías que describe el profeta Ezequiel, pues el Mesías de Ezequiel hará que Israel vuelva a la obediencia a la Ley.
El punto es que, si asumimos que los anteriores pasajes son figurados; y que, en vez de hablar de David (paz y bendición sean siempre sobre el), en realidad hablan de Jesús, entonces los “pilares” del edificio de nuestra fe estarían descansando sobre lo que, en términos teológicos, es poco mas que “arena movediza”. Es decir, así como cabe la remota posibilidad de que el “David” de la Biblia Hebrea fuese realmente el “Jesús” de la Biblia Griega; de ese mismo modo cabe la remota posibilidad de que, el “Jesús” de la Biblia Griega, en realidad sea el “David” de la Biblia Hebrea. En otras palabras, que “Jesús” no haya sido una manifestación de “Jesús”, sino una manifestación de “David”; tal y como (según los escritos Cristianos) Juan el Bautista fue una manifestación de Elías, pero Elías no fue una manifestación de Juan el Bautista. Esta ultima idea hace perfecto sentido, cuando recordamos que Dios prometió a David tanto un Reino como un Trono eterno, como esta escrito: «Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente» (2 Samuel 7:16). En el anterior pasaje, Dios prometió a David (no a ninguno de sus descendientes, ni tampoco a Jesús) un reino y un trono eterno. Pero la historia muestra que esa promesa aun no se ha cumplido, pues ni David, ni ninguno de sus descendientes reina al presente sobre Israel. ¿Cuando recibirá entonces David el trono eterno prometido? ¡Pues en la Eternidad (la era mesiánica), donde sera resucitado (para nunca mas morir) y reinar así eternamente!
¿Significa esto que el Cristianismo es mentira, y que los Cristianos no tendrán parte del reino milenial? ¡En lo absoluto! Todos los justos de entre las comunidades Cristianas y Musulmanas tendrán en efecto parte en el mundo que ha de venir, según intima la Escritura, cuando dice: “Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz”- Salmo 37:11. Pero la Escritura intima también que, la recompensa que habrá de recibir cada justo, es distinta; pues esta diseñada para satisfacer el deseo del corazón de cada justo en particular, como dice la Tanak: «Deléitate asimismo en Yah, y Él te concederá las peticiones de tu corazón» - Salmo 37:4.
Así, el Olam Ha-ba que experimentaran los hermanos Cristianos, es distinto al que experimentaran los creyentes Hebreos. Es decir, los hermanos Cristianos experimentaran “un Olam Ha-ba Cristiano”; uno donde Jesús (paz sea sobre el) reinara sobre ellos (cumpliendo así el deseo de sus corazones). Pero, el Olam Ha-ba que experimentaran los que siguen la fe de Avraham, sera uno “Hebreo”; es decir, uno donde David (paz sea con el) reinara sobre ellos (cumpliendo así no solamente el deseo de sus corazones, sino lo prometido en las Escrituras Hebreas). Lo mismo podríamos decir acerca de los hermanos Musulmanes: quienes experimentaran un Olam Ha-ba “Musulmán”, es decir, uno donde no serán David ni Jesús quienes presidan sobre ellos, sino el profeta Muhammad (paz sea con el).
Alguien podría preguntar: ¿Entonces, que diferencia hace el creer una cosa o la otra? ¿No da todo igual? La respuesta es que, en efecto da igual, pero solo para quienes no conocen la verdad que revelan las Escrituras. Pero, para quienes la han conocido, hace toda la diferencia del mundo. Una cruda analogía, podría ser la persona que necesita un arma para su defensa personal. Quien solo ha conocido las armas blancas (cuchillos), se siente feliz y seguro con ellas. Pero quien ha conocido las armas de fuego no se sentirá feliz con nada menos que una. Otro crudo ejemplo, podría ser la persona que pasa su vida alimentándose de comida chatarra (hamburguesas, perros calientes, papas fritas, y bebidas gaseosas). Si esta es la comida que regularmente ingiere, la persona se siente perfectamente feliz con ella. Pero, si la persona se ha educado, y ha experimentado la diferencia que hace comer alimentos integrales y orgánicos (libres de pesticidas, aditivos, y preservativos), ya no sera feliz con nada menos que esta ultima alternativa.




¿Si la teología Cristiana es Impura, significa que Yeshua (p.s.c.e.) es Impuro?

El hecho de que lo que dicen los Escritos Cristianos a menudo contradice el mensaje ético de la Torah, no significa que Jesús (paz y bendición sea con el) halla vivido una vida impura (en rebelión contra Dios), ni que halla sido un falso maestro del Judaismo Universal. Vera, Jesús no dejo nada escrito en su propio puño y letra. Todo lo que se le adscribe haber dicho (o hecho), ha llegado a través de segundas y terceras personas. Es decir, si Jesús enseño cosas que eran contrarias a la Ley, o si fueron terceras personas quienes (falsamente) pusieron estas cosas en boca del Nazareno, no podemos saberlo con certeza. Y, la tradición Judía (Tos Ed 3:3; B. Zev 113a), decía que podemos declarar “impuras” solamente aquellas cosas que conocemos con certeza, no aquellas de las cuales no tenemos certeza alguna. En este ultimo caso, estas permanecen “puras”. Por ejemplo: el Evangelio describe a Jesús acercándose a investigar si una higuera tenia o no frutos (Mateo 21:18-20). Pero, como no era la época en que la higuera debía dar sus frutos, Jesús no halla nada. Entonces, el Nazareno procede a maldecir la higuera, la cual inmediatamente se seca. ¿Cual es el problema con este relato? Pues que la Ley impedía que el judío se ensañara contra un árbol, y lo destruyera. De hecho, ni siquiera en tiempo de guerra, se podían cortar los arboles frutales de las ciudades que estaban siendo sitiadas (Deuteronomio 20:19-20). La única posible excepción a esta regla, es que el árbol halla sido utilizado para el culto idolátrico. En adición, el árbol no es un ser humano, para que tenga voluntad o capacidad alguna de elegir cuando ha de dar sus frutos. Es decir, si la higuera no daba aun sus frutos, era porque estaba obedeciendo el mandato de su Creador, quien le había impuesto la época en que habría de darlos. Y, nadie (ni nada) sera jamas maldecido, como recompensa por hacer la voluntad de su Creador.
¿Significa el anterior relato que Jesús mismo era “impuro” (vivía en desobediencia a la Ley)? No, pues no tenemos certeza de que Jesús haya realmente dicho o hecho estas cosas; o si, por el contrario, alguien le adscribió (falsamente) haberlas hecho. Así, cuando el Cristianismo adscribe a Jesús el haber dicho algo que confirma el mensaje ético de la Torah (del cual los judíos tenemos certeza), los seguidores del Judaismo Universal respondemos diciendo “Amén”. Pero, cuando le adscribe haber dicho (o hecho) algo que contradice el mensaje ético de la Torah, nos abstenemos de decir “Amén”. Obviamente, lo mismo aplica con el Islam, así como con cualquier otra tradición religiosa.




«El hombre con un solo ojo (el tuerto), no puede Reinar sobre quienes tienen dos ojos, sin primero convencerles de que son completamente ciegos; De igual modo, el hombre que ya no tiene valores (el inmoral, el usurero, el mentiroso, el ateo, y el homosexual) no puede Reinar sobre quienes aun tienen valores, si primero no les convence de que, el Dios que les demanda observar tales valores, en realidad no existe»




Como vivir la fe Hebrea de nuestro padre Avraham; la fe de Avraham, Moisés, Jesús, y todos los profetas

La fe Hebrea de nuestro padre Avraham, es una fe clara, sencilla, y concisa. Esta fe, trae paz y sosiego al hombre que, con un corazón sincero, desea retornar a su Creador; pero se siente agobiado y confundido por la infinidad de voces (sectas, cultos y religiones) que reclaman ser el único camino a Dios. A pesar de haber sido el mas sabio de todos los hombres, el Rey Salomón también tuvo que buscar contestación a este mismo dilema. Después de mucha búsqueda y estudio, la respuesta que recibió del “Ruaj Ha Kodesh” (el Espíritu Santo) fue la siguiente: «El fin de todo el discurso oído (el propósito de toda predica, todo mensaje Divinamente inspirado, de todo Libro y Escritura Sagrada) es este: “Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre”» -Eclesiastés 12:13-14. En adición, se le dijo que: «El que encubre sus pecados, no prosperará; Mas el que los confiesa, y se aparta, alcanzará misericordia» - Prov. 28:13. Finalmente, el Ruaj Ha Kodesh lo resumió todo diciendo: «Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre» -Salmo 37:27.


  1. Creer en la existencia de Adonai (יהוה), Creador del universo, y Juez de toda la tierra; el Dios del pacto de circuncisión hecho con Avraham, con Isaac, con Jacob, y con toda la casa de Israel.
  2. No tener otro Dios fuera de Adonai; Entender que, si bien tenemos el deber de honrar y respetar a quienes han hablado en nombre de Dios (Moisés, Jesús, Muhammad, El Dalai Lama, etc.), nadie fuera de Adonai, es digno de absoluta obediencia y pleitesía, pues fuera de Adonai, no hay nadie perfectamente bueno. Entender que, el hombre que demanda la absoluta obediencia y pleitesía de su prójimo, se exalta exageradamente a si mismo, y “roba” una gloria y una honra que solo pertenecen a Adonai. Con esta aptitud, ese hombre comete el pecado de idolatría, pues demanda absoluta pleitesía para quien no es el verdadero Dios.
  3. No hacer con nuestras manos (ni con nuestra mente) ninguna imagen física de Adonai; no rendir pleitesía a ninguna figura o imagen, pues esto conduce a la falsa idea de que Dios esta solamente allí donde se encuentra aquella imagen.
  4. No postrarnos en oración ante ningún otro ser, fuera de Adonai; no dar a ningún otro ser la suprema pleitesía y obediencia que se nos ha ordenado dar solamente a Adonai.
  5. No Tomar el Nombre de Dios en Vano; Reverenciar el significado oculto de su nombre (יהוה), pronunciándolo como "Adonai" (el Señor, el nombre por medio del cual reina sobre toda su Creación), Elohim (el nombre por medio del cual juzga al Universo), "Ha Shem" (palabras que literalmente significan “El Nombre”), "El Shaddai" (el Omnipotente Proveedor), "El Padre Celestial", "El Eterno", “El Creador”, “El Dios de Avraham”, “El Escudo de Israel”, “Yah”, etc.
  6. Santificar el Shabbat (día Sábado), no invirtiéndolo en obtener beneficio material alguno, sino purificando con agua nuestras vidas; mostrando misericordia hacia los que sufren; compartiendo nuestra comida y nuestra bebida; absteniéndonos de toda contienda y disensión; y estudiando juntos los mandamientos y leyes de Adonai.
  7. Honrar y respetar a nuestros Padres (los padres físicos, los espirituales, y los nacionales), a fin de aprender a respetar y honrar a todos los hombres (tratándolos de “usted”); siempre poniendo primero la honra y el respeto debidos a Adonai.
  8. Obedecer el orden moral establecido por Adonai: Abstenerse del adulterio, de la fornicación, y de la homosexualidad. Abstenerse de las practicas que promueven esa inmoralidad: la ropa corta, ajustada y provocativa; el lenguaje profano, y el doble sentido; respetar la debida separación de los sexos, tanto en la adoración publica, como en la vida privada. Que el hombre deje crecer su barba, y cubra su cabeza. Así mismo, que la mujer cubra su cabeza, y vista ropa larga y holgada
  9. No robar los bienes de nadie; no robar (por medio de la calumnia o la difamación) el honor de ningún hombre piadoso; no tomar ventaja de la bondad de nuestro prójimo, ni hacer al prójimo (ya sea con nuestros hechos, o con nuestras aptitudes) aquellas cosas que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros mismos. Abstenerse del fraude, y la Usura.
  10. No mentir; No decir algo que, si bien podría ser cierto, no busca en realidad glorificar a Dios, promoviendo la justicia, la misericordia, y la humildad; sino el que la gente nos rinda pleitesía, adulación, o sometimiento. No decir una cosa con la boca, pero otra con el corazón. Hablar lo menos posible, y nunca asentir externamente con nada que nuestra conciencia dicte ser desagradable a Adonai.
  11. No codiciar las propiedades físicas, la posición social; ni el orden natural que ha dado Dios al prójimo: Que el que tiene ojos negros, no codicie tener ojos azules; Que el que es de piel oscura, no codicie ser de piel blanca; Que la que tiene el rol de mujer, no codicie el rol del hombre; ni el que es hombre, codicie el rol de la mujer; Que el que es corto de estatura, no codicie ser alto de estatura; Que el que es descendiente de judíos Españoles, no codicie ser descendiente de judíos Alemanes. Estar satisfecho con lo que Adonai nos ha dado; sabiendo que, el único tesoro realmente duradero, es la recompensa que nos dará el Creador por todo el bien que hagamos durante nuestro peregrinaje en este mundo. Entender que el aprender, el vivir, y el enseñar a otros los diez mandamientos, son el único tesoro que Dios anhela que todos codiciemos.
  12. Nunca aceptar como inspirado ningún libro, ninguna doctrina, ni ningún mensajero que niegue (o ponga en tela de juicio) la vigencia del mandato Divino que nos ordena guardar los (diez) Mandamientos, y meditar en ellos día y noche: «Nunca se apartara de tu boca este libro de La Ley, sino que de día y de noche meditaras en el, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en el esta escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien» -Josué 1:8. Nunca dejar de alimentarnos espiritualmente del Creador, postrándonos ante Él en oración tres veces al día, escudriñando su Torah, y rogando que su "Ruaj Ha Kodesh" (Espíritu Santo) repose sobre nuestras vidas, tal y como lo hizo sobre su siervo Moisés.



“Echad” (Ejad), The Restoration Of God's True Name

When the whole world becomes redeemed, and יהוה (God) finally rules over the whole earth, His name will be restored (as people will finally understand his true meaning). And, what will God’s name be??? ONE (Echad). And the proof? The text that reads: «And Hashem shall be Melech Al Kol HaAretz (King over all the earth); in Yom HaHu (in that day) shall Hashem be Echad (ONE); and Shmo (His name)?- Echad!»- Zechariah 14:9. What's the meaning of this verse? It means mankind will truly understand God’s name (and thereby glorify Him) when men no longer live separately, but rather start seeing one another as “ONE”; when my fellow human being’s pain becomes my own pain; when his joy becomes my joy; when his poverty becomes my poverty, when his sin becomes my own sin; when I can no longer hurt him, knowing that in so doing I’m actually hurting myself. This is allegorically portrayed in the passage that goes on to say: «The wolf will live with the lamb; the leopard lie down with the kid; calf, young lion and fattened lamb together, with a little child to lead them. Cow and bear will feed together, their young will lie down together, and the lion will eat straw like the ox. An infant will play on a cobra’s hole, a toddler put his hand in a viper’s nest. They will not hurt or destroy anywhere on my holy mountain, for the earth will be as full of the knowledge of Adonai as water covering the sea»- Isaiah 11:6-9
The former passage speaks of a coming era when all mankind will have a perfect knowledge of the Lord. How will this knowledge manifest itself? By mankind living as ONE (without hurting one another!)- In other words, those who are predators by nature (The rich employers, the military establishment, the physically strong, the wealthy bankers, the shrewd politicians, the media spin doctors, the religious establishment, etc) will no longer hurt those who are their natural prey (the weak, the unemployed, the ethnic minorities, the ignorant, the confused, the children, the elderly, etc). But the Scripture says there’s nothing new under the Sun! So, if the former is to become true, there must already be an example of it somewhere in the Scriptures. This example was prophet Daniel (the peace of יהוה be with him) who had a perfect knowledge of God, and from whom “no secret was hidden” (Daniel 4:6). Although Daniel was a perfectly righteous man, beloved by God, and worthy of have miracles wrought for him, when he prayed on behalf of his fellow Israelis, he prayed as ONE: he made their sins his own sins; their suffering his own suffering; and their hope for deliverance his own hope for deliverance: «I prayed to Adonai my God and made this confession: “Please, Adonai, great and fearsome God, who keeps his covenant and extends grace to those who love him and observe his mitzvot! WE have sinned, done wrong, acted wickedly, rebelled and turned away from your mitzvot and rulings. WE have not listened to your servants the prophets, who spoke in your name to our kings, our leaders, our ancestors and to all the people of the land. “To you, Adonai, belongs righteousness; but TO US today belongs shame - TO US, the men of Y’hudah, the inhabitants of Yerushalayim and all Isra’el, including those nearby and those far away, throughout all the countries where you have driven them; because they broke faith with you. Yes, Adonai, shame falls ON US, our kings, our leaders and our ancestors; because WE sinned against you»-Daniel 9:4-8.




«La Verdad seguiria siendo Verdad, aun si nadie la creyese. Y La Mentira seguiria siendo Mentira, aun si todos la creyesen. El Judaismo Universal (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham) es La Verdad Divina revelada por Dios en Su Torah (la Escritura Hebrea); Y esto seguira siendo Verdad hasta el final de los siglos, sin importar cuantos lo crean»




El orgulloso pretende ensalzarse a si mismo por encima del Creador

“¿A quien abomina Dios? Al hombre Altivo (orgulloso) de corazón, como esta escrito: “Abominación es a Yah el Señor todo altivo de corazón; Ciertamente no quedará impune” - (Prov. 16:5). ¿Quien es Altivo de corazón? Pues el hombre que levanta contiendas; aquel que es inflexible, y rehúsa aceptar que alguien fuera de el tenga una manera mas sabia, digna, o ennoblecedora de hacer las cosas. Como esta escrito: “El altivo de ánimo suscita contiendas...” (Prov.28:25). Nadie fue mayor profeta que Moisés; pero, como era humilde, Moisés no tuvo reparos en aceptar ser corregido por Jetro (un gentil), quien le enseño una forma mas sabia de juzgar a los Israelitas (Éxodo 17:18-24). Es que, nadie fuera del Creador, tiene derecho alguno a reclamar que su palabra es absoluta e inmutable. Y, aun si un hombre reclamase que su palabra es la palabra misma de Dios, no podría reclamar inmutabilidad absoluta; pues el Creador revoco su propia palabra, cuando luego de informar a Ezequías que no se levantaría de su lecho de enfermedad, mas tarde le dijo que añadiría 15 años mas a su vida” «En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Yah dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás. Entonces él volvió su rostro a la pared, y oró a Yah y dijo: Te ruego, oh Yah, te ruego que hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró Ezequías con gran lloro. Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del patio, vino palabra de Yah a Isaías, diciendo: Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Yah, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Yah. Y añadiré a tus días quince años...» (2da Reyes 20:1-6).
Así, lo único inmutable ante Dios, es que El Creador escucha atentamente el clamor del penitente: del hombre que, sin importar la tradición religiosa que hasta el presente ha seguido, busca a Dios con un corazón sumiso, sincero, y quebrantado.




«Cuidado con cualquier organizacion de caracter politico, religioso, o aun cientifico, que prohiba cuestionar la moralidad de su ideologia (Esta es la definicion de lo que significa ser una secta). Quien se somete ciegamente a alguna de estas organizaciones, corre el peligro de cometer "suicidio intelectual". Y, el "suicidio intelectual", es siempre la triste antesala al suicidio físico»




¡Cuidado con el Hombre que reclame Tener toda la Verdad!

“Tener la verdad” es poseer un gran poder, pues implica la capacidad de influenciar a las millones de personas que buscan la verdad, sin lograr aun encontrarla. Es que, demasiado poder, puede corromper al mas humilde de todos los hombres. ¡Peor que eso! En manos de un líder sagaz, que ha perdido ya sus escrúpulos, "tener la verdad" puede convertirse en una poderosa excusa para justificar el culto a la personalidad humana, la altivez, la opresión, la injusticia, el discrimen racial, y toda suerte de perversión ética y moral. ¡Cuidado con cualquier movimiento (sea Judío, Cristiano, Islámico, o Noajita) cuya prioridad sea seguir ciegamente el dogma (o la doctrina teológica) de un fuerte líder, y no el compromiso con la vida ética y moral que demanda Dios de aquellos que reclaman ser su pueblo. Quien tal hace, renuncia a su propia vida, como en el pasado han demostrado los incidentes acaecidos en Masada (Israel), en Wacco (Texas), en Jonestown (Guyana), y en San Diego (California). ¡Cuidado con los falsos Mesías, y con quienes les veneran como a un ídolo! El hombre de carne, que sigue ciegamente a otro hombre de carne (y no al incorporeo Creador del Universo), esta bajo maldicion; y, quien tal hace, se arriesga a arder en Gehinnom, donde comera su propia carne. Es que, en el ultimo análisis, “tener la verdad” no es llevar dentro de nuestras cabezas la teología correcta; es llevar dentro de nuestro corazón la aptitud correcta- una de justicia, de misericordia, y de humildad.




¿Existe el Infierno en el Judaísmo?

En el Judaísmo, el infierno (Gehinnom) no es un estado fisico, pues el alma no es realmente fisica. El infierno (Gehinnom) es un estado de conciencia que cada alma experimenta de forma individual, y personalizada. Y, este estado, es distinto para cada individuo. Para entender este concepto, hay que primero saber que, la finalidad de la Torah (la Escritura Hebrea), no es otra sino enseñarnos que, tarde o temprano, cada hombre (y cada mujer) cosechara el mismo bien que durante su vida terrenal haya libre y voluntariamente sembrado. De igual modo, cosechara el mal que sembro, y del cual nunca se hubo arrepentido. La tradición Judía cita al Rabino Shimon Bar Yohai narrando un Midrash acerca de un hombre que trabajaba solo, en su propio taller. Un día, llego al taller otro hombre; y, en el curso de la conversación, ambos hombres terminaron “quemándose uno al otro” en el fuego de la pasión homosexual. Después de algún tiempo, ambos hombres murieron, sin haberse arrepentido de su pecado. ¿Que sucedió con estos hombres? ¿Que infierno experimentaron? Pues uno donde, el atributo de la Justicia Divina, hizo que ambos cosecharan el mismo mal que, durante sus vidas, habían sembrado. Es decir, cada uno fue obligado a asistir a un taller (ejercer una tarea diaria) que consistío en cortar leña. ¿Para que? Pues para que el primero de ellos hiciese una hoguera en la cual "quemaria" al segundo (tal y como en vida había “quemado” a su prójimo, con el fuego de la pasión homosexual). ¿Y por que tenia que quemarle con un “leño”? Pues porque había sido precisamente con su “leño” (su miembro viril) con lo que había “quemado” a su prójimo. Entonces, luego que el primero acababa de torturar (en su hoguera) al segundo; este ultimo hacia otra hoguera, donde procedía a torturar al primero. Este tormento continuaria repitiéndose día y noche, hasta el día en que finalmente saliese de ellos un vástago (un “pregonero”, o “una voz”) que proclamase diciendo: “¡Bendito sea el nombre del Señor!”; Es decir, hasta que reconocieran (aunque fuese solo de forma indirecta) que el Juez de toda la Tierra (bendito sea) les habia juzgado justa e imparcialmente, dándole a cada uno lo que en justicia ameritaba la conducta que libre y voluntariamente habian escogido.
Por esto es importante que el hombre que hace lo malo, reconozca lo errado de su conducta; y que, tarde o temprano, sera justa e imparcialmente juzgada por el Juez de toda la tierra, quien dara a cada uno el castigo (o la recompensa) que ameritan sus obras. Pero, ¿que debe hacer el hombre (o la mujer) que no tiene la voluntad (ni la energía) para dejar de hacer lo malo? Este hombre debe avergonzarse de su conducta, y confesarla como malvada, aun si volviese (secretamente) a repetirla. Mientras este creyente reconozca la maldad de su proceder, estará libre del Juicio Divino (Dios considerara el dolor de su sincero arrepentimiento, una justa y suficiente retribución por su mal proceder). Pero, el día en que deje de avergonzarse (es decir, deje de “juzgarse a si mismo”), y comience públicamente a pecar, ha dejado ya de ser un creyente, y se expone a sufrir el Juicio Divino, experimentando un infierno que corresponda al mal que ha abrazado (tal y como ya hemos ilustrado en el anterior Midrash). La Escritura dice que los marineros del barco que llevaba al profeta Jonas, no tuvieron mas remedio que pecar (echando a Jonas al embravecido mar, condenándole así a una muerte segura). Pero, estos hombres quedaron inocentes ante el Creador, pues a la misma vez que efectuaban su pecado (violando el mandamiento que prohibía matar), reconocieron como malo su proceder, y confesaron que, de las circunstancias haberlo permitido, no habrían obrado de esa forma: «Entonces clamaron a Adonai Yah y dijeron: Te rogamos ahora, Adonai Yah, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Adonai Yah, has hecho como has querido. Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor. Y temieron aquellos hombres a Adonai Yah con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Adonai Yah, e hicieron votos»- Jonas 1:14-16. Que el Juez Justo (sea su nombre bendito para siempre) tenga misericordia de Israel, así como del mundo entero. Amen.




El Ateísmo Moderno

El ateísmo, es un poco como la opinión que acerca de "los derechos", y de "la igualdad" tienen los animales: al León (que es poderoso y voraz), le conviene creer que es "igual" a la oveja, y por ende tiene "el derecho" de estar con ella en la misma jaula. Pero, la oveja (que es débil e indefensa), no puede darse el lujo de asentir con el León, pues en ello pone en riesgo su vida. Nunca le de a quien es mas poderoso que usted (y en adición carece de escrúpulos), una excusa para continuar haciendo lo malo, sin sentirse atormentado por su conciencia: recuerdele a los que están en eminencia; a los banqueros, a los políticos, a los artistas, a los periodistas, a los activistas homosexuales, y a las figuras publicas (incluso a los lideres religiosos), que, si persisten en hacer lo malo, arderán en el infierno; recuerdeles diariamente que, si no se arrepienten, serán atormentados en Gehinnom, donde ángeles de destrucción les forzaran a comer sus propias carnes. Recuerdeles día y noche que solo el arrepentimiento sincero podrá evitar que sufran personalmente el mismo mal que hicieron durante sus vidas. Quizás esto perturbe suficientemente sus conciencias, como para motivarlos a desistir de continuar destruyendo nuestro precario mundo.




Todo Creyente tiene el deber de asegurarse que hace todo lo que sea Humanamente posible para impedir que suceda otro Holocausto contra la Nacion de Israel


Nunca Otra Holocausto


Las Tres Grandes Tradiciones Monoteístas (En 26 Palabras)

  • Cristianismo: La Religión Del Artista
  • Islam: La Religión del Militar
  • Judaísmo: La Religión Del Filósofo
  • ¡Nos guste o no, este mundo necesita Artistas, Militares, y Filósofos!


¿Por que es parte del plan Divino, el que existan tanto Judios, como Cristianos y Musulmanes?

Se cuenta de una figura prominente entre la comunidad Judía de Nueva York. Un día, este sabio Judío se encontró a si mismo sufriendo de una severa depresión. El sabio vivía la complicada y apresurada vida que caracterizan a los residentes de esa gran urbe. La primera reacción del sabio, a su dilema de salud, fue someterse al cuidado y tratamiento de los famosos doctores Judíos de su ciudad. Pero, después de meses de medicamentos y psicoterapia, su situación solamente empeoraba. ¿Que hizo el sabio? Pues reconocer que tenia que explorar su dilema desde una perspectiva distinta; que tenia que mirarlo “desde afuera de su cajita”. Así, procedió a cancelar todos sus compromisos futuros, y abandono su entorno, así como sus amistades. Luego, se fue a vivir entre los indios de la comunidad Navajo de Nuevo México. Después de vivir entre ellos durante algún tiempo, descubrió finalmente lo que buscaba: Encontró que, la cura de su depresión, no dependía de tener la medicina correcta, o de someterse al tratamiento correcto. ¡Dependía de su aptitud! Es que, su exposición a la pausada vida de los indios Navajos, le hizo entender que, el origen de su depresión, era que, teniendo ya 60 años de edad, insistía en vivir como un hombre de 40 años (¡haciéndose a si mismo las mismas demandas físicas y emocionales que se hacia mientras aun estaba la flor de su fuerza!).
Así, en un sentido muy real, las diferencias culturales, raciales, y filosóficas que existen entre indios Navajos, y anglo-sajones, fueron la salvaron de este sabio Judío. Y, este es un sencillo y sobre simplificado ejemplo de la razón por la cual la sabiduría Divina ha determinado que los hombres sean físicamente distintos: que hablen distintos lenguajes; que piensen de forma distinta; que pertenezcan a razas distintas, así como a distintas tradiciones religiosas. Es que, al igual que sucede con el cuerpo humano; donde, en vez de ser un impedimento, las diferencias funciones que ejercen los distintos órganos contribuyen al bienestar de ese todo que es el cuerpo; de ese mismo modo las diferencias orgánicas entre las comunidades Judías, e Islámicas, pueden hacer una poderosa contribución al bienestar del todo que es la humanidad. Y, a fin de dar lugar a esa diferenciación orgánica entre Judíos, Cristianos, y Musulmanes, Dios ha decidido utilizar el aspecto teológico. Es decir, el Creador permitió que las distintas teologías (surgidas a lo largo de los siglos), apelasen a un grupo étnico distinto: a aquel grupo (o grupos) para el cual estaba intencionada. En el caso del Judaísmo, los recipientes eran los hijos de Israel; en el caso del Cristianismo, los recipientes eran “los Hijos de Edom” (Los Romanos, y su respectivo imperio); mientras que, en el caso del Islam, los recipientes eran era “la descendencia de Ishmael” (las varias tribus Árabes). Así, por extra-ordinario que parezca ser, las diferencias dogmáticas entre la teología Judía, la Cristiana, y la Islámica, son una manifestación de la voluntad Divina; no de una relativa superioridad, o inferioridad, entre ellas.
¿Como opera este proceso, en el caso de Árabes y Judíos? ¡De forma muy sencilla! Vera, cuando apareció Moisés (paz sea con el) ofreciendo al mundo la liberadora teología de la Torah (descansar en el día Shabbat, abolir los sacrificios humanos, etc.), esta no fue muy atractiva para los hijos de Ishmael, que no necesitaban ser liberados de ninguna esclavitud, pero fue muy atractiva para los hijos de Israel, que habían sido esclavos en Egipto. De igual modo, cuando apareció el profeta Muhammad (paz sea con el) con la Liberadora teología del Quran (abandonar el politeísmo, que a menudo demandaba sacrificios humanos, para adorar a un solo y misericordioso Dios), esta no fue muy atractiva para los hijos de Israel (que durante siglos habían practicado un monoteísmo puro), pero si fue atractiva para los hijos de Ishmael, que adoraban 360 dioses. Así, Dios permitió que la vida, la predica, y la teología articulada por el profeta Muhammad (paz sea con el) fuesen sumamente atrayentes para el Árabe promedio, pero no tan atrayentes para el Israelita promedio (que utilizaba sus 2000 años de tradición religiosa para filtrar todo lo que veía, lo que hacia, y lo que escuchaba). Por ejemplo, cuando el ángel Gabriel viene a darle la revelación al profeta Muhammad (dentro de la cueva de Hira, cerca de la ciudad de Meca), el evento causo gran excitación entre los familiares de la tribu Árabe del profeta; pero no causo el mismo efecto entre los Israelitas Judíos, cuya teología no proveía ejemplos de un ángel entrando a una cueva para hablar con algún profeta. De hecho, la teología Hebrea postulaba que, cuando Elías se encontró escondido en una cueva, Dios le ordeno salir de ella, a fin de poder hablarle (“Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de יהוה, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? ... El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de יהוה ... Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?” - 1 Reyes 19:9-13). Por otro lado, aunque la Tanak (Escritura Hebrea) mencionaba que, mientras se hallaba metido en un foso, el profeta Daniel en efecto había recibido la visita de un ángel (el cual “tapo la boca de los leones”), no era menos cierto que Daniel no entro voluntariamente en aquel foso, sino que fue forzado por sus enemigos.
Otro ejemplo de las diferencias dogmáticas, podría ser el hecho de que Muhammad (p.s.c.e.) tuvo muchos descendientes (por medio de su hija Fátima), pero no fue padre de ningún hijo adulto que le sobreviviese. Este detalle, hacia perfecto sentido para los Árabes, pues Muhammad había reclamado ser el mayor de los profetas, así como el ultimo de todos ellos. Es decir, de haberle sobrevivido algún hijo adulto, este podría haber intentado “heredar” el ministerio profético de su padre (¡proclamándose a si mismo profeta!); invalidando así el reclamo de Muhammad. Pero, para la psiquis judía, el hecho de tener descendencia solo a través de las hijas (y carecer de hijos adultos que sobreviviesen al padre) no era muy atractivo, pues la teología Judía postulaba que, la única descendencia que podía reclamarse como propia, era la que se obtenía a través de los hijos varones (y no a través de las hijas). Esto, que era un detalle sin importancia para los Árabes, era crucial para los Judíos, que percibían el hecho de no tener hijos varones que sobreviviesen al padre, como una señal de la falta de favor Divino (“Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de יהוה, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá” -2 Samuel 12:14).
Otra de esas diferencias dogmáticas lo fue el consumo de alcohol. El profeta Muhammad (p.s.c.e.) finalmente prohibió el uso del vino (algo muy positivo entre los Árabes, cuya cultura estaba plagada de alcoholismo); Pero, en el caso de los Judíos, el vino era un modo de celebrar las bendiciones del Creador (“Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey. Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó Pan y Vino...”- Génesis 14:17-18). De hecho, el consumo de vino era ceremonialmente tan importante, que su fiesta mas sagrada (la Pascua Judía) no podía celebrarse sin que cada Judío bebiese al menos cuatro copas de vino.
De igual modo, el profeta Muhammad (p.s.c.e.) abolió la adopción; pero, en la religión Judía, una de las cosas mas nobles que el Judío podía realizar, era adoptar a un huérfano (“Deja tus huérfanos, yo los criaré; y en mí confiarán tus viudas”- Jeremías 49:11)
Otra diferencia es que Muhammad (p.s.c.e.) comenzó su ministerio a los 40 años; una edad suficientemente madura para la cultura Árabe (cuya guerrera naturaleza propiciaba una corta expectativa de vida), pero muy joven para la cultura Judía, cuya expectativa de vida era mayor, y cuyo mas grande profeta (Moisés) no comenzó su ministerio sino hasta llegar a los 80 años de edad (“Era Moisés de edad de ochenta años, y Aarón de edad de ochenta y tres, cuando hablaron a Faraón”- Éxodo 7:7) De igual modo, el hecho de que Dios utilizara a un profeta analfabeta, apelaba fuertemente a la sociedad Árabe de su época; que contaba con poca literatura escrita, pero poseía una rica tradición oral (leyendas, poemas, poesías, etc.). En cambio, la tradición Judía ponía el énfasis en la lectura y el estudio, de suerte que ningún “príncipe del pueblo” cumplía su deber, si no “escribía un rollo de la Torah” (aunque fuese solamente de un modo simbólico; es decir, copiando un par de versos de la Torah): “Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas” - Deut. 17:18.
El profeta Muhammad (p.s.c.e.) postulaba que Dios había traído una nueva Ley (Shariah) para el pueblo Árabe, que haría que este saliera de “el tiempo de ignorancia” que había sido el politeísmo. Y esto trajo un sano y fuerte entusiasmo entre la comunidad Árabe. Pero, causo poca atractivo entre los Israelitas, que llevaba mas de 1,000 años (desde la época del retorno del exilio Babilónico) practicando el mas puro de todos los monoteísmos, y cuya teología postulaba que la Ley de Moisés era inalterable: «Ahora pues OH ISRAEL, OYE LOS ESTATUTOS Y DECRETOS QUE YO (MOISÉS) OS ENSEÑO, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que יהוה el Dios de vuestros padres os da. NO AÑADIRÉIS A LA PALABRA QUE YO OS MANDO, NI DISMINUIRÉIS DE ELLA, PARA QUE GUARDÉIS LOS MANDAMIENTOS DE יהוה VUESTRO DIOS, QUE YO OS ORDENO» - Deut.4:2
Muhammad (p.s.c.e.) promulgo que Jesús (paz sea con el) era el Mesías humano que esperaba el pueblo de Israel. Esto, quizás fue atractivo para los pocos Árabes que, para aquel entonces, ya practicaban el Cristianismo; pero, para la mayoría de los Judíos (que esperaban un Mesías humano que traería la restauración nacional de Israel, haciéndoles retornar del exilio), era una noción con muy poco atractivo.
Muhammad (p.s.c.e.) enseñaba que Dios no tenia hijo alguno; una idea muy atractiva para el pueblo Árabe, que no concebían a un Dios que participase del aspecto sexual que implica el acto de engendrar hijos. Pero, la idea carecía de atractivo para los Judíos, cuya Escritura les daba el consuelo de llamarlos “hijos de Dios”, «Y dirás a Faraón: "יהוה ha dicho así- Israel es mi hijo, mi primogénito”» - Éxodo 4:22.
Muhammad (p.s.c.e.) enseñaba que, cuando el creyente oraba, debía referirse al Creador con el nombre propio de “Allah”; una palabra Árabe que literalmente significa “El Dios”. En la mentalidad Árabe, esto hacia perfecto sentido, pues el Árabe infería de forma natural que, el Dios al cual se estaba haciendo referencia, era el único y verdadero Dios, el Dios de Avraham e Ishmael. Y esto era absolutamente correcto. Pero, en la mentalidad Judía, referirse a Dios por un nombre propio, era algo que debía en lo posible evitarse, a fin de no violar el mandato que decía: «No tomarás el nombre de יהוה tu Dios en vano; porque no dará por inocente יהוה al que tomare su nombre en vano» - Éxodo 20:7.
Muhammad (p.s.c.e.) demandaba ser reconocido como profeta. Y, en la mentalidad Árabe, esto hacia perfecto sentido, pues veían en sus victorias militares una muestra indubitable del origen Divino de su ministerio. Pero, la teología Judía, no equiparaba el éxito militar, con tener el favor Divino. De hecho, esta citaba casos donde personas (como el Rey Acab) que no contaban con el Favor Divino, obtuvieron grandes victorias sobre sus enemigos: «Y salió el rey de Israel (Acab), e hirió la gente de a caballo, y los carros, y deshizo a los Sirios, causándoles gran estrago»- 1 Reyes 20:21.
Muhammad (p.s.c.e.) postulaba que, habiendo sido enviado a todas las naciones del mundo, reconocerle como ultimo y final profeta, implicaba dejar de lado las enseñanzas de los anteriores profetas (Avraham, Zoroastro, Moisés, Isaías, Jesús, etc), para seguir ahora el mensaje de la Shariah y del Quran, que les habían sido conferidos. De nuevo, esto hacia perfecto sentido en la sociedad Árabe de su época; una sociedad dividida contra si misma, que carecía de la cohesión, la solidaridad, y la disciplina que surgen cuando se cuenta con un líder fuerte y carismático. Pero, para la comunidad Judía, esto no era muy atractivo, pues su teología postulaba que múltiples profetas habían ministraran (simultáneamente) al pueblo de Israel (Por ejemplo, Ezequiel ministraba a los Judíos exiliados en Babilonia, mientras Jeremías lo hacia a los que aun quedaban en Israel). En adición, esa teología postulaba que, si bien en el pasado Dios había levantado profetas Judíos para ministrar exclusivamente a Israel (Moisés, Oseas, Isaías, Jeremías, etc.), no era menos cierto que también había levantado profetas no judíos para que ministrasen exclusivamente a naciones no Judías (Job y sus amigos, Balaam, Nabucodonosor, etc). Es decir, el concepto de que Dios escogiese en un momento dado de la historia a “un único y exclusivo profeta, al cual toda la humanidad debía obedecer”, era ajeno a la teología Judía.
Otra diferencia teológica, era que el profeta ordeno orar en dirección hacia la ciudad de Meca; algo muy atractivo para el mundo Árabe, pero no muy atractivo para el pueblo Israelita, a quien Salomón había ordeno orar hacia el lugar del templo (en Jerusalén), el día que se encontraran a si mismos en exilio, fuera de su propia tierra: «Y si se convirtieren a ti de todo su corazón y de toda su alma, en la tierra de sus enemigos que los hubieren llevado cautivos, y ORAREN A TI CON EL ROSTRO HACIA SU TIERRA QUE TÚ DISTE A SUS PADRES, Y HACIA LA CIUDAD QUE TÚ ELEGISTE Y LA CASA QUE YO HE EDIFICADO A TU NOMBRE, TÚ OIRÁS EN LOS CIELOS, en el lugar de tu morada, su oración y su súplica, y les harás justicia» - 1 Reyes 8: 48-49 Muhammad (p.s.c.e.) ordeno a sus primeros seguidores la guerra obligatoria en el Camino de Allah (Yihad). Esto hacia perfecto sentido para la comunidad Árabe, que percibía esto como un medio de revestir de un carácter noble y Divino lo que, hasta ese tiempo, había sido una cultura de guerra entre las varias tribus Árabes. Pero, los Judíos, no tenían una cultura de guerra, y su teología daba a quien no estaba de acuerdo con hacer la guerra, un medio para evitar participar de ella: «Y los oficiales hablarán al pueblo, diciendo: ¿Quién ha edificado casa nueva, y no la ha estrenado? Vaya, y vuélvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algún otro la estrene. ¿Y quién ha plantado viña, y no ha disfrutado de ella? Vaya, y vuélvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algún otro la disfrute. ¿Y quién se ha desposado con mujer, y no la ha tomado? Vaya, y vuélvase a su casa, no sea que muera en la batalla, y algún otro la tome. Y volverán los oficiales a hablar al pueblo, y dirán: ¿Quién es hombre medroso y pusilánime? Vaya, y vuélvase a su casa, y no apoque el corazón de sus hermanos, como el corazón suyo» - Deut. 20:5-8.
Muhammad (p.s.c.e.) reclamaba que el Islam era la única religión verdadera. Y, para la comunidad Árabe, ese reclamo era importante, pues proveía la certeza de saber que, lo que tanto en términos sociales como religiosos era el giro de 180 grados que de su comunidad demandaba el profeta, estaba avocado al éxito, al contar con la segura sanción Divina; no siendo meramente el capricho de un ser humano. Pero, la comunidad Judía tenia ya mas de 2000 años de evolución religiosa. Y, parte de esa evolución religiosa, había sido entender que, ni el Judaísmo, ni ninguna otra religión, tenia “la llave a la puerta del cielo”; Es decir, que “todos los justos de la tierra tendrían parte en el mundo que habría de venir”: «Los justos heredarán la tierra, Y vivirán para siempre sobre ella» - Salmo 37:29.
En adición, Muhammad ordeno a sus seguidores observar el día Viernes. Esto era muy positivo para la comunidad Árabe, pues ponía a su pueblo a la par con Romanos (Cristianos), e Israelitas (Judíos), concediéndoles su propio día de adoración. Pero, la teología Judía, no permitía al Israelita abandonar el día de Shabbat (día Sábado), pues afirmaba que este era un PACTO PERPETUO entre Dios e Israel: «Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, CELEBRÁNDOLO por sus generaciones POR PACTO PERPETUO»- Éxodo 31:16
De igual modo, El profeta Muhammad ordeno a los creyentes hacer la peregrinación a la Meca; donde (entre otras cosas) el creyente besaría “la piedra negra” localizada en la Kaaba. Esto era muy atractivo para el pueblo Árabe, pues durante siglos el viaje a la Meca había sido parte de su vida religiosa. Pero, la teología Judía, ya ordenaba tres fiestas de peregrinación, donde el Israelita tenia que “subir” a Jerusalén. La Ley Judía no solamente prohibía sustituir la ciudad de Jerusalén por alguna otra ciudad, sino que advertía que, uno de los castigos que experimentarían los exiliados Judíos, seria servir a dioses ajenos; al palo, y a la piedra (“יהוה te llevará a ti, y al rey que hubieres puesto sobre ti, a nación que no conociste ni tú ni tus padres; y allá servirás a dioses ajenos, al palo y a la piedra.”- Deut.28:36). Así, los Judíos del exilio, evitaban cualquier manifestación religiosa que envolviera reverenciar a algún palo (por ejemplo, una Cruz), o a alguna piedra (como lo podría ser la piedra negra de la Kaaba).
Otra diferencia ideológica lo fue el hecho de que el profeta puso el énfasis en creer que no había otro Dios fuera de Allah, y que Muhammad (p.s.c.e.) era su ultimo profeta. De nuevo, algo muy sensible para la comunidad Árabe; pero poco atractivo para la comunidad Judía, cuya tradición religiosa (Talmúdica) no estaba orientada hacia la conformidad ideológica, sino hacia los resultados. Es decir, la tradición Judía enseñaba que, el no creyente, no era el hombre que rehusaba confesar a Dios, a Moisés, o a la Torah, era el hombre que vivía como si Dios no existiera; como si no hubiese un Juez y un juicio en el Universo; como si nunca tuviese que enfrentar la paga por todo el mal que ha hecho.
Hay muchas otras diferencias teológicas que podrían citarse (la prohibición de la música, el referirse a Dios con verbos que intiman pluralidad, la ausencia de la idea de que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, la noción que el Creador no se agrada de quien hace muchas preguntas, etc). Pero la verdad es que todas estas diferencias siempre fueron parte de un plan Divino. Es que “la verdad Divina” es algo demasiado grande como para que algún ser humano, algún grupo étnico, alguna nación, alguna cultura, o alguna religión, puedan ser su único y exclusivo custodio. Creer que esto es posible, seria como creer que es posible que algún miembro del cuerpo humano sea capaz de realizar todas las funciones del cuerpo: seria creer que el ojo puede ser (a la misma vez) boca, nariz, oídos, cerebro, pelo, brazo, pierna, musculo, cartílago, tendón, pulmón, estomago, hígado, páncreas, intestinos, etc. ¡Creerlo seria locura! De ese mismo modo, creer que el Judaísmo, el Islam, o el Cristianismo pueden ser el único y exclusivo custodio de todas las funciones y las verdades que atañen al servicio Divina, seria una locura. Es que, al igual que sucede con el cuerpo humano, cada tradición religiosa cumple una función particular que ninguna de las otras tradiciones podría cumplir de un modo tan especializado. Por ejemplo, mientras el elemento musical y de alabanza esta prácticamente ausente de tanto las liturgias Judías como Islámicas, la tradición Cristiana se especializa en esa función. ¡Ninguna de las otras tradiciones tiene mejor música, y mejores alabanzas, que la tradición Cristiana! De igual modo, el Islam se especializa en el área de la disciplina, el respeto, así como la casta y sencilla forma de vida de sus seguidores. ¡Ninguna creyente viste de forma tan casta y modesta como la creyente musulmana! Y, ningún creyente es tan respetuoso, humilde, y solidario con sus hermanos, como lo es el creyente musulmán. De la misma manera, ninguna de las otras tradiciones religiosas cuenta con mayor profundidad filosófica que la Judía. Si el Cristianismo representa la boca (con la cual alabamos al Creador y proclamamos a otros el sendero a seguir), entonces el Islam representa la piel que debe cubrir nuestro cuerpo, así como las manos y las piernas que utilizamos para transitar ese sendero. ¿Y que representa el Judaísmo? Pues los ojos que observan y analizan el sendero; representa el cerebro, que procesa la información, para decidir cual debe ser el destino, y cual la dirección a seguir para alcanzarlo. Así, cada uno de estos miembros complementa a los demás.
Si bien, en la experiencia diaria, podría darse el caso de alguien que nazca sin piernas, sin brazos, sin ojos, o sin cerebro, nadie describiría a tal persona como participando de una existencia “llena”, y “completa”. De igual modo, no seriamos intelectualmente honestos si nos atreviésemos a decir que, alguna de las tres grandes tradiciones monoteístas esta "llena y completa", sin la aportación que a ella podrían hacer las otras tradiciones monoteístas; Si tuviésemos la osadía de afirmar que las tradiciones Judías e Islámicas están “llenas y completas”, mientras carecen del componente emotivo que, por medio de la música y la alabanza, podría proveer la tradición Cristiana; O si postulásemos que las tradiciones Cristianas y Judías están “llenas y completas”, mientras carecen de la solidaridad, la castidad, y el respeto que podría proveer la tradición Islámica. De igual modo, ni la tradición Cristiana, ni la Islámica estarán realmente “llenas y completas”, mientras carezcan del elemento filosófico (y la libertad ideológica) que podría aportar a ellas la tradición Judía.
En resumen, si bien el creyente puede servir a Dios siguiendo el JUDaismo, el ISLAm, o el CristiaNISMO, el creyente que mejor y mas completamente sirve al Creador, es aquel que sigue el "JUD-ISLA-NISMO" (la fe Hebrea de nuestro padre Avraham); es decir, el que hace su mejor y mas sincero esfuerzo por incorporar en su servicio a Dios lo mejor que, a "la totalidad de la fe", aportan cada una de las tres nobles tradiciones religiosas. Que el Creador (bendito sea) nos de la sabiduría, la fuerza, y la determinación para si hacerlo, contribuyendo así a la paz, la unidad, y el bienestar de la humanidad.


¿Adonai Yah, Jesus, Allah...? ¿Como saber con certeza cual de todos es el verdadero Dios?

En este mundo, hay dos tipos de deidades: el primer tipo de deidad, es aquella que esta (por así decirlo), “circunscrita a el poder de las leyes naturales”. El segundo tipo de deidad, es aquella que, representando al Creador de las leyes del Universo, no esta limitada por esas leyes. Es decir, el Dios que creo el tiempo, no esta limitado por el proceso de envejecimiento; el Dios que creo la necesidad de comer y beber, no esta limitado por necesidad alguna de comida y bebida; El Dios que creo la ley de siembra y cosecha (causa y efecto), no esta limitado a proveer un efecto, solo cuando ha existido una causa previa
Examinemos un sencillo ejemplo: Suponga que se nos presentan dos deidades: la deidad “A”, y la deidad ”Y”. Luego se nos describen los atributos de esas dos deidades; finalmente, se nos pide elegir cual de las dos deidades tiene una mayor probabilidad de ser el Creador. Suponga en adicion que, todo lo que se nos dice acerca de esas dos deidades, es que la deidad “A” se limita a amar a aquellos que la aman; a bendecir a aquellos que la bendicen; y a tener en alto a aquellos que la tienen en alto. Por el contrario, se nos dice que la deidad “Y”, ama a aquellos que la aman; pero también ama a aquellos que no la aman; La deidad “Y” bendice a aquellos que la bendicen; pero también bendice a aquellos que no la bendicen. Finalmente, la deidad “Y” tiene en alto a aquellos que la tienen en alto; pero también tiene en alto a aquellos que no la tienen en alto.
Note como, la primera de estas dos deidades, actua tal y como lo haria cualquier ser creado, que esta circunscrito y limitado al proceso de "causa y efecto". Este ultimo proceso, dicta que para cada acción hay una reacción igual, en la dirección opuesta. Sin embargo, la deidad "Y” excede el limite natural impuesto por el proceso de causa y efecto. Es decir, no hay nada sobrenatural en amar solo a quienes nos han amado primero; no hay nada sobrenatural en mostrar bondad solo a aquellos que previamente nos han mostrado bondad. Tampoco hay nada sobrenatural en solo exaltar a quienes nos han exaltado primero. ¿Por que? Pues porque esta no es la conducta que esperariamos del Creador, sino de la criatura (que esta limitada por las leyes naturales del Universo). En cambio, la conducta del Creador tiene que mostrar la capacidad que tiene Dios de exceder las limitaciones impuestas por las leyes naturales. En otras palabras, solo la accion del verdadero Creador, podria exceder la ley de causa y efecto: creando un efecto, sin que exista previamente una causa; produciendo un efecto de amor, donde previamente no hubo una causa para ese amor; produciendo un efecto de bondad, donde previamente no hubo una causa para esa bondad; produciendo un efecto de recompensa, donde previamente no existio una causa para esa recompensa. Esto, y no la respuesta natural de un gesto de reciprocidad, es lo que pone de manifiesto la acción del Dios que Creo el Universo, el Dios que rebasa los limites de su Creación. Esta conducta identifica la acción del Dios que, no solamente es bueno con los buenos y misericordiosos, sino también con los ingratos y malos; del Dios que bendice al hombre, aunque este a menudo le maldiga; del Dios que da, sin esperar nada a cambio de sus criaturas. Este Dios que excede su Creación (Adonai Yah, bendito sea), es el único y verdadero Dios; el único que merece ser alabado, bendecido, e imitado. Por, eso la tradicion Judía (Sanhedrin 39b) describe el carácter de Adonai Yah diciendo que, cuando los Egipcios perecían en las aguas del mar Rubio, los ángeles trataron de entonar alabanzas ante Yah, pero este les reprendió diciendo: "la obra de mis manos perece en el mar, ¿y vosotros entonáis alabanzas?"


¿Por que es tan errada la teologia Cristiana?

La realidad es que, tanto la noble fe Cristiana, como la igualmente noble fe Islámica, son caminos perfectamente validos para que el hombre se acerque a su Creador (abandonando la maldad, y comprometiéndose con hacer el bien que agrada a Dios). Pero, el dogmatismo teológico de estas nobles tradiciones, a menudo se convierte en obstáculo para alcanzar esa sublime meta. Examinemos el caso de lo que sucede con la hermana fe Cristiana: Demasiado a menudo, nuestros hermanos Cristianos ponen un ciego y exagerado énfasis en “Creer en Jesús”. Y este “creer en Jesús” es definido como creer que Jesús es literalmente el Mesías esperado por la antigua secta Judía de los Fariseos; es definido como creer que Jesús es la literal encarnación de la Deidad; que Jesús vivió una vida perfectamente libre de pecados; y que la alegada resurrección del Nazareno, fue una prueba indudable de que este cumplió los requisitos necesarios para ser el sacrificio perfecto, que habria de redimir los pecados de la humanidad. Para nuestros amados hermanos Cristianos, aceptar esta definición de lo que (supuestamente) significa “Creer en Jesús” tiene una importancia tan cimera, que la han convertido en el requisito indispensable para garantizar la salvación de todo ser humano. Y citan como prueba de todo esto, el pasaje evangélico que dice: «EL QUE CREYERE y fuere bautizado, SERÁ SALVO; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán» (Marcos 16:16-18).
¿Cual es el problema con la anterior interpretación? Absolutamente nada... aparte del hecho de que echa por tierra la interpretación que el mismo Jesús hace de lo que significa creer en su persona. Es que la religión que Jesús vivió y predico, fue la fe Hebrea de nuestro padre Avraham (cuya base es la ética Judía), no el Cristianismo moderno. Jesús resumió la fe que personalmente practicaba, por medio de las siguientes palabras: “Así que, TODAS LAS COSAS QUE QUERAIS QUE LOS HOMBRES HAGAN CON VOSOTROS, ASI TAMBIEN HACED VOSOTROS CON ELLOS; PORQUE ESTO ES LA LEY, Y LOS PROFETAS”- (Mateo 7:12). En otras palabras, Jesús creía que el cumplimiento perfecto de la Ley, no era asunto de creer una teología mesiánica, sino de vivir el estilo de vida comprometido con hacer al prójimo aquel mismo bien que desearíamos se nos hiciese a nosotros mismos. Cuando no robamos al prójimo, cuando no le matamos, cuando no le mentimos, y cuando no le tomamos su esposa, estamos cumpliendo la voluntad Divina, que ordena diciendo: "No mataras, no robaras, no mentiras, no tomaras la mujer de tu prójimo, etc". Así, lo importante para Jesús, no era que sus discípulos hicieran esta o aquella otra confesión de fe (exaltando de ese modo a su maestro); ni que le glorificaran, atribuyendole (en su nombre) la ejecucion de este o aquel otro milagro o prodigio; Para Jesus, lo importante era que se apartaran de la maldad, y que obedecieran el llamado que hacia el Padre Celestial para que comenzaran a hacer lo bueno, tal y como había hecho su maestro. Por eso, el Galileo es citado diciendo las siguientes palabras: «Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero (el “no creyente”), le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro (el “creyente”), le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, Señor, voy. Y no fue. ¿CUÁL DE LOS DOS HIZO LA VOLUNTAD DE SU PADRE?...» (Mateo 21:28-31).
¿Quien obedece mas al Padre Celestial? ¿Aquel “creyente” que dice creer en Jesús, pero no valida con obras sus palabras? ¿O el no creyente, que dice no creer en Jesús, pero que (al igual que Jesús) muestra con sus obras su compromiso de obedecer los mandamientos de su Padre Celestial?
Fue este Judaismo Universal del Nazareno, lo que le llevo a advertir a sus seguidores que las profecías, las expulsiones de Demonios, y los milagros realizados en su nombre, no servirían de nada, si no les conducían a la finalidad de la Ley y los profetas: apartarse de la maldad, y comprometerse con hacer el bien, de suerte que el Creador pudiese recompensarles, concediendoles la Vida Eterna (Salmo 37:27). ¿Donde es Jesús citado diciendo estas cosas? Pues en el pasaje que dice: «NO TODO EL QUE ME DICE: SEÑOR, SEÑOR, ENTRARÁ EN EL REINO DE LOS CIELOS, SINO EL QUE HACE (CUMPLE) LA VOLUNTAD DE MI PADRE QUE ESTÁ EN LOS CIELOS (LOS DIEZ MANDAMIENTOS). Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: NUNCA OS CONOCÍ; APARTAOS DE MÍ, HACEDORES DE MALDAD» (Mateo 7:21-23).
Así, “Creer en Jesús”, no es creer la teología Mesiánica que, acerca de Jesús, formula la hermana tradición Cristiana; es creer la fe Hebrea de nuestro padre Avraham que el verdadero Jesús (el Jesús histórico, no el Jesús que dibujan los Evangelios) predico y modelo para sus seguidores: «Que el Mensaje de la Ley y de los Profetas, no es un llamado de Dios a creer una particular teología Mesiánica, es un llamado a que el hombre se aparte de la maldad, y comience a hacer lo bueno (obrando el bien ordenado en los diez mandamientos)»



«En la geografia Biblica, Sodoma y Gomorra estaban localizadas en el punto mas bajo de la tierra de Canaan (las inmediaciones del mar muerto). ¿Por que? Pues para enseñarnos que la Sodomia publica y el libertinaje sexual son el punto mas bajo al cual puede descender la moral de un creyente. Es que, el hombre que da rienda suelta a sus pasiones (se acerca a la Sodomia), termina devorando su propia carne (cometiendo incesto), como ilustra la historia de Lot y sus dos hijas»


Mentiras, Homosexualidad, Y Perros

La mentalidad Occidental, a menudo acostumbra al hombre a mentir. Y, cuando el hombre se acostumbra a mentir, se hace un revisionista histórico. Para el revisionista histórico, la verdad es irrelevante; y, los hechos objetivos, son inconvenientes que deben ser vigorosamente refutados. Este extraviado ser, termina haciendo un dios de si mismo; Y, a sus ojos, lo importante no es cuales fueron los hechos, sino cuales debieron haber sido los hechos; lo importante no es como sucedieron las cosas, sino como debieron haber sucedido. Cual es la verdad objetiva, no es importante; lo importante es cual deberia ser esa verdad. Es que, como este necio ha decidido hacerse la referencia de todas las cosas (es decir, ha pretendido jugar el papel de dios), también pretende tener el poder de cambiar la realidad histórica (¡algo que ni siquiera el Creador reclama!), a fin de adular su vano y caprichoso ego (pretendiendo ser mas sabio e inteligente que el Creador). Si la realidad es que Dios hizo al hombre y a la mujer físicamente distintos, este falso dios pretende corregir al Creador, afirmando que TANTO AL HOMBRE COMO LA MUJER SON IGUALES (pues esta "debería" ser la realidad). Si el verdadero Dios afirma que la Homosexualidad publica es inmoral, y fue la causa de que el juicio Divino cayese sobre los antiguos Sodomitas, este necio alega que esto no es así; y que el relato Bíblico no es sino un mito, pues Dios no debería estar en contra de la Homosexualidad. En fin, este falso dios que es el hombre, pretende re-escribir la realidad histórica, afirmando que la vida abiertamente homosexual, es algo genéticamente heredado; Y por ende, lo que seria inmoral, es afirmar que tal estilo de vida es inmoral. Si los patriarcas y profetas de Israel fueron hombres comprometidos con la existencia de un Dios omnipotente, este falso dios pretende decir que los Judíos nunca hemos creído que haya vida después de la muerte; o que siquiera exista un Creador. Claro, como el Occidente tilda cualquier creencia en Dios como "burda ignorancia", los Judíos (que son un grupo sumamente intelectual) nunca "debieron" haber creído en algo tan ignorante como la Vida después de la muerte, o la existencia de un Creador.
Al final, este vanidoso hombre no solamente pierde el contacto con la realidad, sino que comienza a creer sus propias mentiras. Y, lo peor de todo, es que termina actuando en base a ellas. Y, es esta conducta, la que conduce a la eventual destrucción de ese individuo, de ese pueblo, de esa sociedad, y de esa nación. ¿Como? Quizás el relato bíblico nos ayude a entender el proceso: El libro de Génesis, narra que, cuando los mensajeros de Dios advirtieron a Lot acerca de la inminente destrucción de Sodoma, este ultimo trató de persuadir a aquellos Sodomitas que estaban comprometidos con sus hijas. Pero estos hombres, estaban tan sumergidos en la mentira (cuya máxima expresión es pretender hacer del hombre una mujer; y de la mujer, un hombre), que ya no podían distinguir entre la verdad que salvaría sus vidas, y la mentira que las condenaría. Y, la mentira que ya había destruido sus almas, termino destruyendo también sus cuerpos.
La Escritura asocia la mentira que encarna la homosexualidad publica, con la conducta de los perros. Como esta escrito: «No haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita de entre los hijos de Israel. No traerás la paga de una ramera, ni el precio de un perro, a la casa de יהוה tu Dios por ningún voto; porque abominación es a יהוה tu Dios tanto lo uno como lo otro» - Deut. 23:17-18. ¿Por que tan fuerte comparación? Pues para imprimir en nuestras mentes una poderosa imagen. Vera, la Escritura Hebrea presenta a los perros como alimentándose de muerte (carroña), y de sangre: «... Así ha dicho יהוה : En el mismo lugar donde lamieron los perros la sangre de Nabot, los perros lamerán también tu sangre, tu misma sangre» -1 Reyes 21:19. ¿Que mensaje ético pretende darnos con esto la Escritura? ¿Cual es la enseñanza detrás del hecho de que los perros se alimenten de sangre? La contestación quizás pueda ilustrarse con la manera en que los esquimales solían cazar a los lobos: Se dice que el esquimal tomaba un puñal, y empapaba la hoja de metal con una capa de sangre. Entonces, esperaba a que la sangre se congelara, y continuaba añadiendo capas adicionales. Cuando la sangre ya había ocultado completamente el filo de la navaja, el esquimal enterraba la empuñadura firmemente en la nieve, exponiendo verticalmente la hoja. Al caer la noche, el lobo captaba el olor de la sangre, y se acercaba a lamerla. El calor de su lengua, hacia que la sangre se derritiera, de suerte que mientras mas vigorosamente lamia, mas sangre aparecía para lamer. En su frenesí, el lobo no captaba cuando la hoja ya estaba expuesta, y la sangre que ahora lamia, era la suya propia. Cuando el esquimal retornaba en la mañana, encontraba que el lobo se había desangrado, y yacía muerto sobre la nieve.
Esa es la lección que pretende darnos la Torah: Que aquel que, siendo reprendido, insiste en seguir sus bajos y animales instintos (en vez de la ética y moral a la que nos llama la Escritura), es como el perro (un animal impuro, según la Ley), pues su alimento es la muerte, ya que bebe su propia sangre.


¡La bendición Divina puede venir disfrazada de Árabe!

Un midrash Hebreo (Yalkut, Ruth §607), narra la historia de un Judío piadoso, cuya esposa era una mujer virtuosa. Desafortunadamente, el hombre perdió todo lo que poseía, convirtiéndose así en jornalero. Un día, mientras araba en el campo, el profeta Elías (siempre recordado en buenas ocasiones) se le se presento en la apariencia de un Árabe. Entonces procedió a decirle: “Tienes seis años buenos (viniendo hacia ti), ¿cuando deseas tenerlos? ¿ahora, o al final de tus días? El judío piadoso le contesto: “¡Tu debes ser un hechicero! No tengo nada que darte; dejame en paz”. Pero el Árabe (Elías) volvió en tres ocasiones, con la misma pregunta. Finalmente, a la tercera vez, el hombre piadoso le contesto: “Iré a consultar con mi esposa”. Entonces fue a su esposa y le dijo: «Alguien vino a mi, para molestarme en tres ocasiones, diciéndome: “Tienes seis años buenos (viniendo hacia ti), ¿cuando deseas tenerlos? ¿ahora, o al final de tus días?”». Entonces pregunto a su esposa: “¿Que dices tu (al respecto)?”. Ella contesto: «Ve, y dile, “¡tráelos ahora!”».
Así, el hombre piadoso retorno al Árabe (Elías), y le dijo: “Ve, y traemelos ahora”. Entonces el Árabe le respondió diciendo: “Vuelve a tu casa, y antes que llegues al portón de tu patio, encontraras que la bendición ya se extiende sobre tu hogar”.
Milagrosamente, sucedió que, en aquel preciso momento, y mientras los hijos de aquel hombre jugaban a colar tierra entre sus dedos, descubrieron suficiente dinero (enterrado en la tierra) como para sostenerles durante seis años. Cuando los niños llamaron a su madre, esta salio a investigar lo sucedido, de suerte que, antes de que el hombre piadoso pudiese llegar al portón de su patio, su esposa había venido a encontrarle, para darle las buenas nuevas. Al ver esto, el hombre agradeció de inmediato al Santo Dios (bendito sea), por el gran alivio que había recibido. ¿Que hizo entonces su virtuosa esposa? Pues decirle: “Como están las cosas, El Santísimo (bendito sea) ha trenzado nuestras vidas con el hilo de su misericordia, pues nos ha dado suficiente sustento como para durar seis años; ocupemonos pues, durante estos años, en hacer obras de bondad y de misericordia-- quizás el Santo (bendito sea) continuara dándonos mas de su amplia generosidad”. Y esto fue lo que hizo: todos y cada uno de los días, cada vez que daba algo a los pobres, diría su hijo menor, “registra (en un papel), cada articulo que dispensamos”. Y así lo haría el hijo.
Al final de los seis años, Elías (siempre recordado en buenas ocasiones) volvió, y dijo al hombre piadoso: “Ha llegado el tiempo de quitarte lo que te di”. Pero el hombre piadoso le respondió: “Cuando lo tome, lo tome solo con el consejo de mi esposa. Ahora que debo devolverlo, lo devolveré solo con el consejo de mi esposa”. El hombre volvió entonces a su mujer, y le dijo: “El anciano (árabe) ha regresado para llevarse lo que es suyo”. La esposa contesto: «Ve y dile, “si encuentra seres humanos mas confiables que lo que somos nosotros, puedes darle lo que dejaste a nuestro cuidado”».
Así, cuando el Santo Dios (bendito sea) considero las palabras y los actos de caridad que había ejecutado la piadosa pareja, les concedió bienestar tras bienestar, de suerte que se cumpliese en ellos lo que se ha dicho: “Y el efecto de la Caridad sera (la) paz” - Isaías 32:17.
En conclusión, la próxima vez que un Árabe (o un Palestino) se le acerque, no se deje llevar por las apariencias. No asuma que es un hechicero, ni mucho menos un idolatra pagano. Y, aun mas importante, no le mire como a un enemigo; pues, detrás de esas vestimentas orientales, quizás se esconda un hermano; alguien a quien Dios ha enviado para ser de bendición a su vida. Finalmente, tanto Judíos como Cristianos y Musulmanes, debemos hacer nuestro mayor y mas sincero esfuerzo por vivir en armonía, entendiendo que en ello se decide nuestro futuro eterno. Como esta escrito: “¡Mirad cuan bueno y cuan placentero es habitar los hermanos juntos en armonía!” (Salmo 133:1). ¿Y que termina diciendo el salmo?... “Porque allí envía Adonai bendición, y vida Eterna” (Salmo 133:3).

¿Y que del genocidio que comete Israel en Palestina?

El pueblo Palestino, consiste en su abrumadora mayoría de gente noble y bondadosa. Lo mismo podria decirse del pueblo Judío: consiste en su gran mayoría de gente noble, sabia, y caritativa; que posee un increíble respeto por la vida y la dignidad del ser humano. Dentro de este contexto, no se puede hablar de un genocidio contra el millón y medio de Palestinos residentes en Gaza y el West Bank, sin tener en cuenta que hay un igual (o mayor) numero de Palestinos que han decidido libre y voluntariamente ser parte del Estado Judío, obteniendo la ciudadanía Israelita, e incorporándose a la vida publica, laboral y gubernamental del Estado que comete este supuesto genocidio. De hecho, desde el comienzo mismo de sus funciones (1949), el parlamento Judío (knesset) ha contado entre sus diputados con miembros de la comunidad Musulmana. No solo esto, sino que ha incluido tanto a hombres como a mujeres. Un buen ejemplo de ello lo es Haneen Zoabi, una Palestina musulmana a quien, a pesar de no creer en un estado Judío, se le permite ser miembro del parlamento Israelí. ¿Podría usted imaginar a la república Iraní aceptando como miembro de su parlamento a un diputado Judío que no crea en la república Islámica de Irán? ¡Le aseguro que ese diputado no viviría mucho para contarlo! Esto es solo una pequeña muestra del respeto que tiene Israel a la vida, la libertad, la dignidad del ser humano; y al derecho que tiene cada persona a escoger como debe creer, y como debe vivir.
De hecho, Israel respeta tanto la vida, que su código penal prohíbe la pena de muerte, salvo en casos de genocidio y crímenes contra la humanidad. Pero, si esto es así, ¿Porque es Israel tan rudo en su trato con los terroristas Palestinos de la franja de Gaza y del West Bank? Quizás la respuesta a esto se encuentre en el viejo adagio que dice: “Caridad contra caridad, no es caridad”. En otras palabras, esta mal tomar la caridad que nos ofrece el prójimo, y utilizarla para adelantar nuestra propia agenda; como si, en vez de una muestra de su virtud, la caridad fuera indicio de debilidad. El estado de Israel respeta tanto la vida, que esta dispuesto a acomodar entre los suyos aun a quienes no creen en el estado Israelí. Pero, el enemigo que crea que esta aptitud es una muestra de debilidad, comete un serio y grave error; la misma determinación que tiene el estado Judío para abrazar a todo aquel que comparte su respeto por la dignidad de la vida humana, la tiene para enjuiciar a quien ha renunciado a su humanidad, y muestra un total desprecio por la santidad y el honor de la vida de aquellos que no piensan, actúan, y viven igual que ellos. Así, la paz entre Árabes y Judíos, llegara cuando entendamos lo ignorante que es pretender que las cosas tienen que siempre ser en nuestros propios términos, y a nuestra propia manera; cuando entendamos que la finalidad de nuestra existencia no es satisfacer nuestros egoístas caprichos, sino buscar el balance que nos permite vivir en paz y armonía con el prójimo que es distinto a nosotros. Aun la naturaleza nos enseña esta verdad, cuando observamos el perfecto balance y la armonía en la cual coexiste toda la increíble gama de formas de vida; nutriéndose unas de las otras, y sustentándose unas a las otras.
¿Tan bajo hemos caído los hombres, que nuestro mente no puede entender lo que la naturaleza comprende sin necesidad de raciocinio alguno? Con su aptitud de apertura y conciliación, Israel demuestra su compromiso con esta gran verdad. ¿Lograra algún día el mundo Árabe abrazar también este noble ideal? La respuesta que a esto da la Torah es contundente ¡Si! Vera, hablando acerca del futuro de Ishmael (el padre de la gran confederación Árabe), Adonai el Creador (bendito sea) predijo lo siguiente: “El (Ishmael) sera un asno salvaje de hombre; su mano sera contra la de todos, y la mano de todos contra el; y habitara en medio de sus hermanos”- Génesis 16:12. Note que, aunque a primera vista ruda, la descripción que de la descendencia de Ishmael hace el anterior verso, es en realidad una alabanza. Se vaticina que, el comportamiento inicial de Ishmael, seria como el de un asno salvaje; es decir, similar al de un animal sin domesticar: irascible, fuerte, obstinado, y agresivo. Esta parte de la profecía, correspondió a la forma en la que comenzó el Islam; Guiado por un profeta analfabeta, y de un modo algo cruel e impositivo. Pero, la profecía predecía que las cosas mejorarían, que Ishmael pasaría a comportarse de modo que, “su mano seria contra la mano de todos, y la mano de todos contra la de el”. Es decir, que Ishmael ya no seria descrito como un animal salvaje, sino como una persona, aunque aun agresiva, y confrontacional. Finalmente, se nos promete que Ishmael “habitara en medio de sus hermanos”. Es decir, dejara atrás su carácter controversial y agresivo, para aprender a vivir en grande nobleza; en la pluralidad que caracterizan no solo a la Creación misma, sino a toda civilización culta y avanzada. Al final, Ishmael (el Mundo Islámico) aprenderá a vivir en paz y armonía, no solo con sus hermanos Judíos, sino con sus hermanos Cristianos y budistas, así como con los seguidores de todas las otras tradiciones religiosas del mundo. En ese día, se cumplirá por completo la profecía que acerca de Ishmael profirió el Creador: El nombre "Ishmael" significa: el hombre que escucha a Dios (o el hombre al cual Dios escucha); en ese día, Ishmael habrá finalmente escuchado a Dios, y Dios habrá finalmente escuchado a Ishmael, haciéndole parte del Israel espiritual; aquel pueblo escogido que ha de heredar la tierra prometida ("...Pero LOS MANSOS heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz"- Salmo 37:11).


¿Odiar a Israel y a los Judios?

Un hermano Cristiano hizo en una ocasion el siguiente comentario: “Rabino, pienso que todo buen creyente tiene el deber de hacerse enemigo de Israel, pues ellos rechazaron y mataron al Señor (Jesus). Y el rey David dijo en el salmo 139 -"¿No odio, oh Señor, a los que te aborrecen, Y me enardezco contra tus enemigos? Los aborrezco por completo; Los tengo por enemigos"- Si los enemigos del Señor eran los enemigos de David, ¿porque ustedes, que son enemigos del Señor Jesus, no deben tambien ser considerados nuestros enemigos? Mi respuesta a este estimado lector es la siguiente: No se puede ser un buen creyente, mientras odiemos injustamente a alguien en nuestro corazon. Es que la ley de la siembra y la cosecha dice que, si no perdonamos a los que nos han ofendido, tampoco El Creador perdonara las ofensas que, contra Él, hemos cometido.
El caso de Israel y de los Judios es particularmente peligroso. Vera, un hombre no esta completamente perdido, hasta que no se hace un resuelto enemigo de Israel y de los Judios. Es que Israel debe su existencia a Dios, ya que es el producto del milagro Divino que permitio que Sarah (la paz sea con ella) concibiera a Isaac (el patriarca de todos los Judios) cuando, debido a su avanzada edad, ya era humanamente imposible hacerlo. Asi, quien se hace enemigo de los Judios, y justifica su enemistad diciendo que son la causa de todos los males del mundo, en realidad se esta haciendo enemigo de Dios, el responsable final de que existan Judios en el mundo. La Escritura confirma esto pues, a pesar de haber pecado, Adan no fue expulsado del Jardin del Eden hasta que no se revelo contra Dios de esa misma manera. Cuando El Creador pregunto a Adan si era responsable de violar el mandato de no comer de la fruta prohibida, su aptitud prefiguro la aptitud anti-semita moderna: Primero, Adan rehusa reconocer su porcion de responsabilidad en el mal que ha cometido; Segundo, Adan procede a rebelarse contra Dios, insinuando que no es Adan, sino Dios, quien debe ser juzgado. Lo que Adan insinua es que Dios no tuvo la sabiduria de preveer el mal que la creacion de Eva habria de causar al mundo. El texto dice asi: "¿Has comido del arbol del que yo te mande no comieses? Y el hombre respondio: (¡No lo hice yo! Fue que...) LA MUJER QUE TU ME DISTE POR COMPAÑERA me dio del arbol (es decir, la culpa de todos los males es directamente de ella, e indirectamente tuya), y yo comi”- Gen. 3:11-12. Casi esta demas decir que lo mismo aplica a la mujer, quien asume la misma postura que Adan, negando asumir su parte en la responsabilidad del mal cometido, y echandole la culpa directamente a la serpiente, e indirectamente a Dios. El texto dice asi- Entonces El Señor dijo a la mujer: ¿Que es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente (que TU Creaste) me engaño, y comi”- ibid. ¿Y cual fue el resultado de la aptitud de Adan y Eva? El ser expulsados del Jardin del Eden, y tener acceso al arbol de la vida eterna. El texto dice asi: “Echó, pues, fuera (del huerto del Eden) al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida”- Genesis 3:24.
Lo anteriormente expuesto, no significa que tenemos el deber de apoyar ciegamente todo pronunciamiento o accion tomada por el estado de Israel, o por la comunidad Judia. Eso no solo seria abominable idolatria, sino una tacita negacion del ministerio profetico, cuyo finalidad era (y sigue siendo) exhortar a Israel, y a nuestro pueblo Judio, a continuar siendo “luz del mundo” (ejemplo etico y moral a las naciones). El proposito de esta enseñanza del Judaísmo Universal, es mostrar que, cuando una nacion o un individuo peca; y, en vez de asumir la responsabilidad por su extravio, culpa a Israel (e indirectamente a Dios) por las consecuencias de su mala conducta, esta garantizando su exclusion del Paraiso, y de tener acceso al arbol que da vida Eterna. ¡Que El Eterno (sea su nombre bendito) nos libre de tan grande muerte!


El Asno...

Un seguidor comento en una ocasion: "Rabino, en el pasado usted ha afirmado que el mensaje de las tres grandes religiones monoteístas es esencialmente el mismo. Si esto es así, ¿como puedo verificar que el Islam enseñe también que, luego de morir, los impíos experimentaran algo similar a lo que en esta vida experimentan los animales? Nuestra respuesta a esta pregunta es citar algunos de los castigos que, según la tradición Islámica, sufrirán los moradores del infierno:

  1. "Todas las personas altivas y orgullosas serán reunidas en el mas allá, y conducidas hacia el infierno, pero SUS CUERPOS SERAN REDUCIDOS AL TAMAÑO DE HORMIGAS, Y SE LES HARA COMER EL EXCREMENTO DE LOS MORADORES DEL INFIERNO"
  2. “EL INFIERNO ESTARA INFESTADO CON ASNOS VENENOSOS; y, si mordiesen a alguna persona, esta sufriría dolor durante 40 años”
  3. "(Los moradores del infierno) permanecerán allí para siempre, REBUZNANDO COMO LO HACEN LOS ASNOS SALVAJES"
  4. Usamah bin Zaid reporto que oyó al profeta (paz sea con el) decir: "En el día del Juicio, un hombre sera arrojado en el infierno, y sus intestinos, ardiendo en fuego, se desparramaran. ENTONCES, COMENZARA A DAR VUELTAS ALREDEDOR DE ELLOS, COMO EL ASNO DA VUELTAS ALREDEDOR DE LA PIEDRA DE MOLINO (para moler trigo). Entonces, los moradores del infierno se arremolinaran alrededor de el, y le preguntaran diciendo: ¿que paso contigo? ¿No eras tu el que nos prohibía hacer lo malo, y nos obligaba a hacer lo bueno? Entonces el contestara diciendo: "Es que, aunque les prohibía hacer lo malo, yo mismo lo hacia; y, aunque les obligaba a hacer lo bueno, yo mismo me abstenía de hacerlo".
¿Por que fue este ultimo hombre obligado a actuar como un Asno (un animal irracional)? Pues porque la Justicia Divina le forzo a reconocer que, el torpe Asno (que no hablaba, pero hacia), era mas sabio que el (que hablaba, pero no hacia). Es que, según postula la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, no es lo que decimos con nuestras bocas (la teología que predicamos), sino lo que hacemos con nuestras manos (nuestro compromiso con hacer el bien ordenado en los Diez Mandamientos) lo que nos salvara de la Justicia Divina, para llevarnos a la Canaán Celestial.


El Toyota De Dios

Mi intento por hacer grandes correcciones al diseño original de mi viejo Toyota Camry, sera exitoso el día en que finalmente comprenda la operación de los autos Japoneses mejor que lo que lo hace el staff de la Toyota Motor Corporation. Mientras tanto, quizás sea prudente reconocer que ese staff conoce mas que yo de ese asunto, y continuar utilizando el diseño que originalmente recomendaron. De igual modo, mi intento por hacer grandes correcciones al diseño de la moralidad humana (Movimiento feminista, “derechos” de la mujer, “derechos” de los homosexuales, “igualdad” de genero, derechos de los ateos, etc) sera exitoso el día en que comprenda el carácter del ser humano mejor que lo que lo comprende su Creador (bendito sea). Mientras llega ese día, quizás sea prudente reconocer que El conoce mas que yo de ese asunto, y seguir utilizando el modelo que originalmente recomendó (los valores que indica en su Torah).


¿Como es Dios?

El Creador (bendito sea) es algo así como un "Espejo". El espejo en si mismo nunca cambia; pero, todo el que mire en El, vera algo distinto. Para quien no es un creyente Hebreo (aquel que sigue una Escritura distinta a la Torah), esta verdad es intolerable. Es que, a diferencia de las religiones que adscriben al Creador una "imagen fija" (un caracter fijo e invariable), la Torah intima que el caracter de Dios no es absoluto. En otras palabras, que el pasaje que dice que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios (Gen. 1:27), puede entenderse como significando que El Creador sera una imagen particular de cada hombre. Es decir, Adonai (bendito sea) sera la imagen de un Dios perdonador, para el hombre que es perdonador; Sera la imagen de un Dios vengativo, para el hombre que es vengativo; Sera la imagen de un Dios misericordioso, para el hombre que es misericordioso; Sera la imagen de un Dios de guerra y contienda, para el hombre de guerra y contienda; Pero sera la imagen de un Dios manso y humilde, para el hombre que es manso y humilde; El Creador sera la imagen de un Dios de Paz, para el hombre que ama la Paz; Pero sera la imagen de un Dios severo e impositivo, para el hombre que es severo e impositivo. La anterior verdad, es confirmada en el texto que dice: “Con el misericordioso, te mostrarás misericordioso; Y recto, para con el hombre íntegro; Limpio te mostrarás, para con el limpio; y severo serás, para con el perverso. Porque tú salvarás al pueblo afligido, Y humillarás los ojos altivos” (Salmo 18:25-27).



La "Teología" del Ateo

  1. Este mundo (existencia) que al presente experimentamos (y por ende los placeres y deleites que nos ofrece) es todo lo que existe, y todo lo que existirá.
  2. Lo mejor que este mundo puede ofrecernos, son el Poder, el Sexo, y la Riqueza. "Poder" implica una inmensa cantidad de gente, sobre la cual podamos “elevarnos”, de suerte que reconozcan nuestra superioridad, rindiéndonos así pleitesía, y adulación. "Sexo" implica sensualidad sin limite ni restricción alguna, complementada con el Ocio, y la gula. "Riqueza" implica alimentar nuestro ego con todas las posesiones materiales que sean posibles.
  3. Aun si hubiese otro mundo (otra existencia) después de este, lo mejor que podría ofrecernos, seria una mayor cantidad de los mismos deleites y placeres que ofrece nuestra presente existencia: Mucho mas Poder, mucho mas Sexo; y muchas mas Riquezas.
La persona que muere abrazando esta abominable perspectiva de vida, es castigada por la Justicia Divina. ¿Como? Pues experimentando un “infierno” donde se le da aquello que deseaba: experimentara la vida de un buitre (un ave impura, según la Ley), cuyo elevado vuelo le levanta muy alto, de suerte que, quienes le observan, no tienen otro remedio que adularle, reconociendo lo elevada que es su posición. Después de esto, experimenta la existencia de un perro (o de un cerdo), de suerte que no solamente pueda tener todo el sexo libre (abierto) que siempre anhelo, sino que pueda incluso revolcarse en su propia inmundicia, y disfrutar de la gula que se manifiesta en la libertad para "probar de todo" (aun de desechos y carroña). Finalmente, experimentara la vida del gusano de un gran basurero, de suerte que pueda alimentarse con todas las posesiones del mundo (que, tarde o temprano, terminaran convirtiéndose en basura). Esta alma seguirá experimentando esta realidad, hasta el día en que reconozca que El Creador es Justicia; y que su Justicia demanda que la recompensa que disfruten los justos, no solamente sea una mayor cantidad del mismo bien que, durante sus vidas, ya han disfrutado los injustos; sino de algo que estos ultimos nunca han experimentado- Una mayor y mas sublime existencia; una forma de vida donde no habrá mas caprichos egoístas que satisfacer, ni necesidades físicas que suplir; una donde ya no existirá el hambre, la sed, el sueño, la duda, el temor, la Tristeza, la Soledad, el cansancio, la debilidad, la enfermedad, ni el envejecimiento; Una existencia donde, la vida que ahora experimentamos, sera como si nunca hubiese existido (no vendrá mas a la memoria), pues sera sustituida por una conciencia, una vitalidad, un gozo, y una paz que serán como el tamaño del Universo (infinito). Por eso, hablando del bien que esta deparado para los Creyentes, la Escritura promete diciendo: «Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en El espera» (Isaías 64:4). ¿Que es lo que “oídos nunca han percibido, ni ojos jamas han visto”? Pues la existencia que, en el Mundo que ha de venir, hará (creara) Dios para los que "en El esperan" (los Creyentes).
En este sentido, aun la noble tradicion Cristiana concuerda con la fe Hebrea de nuestro padre Avraham; pues, hablando acerca del castigo deparado para los injustos, cita a Jesús (paz sea con el) diciendo: «Si tu mano te fuere ocasión de caer (porque tu "hambre" de las cosas de este mundo te induce a robar), córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego (tormento) que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga» -Marcos 9:43-44.
¿A que infierno hacia referencia el Nazareno? Pues al prefigurado en el basurero que se hallaba en la hondonada (valle) de los hijos de Hinom (Gehinnom), localizado en las afueras de Jerusalén. Allí, "el gusano" tenia la oportunidad de saciar su hambre, alimentándose de todos los bienes de este mundo (que tarde o temprano terminan en la basura). ¿Y porque el fuego nunca se apagaba? Pues porque los hombre continuaban alimentando el lugar con su basura. Lo que Jesús (paz sea con el) quería intimar era: "¡Ten cuidado!, que tu obsesión con este mundo y sus placeres, no te haga terminar como el gusano del gran Basurero- que experimenta el fuego (tormento) interminable de alimentarse de desechos y carroña..."
Quiera Adonai Yah (bendito sea) abrir los ojos de nuestro entendimiento, de suerte que procedamos al sincero arrepentimiento; y a comprometernos con la vida de obediencia a las dos Tablas de Piedra, que son el fundamento seguro de todo aquel que anhela participar de la elevada existencia que prefigura el "Subir a la Tierra de Prometida". Amen.


La versión Judía de, “el que se exalta sera humillado, y el que se humilla sera exaltado”

El Rabino Abba dijo en nombre de Samuel: Durante tres años hubo una disputa entre la escuela de Shammai y la escuela de Hillel. Una decía, “La Ley es de acuerdo a nuestra interpretación”, mientras que la otra decía, “La Ley es de acuerdo a nuestra interpretación”. Entonces, salio una voz Divina, que se oyó proclamar: “Los edictos de ambas escuelas son palabra del Dios vivo, pero La Ley es de acuerdo a la escuela de Hillel”. Pero, si los edictos de ambas escuelas eran palabra del Dios vivo, ¿que merito permitió a la escuela de Hillel que la Ley fuese fijada de acuerdo a sus interpretaciones? La respuesta es que, los discípulos de Hillel, eran bondadosos y humildes (no actuaban como si su interpretación fuese la única con valor); así, enseñaban no solo sus propios interpretaciones, sino también las de Shammai. De hecho, cuando instruían a sus discípulos, les enseñaban las interpretaciones de la escuela de Shammai, antes que las suyas propias. Esto prueba que, el hombre que se empequeñece (no exaltándose a si mismo por encima de otros creyentes) sera engrandecido por el Creador; Pero, el que se engrandece a si mismo, sera empequeñecido por El Creador. ¿Como imitamos la aptitud de la escuela de Hillel? ¡Sencillo! Si es usted Judío, señale de vez en cuando cuan buenas son algunas de las alabanzas de nuestros hermanos Cristianos, o cuan solidaria es la aptitud de nuestros hermanos Musulmanes. Si es usted Cristiano, mencione cuan casta es la vestimenta de las hermanas Musulmanas, o cuan profundas son algunas de las leyendas Judías. Si es usted Musulmán; mencione cuan similar al suyo es el monoteísmo Judío, o cuan similar al suyo fue el compromiso de los primeros Cristianos, que estuvieron dispuestos a morir por su fe.


La version Judia de, "La fe sin obras, esta muerta"

El Rabino Hoshaia dijo (Exod. R. 40:1): Quien tiene conocimiento acerca de la Torah, pero no tiene temor del pecado, no tiene realmente nada; tal y como un carpintero desprovisto de sus herramientas, no es realmente carpintero. ¿Por que es inútil ese conocimiento? Pues porque las diademas de la Torah son adquiridas por medio del temor del pecado, como esta escrito: «... el temor de יהוה será su tesoro» - Isaías 33:6.


La antigua costumbre Judia de inclinarse al Saludar

El creyente Judío debe ser manso y humilde (debe evitar la ira y el orgullo); nunca debe tomar crédito para si mismo (no debe ser jactancioso); y debe saludar y despedirse inclinándose reverentemente. Un Midrash (Sanh. 88b) dice que un mensaje fue enviado desde la tierra de Israel: ¿Quien esta destinado a entrar al mundo que ha de venir? Aquel que es manso y humilde; que se inclina cuando llega, y cuando se va; que se ocupa a si mismo continuamente con la Torah, y que no toma crédito para si. En eso, los sabios de Israel pusieron sus ojos en el Rabino Ullah Bar Abba (quien poseía tales cualidades).


La version Judia de "No sacar la paja del ojo ajeno, sin antes sacar la viga del nuestro"

"Removed la cascarilla de vosotros mismos, entonces removedla de los demás" - Sofonías 2:1 ["Congregaos juntos; si, congregaos"; Pero Rashbam sugiere que "hitkosheshu" (congregaos juntos) aquí esta asociado con el nombre "kash" (cascarilla)].
Resh Lakish dijo: Adornaos a vosotros mismos y, (solo después de eso) adornad a otros [Según León Nimoy, Resh Lakish aparenta considerar "hitkosheshu ve-koshu" como una variación dialéctica de "Kitkeshetu ve-koshetu"].
El Rabino Natan dijo: No reproches a tu vecino por una falta que es (tambien) tuya (BM 59b)


La version Judia de "No jurar por el Cielo, ni por la Tierra"

«Hemos sido enseñados que el Rabino Natan dijo: Quien hace un voto (no ordenado por el Creador), es como quien construye un lugar alto (para un ídolo); y, quien cumple su voto (sin buscar ser liberado de el), es como quien trae una ofrenda sobre ese lugar alto» (Ned 22a)


La version Judia de "Bastale a cada dia, su propio afan"

Esta escrito en el libro de Ben Sira: "No os afanéis acerca de los problemas del mañana, porque no sabeis lo que el mañana traerá". Cuando el mañana llegue, puede que ya no estéis vivos, y os habreis preocupado por un mundo que no es el vuestro (Yev 63b).


La version Judia de "Las lenguas de fuego"

El Rabino Eleazar Ben Pedat era un hombre muy pobre. En una ocasión, después de haberse sacado sangre, no tuvo nada que comer (para recuperar su fuerza). Así, encontrando la piel de un ajo, la puso en su boca; pero se sintió mareado y cayo dormido. Cuando los sabios (de Israel) vinieron a visitarle, le encontraron llorando y sonriendo (en su sueño), y Lenguas de Fuego salían de su frente. Cuando despertó, estos le preguntaron, ¿Por que sonreías y llorabas, y por que Lenguas de Fuego salían de tu frente? El les respondió: Lloraba porque vi al Santo (bendito sea) sentado a mi lado, y cuando le pregunte, "¿Cuanto mas sufriré tal pobreza en este mundo?" El contesto: "Hijo mio Eleazar, preferirías que volviera el mundo de vuelta al principio? Quizás podrías entonces nacer en una hora mas abundante". Yo le respondí: ¿Todo esto, y aun solamente "quizás"? En eso me sonreí, porque cuando continué preguntando, "¿Cual parte de mi vida es mas larga, la que ya he vivido, o la que aun me resta?", El respondió: "La que ya has vivido". Entonces le dije, "Si es así, no quiero la parte que me resta". El respondió: En recompensa por decir "no quiero la parte que me resta", en el mundo que ha de venir te daré para que disfrutes trece ríos de aceite de bálsamo (que serán) tan claros como el Éufrates y el Tigris. Finalmente, lenguas de fuego salieron de mi frente, pues cuando pregunte, "¿Maestro del Universo, nada mas?, El respondió, "¿Y que quieres que de al resto de los hombres?", a lo cual conteste, "¿Estoy pidiendo una bonanza de un mero mortal, que no tiene nada que dar? Entonces El (jüguetonamente) golpeo mi frente, mientras decía, "Eleazar, mi hijo, debería acribillarte con mis flechas (¡tu ganas!)". [Taanit 25a, & En Yaakov]


La inmoralidad de la Doctrina de la “Predestinación”, así como de la “Mortalidad del Alma”

¡Dios aborrece la injusticia, y la inmoralidad! Huya de toda secta que promueva directa o indirectamente cualquiera de estas cosas. Estas sectas, a menudo postulan ideologías que repudian y/o contradicen la Justicia Divina enseñada en la Torah. Esta Justicia Divina (Ley de “Medida por Medida”, o “Siembra y Cosecha”), dice que el hombre recibirá de vuelta el mismo bien o mal que haya hecho a su prójimo (y por ende a su Creador, en cuya imagen están hechos todos los hombres); ni una pizca mas, ni una pizca menos (¡cualquier otra cosa, seria imputar injusticia al Creador!). ¿Cual es un ejemplo de estas ideologías? Un buen ejemplo, podría ser la teología que postula que, el alma humana (tanto de hombres justos, como de injustos), cesa de existir al momento de la muerte; y que, la principal diferencia entre el futuro del justo, y el futuro del injusto, es que el alma del justo volverá a la vida (es decir, cobrara la conciencia requerida para experimentar el bien que tienen derecho a segar); mientras que, el alma del injusto, permanecerá muerta (no cobrando así la conciencia requerida para experimentar el mal que tiene el deber de segar). ¿Por que es inmoral esta ideología? Pues porque, no solo atribuye al Creador imparcialidad, sino que fomenta la rebeldía y el pecado. Es que, cuando el hombre piensa que puede hacer sufrir a su prójimo, sin tener que mas tarde experimentar ese mismo sufrimiento, siente la libertad de dar rienda suelta a su maldad. Pero esto es un grave error, pues la Escritura afirma que experimentaremos el mismo bien o mal que hallamos sembrado; Y, si no lo experimentamos en este mundo, lo experimentaremos en el venidero.
La Escritura confirma estas cosas por medio del relato de lo que sucedió a Israel en las llanuras de Moab: La Escritura dice que las mujeres Moabitas utilizaron su vientre (sus genitales) para fornicar, dejando que los Israelitas insertaran (inmoralmente) “sus lanzas” (sus genitales) dentro de los vientres Moabitas. Entonces, Dios utilizo a Pinjas (Finees), para mostrar la naturaleza del Juicio Divino; pagándoles con el mismo mal que habían escogido realizar, pues una lanza Israelita (la de Finees), se introduciría dentro de dos vientres; uno de esos vientres representaría a Moab (Cozbi), y el otro representaría a Israel (Zimri). El tormento que ambos sufrieron, mostraría a Judíos y gentiles (simbolizados por Israel y Moab) que el Juicio Divino consistirá en sufrir en carne propia aquel mismo bien o mal que libre y voluntariamente hallamos escogido. ¿Y como podemos estar seguros de que este sera el mismo juicio que recibirán tanto Judíos como gentiles? Pues porque el texto en Números 25:9 dice que 24,000 personas murieron por aquella plaga (¿una enfermedad venérea?). Es que, en la Escritura, el numero 12 simboliza las tribus que conforman al pueblo Israelita; Y, por extensión, simboliza también todas las tribus que conforman al pueblo gentil (24 millares = 12 millares + 12 millares = los millares que conforman las tribus de Israel + los millares que conforman la tribus no Israelitas).
Otra de estas ideologías de iniquidad, es la que postula la predestinación del alma; Es decir, que si una persona esta predestinada para salvarse, el mal que realice es casi irrelevante, pues al final se salvara de todos modos; De igual modo, si la persona esta predestinada para perderse, el bien que realice es casi irrelevante, pues al final se perderá de todos modos. Así, esta perversa ideología alienta al impío (susurrando a su oído que, el pecado que realiza, no necesariamente tiene que ser castigado); a la misma vez que desalienta al justo (susurrando a su oído que, el bien que realiza, no necesariamente tiene que ser recompensado). Esta abominable doctrina, conduce a la turbación de espíritu, a la bipolaridad, la depresión, y la locura. Es que, nadie puede blasfemar de este modo al Creador (atribuyéndole parcialidad, arbitrariedad, vanos caprichos, e injusticia), sin terminar sufriendo la maldición que advierte su Ley: «Pero acontecerá, SI NO OYERES LA VOZ DE ADONAI YAH TU DIOS, PARA PROCURAR CUMPLIR TODOS SUS MANDAMIENTOS y sus estatutos que yo te intimo hoy, que VENDRÁN SOBRE TI TODAS ESTAS MALDICIONES... ADONAI YAH TE HERIRÁ CON LOCURA, CEGUERA Y TURBACIÓN DE ESPÍRITU; y palparás a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad, Y NO SERÁS PROSPERADO en tus caminos; y no serás SINO OPRIMIDO Y ROBADO TODOS LOS DÍAS, Y NO HABRÁ QUIEN TE SALVE» (Deut. 28:15, 28&29).
Es que, cuando Dios se revelo a su pueblo Israel, les dio sus Diez Mandamientos, y les prometió que la Justicia Divina recompensaría (tanto en esta vida como en la venidera) a todo aquel que se comprometiese con guardar esos diez mandamientos; pero castigaría a quien rehusara obedecerlos. Así, Dios no decide con capricho ni arbitrariedad quien sera salvo del castigo, ni quien sera merecedor de la recompensa; sino que da justamente a cada uno la misma bendición (o maldición) que libre y voluntariamente haya escogido: «MIRA, YO HE PUESTO DELANTE DE TI HOY LA VIDA (ETERNA) Y EL BIEN, LA MUERTE (ETERNA) Y EL MAL; PORQUE YO TE MANDO HOY QUE AMES A ADONAI YAH TU DIOS, que andes en sus caminos, Y GUARDES SUS MANDAMIENTOS, sus estatutos y sus decretos, PARA QUE VIVAS... MAS SI TU CORAZÓN SE APARTARE Y NO OYERES, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os protesto hoy que DE CIERTO PERECERÉIS... A LOS CIELOS Y A LA TIERRA LLAMO POR TESTIGOS HOY CONTRA VOSOTROS, QUE OS HE PUESTO DELANTE LA VIDA Y LA MUERTE, LA BENDICIÓN Y LA MALDICIÓN; ESCOGE, PUES, LA VIDA, PARA QUE VIVAS TÚ Y TU DESCENDENCIA» (Deuteronomio 30:15-19).


El significado de Sukkot (La fiesta Judia de las cabañas), asi como de todas Las Fiestas Judias

El significado de la fiesta Judía de Sukkot, así como el de toda la Escritura Hebrea, es uno y el mismo. Es decir, la Escritura no es un juego de distintos mensajes, de entre los cuales tenemos que escoger cual sea el mas vigente, o el mas relevante. No es como dice la noble tradición Cristiana, que alega que el mensaje de Dios cambia: primero, fue la Inocencia; luego, la Ley; y, mas tarde, la Gracia. ¡No! Dios no decidió “jugar a esconderse”; ni tampoco fallo en prever que, un mensaje cambiante, condenaría a los creyentes a vivir en un perpetuo estado de incertidumbre, donde nunca sabrian con certeza si siguen o no el ultimo mensaje; o si el ultimo mensaje es el de Jesús, el de Muhammad, o el de José Smith. ¡No! La Escritura tiene un solo mensaje. Y, ese mensaje, tiene muy poco que ver con teología, pues es uno de naturaleza ética, y moral. Este mensaje, esta prefigurado en todos los mandamientos; en todos los ritos; en todas las figuras, en todos los relatos, y en todas las ordenanzas de la Ley. Y las fiestas anteriores y posteriores a Sukkot (la fiesta judía de los tabernáculos) son un maravilloso ejemplo de todo esto. Vera, este periodo de fiestas comienza con “Rosh ha Shanah”, es decir, el año nuevo Judío. La tradición Judía dice que, en Rosh Ha Shanah, Dios juzga al mundo entero, y decide quien ha de morir, y quien ha de vivir; quien ha de enfermar, y quien ha de sanar; quien ha de enriquecer, y quien ha de empobrecer. Y esto significa que todo hombre debe reconocer que hay un Juez, y un juicio, en el Universo. Entonces, luego de Rosh Ha Shanah, se concede un periodo de diez días de gracia, hasta que llega la fiesta de “Yom Kippur”. Yom Kippur, es el día de la expiación. Durante los diez días que trascurren entre Rosh Ha Shanah y Yom Kippur, Dios da a cada persona la oportunidad de buscar el perdón Divino; y mostrar su sincera contrición y arrepentimiento. Así, durante estos diez días, los creyentes Hebreos tratan de hacer todo el bien posible; de alimentar al hambriento, de mostrar misericordia al que sufre, y de hacer la paz con sus enemigos. En Yom Kippur (el día del juicio) el decreto se sella. Es decir, si se había escrito algún decreto negativo, o alguna condena contra esa persona, el arrepentimiento que mostró durante esos diez días, borra y anula ese mal decreto.
Pero, inmediatamente después de Yom Kippur (es decir, inmediatamente después de este “juicio final”), viene la fiesta de”Sukkot”. Y, en Sukkot, los Judíos hacemos una pequeña cabaña; una frágil y humilde vivienda portátil. De hecho, el techo de esta humilde vivienda debe estar “quebrado”. Es decir, debe estar suficientemente incompleto como para que, a través de el, podamos ver las estrellas. Durante los próximos siete días, el Judío debe abandonar la comodidad de lo que, hasta esa época, fue su cómodo y permanente hogar; para morar en esa humilde y quebradiza vivienda temporera, que es la Sukkah. La Sukkah tiene la intención de recordarnos la jornada que realizaron nuestros ancestros en el desierto. Pero, esa jornada en el desierto, es en realidad un prototipo de nuestra jornada en este mundo. Es que, esta vida, no es sino la “jornada externa” que nos provee el Creador; una realidad circunstancial extrena, cuyo proposito es darnos la oportunidad de realizar una “jornada interna”; una jornada que ni siquiera el Creador puede realizar por nosotros, pues tenemos que realizarla nosotros mismos. Y, esa jornada interna, esta prefigurada en estas fiestas.
Es que, como acabamos de decir, Sukkot conlleva abandonar la comodidad de nuestra vivienda principal, el lugar donde hemos habitado la mayor parte de nuestra vida, para ahora morar en una humilde, frágil, quebrantada, y transitoria habitación. Y significa que, la jornada que tiene que realizar cada hombre (tipificada en la jornada que hicieron nuestros padres en el desierto) es la siguiente: reconocer primeramente que hay un Juez, y un Juicio, en el Universo; Que hay un Dios que habra de juzgar nuestras obras y nuestra vida. Y que, entendiendo esto, debemos proceder al arrepentimiento; procurando el perdón de ese Dios; de ese Juez que un día habra de juzgarnos. Y, cuando ese juicio se efectúa, y nos hemos reconocido faltos ante el Juez, el próximo paso es demostrar la sinceridad de ese arrepentimiento, por medio de la “Sukkah”; es decir, haciendo que nuestras vidas se conviertan en una Sukkah: viviendo una vida humilde, y haciendo que nuestro corazón de piedra, que no reconoce a Dios, y vive de espaldas al Creador (sin reconocer sus mandamientos, ni su voluntad) sea quebrantado.
Ese quebrantamiento (el encontrarnos “incompletos”, o “faltos”) nos hace “mirar las estrellas”. Es decir, volvernos al cielo (al Creador). La Escritura dice que, cuando Ha Shem dio la Torah (o Ley) a Moisés, la escribió en Tablas de piedra. Pero, ante la indignación del pecado de Israel, Moisés procedio a romper esas piedras. ¡Eso es lo que quiere Dios del ser humano!; que, ante la indignación por el pecado en su vida, el hombre quebrante su corazón de piedra. Y, que el producto de ese corazón quebrantado, sea un cambio de vida; abandonar el “confort” (la comodidad) de la vida alejada de Dios, para vivir una vida de humildad; una vida que demuestre un corazón quebrantado y arrepentido. ¡Esa es la Sukkah!: la vida de arrepentimiento.
Luego de la fiesta de Sukkot, viene inmediatamente otra fiesta, que se conoce como “Simja Torah”; esta frase significa, “el gozo de haber recibido la Torah”. Y de eso es de lo que se tratan las fiestas: cuando el hombre ha reconocido que hay un juez; ha reconocido que hay un juicio que se avecina; ha procedido al arrepentimiento; y ese arrepentimiento ha producido a su vez un cambio de vida, ese hombre puede entonces gozarse de que ha recibido la Torah; porque, esta, es la verdadera Torah. El verdadero mensaje de la Escritura no es un mensaje teológico, ni dogmático; es un mensaje ético y moral- es un llamado a abandonar la maldad, a darle la espalda al mal, para comenzar a vivir la vida de humildad, de sencillez, de quebrantamiento de corazón, que agrada al Creador. Esa es toda la Torah. Una vez un gentil vino al sabio Hillel, y le dijo: “me convertiré al Judaísmo, si puedes enseñarme toda la Torah (la Ley) en el corto tiempo que puedo permanecer de pie sobre una sola pierna”. Y Hillel le contesto diciendo: “Aquello que es odioso para ti (aquello que no te gustaría que te hicieran a ti mismo), no lo hagas tu a tu prójimo. Esta es toda la Torah (es todo lo que hay que saber acerca de ella); el resto, es solo comentario. Ahora puedes ir, y aprender el comentario”.
Y es precisamente de esto que se tratan las fiestas Judías. Aquí en este mundo, los Judíos tenemos “yeshivot” (escuelas) donde se estudia la Torah, el Talmud; los “Midrashim”; los mandamientos; la tradición Judía. Y, al final, se le confiere al estudiante un titulo de rabino- ese es un titulo conferido por los hombres. Pero, la tradición Judía dice que hay un titulo de Rabino que lo confiere directamente el Creador. Se nos cuenta de un Rabino (que en realidad nunca ejercio como Rabino) llamado “Eliezer Ben Dordia”. La historia cuenta que no hubo una prostituta en el mundo que Eliezer Ben Dordia no hubiese patrocinado. Un día, oyendo que en una ciudad cercana al mar, había una hermosa prostituta que demandaba por su servicio una bolsa llena de denares, Eliezer echo mano de una de esas bolsas, y salio a visitarla; cruzando para ello siete caudalosos ríos (como intimando que estaba dispuesto a exponerse a los riegos que fuesen necesarios, con tal de satisfacer sus apetitos). Cuando finalmente llego al lugar, y ya se encontraba en la cama con la meretriz, esta repentinamente “eruto”, y procedió a decir a Eliezer: “así como este aire nunca volverá al lugar de donde ha salido, así mismo tu arrepentimiento nunca sera aceptado”. Esta palabras calaron tan profundo en el corazón de Eliezer Ben Dordia, que fue y se sentó entre dos montes y collados. Entonces dijo: “Montes y collados, pidan misericordia por mi”. Pero los montes y los collados le contestaron diciendo: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “Porque los montes se moverán, y los collados temblarán...”- Isaías 54:10. Entonces dijo a los cielos y a la tierra: “¡Pidan misericordia por mi!”. Pero estos le contestaron: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “porque los cielos serán desechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir”- Isaías 51:6. Entonces Eliezer pidió al Sol y a la Luna que intercedieran por el, pero estos le contestaron: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “La luna se avergonzará, y el Sol se confundirá..”- Isaías 24:23. Entonces dijo: ¡Estrellas y planetas, pidan misericordia por mi! pero estos le contestaron: “Antes de pedir misericordia por ti, tenemos que pedir misericordia por nosotros mismos, pues escrito esta: “Y todo el ejercito de los cielos se disolverá”- Isaías 34:4. Finalmente, Eliezer entendió que su perdón dependía de si mismo; de su propio arrepentimiento. Así que, poniendo la cabeza entre sus rodillas, comenzó a llorar delante de Dios; a llorar en alta voz, y a quebrantar su corazón por causa de su maldad y su pecado, de suerte que comenzó a temblar. Y continuo llorando, hasta que su alma salio de el. Entonces, una “bat kol” (una voz celestial) se oyó decir: “¡El Rabino Eliezer Ben Dordia ha sido destinado a tener vida en el mundo que ha de venir!”. Cuando mas tarde el Rabino Judah Ha Nasi (el Patriarca Judío de su época) oyo todo esto, lloro amargamente; Y dijo: “¡Dios mio! ¿Como es posible que algunos logremos la vida eterna solo después de largos años de arduo estudio y trabajo, de aprendizaje, de oración y de meditación; mientras que otros la ganan en solo una hora? Entonces añadió: “¡Y no solo se perdona a quien se arrepiente, sino que hasta se le otorga el titulo de Rabino!
¿Podrá haber algo mas maravilloso que esto? ¡Que el mismo Creador halla llamado a Eliezer Ben Dordia “Rabino”, confiriéndole así el honor de llevar ese titulo? ¿Y por que? Pues porque Eliezer Ben Dordia aprendió todo lo que había que saber acerca de la Torah: que el propósito de todos los mandamientos; de la Escritura; y de todas las leyes, es que el hombre proceda al arrepentimiento; a abandonar la maldad; a no hacer al prójimo el mal que no desearia para si mismo. De eso es que se trata la Torah: de que el hombre reconozca que hay un Juez, y hay un Juicio en el Universo (¡eso es Rosh Ha Shanah!); que hay un día de juicio (Yom Kippur); que tiene que cambiar su estilo de vida (¡eso es Sukkot!); y que, cuando hace esa jornada en su alma, en su interior, ya puede regocijarse (Simja Torah) de que ha recibido la Torah; de que ha entendido de que se trata el Judaísmo; de que se trata la Torah; y de que, al igual que Eliezer Ben Dordia, el Cielo le concede el titulo de Rabino; pues ya conoce todo lo que hay que saber acerca de la Torah, y ya puede enseñar a otros. Por esto es que la Torah no puede ser corrompida, como reclaman nuestros hermanos musulmanes, que alegan que los antiguos Judíos tergiversaron el mensaje de la Torah. Es que, el mensaje de la Torah, no puede ser tergiversado alterando, esta o aquella otra palabra, pues su mensaje no tiene nada que ver con teología, ya que no es un mensaje de naturaleza dogmática. El mensaje de La Torah (así como el de toda La Escritura), es un mensaje ético y moral; y cada una de sus enseñanzas, cada uno de sus ritos, y cada una de sus imágenes, tiene el propósito de darnos ese mismo mensaje, no importa cuan extraño parezca ser.
Un buen ejemplo de ello lo era que la Torah ordenaba que, cuando una mujer daba a luz un niño, era inmunda durante cuarenta días. Y todo lo que esa mujer tocaba, era también inmundo. Pero alguien podría preguntarse, ¿por que era inmundo el parto?; Y, ¿que culpa tenia la mujer de dar dar a luz, si para eso mismo fue creada? La respuesta esta en que, ese mandamiento, no tenia en realidad nada que ver con inmundicia ritual, ni tampoco dogmática. El mandamiento tenia el propósito de proveer a la parturienta, un respiro de todas sus responsabilidades domesticas. Es decir, como todo lo que tocaba era inmundo, no se le podía exigir que lavara la ropa, que fregara los platos, que barriera el piso, que cocinara la comida, que tuviera que mover nada, que cargara a ninguno de sus niños, ni que hiciera labor manual alguna . En fin, la mujer permanecía en la cama durante cuarenta días (el numero cuarenta tipifica el conocimiento profundo del verdadero espiritu de la Torah, pues Moises tuvo que permanecer 40 dias en el Sinai, para poder recibirla). Durante todo este tiempo, sus familiares y amigos realizaban por ella las labores del hogar. Y esto daba a la mujer, la oportunidad de recuperarse de su difícil parto. Recordemos que, en la antigüedad, no había hospitales; no había anestesia, y tampoco existía la opción de parto por Cesárea. El parto era un proceso sumamente doloroso, y a menudo la mujer no lograba sobrevivirlo.
Así, vemos como un mandamiento que, a primera vista, aparenta no tener nada que ver con hacer lo bueno, o con la ética y la moral, es en realidad eso mismo: un llamado a hacer lo bueno. Es decir, haciendo inmunda a la mujer parturienta, la Ley “forzaba” a sus familiares y amigos a tratarla con la misma deferencia y consideración que desearían para ellos mismos, si estuviesen en la misma situación.
Y esto es el Judaísmo Universal: entender que el mensaje de la Ley de Moisés es un llamado a tratar al prójimo (a Dios, a nuestros semejantes, y a nosotros mismos) con la misma deferencia y consideración que desearíamos para nosotros mismos. La anterior máxima, encarna la vida de arrepentimiento y servicio que agrada al Creador. Es que, no podemos amar directamente al Creador; no podemos besarle, ni podemos abrazarle, no le podemos dar de comer, ni le podemos dar de beber. Pero, cuando amamos al prójimo (que esta hecho a imagen y semejanza de Dios), estamos “matando dos pájaros con una sola pedrada”, pues no solo amamos al prójimo, sino también amamos (indirectamente) al Creador.


En cuanto a fe se refiere, el creyente Hebreo debe siempre evitar los extremos, y asumir la postura del balance. ¿Cual es esa sana postura de balance para cualquier asunto en particular? Pues la que, respecto a ese asunto, indique la Tanak; así como el espíritu que resume toda la Escritura, diciendo: “Apártate del mal, y haz el bien, y tendrás una morada eterna (vivirás para siempre)”- Salmo 3:27. Así, el sano balance en cuanto al tema de la homosexualidad, es el que indica la Tanak, cuando dice: “No te echarás con varón (para tener relaciones sexuales) como (si fuera) con (una) mujer; es abominación”- Levítico 18:22). De este modo, vemos que el creyente debe separarse tanto de la Sodomía publica, como de la abierta comunidad Sodomita, tal y como lo hizo el creyente Lot (Génesis 19). Por otro lado, cuando no nos quede otro remedio que tomar una postura acerca de algún tema que la Torah no esboza de forma clara y directa (por ejemplo, la donación de órganos), es aconsejable asumir la postura intermedia: es decir, no apoyarla incondicionalmente, ni tampoco rechazarla incondicionalmente, sino considerar cada caso de forma individual; es decir, decidiendo caso a caso, en base a las circunstancias particulares de cada individuo

Principios basicos del Judaismo Universal

Los principios del Judaísmo Universal, son verdades eticas que poseen una vida propia, y son por ende independientes de las fronteras raciales, politicas, y religiosas. Estas verdades son por lo general comunes a las tres grandes tradiciones monoteístas. Y es por esta razón que, el Judaísmo Universal, es a veces también llamado “Pluralismo Religioso”, o “Judislanismo”.


1) El propósito de nuestra existencia es hacer solo lo Bueno
Hay una verdad suprema, que abarca toda otra realidad existencial. Esta verdad consiste en que, el propósito de nuestra existencia, es comprometernos con hacer el bien; amando al prójimo, teniendo misericordia del desvalido, del que sufre, y del necesitado; y renunciando a todo forma de orgullo y altivez. La Escritura confirma esto, cuando dice: “¿quién es el hombre que desea vida, que desea muchos días para ver el bien? guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño. apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela. los ojos de el señor están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos. La ira del señor contra los que hacen mal, para cortar de la tierra la memoria de ellos"- salmo 34:12-16. Y, en otro lugar, claramente se nos dice: "El ( יהוה ) te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿y qué es lo que demanda Yah de ti, sino sólo practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente con tu Dios?"- Miqueas 6:8. Estas verdades se deducen del hecho de que la mejor manera de honrar a alguien, es imitándole. y casi esta de mas decir que todos tenemos el deber de honrar a nuestro creador, pues es a el a quien todos debemos la vida. Pero, ¿como es posible imitar al Creador? ¡Lo imitamos cuando hacemos lo bueno!, lo imitamos cuando, en nuestro interacción con su creación hacemos lo mismo que el hizo; solamente lo bueno. La Escritura confirma esto cuando dice- "y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. y fue la tarde y la mañana el día sexto"- Génesis 1:31.

1b) Es mejor hacer un mal, con un buen propósito; que hacer el bien, con un mal propósito
Mas importante que si lo que hacemos es o no correcto, es si el propósito de lo que hacemos es o no el correcto. las parteras egipcias hicieron mal en mentir a faraón, diciéndole que las mujeres Israelitas eran fuertes, y daban a luz antes que llegara ninguna partera. Pero Dios se agrado de las parteras Egipcias porque, aunque hicieron el mal (mintiendo), lo hicieron con un buen propósito: salvar la vida de los inocentes niños Hebreos.

1c) Es mejor ser "cola de león", que "cabeza de ratón"
Dios se agrada mas del hombre desconocido y despreciado, que predica la paz y el perdón; que del hombre famoso y alabado, que promueve la guerra y la venganza. La Escritura dice que el profeta Elías (la paz sea con el) hizo guerra contra los enemigos de Dios, y tomo venganza en su nombre, degollando a 850 sacerdotes idolatras. pero, al hombre al cual Dios favoreció con una doble porción de su Espíritu, no fue a Elías, sino a sus discípulo Eliseo; ¿por que? pues porque, a diferencia de su maestro, Eliseo no hizo guerra, ni tomo venganza de sus enemigos. Cuando el ejercito Sirio vino contra el profeta Eliseo (2da Reyes 6:11-15), este les condujo (por engaño) a Samaria, la capital del reino de Israel. Una vez allí, los Israelitas rodearon al ejercito Sirio. En ese momento, Eliseo tuvo la oportunidad de tomar venganza, matando a los enemigos de Dios (y de su profeta), tal y como le sugería el rey de Israel (que se encontraba allí presente); y como tambien le permitía la ley (ojo por ojo, y diente por diente). Pero Eliseo sabia que Yah no quiere la muerte del impío, sino que el impío se convierta de su mal camino, y se arrepienta de su maldad. Eliseo recordó que, la violencia de su maestro Elías, solo había engendrado el odio y animosidad de quienes buscaban vengar la muerte de los suyos. Elías había intentado la violencia, pero ahora su discípulo intentaría la paz; armado con este pensamiento, Eliseo procede a perdonar a los soldados sirios, dándoles de comer y de beber, y dejándolos volver en paz a sus hogares. Note como, destruyendo y enseñoreándose de sus enemigos, Eliseo pudo haberse hecho de riquezas, tomando a los sirios como esclavos, y confiscando todas sus posesiones; este proceder le podría haber dado honor y gloria ante los hombres. Pero el hombre que es realmente grande ante el Creador, no busca su propia gloria, sino la de su Dios. La Escritura dice que, en respuesta al misericordioso gesto del profeta, “nunca mas vinieron las bandas Sirias a pelear contra israel” (2da Reyes 6:23). Así, Yah honro al profeta Eliseo, haciéndolo el protagonista de esta narrativa, que provee una de las enseñanzas mas grandes de toda la Escritura: que el mas poderoso de entre todos los poderosos, no es aquel que vence a sus enemigos; es aquel que puede convertir en amigos, a aquellos que antes eran sus enemigos.

1d) No podemos adorar a Yah, y adorar también a los hombres
Comenzamos a adorar al Creador (y a dejar de adorar a los hombres), el día en que, buscar el favor Divino, se hace mas importante que buscar el favor de quienes nos rodean; como nos muestra la historia de David, quien no se avergonzó de que su esposa le tuvieran en poco por haber danzado delante del arca de Dios. El verso dice así: “y David danzaba con toda su fuerza delante de el Señor; y estaba David vestido con un efod de lino. Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de el Señor con júbilo y sonido de trompeta. cuando el arca del Señor llegó a la ciudad de David, aconteció que Mical, hija de Saúl, miró desde una ventana, y vio al rey David que saltaba y danzaba delante de el Señor; y le menospreció en su corazón... volvió luego David para bendecir su casa; y saliendo Mical a recibir a David, dijo: ¡Cuán honrado ha quedado hoy el rey de Israel, descubriéndose hoy delante de las criadas de sus siervos, como se descubre sin decoro un cualquiera! Entonces David respondió a Mical: fue delante de el Señor, quien me eligió en preferencia a tu padre y a toda tu casa, para constituirme por príncipe sobre el pueblo de el Señor, sobre Israel. por tanto, danzaré delante de el Señor. y aun me haré más vil que esta vez, y seré bajo a tus ojos; pero seré honrado delante de las criadas de quienes has hablado. y Mical hija de Saúl nunca tuvo hijos hasta el día de su muerte”- 2da samuel 6:14-16 y 6:20-23.

2) El hombre sabio, busca siempre el balance
En todas la cosas, el hombre debe buscar siempre el balance. como dice la Escritura: "no me des pobreza, ni riquezas; (sino) manténme del pan necesario; no sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿quién es Yah? o que, siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios"- Prov. 30:8-9.

2b) Confía en el hombre que busca la verdad; pero desconfía del hombre que se ufana de haberla encontrado
El excesivo poder, siempre termina corrompiendo a los seres humanos. Y, no hay hombre que se sienta mas poderoso, que quien cree tener posesión exclusiva de la verdad. Quien así piensa, se siente superior a sus semejantes, y dice en su corazón: “solo yo estoy correcto; todos los demás, están equivocados”. cual mortal serpiente, su ego le seduce, y le tienta a decirse a si mismo: “solo yo puedo dirigir, solo yo puedo decidir; solo mi palabra es verdadera, y confiable”. Esta arrogante aptitud, es la fuente de toda forma de idolatría- la exaltación de nuestro propio ego. Es que, “la verdad”, no es una teología que llevamos dentro de nuestra cabeza, sino un aptitud (de humildad y servicio) que llevamos en el corazón. La realidad es que ,ninguna verdad (ni ninguna teología) sirve de nada, si no logra transformar (para bien) nuestras vidas. A menudo, se da el fenómeno de que, no importando cuan cierta sea “la verdad” que se nos intenta trasmitir, simplemente no podemos recibirla; no porque no estemos de acuerdo con ella, sino porque, aceptarla, demanda cambios tan radicales, que su sola evocación logra paralizarnos. Así, "conocer la verdad", no es nada de lo que podamos ufanarnos; pues, la realidad mas abarcadora es que, mas importante que “conocer la verdad”, es armarse del valor para dejar que esa verdad transforme nuestras vidas. Demasiado a menudo, quienes escuchamos la verdad, preferimos tomar la aptitud de quien dice: "no me molestes con los hechos, pues ya decidí cual es la verdad que deseo creer"; o la aptitud de quien dice: "déjame con lo que ya conozco, que con eso yo se trabajar". De hecho, la verdad ha sido a menudo comparada con un alto monte: mientras mas alta es su cúspide, mas solitaria se encuentra.

3) La verdad es la verdad, sin importar donde este, ni quien la diga
La verdad es la verdad, sin importar donde este, ni quien la diga. Es decir, el hombre sabio, es aquel que esta dispuesto a aprender de todos, sin importar si es Judío, Cristiano, Musulmán, o Budista. Moisés escuchó el sabio consejo de su suegro Yitro (Jetro), aunque este no era israelita, ni practicaba la religión judía. Como esta escrito: "Moisés escuchó a su suegro, e hizo todo lo que él había dicho. y escogió Moisés hombres capaces de entre todo Israel, y los puso por cabezas del pueblo, como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez. Ellos juzgaban al pueblo en todo tiempo. el pleito difícil lo traían a Moisés, pero todo pleito sencillo lo juzgaban ellos"- Éxodo 18:24-26.

4) Yah (El Creador) quiere nuestra sinceridad, no nuestra adulación
El hombre no tiene una percepción clara del Creador, si no logra comprender que lo que Dios demanda de nosotros es solo la verdad; no la adulación, ni los elogios. Cuando los hombres no creemos en algo, no debemos pensar que Dios se agradara con que asintamos con nuestra boca, a vez que disentimos en nuestro corazón. Esto es un ejercicio de futilidad, ya que Dios no puede ser engañado. La duda no es pecado; en cambio, la hipocresía, si lo es. Cuando un hombre disiente de algo, la aptitud correcta debe ser el tener la honestidad de así manifestarlo, guardando siempre el debido respeto; como nos enseña el relato de Gedeón, quien rehúsa a creer en las palabras que, de parte de Dios, le han sido comunicadas: "y el ángel del Señor se le apareció, y díjole: el Señor esta contigo, varón esforzado. y Gedeón le respondió: ah, Señor mío, si el Señor esta con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿no nos sacó el Señor de Egipto? Y ahora el Señor nos ha desamparado, y nos ha entregado en manos de los Madianitas"- Jueces 6:12-13.

5) El hombre sabio sigue a Yah; pero, el ingenuo, sigue a los hombres
El hombre es un verdadero siervo de Adonai Yah (el Dios de Avraham), en la medida en que, su compromiso con Yah, es mayor que su compromiso con cualquier hombre de carne y hueso. Un buen ejemplo de esta verdad lo prove la historia del rey Shaul (Saul). La Tanak (biblia Hebrea) dice que Saul fue el hombre ungido por Dios para guiar al pueblo santo (la palabra hebrea que se traduce como “ungido” es “mashiach”, una palabra que en el idioma Castellano se traduce también como “Mesías”). El pasaje dice así: “tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿no te ha ungido Adonai (Yah) príncipe sobre su pueblo Israel?”- 1ra Samuel 10:1. En otras palabras, Saul fue literalmente el rey que Yah escogió para ser tanto mesías (ungido) como guiá de su pueblo Israel.
Pero la Tanak relata también que, luego de convertirse en rey Mesías (rey ungido), Saul procedió a ordenar que sus siervos mataran a los sacerdotes de Nob. Este acto equivalía a “anular la Ley de Moisés”, pues los ritos y la observancia de estas, dependían de la existencia de esos sacerdotes, quienes (por su particular linaje) eran los únicos autorizados a ministrar los mas importantes ritos de la Ley. Ante tal predicamento, los siervos de Saul rehusaron obedecer las ordenes de su rey Mesías, aun a riesgo de perder sus propias vidas.
La traducción (del Hebreo al Castellano) del pasaje al que hacemos referencia, dice de la siguiente manera: "Entonces ordeno el Rey a los guardas, aquellos de pie cerca de él: volveos, y matad a los sacerdotes de Yah, porque también la mano de ellos esta con David, pues sabiendo ellos que huía, no me lo dijeron al oído. Pero los padres (oficiales) del Rey no estuvieron dispuestos a levantar su mano para golpear a los sacerdotes de Yah. Y dijo el rey a Doyeg (Doeg): vuélvete tu, y golpea contra los sacerdotes. así doyeg Edomita se volvió, y golpeo (con su espada) contra los sacerdotes, y mato en ese día los ochenta y cinco hombres que vestían efod de lino. también a Nob, el pueblo de los Sacerdotes, puso a filo de espada, desde los hombres, las mujeres, los niños, los infantes de pecho, el ganado, los asnos, y las ovejas, puso a filo de espada"- 1ra Samuel 22:17-19.
¿Por que rehusaron los padres (oficiales del rey) obedecer al rey mesías (Saul)? ¡Pues porque su fidelidad a Yah estaba por encima de su fidelidad a ese rey Mesías! Es que, en la mente de aquellos siervos, no existía la menor duda de que la voluntad de Yah para sus vidas era que hicieran solo el bien; que trataran justamente al prójimo, que tuvieran misericordia, que no infligieran daño físico ni emocional a nadie, que fueran humildes, y que nunca dejaran de observar la Ley (“nunca se apartara de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditaras en el...”- Josue 1:8). Para aquellos siervos, el obedecer las ordenes del Mesías (ungido) de Yah, jamas tendria mayor prioridad que obedecer la voluntad de Yah, sin importar el riesgo que ello conllevase. Es que, al final de cuentas, ese rey Mesías era también un ser de carne y hueso, igual que ellos; Y, por ende, estaba sujeto a las mismas flaquezas y errores de juicio que padecemos el resto de los seres humanos.
Hay varias cosas que debemos resaltar del anterior pasaje: Primeramente, note como Saul comete el extravío de poner su agenda personal (es decir, su humano deseo de mantener el poder, impidiendo que David tomase el lugar que Dios le habia asignado como futuro rey de Israel) por encima de aquella verdad Divina que, aun sus humildes siervos, lograban reconocer. ¿Cual era esa verdad? Pues que la voluntad de Yah es que obedezcamos la Ley, tanto en el plano personal (siguiendo la justicia, la misericordia y la humildad), como en el plano institucional (apoyando a aquellos que hacen de la observancia de la Ley la regla de vida para toda la comunidad). Segundo, note como, aun despues de su desobediencia, el pasaje continua describiendo a los hombres de Saul con el epíteto de “padres (o “siervos”) del rey”. ¿Por que se utiliza esta descripción? ¿Que clase de siervo sigue siendo aquel que ha desobedecido abiertamente las ordenes de su Rey Mesías (el ungido de Yah)? Y, ¿En que sentido eran llamados “padres” del Rey? la contestación esta en que, si bien es cierto que se habían rehusado a obedecer al Rey Mesías, lo hacían en aras de mostrar que, su primera fidelidad, era para Yah, el máximo y supremo Rey y Mesias; quien, no habitando en cuerpo alguno de carne y hueso, es infinitamente superior a cualquier Mesías humano. En cuanto al epiteto de “padres”, ello se debe a que, en la tradición judía, aquellos que nos instruyen en la Torah, son también llamados “nuestros padres”. Y, con su ejemplo de fidelidad a Yah, aquellos guardas del Rey le habían enseñado a Saul la correcta torah (instrucción). Finalmente (pero no menos importante), el pasaje dice que fue un Edomita, quien termino destruyendo a los sacerdotes, así como a toda la ciudad, y las familias sacerdotales. Curiosamente, Edom seria históricamente identificado como el ancestro y progenitor de Roma.
Así, el pasaje intima que, el verdadero siervo de Yah (el Dios a quien los judios reconocemos como nuestro ultimo y supremo Rey), no es el hombre que obedece los mandamientos del Rey Mesías; sino aquel para quien, agradar y hacer la voluntad de Yah (guardar la Ley escrita en piedra), es mas importante que agradar y obedecer a ningún Mesías de carne y hueso; sin importar si el nombre de ese mesías es Saúl, David, Salomón, Ciro, Jesús, Pablo, Pedro, Muhammad, Menachem Schneerson, el Dalai Lama, Elena G. de White, José Smith, Carlos T. Russell, William Marrion Branham, o José Luis de Jesús Miranda (la paz de Dios sea con todos ellos).
No importando cuan grande, cuan sabio, o cuan poderosas sean las obras de ningún ungido (Mesías) de Yah, en el momento en que ese ungido avala la eliminación del sacerdocio (entiéndase, la eliminación o substitución directa, o indirecta, de la Ley de Moises) se esta exaltando injustamente a si mismo, y comete el mismo error de juicio que cometió Saúl, el Mesías de su epoca. Cuando eso ocurre, quienes verdaderamente servimos a Yah, tenemos el deber de asumir la misma postura que asumieron los siervos de Saúl: permanecer fieles a Yah, y a la Torah (enseñanza) de nuestro maestro Moises; aun si nuestra desobediencia a ese Mesías aparenta poner en riesgo nuestra seguridad física, o espiritual.
Saul el Benjamita (paz sea con el), fue un ungido de Yah. Pero, en su extraviado deseo de exaltarse a si mismo, quiso eliminar a los Sacerdotes (y, por ende, la observacion de la Ley); Entonces Doyeg (un edomita), termino cumpliendo sus extraviados deseos. ¿Como? Pues destruyendo la santa ciudad de Nob. Todo eso apuntaba a un futuro donde otro escogido de Yah (que también seria Benjamita) tambien reclamaría el final del Sacerdocio, así como de la observacion de la Ley. este hombre diría lo siguiente: “..sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la Ley), y diciendo luego: he aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero (la Ley y el Sacerdocio), para establecer esto último (obedecer al Mesías de carne y hueso que alegadamente fue el Nazareno)”- Hebreos 10:8-9. Y, seria también un Edomita (un Romano llamado “el emperador Tito”), quien cumpliría los extraviados deseos de aquel otro Shaul, destruyendo finalmente la santa ciudad de Jerusalén, en el año 70 de la era Cristiana.

5b) ¡Ay del hombre que no tiene preguntas!
El mas peligroso de todos los hombres, es aquel que habla como si su palabra fuese inmutable; como si tuviera todas las respuestas, y no tuviese necesidad de el consejo ni la asesoría de nadie. ¿Por que? Pues porque el Creador es el único que podría arrogarse tal prerrogativa; Pero, aun así, la Escritura lo presenta “tomando consejo” de sus criaturas. El texto dice así: “Entonces él dijo: oye pues palabra del Señor: yo vi al Señor sentado en su trono, y todo el ejército de los Cielos estaba junto a el, a su diestra y a su siniestra. y el Señor dijo: ¿Quién inducirá a Acab, para que suba y caiga en Ramoth de Galaad? Y uno decía de una manera; y otro decía de otra. Y salió un espíritu, y púsose delante del Señor, y dijo: yo le induciré. y el Señor le dijo: ¿De qué manera? Y él dijo: yo saldré, y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas. Y el dijo: inducirlo has, y aun saldrás con ello; sal pues, y hazlo así”- 1ra Reyes 22:19-22. Si, aquel que todo lo sabe, pidió consejo y asesoría de quienes le rodeaban, ¿por cuanto mas no necesitara cada ser humano del consejo y la asesoría de quienes le rodean? ¿sera algún hombre mas grande, o mas sabio, que el Creador?

6) ser bondadoso es mas importante que tener la razón
Un refrán anglosajón dice así: "people don't care how much you know, until they know how much you care". Es decir, “la gente no valora lo mucho que sabes, hasta que no sabe lo mucho que valoras la gente”. ¡Esta es una gran verdad! Es que, ser bondadoso, es mas importante que "tener la razón". Aunque aparece ilustrada en varios lugares de la Escritura, la primera mención de esta gran verdad ocurre en el mismo jardín del Edén; cuando, en vez de echarle en cara a Adam y a Eva el extravío de creer que podían esconderse de Dios, el Creador dio prioridad a suplir la necesidad que de vestido y abrigo tenían sus dos hijos. El texto dice así: "el Señor hizo vestiduras de piel para Adam y su mujer, y los vistió"- Génesis 3:21.

7) Religión es para el que teme ir al infierno; espiritualidad, es para quien ya ha estado allí
La Tanak intima que “Religión” es para quienes temen ir al infierno; pero que, la verdadera espiritualidad, la alcanzan aquellos que “ya han estado allí”. Como nos muestra la historia del Rey Ezequías. El texto dice así: "Escritura de Ezequías, rey de Judah, de cuando enfermó y sanó de su enfermedad: yo dije: a la mitad de mis días iré a las puertas del Seol; privado soy del resto de mis años. dije: no veré a el Señor, a el Señor en la tierra de los vivientes; ya no veré más hombre con los moradores del mundo. mi morada ha sido movida y traspasada de mí, como tienda de pastor. Como tejedor, corté mi vida; me cortará con la enfermedad; me consumirás entre el día y la noche. contaba yo hasta la mañana. como un león molió todos mis huesos; de la mañana a la noche me acabarás. Como la grulla y como la golondrina me quejaba; gemía como la paloma; alzaba en alto mis ojos. Señor, violencia padezco; fortaléceme. ¿qué diré? El que me lo dijo, Él mismo lo ha hecho. Andaré humildemente todos mis años, a causa de aquella amargura de mi alma. Oh Señor, por todas estas cosas (estos sufrimientos) los hombres vivirán, y en todas ellas está la vida de mi espíritu; pues tú me restablecerás, y harás que viva"- Isaías 38:9-16. En otras palabras, "el infierno" del dolor y del sufrimiento extremo que, en su agonía, experimento el Rey Ezequías, le enseño a caminar en humildad el resto de sus días, y a entender que, es en esta humildad (en el quebrantamiento del alma), que se encuentra la vida del espíritu (la vida eterna).

8) Si hacemos el bien, con “la verdad” que tenemos a la mano, no importa si lo que tenemos a la mano es o no “la verdad”
Dios no es un dictador religioso. no es alguien que dice: "it's my way, or the highway" (es a mi manera, o es la carretera). Dios no dice: "te quiero y te amo, pero si no crees lo que digo, te haré arder en el infierno para siempre". De hecho, Dios ni siquiera dice "este camino lleva hasta mi, pero aquel otro no". El Creador dice: "cualquiera que sea el camino que escojas, puede conducir hasta mi, si lo vives de modo que conduzca hasta mi". La Tanak (Escritura Hebrea) dice que Jeremías era el profeta de Dios, y que en un momento ordeno a los Recabitas tomar vino. Pero, a pesar de que la tradición judía decía que el Israelita debia obedecer en todo la palabra de un profeta (con las únicas excepciones de la idolatría, la inmoralidad, y el derramamiento de sangre), los Recabitas decidieron no obedecer a Jeremías, sino seguir el camino de su padre Jonadab (hijo de Recab), quien entre otras cosas les había ordenado nunca tomar vino. Aunque los recabitas no siguieron las ordenes del profeta de Yah, como la razón para ello fue la loable humildad que implicaba el compromiso de honrar (obedecer) a sus Padres, Yah se agrado de ellos, pues ordeno a Jeremías bendecir a los Recabitas con las siguientes palabras: "Y dijo Jeremías a la familia de los Recabitas: así ha dicho el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: porque obedecisteis al mandamiento de Jonadab vuestro padre, y guardasteis todos sus mandamientos, e hicisteis conforme a todas las cosas que os mandó; por tanto, así ha dicho el Señor de los ejércitos, Dios de Israel: no faltará varón de Jonadab, hijo de Recab, que esté en mi presencia todos los días"- Jeremías 35:18-19. De igual modo sucedió en el relato Cristiano, con el hombre descrito como “el buen Samaritano”. La religion de aquel hombre no era la Judia, ni la Cristiana; pero, a pesar de ello, se nos dice que hizo el bien, pues cuando (camino a Jericó) encontró herido y medio muerto a uno de sus enemigos, fue movido a misericordia, y vendo sus heridas, cuidándolo en un mesón (Mateo 10:30-37). Quizás este Samaritano nunca se convirtió a la religión Judía (ni Cristiana); pero, como tuvo misericordia del prójimo que sufría, fue honrado con pasar a la posteridad como ejemplo del amor que Dios espera de aquellos que en realidad le conocen. De igual modo, podríamos alegóricamente decir que, la dirección que en su jornada tomó nuestro padre Avraham, fue distinta a la que tomaron su esclava hagar y su hijo Ishmael; pero Dios se agrado de Ishmael, pues este siguió fielmente al lado de su mamá, aun a riesgo de su propia vida. De hecho, el nombre "Ishmael” puede validamente interpretarse como "el hombre a quien Dios escucha"; y Dios honro a Ishmael, escuchando su oración, y proveyéndole la visión necesaria para descubrir la fuente de agua que salvaría su vida (Gen. 21:1-20). De igual modo sucedió con las escuelas Judías de Shammai y de Hillel. Aunque las enseñanzas de estas dos escuelas eran ambas palabra de Dios, la escuela de Hillel fue favorecida sobre la de Shammai. ¿Por que fue favorecida? Pues porque los discípulos de Hillel eran humildes, y por eso no le impedían a sus hijas casarse con los hijos de los discípulos de Shammai (aun sabiendo que esto aumentaría la membresia de la comunidad de Shammai, pero disminuiría la de Hillel); ¡Aun mas! La escuela de Hillel no solo enseñaba su propia interpretación de la Ley, sino también enseñaba la interpretación de la escuela de Shammai. De hecho, Hillel enseñaba primero las enseñanzas de la escuela de Shammai, y solo después enseñaba las de su propia escuela. Por eso, una voz celestial (bath kol) se escucho decir: "los decretos de ambas escuelas son palabra del Dios viviente, pero la Ley (entiéndase, su mas puro espíritu) es de acuerdo a la escuela de Hillel".

9) El mensaje de la Torah, del Evangelio, del Koran, y de toda Escritura inspirada, es el amor al prójimo
Según la escuela judía de hillel, el mensaje de la Ley Judía, al igual que el de los profetas de todas las religiones, es no hacerle a los demás el mal que no nos gustaría que nos hiciesen a nosotros mismos; y si es posible, y en cuanto este a nuestro alcance, que hagamos a los demás el mismo bien que quisiéramos para nosotros mismos, como alegan los escritos Cristianos haber enseñado el Maestro de Galilea (la paz de Yah sea con el): "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es (el verdadero espiritu de) la Ley y los Profetas"- Mateo 7:12. ¿Cual es ese bien que todos anhelamos? ¡Pues ser reconocidos, amados, y servidos! Por eso, el que ama y sirve al projimo, ha cumplido ya con toda la Ley, y con todos los Profetas, como tambien dice la tradición Cristiana: "El amor no hace mal al prójimo; así que, el cumplimiento de la Ley, es el amor"- Romanos 13:10. Aun el Islam confirma este punto, pues la tradición Islámica (Sunnah) narra que, en una ocasión, se le pregunto al profeta Muhammad (paz sea con el), “¿quien es un verdadero creyente?”, a lo cual contesto diciendo: "nadie es un verdadero creyente, hasta que no desea para su prójimo, el mismo bien que desea para si mismo". Todos los verdaderos profetas, fueron ejemplo de amor y servicio; y es siguiendo el amor y el servicio, que obtendremos el merito de ser exaltados por nuestro Creador; como tambien se atribuye haber dicho el maestro de Galilea: "y el que quiera entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo; así como el hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir...."- Mateo 20:27-28.

10) El orgullo es maldición; pero la humildad, es bendición
La arrogancia y la auto-exaltación son el mayor de todos los pecados, como dice la escritura Hebrea: "Abominación es al Señor todo altivo de corazón; ciertamente no quedará impune"- Proverbios. 16:5. Y, la mayor virtud de todas, es la humildad; como esta escrito: "El espíritu de el Señor está sobre mí, porque me ha ungido el Señor; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos..."- Isaías 61:1. Note que el verso no dice que las buenas nuevas son para "los santos", ni para "los justos", ni siquiera dice que son para "los creyentes"; dice que son para "los abatidos". ¿Quienes son "los abatidos"? Los humildes; los que renuncian al orgullo; los que no toman crédito para si mismos, los que reconocen que solo Yah tiene todas las respuestas. Es por esto que, el pueblo de Israel, es comparado con una vid (Salmo 80:8); ¿Por que? pues porque la vid prefigura la aptitud del verdadero hombre de Dios. Es que, cuando observamos la vid, notamos que, mientras mas grande es su racimo (es decir, mientras mas grande es “su fruto") mas bajo cuelga. En otras palabras, mientras mas grande es un hombre, mas pequeño se ve a si mismo, en comparación a sus semejantes. Es que la persona altiva quiere ser servida, pero no quiere servir; por eso es abominable al Creador; porque rehúsa cumplir la voluntad Divina, expresada en la Ley y los Profetas: Servir y amar al prójimo. En hebreo, la palabra "rama" (raamah) significa tanto "alto", como "altivo". Fue quizás por esto que, el pecado de Eva, fue prefigurado como “extender sus manos al fruto prohibido”. Es que, en un sentido figurado, Eva extendió sus manos a la "raamah" (altivez), para comer asi de su fruto prohibido (el auto-engrandecimiento de la persona que quiere hacerse igual a Dios, justificando de ese modo el que su existencia gire alrededor de su propia persona). ¡Este es el gran pecado de la raza humana! Esta es la razón por la cual nunca debemos alabarnos ni exaltarnos a nosotros mismos, como bien advierte la Escritura: "Que te alaben otros, y no tu boca; el ajeno, y no tus labios"- Proverbios 27:2.
A los ojos del Creador, el hombre (o la mujer) que se exalta a si mismo, ha enloquecido; como nos confirman el relato del “espíritu malo” que hacia delirar al rey Saúl; el relato de la locura del Rey Nabucodonosor; y aun las palabras que, contra si mismo, profirio el apóstol pablo (paz sea con el), cuando dijo: "he sido loco (en gloriarme de mi mismo); vosotros me constreñisteis; pues yo había de ser alabado de vosotros, porque en nada he sido menos que los grandiosos apóstoles, aunque nada soy"- 2da Corintios 12:11.

11) Mi perspectiva del Creador, en realidad es un reflejo de mi mismo
Dios es como un espejo: si bien el espejo nunca cambia, todo el que mira en él, percibira algo distinto, pues la imagen que mostrara Dios a cada individuo, sera un reflejo del caracter de esa persona. En otra spalbras, la imagen que se le mostrara a la persona impositiva y autoritaria, sera la de un Dios impositivo y autoritario; pero la imagen que se le mostrara a la persona misericordiosa y compasiva, sera la de un Dios misericordioso y compasivo; la imagen que se le mostrara al hombre que no juzga ni condena, sera la de un Dios que tampoco le juzga ni le condena; Esto es confirmado en la Escritura que dice: "Con el misericordioso, te mostrarás misericordioso; y recto (te mostraras) para con el hombre íntegro; limpio te mostrarás para con el limpio; y severo (perverso) serás para con el perverso. Porque tú salvarás al pueblo afligido, y humillarás los ojos altivos"- Salmo 18:25-27. Esta era la misma perspectiva de Dios que promulgaban los sabios de Israel. Aun la tradicion Cristiana intima esta misma verdad, pues adscribe las siguientes palabras al maestro de Galilea (shalom sea con el): "No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará... porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir"- Lucas 6:37-38.

11b) Yah es el único juez completamente justo
Hagamos nuestro mayor esfuerzo por no juzgar ni condenar a nadie, pues el Creador es el único juez perfectamente justo (“Dios es juez justo, y Dios está airado contra el impío todos los días”- Salmo 7:11). Si nos es imposible juzgar o condenar a alguien, comencemos nuestra spalbras diciendo: "... la realidad es que, en el ultimo analisis, n soy quien para juzgar ni condenar a nadie”.

12) El amor al projimo (A Dios, a mis semejantes, y a mi mismo) es la verdadera religión
Dios es amor, y justicia; y quien ama al prójimo, y hace justicia a sus semejantes, es hijo de Dios, independientemente de su raza, o de su tradición religiosa. Como muy bien dice la Tanak: “el juzgó la causa del afligido y del menesteroso, y entonces estuvo bien. ¿no es esto conocerme a mí, dice Yah?”- Jeremías 22:16. Aun la tradicion Cristiana comparte esta perspectiva, cuando dice: "En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios"- 1ra Juan 3:10. Es que, en su infinita sabiduría, el Dios cuya esencia es amor, ha decidido que sea ese mismo amor lo que, al final de cuentas, sea la esencia de fe de sus hijos.

13) El hombre es un árbol, plantado por Dios en el Jardín de la Vida
La Tanak dice que el Rey Nabucodonosor soñó con un gran árbol; y el profeta Daniel aclaro el sueño del rey, diciendole: “.. el árbol que viste, que crecía y se hacia fuerte.... tu mismo eres!”- Daniel 4:20-22. De igual modo, Jeremías habla del eunuco que se ve a si mismo como “un árbol seco”: “Y el extranjero que sigue a Yah, no hable diciendo: me apartará totalmente Yah de su pueblo. Ni diga el eunuco: he aquí yo soy árbol seco”- Jeremías 56:3. Así, la Tanak insinua que cada hombre es un árbol, plantado por Dios en el huerto de este mundo; como tambien intima la Escritura que dice: “y Yah Dios planto un huerto.... y puso alli al hombre....”- Génesis 2:8. De hecho, la Escritura va mas allá, para intimar que, el alma del hombre, es la contraparte espiritual del huerto del Edén. Con respecto al alma del hombre, se dice lo siguiente: “... y su alma será como huerto de riego...”- Jeremías 31:12; mientras que, del huerto del Edén se dice: “ y salia de edén un rio para regar al huerto...”- Gen. 2:10. ¡Hay mas! La Escritura intima que el árbol de la vida no es sino una alegoría para describir las obras del hombre justo, como esta escrito: “el fruto del justo (justicia, misericordia, y humildad) es árbol de vida ...”- Proverbios 11:30.
El profeta Isaias confirma también lo anterior, cuando dice: “... y serán llamados (los justos) arboles de justicia, plantío del Señor, para gloria suya”- Isaías 61:3. El árbol se conoce por su fruto, como bien dice la hermana tradición Cristiana: "Por sus frutos los conoceréis"- Mateo 7:16. Este fruto no es sino las buenas obras que realizamos durante nuestra estadía en este mundo. Si nuestro fruto es bueno, recibiremos galardón; pero, si es malo, sufriremos pérdida, como tambien dijo un maestro del Judaismo Universal: "todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. así que, por sus frutos los conoceréis"- Mateo 7:19-20.

14) Dios esta allí donde le busquemos
¿Donde podemos hallar a Dios? ¡Pues allí donde le busquemos! Es que, de por si mismo, Dios esta en todas partes; esta en la sinagoga, esta en la mezquita; esta en la iglesia; y esta en el templo budista. En realidad, Dios solo espera que reconozcamos que esta donde quiera que abramos nuestro corazón para decirle: ¡Oh Dios, te necesito! ¡Ven a mi vida!; como dijo David: "¿A dónde me iré de tu espíritu? ¿y a dónde huiré de tu presencia? si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra"- Salmo 139:7-10.

15) Nuestra perspectiva de Dios tiene que ser el producto de nuestra propia jornada espiritual
Mi perspectiva del Creador tiene que ser el producto de mi propia experiencia de descubrimiento; de mi propia lucha por entender que (y quien) es Yah. No es aconsejable abrazar una concepción de la Deidad que sea el producto de la experiencia ajena, de la realidad existencial de otra persona, o siquiera de otra cultura. Si bien, a fin de comenzar nuestra propia jornada de fe, es aconsejable nutrirnos de la experiencia de otros, en el ultimo análisis, nadie puede hacer la jornada por nosotros; somos nosotros mismos quienes tenemos que transitar el sendero que habra de llevarnos a "la Canaan Espiritual". Es posible que, al igual que sucedió con Israel, Dios envié a un mensajero (como Moisés), para orientarnos. Pero, como nos muestran las historias de Josue y de Caleb, no sera nuestra fe en ese mensajero, sino en el Dios de ese mensajero, lo que nos permitirá llegar a la tierra prometida. Durante su jornada en el desierto, Josue no realizo los milagros que realizo Moisés, ni tuvo las grandes revelaciones que tuvo Moisés; Pero Josue logro entrar a la tierra prometida, algo que Moisés no pudo lograr. Es decir, aunque la relación y la perspectiva que de Dios tenia Josue aparentaba ser distinta (e inferior) a la de Moisés, fue esa perspectiva única la que le habría de dar el triunfo en su jornada. Por eso dice la Escritura Hebrea: "No habrá en ti dios ajeno"- Salmo 81:9. Y en otro lado también dice: "el dios de Avraham, el Dios de Isaac, el dios de Jacob...”- Éxodo 3:6. Note que el pasaje debio haber dicho, "el Dios de Avraham, Isaac, y Jacob...". ¿Por que no lo dice? Pues para enseñarnos que, la percepción que de Dios tenia Avraham, no era la misma que tenia Isaac, y la percepción que tenia Isaac no era la misma que tenia su hijo Jacob. En otras palabras, cada uno de estos patriarcas tenia una perspectiva personal, e individualizada, de su Creador.

16) El camino a la tierra prometida, pasa a través del salado mar que son las lágrimas de sincero arrepentimiento
La mayor y mas memorable liberación del pueblo de Dios, ocurrió cuando Israel cruzo a pie el mar rubio (rojo). Israel fue salvado; pero, cuando los egipcios (que les perseguían a caballo) intentaron hacer lo mismo, perecieron ahogados. ¿Cual es el significado ético de esto? La respuesta es que, los pobres esclavos israelitas, simbolizaban al pueblo de Dios; al hombre pobre, cuyo corazón ha sido quebrantado y humillado por la persecución. como dijo el profeta Isaías (shalom sea con el): "pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra..."- Iisaías 62:2. Por el otro lado, los egipcios simbolizaban al pueblo altivo; aquellos que rehúsan reconocer y abandonar su malvado proceder (quienes poseen un corazon no arrepentido); representan al perverso que, en su sed de auto-exaltación, esta dispuesto a oprimir y dañar a su prójimo, si tan solo logra con ello doblegar a quienes rehúsan someterse a su autoridad. Y, ¿que significa el mar rojo?- significa las aguas saladas del sincero arrepentimiento (lágrimas). Finalmente, el camino a través del mar, significa que Dios ha provisto en la auto humillación que implica el arrepentimiento, una senda de salvación, tanto para oprimidos, como para opresores. Pero, el altivo se ahoga en esta senda, pues el requerimiento Divino de proceder al arrepentimiento, demanda que el altivo “se baje del caballo” (incidentalmente, la palabra hebrea para “caballo” es "ha sus") que es su auto-exaltacion; algo que el altivo no esta dispuesto a hacer. Sin embargo, cuando Yah sea finalmente exaltado por todos (al final de los tiempos), también el altivo sera sumergido en el mar del arrepentimiento, como esta escrito: "Cantaré yo al Señor, porque se ha magnificado grandemente; ha echado en el mar al caballo y al jinete"- Éxodo 15:1. Es que todos somos Israelitas, pero todos somos también egipcios; es decir, cuando utilizamos la fuerza, o la coerción, para forzar a nuestro prójimo a someterse a nuestros deseos y caprichos, nos convertimos en un faraón egipcio (cuyo destino fue perecer ahogado). Pero, cuando nos identificamos con el sufrimiento y la persecución de nuestro projimo, nos convertimos en un Moises israelita, cuyo destino era la tierra prometida.

17) Se llega al Creador por medio de una rampa, no por medio de un escalón
El único intermediario que necesita el hombre para que Dios venga a morar en su vida, es un corazón humilde y quebrantado (es decir, un corazón arrepentido), como esta escrito: "Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la Eternidad, y cuyo nombre es El Santo: Yo habito en la Altura y la Santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu"- Isaías 57:15. Note que la Altura, la Santidad, y la Eternidad en las que habita el Creador no son otra cosa sino el corazón humilde y quebrantado. Tambien en otro lugar confirma la Escritura esta cercanía de Dios al hombre cuyo corazón esta contrito y humillado; el pasaje dice asi: "Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu"- Salmo 34:18. Note que el anterior pasaje no dice que el Señor salva a los Judíos; a los Cristianos, o a los Musulmanes; dice que salva a “los contritos de espíritu” (sin importar si son Judíos, Cristianos, o Musulmanes). En esta misma linea, la Torah enseñaba que, bajo ninguna circunstancia, se podía llegar al santuario de Dios haciendo uso de escalones. Es decir, según la Ley, la persona que quería acercarse al lugar Santo, podía hacerlo utilizando solo una rampa de tierra. El texto dice así: "No subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra junto a él"- Éxodo 20:26. ¿Por que se menciona esto? ¿No especifica claramente la Torah (Éxodo 28:42-43) que el atuendo de los sacerdotes debia incluir ropa interior? ¿Cual es entonces el verdadero significado del pasaje? La respuesta es que este proceder intentaba servir de alegoria: en esta alegoria, el templo significa la presencia de Dios (como dice el verso: "Mas el Señor está en su santo templo; calle delante de Él toda la Tierra"- Habacuc 2:20. La tierra, significa el pueblo de Israel (los creyentes), como intima el verso donde el Señor equipara su presencia en medio de la tierra, con su presencia en medio del pueblo de Israel: “No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis, en medio de la cual yo habito; porque yo el señor habito en medio de los hijos de Israel”- Números 35:34. ¿Y que significa la rampa? Significa el estilo de vida que anhela Dios para el creyente: uno que se traduce en un deliberado, constante, y voluntario esfuerzo por hacer diariamente el bien. ¿Y que significa el escalón? Significa todo aquello (o todo aquel) que pretenda hacer las veces de "escalón espiritual"; es decir, de hacer las veces de rápido y conveniente “atajo” para allegarnos al Creador, sin que medie esfuerzo ni compromiso alguno de nuestra parte. Las Escrituras confirman esto cuando dicen que, en una ocasión, el Rey David se vio en la urgente necesidad de acercarse a Dios, a fin de obtener la gracia y el favor Divino. Se nos dice también que, su siervo Arauna, ofreció darle todo lo necesario para llevar a cabo su propósito, no solo de forma rápida y conveniente, sino sin esfuerzo alguno de parte del Rey. Pero, aunque agradecido por la generosidad de Arauna, David sabia que aquello no era sino la tentación de utilizar "un escalón espiritual"; un rápido pero errado atajo para obtener el favor Divino. David sabia que, para que Dios se agrade de nuestra búsqueda, tenemos que “hacer la jornada completa, y sin atajos”; Es decir, nuestra “ofrenda” tiene que ser el producto de nuestro propio esfuerzo, y nuestro personal sacrificio. La Escritura dice así: "Y Arauna dijo: ¿por qué viene mi Señor el Rey a su siervo? y David respondió: para comprar de ti la era, a fin de edificar un altar al Señor, para que cese la mortandad del pueblo. y arauna dijo a David: tome y ofrezca mi Señor el Rey lo que bien le pareciere; he aquí bueyes para el holocausto, y los trillos y los yugos de los bueyes para leña. Todo esto, oh Rey, Arauna lo da al Rey. Luego dijo Arauna al Rey: el Señor tu Dios te sea propicio. Y el Rey dijo a Arauna: no, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré al Señor mi Dios holocaustos que no me cuesten nada. Entonces David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata"- 2da Samuel 24:21-24. Curiosamente, el Cristianismo Catolico tiene un corto pero sabio refran que decribe muy bien la anterior verdad. El refran dice: “no se pueden ganar indulgencias, con escapularios ajenos”.

18) Si hago el bien, seré recompensado; pero, si hago el mal, no puedo esperar ser recompensado
¿Quien tendrá entrada al Olam ha-ba (la Vida Eterna)? Aquel que, por medio del sincero arrepentimiento, se humilla a si mismo; el que, haciendo justicia y misericordia, imita la conducta de su Creador; aquel que da de comer al hambriento; aquel que da de beber al sediento; que recoge al forastero; que cubre al desnudo; que visita al enfermo; o que viene al que esta preso. ¿Por que? Pues porque ese fue el ejemplo que nos dios el Creador, quien vistió a Adam y Hava (Eva), cuando se hallaron a si mismos desnudos; el Creador visito a Avraham, cuando se recuperaba de su enfermedad (su reciente circuncisión); el Creador vino a José, para estar con el en la cárcel; el Creador alimento a nuestros ancestros, cuando tuvieron hambre, y deambulaban por el desierto; les dio a beber agua de la roca, cuando tuvieron sed; y enterró a nuestro maestro Moisés, cuando no había nadie alrededor para hacerlo.
El hombre que no muestra misericordia a su prójimo, esta perdido; sin importar la teología o la religión que profese. Esto lo confirman el Judaísmo, el Cristianismo, y el Islam. La Tanak dice: “Este fue el pecado de tu hermana Sodoma: arrogancia, abundancia de pan, y completa ociosidad tuvieron ella y sus hijas; pero no ayudaron al pobre, ni al necesitado” (Ezequiel 16:49). Por otro lado, el Evangelio dice: "Entonces el Rey dirá a los de su derecha: venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y fuisteis a verme. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el rey, les dirá: de cierto os digo que, en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Entonces dirá también a los de la izquierda: apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles; porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: de cierto os digo que, en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna"- Mateo 25:34-46. Finalmente, un hadith islámico dice: “El profeta dijo: alimentad a los hambrientos, visitad a los enfermos, y liberad a los cautivos” (sahih al-bukhari vol. 7, hadith 552).

19) Dios quiere que "veamos" con nuestros propios ojos, no con los ojos ajenos
¿Porque permitió Yah el pecado de Adam y Eva? Pues para (de forma alegórica) darnos una enseñanza. ¿Cual? Pues que, cuando “abrimos nuestros ojos” a una nueva vida, no comprendemos realmente su significado, ni cual sea su correcta interpretación. Instintivamente, adoptamos la interpretación que de ella nos transmiten aquellos en quienes confiamos; es decir, nuestros padres, ya sean estos padres biológicos, o padres espirituales. Pero, con el discurrir del tiempo, alcanzamos la madurez, y esto conlleva el comenzar a cuestionar lo que de nuestros padres hemos aprendido; no porque pensemos que nos hayan mentido, sino porque, si bien es bueno creer en lo que de ellos hemos recibido, es aun mejor creerlo porque lo hemos "visto con nuestros propios ojos". Como dice la Escritura: "... de oídas de había oído, mas ahora mis (propios) ojos te ven"- Job 42:5.

20) Hay que reconocer la verdad, aun si va en contra de nosotros mismos
Tengamos el valor de decir la verdad, aun si va en contra de nosotros mismos. Es que no habrá en nosotros sabiduría alguna, hasta que tengamos la humildad de reconocer, no solo nuestras propias faltas, sino el merito de quienes nos rodean. Moisés (shalom sea con el) dio ejemplo de esto, cuando reconoció públicamente la torpeza de sus labios. El texto dice así: "Y Moisés (paz y bendicion sean siempre con el) respondió delante del Señor: he aquí, yo soy torpe de labios; ¿cómo, pues, me ha de oír Faraón?"- Éxodo 6:30. Lo mismo hizo el profeta Daniel (shalom sea con el) cuando alabo a Nabucodonosor, a pesar de haber sido este quien arraso tanto a Jerusalén, como a sus moradores. El verso dice así: "... Beltsasar respondió y dijo: Señor mío, el sueño sea para tus enemigos, y su interpretación para los que mal te quieren. El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte, y cuya copa llegaba hasta el cielo, y que se veía desde todos los confines de la tierra, cuyo follaje era hermoso, y su fruto abundante, y en que había alimento para todos, debajo del cual moraban las bestias del campo, y en cuyas ramas anidaban las aves del cielo, tú mismo eres, oh rey, que creciste y te hiciste fuerte, pues creció tu grandeza y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra"- Daniel 4:19-22. El maestro de Galilea (shalom sea con el) dio también ejemplo de humildad, cuando confeso públicamente ser indigno de que se le llamara "bueno". El texto dice así: "Y he aquí, uno llegándose le dijo: maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Y él le dijo: ¿por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es a saber, Dios: Y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos"- Mateo 19:16-17.
Así, los grandes mensajeros dieron ejemplo de nuestro deber de ser íntegros, reconociendo la verdad, no solo ante Dios, sino también ante los hombres: "Dad al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios”, dicen los escritos Cristianos. En esta epoca, esto podía parafrasearse de la siguiente manera: “Dad al Islam, el merito que el Islam merece; Dad al Judaísmo, el merito que el Judaísmo merece; dad al Cristianismo, el merito que el Cristianismo merece; y dad a cada hombre, el merito que cada hombre merece.

21) Nuestra responsabilidad, es reparar (retornar a la comunion con Dios) el mundo que llevamos en nuestro interior. El mundo exterior, le toca a Dios repararlo
Mahatma Gandhi (shalom sea con el) dijo en una ocasión que debemos convertirnos en el cambio que deseamos para el resto del mundo. Esta es una gran verdad, pues los sabios de Israel enseñaban que, uno de los principios fundamentales de la fe, es la imitación del carácter Divino. Es decir, que Dios ha modelo en la Torah aquella etica y conducta moral que desea sea la norma para el resto del mundo. Obviamente, los sabios Judios entendían el peligro de malinterpretar esta noble idea, y aclararon que no debemos tratar de imitar la ira de Dios, ni su venganza, ni su juicio. ¿Por que? Pues por que la ira del hombre, no obra la justicia Divina; pues el Creador es el único juez capaz de ser perfectamente justo. Por esto mismo, la Escritura advierte diciendo: “Miá (del Señor, y no de los hombres) es la venganza, yo pagare”- Deut. 32:35. ¿Queremos que los hombres se perdonen unos a otros? ¿Queremos que olviden el pasado, y comiencen a vivir en paz los unos con los otros? ¡Pues demos ejemplo con nuestra vida! ¿Es usted judío? ¡Pues perdone a su hermanos Cristianos la ofensa de la Inquisición Española, y del holocausto Europeo. ¿Es usted Cristiano? ¡Pues perdone a sus hermanos judíos la ofensa de haber rechazado al Nazareno! ¿Es usted Musulmán? ¡Pues perdone a sus hermanos Judíos la ofensa de haber tomado la primogenitura que en justicia debio haber sido de Ishmael!
Sigamos el ejemplo de José, quien obtuvo el merito de ser exaltado hasta lo sumo. ¿Y por que fue exaltado? Pues por que tuvo la humildad, y el valor, de perdonar a aquellos que le habían hecho sufrir; porque pago con bien, el mal que le habían infligido. El texto dice así: "Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón"- Génesis 50:20-21.

22) La Palabra de Yah es lampara que alumbra, no tinieblas que atemorizan
¿Como saber si el mensaje que, en nombre de Yah, trae un mensajero es genuino? ¡Sencillo! Si luego de recibirlo, y ponerlo por practica, encontramos que produce sosiego, paz, y descanso en nuestra alma, entonces el mensaje proviene de Dios. Si el mensaje nos convierte en personas mas humildes, justa, y compasivas, podemos estar seguros de que el mensaje esta en armonía con la voluntad Divina. En cambio, si el mensaje produce en nosotros inquietud, ansiedad, desasosiego, o turbación, debemos hacer inmediatamente un alto, y cuestionar el origen de ese mensaje. ¿Por que? Pues porque la Escritura advierte que los anteriores síntomas son a menudo el producto de apartarnos de la voluntad de Dios para nuestras vidas. Como dice la Torah: "Pero acontecerá, si no oyeres la voz del Señor tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.... el Señor te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu"- Deuteronomio 28:15 & 28. La escritura enseña que, la mejor interpretación de la voluntad Divina, siempre será aquella que nos exhorta a alejarnos del mal, para acercarnos al bien. El mal, consiste del orgullo, la auto-exaltación, la soberbia, la inmoralidad, la difamación, la falta de respeto, la injusticia, las contiendas, las divisiones, y la falta de misericordia. El bien, es lo opuesto al mal, y se resume en un estilo de vida que, por medio del arrepentimiento sincero, nos aparta de la inmoralidad, y nos compromete con amar a Dios (que no podemos ver), por medio de nuestro amor al projimo (que si podemos ver); el bien consiste en tratar a todos con justicia, con misericordia, y con humildad. Dios nos ha dado libre albedrío; pero, si escogemos actuar impíamente, no podremos evitar que se cumpla en nosotros la Escritura que dice: "No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos"- Isaías 57:21. En cambio, si escogemos hacer lo bueno, tendremos paz en nuestra alma, pues el Señor prometió bendecir a su pueblo: "Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles- el Señor te bendiga, y te guarde; el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré"- Números 6:23-27. Como todo genuino maestro del Judaismo Universal, el Nazareno (shalom sea con el) enseño esto mismo a sus seguidores, cuando es citado diciendo las siguientes palabras: "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas"- Mateo 11:29. el Galileo enseñaba que, la paz y el descanso del alma, se encuentran en la mansedumbre y la humildad del servicio a Dios, y al prójimo que nos necesita. Es cierto que a menudo nuestras condición física y/o económica limita el bien que podemos prodigar; pero, recordemos que la mayoría de los hombres y mujeres de Dios eran gente pobre y humilde. Esto significa es que, no importando lo poco que hagamos, lo importante es que lo hagamos con humildad, sinceridad, y agradecimiento; sabiendo que Yah el Señor sera fiel en recompensar todo el bien que hagamos. A veces una simple oración, una sonrisa, o una palabra de aliento, son todo lo que podemos dar. Pero, un día, nos sorprenderá descubrir que, como muestra la historia de la lucha de Gedeón contra el ejercito Madianita (Jueces capitulo 7), lo poco viene a ser muchísimo, en las manos de Adonai.

23) Tenemos libertad para elegir entre el bien o el mal; pero no tenemos libertad de evitar enfrentar las consecuencias de nuestra elección
Dios creo nuestro Universo, para que actuase como su ángel (o “mensajero”). Es decir, para que (en nombre del Creador) dispensara tanto la Misericordia, como la Justicia Divina. En otras palabras, el Creador doto nuestro Universo con la sabiduría requerida para implementar (de forma automática) los juicios y las recompensas que corresponden a cada una de sus criaturas. ¿Como lo hace? Pues rindiendo obediencia absoluta a dos mandatos (o leyes) Divinas. La primera de estas leyes (una manifestación de la misericordia y el amor del Creador) dice que Dios ama tanto al hombre, que le ha concedido libre albedrío. Es decir, nos ha dado la libertad de escoger entre hacer lo bueno, y hacer lo malo. Esta libertad implica que Dios respetará nuestra elección; ya sea esta buena, o mala. La segunda de estas leyes, encarna la justicia Divina, y es un modo de complementar (y atemperar) la primera Ley. El nombre de esta segunda ley es "medida por medida” (o “ley de la siembra y cosecha"). Esta ultima ley, es el equivalente ético de la ley fisica de Newton; que dice que “para toda acción, hay una reacción idéntica, pero en la dirección opuesta”. La ley de medida por medida dice que el bien o el mal que se nos dará en recompensa, sera un fiel reflejo del bien o el mal que hayamos dado a otros; dice que, si hago lo bueno, recibiré de vuelta ese mismo bien; pero, si hago lo malo, recibiré de vuelta ese mismo mal. Examinemos un ejemplo tomado de las Escrituras: en el capitulo 22 del primer libro de los Reyes, la Tanak narra que el rey Acab codicio la propiedad de Nabot de Jezreel. Pero, como Nabot no quiso cederla, el Rey se convirtió en su enemigo, e hizo que hombres perversos dieran falso testimonio contra Nabot, a fin de hacerle morir. Al final del tiempo, y al igual que sucedió con Nabot, Acab se encuentra en la misma situación; pues se ve a si mismo luchando contra un Rey (el rey de Siria) por la posesión de una propiedad (Ramot de Galaad), y termina perdiendo la vida como producto del falso testimonio que dan hombres perversos (los falsos profetas). Así, el relato muestra que, aunque Dios aparenta haber juzgado a Acab, fue en realidad el “ángel de Dios” (el Universo) quien (por medio de la ley de “medida por medida”), dispenso el juicio Divino. Acab simplemente recibió el mismo mal que escogio hacer a su projimo (Nabot).
Dios amó tanto a Acab, que le dio libre albedrío, para que pudiese escoger entre hacer lo bueno, o hacer lo malo. El Creador envío profetas y videntes (Elías y Micaiah) para amonestar a Acab; pero, al final, Acab escogió hacer lo malo. Dios respeto la eleccion de Acab; pero eso no significo que Acab no tendría que sufrir las consecuencias (enfrentar la ley de “medida por medida”, o “siembra y cosecha”). Así, por medio de su mala elección, Acab se condeno a si mismo. ¡Dios no quiere condenar a nadie! Somos nosotros quienes libremente elegimos hacer lo malo, condenandonos de este modo a nosotros mismos. Una vez hemos elegido, el Creador no tiene otro remedio que respetar nuestra elección. ¿Como sabemos todo esto? lo sabemos de la Escritura que dice- "Diles: vivo yo, declara el Señor Dios que no me complazco en la muerte del impío, sino en que el impío se aparte de su camino y viva. Vuélvanse, vuélvanse de sus malos caminos. ¿Por qué han de morir, oh casa de Israel?"- Ezequiel 33:11 . Es por esto que el Creador no cesa de exhortarnos a hacer el bien, pues sabe que, si hacemos lo bueno, cosecharemos el mismo bien que hayamos sembrado. Y ¿que padre no se goza cuando ve que sus hijos reciben el bien? Esta misma verdad se intima en el relato de “la caída” de nuestros primeros padres. Vera, es que la ruina del paraíso, no vino como consecuencia de que Adam y Eva comieran del fruto prohibido; la ruina vino cuando la primera pareja abrazo una perspectiva que, atribuyendo mezquindad a Dios, destruyo en la psiquis de ambos, la fiel y verdadera imagen del Creador. Es que, el hombre, cuya naturaleza existencial es ya de por si frugal y pequeña, solo puede contender contra un Dios que sea igualmente frugal y pequeño; Jamas lograra contender contra el verdadero Dios, pues este es infinitamente superior a sus criaturas. ¿Cuando sucedió todo esto? De nuevo, en el momento en que Adam y Eva comenzaron a empequeñecer al Creador (adscribiéndole defectos éticos y morales), y a exaltarse a ellos mismos. La muerte que les sobrevino, no fue sino el inevitable producto de esta extraviada perspectiva existencial. Es que, cuando hacemos a Dios igual de humano, igual de arbitrario, igual de caprichoso, igual de superficial, igual de imperfecto, e igual de mezquino que nosotros, estamos haciendo morir en nuestra psiquis la esperanza de una vida mejor, de un mundo mejor, de un mañana mejor. El invariable resultado de este derrotero, es terminar mortalmente envenenado con ese fruto de humana y frugal vanidad, del cual insistimos en alimentarnos; es llenarnos de angustia, de amargura, de contiendas, de separación, de problemas emocionales, de depresión, y de muerte. Note que, aunque Dios les había dicho a Adam y a Eva que el fruto de la desobediencia seria la muerte, la primera muerte no vino a consecuencia de la intervención Divina. De hecho, la primera muerte ni siquiera se debió a causas naturales, no fue causada por la enfermedad; no fue causada por las fieras, no la causo un terremoto; no la causo una inundación; y ni siquiera la causo la vejez. La primera muerte fue el producto del orgullo de un hombre (Cain) que no toleraba vivir en inferioridad a su hermano Abel; fue el producto un hombre que se exalto a si mismo, procediendo a tomar algo que no le pertenecía a nadie mas que al creador (entiéndase, la vida de su hermano Abel, así como la vida de las almas que habrían de venir al mundo por medio del linaje de Abel). Es como si, por medio de este relato, Dios quisiese enseñarnos que, la muerte física no es sino el producto natural de la muerte moral que produce un corazon lleno de orgullo. ¿Cual orgullo? Pues el orgullo de pensar que el hombre es la medida de todas las cosas; El orgullo de pensar que, si existe un Dios, debe tener nuestras mismas flaquezas de caracter- tiene que codiciar la fama, el poder, y la pleitesía de quienes le rodean. Es por esto que, el primer paso en todo proceso de sanidad espiritual e intelectual, es renunciar a nuestro pecaminoso ego; a ese ego que, como engañosa serpiente, nos seduce a alimentarnos de la blasfema idea de que somos dioses; de que el universo gira alrededor de nosotros mismos; y de que somos la medida de todas las cosas. Quizás esta sea la causa por la cual la confesión de fe judía (el "Shemah") comienza diciendo así: "Escucha Israel, el Señor nuestro Dios el Señor uno solo es....". Lo anterior, no es sino una manera de recordarnos que no somos dioses, que en realidad hay un solo Dios; y que no hay nada, ni nadie, que se le pueda comparar. La parte final del "shemah", es igual de iluminadora: "...bendita sea la gloria majestuosa de su reino, desde ahora y para siempre...". De nuevo, lo anterior no es sino una manera de recordarnos a que Dios reina sobre el universo. Es decir, Dios ya reinaba antes de que llegáramos a este mundo; Dios reinara mientras estemos en este mundo; y Dios seguirá reinando después de que hallamos partido de este mundo. En otras palabras, la soberanía de Dios, no depende en lo absoluto de nada de lo que usted o yo podamos hacer, decir, o creer. Dios no necesita de nosotros absolutamente nada; no necesita nuestra adulación, no necesita nuestra pleitesía, no necesita nuestra amor, y ni siquiera nuestro servicio. De nuevo, nada de lo que hagamos, o dejemos de hacer, cambiara el hecho de que Yah reina como soberano absoluto del Universo. En resumen, el Universo no gira alrededor de nosotros mismos, gira alrededor de Adonai Yah. Si, en algún momento tenemos la impresión de que Dios demanda, pide, o necesita algo de nosotros, podemos dar por sentado que solo es una ilusión. En esos casos, Dios simplemente esta hablandonos en términos que podamos entender: como el padre bondadoso, cuando exhorta a sus hijos a seguir el camino recto, a fin de que alcancen la victoria, y la bendición.

24) El merito no esta en que sigamos todos la misma teologia; esta en que nos comprometamos con hacer bien al projimo, a pesar de nuestras distintas teologias
La estrella (o escudo) de David es el símbolo universal del pueblo judío: esta estrella consiste de un triangulo, con tres lados iguales, y con tres puntas. estas tres puntas pueden interpretarse como tres posiciones, o tres extremas y distintas perspectivas. El triangulo, se repite en la dirección opuesta, como insinuando que las tres posiciones son contradictorias y antagónicas entre si. Pero, si miramos con detenimiento, notaremos que, en el centro de la estrella (por así decirlo, en el "meollo" del asunto), hay un área común; como insinuando que, en el ultimo análisis, todos compartimos un terreno común; y que las tres perspectivas no son sino extensiones de una única y mas fundamental realidad. Estas posiciones extremas y contradictorias, representan la fe Judía, la fe Cristiana, y la fe Islámica. A pesar de que aparentan ser antagónicas y opuestas, todas parten de un único y universal principio: el amor a Dios y al prójimo. Pero entonces, ¿porque permite Dios esta antagonia entre quienes son realmente hermanos? ¿Entre la descendencia de Jacob, de Ishmael, y de Esau? La respuesta es que, si Dios la permite, es para darnos con ello la oportunidad de “ganar merito”. Es que, si bien hay grande recompensa para quienes aman y sirven a aquellos que piensan y actúan del mismo modo que ellos, hay una mayor recompensa para quienes aman y sirven a aquellos que piensan y actúan distinto que ellos. Esta armonía, este amor entre hermanos que piensan y actúan de forma distinta, es el camino a la vida eterna; como bien dice el salmo 133: "¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos, en armonía!..." ¿Y que concluye diciendo el Salmo?: "....porque allí envía el Señor bendición, y vida eterna".



¿Y que de las fiestas “Paganas”?

La perspectiva de la Tanak (Biblia Hebrea), es que la maldad de las cosas paganas, no estriba en que posean en si mismas un origen pagano, sino en su inmoralidad. Es que, cuando rendimos pleitesía e imitación al modelo imperfecto que es cualquier dios fuera de YHVH, terminamos imitando los mismos defectos éticos y morales que caracterizan a esos imperfectos dioses. En otras palabras, el culto a Moloc (Levítico 18:21), no era malo porque fuese un culto a un dios falso; era malo porque era inmoral, pues Moloc demandaba sacrificios humanos (algo que violaba el mandamiento que decía, “no mataras”). Del mismo modo, el culto a los dioses de Moab, no era malo porque fuese un culto a dioses paganos; era malo porque era inmoral (Números 25:1-3), pues demandaba que los Israelitas participaran en un ritual orgiástico (algo que violaba el mandamiento que decía, “no fornicaras”).
Así, la Tanak enseña que, es la moralidad de nuestras acciones, y no el origen de estas, lo que determina si estamos haciendo o no algo pagano. De hecho, podemos estar realizando un rito expresamente ordenado por Dios, como lo podría ser guardar el Shabbath, ayunar, u observar alguna de las fiestas sagradas; Pero, si cumplimos este rito de un modo inmoral (promoviendo el robo, el adulterio, la mentira, la opresión al prójimo, la codicia, la fornicación, la deshonra a Dios, o a nuestros padres), terminamos convirtiéndole en un rito pagano.
En tiempos del profeta Isaías, nuestros padres espirituales cometieron el error de olvidar esta verdad Divina. El pueblo sacrificaba los holocaustos ordenados por el Creador: los corderos, las ovejas y los bueyes. Ofrecía el incienso ordenado por Dios; seguían los ritos correctos; Guardaban el Shabbath, la luna nueva, y las fiestas ordenadas por Adonai. ¡Pero vivían una vida de inmoralidad! Sus almas se habían prostituido, pues practicaban el fraude, el derramamiento de sangre, el robo, el soborno, la injusticia, y oprimían (tomaban ventaja de) el huérfano y la viuda (tipo de los débiles, y los desamparados).
La inmoralidad de su corazón, hizo que sus fiestas se convirtieran en fiestas paganas; fiestas de las cuales Dios estaba ya hastiado: «No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes. Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas» -Isaías 1:13-14. A los ojos de Adonai, nuestros padres habían dejado de ser Israelitas, para convertirse en la contraparte de algunos de los peores paganos; los paganos de Sodoma y de Gomorra. Como dice el profeta: «Príncipes de Sodoma, oíd la palabra de YHVH; escuchad la Ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra»- Isaías 1:10.
¿Que remedio ofrecía Dios para el paganismo de su pueblo? ¡El arrepentimiento, y la conversión! Como esta escrito: «Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice YHVH, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana» -Isaías 1:16-18.
Así, un creyente no puede alegar que el día de la amistad es pagano, si utilizo en ese día la mentira y el fraude, a fin de asegurar una transacción comercial. El hombre que tal hizo, fue mas pagano que el que guardo el día de la amistad, pero fue honesto en sus negocios. De igual modo, una creyente no puede alegar que el día de Navidad es pagano, si paso ese día ataviada como una pagana: vestida con ropa de hombre, exponiendo de forma sensual y seductora su cuerpo y su cabello. La mujer que tal hizo, fue mas pagana que la mujer que observo el Día de Navidad, pero dio con su atavío un ejemplo de castidad y pureza.
De este modo, quien sigue el Judaísmo Universal, debe aprender de la mente de su Creador, a fin de no juzgar según las apariencias, sino juzgar con justo juicio: «... porque YHVH no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero YHVH mira el corazón...» -1 Samuel 16:7. ¡Cumpla con las fiestas y las celebraciones que Adonai el Señor nos ha ordenado! Pero no olvide que la intención con la que hacemos algo para Dios, es a menudo mas importante que ese algo que hacemos para Dios.

Israel y los Gentiles

Israel es, sin lugar a dudas, el pueblo escogido por יהוה (Yah). Pero, la perfección moral del Creador, no admite preferir arbitrariamente a un hijo sobre otro (como nos recuerda el relato acerca del grave error que cometió nuestro ancestro Yaakov, mostrando preferencia hacia su hijo José). A diferencia de lo que postula el Cristianismo Evangélico (así como lo que insinúa el Cristianismo Noahida), Dios no es el equivalente de un gran alfarero, que escoge arbitrariamente cual de sus vasijas utilizara para fines honrosos, y cuales utilizara para fines deshonrosos. El cristianismo lo enseña de esta manera: «Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?» - Romanos 9:10-11.
Pero la verdad es que el carácter del Dios de Israel, no admite siquiera la sombra de la injusticia que implica el prejuicio arbitrario. De hecho, honrar a un dios que posee defectos morales (injusticia), es típico del gentil Pagano, no de un hijo de aquel que dijo: «... El Juez de toda la tierra, ¿No ha de hacer lo que es justo? (Avraham, en Génesis 18:25).
Así, Israel es en realidad el prototipo del verdadero pueblo escogido: Aquel pueblo que consiste de todo el que, sin importar su raza ni su nacionalidad, escoge seguir al Dios de Avraham, viviendo por la Torah, y siendo así como las estrellas del cielo: luz en medio de las tinieblas. La Torah confirma que Adonai no hace distinción étnica ni racial, como esta escrito: “Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales HACIENDO EL HOMBRE, vivirá por ellos”- Levítico 18:5. Note como, en el anterior verso, la persona llamada a hacer los mandamientos no es el Israelita, el levita, ni el Sumo sacerdote (los tres tipos de personas que conformaban la nación de Israel); Es “el hombre”. De aquí inferimos que cualquier hombre, incluso un gentil, que guarda los mandamientos, es tan valioso para Dios como lo era el Sumo Sacerdote Judío (es decir, como el mas escogido de entre todos los escogidos).
Lo mismo enseñan los profetas. En el original Hebreo, el texto en 2da Samuel 7:19 dice así: “... esta es LA TORAH (Ley) DE EL HOMBRE...“. Note que no dice "de el Israelita", "de el Levita", ni "de el Sumo sacerdote"; dice, “del hombre” (sea este israelita, o gentil). Esta enseñanza es también confirmada en los Escritos, que dicen: “Haz bien, oh Adonai, a los buenos...”- Salmo 125:4. Note que no dice “a los Israelitas”, ni “a los Levitas”, ni tampoco dice “al Sumo Sacerdote”; dice: “a los buenos”, sean estos Israelitas, o no.
Finalmente, el profeta Isaías dice lo siguiente: “Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades”- Isaías 26:2. En el anterior pasaje, la palabra que se traduce como “gente”, es “goy”, una palabra Hebrea que también significa “no judío”, o “gentil”.
Como si fuera poco, la tradición Judía dice que Dios ama mas al gentil (que se une a Israel, convirtiéndose al Judaísmo), que al Judío (que ya de por si nace como Israelita): “Y vendrá el levita... y el “ger” (prosélito)”- Deut. 14:29. Moisés pregunto al Creador: “¿Es para ti el prosélito (gentil converso al judaísmo) tan importante como el levita? Dios le respondió diciendo: “Para mi, es mas importante que el levita, pues se hizo prosélito por amor a mi. Mucho tuve yo que laborar por Israel: los saque de Egipto, alumbre el camino para ellos, les di mana del cielo, les hice subir agua del pozo, y les rodee de nubes de gloria, antes de que estuvieran dispuestos a aceptar mi Torah. Pero no hice nada de esto por el gentil, sino que este se hizo prosélito por iniciativa propia. Por tanto, es a mis ojos igual que un israelita, y aun igual al levita” (Num. R. 8:2; Mteh 146:8)

¿Por que prosperan los perversos?

Si hay algo que la Torah enseña con claridad meridiana, es que el hombre recoge el mismo bien o mal que ha sembrado. Pero, a la misma vez, vemos a hombres perversos, que disfrutan de belleza, salud, honores, riquezas y poder, hasta el dia mismo de sus muertes. ¿Como explicar esta aparente contradiccion? ¡Sencillo!: Al hombre perverso (el que nunca se ha arrepentido) Dios le da en esta vida la recompensa por el poco bien que ha sembrado; y, en la proxima vida, le da el castigo por todo el mal que sembro. Asi, no creer en la resurreccion, implica no creer en la justicia Divina; en que Dios no fallara en castigar finalmente a los malos, y en recompensar finalmente a los buenos, tal y como enseña la Escritura. Alguien podria preguntar: ¿Pero, como podra volver a la vida un hombre cuyo cadaver fue ya reducido al polvo? La respuesta es que, si Dios pudo en una ocasion tomar el polvo muerto de la tierra, y convertirlo en un hombre viviente (Adam), ¿cuanto mas no podra tomar el polvo que ya una vez fue un hombre vivo, y volverlo a hacer un hombre?



«La noble fe islamica postula que, un buen creyente, es aquel que no paga mal con mal, sino que contesta un mal con un bien. Esto se conoce como "repeler el mal, por medio del bien" (no es para el hombre de poca fe!). Esta es la verdadera Jihad (guerra santa) de tanto Judios como musulmanes y Cristianos: una cuyo triunfo tiene grande galardon»



Disentir Con la Nacion de Israel

Como Judios, podemos disentir unos de los otros; podemos estar en desacuerdo, y aun criticar muchas de las politicas del gobierno secular del Estado de Israel. Pero, lo que une a todos los Judios del mundo, es el absoluto compromiso por salvaguardar la vida de cada Judio, asi como la continuidad de la existencia de la nacion de Israel. En otras tradiciones religiosas, la gente encuentra excusas para matarse entre si; pero no en la tradicion Judia. En el Judaismo, cada Judio es hermano del otro, y su vida es sagrada. Por eso, Israel no tiene pena de muerte para sus ciudadanos. Esto es algo que distingue a esta noble tradicion religiosa. Que Ha Shem (bendito sea) guarde a la nacion de Israel.



Lo que NO dice La Tanak

Lo que NO dice la Escritura Hebrea, a menudo es igual de importante que lo que en efecto dice. Nuestros amados hermanos Cristianos, argumentan que, el propósito de la Ley de Moisés, era mostrarnos que nadie podía agradar a Dios tratando de hacer lo bueno, pues es imposible guardar perfectamente la Ley. En adición, postulan que el significado de las fiestas y sacrificios de la Ley, era que creyéramos que vendría un Mesías humano, que habría de redimirnos de nuestros pecados. Esta interpretación Cristiana es hermosa y esperanzadora, en adición a ser emocionalmente gratificante. Pero, ¿Cual espera Dios que sea nuestra interpretación? ¿que dice la Escritura Hebrea que debe contestar el creyente Judío, cuando uno de sus descendientes le pregunte cual es el significado de los ritos y mandamientos de la Ley? La interpretación que Dios espera que demos a la Ley, es la siguiente: «Mañana, cuando te preguntare tu hijo diciendo: ¿Qué significan los testimonios y estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó? Entonces dirás a tu hijo: Nosotros éramos siervos de Faraón en Egipto, y Yah (Adonai) nos sacó de Egipto con mano poderosa. Yah hizo señales y milagros grandes y terribles en Egipto, sobre Faraón y sobre toda su casa, delante de nuestros ojos; y nos sacó de allá, para traernos y darnos la tierra que juró a nuestros padres. Y nos mandó Yah que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Yah nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy. Y tendremos justicia, cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Yah nuestro Dios, como él nos ha mandado»- Deut. 6:20-25. Así, la correcta interpretación de la Ley es que, obedeciendo sus mandamientos, Yah nos llevara a la “buena tierra” que nos ha prometido" (figura de la vida abundante que heredaremos en el mundo que pronto ha de venir); su significado es que, cuando tememos a Yah, y obedecemos sus mandamientos, obtenemos bienestar, obtenemos vida, y reina entonces la justicia.
En cuanto a que Dios no espera que tratemos de agradarle con nuestras obras (haciendo el bien ordenado en la Ley), a tono con la correcta interpretación de la Ley, El Creador ordena diciendo: «...GUARDAD CUIDADOSAMENTE LOS MANDAMIENTOS DE YAH vuestro Dios, y sus testimonios y sus estatutos que te ha mandado. Y HAZ LO RECTO Y BUENO ANTE LOS OJOS DE YAH, PARA QUE TE VAYA BIEN, y entres y poseas la buena tierra que Yah juró a tus padres»- Deut. 6:17-18. Así, la Ley es clara en afirmar que su mensaje NO es uno de “Salvación sin obras”, ni uno de “Salvación por la fe en un Mesías llamado Jesus” (paz y bendicion sean con el); Es uno Salvación y bendición para todo el que obedece los mandamientos de la Ley, haciendo lo bueno, y arrepintiéndose de cualquier ofensa que pueda haber cometido.



«Vive cada día cerca de Dios, presumiendo que es tu ultimo día en la tierra. Es que, el día que menos imagines, tu presunción sera correcta»



¿Es la homosexualidad natural?

El hombre que justifica su homosexualidad, alegando que esa conducta ocurre de forma natural en los animales, es como quien come su propio vomito, y lo justufica diciendo que los perros hacen naturalmente lo mismo; o como quien se revuelca en su propio excremento, y alega que esta conducta no puede ser objetada, pues los cerdos hacen naturalmente lo mismo. Quien tal hace, pretende justificar el que los seres humanos (con capacidad para vivir de forma etica y racional) vivan como los animales. Esto hace que muchos crean que (al menos en terminos morales), el hombre moderno no esta realmente "evolucionando", sino "de-evolucionando".



¿Quien es un verdadero Rabino?

Rabino es todo aquel que conoce la Torah, y la enseña a las multitudes. Pero, un verdadero Rabino, jamas recibe salario por su enseñanza. Aun si hubiese sido ordenado por el mismo Moisés, en el momento en que el Rabino comienza a recibir paga por su enseñanza, pierde su credibilidad, pues ya no puede predicar la verdad que complace a Dios, sino la que complace a quienes generan su salario. Por eso, a veces la opinión de un Rabino que no ha sido formalmente ordenado (pero tampoco cobra por su predica), tiene mas credibilidad que la de uno que ha sido formalmente ordenado (pero responde al salario de sus oyentes).



«El mundo Occidental se ha alejado tanto de Dios que, al igual que Sodoma y Gomorra, ya su destruccion es inevitable. Las personas individuales aun pueden salvarse, si se apresuran a arrepentirse en lo poco que resta. Pero el fin esta muy cercano; en lo que aparentara haber sido solo unos cortos momentos, el mundo occidental (tal y como hasta ahora lo hemos conocido), dejara de existir. Es hora de correr de vuelta a Dios, antes de que sea tarde! Escape de este mundo de maldad, y asegure la salvacion de su alma, mientras aun tiene tiempo»



God told Adam: “Keep what I have commanded you: don’t eat from the Tree, for disobeying your Creator comand (by eating from the tree), will bring upon you death, and destruction”. But the Serpent came, and deluded Adan, saying: «Go ahead, a...nd eat. There’s nothing to be afraid of!»- Genesis 3:4. Thus, mankind was cursed. Then God gave man a second chance, telling him: «Obey my commandments, and you’ll be blessed!: “do not murder, do not steal, do not swear, do not covet what belongs to your brother, do not fornicate, do not practice adultery, honor your parents, keep the Sabbath...”». But then the Serpent came back, and deluded man a second time, saying: «Don’t worry yourself with keeping the Sabbath, or any other commandment; Keeping the Law is for God’s enemies!- those legalist Jews. Remember that you’re better than the Jews, as your blessing stems from your faith, not from your obedience to the Law, or it’s commandments». Thus, mankind chooses to persist on repeating Adam’s sin: coming up with an excuse to disobey God’s commandments. With this stubborn rebellion, mankind places itself under the same Divine curse Adam placed himself; as the Scripture confirms, when it goes on to say: «A curse on anyone who does not confirm the words of this Law, by putting them into practice.’ All the people are to say, ‘Amen!’»- Deut. 27:26



«No trate de modificar la Ley de Dios, a fin de cumplir sus caprichos; Antes, modifique sus caprichos, a fin de cumplir la Ley de Dios. De este modo, sera Yah (y no su propio ego) el verdadero Rey de su vida»



Hacer el bien; el camino a la vida en El Mundo Que Vendra

Si te comprometes ante Dios con hacer lo bueno (guardando sus mandamientos), al principio te parecerá que es imposible lograrlo. Pero, con cada pequeño bien que hagas, el próximo se hará un poco mas fácil. Con el tiempo, descubrirás que, sin darte cuenta, hacer lo bueno se ha convertido en tu “segunda naturaleza". Y también te sorprenderá descubrir que esto te ha hecho una persona mas noble y digna; alguien a quien la gente respetada y admira. También sentirás que el bien que ya has hecho parte de tu vida, tiene en si mismo algo de la naturaleza Divina, y sentirás en tu psiquis la fortaleza de quien sabe que anda con su Dios. Esto producirá en ti una paz mental y espiritual que guardara tu alma en medio de las tormentas de la vida: del estrago que, en la mayoría de los hombres, causan la pobreza, la enfermedad, el desempleo, la ancianidad y la depresión. Encontraras satisfacción en lo poco que tienes, y no necesitaras perseguir quimeras de riquezas, fama ni poder. Entonces, cuando esto se halla cumplido en tu vida, preferirás morir, antes que volver a ser la persona que anteriormente eras. Eventualmente, el bien que mora en ti acrecentará tanto, que sentirás que, aunque una parte de tu alma aun existe en este mundo, otra parte de ella ya experimenta la Eternidad. Entonces, perderás todo temor a la muerte, y sabrás que no es en realidad el final, sino el comienzo; el comienzo de una vida que se ha de manifestar en un plano de existencia tan increíblemente alto que, comparada con aquella existencia, la vida que ahora experimentamos parece ser poco mas que muerte. Es que, la diferencia entre esa vida, y la vida en este mundo, es mas grande que la diferencia entre la vida de un embrión, y la vida de una persona adulta. Es cierto que ambas son formas de existencia, pero nadie que ya ha experimentado la segunda, quiere volver jamas a la primera.
Así, este mundo no es sino el “vientre” donde reside el “embrión” de nuestra alma. Y la Torah y los mandamientos no son sino el alimento espiritual que le nutre, a fin de hacerle crecer y desarrollar. Cuando halla crecido lo suficiente, comenzara a rebasar los confines del oscuro y limitado vientre en el cual se ha desarrollado. Entonces, estará lista para salir de allí, para comenzar a participar de una existencia donde no hay oscuridad ni limitación alguna. Esta existencia es “la Vida Eterna”; el “olam ha-ba”, o “el mundo que ha de venir”. Y esta es la recompensa que Adonai el Señor ha prometido a quienes le sirven; una “tierra prometida” que nadie podrá jamas arrebatarnos; un lugar (o estado de existencia) donde “fluye la leche y la miel”; una “buena tierra” donde ya no existe el dolor, la incertidumbre, ni la necesidad. Dejemos que la esperanza en lo que YHVH ha prometido sea nuestra fortaleza para continuar nuestro peregrinaje por el desierto de esta vida, hasta que, al igual que nuestros ancestros, podamos también llegar a los confines de la Canaan celestial.



La destrucion de las naciones de Canaan

¿Es literal el relato de la destruccion de la Naciones de Canaan? ¿Que enseñanza etica hay en el hecho de que Dios no destruyese todas esas naciones? La realidad es que esta narrativa tenia el propósito de enseñarnos que el que la Escritura presentase a Dios ordenando destruir (por razones étnicas) esta o aquella otra nación, no tenia la intención de ser tomado de forma literal. Un buen ejemplo de ello podrían ser las naciones de Amón y de Moab: Estas eran el producto de una relación incestuosa entre Lot y sus hijas. Dios aborrece la inmoralidad, y no quiere que esta practica exista entre quienes reclaman ser su pueblo; y esta es la razon por la que ordeno diciendo: “No entrará amonita ni moabita en la congregación de YHVH (Adonai), ni hasta la décima generación de ellos; NO ENTRARÁN EN LA CONGREGACIÓN DE YHVH PARA SIEMPRE”- Deut. 23:3. ¿Significa el anterior pasaje que nadie que sea étnicamente amonita podrá jamas ser parte del pueblo de Israel? ¡No! Lo que significa es que Adonai no se agrada de nadie que se identifique con la falta de valores valores que tipifican estas dos naciones. Esta falta de valores incluye la ausencia de la misericordia y la compasión ¿Como sabemos que un amonita si podia entrar en la congregación de Israel? Pues lo sabemos por medio de Ruth; quien, a pesar de ser Moabita, no solamente entro en la congregación de Israel, sino que se convirtió en matriarca de la linea ancestral del Rey David. ¿Y como sabemos que esa falta de moral incluye el odio y la falta de misericordia? En el verso que explica el por que de la exclusión de ambas naciones: “... por cuanto no os salieron a recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte”- Deut. 23:4.
Israel definitivamente tiene el derecho absoluto a defenderse contra cualquier ataque injustificado por parte de sus enemigos. Pero, hay que tener presente una realidad aun mas abarcadora: que el Palestino que hace lo bueno, es tan Pueblo de Dios como es el mejor Israelita. Y el Israelita que hace lo malo, es tan enemigo de Dios como lo es el mas perverso Palestino. Es que, ante el Creador, no hay... Palestinos ni Judios; solo hay gente buena (misericordiosa y compasiva), y gente perversa. Un Midrash dice que, el dia que la corte Judia ejecutaba a un reo de muerte, los miembros del Sanhedrim tenian que ayunar. ¿Por que? Pues para mostrarnos la seria contricion que debe causarnos el tener que acabar con cualquier vida humana, independientemente de si era o no justificado. En adicion, tenia el proposito de mostrarnos que, del mismo modo que perdemos peso (algo de nosotros mismos) cuando ayunamos, de ese mismo modo perdemos algo de nuestra propia humanidad cuando tenemos que acabar con alguna vida humana.



«Cuando dos elefantes pelean, es la grama la que sufre! Oremos por la seguridad de los inocentes; tanto del bando Israelita, como del Palestino. Esta es una lucha sin sentido, pues tanto Arabes como Isarelitas son hijos de un mismo Padre terrenal (Avraham avinu) y un mismo Padre Celestial (Ha Shem, bendito sea)»



¿Que hacer cuando estamos en desobediencia?

Cuando no nos quede otra opción que violar uno de los mandamiento, ¿que hacemos? La respuesta es que, si verdaderamente nos hemos convertido al Dios de Israel, El nos dara la capacidad de ser luz en medio de las tinieblas”, aun en medio de nuestra infidelidad. El profeta Jonas fue un buen ejemplo de esto. Jonas se revelo contra el mandato Divino, que le ordenaba predicar a los Ninivitas; pero, aun así, fue lo suficientemente honesto como para reconocer que, la tormenta que mas tarde afrontaría, era el producto de su propia rebelión.
Es que, entendiendo que no era justo el que aquellos marineros murieran por causa de su desobediencia, Jonas pidió ser echado a la mar. Y, esta integridad de Jonas, obro el milagro que hizo que aquellos marineros se convirtieran, y juraran no servir jamas a ningún Dios fuera del Dios de Jonas.
La Torah enseña esto mismo. Frecuentemente, los Israelitas salían a la guerra; estos guerreros eran por lo general jóvenes solteros, llenos de energía, y de virilidad. A menudo, sucedía que, luego de la batalla, un soldado encontraba entre los cautivos a una mujer tan hermosa, que le era imposible resistir el deseo de tenerla. ¿Que hacia el soldado? Pues tomaba a la cautiva, y se la llevaba consigo a su casa. Pero el soldado tenia que hacer que esta cautiva se rapase la cabeza, se cortara las uñas, y se vistiera de luto durante un mes completo. Es decir, en medio de su incontinencia, el israelita debía tener aun la integridad de respetar el dolor de aquella traumatizada joven, que acababa de perder sus padres, sus familiares, su casa, y su libertad. No era justo que, en medio de ese trauma emocional, también tuviese que perder su dignidad (siendo forzada a tener sexo en contra de su voluntad). Así, el Israelita daba a la joven 30 días para llorar a sus familiares. ¿Que efecto tenia todo esto? Que la joven quedaba tan impresionada con la ética y la moralidad de los Israelitas, que una vez acabado su proceso de catarsis, abrazaba la fe Judía, y se casaba con su captor.
Así, si se diese el caso de no quedarle otro remedio que desobedecer alguno de los mandamientos (mentir, adulterar, el Shabat, fornicar, robar, honra a los padres, etc.) al menos mantengase integro, y continué siendo compasivo con su prójimo. Quizás, al igual que Jonas, la compasión que muestre usted a su prójimo, le sea contada como un merito contra su desobediencia, y Dios pueda aun glorificarse en su vida, haciendole "luz en medio de las tinieblas".



«Aquellos que pueden lograr que creas cosas absurdas, podran tambien lograr que hagas cosas atroces»



No te esfuerces tanto en ser aceptado

No te esfuerces tanto en que la comunidad judía (la mayoría) apruebe tu conducta. Si en realidad eres hijo de Avraham (si eres como las estrellas del cielo- una luz en medio de las tinieblas morales de este mundo) debe ser la comunidad Judía la que necesita obtener tu aprobación. Es que la Torah muestra que los justos no subsisten porque los impíos les permitan morar en medio de ellos. Muestra que son los impíos quienes subsisten mientras logran que algún justo more en medio de ellos. Sodoma subsistió solo mientras el justo Lot estuvo entre ellos. Pero, el día que partió Lot, Sodoma fue destruida. Así mismo, Israel no subsiste por el poder de sus ejércitos, ni por el prestigio de sus instituciones; subsiste debido al puñado de justos que hay en medio de ellos. El día que estos justos ya no estén, Israel sera derrotado por sus enemigos.



«La Mayoria De Nuestras Ofensas Son El Producto De Nuestras Palabras. Seamos parcos en la Critica, pero generosos en la alabanza. No juzguemos ni condenemos a nadie; y, si no nos queda otro remedio que hacerlo, aseguremos incluir las siguientes palabras: "... aunque, en el ultimo análisis, ¿quien soy yo, para juzgar ni condenar a nadie?»



«No Vemos Las Cosas Como Son, Sino Como Somos. Es decir, el "espejo" de nuestras valores personales, a menudo provee el matiz que damos a la verdad que nos muestran los hechos. Asi, el hombre que teme a Yah, ve en el projimo a alguien hecho a imagen y semejanza del Creador; alguien a quien se debe respeto y consideracion. Pero, el impio, ve en el projimo a un competidor; alguien contra quien batallar; alguien a quien despojar, luego de haberle derrotado»



«Usa Lo Que Tienes A La Mano (Judaismo, Islam, o Cristianismo), Para Hacer Solamente El Bien. Entonces, Seras Amado Por Dios, Y Por Los Hombres»



Judaismo Universal, y predestinacion

Para el Judío, la idea de que algún ser humano nazca predestinado a “arder eternamente en el infierno”, es blasfema, y abominable, pues no solo niega la Torah, sino la justicia, la misericordia y la humildad del Creador. Si Dios no castigo a Moisés por romper las tablas de la Ley, fue para enseñarnos que el castigo que conlleva su violación no esta, por así decirlo, “escrito en una piedra que la contrición por el pecado no pueda quebrantar”. Es decir, así como la indignación de Moisés (por el pecado de Israel) quebró (o anulo) la ley escrita en piedra; de ese mismo modo la indignación por nuestro propio pecado quebranta (o anula) el juicio que en contra nuestra invoca la Ley escrita en piedra. Esto mismo es enseñado por medio de la enfermedad del rey Ezequias. A pesar de que el profeta le había mostrado al rey que su decreto de muerte había salido de la boca misma del Creador, la oración y las lágrimas de Ezequias terminaron quebrantando el severo decreto divino, que parecía estar “escrito en piedra”.



¿No prefigura el rito de Yom Kippur la venida de un Mesias redentor? ¿Que significa "Azazel"?

En primer lugar debemos aclarar que la Escritura intima que "El Mesias" (El ungido) no es un hombre; el Mesias es un espiritu, que se manifiesta como una aptitud (y una vida) de sincero arrepentimiento. Es decir, desde la perspectiva Biblica, tanto Abraham, Moises, Jesus, Muhammad, asi como todos los otros profetas, no fueron sino manifestaciones particulares del unico y verdadero Mesias, que no es otro sino el Arrepentimiento Sincero.

En segundo lugar, la ley de Moises es en realidad una inmensa y sublime alegoria, cuya ultima finalidad no es otra sino comprometernos con el estilo de vida etico y moral que agrada al Creador, y trae bendicion a sus criaturas. Por medio de sus ritos, sus imagenes, y sus simbolos, la Torah intenta llevarnos al conocimiento de esta verdad suprema: que Dios nos ha creado para hacer solamente lo bueno, para hacer lo que es justo, para amar, para bendecir, para tener misericordia del que sufre, y para ser humildes. Con respecto al rito de expiacion descrito en el capitulo 16 del libro de Levitico, se podria escribir un libro entero acerca de la simbologia contenida en ese rito. Pero, lo principal de ese rito era que, una de las dos cabras que traia el sacerdote, era sacrificada; y la otra era quebrantada (hecha pedazos), haciendosele caer por un despeñadero. Antes de esto, se procedia a llenar de incienso el santuario, y se le ataba a la cabra, una cinta carmesi. El incienso significa la oracion del pueblo santo; el carmesi significa el pecado (..si vuestros pecados fueran rojos como el carmesi...dijo el profeta Isaias), el cabrito sacrificado significa renunciar a nosotros mismos (la muerte del “yo”, del “ego”, segun simbolizado en el caso del patriarca Isaac, quien teniendo ya de 37 años de edad, prefirio morir, antes que ir en contra de la voluntad de su padre); el cabrito cuyo cuerpo era hecho pedazos, significa el corazon quebrantado (arrepentido). Todo el rito intenta mostrarnos de forma alegorica la verdad contenida en el verso que dice: "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios"(Salmo 51:17). Es decir, que Dios promete perdonar el pecado del hombre que viene a Él con un corazon arrepentido.

En cuanto al significado de "Azazel", este era el nombre de un lugar localizado en el desierto. Alli habia un profundo “abismo“ (despeñadero), con rocas cortantes que despedazaban todo lo que en el caia. ¿Como nos llevan estas imagenes y figuras de vuelta a lo que sabemos ser la verdad suprema (que Dios nos ha creado para hacer solamente el bien)? Quizas debieramos comenzar preguntandonos ¿porque se le llamaba a ese lugar “Azazel”? La respuesta es que la tradicion Judia (en especifico, el libro de Enoch) decia que, en la epoca ante-diluviana, un angel llamado “Azazel” habia descendido a la tierra, y habia fornicado con las hijas de los hombres. Como resultado, Azazel procreo gigantes, que procedieron a asolar la raza humana. En Adicion, Azazel enseño a los hombres de su epoca el uso destructivo de los metales. Y los hombres utilizaron este conocimiento para construir espadas, escudos, cuchillos, y toda arma de guerra y violencia (“Y corrompióse la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia” - Genesis 6:11). Dios aborrece el mal, y todo aquel que hace injusticia y violencia, esta bajo el juicio Divino, pues se rebela contra la verdad suprema- que fuimos creados solo para hacer el bien. Como castigo de su maldad, Yah ordeno que Azazel fuese “encerrado” en un “abismo” (despeñadero) en el desierto; Y este abismo era descrito como estando lleno de piedras filosas, a fin de destruir a todo el que alli cayese (como insinuando que, nuestro pecado, sera nuestra propia destruccion). Es decir, si bien la cabrita enviada a Azazel, simbolizaba el corazon quebrantado, tambien insinuaba que, si no queremos recibir el mismo castigo que recibio Azazel, tenemos que renunciar a la inmoralidad, a la injusticia, y a la violencia.

Es importante entender que, si la generacion del Diluvio fue destruida, no fue porque tuviesen (o dejasen de tener) un concepto errado acerca de que (o quien) era el Mesias. De hecho, su destruccion ni siquiera fue causada por haber tenido una falsa religion. Aquella generacion fue destruida, porque rehuso vivir para hacer el bien; para amar, para bendecir, para tener misericordia, y para ser humildes (Miqueas 6:8). Y cuando el hombre siembra maldad y destruccion, no puede esperar de vuelta otra cosa que no sea maldad, y destruccion.



«Hay tres que son amados por El Santo de Israel: aquel que nunca se enfurece; aquel que nunca se emborracha; y aquel que no insiste en reclamar todos y cada uno de sus derechos»

Ha Satan (Satanas): El gran defensor de los Valores humanos

Un Midrash Judio, explica la forma en que operaba la perfidia e hipocresia de los Sodomitas. Estos se acercaban a los recien llegados, y fingian ser justos. En aquel tiempo, no existian aun los bancos, asi que, las personas que llegaban a Sodoma con alguna fortuna, solian esconder sus valores, enterrandolos en algun lugar secreto. ¿Que harian los Sodomitas? Pues pedirian a los extranjeros que, entre los valores que guardaban, guardasen tambien los de los Sodomitas (que consistian de caros y olorosos perfumes). En su ingenuidad, estos recien llegados no veian nada malo con este pedido. Pero, lo que no podian imaginar, era que, una vez caida la noche, los Sodomitas saldrian de sus casas y, como perros sabuesos, olfatearian el olor del perfume, hasta encontrar finalmente el lugar donde estaba todo enterrado. Asi, cuando a la mañana siguiente, el extranjero volvia por sus valores, descubria que su solicitud en guardar tambien los valores de los Sodomitas, le habia hecho perder sus propios valores.
Algo similar ocurre al tiempo presente. El recien llegado a la fe, adquiere los valores claramente enseñados en la Torah; pero entonces llega un Sodomita (haciendose pasar por creyente), y le convence de guardar tambien sus valores: los derechos de la mujer; los derechos de la “comunidad” LGBT; los derechos de los ateos; y la libertad absoluta de expresion; asi como la igualdad de los sexos. El creyente ingenuo, no percibe nada malo con nada de esto. Lo que no comprende, es que esto no es sino un sagaz juego ideologico, cuya finalidad no es otra que despojarle de sus propios valores (los valores que ha aprendido de la Torah), condenando asi su alma. Es que, la idea de que “todos deberiamos ser iguales”, es el mas antigua de todos los engaños. De hecho, es tan antiguo, que fue la tentacion con la cual la serpiente engaño a Eva, trayendo asi maldicion sobre toda la humanidad. La serpiente dijo: “... No morireis, sino que sabe Dios que el dia que comais de el... sereis como Dios... (¡sereis iguales a Dios!)” - Gen. 3:4-5. Asi, alentandoles a guardar un “valor” que supuestamente no poseian (la igualdad), la serpiente termino despojando a nuestros primeros Padres de los valores que si poseian, de modo que terminaron alejandose (escondiendose) de Dios.
De igual modo, cuando un creyente acepta la idea de que el hombre y la mujer son iguales, acepta inconscientemente que, tanto el hombre como la mujer, son “completamente iguales” (borrando asi toda distincion entre ambos sexos); es decir, que las aptitudes e inclinaciones del hombre, son tan validas y aceptables como las aptitudes e inclinaciones de la mujer (pues, de lo contrario, significaria que el hombre y la mujer son en efecto distintos). Asi, debe ser perfectamente aceptable que, si la mujer se maquilla, el hombre pueda tambien maquillarse; que si la mujer viste ropa femenina, el hombre pueda tambien vestir ropa femenina; que si la mujer se siente atraida por un hombre, el hombre pueda tambien sentirse atraido por otro hombre. Asi, esta linea de razonamiento, conduce al creyente a la aceptacion ideologica de la homosexualidad; algo claramente condenado por la Torah. Entonces, cuando el creyente llega a este punto, razona que, como su aceptacion de la homosexualidad, es el producto logico de abrazar el inequivoco valor que es “la igualdad”, si la Torah condena la homosexualidad, no significa otra cosa sino que la Torah esta equivocada; Y, si esta equivocada, significa que no es palabra de Dios, y por tanto sus valores y su mensaje no tiene un origen Divino que justifique que la creamos. Asi, al final de la jornada, el creyente que decidio tambien guardar como suyo el valor ajeno que era la igualdad, no solo termina endosando la homosexualidad, sino haciendose un ateo practico, perdiendo de ese modo sus propios valores.



¿Un judío honrando a Jesús?

la Torah intenta enseñar al Judío, la moral que convertirá al pueblo de Israel en la luz ética que habrá de alumbrar al mundo entero. Escrito esta: «Cualquiera que tuviere cópula con bestia, ha de ser muerto, y mataréis a la bestia. Y si una mujer se llegare a algún animal para ayuntarse con él, a la mujer y al animal matarás...» - Levitico 20:15-16. ¡La Torah nos enseña como debe ser nuestro lenguaje! Note que esta nunca alude explicitamente a las relaciones intimas, sino que lo hace de forma sucinta, a fin de mantener el debido decoro y respeto. Quizas esto explique el hecho de que la hermana tradicion Cristiana incluye un pasaje donde el apostol Pablo (la Paz de Adonai sea con el) ordena a los Cristianos abstenerse aun de siquiera nombrar las conductas de las cuales se ufanaban los enemigos de Dios: «Pero fornicación y toda inmundicia (bestialismo, homosexualidad, incesto, pedofilia, lesbianismo, etc), o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos; ni palabras deshonestas (lenguaje soez), ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias. Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios» - Epístola a Los Efesios, 5:3-5.
Note en adicion que la Torah ordenaba que, cuando la persona se ayuntaba con un animal, tanto la persona como el animal debian ser ejecutados por el Sanhedrín. ¿Como se explica esto? Es cierto que la persona habia cometio un grave pecado publico (recordemos que, para poder procesar al infractor, debia de haber al menos dos testigos presenciales); pero, ¿que pecado cometio la bestia? La respuesta es que la Torah quiere que guardemos el debido respeto, tanto a la memoria de la persona difunta, como a sus familiares. Suponga que una mujer se ayunta publicamente con un caballo, para ser luego juzgada, y finalmente ejecutada. Si dejásemos vivir al caballo, podria darse el caso de que los hijos de la mujer se encuentren algun dia en el mercado, y llegando el caballo (con su dueño cabalgando sobre el), alguien exclame: “Miren, esa fue el caballo que hizo resbalar a fulana”. Asi, a fin de evitar seguir recordando el pecado que, con el sufrimiento de su ejecucion, expio ya la persona, se ordenaba matar a la bestia.
A la luz del anterior pasaje, podemos entender lo apartado de la Torah que se encuentra cualquier Judio que falta el debido respeto a la memoria de alguna persona fallecida, especialmente si tal persona fue enjuiciada por el Sanhedrín. Note que Faraón fue un mortal enemigo de Israel, pero no hallaremos en ninguna lugar de la Tanak a alguien que se refiera de forma despectiva a este difunto Faraón; o que evoque su memoria profiriendo alguna maldicion. Lo mismo podria decirse de Cain, Esau, Laban, Korah, Acab, el rey Saul, asi como muchos otros personajes (la paz de Adonai sea sobre todos ellos). A pesar de que en vida fueron hombres de conducta reprobable, una vez muertos, ya no tenemos derecho a guardarles rencor. De hecho, esta es una de las formas en las que el Creador (bendito sea) nos da la oportunidad de ganar merito; Es decir, perdonando las ofensas infligidas por el projimo que ya ha fallecido, ganamos el merito para que (una vez hallamos muerto), las ofensas que nosotros mismos hemos infligido a nuestro projimo sean tambien perdonadas. Esta es la razon por la cual, cuando un seguidor del Judaísmo Universal menciona el nombre de Moises, de Jesus, de Muhammad, o de alguna otra reconocida figura religiosa, incluya inmediatamente la frase “la paz sea con ellos” (como diciendo, “todas sus faltas le sean perdonadas por Adonai, a fin de que disfrute tambien de la paz que habra de caracterizar al mundo que ha de venir”).



¿Y quien dice que la Homosexualidad es mala?

Alguien pregunto en una ocasion: Si la Homosexualidad es tan mala, ¿porque Dios no la hizo parte de los 10 mandamientos? ¿Porque los mandamientos no dicen, “no fornicaras, no adulteraras, no cometerás actos de homosexualidad”? La respuesta es que la Torah presume que el hombre tiene un nivel básico de humanidad. Y este nivel básico de humanidad, es lo que distingue al hombre de los animales irracionales. Es precisamente el hombre que posee al menos un mínimo de humanidad, la persona que la Torah pretende refinar. Es que, quien ha descendido por debajo de este mínimo de humanidad, ha dejado ya de ser humano, y se ha convertido en una bestia. Las bestias no pueden creer en Dios, pues no tienen raciocinio; y, como tampoco saben de ética, ni de moral, pues andan alrededor desnudas; practican el sexo abiertamente; defecan públicamente; y comen carne de cadáveres. Por eso la Torah no se preocupa de prohibir explícitamente ninguna de esta cosas: el canibalismo, el defecar en publico, la abierta desnudez, o la homosexualidad. Es que la Torah asume que, quien aun posee un grado mínimo de humanidad, no necesita una revelación Divina para saber que estas cosas son abominables. Cualquier ser racional, percibirá que estas conductas son propias de animales irracionales, no de seres humanos (capaces de conquistar al mundo animal).
La realidad es que la conducta homosexual siempre existió, ¡aun entre los Judíos!; pero, si la persona tenia algún grado de humanidad, escondía su flaqueza, y la trabajaba privadamente con Dios. Por ejemplo, podía darse el caso de dos varones israelitas que cayesen en el pecado de la homosexualidad. Pero, como ambos sabían que era una abominacion, pecaban ocultamente, donde no hubiese testigos. Por eso la Ley Judía prohibía que alguien pudiese ser enjuiciado, si no había al menos dos testigos presenciales. Es decir,la Ley castigaba el pecado publico, no el privado. Los que pecaban en privado, tenían la oportunidad de arrepentirse, llevando una ofrenda ante el sacerdote, quien no preguntaría cual pecado pretendía expiar dicha ofrenda. Pero, quien pecaba públicamente, se removía a si mismo de este beneficio, y se exponía a la condena del Sanedrín, como para enseñar al pueblo que, quien pecaba en privado, seria juzgado en privado (Por Dios); pero quien pecaba publicamente, seria públicamente juzgado. Dios ordeno que esta fuera la Ley, a fin de enseñarnos el principio de “la siembra y la cosecha” (que el hombre cosecha el mismo bien o mal que ha sembrado).
El día que la humanidad acepte como apropiado que los seres humanos nos comportemos como bestias irracionales, Dios responderá con un singular milagro: permitiendo que el mundo animal (viruses, bacterias, animales irracionales, el medio ambiente, etc) comience a comportarse como si fuera humano; es decir, insistirá en subyugarnos con una inteligencia y una voluntad que no podremos igualar. Es que la Torah intima que la Tierra tiene un tipo de “conciencia”; ¡casi como si fuera un ser vivo! Y, cuando la Tierra (que solo puede sostener a una cantidad fija de animales irracionales) percibe que los seres humanos nos hemos hecho semejantes a animales, su respuesta es expulsar a ese excedente de animales que sobre ella habita. Como esta escrito: «NI CON NINGÚN ANIMAL TENDRÁS AYUNTAMIENTO AMANCILLÁNDOTE CON ÉL, NI MUJER ALGUNA SE PONDRÁ DELANTE DE ANIMAL PARA AYUNTARSE CON ÉL; ES PERVERSIÓN. En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros, y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, Y LA TIERRA VOMITÓ SUS MORADORES. Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y NO HAGÁIS NINGUNA DE ESTAS ABOMINACIONES, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada); NO SEA QUE LA TIERRA OS VOMITE POR HABERLA CONTAMINADO, COMO VOMITÓ A LA NACIÓN QUE LA HABITÓ ANTES DE VOSOTROS»- Levítico 28: 23-28. Note que el verso dice que fue la tierra misma quien vomito a sus moradores (cuya nauseabunda conducta “la Tierra” no pudo tolerar). Quizás es por eso mismo que la Torah ordenaba también que los seres humanos demos “descanso” a la tierra (cada séptimo año, así como en el Jubileo); como intimando que, así como todos los seres vivos necesitan descanso, de ese mismo modo la Tierra (que es un ser vivo) necesita también descanso: «Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardará reposo para יהוה . Seis años sembrarás tu tierra, y seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos. Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para יהוה ; no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña» - Levítico 25:2-4.



Torah's view concerning militant Homosexuality

No one is completely “lost”, until he (or she) tries to make God fearing people participate in their openly homosexual behavior. And the proof? The Sodomites, whom wanted to force the two angels to publicly perform homosexual acts with them. Notice that not even once did the angels encourage the Sodomites to repent (Lot tried, but failed miserably) Why? Because they were past the point of redemption! (only death could now atone for their sin), as it is written: «Then Adonai-Tzva’ot revealed himself in my ears: “You will not atone for this iniquity (immoral behavior) until you die»- Isaiah 22:14



Public immorality: the sin Ha Shem (God) just won’t tolerate

God is slow to chastise any sin, save public immorality. Although Israel practiced idolatry (by worshiping the golden calf), God punished them with the death of only 3000 men (Exodus 32:28). But, when they fornicated with Moab’s women, He caused them to lost 24000 men (Numbers 25:9). Hence, we learn that public immorality is a far greater evil than idolatry. In fact, although God expects us to show absolute respect for individual human life, when it comes to public immorality, no respect can be offered (regardless of the person’s religious or social status), as toleration of public immorality unavoidably brings death and destruction upon the whole community. That’s why God rewarded Pinchas for raising up to slay Zimri, the Jewish leader who dared openly fornicate with the Moabite woman (Kozbi):
«Just then, IN THE SIGHT OF MOSHE AND THE WHOLE COMMUNITY OF ISRA’EL, as they were weeping at the entrance to the tent of meeting, A MAN FROM ISRA’EL CAME BY, BRINGING TO HIS FAMILY A WOMAN FROM MIDYAN. When Pinchas the son of El‘azar, the son of Aharon the cohen, saw it, he got up from the middle of the crowd, took a spear in his hand, and pursued the man from Isra’el right into the inner part of the tent, where he thrust his spear through both of them - the man from Isra’el and the woman through her stomach. Thus was the plague among the people of Isra’el stopped; nevertheless, 24,000 died in the plague. Adonai said to Moshe, “PINCHAS THE SON OF EL‘AZAR, THE SON OF AHARON THE COHEN, HAS DEFLECTED MY ANGER FROM THE PEOPLE OF ISRA’EL BY BEING AS ZEALOUS AS I AM (IN MY HATRED FOR PUBLIC IMMORALITY), SO THAT I DIDN’T DESTROY THEM in my own zeal. Therefore say, ‘I am giving him my covenant of shalom, making a covenant with him and his descendants after him that the office of cohen will be theirs forever.’ This is because he was zealous on behalf of his God and made atonement for the people of Isra’el.” The name of the man from Isra’el who was killed, put to death with the woman from Midyan, was Zimri the son of Salu, leader of one of the clans from the tribe of Shim‘on. The name of the woman from Midyan who was killed was Kozbi the daughter of Tzur, and he was head of the people in one of the clans of Midyan»- Numbers 25:6-14.

Thus Israel’s greatest enemies aren’t Christians nor Muslims; they are not the Palestinians; it’s not Iran, nor is it the nation of Syria. The real enemies are those who (like Midyan and Moab) would lure us into publicly embracing an immoral lifestyle: lure us to implement Gay pride parades, to practice bestiality, incest, fornication and homosexuality. In fact, Torah intimates that we should treat these individuals as our own personal enemies:
«Adonai said to Moshe, “Treat the Midyanim as enemies and attack them; because they are treating you as enemies by the trickery they used to deceive you in the P‘or incident and in the affair of their sister Kozbi, the daughter of the leader from Midyan, the woman who was killed on the day of the plague in the P‘or incident”»- Numbers 25:16-18 (In other words, they seek to pervert you, knowing the result will be your own destruction; so, go now and pay them with the same destruction they intended against you).



¿Puede el judío imitar las costumbres del no judío?

A menudo, la tradición Judía hacia del no Judío (el gentil) un ejemplo de la conducta que el Judío debía imitar. Un excelente ejemplo de esto lo provee la historia de Job. Y, el utilizar la conducta de un gentil como modelo a imitar, era particularmente cierto en lo que respecta al honor que el judío debía mostrar a sus padres. Según el Talmud, el supremo ejemplo de lo que significa honrar a nuestros padres, lo proveía un gentil de Ashkelon, cuyo nombre era “Dama Ben Netinah” (Talmud, Kid. 31a).
En general, podemos decir que la Tanak intima que Dios esperaba que nuestros ancestros Judíos imitaran las buenas costumbres de las naciones entre las cuales habitaban, aun si estas naciones practicaban una religión distinta a la Judía. Es como si el Creador hubiese querido enseñarnos que “La verdad, es la verdad; sin importar donde este, ni quien la diga”. Así, el pasaje en Ezequiel 5:7 dice de la siguiente manera: "Ni aun según las normas de las naciones que están alrededor de vosotros habéis hecho". Por el otro lado, Ezequiel 11:12 dice así:"...sino según las normas de las naciones que os rodean habéis hecho". ¿Como podemos interpetar estos dos pasajes, que aparentan ser contradictorios? Lo hacemos entendiendo que, el primer pasaje, significa que Dios estaba molesto con nuestros ancestros, porque no imitaron (no "hicieron") las "normas positivas" (buenas y justas) de las naciones que les rodeaban; Mientras que, el segundo pasaje, significa que Dios estaba enojado con nuestros ancestros porque, no solamente evitaron imitar las normas positivas de las naciones gentiles que les rodeaban, sino que imitaron ("hicieron") las normas negativas (injustas y perversas) de esas naciones. Así, la Tanak intima que Dios se agrada de que imitemos todo lo que es bueno (todo aquello que nos ayude a cumplir mejor los mandamientos Divinos); sea que este dentro del Judaísmo, o fuera de el. Un buen ejemplo de esto, lo podría ser el “velo” (o "Hijab") que utilizan las mujeres Musulmanas. Este velo fue utilizado tanto por Sarah, como por Rachel, así como por las antiguas mujeres de Israel. En adición, el velo incrementa la modestia y la castidad que deben caracterizar a la mujer piadosa. Esto a su vez les aleja del adulterio, de la fornicación, y de la inmoralidad sexual. Así, no hay razón alguna para que la creyente judía (que así lo desee) incorpore a su atuendo el uso de este velo, tan común entre las Musulmanas.



Knowing God

To know God is to understanding that the Creator is well pleased with the man who does what is good; with he who practices grace, justice and righteousness. As taught by prophet Jeremiah: «Here is what Adonai says: “The wise man should not boast of his wisdom, the powerful should not boast of his power, the wealthy should not boast of his wealth; instead, let the boaster boast about this: that he understands and knows me - that I am Adonai, PRACTICING GRACE, JUSTICE AND RIGHTEOUSNESS IN THE LAND; FOR IN THESE THINGS I TAKE PLEASURE,” says Adonai» (Jeremiah chapter 9, Complete Jewish Bible). Prophet Micah confirmed the same truth, when he taught the following: «Human being, you have already been told what is good, what Adonai demands of you - no more than to act justly, love grace and walk in purity with your God»-Micah 6:8. Thus, Adonai (The Lord) is well pleased with he who does good, but is displeased with he who does evil (regardless of his religion!). God is displeased with he who robs his parents of their grandchildren, with he who puts them to shame, living a homosexual lifestyle; with he who goes after usury; with he who takes advantage of people's ignorance; with he who practices fraud; with the man who is more interested in pleasing God's enemies, than pleasing his Creator. God is angry with he who carefully adheres to human Law (when it goes against justice, and morality), while having no regard for the Divine Law (God's Ten commandments). If the evildoers repent, God will grant them forgiveness; but if they don't repent, their own sins will exclude them from life in the world to come.



La conspiracion Noáhida



Hace mucho tiempo atrás, había un programa televisivo donde un hombre llamado Armando Roblan retaba a sus visitantes a pararse frente a una pizarra, y proceder a dibujar el “garabato” que se les antojase. Roblan garantizaba que, no importando cuan disparatado fuese ese garabato, el utilizaría su lápiz de dibujo, para convertirlo en parte de una mayor y mas hermosa imagen. Curiosamente, Roblan nunca fallo en hacer valer su afirmación.
Los dibujos de Roblan mostraban que “los detalles” no tiene significado en si mismos; que el significado mas amplio (la verdad) de un asunto, depende mas del contexto en que existe al presente, que de su inicial origen.
En la época moderna, ha surgido entre los Judíos Occidentales la idea de que se puede ser un judío “secular”; es decir, una persona que se identifica a si misma con el pueblo de Israel, a la misma vez que es atea, y desconocedora tanto de la Biblia Hebrea como de las tradiciones Judías. La consecuencia natural de esta tendencia, es que la insatisfacción existencial que eventualmente produce esa secularidad, así como la ignorancia teológica que conlleva, hace que miles de Judíos seculares caigan anualmente cautivos de alguna ideología Mesiánica (Cristiana). Estos ex judíos (ahora convertidos al Cristianismo Mesiánico), se convierten entonces en fuertes promotores de la ideología Mesiánica, entre el resto de sus amigos Judíos de tendencia aun secular. Este efecto multiplicador, ha hecho que el pueblo Judío enfrente una grave crisis, cumpliéndose literalmente el texto que dice: «Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos»- Oseas 4:6.
Ante esta crisis, el liderato Judío mas fundamentalista, decidió tomar cartas en el asunto. Reconociendo la efectividad de la estrategia Cristiana, que consiste en sustituir el Judaísmo “Normativo” por la forma “light” (ligera/adulterada) de Judaísmo que representa el Cristianismo Mesiánico, el liderato Ultra-Ortodoxo decidió responder al ataque Cristiano con una similar estrategia. Es decir, la ultra-Ortodoxia idearía un modo de dividir (y debilitar) al Cristiano Mesiánico y Normativo, seduciendo a sus seculares y/o insatisfechos adeptos a seguir una forma “light” de Judaísmo. Pero, ¿Como podría todo esto justificarse?¿Permite tal cosa la Ley Judía? ¿No esta escrito, “ Maldito el que hiciere errar al ciego en el camino”- Deut. 27:18 ? ¿No significa esto que, quien utiliza la ignorancia del prójimo para hacerle daño, esta bajo la maldición Divina? Si bien lo anterior es correcto, los Judíos tenemos un refrán que dice, “If there is a Rabbinic will, there’s a Halajic Way” (si hay la voluntad Rabínica, siempre hay un modo de justificarlo por medio de la tradición Judía).
Así, al igual que el talentoso Armando Roblan, el liderato Ultra-Ortodoxo echo mano de un “garabato histórico”, a fin de crear una mayor y mas bonita imagen; una que pudiesen utilizar como instrumento para implementar el plan de contra-ataque. Este “garabato histórico” seria la idea de “ser un hijo de Noah”. Pasemos a explicar lo que “ser un hijo de Noaj” significa: En un sentido estrictamente literal, cuando el Creador (bendito sea) dio la Ley a Israel, esta consistía de solo diez mandamiento; aquellos escritos por el “dedo mismo de Dios”, sobre las dos tablas de piedra (“Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra”- Deut. 4:13). El pasaje que describe estos mandamientos, dice de la siguiente manera:

«4 Cara a cara habló El Señor con vosotros en el monte de en medio del fuego.
5 Yo estaba entonces entre El Señor y vosotros, para declararos la palabra de El Señor; porque vosotros tuvisteis temor del fuego, y no subisteis al monte. Dijo:
6 Yo soy El Señor tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
7 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
8 No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
9 No te inclinarás a ellas ni las servirás; porque yo soy El Señor tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
10 y que hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
11 No tomarás el nombre de El Señor tu Dios en vano; porque El Señor no dará por inocente al que tome su nombre en vano.
12 Guardarás el día de reposo para santificarlo, como El Señor tu Dios te ha mandado.
13 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;
14 mas el séptimo día es reposo a El Señor tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú.
15 Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que El Señor tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual El Señor tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo.
16 Honra a tu padre y a tu madre, como El Señor tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que El Señor tu Dios te da.
17 No matarás.
18 No cometerás adulterio.
19 No hurtarás.
20 No dirás falso testimonio contra tu prójimo.
21 No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
22 ESTAS PALABRAS HABLÓ EL SEÑOR A TODA VUESTRA CONGREGACIÓN en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz; Y NO AÑADIÓ MÁS. Y LAS ESCRIBIÓ EN DOS TABLAS DE PIEDRA, las cuales me dio a mí»
- Deuteronomio 5:4-22.

Desde en punto de vista practico, estos diez mandamientos son en realidad diez principios universales. Es decir, si habrían de ser la Constitución legal de Israel, el pueblo necesitaba conocer en detalle como habrían de aplicarse en las múltiples y variadas circunstancias de su vida colectiva. Por ejemplo, la Ley ordenaba descansar el día Sábado. Pero ¿que significa esto en la practica? ¿Podía el Israelita calentar agua para un enfermo en Shabbat? ¿Podían los esposos tener intimidad matrimonial? ¿Podían cocinar? Así, en base al espíritu encarnado en esos diez mandamientos (o diez principios), Moisés propuso un código nacional, consistente de un total de 613 ordenanzas. Y, si bien esas 613 ordenanzas no cubrían todos los casos que las futuras cortes Judías habrían de adjudicar, eran lo suficientemente abarcadores como para servir de modelo funcional para una legislación Nacional.
Un dato curioso, es que la Ley especificaba que su aplicación debía ser uniforme. Es decir, ordenaba que tanto los jueces como el liderato Judío debían asegurarse de que, todo el que viviese en la tierra de Israel (judíos y gentiles), obedeciera la ley Judía: «Una misma Ley y un mismo decreto tendréis, vosotros y el extranjero que con vosotros mora»- Números 15:16. Con el anterior pasaje, Moisés se aseguro de que no quedasen dudas de que la Voluntad Divina era que todo residente (Judío y no Judío) se sujetase a los 613 mandamientos. ¡Pero esto presume el poder para implementar tal directiva! ¿Que sucedería el día que tal poder no existiese?
Con el discurrir de los siglos, lo que inicialmente fue una pregunta retorica, termino convirtiéndose en una amarga realidad, pues Israel cometió el grave error de pedir un Rey humano al cual sujetarse. Y fue inevitable que (por medio de su ejercito y de sus generales) el Rey terminara haciéndose mas poderoso que las masas, logrando así imponer su voluntad sobre ellas, independientemente de si estaba o no de acuerdo con lo ordenado en la Ley. Si el Rey Salomón violaba la Ley, casándose con la pagana hija del Rey Egipcio, ¿que Juez humano seria lo suficientemente poderoso para impedírselo? ¿Si Jezabel (la impía esposa del rey Acab) no guardaba la Ley, que juez Israelita seria lo suficientemente fuerte como para enjuiciarla? Y, aun si existiese tal juez, ¿habría su intento justificado la sangre que habría de derramarse a consecuencia de una posible guerra civil? Así, en aras de mantener la paz, el requisito legal de que todo extranjero guardase la Ley, tuvo que ser modificado. ¿Como? ¡Muy sencillo!- simplemente se re-interpreto la Escritura, para alegar que esta siempre había enseñado que los descendientes de Noaj (Noé) no estaban obligados a guardar los 613 mandamientos; que la voluntad de Dios siempre fue que guardasen tan solo siete mandamientos. Estos mandamientos (llamados las siete Leyes de Noaj), no requerían grandes esfuerzos, pues ni siquiera incluían el deber de honrar al padre y a la madre; un mandamiento cuya violación (según al Ley Mosaica) demandaba la pena de muerte, así como la exclusión de la entrada al mundo que ha de venir.
Así, sin herir la conciencia religiosa Judía, los sabios de Israel justificaron el relajar las demandas de la Ley Mosaica, a fin de que el gentil (el esclavo, el mercader, el general extranjero, la esposa pagana del Rey, etc) pudiese vivir entre Judíos, sin obligación alguna de sujetarse a la Ley de Dios (la Ley Mosaica); sin verse obligados a circuncidarse, a diezmar, a participar de la fiestas anuales, participar de los sacrificios, y ni siquiera tener que visitar el templo Sagrado. De este modo, los residentes gentiles de la tierra de Israel, que observaban las siete leyes de a Noaj, vinieron a ser conocidos como “Noahidas”, o “Noajitas”.
¿Cual era el problema con el Noajismo? Pues que, si bien cumplía apropiadamente el propósito de hacer que Judíos y gentiles conviviesen en relativa paz, a pesar de ello, el Judío piadoso rara vez comía (o siquiera socializaba) con el gentil Noajita. En adición, y desde una perspectiva puramente teológica, la idea de que Dios no quería que los gentiles obedecieran la Ley dada a Moisés, sino la dada a Noaj, violentaba lo que, desde tiempo inmemorial, había sido la enseñanza de la Ley (Oral) Judía. Es que, durante siglos, la tradición judía había postulado que Dios siempre anhelo que, no solamente Israel, sino todas las naciones gentiles del mundo, aceptasen la Ley dada a Moisés. De hecho, la tradición postulaba que, el anhelo Divino de que los gentiles aceptaran la Ley Mosaica, había sido tan grande, que el Creador les dio primero a ellos la opción de aceptar la Torah; Y, solo después de que fue rechazada por las naciones gentiles, vino a ofrecerla a Israel.
El siguiente es un abstracto de tal tradición:

“El Señor vino al Sinaí; luego de (primero) haberse levantado en Seir al pueblo, habiendo entonces brillado en el Monte de Paran, El vino a sus santas decenas de millares, en su mano derecha una fiera Ley para ellos” (Deut.33:). Cuando aquel que esta en todas partes se revelo a si mismo para dar la Torah a Israel, no solo se revelo a si mismo a Israel, sino también a todas las otras naciones. Al comienzo, Dios fue a los hijos de Esaú. Les pregunto: ¿Aceptarían ustedes la Torah? Entonces ellos respondieron a Dios: ¿Que esta escrito en ella? Dios contesto: “No asesinaras”. Ellos respondieron: «Amo del Universo, esto va en contra de nuestra naturaleza. Nuestro padre, cuyas “manos son las de Esaú” (Génesis 27:22), nos enseño a confiar solamente en la espada, porque su padre le dijo: “vivirás por tu espada” (Gen. 27:40). ¡No podemos aceptar la Torah!» Entonces el Creador fue a los hijos de Amón y de Moab, y les pregunto: ¿Aceptaran ustedes la Torah? Estos le respondieron diciendo: ¿Que esta escrito en ella? A lo cual Dios contesto: “No cometerás adulterio”. Ellos respondieron: «Amo del universo, nuestro origen mismo es el adulterio, pues la Escritura dice, “Así quedaron embarazadas de su padre las dos hijas de Lot” (Gen. 19:36). ¡No podemos aceptar la Torah!»
Entonces, Dios fue a los hijos de Ishmael, y les pregunto: ¿aceptaran ustedes la Torah? Ellos respondieron diciendo: ¿Que esta escrito en ella? Dios contesto: “No robaras”. Ellos dijeron: «Amo del Universo, nuestra naturaleza misma es vivir del robo, así como de lo obtenido por asalto. Esta escrito de nuestro ancestro Ishmael, “sera un hombre tan fiero como un asno salvaje: su mano sera contra la mano de todo hombre, y la mano de todo hombre sera contra la de el” (Gen. 16:12). ¡No podemos aceptar la Torah!»
Al final, no hubo nación en el mundo a la cual el Señor no fuera, hablara, y por así decirlo “tocara en la puerta”, preguntando si estarían dispuesto a cumplir su voluntad, recibiendo la Torah. Pero todas se negaron a recibirla. Al final, Dios vino a Israel. Ellos le contestaron, «Haremos todas las cosas que יהוה (el Señor) ha dicho, y obedeceremos” (Éxodo 24:7)». De los sucesivos intentos de Dios por hacer que los gentiles aceptaran la Torah, esta escrito: “El Señor vino al Sinaí; luego de (primero) haberse levantado en Seir al pueblo, habiendo entonces brillado en el Monte de Paran, El vino a sus santas decenas de millares, en su mano derecha una fiera Ley para ellos” (Deut.33:) - Sif. Deut., §343; PR 21 (PRF, p. 99B; YJS 1:417).
Para la mente Judía, que veía en el Creador al "Juez de toda la Tierra" (es decir, un ser de absoluta justicia, así como de perfección Ética y moral), el mensaje encarnado en el anterior relato (que, obviamente, no tenia la intención de ser era históricamente preciso) hacia perfecto sentido. ¿Por que? ¡Pues porque Dios no seria moralmente perfecto, si demandase de Israel cumplir con demandas éticas y morales que el Creador mismo no cumple! (¡esto adscribiría al Creador el defecto de la hipocresía!). Es que la Torah ordenaría al Israelita no discriminar contra el hijo primogénito, cuando de repartir los bienes de la herencia se trataba. El pasaje dice así: «Si un hombre tuviere dos mujeres, la una amada, y la otra aborrecida, y la amada y la aborrecida le hubieren dado hijos, y el hijo primogénito fuere de la aborrecida; en el día en que hiciere heredar a sus hijos lo que tuviere, no podrá dar el derecho de primogenitura al hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito; mas al hijo de la aborrecida reconocerá como primogénito, para darle el doble de lo que correspondiere a cada uno de los demás; por que el es el principio de su vigor, y suyo es el derecho de la primogenitura»- Deut. 21:15-17.
Así, cuando llego la hora para que el Creador repartiera la herencia que seria su Torah (¡El tesoro mas grande del Universo!) tenia el deber moral (de acuerdo a la Torah) de dar preferencia a la descendencia de Ishmael (que era el primogénito) sobre la descendencia de Isaac (que era el hermano menor). De igual modo, tenia el deber de dar preferencia a la descendencia de Esaú (que era el primogénito), sobre la descendencia de Jacob (que era el hijo menor). Y, para dar ejemplo de que su justicia y misericordia no están restringidas al estricto limite de "la letra de la Ley", decidió mostrar su generosidad dando preferencia aun a las otras naciones gentiles que no necesariamente poseían (según la Ley) un valido reclamo de consanguineidad.
Así, tanto la tradición, como la ética del Judaísmo, demostraban que la teología Noajita no solo contradecía lo revelado en la Escritura (¡en la Biblia Hebrea, nadie es jamas identificado como “un seguidor de las leyes de Noaj”!), sino que en adición contradecía lo que por siglos había sido la enseñanza del mismo Judaísmo. A pesar de ello, el “malabarismo (o garabato) teológico” del Noajismo, sirvió bien su cometido: permitir la respetuosa convivencia entre Judíos y gentiles. Obviamente, cuando Israel fue expulsado de su Tierra, también desapareció la motivación histórica para la teología Noajita. Es con este trasfondo que, veinte siglos mas tarde, y bajo el pretexto de ser una “Global Noahide Campaign” (Iniciativa Noajita global), el Mesías del Movimiento Ultra-Ortodoxo (el fenecido Rabino Menachem Schneerson, paz sea con el), decide ir en contra de siglos de tradición judía, para “resucitar” la ideología Noajita, llamando al mundo Judío a convencer a sus hermanos gentiles (Cristianos) a abandonar su religión, para abrazar el credo Noajita.
Este artificio ideológico, seria “la vara de Moisés” por medio de la cual la Ortodoxia esperaba dividir y derrotar a sus poderosos enemigos Cristianos. ¿Podría tan sencilla estrategia cumplir su cometido, abriendo “una brecha” en el flanco Cristiano? ¡Definitivamente! Es que, a pesar de lo solida que aparenta ser la noble tradición Cristiana, el Cristianismo no deja de tener vulnerabilidades. De entrada, podemos decir que, el moderno flujo de información, ya de por si expone tanto a Cristianos como a Mesiánicos a la influencia de perspectivas interpretativas que hasta hace poco habrían sido inauditas.
Si bien la fe Cristiana hace grandes reclamos teológicos, no siempre produce los resultados que se esperaría ver como producto de un genuino reclamo; y esto, hace a muchos Cristianos sinceros particularmente vulnerables; El Cristianismo reclama que Cristo sana (“… por cuya herida fuisteis sanados”- 1 Pedro 2:24); pero, en la practica, pocos experimentan tales sanidades. El apóstol Juan intima que la voluntad de Dios es que el Cristiano tenga salud, y prospere en todas las cosas (3ra Juan 1:2); pero, la realidad es que una abrumadora cantidad de Cristianos viven en en la pobreza, así como sufriendo de severos trastornos físicos y mentales.
Quizás lo que (desde la aguda perspectiva Ultra-Ortodoxa), sea el verdadero “talón de Aquiles” de la fe Cristiana (a ser explotado por la ideología Noajita) es que, de entrada, el Cristianismo prometió al mundo gentil que, abrazando la fe Cristiana, llegaría a “ser uno” con el pueblo Judío, viviendo con el sin pleitos ni enemistades; en paz e igualdad. Como esta escrito: «Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la Ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades»- Efesios 2:14-16.
La triste realidad es que, la anterior promesa, esta hoy en día tan lejana de materializarse, como lo estuvo antes que Jesús (la paz del Creador sea con el) caminara por este mundo. De hecho, el Cristianismo tuvo la audacia de prometer al gentil que, su conversión al Cristianismo, le daría el privilegio de ser “injertado” en el buen olivo del Judaísmo, para gozar así de “su rica sabia” (la bendición material y espiritual, así como la fortitud que aparentan descansar permanentemente sobre el pueblo de Israel): «Porque a vosotros hablo, gentiles... Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti»- Romanos 11:13-18.
Obviamente, lo prometido en este ultimo pasaje, tampoco se ha materializado nunca. Y esto hace que muchos Cristianos suspiren de añoranza, cada vez que escuchan que un Judío prospera grandemente en sus negocios, o recibe un premio Nobel; cuando escuchan el sonido del Shofar (en la fiesta Judía de Yom Kippur, el día de la expiación); cuando sus amistades Judías encienden las velas de Shabbat; cuando visitan la tierra de Israel; o cuando escuchan por primera vez alguna hermosa y ennoblecedora leyenda Judía. Es en esta área que, en manos de la Ultra-Ortodoxia, el Noajismo se convierte en una poderosa arma para detener el avance Cristiano (Mesiánico), pues el Noajismo ofrece al Cristiano gentil, aquella promesa que el Cristiano precisamente ha fallado en cumplir: la integración, la aceptación, y el enriquecimiento que surge del “puente” que, entre gentiles y Judíos, tiende el Noajismo.
Sin hacer grandes reclamos dogmáticos, ni demandar conversión alguna al Judaísmo, el Noajismo ofrece a sus conversos la completa aceptación tanto del liderato como de la comunidad Ultra-Ortodoxa. El Noajita puede reunirse con los Rabinos; fraternizar con ellos, estudiar, gozar de su guianza; y, si así lo desea, residir en la tierra de Israel. El liderato Judío reconoce formalmente al Noajita como “un justo de entre las naciones”, y como un copartícipe con el Judío de “el Olam haba”, o “Mundo que ha de venir”. En fin, ese ex-Cristiano (convertido ahora en Noajita) puede (en un sentido literal) sentirse finalmente aceptado por el pueblo Judío, viviendo en paz y sin enemistad con Israel, disfrutando así de la rica savia prometida. El resultado natural de este proceso, es que este ex-Cristiano (convertido ahora al Noajismo) hace lo mismo que haría su contra-parte Judía (secular) convertida al Mesianismo: comienza vigorosamente a promover su nueva ideología, tanto entre sus viejas amistades Cristianas, como Mesiánicas; dividiendo (y diezmando) así “el bando Cristiano” de la presente guerra ideológica. Y esa es precisamente la meta y el objetivo de la estrategia del liderato Ultra-Ortodoxo.
Alguien podría decir: Pero, si el Noajismo conduce a la paz entre gentiles y Judíos, ¿cual es el problema? El problema es que, esta conspiración Ultra-Ortodoxa viola todo lo que el Judaísmo esta llamado a encarnar. Vera, EL JUDAÍSMO NO ES el ente político conformado por la Nación (o la tierra) de Israel; EL JUDAÍSMO NO ES el subconjunto étnico compuesto por la descendencia física de Avraham; EL JUDAÍSMO NO ES el “Religious Establishment” Ultra-Ortodoxo; EL JUDAÍSMO NO ES el Templo Judío; EL JUDAÍSMO NO ES los sacrificios de animales (ni tampoco los sacerdotes que los ofrecían); EL JUDAÍSMO TAMPOCO ES el dogma articulado por los Rabinos Talmúdicos. La realidad es que, el verdadero Judaísmo, es un principio ético y moral; algo así como el aire; que, aunque invisible, no depende en realidad de quien lo respire, pues posee una existencia propia, e independiente. Ese principio fue articulado por el sabio Hillel, quien resumió la Torah (así como el Judaísmo que esta encarna), diciendo lo siguiente:
«Aquello que seria odioso para ti (aquello que no te gustaría que te hicieran a ti mismo), no lo hagas tu a tu prójimo. Esta es toda la Torah. El resto, es solo comentario. Ve ahora, y aprende ese comentario»- Talmud Babilónico, Shabbat 31a. Con estas sencillas palabras, Hillel reconoció que el principio fundamental del verdadero Judaísmo, es el amor fraternal; hacer bien a los hombres, pues cuando amamos al hombre (creado a imagen y semejanza de Dios) estamos también amando (indirectamente) al Creador. Como esta escrito: «NO TE VENGARÁS, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. Yo יהוה (lo ordeno)»- Levítico 19:18.
La Torah es meridianamente clara en afirmar (directa e indirectamente) que, en su carácter individual, el verdadero Judío no puede devolver un mal con otro; sino que, con su noble y altruista aptitud, debe demostrar al no Judío la sabiduría y grandeza de su fe. Como esta escrito: «Por tanto, observad (los mandamientos de Dios); y seguidlos, pues todas las naciones verán que tenéis sabiduría y entendimiento; cuando oigan todas estas Leyes dirán, “ciertamente esta es una nación grande, pueblo sabio y entendido”»- Deuteronomio 4:6.
Así, el error de la conspiración Ultra-Ortodoxa, al utilizar la vieja teología Noajita para dividir y dañar la fe Cristiana (tipificada en la tradición Judía como “Esaú”, o “Edom”) es que, hace de la humana institución religiosa (Ultra-Ortodoxia) un ídolo al cual servir; y, en aras de defender a ese ídolo, esta dispuesta a pisotear el Judaísmo ordenado por Dios (y no por el hombre). Afortunadamente, la Torah anticipo el extravío ultra-ortodoxo, en el pasaje que dice de la siguiente manera: «Y manda al pueblo, diciendo: Pasando vosotros por el territorio de VUESTROS HERMANOS LOS HIJOS DE ESAÚ, que habitan en Seir, ellos tendrán miedo de vosotros; mas vosotros guardaos mucho. NO OS METÁIS CON ELLOS, PORQUE NO OS DARÉ DE SU TIERRA NI AUN LO QUE CUBRE LA PLANTA DE UN PIE; PORQUE YO HE DADO POR HEREDAD A ESAÚ EL MONTE DE SEIR»- Deut. 2:4-5. Note que, a pesar de la gran animosidad entre Esaú e Israel, en el anterior pasaje, la Torah describe a “los hijos de Esaú” (los hijos del Cristianismo) como “Hermanos” del pueblo Judío (y, siendo hermanos, tenemos el deber de amarlos, como se nos ordena en Levítico 19:18). En adición, se afirma que, si Esaú posee una “tierra” propia, es porque ello proviene de Dios (es decir, porque El Creador así lo ha deseado).
Pero, ¿por que incluye la Torah este aparentemente efímero detalle? ¿Que tiene que ver la tierra de Esaú con el mensaje de no hacer mal al prójimo que, según Hillel, encarna la Torah? La respuesta esta en el hecho de que, habiendo sido creado del polvo de la tierra, en el lenguaje de las Escrituras la palabra “tierra” era sinónimo del “pueblo” (las personas) que habitaban una tierra en particular (de ahí la expresión, “el pueblo de la tierra”). En otras palabras, cuando Dios ordena a Israel no intentar tomar ninguna porción de Seir (“la tierra” de los hijos de Esaú), debido a que había sido dada a los hijos de Esaú, lo que esta intimando es que los Judíos no debemos tratar de adquirir “la tierra” (el "pueblo", o "las personas") que comprenden el territorio de Esaú (El Cristianismo). Es cierto que Israel podría haber conquistado fácilmente a Esaú, trayendo así todos sus personas a la verdad de la fe Judía. ¡Pero esa no era la voluntad Divina! En otras palabras, si Edom (el Cristianismo) tiene “tierra” (seguidores) es porque, en su inescrutable sabiduría, el Creador así lo ha deseado. Es por esto que, ni Esaú (el Cristianismo) debe “robar” la tierra (la gente) que pertenece a su hermano Israel (el Judaísmo); ni Israel (el Judaísmo) debe “robar” la tierra (la gente) que pertenece a Esaú (el Cristianismo).
Pero, ¿Que sucede si Esaú insiste en robar tierra a Israel? ¿Que ordena la Torah? La respuesta es que la Torah enseña que Dios le asigno a Israel una tierra especifica (la Tierra de Canaán), y ninguna otra tierra fuera de esa. Si Edom (o algún otro pueblo) robaba tierra de Israel, la respuesta Israelita no podía ser el robar a su vez tierra de Edom, ¡Era recuperar su propia tierra! Así, la respuesta correcta del liderato Ultra-Ortodoxo, al dilema de “perder terreno” (seguidores) a manos de Esaú (el Cristianismo) debe ser recuperar esos seguidores; implementar una campana de “outreach” (alcance) para hacerles entender que, todos los “frutos” (beneficios) que ofrece la tierra de Edom (el Cristianismo) pueden ser hallados dentro de los confines de “la tierra de Israel” (el Judaísmo). Y si, luego de un sincero y genuino esfuerzo, no se puede recuperar alguna de esa “tierra perdida”, hay que tener la honestidad intelectual de aceptar la posibilidad de que nunca halla sido realmente “tierra de Israel”, sino que fue “tierra de Esaú” que "infringía sobre el territorio de Israel" (un alma Cristiana, nacida dentro un hogar Judío). Y, siendo tierra de Esaú, nuestro hermano solo tomo de vuelta lo que, por decreto Divino, siempre le perteneció. Que el Dios omnipotente bendiga a Israel, así como al mundo entero.



La maldicion a la que se exponen quienes escogen el camino de los Benei Noah (Noahismo)

¡El Noahismo es maravilloso! Es tan maravilloso que, luego de recibir los mandamientos Noahidas, lo primero que hizo el mas grande de todos los Noahidas (¡el mismo Noah!) fue emborracharse, para luego desnudarse, y finalmente maldecir a sus hijos. ¿Que significa? Significa que el Noahismo conduce invariablemente a la turbación mental; a la inmoralidad, y a la maldición que surge de la división y la lucha de poder. Por eso es que, no solo la Torah narra la maldición que el Noahismo produjo sobre la familia de Noah, sino que inmediatamente prosigue a describir la suerte que corrieron los que, literalmente, fueron los próximos hijos de Noah (los descendientes de Noah que construyeron la Torre de Babel). ¿Cual fue el destino de esta próxima generación de Noahidas? ¡Pues el mismo de la primera!- La inmoralidad, la confusión, y la división de una familia de hermanos en 70 naciones distintas. Es la forma en que la Torah intima que la misma maldición continuaría persiguiendo a los Benei Noah por todas las generaciones: confusión, inmoralidad, y maldición de los hijos. Quien quiera disfrutar de esa maldición, es libre de así hacerlo, pero sepa que no podrá escapar al castigo que conlleva. La Torah dice que Adonai (bendito sea) dio al rey Saúl una serie de mandamientos acerca de Amalek (Dios quería destruir el oportunismo encarnado en Amalek); y, al igual que los Noahidas, Saúl creyó que podía agradar a Dios obedeciendo solo parte de esos mandamientos.¿Cual castigo recibió Saúl por su obediencia parcial a los mandamientos Divinos? ¡El mismo que esta deparado para los Noahidas!- Turbación, Inmoralidad, y maldición sobre sus hijos. ¿Cual turbación? La turbación causada por un espíritu malo, enviado de parte de Dios para castigarle (1 Samuel 16:14); ¿Cual inmoralidad? Pedir a David que le trajera 100 prepucios de hombres Filisteos (1 Samuel 18:25); ¿Y cual maldición contra sus hijos? Pues la maldición que emitió contra su hijo Jonatan (1 Samuel 20:30-33), así como la muerte que vino sobre todos sus hijos, como resultado de su desobediencia a los mandatos Divinos: «COMO TU NO OBEDECISTE LA VOZ DE יהוה, NI CUMPLISTE EL ARDOR DE SU IRA CONTRA AMALEK (EL OPORTUNISTA) POR ESO יהוה TE HA HECHO ESTO HOY. Y יהוה entregara también a Israel contigo en manos de los Filisteos; Y MAÑANA ESTAREIS CONMIGO (EN LA TUMBA), TU Y TUS HIJOS...» - 1 Samuel 28:18-19.
¿Por que una maldición tan fuerte sobre los Noahidas? Pues porque, la aptitud del Noahida, es una manifestación del espíritu oportunista que se manifestó en Amalek; el mismo espíritu rebelde y obstinado que se manifestó en Saúl. ¿Cual es la sentencia Divina? La misma que se pronuncio sobre Saúl; a quien, el merito de su obediencia parcial a los mandamientos, le hizo merecedor de “reinar” entre los Judíos durante un corto tiempo; pero, al final tuvo que enfrentare el castigo Divino. De ese mismo modo, la obediencia parcial del Noahida, le hará merecedor de “reinar” (disfrutar del favor y la adulación del “establishment Judío”) durante un corto tiempo; pero, al final, tendrá que enfrentar el castigo que esta deparado para el y para sus hijos.



Judaismo Universal, lenguaje profano, y obscenidad

La tradición Judía (Shabbat 33a) dice que, como castigo por la obscenidad, los problemas se multiplican (sobre Israel); crueles decretos son continuamente proclamados, perece la juventud Israelita, y el huérfano y la viuda claman sin que haya respuesta para su clamor. Es que la Escritura dice: “Por tanto, el Señor no tomará contentamiento en sus jóvenes, ni de sus huérfanos y viudas tendrá misericordia; porque todos son profanos y hacedores de maldad, y toda boca habla despropósitos. Ni con todo esto ha cesado su furor, sino que todavía su mano está extendida” (Isaías 9:17).
¿Que significa el que “todavía su mano está extendida”? - El Rabino Hanan b. Rabbah dijo: Todos saben el propósito con el cual entra la novia a la cámara nupcial; pero, aun así, quien habla obscenamente de ello, sera visitado por el mal; aun si una sentencia de setenta años de alegría ya hubiese sido sellada para el.
Rabbah Bar Shila dijo en nombre del Rabino Hisda: Cuando un Judío ensucia su boca con obscenidad, Gehenna (el infierno Judío) es hecho mas profundo para el, como esta escrito: “Es un pozo profundo para la boca que habla obscenidad” (Prov. 22:14). El Rabino Nahman Bar Isaac dijo: También para quien escucha la obscenidad, y permanece callado, pues el pasaje dice: “... aquel que es aborrecido del Señor, caerá en el” (Ibid).



The ancient Jewish custom of seating in the floor

Rabbi Judah I (The Patriarch) used to enter the house of Study (Synagogue), in order to seat in the teachers chair and expound Torah; while his disciples sat in the floor. and listened to his lecture. From the conduct of Rabbi Ishmael (son of Rabbi Yose) we learn that (while seated), no inferior student dared to stride over the head of a superior one (Bab. Talmud, Yev. 105b). During the Talmudic period, not only would Jews seat on the floor, but the reader’s desk (from which the leader would lead the people in prayer) was on a level lower than the rest of the building, in keeping with, “Out of the depths have I cried unto thee, O יהוה” (Psalm 130:1); And with, “I called on your name, O Lord, from the depths of the pit” (Lamentations 3:55). What shall a man do, if he cannot pray at a lower elevation? He should bow, postrate, or kneel down,just a Salomom did while praying for Israel (1 Kings 8:54).



¿Quien es Israel?

La Torah relata que, el Israel que salio de Egipto, consistió de una multitud mixta; es decir, que incluía a gentes de muchas otras naciones. Como esta escrito: «Partieron los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños. También subió con ellos grande multitud de toda clase de gentes, y ovejas, y muchísimo ganado»- Éxodo 12:37-38. Esta mezcla de gentes de todas las razas y nacionalidades vino a constituirse formalmente en la nación de Israel, solo después de haber salido de Egipto, para cruzar el mar Rojo (Rubio), y seguir a Dios a través de aquel desierto que les conduciría a la tierra de Canaán. ¿Que enseñanza pretende darnos con esto la Torah? Pues que, el pueblo de Israel, no consiste únicamente de la descendencia genealógica de Avraham. Israel en realidad consiste de todos los hombres y las mujeres que (sin importar su pueblo, o su raza) han dejado atrás a Egipto (la idolatría, la inmoralidad que es vivir oprimiendo al prójimo, y el orgullo de vivir como si no hubiese un Dios que castigara un dia la injusticia). El verdadero Israel, es “la multitud mixta” de entre todas las naciones, que ha experimentado ya “las aguas saladas” del mar Rojo; es decir, las saladas lágrimas que producen el reconocimiento de nuestro pecado, que el profeta dice ser “rojo como el carmesí”. Como esta escrito: «Venid luego (del sincero arrepentimiento), dice יהוה , y estemos a cuenta: SI VUESTROS PECADOS FUEREN COMO LA GRANA, como la nieve serán emblanquecidos; SI FUEREN ROJOS COMO EL CARMESÍ, VENDRÁN A SER COMO BLANCA LANA» - Isaías 1:18.
Así, todo gentil que se arrepiente, abandona la maldad, y sigue (en su jornada por el desierto de esta vida) al Dios de Israel, se constituye también en pueblo de Israel. Pero, ¿en que consiste “seguir al Dios de Israel? Consiste en “acudir al monte Sinaí”; recibir los mandamientos del Dios de Israel, y ponerlos por obra. ¿Por que recibir los mandamientos Divinos en un monte? Pues porque Dios eleva (exalta) a quienes reciben Sus mandamientos, trayéndole mas cerca del cielo (mas cerca de Dios). Pero el Creador rechaza y humilla a quienes rehúsan “subir al monte” (seguir los diez mandamientos de la Ley Divina). Por eso era que las ciudades de Sodoma y Gomorra estaban en las inmediaciones del mar muerto (el punto mas bajo en toda la tierra de Canaán). Es que, quien seguía a los Sodomitas, “bajaba a lo profundo” (se alejaba del cielo, denigrandose a si mismo con el pecado de la Sodomia).



El papel del Humor, en la predica Judia

Un Midrash (Shab. 30b) dice que, Rabbah Bar Nahmani solia comenzar su discurso a los sabios de Israel con una historia jocosa, a fin de ponerlos de buen animo. Entonces, de un modo solemne, se sentaba y comenzaba su discurso acerca de Halakhah (Ley Judia).



Who is a Jew?

To be a Jew is a little bit like to be a mathematician. You need to know a lot about numbers! But, more importantly, you must be able to deduct (and extrapolate) new truth, starting from already existing one. And you must be able to do it in an honest, logical, rational, and coherent fashion. In other words, a real Jew never uses his own arbitrary ideas in order to build up his ideological framework; he never tries to make them stand by means of intimidation; by claiming they are the politically correct thing to believe; that they are backed up by this or that other Jewish movement (or reputable personality). And, most definitely, a real Jew never tries to make his ideas stand by means of the public lynching his opponent’s reputation. His ideas stand solely on the merits of the moral and rational arguments that gave them birth. This emphasis on moral and rational thinking is what makes Jewish people a power house in the fields of physics, engineering, and mathematics.
Let’s consider a simple example: the main tenet of our Jewish faith is that there’s only one God, the Creator of all. This means He made light, air, matter, energy, space, time, emotions, ideas, dimensions... the whole universe! But, since God existed before He began to create the Universe, we must conclude that He is “outside” the Universe (in other words, He is no part of it). Thus, in a strict literal fashion, we cannot “see” God; we cannot touch him, we cannot hug him, kiss him, give him something to eat, nor something to drink. But, if this is so, how can we possibly fulfill the greatest of all commandments, “to love our God with all our minds, hearts and strength” (Deut. 6:5)? Logic dictates that we cannot do it directly!.... But, if we dig a little deeper, we’ll find Scripture teaches man was created in God’s own image and likeness (Genesis 1:27). Thus, we conclude that God doesn’t really need to be loved by humans (as He is no human, has no needs, nor is He part of Nature). If He ask for our love, it’s only because He wants us to love Him indirectly (by loving our fellow human beings). Thus, in Judaism, doing good (living the ethical life embodied in loving our fellow human beings) is the foundation of our faith; not the belief in this or that other religious theology (Chabad, Karaite, Orthodox, Conservative, Reform, Reconstruction, Noahide, Messianic, etc.). That doing good and justice to our fellow human beings is God’s way for mankind, was confirmed to our father Avraham, when God told him: «For I have known him, so that he may teach and command his children and the sons of his house after him to keep THE WAY OF THE LORD and TO DO WHAT IS JUST AND RIGHTEOUS, so that the Lord may bring upon Abraham what He has promised him»- Genesis 18:19. Thus, we walk in the way of the Lord, and are children of Avraham, when we do what is just and righteous (treat others with the same consideration we ourselves would like to be treated).
This all encompassing view of our faith explains why although much older than it’s monotheistic counterparts, Judaism only has 5 or 6 sects (Islam has close to seventy, while Christian sects are numbered in the thousands).
In short, a Jew fixes his “intellectual eyes” in the “head” of the religious issue (the ethical lifestyle God expects us to follow), while the non Jew fixes them in the “tail” (the religious “pocket change” of theological doctrine and dogma). This also explains why Jews often tend to be so reluctant to discuss their faith with non Jewish people, as their order of priorities are completely different (they are reversed!).



Christians pray in the name of Jesus (p.b.u.h.); on whose name should a Jewish believer pray?

A midrash (Berachot 10a) states that R. Johanan said in the name of R. Jose ben Zimra: If a man makes his petition depend on his own merit, heaven makes it depend on the merit of others; and if he makes it depend on the merit of others, heaven makes it depend on his own merit. Moses made his petition depend on the merit of others, as it says, “Remember Abraham, Isaac and Israel, Thy servants! (Exod. 32:13) and Scripture made it depend on his own merit, as it says, “Therefore He said that He would destroy them, had not Moses His chosen stood before Him, in the breach to turn back His wrath, lest He should destroy them” (Psalm 103:23). On the other hand, Hezekiah made his petition depend on his own merit, as it is written: “Remember now, O Lord, I beseech Thee, how I have walked before Thee” (Isa. 38:3), and God made it depend on the merit of others, as it says, “For I will defend this city to save it, for Mine own sake and for My servant David's sake” (Isa. 37:35).
What moral lesson does the Torah wants to convey? The lesson is that God wants men to be humble (considering themselves not righteous enough to be worthy of receiving the answer to their prayers), so He can extoll them. Whenever a man ask for something in prayer, he should make the answer dependant on the Merit of a pertinent promise made by God (in the Tanak) to Abraham, Jacob, Isaac, Moses, David, or some other prophet (peace be upon them all). If he can't figure out on whose name to ask, he should ask that his prayer be answered based on T'Shuvah (sincere repentance and commitment to do what pleases God), as promised through prophet Yesha'yahu (Isaiah), as it is written:
"Is not this the fast that I have chosen? to loose the bands of wickedness, to undo the heavy burdens, and to let the oppressed go free, and that ye break every yoke? Is it not to deal thy bread to the hungry, and that thou bring the poor that are cast out to thy house? when thou seest the naked, that thou cover him; and that thou hide not thyself from thine own flesh? Then shall thy light break forth as the morning, and thine health shall spring forth speedily: and thy righteousness shall go before thee; the glory of the Lord shall be thy reward. Then shalt thou call, and the Lord shall answer; thou shalt cry, and He shall say, Here I am. If thou take away from the midst of thee the yoke, the putting forth of the finger, and speaking vanity; And if thou draw out thy soul to the hungry, and satisfy the afflicted soul; then shall thy light rise in obscurity, and thy darkness be as the noon day: And the Lord shall guide thee continually, and satisfy thy soul in drought, and make fat thy bones: and thou shalt be like a watered garden, and like a spring of water, whose waters fail not" (Isaiah 58:6-11).



No hay nada nuevo bajo el Sol

La Escritura dice que, no hay nada nuevo debajo del sol. ¿Que significa? Significa que, tanto en las cosas trascendentales de esta vida, como en las de la vida venidera, no hay nada nuevo. Todo ha sido implícita o explícitamente revelado por medio de la creación. Aun las enseñanzas mas profundas de la Torah, se podrían deducir de lo que nuestros ojos ven y de lo que nuestros oídos escuchan. Cuando la gallina va a tomar agua, levanta su cabeza al cielo, como dando gracias al altísimo. Esto significa que tenemos que orar dando gracias a Dios por los alimentos que vamos a consumir. Vemos que el cielo esta habitado por aves buenas, como las blancas y mansas palomas, que sirven de mensajeras a los hombres, pero también esta poblado de animales de repugnante conducta y apariencia. Un buen ejemplo de esto ultimo lo podría ser el buitre, que se alimenta de carroña; es decir, del dolor y del sufrimiento de los demás. Esto significa que, en el cielo (es decir, en el ámbito ético/espiritual) hay entidades de bien que, a la vez que puras, son mensajeros (o ángeles) del Creador. La función de estos, es conducir al hombre a hacer lo bueno. También significa que, hay entidades de maldad, que se alimentan de todo lo que sea dolor, sufrimiento y muerte. Los hombres debemos imitar la pureza y bondad de la primera, pero evitar las bajas aptitudes de la ultima.
Del mismo modo, vemos que, al despuntar el alba, escuchamos como comienzan a cantar las aves, tal y como como si estuvieran alabando al Creador, dándole gracias por regalarles un nuevo amanecer. De ese mismo modo, el hombre debe levantarse temprano cada día, para alabar y dar gracias al Creador.
Con respeto a la vida en el mundo que ha de venir, los antiguos observaban que, cuando el día languidecía, y caía la noche, los hombres cerraban su ojos, para también caer en la oscuridad del sueño nocturno. Pero, en la mañana, aquel cuerpo que había permanecido inerte, se volvía a levantar, para entrar a participar de la luz y la vida que se manifestaba con el nuevo día. Esto significa que, cuando la luz de nuestra vida comienza a apagarse (cuando las tinieblas de la vejez y de la enfermedad caen sobre nuestras vidas) nuestros cuerpos inertes reposan en la oscuridad de la tumba. Pero, así como el día sucede a la noche, de ese mismo modo la noche de la muerte sera sucedida por la luz de un nuevo día, y de una nueva vida. Esto esta confirmado por medio del proceso de nacimiento: el hombre comienza su existencia en el vientre de su madre; en un ámbito oscuro y restringido, donde se espera que crezca y madure. Luego de un corto tiempo (al final de nueve meses), sale de ese oscuro y restringido lugar, para entrar a participar de una vida increíblemente mejor; una vida de luz y de conocimiento. Eso significa que esta vida también es un ámbito de oscuridad moral y espiritual; un lugar donde nuestras limitaciones físicas (sed, hambre, temor, enfermedad, instintos naturales, etc.) restringen seriamente nuestra existencia. Pero, así como el niño sale finalmente del vientre, para entrar en una vida increíblemente mas amplia, así también nosotros un día saldremos de este mundo de oscuridad, para comenzar a participar de una vida increíblemente mas amplia; una vida de luz, mucho mejor que la que ya hemos experimentado.
La creación nos enseña también cual debe ser el modo en que debemos vivir, y que valores debemos abrazar. Hay en la naturaleza, una ley que ningún ser racional puede negar: la ley de la acción y la reacción; de la siembra, y la cosecha. Esta ley dice que, si siembro trigo en un pedazo de tierra; al final, ese pedazo de tierra me devolverá una cosecha de trigo; que si empujo una montaña con 100 libras de fuerza, la montaña terminara empujándome a mi con 100 libras de fuerza; que si soy amistoso con un perro hambriento (alimentándolo durante algún tiempo), al final el perro también sera amistoso conmigo. Así, esta ley dicta que, si hago bien y perdono, al final se me hará bien a mi, y yo mismo también seré perdonado. Esta fe, y esta ética, son verdaderas racionales, pues puede ser comprobada por medio de la observación, así como por la experiencia diaria. Fuera de estas, las severas demanda dogmáticas que puedan hacer las tradiciones religiosas modernas son, en su inmensa mayoría, el producto de hombres que, en su insaciable sed de pleitesía y adulación, mezclan una parte de esta sensata y universal verdad, con noventa y nueve partes de la conveniente y subyugante superstición que, acerca de su propias personas, ellos mismos han inventado. Así, en el Judaísmo, el principio que une a todos los judíos del mundo es ser humildes, y hacer lo bueno. De hecho, es solo hacer lo bueno; pero se necesita primero ser humilde, para luego poder aceptar que, la voluntad de Dios, no es que tengamos la razón; o que los demás nos rindan pleitesía; es que hagamos lo bueno.



El mas grande de todos, es el que mas sirve a su prójimo, sin buscar gloria para si mismo

El líder de una nación, es mas grande que ninguno de sus conciudadanos. ¿Y que pide de ellos este líder? Respeto, sumisión, el pago de impuestos, etc. En cambio, las nubes del cielo son mas grandes que cualquier ser humano. ¿Y que piden de nosotros? ¡Nada! Solamente nos sirven, saciando nuestra sed.
Así mismo sucede con el planeta tierra, que es mas grande que las nubes y los hombres. ¿Y que pide el planeta de nosotros? ¡Nada! Solamente nos sirve, dándonos plantas y animales, para que podamos alimentarnos de ellos. ¿Y que diremos del sol, que es mas grande que los hombres, las nubes y todo el planeta? ¿Que pide de nosotros? ¡Nada! Solamente nos sirve, dándonos la luz que el planeta, las nubes, y los seres humanos necesitamos para subsistir.
Así, por medio de la Naturaleza, Dios nos muestra que la grandeza esta en el servicio; que mientras mas grandes somos, mas servimos a los demás, menos servicio demandamos para nosotros mismos, y menos alardeamos de nuestros méritos. Por eso notara que podemos oír la voz del hombre; podemos oír la voz de la lluvia (que es producto de las nubes); y podemos oír la voz del viento a través de los arboles, así como la "voz" de los animales que produce el planeta; Pero, siendo el sol mucho mayor que todos ellos, no podemos oír su voz. Esto es una forma de intimar que, mientras mas grande es un ser, menos se jacta de ello, como dice la Escritura: "Comer mucha miel no es bueno, Ni el buscar la propia gloria es gloria"- Proverbios 25:27. Y en otro lado también dice: "Alábete el extraño, y no tu propia boca; El ajeno, y no los labios tuyos"- Proverbios 27:2. Un sabio dijo en una ocasión que “las aguas silenciosas, fluyen profundamente”.
Concluimos que, mientras mas anhelamos ser reconocidos y alabados, mas pequeños somos; mientras mas anhelemos que los demás nos sirvan, mas pequeños somos; mientras mas daño hacemos a nuestro prójimo, mas pequeños somos. No hay nadie mas grande que YHVH, y no hay nadie que sea mejor ejemplo de servicio que El, pues a pesar de que la mayor parte del tiempo no le reconocemos ni servimos, nunca falla en darnos todo lo que necesitamos. ¿Como? ¡Pues sustentando, no solo la vida del sol, de la tierra, y de los seres humanos, sino de todo el universo! Así, el hombre que insiste en ser servido y reconocido (no importando si ese hombre sigue a Moisés, a Jesús, o a Muhammad), se esta exaltando orgullosamente a si mismo, demandando una gloria que el mismo Creador no demanda para si mismo. Quien tal hace, esta bajo la maldición de YHVH, quien dijo: “Abominación es a YHVH todo altivo de corazón; Ciertamente no quedará impune"- Proverbios 16:5.
Pero, el hombre manso y humilde (el que no busca gloria ni merito para si mismo) cuenta con la bendición del Creador, como dice el verso: "... PERO MIRARÉ A AQUEL QUE ES POBRE, Y HUMILDE DE ESPÍRITU, y que tiembla a mi palabra”-Isaías 66:2



El testimonio que, acerca de Jesús, ofrece el Nuevo Testamento

Antiguamente había entre los judíos una costumbre que no existe al día de hoy. Y era que, cuando moría una persona, se hacia una elegía donde, por lo general, se colmaba al difunto de méritos que, a menudo, incluían dichos y obras singulares. Pero, quienes oían la elegía, entendían claramente que el difunto en realidad nunca hizo ni dijo las cosas que se le atribuían, sino que todo era un acto de “generosidad”, de parte de los que le amaron; quienes deseaban que el difunto fuera recordado con admiración, respeto y reverencia. Esto era particularmente cierto si el difunto había sido una persona santa y piadosa, que había enseñado Torah a las multitudes. Esto podría quizás explicar las contradicciones que se encuentran dentro del relato Evangélico, que a menudo adscriben a Jesús (ssce) dichos que, aunque a primera vista aparentan ser grandiosos, en la practica ningún maestro del Judaismo Universal habría jamas proferido. Esto incluye pasajes que pretenden que el lector acepte como correcto el que Jesús (alegadamente) se exaltara y glorificara a si mismo; o que demandara exclusiva pleitesía y fidelidad. El siguiente es uno de esos pasajes: “Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero....”. El pasaje concluye diciendo: “Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie. Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre. Y en vuestra ley está escrito que EL TESTIMONIO DE DOS HOMBRES es verdadero. YO soy el que doy testimonio de mí mismo, Y EL PADRE que me envió, da testimonio de mí”- Juan 8:12-18. Note como se le adscribe a Jesús el derecho de exaltarse a si mismo, y luego se le adscribe haberlo justificado diciendo que, tanto Jesús como el Padre Celestial son dos hombres distintos. Y, como el testimonio de dos hombres distintos, debía aceptarse como verdadero, por tanto Jesús tenia derecho a exaltarse a si mismo. ¡Ningún maestro de la Torah (ni mucho menos un maestro del Judaismo Universal, como lo fue el Nazareno), habría jamas dicho una barbaridad como ésta! ¡Ningún profeta habría osado jamas afirmar que Dios es un hombre, como cualquier otro Israelita. De hecho, aun el mismo Balaam, con todo y ser un profeta pagano, sabia que DIOS NO ES UN HOMBRE. El texto dice así: “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta”- Números 23:19. Mas tarde, el profeta Samuel confirmaría que ésta, era también la perspectiva de los profetas de Israel, cuando dijo: “... EL QUE ES LA GLORIA DE ISRAEL no mentirá, ni se arrepentirá; porque NO ES HOMBRE, para que se arrepienta”- 1 Samuel 15:29. Hay en el pasaje de Juan 8, algo aún mas perturbador; y es que, se presenta a Jesús, afirmando que los milagros deben ser interpretados como una confirmación de la inspiración Divina de las palabras y las obras del hombre que los realiza. Esto es desmentido, aun por los escritos cristianos, que presentan a Pedro (y a los seguidores de Jesús) realizando grandes milagros, a pesar de tener la equivocada idea de que el mensaje cristiano era solo para judíos.
La Torah enseñaba claramente que los milagros no eran confirmación alguna de la aprobación Divina, pues los magos de Egipto, realizaron milagros y prodigios, pero ello nunca implico que Dios estuviese dando testimonio de ellos. De hecho, Ha Shem advirtió a los Israelitas, que probaría su fe, permitiendo que se levantasen en medio de ellos hombres que harían milagros y prodigios, pero que les incitarían a servir a otro Dios. El verso dice así: “Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque El Señor vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a El Señor vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Adonai vuestro Dios andaréis; a Él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a Él serviréis, y a Él seguiréis”- Deuteronomio13:1-4.
Quizás el ejemplo mas claro de la anterior verdad, esta en el relato que se encuentra en Números 20. Allí, se nos dice que Adonai ordeno a Moisés hablar a la peña, a fin de que el Creador hiciera brotar agua de ella. Pero Moisés procede a cometer el pecado de adjudicarse a si mismo el milagro que esta por suceder. En adición, desobedece al Creador, pues en vez de hablarle a la piedra (tal y como se le había ordenado), procede a golpearla. Finalmente, juzga a Israel de una rebeldía de la cual, con sus acciones, el mismo se hacia tambien culpable. El verso dice así: “Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias”- Números 20:10-11. Así, al final del relato, el milagro se ejecuta, pero lejos de ser un testimonio Divino a favor de las palabras de Moisés, se convierte en una sentencia: Moisés no entrara a la tierra prometida.
Otro pasaje particularmente perturbador, y posiblemente indicativo de la artificial introducción de dichos y hechos en el relato evangélico, lo es el pasaje donde se adscribe a Jesús el haber dicho que, quien no odiara a su padre y a su madre, no podría ser su discípulo. El pasaje lee así: “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo”- Lucas 14:26. ¿Porque es perturbador este pasaje ? ¡Pues porque la Ley, claramente enseñaba que honrar a los padres era tan importante, que no hacerlo conllevaba la pena de muerte! Y esta casi de mas decir que, la peor forma de deshonrar a nuestros padres, es odiándolos. El pasaje es perturbador, aun si interpretamos el termino “odiar” de forma alegórica; es decir, si asumimos que lo que se nos intenta decir es que, el amor a los padres, debe parecer “odio”, comparado con el amor a Jesús. Y es que, aun si asumimos esta ultima perspectiva, el pasaje es blasfemo, pues implica darle a Jesús (un hombre noble y justo, pero al final de cuentas un hombre de carne y hueso) la adoración y pleitesía que solo corresponden al Creador.
La Escritura ordena amar con amor supremo, solamente a aquel Dios que es UNO solo; el Creador del Universo. Como esta escrito: “Oye, Israel: El Señor nuestro Dios, El Señor Uno es. Y amarás a El Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”- Deuteronomio 6:4-5. Es cierto que la teología Cristiana alega que Jesús era uno con el Padre, pero el texto evangélico pone en entredicho esta idea, pues describe a Jesús reconociendo su separación de Dios. El pasaje dice así: “Hacia esa hora, Jesús gritó con fuerza: Elí, Elí, ¿lamá sabaqtaní?, es decir: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”(Mateo 27:46, y Salmo 22:1). Así, si Jesús hubiese sido Dios, tendríamos que admitir que, en la cruz, Dios se abandono a si mismo, dejando de ser UNO solo, para convertirse en DOS separados. Pero esto es imposible, pues el verso en Deuteronomio dice “El Señor UNO es...”. No solo esto, sino que el mismo Jesús, quien nació de una mujer (María), reconoce que no es el mayor de los que nacen de mujer. Y, si Jesús no es el mayor de los que nacen de mujer, ¿cuanto menos podrá ser igual al Dios que es el mas grande de todos los que NO nacen de mujer? El texto dice así: “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista...”- Mateo 11:11. Así, el anterior análisis demuestra fuera de toda duda, que Jesús No es Dios, y por tanto NO puede ser el objeto del supremo amor, ni la adoración de ningún creyente. De hecho, aun si admitiéramos la posibilidad de que el hombre que colgaba en la cruz fuera Señor, y que el Dios que le había abandonado fuera también Señor, estaríamos hablando de dos Señores (pues, según el clamor de Jesús, estaban separados el uno del otro). Pero Jesús mismo aclaro que, no podemos servir a dos Señores. El verso dice así: “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro”- Mateo 6:24. No podemos servir al Padre y a la misma vez servir al Hijo; No podemos servir a el Adonai de la Torah, y a la misma vez servir al Jesús de los Escritos Cristianos; No podemos obedecer al Señor que dijo, “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley....” (Josué 1:8) y a la misma vez servir al Señor que dijo, “La ley y los profetas eran hasta Juan...”(Lucas 16:16). Si obedecemos a uno, estaremos desobedeciendo al otro; y si amamos con amor supremo a uno, entonces ya no estaremos amando con amor supremo al otro.
Así, la interpretación que de Jesús (Shalom sea con el) hace la fe Hebrea de nuestro padre Avraham, es que fue “una estrella que brillo con singular fuerza”; un gran maestro del Judaismo Universal; un poderoso profeta, enviado por Dios para recordar a nuestros ancestros el verdadero espíritu de la Torah (la instrucción Divina); su sentido ético mas profundo. Pero Jesús, definitivamente no era Dios encarnado; no era la manifestación exclusiva de algún Mesías humano; y, desafortunadamente, mucho de lo que se le adscribe haber dicho y hecho, no es sino el producto del bien intencionado (pero a menudo exagerado) deseo que sentían sus seguidores por exaltar su figura, sus enseñanzas, y su ministerio. Aun así, como ya hemos dicho, la figura del Nazareno sigue brillando como ejemplo de lo que es ser un hombre ungido (Mashiach) de Ha Shem; una meta a la que todo creyente judío esta llamado a aspirar.



El significado ético del arco iris en las nubes

Ha Shem dijo a Noah (Noé) que, cuando viera agua en las nubes, aparecería el arco iris, a fin de restaurar la esperanza en que Dios no destruiría la tierra. Si ha observado un arco iris, notara que, su apariencia es curiosamente similar al contorno del ojo humano. Y esto no es otra cosa sino la manera en que el Creador nos hace recordar que el agua es símbolo de las lagrimas (de arrepentimiento) del ser humano. Del mismo modo, la tierra no es sino símbolo del hombre, creado del polvo de la tierra. Así, esto es una forma alegórica de mostrarnos que, cuando nuestro ojos se nublan de lagrimas de arrepentimiento, el arco iris de la esperanza aparece en nuestras vidas. ¿Cual esperanza? Pues la esperanza de que no vendrá destrucción alguna sobre nosotros, pues la Escritura promete que: "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciaras tu oh Dios"- Salmo 51:17. Si, ante el anuncio que hacia Noé acerca del inminente Diluvio de aguas, aquella generación hubiera respondido con un diluvio de lagrimas (de arrepentimiento), el arco iris de la esperanza habría brillado sobre sus vidas, y se habrían librado de la destrucción que se avecinaba.
En el plan de Dios para el hombre, el arrepentimiento es el eje alrededor del cual giran el resto de todas las cosas. De hecho, es tan importante que, a fin de que nadie pueda reclamar estar libre de tener que arrepentirse, a menudo la Escritura cita al Creador mismo dándonos ejemplo: El pasaje dice: "Y se arrepintió el Señor de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón"- Génesis 6:6. Quizás el pasaje que mejor muestre lo que intentamos ilustrar se encuentra en Éxodo 32:13. Allí Dios dijo a Moisés que castigaría el pecado de Israel, haciéndoles perecer, y sustituyéndoles por otro pueblo. Pero Moisés intercede por su pueblo, y Dios atiende finalmente su clamor. El pasaje dice así: "Entonces El Señor se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo"- Éxodo 32:13. Lo que intima este verso es que, si Dios (que es moralmente perfecto), tuvo que arrepentirse del mal que justamente pensó infringir a los culpables, ¿por cuanto mas no tendremos nosotros (seres moralmente imperfectos) que arrepentirnos del mal que injustamente hemos ya infringido a nuestro prójimo (que quizás sea mas inocente que nosotros)? Si hay una verdad revelada en la Escritura, es que el llanto (las lagrimas de arrepentimiento) son la única seguridad de que andamos en el camino recto, y de que Dios nos ha recibido ya como a sus hijos. El pasaje dice así: "Con llanto vendrán, Y entre súplicas los guiaré. Los haré andar junto a arroyos de aguas, Por camino derecho en el cual no tropezarán; Porque soy un padre para Israel, Y Efraín es Mi primogénito”- Jeremías 31:9.



La Torah es la Peña de Horeb, que Vivifica a los que de Ella beben

Adonai Yah (el Creador) utilizo la piedra para revelar a su pueblo su Ley, por medio de las dos tablas que entrego a Moisés su siervo. Entonces, Israel comenzó a padecer de sed. ¡La vida del pueblo dependía de un suministro de agua! ¿Que hizo el Creador? Pues decidió utilizar esa crisis para dar a su pueblo una lección ética y moral: que así como la vida del hombre depende del agua física, así tambien su vida espiritual depende del agua espiritual que fluye de “la piedra” (los mandamientos dados en las dos tablas de piedra). Y, ¿como sabemos que la Torah es tipificada por el agua? Pues del verso que dice: “A todos los sedientos: Venid a las aguas...” (Isaías 55:1). Es decir, así como las aguas llegan de un extremo a otro del mundo, así la Torah llega de un extremo a otro del mundo; así como las agua dan vida a los de ella beben, así la Torah da vida a los que de ella beben; así como las aguas limpian la inmundicia, así la Torah limpia la inmundicia, así como las aguas provienen del cielo, así la Torah proviene del cielo; así como las aguas descienden acompañadas de truenos y relámpagos, así la Torah descendió sobre el Sinaí acompañada de truenos y relámpagos; así como el agua es gratuita, así la Torah es también gratuita.



La Igualdad Que espera Dios del Hombre

A los ojos del Creador, no hay Israelitas, Palestinos, Africanos, Latinos, Asiáticos, Americanos, ni Europeos. Solo hay hombres con sabiduría (temor de Dios), y hombres sin sabiduría (sin temor de Dios). Como dice la Escritura: "EL PRINCIPIO DE LA SABIDURÍA ES EL TEMOR DE ADONAI (El Señor); BUEN ENTENDIMIENTO TIENEN TODOS LOS QUE PRACTICAN SUS MANDAMIENTOS..."- Salmo 11:10. El justo es prefigurado en la persona de Moisés; quien, aunque imperfecto, estaba comprometido con no oprimir ni tratar injustamente a nadie; estaba comprometido con la misericordia, con la compasión, y con la humildad. Dios se agrada del hombre que le teme, sin importar su raza, o su credo. La hija de Faraón no era judía; pero, como tuvo misericordia del indefenso y desamparado niño Judío que flotaba en las aguas del Nilo, Dios se agrado de ella, de suerte que termino utilizándola como el instrumento para salvar a quien mas tarde se convertiría en el héroe Hebreo del relato del Éxodo.
En cambio, el injusto es prefigurado en la persona de Faraón, quien oprimió a su prójimo, no conoció la justicia, la misericordia, ni la compasión; fue orgulloso, y se opuso a lo que ordenaba Dios por por medio de Moisés. Dios no se agrada del injusto, sin importar si es Judío, Cristiano, Musulmán, o Budista. Como dice la Escritura: "Deja la ira, y desecha el enojo; NO TE EXCITES EN MANERA ALGUNA A HACER LO MALO. PORQUE LOS MALIGNOS SERÁN DESTRUIDOS..."- Salmo 37:8-9. Note que la Escritura Hebrea no dice que los Judíos serán destruidos. Tampoco dice que serán los Cristianos, ni los Musulmanes; dice “LOS MALIGNOS” (sin importar si son Judíos, Cristianos, o Musulmanes). Korah (Coré) y sus seguidores eran Judíos; pero cuando, al igual que Faraón, se opusieron a lo que Yah ordenaba por boca de Moisés, el Creador les hizo descender vivos al Sheol. Así, cuando de castigar al que hace lo malo (y de recompensar al que hace lo bueno) se trata, Dios no hace acepción de personas; ni distingue entre entre Judíos y gentiles; o entre Cristianos, Judíos, y Musulmanes.



El mensaje de Moshe Ravenu (Moisés nuestro maestro)

El mensaje de nuestro maestro Moisés, es verdadero e inmutable; este mensaje es que hay un solo Dios (27)(1), El Omnipotente, quien es ética y moralmente perfecto (2)(3), y a quien nadie ha visto jamas, pues esta por encima de toda su Creación (4)(37). El es el Creador y Juez de todas las cosas (5) (38); quien siempre perdona al pecador arrepentido (46) (6) (29) (32) (31), y quien un día recompensara a cada uno conforme al bien que durante su vida haya realizado (7) (33) (34) (35) (36).
Los profetas hablaron por parábolas, y así mismo Moisés nuestro maestro formulo la Torah como una gran parábola y alegoría moral (64) (8) (9) (10). El Árbol de La vida (50) (52) (51), Sodoma y Gomorra (20), el Desierto (67), la circuncisión (16) (40), el ayuno (17), los sacrificios de la Ley (30) (22) (21), la Tierra Santa (25) (28), el pueblo escogido de Israel (24) (26), las naciones Gentiles (19), La Roca de donde broto el agua viva (48) (41), el primogénito Hijo de Dios (66) (56) (58) (57) (59), y el Ungido (Mesías) Redentor (60) (61) (23) (55) (39), son las imágenes y los arquetipos de verdades Divinas mucho mas profundas. La Mayor de todas estas verdades, es que la Gracia y el Favor Divino no se obtienen de forma mágica, ni esotérica; no se obtienen creyendo (o diciendo) estas o aquellas otras palabras sagradas (54); no se obtienen observando ciegamente este, o aquel otro ritual religioso (42); tampoco se adquieren adorando en este, o en aquel otro Templo (62), ni viviendo en esta, o aquella otra tierra (68); tampoco se alcanza creyendo ciegamente en esta, o aquella otra teología (45) (44); La gracia y el Favor Divino, se obtienen por medio del arrepentimiento sincero (43), y haciendo bien a los que sufren (65) (12) (13) (63); Se obtiene comprometiéndonos con el estilo de vida que conlleva el arrepentimiento sincero; la vida del que teme a Dios (la persona comprometida con tratar a todos con justicia, con misericordia, y con humildad) (11); Es esa vida de amor, lo que la Torah intenta forjar en cada ser humano; el estilo de vida que persiguieron Noé, Daniel, Job, Avraham, Moisés, y todos aquellos cuyas vidas fueron un ejemplo de justicia, misericordia y humildad (18) (47). Es que, quien ama al prójimo, ya ha guardado la Ley, ya ha sido circuncidado, ya ha llegado a Canaán, ya ha vuelto del exilio, ya ha re-edificado el Templo, ya ha recibido al Mesías, ya tiene la Vida Eterna.

Textos De Referencia

(1) Salmo 18:31- “Porque ¿quién es Dios sino sólo El Señor? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?”
(2) 2da Samuel 7:22- “Por tanto, tú te has engrandecido, Señor Dios; por cuanto no hay como tú, ni hay Dios fuera de ti, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos".
(3) Salmo 18:30- “En cuanto a Dios, perfecto es su camino, Y acrisolada la palabra del Señor; Escudo es a todos los que en él esperan”.
(4) 1ra Reyes 8:27- “Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?”.
(5) Génesis 18:25- “Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?”.
(6) 2da Crónicas 7:14- “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.
(7) Ezequiel 18:30- “Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice el Señor. Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina”.
(8) Números 23:7-10 - “Y él tomó su parábola, y dijo: De Aram me trajo Balac, Rey de Moab, de los montes del oriente; Ven, maldíceme a Jacob, Y ven, execra a Israel. ¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de execrar al que El Señor no ha execrado? Porque de la cumbre de las peñas lo veré, Y desde los collados lo miraré; He aquí un pueblo que habitará confiado, Y no será contado entre las naciones. ¿Quién contará el polvo de Jacob, O el número de la cuarta parte de Israel? Muera yo la muerte de los rectos, Y mi postrimería sea como la suya”.
(9) Ezequiel 17:2 - “Hijo de hombre, propón una figura, y compón una parábola a la casa de Israel”.
(10) Oseas 12:10 - “Y he hablado a los profetas, y aumenté la profecía, y por medio de los profetas usé parábolas”.
(11) Miqueas 6:8 - “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Dios de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y andar humildemente con tu Dios”.
(12) Jeremías 22:16 - “El juzgó la causa del afligido y del menesteroso, y entonces estuvo bien. ¿No es esto conocerme a mí? dice El Señor”.
(13) Isaías 1:16-19 - “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice el Señor, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quisiéreis y oyereis, comeréis el bien de la tierra”.
(14) Deuteronomio 6:4-5- “Oye, Israel: El Señor nuestro Dios, El Señor uno es: Y Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todo tu poder”.
(15) Levítico 19:18 - “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo: mas amarás a tu prójimo como a ti mismo: Yo el Señor".
(16) Deuteronomio 10:16 - “Circuncidad pues el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz”.
(17) Isaías 58:5-8 - “¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que encorve su cabeza como junco, y haga cama de saco y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable al Señor? ¿No es antes el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, deshacer los haces de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes metas en casa; que cuando vieres al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu carne? Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salud se dejará ver presto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria del Señor será tu retaguardia”.
(18) Ezequiel 14:13-14 - “Hijo del hombre, cuando la tierra pecare contra mí rebelándose pérfidamente, y extendiere yo mi mano sobre ella, y le quebrantare el arrimo del pan, y enviare en ella hambre, y talare de ella hombres y bestias; Si estuvieren en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel, y Job, ellos por su justicia librarán su vida, dice el Señor”.
(19) Ezequiel 2:3 - “Y me dijo: Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel, a gentiles rebeldes que se rebelaron contra mí; ellos y sus padres se rebelaron contra mí, hasta este mismo día”.
(20) Isaías 1:9-10 - “Si el Señor de los ejércitos no hubiera hecho que nos quedase un remanente pequeño, como Sodoma fuéramos, y semejantes a Gomorra. Príncipes de Sodoma, oíd la palabra del SEÑOR; escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra”.
(21) Oseas 14:1-2 - “Conviértete, oh Israel, al Señor tu Dios, porque por tu pecado has caído. Tomad con vosotros palabras, y convertíos al Señor, y decidle: Quita toda iniquidad, y aceptanos con gracia, y daremos los Becerros de nuestros labios”.
(22) Salmo 50:14 - “Sacrifica a Dios alabanza, y paga tus promesas al Altísimo”.
(23) Isaías 59:20 - “Y vendrá el Redentor (Mesías) a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad (es decir, se arrepienten) en Jacob, dijo el SEÑOR".
(24) Isaías 19:24-25 - “En aquel tiempo, Israel será tercero con Egipto y con Asiria, bendición en medio de la tierra. Porque el Señor de los ejércitos los bendecirá diciendo, bendito el pueblo mío Egipto, y el Asirio obra de mis manos, e Israel mi heredad".
(25) Números 35:34 : “No contaminéis, pues, la tierra donde habitáis, en medio de la cual yo habito; porque yo el Señor habito en medio de los hijos de Israel”.
(26) Isaías 44:21 - “Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, que mi siervo eres: Yo te formé, mi siervo eres tú ; Israel, no me olvides”.
(27) Isaías 44:6 - "Así dice el Señor, Rey de Israel, y SU REDENTOR, el Señor de los ejércitos: Yo el primero(por que no tengo Padre), y yo el postrero (porque no tengo hijo), y fuera de mí no hay Dios (porque no tengo hermano)".
(28) Génesis 2:7 - “Formó, pues, El Señor Dios al hombre del polvo de la TIERRA, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un alma viviente".
(29) Jeremías 36:3 - “Si por ventura oyere la Casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles, para que se torne cada uno de su mal camino, y yo perdonaré su maldad y su pecado”.
(30) Salmo 51:17 - “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios”.
(31) Ezequiel 33:14-16 - “Y diciendo yo al impío: De cierto morirás; si él se volviere de su pecado, e hiciere juicio y justicia, Si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, caminare en las ordenanzas de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá. No se le recordará ninguno de sus pecados que había cometido; hizo juicio y justicia; Vivirá ciertamente”.
(32) Isaías 1:16-18 - “Lavaos, y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien. Buscad juicio. Restituid al agraviado. Oíd en derecho al huérfano. Amparad a la viuda. Venid luego, dirá el SEÑOR, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, serán tornados como la lana”.
(33) Job 34:10-11 - “Por tanto, varones de entendimiento, oídme: Lejos esté de Dios la impiedad, y del Omnipotente la iniquidad. Porque él pagará al hombre según su obra, y él le hará hallar conforme a su camino”.
(34) Salmo 62:12 - “Y de ti, oh Señor, es la misericordia: Porque tú pagas a cada uno conforme a su obra”.
(35) Proverbios 12:14 - “El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y la paga de las manos del hombre le será dada”.
(36) Salmo 91:8 - “Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos”.
(37) Éxodo 33:20 - “Dijo más: No podrás ver mi faz; porque no me verá hombre, y vivirá”.
(38) Salmo 7:11 - “Dios es el que juzga al justo; y Dios está airado contra los impíos todos los días”.
(39) salmo 19:14 - “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Señor, ROCA mía, y REDENTOR mío”.
(40) Jeremías 4:4 - “Circuncidaos al Señor, y quitad los prepucios de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien apague, por la malicia de vuestras obras”.
(41) Jeremías 2:13 - “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, por cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no detienen aguas”.
(42) Isaías 1:11-14 - “¿Para que me sirve, dice el Señor, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabrios. ¿Quien demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mi para hollar mis atrios? No me traigáis mas vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes. Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas".
(43) Ezequiel 33:14-16 - “Y cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; si el se convirtiere de su pecado, e hiciere según el derecho y la justicia, si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá. No se le recordara ninguno de sus pecados que había cometido; hizo según el derecho y la justicia; vivirá ciertamente”.
(44) Números 9:1-11 - “Hablo el Señor a Moisés en el desierto de Sinaí, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, en el mes primero, diciendo: Los hijos de Israel celebraran la pascua a su tiempo. El decimocuarto día de este mes, entre las dos tardes, la celebraréis a su tiempo; conforme a todos sus ritos y conforme a todas sus leyes la celebraréis. Y hablo Moisés a los hijos de Israel para que celebrasen la pascua. Celebraron la pascua en el mes primero, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, en el desierto de Sinaí; conforme a todas las cosas que mando El Señor a Moisés, así hicieron los hijos de Israel. Pero hubo algunos que estaban inmundos a causa de muerto, y no pudieron celebrar la pascua aquel día; y vinieron delante de Moisés y delante de Aarón aquel día, y le dijeron aquellos hombres: Nosotros estamos inmundos por causa de muerto; ¿por que seremos impedidos de ofrecer ofrenda al Señor a su tiempo entre los hijos de Israel? Y Moisés les respondió: Esperad, y oiré lo que ordena El Señor acerca de vosotros. Y El Señor hablo a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, diciendo: Cualquiera de vosotros o de vuestros descendientes, que estuviere inmundo por causa de muerto o estuviere de viaje lejos, celebrara la pascua al Señor en el mes segundo, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, la celebraran; con panes sin levadura y hierbas amargas la comerán”.
(45) Números 27:1-7 - “Vinieron las hijas de Zelofehad el cual era hijo de Hefer, el cual era hijo de Galaad, el cual era hijo de Maquir, el cual era hijo de Manases, de las familias de Manases el cual era hijo de José, los nombres de las cuales eran Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa; y se presentaron delante de Moisés y delante del sacerdote Eleazar, y delante de los príncipes y de toda la congregación, a la puerta del tabernáculo de reunión, y dijeron: Nuestro padre falleció en el desierto; y el no estuvo en la compañía de los que se juntaron contra El Señor en el grupo de Core, sino que en su propio pecado falleció, y no tuvo hijos. ¿Por que sera quitado el nombre de nuestro padre de entre su familia, por no haber tenido hijo? Danos heredad entre los hermanos de nuestro padre. Y Moisés llevo su causa delante de El Señor. Y El Señor respondió a Moisés, diciendo: Bien dicen las hijas de Zelofehad; les darás la posesión de una heredad entre los hermanos de su padre, y traspasaras la heredad de su padre a ellas”.
(46) Jonás 3:10 - “Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo”.
(47) Daniel 4:37 - “Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y el puede humillar a los que andan con soberbia”. Génesis 20:9 - “Después llamo Abimelec a Avraham, y le dijo: ¿Que nos has hecho? ¿En que peque yo contra ti, que has atraído sobre mi y sobre mi reino tan grande pecado? Lo que no debiste hacer has hecho conmigo”.
(48) Habacuc 1:12 - “¿No eres tu desde el principio, oh Señor Dios mio, Santo mio? No moriremos. Oh Señor, para juicio lo pusiste; y tu, oh Roca, lo fundaste para castigar”
(49) Daniel 4:20-22 - “El árbol que viste, que crecía y se hacia fuerte, y cuya copa llegaba hasta el cielo, y que se veía desde todos los confines de la tierra, cuyo follaje era hermoso, y su fruto abundante, y en que había alimento para todos, debajo del cual moraban las bestias del campo, y en cuyas ramas anidaban las aves del cielo, tu mismo eres, oh rey, que creciste y te hiciste fuerte, pues creció tu grandeza y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra”.
(50) Proverbios 11:30 - “El fruto del justo es árbol de vida; Y el que gana almas es sabio”.
(51) Proverbios 3:18 - “Ella (la sabiduría) es árbol de vida a los que de ella echan mano, Y bienaventurados son los que la retienen”.
(52) Isaías 61:3 - “....Y serán llamados (los afligidos de Sion) arboles de justicia, plantío del Señor, para gloria suya”.
(53) Proverbios 3:27-32 - “No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, Y mañana te daré, Cuando tienes contigo que darle. No intentes mal contra tu prójimo que habita confiado junto a ti. No tengas pleito con nadie sin razón, Si no te han hecho agravio. No envidies al hombre injusto, Ni escojas ninguno de sus caminos. Porque El Señor abomina al perverso; Mas su comunión intima es con los justos”.
(54) Isaías 29:13 - “...Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mi con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón esta lejos de mi..”
(55) Salmo 105:15 - “No toquéis, dijo, a mis ungidos,Ni hagáis mal a mis profetas.
(56) Éxodo 4:22 - “Y dirás a Faraón: El Señor ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito”.
(57) Oseas 1:10 - “...Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mio, les sera dicho: Sois hijos del Dios viviente”.
(58) Oseas 11:1 - “Cuando Israel era muchacho, yo lo ame, y de Egipto llame a mi hijo”.
(59) Deuteronomio 14:1 - “Hijos sois del Señor vuestro Dios...”.
(60) Habacuc 3:13 - “Saliste para socorrer a tu pueblo, Para socorrer a tu Ungido.”
(61) Isaías 45:1-3 - “Así dice El Señor a su Ungido (Mesías), a Ciro, al cual tome yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de el y desatar lomos de reyes; para abrir delante de el puertas, y las puertas no se cerraran: Yo iré delante de ti, y enderezare los lugares torcidos; quebrantare puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos; y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy el Señor, el Dios de Israel....”.
(62) Jeremías 7:3-7 - “Así ha dicho El Señor de los ejércitos, Dios de Israel: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar. No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo del Señor, templo del Señor, templo del Señor es este. Pero si mejoráis cumplidamente vuestros caminos y vuestras obras; si con verdad hiciereis justicia entre el hombre y su prójimo, y no oprimiereis al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni en este lugar derramareis la sangre inocente, ni anduviereis en pos de dioses ajenos para mal vuestro, os haré morar en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres para siempre”.
(63) Zacarías 7:9-14 - “Así hablo El Señor de los ejércitos, diciendo: Juzgad conforme a la verdad, y haced misericordia y piedad cada cual con su hermano; no oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre; ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano. Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír; y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que El Señor de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte del Señor de los ejércitos. Y aconteció que así como el clamo, y no escucharon, también ellos clamaron, y yo no escuche, dice El Señor de los ejércitos; sino que los esparcí con torbellino por todas las naciones que ellos no conocían, y la tierra fue desolada tras ellos, sin quedar quien fuese ni viniese; pues convirtieron en desierto la tierra deseable”.
(64) Ezequiel 20:49 - “Y dije, ¡Ah Señor Dios!Ellos dicen de mi: ¿No profiere este parábolas?
(65) Oseas 6:6 – “Por que misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios mas que holocaustos”.
(66) Jeremías 31:9 - “Irán con lloro, mas con misericordia los haré volver , y los haré andar junto a arroyos de agua, por camino derecho en el cual no tropezaran; porque soy a Israel por Padre, y Efraín es mi primogénito”.
(67) Ezequiel 20:35-36 - "...y os traeré al desierto de los pueblos, y allí litigare con vosotros cara a cara. Como litigue con vuestros padres en el desierto de la tierra de Egipto, así litigare con vosotros, dice el Señor".
(68) Levítico 25:23 - “Y la tierra no se venderá rematadamente, porque la tierra mía es; que vosotros peregrinos y extranjeros sois para conmigo”.



El único y Verdadero Nuevo Pacto: Volver al Espíritu Original de la Ley

La Torah dice que Moisés hablo a los hijos de Israel en el desierto, advirtiéndoles que debían prepararse, pues en tres días el Creador se manifestaría a sus vidas (Éxodo 19:10-11). Pero, al llegar el día señalado, los Israelitas vieron formarse solo una gran tempestad. Oscuridad de nubes cubrían la cima del monte Sinaí, en cuya falda habían tomado refugio. Entonces, comenzó a tronar y relampaguear. La tierra empezó a temblar, y comenzó a oírse el sonido de una bocina que iba en aumento; como el clamor de angustia del pueblo que va a la batalla. Inmediatamente, la gloria de Dios descendió a la cúspide del monte, y su apariencia era como la de un fuego abrasador.
Moisés había dicho que los Israelitas verían a Dios, pero lo que se les apareció no fue sino oscuridad, tormenta, temblor, clamor, y fuego. Solo después de todo esto, pudieron finalmente escuchar las palabras del Creador. ¿Por que? Pues porque el hombre no busca a Dios cuando se encuentra en prosperidad y abundancia: no tiene un oído receptivo mientras brilla el sol, o mientras esta tranquilo y confiado; sabiendo que nada amenaza la estabilidad que le rodea. Solo aquel cuya vida se ha convertido en un desierto esta listo para escuchar; aquel cuya existencia ha sido oscurecida por las tormentas de la vida; el hombre que tiembla, pues siente que su seguridad ha sido conmovida y trastocada; el hombre que clama, y alza su voz al cielo, en respuesta al fuego abrasador de la adversidad que le consume; ante un cáncer terminal; ante una severa depresión; ante el embate de un inmisericorde adversario; ante la soledad de la vejez; ante el hijo o la hija que se suicida. En resumen, solo esta listo para escuchar la voz de su Dios el hombre cuyo corazón ha sido quebrantado.
El Creador ilustro esto a su pueblo por medio de una hermosa alegoría. Vera, Cuando la Ley fue dada a Israel, Dios la escribió en tablas de piedra. Estas no eran piedras comunes; pues no fueron talladas por mortal alguno, sino por la mano del Creador (Éxodo 31:18). Luego de ser entregadas, Moisés desciende del monte con ellas, para presentarlas a Israel. Pero, ante la indignación por el pecado de los Israelitas (que se habían dado a adorar un becerro de Oro), Moisés procedió a romper las tablas (Éxodo 32:19). Entonces, Dios le ordena labrar un segundo conjunto de piedras, sobre las cuales Moisés escribiría la Ley (Éxodo 34:27). Curiosamente, la tradición judía dice que el segundo conjunto de tablas fue escrito el día de la expiación, o “Yom Kippur”. En adición, el Creador ordeno mas tarde a Moisés, tomar los pedazos de las tablas originales, y ponerlos dentro del arca, junto a las tablas de la Ley escritas y labradas por Moisés ¿Que significa esto? Significa que, si bien hay una sola Ley (la que Moisés escribió en las segundas tablas de piedra) hay otra Ley aun mas importante, pues fue la Ley original, escrita no por el dedo del hombre, sino por el dedo de Dios. Esa genuina y verdadera Ley consiste de tablas de piedra que deben, tarde o temprano, ser también quebrantadas. Pero no son tablas como las que labro Moisés, o algún otro hombre. Son tablas que solo Dios puede labrar, pues son las tablas del corazón humano, como dice la Escritura: “(Hijo mio) Guarda mis mandamientos y vivirás, Y mi Ley como las niñas de tus ojos. Lígalos a tus dedos; ESCRÍBELOS EN LA TABLA DE TU CORAZÓN”- Proverbios 7:2-3.
Así, la Ley que escribe el hombre (Moisés), esta escrita en un lugar externo; en un pedazo de piedra, en un pedazo de papel, o en la memoria de Israel. Pero, la genuina y verdadera Ley, solo puede escribirse en el corazón. Y, al igual que con las tablas originales, Dios quiere que (por medio del arrepentimiento) la tabla de piedra que es nuestro corazón, sea también quebrantada. Así, cuando el hombre se arrepiente, abraza un nuevo pacto; pues vuelve al pacto original; a la Ley escrita en el corazón quebrantado.
De esto da testimonio la Escritura, cuando dice: “He aquí que vienen días, dice YHVH, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá ... Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice YHVH: DARÉ MI LEY en su mente, y LA ESCRIBIRÉ EN SU CORAZÓN... “- Jeremías 31:31-33 De esto también da testimonio Ezequiel, cuando dice: “... Y QUITARÉ (QUEBRANTARE) DE VUESTRA CARNE EL CORAZÓN DE PIEDRA, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”- Ezequiel 36:26-28.
Cuando el hombre guarda los mandamientos, sigue el pacto de Moisés. Pero cuando quebranta su alma, vuelve al pacto originalmente hecho por Dios, aquel pacto que nunca sera anulado. Como esta escrito: “Y haré con ellos PACTO ETERNO, que no me volveré atrás de hacerles bien, y PONDRÉ MI TEMOR EN EL CORAZÓN DE ELLOS, para que no se aparten de mí”- Jeremías 32:40. Note que Jeremías aclara que este pacto no es un pacto externo; no es una nueva Torah (instrucción, doctrina, o teología). Es la aptitud de un corazón temeroso de Dios- la aptitud que corresponde a un corazón humilde y quebrantado. El profeta Ezequiel confirma lo anterior, cuando dice: “Y sabrán las naciones que yo YHVH santifico a Israel, ESTANDO MI SANTUARIO EN MEDIO DE ELLOS para siempre”- Ezequiel 37:28. En el anterior pasaje, la frase Hebrea traducidas como “en medio de ellos” es “be-tojem”, que literalmente significa “en el interior de ellos”; Es decir, en sus corazones. Así, cuando el hombre se arrepiente, su corazón se convierte en el arca y el santuario que prefiguraban el santuario y el arca físicos descritos en la Torah que escribió el hombre.
¿Como sabemos esto? Pues por la descripción que se nos da. Es que se nos dice que era una pequeña urna de madera de acacia, cubierta con oro por dentro y por fuera. Sobre esta urna, había un propiciatorio de oro, con la semejanza de dos querubines (ángeles), también de oro. Estos ángeles estaban situados uno frente al otro, sobre los dos extremos del arca. En adición, los querubines tenían sus alas extendidas entre si, como simulando a dos personas que se acercan, para unirse en un fraternal abrazo. Y, curiosamente, era sobre el arca sagrada, y de entre las alas de estos dos querubines, que Dios prometió hablar con Moisés (Éxodo 25:22). Es decir, la Shekhinah (o presencia visible de la Gloria Divina) se manifestaba entre las alas de los querubines.
¿Que significa? Significa que no hemos experimentado la vida eterna (la inmortalidad representada por el oro), hasta que, al igual que aquellos seres celestiales, no extendemos nuestras manos al prójimo que nos necesita; que la gloria de Dios se dejara ver en medio nuestro, solo cuando podamos vivir en armonía con nuestro vecino; que la luz de Dios alumbrara nuestras vidas, solo cuando podamos ver en nuestro prójimo, el rostro de un amigo; que cuando miramos a nuestro prójimo, en un sentido muy real, estamos también mirando la gloria de Dios, pues ese prójimo fue hecho a imagen y semejanza del Creador.



Shabbat- ¿Cual día de la semana?

Un discípulo pregunto en una ocasión: «Rabí, tengo una duda. Hashem dijo: “Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para YHVH tu Dios”-. Éxodo 20:9-10. Entonces, ¿podría trabajar de lunes a sábado, y descansar Domingo? Es que el verso dice: “seis días trabajaras, mas el séptimo día es reposo”, lo que me deja con el pensamiento de que está refiriéndose a los días productivos que yo haga. Así, no estaría infringiendo el mandamiento, pues estaría trabajando 6 días, y el 7mo lo reposaría».
¿Que contestación da Judaismo Universal a esta común pregunta? La contestación es que, hacer el bien, a menudo es escoger entre el menor de dos males. Si la persona no puede guardar el Shabbat, tal y como lo prescribe la Ley, debe hacerlo según le dicte su conciencia; y, si lo hace con sinceridad, obtendrá el favor de su Creador. Pero, en cuanto a nosotros los Judíos, nuestro día de reposo es el día Sábado. La razón para ello, es que la Torah enseña en Éxodo 16 que Ha Shem mostró a Israel cual habría de ser su día de descanso. ¿Como lo hizo? Pues haciendo descender mana de los cielos, y ordenándoles recogerlo durante seis días corridos, para luego descansar el séptimo día; como esta escrito- “Seis días lo recogeréis; mas el séptimo día es día de reposo; en él no se hallará”- Éxodo 16:26. Es decir, el primer día de la semana, correspondería al primer día en que descendió el mana; y, partiendo de ese día, se contarían seis días mas, para llegar al día séptimo, el cual seria de reposo.
Así, el séptimo día, es el día que los Judíos han guardado continuamente desde aquel remoto pasado; el cual corresponde a nuestro presente día Sábado. Prueba de que este día ha permanecido inalterado a través de los siglos, lo es el hecho de que, durante los últimos 2000 años, la tradición Cristiana ha reposado el primer día de la semana; como esta escrito- «El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba...» -Hechos 20:7. ¿Por que reposaban los Cristianos el primer día de la semana? ¡Pues porque el evangelio alega que Jesús resucito durante ese día!; Como esta escrito- «Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena...» -Marcos 16:9. ¡Pero, la tradición Cristiana reconoce que ese primer día corresponde a nuestro presente día Domingo! Y, si la semana siempre ha tenido solo siete días, y el Domingo era el primer día de la semana, deducimos que el día anterior al Domingo (entiéndase el Sábado) tenia que por fuerza ser el séptimo día, o día de reposo.
Es importante subrayar que, independientemente de lo que hasta aquí hemos expuesto, la Ley de Dios no solo tuvo la intención de ser una guía personal para el creyente, sino la constitución nacional que habría de regir la vida de la nación conformada por los creyentes Judíos. Obviamente, esto no habría sido posible, si cada creyente tuviese la libertad de decidir cual es la correcta interpretación de cada mandamiento. Es decir, no se podría haber castigado al violador del día de reposo, si cada uno tuviera la libertad de decidir cual día de la semana correspondía a ese día de reposo. Es como pretender vivir en un país donde la Ley castigue el sexo con menores, pero permita a cada individuo decidir quien es, y quien no es, un menor. La Ley seria simplemente imposible de implementar, si primero no entendemos la necesidad de tener una referencia común; una interpretación emitida por aquellos a quienes les ha sido delegada la autoridad comunitaria para así hacerlo. En el pasado, esta autoridad recaía en el Sanedrín Judío. Luego, la autoridad recayó sobre los sabios de la era Talmúdica.
Y en esto consiste la importancia de que, en términos generales, la comunidad Judía tome la interpretación que de la Torah hicieron los sabios Talmúdicos, como la referencia común para la vida comunitaria; es decir, como la base para determinar en que año judío nos encontramos, en que día debemos celebrar las fiestas de Rosh Ha Shanah, Yom Kippur, Sukkot, Pesaj, etc. Esta siempre ha sido la postura de los maestros del Judaismo Universal. Por eso, aun el mismo Jesús de Nazaret (la paz de Yah sea con el) es citado reconociendo la autoridad de los lideres judíos de su época. Como esta escrito: «En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo...» -Mateo 23:2-3.



¿Recibir salario por enseñar Torah?

Durante incontables siglos, y hasta el tiempo de los discípulos de Rashi (1040-1105 E.C.) , estuvo prohibido entre los judíos recibir estipendio alguno por enseñar la Torah (con la única excepción de aquellos que la enseñan a niños pequeños). De hecho, el Rabino Zadok decía: “No hagas de ellas (las palabras de la Torah) una corona para tu auto exaltación, ni una pala con la cual excavar (riquezas)”. De igual modo, Hillel decía: “Aquel que usa la Corona (de la Torah) para su propio beneficio, perecerá”. Así, aprendemos que, quien utiliza la Torah para obtener ganancia personal, remueve su vida en este mundo: «Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como ‫ יהוה‬mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella» -Deuteronomio 4:5.
El Rabino Judah citaba a Rav traduciendo el anterior verso de la siguiente manera: “Así como yo os la he enseñado gratuitamente, de ese mismo modo debéis vosotros enseñarla gratuitamente”. Si las enseñanzas de aquellos que predican la Torah de forma gratuita, no son suficiente para usted, es aceptable que este dispuesto a pagar por obtener la Torah que tanto anhela; ¿Y la prueba para esto? El verso que dice: «Compra la verdad...» (Proverbios 23:23). ¿Y la prueba de que la persona no puede decir: “Así como yo tuve que pagar por aprender Torah, voy a cobrar por enseñarla a otros”? El resto del verso, que dice: «compra la verdad, Y NO LA VENDAS...». De nuevo, la Torah muestra que, fuera de la enseñanza que regularmente se imparte a niños y a estudiantes temporeros (cuya remuneración en realidad no es un salario, sino un tipo de contribución para sostener a los discípulos de los sabios), ningún rabino debe recibir salario por su trabajo, pues esto degrada la Torah; reduciendo lo que es un instrumento Divino para obtener riquezas eternas, al nivel de un instrumento humano, para la obtención de posesiones temporales.
De nuevo, todo el que enseña la Torah, tiene un grande merito; Pero, quien obtiene ganancia por ello, tiene menos merito que el que no la obtiene. Es que, en un sentido muy real, “el valor de la recompensa económica que obtiene en este mundo, se le substrae de la recompensa que de otra manera se le habría asignado en el mundo que ha de venir”. Que la Shalom, la gracia, y la misericordia del Dios de Avraham, sea sobre todo Israel, sobre nosotros, y sobre el mundo entero. Y decid, “Amén”



«Cuando un maestro predica la Torah, debe siempre preguntarse: ¿Estoy predicando la Verdad de Adonai? ¿O estoy adulando a los hombres? ¿Predico para que los hombres se arrepientan de su maldad? ¿O para que me apoyen financieramente?»

Un testimonio de conversión al Judaísmo (Por T. Rav Joshua Ben Levi)

Nací en el año de 1960, en Patillas, un pequeño pueblo en la parte sur de la isla de Puerto Rico. El nuestro fue un hogar donde, día y noche reinaban tanto la discordia, como el lenguaje profano. Éramos extremadamente pobres, no solo en el aspecto económico sino, aún mas, en el aspecto emocional y espiritual. El hogar consistía de cinco hijas y tres varones. La hija mayor, que de paso había sido producto de una violación, tenia ya cinco años de casada, cuando nació el hijo menor de la familia. con este trasfondo, no debe sorprender el hecho de que, el resto de los hijos que luego vendríamos, fuésemos procreados por padres distintos, los cuales nunca pudieron ejercer su responsabilidad de criarnos, ya que, al momento de engendrarnos, la mayoría de ellos eran ya hombres casados.
Fue muy duro para mi mamá el tener que levantar sola nuestra familia. Necesidad y privación fueron mis amigas de la niñez; Nunca hubo plan medico, nunca hubo automóvil, ni siquiera hubo teléfono. Desde niño, note cosas extrañas en mi hogar. Por ejemplo, aunque nuestros vecinos vivían a solo pies de distancia, mi mama no les dirigía la palabra, ni nunca les solicitaba ayuda alguna. Por otro lado, y como regla general, mama nunca asistía a iglesia alguna, ni practicaba formalmente ninguna religión. Aun así, hubo una época en nuestra temprana niñez cuando, antes de acostarnos, nos obligaba a "rezar". También me parecía extraño, dada las circunstancias, el que insistiera en que le honráramos sin cuestionamiento alguno. Todo esto, lo entendería finalmente muchos años después. Cuando tuve alrededor de nueve anos, descubrí (para mi horror), que aquellos vecinos a los cuales mama nunca les hablaba, no eran nada mas ni nada menos que mis propios tíos, o sea los hermanos de mama. Aparentemente, en el pasado habían tenido una discusión tan amarga, que llevaban años sin dirigirse la palabra. Me sorprende como el orgullo nos divide y hace sufrir, no solo a nosotros, sino también a aquellos que nos rodean.
Cuando tuve ya alrededor de doce años, encontré una vieja Biblia, tirada en una esquina de la casa. Como era el único libro que teníamos, esta despertó mi curiosidad. Como es natural, comencé por el principio; o sea, con el "Viejo Testamento". Eventualmente, me di cuenta que, cada vez que se relataba algo acerca de Israel, sentía que yo también estaba incluido en la narrativa; que se referían también a mi. Por ejemplo, cuando leía que los judíos vagaban por el desierto, sentía que yo también vagaba con ellos. Cuando, un par de meses después, termine mi lectura del “Antiguo Testamento”, comencé a leer el "Nuevo Testamento". Como dije con anterioridad, en mi casa no se hablaba de religión. Todo lo que estaba leyendo era nuevo para mi; o sea, que mi percepción no estaba prejuiciada a favor de ninguna interpretación particular.
Cuando comencé a leer el Nuevo Testamento, me impacto el hecho de que, a diferencia del Dios iracundo que aparentaba proyectar el Antiguo Testamento, el del Nuevo Testamento era presentado como un Dios de amor y misericordia. ¿Como podían ambos testamento referirse al mismo Dios? ¿Que estaba yo pasando por alto? Para mi, que parecían dos dioses totalmente distintos. Obviamente, encontraba al dios de amor y de misericordia, mucho mas atractivo.
Cuando llegue a la escuela superior, tuve que armarme de mucho valor. La situación económica era tan precaria que, la única comida que tenia asegurada, era la que se dispensaba gratuitamente en el merendero escolar. ¡Pase los tres años de Escuela Superior vistiendo los mismos dos pantalones! Durante esta época, tuve un maestro que, en una ocasión, me hablo de Jesús de Nazaret. Me dijo que era pecador, y que estaba perdido; pero que, si quería salvarme, solo tenia que aceptar a Jesús como mi redentor personal. Para entonces tenia solo diez y seis años de edad. Y, como la mayoría de los jóvenes en esa época, estaba muy desorientado. Si bien no respondí al llamado en ese mismo momento, fue una grata sorpresa el saber que, al fin, uno de los complejos problemas de mi vida, tenia una sencilla solución. El próximo día, asistí a la iglesia evangélica de mi maestro y, al final el servicio, pase al frente para recibir la oración de fe. Así fue que me convertí en el primer miembro de mi familia en abrazar la fe evangélica. Pasarían varios años antes que algún otro miembro de mi familia siguiera mis pisadas. La realidad fue que, a partir de aquel momento, mi vida cambio. Sentí que, no solo le había abierto a Dios la puerta de mi corazón, sino que Él había entrado.
Como mi hogar era muy pobre, sabia que no habría dinero para costear mi educación en una universidad privada. Así que trabaje duro para obtener buenas calificaciones, a fin de ser admitido en la universidad del estado. Mis esfuerzos fueron premiados y, como resultado de ello, fui aceptado en la escuela de ingeniería de la universidad de Puerto Rico. Los años universitarios fueron muy difíciles. Casi nunca tenia suficiente para costear mi transportación a la Universidad. Fueron muchas las veces que no me quedo mas remedio que viajar “pidiendo pon” como dicen en Puerto Rico. En una ocasión, hasta estuve a punto de ser asaltado. Pero, en realidad, lo mas difícil de todo fue la falta de educación básica que, debido a la ausencia de mi padre, nunca tuve. Viniendo de un hogar completamente disfuncional, nunca había tenido quien me guiara, o aconsejara, en cuanto a lo que a relaciones humanas se trataba. ¡Perdí la cuenta de en cuantos lugares llegue a hospedarme! Era realmente pobre, en lo que a relaciones interpersonal se trataba, pues mi hogar no había provisto el ejemplo funcional que ahora necesitaba con urgencia. De hecho, cada vez que asistía a la iglesia, me frustraba oír al pastor diciendo que, los que habíamos recibido a Jesús como nuestro Salvador, teníamos la verdad absoluta. No que yo no creyese eso mismo, sino que me preguntaba: ¿si Dios nos revelo lo que era la verdad mas importante de la vida, por que, de paso, no nos revelo también lo concerniente a las cosas de menor importancia? Si el Nuevo Testamento nos pedía que fuéramos santos en toda nuestra manera de vivir, ¿por que no decirnos mas precisamente en que consistía esa santa manera de vivir? ¿Por que no elaboraba mas detalladamente acerca de las cosas que componen la vida misma? ¿Por que se decía tan poco acerca de la vida domestica, el matrimonio, las relaciones paterno -filiares, las relaciones sociales, la crianza de los hijos, la dieta, y la amistad, por mencionar solo algunas áreas?
Por este tiempo, tuve un profesor que, en medio de una clase, me pregunto si creía que Dios era omnipotente. Cuando le conteste en la afirmativa, me pregunto si Dios podía hacer una piedra tan grande, que Él mismo no pudiera levantarla. Frustrado y enojado, esquive la pregunta. Creo que, en esa etapa de mi vida, era mas simple verlo todo en términos absolutos. En otra ocasión, un profesor de ingenieria increpo mi inflexibilidad de criterio, diciéndome que, si una persona insistía en caminar demasiado tiempo por el mismo sendero, este terminaría convirtiéndose en un hoyo del que cual luego no podría escapar.
Por aquel tiempo, estudiaba sin cesar. Normalmente, acababa a eso de las 2:00 de la mañana, y ya a las 6:00 am estaba de nuevo en pie. El poco descanso, la incertidumbre económica, y el aislamiento social, me condujeron a una aguda depresión. Desafortunadamente, en aquel tiempo la depresión no tenia tratamiento especifico. Un tiempo después, tome una clase con un estudiante de origen Palestino. Aun cuando sabia que yo había nacido en Puerto Rico, un día (en medio de una acalorada discusión), este Palestino se refirió a mi con el epíteto de "maldito judío”. Aquellas palabras me desconcertaron. Me preguntaba a mi mismo cual habría sido la razón para referirse a mi de tal manera.
Meses después, mi depresión llego a tal punto, que estuve casi una semana entera sin dormir. Tampoco podía ingerir alimentos, pues rechazaba todo lo que comía. Mis manos temblaban tanto, que casi no podía llevar la cuchara a la boca. Un fin de semana, me encontraba solo en mi cuarto, ubicado en el segundo piso de la casa donde me hospedaba. Eran como las tres de la madrugada, y no podía conciliar el sueño. Estaba completamente exhausto, tanto física como emocionalmente. Sentía que, literalmente, había llegado al final del camino. El suicidio había cruzado mi mente. Desesperado, me arrodille al borde de la cama, y comencé a clamar a Dios. Mientras oraba, las lágrimas brotaban profusamente de mis ojos. Las sabanas se empaparon literalmente de lagrimas. Me dirigí a Dios en una oración cual nunca en la vida había hecho. Ore con un corazón totalmente desnudo ante el Creador. Le dije: “Señor, tu sabes lo que estoy pasando, siento que ya no hay esperanza para mi, y mis fuerzas me han abandonado. Si verdaderamente estas ahí, necesito que me ayudes ahora mismo, por que, de otro modo, voy a perecer. ¡Oh Dios, necesito que me muestres tu gloria!” La oración fue en realidad corta, no creo que durase mas de unos pocos minutos. Cuando termine de orar, en mi desasosiego, tendí mi cuerpo sobre la cama; pero solo mi torso estaba sobre ella ya que mis piernas y mis pies estaban sobre el piso. Sabia que no podría dormir. Cerré mis ojos, y de repente sentí que una presencia sobrenatural entraba en mi cuarto. A la misma vez que comencé a sentir un gozo sobrenatural, escuche como un silbido apacible que decía “Dios esta aquí”. El temor de la presencia Divina se apodero de mi de tal forma que, subiendo los pies a la cama, me arrope con una sabana, cubriéndome de pies a cabeza. Entonces, comencé a verme a mi mismo fuera del cuerpo. Me veía en un lugar elevado, como a unos mil pies de altura, sobre lo que parecía ser una antigua ciudad. Cuando mire con detenimiento, note que se trataba de Jerusalén. Me preguntaba el por que estaba viendo yo todo eso. De repente, me vi dentro de lo que parecía ser un templo, inmenso y majestuoso; pero, para mi sorpresa, no había allí imagen alguna, sino que de las paredes, parecía salir la voz de un coro celestial que sin cesar cantaba : “a Dios sea la gloria, a Dios sea la gloria, a Dios sea la gloria, por lo que hizo en mi”. Aunque temía perder el control de mis emociones, sabia que Dios estaba contestando mi oración. Todo esto duro solo unos breves minutos; y termino cuando, como una luz que brilla en medio de las tinieblas, vino a mi mente la siguiente oración : “Porque las aflicciones del tiempo presente, no son comparables con la gloria venidera que en vosotros habrá de manifestarse”. Si bien mi depresión no desapareció de inmediato, aquella experiencia me dio la suficiente fe como para entender que nunca estaría completamente solo; que Dios siempre estaría conmigo.
Dos o tres años después, termine mis estudios universitarios, y me case con una joven cristiana, que había conocido durante mis días universitarios. Trabaje de ingeniero en varios lugares, pero las cosas no cambiaron mucho hasta cuatro o cinco años después de mi graduación. Por aquel tiempo, comencé a trabajar en una empresa dedicada a la venta de bombas centrifugas y válvulas de control. Esto requería un amplio conocimiento de la teoría de la mecánica de los fluidos. Aparte de ser un tema abstracto, esta era una de esas áreas del saber donde mi conocimiento era particularmente pobre. Sin mas remedio, me dedique, por cuenta propia, a aprender la teoría pertinente. Cuando puse manos a la obra, me sorprendí a mi mismo descubriendo que, mientras mas profundamente envolvía mi mente en ese abstracto tema, en esa misma medida desaparecían los síntomas de mi antigua depresión. Así fue que hice de la lectura de temas abstractos mi pasatiempo habitual; y esto a su vez fue la manera en que la depresión desapareció para siempre de mi vida.
No fue sino natural el que mi nueva ansia por temas abstractos comenzara a pernear todos los aspectos de mi vida. Esto fue particularmente cierto en el ámbito religioso. Hasta ese entonces, se me había enseñado que la fe estaba "reñida" con la razón. O sea, que “el mucho estudio" es fatiga de la carne; que “Dios había escogido a los necios de este mundo, para avergonzar a los sabios”; que “Dios había escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las había revelado a los niños”; y que, “no se debía ser incrédulo, sino creyente”. En fin, que para agradar a Dios, había que asumir lo que podría llamarse “suicidio intelectual”. Con mi trasfondo vivencial, esto para mi ya no era una opción aceptable. Aun así, no tome ninguna decisión drástica, si no que continué en la fe evangélica con la que había comenzado mi jornada. En el año de 1991, comencé a hacer negocios por cuenta propia. Ya para esa época tenia dos niños pequeños.
Tres años mas tarde (1994), salí para Anaheim California, a participar de una gran convención, donde esperaba hacer un buen contacto con algún manufacturero de equipos industriales. Un día, mientras me encontraba ojeando un libro en el centro de convenciones de Anaheim, alguien se dirigió a mi diciéndome “ese que tienes en tus manos es un buen libro”. Cuando me voltee, encontré que el caballero que me hablaba era un tal “David”, un residente de Rochester, estado de NY, al cual nunca antes en la vida había conocido. Con todo ello, luego de una amena charla, encontré que estaba casado con una mujer hispana, de la misma ciudad donde residía yo en Puerto Rico. Esa tarde, cenamos juntos, y descubrí para mi sorpresa que la suya era una familia judía. Un par de días mas tarde, y allí mismo en Anaheim, conocí al vice presidente de una compañía con la cual eventualmente tendría una fructífera relación comercial. Para mi sorpresa, el dueño de este negocio era también judío. De hecho, no era cualquier judío, sino un judío ortodoxo que, si bien nunca había perdido un vuelo de avión, el día que lo hizo, el avión que perdió cayo a tierra, pereciendo así todos sus tripulantes.
Poco antes de todo esto, yo había tratado de contactar (por medio del internet), a los descendientes de un rama de mi familia paterna que, con casi cien años de anterioridad, habían emigrado desde el oeste de Puerto Rico, hacia la costa este de los Estados Unidos. Y tuve de hecho éxito en contactar a varios de sus descendientes; pero, de nuevo, para mi gran sorpresa, encontré que casi todos practicaban la fe judía.
Como a la mayoría de los cristianos, se me había inculcado que el pueblo judío estaba bajo la maldición Divina. ¡Cuantas veces había oído al pastor predicar sobre el verso del Evangelio que dice: “... El que tiene al Hijo (de Dios) tiene la vida, pero el que no tiene al hijo, no tiene la vida, sino que la ira de Dios esta sobre el”! A pesar de ello, y como producto del honesto y profundo racionalismo al cual debía la cura de mi depresión, ya no encontraba satisfacción en el análisis literalista y superficial que de las Escrituras hacían mis maestros en la fe Cristiana. La manera de manejar la situación fue que, sin abandonar la fe de mi juventud, procure hallar foros mas progresistas dentro de mi propia tradición religiosa.
Un par de años después, un amigo italiano me invito a pasar un par de semanas con el, en la ciudad de Tampa, Florida, ayudándole a vender cierto equipo de control. Mientras me encontraba allí, escuche acerca de algo llamado “Judaísmo Mesiánico”. Alegadamente, se trataba de judíos que, a la misma vez que creían en Jesús (y en el Nuevo Testamento), guardaban la tradición judía. Cuando llego el primer fin de semana, mi amigo italiano me invito a la iglesia presbiteriana a la cual pertenecía. Cuando le pregunte acerca de este movimiento, me dijo que, en varias millas a la redonda no había nada que siquiera tuviese que ver con el Judaísmo. Unos minutos mas tarde, partí hacia la iglesia presbiteriana y, para mi gran sorpresa, la clase dominical estaba siendo dada por una visitante; ¡la esposa de un rabino mesiánico! Al año siguiente, volví a visitar a mi amigo de Tampa, pero esta vez me dijo que había encontrado, a solo pasos de su residencia, una sinagoga mesiánica. Me pidió de favor que visitara (yo solo primero) este lugar, y le dejase luego saber si permitirían la visita de un católico italiano como el.
Cuando visite mas tarde el lugar, lo primero que hice fue sentarme a escuchar las oraciones que cantaba en Hebreo la congregación. Mientras lo hacia, tuve la impresión de que algo en la parte posterior de mi cabeza "cayo en su sitio". No entendía el por que, pero sentía que era importante que aprendiese el lenguaje Hebreo que estaba escuchando.
Un tiempo después, me encontré en la Biblioteca de Saint Petersburg (al otro lado de la bahía de Tampa), y halle que tenían disponible una copia de un viejo curso de Hebreo. Tome prestado el curso, y tres o cuatro meses mas tarde, ya podía leer el idioma Hebreo con relativa facilidad. Unos meses después, tenia yo un vagón de viaje (travel trailer) estacionada en un parque para vehículos recreacionales localizado en la parte norte de la bahía de Tampa. Mientras me encontraba allí, un día apareció un amigo cubano que practicaba el judaísmo Conservador . Este insistia en invitarme a un estudio bíblico que daría en una sinagoga cercana el rabino de su comunidad. Ante su insistencia, decidí acompañarle. Cuando llegamos al lugar, el rabino (un hombre inquisitivo, de sobre 70 años de edad), detuvo el estudio para, de forma directa, preguntarme que hacia yo en una sinagoga judía. Le conteste diciendo que tenia la sospecha de que algo de sangre judía corría por mis venas. A esto, el rabino respondió mirando a su alrededor; entonces, tomando un libro, procedió a dármelo, a la vez que me pedía que le leyera en alta voz. Cuando observe el libro, note que todo estaba escrito en Hebreo, y no había nada en Ingles ni en Castellano. Sin amilanarme, comencé a leer en alta voz: “Baruch ata Adonai, Eloheinu melek ha olam, asher bahar banu mikol ha amin, v'natan lanu et torahto.......”. En este punto, el rabino me pidió que me detuviera, y me sentara a su lado, pues de ese día en adelante quería que fuese su discípulo. A pesar de esto, continué visitando la congregación mesiánica durante casi un año mas, pues tenia la esperanza de encontrar allí respuesta a las muchas preguntas que ahora tenia acerca de la teología Cristiana en la que me había formado. Algunas de estas eran las siguientes:

1) Si, con su muerte, Jesús había borrado ya nuestro pecado original, ¿Por que aun tenemos que luchar a diario con nuestro pecado? ¿por que no se cumple el texto en Hebreos 10:1-2 que promete borrar hasta la misma conciencia de la existencia del pecado?
2) Si el hombre estaba condenado a permanecer en el infierno por toda la eternidad, y Jesús se ofreció a ser nuestro sustituto, ¿como se explicaba el que Jesús no tuviese que permanecer en el infierno por toda la eternidad, tal y como nos correspondía a nosotros?
3) Si el Antiguo pacto, que habría de ser sustituido por el nuevo, fue dado clara y públicamente a Israel, desde la cumbre del monte Sinaí, ¿por que no fue el Nuevo pacto dado en una forma aun mas clara y publica, de suerte que no quedasen dudas en la mente de nadie?
4) En Mateo 23:2, Jesús mando a sus discípulos a creer lo que enseñaban los fariseos, pero no a imitar sus acciones. ¿No pone el cristianismo a Jesús, a la par con los fariseos, cuando nos manda a creer en Jesús, pero a no imitar sus acciones (que fueron guardar la Ley)? ¿Es que somos mejores que Jesús? ¿No dijo Jesús que el discípulo no puede ser mayor que su Maestro?
5) Si Jesús era mayor profeta que Moisés, ¿Por que no realizo milagros mucho mayores que los que realizo este ultimo? Es cierto que Jesús camino sobre el agua, pero Moisés dividió el mar rojo, a fin de que 3 millones de personas caminaran por el mar, sin anegarse; Es verdad que, con tan solo cinco panes y dos peces, Jesús alimento a 5,000 personas; Pero, con el mana del cielo, Moisés alimento a tres millones de personas, y esto durante casi cuarenta años; Es verdad que Jesús dio vida al difunto Lázaro, pero Moisés dio vida a una vara inanimada; Es cierto que Jesús sanó a muchos, pero Moisés, con una serpiente de bronce, sano a decenas de miles; Es verdad que, a diferencia de Jesús, no se nos dice que Moisés hubiese resucitado; pero, por otro lado, Jesús no liberto al pueblo judío de la opresión Romana, mientras que Moisés en efecto liberto al pueblo Judío de la opresión Egipcia.
6) Mis maestros cristianos me habían enseñado que Jesús era el único camino a Dios, pero casi 600 años antes del nacimiento de Jesús, Dios mismo había dicho al profeta Jeremías, “clama a mi, y Yo te responderé.....”(Jeremías 33:3). Es decir, si ya había un camino directo entre Dios y los hombres, ¿por había que complicarlo, poniendo a Jesús de intermediario?
7) Se me había enseñado que la fe cristiana se basaba en la enseñanza Paulina de que no hay hombre justo, ni siquiera uno; y, en consecuencia, todos estamos destituidos de la gloria de Dios; a menos que aceptemos el sacrificio expiatorio de Jesús. Pero, si esto es así, ¿como se explica el que, con anterioridad a Pablo, las Escrituras declarasen justos tanto a hombres como a mujeres? Por ejemplo: Génesis 6:9 dice que Noé era varón justo. Del mismo modo, Job 1:1 dice que Job era perfecto y recto. Ezequiel 14:14 también confirma que tanto Daniel, como Noé y Job eran hombres justos. En adición, Mateo 1:19 dice que José (el esposo de María) era un hombre justo. Del mismo modo, Lucas 23:50 dice que José de Arimatea era un hombre justo; Y, Lucas 1:6, dice que Zacarías y su esposa Elisabet, también eran justos ante Dios.
8) Si el Cristianismo era la verdad absoluta, ¿por que había tantos cristianos deprimidos?
9) Si los judíos estaban bajo la ira de Dios, ¿Como se explicaba que prosperasen tanto?
10) Se me había enseñado que, el rechazo de Jesús, convirtió a la iglesia en el nuevo Israel de Dios. Pero, si un hombre noble puede permanecer fiel al pacto matrimonial que hizo con su esposa, aun cuando esta se torne rebelde o infiel, ¿No debería Dios actuar igual o mas noblemente con Israel? ¿que merito tendría el Eterno, si le fuese fiel solo a aquellos que le son fieles? ¿no hacen lo mismo los pecadores?
11) Se me había dicho que, la única manera de ser salvo, era creer que Jesús era a su vez el Mesías, que había muerto por mis pecados. Pero, si creer que Jesús era el Mesías era tan crucialmente importante, ¿Por que el Viejo Testamento no decía específicamente que el nombre del Mesías que habría de venir seria Jesús de Nazaret? (tal y como lo hizo en el caso del Rey Ciro, y del Rey Josías). Es cierto que había un texto que decía que vendría un niño llamado “Emanuel” (Dios con nosotros), pero no conocía ninguna parte del Nuevo Testamento donde se mencionase que los padres de Jesús le hubiesen puesto ese nombre, o siquiera se hubiesen referido a el utilizando tal apelativo.
12) Si Jesús (el hombre), era también Dios; ¿como se explica el texto en Oseas 11:9, que dice: “..porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti...”.

En vano esperé encontrar en la sinagoga mesiánica la respuesta a estas, y muchas otras interrogantes. Eventualmente, no me quedo otro remedio que reconocer que el liderato mesiánico no podría dar respuesta a mis interrogantes. Si quería encontrar esas respuestas, tendría que buscarlas en otro lugar; tendría que asistir a una sinagoga judía tradicional. Así fue que decidí hacerme miembro del centro comunitario Judío localizado en Port Richey, Florida. Allí aprendería lo que es el Judaísmo Conservador.
Port Richey queda localizado en el condado de Pasco. La concentración de ancianos es tal, que el apodo del condado es “God's waiting room” (el salón de espera de Dios). Aunque la edad promedio del miembro típico de aquella congregación era de al menos 75 años, la congregación era una que rebosaba vida. A menudo, me preguntaba como era posible que aquella partida de ancianos pudiesen lograr tanto. La energía, la salud emocional, la salud física, y la salud espiritual de estas personas, era increíble. Si el Evangelio decía que los Judíos estaban bajo maldición Divina, tenia que definitivamente estar hablando acerca de otros Judíos pues, después de meses de asistencia, no me quedaba mas remedio que admitir que estos destilaban un sentimiento de bienestar que solo podía explicarse como el producto del favor Divino.
Por este tiempo, asistí a un cine junto a mi esposa, para ver una película protagonizada por Robin Williams. El titulo de la película era “Jakob the Liar”, o “Jakob el Mentiroso”. Jakob era un judío que habitaba el guetto de Varsovia, durante la ocupación nazi de la segunda guerra mundial. En aquella época, el desasosiego reinaba sobre la devastada comunidad Judía. Desprovisto de toda esperanza, cada judío esperaba solamente el momento en que abordaría el tren que le conduciría al campo de exterminio. En su angustia, muchos recurrían a consultar a los muertos; Otros, optaban por el suicidio. En un giro del destino, se comienza a rumorar que Jakob posee un radio; el único contacto disponible con el mundo exterior. Poco a poco, todos acuden a Jakob, anhelando oír una noticia alentadora; algún triunfo Aliado, o alguna derrota infringida al maligno imperio Alemán.
Ante la inmensa necesidad psíquica y emocional de su gente, Jakov opta por mentir. Es que se siente responsable de devolver a los suyos la fe que han perdido. Entonces, comienza a inventar toda suerte de noticias auspiciosas; a reportar que, a través de la radio, ha escuchado decir que las tropas aliadas están derrotando al enemigo; que en cualquier momento llegaría la liberación deseada. Así es que cambia dramáticamente la perspectiva general de la comunidad. Hay ahora esperanza en el mañana. Jakob ha salvado a los suyos. Desafortunadamente, la noticia llega a manos de los Alemanes ; quienes torturan despiadadamente a nuestro héroe, tratando de forzarle a confesar el paradero del misterioso radio. Dadas las circunstancias, Jakov prefiere ser ejecutado (de un disparo en la cabeza), antes que confesar su mentira, pues sabia que esto habría destruido por completo la fe de su pueblo. Casi inmediatamente, la comunidad entera es puesta a bordo de un tren, a fin de conducirla al campo de exterminio. Pero, ¡algo maravilloso acontece! No bien ha salido el tren de Varsovia, se encuentra con un ejercito aliado que le ocupa, salvando así del seguro exterminio a toda la comunidad.
Esta película, me forzó a ponderar una seria pregunta filosófica: Si bien uno de los diez mandamientos nos prohíbe mentir, ¿cuando es correcto hacerlo? Parecía aparente que, bajo ciertas circunstancias, hacerlo no era solo aconsejable, sino absolutamente necesario. El libro de éxodo narra como Dios honro a ciertas parteras judías, que mintieron al Faraón, a fin de salvar la vida de los bebes judíos de su tiempo. Por otro lado, cuando Dios manda al profeta Samuel a ungir al Rey David, el primero expone a Dios su temor de ser asesinado por Saúl; a lo que Dios responde autorizándole a decir "la media verdad" de que el propósito de su visita era ofrecer sacrificio a Dios. Así, era aparente que, tanto para Dios, como para los hombres, el salvaguardar la vida humana, tenia precedencia sobre el mandamiento que nos ordena decir la verdad. Si bien percibía el valor de esta lección, no comprendería sus consecuencias mas profundas, hasta que no viera otra película, cuyo titulo seria “Jesús de Montreal”.
Alrededor de un año después de esto, el rabino de la sinagoga conservadora, me invito a asistir con el a un servicio en la sinagoga del Judaísmo Liberal. Ésta se encontraba localizada a unas veinte millas al norte de mi hogar. La noche que asistimos, quede grandemente impresionado con el estilo y la liturgia de la sinagoga, que también se conocía como "de Reforma". No mucho tiempo después, luego de la renuncia del rabino de la sinagoga Conservadora, mi esposa y yo comenzamos a asistir mas a menudo a la sinagoga de Reforma. Como en la mayoría de todas las sinagogas de la Florida, el rabino de esta ultima era un anciano con mas de cuarenta años de experiencia. En adición a haber sido capellán del ejercito Norteamericano, tenia un doctorado en Divinidad. Su profundidad como ser humano, y su conocimiento escritural, llegaron como la respuesta a mis oraciones. Por fin escuchaba a un sabio de Israel que, como el patriarca Jacob, no sentía reparo alguno en entablar la “pelea teológica” cuya recompensa es el cambio de identidad que viene como resultado de haber recibido la bendición Divina.
El tema que aun quedaba sin esclarecer en mi mente, era el papel que, bajo esta nueva luz, jugaría Jesús de Nazaret. Por este mismo tiempo, fue que cayó en mis manos una película en lengua francesa, de origen Canadiense. Su titulo era “Jesús de Montreal”. Sentí gran curiosidad de ver esta película. El tema era simple : la parroquia católica de Montreal, pide a un pequeño grupo de estudiantes, dirigido por un tal Jesús, que elaboren una nueva obra teatral. Esta debía poder presentar una perspectiva mas moderna de la persona del Mesías Cristiano. El producto de los esfuerzos de estos jóvenes, termina cayendo como un balde de agua fría, sobre el liderato religioso de la parroquia. En su primera presentación, la obra muestra al publico un evangelio que tipifica a Jesús como el producto de una violación por parte de un soldado Romano; un Jesús despojado de toda Divinidad; un Jesús que nos exhorta a salvarnos a nosotros mismos, sacrificándonos en el servicio al prójimo. Para el liderato religioso, la obra era simplemente escandalosa. Pero, ¡algo maravilloso ocurre! Si bien la autoridad religiosa rechaza tajantemente esta nueva interpretación, los jóvenes actores se identifican a tal grado con ella que, sin darse cuenta, comienzan a ser transformados. Surge en ellos un sincero deseo de luchar por lo que es justo, de interceder a favor del oprimido y marginado; un deseo de, con sus vidas, dar vida a otros. Se encuentran así luchando contra la censura impuesta por un liderato religioso, anquilosado y opresivo, que resiste violentamente toda amenaza de cambio. Esta lucha, toma tal magnitud que, finalmente, demanda el sacrificio supremo.
Durante una ejecución de la obra , nuestro Jesús sufre un grave accidente. En un irónico giro del destino, solo un hospital Judío valoriza suficientemente la vida del humilde actor, como para admitirlo a su sala de emergencia. En su agonía, el joven pierde la noción de la realidad. Su personalidad, y la del Jesús que acostumbraba interpretar, ahora se funden en una sola. Pero, en este momento, la realidad objetiva pierde ya su relevancia; ahora nuestro actor es en si mismo un Mesías. Y, su muerte, revela el potencial transformador de cada ser humano; su sufrimiento salva a mas vidas de los que podría jamas imaginar: a sus compañeros de obra, que entienden ahora que la vida es mucho mas que sexo, poder, y dinero; a su compañera de obra, la ex actriz pornográfica que, habiendo perdido su autoestima, se creía a si misma destinada a ese obsceno mundo; al niño ciego, que ahora recobra su vista, gracias a los ojos que dona nuestro Mesías ; a la anciana que, literalmente, recibe una nueva vida, aceptando el trasplante del corazón de nuestro héroe; al hombre que recibe su hígado; al que recibe sus riñones; a multitudes de niños que pueden ahora recibir educación, gracias a la fundación que propulsa la muerte de nuestro mesías.
Puede que nuestro Jesús de Montreal no haya sido el verdadero Mesías; pero, como había ya aprendido con “Jakob el Mentiroso”, las cosas no tenían que ser “ciertas”, para ser “verdaderas”. Sin literalmente ser el mesías, nuestro Jesús de Montreal había salvado a muchos.
La perspectiva que sugería esta película, era una de carácter revolucionario. Sugería que, en el último análisis, el propósito del relato Mesiánico no era presentar un recuento que fuese histórica, o teológicamente preciso; sino el forzarnos a dar una respuesta moral que, traduciéndose en amor y servicio al prójimo, haga del ideal Mesiánico una realidad existencial.
Desde una perspectiva aun mas abarcadora, esto equivalía a postular que la validez del Cristianismo (por no decir de toda otra tradición religiosa) no esta en el andamiaje religioso que le comprende, sino en la aptitud que hacia Dios y el prójimo inspirara en cada individuo. Ahora comprendía finalmente las palabras de mi amigo, el rabino conservador; quien afirmaba no creer en la realidad histórica del libro de Job, pero si en el mensaje moral del libro de Job. También podía ahora entender la contradicción que personalmente experimentaba cuando, por un lado me sentía incomodo con la imprecisión teológica del Cristianismo, pero por el otro lado, me sentía cómodo practicándolo. Todo esto hacia más sentido cuando considere que, lejos de ser anti-Cristiana, esta nueva perspectiva estaba en completo acuerdo con el mensaje atribuido al Maestro de Galileo. Recordé que Lucas 8:4 decía: “juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola: el sembrador salio a sembrar su semilla, y mientras sembraba, una parte cayo junto al camino,y fue hollada, y las aves del cielo la comieron. Otra parte cayo sobre la piedra; y nacida, se seco, porque no tenia humedad. Otra parte cayo entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. Y otra parte cayo en buena tierra, y nació y llevo fruto a ciento por uno”.
Jesús procedió a explicar que, en la anterior parábola, la semilla simbolizaba lo que percibimos como “la palabra de Dios”. Los distintos tipos de tierra, eran las distintas respuestas que, ante esta palabra, tenemos la opción de asumir. La meta del proceso era lograr que se produjera en nosotros un “buen fruto”. Esto es, una fe que transpire en un inquebrantable compromiso con el bien. Como dice el profeta Micaías: “Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, ¿Y que pide el Señor de ti? Solamente hacer justicia , y amar misericordia, y andar humildemente con tu Dios"- Miqueas 6:8. Así, finalmente entendí que el verdadero dilema no era si el Cristianismo era o no la religión correcta, o si lo era el Islam, o el Judaísmo. El verdadero dilema era si, como seguidor de cualquiera de estas tradiciones religiosas, estaría yo dispuesto a ofrendar a Dios el tesoro de mi alma, abrazando jubilosamente la luz moral que me había iluminado. Sin ser judía, la anterior película había abierto mi conciencia a fronteras interpretativas nunca antes sospechadas. Luego, encontré que esta misma había sido la experiencia que siglos antes habían vivido los maestros Judíos responsables de compilar el Talmud (la tradición oral Judía).
Fue en este momento que entendí la ignorancia del reduccionismo religioso, que pretende definirlo todo en términos absolutos; clasificándolo como cierto o falso; bueno o malo; blanco o negro. Como diría posteriormente mi hijo (Abba Samuel): “mi cascaron, comenzaba finalmente a romperse".
Luego de esta época, comencé a empaparme de la tradición judía, pero especialmente la concerniente al área conocida como “Ha-Aggadah”, o leyendas y parábolas. Esta sintetiza las enseñanzas éticas y morales comprendidas en la Torah. Descubrí que, cuando fue destruido el segundo templo, los sabios judíos tuvieron que enfrentar el mismo reto existencial que había yo experimentado. Ante la perdida de los sacrificios, tuvieron que cuestionarse la validez interpretativa que, durante siglos, había de ellos hecho el Judaísmo.
El texto en Oseas 6:6 parecía haber sido de especial relevancia; Este reza así: “Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios, mas que holocaustos”. Tras una profunda ponderación del anterior texto, los sabios de Israel lograron articular una perspectiva religiosa mas abarcadora: el que los sacrificios nunca tuvieron la intención de ser una finalidad en si mismos; su propósito ulterior, había sido motivar una respuesta especifica en la vida de cada Judío; a saber, el que vivieran una vida de misericordia hacia su prójimo. De ese punto en adelante, el judío comenzaría a ofrecer los verdaderos sacrificios: el abrir la puerta al hambriento, el cubrir al desnudo, el amparar al huérfano, y a la viuda. En adición a lo anterior, y para mi sorpresa, encontré que el Talmud mencionaba específicamente el apellido de mi familia paterna. También aprendí una curiosa leyenda, que explicaba el por qué el haber escuchado por primera vez el Idioma Hebreo, había causado en mi tal impresión.
Sin ya necesitarlo, fui así mismo encontrando la respuesta a todas y cada una de mis viejas interrogantes; encontré que el carácter combativo del hogar donde me había criado era normal, entre personas con ascendencia Judía; que los pleitos que duran años, y a veces hasta generaciones, tampoco eran nada extraño entre ellos; y, quizás mas importante que nada, encontré que los Judíos adscribían una importancia suprema al mandamiento que les ordena honrar al padre y a la madre. ¡Ahora entendía el por qué de mi niñez! De hecho, no solo llegaron las respuestas a las preguntas que tenia, ¡sino hasta las de las preguntas que había olvidado que tenia! ¿Si podía Dios hacer una piedra tan grande, que luego el mismo Dios no pudiese levantarla? ... ¡Pues también encontré la respuesta a esta pregunta!
Mi jornada interior, había sido similar a la luz de la aurora; que va en aumento, hasta que el día es perfecto. Fue como nacer nuevamente. Sentía que, no solo mi alma, sino hasta mi propia mente, habían sido finalmente liberadas. Era la libertad gloriosa de los hijos de Dios; la experiencia del verdadero Israel, que ha peleado con Dios, y con los hombres, para finalmente vencer. Sentía que se había cumplido en mi la promesa que había hecho El Eterno a su pueblo Israel, por boca del profeta: “Porque yo se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Señor יהוה , pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11). En esta etapa, ya no me sentía como alguien que miraba al judaísmo "desde afuera". Sin haber sido aun circuncidado, mi transformación me había convertido en un Judío. Aunque todos los judíos del mundo fuesen exterminados, mientras yo viviese, Israel viviría en mi.
Para este tiempo, mi jornada en este mundo había sido poco mas de cuarenta años. Curiosamente, la jornada de nuestros padres en el desierto también había durado cerca de cuarenta años; ¿Por que? ¿Acaso una coincidencia? Deuteronomio 29:3 dice de la siguiente manera: “Pero el Señor no te ha dado un corazón para entender .......hasta este día”. Ya que Moisés estuvo con Israel cuarenta años en el desierto, el Talmud citaba al Rabino Rabbah diciendo que, del anterior verso, se puede inferir que puede tomarle a un hombre hasta cuarenta años entender con claridad la mente de su Maestro (de su Dios). En esta etapa, mi familia y yo nos mudamos de la Florida, para volver a Puerto Rico. Lo que había salido a buscar en el territorio continental norteamericano, ya lo había encontrado, y lo traía de vuelta conmigo. Al final, encontré que lo que tanto buscaba, no estaba físicamente en América, en Canadá, ni en ninguna otra parte: ¡estuvo siempre dentro de mi mismo! Ya de vuelta en Puerto Rico, comencé a asistir a una sinagoga. Y, cinco años mas tarde, me senté frente al "beit din" (tribunal Judío que examina y juzga al candidato a conversión), para luego recibir la circuncisión. Un par de días mas tarde, nuestro rabino ashkenazi ofició el ritual de “tevilah” (palabra Hebrea que en Español se traduce como “bautismo”).

¿Me convertí acaso por que pensara que el Judaísmo (o la comunidad judía) fuese mejor que el Cristianismo, o que el Islam? ¡En ninguna manera! De hecho, durante mis años como visitante, corroboré que, a pesar de que la comunidad judía tiende a ser marcadamente mas intelectual que el resto de la población, esta intelectualidad no necesariamente significa que, solo por poner un ejemplo, el judío promedio conozca mas de la fe musulmana, que lo que el musulmán promedio conoce de la fe judía. Tampoco significa que el judío promedio sea mas o menos piadoso que su contra-parte cristiana, o musulmana. ¿Por qué, entonces, me convertí? Pues porque el judaísmo no solo articulaba mejor mis creencias, sino también la jornada transformadora que había experimentado. Durante esa jornada, al igual que sucede con el resto de los judíos del mundo, mi conciencia había adquirido una "vida propia". Como todo lo que esta realmente vivo, esta crecía, se transformaba y multiplicaba. Este crecimiento me conducía invariablemente al mismo lugar al que conduce a todos los judíos del mundo; a uno donde las personas son mas importantes que las instituciones; donde, la vida que vivimos, es mas importante que la teología que profesamos. Al igual que nuestro maestro Moisés, había llegado a la cúspide de aquel monte situado en la frontera con Canaán. A un lugar que, aunque muy alto, estaba dentro de mi mismo. Desde allí, mis ojos podían ahora divisar la Tierra Prometida; aquel lugar dentro del corazón humano donde fluye leche y miel; la Tierra Prometida, donde morarán finalmente la justicia universal, la libertad, y la paz.



El Significado ético de que los antiguos Israelitas orasen de rodillas hacia Jerusalén

En la antigüedad, se decía en Israel que, quien iba a Jerusalén, no solo hacia una jornada física, sino una jornada espiritual. Recuerde que, en un sentido alegórico, la presencia de Dios estaba en la cima del monte del templo, donde la gloria de Adonai se manifestaba en el lugar sagrado, entre los dos querubines. Es decir, se consideraba que, en términos espirituales, la persona que iba a Jerusalén, estaba “ascendiendo”. De ahí que se dijera que, quien iba a Jerusalén estaba haciendo “Aliyah” (la palabra Hebrea “Aliyah” literalmente significa “subir”). En otras palabras, el judío no “iba” a Jerusalén; el Judío “subía” a Jerusalén. Ha Shem había advertido a nuestros padres que, si olvidaban la Torah, terminarían espiritualmente “descendiendo”; y este “descenso” espiritual redundaría en exilio físico y en sufrimiento. Es por esto que, cuando Avraham avinu (Avraham nuestro padre) abandona la tierra sagrada, para allegarse a la tierra de Egipto, la Torah lo describe diciendo que Avraham “descendió” a Egipto (Génesis 12:10-11). Es que este descenso físico era una manifestación externa de un descenso espiritual interno: ante el embate del hambre, la fe de nuestro padre Avraham sufrió un debilitamiento, de suerte que abandona la tierra prometida, para buscar refugio en la inmoral y pagana tierra de Egipto. Allí, nuestro padre Avraham mentiría a Faraón, y pondría en peligro el honor de su esposa Sarah.
Lo anterior explica la razón por la cual, cuando el Judío exiliado dirigía su añorante mirada hacia Jerusalén, estaba aspirando a “subir” espiritualmente; a volver a aquella relación de obediencia a Dios que le permitiría retornar físicamente a la tierra que se le había prometido; a aquella tierra que simboliza la bendición y la paz que producen morar cerca del Creador. Pero, ¿porque orar de rodillas? Es una alegoría; una manifestación tangible de una verdad intangible. El Judío exiliado sabia que su orgullo había sido la causa de su ruina; Cuando Israel era esclavo en Egipto, fue pobre, débil y despreciado; pero Ha Shem (que defiende la causa del pobre y del menesteroso), oyó su oración y le libro de su esclavitud, llevándole a una tierra que fluía leche y miel. Pero luego Israel olvidaría lo que Ha Shem había hecho por el, en la tierra de Egipto. Cuando se vio rodeado de abundancia y prosperidad, su corazón se lleno de altivez; Cuando se encontró habitando en grandes y amuralladas ciudades, olvido al Dios de su juventud, y se exalto a si mismo diciendo, “¿Quien es Ha Shem? (Proverbios 30:9). Así, cuando el judío se postraba en oración, estaba renunciando a aquel orgullo que había causado tanto su exilio físico, como espiritual. Cuando se arrodillaba para orar, el Judío renunciaba al primero y mas grande de todos los pecados: al pecado del orgullo y de la auto-exaltación; al pecado de vivir como si el hombre fuera la medida de todas las cosas; como si no existiera un Dios de absoluta perfección ética y moral al cual debemos reverentemente imitar.
En fin, cuando el Judío exiliado oraba de rodillas, mirando hacia Jerusalén, estaba con ello humillándose a si mismo, y empobreciendo su ego. Este Judío se estaba identificando con el Israel de la esclavitud egipcia; con el único Israel que tiene certeza de que su oración sera escuchada; y de subir a la tierra prometida; aquel Israel que estaba de rodillas (humillado por la opresión de la esclavitud); aquel Israel que era humilde y manso; aquel Israel que tembló reverentemente cuando escucho la palabra de Dios, que provino de aquel otro monte santo, llamado “el monte Sinaí”. Con esta auto infligida aptitud de pobreza y humildad (durante la oración), el Judío daba testimonio de su fe en la promesa que hizo Ha Shem, cuando (por boca de Isaías), dijo lo siguiente: “...pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra”- Isaías 66:2. Cuando Israel se humilla, y ora al Creador, esta haciendo suya la promesa que dice: “Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”- 2da Crónicas 7:14.



La Historia de Pentakaka

El Rabino Abbahu, fue un Judío piadoso, que vivió a principios del cuarto siglo de la era Cristiana. En una ocasión, Abbahu tuvo un sueño. En su sueño, vio que, durante una época de grave sequía, Pentakaka oraba a Dios, para que descendiese la lluvia. Para sorpresa del Rabino, Dios contesto la oración de Pentakaka. ¿Que es Pentakaka? Es una palabra Griega, utilizada para designar a quien comete cinco graves faltas. Cuando despertó de su sueño, el Rabino Abbahu mando a traer a Pentakaka. Una vez ante su presencia, le pregunto: ¿Cual es tu ocupación? El contesto, “Todos los días cometo cinco pecados: envío a trabajar prostitutas, Decoro un teatro (circo Romano), cargo a los baños públicos las carteras de las prostitutas; y, una vez allí, aplaudo o bailo delante de ellas, y hasta toco un tambor ante ellas”. El Rabino Abbahu pregunto: “¿Pero, que obra de bondad haz hecho (recientemente)? Pentakaka contesto: «Una vez, mientras decoraba un Teatro, apareció una mujer; entonces, la mujer se paro detrás de una columna (como insinuando que estaba dispuesta a ofrecerse a mi), y comenzó a llorar. Entonces le pregunte, “¿que te sucede?”; a lo cual ella respondió, “el marido de cierta mujer esta en la cárcel (y necesito dinero para liberarlo). Quería ver que podía hacer para ayudar a esa mujer a liberar a su marido”. Así que (dijo Pentakaka) , vendí mi cama con su colchón, y di a la mujer el dinero que obtuve, diciéndole: “Mira, toma este dinero, libera a tu marido, y no recurras al pecado del adulterio». Al escuchar esto, el Rabino Abbahu dijo: “(Pentakaka), eres digno de orar (al Dios de Israel), y de que tu oración sea contestada”. ¿Por que? Pues porque, en el reino de Dios, se les mostrara misericordia a todos aquellos que mostraron misericordia. (Talmud Palestino, Ta 1:4, 64b)



El Comportamiento a Seguir en la casa de Adoración y estudio

Cuando (en el día de Shabbat) se encuentre usted en algún Templo o Esnoga (Sinagoga Hebrea Sefardita), observe el siguiente protocolo:

1) Vista con la debida modestia y decoro
2) Dirijase a todos con respeto y cortesía; es decir, trate a todos de “usted”, y de “tenga”
3) No intente promover ni realizar transacción comercial alguna
4) Evite toda conducta sexual, o moralmente cuestionable; un ejemplo de esto podría ser la innecesaria interacción con personas del sexo opuesto; o el tocar a alguien del sexo opuesto, que no pertenece a su cercano circulo familiar
5) Evite el lenguaje profano, así como todo tipo de interrupción, ruido excesivo, alboroto, o altercado
6) Mantenga su celular apagado; No tome fotos, ni grabe nada en vídeo, sin obtener primero el permiso escrito del liderato de la Esnoga
7) Evite la conversación de temas triviales acerca de la vida mundana: los asuntos de su trabajo, los conflictos familiares, la política, la economía, la critica, el doble sentido, y cualquier otro tema (o aptitud) que lacere o menoscabe la atmósfera de dignidad, respeto, reverencia, y santidad que debe caracterizar una casa de Dios.

¿Por que escucha Dios a quienes siguen falsas doctrinas?

Si la teología de una religión particular (Judaísmo, Cristianismo, Islam, Noahismo, Budismo, etc) es incorrecta, ¿Como explicamos el hecho de que El Creador a menudo conteste las oraciones de los adeptos de tales teologías? La respuesta es que, si Dios contesta sus oraciones, es porque Yah no solamente es infinitamente misericordioso, sino perfectamente Justo; y, esa perfección, se manifiesta a traves del hecho de que, el Creador (bendito sea), “no se queda con nada de nadie”. Es decir, no retiene la recompensa debida a todo aquel que ha efectuado alguna obra de justicia (hecho algún tipo de bien), sin importar cuan pequeña haya sido la obra. ¿Cuales son esas obras de justicia? Pues, la mayor de todas ellas, es tener un corazón contrito y humillado; un espíritu libre de falsas pretensiones, de altivez, y de soberbia; En otras palabras, es renunciar a nuestro auto engrandecimiento, anonadandonos a nosotros mismos con el compromiso de someternos a lo voluntad Divina, comenzando a vivir la vida de justicia que agrada a Dios, y que consiste en guardar sus mandamientos, y en renunciar a todo aquello que es bajo, y vil.
¿Por que es tan importante tener un corazón contrito y humillado? Pues porque Dios ha prometido contestar favorablemente la oración del hombre que posee tal corazón, como esta escrito: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios” (Salmo 51:1). Algunas de las otras cosas que la Escritura clasifica como obras de justicia son las siguientes: no hacer acepción de personas (no favorecer arbitrariamente a una persona por encima de otra), socorrer (brindar ayuda) al huérfano, a la viuda, y a los extranjeros. De hecho, estas obras son tan meritorias, que el mismo Creador nos ha dado ejemplo de su observación (a fin de motivarnos a imitar la misma conducta), como esta escrito: “Él es el Dios soberano de todos los dioses, de todos los reyes y de todas las naciones. Su poder hace temblar a todo el mundo. Cuando Él toma una decisión, lo hace con justicia, y nadie lo puede sobornar. Dios es justo con los huérfanos y con las viudas, y muestra su amor dándoles ropa y comida a los extranjeros que viven entre ustedes. Así que, muestren amor a los extranjeros, porque también ustedes fueron extranjeros en Egipto” (Deuteronomio 10:17-19). Y esta casi demás decir que, si Dios anhela que hagamos justicia (demos ropa y comida) a los extranjeros (aquellos que no conocemos, y con los cuales no estamos emparentados), ¿cuanto mas no esperara que hagamos justicia con el huérfano y con la viuda (que en efecto conocemos, y con los cuales quizás estemos emparentados).
Siendo un Dios perfectamente Justo, El Creador (bendito sea) ama la justicia, como esta escrito: “Porque Yah es justo, y ama la justicia...” (Salmo 11:17). Y esta es la razón por la cual ordena al hombre dar prioridad a la practica de las obras de justicia, como esta escrito: “La justicia, la justicia seguirás...” (Deut. 16:20). Así, siendo que la Tanak enseña que Dios nunca actúa de forma torcida ni injusta (“¿Acaso torcerá Dios el derecho, O pervertirá el Todopoderoso la justicia?” Job 8:3), no debe sorprendernos que el Creador recompense (escuche) el clamor de todo aquel que obra lo bueno, sin importar el credo que la persona profese. Como esta escrito: “Yah me ha premiado conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado...” (2 Samuel 22:21)
Dios no juzga a los hombres de acuerdo a la teología que siguen, sino de acuerdo a las obras que hacen; Es decir, el bien que no haya sido justamente recompensado en este mundo, sera recompensado en el mundo que ha de venir. Y, el mal que no haya sido justamente castigado en este mundo, lo sera en el mundo que ha de venir, como esta escrito: “Tú oirás desde los cielos, y actuarás, y juzgarás a tus siervos, dando la paga al impío, haciendo recaer su proceder sobre su cabeza, y justificando al justo, al darle conforme a su justicia (el bien que realizo)” (2 Crónicas 6:23).
¿Hay alguna forma de asegurar que nuestras malas obras son castigadas en esta vida (donde el castigo es corto y limitado), y no en la vida que ha de venir (donde el castigo podría ser largo e ilimitado)? Afortunadamente la hay, y esta en la confesión y la conversión. En otras palabras, cuando contristamos y humillamos nuestro corazón, confesando públicamente nuestra maldad, la vergüenza que esa confesión conlleva, equivale a todos los sacrificio expiatorios de la Ley, así como a todos los castigos en ella prescritos. Así, cuando el hombre hace confesión publica, y conversión, sus pecados son perdonados (expiados). Y esta es la razón para que, como hemos dicho con anterioridad, la Escritura enseñe que “los sacrificios de Dios, son el espíritu quebrantado”. Y es tambien la razón para que la Escritura diga: “Si pecaren contra ti (pues no hay hombre que no peque), y te enojares contra ellos, y los entregares delante de sus enemigos, para que los que los tomaren los lleven cautivos a tierra de enemigos, lejos o cerca, y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren llevados cautivos; si se convirtieren, y oraren a ti en la tierra de su cautividad, y dijeren: Pecamos, hemos hecho inicuamente, impíamente hemos hecho; si se convirtieren a ti de todo su corazón y de toda su alma en la tierra de su cautividad, donde los hubieren llevado cautivos, y oraren hacia la tierra que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste, y hacia la casa que he edificado a tu nombre; tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, su oración y su ruego, y ampararás su causa, y perdonarás a tu pueblo que pecó contra ti” (2 Crónicas 6:36-39).



¿Escribió Moisés la Torah?

En nuestro tiempo presente, muchos personas afirman que las Escrituras Hebreas carecen de la relevancia que por siglos le han adscrito generaciones de creyentes. Al igual que laTorah dice que hizo Coré, estas hombres alegan que la Ley no es el producto de la revelación Divina, sino de la imaginación humana; afirman que la Ley no es la manifestación de la voluntad de Dios, sino un ingenioso artificio; uno que utiliza la credulidad de las masas, para cubrir con un matiz de inmutabilidad Divinidad lo que no es otra cosa que la baja y mezquina sed humana de poder, de prominencia, y de adulación. De hecho, uno de estos reclamos, postula que Moisés no escribió la Torah, sino que esta es el producto de una amalgama de cuatro distintas tradiciones religiosas. Esta hipótesis, denomina cada una de esas alegadas tradiciones con los siguientes nombres: 1. Yavista (J); 2. Elohista (E); 3. Deuteronomio (D); 4. Sacerdotal (P).
¿Cual es el problema con la anterior teoría? El problema, es que supone que el pueblo Hebreo es uno de naturaleza crédula, e ignorante; un pueblo que puede ser fácilmente engañado, e inducido a hacer de cualquier fantasía (o leyenda), el nuevo norte de sus vidas. Pero, como nos han demostrado siglos de intenso trabajo misionero (por parte de nuestros hermanos Cristianos y Musulmanes), los Hebreos tienen muy poca credulidad. Es que, ni la alegada resurrección del Nazareno (paz y bendición sean con el), ni los gloriosos mensajes angelicales recibidos por Muhammad (paz sea con el), han convencido a los Hebreos de aceptar tales narrativas. La realidad es que, a diferencia de la mayoria de los pueblos del mundo, el Hebreo es un pueblo escéptico, e inquisitivo; son gente inclinada a cuestionarlo todo (¡y a todos!). Los Hebreos cuestionaron los sueños de José (Gen. 3:7-8); cuestionaron el liderato de Moisés (Gen. 2:13-14); cuestionaron el sacerdocio de Aarón (Num. 16:3); cuestionaron a los espías (Num. 13:30-31); Y, al final, cuando ya no encontraban a quien mas cuestionar, cuestionaron al mismo Creador (Num 14:3).
Afortunadamente, Dios no tiene problema alguno con ser cuestionado (juzgado) por los Hebreos. De hecho, la Escritura anticipa ese juicio, cuando describe a Avraham (como representante del pueblo Hebreo) juzgando la justicia Divina con las siguientes palabras: “Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?” (Génesis 18:25).
El anterior pasaje, muestra que la Torah no solo permite el cuestionamiento objetivo, sino que intima una realidad mayor: que Yah no espera nuestra ciega obediencia, ni nuestra ciega credulidad. Él espera que utilicemos nuestro raciocinio, como instrumento para “filtrar” todo lo que se nos pretenda decir en su nombre; quiere que juzguemos si tal o cual mandamiento (o tal o cual pasaje) hace o no sentido; que distingamos si tal o cual narrativa, promueve o no la justicia. Y este es el punto principal de lo que queremos ilustrar: Que el pueblo Hebreo no acepta esta o aquella otra narrativa porque se alegue que su autor fue Avraham, Jose, Moises, Aaron, ¡o aun por el mismo Creador! Si los Hebreos creen una narrativa (una enseñanza), es por que esta “aguanta agua”; es decir, soporta el escrutinio de quien pregunta, “¿es esto racional?”, ¿es justo?.
La pregunta que podria surgir en la mente de alguien es, “¿Hay en el ser humano suficiente sentido común (y suficiente justicia) como para distinguir entre lo racional y lo irracional; entre lo justo, y lo injusto?” La respuesta es en la afirmativa: Dios en efecto ha dado al hombre la conciencia que necesita para distinguir (a grandes rasgos) lo justo de lo injusto; y, lo racional, de lo irracional. Para el creyente Hebreo, el que Moises haya sido o no el autor de la Torah (la narrativa sagrada), es irrelevante: lo que realmente importa, es si el mensaje alli contenido es justo, o injusto; si es racional, o irracional. Si la Escritura es cierta, debe ser tambien cierto el pasaje que dice: “No hay nada nuevo debajo del sol” (Eclesiastés 1:9). Y, como cada hombre que viene al mundo es en efecto “algo nuevo bajo el sol” (pues ningún ser humano es exactamente igual o otro), entonces la Torah debe referirse a verdades éticas y morales. Es decir, la Torah enseña que, en términos éticos y morales, “no hay nada nuevo bajo el sol”; que, antes que se escribiese el libro de la Torah (con sus ideas y valores), ya existía un libro Divino que contenía las mismas ideas y valores. Pero, ¿Cual era ese libro Divino? ¡Pues la naturaleza!
Así, tanto la verdad (la racionalidad) y la justicia de la Torah, pueden corroborarse partiendo no solo de la conciencia que ha conferido Dios al hombre, sino de las verdades escritas en el libro Divino que es la naturaleza. Por ejemplo, la Torah enseña que Dios no hace injusticia (no juzga caprichosamente al ser humano) sino que recompensa a cada uno según hayan sido sus obras (devolviendo bien a quien hizo el bien, pero mal a quien hizo lo malo), como esta escrito: “Por que Él pagara al hombre según sea su obra, y le retribuirá conforme a su camino. Si, por cierto, Dios no hará injusticia, y el Omnipotente no pervertirá el derecho” (Job 34:11-12). ¿Es esto racional? ¿Es justo? ¿O solo es una fantasía ideada para controlar las masas? La realidades que la Naturaleza confirma tanto la racionalidad como la justicia de esta verdad; pues, cuando sembramos la tierra, descubrimos que la cosecha que luego habremos de recoger consistirá precisamente del mismo fruto que hallamos sembrado.
De igual modo, la Torah enseña la existencia de los “malachim” (mensajeros divinos, o ángeles), como esta escrito: “... y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está” (Génesis 21:17). ¿Sera cierta esta enseñanza? ¿O solo sera la fantasía que la tradición Sacerdotal (P) tomo de los mitos Babilónicos? De nuevo, la Naturaleza intima que hay un ámbito superior al terrenal (los cielos); y, ese ámbito superior, esta habitado por seres alados (que vuelan con presteza) que se mueven entre ese ámbito superior, y el ámbito inferior (la tierra). Entre estos seres (aves), hay algunos cuya naturaleza es maligna, pues se alimentan de carroña; es decir, de la muerte y el dolor ajeno (un ejemplo de esto lo podría ser el buitre). Pero tambien hay seres pacíficos, que a menudo sirven para transmitir un mensaje (como seria el caso de las palomas mensajeras). Así, cuando la Torah menciona la existencia de ángeles (seres que llevan un mensaje a los hombres), el Libro Divino de la Naturaleza intuye la racionalidad de tal idea.
En adicion, la Torah enseña que hay un mundo (una nueva vida) que ha de venir (un “Olam Ha-ba”); un mundo de luz, donde el lobo morara en paz con el cordero (donde nadie hará daño al prójimo mas débil); como esta escrito, “Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte” (Isaías 11:6-9). ¿Es esto racional? ¿O es solo un invento humano? ¿Que dice el Libro escrito por Dios en la Naturaleza? La respuesta es que, la experiencia diaria nos muestra que, cuando el día declina, y comienzan a caer las tinieblas, nuestro cansado cuerpo termina deteniendose, y termina inerte (dormido) en la oscuridad de la noche. Pero este sueño dura solo hasta que amanece la luz de un nuevo día; cuando el cuerpo cobra nuevamente conciencia, y comienza una nueva jornada. De ese mismo modo, cuando la oscuridad de la vejez (y de la enfermedad) cae sobre el día de nuestra vida, nuestro cansado cuerpo comienza a detenerse, para terminar yaciendo inerte (durmiendo el sueño de la muerte), hasta que llegue la luz de un nuevo día, y nos levantemos a comenzar una nueva jornada (una nueva vida). Este despertar de una existencia oscura, a una nueva existencia de luz, esta prefigurado en el feto humano, que yace en la oscuridad del vientre materno (asi como los muertos yacen en el oscuro vientre de la madre tierra), hasta que sale a la luz de la existencia fuera del vientre. Así, el libro de la Naturaleza tambien intima la racionalidad de esta enseñanza de la Torah.

Finalmente, la Torah enseña que Dios hizo al hombre la corona de su Creación: es decir, que luego de crear los animales, Yah hizo al hombre a su imagen y semejanza. ¿Es esto un mito? ¿Una leyenda inventada para controlar las masas? ¿Que enseña el libro de la Naturaleza? La realidad es que el divino libro de la Naturaleza muestra que existen criaturas fieras y crueles, como lo es el león; y criaturas débiles e indefensas, como lo es la liebre. Siendo un depredador mucho mas poderoso, el león no puede evitar comerse la liebre. Es que, al león, no se le ha concedido la virtud de poder tomar decisiones éticas (es decir, escoger entre hacer el bien, y hacer el mal); ¡el león no puede elevarse por encima de su naturaleza, para evitar ser esclavo de sus instintos y pasiones!- Pero el hombre es distinto, pues posee una virtud que le permite ascender a un mas alto plano moral, escogiendo sobreponerse a sus instintos, y rehusando dañar a aquellos que son mas débiles que el. Y, es en este sentido, que el hombre es semejante a su Creador; quien, a pesar de ser el mas poderoso de todos, no daña a la raza humana, que insiste en contender contra El. Así, la naturaleza tambien intima la racionalidad de esta enseñanza de la Torah.



Job; El Testimonio mas antiguo acerca de la Fe Hebrea de nuestro padre Avraham

Miles de años atrás, camino sobre la faz de la tierra un hombre justo. Y, aunque probablemente nunca escucho hablar acerca de la Ley de Moisés (y quizás ni siquiera de Avraham), este justo encarno perfectamente la fe que complace al Creador (la fe Hebrea que tambien habria de manifestarse en nuestro padre Avraham). Aunque la practica religiosa de este justo, apenas contaba con ritual alguno (y mucho menos con milagros ni prodigios), Dios se agrado tanto de la vida que en él produjo esa fe, que (en dos ocasiones distintas) El Creador proclamo personalmente en los Cielos la justicia de este creyente. Arriba en los cielos, el Creador dijo lo siguiente: “¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como el en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal...” (Job 1:8 , & 2:3). El sentido común, dicta que, si anhelamos la bendicion de obtener el mismo favor Divino que obtuvo Job, debemos imitar su fe, sus valores, y su conducta. Pero, ¿en que consistía esa fe? ¿Que estilo de vida producía? Dejemos que sea el mismo Job quien lo detalle:

1. Hice un pacto con mis ojos, de no mirar con codicia sexual a ninguna joven.
2. Pues, ¿qué ha escogido para nosotros el Dios del cielo? ¿Cuál es nuestra herencia del Todopoderoso en las alturas?
3. ¿No es calamidad para los malvados, y desgracia para quienes hacen el mal?
4. ¿No ve Dios todo lo que hago y cada paso que doy?
5. ¿Acaso he mentido o he engañado a alguien?
6. Que Dios me pese en la balanza de justicia, porque sabe que soy íntegro.
7. Si me he desviado de su camino, o si mi corazón ha codiciado lo que vieron mis ojos o si soy culpable de cualquier otro pecado,
8. entonces, que otro coma las cosechas que he sembrado. Que todo lo que planté, sea desarraigado.
9. Si mi corazón ha sido seducido por una mujer, o si he codiciado a la mujer de mi prójimo,
10. entonces, que mi esposa le pertenezca a otro hombre, y que otros hombres se acuesten con ella.
11. Pues la codicia sexual es un pecado vergonzoso, un delito que debería ser castigado.
12. Es un fuego que arde todo el camino hasta el infierno; habría arrasado con todo lo que poseo.
13. Si he sido injusto con mis siervos o con mis siervas cuando me han presentado sus quejas,
14. ¿cómo podría enfrentarme con Dios? ¿Qué podría decir cuando Él me interrogara?
15. Pues Dios me creó tanto a mí como a mis siervos; nos formó a ambos en el vientre.
16. ¿He rehusado ayudar al pobre, o he acabado con las esperanzas de las viudas?
17. ¿He sido tacaño con mi comida, o me he negado a compartirla con los huérfanos?
18. No, desde la niñez he cuidado a los huérfanos como un padre, y toda mi vida me he ocupado de las viudas.
19. Cuando veía sin vestido a los que no tienen hogar y a los necesitados sin nada que ponerse,
20. ¿acaso no me alababan por darles ropas de lana para combatir el frío?
21. Si he levantado la mano contra un huérfano, sabiendo que los jueces se pondrían de mi parte,
22. entonces, ¡que se disloque mi hombro! ¡Que mi brazo se descoyunte!
23. Eso sería mejor que enfrentarme al juicio de Dios. Si la majestad de Dios está en mi contra, ¿qué esperanza queda?
24. ¿He puesto mi confianza en el dinero, o me he sentido seguro a causa de mi oro?
25. ¿Me he regodeado de mi riqueza, y de todo lo que poseo?
26. ¿He mirado alguna vez al sol que brilla en los cielos, o a la luna que recorre su sendero de plata,
27. y he sido seducido en lo secreto de mi corazón a lanzarles besos de adoración?
28. Si así fuera, los jueces deberían castigarme, porque significaría que he negado al Dios del cielo.
29. ¿Me he alegrado alguna vez cuando una calamidad ha herido a mis enemigos, o me entusiasmé cuando les ha tocado sufrir?
30. No, nunca he pecado por maldecir a nadie, ni por pedir venganza.
31. Mis siervos nunca han dicho: “Él dejó que otros pasaran hambre”.
32. Nunca he negado la entrada a un desconocido, más bien, he abierto mis puertas a todos.
33. ¿He intentado ocultar mis pecados como hacen otros, escondiendo mi culpa en el corazón?
34. ¿Acaso me he quedado callado y encerrado por miedo a la multitud o al desprecio de las masas?
35. ¡Si tan sólo alguien me escuchara! Miren, voy a respaldar mi defensa con mi firma. Que el Todopoderoso me responda; que escriba los cargos que tiene contra mí.
36. Me enfrentaría a la acusación con orgullo, y la llevaría como una corona.
37. Pues le diría exactamente lo que he hecho; vendría ante él como un príncipe.
38. Si mi tierra me acusa y todos sus surcos claman juntos contra mí,
39. o si he robado sus cosechas, o he matado a sus propietarios,
40. entonces que en esa tierra crezcan cardos en lugar de trigo, y malezas en lugar de cebada.
- Job 31:1-40

Así, el libro de Job muestra que, la conducta del justo, consiste en vivir el estilo de vida que aun el Creador atestigua ser “recto y perfecto”: uno donde el creyente es descrito como siendo “temeroso de Dios, y apartado del mal...” (Job 1:8); donde el creyente no esconde su pecado, sino que lo confiesa públicamente, y se aleja de la inmoralidad, de la avaricia, del robo, de la crueldad, de la injusticia, del orgullo, de maldecir al prójimo, de desear el mal, de la idolatría, y de toda forma de opresión. En fin, un estilo de vida donde (como enseña la fe Hebrea de nuestro padre Avraham) el “apartarse del mal, y hacer el bien” conlleva garantía de seguridad eterna (Salmo 37:27). Comprométase con hacer el bien; y, al igual que hizo con Job, Yah (bendito sea) proclamara tambien su nombre en los cielos, delante de todos sus ángeles. Amen.



¿Espera Dios la obediencia perfecta de su Ley?

La noble fe Cristiana, postula que la “recompensa” prometida para los que cumplen la Ley (los mandamientos), solo se obtiene si el hombre es capaz de guardar todos los mandamientos. Y, citan como justificacion el texto que dice: «Y les di mis estatutos, y les hice conocer mis decretos, por los cuales el hombre que los cumpliere vivirá» -Ezequiel 20:11. También aducen que, el hombre que viola tan solo uno de los mandamientos, ya se hace culpable de violarlos todos, como esta escrito: «Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la Ley» -Santiago 2:11. Finalmente, el Cristianismo reclama que, como la Biblia dice que no hay hombre que nunca peque («Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque»- Eclesiastés 7:20), podemos concluir con seguridad que nadie puede “obtener la vida (eterna)” confiando en el merito de su perfecta obediencia a la Ley; pues, en la practica, nadie es capaz de lograrlo. Así, nuestros hermanos cristianos concluyen que Dios se vio forzado a proveer a la raza humana un camino alterno de salvación; a saber, la gracia de creer en la redención efectuada por el derramamiento de la sangre del Nazareno (la paz y la bendición de‫ יהוה‬ sean con el). ¿Cual es el problema con esto? Pues que, aunque aparenta ser una hermosa y sencilla verdad, no es sino una ilusión; una fantasía ingeniosa; una que, al igual que el famoso arte callejero (street art), pretende incluir en nuestro panorama una dimension que, cuando se examina desde otro angulo, resulta ser inexistente.

El siguiente relato aclara lo que intentamos decir: Durante el primer siglo de la era Cristiana, hubo entre los Judíos un venerado rabino, llamado Rabban Gamaliel (posiblemente, el maestro de Saulo de Tarso). Se cuenta que, cada vez que Rabban Gamaliel leía el texto del Salmo 15:5, procedía a romper en lágrimas. El pasaje dice así: «... el que hace estas cosas, no resbalará jamás». ¿Por que lloraba el Rabino Gamaliel? Pues porque creía que el Salmo implicaba que, la promesa de seguridad eterna (no resbalar jamas), era solo para quienes obedecieran todos los mandamientos listados en el Salmo (no para aquellos que fallaran en cumplir alguno de ellos). Un día, oyendo la interpretación que hacia Rabban Gamaliel, el Rabino Akiva le cito el original Hebreo del pasaje que se encuentra en Levítico 18:24. Akiva le dijo: «De acuerdo a tu lógica, el pasaje que dice: “... no os amancillaréis en todas estas cosas...”, tendría que interpretarse como que, para que un hombre se amancille, tendría que cometer todos los pecados allí enumerados. Pero que, si tan solo comete uno de aquellos pecados, no se amancillaría. Sin embargo, la realidad es que, en ese pasaje, la expresión “en todas estas cosas” significa que, si el hombre comete una sola de las desobediencias allí nombradas, es como si las hubiera cometido todas. Así también en el Salmo 15:5, la expresión “todas estas cosas” significa que, si el hombre obedece uno de los mandamientos allí enumerados, es como si los hubiese obedecido todos».



¿Escribió Moisés la Torah?

En nuestro tiempo presente, muchos personas afirman que las Escrituras Hebreas carecen de la relevancia que por siglos le han adscrito generaciones de creyentes. Al igual que la Torah dice que hizo Coré, estas hombres alegan que la Ley no es el producto de la revelación Divina, sino de la imaginación humana; afirman que la Ley no es la manifestación de la voluntad de Dios, sino un ingenioso artificio; uno que utiliza la credulidad de las masas, para cubrir con un matiz de inmutabilidad Divinidad lo que no es otra cosa que la baja y mezquina sed humana de poder, de prominencia, y de adulación. De hecho, uno de estos reclamos, postula que Moisés no escribió la Torah, sino que esta es el producto de una amalgama de cuatro distintas tradiciones religiosas. Esta hipótesis, denomina cada una de esas alegadas tradiciones con los siguientes nombres: 1. Yavista (J); 2. Elohista (E); 3. Deuteronomio (D); 4. Sacerdotal (P).
¿Cual es el problema con la anterior teoría? El problema, es que supone que el pueblo Hebreo es uno de naturaleza crédula, e ignorante; un pueblo que puede ser fácilmente engañado, e inducido a hacer de cualquier fantasía (o leyenda), el nuevo norte de sus vidas. Pero, como nos han demostrado siglos de intenso trabajo misionero (por parte de nuestros hermanos Cristianos y Musulmanes), los Hebreos tienen muy poca credulidad. Es que, ni la alegada resurrección del Nazareno (paz y bendición sean con el), ni los gloriosos mensajes angelicales recibidos por Muhammad (paz sea con el), han convencido a los Hebreos de aceptar tales narrativas. La realidad es que, a diferencia de la mayoría de los pueblos del mundo, el Hebreo es un pueblo escéptico, e inquisitivo; son gente inclinada a cuestionarlo todo (¡y a todos!). Los Hebreos cuestionaron los sueños de José (Gen. 3:7-8); cuestionaron el liderato de Moisés (Gen. 2:13-14); cuestionaron el sacerdocio de Aarón (Num. 16:3); cuestionaron a los espías (Num. 13:30-31); Y, al final, cuando ya no encontraban a quien mas cuestionar, cuestionaron al mismo Creador (Num 14:3).
Afortunadamente, Dios no tiene problema alguno con ser cuestionado (juzgado) por los Hebreos. De hecho, la Escritura anticipa ese juicio, cuando describe a Avraham (como representante del pueblo Hebreo) juzgando la justicia Divina con las siguientes palabras: “Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?” (Génesis 18:25).
El anterior pasaje, muestra que la Torah no solo permite el cuestionamiento objetivo, sino que intima una realidad mayor: que Yah no espera nuestra ciega obediencia, ni nuestra ciega credulidad. Él espera que utilicemos nuestro raciocinio, como instrumento para “filtrar” todo lo que se nos pretenda decir en su nombre; quiere que juzguemos si tal o cual mandamiento (o tal o cual pasaje) hace o no sentido; que distingamos si tal o cual narrativa, promueve o no la justicia. Y este es el punto principal de lo que queremos ilustrar: Que el pueblo Hebreo no acepta esta o aquella otra narrativa porque se alegue que su autor fue Avraham, José, Moisés, Aarón, ¡o aun por el mismo Creador! Si los Hebreos creen una narrativa (una enseñanza), es por que esta “aguanta agua”; es decir, soporta el escrutinio de quien pregunta, “¿es esto racional?”, ¿es justo?.
La pregunta que podría surgir en la mente de alguien es, “¿Hay en el ser humano suficiente sentido común (y suficiente justicia) como para distinguir entre lo racional y lo irracional; entre lo justo, y lo injusto?” La respuesta es en la afirmativa: Dios en efecto ha dado al hombre la conciencia que necesita para distinguir (a grandes rasgos) lo justo de lo injusto; y, lo racional, de lo irracional. Para el creyente Hebreo, el que Moisés haya sido o no el autor de la Torah (la narrativa sagrada), es irrelevante: lo que realmente importa, es si el mensaje allí contenido es justo, o injusto; si es racional, o irracional. Si la Escritura es cierta, debe ser tambien cierto el pasaje que dice: “No hay nada nuevo debajo del sol” (Eclesiastés 1:9). Y, como cada hombre que viene al mundo es en efecto “algo nuevo bajo el sol” (pues ningún ser humano es exactamente igual o otro), entonces la Torah debe referirse a verdades éticas y morales. Es decir, la Torah enseña que, en términos éticos y morales, “no hay nada nuevo bajo el sol”; que, antes que se escribiese el libro de la Torah (con sus ideas y valores), ya existía un libro Divino que contenía las mismas ideas y valores. Pero, ¿Cual era ese libro Divino? ¡Pues la naturaleza! Así, tanto la verdad (la racionalidad) y la justicia de la Torah, pueden corroborarse partiendo no solo de la conciencia que ha conferido Dios al hombre, sino de las verdades escritas en el libro Divino que es la naturaleza. Por ejemplo, la Torah enseña que Dios no hace injusticia (no juzga caprichosamente al ser humano) sino que recompensa a cada uno según hayan sido sus obras (devolviendo bien a quien hizo el bien, pero mal a quien hizo lo malo), como esta escrito: “Por que Él pagara al hombre según sea su obra, y le retribuirá conforme a su camino. Si, por cierto, Dios no hará injusticia, y el Omnipotente no pervertirá el derecho” (Job 34:11-12). ¿Es esto racional? ¿Es justo? ¿O solo es una fantasía ideada para controlar las masas? La realidades que la Naturaleza confirma tanto la racionalidad como la justicia de esta verdad; pues, cuando sembramos la tierra, descubrimos que la cosecha que luego habremos de recoger consistirá precisamente del mismo fruto que hallamos sembrado.
De igual modo, la Torah enseña la existencia de los “malachim” (mensajeros divinos, o ángeles), como esta escrito: “... y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está” (Génesis 21:17). ¿Sera cierta esta enseñanza? ¿O solo sera la fantasía que la tradición Sacerdotal (P) tomo de los mitos Babilónicos? De nuevo, la Naturaleza intima que hay un ámbito superior al terrenal (los cielos); y, ese ámbito superior, esta habitado por seres alados (que vuelan con presteza) que se mueven entre ese ámbito superior, y el ámbito inferior (la tierra). Entre estos seres (aves), hay algunos cuya naturaleza es maligna, pues se alimentan de carroña; es decir, de la muerte y el dolor ajeno (un ejemplo de esto lo podría ser el buitre). Pero tambien hay seres pacíficos, que a menudo sirven para transmitir un mensaje (como seria el caso de las palomas mensajeras). Así, cuando la Torah menciona la existencia de ángeles (seres que llevan un mensaje a los hombres), el Libro Divino de la Naturaleza intuye la racionalidad de tal idea.
En adición, la Torah enseña que hay un mundo (una nueva vida) que ha de venir (un “Olam Ha-ba”); un mundo de luz, donde el lobo morara en paz con el cordero (donde nadie hará daño al prójimo mas débil); como esta escrito, “Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte” (Isaías 11:6-9). ¿Es esto racional? ¿O es solo un invento humano? ¿Que dice el Libro escrito por Dios en la Naturaleza? La respuesta es que, la experiencia diaria nos muestra que, cuando el día declina, y comienzan a caer las tinieblas, nuestro cansado cuerpo termina deteniéndose, y termina inerte (dormido) en la oscuridad de la noche. Pero este sueño dura solo hasta que amanece la luz de un nuevo día; cuando el cuerpo cobra nuevamente conciencia, y comienza una nueva jornada. De ese mismo modo, cuando la oscuridad de la vejez (y de la enfermedad) cae sobre el día de nuestra vida, nuestro cansado cuerpo comienza a detenerse, para terminar yaciendo inerte (durmiendo el sueño de la muerte), hasta que llegue la luz de un nuevo día, y nos levantemos a comenzar una nueva jornada (una nueva vida). Este despertar de una existencia oscura, a una nueva existencia de luz, esta prefigurado en el feto humano, que yace en la oscuridad del vientre materno (así como los muertos yacen en el oscuro vientre de la madre tierra), hasta que sale a la luz de la existencia fuera del vientre. Así, el libro de la Naturaleza tambien intima la racionalidad de esta enseñanza de la Torah.
Finalmente, la Torah enseña que Dios hizo al hombre la corona de su Creación: es decir, que luego de crear los animales, Yah hizo al hombre a su imagen y semejanza. ¿Es esto un mito? ¿Una leyenda inventada para controlar las masas? ¿Que enseña el libro de la Naturaleza? La realidad es que el divino libro de la Naturaleza muestra que existen criaturas fieras y crueles, como lo es el león; y criaturas débiles e indefensas, como lo es la liebre. Siendo un depredador mucho mas poderoso, el león no puede evitar comerse la liebre. Es que, al león, no se le ha concedido la virtud de poder tomar decisiones éticas (es decir, escoger entre hacer el bien, y hacer el mal); ¡el león no puede elevarse por encima de su naturaleza, para evitar ser esclavo de sus instintos y pasiones!- Pero el hombre es distinto, pues posee una virtud que le permite ascender a un mas alto plano moral, escogiendo sobreponerse a sus instintos, y rehusando dañar a aquellos que son mas débiles que el. Y, es en este sentido, que el hombre es semejante a su Creador; quien, a pesar de ser el mas poderoso de todos, no daña a la raza humana, que insiste en contender contra El. Así, la naturaleza tambien intima la racionalidad de esta enseñanza de la Torah.



No podemos confundir el mensaje con el mensajero

Demasiado a menudo, cuando juzgamos a alguna persona (un rabino, un maestro de la Torah, o alguna otra figura religiosa) cometemos el mismo error que cometio el profeta Samuel (1 Samuel 16:6-7); es decir, juzgamos por las apariencias (favoreciendo a la persona que es alta, guapa, joven, inteligente, bien parecida, rica, y blanca). Pero, si el mensajero es un negro (o hispano) pobre, que tiene mala apariencia, es bajo de estatura, es anciano, o esta enfermo, hacemos caso omiso de su mensaje. Desafortunadamente, esto no es sino la manifestacion de nuestra humana y carnal propension a adorar (someternos a) imagenes; y es por esto que la Torah ordena diciendo: "No te haras imagen, ni ninguna semejanza de lo que esta arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinaras a ellas, ni las honraras..."- Deut. 20:4-5
Es por esto que el creyente debe juzgar cada mensaje en base a los meritos de su contenido, y no en base a la impresion que pueda causar en el la figura (o "imagen") de su mensajero; es decir, debe juzgar el mensaje de la Ley, en base al merito (contenido etico y moral) de la Ley, y no en base a la pleitesia que en el pueda infundir la imagen (figura) del Maestro Moises (paz y bendicion sean con el). De igual modo, debe juzgar el mensaje del Evangelio Cristiano, en base al contenido etico y moral del Evangelio, y no en base a la pleitesia que pueda infundir en el la imagen (figura) del Maestro de Galilea (paz y bendicion sean con el). finalmente, debe juzgar el mensaje del Corán, en base al contenido etico y moral del Corán, y no en base a la pleitesia que en el pueda infundir la imagen (figura) de Muhammad (paz y bendicion sean con el).
¿Por que es esto tan importante? Pues porque, en primer lugar, refleja la justicia Divina; en otras palabras, es la aptitud que (segun mostro Dios a Samuel) Dios espera de sus hijos. En segundo lugar, la sabiduria implicita en esta aptitud, nos librara de garndes tropiezos. Es que, si no tomamos esta aptitud, terminaremos extraviados, siguiendo a alguien mas ciego que nosotros. El siguiente relato ilustra lo que pretendemos intimar: "En la oscuridad de la noche, un grupo de viajeros se hallaba en medio de una desierta y gigantezca planicie. Careciendo de toda fuente de luz, se sentian frios y extraviados. Pero, repentinamente, aparecio a lo lejos un silencioso viajero, cargando una grande y brillante antorcha. Asi, los individuos deciden seguirle, dejando que fuese delante de ellos, calentandoles e iluminandoles con su luz. Luego de algunos minutos, uno de aquellos hombres (que por casualidad era Hebreo) noto que, durante su caminar, el guia tropezaba demasiado a menudo. Entonces, se acerco y le susurro al oido las siguientes palabras: "¡Tu eres ciego! ¿Por que haces esto? El hombre contesto de vuelta con un susurro, diciendo: "¿Que tienes tu que ver con esto? Yo no tengo ojos, pero veo; mientras que estos que me siguen tienen ojos, pero no ven. ¡Dejame tranquilo! Es justo que, quien no tiene ojos (pero ve), sea lider de aquellos que tienen ojos (pero no ven)".



La Mayor de todas las fantasias

Cuando un hombre se acostumbra a si mismo a mentir, termina viviendo en un mundo de fantasias, perdiendo asi el contacto con la realidad. Esto es sumamente peligroso, no solamente para ese hombre, sino para aquellos que le rodean. Es que, el colmo de esas fantasias, es creer que no hay consecuencias para sus acciones; que puede hacer el mal, sin tener que cosechar el correspondiente fruto; que puede mentir, robar, estafar, matar, y oprimir a su projimo, sin necesidad de temer lo que pueda suceder; sin tener que enfrentar la ley de causa y efecto; accion y reacion; siembra y cosecha.



Los nombres de los Profetas y del Espíritu Santo

«En la tradición Hebrea, a los profetas se les llamo por diez nombres distintos: enviado, hombre de fe, sirviente, mensajero, visionario, centinela, vidente, ángel, profeta, hombre de Dios (Abdias 1:1, Num. 12:7, Isa. 49:5, Isa. 6:8, Amos 7:12, Ezequiel 3:17, 1 Sam. 9:9, Hageo 1:13, Jer. 1:5, Salmo 90:1). En esa misma tradición, el Espíritu Santo es conocido por diez nombres: parábola, metáfora, acertijo, palabra, dicho, llamado, mandamiento, pronunciamiento, profecía, y visión (Miqueas 2:4, Hab. 2:6, Ezequiel 17:2, Jer. 5:13, Gen. R. 5:1; Sif Lev., ed. Weiss, p. 3A; Gen. R. 20:2, Isa. 17:1; 2 Cron. 15:8; Joel 3:1. Ver ARN 34; Gen. R. 44:6).

El contacto físico con las féminas

La Torah tiene un modo muy sutil de intimar que el creyente debe abstenerse de tener contacto físico (apretones de manos, abrazos, besos, etc) con cualquier fémina que no sea parte de su intimo circulo familiar. Esto se logra por medio de la ordenanza que hace que el hombre que toca a una mujer mientras esta se encuentra en su periodo de menstruación, se haga ritualmente impuro. Obviamente, siendo que sabremos con certeza un detalle tan intimo solo de las féminas que constituyen nuestro circulo familiar (esposa, hijas, hermanas, etc), el tocar toda otra mujer queda técnicamente prohibido. ¿Cual es entonces la finalidad del mandamiento?Pues mantenernos alejados de situaciones que podrían propiciar la inmoralidad sexual.

El Castigo Corporal

Hacer el bien, a menudo consiste en escoger entre el menor de dos males. A veces, el respeto y el temor reverente que induce en nuestros niños un castigo corporal, es el mejor antídoto para evitar que, cuando lleguen a adultos, se entreguen a la prostitución (exponiéndose así al contagio de enfermedades de trasmisión sexual); o se conviertan en lideres de alguna banda de narcotraficantes. Por esta razón, la Torah no prohíbe absolutamente el castigo corporal, sino que lo regula; enseñando que su administración esta reservada para aquellos que han sido puestos por Yah (bendito sea) en posición de autoridad. Y que, solo pueden administrar este castigo a quienes han sido puestos bajo su control (cuando una rebelde conducta así lo demande).
Por ejemplo, tanto el padre como la madre están en posición de autoridad sobre sus hijos. Así, en el caso extremo de que un hijo deshonre y agreda a sus padres, estos no solo están facultados para administrar un castigo corporal, sino aun para demandar el castigo extremo que implica la pena capital (Deut. 21:18-21).
De igual modo, el hombre tiene autoridad sobre su mujer; y la rebeldía (infidelidad) de esta contra la autoridad de su marido, puede en efecto ser castigada. Esta autoridad del marido para administrar castigo físico a su mujer, esta tipificado en la Torah por medio de la ceremonia donde se fuerza a la esposa sospechosa de adulterio, a tomar las aguas amargas (agua con polvo del santuario, que podría en potencia causar la muerte de la trasgresora)- Números 5:27. Finalmente, el Sanhedrin Hebreo, tenia autoridad para administrar castigo corporal a cualquier ciudadano de Israel, y este castigo típicamente consistía de 39 azotes (Deut. 25:1-3).
Así, la norma Divina es que, en casos extremos, el castigo corporal no solamente es permitido, sino aun necesario.

Asuntos entre el hombre y la mujer

-- El Rabino Huna decía: Israel es Santo; por eso, no practican el acto sexual durante la luz del dia (sino que esperan a la noche)- Nid 17a

-- Los sabios de Israel dijeron: durante el acto sexual, el marido puede hacer con su esposa lo que le plazca. La analogía siendo la carne que proviene del matadero: el hombre puede comerla de la forma que le plazca: [cruda] con sal, asada, o hervida. Y del mismo modo con el pescado que trae del mercado- Nid 17a

-- No cocines en una olla en la cual tu vecino haya cocinado. ¿Que significa? No te cases con una mujer divorciada, mientras aun vive su ex esposo. Por que un maestro dijo: “Cuando un hombre divorciado se casa con una mujer divorciada, hay cuatro suspiros en la cama” – Pes 112a

-- “No te extiendas en tertulias con una mujer”. Los sabios dicen que esto aplica aun con nuestra propia esposa. Y, si esto es así, ¡cuanto mas no aplicara con la mujer ajena! Por tanto, dijeron los sabios, quien se envuelve en tertulias con una mujer, trae daño sobre su persona, por que desdeña el estudio de la Torah, y al final heredara Gehenna- Avot 1:5

-- Dijo el Rabino Akiva: “la frivolidad y la burlonería, predisponen al hombre a la lascivia”- Avot 3:14

-- ¿Por que no se permite a la mujer hablar en publico durante el servicio congregacional de los caballeros? Pues porque (cuando es femenina) aun su voz estimula el deseo sexual. ¿Y por que no se le permite mostrar su cabellera? Pues porque, ver la hermosa cabellera de una femenina, también estimula el deseo sexual- Ber 24a

-- Dijo el Rabino Yohanan: es preferible caminar detrás de un león, que detrás de una mujer. El Rabino Nahman enseñaba que Manoah era una persona ignorante (un “am ha-aretz”), pues escrito esta: “Y se levanto Manoah, y siguió a su mujer (caminando detrás de ella)”- Jueces 13:11

¡La Salvación es por Fe!

La Salvación es por fe .... por fe en que, siendo un Dios de absoluta justicia, El Creador recompensara a todo aquel que haga lo bueno (al justo), y castigara al que haga lo malo (al impío). ¿Y como distinguimos entre el justo y el impío? Pues por sus obras, como esta escrito: “El impío toma prestado, y no paga; mas el justo tiene misericordia, y da (es decir, no solamente devuelve el justo lo que ha tomado prestado, sino que incluso da al necesitado; a aquel a quien nada debía)” -Salmo 37:21.

Gasta tu Energía estudiando y enseñando Torah

El Rabino Eleazar Ben Simeon se hizo maletero. En una ocasión, Elías (el profeta) vino a el, disfrazado de anciano. Entonces dijo a Rab Eleazar: “Prepara para mi una bestia de carga”. Eleazar pregunto: ¿Y que vas a cargar en esa bestia? Elías le contesto: “Mi equipaje, mi manto, y yo (como jinete)”. [al oírlo] Eleazar dijo a los allí presentes: “¡Miren a este anciano- [es tan pequeño y decrepito que] podría montarlo en mi espalda y cargarlo hasta el fin del mundo!- sin embargo, me dice “¡Prepara para mi una bestia de carga! Así, Eleazar pregunto a Elías, “¿Insistes aun en cabalgar?” Elías le dijo: “Sí”. Entonces, Eleazar puso a Elías sobre su espalda, y procedió a llevarle cuesta arriba (por montes), cuesta abajo (por valles), y a través de campos de espinas. Pero, el peso de Elías comenzó a agravarse sobre Eleazar. Finalmente, Eleazar le dijo: “Anciano, anciano, cabalga mas ligeramente. Si no lo haces, te arrojare (de mis espaldas)”. Entonces pregunto a Elías: “¿te gustaría descansar un poco? Elías contesto: “Si”. ¿Que fue lo próximo que hizo Eleazar? Pues que tomo a Elías, y lo llevo a un campo, donde le asentó debajo un árbol, y le dio de comer y beber. Después que hubo comido y bebido, Elías le pregunto a Eleazar: ¿Que obtendrás con todo este pesado trabajo? ¿No te seria mejor tomar la vocación de tus antepasados (enseñando Torah)? Eleazar pregunto: ¿Me enseñarías tu su vocación? Elías contesto: ‘Si”. Así (de acuerdo a algunos), Elías enseño Torah a Eleazar durante trece años, hasta que Eleazar fue capaz de recitar la Sifra (un midrash tannaico acerca de Levítico, que es particularmente difícil). [En el proceso de aprender, invirtió tanto de su fuerza que] Una vez logro recitar la Sifra, ya no era capaz de cargar ni siquiera su manto. (PRKM 11:22)

Una Conciencia Limpia: un Requisito indispensable para obtener la Paz, y la Vida Eterna

El Rabino Eleazar, hijo del Rabino Simón, conoció en una ocasión a un detective asignado a la tarea de capturar ladrones. El Rabino Eleazar le pregunto: “¿Como puedes reconocerlos? ¿No son ellos como bestias salvajes, que merodean durante la noche, y se esconden durante el día? Quizás, a veces, arrestas a los inocentes, y dejas libre a los culpables”. El detective contesto: “¿Que puedo hacer? ¡Es la orden del rey! (y tengo que cumplirla). Rav Eleazar le dijo: “Ven, y te enseñare que hacer. Entra a la taberna, a eso de las nueve de la mañana. Si ves allí a algún hombre dormitando con una copa de vino en su mano, investiga quien es. Si es un discípulo de los sabios, [puedes asumir que] se ha levantado temprano en la mañana para perseguir sus estudios [ y es por esto que esta soñoliento]; si es un obrero, de seguro que madrugo también, para hacer su trabajo. Pero, si no es ninguno de estos, entonces es un ladrón, y debes arrestarlo”. El reportaje de esta conversación, fue traída a la atención del Rey, y su decisión fue que (como dice el proverbio) “que el lector del mensaje se haga el mensajero” [ya que presentaste la moción, conviértete en el presidente del comité]. Así, se ordeno traer al Rabino Eleazar, y se le asigno arrestar ladrones. Entonces el Rabino Joshua Ben Korha le envió el siguiente mensaje: “¡Oh Vinagre, hijo del vino! ¿Por cuanto tiempo mas entregaras al pueblo de Dios a la matanza? Rab Eleazar contesto diciendo: “Solo desarraigo de la viña sus espinas”. Rav Joshua contesto: “Deja que venga el dueño de la viña, y sea Él mismo quien desarraigue sus espinas”.
Un día, le encontró un mero batanero, quien se refirió a Eleazar como, “Vinagre, hijo del vino”. Entonces, Eleazar se dijo a si mismo: “Ya que es tan insolente, de seguro es un delincuente”. Así, dio orden a su asistente, diciendo: “¡Arrestenlo! El asistente le arresto y, cuando mas tarde se enfrió la ira de Eleazar, este volvió para asegurar la liberación del batanero, pero no pudo lograrlo. Entonces, Eleazar se aplico a si mismo el verso que dice: “El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias” (Prov. 21:23). Cuando subsecuentemente colgaron al batanero, el Rabino Eleazar se paro bajo la horca, y lloro. Pero sus discípulos le dijeron: “Maestro, no te lamentes, pues esta batanero y su hijo violaron juntos a una doncella (una joven ya comprometida) durante el día de Yom Kippur (cometiendo así un triple pecado)”. En eso, el Rabino Eleazar puso sus manos sobre su vientre, y dijo: “¡Regocijaos, oh entrañas mías; pues, si las cosas de las cuales estabais en duda, salen de este modo, cuanto mas no sucederá con las cosas de las cuales estáis seguras!”.
Aun así, su conciencia (angustiada por la idea de poder haber causado la muerte de un hombre inocente) no tuvo reposo. Entonces, se le dio una poción para dormir, y fue llevado a una cámara de mármol, donde se le abrió el abdomen. De el se removieron canastas y canastas de grasa, que fueron [luego] puestas bajo el sol [durante los meses veraniegos] de Tammuz y de Av; sin que la grasa se putrificase (dando así señal de que Eleazar había actuado correctamente, y su cuerpo estaría libre de putrefacción). Consecuentemente, el se aplico a si mismo el verso que dice: “Mi carne también reposara confiadamente” (Salmo 16:9).
Pero aun así, la conciencia de Rav Eleazar, hijo de Rav Simeón, continuo perturbándole. Por tanto, invoco sobre si mismo dolorosas aflicciones, de suerte que, aunque sesenta sabanas eran desplegadas debajo de el durante la tarde, sesenta tazas de sangre y pus eran removidas de debajo de el en la mañana. Todas las mañanas, su esposa preparaba para el una mezcla de sesenta tipos de papilla de higos; y, cuando las comía, se recuperaba. Pero su esposa no le permitía asistir a la casa de estudio (la sinagoga), para evitar que los sabios (que censuraban su trabajo capturando ladrones) le causaran desasosiego. En las tardes, el Rabino Eleazar invitaría de vuelta sus aflicciones, diciéndoles: “Volved, mis hermanas y amigas”. En cambio, les diría en las mañanas: “¡Alejense, no sea que perturben mis estudios!”.
Un día, habiendo escuchado lo que Eleazar decia, su esposa le grito: “¡Así que es de tu propia voluntad que traes estas aflicciones sobre ti; y, para pagar por su tratamiento, despilfarras el dinero de la casa de mi padre!”. Con este insulto, [su esposa] se fue a la casa de su padre, dasafiando así a su marido. Justo en aquel momento, sesenta marineros se hallaban navegando en la mar. Cuando una enorme ola se encresto contra ellos, y estaba a punto de hundir su embarcación, estos se levantaron en oración, diciendo: “¡Oh Dios de Eleazar, contéstanos!”. Entonces se calmo la ira de la mar. Cuando llegaron a tierra seca, los marineros trajeron al Rabino Eleazar un regalo de sesenta esclavos, cargando sesenta carteras. Los esclavos prepararon para el una mezcla de sesenta tipos de papilla de higos, y el la comio.
Un dia, la esposa del Rabino Eleazar dijo a su hija: “Ve y averigua como lo esta pasando tu padre; como esta ahora”. Ella fue a el y, una vez llego, su padre le dijo: “Ve y di a tu madre que (nuestra riqueza) es aun mayor que la de la casa de su padre”. Entonces se aplico a si mismo el verso que dice: “[LaTorah] es como nave de mercader; trae su pan de lejos” (Prov. 31:14).
El Rabino Eleazar comio, bebio, y se recupero. Entonces fue a la casa de estudio. Sesenta especimenes de sangre fueron traidos ante el, [con la pregunta de si eran o no sangre menstrual], y el declaro a todos los especimenes limpios [ no la sangre de menstruacion]. Pero los sabios [de Israel] le criticaron, diciendo: “¿Sera posible que no hubiese ni siquiera un solo especimen acerca del cual hubiese habido alguna duda? El respondio: “Si es como he dicho, que todos los niños que nazcan de estas mujeres, sean varones; si no, que haya [al menos] una hembra entre ellos”. Todos los niños que nacieron fueron varones, y se les dio el nombre de Eleazar.
[En su ultima enfermedad], El brazo del Rabino Eleazar quedo en una ocasion expuesto, y su esposa lloro y rio (simultaneamente). Se rio porque se dijo a si misma: “¡Que dichosa soy! ¡Y que dichosa es mi fortuna, que he sido capaz de aferrarme al cuerpo de un hombre tan justo! Y lloro, porque se dijo: “¡Ay, pues el cuerpo de un hombre tan justo, esta destinado para el polvo!”.
Mientras se hallaba muriendo, el Rabino Eleazar dijo a su esposa: “Se que los sabios estan enojados conmigo, y no daran a mi entierro la atencion apropiada. Deja que mi cuerpo repose en la camara superior, y no tengas temor de mi presencia alli”.
Dijo el Rabino Samuel Bar Nahmani: la madre del Rabino Jonathan me dijo que la esposa del Rabino Eleazar, hijo del Rabino Simeon, le dijo a su vez [lo siguiente]- «Él yacio en su camara superior por [un periodo de] no menos de diez y ocho años, y por no mas que veinte y dos. Cada vez que ascendia a alli, examinaba su cabello. Y si se le caia siquiera un cabello, salia sangre [de la raiz]. Un dia, cuando vi un gusano salir de su oido, me alarme grandemente (temiendo que habia comenzado a descomponerse). Pero entonces me aparecio en un sueño, diciendome que no pensase en ello. ‘Esto ha pasado’ (me dijo el) ‘porque en una ocasion escuche que se menospreciaba a un discipulo de los sabios, y no proteste [como debi haberlo hecho]’»
Cuando dos personas venian ante el con una demanda, se paraban ambos en la puerta, y exponia cada uno su caso. Entonces, una voz salia de la camara superior, y decia: “Tal y tal, eres culpable; tal y tal, tu estas exonerado (eres inocente)”. Un dia, la esposa del rabino Eleazar estaba argumentando con una mujer que era vecina, y esta ultima le maldijo, diciendo: “¡Que seas como tu marido, que nunca tuvo un entierro apropiado! Consecuentemente, los sabios dijeron, “ahora que sabemos que el Rabino Eleazar permanece sin enterrar, no esta bien que continue asi”. Otros dicen: «El Rabino Simeon Ben Yohai aparecio en sueños a los sabios, y les dijo, “tengo entre ustedes a un hijo querido, a quien ustedes rehusan traerme”». Entonces los sabios decidieron atender a su entierro. Pero la gente del pueblo de Akhbera (un pueblo al norte de Tiberias), no se lo permitian, pues durante los años que Rab Eleazar hijo del Rabino Simeon yacio en su aposento alto, ninguna bestia salvaje llego hasta el pueblo. Sin embargo, un dia [era la vispera de Yom Kippur] cuando la gente de Akhbera estaba ocupada con preparativos, los sabios enviaron un mensaje a la gente de Biri [un pueblo vecino, un poco mas al norte], quienes fueron y tomaron el ataud de Rab Eleazar, llevandole a la cueva donde estaba enterrado su padre. Cuando encontraron una serpiente enrollada en la entrada (de la cueva), le dijeron: “Serpiente, oh serpiente, obre tu boca [ y deja ir tu cola], a fin de que un hijo pueda reunirse con su padre”. En eso, la serpiente abrio su boca, y ellos lograron entrar [BM 83b-84a, y En Yaakov, entre otros lugares; Eccles R. 11:2, § 1].
Cuando murio el Rabino Eleazar hijo del Rabino Simeon, su generacion le aplico el verso que dice: “Quien es este que sube del desierto como pilares de humo, perfumados con mirra e incienso, con todos los polvos del mercader? (Cantar de los Cantares 3:6). ¿Que querian decir con “todos los polvos del mercader”? Pues que [el Rabino Eleazar] tenia raros poderes- que era maestro de la Escritura, y de la Mishnah; que componia himnos, y que era un predicador talentoso [Lev. R. 30:1 ; Cantares R. 3:6, § 7].

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